All-Star: Día 3

El All-Star Game es como siempre el punto final del All-Star, un fin de fiesta donde los mejores jugadores de cada conferencia se enfrentan en un partido que suele tener mucha espectacularidad y que como casi siempre el último cuarto es más que interesante.

Los primeros grandes detalles de la noche los tuvimos antes de empezar el partido, en la presentación de los equipos. En el Este, veíamos a Rose con su misma cara de siempre, es decir, como si nada fuera con él, mientras que en los titulares, la NBA decidía presentar el primero a LeBron y el último a Wade, siempre esta última presentación ha sido para la ‘estrella’ del equipo… curioso movimento. En el Oeste, pronto vimos que Popovich decidió homenajear merecidamente a Duncan dándole la titularidad de Yao Ming en el cuentro, un Yao que al menos yo no lo vi por allí… raro, ya que los jugadores seleccionados y que se han lesionado siempre suelen asistir e incluso presentarse… Por último, Kobe fue el último en presentarse, siendo sin duda el más ovacionado… era su noche.

Como el otro día en el Madison, Kobe quería empezar gustándose, quería que esa noche fuera la de su cuarto MVP y así igualar al mítico Bob Petit. Y empezó a lo grande, con un mate a aro pasado que a todos nos recordó a otro Kobe, a aquel que ganó el concurso de mates hace ya muchos (demasiados…) años. Empezó agresivo, muy agresivo, tanto que hasta los contrarios como Wade dijeron al acabar el partido que hacía tiempo que no veía así de centrado a alguien en un All-Star Game. Entre tiros a tabla con fade aways, mates, y triples marca de la casa se fue al descanso con ya 20 puntos y con el Oeste ya por encima del Este.

En el Este, en la primera parte poco destacable, quitando de las ganas de un Amaré también bastante enchufado. Destacar la puesta en escena de los 4 jugadores de Celtics… a la vez además, lo que destapó algún que otro abucheo en el Staples… demasiada provocación? no se, pero fue un momento muy jugón por parte de Doc Rivers.

En la segunda parte vimos a uno Oeste intentando mantener la ventaja adquirida con un Durant que poco a poco iba sumando, con Gasol muy serio en un tipo de partidos que siempre ha dicho que no le acaban de convencer y Kobe que seguía anotando… con mate a la contra con LeBron intentando taponar que levantó a más de uno de su asiento.

Pero LeBron quería unirse a la fiesta y muestra de ello fueron las imágenes que la TNT mostró en el banquillo, animando a los suyos y decidido en amargar la noche de Kobe. Y casi lo consigue, se puso el mono de faena y en modo MVP y empezó a dominar en el cancha del Oeste, que poco a poco veía con alguna que otra cara alarmante que se les iba el partido. Amaré fue el aditivo que necesitaba LeBron para casi culminar la remontado del Este, parecida a aquella que comandó Iverson hace ya algún que otro año. Pero gracias a un Durant que estaba a nivel de MVP y sobre todo un Gasol que al final hizo un par de las suyas (positivamente hablando…) al final del partido, certificaron la victoria para el Oeste dándole el MVP del All-Star Game a Kobe Bryant por cuarta vez en su carrera.

Con esto se acabó un partido que como siempre se centra en el último cuarto, pero que esta vez tuvo una primera parte más que destacada para todos aquellos fans de Kobe con una primera parte digna de recordar.

Apuntes rápidos: Tremendo el mate de Westbrook en la primera parte. Garnett tenía ganas de ganar en el Staples. Duncan jugó poco. Rose y Deron discretos. Durant es el futuro. Justin Bieber debe cortarse el pelo. Amaré y Melo hablando al final. La mejor canasta de Kobe sin duda fue la primera contra Wade.

Stringer y Avon

Cuando Kevin Durant se perdió por lesión un par de partidos contra Boston y Milwaukee en noviembre, Russell Westbrook lideró al equipo en ambos partidos fuera de casa y fue nombrado mejor jugador de la semana. Un poco más tarde, el 1 de diciembre, con Durant también fuera, Westbrook le colocó a los Nets un 38-15-9. El columnista de la ESPN Bill Simmons, se preguntaba si la situación entre Durant y Westbrook no acabaría como la de Avon Barksdale y Stringer Bell, primero y segundo del clan que controlaba la droga en West Baltimore en la maravillosa serie de HBO The Wire.

Por su carácter urbano y callejero, The Wire es un lugar común de las referencias cruzadas entre la cultura popular y el baloncesto. Reciente tenemos el maravilloso artículo del periodista Quique Peinado sobre la relación entre la serie, la ciudad de Baltimore y el baloncesto. En el caso que nos ocupa la comparación se sustenta en el momento de la serie en el que Avon, dueño y señor indiscutible de la Barksdale Organization, va a la cárcel, y su número dos, Stringer Bell, se convierte en el macho alfa. Algo tiene el poder, que todo el que lo prueba no sabe después apartarse a un lado. Y ahora que Westbrook sabe lo que significa ser el jugador franquicia y puede cumplir ese papel, ¿por qué iba a querer dejarlo?

En las relaciones de equipo, los de Oklahoma parecen un equipo ejemplar. Kevin es el compañero que todos querríamos: no ha dudado en extender su contrato a la primera ocasión que tuvo, pidió a la Sports Illustrated que Krstic y Sefolosha le acompañaran en la portada del semanario, y no tiene problemas en que su madre lleve las camisetas del resto de sus compañeros en primera fila del Ford Center entre otros muchos detalles de los que la prensa se ha hecho eco. Uno no se imagina a LeBron James dejando a Gloria vestir el número 13 de Delonte West. Oops.

Pero ya veremos si Russell está tan rápido para firmar la extensión. Está jugando a nivel All-Star, aunque por culpa de la profundidad del Oeste y la ascendencia de los veteranos, no lo sea al final. Con la nominación de esta semana, lidera la Liga en veces que ha sido nombrado Jugador de la Semana, tres, por delante de Nowitzki y el quinteto Este del All-Star completo (Rose, Wade, James, Stoudemire y Howard) que lo han sido solo dos. Durant, ninguna. Pese a estar anotando menos (22.5 a 28.2) y de manera menos eficiente (.534 contra .591 de True Shooting) que Durant, da 8.4 asistencias por partido y su porcentaje de utilización dentro del equipo es prácticamente idéntico al de Kevin: 31.2% Durant por 31.1% de Russell. Westbrook no es Durantula, pero para Oklahoma es casi tan importante.

Estoy seguro que su agente, Arn Tellem, va a pedir el máximo para él, cualquiera que sea este después de negociar la nueva CBA. Si los Thunder tienen ganas de negociar, le enseñarán el contrato de Rondo (lejos del mínimo, aunque firmado antes de su explosión a supernova) y argumentarán los motivos por los que está por debajo de Paul y Williams en el escalafón. Todo lo que no sea presentarse en su casa de California el primer día que se abra el plazo con todo el dinero garantizado del mundo, es poner a prueba cuanto de Stringer Bell tiene Westbrook.

O simplemente, pagarán lo que se merece y punto pelota, que para casos como este han estado siendo responsables financieramente todo este tiempo. No creo que en el futuro vivamos una situación como esta en Oklahoma. Los Thunder tienen el ambiente, el vestuario, la organización y la flexibilidad económica necesaria para gestionar esta situación de manera satisfactoria. Pippen, que fue mucho mejor que Westbrook, también probó lo que significaba liderar a un equipo en solitario, no lo hizo nada mal, pero recibió a Jordan a la vuelta de sus aventuras por las Ligas Menores de béisbol con los brazos abiertos.

Prefiero pensar, que la relación de Westbrook y Durant, será como la de McNulty y Bunk, brindando por los años que nos quedan por vivir.

P.D: Hablando de Westbrook, quién nos iba a decir que la clase de UCLA de la temporada 07/08 iba a ser la de mayor valor NBA en 2011: Darren Collison, Russell Westbrook, Luc Richard Mbah-a-Moute y Kevin Love sería un cuarteto más apetecible ahora mismo para formar un equipo que otros grandes grupos de la década como los Florida Gators de 2007 (Taurean Green, Corey Brewer, Marreese Speights, Joakim Noah y Al Horford), los Connecticut Huskies de 2004 (Emeka Okafor, Ben Gordon, Charlie Villanueva, Josh Boone, Hilton Armstrong y Marcus Williams), los Kentucky Wildcats de 2010 (John Wall, Eric Bledsoe, Patrick Patterson, DeMarcus Cousins y Daniel Orton), los North Carolina Tar Heels de 2005 (Raymond Felton, Marvin Williams Rashad McCants y Sean May) y los Ohio State Buckeyes en 2007 (Greg Oden, Mike Conley y Daequan Cook). Pues ese equipazo de UCLA fue eliminado por Tigers de Derrick Rose, Chris Douglas-Roberts y Joey Dorsey en las semifinales, aunque ese partido está ahora mismo invalidado por las irregularidades en los reclutamientos de Memphis.

Canción triste de Hill Street

En Cleveland no existe la calle Hill St. En su condado, sí. Dentro de Cuyahoga, al que pertenece la Ciudad Bosque, está la localidad de Maple Heights. Y allí, un callejón residencial que desemboca en las vías del tren, comparte nombre con la calle de la serie policíaca de melancólico título, que se desarrolla en una ciudad imaginaria del noreste de los Estados Unidos, que bien podría ser, Cleveland.

Maple Heights y su Hill Street están a medio camino entre la ciudad de Cleveland y Akron, donde nació LeBron Raymond James. Ahora mismo, sirve para separar como un abismo dos mundos, en los que, para variar, el que llora es el vecino del Norte.

Los Cleveland Cavaliers perdían ayer para toda la temporada a Anderson Varejão, «tal vez, su mejor jugador», Byron Scott dixit, y seguían distanciándose como peor equipo de la Liga. De sus últimos 21 partidos, solo han ganado 1.

A los pocos minutos, su indiscutiblemente mejor jugador hace seis meses, despedazaba a los Trail Blazers para seguir haciendo historia. De los últimos 22 partidos, Miami Heat solo ha perdido 1. El contraste en toda su crudeza.

Cuando el capítulo empezó, parecía que iba a ser diferente. Miami empezó con un un 9-8 y Cleveland con un 7-9 que les ponía parejos en la competición. Nadie esperaba que los Heat terminaran la temporada así, pero había cierta expectación por ver si los Cavaliers aguantaban en puestos bajos de Play-Off, de tal manera que se pudieran cruzarse con los Heatles en una de las series con más tensión de la Historia de la Liga.

Y entonces el hijo prodigio volvió a casa. Cruzó Hill Street hacia arriba, Miami ganaba de 30 puntos en el Q al finalizar el tercer cuarto, y las trayectorias de los dos equipos se dispararon en direcciones opuestas a velocidad Mach 3.

Acuciados por las lesiones, Byron Scott tuvo que poner ayer en pista contra Phoenix un equipo que parecía más bien los elegidos para representar al Oeste en el All-Star de la D-League. Manny Harris, rookie no drafteado de Michigan, fue titular y jugó 40 minutos. También lo fue Christian Eyenga, otro jugador de primer año que este año lleva jugados muchos más minutos en los Erie Bayhawks que en los Cavs. Desde el banquillo, 20 minutos para Samardo Samuels, otro que ha pasado más tiempo como halcón de bahía que como caballero, y que tampoco fue drafteado, y otros 20 para el undrafted con experencia NBDL que faltaba, Alonzo Gee que ya ha pasado por tres equipos NBA… esta temporada.

Uno de los consuelos puede ser el Draft, para el que se están posicionando bien. Pero aún suponiendo que las juguetonas bolas de ping-pong no les releguen hasta, incluso, la cuarta posición, ningún diamante espera a priori. Los dos jugadores más apetecibles a principio de temporada eran el base de Duke Kyrie Irving, que va a estar lesionado todo el año y puede decidir no entrar en el Draft, y Harrison Barnes alero que se ha presentado en La Fábrica de Churros, North Carolina, con tal empanada encima, que le tiene de caída libre en las previsiones para el Draft.¿La agencia libre? Sin traspasos, que no los descartamos, no tendrán espacio salarial este verano, sino en 2012. Y luego hay que saber gastarlo.

El propietario de los Cavs, Dan Gilbert prometió que Cleveland iba a ganar un Larry O’Brien antes que Miami. Tal vez su promesa se cumpla. Pero de momento, no depende de su equipo. Él solo puede entonar, el Blues de Hill Street.

Mis picks para el All-Star


Pau Gasol: Su inicio de temporada ha sido brutal, incluso se le metió en la carrera del MVP, ahora ya con la entrada de Bynum, sus números han bajado, pero no deja de ser un año brutal para el de Lakers.
Dirk Nowitzki: Nadie esperaba que los Mavs estuvieran haciendo lo que están haciendo y mucho de eso es gracias a Robin Hood.
Kobe Bryant: Está en modo diesel, moderándose mucho, pero sigue siendo el mejor.
Manu Ginobili: Podríamos aplicar la misma historia que con Dirk, los Spurs es el mejor equipo de la NBA y todo por ese cambio de juego, el más beneficiado, Manudo!
Emeka Okafor: El lamentable sistema de puestos para el All-Star ha hecho que la lista de pivots del Oeste para elegir sea lamentable, así que con Okafor quiero dar mis respetos al brutal inicio de temporada que tuvieron Hornets.

Amaré Stoudemire: Ahora mismo para mi el MVP de la liga y gran valedor del resurgir de los Knicks.
LeBron James: Empezó mal, bueno regular, pero ahora mismo parece que ha encontrado su hueco en los Heat.
Derrick Rose: La lesión de Boozer hizo que se tuviera que tirar el equipo a la espalda y ahora con Boozer está disfrutando todavía más. Sin duda el mejor base del este.
Dwyane Wade: Los Heat son su equipo y en cada partido demuestra quien es el que manda.
Dwight Howard: Aunque carente de muchos movimientos que por cierto sí tiene Gasol, Howard es dominante y sin duda el mejor pivot del este.

Repasando 2010

Un año que se acaba y es hora de repasar un poco lo que han dado de si estos 12 meses que estamos a punto de finiquitar.

El año empezaba con la cita que por febrero reúne a casi todas las estrellas de la NBA, el All-Star, esta vez con un marco incomparable, como es el Cowboys Stadium de Dallas, un estadio de NFL, cubierto y con capacidad para más de 100 mil personas, que entre otras cosas tiene una de las pantallas más grandes que hay sobre la tierra.

El All-Star fue un poco lo que viene siendo años atrás, ni fu ni fa, con pinceladas… El concurso de mates fue el más aburrido en mucho tiempo, así como el de triples, lo mejor de los concursos fue Nash en el Skills.

El All-Star Game, ante más de 100 mil personas fue un partido más interesante de lo que estamos acostumbrados a ver en este tipo de partidos. Con un Deron Williams mega motivado en el oeste y con un Wade que llevó a la victoria al este… aunque Melo tuvo el triple para ir a la prorroga…

Febrero también nos dejaban el traspaso que mandaba a McGrady a los Knicks, su vuelta fue todo un acontecimiento y se vio a un T-Mac con ganas… lástima que sólo fuera un espejismo.

En abril y justo antes de los PO, veíamos el mejor partido de toda la temporada, en un brutal 140-139 entre los Jazz y los Thunder, donde el duelo Deron Williams vs Kevin Durant fue antológico.

Antes de empezar los PO, Don Nelson se convertía en el entrenador con más victorias de la liga, algo digno de mencionar y más cuando Nelson era el entrenador de los Warriors…

Llegaron los PO y el este era un poco mentira con una primera ronda más que evitable y con los Lakers pasándolo muy mal contra unos Thunder sin nada que perder. En el Este los Cavs se daban un batacazo mayúsculo frente a unos Celtics que empezaban a creerselo.

Llegamos al punto máximo de la temporada, con una final de los 80, Lakers-Celtics. Vivimos una final brutal, a 7 partidos, donde hubo de todo y donde habría que revivir los 7 partidos para volver a disfrutar.

El séptimo partido dio el 16o anillo a los Lakers, en un partido que aunque carente de mucha calidad, vivió unos momentos finales cardiacos que pasarán a la historia de la NBA.

Llegaba la post-season, y lo más comentado era sin duda dónde iba a ir LeBron James. El bueno de James decidió irse a los Heat, junto a Bosh y Wade en una de las decisiones más comentadas y polémicas en muchos años. En este mismo verano, John Wall era el no.1 del Draft y se iba hacia Washington DC, mientras que los Knicks decidían tirar de Amaré Stoudemire para intentar volver a los PO.

Empezaba la liga no hace muchos meses y los Hornets fue una de las grandes sorpresas de principios de temporada, con un Chris Paul a un nivel brutal, con un equipo que sorprendía a todos. Mientras los Heat no era ese equipo que iba a quedar 82-0 según mucha gente.

El año se acaba, con los Spurs como grandes dominadores en el Oeste, con un equipo sano y con una nueva forma de jugar, mucho más alegre en ataque donde Ginobilli es la clave en el equipo de Popovich. En el Este, Boston sigue dominando, aunque habrá que ver ahora que tal se mueven con Garnett lesionado y Rondo aún fuera. Por otra parte los Magic después de los trades son aún una incógnita, mientras que Heat empieza a engrasar la máquina, una máquina cuyo conductor es Wade.

Se va el 2010, pero sin parar esta misma noche, mientras por aquí estemos con uvas y especiales de nochevieja, en la NBA la liga no para, con partidos esta misma noche y mañana,… y pasado… y al otro…y al otro…

Feliz año!

Dos historias de Navidad

El enfrentamiento estrella de Navidad nos dejó dos trineos con los renos tirando en direcciones opuestas. Los Lakers se enfrentaban por primera vez con los nuevos Miami Heat, y la contienda solo tuvo un color, el esperado si hubiéramos visto hacia donde iban ambos equipos el último mes.

Empezamos con Miami, el equipo que resultó ganador. Los Heat no van a ganar 72 partidos o más como mucha gente creía que iba a suceder (aunque matemáticamente aún puedan hacerlo), ni tampoco van a acabar rozando el 50% que llevaban a los 17 partidos de la temporada, y sirvió de mofa cuando su récord registraba 9-8. Miami acabará si todo va bien entre 60 y 65 victorias, y será uno de los equipos que pueden aspirar a todo.

El discutido Spoelstra ha apostado por un sistema que para la Temporada Regular le va a valer, en el que el equipo aprieta en defensa, y el que consiga parar el ataque rival, tiene libertad para hacer lo que quiera en el otro lado del campo. Y apretar en defensa, es quedarse corto para expresar lo que está haciendo la franquicia de Florida. Son el equipo que menos puntos en contra recibe (90.8 por partido, 86.7 en sus últimos 15 partidos) y si lo ajustamos al número de posesiones, son el segundo mejor equipo de la Liga en defensa, con un Deffensive Rating de 99.9 (después del 99.0 de Boston). Son el mejor equipo de la Liga en forzar a sus rivales a un peor porcentaje de tiro de campo, de tres y libre (.424, .311 y .722 respectivamente), sin tener un juego interior conocido por su defensa. En las 10 últimas temporadas, sólo 24 equipos han tenido un Deffensive Rating por debajo de 100, y un común denominador en todos esos equipos solía ser una gran presencia en el juego interior: Tim Duncan (7 veces, 2 de ellas con David Robinson), Ben Wallace (3), Kenyon Martin (3), Kevin Garnett (2 más la de este año), Vlade Divac y Chris Webber (2), Elden Campbell, Yao Ming, Alonzo Mourning, Marcus Camby, Chris Dudley, Jermaine O’Neal y el dúo Theo Ratfliff/Dikembe Mutombo. Miami lo ha conseguido con Chris Bosh y un comité formado por Joel Anthony, Ilgauskas y Dampier.

La defensa asfixiante que están poniendo en la cancha se va a traducir bien a Play-Off, con la incógnita de saber que sucederá si le aprietan las tuercas en el juego interior, pero de lo que hay más dudas es del ataque libre. Ahora que estaban corriendo algo más desde que han dado más minutos a Chalmers (aunque contra Dallas, Phoenix y Los Angeles volvieron al ritmo de principio de la temporada), es mucho más fácil que funcione. La improvisación funciona de manera óptima con la transición. Pero en mayo, equipos expertos como Celtics o Lakers, encuentran maneras de hacer ajustes y pararte el ritmo, al menos en alguno de los 7 partidos de la serie. Si yo fuera Spoelstra, desde luego, aprovecharía partidos en los que la ventaja supera la veintena o los intrascendentes del final de temporada para probar cosas.

La defensa ya la tienen, y los papeles en el equipo, también. Por fin han dado con la fórmula en la que todos parecen sentirse cómodos, y más que de Miami Vice, parece tomada de Pulp Fiction. Los Heat son el equipo de Wade. Dwayne marca el ritmo, dirige y está atento a todo lo que sucede. Es el Marsellus Wallace, el lider del equipo. LeBron ha escogido el papel del Señor Lobo. Llega, hace su ritual con el polvo de talco, termina en 10 minutos lo que necesita de 15, deja al personal con la boca abierta y se va. No es un líder, ni quiere serlo. Él solo resuelve problemas, y en eso es el mejor. Chris Bosh es el currante, el Jules Winnfield de la película. Marsellus corta el bacalao, el señor Lobo hace el trabajo sucio, y él se encarga de lo que queda y le dejen. Y pese a que empezó dubitativo, tal vez por encontrarse fuera de papel, ahora lo hace con precisión bíblica. Ezequiel, capítulo 25, versículo 17.

La otra cara de la moneda en Navidad fueron los Lakers, que se reencontraron con fantasmas del pasado. Tercer año seguido perdiendo, por buena diferencia, el 25 de diciembre. Los dos años anteriores, ganaron el campeonato, así que nada de que preocuparse. ¿O sí? Los Lakers se encuentran terceros en la Conferencia Oeste, con el mismo número de victorias que el cuarto (Utah) y el quinto (Oklahoma) pero con uno y dos partidos menos que ellos, pese a haber disfrutado, con mucho, del calendario más favorable hasta ahora: los Lakers son el 30º equipo de la Liga en el baremo Strength Of Schedule (Fortaleza del Calendario), mientras que salvo San Antonio que está en la posición 24, el resto de los oponentes del Oeste están por encima de la media, situándose Dallas incluso como 3º. Para quién no crea en estas estadísticas y sus ajustes, damos otro dato revelador, los Lakers solo han ganado a dos equipos por encima de .500: Bulls y Blazers.

El equipo con la mayor media de edad de la Liga nunca se había visto tan vulnerable desde la llegada de Gasol: jamás habían perdido cuatro partidos seguidos como ha sucedido este año, y ahora llevan una racha de dos derrotas seguidas a San Antonio, y si pierden, tendrían que evitar un nuevo póker de derrotas el día siguiente en New Orleans, sin tregua alguna. Los campeonatos no se ganan ahora, y hay muchos motivos para creer que los Lakers siguen siendo el equipo de élite si se es optimista. Bryant puede estar jugando a medio gas, pensando más en llegar fresco a los meses de batalla. Pau está fundido después del sobreesfuerzo que conllevó mantener al equipo al principio de la temporada, pero la vuelta de Bynum y la llegada de otro cuerpo grande más, Joe Smith ayudará a un reparto más racional de los minutos. Artest, el jugador con peor nota del equipo hasta ahora, será llamado de vuelta a la concentración por Phil Jackson cuando el equipo más lo necesite y eliminará las distracciones superfluas a final de temporada. Y del monstruito de tres cabezas que blanden en el puesto de base, por fin alguno de los tres se dará cuenta en cada partido de como hacer para no ser destrozados por cualquiera que se presente por allí, Lentejita Boykins, el último ejemplo.

Al final, las cosas nunca son para tanto. Más desahuciados que los Celtics, que después de un buen inicio terminaron la Temporada Regular el año pasado como un equipo mediocre con un record de 27-27 en los últimos 54 partidos, no parecen, y el equipo de Boston fue eliminando a Wade, a LeBron, a Howard y se quedaron a un cuarto de dejar en la cuneta a Kobe y Pau. Pero como no somos pitonisos, solo podemos hablar de lo que vemos, los datos que tenemos, y las sensaciones que nos transmiten. Y ahora mismo, los Heat pintan muy bien, y los Lakers, mal.

Las zapatillas navideñas

El partido estrella sin duda era el que iba a disputarse en el Staples Center entre Lakers y Heat, con Kobe Bryant, Lebron James, Dwyane Wade, Pau Gasol, Lamar Odom… Así que Nike y su submarca Jordan fueron los protagonistas.

Kobe Bryant estreno sus Nike Air Zoom Kobe VI, un nuevo modelo que ya te presentamos aquí y que por fin se ha puesto Kobe en su modelo Spotlight o más conocido como Grinch.

LeBron James ya estrenó en su día las Nike Lebron 8 y para el día de Navidad estreno sus V2 con los colores navideños.

La sorpresa vino de la mano de Dwyane Wade el cual estrenó las Air Jordan 2011!!!! Normalmente el modelo nuevo anual de Air Jordan suele salir en febrero coincidiendo con el All-Star pero Wade estreno ya las nuevas Jordan 2011, pero sólo durante media parte, en la segunda parte volvió a las Jordan 2010.

Kevin Durant también estuvo de estreno, esta vez con sus zapatillas propias, las Nike Air Zoom KD III en su versión Spotlight.


Y por último, el gran Gilbert Arenas que para el día de Navidad tiró de clásicas con las Air Jordan IX en su edición Bin 23.

Quinteto de la semana (26.12.10)

Chris Quinn – Para un día que disfruta de minutos, y Dwight Howard se mofa de él. Primero utilizando su cabeza para salvar un balón, y después cazando el balón en el aire.

LeBron James – Con su triple doble y la victoria ante los Lakers de Kobe, fue el gran ganador de la señalada jornada del día de Navidad, y es el primer jugador en reclamar el MVP desde que los Hornets empezaran a manchar su perfecto inicio.

Andray Blatche – Antes de que los Wizards le suspendieran por un partido tras liarse a tortas con su compañero McGee a la salida de un club nocturno, Blatche falló un ¿mate? ¿bandeja? de la manera más patética.

Ben Wallace – El martes frente a Toronto llegó a los 1.000 partidos jugados de Temporada Regular, lo que no está nada mal para un jugador no elegido en el Draft. Se une así a Avery Johnson como únicos jugadores no drafteados en llegar al millar.

Shaquille O’Neal – ¿Será la prisa por irse a dirigir a la Boston Pops Orchestra el motivo por el que dura tan poco sobre el parqué?