PO Desde El Sofá (I): Empieza el show

Empieza lo bueno y divertido. Anoche empezaron los PO de la NBA y como ya os dijimos, vamos a contar cada día lo que vamos viendo.

Anoche ya tuvimos un primer grandioso partido, el jugado en el Pepsi Center, entre los Nuggets y Warriors, en lo que tiene pinta de ser la serie más divertida de ver, aunque la lesión de Lee puede cambiar bastante las cosas.

Nuggets se plantaba en el partido sin Faried, aunque vestido de corto, ya se comentó que o hacía excesivamente falta o no jugaría y no lo hizo, esto más la baja de Gallinari dejaba al equipo de Karl un poco cojo, pero bueno, son los Nuggets y si por algo son conocidos es por su laaaaaaaaargo banquillo.

El partido fue intenso, digno de PO, pero se notaba que habían nervios, muchos nervios, como por ejemplo en un debutante como Curry, que se cascó un 0-9 para empezar, estamos en PO y cosas así suelen pasar. McGee también debutaba e hizo uno de los mates de la temporada tirando a Bogut al suelo y tal vez ganándose una técnica no pitada, pero bah, nos da igual, el mate fue brutalísimo. En breve, otra del bueno de JaVale… un tapón agarrando el balón más que dudoso que creo que podemos hablar del tapón ilegal del año. Todo 100% JaVale.

El partido seguía a un ritmo intenso, con unos Warriors jugando a lo suyo y apretando el defensa y unos Nuggets que hacían exactamente lo mismo. Hasta que llegó la lesión de Lee. Ahí los Warriors echaron de casta, toda la del mundo para poder afrontar el final del partido, aunque Curry estaba algo más apagado, su triple casi al final del partido fue uno de los de marca de la casa para empatar el partido a falta de 15 segundos fue BRUTAL.

Pero apareció Andre Miller, que se estaba marcando un partido casi épico y a sus 37 años de edad metía su primer game-winner de su carrera, dejando a los Warriors muy al borde de la orilla y encima con bajas.

Esta serie va a ser divertida, todos sabemos que Curry va a tener un día que se irá a los tropecientos puntos, mientras que en los Nuggets cualquier día puede salir cualquiera…además, está McGee…

El Detalle: La brutalísima defensa de Iguodala a Jack en las jugadas finales del partido…

Programación en PlayOffs

 

Llega la época del año que más nos gusta del año, no, no es la primavera, pero casi, son los PlayOffs de la NBA o como a nosotros nos gusta decirlo, los PO Desde El Sofá. Para ello os hemos vuelto a preparar lo mejor de lo mejor para todo estos días, nuestra programación de PO.

Hemos empezado ya analizando la primera ronda de los PO, primero el este y luego el oeste. Iremos haciendo esto conforme vayan pasando rondas y lleguemos a lo más divertido.

También ya es habitual, todos los días tendréis el volumen y capítulo de los PO Desde El Sofá, incluso igual algún día por partida doble. Básicamente ahí contaremos que hemos visto la noche anterior,… puede ser un partido, pueden ser varios, algún detalle… cualquier cosa.

Luego, en los partidos como siempre estaremos haciendo de las nuestras en Twitter como siempre pero ahora más y mejor…

Y además os estamos preparando un par de sorpresitas que creemos que os van a gustar…

Señores, llegan los PO y está va a ser la programación de La Crónica Desde El Sofá.

Playoffs NBA 2013: Previa de la primera ronda en el Oeste

Oklahoma City Thunder (1) – Houston Rockets (8)

El morbo de esta serie creo que no haca falta explicarlo: Harden vuelve al lugar del que nunca queríamos haberle visto salir. Venganza`es la palabra recurrente, pero las revanchas son menos cuando uno es feliz, y James no se puede quejar de lo que ha encontrado en Texas.

Houston ha llegado aquí un año pronto, seguramente. Los Rockets ahora mismo conservan uno, sólo UN, jugador de la plantilla que acabó el año pasado y los jugadores con más de dos temporadas de experiencia se cuentan con la mano de un personaje de Los Simpsons. Es una franquicia nueva, con una reconstrucción a medio hacer, el equipo feliz de estar aquí, el del más que ayer pero menos que mañana. Si alguien aún tenía alguna duda sobre si el jugador de la barba zurda estaba entre los Elegidos, ya no puede sostenerla más, pero los Rockets son un equipo más preparado para divertir que para vencer a los mejores de la Liga: están 9-17 contra los equipos de Playoffs del Oeste y sólo han ganado la serie particular a los Warriors.

Y los Thunder han sido particularmente abusones con ellos. Aunque les ganaran un partido, remontando 14 puntos, en tres enfrentamientos este año, OKC les ha metido 119, 124 y 120. Si el nivel va a ser ese, Houston podría superarlo algún partido, pero no cuatro.

La amenaza principal de Houston es su bloqueo y continuación, y OKC no sólo conoce a Harden, sino que han sido los cuartos mejores de la Liga defendiéndolo esta temporada. Los rivales de los Thunder tienen un porcentaje del 38% en tiros de campo y pierden la pelota en el 19% de las jugadas etiquetadas con este tipo. Ibaka es cada día un poco mejor en este aspecto, y su defectillo, que es quizá presionar demasiado al hombre con el balón, se convierte en una especie de virtud en el caso Houston-Harden.

Más indicios de que OKC no es un buen emparejamiento: Houston es el equipo que más pierde la pelota (incluso cuando ajustamos y tenemos en cuenta su elevado ritmo) y OKC el equipo más eficiente en puntos por jugada a la contra, y la cosa que mejor hace Houston, que es no conceder puntos en segundas oportunidades (lideran la Liga, un punto para apuntar a Asik) no le sirve de mucho frente a un equipo que no basa en eso su ataque, como lo hubieran podido utilizar, contra, por ejemplo, Denver.

Houston no puede especular, y tiene que salir, como han hecho el resto del año, a retar al rival a que metan más puntos que ellos. Lo único malo es que ellos llevan piedras y algún cuchillo, y los Thunder vienen con pistolas.

San Antonio Spurs (2) – Los Angeles Lakers (7)

Ya tenemos el circo montado: los Spurs están jugando mal, los Lakers vienen como un tiro, y son los Lakers, y siempre están ahí, y… Y si el pobre Kobe no se hubiera lesionado muchos les verían como indudable favorito en esta serie, pero yo veo unas opciones muy reducidas.

Es verdad que les ganaron sin Bryant el penúltimo partido de la temporada, pero es inevitable moderar el entusiasmo de una victoria a un rival con una motivación muy diferente, que decidió jugar los minutos claves con Cory Joseph en la pista y Tony Parker en el banquillo.

Los Lakers tienen la 18ª defensa por 100 posesiones de la Liga, la peor de cualquier equipo en Playoffs, empatados con los Brooklyn Nets. Desde el All-Star tienen un registro de 20-8 más típico del líder del Oeste que del equipo que entró en Playoffs la última jornada, pero su defensa fue la misma estadísticamente, sólo superada negativamente por la de los Knicks entre los equipos que siguen jugando. En los dos partidos sin Kobe sí han sido espectaculares (92.4 puntos, marca que lideraría la Liga muy sobradamente), pero… ¿a quién va usted a creer, a dos partidos o a sus propios ojos?

Supongo que parte de lo que alimenta la creencia de que los Lakers pueden pasar de ronda es el rival. Con Thunder el pesimismo sería mucho mayor, pero San Antonio ha perdido 7 de sus últimos 10 partidos y parecen una presa fácil. Ya hablamos de los Spurs hace justo un mes, y de por qué no hay que olvidarse de ellos, pero es razonable pensar que algo no funciona, uniendo lo que se está viendo últimamente a movimientos como el despido de Stephen Jackson. Si un equipo con Popovich y Duncan está descarrilando, no nos enteraremos hasta que la última rueda se haya soltado y el tren se haya estrellado, pero yo prefiero pensar que San Antonio simplemente ha estado con el modo de ahorro de energía activado en los últimos partidos, preocupándose de que todos lleguen bien.

Dwight Howard podría y debería tener una serie monstruosa pero la última vez que estuvo en Playoffs, con dudosa compañía, 27 puntos y 15 rebotes por partido le sirvieron para irse por la puerta grande en primera ronda. Y era Atlanta. Lo de las Torres Gemelas con Gasol podría estar muy bien si Pau no hubiera entregado la cuchara los dos últimos años junto a Bynum, ese jugador al que muchos todavía consideran mejor, o más completo, o con más recursos, o yo qué sé que eufemismo, puesto al lado de Howard.

Los Spurs son vulnerables a un base anotador con rango, ayudado de bloqueos directos u otras acciones previas y Lin, Lillard, Curry, Harden o Jennings tienen partidos de más de 30 puntos esta temporada contra San Antonio, por lo que si Steve Blake es el de sus dos últimos partidos y no el de los 674 anteriores (¿notáis una tendencia aquí?), los Lakers tienen esperanza, pero casi todas estas actuaciones superlativas del base rival han coincidido en días que no ha jugado Parker. Si el francés está cerca de su nivel, el chollo se acaba.

Y luego está D’Antoni. Aquí en La Crónica, contra la creencia popular, no pensamos que MDA haya matado a Manolete, disparado a Kennedy, o sea guionista de Revolution. Los Lakers son un equipo con tanto talento como falta de profundidad, que se podía permitir cualquier cosa, menos una: las bajas. Y se las ha llevado de tres tazas en tres tazas. 45 partidos en el Oeste con medio equipo en la enfermería o renqueante, este año, no se consiguen pese al entrenador, aunque tome alguna decisión equivocada. Ahora bien, el historial de D’Antoni en Playoffs, da miedo. Ha ganado 26 partidos y ha perdido 29, en series eso es un 5-5, con 3 eliminaciones en 3 intentos frente a San Antonio, y una notoria falta de imaginación, ampliamente documentada, antes de convertirse en el muñequito de pim-pam-pum más vendido en California.

Sé que es muy fácil creer, porque Gasol es muy bueno, español y Campeón del Mundo, Howard es también muy bueno, y (*miro al resto de la plantilla de los Lakers*), uhm… eh… uhm… Jodie Meeks jugó en Kentucky… pero los Lakers de los dos últimos años eran aún mejores, tanto en potencial como en la realidad, y llegaron donde se lo merecieron. Esto no es el March Madness, son los Playoffs de la NBA, la sorpresa hay que darla en cuatro partidos, no en uno.

El deporte nos gusta por eso, porque es imprevisible y todo puede suceder. Y los Lakers tienen opciones, claro, hasta los Bucks contra Miami tienen las suyas. Pero no son mejor equipo que los Spurs. No están ni cerca. La cantidad de cosas que les tendrían que salir bien y funcionar diferente a lo que llevamos viendo todo el año a unos y otros darían para una lista enorme. Y sin Vino, menos.

Denver Nuggets (3) – Golden State Warriors (6)

Al ver que Steph Curry se enfrentaba a los Nuggets, equipo que tiene carné de socio vitalicio en el club de los que más triples reciben, fue un acto reflejo comprobar cuales son los récords en un partido de Playoffs: 6 en cuarto, 8 en una mitad, 9 en un partido. Lo de la serie depende del número de partidos jugados, va de los 17 en una de cuatro a los 28 en una de siete. Curry ya le ha metido 7 este año a los Nuggets en uno de sus enfrentamientos, y en cuatro partidos contra ellos lleva un total de 16, así que en la Temporada Regular ha estado en ese rango. Los Nuggets no tienen pinta de pensar en bajar el ritmo de juego porque sean Playoffs, así que puede que estemos en ese extraño caso que puedes ver venir el récord… si no lo hubiéramos acabado de gafar. Lo siento, Steph.

Los dos mejores jugadores de Golden State ocupan las posiciones desde las que más daño se le hace a Denver, la de base más-bien-tirador, y la de ala-pívot más-bien-abierto (partidos de Bosh de 40 puntos, Love 34, Jamison 33 y ¡oh! David Lee con 31, lo atestiguan), y los mejores defensores de Denver sobre el balón (Iggy, Brewer y Koufos), coinciden con las posiciones de menos talento ofensivo en Golden State, o en el caso de Klay Thompson con un tirador. Los Nuggets son susceptibles a ser vencidos por un equipo que abuse con éxito de las suspensiones, y los Warriors son este año EL equipo.

Pero a pesar de esto, los Nuggets les ganaron 3 de los 4 partidos cara a cara, como han hecho con casi todo el Oeste. Tienen el segundo mejor registro contra equipos de la Conferencia (su 38-14 es un partido peor que el 39-13 de los Thunder) y ganarían el desempate a todos los equipos (salvo a los Campeones de División, por esa regla) porque no han perdido ni una serie en todo el año. Además, son el mejor equipo en casa de toda la Liga, donde sólo han dejado escapar 3 de 41 partidos en todo el año. Denver pese a sus cosillas, es un muy, muy buen equipo.

Son los que más atacan y con muchísima diferencia, el aro rival, y los Warriors, aún con Bogut, como nunca ha estado al 100%, han sido mediocres defendiéndose en la distancia más corta. El otro puntal de su eficiencia son los tiros libres, donde son terceros en intentos por partido (su porcentaje como equipo es paupérrimo, al nivel de los equipos que sufren el hack-a-player, Lakers y Detroit, pero aún así, un 70% es mucho mejor que cualquier tiro de campo) y los Warriors mandan demasiado a su rival a la línea. Y en los minutos finales, son tras Miami el equipo más fiable de la Liga, así que si hay un final apretado, los Nuggets tienen las de ganar por lo que hemos visto esta temporada (siempre que la cosa no tenga que ir a la pizarra lolasa de Karl para el último tiro).

El mayor problema en Denver es que han perdido a uno de los jugadores que más ha contribuido a todos esos espectaculares números. La baja de Gallinari es sensible hasta en un equipo tan profundo. El italiano era el muy mejor triplista en uno de los peores equipos en este aspecto en la Liga, y el jugador que más y mejor iba a la línea. Wilson Chandler ha recogido el testigo y está metiendo el 41.3% de los triples este año, pero sin ningún otro jugador capaz de abrir el campo con consistencia lo más mínimo, los Nuggets van a necesitar que Chandler no baje una pizca el nivel. Lo malo es que el porcentaje a lo largo de su carrera (32.3%) invita a las dudas.

Los Nuggets van a tener problemas cuando los equipos bajen el ritmo, lleguen a Colorado descansados, y se ajusten mejor a sus particularidades. La ventaja de la profundidad de la plantilla, se difumina en Playoffs cuando las rotaciones se acortan. Y los Warriors van a obtener un torrente de puntos por encima de lo normal en 2 ó 3 partidos solamente por tirar bien. Pero la distancia en ejecución global que hay entre los dos equipos es importante, y pese a las bajas, Denver merecer ser considerado el favorito.

Al igual que el Thunder-Rockets, esta eliminatoria promete ser divertida si lo que te gusta es el baloncesto rápido y poco especulativo, y no te importa, o incluso te entretiene, ver a jugadores cometiendo errores garrafales (JaValeeee). Pero eso sí, esta va a estar mucho mucho más iguodala.

Los Angeles Clippers (4) – Memphis Grizzlies (5)

Tenemos repetición de la mejor primera ronda del año pasado (remontada de 27 puntos en el primer partido incluida), que los Clippers ganaron 4-3, pero esta vez con las tornas cambiadas, y más partidos (de ser necesario) en Los Angeles. 8 de los 10 jugadores que fueron titulares el año pasado repiten (sólo Rudy Gay y Randy Foye faltarán a la cita), y las identidades de ambos equipos se mantienen. Los Grizzlies tienen la segunda mejor defensa en puntos por 100 posesiones y los Clippers el cuarto mejor ataque, y será interesante ver esta lucha de estilos.

Mirando los números de la serie pasada, la única conclusión es que el equipo que metió más puntos en cada partido lo acabó ganando, pero según se van acumulando los enfrentamientos entre equipos estos dos años, los Clippers ya tienen una ventaja de 9 a 5 sumando los partidos de Temporada Regular y Playoffs.

A pesar de su buen hacer en general en casi todos los aspectos de la defensa, los Grizzlies tienen un punto débil, bueno, mejor dicho, algo más flojo, que es la defensa de los bloqueos directos, en los que son meramente normales, mientras que los Clippers son, por números, el mejor equipo de la Liga atacándolos. A lo largo de la temporada han empezado a mejorar negando cada vez más al bloqueo, idea además especialmente buena contra unos Clippers en los que los hombres altos no te hacen pagar desde la media distancia (Griffin está en ello aún), pero Chris Paul es un hombre malo malo, y básicamente le da igual como tengas pensado defenderle. Aunque prefieren dejar a Marc como última línea de la defensa, y aún con el riesgo que suponen Griffin y Jordan cortando hacia un aro protegido por Randolph, y teniendo en cuenta que Hollins no es de hacer muchos cambios, y pese a que CP3 ya ha sacado a Gasol a bailar alguna vez… espero verle defendiendo lejos de la canasta más de lo normal, para desactivar las amenazas lo más pronto posible.

Por el otro lado, los Grizzlies van a poner a prueba, y de qué manera, si la mejoría defendiendo en el poste bajo de los Clippers es real. Con Marc distribuyendo desde el poste alto no pueden defender por delante, como es habitual en ellos y van a buscar mucho a Randolph. Griffin tiene relativo éxito cuando le defiende encima y no le deja darse la vuelta (cuando Z-Bo logra ponerse de frente con bote, Blake está K.O.), pero esto es más fácil decirlo que hacerlo, y le podría cargar de faltas rápido.

De lo que no se tienen que preocupar en Los Angeles es de los triples: los Grizzlies son el equipo que menos tira (y menos mete) con mucha diferencia. Son los dos extremos, pero el equipo que más lanza por posesión, los Knicks, lo hace el doble de veces que ellos. Los Clippers tienen un registro de 16-3 cuando su rival mete 5 triples o menos, y los Grizzlies han estado en esa situación la friolera de… 53 partidos. No es ninguna sorpresa por tanto que los Grizzlies tengan el segundo ataque más regular del campeonato, especialmente desde que Gay se fue.

Esto les marca a los Clippers una especie de frontera: si son capaces de llegar a los 95 puntos frente a esta defensa (para Playoffs, con la bajada habitual de ritmo seguramente haya que corregir un poco a la baja, hacia 90 aproximadamente: el año pasado promediaron 90.7 puntos en la serie), seguramente se lleven el partido. Los 5 mejores ataques de la Liga, entre los que están el de Paul y compañía, han anotado 95 puntos o más 9 de 15 veces frente a ellos (registro grupal en estos partidos: 9-6), y los Clippers lo han hecho bien contra defensas como la de Indiana o Chicago.

Entre esto, los enfrentamientos directos, y el factor cancha, me decantaría ligeramente hacia ellos, pese a que los Grizzlies llevan a favor un mejor balance en minutos finales (los Clippers, aunque tengan el mejor ataque tras Miami, y ese mito de los últimos minutos que es CP3, no parecen capaces de conseguir parar al rival con su defensa). Si hay muchos partidos igualados, será algo en lo que fijarse y una buena señal para Memphis.

Al igual que el enfrentamiento entre el 4 y el 5 en el Este, y como dicta la lógica, este es el más igualado también en esta parte del cuadro, y la serie promete ser larga. Con un espectáculo como el del año pasado, nos conformamos.

Y hasta aquí hemos llegado… Podrás leer nuestras crónicas a partir del sábado

(Las estadísticas de este artículo han sido sacadas de la página web de la NBA, Basketball-Reference, mySynergy y nba wowy!. El autor no se hace responsable de las opiniones vertidas por sí mismo. Básicamente porque si necesitara un abogado, sólo podría permitirse a uno de oficio.)

Playoffs NBA 2013: Previa de la primera ronda en el Este

Miami Heat (1) – Milwaukee Bucks (8)

En condiciones normales, esta eliminatoria debería ser como una escena del crimen de CSI, de esas en las que apagan la luz y al mirar con la linternita encuentran de todo y un poco más. Miami y su MVP están haciendo una de las mejores temporadas de la Historia de esta competición, y Milwaukee es un equipo lleno de carencias que ha llegado a los Playoffs por no estar en la Conferencia equivocada.

Si miramos a sus últimas derrotas, para apretar a Miami se necesita defensa, rebote, mala leche y un anotador interior con cierto rango, cosas que a Milwaukee no le salen de dentro. El manual de la buena victoria inesperada, habla además de que al equipo inferior le interesa ralentizar el ritmo (en noticias relacionadas, los 5 últimos equipos que han ganado a Miami: New York, Indiana, Utah, Boston y Chicago juegan todos a una velocidad por debajo de la media) y los Bucks son los terceros más rápidos de la Liga tras el experimento de Houston y los siempre estimulados y estimulantes Nuggets.

Milwaukee ha sido uno de los pocos equipos que les han ganado, venciendo en uno de sus cuatro enfrentamientos, en diciembre, pero no creo que se puedan sacar muchas conclusiones de esa victoria que se fraguó en el último cuarto de un back-to-back para los Heat. Jennings ha jugado bien contra ellos en media esta temporada (23.8 puntos con 58.8 TS%), pero para superar a Miami se necesita mucho más.

Mirar al ataque de Miami en Synergy, seguramente haya provocado alguna crisis de angustia a algún entrenador rival. Son de los equipos más eficientes en casi cualquier faceta del juego, no aparentan ninguna debilidad. Son primeros posteando, en aclarados, en tiros tras pase, en jugadas con bloqueos directos finalizados por el bloqueador o cortando a canasta. Segundos a la contra. Sextos cuando es el bloqueado el que se encarga de tirar a canasta. Una bestialidad que además amenaza con poner una marcha extra en Playoffs.

La mínima esperanza que tiene Milwaukee es someter a Miami en los tableros, y requeriría liberar al novato John Henson junto a Larry Sanders. Podrían hacerlo, pero seguramente, por su bisoñez y poca compenetración, acabarían siendo vacilados como un niño pequeño ante un equipo que exige tanta precisión en las rotaciones y coordinación como Miami.

Al igual que hicieron durante la temporada, los Bucks son tan anárquicos y pueden juntar tanta munición en momentos puntuales, que de cuatro oportunidades, en algún partido pueden largarse por delante y no mirar atrás. Pero Miami es muy mal emparejamiento y peor rival para ellos. Y encima, los Bucks no van a utilizar siquiera su super-camiseta (semi) retro del ciervaco para animar los partidos.

New York Knicks (2) – Boston Celtics (7)

El que vive del triple, muere del triple. Los Knicks respiran tiros de tres, ergo… siguen siendo favoritos. New York va a ser uno de los casos más divertidos de seguir de los Playoffs precisamente por esto, porque su estrategia conlleva la mayor varianza de todos los equipos que se presentan. Esto les hace ser más susceptibles de lo normal tanto para lo malo, como para lo bueno. Lo que quiere decir que una sorpresa con la firma Knickerbocker debería extrañar menos, pero aún así, seguiría siendo un sobresalto mayúsculo, pese a las lesiones, y por mucho que se lo quisiera apuntar algún «yalodecíayo«.

Pero, ¿pueden hacer algo los Celtics para tratar de anular el bombardeo neoyorquino? Ya hemos comentado alguna vez, que la mejor forma de defender el triple, por lo general, es evitar concederlo y los Celtics este año han estado en tierra de nadie en ese aspecto, después de colocarse entre los mejores en años pasados, cuando su defensa funcionaba a alto rendimiento. Poco a poco han ido escalando posiciones, y ahora mismo tienen el 5º mejor índice defensivo de la temporada, pero no presentan la misma solidez del pasado reciente. Y defender a los Knicks no es lo mismo que a otras franquicias: contra New York, un equipo que estira la pista hasta el extremo y hace mover todo desde el pase, corres el riesgo de perseguir fantasmas. Avery Bradley, su excelso defensor exterior, es particularmente un halcón encima del hombre que lleva el balón, pero esa ventaja se pierde cuando el rival no está dispuesto a ponerlo en el suelo.

De todos modos, hay aspectos del emparejamiento con los Knicks bastante amables con Boston. Los Celtics, durante todo el año, han sido una de las peores defensas en contraataques (penúltimos en la Liga en puntos concedidos por posesión, según Synergy), pero los Knicks son el equipo que menos puntos anota de esta manera: sólo el 8.8% vienen de ahí. De hecho, no supone una debilidad muy grande en el Este, donde todos los equipos por encima de ellos, salvo Atlanta, están entre los 10 peores.

New York es mejor con dos bases en pista, y con esa configuración, los Celtics pueden permitirse más minutos de su mejor anotador exterior, Jason Terry. Y Green y Pierce pueden jugar juntos perfectamente contra este equipo, una pareja que en 1000 minutos en pista han hecho que el equipo sea 7.1 puntos por 100 posesiones mejores que el rival.

Uno de los motivos por los que Boston apostó dos veces por Jeff Green, es precisamente la necesidad de alguien que poder emparejarse con los dos jugadores por los que iba a pasar el futuro reciente en el Este: Melo y LeBron. Con la ridícula muestra que son 93 minutos en 4 partidos, a Carmelo le ha costado más de lo normal (0.86 puntos por tiro, frente al 1.12 que promedia esta temporada) anotar con Green delante, y no ha llegado a cerrar un partido redondo contra los Celtics. Quizá por la naturaleza competitiva del enfrentamiento, pero Anthony ha ido a la línea menos que de costumbre contra Boston, y si la tendencia se mantuviera en Playoffs, serían menos puntos fáciles para los Knicks.

Aún así, New York lleva todo el año demostrando ser capaz de anotar a un nivel sobresaliente en cualquier situación, y con una consistencia que Boston jamás ha alcanzado. Los Celtics nunca son un rival agradable, aunque suene a tópico, pero los Knicks llevan, simplemente, siendo demasiado buenos, demasiado tiempo.

Indiana Pacers (3) – Atlanta Hawks (6)

Los Pacers llegan a Playoffs con el título de la división Central, la mejor defensa de la Liga (en puntos por 100 posesiones) y un quinteto que juega de memoria: 1218 minutos juntos, segundo con más tiempo en pista tras el de OKC. Desde el All-Star han sido el segundo mejor quinteto con más de 150 minutos en el Este, superando a sus rivales por 12.8 puntos cada 100 posesiones tras… ¿Atlanta?

Los Hawks quizá sean peor equipo y hayan demostrado mucho menos este año que Indiana, pero hay indicaciones de que este enfrentamiento podría resultar más disputado de lo que parece. Todavía no está muy claro cómo de útiles son las estadísticas por quintetos, pero cuando juega Devin Harris, los cinco de Atlanta funcionan al mismo nivel que los de los Pacers. A pesar de esto, a Larry Drew le gusta utilizar también en el puesto de 2 a DeShawn Stevenson, especialmente por los emparejamientos defensivos*, ya que es peligroso enfrentarse a según qué equipos y su combinación de alas con Harris y Kyle Korver. En este caso, con Lance Stephenson como escolta nominal en los Pacers, es una apuesta menos arriesgada y seguramente veamos mucho a Devin.

*Prueba nº 428 de que las estadísticas de quintetos las carga el Diablo: los Hawks son mejores con Harris en defensa y con Stevenson en ataque, algo contraintuitivo que engaña a los ojos. Por otro lado, tiene una explicación, y es que Stevenson juega más contra equipos más aptos atacando. Por ejemplo, con Stevenson en el quinteto «titular» han jugado 26 minutos contra Miami, 34 contra New York y 17 contra Oklahoma City, y con Harris sólo 13 contra los Knicks, y nada contra Heat y Thunder. Diferencia 77-13 contra los mejores ataques de la Liga.

Pero no es sólo el hecho de que si Drew es valiente se puedan permitir más minutos de Harris por Stevenson: para mí, la pieza fundamental, el centro de operaciones del ataque de los Pacers, reside en David West, y si Josh Smith, en año de contrato, quiere demostrar que se encuentra en la élite defensiva, no va a tener mejor oportunidad de demostrarlo. Tiene la envergadura y la versatilidad para enfrentarse al juego de poste a poste al que te somete West, y si miramos los números de sus enfrentamientos directos, ha logrado mantener al jugador de los Pacers en sus promedios y nunca le ha permitido más de 24 puntos. Indiana es un equipo que tira mucho de posteos, y con un Hibbert que poco a poco se ha ido poniendo a tono tienen una ventaja teórica ante Horford, pero muchas veces el encargado de hacer el pase de entrada, como es tendencia en la Liga, es el otro grande desde el poste alto (aunque en los Pacers es George muchas veces el responsable), y si Smith es capaz de interrumpir la circulación, los Pacers no podrán abusar del recurso.

Más motivos para creer en Atlanta: una de sus debilidades, la poca profundidad de la plantilla, especialmente desde que perdieron a Louis Williams no es tanto problema ante un equipo que está igual o peor, y los Hawks son, quizá tras los Nuggets o Miami cuando activa el modo destrucción, el mejor equipo de la Liga robando y saliendo a la contra, frente a los Pacers que son el segundo que más balones pierde. En este aspecto creo que puede estar la clave de esta eliminatoria. Ante una defensa como la de Indiana, conseguir puntos fáciles es imprescindible, y Atlanta tiene las condiciones para aprovechar una de sus pocas debilidades y convertirlo en su mayor esperanza. Si los Hawks son capaces de sacar 20 o más puntos en pérdidas por partido de manera consistente, seguramente estemos coqueteando con la sorpresa.

Pero bueno, suficiente cariño para los Hawks. Quien haya llegado hasta aquí se estará preguntando por qué Indiana está por encima de Atlanta entonces, pero los Pacers son claros favoritos. Son el mejor equipo reboteando en la Liga enfrentándose al quinto por la cola, y están cabeza con cabeza junto a Chicago por ser el equipo que más y mejor defiende la línea de 3, una parte importante del ataque de Atlanta (los Hawks son el tercer equipo que más puntos consigue proporcionalmente desde el triple), que saca muy pocos tiros libres.

Los Playoffs conllevan una bajada en el ritmo de los partidos y una vuelta de tuerca a la defensa, y los Pacers, como uno de los equipos más lentos y aguerridos se van a encontrar como pez en el agua. Pero tampoco deberían despistarse mucho.

Brooklyn Nets (4) – Chicago Bulls (5)

No hemos querido hacer mucha referencia a las lesiones hasta ahora por lo poco que se sabe a estas alturas, en la que todo jugador con la más mínima duda ha quedado fuera. Pero en el caso de Chicago parece imposible hacer un análisis sin ponerlas en contexto. No ya la de Rose, con el que a falta del más mínimo rumor que insinúe su participación, no contamos, sino la de Noah, que desde el 21 de marzo ha jugado 3 partidos, o la de Gibson, cuya presencia ha sido testimonial en abril.

Con una plantilla ridículamente corta por culpa del nuevo convenio colectivo (que de cara a los mismos Playoffs no es tanto problema, pero sí en partidos anteriores), un entrenador que exprime a sus jugadores como Kobe Bryant a sí mismo, y ese aroma de año sabático que lleva impregnando toda la temporada, es muy difícil saber en qué estado se van a presentar los Bulls a Playoffs.

El quinteto que se esperaba como habitual sólo ha jugado 25 partidos junto, no coincidía desde febrero, pero su registro juntos es de 17-8, nivel de 2º del Este. Dejando el escolta como comodín, cuando los otros cuatro han coincidido, la muestra crece algo y el nivel se mantiene, 24-14.

Los mejores Bulls son seguramente superiores a los mejores Nets y esta temporada les han ganado 3 veces. Pero el lado favorable de los Nets lo llevamos viendo en febrero, marzo y abril, y el de los Bulls ahora mismo es un recuerdo.

Intentemos sacar algo en claro. El buen final de temporada de Brooklyn ha tenido varios padres. El más indudable, el jugador en el que se pensó para liderar a la franquicia: Deron Williams. En su mejor estado de forma desde que llegó a la costa Este, sus números de antes y después del All-Star parecen de dos jugadores distintos. 6.7 puntos más por partido, su porcentaje de tiro (verdadero) ha subido del 54 al 62%, y ha aumentado las asistencias, todo esto reduciendo el número de pérdidas. D-Will llega a los Playoffs en forma y aunque no ha coincidido mucho frente a frente con Hinrich (sólo 9 veces, 2 de ellas este temporada) y ahora está Thibodeau maquinando detrás, promedia 20 puntos con un 50% de tiros de campo frente a él. Y ha realizado buenos partidos contra Boston en su día, o Chicago en temporadas anteriores.

Otra parte importante de la mejoría es que los Nets se han convertido en el segundo mejor equipo reboteando desde el All-Star, coincidiendo con que Reggie Evans juega 5 minutos más por partido. Williams, Johnson y Lopez son un par de puntos por 100 posesiones mejor en ataque sin él, pero los Nets pasan de coger el 71.2% de los rebotes en defensa, al 76.4%. Frente a los Bulls, 5º mejor equipo reboteando en ataque, después de ser los primeros el año pasado, el pequeño sacrificio será necesario, aunque pierdan la opción de dar trabajo a Boozer.

Los Bulls son, como ya comentamos antes hablando de los Pacers, uno de los equipos que mejor se defiende de los triples y los Nets tiran bastante, pero también saben ganar sin ellos: en Indiana lo hicieron metiendo sólo 4, y en su única victoria frente a los Bulls 15 puntos nada más llegaron más allá de la línea de tres. Chicago es un equipo con una gran disciplina y rara vez se deja despistar en bloqueos indirectos, es muy difícil pillarles desprevenidos, pero de eso sí que se tienen que preocupar menos en Brooklyn, un grupo altamente individualista que con Carlesimo ha dejado aún más de lado este tipo de acciones sin balón.

Si les modulan el derecho al triple, los Nets van a necesitar encontrar otras maneras de anotar con regularidad y Joe Johnson, que ya sufrió a los Bulls en Playoffs hace un par de años, puede ser la clave. En los seis partidos que jugó en 2011 con los Hawks, en los dos que él pasó de 20 puntos y metió más de un triple, ganaron, en los otros cuatro, perdieron. Johnson no se ha creado un nombre en Playoffs, más bien, al contrario, es el momento en el que más gente aprovecha para recordar cuanto cobra, pero nunca es tarde para que tenga un buen par de noches, y entre él y Lopez, que aparece por primera vez en unos Playoffs, y también tiene que lidiar en el plano individual con un defensor de élite, se calibrarán las opciones de los Nets.

Aunque a alguien le engañen los puntos en contra por partido, que hacen parecer a los Nets una de las 5 mejores defensas, en realidad están en la segunda mitad, por debajo de la media. Por lo que es un alivio para ellos que el ataque de los Bulls, lo mires como lo mires, esté en el tercio de cola. Y podría ser peor si a Nate Robinson, con la colaboración de Jimmy Butler no les hubiera dado por hacer un puente y arrancar el Dos Caballos.

Son el tercer equipo que menos produce desde el triple (su quinteto titular tira pocos y mete el 34%), no salen a la contra y son la antítesis de Miami: por tipo de jugada sólo aparecen en el Top 10 de la Liga en canastas tras rebote ofensivo, una situación muy particular, y en la que sólo son octavos. Brooklyn son uno de los mejores equipos de la Liga evitando conceder faltas de tiro, por lo que lo tendrán complicado intentándolo por ahí. Si de repente apareciera un base joven y talentoso capaz de plantarse en el aro rival cuando le apetece… Chicago tiene un registro de 18-2 esta temporada cuando mete 100 puntos o más y ha perdido las 14 veces que no ha llegado a 83 puntos (su única victoria metiendo 83, por cierto, fue ante Brooklyn). Si anotan, ganan, porque su defensa es casi una constante. Así que probablemente, el ganador de la serie va a ser el menos malo en el lado de la canasta en la que ataque Chicago.

En definitiva es la eliminatoria más igualada y más incierta a mayores. Sumado a que son dos de los equipos con el ritmo más lento de la Liga, esta eliminatoria podría ser la menos interesante para el espectador neutral durante los primeros 46 minutos… y la más los dos últimos de cada partido.

¡Esto es todo, amigos!™ Volvemos pronto con el Oeste.

(Las estadísticas de este artículo han sido sacadas de la página web de la NBA, Basketball-Reference, mySynergy y nba wowy!. Ningún animal ha sido dañado durante el rodaje, aunque alguna parte de alguno puede haber sido consumida como aperitivo durante su realización)

Liberad a Curry

Quizá sea por lo poco que pudimos verle el año pasado, pero sin duda alguna, el jugador del que más he disfrutado este año y que más me apetece ver día a día es Stephen Curry. El base de los Warriors se ha ganado el título de mejor tirador de la Liga, siendo segundo en porcentaje tras Calderón, metiendo el 45.5% de los lanzamientos de 3, a la vez que lidera la Liga en intentos con 7.4 por partido.

Pese a ser un excelente anotador creándose su propio tiro, la llegada de Jack, y la mayor imaginación de Mark Jackson con todos sus efectivos sanos, le han liberado de conducir el balón con una mayor frecuencia. Hoy vamos a hacer un repaso de algunas de las jugadas que los Warriors ejecutan para crear una opción de tiro tras pase para Curry.

Empezamos por una bastante habitual, la conocida como floppy. No es exclusiva de los Warriors, ya que muchos equipos la utilizan, pero con un tirador tan excelso como Curry, y con lo bien que corre entre los bloqueos con su cuerpo menudo, es uno de los equipos en los que más bonito resulta verla. Además, la versatilidad que tiene este equipo, con Thompson pudiendo hacer lo mismo que él, y con David Lee como una amenaza de tiro lejano o pase que los equipos no quieren abandonar, la convierte en un set muy difícil de defender.

El concepto inicial de la floppy es sencillo. Consiste en situar al jugador que va a recibir el balón bajo el aro (o hacerle llegar hasta ahí en carrera desde una de las alas), y a los otros tres, dos en un lado de forma escalonada y uno en otro, en el poste bajo pendientes de bloquear para él.

El jugador puede elegir cual de las pantallas va a utilizar (si viene de un lateral, lo habitual es que incluso acabe pasando por todas), o incluso amagar con irse hacia una y salir por el otro lado. Este es el aspecto de la floppy en la cancha, con Curry en carrera en la zona cercana al aro, viniendo de un bloqueo de Ezeli al lado derecho y dirigiéndose hacia Thompson y Landry que están en el izquierdo.

Si sale bien, como es este caso, en el que Batum no abandona a Thompson, Landry es capaz de hacer contacto y librar a Curry de Matthews, y Hickson no llega a tiempo en el cambio, recibirá la pelota en un ala o en la esquina, habiéndose quitado de encima a su defensor.

Lo que hace peligrosos a los Warriors, además de las acciones secundarias o modificaciones de este esquema básico es que lo utilizan «al vuelo»: con Curry rara vez se ve la jugada tan clara como en la pizarra, porque empieza a correr y utilizar la formación antes siquiera de que esté puesta al completo, y es un genio cambiando de dirección y engañando a los defensores. En el siguiente vídeo hemos juntado varias jugadas para que veáis como Curry va aprovechando los bloqueos a ambos lados según van apareciendo, sus giros inesperados para los impotentes rivales y los movimientos de duda que tanto ayudan a confundir:

Otra herramienta para desviar la atención es el cambio de jugada. Los Warriors utilizan alguna vez la floppy, tras amagar con realizar otro tipo de acción previa. En el siguiente ejemplo, Curry sube el balón y parece que vamos a tener un bloqueo en el ala derecha de Bogut, con Klay Thompson corriendo hacia la esquina.

Pero en realidad, es Thompson el que rodea por detrás a Bogut para irse a lo alto de la bombilla, y Curry, tras pasársela, esprintará de lado a lado, pasando bajo el aro, en lo que se va a convertir en una floppy.

Fijaos en la siguiente imagen como Bogut ha pasado del amago de bloqueo lateral a venir a hacerle uno indirecto a Curry mucho más abajo y que Jarrett Jack, que estaba en la esquina izquierda, la ha abandonado para hacer el bloqueo escalonado junto a Lee. Floppy de manual.

Como veis a continuación en la jugada en vídeo, no prospera porque Lin hace un muy buen esfuerzo de seguir a Curry (con la ayuda de Bogut y Jack, que no llegan a hacer contacto con el base) y el pase de Klay se queda corto, pero es un ejemplo de como los Warriors cambian la cara de una jugada inicial en la que Curry llevaba el balón, a otra en la que buscan liberarlo.

La siguiente jugada no acaba de ser una floppy, pero se parece, y es una de esas que empieza con Curry en el balón y acaba de vuelta en él. Al subir la pelota se la pasa a Lee en lo que parece que va a ser una jugada Cuernos (los dos pívots en el poste alto y los aleros abiertos en las esquinas)…

…pero Klay Thompson llega desde la esquina y Bogut se acerca al poste bajo, dándole la opción a Curry de jugar con esos dos bloqueos (a la vez que Thompson corta hacia canasta y puede pillar despistada a la defensa)

Cousins tiene que dejar a Bogut para evitar el pase fácil a Klay, Tyreke Evans aún no sabe a quién defendía, y Curry utiliza al propio Evans contra su compañero primero, y a Bogut después, para perder de vista a Thomas.

Dejando la floppy, otra jugada curiosa que los Warriors empezaron a utilizar, pero a la que por desgracia no han regresado recientemente es el pick’n’pop con las posiciones invertidas: Lee como bloqueado y el pequeño, en este caso Curry, como bloqueador. Mi impresión es que la jugada está diseñada especialmente para despistar al base rival, no acostumbrado a defender de ese lado el bloqueo directo, que de dar la opción a Lee, ya que Steph hace más el amago de bloquear para irse rápidamente hacia la linea de tres, que una verdadera pantalla. El caso es, que como podemos ver en las dos jugadas del siguiente vídeo, funciona, y Curry logra crear separación. En el segundo, un poco menos porque Ayon está listo para agarrarle con el brazo, pero Nelson pica completamente y hace el cambio:

Y nos dejamos mi favorita para el final: la Gator, o como la llaman en el vídeo que he encontrado en YouTube, la Puertas de Ascensor. Con la jugada Cuernos montada, y Curry en una esquina, el base que llevaba el balón, se lo da a uno de los pívots y viene a poner lo que parece ser un inocente bloqueo indirecto a Curry a un lado de la pista.

Steph hace un giro hacia el medio de la pintura y el balón vuelve al base en el ala, a veces con el amago de uno dos los hombres altos que están en la línea del tiro libre de venir a hacer un bloqueo lateral.

Finalmente, Curry, que estaba en medio de la pintura, vuelve a cortar 90º grados hacia la parte alta de la bombilla, colándose entre los dos pívots que están a la espera para bloquear a quien le siga, como si fueran, precisamente, unas puertas de ascensor.

El siguiente vídeo es un recopilatorio de las muchas veces que han utilizado la jugada los Warriors, en el que se puede ver que pese a la regularidad con la que la usan, los equipos todavía no parecen preparados para ella.

Me falta por hablar de las llamadas por HoopChalk.com jugadas Crazy 8 en las que tanto Curry como Thompson, cada uno desde un lado, giran entre los bloqueos para cambiar de lado, haciendo con su recorrido lo que parece un 8 en la pista

Pero como ellos lo van a explicar mejor (aunque en inglés), podéis entrar en su página para verlo.

En definitiva, Golden State está haciendo un grandísimo trabajo para darle las mejores opciones de éxito a Stephen Curry. La versatilidad de la plantilla y la imaginación de su entrenador, unidas a la capacidad de improvisación y precisión tiradora del joven, convierten a los Warriors en uno de los equipos más divertidos de la Liga si nos fijamos en el movimiento sin balón. Cuando volváis a verlos, os recomiendo no perder la vista de Curry, ni siquiera cuando no la lleve él. Es el mismo espectáculo.

Sin ataduras en Memphis

Sin duda alguna este año el plazo para hacer los trades ha sido uno de los más aburridos en bastante tiempo, el único movimiento destacable fue el que mandó a Gay a Toronto, Prince, Davis y Daye a Memphis y Caldereta a Detroit. Y aunque en un principio poca gente entendió lo de Gay, el paso de semanas y partidos ha hecho ver que Grizzlies ha salido ganando.

Este año en Memphis tenían un equipo donde estaban aportando todos, con un banquillo sin grandes nombres pero con gente aportado mucho como por ejemplo Bayless, Pondexter y últimamente Wroten, siempre estaba la duda de quién era EL JUGADOR de Grizzlies, Gay como buen zapatillero las quería todas para él, Conley empezaba a crecer y ya también quería las suyas, Randolph por su parte sabía claramente que él era ese jugador y Gasol mientras iba haciendo su faena, un poco a la sombra de Z-Bo, pero respetando su rol dentro de la franquicia.

Con la salida de Gay las cosas han quedado más que claras, los Grizzlies es el equipo de Randolph (y Gasol). Ahora todas esas ataduras y digamos que compromisos en darles balones a Gay han desaparecido y el equipo de Lionel Hollins sabe muy bien a lo que juega. Conley se ha asentado y sabe que si aporta balones dentro, muchas veces esos balones volverán fuera…y eso le mola.

Defensivamente, los Grizzlies es el equipo que menos puntos permite hacer a sus rivales y gran culpa de ello, es del brutal año que está teniendo Marc Gasol. Sin duda alguna yo lo metería en los candidatos a jugador defensivo del año y creedme, si de una cosa no se me puede acusar es de ser chovinista, Gasol está a un nivel elite defensivamente hablando y claro, no es manco en ataque ni mucho menos… además, su carácter de dejar hacer a Randolph le da el rol de jugador más que importante dentro de Grizzlies, podríamos decir que es el jugador 1.5 de la franquicia…

Con el trade de Gay, llegó Tayshaun Prince, un jugador tal vez venido a menos pero que va a aportar desde ya en Memphis, sobre todo defensivamente…porque no se cuantos de vosotros os acordaréis de como secó a McGrady en aquella serie de 2003, cuando T-Mac era dios y llevaba a los Magic 3-1 por delante en la serie frente a Pistons…

Además, los Grizzlies caen mal. Me explico, dentro de la NBA un equipo tan empalagoso defensivamente hablando, con jugadores que cabrean como Tony Allen, el propio Marc y el ex-Jail-Blazer-Cuando-Quiere Randolph, hace que los equipos cuando juegan contra Memphis ya miren con cara de pocos amigos y eso hace crecer más a los Grizzlies.

Ahora mismo se encuentran en una batalla sin tregua con Clippers y Nuggets en el oeste por conseguir la ansiada 3a plaza, que daría una primera ronda frente (presumiblemente) Golden State y sobre todo para evitar caer 4/5 y jugar contra otro de los equipos que como tu están luchando para ese 3er puesto, en la cual sin duda será la serie estrella de la 1a ronda de los PO allá por mediados/finales de abril.

Así que si buscas basket espectáculo, Grizzlies no es tu equipo, pero si bien quieres ver buen baloncesto en ambas partes de la pista con competitividad desde el inicio hasta el final, lo vas a pasar bien viendo a Grizzlies, que sospechosamente cada vez se parecen más a los Spurs de Popovich…y eso nos mola.

San Antonio siempre estará allí

Lo mejor que le pudo pasar a San Antonio en 2010, fue caer derrotados con estrépito en segunda ronda de Playoffs ante unos Suns que no eran precisamente los más fieros de la era Nash y les clavaron un 0-4. El equipo venía bajando el número de partidos ganados año a año (de los 63 en 2006, a los 54 en ese verano, perdiendo un poco cada temporada) y lo más fácil era pensar que a la dinastía sólo le faltaba ya un epílogo.

Pero fue en esa serie en la que Popovich se dio cuenta de que si no podía parar ese estilo de bloqueo directo alto con tiradores repartidos alrededor, tendría que unirse a ellos. El año siguiente, los Spurs, que tenían todos los mimbres, empiezan a jugar de esta manera y pasan a tener el mejor récord del Oeste, pero en Playoffs son eliminados por unos Grizzlies que venían lanzados desde que perdieron por lesión a Rudy Gay.

El año pasado, más de lo mismo, los Spurs siguen siendo ese equipo entretenido que mejor ha versionado el 7 seconds or less, otra vez son los mejores en el Oeste, cierran la temporada con 21 de 23 partidos ganados, y las dos primeras rondas de Playoffs con 4-0, y se ponen por delante 2-0 ante Oklahoma City. En ese momento, con Miami sufriendo en Boston, y la máquina de destrucción que se activa cuando LeBron pasa a jugar de 4 todavía arrancando, los Spurs tenían que ser el maxmísimo favorito para el anillo.

Pero llegó, sobre todo, Harden, y los Spurs volvieron a reeditar 2010 y probar de su propia medicina: encontraron alguien que hacía aquello que no podían parar mejor aún que ellos.

Este año es difícil imaginar a un equipo más favorito que Miami, pero me da la impresión que a San Antonio no se le concede ninguna opción en muchos círculos, cuando quizá deberían ser los segundos en la línea de sucesión. El Oeste este año va a ser mucho más complicado, con Clippers, Nuggets y Grizzlies con parciales recientes de victorias propios de los Bulls de los 90, y con un gigante dormido que se está espabilando a ratos en Lakerslandia.

Pero el equipo a batir será seguramente Oklahoma City, y la baja de Harden, aunque superada en general, va a ser sensible contra San Antonio. El año pasado, según Synergy, el 18.1% de las jugadas de OKC fueron un bloqueo directo acabado por el bloqueado, y con 0.89 puntos por jugada, lideraban la Liga, sobre todo por el ahora jugador de Houston, que metía 1.04, frente a los 0.91 de Durant y los 0.85 de Westbrook. Ahora son undécimos en la Liga, con sólo 0.8 puntos por jugada, y la utilizan menos: sólo en el 13.6% de las acciones.

OKC son aún mejores que en ataque el año pasado en general (1 punto mejor por 100 posesiones respecto a la media, comparado con la pasada temporada) pero lo están haciendo peor en aquel aspecto del juego en el que San Antonio es más vulnerable. A falta de un partido por jugar entre ellos el 4 de abril, San Antonio les está ganando este año 2-1 (el de casa gana siempre), y la última victoria ha sido sin Parker, y en los dos primeros partidos, estuvieron sin Ginóbili.

Lo de Miami es otra historia, pero también se puede argumentar que en San Antonio están más o menos preparados para hacerles trabajar. Este año, en el famoso partido en el que Popovich decidió dar descanso a todo el mundo, los Heat ganaron por poco, y será interesante ver qué sucede en San Antonio el día 31 de este mes: los Heat podrían estar ante la oportunidad de conseguir su trigésima victoria consecutiva.

Sé que resulta irrisorio pensar en que un equipo que sufre tanto ante acciones que comienzan en bloqueo directo podría parar a Miami, pero a diferencia de OKC o Phoenix en el pasado, Miami lo utiliza principalmente para crear acciones secundarias, y en eso los Spurs sí son aplicados defendiendo.

Los Heat son el equipo rey en triples laterales y San Antonio son de esos que conocen el secreto: llevan años estando entre los mejores permitiendo pocos intentos desde ahí. En una serie entre ellos, las esquinas en el ataque de Miami se convertirían en Australia en el Risk: estaríamos ante una apasionante batalla estratégica.

Sería interesante también ver el trabajo que Kawhi Leonard, con un año más de experiencia, puede hacer en LeBron. Requeriría una sincronización terrible, porque Miami es el equipo que más daño hace en medio segundo, pero si San Antonio lograra rotar de alguna manera, emparejando a James con Leonard cada vez que esté por el exterior, pero consiguiendo cambiarlo por uno de los hombres altos cuando tratara de postear su más pequeña constitución, tendrían, en teoría, una de las mejores defensas con las que enfrentarse a un ser omnipotente.

En la otra dirección, el ataque de movimiento perpetuo de San Antonio se enfrentaría a la rotación infinita de Miami, en un espectáculo en el que más de una vez habrá que contar si sólo hay 10 jugadores en la cancha. Y San Antonio puede atacar la duda siempre presente con Miami: son un equipo del montón defendiendo a jugadores que postean, y los Spurs son el segundo equipo más eficiente de la Liga haciéndolo, sólo después, de ummm… Miami.

Pero al mismo tiempo que reivindicamos la brillantez a lo largo de la temporada de este equipo y sus opciones de ganarlo todo, tenemos presente que podrían irse también a las primeras de cambio. Imagino a Popovich algo nervioso al pensar en reencontrarse con Harden y los Rockets en primera ronda, y no me extrañaría verles en jugando al gato y al ratón al final de temporada para elegir emparejamientos, aunque esta temporada les hayan ganado las 3 veces que se han enfrentado.

En definitiva: pese a su regularidad, tras unos años de fracaso en Playoffs parece existir el sentimiento de que los Spurs, pese haber estado allí, y haberlo ganado todo (aunque haya pasado ya tiempo), no están preparados para las eliminatorias por el título, pero yo tengo la impresión de que se trata más de un problema de emparejamientos y coincidencias que de algo persistente. Si Tony Parker llega bien tras la lesión, yo no pienso olvidar a San Antonio.

Jordan Brand Classic 2013 Barcelona

El pasado fin de semana se celebrón en Barcelona el campus europeo del Jordan Brand Classic, un campus donde se invitan a 41 jovenes promesas que durante esos días estuvieron dando el máximo para ser elegidos de cara al partido internacional que se celebrará en el Barclays Center en abril. Nuestros compañeros Antonio y Laura estuvieron en el finde de fiesta del pasado domingo en el Palau Blaugrana.

El All-Star que se celebró el domingo como fin de fiesta fue lo más parecido a eso, un All-Star, donde cada jugador intentaba dar el máximo de si mismo de cara a ser uno de los 10 elegidos. Partido de ataque de los que mandan los cánones, donde nos gustaron sobre todo el italiano Latorre y el polaco Mecinek. Lo dicho, partido bastante lucido donde las defensas estaban más que ausentes y donde los pivots las metían todas para abajo y los tiradores se tiraban todo lo tirable y más, vamos, como debe ser un All-Star.

La elección final de los 10 jugadores no deparó muchas sorpresas según lo visto en el partido: Vasileios Charalampopulos (Panathinaikos/Grecia), Sergio García (CTEIB/España), Stephane Gombauld (INSEP/Francia), Andrea Latorre (Stella Azzurra/Italia), Luc Loubaki (INSEP/Francia), Lovro Mazalin (Cibona Zagreb/Croacia), Stefan Nikolic (Estrella Roja/Serbia), Georgios Papagiannis (Peristeri/Grecia), Stefan Peno (FC Barcelona/Serbia) y Joshua Steel (Barking Abbey/Inglaterra). Se quedó fuera nuestro polaco, algo que nos extrañó.

El ambiente en las gradas fue más que curioso, gente amante del basket con ganas de ver un buen partido entre jovenes promesas que estaban para lucirse. A modo de friki-zapatillero-dato, todos los jugadores calzaban las Jordan 2012 en diferentes colores, como debe ser en un evento organizado por Jordan.

El siguiente paso lo tienen en Brooklyn, palabras mayores para todos, ya que allí se juntarán a los americanos y eso ya es otro cantar.