Esta semana en El Podcast Desde El Sofá, hablamos de la situación de Rondo, del rendimiento de Anthony Davis, de la debacle de Pistons, de las camisetas del All-Star y del PC FUTBOL!
18 días han pasado desde que se abrió la veda para negociar con agentes libres, y Greg Monroe sigue sin equipo. Seguramente sea, junto a Eric Bledsoe, el mejor jugador de los que quedan. Y aunque en la situación de ambos pesa mucho el hecho de que ambos sean agentes libres restringidos, parten de situaciones totalmente opuestas.
Lo de Bledsoe se puede explicar entendiendo que la posición de base pasa por uno de los mejores momentos de la Historia de la NBA, con una gran cantidad de jugadores de gran nivel en la posición, y apuestas prometedoras en algunos de los equipos que más presupuesto tenían este verano. Hay otro motivo que puede asustar a algunos pujadores, y es que entre suplencias y lesiones, Eric ha jugado muy poco en la NBA. Nunca ha llegado a los 2.000 minutos, y apenas ha pasado los 1.500 desde su año de novato. Además, su propio equipo, con Dragic e Isaiah Thomas, urgencias no tiene. Pero no estamos para hablar aquí de él, sino de Monroe, por el que sólo los Blazers, proponiendo un traspaso, parecen haber preguntado en serio y con insistencia.
Greg sólo se ha perdido 3 partidos en 4 años en la Liga, y tardó apenas un par de meses en convertirse en titular indiscutible. Lleva 3 años asegurando prácticamente un 15/10 con 2.5 asistencias y un 50% de tiro. No encontramos más de 10 jugadores en la NBA con mejores números individuales que esos en las tres categorías, si hacemos el corte por sus guarismos, y su tamaño le hace perfectamente adecuado para jugar de pívot, la posición siempre más difícil de rellenar, y con más escasez de talento de todas.
Acabará con un buen contrato sea donde sea (los Pistons, al parecer, han puesto unos 12 millones anuales encima de la mesa), y un papel importante. Pero en un verano en el que Hayward o Parsons han firmado contratos de larga duración por el máximo, debería haber equipos pegándose por él. ¿Cuál es su problema? Que la NBA actual mira por encima del hombro a aquellos hombres altos que no pueden cerrar el aro, o tirar muy bien de 3, o como mínimo, de media distancia. Defensa y/o espacio, que son herramientas que Monroe no tiene en su caja, han ganado en la lista de prioridades al juego al poste bajo y el equilibrio entre exterior e interior.
El cásting en versión NBA del #TrueDetectiveSeason2 para rellenar los dos puestos interiores en un equipo, pasa por desear a un hombre alto excelso en tareas defensivas, y como esto suele venir asociado a unas manos de piedra, se compensa con tiro y espacio, incluso con aleros fornidos jugando a ser eso del «cuatro abierto». Van Gundy es uno de los creyentes, utilizando a Rashard Lewis como complemento de Dwight Howard, y convirtiendo en millonario a Ryan Anderson. ¿Qué es lo ideal? Tener a alguien que lo aporte todo, intimidación y rapidez, que pueda tapar el aro y salir a puntear un 4 tirador; y que en ataque no estorbe: con rango de tiro desde la línea de tres, o como mínimo, una comodidad demostrada al poste alto. Si encuentras eso, puedes juntarlo con quien sea, sin más consideraciones, y aprovechar habilidades más sutiles como las de Greg. Pero jugadores así hay muy poquitos (de alto nivel, pongo, y estirando el chicle cada uno por un motivo, a cuatro en la lista: Ibaka, Noah, Anthony Davis, Marc Gasol). Ningún puesto al lado de estos está libre (el de Pelicans me parecía perfecto para él, y cuanto más lo pienso más me gusta), y hasta que no aparezca un nuevo Garnett, Greg seguirá sin tener la pareja perfecta.
Monroe, por tanto, se encuadraría, con las diferencias en estilo y distancias pertinentes, en un grupo que habita gente con el gusto por la anotación interior como medio y fin, no sólo por las claras limitaciones atléticas, sino incluso por el deseo de agradar, junto a Zach Randolph, Al Jefferson, Brook Lopez, Nikola Pekovic, David Lee, Nikola Vucevic, Chris Kaman, Luis Scola, Carlos Boozer, Carl Landry, Jared Sullinger, Andray Blatche… o el Pau Gasol y Amar’e Stoudemire recientes. Muchos de estos jugadores han firmado un contrato por el máximo al que aspira Greg o algo similar, pero una gran parte de los que lo han hecho, han sido carne de rumores prácticamente toda su carrera, porque en sus franquicias no se los han acabado de creer. El único componente de este grupo en la élite ahora mismo es LaMarcus Aldridge, un jugador tímidamente discutido hasta el sensacional comienzo de los Blazers el año pasado.
Salvo que tenga la suerte de jugar con uno de esos jugadores ambivalentes de los que hablamos arriba, o se junte a un juego exterior poderosísimo, el mejor caso realistícamente probable en un futuro inmediato para Monroe está cerca del papel deBig Al Jefferson en Charlotte o el propio Aldridge en los Blazers. Feliz, como foco principal del ataque en un equipo joven, que si crece junto, y va añadiendo las piezas adecuadas, puede hacer algo de ruido. Pero con todos los directivos de la Liga buscando como locos el home-run, la acumulación enfermiza de huidizas estrellas, proyectos así no hay tantos, requieren acierto continúo, y están alejados de los focos.
Lo cierto es que una propuesta similar se estaba forjando en el mismo Detroit. Su segunda temporada fue sensacional, y con 22 años, todo invitaba a crear un proyecto que lo tuviera como protagonista. Pero la llegada de Drummond a su misma zona de influencia, una compañía desigual en las posiciones exteriores, la inestabilidad en el puesto de entrenador, y los errores de Dumars al rodearle, han hecho que su producción se estanque las dos últimas temporadas (en una nueva posición para él). Decíamos que Monroe lleva ofreciendo lo mismo consistentemente los tres últimos años, y eso es parte del problema: a su edad no necesitamos que haga lo mismo, queremos ver cada vez más.
Y aquí podemos echarle la culpa a su convulsa situación, o por otro lado, creer que los jugadores de primera clase han sabido reponerse a inconvenientes similares sin excusas. Y eso es lo que alimenta su incógnita. A mí Monroe me parece un jugador predestinado a ser descubierto para el éxito de crítica y público, cuando por fin encuentre un equipo que sepa entender su sensibilidad para el pase y esa falta de egoísmo que tan a menudo se confunde (alguna vez incluso, con buen tino) con carencias en el deseo y la agresividad. Tiene la lucidez para mantener una jugada viva, y resetear cuando ve que no va a ningún lado, pero eso sólo se aprovecha con unos compañeros en sintonía, y un entrenador que haya construido uno de esos ataques estructurados, pero vivos, en los que leer la defensa y reaccionar de acuerdo a lo visto.
Hasta que llegue ese momento, es posible que continúe deambulando, y cumpliendo el expediente sin mucho más. Los equipos que más podrían beneficiarse de un talento así, no pueden permitírselo, pero Monroe es un jugador ya maduro que merece una oportunidad que pueda sacar lo mejor de él.
No van a aparecer unos pies rápidos debajo de ese cuerpo, y cada pick-and-roll que le ponga a defender el entrenador rival (sobre todo si no tiene otra línea de defensa), va a ser una locura. Y no es más que un correcto raspado en la media distancia. Pero puede JUGAR (con mayúsculas), rebotea, que es una contribución defensiva, aguanta las cargas en el poste y sale a los codos de la zona en ataque lo suficiente para obligar a respetarle.
Quizá no encuentre nunca esta situación casi ideal, y este verano parece que pasará sin buenas noticias en ese frente. A lo mejor simplemente quedándose, con otro año más entendiendo como poder camuflar sus limitaciones cuando juega de ala-pívot, algún cambio de cromos (el experimento Smith no ha funcionado) y Van Gundy, convirtiendo a Drummond en una realidad defensiva, y una amenaza cada vez que los Pistons tiran de sus jugadas de cuernos, pueda tener lo que necesita quedándose en la casa postiza que le dio la NBA. Esto también es parte del juego.
Mientras, Monroe sigue siendo otro más en el anden esperando su tren.
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Los Pistons llegaban al verano con dinero que gastar, una elección en el Top 10 del Draft y con el descubrimiento del que puede ser el pívot con más potencial de la Liga en estos instantes. Detroit ha apostado por ganar más pronto que tarde, sin sacrificar mucho en juventud, ofreciendo un contrato multianual a Josh Smith y a Brandon Jennings.
Pero ojo, porque casi todos estos jugadores tienen lagunas enormes en su juego y quizá no combinan de la mejor forma posible. La varianza en las expectativas sobre lo que Detroit puede hacer la temporada que viene es de las más grandes de la Liga, y la elección de Joe Dumars para el puesto de entrenador, Mo Cheeks, no hace más que añadir intriga a las posibilidades de los de Michigan. Lo que es seguro es que este equipo es de los que más curiosidad despierta y uno que va a tener muchos ojos encima al principio de esta temporada.
Radiografía de los Pistons
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En la radiografía intentamos recoger una amplia información estadística de cómo funcionó cada equipo el año pasado, en ataque y en defensa, comparando en que percentil (porcentaje de equipos mejor/peor que ellos) se encuentran respecto al resto de la Liga.
Torres trillizas
Con el fichaje de Josh Smith para acompañar a Greg Monroe y Andre Drummond, los Pistons van a tener uno de los frontcourt con mayor potencial de la Liga, aunque sólo sea en el League Pass.
Porque este grupo de jugadores, a pesar de lo prometedor de su aspecto si todo funciona, despierta una serie de dudas en cuanto a posiciones y problemas con el tiro. Hasta este año, Greg Monroe había pasado sus dos temporadas en la Liga jugando todos los minutos en la posición de pívot y Josh Smith lleva desde el año 2007 jugando de ala-pívot la gran mayoría del tiempo (más del 85% este año y hace tres temporadas, prácticamente el 100% en el resto) y la coincidencia con Andre Drummond en el quinteto inicial les obliga a bajar un peldaño a una posición más pequeña.
Los problemas que esto genera para ellos es que el cambio incide en algunas de sus patentes debilidades. Monroe es un jugador lento y poco activo, problema exacerbado si se enfrente a ala-pivots, y Smith es un mal tirador, que puede enamorarse demasiado de su lanzamiento de media y larga distancia, que en el puesto de alero tiene que utilizar por obligación
De la pareja Monroe–Drummond pudimos tener un aperitivo la temporada pasada (sólo 452 minutos nos dio Frank) que ayudó a crear y confirmar tanto el potencial como los temores. Los Pistons con ellos fueron 2 puntos por 100 posesiones peores que el rival (-4.8 el resto de la temporada) gracias a la mejora en defensa, ya que los quintetos con la pareja estuvieron bien (se hubieran localizado en torno a la media de la Liga). Pero no dieron la talla en ataque, con un terrible número de pérdidas como unidad: en el 18.9% de las posesiones, los Pistons entregaron el balón al rival, por encima de lo que cualquier otro equipo de la Liga hizo el año pasado.
Aunque lo fácil sea echarle la culpa a la dirección del juego, con un jugador limitado como Knight, lo cierto es que con Calderón no fue a mejor, y los números son peores tras el All-Star (sólo 72 minutos con el español, eso sí). Andre y Greg pusieron de su parte, y los quintetos recogieron un tremendo porcentaje de los rebotes en ataque disponibles (35.5%) y la proporción de puntos que consiguieron en la pintura hubiera sido 2º en la Liga, una magnífica cifra. Pero sin ser rodeados por un buen tiro de tres (la cantidad de puntos sacada desde allí hubiera sido 29º en la Liga con un acierto en la media), Detroit volvió con el zurrón vacío en demasiadas posesiones por no ser capaz de penetrar o hacer llegar el balón a sus jugadores en posiciones interiores.
Y aquí viene el otro problema de este grupo: la falta del tiro de los tres para lo habitual en sus (algunos casos nuevas) posiciones.
Josh Smith tiene un 28.4% de acierto desde el triple a lo largo de su carrera, y llegó a abandonarlo en su momento (en 2010 sólo tiró 7). El alero medio en la Liga tira unas 4 veces de 3 cada 36 minutos, y aunque su frecuencia no esté muy lejos de ese número cuando juega en la posición (3 intentos por 36 el pasado año), su acierto está lejos del 36.6% que se espera. Su problema es uniforme, no ha demostrado por ejemplo que tire mejor desde las esquinas, y fuera de la pintura de 2 también tuvo la pasada campaña un porcentaje semejantemente paupérrimo: 30.5%.
Greg Monroe tiró un 30% más que el año anterior fuera de la pintura, pero los 2.7 intentos por 36 minutos es poco para un ala-pívot (de hecho, en la Liga, ahora mismo, los PF tiran 1.5 veces de 3 cada 36 minutos en promedio), y viendo que también acertó sólo un 30%, los rivales no podrían estar más felices de verle incrementar la cifra.
Y con Drummond sí que mejor no contar. Sólo metió 3 canastas fuera de la pintura en todo el año, y en su caso no se le pide más, ya que muchos pivots han sido estrellas viviendo sólo en torno al aro, pero hay carreras que se destrozaron por no llegar al 50-55% de acierto en tiros libres, y este en su año de novato plantó un terrorífico 37.1%. Está trabajando en ello con SHEED!, y en los Pistons están confiados en que puede mejorar, pero si sigue así, veremos mucho Hack-a-Drummond, y su culo en el banquillo acto seguido. No hace falta que desarrolle un juego a media distancia, o un tiro desde la bombilla (aunque por supuesto, todo añadido es bueno) pero lo de la mejora en la línea es imprescindible. De nuevo, ni se le pide que llegue a la media para los pívots (67.9% por si alguien tiene curiosidad), pero sí que pase el umbral a partir del cual al otro equipo no le compensa hacerle falta intencionadamente.
¿Por qué esto es un problema? ¿Si son capaces de anotar a su manera, por qué tendrían que hacerlo tirando de lejos? Si sólo uno de ellos estuviera en esta situación no importaría mucho, pero juntar a tres especímenes tan limitados reduce el espaciado del equipo en la pista, junta a los defensas a los que no les importa darles la distancia suficiente para que tiren, y puede provocar que no sean efectivos en el tipo de jugadas que piensan aprovechar. Por ejemplo, cuando Josh Smith busque sacar rentabilidad a su ventaja de fuerza y altura para postear ante un alero rival, el hombre de Monroe podría acudir a la ayuda sin mucho miedo al pase al poste alto. O cuando Brandon Jennings intente penetrar, se encontrará las ayudas volando hacia él.
En definitiva, el juego interior de los Pistons va a tener una batalla constante a lo largo del año, por tratar de imponer lo mucho que hacen bien a sus debilidades, tratar de intentar que su abusivo tamaño no se vuelva contra ellos. Veremos quién sale ganador.
En deshonor a la verdad
Cuando comenzó el periodo de agentes libres probamos con «En deshonor a la verdad» una pieza que pretendía relatar sólo las cosas buenas de un jugador, olvidando y sin mencionar las malas. Empezamos y acabamos con Josh Smith, y me da pena no haber hecho más, sobre todo, por uno de sus nuevos compañeros, Brandon Jennings. Eso sí, nos lo guardamos para hacer una edición mini en este repaso previo al principio de temporada.
Lo malo, ya lo conocemos, y se basa en pruebas muy evidentes, aparentemente. Su cartel es el de base anotador que acaba siendo egoísta, tira más de lo que debería, y mete muy poco. Su porcentaje no llega al 40% y su carta con apenas un par de zonas verdes ya se ha acabado haciendo famosa de lo mucho que ha sido utilizada en Twitter o vídeos demostrativos.
Mi argumento no es que Brandon Jennings sea uno de los mejores bases anotadores, ni nada por el estilo, pero creo que citar su 39.9% en tiros de campo y su gráfico de zonas calientes es un uso malo de las estadísticas, que hace pasar por horrendo jugador a alguien que navega más cerca de la media de lo que parece.
En primer lugar, semi-parafraseando a Daryl Morey, el General Manager de los Rockets, alguien inventó el porcentaje de tiro de campo, y ese alguien debería ser disparado. Esta métrica penaliza sobremanera a aquellos jugadores que tiran de mucho de 3, un tiro que se convierte con menos frecuencia que el de 2 (35.9% desde el perímetro, 48.4% dentro de la línea) pero que cuenta un 50% más en el marcador. De hecho, el porcentaje efectivo del tiro de 3 (35.9 multiplicado por 1.5, 54%) supera generosamente al de 2, y por eso la Liga en conjunto tira 35% más triples que hace 10 años y más del doble que hace 20. Por tanto, utilizar el porcentaje de tiro sin ajustarlo a triples, en lugar de lo que se conoce como porcentaje de tiro efectivo (aquí explicado más al detalle y con otras variantes), debería suponer pena de prisión inmediata, revisable en cadena perpetua, salvo cuando estemos en una situación que los lanzamientos de tres no intervengan (comparando porcentajes en zonas concretas, o de jugadores que no tiran desde ahí).
Jennings es el séptimo jugador de la Liga que más triples tiró (su porcentaje, 37.5% no está nada mal sin entrar en más consideraciones), y evidentemente, cambia mucho la fórmula que esos 461 intentos (más de uno de cada tres de sus tiros de campo) cuenten con ese 37.5% o el 56.3% que debería. En total, el porcentaje de tiro efectivo de Brandon Jennings es de 46.8%, aún por debajo del 49.6 eFG% que marcó la media de la Liga este año. Pero si hiciéramos la clasificación por porcentajes para jugadores con más de 1000 minutos el pasado año, le auparía de la 234º posición utilizando FG%, al 198º con eFG%.
Si usásemos además otra medida que incluye el tiro libre, el porcentaje de tiro verdadero o TS%, y que ofrece una radiografía completa de los puntos por tiro de un jugador, Jennings se sigue acercando a la media (51%, a 2.5 puntos porcentuales del 53.5% que marca la referencia) y escalando posiciones. De nuevo, ser 191º de 263º no es para dar palmas, pero es bastante mejor que ser 234º.
Pero podemos seguir un poco más adelante. Y es que, Brandon Jennings es un gran jugador protegiendo la pelota, entre los bases que menos balones entrega al rival. De 76 point guards con más de 500 minutos el pasado año, Jennings fue cuarto en minutos, pero duodécimo en pérdidas. Si vemos el porcentaje de pérdidas teniendo en cuenta las asistencias (es decir, cuantas pérdidas por cada tiro, viaje a la línea o pase para canasta), es el 13º del grupo con un 10.7%, sólo por detrás de Hill, Paul, Parker, Calderón y Walker, como sexto entre los titulares. Y diría que no es casualidad, porque su cifra del año pasado, un 9.2%, fue la segunda tras Chris Paul.
Si añadimos a la fórmula de puntos por tiro las pérdidas (ajustando con el número de asistencias dadas para no perjudicar a los pasadores) para crear los llamados puntos por posesión, entonces, Jennings es 159º en la clasificación general de la Liga de jugadores con más de 1000 minutos. Vamos mejorando.
Y frente al gráfico de tiro de la Liga con poco verde, nosotros ponemos este otro, que compara el porcentaje de Jennings con la media de la Liga con una mayor granularidad y detalle, y lo interpretamos.
Está claro que Brandon tiene un problema finalizando sus penetraciones y tirando desde las esquinas, pero el gráfico de la Liga no acaba de enseñar lo bueno que es tirando el triple frontal. Es el sexto jugador que más ha metido en la Liga la pasada temporada, con un porcentaje de acierto, 37.8%, superior a la media (35% el último año). Y con vistas a su nuevo equipo, esta distribución de su puntería es positiva.
Uno de los problemas claros que los Pistons van a tener son lo mal que van a poder estirar el ataque cuando Smith, Monroe y Drummond jueguen juntos. Así que a Jennings no se le pedirá que penetre mucho porque, simplemente, no va a haber espacio, de hecho, los Pistons estarán encantados con la amenaza que supone Brandon en las jugadas de bloqueo y continuación tirando de lejos. Los números le sitúan como uno de los mejores levantándose para tirar (39.8% en triples en estas situaciones, todas con tiro tras bote), y puede penalizar a la defensa que mande esperar cerca del aro al hombre alto. Jennings demandará atención más allá de la línea de 3, lo que va a dar ese medio segundo de ventaja a sus hombres altos, más hábiles en Detroit que en los Bucks. Especialmente interesante será ver la evolución de Drummond, explosivo y potente, pero algo verde leyendo las defensas y ayudas, y que con el nuevo base tendrá que colocar los bloqueos más arriba de lo habitual. Esto le obliga a utilizar un metro más, que para Andre, será aún más velocidad para encarar el aro o más espacio para cometer errores, sin mucho término medio.
Y sin Monta Ellis a su lado, tendrá más el balón, y no le veremos habitualmente parapetarse en la esquina para tirar. Utilizar su cuerpo para anotar o sacar faltas cerca del aro y el tiro tras pase son sus verdaderos talones de Aquiles, y en Detroit los utilizará algo menos en teoría. Pero lo que más feo queda y más disgusta al aficionado, que son los triples chuzados desde el semicírculo, es más virtud que defecto, ya que por volumen y acierto está en la zona noble de la Liga.
Respecto a sus capacidades como director de juego, las 5-6 asistencias por partido en las que se mueve no inspiran mucho, pero viendo que en Milwaukee no ha tenido mucho talento ofensivo alrededor, ni un entrenador (Skiles casi hasta el final) con ganas de trabajarlo mucho, lucen mejor en contexto. En una entrevista este verano, Joe Dumars comentaba que antes de apretar el gatillo en la operación BJ (pun intended), revisaron horas de vídeo, comprobando que su visión de juego y capacidad de pase eran mejores a la fama, y quedaron contentos con lo que vieron, aunque tal vez necesitarían animarle a hacer esos pases. Yo comparto la opinión que esta parte del juego de Jennings es entrenable, y me parece el típico jugador que si se siente rodeado de jugadores de nivel no le importa pasar el balón.
Lo que si no tiene mucho perdón, y quizá, tampoco, mucho arreglo, es el drama en defensa. Jennings es pequeño, pero no es en jugadas que dependan del tamaño donde se ve superado: no sigue las jugadas en defensa y es un chollo para su rival, que siempre suele estar abierto para tirar. Aunque no tenía el beneficio de estar acompañado por un buen jugador defensivo, ya que su compañero es otro canijo y vago como Ellis, el RAPM (+/- ajustado y normalizado) le echa algo más de culpa a él. Con los mismos grupos de otros 4 jugadores, en más de 1000 posesiones, el equipo era 6 puntos por 100 posesiones peor con Brandon que con Monta. Y su registro total, -3.2 puntos por 100 posesiones en defensa, es el 9º peor en toda la Liga de jugadores con más de 1000 minutos. La esperanza es, que sus números en años anteriores fueron mejores, y que sus defectos son más de interés y compromiso que de habilidad o técnica.
En general, se habla mucho de los hombres altos, pero la de base es seguramente la posición en la que los jugadores se toman más tiempo para demostrar su potencial. Hay una gran cantidad de point guards que han necesitado un cambio de aires, o llegar a su quinta-sexta temporada para demostrar su madurez. Conley es el ejemplo más reciente, pero la Liga tiene muchos. Tony Parker, Chauncey Billups, Baron Davis, Sam Cassell, Steve Nash, Terrell Brandon… Jennings sólo tiene 24 años, y entra en su quinta temporada, esa en la que tantos otros pegaron el espaldarazo. Por ejemplo, se corresponde con aquella en la que un tal Mo Cheeks (que por afinidad posicional seguro será un buen mentor) fue por primera vez al All-Star.
Con un contrato por unos 8 millones al año, Jennings tiene un gran valor. Ha jugado cuatro temporadas casi completas (una fractura del quinto metatarso en diciembre de 2010 fue su única lesión) y con una NBA que tiende a hacer contratos más cortos, el suyo, de apenas 3 años, llega sin riesgo previo. Está un escalón salarial por debajo de los Curry (no olvidemos que aquí hubo descuento por el tobillo), Lawson o Holiday, vamos, el sitio que le corresponde como jugador talentoso y con proyección, pero con fallos en su juego. Y ojo, que si pegara el salto, saldría muy barato.
El escolta en el alero
La mayor duda para este comienzo de temporada en Detroit es quién ocupará el puesto de escolta titular. Las opciones son variadas: el hijo pródigo y prodigio, venerable veterano, al que el arroz puede que se le haya pasado ya (Chauncey Billups), el prometedor novato (Kentavious Caldwell-Pope), el horrible tirador que además es más efectivo jugando de base tróspido (Rodney Stuckey) o el alero converso al que ya han utilizado ahí (Kyle Singler).
Con la necesidad de este equipo de añadir un tirador más, por tener las medidas más típicas en la posición, y el mayor potencial, Caldwell-Pope sería una muy buena opción, pero Cheeks quizá prefiera algo más de experiencia. Aunque se ha ido abriendo más a los novatos (de la época de Philly y la siguiente en OKC como asistente el año de la llegada de Harden e Ibaka no hay queja alguna), en su paso por Portland tenía la fama de no confiar mucho en ellos, con ejemplos como el de Zach Randolph. Por otro lado, KCP está acostumbrado a ser el hombre en Georgia, y aquí Detroit necesita una quinta opción, alguien que no tenga problemas con ser poco más que un espectador en ataque y que tenga ritmo de tiro aunque intervenga poco, algo que no sabemos si puede hacer, ni si es lo que más ayudaría a su desarrollo.
Billups puede ser una opción interesante, y su historial como base le da a Mo la opción de apretar la rienda a Jennings en la pista sin castigarle con el banquillo si quiere corregirle. Pero Mr.Big Shot tras su lesión de Aquiles es más bien Mr.Bad Shot y no sé si tiene la autoridad moral ahora mismo para tutelar a un jugador en los misterios de la selección de tiro.
Quizá la elección también dependa de cómo se organiza una segunda unidad que no tiene un pívot claro (no sé si Josh Harrellson da el nivel) y que el año pasado sobrevivió gracias a la explosión de Drummond, pero este necesita un nuevo protagonista, para que el liderazgo no acabe en Will Bynum o Charlie Villanueva. Estos dos y Stuckey hubieran sido una apuesta prometedora en 2009, pero en 2013, lo que son es 9.4 puntos peores que el rival (por 100 posesiones) cuando se juntan.
Y por último, veremos como integran a Gigi Datome. Tras un gran EuroBasket, podría ser el prototipo de cuatro abierto que este equipo esperaba de CharlieV y una alternativa si hay atasco interior. No confío demasiado en que Cheeks le dé oportunidades, pero cosas más raras se han visto.
Como cada año en la NBA algunos equipos suelen añadir equipajes alternates, con un poco de suerte tenemos hasta cambio completo de equipación y lo mejor llega cuando entran en liza nuevas franquicias o cambios de nombre, este año tenemos de todo. En este post vamos a ver las nuevas camisetas/equipajes que se verán este año en la NBA…y conforme salgan nuevas, iremos ampliando.
New Orleans Pelicans
Lo dijimos en su día en el Podcast, o bien podía ser una de las camisetas más molonas en años o todo lo contrario…y efectivamente salió todo lo contrario. Equipaje soso, sin mucha chicha, sin nada y lo peor de todo, tienes un nuevo nombre molón como es Pelicans y no lo usas en ninguno de los 2 equipajes, lamentable. Luego está el hecho de que la tipografía de los nombres de la espalda, sea más grande que la del nombre del equipo en la parte de delante…de nuevo lamentable. Y el único toque así diferente, que son los números, es algo que ya hicieron los Clippers, vamos, innovación 0. Como ya dije en su día, se pone a la cabeza como equipaje más feo de la NBA. Enhorabuena Thunder, ya no sois los primeros.
Phoenix Suns
Los Suns han decidido cambiar entero su equipaje y oye, les ha salido algo resultón la verdad. Una mezcla entre algo actual y su mítica camiseta retro con el balón cruzado. Además, son oficialmente el segundo equipo que incorpora manga corta a su repertorio de camisetas, con una alternate naranja que de nuevo es muy resultona. De los dos primeros equipajes, me gusta mucho el blanco, jugando de nuevo con la palabra SUNS y con esa tipografía que ya usaron el pasado año para su pista. En el segundo, ya se vuelve a la moda de poner el nombre de la ciudad, y aunque no queda tan molón como el equipaje de casa, oye, no está nada mal.
Los Angeles Lakers
Lakers después de muchos años sin cambiar nada o casi nada, sacan su camiseta alternate, llamada Hollywood Nights dentro de la serie que la NBA ha llamado City Pride, una camiseta totalmente negra con detalles dorados y purpuras que la verdad es que no es nueva del todo. Esta camiseta ya había salido en alguna linea de estas fashion que sacan las marcas para vender más camisetas, eso sí, aquí le han dado algún toque diferente, pero es muy parecida a aquellas que ya estaban a la venta. La gran diferencia ahora, es que jugarán con ella. La verdad es que tienen buena pinta, pero quiero verlas puestas y ver que tal…
Detroit Pistons
Dentro también de las nuevas camisetas llamadas City Pride, la gente de Detroit va a estrena una camiseta con la palabra MOTOR CITY en la parte delantera y con un azul algo más oscuro al azul Pistons habitual. La verdad es que los primeros en hacer esto (sin contar la camiseta de The City mítica de los Warriors) fueron los Blazers con su camiseta Rip City y la detroit queda algo raro, no se, las letras están como algo pequeñas, aunque casi mejor esto que recurrir a las dos lineas a lo OKC, así que bien… habrá que ver a Jennings & cia. con ella jugando.
New York Knicks
Esta es la mas rara de todas, así como todas las anteriores ya eran oficiales, esta sólo la pudimos ver fugazmente en el Instagram de Iman Shumpert y ya os digo, durante un escaso espacio de tiempo. Parece que el bueno de Iman estaba rodando ya algún spot para los Knicks y le dio por subir la foto…alguien se debió cabrear porque la quitó al poco tiempo, pero ahí queda, el naranja vuelve de nuevo a los Knicks con una camiseta, con el mismo diseño que la actual, pero añadiendo el mítico color de los Knickerbokers.
Y recordamos que según parece todos los equipos que juguen en Navidades, todos con manga corta… iremos actualizando este post según vayamos viendo nuevas camisetas o se vayan presentando…
ACTUALIZACIÓN
San Antonio Spurs
Los Spurs se unen a la moda de hacer una camiseta CAMO como ya hicieron los Raptors y el próximo día 13 de noviembre jugarán con la camo versión de su tercer equipaje. Camiseta, que para los amantes de este tipo de estampados les va a encantar la verdad. A mi sinceramente nunca me han gustado este tipo de camiseta, pero, tiene su aquel, con ese camuflaje al estilo pixelado y explotando la camiseta sin nombre, que además no se si buscado a propósito, pero es un poco complicado ver los números/nombres y logo.
Los Angeles Clippers
Otros que se suman a la moda de las camisetas con mangas. Como bien se había dicho, varios equipos van a estrenarlas este año y uno de los primeros han sido los Clippers, usando un azul cielo y unos pantalones con banderas marítimas que ya usaron en su día cuando la franquicia estaba en San Diego. La verdad es que en pista da una sensación extraña, alguno dice que parece un pijama, pero no se. Tiene pinta de ser la típica camiseta que gana al verla en directo, aunque como sabéis no somos muy fans de las camisetas con mangas…
Golden State Warriors
Los Warriors siempre han ido un poquito por delante en cuanto a camisetas, tienen la más molona de la liga y el año pasado presentaron la camiseta con mangas que sorprendió a todo el mundo. Este año tienen una nueva camiseta con mangas, pero esta vez blanca. Básicamente han cogido el primer equipaje y le han puesto mangas, sin más, para eso, casi que prefería las amarillas la verdad…
Habían pasado prácticamente 2 años desde aquel doble partido Nets-Raptors en la capital inglesa. Seguramente poca gente se acordaba ya del baloncesto, un deporte que no es muy seguido por estos lares, eso sumado al hecho de celebrar este encuentro en jueves, pudo ser una de las explicaciones para encontrarnos un O2 Arena con bastantes huecos.
De todas maneras si la NBA visita tu ciudad es la excusa perfecta para dejar el sofá y moverse a las incómodas butacas del pabellón a orillas del Támesis. Da igual que el tiempo no acompañe y estemos rozando los 0°, hablar del weather es una tradición muy inglesa, beber cerveza también y sentirte como en el pub cuando vas a ver un evento deportivo, más aún. Con ello os podéis imaginar el ambiente que se vivía en el pabellón anoche.
Es cierto que el público inglés no acaba de entender el ritmo de un partido de baloncesto, en el descanso se homenajeo al tipo que pone las canciones durante el partido, ayer tuvo trabajo extra para que la gente fuera entrando en calor. Me pareció escuchar ‘Defense’ cuatro veces en todo el partido.. pero vamos, tampoco vamos a montarnos películas por la ambientación, como dicen en mi pueblo «de donde no hay, no se puede sacar».
Y eso en parte es culpa de la propia NBA, entiendo que por proximidad cultural traigan los partidos a Inglaterra, pero el seguimiento del baloncesto en este país es.. detrás del fútbol, rugby, criquet, dardos, carreras de perros, caballos, bolos, billar.. y seguro que me dejo algo. A eso le sumas unos precios.. vale, la vida aquí es cara pero sigo sin entender como el League Pass cuesta casi el doble que en España. Según parece por los derechos de televisión, hasta hace 1 mes no se emitían partidos de la NBA en UK por televisión, ahora van a hacerlo a un ritmo de 3 por semana.
Tal vez todos estos prejuicios son por haber estado en un partido NBA de verdad, de esos que se viven en el pabellón con intensidad, pero de todas maneras, sigo pensando que el público inglés no es el mejor para un partido de estas características.
Volviendo al partido en sí, esta vez se pudo ver en Londres a los Pistons y los Knicks. Los dos equipos empezaron el partido con ganas de gustar, aunque la diferencia de calidad y juego entre uno y otro se hizo evidente desde el primer minuto de partido. Aunque la victoria por 15 puntos pueda parecer abultada, los Knicks llegaron a estar a más de 20 antes del descanso y tras dormirse en el tercer cuarto Pistons se acercó a 5 puntos.
Carmelo volvió a dirigir el juego de los Knicks, apareció Stoudemire y acompañó Smith, esto bastó para contrarrestar el juego de Singler, Bynum y Knight durante el tercer cuarto, donde los Knicks solo anotaron 10 puntos. Por lo demás, no hubo sorpresas, de hecho, aunque mucha gente pensaba que los Pistons podrían hacer algo, el equipo de Nueva York ya dejo claro en los primeros minutos del juego que el partido sería para ellos con un parcial de 2-20.
Varias actuaciones y la presencia de varios famosos: cantantes, jugadores de la Premier (que generaron cierta discordia en el respetable) y el omnipresente Spike Lee desde Nueva York estuvieron en las gradas del O2 Arena que se ha convertido en la casa del baloncesto en la ciudad de Londres y que volverá a ponerse de gala para la Final Four de la Euroliga en mayo.
Al descanso no pintaba tan bien. Los Nets se iban 12 arriba (habiendo llegado a tener una ventaja de 17), y tener el partido instalado en ese ritmo glacial que tanto le gusta a Avery Johnson, no ayudaba al espectáculo.
Avanzamos un par de horas, y el panorama es completamente diferente: tenemos el primer tiro ganador sobre la bocina de los Nets en más de 3 años y el primero que se ve en el Barclays Center, en la segunda prórroga.
No es que el partido ganara por el camino en estética, pero sí lo hizo en intensidad, algo que con estos Nets es siempre una garantía, y a lo que los Pistons, que trabajaron durísimo anoche para mejorar el registro de 2-11 que tienen a domicilio, se apuntaron sin dudar. Y por supuesto, en emoción, ya que los dos equipos tuvieron múltiples oportunidades para cerrar el partido a su favor mucho antes.
Joe Johnson fue el ejecutor final, pero toda la noche estuvo a un nivel fantástico. Especialmente cuando acababa Maggette con él. Es curioso como funcionan las percepciones. Maggette ha jugado hasta de PF en los Warriors, y la posición habitual de Joe Johnson es la de escolta, pero JoJo es más grande, y utilizó su tamaño como ventaja es más de una posesión.
Deron Williams también dominó el juego y los Nets ayer pusieron práctica a la teoría de que forman el mejor perímetro de la Liga. Aunque Brandon Knight, todavía está aprendiendo, y no ha desarrollado aún la química necesaria, especialmente con Monroe, para que su defensa tenga impacto en los 2 contra 2, me parece un buen y esforzado defensor en el 1 contra 1, y Deron ayer se plantó en cada jugada en el lugar que deseaba en la pista sin mayor complicación.
El resto del equipo, salvo por los Brook’s, uno renqueante, y el otro irregular, no tiene ese talento, pero sí la disposición a trabajar. Evans ayer no tuvo uno de esos partidos en los que crea caos, ya que contra todo pronóstico, uno de los peores equipos de la Liga reboteando en defensa, mantuvo a uno de los mejores muy por debajo de la tasa media. Pero sí lo hizo Gerald Wallace, jugador espectacular en directo, cuando puedes oír su falta absoluta de miedo estrellándose contra el suelo. Estoy seguro que cada vez que Wallace se lanza desesperadamente a por un balón hay un pequeño terremoto que sacude el Barclays.
Por parte de los Pistons, me queda una buena impresión para el futuro. Drummond sigue demostrando en pocos minutos una maravillosa capacidad de trascender, haciendo el papel ayer de Reggie Evans con la camiseta del rival. En defensa, ya manda a sus compañeros, aunque no le hacen mucho caso, principalmente porque pide cambios continuamente. No todos los equipos ponen esa presión de bloqueos y movimiento de los Nets, así que Drummond puede tomárselo con filosofía.
Knight sigue haciendo muy fácil lo de tirar de 3, y Singler, con el que hablamos antes del partido, y ya compartiremos algún detalle más, demuestra esa habilidad para estar siempre en el lugar adecuado. Monroe no jugó uno de sus mejores partidos anoche, fallando por mucho unos tiros libres que hubieran dado una elevada probabilidad de victoria a Detroit, pero está fuera de toda duda. Hay futuro, pero falta oficio en el presente.
Y respecto a la jugada final: es curioso como un técnico tan obsesionado con marcar todas y cada una de las jugadas, y que mata con un tiempo muerto absolutamente todas las posesiones al final de los partidos, luego acaba proponiendo variaciones tan pobres del aclarado a Johnson o Williams. JoJo acertó con un tiro difícil, ante un defensor con pedigree, pero Avery puso al equipo en posición de tener que afrontar una tercera prórroga.
Afortunadamente, el metro recorre New York 24 horas, y así, tener 10 minutos más de #BaloncestoGratis es un placer que no puedes controlar, pero te puedes permitir, y a mí no me hubieran importado otros 5. Gracias, Avery hiciste lo que estuvo en tu mano.
Respecto a algunas cosas que vimos antes y después del partido… tendríamos que empezar en el calentamiento de un par de horas antes en la pista principal, con Drummond y Kravtsov trabajando con Roy Rogers en todo tipo de movimientos en el poste bajo y tiros a media distancia y desde la línea. Nada fuera de la rutina habitual, excepto por un aparte que hicieron son Slava para ponerle a botar una pelota de tenis mientras hacía skipping. De nuevo, nada que no se haya visto antes, pero me pareció curioso el detalle, y el esfuerzo que demostró Drummond, jugador cuya ética de trabajo y esfuerzo se puso en duda antes, durante y después del Draft, pero del que no tengo dudas ahora. Realizó todo el trabajo al 100%, sin un mal gesto.
Por los Nets, tras ver a los jugadores menos habituales, como Childress, Teletovic, Taylor o Shengelia practicar el tiro, Deron salió a continuación a calentar el lanzamiento de 3, y cuando se fue, volvió Taylor.
En el vestuario tuvimos una interesante charla con el elocuente Stackhouse sobre su papel en el ataque y los triples desde la esquina, que ya ampliaremos, y se fue a estirar un poco para tratar de volver a tiempo para el partido contra los Knicks la semana que viene.
Al acabar, todo fue más rápido. Los dos equipos vuelven a jugar hoy, los Pistons en Detroit contra Indiana, y los Nets en Chicago, y tuvieron que coger el avión justo al terminar un partido que se alargó un poco más de lo previsto.
Como la omnipresencia no es posibilidad, había que elegir en que vestuario estar, y el del ganador siempre parece una buena opción. Preguntas a Brook Lopez sobre cómo se encontró, tanto en salud como en ritmo, a Joe Johnson acerca de las sensaciones al anotar el último tiro, a Gerald Wallace sobre su esfuerzo infinito y a Deron… sobre sus compañeros.
Me resultó curioso que Williams llevara en su maleta una bufanda y una camiseta de los Pittsburgh Steelers. A posteriori, he visto que Deron es fan de este equipo. Como los Nets no juegan hasta el martes, ¿hará Deron una escapada el domingo a su Dallas natal para ver al equipo? Y otra cosa que me llamó la atención es ver a Wallace pedir el box-score al final del partido. Lo que me sorprendió es saber lo primero que mira: «Minutos y pérdidas». Como Crashya estaba casi saliendo por la puerta y el turno de preguntas languidecía, me quedo con la duda si lo de monitorizar sus minutos es por las recurrentes lesiones que atraviesa, o por comprobar su acondicionamiento físico, o…
Y me dejó para el final al actor principal: el Barclays Center. Un estadio fantástico, tan bonito como se puede ver desde el sofá. Está claro que aunque sea multidisciplinar, se ha hecho pensando en el baloncesto, y en transmitir la imagen de marca que han creado para la franquicia. En todo el estadio no parece haber un mal sitio para ver el juego, y una pantalla de generosas proporciones y un buen equipo de sonido (demasiado, incluso) ayudan.
Es bonito, moderno y funcional, por dentro y por fuera. En la parte de atrás, el exterior aún no está terminado, pero poco le queda ya. Merece una visita de todo aficionado a la NBA, pero, en el fondo, es un pabellón… que a veces cuando hablamos del Barclays parece que tiene vida propia.
Esta noche estaremos al otro lado del puente, para vivir el Knicks-Cavs desde el Madison. Ya te contaremos.
Esta temporada también vamos a traeros la información desde donde se genera, es decir desde los pabellones de NBA, donde esta misma semana empezamos nuestro On Tour de esta temporada.
Mario Maruenda estará en el brutal Barclays Center el viernes 14 de diciembre para ver la visita de los Pistons a los Nets y después en el Madison Square Garden el próximo sábado 15 de diciembre viendo el Knicks vs Cavs. Todo ello con acceso a vestuarios, entrevistas y lo que más nos gusta, a pie de pista para ver y sentir la NBA como si casi estuvieramos jugando.
Luego tendremos el partido que se celebrará en Londres donde nuestro compañero Esteban Saiz estará en el O2 Arena para contarnos todo lo que pasa con el Knicks vs Pistons desde el mítico pabellón londinense.
Drafteado en 2003, en el mítico Draft de Lebron, Melo, Wade y compañía, Joe La Toalla, lleva ya casi 11 años en la liga, hoy nos sentamos con él para que nos cuente cuales han sido sus anecdotas e impresiones en estos años como toalla en la NBA.
– Llegaste en 2003, drafteado por Sonics, pero mandado en trade a Detroit a cambio de un banderín, un balón y un bote de Gatorade, cómo fue este cambio nada más entrar?
Complicado, me gustaba Seattle, ciudad húmeda y con mucha necesidad de mis servicios, pero en Detroit tuve sin dudas mis mejores años… con Milicic.
– Cuentanos, como fue esa relación con el serbio?
Un sueño hecho realidad, toda toalla sueña con algo así, es decir, un jugador que te agite bien y encima un jugador con mucha gente fijándose en él. Darko me trataba como su mejor amigo, que realmente lo era, ya que apenas se comunicaba con nadie y claro yo era su confidente mientras él veía los partidos en el banquillo.
– Llegaste a Lakers, un equipo que enseguida te asignó a… Adam Morrison, otro número alto de Draft y que llegaba a LA, con muchas expectativas, cómo te acoplaste a este nuevo rol?
La verdad es que me costó un poco, sobre todo por la forma de ser del propio Morrison, pero al final todo fue genial. Lakers ganó dos anillos y la contribución nuestra fue primordial, animando desde el banquillo como el que más e incluso en un partido Adam me lanzó a Kobe que necesitaba secarse las manos antes de un tiro libre, fue un gran momento, pero en enseguida Morrison se secó el sudor, y me devolvió a la realidad…
– El pasado año en Bulls, fuiste la toalla de Scalabrine, cómo fue relacionarse con un mito?
Llegar a los Bulls fue algo que ni pensaba. en un principio me asignaron a un Rookie, pero Scal sabía de mis servicios y enseguida me consiguió, pasamos unos grandes momentos en el banquillo y ya cuando salía a jugar, yo me emocionaba al ver que tanto tiempo agitándome servía para algo, fue emocionante y me costó mucho salir de allí…
A veces me dejaba a Noah, eso no me gustaba tanto la verdad, no me gusta el pelo de Noah en comparación a los ricitos de Scal.. no había color…
– Hablamos de esa salida de los Bulls…
Scal me comentó que se iba a retirar y yo acaba contrato, con lo cual dude también en retirarme y acompañarlo, pero vinieron Blazers, prometiendome buenos rookies… y allí que me fui.
– Y allí conociste a Claver…
Y me devolvió la alegría que había perdido con la retirada de Scalabrine. Me lo asignaron a princio de temporada y aunque tenía dudas, veía que podría ser interesante, ya cuando empezó la liga, mis sueños se vieron cumplidos. Claver está conmigo la mayoría del tiempo y disfrutamos como enanos animando al resto del banquillo, ahora tengo miedo que se vaya a la D-League y acabe nuestra relación y su forma de agitarme en el banquillo con cada punto de Lillard.
– Cómo se presenta el futuro?
La verdad es que probablemente me quede en la NBA aún más tiempo, la llegada a Blazers me ha alegrado, viendo que todavía un buen toallero es posible, pero el futuro dirá.
– Te agradecemos estos momentos que has tenido con La Crónica Desde El Sofá, ya que sabemos que tus obligaciones apenas te dejan tiempo para nada…
Gracias a vosotros! la verdad es que os sigo por Twitter y estoy un poco al corriente de todo, pero como bien dices, una toalla tiene que estar casi 24 horas preparada para todo, ahora con la semi lesión de Claver tengo que estar atento a cualquier movimiento…