La mascota de los Nets

Todos sabemos que este años tenemos a los Brooklyn Nets con nuevo pabellón, nueva camiseta, nuevas expectativas… todo nuevo, hasta su mascota.

La nueva mascota de los Nets es algo más que raro la verdad. Inspirada en los super heroes de comics, The Brooklyn Knight o el Caballero de Brooklyn, más parece el malo de una peli de terror de serie Z que una mascota de basket, la verdad… fea y para asustar a los niños pequeños, vamos, que no creo que se le acerquen mucho a pedirle fotos la verdad…

¿Truco o trato? La defensa de los Hawks

Recibiendo tan solo 96.0 puntos por 100 posesiones, la defensa de los Hawks es la mejor de este casi primer mes de competición ¿Cómo hemos llegado a este punto?

En primer lugar, revisemos su calendario. Atlanta ha jugado 10 partidos curiosamente distribuidos: se ha enfrentado a tres de los cuatro mejores ataques (Miami, Oklahoma City, Los Angeles Clippers) y a cuatro de los cinco peores, incluyendo los tres menos prolíficos (Sacramento, Indiana, Orlando, Washington)

Lo bueno es que no han mejorado su ránking abusando de los peores equipos (excepto por el encuentro frente a Orlando, a los que dejaron en 72 puntos), sino que han hecho grandes partidos en defensa contra los mejores rivales de su calendario: permitieron 7.7 puntos por 100 posesiones menos de su media a Thunder, 4.3 a Heat, 9.7 a los Clippers, 13.8 a los Blazers y 3.4 a los Warriors. Es decir, han cumplido con nota frente a los rivales más exigentes.

Veamos ahora los datos particulares según el quinteto. De los 10 grupos que han jugado más de 10 minutos, la combinación TeagueHarrisKorverSmithHorford ha sido particularmente aguerrida en defensa. En 61 minutos juntos, solo permiten 82.7 puntos por 100 posesiones, 12.8 menos que la otra opción de quinteto titular, con Pachulia en lugar de Harris y 14.3 menos que con Stevenson en lugar de Devin. Curioso que el equipo haya funcionado mejor con un Harris ligeramente fuera de posición que con dos jugadores con fama de defensivos, aunque tal vez se deba simplemente al pequeño tamaño de la muestra, y a que este grupo jugó 20 minutos del partido contra Orlando, pero de todas formas, en los otros 3 partidos que coincidieron también mantuvieron un buen nivel.

Habrá que ver si a medida que los minutos se acumulan, el quinteto con el de Wisconsin mantiene el éxito, porque hay cosas buenas, y cosas malas. A pesar de que, como siempre, estamos tratando con muestras casi ridículas, Harris está defendiendo muy bien ante bloqueos directos este año jugando de escolta: en las 22 jugadas etiquetadas por Synergy, ha forzado tantas pérdidas, como canastas/faltas de tiro ha permitido: 6. Al verle defender este tipo de jugadas, destacan dos cosas, una, la habilidad que tiene Harris al colarse en los bloqueos por delante:

Y otra, la rapidez que tiene que le permite recuperar y volverse a colocar frente al rival, a veces incluso ante la sorpresa de este, que acaba forzando un pase o cometiendo una pérdida.

Aunque frente a jugadores más pequeños su defensa no es tan efectiva en esta situación (cuando coincidió con Bledsoe este no tenía tanto problema en perderle), la secuencia en la que pasa el bloqueo por encima y después llega a colocarse frente al rival, anulando su ventaja está siendo habitual este año (las 10 veces o así que ha sucedido…). En donde no está poniendo tanto esfuerzo es en los bloqueos indirectos, ya que si no lo ve venir, su agilidad no se impone a la endeblez. En este ejemplo se le puede ver en la línea de puntos enganchado con Singleton, y esta temporada ha habido algunos más, y no ante bloqueadores especialmente espectaculares: McRoberts o Meyers Leonard.

Así, los rivales llevan 34 puntos en 27 jugadas frente a Harris con jugadores que salen de bloqueos indirectos, pases a la mano y tiro tras pase, que son situaciones en las que Devin suele venir a remolque tras haberse quedado enganchado en un punto anterior, y lo preocupante no es solo el acierto, sino que los tiros que crean los rivales en este tipo de situaciones son bastante solitarios.

Cambiando de tercio, cuando repasábamos a los Hawks en nuestro Avance de Temporada, fuimos muy pesimistas con su defensa, que pensábamos que iba a estar en el tercio más bajo de la Liga, pese a ser sextos el año pasado. Pero al menos acertamos nominando a Atlanta como uno de los equipos favoritos a liderar la Liga en pérdidas forzadas este año: son primeros con un 17.2%, y no es un valor descabellado, ya que 40 equipos a lo largo de la Historia de la NBA han logrado que sus rivales perdieran el balón a ese ritmo o aún mayor.

Un apartado defensivo en el que nos temíamos que los Hawks podrían sufrir este año es el rebote en defensa, y así está siendo: de ser 7º el pasado año, han pasado a la 23º cogiendo solo el 71.2% de los rebotes tras fallo rival. Y esto sí que puede ser más problemático: en la última década solo un equipo, Detroit en 2004, tuvo un Índice Defensivo menor a 100 puntos por 100 posesiones, dejando rebotear a sus rivales el 28% de sus fallos. Y lo lograron gracias a que frente a aquellos Pistons, el eFG% rival fue de 44.1%, el 2º mejor en los últimos 10 años. Aunque el 47.2% que los Hawks están permitiendo les sirve para ser 6º esta temporada en la Liga, no están a ese nivel.

Otro indicador poco halagüeño para Atlanta es el poco acierto de su rival desde el triple. Si esta temporada se están acertando el 35% de los triples, contra los Hawks solo entran el 31.6% (segunda mejor marca de la Liga), y eso pese a que se han enfrentado a los 2 mejores equipos desde la línea de 3, y el porcentaje total conjunto de sus 10 rivales en los partidos que no han jugado contra ellos es algo superior a la media, un 35.6%.

Aunque puede haber algo en la manera de defender de los Hawks que haga más difícil que el rival acierte con los triples, esta estadística fluctúa mucho de un año para otro y en una misma temporada, y parece tener un alto componente de aleatoriedad. Solo 3 equipos en el el Top 10 el año pasado repiten este, y los tres primeros la pasada temporada son 25º, 27º y 29º este año, incluyendo Boston, que tras ser primeros en la 2011-2012, son penúltimos esta.

Y aquí no podría haber ejemplo más gráfico que los números de Synergy. Aunque siempre hay que cogerlos con pinzas, que el único defensor que los Hawks tengan entre los 30 mejores en puntos por jugada permitidos a su par sea Kyle Korver, en el 18, tiene su punto gracioso. En las 98 jugadas en las que al final un jugador ha quedado emparejado al alero, solo han metido 63 puntos, con un 6 de 32 en triples.

Y como podéis sospechar, no es que Korver, voluntarioso él de todos modos, sea un defensor estrella. Aquí tenéis un ejemplo de dónde estaba cuando Beal recibe el balón en un tiro que se acaba fallando.

Y aquí otro ejemplo de dónde acaba en un crossover de Matthews, que compra el espacio, para luego fallar el triple:

Y aquí Durant falla el triple pese a que Korver llega tarde por quedarse en un bloqueo de Perkins:

En definitiva, el éxito de los Hawks con Korver en sus quintetos y defendiendo el triple con y sin él, tiene más pinta de suerte aleatoria, probablemente pasajera, que de trabajo bien hecho.

Así que el veredicto final que damos, es que aunque la defensa de los Hawks hace cosas bien y no va a estar entre los peores como agoreramente creíamos, el éxito rotundo actual tiene algo de truco. Los Hawks pintan como un candidato clarísimo a la regresión en cuanto sus rivales acierten más contra ellos. Pero mientras sigan siendo tan aguilillas con las pérdidas, deberían estar en la primera mitad de la Liga con relativa comodidad.

Las camisetas BIG para Navidad

El día de Navidad es un día grande en la NBA, siempre hemos tenido grandes partidos, grandes rivalidades, los jugadores suelen estrenar modelos nuevos de zapatillas o con colores extraños, pero este año la liga va más allá celebrando el 65 aniversario de partidos en este día y por eso los 10 equipos lucirán los llamados equipajes BIG, aquí te los presentamos.

Brooklyn Nets vs Boston Celtics

Los Angeles Lakers vs New York Knicks

Miami Heat vs Oklahoma City Thunder

Chicago Bulls vs Houston Rockets

Los Angeles Clippers vs Denver Nuggets

Además, otros equipos también recibirán este tipo de equipajes como son San Antonio Spurs, Dallas Mavericks, Utah Jazz, Indiana Pacers y Memphis Grizzlies que suponemos que los usaran durante las fechas navideñas…

Sinceramente no me parece mala idea la verdad, pero ufff creo que han ido demasiado lejos con algunos, mientras unos parecen correctos como puede ser el de los Nets, otros el de Mavs o Rockets parecen falsificaciones baratas… Para mi, las mejores, sin orden: Nets, Celtics, Knicks y Lakers.

Aquí te dejamos la galería con todos…

El Quinteto de la Semana (sem.3)

Nate Robinson – Esta vez ha aprovechado bien su altura
Courtney Lee – Tampoco vio este pase de Deron Williams.
Keith BogansSu falta a Barbosa es digna de WWE.
Mike D’AntoniLlega a Lakers, con muletas, pero llega.
Mikhail Prokhorov – El mega pabellón que le han hecho para sus Nets es BRUTAL.

¿Truco o trato? El ataque de los Nuggets

Tras ser terceros hace un año en Índice Ofensivo, anotando 109.2 puntos por 100 posesiones, los Nuggets son decimosextos este año promediando tan solo 103.8.

Con Faried y McGee a tiempo completo son el equipo que más rebotes de ataque coge de la Liga, y han reducido el número de pérdidas, por lo que  si el acierto se hubiera mantenido igual, los Nuggets deberían ser un ataque aún más potente, porque son el equipo que, ajustado a ritmo, más tira de la Liga. Por 100 posesiones, tiran (bien de campo, bien desde la línea) 7 veces más que la media.

Y gracias a crear más oportunidades que nadie, se están manteniendo a flote, y no han pasado a ser un horror de ataque, porque en puntos por jugada, han caído aún más, del tercer puesto… al vigésimoséptimo según Synergy.

A Denver este año le está costando anotar una barbaridad. Se le echa mucha culpa a la falta de acierto desde el triple tras perder a Harrington y a Afflalo, y aunque ha habido un descenso en en el acierto, ya que han pasado del 33.2% al 30.0% con el mismo volumen (24.3% y 24.4% del total de los tiros), la diferencia no llega a un punto por partido. Ya el año pasado fueron un equipo muy flojo desde el exterior, e Iguodala está prácticamente reproduciendo el acierto de Afflalo. El porcentaje de AI, aunque parezca un poco peor, sería igual si hubiera metido un solo triple más, y tira más por partido. La culpa es de alguien que ya estaba en el equipo, Gallinari, que tras acertar con el 36.8% de aciertos en su carrera, está metiendo solo el 22.2%, múltiples airballs incluidos, y por su alto volumen, es sobre todo él, el que está marcando la diferencia negativa, pero su reputación se mantiene lo suficientemente alta para seguir siendo una amenaza desde el exterior que los equipos deben defender, y el espacio en el ataque de Denver no se ha reducido.

En lo que han visto un descenso dramático los Nuggets, es en el número de tiros libres que intentan. A lo largo y ancho de la Liga se ha reducido el número en este comienzo de la temporada en un séptimo, como estudiaron en la ESPN, pero para los Nuggets la diferencia es mucho peor ¡Han pasado de ser 3º a 28º en la ratio tiros libres/tiros de campo intentados! Este descenso en el tiro más eficiente que puedes tener en una pista de baloncesto (salvo para algún pívot del Geppetto Brothers Club) hace que el ataque de los Nuggets haya pasado de potente, a uno de los más inofensivos de la Liga.

Han reducido tanto la frecuencia con la que van a la línea, donde han pasado de ser 2º y tirar dos tiros libres por cada seis de campo, a ser 26º, y cobrarse dos lanzamientos de falta personal por cada ocho. Además, tienen el peor porcentaje de acierto de la Liga, un 64.7%, un balance, que de mantenerse a lo largo de toda la temporada, sería el más bajo visto en la NBA desde el año 1968.

Según Kevin Pelton, si todos los jugadores de los Nuggets estuvieran metiendo los tiros libres al ritmo previsto para ellos, teniendo en cuenta la distribución por jugadores, los Nuggets deberían estar metiendo el 73.7% de sus tiros libres, una diferencia de 9 puntos porcentuales, y que les daría 2 puntos más por partido. Como cada punto por partido supone, a lo largo de la temporada, unas 3 victorias, los Nuggets perderían unos 6 partidos esta temporada, sola y exclusivamente por su (des)acierto en la línea, si mantuvieran todo el año este nivel.

Pero los Nuggets no están siendo solo 2 puntos peores por partido que el año pasado en ataque, sino unos 4.6, por lo que no solo es el retroceso desde el triple y la línea, hay algo más.

El uso del pick’n’roll cuando lo finaliza el bloqueado ha sufrido un gran descenso en su eficacia. El año pasado, lo utilizaron en el 10% de sus jugadas y metían 0.81 puntos cada vez que lo utilizaban, en media. Este año, recurren más a él (11.9%) pero peor, 0.62 puntos por posesión. Todos los jugadores que lo ejecutan en Denver (Lawson, Miller, Gallinari e Iguodala) lo hacen con menos eficiencia que el año pasado, y especialmente paupérrimo es el rendimiento de Gallinari que ha sacado 7 puntos de 16 intentos.

Pero no solo Danilo ha retrocedido este año: Ty Lawson está teniendo un principio de temporada un tanto complicado. Ha reducido sus porcentajes en todo tipo de tiro: tanto en el aro, como la media distancia, como desde la línea de tiros libres, como en el triple (su 25% rivaliza con el 22.2% de Gallo) y aunque viéndole jugar da la impresión que está sin ganas de lanzar, y que se está dejando oportunidades en la mesa, lo cierto es que está tirando tanto como el año pasado: incluyendo tiros libres, 14.2 intentos por los 14.1 del año pasado, aunque en 3 minutos por partido más. Así que ese bajón de los 16,4 a los 12 puntos por partido, es cosa del acierto, no del volumen.

Y luego, para terminar, Karl, tampoco está ayudando mucho. En el último partido de los Nuggets, contra Heat, Denver entró en el último cuarto 13 puntos abajo. McGee entró en ritmo, anotando 3 canastas casi seguidas (con un triple de Miller por el medio), y con un parcial 13-4 se pusieron a 4. ¿Qué hace George tras una preciosa canasta y un tapón de McGee culminando 6 canastas seguidas de su equipo? Sienta a JaVale porque en la recta final del partido no se fía de la pareja que hacen Faried y él en defensa, y prefiere quedarse con Manimal.

Aunque el razonamiento es más que lógico, y sobre todo ante un rival como Miami, posiblemente el peor enfrentamiento para una pareja tan tramposa, ¿no podría haber esperado un poco más, al menos hasta el primer fallo? Los 4 minutos que estuvieron los dos juntos solo permitieron 4 puntos, McGee había anotado 9 de 12 tiros de campo durante el partido, y estaba claro que Miami no tenía respuesta para él… hasta que se la dieron desde el banquillo de los Nuggets.

Como no es normal que los Nuggets mantengan un ritmo de anotación negativo desde la línea inédito desde a la unión ABA-NBA, y que sus máximos anotadores parezcan Cory Higgins y Toney Douglas, es fácil pensar que los Nuggets solo pueden mejorar, y su mal comienzo lo vamos a calificar de truco.

Repasando el vídeo, no parece que los Nuggets tengan un problema estructural en su ataque, al menos comparado con el año pasado, sino que la bola, no está entrando. Les vendría bien algo más de tiro exterior, para que Lawson y Miller vieran menos ayudas penetrando, pero el año pasado supieron sobrevivir con idéntico espacio, e Iguodala quizá paraliza un poco el ataque en alguna ocasión, pero no hasta el punto de coagularlo. El rebote ofensivo, mientras Faried, McGee y Koufos sigan jugando se va a mantener, por lo que aunque los Nuggets no puedan repetir el éxito de ser 3º en puntos por jugada, sí deberían estar mucho más arriba en el ránking de Índice Ofensivo en el futuro próximo.

Por qué importa de cuánto ganas

Hay una frase muy usada en el deporte en general, que, varía en la versión literal, pero se reduce a un «Lo único que importa es la victoria» en la literaria. En la NBA, y no solo aquí, pero es de lo que hablamos, también importa mucho de cuanto ganas.

El margen de victoria (o diferencia de puntos, o +/-), la media por la que acabas ganando a tus rivales, tiene un valor predictivo igual o mayor que el de contar lo más sagrado en el baloncesto, las victorias, simplemente. No es algo que me esté inventando, está documentado en múltiples lugares, como por ejemplo, en el capítulo 30 de Mathletics, de Wayne L. Winston, a lo largo de todo el Basketball on Paper de Dean Oliver, o en The Wages of Wins de Dave Berri. También han aparecido numerosos artículos en blogs del New York Times, en 82games.com o en Little White Statistics por poner algunos ejemplos, y casi todos los sistemas de estadísticas avanzadas de evaluación de jugadores se basan en este concepto.La bibliografía es extensísima y seguro que podrías encontrar muchos más y mejores.

En la última década, en Playoffs, ya ha sucedido varias veces que el margen de victoria ha identificado mejor al campeón que mirar simplemente al número de partidos ganados. En los últimos tres años ambos sistemas han fallado bastante, pero si nos vamos atrás, nos encontramos con el poder predictivo de usar la diferencia de puntos. En 2004, los Pistons, tuvieron el 2º mejor margen de victoria tras San Antonio, pese a ser el 6º en la clasificación. En 2005, los Suns ganaron 3 partidos más que los Spurs, pero fue San Antonio, con mejor margen de victoria, el campeón final. En 2006 nadie vio venir a Miami, y en 2007 San Antonio, 3º en victorias, pero 1º en margen superando a Dallas y Phoenix, volvió a resultar ganador. Los Celtics dominaron la NBA y el margen de victorias en 2008, y en 2009, ambos métodos hubieran dado como ganador a Cleveland (fallos), pero ambos colocarían a Lakers por encima de Celtics (acierto).

Alguien puede pensar que el margen de victoria es injusto, porque si un equipo gana a uno malo de 30 y otro a uno bueno de 1, la diferencia no refleja la realidad. Pero como la NBA tiene 82 partidos, y todos juegan un número parecido de encuentros contra equipos malos y buenos, al final se acaba compensando.

Y también, aunque parezca que ganar de mucho es una tarea fácil, no lo es en absoluto, los que más ganan con amplios márgenes de victoria con regularidad, lo hacen precisamente porque son buenos, no al revés. La idea es muy sencilla: en partidos muy igualados, los pequeños detalles marcan la victoria. Los dos equipos se suponen igualados en fuerzas, pero el casillero de victorias reflejará al final el todo para uno, y la nada para el otro, mientras que el +/- contará la verdadera historia de la equidad. Por otro lado, las palizas representan el dominio absoluto de un equipo, y una diferencia en muchos casos mayor a la simple unidad, algo que el margen de victoria es capaz de capturar.

El coeficiente de correlación entre el número de partidos ganados por más de 10 puntos (un baremo arbitrario, pero hay que poner uno) y el de victorias a final de temporada fue de 0.71 el año pasado. Si nos vamos un año atrás, para evitar los efectos del cierre patronal,  sube a 0.82. Es decir, los equipos que más ganan de paliza, lo hacen porque son los mejores. No debe extrañar mucho como concepto, ni cuantitativamente, porque en el fondo, el número de victorias por paliza es un subconjunto del total de los partidos ganados, pero la relación es verdaderamente fuerte.

Si miramos el margen de victorias completo, su correlación con el número de partidos ganados es enorme (de 0.93 en 2012, 0.95 en 2011), para que veáis que es una diferencia reducida (el margen de victorias no va a decir que los Bobcats fueron buenos, o los Spurs malos), pero esa pequeña desigualdad, suele ser de una gran utilidad para predecir el comportamiento futuro de un equipo.

En basketball-reference.com miraron un poco más allá y trataron de buscar una relación entre equipos que ganan en Playoffs con el tipo de victorias de Liga Regular. Y descubrieron por ejemplo que desde que se unieron la ABA y la NBA, es un mejor indicador de éxito en la post-temporada, haber ganado de mucho (9 o más puntos) a equipos malos (menos del 50% de victorias) que de poco (menos de 5 puntos) a equipos buenos (con más 50% de victorias). Los equipos que habían obtenido más palizas a los peores de la Liga ganaban el 59% de los partidos en las Finales, y los que tenían ventaja en victorias ajustadas solo el 48%

Por eso el +/- sirve para poner la situación de los Lakers en un contexto mejor que el que sus 3 únicas victorias indica. La historia y los números parecen apuntar a que si llegan a las Finales de Conferencia, tienen una mayor probabilidad de ganar a su rival si han tenido más diferencias como la del partido de Detroit (29), o la del de Sacramento (13) que ellos, que batiéndoles con las de tipo pírrico como la que pudieron conseguir ante los Spurs.

Por supuesto, esto tampoco quiere decir que los fans de los Lakers tienen que ir sacando los billetes de avión para ir a ver a su equipo en las Finales a Charlotte, y menos con solo 8 partidos en este curso. Pero el hecho de que cuando han ganado, lo hayan hecho con semejante autoridad, pinta bien de cara al futuro.

La tecnología del Barclays Center

Como siempre pasa en la NBA cuando hay un pabellón nuevo, éste tiene lo último de lo último en todo lo último, es lo que le pasa al Barclays Center de Brooklyn.

Recientemente la gente de The Verge tuvo la oportunidad de ver las tripas de este mastodonte, de esta nueva casa de los Brooklyn Nets y la verdad es que impresiona todo lo que puede moverse por dentro de este tipo de pabellones.

Wifi para todos, pantallas de todos los tamaños y en las definiciones mas altas, servicio de 3G y LTE de alta velocidad, una pantalla de 360º LED, 4000 puertos ethernet, y un largo etcétera de movidas tecnológicas que hacen del Barclays Center toda una referencia en cuanto a tecnología en recintos deportivos.