Blake Griffin será una de las atracciones principales en su primer All-Star Weekend y las expectativas para el concurso de mates van de «memorable» para arriba… si no se nos lesiona antes, como estuvo a punto de suceder en el partido de ayer frente a los Wolves.
Prohibido doparse
En más de una ocasión he escuchado, incluso entre aficionados habituales, la vieja cantinela de que en la NBA está permitido doparse para aumentar el rendimiento. Esta leyenda urbana que ya ha recorrido millas, y se basa usualmente en el aumento de la musculatura de Pau Gasol como prueba irrefutable, no podría ser más mentira.
Esta misma temporada, OJ Mayo, el jugador de los Grizzlies, ha sido suspendido 10 partidos por dar positivo de DHEA, una sustancia con efectos anabolizantes. La misma sustancia, por cierto, que causó la suspensión para empezar la temporada 2009/2010 de Rashard Lewis.
Con respecto a la irrefutable prueba de la presencia del dopaje, que se supedita al aumento de la masa muscular de Pau… Yo no lo veo. Si comparamos las imágenes de cuando estaba en el Barcelona con las de ahora, su mejora durante la década no me parece tan espectacular como para haber necesitado de esteroides, sino que simplemente se trata de la evolución natural de todo joven de 20 años, a la que se le une el hecho de que va a una Liga en la que se hace un mayor énfasis en el aspecto físico. Además, recuerdo como al principio de su carrera, en una entrevista a su preparador físico en el diario MARCA, que no he podido encontrar, este decía que Pau era «un poco perro» en el gimnasio, algo que estoy seguro que ahora, con Jackson y Bryant encima, y con las más altas expectativas no se puede permitir.
La primera normativa anti-drogas de la NBA data de 1983. A la lista de sustancias prohibidas, entre las que se encuentran todos los estupefacientes habituales fuera del mundillo deportivo, se le añadieron los esteroides en 1999, y en 2000 y 2004 se continuaron añadiendo más productos que aumentan el rendimiento deportivo.
Todos los jugadores pasan al menos un control aleatorio durante las primeras semanas antes de que empiece la competición, y pueden ser controlados hasta tres veces más durante la temporada. Si uno de los jugadores diera positivo, podría ser obligado a pasar más controles durante la temporada. Un primer positivo por esteroides y diuréticos conlleva una sanción de 10 partidos, el segundo de 25, el tercero de un año, y el cuarto supondría la expulsión de la Liga. La sanción por un positivo por drogas de abuso es mucho más contundente, ya que conlleva expulsión inmediata, mientras que el positivo por marihuana no está sancionado con suspensiones hasta la tercera ocasión.
Obviamente la periodicidad de los controles es muy diferente a la de otros deportes como el ciclismo, y siempre se puede mejorar, pero es obvio que los jugadores no tienen barra libre con las sustancias para aumentar el rendimiento.
El cazador insaciable
Si cumple con sus promedios de la temporada (2.3 triples por partido), esta noche, Ray Allen se convertirá en el jugador que más triples ha metido en la historia de la NBA. Y puede ser delante de su afición, contra el mejor rival, los Lakers, con su némesis Kobe Bryant, contra el que tantas veces se las ha tenido tiesas. Con Kobe se volverá a encontrar en el Staples Center que le va a recibir en 10 días para participar en el concurso del arte que mejor domina, y también su décima aparición en el partido de las estrellas.
A pesar de que como el triple solo lleva instaurado en la Liga desde la temporada 79-80, y la historia del hito se reduce a un par de generaciones, no se le pueden quitar los méritos a un Ray Allen que dejará atrás a un Reggie Miller que puso el récord a una distancia más que decente, 2560 triples, en los 1389 partidos de 18 temporadas que jugó. Ray lo puede conseguir en 1074 repartidos por 15 temporadas, lo que le da un promedio por partido mejor que el de Miller: 2.4 frente a 1.8.
Ray Allen ha sido probablemente el escolta más infavalorado de la década que hemos pasado. El equivocado sambenito de jugador unidimensional (que una de tus cualidades sea excelsa no implica que sea la única) y el hecho de que no juegue por encima del aro le han distanciado de los grandes en la mirada del aficionado, más de los que él se merecía. Tampoco ayudó para ganarse el respeto de los puristas, que apareciera caracterizado como Jesus Shuttlesworth, un joven que podría haber sido él mismo, en la brillante película de Spike Lee He Got Game/Una Mala Jugada. Ahora la relación de las estrellas de la NBA con el mundillo artístico puede parecer lo más normal; hace tiempo, no lo fue tanto.
Es un anotador de facilidad pasmosa, la habilidad más difícil de poseer en un jugador, y lo ha mantenido durante toda su carrera. Su rango y posibilidades sin balón le hacen además perfecto para ser complementado, e incluso hacer mejor, a cualquier otro tipo de jugador: base dominante, anotador en el poste… Su defensa nunca ha sobresalido, pero tampoco ha caído por debajo de la media. De hecho, se emplea de manera notable cuando el emparajamiento saca lo mejor de él. Aún así, nos seguimos olvidando de él cuando damos nuestros candidatos al All-Star y a los All-NBA Team, o cuando nos dejamos llevar por el futuro prometedor de los jóvenes que aparecen en la Liga y nos olvidamos del meritorio pasado de los que además, todavía tienen presente. Kobe y Dwayne Wade aparte ¿hubieras preferido tener otro escolta en tu equipo estos últimos 5 años? Solo me podrías convencer, como mucho, con Brandon Roy y un escenario hipotético en el que Ginobili hubiera estado sano.
Mención aparte merece su brillante temporada 2004/2005, de calibre MVP, en la que llevó a un mediocre equipo de Seattle a los Play-Off donde pasaron a la segunda ronda. Y sin su traspaso a Boston, los Celtics, y por extensión, la historia reciente, serían muy diferentes ahora mismo, porque es posible que el traspaso de Garnett no hubiera seguido en el verano de 2008. Y no sabremos nunca si el Big Three habría vuelto a las Finales sin una de sus piezas… pero yo apuesto al no.
Cuando Ray Allen empezó en Milwaukee seguro que tenía su mirilla de tirador dirigida a la pieza más preciada: el anillo del campeón. Cuando los años pasaban, y mientras, se veía encerrado en unos Sonics de futuro confuso en los que seguía apilando logros de caza menor, seguro que se planteó si sería capaz de alcanzar un segundo reto por si el primero no llegaba. Y el objetivo primigenio se cumplió. Esta noche disparará como siempre a por el segundo. Y en junio querrá volver a por más. Un cazador siempre será insaciable por definición. Y ya tendrá tiempo de pensar en Springfield.
La importancia del pívot
Cuando una franquicia escoge en el Top 5 del Draft a un chaval inmaduro, con lagunas en todos los aspectos de su juego, y poca experiencia en minutos y grandes partidos en la universidad, pero que mide 7 pies, muchas veces se equivocan, pero tienen una muy buena razón para ello.
Los Hawks perdieron ayer en casa de 34 puntos, y no fue contra Boston o San Antonio, sino contra Philadelphia. Y eso que a Philly no le importó desperdiciar la ocasión más clara. Hace tres semanas, fueron despedazados por los Hornets, perdiendo de 41 puntos en casa, la peor derrota de la temporada NBA, y el partido de más baja anotación de la franquicia en su campo. Estas dos dolorosas derrotas tienen algo en común: la baja de Al Horford.
El pivot dominicano se ha perdido cuatro partidos esta temporada, y en dos de ellos han sufrido derrotas que estarán entre las más dolorosas del histórico del equipo de Atlanta. En los otros dos, el equipo venció a Washington y Charlotte, para tener un record de 2-2 sin Al. En los otro ocho encuentros que han jugado sin su segundo All-Star, Joe Johnson, el récord es 5-3 con derrotas en Boston, Detroit y Miami. La proyección del número de victorias y derrotas son Johnson a los 52 partidos que llevan jugados los Hawks es de 32.5-19.5. ¿Su récord real? 33-19.
Por supuesto, la muestra es demasiado pequeña para sacar conclusiones, pero no es casual. Hablamos aquí hace tiempo también de como Milwaukee gana mucho más con Andrew Bogut que sin él. Las series finales entre Celtics y Lakers las perdió el equipo al que le faltaba Bynum primero, y el que estuvo sin Perkins después. Y hay muchos ejemplos más por poner.
Así que ya sabes, aunque no sea una ciencia exacta, si a tu equipo le falta el pívot titular, échate a temblar.
La Crónica On Tour: Preludio
La Crónica On Tour

Si una cosa nos gusta a la gente que estamos detrás de La Crónica Desde El Sofá es ver NBA, evidentemente, pero claro, como bien dice el nombre de nuestra web, siempre desde el sofá, pues bien… vamos a cambiar eso un poco.
Vamos a cambiar el sofá por los asientos de los pabellones, sí, lo has oído bien, La Crónica Desde El Sofá cambia el cómodo sofá por el plástico típico de los pabellones y es que nos vamos de tour… a ver partidos de NBA.
Estaremos en el mítico Madison Square Garden viendo el próximo como los rejuvenecidos New York Knicks reciben a Los Angeles Lakers de Kobe, para luego la semana próxima en el mismo Madison ver un duelo clave por ocupar puestos de play-off en el este: Knicks vs Hawks.
Ahí no queda nuestro tour, el próximo mes de marzo tendremos más citas, la primera en Londres, con el New Jersey Nets vs Toronto Raptors que se celebrará el próximo 5 de marzo en el O2 Arena, dentro de lo que serán los primeros partidos de liga regular que se juegan en nuestro continente.
Pero no contentos con todo esto, volveremos a hacer otra parada en el Madison Square Garden para ver si los Memphis Grizzlies de Marc Gasol y Zach Randolph siguen en su cruzada por volver a los Playoffs con una victoria frente a los Knicks, eso será el 17 de marzo… pero 4 días después nos iremos a la mítica pista del United Center, previa foto con la estatua de Jordan, para ver a unos Chicago Bulls que se enfrentarán a los Sacramento Kings, veremos si Derrick Rose sigue en su modo MVP.
De todos estos partidos tendrás fotos, vídeos, comentarios y sobre todo, como todo en La Crónica, un punto de vista diferente de lo que es ver un partido de NBA in situ, todo ello lo tendrás accesible desde un enlace en nuestra página de inicio… te lo vas a perder?
La Crónica On Tour:
– 11 febrero: New York Knicks – Los Angeles Lakers (Madison Square Garden, Nueva York)
– 16 febrero: New York Knicks – Atlanta Hawks (Madison Square Garden, Nueva York)
– 5 marzo: New Jersey Nets – Toronto Raptors (O2 Arena, Londres)
– 17 marzo: New York Knicks – Memphis Grizzlies (Madison Square Garden, Nueva York)
– 21 marzo: Chicago Bulls – Sacramento Kings (United Center, Chicago)
Los Warriors y su camiseta ‘calcetín’
El pasado día 3 de febrero y dentro de lo que la NBA denomina las Hardwood Classic Nights, los Golden State Warriors vistieron el equipaje de la temporada 74-75, los equipajes que les llevaron al anillo.
Este equipaje es el conocido como la camiseta calcetín, debido a la silueta del estado de California que llevan en la parte frontal y que se asemeja a un calcetín. Indicar que el parche que le han añadido es en honor a Franklin Mieuli, antiguo propietario de la franquicia y que falleció el pasado verano.
Sin duda una de las camisetas más jugonas de la historia de la NBA con esa tipografía sacada de algún western y con ese circulo con el estado de California y su estrella señalando la zona de Bay Area. Una verdadera delicia que si la sumamos a la camiseta actual que visten los Warriors, convierten a la franquicia de Oakland como una de nuestras favoritas sin duda.
Los suplentes del All-Star
En el Este tenemos a…
Ray Allen – Este año está tirando mejor que nunca, raro teniendo en cuenta que ya está en la parte final de su carrera. Además a nada de superar el record de Miller.
Joe Johnson – Uno de los picks más raros, Johnson siempre parece que no esté ahí aunque repetimos, no es ni sombra de lo que era… pick raro.
Rajon Rondo – Tal vez el mejor base del Este, empezó en Modo Dios haciendo disfrutar de todo el mundo. Pick cantando.
Chris Bosh – El hecho de que en el Este apenas haya hombres altos dominantes hace que Bosh este de nuevo en un All-Star, eso y la buena racha de los Heat (y que es amigo de Lebron).
Kevin Garnett – Un clásico y sin duda el que a día de hoy es el mejor defensor de la liga.
Paul Pierce – Al estilo Pistons cuando pusieron a 4 en el All-Star, Celtics hacen lo mismo y claro Pierce no podía faltar.
Al Horford – Un jugador con poco nombre pero una consistencia brutal y clave en los Hawks.
En la Oeste vamos con…
Manu Ginobilli – Está a un nivel como nunca lo había estado y los Spurs son los mejores. Pick fácil.
Deron Williams – Está en el trio o cuarteto de mejores bases y es un jugón puro, otro de los que estaba claro que iba a estar.
Russell Westbrook – Una de las sorpresas, pero la temporada que está haciendo es más que digna de mención.
Tim Duncan – Dicen que cada día que pasa se parece más a un robot, igual esa es la clave para que año tras año demuestro lo grande que es.
Blake Griffin – Ya tiene algo que nunca podrá tener LeBron James, ser All-Star en su año Rookie, merecido 100%.
Dirk Nowitzki – Podría haber sido titular tranquilamente… nada más que decir.
Pau Gasol – Empezó a nivel MVP, pero poco a poco el cansancio ha hecho mella, aún así, All-Star merecido para el de Sant Boi.
Los Olvidados…
Sin duda estan en el oeste, donde hay mucho más elenco jugón que por las orillas del Atlántico, el primero que me viene a la mente es Kevin Love, que tiene todas las papeletas de acabar jugando el All-Star, recordemos que Yao Ming se lo perderá por lesión así que falta un pick del Oeste. Otro que se lo merece y que se va a quedar a las puertas es LaMarcus Aldridge que en unos Blazers lleno de lesiones, se ha echado el equipo a la espalda con unos números brutales. Un escalón más abajo de estos dos podríamos situar a Monta Ellis o Tony Parker… pero ya bastante lejos… En cambio en el Este por mucho que lo pienso no me sale ninguno que digas, oye tendría que estar pero no está…Bogut? Felton? que empezó a gran nivel pero al final ha ido bajando pero vamos poco más…
EDIT: Nos acabamos de enterar que David Stern ha llamado a Kevin Love para substituir a Yao Ming… bien.





