PO Desde El Sofá (XXXVIII): Vuelta al barro

Después de muchos partidos preciosos en estos Playoffs, jugados a un nivel espectacular, incluidos los dos primeros de estas Finales, anoche volvimos al juego más tosco y en el que las imprecisiones superan a los aciertos, más típico de esta época del año.

Oklahoma City deja escapar el partido de la manera que todos aquellos que querían validar la retórica de la juventud e inexperiencia estaban esperando. Fallando tiros libres (15 de 24), cometiendo faltas estúpidas (dos al final del tercer cuarto que costaron tres tiros libres cada una cuando Thunder rompía en el marcador o la 4ª de Durant, que aunque fuera dudosa, es en parte culpa suya por ponerse en esa posición) y con pérdidas ridículas en malos momentos (porque en cantidad, perdieron pocos balones, solo 11). Lo que podríamos llamar «errores no forzados».

Eso sí, después de eliminar a Mavericks, Lakers, Spurs, y de jugar brillantemente los dos partidos de las Finales, ahora se han puesto nerviosos y se les está viendo la inexperiencia. Están pagando la juventud. Supongo que lo mismo se aplica a San Antonio, que tuvo idéntico porcentaje de tiros libres en el 4º partido de las WCF, y mismas pérdidas ridículas. Ese Manu Ginobili, pipiolo poco experimentado.

Cuando un partido se acaba decidiendo por unos puntillos, aunque muchos prefieran contar historias para no dormir, de guerreros legendarios, orgullos desbocados y demás recursos literarios, en el fondo están decididos por suerte, azar, aleatoriedad, casualidad, cientos de factores… Los dos hicieron cosas bien y cosas mal, y en el fondo la diferencia son un par de posesiones, tiros… que podrían haber caído de cualquier lado.

Miami empezó en blanco y negro, se plantaban con frecuencia y facilidad bajo el aro para anotar tranquilamente, pero hasta que Battier metió 2 triples cerca del descanso, solo llevaban una suspensión anotada. Miami estaba haciendo un partido sin parangón, pero depende donde mirarás era para bien o para mal. Al final, en media, buen partido a secas.

Oklahoma City, como siempre, vivió del tiro de todos lados y permaneció fiel al quinteto que hemos criticado, pero esta vez, Brooks introdujó un par de ajustes. Primero, Ibaka estuvo más pendiente de Battier en la esquina. De ahí, en parte, vinieron las múltiples ocasiones para las bandejas y las finalizaciones de Bosh en el pick-n-roll, pero aunque Serge pusiera 3 tapones menos que el partido anterior, Battier solo anotó 6 puntos con Ibaka encargado de él. En otros partidos, esos 6 puntos los llevaba ya en el minuto 2 de partido. Y estuvo claro además que Brooks ya se ha dado cuenta de lo que supone emparejar a Ibaka con Battier, y Serge tiene la orden clarísima, porque las dos veces que Shane anotó, inmediatamente después Ibaka fue al banco.

Por otro lado, Harden entró antes de lo que es habitual en las rotaciones de Brooks por Sefolosha para dar otro aire a una unidad que anota por debajo del ritmo de la media, pero ayer a Harden se le hizo el aro muy pequeño. No fue su día, y eso que tuvo oportunidades porque en el tercer cuarto también le tocó salir antes de tiempo por los problemas de faltas de Durant, y su protagonismo aumentó cuando tras una falta en ataque de Westbrook, que molestó a Brooks, sacó a Fisher a cancha y le entregó todos los galones a James. Con un 3+1 de Reflexivo Fisher, Thunder se fue de 10 en el marcador, pero los trajeron de vuelta inmediatamente 3 minutos después.

El partido volvió a entrar igualado al último cuarto, al igual que el primero, y como todo el mundo sabe, Miami se acongoja en el último periodo, y Oklahoma City se crece con Durant en plan superestrella. O no. Ayer LeBron se encargó de Durant, se puso serio, y lo dejó en solo 4 puntos en un último periodo, en el que tampoco KD se pudo poner agresivo porque se volvió a apuntar la 5ª falta en los momentos más calientes. James también respondió en ataque, con 8 puntos en los últimos 7 minutos, y OKC, que no pudó anotar en los 90 segundos finales, a los que llegó solo 1 abajo, dejó este escapar.

Ahora, eso sí, el 4º partido se convierte en clave para Oklahoma City, ya que si no lo ganan, tendrían que retar a la Historia de las Finales. Nadie levantó un 3-1.

PO Desde El Sofá (XXXVII): Algo pequeñito

Miami da un paso de gigante ganando uno de los dos primeros partidos en Oklahoma City, y ojo porque un año después volvió a estar muy cerquita de tirar el 2º partido de las series tras tenerlo ganado. El año pasado, dejaron que los Mavericks les remontaran 15 puntos en poco más de 6 minutos, y en este, 7 arriba a falta de menos de un minuto, dejaron que OKC se pusiera a tiro, ya que llegaron a ir 2 abajo a falta de solo 13 segundos, y con la posesión.

Pero el partido no lo perdió Oklahoma en el postrero fallo de Durant. Lo perdió al empezar el primer y el tercer cuarto. Lo perdió cuando Scott Brooks decidió mantener el status quo y seguir sacando a su quinteto con dos jugadores interiores, Perkins e Ibaka, ante el ataque de falso 4, y falso 5 si me apuras, de Miami. Esta unidad de Thunder, es la más limitada en ataque, con un Perkins que no solo no aporta, sino que ocupa la pintura, forzando a Oklahoma City a tirar a media distancia. Si a esto le sumamos, que la ventaja que puedan adquirir en intimidación en defensa, la tiran por la borda cuando Ibaka deja a Battier solo en la esquina para llegar a un tapón que tiene escasas probabilidades de poner… Battier volvió a meter 3 triples de 4 intentos completamente abierto con Ibaka en el emparejamiento, y si alguien no le da un toque a Air Congo, esto puede durar toda la serie.

Y es que Brooks parece que ya se ha dado cuenta de lo que hay. De hecho, a diferencia del primer partido, la alineación con dos interiores solo duró desde los momentos iniciales (al principio, y tras el descanso) hasta el cambio de Ibaka, el primero que suele hacer. En el primer partido usó las combinaciones CollisonPerkins, y CollisonIbaka, pero en este, una vez que superaban la obligación de mantener la titularidad, no coincidieron en pista.

Anoche, solo tuvo dos interiores en pista 15 minutos, en comparación con los 25 del otro día, pero esta vez, con Bosh reemplazando a Haslem en el 5 de inicio de Miami, el resultado fue más catastrófico, 31-14 de parcial en esos 15 minutos, que ya lleva en el total de las finales a un 137-110 a favor de Oklahoma en los 56 minutos que juegan con Durant o incluso Sefolosha de 4, y un 64-84 en contra los 40 minutos en los que Ibaka o Collison juegan de ala-pívot.

Mantener el quinteto titular en esta serie, es una mala idea, y Brooks lo sabe perfectamente. La razón por la que no lo cambia solo puede ser no herir el ego de Perkins que debería ser el sacrificado, o no hacer pagar a Ibaka lo que no merece. Pero aquí está la complejidad de ser un entrenador de élite. También se entrena fuera del parqué. No solo hay que saber de baloncesto, también es obligatorio encantar serpientes. Veremos que decisión toma Scotty para el tercero.

Miami por su parte, se aprovechó de las ventajas, y siguieron como siempre. Cuando en ataque hay movimiento y Wade y LeBron se pueden beneficiar de algún bloqueo, las cosas les resultan más fáciles. En lugar de tener que estrellarse contra Sefolosha una y otra vez, ayer hubo una secuencia en la que Miami ejecutó bien 4 bloqueos seguidos en el poste alto, y los Thunder se vieron obligados a cambiar la asignación en todos los bloqueos, colocando a Perkins en James o Wade, a los que se les ponía una sonrisa cada vez que veían al 5 tan lejos del aro. Luego, de repente, como es costumbre, dejaban de moverse y los 4 hombres sin balón se plantaban dibujando el cuadrado imaginario, y el ataque se atascaba. Ocurrió menos que en el primer partido, anotaron mejor, y pese al susto final, ganaron.

En el plano individual, el partido de James no fue alucinante en números, para su estándar, claro, porque metió 32, pero hay detalles muy importantes. Metió 12 de 12 tiros libres, y casi todo lo que tiró fue en la pintura. Jugó con mentalidad ganadora. Y Wade, fue mucho más brillante e inteligente que en el partido anterior, aunque no es el Wade de siempre. Maldita rodilla. Bosh volvió a jugar dentro y se infló a rebotes ofensivos y Battier que está siendo importantísimo en las Finales, volvió a meter 17 puntos, y sin él Miami no estaría 1-1 en estas series. Seguimos pensando que los halagos en su dirección, especialmente en el aspecto defensivo son desproporcionados, pero reconocemos que si Miami acaba llevándose el anillo, Battier lo podrá lucir con todo el orgullo del mundo.

Miami ganó, pero el quinteto de pequeñitos en Oklahoma volvió a dominar. Si lo pueden seguir haciendo, y Brooks no lo impide, el anillo está en su mano.

PO Desde El Sofá (XXXVI): Oklahoma City da primero

Los de Oklahoma salieron mal, y por supuesto, era cosa de los nervios, y de la inexperiencia, y de ser jóvenes y de la presión… no podía ser porque a veces estas cosas pasan, y no todo tiene que tener un motivo, no, era por el topicazo.

Y lo malo de ir contando la historia por parciales en baloncesto es eso, que la cosa cambia mucho. Es verdad que Oklahoma dejó tiro abierto tras tiro abierto para empezar, y Battier empezó con un 3/3 y siguió con el festival toda la primera parte y Miami se fue en el marcador, pasando la decena de ventaja. Pero anotaban con tanta comodidad, que se nos olvidó que Oklahoma seguía con un ritmo y facilidad similares, solo que soportando el lastre inicial. La ventaja no se ensanchaba, era la del principio, sostenida. Y para finalizar la primera parte, un poquito del caracter de Ibaka y algún descuido de Miami, y Thunder cierra el hueco a 7 puntos. Hay mucho partido.

En el tercer cuarto, Westbrook se activó, y metió 12, sacando canastas de percutir una y otra vez en la zona de Miami con su estilo kamikaze. El desgaste que supone el tren de Russ chocando una y otra vez, está por encima de su porcentaje de tiro de campo, que no le hace justicia. Tienes que tomar con gusto sus ataques de manicomio, porque al final te da mucho más de lo que te quita, y así, por primera vez en todo el partido, en la penúltima posesión del tercer cuarto, Oklahoma City se ponía por delante. Un cuarto, un ganador de la primera batalla.

Y la batalla fue cosa de Durant. Kevin no necesita que le pongan las cosas fáciles, pero encima le ponen a un Wade al que saca 20 centímetros y a un Battier acabado (lo de ayer fue su segunda mejor noche de tiro en toda la temporada, o en otras palabras, casualidad, y no debería tapar el desastre que sigue siendo en defensa, pillerías, broncas, y estopa aparte) y Durant ejecuta igual, porque nobleza obliga. Es un matador excepcional, y encima Spoelstra le pidió ayer que afrontara la suerte suprema, empezando por el descabello.

Mientras en el otro lado Wade fue un desastre y Bosh todavía está poniéndose en forma, LeBron James funcionó bien durante un largo periodo, hasta que dos obreros de esto que le pusieron un muro de doble hormigón: Sefolosha y Collison. Al final, James pareció atinar con el punto de rotura del tabique, pero fue muy tarde, y se necesitaba mucho precisión para acertar con el punto. Con Durant encima, el porcentaje de tiro de LeBron fue del 58%. Con Sefolosha solo el 29%. Así que nos imaginamos quién va a estar con James el próximo partido.

De todos modos, como suele suceder en las Finales, no podemos sacar conclusiones definitivas. El quinteto del último cuarto en Oklahoma City fue inesperado, con Durant jugando de 4, algo que sabíamos que iba a pasar, pero con Fisher en el lugar que habitualmente ocupa Harden, y Collison como pívot. Ayer pudo coger por sorpresa a Spoelstra, que no es el más hábil ajustando en medio de un partido, pero no deberían pillarle dos veces con lo mismo.

Y a LeBron deberían asignarle la marca de Durant ya mismo. Ya vimos en primera ronda la diferencia que había en el juego de Melo dependiendo quien le defendiera, y con Durant la divergencia pinta a ser mayor, por tres motivos: el rango efectivo de tiro de KD es mayor, Oklahoma City tiene más talento e impide doblarle de manera consistente, y los Thunder hacen un mejor trabajo con bloqueos indirectos para generar ventajas a Durant. La única solución es LeBron, que es el único que tiene el rango y la suficiencia para enfrentarse a la asignación, y recupera mejor que nadie en Miami tras ser bloqueado. Ayer, al final del partido Thunder seguía ejecutando su bloqueo en el poste bajo, con Fisher, que además debería ser una amenaza mucho menor que Westbrook para continuar hacia la canasta, ejerciendo de bloqueador, y Battier no pudo seguir a Durant ni una sola vez: cambiaron la asignación para ver como una y otra vez KD anotaba tan cómodo por encima de Wade.

Como aumentar el trabajo en defensa de James probablemente supondría verle menos en ataque, y la diferencia entre las jugadas que él puso en marcha, con las que partían de Wade fue abismal, el verdadero problema lo va a tener Miami en ataque. De los secundarios no se puede pedir mejor partido en esta faceta (35 puntos en 25 tiros para los 4 que anotaron fuera del Trío Calavera), así que muy diferentes tienen que ser los próximos partidos de Bosh y Wade (29 puntos en 33 tiros) para recoger el testigo de LeBron (30 puntos en 27 intentos) y compensar un banquillo que debería regresar a la media. Y Miami tiene que apretar muy fuerte en ataque si sigue sin poder anotar puntos al contraataque: Oklahoma City sigue protegiendo el balón de manera excepcional, como lleva haciendo durante todos estos Playoffs, y ni siquiera una defensa voraz forzando pérdidas como la de Miami pudo robar el balón con regularidad. Solo 4 puntos a la contra de Miami, 20 menos que Oklahoma City.

Si Miami quiere ganar el anillo va a necesitar llevarse al menos uno del Shakespeare Arena, y con el formato de las Finales, lo más normal es que tenga que ganar aquí dos. No sería recomendable dejarlo para el final. Del próximo, no debería pasar.

PO Desde El Sofá (XXXV): The Finals, el previo

Llegamos al momento clave de la temporada, The Finals, donde Oklahoma City Thunder y Miami Heat se van a jugar en los próximos días quien se lleva el título de la NBA y el anillo. Aquí en la Crónica cada uno va con uno diferente…

Mario Maruenda – Miami Heat en 6

Hace casi dos años, en plena resaca de la Decisión con mayúsculas, hubiera sido impensable. Pero ahora, sí, con los dos finalistas que tenemos, quiero que Miami gane este título. No lloraré si gana Oklahoma, y también me encantaría ver a Durant y compañía con un anillo en la mano, pero creo que mucho tiempo y oportunidades tendrán, y ya es hora de que LeBron lo gane por un motivo: que nadie pueda seguir cuestionado su grandeza.

LeBron este año no ha sido polémico ni prepotente. Se ha visto que la ventaja que adquirió rodeándose de Wade y Bosh, repelente por abusona y simple, no era tanta en una NBA con plantillas que se han sabido completar y complementar mejor y entrenadores más curtidos que el suyo. Y ha tenido que aguantar lo que nadie en todos los pabellones a los que ha ido. Y ha tenido que leer de todo en una prensa caníbal que disfruta con un villano.

También me gustaría que Bosh pudiera ganar su anillo, y veteranos como Juwan Howard, Mike Miller o Shane Battier saboreen la gloria y puedan retirarse tranquilos (y pronto).

Pero todo gira en torno a LeBron. Él es la razón de que Miami esté aquí y suya será la victoria o derrota. Y aunque parezca de otra especie, es humano, como tú y como yo. Es posible incluso, que él sea más sensible que nosotros. Lleva 9 temporadas dándonos un nivel superlativo de baloncesto, y todavía no es suficiente, es motivo de mofa. Si tras 3 MVP’s, un anillo es lo que se necesita para dejar de oír el run-run, que venga pronto. Que venga ya.

David Chanzá – Oklahoma City Thunder en 5

Escribo esto con la camiseta de los Seattle Supersonics de la temporada rookie de Kevin Durant, verde y con el 35 a la espalda. OKC está ante su gran oportunidad, muy probablemente mucho antes de lo que ellos mismos pensaban.

Con un equipo lleno de talento comandado por un Kevin Durant que es un JUGÓN con todas las palabras y sí, así en mayúculas y con dos jugadores que serían franquicia en cualquiera de los otros equipos NBA como son Westbrook y la barba más famosa del mundo entero, James Harden.

Pero a parte de esto, tenemos dos jugadores interiores serios como es Serge ‘Ikea’ Ibaka y Kendrick Perkins con la más que eficiente aportación de otro Sonic como es Collison. Y luego está el factor Fisher, que alguna va a enchufar de esta de las suyas y que puede ganar su sexto anillo y antes que Kobe además… quién lo iba a decir…

Thunder puede empezar este año algo que si las lesiones lo permiten y el GM (y los jugadores) no se vuelve locos, puede hacer que esta franquicia robada de la lluviosa Seattle cree lo que los yankis llaman dinastía

PO Desde El Sofá (XXIX): Imparable

Oklahoma City Thunder fue ayer absolutamente imparable. Perkins e Ibaka en la primera parte, Ibaka y Durant en la segunda, anotaron con toda la facilidad del mundo, y San Antonio, de nuevo, no puedo seguir el ritmo y se dejó empatar una eliminatoria que ahora tiene un quinto partido clave.

Habrás ya oído hablar del casi histórico partido de Ibaka, que anotó 11 canastas sin fallo para quedarse a una del récord en Playoffs de Larry McNeill, y por fin aprovechó el espacio extra que la defensa de San Antonio le daba. 5 canastas bajo el aro, y 6 suspensiones a media distancia, que empezó tirando solo, pero que poco a poco fue metiendo con un defensor cada vez más cerca encima. Eso sí, me sorprendería que los Spurs ajusten mucho en el próximo partido. Son un equipo que juega a las probabilidades, y saben, que es posible que Ibaka no vuelva a tener un partido así. De hecho, tal vez hasta les convenga que Serge crea que puede hacerlo.

También habrás oído hablar del último cuarto ayer de Durant, pero esto sí que es para verlo. Las canastas que KD estaba metiendo eran de un grado de dificultad elevadísimo, rodeado por defensa, sin más jugada que poner el balón en sus manos y dejarle crear en muchas ocasiones. Creo que poca duda hay ya en que es el mejor anotador del mundo.

Después de 4 partidos, ya queda una cosa clara: San Antonio tendrá que ganar esto atacando porque no puede parar a Oklahoma. Aunque necesitará ajustar en defensa, porque el índice ofensivo de los Thunder crece a cada partido que pasa, si anota al ritmo de los dos primeros y del resto de partidos de aquella racha, saldrá por delante.

Y para hacerlo tendrán que… wait for it… correr más. Sí, más. No os frotéis los ojos, habéis leído bien. Si seguiste el partido por nuestro Twitter veréis que nos pusimos un poco pesaditos con esto y ya lo sabrás, pero es que, aunque los ojos nos engañen esto es así. En las dos victorias de San Antonio, el ritmo fue de 96 posesiones por partido, en las dos derrotas de 88. Además, Hollinger en la ESPN miró a los números del resto de la temporada y no parece que sea cosa de esta serie, sino tendencia: el récord de Spurs es de 28-3 cuando el partido se juega a 95 posesiones o más, 22-13 con menos. Para OKC, 19-8 por encima de ese umbral, 28-11 por debajo. En terminos de puntos por 100 posesiones, los Spurs son un +9.6 jugando rápido, +5.5 despacio y OKC, +4.8/+7.5.

A San Antonio le interesa jugar rápido porque es como confunde defensas rivales y como se aprovecha de las prisas ajenas para apretar en defensa. Cuanto más se demore un ataque, más probable es que San Antonio esté dando vueltas alrededor de una defensa ya bien plantada en la que es más difícil liberar a un hombre, que Tony Parker (vaya bajón desde que tiene a Sefolosha encima) no haya podido encontrar un hueco para tirar o Manu Ginobili no haya encontrado el camino al aro desde donde empieza todo.

De todos modos, San Antonio es perfectamente favorito en Texas. El registro de los cuatro equipos que están en Finales de Conferencia es de 27-2 jugando en casa, 13-0 en la Conferencia Oeste. Eso sí, tendrán que correr, aunque sea de cobardes.

PO Desde El Sofá (XVIII): En 2 minutos

La historia es muy sencilla y muy complicada a la vez, ayer en OKC vivimos un nuevo capítulo que asevera esto, Lakers tuvo el empate, pero en 2 minutos se le fue todo… pero y si hubiera entrado el triple de Blake?

Conforme iba viendo el partido iba pensando: Lakers ha aguantado un cuarto… dos cuartos… tres cuartos!!!!, pero al final no pudo ser. Cuando todo el mundo esperaba un nuevo paseo triunfal de los Thunder, el equipo de Mike Brown hizo lo que Bynum propuso en días anteriores: apretar en defensa. Esto se vio claramente en la primera parte de partido, donde el equipo de Scott Brooks no se encontraba para nada cómodo, aún así la tremenda calidad de Durant, Westbrook y/o Harden hacía que estuvieran en partido.

Lakers por su parte, sumando con todos en defensa y en ataque jugando un poco más con su juego interior, con Bynum y con Gasol, además, en un movimiento que se vio claro ya que al contrario que hacía Nuggets, Thunder no hace la defensa doble sobre Bynum, lo cual le da ventaja a este… bueno, siempre que Ibaka no se ponga en modo aquínopasaniunbalón claro…

Pero claro, se llegaron a esos dos minutos finales, donde Lakers iba 7 arriba y donde llegaron, fallos, robos, perdidas y tiros fallados, todos con Kobe como protagonista… carnaza fácil para los Kobe-Haters que esta noche creo que apenas habrán podido dormir de la alegría y emoción, pero claro… que hubiera pasado si Blake mete el triple librado que tuvo? ahora estaríamos en 1-1 y nada sería igual…

De momento, 2-0 para Thunder… como todo el mundo pensaba… pero…

Jugador Defensivo del Año

Creo que estamos todos de acuerdo en que si no se hubiera perdido 35 partidos, Andrea Bargnani sería el ganador indiscutible de este galardón. Como El Potro Italiano se lesiono, tenemos que buscar otros candidatos:

David Chanzá – Tyson Chandler

Estos últimos años Dwight Howard era el poseedor absoluto del premio al mejor stopper de la liga, como en su día hizo Ben Wallace, era todo un intimidación dentro (y a veces fuera) de la pista, pero desde que el bueno de D-Howard le diera por hacer el tonto con su traspaso-lealtad-quierotiraravangundy pues la cosa ya no ha sido la misma, a parte que ha bajado considerablemente su rendimiento.

Así que por mi parte me voy a ir a la Gran Manzana, a por un newcomer del MSG este año y que ha llegado por todo lo alto: Tyson Chandler.

Con anillo bajo el brazo Chandler llegó a los Knicks como aporte defensivo al juego interior de los Knickerbockers, pero nadie se esperaba lo que ha aportado este año. Lo que vimos el año pasado en las finales contra Heat, donde secó totalmente a Bosh se ha visto incrementado de forma brutal en esta temporada lockoutera.

Chandler ha sido todo un incordio para todos los equipos que jugaban contra Knicks, rebotes, intimidación y además ha añadido un gran % de tiro, lo que quiere decir: me hago hueco y acabo en bandeja/mate.

Con lo cual para mi, y por su impacto inmediato (y por qué no decirlo, inesperado) en la franquicia, el jugador defensivo del año tiene que ser Tyson Chandler.

Mario Maruenda – LeBron James

El premio más complicado del año después de Novato del Año, quizá. La tentación aquí es darle el premio a un hombre alto, empezando por Tyson Chandler, sobre todo, pero siguiendo con Howard (si vemos los números antes que los numeritos ha sido el ganador perenne de siempre), Garnett, que es el mejor defensor de este grupo cuando lo separas 3 metros de la canasta e Ibaka, que puede engañar con sus cifras taponadoras a algún despistado. Otra línea de pensamiento es dárselo a alguien de las tres mejores defensas del campeonato: Chicago, Boston y Philadelphia.

Así que como siempre, hay que definir que es un DPOY, y para mí, es la respuesta a esta pregunta: «Si tuvieras que elegir un jugador para defender a su hombre en una jugada decisiva, con lo visto esta temporada, ¿quién sería?» Y para mí, ese hombre es James. Por posición no puede, ni podrá tener el impacto que tiene un pívot en la defensa general de su equipo, pero el trabajo que hace en el perímetro, donde es más difícil defender ahora mismo que dentro, su polivalencia y su colaboración también en las ayudas, me impresionan mucho más que cualquier cosa que haya visto en otro jugador esta temporada.

Pese a que los números, que por desgracia son muy limitados para medir el impacto defensivo, como el Índice Defensivo sean similares a otros aleros como Iguodala o Pierce, LeBron no está rodeado por el mismo sistema que estos, de hecho, al contrario, Miami está 4º en índice defensivo, sin la estructura de una defensa tradicional, y es una grandísima parte gracias a LeBron. Lo únicoque se puede recriminar, es que todo lo que hace, es como abusón.

Que alguien avise a Scariolo

Hoy he podido ver por fin un partido de la serie entre los Thunder y los Nuggets, y la verdad, es que a parte de la gran sorpresa de ver que las cosas van 3-0… ver a Ibaka es una aunténtica delicia.

En los pronósticos que hice en su día, ni por asomo pensaba que la serie entre OKC y Denver iba a ponerse 3-0 para ninguno de los dos, ni por asomo, veía algo mucho más igualado, algo que iba a dar muuucho más juego, pero la verdad es que por unas cosas o por otras, la cosa no está como esperábamos.

El Pepsi Center se llenó hasta la bandera para ver a estos Nuggets post-Melodrama, encarar unos PO ilusionantes, ante el equipo tal vez más ilusionante para todos com0 son los Thunder, pero el gran equipo (lo repito, me gusta mucho el roster de Nuggets) de Denver no supo encarar de buena forma este partido. Gallinari ni se le vió u ni Lawson ni Felton se aprovecharon del día más que gris de Westbrook, algo que no se puede perdonar, porque si de un sitio te van a venir seguro por parte de los Thunder, va a ser de su PG y si no aprovechas su día gris estás muerto.

Tan sólo el juego interior, con un gran Nene y una muy buena aportación de Birdman desde el banquillo, estuvieron a la altura de lo que se esperaba de este 3er partido de la serie.

Por parte de los Thunder, Ibaka destapó el tarro de las esencias con canastas de todos los colores y demostrando que es un portento físico, sus 22 puntos y 16 rebotes fueron una muestra más que ni la llegada de Perkins le hace sombra. Intimida y anota, algo que hoy en día escasea mucho en la liga, algo que le puede hacer (junto con Durant y Westbrook claro) a los Thunder, ser un equipo más y más peligroso conforme vaya avanzando este PO.

Así que lo tengo claro, que alguien avise a Scariolo y le diga que hay que convocarlo YA y por cierto, esto me lleva a otra pregunta… por qué Scariolo sigue siendo seleccionador?