Melo Square Garden

Se dice que los deportistas acaban jugando donde ellos quieren. En este caso, será así: Carmelo Anthony, después de tanto tiempo, ya es oficialmente un Knickerbocker. Con el número 13 seguramente, porque el 15 cuelga del Madison en honor a Earl The Pearl Monroe.

Carmelo parecía el chico bueno de su promoción, cuando en 2006, a la hora de renovar contratos de novato, el elegía hacerlo por 5 años, en lugar de los 4 que firmaron Wade, James y Bosh. El resto de la clase de 2003 ya estaba pensando entonces en un posible próximo destino, y Carmelo que era feliz en Denver con un equipo más que apañado, y con futuro, decidió dar un voto de confianza a la franquicia y renovar por el tiempo más largo posible. Ahora se va. Dice que no quería irse como LeBron y Chris, sin dejar nada a la franquicia que le drafteó. A mí me parece una mentira tremenda. Tremendísima. Sin el fantasma de la pérdida de millones (contados en decenas) por la CBA que entrará en vigor el próximo año, Carmelo se hubiera ido sin dar siquiera las gracias, dando un sonoro portazo tras de sí, en verano.

Carmelo no sabe lo que quiere. Es verdad que pasó unos años de su vida en New York, que no muy lejos de allí consiguió un título universitario con Syracuse, y que hacer retumbar el que posiblemente sea el escenario baloncestístico más mítico del mundo y su rabiosa afición, es el sueño de todo chaval. Y como detrás de un gran hombre (aunque solo sea por tamaño) hay una mujer (aquí omito el adjetivo intencionadamente), ‘Melo tuvo que atender a las peticiones de su señora, una presentadora de canales musicales de medio pelo, famosilla de tercera fila, carne de reality show, que quería vivir cerca del foco más grande. Pero supongo que ya se dará de bruces con la realidad: lo que el talento no da, New York no lo presta.

Anthony no hace esto por motivos deportivos. Nadie puede pensar que los Knicks como se encuentran actualmente construidos son mejores, o tienen más futuro que el equipo en el que estaba Carmelo jugando ayer. Y lo comentaremos más tarde, pero no parece que tengan la flexibilidad suficiente para ampliar el megalómano proyecto. Se va además, a la Conferencia a la que más futuro se le vislumbra, y desde la que pinta más difícil llegar a disputar las Finales, después de ese balance de poder que ha empezado este año. Por dinero, tampoco, de hecho, el vil metal es lo que más le ataba a Denver, el motivo por el que el traspaso se ha dilatado, y ha resultado tan costoso para los Knicks.

Anthony no quería nada. Lo quería su mujer, lo querían los agentes carroñeros de la agencia CAA que están haciendo todo lo que pueden y más para pegarle todos los bocados que puedan a la Gran Manzana, y conseguir influencia en New York, o donde quiera que se la den. Y por fortuna para los Nuggets, la avaricia del grupúsculo y la coincidencia en tiempo con la finalización del convenio laboral, les ha permitido poder sacar algo de tajada, de una situación, que de haber sido de otra manera, hubiera acabado con los Nuggets viendo como su mujer le abandona en verano, llevándose la casa, el coche, los niños y hasta el perro. Y dejándole por otro, que será algo más guapo, pero jamás le tratará tan bien.

De vuelta al baloncesto, el traspaso final queda configurado de la siguiente manera: Melo, Chauncey Billups, Renaldo Balkman, Anthony Carter, Shelden Williams y Corey Brewer desde Minnesota, llegan a los Knicks. Raymond Felton, Danilo Gallinari, Timofey Mozgov, Wilson Chandler, la 1ª ronda del Draft de los Knicks en 2014, las 2ªs rondas de los Warriors en 2012 y 2013 y 3 millones de dólares en efectivo van a Denver. Eddy Curry, Anthony Randolph y otros tres kilitos para los Wolves. A lo largo del día de hoy conoceremos más detalles de como se configuró exactamente el traspaso, porque se ha tenido que crear alguna excepción por el camino.

Knicks Nuggets Traspaso Carmelo Anthony

Los Nuggets, que además de Carmelo, pierden a Billups, aparte de obtener talento joven y alguna elección de Draft, van a ahorrar mucho dinero. Para empezar, 17.7 millones de salario este año, entre lo que sale y lo que entra. Esta cantidad es muy significativa, porque les permite estar en más de 4 millones por debajo de la línea que marca el llamado impuesto de lujo, la cifra a partir de la cual se paga como impuesto un dólar por cada dólar que te pases, y dejas de recibir tu parte proporcional de lo recaudado por ese impuesto. Por tanto haciendo cuentas, entre los 17.7 millones en salarios, los 13 que hubieran tenido que pagar doble por pasarse, los 3 que le dan los Knicks en el traspaso, más los 4 que aproximadamente suelen ser los millones repartidos entre los equipos que no pagan la tasa, los Nuggets se ahorrarán unos 37 millones, en comparación con lo que se hubieran gastado si no hubieran hecho ningún cambio.

La contribución de los Wolves es meramente testimonial: consiguen a un jugador en el que llevan mucho tiempo interesados, y que hace apenas un año tenía destellos de futura estrella en Anthony Randolph, a cambio de entregar a un Corey Brewer que a pesar de ser sólido y trabajador en defensa, parece haber alcanzado ya su potencial, y además se convertirá en agente libre este verano.

Y atención, porque, aunque este tipo de detalles no han salido todavía a la luz, en principio parece que los traspasos de New York con Denver y Minnesota podrían ser totalmente independientes (no hay transacciones entre los Nuggets y los Wolves), lo cual significaría que el hecho de que el cadáver de Eddy Curry y su último año de contrato se hayan incluido en la operación, le puede dar a los Knicks una excepción de hasta 11.3 millones. Y esta sería la única carta que los Knicks podrían jugar para cumplir el sueño que empezó cuando Chris Paul hizo un brindis en la boda de Melo este verano: traerse a CP3 para completar otro gran trío. O Deron Williams. Tanto monta.

Los Knicks ya no tienen de ahora en adelante flexibilidad salarial, ni elecciones de Draft hasta 2015, ni otro jugador joven, prometedor y consolidado, para traspasar, Landry Fields aparte. Como podéis imaginar, el rookie de Stanford y dos elecciones de Draft dentro de 4 y 6 años, no satisfarían a New Orleans o a Utah para traspasar a sus estrellas. Con una excepción, que otorga alivio económico inmediato al que la recibe, ya podrían empezar a hablar. Pero de todos modos, van a necesitar que el nuevo convenio dé más margen para gastar (o al menos, que las cosas se queden como están, aunque todo indica que será el contrario), una gran presión y resistencia por parte del jugador, mucha suerte y fotos de Kevin O’Connor o Dell Demps en situaciones comprometidas si lo quieren hacer realidad.

Desde el punto de vista deportivo, aunque salvo que cambien todas las previsiones, el equipo no puede hacer otro gran movimiento, yo creo que los Knicks estaban más que obligados a hacerlo. Jugadores como Carmelo en la Liga hay pocos, el resto de huecos, se van completando poco a poco. Es verdad que queda un gran vacío en el banquillo, pero es menor la diferencia que hay entre reservas y parches temporales en los 12 minutos de asueto, que entre lo que te va a dar un jugador como Anthony sobre Gallinari 36 minutos. ‘Melo, con sus defectos, que los tiene, es excelso. Está infravalorado entre la élite por su aspecto holgazán y el segundo plano en el que ha permanecido siempre, pero su facilidad para anotar, y sobre todo, su precisión asesina en los últimos minutos, en los que contra la creencia popular, es con mucho el mejor de la Liga, y por amplio margen, serán más reconocidos por el público, contando con el altavoz del Garden de por medio.

Y aunque a medio plazo sea una rémora, que no se nos olvide que los Knicks se llevan también a Billups. Chauncey, es, a día de hoy, mejor base que Felton, y además tiene experiencia en Play-Off. Entiendo la decepción del fan neoyorquino que ve como muchas de sus jóvenes piezas están volando en el traspaso, pero de cara a esta temporada, se han llevado a los dos mejores jugadores del traspaso. Deportivamente, sobre el papel, a corto plazo, salen ganando, con mucho, ellos.

De hecho, el que este traspaso se haya visto como una victoria moral y un abuso de un bando sobre otro, tiene mucho que ver con las expectativas. Todos pensábamos que Carmelo tenía la sartén por el mango, pudiendo firmar por los Knicks este verano sin dar nada a cambio, pero ahora esta clarísimo que no. Que los Nuggets tenían mucho más poder que el que mucho iluso creía. Que, como ya bien sabemos, aunque algún romántico no se quiera dar cuenta, los jugadores se mueven como primera, o como mucho, segunda prioridad, por dinero. El nuevo Knick no quería arriesgarse a perder ni un dólar. Si lo querían, no podían dar un paquete de mínimos, lleno de sobras. Tendrían que acercarse al valor real del jugador.

Y todo es percepción. Los Knicks han dado menos de lo que Melo valdría con un contrato de alta duración, acompañado por Billups. Que es mucho más que lo que ellos pensaban que acabarían dando. Y parte de la culpa la tiene el papel de los Nets, con Prokhorov al mando, que han jugado sus cartas muy astutamente, y nunca sabremos si realmente estaban detrás de Melo, o simplemente han ido de farol todo este tiempo, sabiendo que Anthony no quería jugar allí, para tratar de exprimir lo más posible a sus odiados vecinos, que lo serán más que nunca (tanto odiados como vecinos) en próximas fechas.

Si además, consiguen que los Nuggets le envíen alguno de los jugadores, (Mozgov y Gallinari o Felton, a cambio de dos primeras rondas de Draft), a un precio muy inferior al que le hubieran pedido al otro lado del Hudson, el recochineo será máximo. Este rumor, que se manejó toda la tarde e incrementó la confusión en el despacho de Dolan, y en el que también se implicaba a un Devin Harris que los dimes y diretes llevaban a Dallas, fue desmentido a última hora, pero viendo la configuración actual de la plantilla de Denver, es inevitable pensar en que en cualquier momento se puede traspasar alguna pieza.

Ahora después de que se desbloquera la indecisión, y se acabara el melodrama, los traspasos deberían empezar a caer como fichas de domino de aquí al jueves. Los Knicks parece que solo podrán añadir tamaño fijándose en jugadores sin equipo (ya han traído a prueba varias veces a Earl Barron), los Nuggets, de los que nos abstenemos en hacer ningún análisis deportivo hasta que acabe la semana, podrían mover a cualquiera de las piezas obtenidas en este traspaso, a jugadores importantes que podrían acabar contrato si ejercen sus opciones y dejarían al equipo sin obtener nada a cambio por ellos, como Nene, JR Smith y Afflalo o a contratos de larga duración como el de Al Harrington que ya no pintan nada en un equipo en reconstrucción. Además, otras franquicias que tenían el ojo puesto en la situación como los Nets, los Mavericks, los Rockets o los Lakers, ya podrán maniobrar sin tener miedo a perder las fichas que le podrían haber traído a Carmelo.

Anthony, ya tienes lo que querías. O lo que querían por ti. Sé feliz.

All-Star: Día 3

El All-Star Game es como siempre el punto final del All-Star, un fin de fiesta donde los mejores jugadores de cada conferencia se enfrentan en un partido que suele tener mucha espectacularidad y que como casi siempre el último cuarto es más que interesante.

Los primeros grandes detalles de la noche los tuvimos antes de empezar el partido, en la presentación de los equipos. En el Este, veíamos a Rose con su misma cara de siempre, es decir, como si nada fuera con él, mientras que en los titulares, la NBA decidía presentar el primero a LeBron y el último a Wade, siempre esta última presentación ha sido para la ‘estrella’ del equipo… curioso movimento. En el Oeste, pronto vimos que Popovich decidió homenajear merecidamente a Duncan dándole la titularidad de Yao Ming en el cuentro, un Yao que al menos yo no lo vi por allí… raro, ya que los jugadores seleccionados y que se han lesionado siempre suelen asistir e incluso presentarse… Por último, Kobe fue el último en presentarse, siendo sin duda el más ovacionado… era su noche.

Como el otro día en el Madison, Kobe quería empezar gustándose, quería que esa noche fuera la de su cuarto MVP y así igualar al mítico Bob Petit. Y empezó a lo grande, con un mate a aro pasado que a todos nos recordó a otro Kobe, a aquel que ganó el concurso de mates hace ya muchos (demasiados…) años. Empezó agresivo, muy agresivo, tanto que hasta los contrarios como Wade dijeron al acabar el partido que hacía tiempo que no veía así de centrado a alguien en un All-Star Game. Entre tiros a tabla con fade aways, mates, y triples marca de la casa se fue al descanso con ya 20 puntos y con el Oeste ya por encima del Este.

En el Este, en la primera parte poco destacable, quitando de las ganas de un Amaré también bastante enchufado. Destacar la puesta en escena de los 4 jugadores de Celtics… a la vez además, lo que destapó algún que otro abucheo en el Staples… demasiada provocación? no se, pero fue un momento muy jugón por parte de Doc Rivers.

En la segunda parte vimos a uno Oeste intentando mantener la ventaja adquirida con un Durant que poco a poco iba sumando, con Gasol muy serio en un tipo de partidos que siempre ha dicho que no le acaban de convencer y Kobe que seguía anotando… con mate a la contra con LeBron intentando taponar que levantó a más de uno de su asiento.

Pero LeBron quería unirse a la fiesta y muestra de ello fueron las imágenes que la TNT mostró en el banquillo, animando a los suyos y decidido en amargar la noche de Kobe. Y casi lo consigue, se puso el mono de faena y en modo MVP y empezó a dominar en el cancha del Oeste, que poco a poco veía con alguna que otra cara alarmante que se les iba el partido. Amaré fue el aditivo que necesitaba LeBron para casi culminar la remontado del Este, parecida a aquella que comandó Iverson hace ya algún que otro año. Pero gracias a un Durant que estaba a nivel de MVP y sobre todo un Gasol que al final hizo un par de las suyas (positivamente hablando…) al final del partido, certificaron la victoria para el Oeste dándole el MVP del All-Star Game a Kobe Bryant por cuarta vez en su carrera.

Con esto se acabó un partido que como siempre se centra en el último cuarto, pero que esta vez tuvo una primera parte más que destacada para todos aquellos fans de Kobe con una primera parte digna de recordar.

Apuntes rápidos: Tremendo el mate de Westbrook en la primera parte. Garnett tenía ganas de ganar en el Staples. Duncan jugó poco. Rose y Deron discretos. Durant es el futuro. Justin Bieber debe cortarse el pelo. Amaré y Melo hablando al final. La mejor canasta de Kobe sin duda fue la primera contra Wade.

All-Star: Día 2 (vol.2)

¿Dónde hemos llegado? Las expectativas ahora mismo para un concurso de mates desafían la lógica y la física más elemental. ¿Os dais cuenta de lo que les estamos pidiendo? Kobe Bryant ganó el concurso en 1997, y asombró al mundo con un mate en el que ¡se la pasaba entre las piernas! El Dr.J y Michael Jordan pasaron a la historia por saltar desde la línea de tiros libres. Dominique Wilkins, por el molinillo.

Serge Ibaka hizo ayer el mate más largo de la historia del concurso, centímetro arriba, centímetro abajo. Por detrás de la línea. De verdad. Y la mató con extrema facilidad, como si no le hubiera costado. Y quizá por eso solo fue premiado con un 45. Hoy en día no vale ya cualquier cosa.

Citius. Altius. Fortius. Añadid Novius.

Yo siempre he pensado que por cada intento fallado de mate, se debería restar un punto del total. La explicación es clara: jamás es igual el primer intento de mate que los siguientes. Mejor ejemplo que ninguno, el primer mate de Blake Griffin anoche, en el que cada intentona, llevaba aún menor fuelle que la anterior. Es por ello, que creo que el no haber sido capaz de realizar tu mate tras varios intentos, ha de ser penalizado. Pero, ¿qué nivel de exigencia estamos ya reclamando? Ayer vimos, como ya hemos dicho, el mate más largo de la historia del concurso, dos balones en dos canastas, tres balones matados en un aro, pasársela entre las piernas al rebote del soporte del tablero… Nos va a tocar elegir. Si queremos ver cosas nuevas, espectaculares, que sigan poniendo la marca del límite un poco más allá… vamos a tener que ser más transigentes. La noche del sábado fue un punto de inflexión. Pena para DeRozan, que todos nos diéramos cuenta de lo que estaba pasando después de su mate.

El concurso fue de más a menos. La primera ronda fue tremendamente excitante. A DeRozan le penalizó terriblemente abrir el fuego: todavía no se había sentado precedente en el número de intentos, ni se había marcado el listón. El primero es el mate más difícil de calificar, y creo que el jurado se equivoco en su voto a ciegas. Después vinieron el ya comentado mate de Ibaka, que también mereció más, y Javale McGee colgándose de dos aros a la vez. Si Blake clava a la primera, con toda su violencia el 360º con el que empezó, la gente del Staples se va para casa.

El showstopper con el que empezó la segunda ronda el jugador de Toronto me pareció el mejor de todo el concurso. A la primera, no innovador, pero sí diferente, con un alto grado de dificultad, y una ejecución perfecta. El de Ibaka fue bueno pero algo flojo para el contexto en el que se encontraba. Griffin demostró su potencia a rebote del tablero tras varios intentos (y no puedo evitar pensar que si no hubiera sido el número 32 en su propio palacio, estaría fuera del concurso) y McGee cerró una sólida primera ronda metiendo los tres balones, después de que su madre, ex-jugadora de la NBA saludara al jurado, con piquito a Julius Erving incluido.

Y llegó la ronda final. Dos hombres altos, algo atípico, y con el voto del público, uno de ellos llevaba un cuerpo de ventaja. Griffin metió el codo a lo Vince Carter, pero con aún más saña. McGee hizo un bonito acunado mucho menos visual que sus dos contribuciones previas.

Entonces llegó el momento de la noche sin dudas: Blake sacó el coche oficial de la Liga (increíble también el paralelo espectáculo publicitario: los jugadores reatándose las zapatillas, McGee que usó 5 modelos en 4 intentos, y el KIA para rematar), un coro a ritmo del I believe I can fly de R.Kelly, y el siempre hilarante Baron Davis, que me recordó a un travieso Bugs Bunny asomándose por el techo solar para ponerle el alley-oop al animal de Oklahoma. La parafernalia, muy superior a un mate, que ya le habíamos visto a Milic, o incluso a Mario Santana en la ACB, en el año 99.

McGee, que además tuvo que eliminar uno de los mates que tenía pensado, en el que cogía un billete del aro con su boca, por la similaridad con el de Ibaka, intentó que el sufrimiento acabara lo más rápido posible. Para mí, Blake no mereció llegar a la final, pero sí ganarla.

Pero al final, es inútil y subjetivo decir quién debió ser condenado, a quién le robaron… No soy muy fan del voto del público, porque acabamos dejándonos llevar por el nombre y la reputación, pero no creo que el jurado, un jurado que pintó menos que nunca (incomprensible que apenas tuviéramos imágenes de sus calificaciones), hubiera votado nada diferente.

Buen concurso, de los mejores de la década para mí. Y habrá un antes y un después de este. Pero pese a la amenaza Blake Griffin, Vince Carter puede descansar tranquilo.

All-Star: Día 2 (vol.1)

La sesión se empezó como siempre con el ya tradicional concurso de tiro, donde por cada equipo participa una jugadora de la WNBA, un jugador mítico ya retirado y un jugador actual.

La primera ronda del concurso demostró que la clave en este concurso está en el tiro desde el medio campo, Kenny Smith para el equipo de Texas lo logró al primer intento y eso hizo que su equipo llegara a la final con el mejor tiempo, dejando fuera de este primer corte al equipo de los Lakers, con Gasol, Ricky Fox y Thompson con cara de tontos, ya que se notaba que querían llegar lejos. Muy decepcionante también el equipo de Chicago, con Tag Gibson dando una sensación más que lamentable.

En la final el equipo de Atlanta empezó con una serie discreta hasta incluso en el tiro de medio campo donde Horford metió la susodicha canasta al 18o intento, todo parecía encaminado a una nueva victoria de Texas… pero no, ya que aunque llegaron al tiro de medio campo con tiempo de sobra… no lo metieron, con lo cual el equipo formado por Coco ‘Flequillo’ Miller, Steve Smith y Al Horford se llevó el título hacia ATL.

El siguiente concurso es el que personalmente me ha estado gustando más estos últimos años, el de habilidades. El cartel con Chris Paul, Stephen Curry, Derrick Rose, John Wall y Russell Westbrook no podía ser mejor y la cosa empezó muy bien al ver las series de Curry y Westbrook, series muy serias y muy rápidas… pero a partir de ahí poco más… incluso Paul falló la bandeja inicial, una muestra más de que no estaba metido. Rose, que está  haciendo una temporada de MVP, también se mostró algo apático…

La final entre Westbrook y Curry no tuvo color y se la llevó el de Golden State que fue sin duda el más decidido a ganar el concurso haciendo un tiempo final inferior a los 30 segundos, así que merecidamente se llevó el trofeo.

Entramos en uno de los platos fuertes de la noche, el gran concurso de triples. De nuevo gran cartel con Durant, Pierce, Allen, Gibson, James Jones y Dorell Wright. La primera ronda tuvo de todo, desde una ronda de Allen que fue brutal y que apuntaba a ganador claro del concurso, pasando por un lamentable Durant que no llego ni a los 10 puntos o un Gibson que entre el peinado, la cintita y la serie que se marcó eran dignos de haberlo descalificado ahí directamente.

A la final llegaron Pierce (que fue fuertemente abucheado…), Allen y Jones. Todo el mundo esperaba un enfrentamiento entre Pierce y Allen, pero ahí se coló Jones, que fue sin duda el más regular del concurso ganando los triples. Un concurso de triples que está yendo a pique año tras año, con puntuaciones bajísimas y con puntuaciones altas que rara vez pasan de 20 sobre 30… donde están los tiradores??? además… ningún blanco en concurso de triples?!?!?!?!

Luego hablaremos de los mates, pero el regustillo que se me quedó al ver estos concursos fue el de una coca cola pasada… sin gas… eso que bebes el trago y dices…pffffff mejor agua…

Kobe Bryant es La Mamba Negra

Ya te habíamos mostrado el tráiler, y hoy, aprovechando el fin de semana del All-Star, se estrena la película el corto en el que Robert Rodriguez ha dirigido a Kobe Bryant con apariciones estelares de Bruce Willis, Kanye West y Danny Trejo

All-Star: Día 1

Primer día del All-Star, que hemos seguido por completo desde nuestro Twitter @cronicasofa y ya hemos disfrutado del partido de famosos, y del partido entre Rookies y Sophomores, en el que han ganado los novatos por segundo año consecutivo. La mayor atracción de la jornada era ver como empezaba Blake Griffin su fin de semana, y como era de esperar, la cosa ha sido discretita. No muchos minutos (el rookie que menos ha jugado), y se ha reservado en casi todos sus vuelos. No obstante nos ha dejado una maravilla a juego con el MVP John Wall que desde esta noche tiene el récord de asistencias en este partido, superando con sus 22 la marca de Chris Paul (17):

De todas formas, para mí, los mejores mates han corrido a cargo de James Harden, que entró a última hora como sustituto de Tyreke Evans, y soltó dos bombas casi seguidas que han asombrado al mismo Carmelo, que ha vivido la jornada en la que múltiples rumores le colocaban a un lado y otro del río Hudson como segundo entrenador del equipo del Oeste:

DeMarcus Cousins, que podría perfectamente haber sido elegido, por lo menos, co-MVP, ha anotado 33 puntos y ha cogido 14 rebotes para los novatos, y le ha devuelto los favores de toda la noche a John Wall poniéndole este alley-oop en bandeja para cerrar el partido:

Gary Neal se ha encargado de cerrar el partido en el último cuarto. Por los jugadores de segundo año, Blair con un 28/15 y Harden con 30 puntos han sido los mejores.

Te animamos de nuevo a que veas nuestros comentarios sobre la jornada en Twitter (@cronicasofa), porque tuvimos mucho más: palos a Justin Bieber, los últimos rumores sobre Carmelo, un jugador de la NBA que ayer se convirtió en papá, y los rumores de que el último hijo de todo un MVP… podría ser de un compañero de equipo.

Blake ya calienta

Blake Griffin será una de las atracciones principales en su primer All-Star Weekend y las expectativas para el concurso de mates van de «memorable» para arriba… si no se nos lesiona antes, como estuvo a punto de suceder en el partido de ayer frente a los Wolves.

Prohibido doparse

En más de una ocasión he escuchado, incluso entre aficionados habituales, la vieja cantinela de que en la NBA está permitido doparse para aumentar el rendimiento. Esta leyenda urbana que ya ha recorrido millas, y se basa usualmente en el aumento de la musculatura de Pau Gasol como prueba irrefutable, no podría ser más mentira.

Esta misma temporada, OJ Mayo, el jugador de los Grizzlies, ha sido suspendido 10 partidos por dar positivo de DHEA, una sustancia con efectos anabolizantes. La misma sustancia, por cierto, que causó la suspensión para empezar la temporada 2009/2010 de Rashard Lewis.

Con respecto a la irrefutable prueba de la presencia del dopaje, que se supedita al aumento de la masa muscular de Pau… Yo no lo veo. Si comparamos las imágenes de cuando estaba en el Barcelona con las de ahora, su mejora durante la década no me parece tan espectacular como para haber necesitado de esteroides, sino que simplemente se trata de la evolución natural de todo joven de 20 años, a la que se le une el hecho de que va a una Liga en la que se hace un mayor énfasis en el aspecto físico. Además, recuerdo como al principio de su carrera, en una entrevista a su preparador físico en el diario MARCA, que no he podido encontrar, este decía que Pau era «un poco perro» en el gimnasio, algo que estoy seguro que ahora, con Jackson y Bryant encima, y con las más altas expectativas no se puede permitir.

La primera normativa anti-drogas de la NBA data de 1983. A la lista de sustancias prohibidas, entre las que se encuentran todos los estupefacientes habituales fuera del mundillo deportivo, se le añadieron los esteroides en 1999, y en 2000 y 2004 se continuaron añadiendo más productos que aumentan el rendimiento deportivo.

Todos los jugadores pasan al menos un control aleatorio durante las primeras semanas antes de que empiece la competición, y pueden ser controlados hasta tres veces más durante la temporada. Si uno de los jugadores diera positivo, podría ser obligado a pasar más controles durante la temporada. Un primer positivo por esteroides y diuréticos conlleva una sanción de 10 partidos, el segundo de 25, el tercero de un año, y el cuarto supondría la expulsión de la Liga. La sanción por un positivo por drogas de abuso es mucho más contundente, ya que conlleva expulsión inmediata, mientras que el positivo por marihuana no está sancionado con suspensiones hasta la tercera ocasión.

Obviamente la periodicidad de los controles es muy diferente a la de otros deportes como el ciclismo, y siempre se puede mejorar, pero es obvio que los jugadores no tienen barra libre con las sustancias para aumentar el rendimiento.