Agencia libre, de dónde venimos, a dónde vamos, Parte 1

Atlanta Hawks

Con espacio, entre 8.8 y 11.1 millones, más la Room Exception (2.7 millones)

Los Hawks tienen 12 jugadores en plantilla, si contamos con el contrato parcialmente garantizado de Mike Muscala. Como hay que pagarle el 50% de su contrato igual, cortarle apenas abriría 400.000 dólares más de espacio (y sólo 100.000 si los Hawks se quedan con menos de 12 jugadores, por culpa de la retención por puestos vacíos de la plantilla). Si renuncian a sus agentes libres (Brand, Ayón), Atlanta tendría 11.1 millones de espacio, además de la Room Exception, (que permite ofrecer un contrato de hasta 2.7 millones por un año, o 5.6 por dos)

Pero los Hawks tienen las retenciones de dos agentes libres restringidos, que son bastante rentables: Mike Scott y Shelvin Mack. Ambos cuentan actualmente poco más de un millón, por lo que de mantenerlos, el espacio libre de los Hawks caería a 8.8 millones (más la Room Exception), para rellenar la, de momento, última plaza libre en la plantilla.

Como Scott y Mack son agentes libres del tipo Early Bird (llevan 2 años en Atlanta, en lugar de los 3 que se necesitan para ser Bird completos), los Hawks podrían ofrecerles o igualar contratos de hasta 25 millones por 4 años, que apenas contarían como ese millón y poco del que hablamos antes para Atlanta hasta que firmen este verano. Si les ofrecieran más de 5.6 millones ese primer año, tendrían que usar el espacio que tienen libre para acomodarlos.

Así que el espacio ahora mismo oscila entre unos 9 y 11 millones, dependiendo de Scott y Mack, con una plantilla casi llena.

Incluimos «depth charts» de todas las plantillas a modo simplemente informativo: no sabemos cómo se distribuirán las rotaciones, no nos hemos roto la cabeza haciéndolas, os suplicamos que no nos la rompáis con vuestras observaciones 🙂

Teague/Sefolosha/Korver/Millsap/Horford

Schroeder/Jenkins/Carroll/Payne/Antic

Bazemore/?/?/Muscala/?

Boston Celtics

Con la MLE completa (5.3 millones), la bi-anual (2.1), varias excepciones de traspaso, pero cerca del lujo

Los Celtics tienen 14 jugadores con contrato garantizado (más otros 3 sin él), y están a 5 millones de pagar el impuesto de lujo, por lo que pese a que aún tienen la MLE completa y la excepción bi-anual, es difícil que las usen en su totalidad (especialmente la bi-anual, cuya utilización, implica que no pueden tocarla el año que viene, cuando Boston quizá la necesite). Y no sólo por el dinero, sino por el gran número de jugadores que tienen en plantilla.

Uno de los jugadores con contrato no garantizado es Keith Bogans, cuyos 5.3 millones de contrato inmediatamente cortables, serán seguramente mantenidos en plantilla para facilitar algún posible traspaso que los Celtics puedan negociar. Con él, Boston pasaría la línea del impuesto de lujo, pero como esta se calcula a final de temporada, con cortarle en febrero, cuando pase la fecha límite para realizar traspasos, si no han encontrado nada interesante, bastaría para evitarla.

Y es muy importante alejarse de ella, porque este año entra en vigor el impuesto de lujo para los repetidores, que hace la factura más gorda para aquellos equipos que hayan estado en este territorio los tres últimos años. A Boston no le afecta la medida, ya que el año pasado ya cayeron por debajo, pero de cara al siguiente, el criterio para ser repetidor es haberla pagado en 3 de los últimos 4 años, por lo que de pagarla este, los Celtics serían repetidores en 2016.

Así que de momento, pese a que todavía tienen algo de espacio económico, los Celtics parecen tener la plantilla bastante cerrada, por personal y proximidad al impuesto de lujo, más pendientes de un traspaso que de otra cosa.

Rondo/Bradley/Green/Bass/Sullinger

Smart/Thornton/Wallace/Olynyk/Zeller

Pressey/Young/Bogans/Faverani/Anthony

Brooklyn Nets

Mínimo, y pagando (mucho) impuesto de lujo

Los Nets tienen 12 jugadores con contrato garantizado, a los que pagarán 92.2 millones, 15.4 por encima de la línea a partir de la cual se paga impuesto de lujo. El importe de la dolorosa de momento está en 30 millones de dólares a sumar a los 92.2, a falta de 3 plazas por cubrir de la plantilla, después de pagar más de 90 millones en este concepto el año pasado, y perder 144 entre todas las operaciones de la franquicia.

Como por cada jugador nuevo en el margen en el que Brooklyn se mueve ahora cuesta 3.25 dólares en impuesto por cada uno de salario, no me extrañaría que terminaran rellenando las plazas de su plantilla con novatos, en lugar de veteranos (sea como fuere, sólo pueden ofrecer el mínimo, a unos o a otros). Por ello se movieron la noche del Draft para conseguir 3 elecciones (usadas en Markel Brown, Cory Jefferson y Xavier Thames).

Cada uno de estos angelitos cuesta en la situación actual a Brooklyn (recordemos de nuevo que el impuesto se calcula a final de temporada) 2.15 millones entre salario e impuesto, mientras que un veterano en contrato de un año, o jugadores que cobren menos que el mínimo y no hayan sido drafteados por Brooklyn (como Jorge Gutierrez, uno de los jugadores en plantilla con contrato no garantizado), suponen 3.89 a las arcas del equipo. ¿Qué son 5 millones de más para los Nets? Pues me temo que nada, pero esa es la diferencia entre terminar de rellenar la plantilla con novatos drafteados o agentes libres externos.

Williams/Johnson/Kirilenko/Garnett/Lopez

Jack/Anderson/Bogdanovic/Teletovic/Plumlee

Teague/Thames/Brown/Karasev/Jefferson

Charlotte Hornets

Unos 4 millones de espacio aún

Los Hornets han incorporado a Lance Stephenson, Marvin Williams, Brian Roberts y los novatos PJ Hairston y Noah Vonleh, para sustituir a McRoberts, Tolliver, Ridnour y compañía, y todavía tienen unos 4 millones de espacio para terminar de redondear la plantilla, si quieren usarlos, aunque ya tienen la plantilla casi llena, con 14 jugadores bajo contrato.

El equipo pinta muy profundo, y con la necesidad de encontrar minutos a los jóvenes, quizá no busquen un jugador de gran perfil para completar la plantilla (que ahora mismo, en teoría, tendría que ser un interior). Pero nunca está mal tener de sobra, si algo se pone a tiro a buen precio, siempre hay tiempo de colocarlo luego.

Walker/Stephenson/Kidd-Gilchrist/Williams/Jefferson

Roberts/Henderson/Taylor/Vonleh/Zeller

Pargo/Neal/Hairston/?/Biyombo

Chicago Bulls

El mínimo más un contrato de novato

Chicago ha gastado todo su arsenal, y ahora sólo les queda el mínimo para atraer jugadores. Todo el espacio liberado con la amnistía a Boozer y los diferentes cortes y traspasos que han pegado en la periferia de la plantilla (JamesAmundson, Smith et al), servían simplemente para crear el espacio con el que traer a Gasol y a Mirotic (el novato más caro desde que se implantó la escala salarial).

Se han dejado un pequenísimo espacio, de medio millón de dólares, para hacer un contrato de larga duración (más de dos años) a un novato, que tiene toda la pinta que va a ser utilizado en su elección de segunda ronda, Cameron Bairstow. Además de esto, sólo tienen disponible el mínimo, con la tercera unidad por llenar, y han empezado llegando a un acuerdo recientemente por Aaron Brooks por esa cantidad.

Hinrich se lleva la Room exception, y que a nadie le extrañe que Forman vuelva a tirar de Mike James y similares para hacer bulto.

Rose/Butler/Dunleavy/Gasol/Noah

Hinrich/Snell/McDermott/Mirotic/Gibson

Brooks/?/?/¿Bairstow?/?

Cleveland Cavaliers

El mínimo, segura y prácticamente

Los Cavs podrían sacar 6.6 millones de espacio si cortaran a Varejao (pagándole otros 4 millones para que no juegue con ellos), y unos 300.000 dólares más sin Dellavedova, pero me temo que tal y como están las opciones del mercado, y por la amistad de LeBron con el Actor Secundario Var, ambos se quedan. Por tanto los Cavs sólo tienen 1.4 millones libres, con Mike Miller ocupando la Room Exception, que es menor que el mínimo de veteranos de 10 años de experiencia, pero pueden servir, para, por ejemplo, dar un tercer/cuarto año de contrato a sus elecciones de segunda ronda, Joe Harris y Dwight Powell, o hacer una oferta ligeramente mejor que el mínimo a un jugador con menos de 10 años de experiencia

Contando con Dellavedova y Varejao, los Cavs tienen 12 jugadores, esperando a Allen, Oden y algún otro antiguo Miami Jit (La Sexta), lo que deja 3 plazas en las que sería interesante pensar en algún tercer base, y algo más de juego interior.

Aquí vamos a hacer un desvío en el camino para tocar otro tema candente: el (hipotético) traspaso por Kevin Love. Uno de los problemas que tendrían los Cavs a la hora de ir a por el de los Wolves, sería hacer cuadrar los salarios. El nuevo convenio se lo ha puesto fácil a los Cavs: como los dos equipos estarían por debajo del impuesto de lujo tras el traspaso, para absorber los 15,719 millones que cobra Love, Cleveland sólo tendría que enviar 10,719, en lugar de los 12,495 que necesitaban en el contexto del anterior convenio.

Para que los Cavs lleguen a esa cantidad, dos de sus cuatro jóvenes y altas elecciones de Draft (o Varejao si sólo se incluye a una de ellas) tendrían que ir en el traspaso.

Para empezar, Wiggins, ahora mismo, cuenta como 0 dólares en cualquier traspaso, y cuando firme su contrato (de 5.5 millones), tienen que esperar 30 días para traspasarlo. Esto no es demasiado problema, porque podrían dejar el acuerdo ya hecho desde antes, pero retrasaría el traspaso si este se hiciera de manera inminente.

Wiggins (pasados esos 30 días) y Bennett funcionan como contraprestación sin añadir nada más, pero en todo el resto de combinaciones, habría que sumar desde unos paupérrimos 18.000$ (Bennett+Thompson), hasta millón y medio (si envían a Waiters+Thompson).

Los Cavs tienen los 2.2 millones del último año garantizado del contrato de Brendan Haywood listos para incluir y hacer funcionar cualquier traspaso, pero este será más goloso el verano que viene cuando, como contrato no garantizado, será una excepción de traspaso humana de 10.5 millones durante todo el mes de julio, y seguramente Cleveland quiera guardarse esa carta. Combinaciones de Carrick Felix y Matthew Dellavedova, que cobran 816.482, o Joe Harris cuando y si firma, también servirían si son necesarios para arreglar cualquier traspaso. Y hasta que no firmen los contratos de Miller o Jones, todavía pueden usar esos 1.4 millones de espacio adicionales en un traspaso.

Como parece improbable (sería para matarlo, vamos) que Flip Saunders se quede con menos de dos jugadores del grupo Wiggins, Bennett, Thompson y Waiters, el traspaso, en lo económico es factible sin mucha pirueta.

¿Si fuera sólo Wiggins? Algo más complicado. Un paquete con Andrew, Haywood, Felix, Dellavedova y el espacio que aún tienen libre se queda corto por 1 millón. Tendrían que usar la imaginación, más jugadores o terceros equipos para completarlo.

Irving/Wiggins/James/Thompson/Varejao

Dellavedova/Waiters/Miller/Bennett/Haywood

?/Felix/Jones/?/?

Dallas Mavericks

La Room Exception (2.7 millones) y un contrato de novato

Los Mavs todavía tienen un poquito de espacio con esa Room exception, y un par de plazas, ya que tienen 13 contratos garantizados (y el recién firmado Eric Griffin, sin garantizar).

Además, se han dejado un pequeño espacio de medio millón de dólares, como los Bulls, para firmar a un novato un contrato de más de dos años, como el que le han dado a Griffin. El problema es que sólo queda una plaza.

Maurice Williams es el jugador que ha sonado para rellenar ese último hueco, pero hay un Señor X que Dallas dice estar esperando, y que prefieren a Mo, para cubrir esa posición. Lo cierto es que los Mavs tienen el lujo de poder ir en muchas direcciones para rellenar esos dos últimos huecos: otro jugador exterior, un pívot de fondo de armario (¿la vuelta por el mínimo de Bernard James?), un sitio si Marion, cuya versatilidad que nunca viene mal, no encuentra otra cosa, o una oportunidad para sus destacados en Ligas de Verano a los que puedan dar un tercer y cuarto año de contrato (como la sensación internacional YUKI TOGASHI!!!).

Harris/Ellis/Parsons/Nowitzki/Chandler

Felton/?/Crowder/Lewis/Wright

Mekel/Ledo/Jefferson/Griffin/Smith

Denver Nuggets

La MLE completa (5.3 millones)

Tras traspasar a Fournier por Afflalo, y draftear a Nurkic y Harris tras caer de la posición 11, los Nuggets dejaron la plantilla prácticamente cerrada la noche del Draft. Con 13 contratos garantizados (más Quincy Miller parcialmente), los Nuggets están a 4.1 millones del impuesto de lujo, por lo que no creo que tiren de la MLE completa, salvo que encuentren algo realmente interesante.

Mike Miller, que buscaba unos 4 millones al año (lo que permitiría a los Nuggets quedar por debajo de la línea), fue el infructuoso objetivo principal, y venga el jugador que venga, que parece que se buscaba un tirador veterano, lo más seguro es que no se pase de esa línea. No les vendría mal un tercer base.

Lawson/Afflalo/Chandler/Faried/McGee

Robinson/Harris/Hickson/Gallinari/Mozgov

?/Foye/Miller/Arthur/Nurkic

Detroit Pistons

11.7 millones, pero pendientes de renovar a Greg Monroe, cuya retención les deja sin espacio, más la Room Exception

Con las situaciones de Greg Monroe (renovación o ¿traspaso?) y Josh Smith (en negociaciones con Sacramento), en estado de fluidez, si los Pistons mantuvieran el statu quo, hay lo que vemos: con la Room Exception de 2.7 millones por gastar, pero ya con 15 contratos garantizados en nómina.

Si Greg Monroe decide jugar un año por la oferta calificada de 5.5 millones (lo que le permite ser agente libre no restringido el año que viene), los Pistons tendrían 6.2 millones de espacio y la RE. Si firma por 10.2 millones o más, el espacio de los Pistons estará entre 0 y el mínimo de veteranos. En ambos casos, no habría huecos disponibles, por lo que sin traspasos, la situación de los Pistons quedaría bastante definida.

Quizá no hayamos visto lo último de esta plantilla… o quizá sí

Jennings/Meeks/Smith/Monroe/Drummond

Augustin/Caldwell-Pope/Butler/Jerebko/Gray

Bynum/Martin/Singler/Datome/Mitchell

Golden State Warriors

Mínimo, y con límite duro

Los Warriors, que trajeron a Shaun Livingston con su MLE (y gastaron la bi-anual el año pasado en Jermaine O’Neal) tienen 71.1 millones comprometidos en 13 jugadores. No pueden pasarse del límite duro situado en 80.8 millones, y seguramente tampoco quieran cruzar más allá de los 76.8 del impuesto de lujo, pero limitados a usar el mínimo, pueden completar la plantilla sin tener que llegar a esa situación, e incluso en caso de traspaso tienen esos 5.7 millones de colchón por si traen más salario del que envían.

Como con los Cavs, vamos a repasar si es factible su traspaso por Kevin Love. Los contratos de los Kevins (Love y Martin) suman 22.5 millones, por lo que los Warriors tendrían que enviar entre 17.5 y 28.2 millones. Con Barea en el lugar de Martin, Golden State tendría que poner entre 15.2 y 25.4 millones en la mesa. Con David Lee cobrando 15 millones y Klay Thompson y Harrison Barnes poco más de 3, mientras se incluya a alguno de los dos jóvenes (o a los dos), la operación funcionaría.

En el caso hipotético de que los Warriors accedieran finalmente a traspasar a Thompson, y negociaran quizá, no incluir a Kevin Martin ni Barea, el contrato de Love sólo permite traer 20.7 millones de vuelta, lo que no sería suficiente para enviar a los tres: Lee, Thompson y Barnes. Los Wolves tendrían que meter un contrato más, por pequeño fuera para que cuadrara.

En resumen, posible es. Veremos qué sucede.

Curry/Thompson/Iguodala/Lee/Bogut

Livingston/Barnes/Green/Speights/Ezeli

?/Nedovic/Rush/?/Kuzmic

Houston Rockets

La marimorena. Hay dos vías: 9 millones+2.7 de la Room Exception de espacio, o la MLE, la bi-anual y una excepción de traspaso de 8.3 millones

Houston tiene ahora mismo, como ya es costumbre en la era Morey, la situación más complicada de todas. 18 jugadores ocupando su espacio salarial (dos de ellos, Francisco García y Jordan Hamilton, son agentes libres), y como mínimo 5 de ellos, no tienen contrato garantizado. Si los Rockets renunciaran a estos dos agentes libres, cortaran a Alonzo Gee, Scotty Hopson y Josh Powell, y Clint Capela no viniera este verano, los Rockets tendrían 9 millones y la Room Exception para rellenar las 3 plazas que les faltarían.

O, pueden mantenerse por encima del tope, tratar de usar los 5.3 millones de la MLE, los 2.1 de la bi-anual, y conservar los contratos no garantizados de Gee (3 millones), Hopson (1.4 millones) y Powell (1.3) como excepciones de traspaso humanas, unidas a la que tienen tras colocar a Jeremy Lin (8.3 millones), y que perderían si tiran del espacio salarial.

Otra situación fluida que seguramente no ha dado el último coletazo. Creo que Morey optará por la segunda vía, utilizando la MLE para darle profundidad a una plantilla llena, pero cortita de calidad, y tratando de meter la zarpa en todo traspaso posible. Tienen límite duro en 80.8 millones, pero eso queda a más de 17 millones por ahora, seguramente no será factor en todo el año

Beverley/Harden/Ariza/Jones/Howard

Canaan/Daniels/Covington/Motiejunas/Adrien

Smith/Hopson/Gee/Powell/Capela/Dorsey

Indiana Pacers

El mínimo y una excepción de traspaso de 4.3 millones, pero están a 1.6 millones del impuesto de lujo, y 5.6 del límite duro. 

Indiana se habría metido en problemas con el impuesto de lujo o el límite duro de renovar a Stephenson, pero tras sustituirle con CJ Miles y Rodney Stuckey, quedan por debajo ya con 15 contratos firmados.

Tres de ellos son no garantizados, los de Donald Sloan, Luis Scola (parcialmente) y Shayne Whittington, pero como sólo les queda el mínimo por ofrecer a los recambios, aunque firmen a alguien, quedarán por debajo de todas formas.

La cercanía a esos límites, eso sí, les complica poder utilizar la excepción de traspaso de Granger (4.3 millones) y la posibilidad de recibir más dinero en un traspaso con alguno de sus jugadores actuales. Algo a tener en cuenta cuando aparezcan rumores: los Pacers seguramente no puedan recibir más de 2 millones de lo que dan.

Hill/Miles/George/West/Hibbert

Watson/Stuckey/So.Hill/Scola/Mahinmi

Sloan/Copeland/Rudez/Allen/Whittington

Los Angeles Clippers

El mínimo, por encima del lujo, y a 1.1 millones del tope duro con 12 jugadores

O los Clippers colocan alguno de sus alas por ahí, o va a ser el equipo que más sufra el límite duro desde los Bulls de hace un par de años, por culpa de las llegadas de Hawes y Farmar. Con 12 jugadores en plantilla, sólo les quedan 1.1 millones, por lo que no pueden firmar a más de un jugador: sin traspasos o cortes, no pueden ahora mismo tener más de 13 jugadores.

Si esperan al final de temporada, cuando los jugadores son más baratos (los contratos se prorratean a medida que avanza la Temporada Regular) si que podría entrar a los Playoffs con una plantilla de 15, incluso aún sin traspasar o cortar a nadie. Además, es algo que los Clippers suelen aprovechar también para encontrar talento: muchos veteranos son cortados por equipos sin aspiraciones, y así se hicieron con Granger, Turkoglu y Davis la pasada temporada. Y tampoco creo que les preocupe: ya acabaron con tan solo 14 jugadores en la post-temporada.

Para lo que sí que necesitarían una buena descarga salarial es para evitar el límite duro: están 2.9 millones por encima con los ya mencionados 12 jugadores, y con la nueva tasa para repetidores, y tras entrar el año pasado por unos paupérrimos 1.3 millones, los Clippers no podrían pasar las dos temporadas siguientes por encima del nivel sin evitar ser repetidores. Si tratan de darse margen respecto al límite duro, quizá intenten también evitar pagar impuesto con una medida drástica (¿decir adiós a Jamal Crawford?)

A falta de un tercer base y más profundidad interior, Doc Rivers se tendrá que mover si no quiere una plantilla corta y gravosa. Pero aún tiene mucho tiempo.

Paul/Redick/Barnes/Griffin/Jordan

Farmar/Crawford/Dudley/Davis/Hawes

?/Bullock/Wilcox/?/?

Los Angeles Lakers

La Room Exception (2.7 millones)

Los Lakers usaron espacio salarial por primera vez desde el año 2000, y salvo movimiento sísmico, no pagarán el impuesto de lujo tras 7 años haciéndolo, y siendo el único que equipo que este año hubiera contado como repetidor.

Eso sí, a falta de que usen la stretch provision con Nash, que les daría 6.5 millones de espacio más, repartiendo su salario entre este y los dos próximos años, los Lakers se lo han gastado ya todo (menos la Room exception, salvo que se la hayan dado a R.Kelly), y salen con un botín menos glamouroso (pero muy realista) de lo esperado.

Teniendo en cuenta que han tenido que dejar marchar (salvo que nadie lo reclame, y con un contrato mínimo, y cualquier equipo de la Liga pudiendo hacerlo, suena improbable) a Kendall Marshall por problemas de espacio al pujar por Boozer, no parece que haya mucha intención de cortar a Nash. Así que el mínimo y la Room Exception es lo que queda para firmar 3 jugadores más.

Lo cierto es que los Lakers no pueden quedarse con Kendall Marshall por 300.000$, y han tenido tres oportunidades de haberlo evitado, una de ellas, facilísima. Veremos si esto no se convierte en un error garrafal para los Lakers.

El acuerdo con Nick Young por 21.5 millones en 4 años, ha sido la puntilla, ya que al hacer la puja por Boozer, era imposible retener a Marshall y ofrecer a Nick Young más de 20.2 millones de dólares. ¿Se podría renegociar esta cantidad? No es elegante ni adecuado, y en su momento, no sabían lo que iba a suceder después (cantidad de la puja de Boozer), por lo que no echaremos la culpa por esto a LA.

También podrían haber pujado esos 300.000$ menos por Boozer, pero entonces esta hubiera estado por debajo de los 3 millones, y quizá habría sido superada. Es un riesgo que salió bien, porque Carlos a ese precio es una ganga, y en ese momento sabían que esto acabaría conllevando perder a Marshall. Esto es una apuesta de Lakers, puede salir bien o mal, pero nada que decir.

Ahora viene lo imperdonable: si los Lakers no firman el pasado día 13 el contrato de Julius Randle (como Cleveland aún no ha firmado a Wiggins, por ejemplo, o como suelen hacer los equipos que quieren aprovechar su espacio salarial), Kendall Marshall podría seguir en la plantilla. Tan simple como eso. Al firmar el contrato, al jugador se le paga un 20% más que se refleja en el tope salarial, y que en este caso, fueron 500.000$ de más que condenaron al base. Sin el contrato, Randle era reticente a formar parte del equipo de Summer League de los Lakers, y al igual que con Nick Young, los Lakers no sabían en aquel momento como se iban a desarrollar los acontecimientos. Pero las prisas por añadir a Randle a la disciplina, pueden costar un jugador muy útil a los Lakers.

Y dependiendo del tipo de contrato que le hayan dado a R.Kelly (que conoceremos pronto), es posible que hayan dejado pasar incluso una cuarta vía. Si los Lakers han utilizado la Room Exception con él, simplemente con haber llegado a un acuerdo antes, que les hubiera permitido renuncia a su contrato, hubiera hecho sitio a Marshall. Es posible que los Lakers no tuvieran pensado ofrecer la RE hasta retener a un buen jugador (como Boozer) con descuento, o que ni siquiera le hayan ofrecido esta a Kelly, pero de haberlo hecho, simplemente con haberlo pensado a tiempo, habrían podido indultar a KM.

No es que crea que Marshall sea un jugador decisivo (de hecho, ahora mismo, lo veo sobrevalorado por sus espectaculares números en asistencias, con menos sustancia que brillo), pero los Lakers han desaprovechado la oportunidad de tener un jugador que no sólo hubiera cubierto el puesto de base suplente de manera barata este año, sino que hubiera sido igual de económico en 2015, y tendrían sus derechos Early Bird. A ver dónde encuentran los Lakers un jugador así, que sólo ocupe un millón de espacio salarial la próxima temporada, ya que no todos los años hay una oportunidad como la de Ed Davis.

Lin/Bryant/Young/Boozer/Hill

Nash/Henry/Kelly/Randle/Davis

?/?/Johnson/?/Sacre

Memphis Grizzlies

1.4 millones de la MLE, varias excepciones de traspaso (de 1,1 a 3 millones), pero a 600.000$ del impuesto de lujo y a 4.6 millones del límite duro

Los Grizzlies son otro de los equipos que tienen casi todo definido, a la espera de inesperados acontecimientos. Con 14 jugadores en plantilla, y habiendo usado gran parte de la MLE en Vince Carter, y la bi-anual en renovar a Beno Udrih, del que no tenían derechos Bird, están a 600.000$ de rellenar la decimoquinta plaza quedando por debajo de la línea del impuesto de lujo

El hueco que se han dejado de la MLE y bajo la línea que marca el luxury tax, les puede permitir ofrecer un contrato de 3/4 años (el mínimo está limitado a dos) a un jugador novato que hayan drafteado: requisitos que encajan sorprendentemente bien, y no por casualidad, para firmar a su elección de segunda ronda (Jarnell Stokes).

Todo esto funciona porque no le dieron la MLE completa a Vince Carter, sino algo menos de 4 millones, que es lo que seguramente hubiera intentado también Denver con Mike Miller. Esa es la manera en la que los Grizzlies aprovechan sus recursos sin meterse en problemas.

Conley/Lee/Prince/Randolph/Gasol

Udrih/Allen/Carter/Leuer/Koufos

Calathes/Adams/Franklin/Pondexter/¿Stokes?

La pieza Monroe

18 días han pasado desde que se abrió la veda para negociar con agentes libres, y Greg Monroe sigue sin equipo. Seguramente sea, junto a Eric Bledsoe, el mejor jugador de los que quedan. Y aunque en la situación de ambos pesa mucho el hecho de que ambos sean agentes libres restringidos, parten de situaciones totalmente opuestas.

Lo de Bledsoe se puede explicar entendiendo que la posición de base pasa por uno de los mejores momentos de la Historia de la NBA, con una gran cantidad de jugadores de gran nivel en la posición, y apuestas prometedoras en algunos de los equipos que más presupuesto tenían este verano. Hay otro motivo que puede asustar a algunos pujadores, y es que entre suplencias y lesiones, Eric ha jugado muy poco en la NBA. Nunca ha llegado a los 2.000 minutos, y apenas ha pasado los 1.500 desde su año de novato. Además, su propio equipo, con Dragic e Isaiah Thomas, urgencias no tiene. Pero no estamos para hablar aquí de él, sino de Monroe, por el que sólo los Blazers, proponiendo un traspaso, parecen haber preguntado en serio y con insistencia.

Greg sólo se ha perdido 3 partidos en 4 años en la Liga, y tardó apenas un par de meses en convertirse en titular indiscutible. Lleva 3 años asegurando prácticamente un 15/10 con 2.5 asistencias y un 50% de tiro. No encontramos más de 10 jugadores en la NBA con mejores números individuales que esos en las tres categorías, si hacemos el corte por sus guarismos, y su tamaño le hace perfectamente adecuado para jugar de pívot, la posición siempre más difícil de rellenar, y con más escasez de talento de todas.

Acabará con un buen contrato sea donde sea (los Pistons, al parecer, han puesto unos 12 millones anuales encima de la mesa), y un papel importante. Pero en un verano en el que Hayward o Parsons han firmado contratos de larga duración por el máximo, debería haber equipos pegándose por él. ¿Cuál es su problema? Que la NBA actual mira por encima del hombro a aquellos hombres altos que no pueden cerrar el aro, o tirar muy bien de 3, o como mínimo, de media distancia. Defensa y/o espacio, que son herramientas que Monroe no tiene en su caja, han ganado en la lista de prioridades al juego al poste bajo y el equilibrio entre exterior e interior.

El cásting en versión NBA del #TrueDetectiveSeason2 para rellenar los dos puestos interiores en un equipo, pasa por desear a un hombre alto excelso en tareas defensivas, y como esto suele venir asociado a unas manos de piedra, se compensa con tiro y espacio, incluso con aleros fornidos jugando a ser eso del «cuatro abierto». Van Gundy es uno de los creyentes, utilizando a Rashard Lewis como complemento de Dwight Howard, y convirtiendo en millonario a Ryan Anderson. ¿Qué es lo ideal? Tener a alguien que lo aporte todo, intimidación y rapidez, que pueda tapar el aro y salir a puntear un 4 tirador; y que en ataque no estorbe: con rango de tiro desde la línea de tres, o como mínimo, una comodidad demostrada al poste alto. Si encuentras eso, puedes juntarlo con quien sea, sin más consideraciones, y aprovechar habilidades más sutiles como las de Greg. Pero jugadores así hay muy poquitos (de alto nivel, pongo, y estirando el chicle cada uno por un motivo, a cuatro en la lista: IbakaNoahAnthony DavisMarc Gasol). Ningún puesto al lado de estos está libre (el de Pelicans me parecía perfecto para él, y cuanto más lo pienso más me gusta), y hasta que no aparezca un nuevo Garnett, Greg seguirá sin tener la pareja perfecta.

Monroe, por tanto, se encuadraría, con las diferencias en estilo y distancias pertinentes, en un grupo que habita gente con el gusto por la anotación interior como medio y fin, no sólo por las claras limitaciones atléticas, sino incluso por el deseo de agradar, junto a Zach Randolph, Al Jefferson, Brook LopezNikola Pekovic, David Lee, Nikola VucevicChris Kaman, Luis Scola, Carlos Boozer, Carl LandryJared SullingerAndray Blatche… o el Pau Gasol y Amar’e Stoudemire recientes. Muchos de estos jugadores han firmado un contrato por el máximo al que aspira Greg o algo similar, pero una gran parte de los que lo han hecho, han sido carne de rumores prácticamente toda su carrera, porque en sus franquicias no se los han acabado de creer. El único componente de este grupo en la élite ahora mismo es LaMarcus Aldridge, un jugador tímidamente discutido hasta el sensacional comienzo de los Blazers el año pasado.

Salvo que tenga la suerte de jugar con uno de esos jugadores ambivalentes de los que hablamos arriba, o se junte a un juego exterior poderosísimo, el mejor caso realistícamente probable en un futuro inmediato para Monroe está cerca del papel de Big Al Jefferson en Charlotte o el propio Aldridge en los Blazers. Feliz, como foco principal del ataque en un equipo joven, que si crece junto, y va añadiendo las piezas adecuadas, puede hacer algo de ruido. Pero con todos los directivos de la Liga buscando como locos el home-run, la acumulación enfermiza de huidizas estrellas, proyectos así no hay tantos, requieren acierto continúo, y están alejados de los focos.

Lo cierto es que una propuesta similar se estaba forjando en el mismo Detroit.  Su segunda temporada fue sensacional, y con 22 años, todo invitaba a crear un proyecto que lo tuviera como protagonista. Pero la llegada de Drummond a su misma zona de influencia, una compañía desigual en las posiciones exteriores, la inestabilidad en el puesto de entrenador, y los errores de Dumars al rodearle, han hecho que su producción se estanque las dos últimas temporadas (en una nueva posición para él). Decíamos que Monroe lleva ofreciendo lo mismo consistentemente los tres últimos años, y eso es parte del problema: a su edad no necesitamos que haga lo mismo, queremos ver cada vez más.

Y aquí podemos echarle la culpa a su convulsa situación, o por otro lado, creer que los jugadores de primera clase han sabido reponerse a inconvenientes similares sin excusas.  Y eso es lo que alimenta su incógnita. A mí Monroe me parece un jugador predestinado a ser descubierto para el éxito de crítica y público, cuando por fin encuentre un equipo que sepa entender su sensibilidad para el pase y esa falta de egoísmo que tan a menudo se confunde (alguna vez incluso, con buen tino) con carencias en el deseo y la agresividad. Tiene la lucidez para mantener una jugada viva, y resetear cuando ve que no va a ningún lado, pero eso sólo se aprovecha con unos compañeros en sintonía, y un entrenador que haya construido uno de esos ataques estructurados, pero vivos, en los que leer la defensa y reaccionar de acuerdo a lo visto.

Hasta que llegue ese momento, es posible que continúe deambulando, y cumpliendo el expediente sin mucho más. Los equipos que más podrían beneficiarse de un talento así, no pueden permitírselo, pero Monroe es un jugador ya maduro que merece una oportunidad que pueda sacar lo mejor de él.

No van a aparecer unos pies rápidos debajo de ese cuerpo, y cada pick-and-roll que le ponga a defender el entrenador rival (sobre todo si no tiene otra línea de defensa), va a ser una locura. Y no es más que un correcto raspado en la media distancia. Pero puede JUGAR (con mayúsculas), rebotea, que es una contribución defensiva, aguanta las cargas en el poste y sale a los codos de la zona en ataque lo suficiente para obligar a respetarle.

Quizá no encuentre nunca esta situación casi ideal, y este verano parece que pasará sin buenas noticias en ese frente. A lo mejor simplemente quedándose, con otro año más entendiendo como poder camuflar sus limitaciones cuando juega de ala-pívot, algún cambio de cromos (el experimento Smith no ha funcionado) y Van Gundy, convirtiendo a Drummond  en una realidad defensiva, y una amenaza cada vez que los Pistons tiran de sus jugadas de cuernos, pueda tener lo que necesita quedándose en la casa postiza que le dio la NBA. Esto también es parte del juego.

Mientras, Monroe sigue siendo otro más en el anden esperando su tren.

La herramienta disuasoria más inútil

La palabra de moda hoy, hasta que el círculo de noticias NBA la engulla, es el «trade kicker» que Charlotte y Michael Jordan han incluido en su oferta a Gordon Hayward que Utah Jazz puede igualar, al ser agente libre restringido.

Por si no os habéis enterado los Bob… Hornets van a firmar al jugador de Indiana por el «máximo» (luego hablamos de esas comillas), durante 4 años, con esa última temporada siendo opcional para el jugador. Pero como es agente libre restringido, los Jazz pueden igualar la oferta con los mismos términos y condiciones, y Hayward se quedaría en Utah.

Eso sí, los Hornets, tratando de poner todas las trabas posibles por el camino, han añadido ese famoso «trade kicker» una cláusula suspensiva si el jugador es traspasado, por la que el equipo que lo transfiera por primera vez (sea Charlotte o Utah), le tiene que dar un 15% del montante restante del contrato, la cantidad máxima que le permite el convenio. Dicho así, esto parece una barbaridad: con el contrato siendo de unos 63 millones en 4 años, son casi 10 millones para Hayward. Pero la cantidad en realidad es mucho menor, y será ridícula si al jugador no lo traspasan hasta el cuarto y último (y, recordemos, opcional) año de contrato, o el tope salarial crece una enormidad.

Por tanto, lo que más afecta esta oferta a Utah es que, con alguien dando el paso, ellos ya están obligados, y que no han podido controlar el número de años del contrato. Si Gordon explota en algún momento en los próximos tres años, Utah se lamentará de lo corto del acuerdo; si por el contrario sale rana o tienes problemas de lesiones, agradecerán no haber acabado en un compromiso aún más largo. Una apuesta tan apuesta, como la de haber dado estas cantidades a Hayward.

Para los curiosos por los detalles y el funcionamiento del convenio colectivo, vamos un poco más lejos en los detalles del contrato. Decíamos antes lo de ponerle comillas a un máximo porque en la NBA no hay un máximo, hay varios como nos recordaba Pablo Mira, (en el contexto de su artículo, el de Hayward sería el 3º, un Kevin Love). Y ese concepto afecta al trade kicker.

En la NBA el máximo que puede percibir un jugador en el primer año de un contrato nuevo (o una extensión), está determinado por cuatro cosas: su veteranía, su rendimiento en los primeros 4 años, el punto donde está situado el tope salarial y la cantidad que percibió el año pasado. Este máximo es el más grande de entre estas dos cantidades:

  • El 105% del contrato del año anterior al que se firma
  • El 25% del tope salarial (en realidad, una cifra muy cercana a este tope salarial, pero algo inferior) si el jugador lleva 6 años o menos en la NBA, el 30% si lleva entre 7 ó 9 o el 35% si lleva 10 o más, con la excepción de que aquellos jugadores que cumplan la regla Derrick Rose (ser MVP, votado dos veces titular del All-Star, o dos veces All-NBA los cuatro primeros años), que en su quinta temporada pueden cobrar el 30% en lugar del 25%.

Gordon Hayward lleva 4 años en la Liga, y no cumple la regla Derrick Rose, por tanto, el máximo para él la temporada que viene es el 105% de su contrato del año pasado, o el 25% del tope salarial. La primera cifra son 3.6 millones, y la segunda, aunque aún no se conoce (hoy ya sabremos dónde se sitúa exactamente el tope salarial, y por tanto estas cifras), rondará los 14.7 millones de dólares, marcando por tanto el máximo de referencia para la primera temporada del alero. Como veis, esa cifra, pese a tener el mismo nombre (máximo), no es lo mismo que lo que se le puede ofrecer, por ejemplo, a Carmelo Anthony, este verano, que son 22 millones. La diferencia es sustancial.

El caso es que esa cifra no puede ser ampliada con ningún tipo de excepción, ni de bonus, ni con un «trade kicker«. Si Hayward fuera traspasado, a la hora de ejecutar ese 15% del que hemos hablado para este año, como ya estaría cobrando el máximo, no se le daría. Es decir, de esta temporada, no vería ni un dólar por el trade kicker.

Eso sí, el trade kicker paga por todo el contrato… y en otros años sí que Hayward no cobrará necesariamente el máximo, especialmente el último. Afortunadamente para Utah, los años opcionales no entran en el trade kicker hasta que son ejercidos. Por tanto, si le traspasan antes de que el jugador ejerza esa opción, sólo tienen que pagarle el bonus por el segundo y tercer año (el primero, ya dijimos, sería 0).

¿Y cómo podría ser más grande el salario el segundo y el tercer año? El contrato de Hayward tiene una subida del 4.5% el primer año, y como el máximo nunca es inferior a lo que un jugador cobra el año anterior, más el 5%, ese 0.5% de diferencia, sería lo que le podría compensar el trade kicker. La otra opción es que el máximo subiera por la otra pata: la del tope salarial. Si este en 2015 crece más del 4.5%, la diferencia con su subida sería la que se aplicaría al TK de Hayward. Por ejemplo, si crece un 6%, Gordon cobraría el 1.5% en caso de traspaso por esa temporada. Lo más seguro es que la cantidad esté entre el 0.5-2.5%, mucho menos del 15% que Charlotte le ha firmado con interés disuasorio.

El tercer año ocurre lo mismo, la subida del contrato de Hayward es un poco menor, del 4.3%, por lo que el trade kicker sería como mínimo de un 0.7% (la diferencia entre 5 y 4.3), y como máximo todo lo que crezca el tope por encima del 4.3%, menos esa cifra.

En el cuarto año la diferencia sí es significativa, y seguramente cobraría el 15% completo. Como Hayward tendría en ese momento una experiencia de 7 años, el máximo al que podría aspirar es diferente, el 30% del tope salarial. Salvo que el tope vaya hacia abajo, la diferencia entre el máximo que el alero podría percibir y lo que cobraría, será mayor del 15%, por tanto, esa temporada sí que cobraría el trade kicker íntegro, pero como recordamos antes, esto no sucedería hasta que el jugador ejerciera su opción para renovar por esa cuarta temporada.

Así que recapitulando, ¿cuál es el trade kicker que realmente cobraría Hayward si lo traspasan?

Mínimo a recibir Máximo a recibir
Del primer año 0 0
Del segundo año 0.5% El aumento porcentual del tope salarial, menos 4.5 puntos
Del tercero año 0.7% El aumento porcentual del tope salarial, menos 4.3 puntos
Del cuarto año* Salvo descenso en el tope, 15% 15%

*El cuarto año sólo se aplica cuando ejerza la opción, lo normal, verano de 2017.

Como podéis ver, si Gordon es traspasado durante los 3 primeros años, salvo una tremenda subida del tope salarial, el tan cacareado 15% va a estar más cerca del 1 ó 2%. Sólo en un traspaso en su último año de contrato le serviría de algo.

Y en la misma situación están muchos otros jugadores que ya cobran el máximo y tienen un trade kicker. Salvo en los cambios de tramo de antigüedad en los que salta el porcentaje del tope que se toma por referencia (llegar al 7º año de antigüedad, o al 10º, que suelen estar coordinados con los cambios de contrato), la variación es mínima. Y en algunos casos de jugadores que han cobrado el máximo con subidas del 7.5%, cuando el tope salarial ha estado estable, ni eso. Por ejemplo Dwight Howard, que ha terminado su décima temporada en Liga, cobrará 21.4 millones, por encima de los 20.7 estimados para el 35% del tope, por lo que sólo tendría un 0.5% de bonus.

Así que cuando os encontréis que un jugador tiene semejante cláusula en su contrato, si este es por el «máximo», que sepáis que hablamos de una propinilla casi seguro. Si no lo igualan, no será por esto.

Las opciones de Melo y Gasol

Dos de los agentes libres más solicitados al comienzo de este periodo son, precisamente, dos de los mejores jugadores en él: Carmelo Anthony y Pau Gasol. Su consideración por añadir las opciones de anillo como un elemento más a la hora de tomar la decisión, hace que los mejores equipos sean los que se han interesado por ellos, lo que aumenta el ruido mediático de su situación. Por eso, entre tanto rumor cruzado, pararnos a ver la situación salarial de los equipos ayuda mucho para poder distinguir rumores y deseos, de realidades más posibles.

Aunque en la NBA, la masa salarial de un equipo es un ente etéreo que puede cambiar en cualquier momento, con una amnistía o un traspaso o un corte aquí o allá, hay cosas que no parece que un equipo pueda recortar sin dejar de ser un aspirante. En ellas nos fijaremos con calma

Melo, ¿a palmar pasta?

Seamos francos: o Melo se deja dólares (de bastante a muchos), o sus pretendientes van a tener que vaciar sus equipos de talento para que él llegue (otra vez, verdad, ¿New York?)

Carmelo Anthony tiene derecho a una cantidad de dinero tremenda. A los Knicks, que son los que mayor contrato pueden ofrecerle por ser su equipo, les puede sacar 129 millones de dólares en 5 años, un contrato que le llevaría hasta las 35 primaveras, haciéndole el cuarto jugador mejor pagado de la Liga este año y el mejor a partir de 2016 cuando ya no se pague más a Bryant, Stoudemire y Joe Johnson.

El resto de equipos no podrían ofrecerle un quinto año, pero la cantidad en los cuatro primeros sería también muy parecida: 96 millones en 4 años, y seguiría manteniendo el puesto de cuarto jugador mejor pagado de la Liga este año, y primero de 2016 a 2018. La diferencia en los 4 primeros años es de apenas 4 millones (en New York le pagarían 100), y hay equipos interesados en él jugando en estados en los que los impuestos son menores (Texas), por lo que en neto podría ganar incluso más en ese periodo. Pero vemos difícil que Carmelo a sus 34 años pueda compensar esos 30 millones que los Knicks están en condición de ofrecerle, así que por lo pronto, dejando la Gran Manzana pierde dinero.

De todos modos, la cifra a monitorizar de cara a este año es la siguiente: 22.458.401$ Esa es la que un equipo NBA tiene que liberar bajo el tope salarial para poder ofrecer un contrato máximo a Carmelo. Y como veremos, no todos los equipos pueden sin sudar piedras.

Empecemos por Chicago. Con Rose cobrando 18.8 millones y Noah 12.2 (y Joakim tiene incentivos en su contrato que podrían hacer esta cifra incluso mayor a ojos de la NBA), si los Bulls ofrecieran el máximo, quedarían 4.3 millones para el resto de la plantilla. Es decir, Chicago tendría que deshacerse de casi todos sus jugadores para ofrecer esa cantidad a Carmelo. Ya no hablamos de darle la amnistía a Boozer y no poder fichar a Mirotic: Taj Gibson estaría fuera, y además, tendrían que colocar los contratos de Mike Dunleavy y Anthony Randolph, lo que podría costarles una de las caras jóvenes o de las elecciones de Draft del equipo.

Para poder acomodar el máximo de Carmelo, los Bulls se quedarían prácticamente con Noah, Rose, Butler, McDermott y Snell (suponiendo que estos tres jóvenes no tengan que ser incluidos en las operaciones de blanqueo de dinero), obligados a llenar el resto del equipo con jugadores cobrando el mínimo y lo que puedan conseguir por la Room Exception de 2.7 millones. Es por lo que la propuesta de los Bulls supuestamente no fue del máximo, sino de 15 millones el primer año (lo que significaría unos 65 en 4), lo que significa que ‘Melo palmaría mucha pasta en Chicago.

Siguiente parada de su ruta: Houston. Aquí, Harden y Howard cobran 36.2 millones, dejando de espacio para Anthony… unos dólares menos que su máximo. Entre los 3 solamente ya llegarían al tope salarial, haciendo imposible que Carmelo pueda recibir la máxima cantidad posible en los Rockets. Además, Houston tiene un par de jugadores que cobran muy poco, y serían muy interesantes de mantener: Chandler Parsons y Patrick Beverley. Si estos dos se quedaran (Parsons es agente libre, pero los Rockets pueden igualar cualquier oferta, y por vicisitudes del convenio, hasta que no firme, apenas cuenta 1.3 millones de espacio salarial más que el cargo por plaza vacía a Houston), podrían ofrecer 20 millones a Anthony, este año, lo que son unos 10 menos a lo largo de 4 años.

Y así por cada jugador que se quede. ¿Mantener a Terrence Jones? 5 millones menos a lo largo de los 4 años para Melo. ¿Troy Daniels? 2 millones ¿Isaiah Canaan? 1.25. Lo de siempre: hay un compromiso entre la pasta que puede recibir Carmelo de estos equipos, y los jugadores a retener. Si se quedan con 3, puede cobrar el máximo. Por cada uno que añadamos, tiene que renunciar a cobrar.

Seguimos su camino por América, sin salir de Texas: Dallas. La situación de los Mavs es un poco diferente porque a diferencia de Chicago o Houston donde Noah, Rose, Harden y Howard son inamovibles (¿qué sentido tiene traer a Melo si te deshaces de Harden que encima es más barato?), en Dallas todos parecen contingentes. Los Mavs tienen unos 7 jugadores bajo contrato, dejando unos 26.4 millones de espacio. Eso sí, en ese hueco tienen que entrar Melo y Dirk. Y aunque Nowitzki tiene pinta de estar dispuesto a bajarse mucho el salario, un máximo para Carmelo le deja unos 4 millones de dólares, que quizá sea ¿demasiado poco?.

Aquí Cuban tiene margen para la imaginación, pero no mucho: los únicos contratos de cierta envergadura son los de Tyson Chandler (14.6 millones), Monta Ellis (8.4 millones), Brandan Wright (5 millones) y Raymond Felton (3.8), ya que Shawn Marion, Devin Harris (nota a posteriori, la renovación de Harris y DeJuan Blair, si es por 1.8 millones o menos, podría ser aún más económica, porque su retención bajo el tope es de menos de un millón) o Vince Carter son agentes libres. Los Mavs podrían tratar de colocar alguno para dar algo más de margen a Dirk o la renovación de alguno de sus agentes libres (a los que también podrían intentar convencer con la room exception), y así poder ofrecer el máximo a Melo, partiendo de una plantilla con unos 7-10 jugadores, algo imposible en Chicago o Houston. Pero esto vuelve a partir de una rebaja ostentórea de salario (en este caso de Nowitzki), y mantiene el mismo principio: si Melo cobra el máximo, el resto de la plantilla es menos competitiva que la del año anterior. De hecho, dudo que Cuban le haya ofrecido esa cantidad a Melo, me es más sencillo verle proponiendo una oferta como la de los Bulls, explicando la importancia de la bajada de los emolumentos.

Seguimos para bingo en Los Angeles, donde la ecuación es aún más fácil: Kobe+Nash+Randle+Sacre+Melo al máximo… y ya hemos llegado al límite. Los 9 millones de Nash (que su coste tendría colocarlos, seguramente en elecciones de Draft futuras), o los 6 que liberaría si lo cortan con la stretch provision, más la room exception, sería lo que le quedaría a Kupchak para hacer magia con los 10-12 puestos restantes. Deportivamente, quedaría un equipo con unas expectativas muy similares a las que tendría en New York el año que viene. Porque, sorpresa, sorpresa: si das a Melo el máximo, te queda el equipo casi vacío.

Y llegamos por fin a la opción que a día de hoy parece seguir teniendo las mejores opciones si Melo no quiere perdonar un dólar: quedarse en NY. Los Knicks estarían dentro del impuesto de lujo, y sólo podrían añadir un jugador con la mini-excepción de nivel medio (que permite ofrecer unos 10 millones por 3 años), pero el año que viene, sin los contratos de Bargnani y Stoudemire, son los propios Knicks los que tendrán algo de espacio, unos 20 millones, para tratar de atraer talento al Madison.

La última vía es la de la firma-y-traspaso. Si alguno de esos equipos llegara a un acuerdo con los Knicks, estos podrían firmar el máximo a Melo sin preocuparse de estar bajo el límite ni tener esa restricción. Lo malo: hay que llegar a un acuerdo con los Knicks, enviando al menos 17.9 millones en salario (o el 80% más o menos de la cantidad por la que este dispuesto a firmar Anthony) de vuelta. Y si los Knicks reciben jugadores que ahora son agentes libres, en un firma-y-traspaso recíproco, quedarían muy cerquita del límite duro de 81 millones que se les impondría por hacerlo, complicando bastante la operación.

Por tanto, es una opción que parece complicadísima ahora mismo. Houston no llegaría a esa cifra sin enviar a Harden, Parsons, Howard o todos los jóvenes del equipo, por lo que se quedan como estaban. Lo más cómodo para Dallas sería esperar dos meses y mandar a Tyson Chandler y/o Raymond Felton de vuelta a NY, o una combinación de Monta Ellis y jugadores renovados que convertiría a los Knicks 2015′ en los Mavericks 2014 con Bargnani y Fisher haciendo el papel de Dirk y Carlisle (no bueno).

Dos escenarios un poco más plausibles, si ambos equipos están por la labor, que habrá que verlo: que los Bulls manden a Boozer y algún jugador joven a New York (así mantendrían a Gibson, y la cantidad de talento joven a perder dependería de las negociaciones con NY), y cambiar a Melo por Pau Gasol en un doble traspaso y firma. Esta es la única fórmula que tienen los Knicks para llevarse a Gasol pagándole más de las excepciones de nivel medio, pero los Knicks tendrían que añadir más salario y tener cuidado con el límite duro ya mencionado. Serían traspasos complicados, pero razonables.

Y un último apunte: ¿Y si realmente los equipos no quisieran darle el máximo a Melo? Ya no es sólo lo de echar el equipo abajo como excusa, pagar 25.5 millones a Melo a los 33 años, y los 29.2 que le pagarían los Knicks a los 34 es para pensárselo. De hecho sería el cuarto mayor salario pagado a un jugador NBA en una temporada (sin ajustar a la inflación), tras la última campaña de Kobe y Jordan en 1997 y 1998.

Según Brian Windhorst, de la ESPN, los Knicks sí tienen pensado ofrecer ese montante a Carmelo, pero en otros equipos me temo que el hecho de ofrecer menos, no parte sólo del deseo de tener una plantilla más completa, sino de que Anthony llegue también al precio más justo. Si todos los equipos pestañearan, sin que ninguno llegara a ofrecer el máximo, bajando así su valor de mercado, el ramillete de opciones se vuelve a abrir, pero las sensaciones que llegan son que, de seguir el dinero, Melo se queda en NY.

Y ahora, Pau

Como Gasol no anda pendiente del máximo, sino de un contrato por 10-12 millones (según las todopoderosas fuentes de Woj), la situación cambia mucho en comparación con Melo… pero depende de Anthony. Todos los equipos esperando a Melo andan pendiente de él. Por tanto, hasta que lo de Anthony no se solucione, me temo que lo de Gasol va detrás, porque todos los equipos envueltos en el Melodrama (y alguno más) son precisamente los equipos que pueden ofrecerle esas cifras y un proyecto deportivo interesante.

Además, la situación de los Lakers, por debajo del tope salarial, hace más fácil un traspaso-y-firma con Gasol, que a los Knicks con Melo. Sigue obligando a los equipos a ofrecer algo atractivo a los Lakers por el favor, pero ya no habría problemas con el límite duro, como ocurre con New York. Y la cantidad a igualar en el traspaso es mucho menor, ya no son los mastodónticos 22 millones, y no habría que enviar de vuelta a Lakers el 80% del salario, sino un porcentaje menor (hasta un 66%, dependiendo de la situación).

Y además, los Lakers tienen muchísimo menos influencia en esta situación. New York siempre puede exigir en un traspaso, porque saben que de lo contrario, el resto de equipos no tienen mucha más opción. Gasol, llegado el caso puede ofrecer a Lakers el traspaso como la última opción de sacar algo de contraprestación, sabiendo que se puede ir sin necesitarlo.

Chicago y Houston tendrían que sacrificar media plantilla, y Dallas y Lakers decir adiós a la flexibilidad para sacar 22 millones para Melo, pero con muy poquito cambio hacen un hueco de 10-12. Además, a estos cinco equipos, se añaden unos cuantos más que si están dispuestos a mover algún hilo tendrían el espacio suficiente, que tratarán de seducirle con el proyecto deportivo y la excepción de nivel medio, o que pueden permitirse afrontar un traspaso con los Lakers si Pau los elige.

Eso sí, traer a Gasol por esos 10-12 millones sigue suponiendo que las franquicias que lo desean van a tener que tomar una serie de decisiones, menos drásticas, pero igual de importantes. Las repasamos a continuación:

  • Chicago tiene 10.8 millones libres simplemente con darle la amnistía a Boozer (aunque esto no es gratis, supone pagarle 16.8 millones de dólares para que juegue en otro equipo… y aquellos que tienen la posibilidad de caer por debajo del límite como Miami, podrían acechar). Esto pondría difícil traer a Mirotic este año, ya que sólo dispondrían a mayores de la room exception de 2.7 millones, pero podrían guardarse los derechos o traspasarlos con total tranquilidad, sin obligación. Lo importante es que los Bulls traerían a Gasol manteniendo a Gibson, Butler, McDermott y compañía: Carlitos es el único sacrificado. A mi parecer es una opción muy interesante para ambos, jugador y equipo, y, ojo, la gran baza de Gasol en caso de que quisiera forzar una firma-y-traspaso a otro equipo. Hasta que los Bulls vayan en otra dirección, Pau siempre puede amenazar con firmar allí, y dejar a los Lakers sin nada.
  • Houston podría oferecer 9.2 millones a Pau, conservando 10 jugadores en plantilla, prácticamente el equipo completo, sin ni siquiera necesitar traspasar a Lin. Sin Jeremy, el espacio crece a 17 millones, pero algún activo joven tendría que volar en la operación que le llevaría a los 76ers, o los Lakers tener muchas ganas de Lin (que no es mala opción para ellos). Aquí el problema, eso sí, no parece de salario, sino de encaje: ¿vamos a repetir el Pau y Howard juntos, tras haber salido Asik? A los Rockets los entrena McHale, no D’Antoni, pero creo que ninguno de los personajes de esta historia tiene ganas de volver a experimentar.
  • Con Dallas se aplica lo dicho con Carmelo: 26.4 millones para Dirk, Pau en este caso, y lo que pueda sobrar para seguir apuntalando un equipo que estaría ya muy hecho. Otra vez, problema de encaje: los Mavs ya tienen a Chandler, Dirk, e incluso Brandan Wright. Del mismo modo, los Bulls tienen a Gibson y Noah, pero la situación del espacio aéreo y sus roles en Dallas, está mucho más congestionada, pero por el dinero, no es problema.
  • Los Lakers tienen el equipo por hacer, pueden ofrecer a Pau lo que quieran y, muy importante, Pau puede esta vez solicitar que incluyan en su contrato una cláusula de no traspaso, que haría que no le pudieran mandar a otro equipo sin su consentimiento. No evitaría que entrara en rumores, y llegado el momento le pueden pedir muy gentilmente que no la ejerza, pero el tiene la última palabra. El problema, que estos Lakers tienen el equipo por hacer, y entre Kobe, Nash y sus emolumentos, poco margen queda, sería repetir el año pasado con otros secundarios, otro entrenador (¿cuál?), y Kobe, esperemos, sano. Difícil competir el año que viene sin un Ketchupazo, y más en el Oeste. Los Lakers son lo malo conocido.
  • Los Knicks en principio estarían fuera de toda lucha (sólo les quedaría la mini-excepción de nivel medio, que empieza en 3 millones), pero si Carmelo se fuera, podrían subir un poco la oferta (a 5 millones al año, excepción de nivel medio), y si se fuera concretamente a los Lakers, podrían negociar su firma-y-traspaso por la cantidad que fuera necesaria. Deportivamente no parecen la opción más atractiva a corto plazo (son un poco los Lakers del Este), y la única manera de que lo sea económicamente para Pau, es el intercambio con Melo. Como los Knicks no pueden pasarse del límite duro si hay firma-y-traspaso, la situación es muy complicada con otros jugadores. El único pro, el embrujo de Phil Jackson. Que ya tiene que ser grande.
  • Riley le llamó para que se uniera a Miami, y se dice que los Heat andan con precisamente 10-12 millones de espacio, lo que haría la llegada de Gasol a Miami posible. Pero eso depende de que el descenso anunciado en los salarios de Wade y Bosh sea real (cosa que su agente ha desmentido), y que crean que Pau es la mejor manera de gastar 10-12 millones cuando tienen varios huecos que tapar. Es una posibilidad supeditada a que todos dejen algo de pasta en la mesa y que pueden encontrar oro con el mínimo.
  • De los equipos sin espacio directo, Oklahoma City Thunder es el equipo que más y mejor ha sonado en estas últimas horas, con Durant y Westbrook de peregrinación a Los Angeles para convencerle. Los Thunder tendrían que tirar de la excepción de nivel medio, o del traspaso. La ventaja para ellos: tienen un salario que funciona casi a la perfección para cuadrar con el de Gasol, el del inmortal Kendrick Perkins, y una pila de jugadores jóvenes que ofrecer a Los Angeles. ¿Estarían dispuestos en LA a cargar con el muerto de KP este año a cambio de algún prometedor talento? Me temo que a estas alturas, depende mucho de en que dirección decidan ir los Lakers este verano, y aunque sea una posibilidad atractiva, está a la espera de que caigan otras fichas de dominó y una negociación entre franquicias, que podría no llegar a buen termino.
  • San Antonio y Memphis (cuyo interés parecía mayor antes del 1 de julio) tienen la excepción de nivel medio, que mientras haya equipos que ofrezcan más, que los hay, se queda en poco, y a ellos se les unen los Warriors, que ya la gastaron en Shaun Livingston, en la posibilidad de plantear un traspaso a Lakers. Pero estos equipos tienen complicado hacer una propuesta sin tocar una de sus piezas clave. Si Pau se emperra en ir a alguno de ellos, quizá pueden convencer a los Lakers que Kyle Anderson, Jordan Adams, o quien quiera que sea transferible en Warriors son mejor que nada. O incluso también estén dispuestos a arriesgar piezas mayores (¿Danny Green?, ¿Harrison Barnes?) por Pau. Pero ya entramos en el entorno del traspaso puro y duro, o la bajada de sueldo drástica. Creo que hay otras opciones más factibles.
  • ¿Algún otro equipo sorpresa? Siempre podría aparecer. Phoenix SunsAtlanta Hawks y Charlotte Bobcats serían los tapados, porque tienen el dinero, e incluso podrían proponerse, si lo desean, llegar a los 15 millones para atraerle con dólares, pero el estilo de juego a toda mecha de los Suns, y la cantidad de jugadores interiores que tienen Bobcats y Hawks en sus plantillas, unido al hecho de que parecen estar un poco más lejos de aspirar que el resto de equipos, lo hacen algo difícil. El resto de equipos con dinero no ofrecen un buen nivel deportivo, y de aspirantes como Clippers o Pacers no se ha oído nada, lo normal, ya que están muy cerca del apron, y por tanto, tienen difícil un traspaso-y-firma, o utilizar la excepción de nivel medio (Indiana de hecho, ya la gastó).

La opción nucelar

Y el último bombazo, el rumor salido esta misma mañana, es que Gasol estaría considerando quedarse en Los Angeles… si viene Melo. Con los 4+1 jugadores en plantilla que tiene LA (Kendall Marshall no tiene contrato garantizado) quedan 22.1 millones, es decir, menos del máximo de lo que puede percibir Anthony, para acomodar a este y a Pau. Colocar a Nash da otros 6-9 millones, que ya pondría al equipo en rango, pero lo de siempre, deja el resto del equipo a confiar en los mínimos.

No digo que no vaya a suceder, y de hecho la magia de la NBA es la continua fluidez de las situaciones, y cómo de repente sucede lo imprevisto, pero está situación entra dentro del contenedor de «o dejan pasta en la mesa, o juegan cuatro gatos» con muchas otras.

Nosotros os hemos presentado las situaciones, y hemos tratado de limpiar el polvo de la paja. De aquí en adelante… sólo Woj y LaLa saben.

 

PO Desde El Sofá (XXVII): Devoradores de almas

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Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Cuando Leonard empezaba fallando un triple completamente solo en una de las primeras posesiones del partido, parecía que San Antonio volvía a la mortalidad, regresando a la media después de un partido memorable e histórico, como Baumgartner de la estratosfera. Pues parecía mal.

Los Spurs volvieron a llevarse por delante a Miami, y aunque quizá estuvieran algo menos brillantes que en el partido anterior, en este destrozaron la voluntad de Miami por completo. LeBron metió 19 puntos en un cuarto, en un partido de las Finales, y los Spurs, ni cosquillas.

Estoy seguro de que podríamos ver los dos últimos partidos de las Finales con la pista de sonido sacada de Trainspotting, y quedaría perfecto. Mientras cuadres la euforia de la heroína con las posesiones de San Antonio, y los efectos devastadores con las de Miami, las frases adaptadas para el cine de Irvine Welsh, funcionarían aún mejor que las de Breen (que ya sabemos que no viste de Tommy), Van Gundy y Jackson.

Los Heat no hicieron absolutamente nada mejor que San Antonio. Nada. No ganaron ni en la estética de las jugadas destacadas, que está vez también va del lado de los Spurs con el mate tras rebote ofensivo y el casi poster a Birdman de Leonard y los pases de Diaw. Es más, si no lo supiéramos, y no enfocaran de vez en cuando a Boris hombro a hombro con LeBron, sería hasta difícil determinar, después de lo visto ayer, quién tiene la ventaja en capacidad atlética.

San Antonio selló la pintura a prueba de LeBron, retó al resto del equipo a batirle, ellos no pudieron, y mientras, la máquina de movimiento perpetuo y pase extra estaba a tope de gasolina. Cuando nos quisimos dar cuenta ya había pasado un cuarto y algo, los de Pop ganaban de 20 y esto había durado menos que cinco duros cuando probabas una máquina nueva en las recreativas.

San Antonio y James han vuelto al pasado durante dos noches, a las Finales de 2007 más concretamente. Nadie más de Miami se presentó a jugar. Si no fuera por las camisetas blancas y los ricachones pitando y yéndose del partido poco después del descanso, podríamos pensar que esto era Cleveland. Tanto los Spurs como James son una versión más bonita y mejorada de lo que teníamos por entonces, pero el desarrollo de los acontecimientos ha seguido el mismo patrón, repetimos una vez más… las dos últimas noches.

Porque no olvidemos que, jugando un poquito a la ciencia ficción, en un universo paralelo en el que MacGruber no se carga el aire acondicionado, esto podría ir 2-2, o peor aún, con San Antonio sufriendo el golpe moral que ahora ha dejado malherido a los de Florida si se hubieran puesto 2 abajo en su campo. O los Heat estaban ya barridos, y Daimiel pasándoselo pipa en el Bongos Cafe en lugar de camino de San Antonio.

Pero como Greg Oden no tiene ruedas, y no es una bicicleta, en estas nos encontramos. San Antonio tiene la mesa puesta. Eso sí, si Miami se levanta de esto, sería la remontada más épica en la Historia de la NBA. Eso es lo que está en juego.

Sofi del día: Jeff Van Gundy hablando del Mundial de fútbol. Los únicos momentos en cuatro años en los que un americano se interesa por el soccer.

Te despiertas sobresaltado. Has olvidado respirar, algo que nunca fuiste consciente de haber aprendido. Tu caja torácica es el tambor de una batería que toca Lars Ulrich, y el concierto está en su momento más dulce. Tu espalda parece mucho más grande que el lecho donde yaces, y sientes que vas a caer por ambos lados. Las leyes de la termodinámica no se aplican en este mundo.

Echando la mano a un lado para tratar de retrasar lo inevitable, encuentras una figura amiga, que te hace recordar que al menos estás a salvo, y que no vas a ninguna parte.

Más tranquilo, tu habilidad para pensar se va recuperando. No ves el menor atisbo de luz, y entre jadeo y jadeo puedes oír la electricidad del gadget que te dejaste enchufado, así que intuyes que es plena madrugada. Mañana te tienes que despertar pronto, y necesitas estar alerta cada minuto del día, pero aún convenciéndote de la necesidad, no puedes descansar. Darás vueltas, comerás techo, dejarás la forma de tu cara en la almohada, y nada funcionará. En algún momento, de puro abatimiento, te quedarás sin consciencia otra vez, hasta que sea la hora.

Es el fracaso, que vuelve otra noche más. Como todas y cada una.

Y no entiende de cerraduras, sistemas de alarma ni órdenes de alejamiento. Es lo que tiene que salga de dentro. Durante el día lo engañas teniendo a tu mente constantemente pendiente de alguna otra batalla. Incluso a veces, te crees que desaparecerá para siempre, tras una buena cena acompañada con dos copas de ese vino que tan cuidadosamente has elegido, pero tú tienes tus planes, y él los suyos. Es agotador escapar, y no puedes evitar ser tristeza por momentos.

Diseccionas las causas, el contexto y los protagonistas de tu mal. Te preguntas qué salió mal. Qué pudo salir peor. No te perdonas tu parte de culpa, y lo único que deseas es poder volver atrás. Lo cambiarías todo por tener una sola oportunidad de regresar al punto donde nació tu obsesión, porque sabes que es imposible vencer a un enemigo que se hace cada vez más grande.

Nadie lo comprende. El resto de lo que te rodean, te dicen que todo funciona. Los halagos siguen llegando, pero no alcanzas a comprender cómo ni porqué le tienen tanto aprecio a lo que para ti es mera rutina, deber moral. Consuelo tan barato y efímero que no cabe en su misma frase. Menciones a la paciencia y al destino que, váyase usted a saber por qué, te tiene que tener guardado algo bueno. En el peor de los casos, alguien se arranca por Coelho o uno de sus facsímiles. «Tendrías que estar contento».

Y una mierda. Sólo tienes una esperanza. Seguir trabajando, estar preparado para cuando llegue el momento.

Al fracaso sólo le asusta la venganza.

La revancha comienza esta noche.

adidas Crazyquick 2

IMG_20140518_183900 ¿Recordáis el triple de Damian Lillard en el Game 6 ante Houston Rockets, el tiro ganador más bonito de lo que llevamos de Playoffs? ¿A John Wall bailando entre la defensa de los Bulls? Incluso, fuera de la NBA, ¿la exhibición de Sergio Rodríguez en la Final Four de Milán? Todas estas actuaciones tienen en común el arma que calzaban los héroes, la nueva zapatilla de adidas, la Crazyquick 2, que hoy, gracias a la cortesía de la marca alemana, tras un par de semanas quemándolas, analizamos en nuestro Laboratorio. IMG_20140518_184058

Características

Lo primero que me sorprende de tener las Crazyquick 2, es su peso. adidas ha apostado últimamente por la ligereza, en modelos como las super livianas Crazylight 2, o anteriores versiones de las Rose, y uno, de algo que llevaba el «quick» en el nombre, esperaba algo parecido. No es que pesen más de lo habitual en una zapatilla, o su tamaño resulte excesivo, en realidad son de lo más normales en ese aspecto, pero tras los últimos lanzamientos de adidas, esto nos ha pillado un poco por sorpresa. El caso es que estamos ante un modelo muy robusto, en el que en realidad la presteza parte de su flexibilidad, no de su falta de kilos (o gramos, más bien). IMG_20140518_184143 La gran novedad de este modelo es la malla superior QuickWeb, que promete mayor flexibilidad y control. Por explicarlo de manera poco científica, estamos hablando de esa especie de separaciones que tiene la zapatilla por todo el empeine y los laterales, y que le dan margen a la cubierta exterior para estirarse y contraerse, perdiendo la rigidez que muchas veces encontramos en un producto de este estilo. La protección en la zona del tobillo y talón sigue siendo una revisión de la tecnología SprintFrame de modelos anteriores, y la suela vuelve a basarse en la tecnología PureMotion+, que articula la superficie de la zapatilla en diferentes zonas que concuerdan con los distintos tipos de movimientos en todas las direcciones que se realizan en una pista de baloncesto. Una de las características del diseño es la personalización pensando en los jugadores que las llevan. Además de los colores, o de la posibilidad de grabar el nombre en la tobillera, este modelo lleva en los ojales, como podéis ver, las letras D A M E, en honor a Lillard, pero también existe una versión para John Wall. Del mismo modo, podemos encontrar el nombre del jugador de Portland en la suela, una de cada color. IMG_20140518_184848

En la pista

unnamed Veremos ahora si las Crazyquick 2 ayudan a la hora de jugar. Yo las probé en dos superficies muy duras, por no decir inhumanas para la práctica del baloncesto, pero así es la vida en el ghetto, amigos. Lo primero que sorprende, diría que es la libertad que ofrece. Que el pie vaya en esa especie de espuma adaptable que es la malla GeoFit, ligeramente separada del armazón QuickWeb, da un poco más de recorrido para girar cómodamente los tobillos, o frenar en seco, sin miedo a que se pierda la sujección, algo que funciona muy bien en estas zapatillas, que dan al menos mucha más seguridad aparente que los modelos más ligeros sin SprintFrame. La flexibilidad no es sólo lateral, también ayuda mucho al realizar movimientos sobre la puntera o el talón, gracias a la suela PureMotion+ y la tecnología QuickWeb. Son muy amigables con el puente del pie, y te sientes cómodo cuando una situación del juego te fuerza a ponerte de puntillas, algo que no resulta tan fácil con otras zapatillas. También son muy amables de cara al impulso. Aunque no parecen creadas pensando especialmente en mejorarlo, la libertad para flexionar el empeine un poco más de lo normal ayuda en la tarea. No he podido probar bien uno de sus supuestos puntos fuertes como es la tracción, pero por el diseño de la suela, tienen buena pinta para ser usadas en parqué. Y el que tus propios pies las controlen mejor, tiene que ayudar sin duda. La transpiración no me sorprendió tanto, y acabé con los pies bastante calientes, aunque voy a darles el beneficio de la duda, porque las probé en el exterior, en dos días de calor terrible, y cuando las he llevado, eso sí, sin jugar, en días de temperatura sobresahariana, no he notado ningún problema. Y, francamente, las zapatillas de basket y la transpiración nunca han sido buenas amigas.

En la calle

Yo soy muy de llevar sneakers con vaqueros, y este par, en ese sentido, me parece la bomba. El diseño de la medio-suela PureMotion+ se ve más discreto que en las fotos (y que en la primera versión de las Crazyquick), por lo que no me parecen nada cantosas para vestirlas en el día a día, y al mover las tres rayas de adidas al talón, tienen una visibilidad perfecta y quedan muy molonas cuando se llevan los pantalones largos. El moteado en la suela le da un toque divertido e informal, y con pantalones cortos también quedarían perfectamente como podéis ver más arriba. Este modelo, en tonos grises, me parece socorrido, de los que quedan bien con todo, pero tenéis otras opciones que a lo mejor sí que fuerzan combinaciones más concretas, por si os veis valientes. IMG_20140518_190020 Recuerda que en la página oficial de adidas (y tu tienda habitual), puedes encontrar este y más modelos, con otros esquemas de colores, como los que los que te mostramos a continuación. La verdad es que es un modelo con el que hemos quedado bastante contentos, tienen más presencia que anteriores entregas de la marca, y estéticamente también son preciosas.

PO Desde El Sofá (XXIII): Epicureísmo

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Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

No es que San Antonio ‘mereciera’ volver a las Finales a por la revancha ante los Heat. Querer darle pátina de justicia a lo que no es más que una amalgama subjetiva de gustos, simpatías, correcciones imaginarias del destino y narrativas que queremos volver a ver, es de todo menos justo.

Pero el deporte en sí, lo es. Dos equipos frente a frente en la misma pista, con el mismo balón, y reglas idénticas. Pase lo que pase, siempre lo merece el que anota al menos un punto más que el rival.

Y así es como San Antonio se ganó volver a estar en las Finales, aunque cerca estuvo de no merecerlo por el resultado. Un partido fabuloso para el espectador, lleno de alternativas e igualdad, con prórroga incluida. Dos estilos de juego diferentes, dos plantillas armadas a su manera.

Sin Tony Parker desde el descanso (primer gran factor de cara a las Finales), San Antonio no le perdió nunca la cara al partido, y de hecho, llevó la voz cantante en todo un último cuarto, que de haber acabado con otro resultado, habría podido ser el equivalente algo menos doloroso al 6º de las Finales en la pasada temporada.

Cerrando el tercer periodo, los Spurs se marcaron un parcial 9-0, que les ponía 10 arriba, en el que vimos la que seguramente sea la jugada colectiva más brillante de estos Playoffs, que se ejecutó además en el tiempo justo gracias a la perspicacia de Manu, dejando unos segundos para una última jugada en ese cuarto, que acabaría en un 3+1 para Danny Green. Ventaja que por primera vez alcanzaba la decena, sin notar que Parker no estaba, con OKC reducido a su mínima expresión: los fogonazos de sus estrellas, Ibaka mermado aparte. Todo a favor.

Pero de repente, Durant, y sobre todo Westbrook (serie monstruosa, para bien, la suya), que no perdieron la fe, comenzaron a escalar, y San Antonio se iba dejando unos puntitos aquí y allá que tendrían toda la pinta de lamentar. Un par de tiros cerca del aro mal resueltos por Kawhi Leonard, un mal pase que impide aprovechar el emparejamiento DuncanFisher, el tapón ilegal que se tragan los árbitros a Manu (luego algo recompensado al no señalar falta en un bloqueo ilegal de San Antonio), un tiro libre fallado por el argentino tras ver en pantalla la siempre fatídica infografía informándonos de que había anotado 41 de los últimos 43, el tiro final del propio Ginobili, y el palmeo fuera de tiempo de Duncan. Las nueve derrotas seguidas en el estado de Oklahoma, tanta oportunidad perdida el día que mejor color tenía para enterrar el gafe, y otra prórroga más en un Game 6 decisivo, hubieran puesto de los nervios a cualquiera.

Pero cualquiera no tiene a Tim Duncan de tótem, que con 7 puntos sobre Ibaka en la prórroga, dejó los fantasmas bien enterrados. A estos, que ahora vienen los de Florida.

La única recomendación que os puedo hacer: si no lo habéis visto, ponedlo ahora mismo. Si ya lo habéis hecho, guardadlo, porque algún día querréis repetir. Hay partidos que se analizan, se comentan o se explican. Este es de los que se disfrutan.

Sofi del día: El fallo de Ginobili en lo que podría haber sido la canasta ganadora en el tiempo reglamentario, acabó con el árbitro James Capers despedido a trompicones… llevándose por delante a Jimmy Goldstein. Leave Jimmy alone!