La Semana Desde El Sofá (2)

Vamos a por la segunda Semana Desde El Sofá, una serie de artículos que saldrán al inicio de la semana recalcando alguna que otras cosas que hemos ido viendo en la liga durante la semana, recordad, no hablamos de actualidad, sino simplemente de lo que nos ha cautivado en esas horas que hemos pasado en el sofá viendo lo que más nos gusta, la NBA.

Hornets, tiene una buena camada joven pero…

Charlotte es uno de esos equipos que más pereza da este año sobre el papel, pero tiene una camada de cachorros jovenzuelos que te pueden hacer pasar un buen rato. Por una parte está Rozier en el papel de jugador franquicia y con total libertad de hacer lo que le de la gana, lo cual mola bastante y por otra están los Bridges, Bacon y Washington, una serie de jugadores que tienen potencial y que lo suelen enseñar en algún que otro partido, pero vamos, van a ser lo que todos pensábamos que serían.

Hawks, ¿el equipo yeye?

Siempre a estas alturas de la competición ya podemos ir viendo que equipo puede ser el yeye de la temporada, vamos aquel cuyo League Pass Ranking va a estar por las nubes, los Hawks son el gran candidato. Trae Young está en modo All Star (ahora medio lesionado eso sí) y luego el equipo de Georgia tiene a Collins, que y es toda una realidad y a los rookies de lotería Hunter y Reddish, que prometen muy mucho. Estilo de juego alegre, camisetas molonas, Vince Carter y un base que es una mezcla molona de Nash y Curry. ¡Vamos de guateque!

Lo mismo pero diferente en Phila

Uno de los claros candidatos a jugar The Finals por parte de la conferencia este son Sixers, un equipo que ha visto como dos de sus jugadores más importante han decidido llevar sus talentos a otros lares. Sin Butler ni Redick, el protagonista total del show es Embiid (en todos los aspectos) que ahora sí ha cogido la manija del equipo en todos los aspectos y va a ser la clave para ver hasta dónde pueden llegar. De momento, van bien.

Temetrius parece mayor

Fuera Zion hasta vete tú a saber cuando, el foco de protagonismo rookie (si no contamos con lo que pasa por South Beach) recae sobre Ja Morant. El base de Grizzlies da unas sensaciones muy buenas en este inicio de temporada con un dominio del tempo del partido que sólo la veteranía da. Tal vez le falte coger algo de físico, pero es un base con un futuro/presente más que divertido y una buena piedra para iniciar la reconstrucción en Memphis.

La media distancia de Lupita

Con DeRozan y Aldridge, tus tiros de 2 tienen que ser tu gran arma y efectivamente así lo están demostrando en estas primeras semana de NBA. Juegan a algo que el resto de liga casi repudia, pero son de los mejores en eso, con lo cual lo intentan explotar al máximo y eso se merece un respeto infinito. La mezcla de veteranía y juventud de Spurs, junto con sobreproducción de la media distancia, de momento le valen a Popovich para buscar la temporada 23 en PO. Lupita sigue contenta y feliz.

Doncic & Porzingis

Cada vez que veo lo que están haciendo estos dos por Dallas, cada vez entiendo menos el trade de Knicks (vale, vale, sí, había movidas extradeportivas, pero…). Cuban ha conseguido juntar un nuevo duo de jugadores no americanos que van a hacer que su franquicia esté de nuevo en boca de todos, Nowitzki (mola mucho su silueta en la pista del pabellón) y Nash fueron una pareja diferente, pero qe pusieron a los Mavs en boca de todos, Doncic y Porzingis lo están volviendo a hacer, ahora falta que el druida de Carslile vuelva a montar algo alrededor de ellos y todo irá en la buena senda.

Episodio 90: Durantmon GO

Vuelve vuestro podcast favorito, el único podcast sobre NBA que esta semana habla de los nuevos jugadores firmados por Charlotte Hornets, de un chaval con el 35 que va a jugar a La Bahía y de lo más importante de todo…de Pokémon GO.

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PO Desde El Sofá (XII): 3

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Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

3. Esos han sido los partidos que hoy he podido ver. Ni los más viejos del lugar recuerdan algo así, yo al menos, no lo recuerdo, así que sólo por eso, así se llama la PO Desde El Sofá de hoy, con lo cual, vamos a hablar un poco de cada partido, además lo haremos en orden y sin marcador simultáneo de la muerte de la ESPN.

La primera parada de nuestro Threepeat particular nos lleva al mejor pabellón de la NBA para muchos, el mítico Fieldhouse de Indiana. Allí, como todos los partidos de la noche de viernes a sábado y como dice la promo, Win Or Go Home, en este caso la situación así era para los locales, los cuales llegaban al partido después de un apocalíptico último cuarto más allá del muro que les hizo perder la oportunidad de apuntillar en casa.

Por ello el inicio de partido parecía clave para todos, pero oye, no fue así, ya que Raptors salió muy enchufado incluso consiguiendo una renta maja, pero todo fue un espejismo. El quinteto que tan buenos resultados le dio a Casey en el G5, ayer no iba ni sin querer, lo cual hacía que Pacers, encarando el partido de una forma muy seria, poco a poco y sin hacer ruido, muy de Vogel esto, iba distanciándose más y más de Raptors.

18-0. Ese fue el parcial que consiguió Indiana que cambió la balanza y que desequilibró el partido totalmente ya en la segunda parte. Durante este tiempo, nadie en Raptors pudo hacer nada, ni las ganas del rookie Powell, ni los tiros de DeRozan, nada.

Pacers vuelve a cruzar la frontera, para un séptimo partido en pleno Jurassic Park donde vete tú a saber que Raptors nos podemos encontrar. Eso sí, espero camiseta molona para el público, como no puede ser de otra forma.

De la meseta nos movemos hacia ese estado que igual (o no) tiene el próximo All-Star. North Carolina, la factoria de churros que decía el gran filósofo Montes. Entramos en el panal.

Con un Jordan medianamente bien acompañado, este partido era el clave para ellos. Después de ganar 3 seguidos, tenían la posibilidad de cerrar en casa, ante su público y ante el (ya) mito #PurpleShirtMan. Pero claro, el 3 de Miami no lo iba a poner nada fácil.

El partido fue igualado a más no poder, con un intercambio constante de golpes por uno y otro bando. Kemba Walker dejando mal mi gafe y con unos Heat que dominaban por dentro más de lo que a Clifford le hubiera gustado.

Sigo sin entender como Zeller juega tanto, sí, lo se, me estoy obsesionando con el tema, pero leñe, cada vez que Jefferson encara a Whiteside, se lo come, en cambio cada vez que sale Zeller es la fiesta de Miami con Gloria Estefan invitada bailando la conga, os hacéis a la idea, pero vamos, ellos verán.

22 triples seguidos llevaba Dwayne Wade fallados hasta los dos que enchufó anoche en los momentos finales del partido, algo tremendo y algo que anoche acabó. Wade en el último cuarto fue el Wade que es una gozada ver y que estamos viendo ya mucho en esta primera dosis de PO. Su enfrentamiento al #PurpleShirtMan fue la gota que colmó el vaso del jugonismo para hacer que el 7o partido se juegue ahora en territorio playero y con DJ Khaled y compañía en la grada. Brutal.

El postre de la noche mañana era ver si los Zombis Grizzlies Clippers conseguían la machada de ganar en el Rose Garden (me niego a llamarlo como unos almacenes chinos de barrio) con un ambiente brutal y con unas ganas de aprovechar la ocasión que ya hacía que la cosa empezara bien para los de Stotts.

El leñazo que se llevo Rivers y su posterior vuelta a las pistas fue la clara descripción de lo que eran los Clippers en ese momento. Un equipo que ha luchado hasta el final, con Jamal Crawford como estilete y muy poco más. Es como ir nadando, ver la orilla, pero saber claramente que no vas a llegar, lo intentas, pero no, te vas a quedar en el camino. Esos fueron Clippers anoche.

La verdad es que a Blazers se les notó nerviosos, lo veían todo demasiado fácil y eso se veía en alguna que otra jugada fácil fallada por los de Oregon.

Pero han conseguido pasar a semis de conferencia. Aquí lo divertido es pensar antes de empezar la liga esa conversación en plan: ‘Oye, Blazers ha perdido 4 titulares, pero van a llegar más lejos que el año pasado‘. I LOVE THIS GAME.

Sofi Del Día: No podía ser para otro, que para #PurpleShirtMan!!!!

Sofi De Honor Del Día: Para todos los lacustres con algo de esperanza después de ver lo de Walton.

PO Desde El Sofá (XI): Los Hornets, cerquita

Los Hornets ganaron su tercer partido consecutivo para ponerse por delante en la serie, y podrán cerrar el pase a segunda ronda ante su público, donde este año han estado formidables.  Es además, la primera victoria en Playoffs fuera de Charlotte de la segunda era (¿se puede llamar así?) de la franquicia.

Pero el resultado final podría haber sido perfectamente otro porque fue el clásico partido de Playoffs lleno de eventos en el último minuto que podrían haber decantado la victoria de un lado o de otro. Recapitulando sólo situaciones límite o decisiones arbitrales: tenemos un triple de Lin pisando, la falta/tapón ilegal que perfectamente podrían haber pitado en la bandeja a la contra que falla Lee, la falta que podrían haber pitado igual de perfectamente en el último tiro de campo de Wade, la posible recuperación del balón de Miami a falta de dos segundos si Wade no toca el balón pisando fuera, el pase en el último suspiro de Hawes para poner el balón final en juego y la falta intencional que podría haber sido pitada sobre Zeller al final y que podría haber extendido quizá un partido que se decidió por dos puntos. Y no hemos hablado de lo improbable del rebote ofensivo y triple de Courtney Lee, la jugada clave del partido. Pero como la abuela no tiene ruedas, no hay bicicleta, sino victoria de Charlotte.

El tramo final estuvo tenso y entretenido, pero el resto fue un gran intercambio de rachas, sobre todo en la primera parte. En varias ocasiones uno y otro equipo llegaron a pasar de la decena de puntos seguidos sin contestación rival, y algunos quintetos de corte defensivo sobre la pista eran incapaces de ver aro ante defensas con muy buena protección del aro, por acumulación en Charlotte, y por individualidades en Miami.

La única constante parecía ser Dwyane Wade, que volvió a jugar otro partido de los del Artículo 3, en el que hizo lo que le dio gana, y el acierto desde el triple, por fin, de los Hornets, que metieron 12 de 24 (4 de 6 en los últimos 8 minutos), encabezados por 3 de 4 de MarvinAño de contratoWilliams, que está tratando a la Liga como una tragaperras calentita.

Mientras, el otro hombre camino de pegar el sablazo padre, Hassan Whiteside, va perdiendo importancia a medida que avanza la serie. La defensa de Charlotte le dio juego al principio, pero cuando se asentó, le cerro todas las carreras al aro y las posibilidades de alley-oop mandando defensores a la pintura y retando a Miami a encestar lo que ya no les entra. En el otro lado del campo, Jefferson anota con relativa comodidad en el uno contra uno, y no es un factor en la defensa del perímetro. Su presencia intimidatoria permite a Miami tener más efectivos y más atentos a la defensa del triple que un equipo normal, pero cuando los Hornets son capaces de anotar pese a la oposición, su contribución queda en nada.

Es de destacar que Charlotte mantuvo el quinteto titular de las dos victorias anteriores pese al regreso de Batum, pero estuvieron en negativo, así que en el tramo final, Clifford decidió cerrar el partido con el quinteto que de verdad le gusta, el que empezó la andadura en Playoffs. Sin Jefferson ni Kaminsky. Y así disputó el final salvo por la entrada de Lin por un Batum todavía renqueante.

Por parte de Spoelstra, se atrevió  a jugársela con el novato Josh Richardson en lugar de Dragic, y pese al buen hacer en líneas generales de este, un calamitoso airball en un triple en la penúltima posesión le podría costar la confianza de su entrenador para los momentos más calientes. Aunque Dragic, taponado por Walker en la última posesión, tampoco es que inspirara mucha confianza anoche.

La serie vuelve mañana viernes a Charlotte, y los Hornets podrían cerrarla. Lo que sería una pena, porque está bonita… ¡y necesitamos GAME 7!

Sofi del día: Siempre me resultan curiosos los partidos de equipajes blanco contra negro, porque parecen una especie de lucha del bien contra el mal. En estos Playoffs además nos estamos hinchando, ya que ha coincidido en cinco de las ocho series, pero en ninguna como en esta: la negrura y lo poco habitual del equipaje de los Hornets hace el contraste aún más especial. Si este enfrentamiento cuenta, el mal va por delante.

PO Desde El Sofá (V): Retro Wade

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

Después de varios días eligiendo más que mal los partidos que ver en esto llamado PO (aunque todo sea dicho, tampoco hemos tenido nada del otro jueves de momento…), tenía miedo de nuevo en esta mañana de jueves a la hora de elegir, así que me decanté por el que a priori me podía ofrecer más cosas y por eso hice un Will Smith y me fui a Miami.

Lo primero que me sorprendió ya nada más empezar es seguir viendo a Zeller de titular, me impactó bastante la verdad y sinceramente no lo entendía y más después de lo que iba a pasar en pista, pero no adelantemos cosas que leñe!, anoche dio para mucho el partido (por fin!).

Además, así como Mario tiene su gran maldición con DeRozan, es decir, siempre que lo ve, castaña de partido del 10 de Raptors, a mi me pasa algo similar con Kemba Walker, al cual siempre que veo, castaña de partido que se casca, así de claro, con lo cual, imaginad mi alegría cuando el partido empezó de forma tremenda con unos Hornets muy serios comandados por Kemba, pero enfrente el equipo de los 87234782478234 equipajes diferentes tenía también las cosas claras con Dragic y sobre todo, con un Wade que parecía que había cogido el Delorean. La cosa prometía.

Las primeras unidades cumplían, a pesar de las faltas de Whiteside y de que Zeller parecía más bien sacado de The Walking Dead que de un equipo de baloncesto y también las segundas, con el combo que tanto le gusta a Charlotte de Lin-Walker funcionando como Jordan sueña cada noche.

Partido con muchos puntos, mucho acierto y donde se veía a todo el mundo con ganas de demostrar, sobretodo Jefferson, el cual, sorprendentemente salió desde banquillo y que se merendó con Nocilla a Whiteside, el cual lo único que podía hacer era ver como Big Al se movía por un lado u otro haciendo lo que le daba la gana en la zona de Miami.

Heat iba de record, de hecho en el 2Q su acierto fue de 74.4% y con unos números históricos que la tv de Miami no tardó en plasmar:

Brutal. Pero lo más divertido de todo esto es que en la media parte Hornets estaba a ‘sólo’ 12 puntos, todo gracias a un Jefferson en modo All-Star.

En la segunda parte Steve Clifford hizo la típica de los entrenadores de repetir quinteto y claro, Zeller volvió a salir y evidentemente Whiteside se volvió a poner las botas. Incomprensible la verdad, y mira que le he intentado dar vueltas al por qué de Zeller, cuando Jefferson estaba rindiendo de forma brutal…no lo entiendo… pero vamos las diferencias se mantienen y poco a poco van subiendo hasta un nivel que ya iba a ser muy difícil bajar.

Además Wade se sumó a la fiesta, con esas entradas a canastas y esos tiros que nos recordaban a otras épocas, ese Wade mola demasiado verlo jugar y como ahora aparece con cuenta gotas, hay que disfrutar de cada momento que el 3 de Heat nos da en ese modo.

13 puntos separaban a los dos equipos al inicio del último cuarto, cuando Hornets recibió la puntilla en forma de girón de tobillo de Batum, fuera para lo que resta del partido y a partir de ese momento, Heat subió un poco el acelerador y aunque Jefferson se empeñaba en que no fuera así, consiguió lo que quería, una ventaja suficiente para mantenerse al final a base de tiros libres y así meter el 2-0 en la serie.

Creo (espero) que Clifford cambie cosas en los partidos en North Carolina, sobre todo el tema Jefferson-Zeller que ayer fue sangrante. Aún queda serie.

Sofi Del Día: En uno de los anuncios del partido, anunciaron que había una fiesta paralela para la gente que no había podido entrar en el pabellón, ver el partido, con comida, wifi gratis, zonas para cargar el móvil…total que enfocan a la zona de la fiesta…vacía con apenas 4/5 personas. Genial.

 

SofiAlert Rankings Parte 2: En peores plazas…

No me he olvidado de vosotros, aquí está la segunda parte de los SofiAlert Rankings, y hoy toca la división de equipos que si el SofiAlert lo indica… se dejan ver.

21 Charlotte Hornets

Si pienso en la lesión de Kidd-Gilchrist, los últimos 12 meses de baloncesto de Batum, y la debacle que fueron los Hornets el año pasado en ataque (sólo los Knicks y los Sixers peores), me cuesta justificar este puesto de la lista, y el no tenerlos en el grupo de la primera parte que vimos la semana pasada.

Pero hay cosas muy interesantes de cara a la nueva temporada, léase, comprobar si Steve Clifford sigue montando una buena defensa NBA con artilugios con los que MacGyver no podría hacer ni un chupete; cuánto pesaba MKG en esa sobresaliente defensa y qué se perderá sin él; qué ocurre cuando el equipo vuelve tener a otro jugador capaz de hacer circular el balón, tras perderlo con McRoberts y recuperarlo, esperemos, con Batum (y Lin si se cuela en el quinteto titular); un jugador en vías de extinción y que este año viene en forma ($$$) como Al Jefferson; ver si Kemba Walker trata de arrancarlo tras dos temporadas estancado; el particular grupo interior que han formado reuniendo a la flor y nata de la white trash de la Liga, con Cody Zeller, Spencer Hawes, Tyler Hansbrough y el novato Frank “Lo llamamos el Tanque porque es lo que rimaba” Kaminsky; que sean capaces de salir del último lugar en porcentaje de triple con las incorporaciones que han hecho; volver a ver a Walker y Lamb juntos fuera de UConn; los pases de Jeremy Lin a Jeremy Lamb, y los de Jeremy Lamb a Jeremy Lin y el peinado de Son Goku trucho (muy trucho) de Lin.

También ayuda mucho el impoluto look del equipo en su regreso al abejismo, y la muy molona pista, que le dan a los Hornets un pequeño extra. Así que sí, al fin se quedan por aquí

20 Indiana Pacers

La película que se ha filmado esta pretemporada en Indiana, “Cariño, he encogido a los Pacers”, con Vogel y Bird haciendo de Rick Moranis (que contra todo pronóstico, sigue vivo), ayuda a un equipo que el año pasado, en muy buena parte por la lesión de Paul George, hubiera habitado las catacumbas de esta lista.

Se va uno de los jugadores más descomunales (por tamaño) de la Liga en el puesto de pívot, suben a George una posición (o no, la primera noche saldremos de dudas), y empieza a entrar un poco de aire por la ventana, y quién sabe si algo más. La verdad que la vuelta del escolta-a-alero-a-ala-pívot de una lesión no tan temible como otras en cuanto a secuelas y recuperación, y la llegada del siempre explosivo y divertido Monta Ellis podría hacer subir a este equipo mucho en la lista, si lo hacen en sintonía, y produciendo victorias.

También les acompaña un George Hill que hizo el mejor final de temporada al que nadie prestó atención tras volver de su lesión y llevará el peor tinte de la Liga, y tendrán sitio para que juegue uno de los novatos más intrigantes, Myles Turner, un siete pies que tampoco se lleva bien con su peluquero y bien podría convertirse en el primer jugador capaz de taponar un balón en lo más alto de un tablero y meter un triple en la contra secundaria en la siguiente jugada, o estar en dos años fuera de la Liga porque no sabe ni correr. El término medio es de pobres, y esperemos que Turner nunca lo sufra.

El problema es que más allá de estos, este equipo se explica con el emoji del cuenco de arroz blanco. Nunca nadie jamás ha puesto un partido diciendo, “Anda mira, voy a ver un rato a Ian Mahinmi“. O a CJ Miles. O a Jordan HillLavoy Allen, Chase Budinger, el Glenn Robinson malo… Como mucho a Rodney Stuckey si lo tienes en la Liga de Fantasía (sueño con decir Liga de Fantasía desde oírselo a Seth Rogen en un tele-screen sidoso latino de ‘Lío embarassosso’). Ni George y Ellis en un entorno más animado, ni los uniformes de Hoosiers pueden levantar esto entre tanta competencia.

Y eso que los Pacers se llevan un empujón extra por Solomon Hill, que es más majo que las pesetas, y se marca el “Antennas up” en los partidos, y luego nos contesta en Twitter en castellano, aunque después borre los tuits.

19 Minnesota Timberwolves

¿Que por qué poner a los Wolves tan alto en esta lista cuando otros equipos que huelen a derrota pueblan la zona baja de la lista? Si son un equipo con veteranos decrépitos que, o bien vienen a hacer de asistentes de facto, o están en la rampa de salida al banquillo de un aspirante. Si los dirigirá Sam Mitchell, otro de los de esfuerzo über alles con el consejo espiritual de Flip Saunders, otro alérgico a los triples que se quedó en el siglo pasado. Si el quinteto titular presume reunir a tres jugadores de primero y segundo año.

Todo eso está muy bien, y es la razón… por la que no están aún más alto, que con ganas me quedo. Cuando juntas a los dos últimos número uno del Draft, dos jugadores que además se ganaron el puesto y el bombo con creces como son Andrew Wiggins y Karl Towns Jr, la curiosidad rebosa, y más con otras piezas periféricas como el (Último) Salvador del Concurso de Mates Zach LaVine, uno de los jugadores más imaginativos de la Liga en Ricky Rubio, la llegada a la NBA del jugador en mejor forma y más sobrado de clase de fuera de la competición Nemanja Bjelica, y una pandilla de jóvenes con posibles tratando de hacerse hueco como Muhammad, Dieng, Jones y Payne. Para mí son el equipo joven y en proceso más ilusionante de todos de cara a esta temporada. Y aunque Garnett o Andre Miller sean una cuenta parodia-fake de ellos mismos, al menos tienen carisma y personalidad propia.

Hay demasiado jugador que necesita minutos compitiendo por el mismo trozo del pastel, lo que puede ser un castigo o una bendición, y son un equipo muy maltratado por las lesiones en los últimos años, lo que puede ser mera casualidad y producto de fragilidad individual, o la prueba de un problema de fondo que tenga que ver con sus servicios médicos. Como otras temporadas de los Wolves, se puede ir por el retrete junto a Muellín muy rápido, pero siempre hay que esperar que esta sea la buena.

La clave en la LeaguePassabilidad, e incluso, el relativo éxito deportivo, para mi estará en Ricky Rubio, de cuyo tren me tendrán que bajar el último, en top-less, y con mensajes pintados en el pecho. Los Wolves necesitan a alguien que dé sentido a su juego, que ordene el caos que se avecina con tanto guaje, y Ricky es capaz… si está sano. Ahora sólo hay que cruzar los dedos muy fuerte, ¿no?

18 Toronto Raptors

Apuesto a que te voy a sorprender inmediatamente, si no habías leído esto antes: los Raptors fueron el tercer mejor ataque la pasada campaña. ¿A que no lo pareció? Y más aún después del colapso en Playoffs. Pero sí. Y aunque el banquillo tenga mucho que ver en mantener ese índice ofensivo a flote (el quinteto titular tipo de todos los equipos suele ser mejor o bastante mejor que el número final global, y los Raptors tenían una verdadera segunda unidad, que jugó más junta que ninguna otra agrupación de suplentes de la Liga), Toronto era un equipo de carácter ofensivo ofensivo, de anotadores infravalorados en su rol, que tuvieron un gran año.

Pero esa vergonzante caída ante Washington obligó a Ujiri a apretar el botón, y aunque no tocó el núcleo irriadiador, dinamitó el grupo de banquillo y se despidió de cuatro de diez jugadores de la que fue la rotación profunda más estable de la Liga.

Dejó lo más interesante, como un Lowry que está sorprendiendo en pretemporada tras haber adelgazado, y parece estar un punto por encima incluso del estándar de estrella que lleva dos años manteniendo. O al mejor anotador exterior que suda del triple (DeRozan) y el todavía enigma y MVP del primer cuarto Jonas Valanciunas. Y trajó para acompañarlos a DeMarre Carroll que hizo una temporada espectacular en Atlanta, sorprendiendo con su capacidad para hacer muchas cosas con el balón además del guerrilleo con el que se había caracterizado su carrera, y que si es capaz de mantener el nivel en Toronto añade muchísimo a un equipo en el que Ross ha resultado intrascendente en su posición.

Pero el problema es que Toronto en ataque está en las antípodas de Atlanta, con un juego de mucho aclarado, altamente predecible, y de muy poquita imaginación desde la banda, y veremos si resulta tan útil en este contexto. Su presencia, y la de un tirador en el puesto de 4 (aunque Patterson se esté complicando su titularidad) puede dar espacio y servir como excusa a una nueva manera de hacer las cosas, que sería bienvenida para el espectador de Toronto.

Y con Joseph, Ross, Bennett, Scola y Biyombo los Raptors se podrían montar otra unidad de banquillo para recordar de memoria, con sabor canadiense, y tan rocambolesca como la del año pasado, aunque falte un Lou Williams para sacar las castañas del fuego, ahora que viene el frío.

Y por último, los Raptors guardan el comodín del Durant brasileño, Bruno Caboclo, al que el año pasado dejaron jugar un total de 23 minutazos. Esperemos que no les haya salido tan rana como parece.

17 Memphis Grizzlies

Y los Grizzlies tienen el honor de ser el primer aspirante de nuestra lista, lo que les convierte en… ‘El mejor equipo bueno más aburrido’. Felicidades a los premiados.

Si vemos NBA es, entre otras muchísimas cosas, porque el deporte, al no estar guionizado, nos ofrece sorpresas, sensaciones que nadie podría esperar. Nos obliga a fijarnos hasta en el más mínimo detalle, porque cualquier ocurrencia puede provocar después una reacción imprevista e incontrolable. Crecemos junto a los jugadores, les vemos evolucionar delante de nuestros ojos, siempre siendo ellos, tal cual, sin trampa ni cartón.

Memphis es uno de los equipos más previsibles de la Liga. En la vida real se trata de ganar, no de epatar, no nos engañemos, y eso lo hacen perfectamente. Pero de cara a esta lista son un grupo de veteranos perfectamente conocidos, que no tiene a nadie por debajo de los 28 años en su rotación de diez hombres esperada, que entra en la séptima temporada consecutiva manteniendo la misma columna vertebral (y un año después llegó Tony Allen), cuya incorporación más significativa saldrá del banquillo a suplir al pívot del All-NBA Team, y que gusta de partidos en el barro. No es lo que en USA llaman un equipo sexy, precisamente.

Hasta en sus particularidades los Grizzlies son ya reconocibles, después de tanto tiempo con ellos. Sabes que una contra de Tony Allen no garantiza canasta. Que Z-Bo va a sacar a cuerpazos al rival que tiene ganada la posición bajo el aro, y ese balón lo va a bajar él. Que Conley no va a ser All-Star aunque esta noche le esté dando sopitas con honda a alguien que sí va. Que Lee está para lo que está: ni más, ni menos. Que Udrih va a ir al plató a divertirse con los pick’n’roll con Brandan Wright, parando en el codo de la zona para tirar de media distancia si no ve claro el camino para ponérsela por encima del aro.

Si me apuras, el más especial es Marc Gasol, que además de un jugador como la copa del Grizzly Giant, y al que siempre es un placer de ver en todas y cada una de las posesiones que está en pista, a un lado y a otro, trufa los partidos de jugadas y momentos curiosos, simpáticos o inesperados, muy cómplices con el espectador, y que da la nota de color a los Grizzlies.

Y así vamos a por la tercera temporada de Joerger, y aunque pensé que con él llegarían la juerga y los triples a Memphis, ya no espero que anime el cotarro. Entre arriesgarse a cambiar la personalidad de los Grizzlies, o seguir ganando, escogió, por las buenas o por las malas, la segunda puerta, y puede irse a dormir muy tranquilo con los resultados, no voy a ser yo el que se lo reproche. Pero colocar a los Grizzlies al lado de la muerte y los impuestos en esa lista de cosas seguras en la vida, tiene estas contrapartidas.

 16 Atlanta Hawks

Hace seis meses y medio exactamente, este equipo apuntaba a candidato a aparecer en las Finales, y habría podido estar quince puestos más arriba con la gorra… pero de repente, Sefolosha y Antic salen de fiesta en New York y la guri le parte una pierna muy neutralmente al suizo; el resto de jugadores empieza a caer en lo que no sabemos si es cuestión de agotamiento, lesiones, aburrimiento o regresión a la media; se demuestra que no había profundidad detrás del fabuloso quinteto inicial; los Playoffs pasan discretos, sin pena ni gloria; pierden a Carroll, su mejor hombre en la post-temporada; la mayor pieza de caza que logran añadir es un gran pívot, que no tira, y al que poner en pista, significa desplazar a Millsap a la posición de alero, y a finales de verano echaron droja al colacao del Mike Scott que no ha trabajado en Dunder Mifflin. Y aquí estamos. Digamos que mi interés por los Hawks se ha enfriado tan rápido que nos hemos saltado las leyes de la termodinámica.

Budenholzer ha hecho algo muy molón con este equipo, y si vuelven, aunque sea a acercarse, al nivel del año pasado, este puesto es un insulto. Pero me asusta mucho la falta de talento en las alas, el compromiso que puede tener Hardaway, y el siempre frágil Al Horford en un año de contrato en el que todo el mundo tendrá el dinero por castigo: tremendo doble filo.

Y pese a que el hortera en mí trata de obligarme a que me guste, el cambio de look del Hawks Basketball Club creo que no le hace ningún favor a la visibilidad de este equipo. Ese fosforito aquí y allá va a convertir a los Hálcones en agentes de la ORA, y nadie quiere ver a un tío que igual te mete un triple, que te pone una multa, por si acaso.

Por otro lado, parece que ha pasado un mundo desde que empezamos la división ficticia de entretenimiento con los Hornets y llegamos a un equipazo como Atlanta. Pero es que los 15 equipos que tenemos por delante son de aúpa. Poneos el cinturón, porque vaya temporada se avecina.