Buscando el valor de cada tiro

La NBA han volcado recientemente más datos de los que genera el sistema de cámaras SportsVU a la página oficial de estadísticas, y ahora, podemos tener acceso a una serie de datos adicionales sobre cada tiro lanzado esta temporada.

Lo que nos permiten en este caso es manejar estadísticas como la distancia del defensor más cercano al tirador (y la identidad de este), el tiempo restante en el reloj de posesión, el número de botes que emplea el jugador antes del tiro, y el tiempo que tuvo la pelota en su posesión antes del lanzamiento.

Con todos esos datos, nosotros hemos construido un pequeño juguetito para estimar las probabilidades de meter un tiro en la NBA, que añade a la distancia, información sobre la distancia del defensor y el tiempo que falta en el reloj de posesión. Para elaborar este modelo hemos utilizado tiros a más de dos metros del aro (los tiros cerca del aro necesitan una serie de consideraciones adicionales que ya exploraremos), y está pensado para casos «normales», no será tan representativo en los extremos.

El modelo no tiene en cuenta una serie de variables importantes como la identidad y las características del tirador en particular, o la del defensor, simplemente intenta representar los valores medios, y creemos que ayuda a entender a comprender el valor de elegir buen tiro, en cuanto a distancia, ritmo y soledad del tirador. Estos son, aproximadamente, que cada metro de distancia a la canasta, el tiro es un 7% peor; cada metro que se aleja el defensor, el tiro es un 9% mejor, y por cada segundo de posesión que se ahorre, se mejora un 0.5-1%.

Pero qué mejor manera de explicar el modelo que invitaros a explorar en el siguiente área interactiva, a calcular la probabilidad de acierto moviendo al atacante, al defensor y ajustando el reloj de posesión.







Además de enseñaros este juguete, podemos utilizar el modelo para estimar estadísticamente, qué quintetos escogen mejor los tiros. Os recordamos de nuevo, que el modelo, tal y como lo utilizamos, tiene una serie de lagunas. Ya sabéis que, lo más importante, no estamos ajustando a la habilidad del jugador. No es lo mismo, por ejemplo, un triple frontal con un defensor a dos metros para Josh Smith que para Kyle Korver, así que por un lado hablaremos de elección o creación del tiro, cuáles son buenos filosófica o teóricamente hablando, y por otro lado de acierto, cuántos se meten en realidad. Por otra parte es indudable que los tiros a más de dos metros son una pequeña parte del baloncesto, y tienen efecto en más áreas del juego que aquí no se pretenden controlar. De todas maneras, una buena puntuación en el modelo significa que el equipo está eligiendo bien desde que distancias lanzar (contando con el añadido del punto adicional del triple) y/o está logrando que sus tiradores tengan separación con el defensor y/o están siendo rápidos desarrollando las jugadas.

Obviamente estas cosas no son siempre positivas de manera universal. Un jugador puede tirar muy liberado porque el defensa sabe que está fuera de su rango. O un tiro tempranero ha podido ser algo precipitado. Este modelo no nos dará una cifra perfecta e indiscutible, pero como todos, ayuda como argumento en una conversación, o nos permite proponernos estudiar más de cerca los resultados o la situación de un equipo o jugador en particular. Hemos analizado con él a los 31 quintetos con más de 150 tiros a más de 2 metros, tanto en ataque como en defensa, y ahora os presentamos algunos resultados.

Creo que no sorprenderá a mucha gente que el quinteto que mejor elija los tiros de manera teórica venga de Houston. Beverley, Harden, Ariza, Motiejunas y Howard, han tirado de 3 en 120 de las 183 ocasiones procesadas, y eso les lanza a la primera posición del modelo. De hecho, son los únicos que rompen la barrera de más de un punto esperado por tiro. Si bajásemos el requisito de número mínimo de tiros a 50 de manera excepcional, para buscar más ejemplos así, sólo cuatro quintetos superan la esperanza de un punto por tiro, y tres son de los Rockets, incluido este. La otra excepción es el quinteto de los Hawks con cinco jugadores capaces de tirar de 3, con Sefolosha y Antic en lugar de Carroll y Horford.

De todos modos, en la práctica, este no es el mejor quinteto tirando a más de dos metros del aro de la Liga. Curry, Thompson, Barnes, Green y Bogut están anotando 1.15 puntos por tiro, pese a que el modelo les asigna una esperanza de 0.98, que es ya de por sí la segunda mejor de las 31 analizadas, sólo por detrás de Houston. Son los que mejor están desafiando a la teoría, anotando un 17.9% más de lo que deberían, y además, o más bien, gracias a ello, porque todo influe, pueden elegir buenos tiros. No es de extrañar que este grupo sea el que tiene el mejor índice ofensivo de la Liga.

Les siguen muy de cerca en cuanto a «acierto» sobre el modelo el quinteto titular con el que inició la Liga Phoenix, con Marcus Morris y Miles Plumlee acompañando a Dragic, Bledsoe y Markieff, y el también antiguo quinteto de los Celtics con Rajon Rondo y Tyler Zeller. Pero como ambos equipos elegían o creaban peores tiros que Golden State, pese al acierto sobre el modelo, están lejos de los Warriors en cuanto a puntos por tiro, con 1.06 y 1.07 respectivamente.

Si nos fijamos en la tabla de índice ofensivo para comparar con nuestro modelo, los únicos quintetos que siguen de cerca a los Warriors son los dos de los Clippers, uno con Matt Barnes, y otro con Jamal Crawford. El titular, con Barnes, es el segundo mejor de la Liga en cuanto a puntos por tiro a más de dos metros, con 1.07 ppt. No están entre los mejores en selección teórica, pero si están mostrando un acierto por encima de la media. Por su parte la versión con Jamal Crawford sólo produce 0.98 puntos por tiro. Pese a que el acierto es también mayor que lo esperado, la selección es sensiblemente peor. Eso sí, la presencia de Jamal ayuda de otras maneras a los Clippers, creando más oportunidades cerca del aro y mediante tiros libres que aquí no vemos, y el resultado final de ambas está a la par.

En el otro extremo, está el quinteto formado por Kemba Walker, Lance Stephenson, Gerald Henderson, Al Jefferson y Cody Zeller, del que sólo podríamos esperar 0.85 puntos por tiro. Y en este caso, no es que el acierto haya ayudado, ya que en realidad sólo han obtenido como recompensa 0.78 puntos por tiro. No es de extrañar, viendo los datos, que tengan el segundo peor índice ofensivo de los quintetos que han estado más de 150 minutos en pista.

Sólo hay un quinteto peor en ataque, el de Wizards, con Garrett Temple sustituyendo a Bradley Beal, que pese a haber elegido mejor los tiros que los Hornets en teoría, son el grupo de cinco con peor acierto sobre lo esperado, un 11% menos.

También podemos utilizar esta herramienta para evaluar a las defensas. Y si miramos los números, vuelven a ser los Warriors, con Bogut en el medio de la zona, el quinteto que obliga a los rivales a los peores tiros en cuanto a distancia a la canasta, al defensor, y tiempo de reloj de la Liga. En media, los rivales podían esperar 0.88 puntos por tiro a más de dos metros frente a Golden State, y sólo han anotado 0.82.

Pese a ser los mejores forzando los peores tiros en teoría en defensa, un par de quintetos, han sido mejores en la práctica. El titular de Sacramento sólo ha permitido unos microscópicos 0.78 puntos por tiro, y sus rivales anotan un 15% peor de lo esperado frente a ellos. Los Kings convierten a sus rivales en los Warriors inversos, y esta situación merecería una revisión más profunda, aunque desde la vuelta de Cousins, están regresando a la media. Los Blazers, que este año están entre los mejores equipos en defensa de la Liga, eran en su versión con Robin Lopez, quintos en esperanza de tiro en contra teórica, y segundos en puntos por tiro en contra en la realidad.

Tres quintetos que están en teoría forzando a los ataques rivales a tomar malas decisiones, pero que se están enfrentando a un mayor acierto de lo esperado son el titular de los Bulls y dos de los más jóvenes de la Liga: el de Orlando con Elfrid Payton en lugar de Victor Oladipo, y el de Utah con Enes Kanter y el lesionado Alec Burks. Por otro lado, el quinteto que vuelve a aparecer como afortunado, es el último de los Celtics en la era Rondo. Ese grupo ya roto superaba por 7.8 puntos por 100 posesiones a sus rivales, pero a la vista de estos datos estaban seguramente predestinados a regresar un poco a la media. Ainge no se ha cargado un aspirante.

El peor equipo en cuanto a selección de tiro rival teórica no debería ser una sorpresa, son los Lakers con Lin y Boozer, pero en la práctica reciben más puntos por tiro lejano (1.05 vs. 1) con Ed Davis y Ronnie Price. Los Raptors y los Pistons con Josh Smith de ala-pívot son otros de los quintetos que peores tiros conceden.

Para terminar, os dejamos con la pinta que tiene un tiro perfecto. Irónicamente, el mejor tiro para nuestro modelo, no llegó a entrar. El triple que os hemos enlazado de Patrick Patterson desde la esquina izquierda, sin ningún defensor a menos de 7 metros, y con 19 segundos de posesión, tenía una probabilidad de entrar del 61%. Por lo tanto, de ese tiro esperábamos 1.82 puntos, de los que no subieron a la cuenta de los Raptors ninguno.

En el otro lado del espectro, para encontrar el peor tiro de lo que llevamos de temporada, tenemos que irnos a Detroit, y ¡sorpresa!, no fue Josh Smith. El deshonor corresponde a Caron Butler, y lo que tuvo que hacer aquí a 6.8 metros, con sólo 3.1 segundos de posesión, y Otto Porter encima. El modelo sólo le auguraba unas opciones del 30% de entrar, y al ser un tiro de 2, 0.6 puntos esperados. También se quedaron con ninguno.

Creando los Sacramento CherryPickers

Esta mañana, leer las noticias NBA era sinónimo de llevarse una sorpresa. Los Kings destituyen… ¿AHORA a su entrenador?

Sí, Ranadivé y D’Alessandro se cobraban la pieza de Mike Malone, entre otras cosas, por «diferencias estilísticas». El dueño y GM quieren jugar rápido, y Malone prefería ser un poco más… ¿clásico?, y en cuanto han podido, meningitis del jugador franquicia mediante, se lo han cargao. Y el problema no es sólo que quieran jugar rápido como los Suns o los Nuggets… los Kings están experimentando internamente para cambiar la manera en la que se juega al baloncesto profesional americano. Sin exagerar.

Para entenderlo tenemos que fijarnos en dos equipos de baloncesto underground. La primera experiencia de Vivek en el deporte de la canasta fue entrenar a un equipo de niñas, donde jugaba su hija, en el instituto. No iban sobradas de talento, así que Ranadivé, asesorado por la familia Craig (ex-jugador de NFL, y su hija, jugadora de NCAA), trató pensar fuera de lo establecido, e imponer reglas contra la corriente. Una: Redwood City presionaría todos los saques rivales, sin poner un defensa delante del balón, para poder ser 5 contra 4. Si el equipo rival lograba sacar, la siguiente misión era evitar que cruzaran la mitad de la pista en el tiempo reglamentario: presión a toda la cancha con dos-contra-uno’s. Se hinchaban a robar balones, meter canastas fáciles ante la confusión, y su estrategia hizo tanto ruido que el gigante Malcolm Gladwell le dedicó un señor artículo en la revista más pepi del mundo mundial, The New Yorker, y ahora a ver quien le quita la idea al tío de que no es un genio del deporte.

El otro caldo de cultivo de lo que podrían ser los nuevos Kings no está en Silicon Valley, sino en una universidad, un pequeño college en realidad, de Iowa. Allí, los Pioneers de Grinnell, llevan años jugando el baloncesto más rápido de la III División de la NCAA, y quién sabe si del mundo. Dirigidos por Dave Arseneault, hablar de up-tempo se queda demasiado corto (y lento) para lo que ellos hacen. El objeto de este entrenador era tirar 100 veces por partido, y para ello no escatimaba recursos: presión a toda cancha, órdenes de tirar antes de que pasen los 12 segundos de reloj, cargar con todo el equipo el rebote ofensivo, y cambiar quintetos completos cada dos minutos para que las piernas de sus jugadores estén frescas. ¿Recordáis el jugador que hace un par de años metió 138 puntos en un partido? Jack Taylor jugaba en Grinnell.

¿Y cuál es la conexión de Grinnell con los Kings? David Arseneault JR, hijo del entrenador de Grinnell, y antiguo jugador y asistente del college, lleva las riendas de los Reno Bighorns, el equipo que los Sacramento Kings tienen asociado en la D-League. Los Bighorns están tirando 111 veces por partido, y promediando 140 puntos. Eso es un 13% y un 18% respectivamente más que el segundo en cada categoría, los Rio Grande Valley Vipers, otro equipo probeta asociado nada menos que a Houston.

Lo de que los Kings querían jugar rápido echando hostias se lleva gestando (dos) años, lo que explica aún menos por qué pusieron el equipo en manos de Malone. Los Kings de hecho, han flotado la idea a Zach Lowe en su día, y hoy a Woj, de que hay intención de probar otra pirueta más, el más difícil todavía… ¡jugar cuatro contra cinco en defensa, dejando a un jugador de palomero en ataque!

Y ya sólo la posibildad de ver esto desboca nuestra imaginación. En primer lugar, poner los frenos: veo difícil hacerlo, y más aún que funcione. Los ataques NBA son muy sofisticados para atacar a un hombre menos, y los jugadores, muy talentosos para caer habitualmente en trampas de presión y dos-contra-uno.

Por otro lado, también son demasiado atléticos como para recuperar en defensa. No es lo mismo atacar de manera sorpresa, como hacen algunos jugadores en la Liga, que esperarlo posesión tras posesión. Si pusieras como regla mandar a tu último hombre siempre de vuelta contra los Palomero Kings en cuanto el tiro salga, podrías parar muchas de estas intentonas con éxito. Tengamos en cuenta que, primero, el tiro tiene que llegar al aro, lo que en suspensiones, no es un tiempo despreciable. Después hay que luchar por el rebote, o sacar desde línea de fondo. Y por último, que el balón cruce toda la pista. Estas tres tareas conllevan un tiempo mínimo de 3-4 segundos, lo suficiente para que un jugador regrese. Por supuesto, en alguna jugada lograrían batirle, y podría haber confusión entre quien es el encargado de bajar. La preocupación por regresar podría hacer que ese ataque rival actuara con precipitación. Y cómo y cuándo es mejor rebotear en ataque frente a los Kings obligaría a los equipos a desempolvar las estadísticas de SportsVU. ¿Pero serviría para meter más de lo que recibes?

Ese no es nuestro problema, y la cosa es que Ranadivé tienes ganas de probarlo. Y en esta vida, hasta que no le has dado un mordisco, no puedes saber si te gusta. Hay quien prefiere ahorrarse la dentallada porque sabe que no va a funcionar. Pero a un tío que se presentó en el MIT con 100$ y enfrentado al gobierno de su país, porque ese era su sueño, no se va a cortar.

Y aquí estamos nosotros para ayudarle. Construyamos juntos, los Sacramento CherryPickers

Pieza número uno – DeMarcus Cousins: El niño mimado, el jugador franquicia y si los Kings quieren jugar cuatro-contra-cinco en defensa, necesitan un protector del aro y reboteador, y pocos ocupan más espacio que Cousins.

Por supuesto, no es el pívot ideal para este sistema, pero ¿alguien se imagina a este equipo dejándole marchar? Si los Kings apostaran al 100% por esta bendita locura, lo normal sería que sí, que buscaran otro pívot más rápido, quizá incluso un ala-pívot reconvertido, y poner a Cousins en el mercado les podría conseguir a prácticamente cualquier jugador para esta misión (menos el perfecto, Anthony FUCKING Davis)

Tener a Cousins en nómina, además conllevaría otro problema. Si no está corriendo campo arriba, campo abajo, no tendrá oportunidades de anotar. Sería un arma principalmente defensiva, algo que su ego no llevaría muy bien, y sería difícil que tuviera compromiso en un lado si no va a recibir el balón en el otro. Pero… ¿si el palomero se quedara la jugada completa completa en el otro lado? ¿Podría ser Cousins ese jugador? Para empezar, ya tiene experiencia, al principio de su carrera pasaba más tiempo en la canasta contraria protestando al árbitro que en la suya. Por otro lado, es un objetivo grande para recibir pases, que tras atravesar la longitud completa de la pista, podrían llegar con poca precisión. Y su habilidad para postear le permitiría tener una ventaja para anotar aunque el rival llegara tiempo, a no ser que le mandaran al pívot de vuelta, con el desgaste que eso supone. De hecho, Cousins podría ser el jugador que te obligara a atacar a los 4 de Sacramento… con sólo otros cuatro.

El motivo principal para quedárselo es que si el experimento falla, y seamos francos, hasta Ranadivé tiene que saber que la probabilidad, aunque no sea nula, está en su contra, regalar a Cousins sería uno de los mayores ridículos de la historia de la Liga. Hasta un suicida tiene que tener Plan B.

Pieza número dos – Nik Stauskas Ey, no estoy seguro lo más mínimo que Stauskas vaya a ser titular en la NBA, pero tampoco de lo contrario. Poner a un jugador al que le cuesta defender cinco contra cinco, con un compañero menos en pista, no suena bien. Y lo cierto es que aunque no sea atlético, viene genial tener un triplista para apoyar a los atletas, porque la contra secundaria da lugar a muchas oportunidades de tiro tras pase según se llega. Pero mirad este vídeo sobre lo que fue la noche del Draft en las oficinas de Sacramento

Después de verlo, viajad conmigo al momento 6:41. Justo antes de dar por confirmado el nombre de Stauskas, Ranadivé tiene la cara amarilla, como si algo le hubiera sentado mal. ¿Mi teoría? Se ha hecho mucho daño al levantarse de la mesa. Por algún extraño motivo, Vivek tenía ganas de darle la «California Welcome» a Nik Rocks, y se la va a dar. No hay otro jugador más irremplazable en los Kings mientras Vivek mande.

Pieza número tres – Juanma López Iturriaga. Chris Mullin, out; el presentador de Inocente, Inocente, in.

Pieza número cuatro – Rajon Rondo Un palomero no es nadie sin un outlet pass. Pocos pasadores mejores y más precisos a larga distancia que Rondo

Por los cuernos de Belcebú.

Además, Rondo aporta dos cosas que serían imprescindibles, carga genial el rebote defensivo, y pocos jugadores emplean menos tiempo entre coger el rebote y enfilar la otra canasta como él. Y si los Kings defendieran con uno menos, habría que suponer un sistema semi-zonal. En él, la defensa consistiría más bien en entorpecer líneas de pase, causar caos, e ir por libre, cosas en las que es un maestro. Además, está en el mercado.

El problema con Rondo: el esfuerzo. Como estos Kings seguramente estarían mucho el TV nacional si esto funciona, y esto le permitiría acumular asistencias a cascoporro, primera y última misión en su vida, no habría problema. Vamos, D’Alessandro, tráetelo ya. Objetivo número uno.

Pieza número cinco – Josh Smith El oscuro objeto de deseo del equipo directivo de los Kings, y una de las razones por las que se empezó a gestar el divorcio MaloneD’AlessandroRanadivé.

Uno de los jugadores que más han caído en desgracia en toda la Liga, seguramente no encontraría otra situación mejor que los Palomero Kings. Rápido y atlético, check. Buen pasador, check, y cuanto más largo y claro este el pase mejor. Sistema caótico en defensa que le permitiría poner tapones volando desde la ayuda, check. No se puede tirar piedras de cinco metros a media pista, cinco contra cinco, ¡re-que-te-check!

Y otra de las razones por las que se le ha relacionado con los Kings desde hace un tiempo, junto a Rondo es su amistad común: antiguos compañeros de Oak Hill. De hecho, viendo lo perfectos que son estos dos jugadores para un sistema suicida, empieza a estar un poco más claro que hayan aparecido tantos rumores relacionándolos con los Kings. ¡RANADIVÉ SABÍA LO QUE HACÍA DESDE HACE MUCHO TIEMPO!

Luego recordamos lo de Rudy Gay, y se nos pasa.

Pieza número seis – George Karl Uno de los nombres que más han sonado en las últimas horas, porque hablar de juego rápido y caótico y banquillo, es decir George Karl. Además, por la hostia pasivo-agresiva que se lleva de Woj, que hoy nos contaba que GK ha estado intentando meterse en todos los huecos que se han ido abriendo, y los que no, a lo Bill Cosby, estaría dispuesto.

Lo de mezclar tanta personalidad complicada con un entrenador al que no le gustan las gilipolleces es el único motivo en contra. Pero para eso hemos puesto a Itu de enlace con la plantilla, unos chascarrillos, y solucionado.

Y lo más importante: fuera Ty Corbin. Es el único entrenador de la NBA al que si mandas a la panadería, en vez de una baguette, volvería con cinta de carrocero. Ese es el nivel.

Pieza número siete – Corey Brewer Hablar de palomero en la NBA, es hablar de Corey Brewer. Sus canastas a pase de Kevin Love fueron un exitazo de GIF’s y Vine’s a lo largo de la Liga, y no hay jugador más dispuesto a pillar a la defensa en fuera de juego. Perdón, desprevenida. Que aunque lo hayáis entendido todos, luego me llamáis futbolero, como si fuera el mayor pecado capital de la Historia.

El problema es que… ¡hay mercado por Corey Brewer! Primero Cleveland, que lógicamente quiere volverlo a juntar con Kevin Love (otro sueño húmedo de los Palomero Kings, pero fuera de mercado también), y que podría ponerle a defender escoltas, algo para lo que está mejor preparado que para enfrentarse a aleros. Y segundo, Houston, ya que Daryl Morey tiene una excepción de traspaso que le quema en las manos, y ha decidido que va a intentar que todo jugador de la Liga haya pasado por sus manos, en clara competencia a las Kardashian. Eso sí, antes del día 19, por si tiene que volver a traspasarlo, que uno no llega a hacerse con todos si los aguanta toda la temporada.

Pieza número ocho – Bojan Bodganovic No es especialmente rápido, pero pocos jugadores más inteligentes para saber cuándo correr en la clase media que él. Tiene la mentalidad para ello, puede servir de intermediario para dar la asistencia cuando el pase a toda la cancha sea tapado, y es más que capaz de meter el triple como trailer. En la NBA sólo juega bien en casa, pero bueno, eso nos soluciona 41 partidos.

Pieza número nueve – Cory Joseph El jugador más rápido y ¿obtenible? de San Antonio, y además puede compartir todos los secretillos del equipo que mejor interpreta el baloncesto en general, y la contra secundaria en particular.

Pieza número diez – Darren Collison Ya van tres bases, pero es que este ya lo tenemos en casa, es un Speedy de la vida (Gonzalez, no Claxton), y el sistema palomeril elimina su mayor debilidad: la pérdida botándose en su propio pie. Lo de la defensa si eso ya tal.

Pieza número once – Mason Plumlee Necesitamos más hombres altos, que encima son los que más rápidos se cansan, y Plumlee es un especimen hiperactivo al que Hollins tenía metido hasta hace nada en la perrera. Además, como le vamos a quitar a Rudy Gay, Cousins necesita otro compañero para recordar aquella vez que fue Campeón del Mundo.

Pieza número doce – Thomas Robinson …y no hay hombre alto más rápido que él. Portland no ha ejercido su opción el año que viene, así que básicamente lo han descartado de verano en adelante. No es que vaya a costar, qué sé yo… la quinta elección del Draft de 2012 justo por encima de Lillard, Barnes, Ross y Drummond.

 

Pieza número trece – Víctor Claver Si me encontráis otro jugador que no entre en los planes de su equipo con más potencial, capacidad atlética y de pase, y que se lo fuera a pasar mejor jugando rápido que él en la Liga, me lo decís. Y vendría en el pack Robinson. Claver ha nacido para jugar en los Palomero Kings

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Pieza número catorce – Derrick Williams Porque se supone que era atlético y no nos darían por él ni unas Lay’s al punto de sal. Nos lo comemos con patatas (chiste no intencionado).

Pieza número quince – Sim Bhullar Porque mantener en un equipo de D-League en el que te chuscas 111 tiros por partido a un tío de 2.26 metros y 160 kilos, es porque has descubierto algo que el resto de los mortales no alcanzamos a comprender todavía, pero que algún día será revelado ante nosotros. Bhullar, estás dentro.

Pues eso: cambiamos a McLemore (con todo el dolor de mi corazón, porque está jugando bien, pero hay que dar para recibir, y no hay mejor activo en este equipo), Gay (esto me recuerda que a lo mejor no hay que dar para recibir), Thompson, Landry y compañía, por Rondo, Josh Smith, Brewer, Bogdanovic et al, llamamos a Karl, le montamos un salón de cartón-piedra a Itu para que comente la jugada con Vivek y Shaq… y a campeonar, señores

Cosas en las que estaba muy equivocado

Tras dos semanas, ya es momento de reconocer que hay una serie de cosas en las que uno se ha equivocado en la previa de la temporada. Y como rectificar es de sabios, grandes jugadores, y personas que nos hacemos querer pasar por lo primero… ¡allá vamos!

Bueno, todavía no. Primero, recordar que hoy hemos lanzado nuestro spin-off zapatillil: El Calzador de La Crónica. Si te va ese rollo, échale un ojo, y ponlo en Favoritos, porque es un imprescindible.

Ahora sí.

Los Kings están vivos, ¡vivan los Kings!

Aunque perdieran anoche contra los Thunder B, en el camino al 5-2 los Kings ya se han pasado por la piedra a los Blazers, los Clippers en Los Angeles, los Suns en Phoenix y a (lo que queda de) los Nuggets en Denver, en el segundo partido de un back-to-back.

McLemore, Gay, Thompson y Cousins han pasado de perder de 6.5 puntos por cada 100 posesiones los más de 350 minutos que estuvieron el año pasado en pista, a ganar de 12.2 en los poco más de 100 minutos este. Un cambio de 18.7 puntos por 100 tras sustituir a Isaiah Thomas, por un jugador al que Mike James mandó a la suplencia hace sólo dos años.

En Sacramento casi todo permanece aparentemente igual. Cuatro de los cinco titulares, más Landry y Evans desde el banquillo, y Mike Malone como coach, repiten del año pasado. Esta continuidad, unida al hecho de que unos cuantos bases All-Star o casi han desfilado frente a los Kings sin descarnarlos, y las quejas de los jugadores de Sacramento antes de la temporada sobre lo chupón que IT era, hacen crecer la figura de Darren Collison, simplemente por ser el elemento diferente más reconocible.

La cosa es, que el quinteto titular de los Kings, está anotando peor (97.9 puntos por 100), a como lo hacía el año pasado con el nuevo base de los Suns (102.6), y tanta historia pre-temporada sobre como el equipo pasaría más y mejor se ha quedado en nada: el quinteto sólo ha tenido circulación fluida en momentos muy puntuales. La diferencia en realidad está en los 25.8 puntos por centenar menos que reciben. Si piensas que esto es sostenible a semejante escala y/o culpa y producto de Darren Collison, tengo unas preferentes que venderte.

Michael Malone es un entrenador cuyo punto fuerte es preparar un equipo defensivamente, y pese a que ha tardado un año, parece que está camino de lograrlo. No hizo caso a la propuesta de su propietario de jugar con 4 jugadores en defensa, y dejar a uno de palomero en ataque, y en su lugar decidió continuar donde lo dejó el año pasado, con el esquema conservador en el que los hombres altos esperan los bloqueos cerca de la pintura, que se está imponiendo en la Liga.

Y es que lo de los Kings hasta ahora es una cuestión de esfuerzo y desarollo interno, no de cambio en la filosofía.

Siguen mandando jugadores al rebote ofensivo, manteniéndose al igual que la temporada pasada como el 4º equipo que más porcentaje de rebotes en ataque coge, y permitiendo aproximadamente el mismo número de contras. Como si de brujería se tratase, durante estos siete partidos, promedian el mismo número de pérdidas rivales (13.9) y tiros libres en contra (26.7) que el pasado año, ambas entre las marcas más mediocres de la Liga. Están permitiendo más triples desde las esquinas que el año pasado y ya no son el equipo que menos tiros por partido recibe cerca del aro… ¿Cómo lo hacen entonces?

Estando más cerca de la acción. La semana pasada, la NBA sacaba nuevas estadísticas sobre los tiros lanzados: defensor más cercano, distancia de este, número de botes antes del tiro… No he tenido el tiempo y las herramientas de rebuscar mucho entre estos datos, pero un adelanto: sólo los Knicks defendieron un menor número de tiros totales con un defensor a un metro o menos del tirador que Sacramento.

Este año están sobre la mitad de la tabla, habiendo defendido a un metro o menos en 7 partidos, los mismos tiros que defendieron el año pasado en 8 (¡Los Kings, esta semana con un 15% de defensa más!)

La suma de un año más de Cousins y Thompson jugando juntos, tener a Rudy Gay involucrado desde el principio en los entrenamientos y reglas de Malone, McLemore que ya no es un novato, y Darren Collison que defiende más el hombre que la línea de pase a diferencia de Thomas, son pequeñas cosas, que unidas a un poco de aleatoriedad, han dado alas a una defensa que ya no se despista tanto.

Y el propósito de enmienda de Cousins es fundamental en defensa. Olvidaos de si hace o no cinco técnicas (no lleva ninguna, por cierto): que no se quede a protestar en campo contrario cada vez que un ataque no sale a su gusto, y llegue tarde y mal, o fuera de tiempo, a defender, es muy importante para este equipo. Cuando está en su posición, los Kings saben que pueden ayudar menos, lo que acaba siendo más. Si tienes un protector del aro legítimo en cada posesión, algo en lo que DeMarcus se ha terminado de convertir este año, tu defensa puede ser más simple y efectiva.

Y sobre Cousins, en ataque… pues no está haciendo nada que no hiciera el año pasado. Saca alguna falta más y el respeto que se ha ganado para cobrarse esos pitidos a favor extra, también está ayudando a que tenga que protestar menos, enñazando con lo anterior. Pero es prácticamente el mismo jugador que el pasado año en ese lado de la pista. Simplemente, no estábamos prestando atención.

Los Cavs dominarán la Liga desde el primer día

Un momento, un momento. Está predicción no es mía. Crecer cuesta, y a quien no haya sufrido al principio, es la excepción. La sorpresa será como sigan pasando las semanas y sigan siendo mediocres.

Los Mavs no son un aspirante

En octubre veía a Dallas como un gran equipo, candidato a dar mucha guerra, pero un escalón por debajo de los 6 mejores. Dieron una gran imagen pese a caer en San Antonio, y tras deshacerse de Utah, New Orleans y Boston con precisión quirúrgica, parecía que nos habíamos equivocado: Dallas estaba jugando, junto a Golden State, el mejor baloncesto del Oeste, con mejor pinta incluso que los imbatidos Memphis y Houston. Ahora, dos derrotas después, frente a Portland y Miami, hay que repensarse esta afirmación.

¡Porque así es está época! Nada mejor que las dos primeras semanas de competición para sobrerreaccionar a cualquier cosa. El ataque de los Mavs es el mejor de la Liga por 100 posesiones hasta ahora, y esto no es nuevo: ya fueron el mejor equipo tras el parón del All-Star la pasada campaña. El problema es que este equipo tiene la quinta peor defensa de la Liga, y de continuar así la cosa, no pinta nada bien para las aspiraciones de los de Mark From Cuba.

Pero los fallos se corregirán con la disciplina, el tiempo (el equipo ha cambiado a tres de sus cinco titulares) o una mayor atención al esfuerzo (los Playoffs son otra cosa). Tyson Chandler está intimidando como la última vez que estuvo en este equipo, y con una defensa como la suya en la pintura, los Mavs no tendrían que estar en esta posición. Pero el perímetro está concediendo muchas oportunidades, dejan sin defender demasiados tiros, y es una impresión personal, que pese a que los números reboteadores de Chandler en defensa se mantegan en línea con los de otros años, está descuidando el trabajo en este aspecto, y los rivales tienen muchas segundas oportunidades frente a Dallas.

Pero al igual que a Cleveland, con la cuarta peor defensa, nos equivocamos: este equipo puede aspirar a todo. Y quizá deberíamos dárselo también a Memphis, aunque en este caso, su problema, es el contrario. Ni con Marc como anotador a tiempo completo.

Los Lakers son una puta banda, especialmente en defensa

Humm… esa predicción parece correcta. Un minuto de silencio por el limbo al que van a ir las felaciones prometidas si llegaban a las 47 victorias. Una pregunta, ¿Nash también tendría derecho a una Peter Pan? ¿Estará esperando oficialmente a las 36 derrotas para retirarse?

Los Celtics son entretenidísimos…

…y hasta aquí podemos leer. Pequeño resumen de lo que ha sido este inicio de temporada en Boston.

  • Ganan a los Nets acumulando una ventaja máxima de 29
  • Pierden en Houston, llegando a estar 26 abajo en el marcador
  • En Dallas van perdiendo de 31… pero se ponen a 1 a falta de 39 segundos
  • Pierden con Toronto y ganan a Indiana en casa, en partidos igualados hasta el final
  • Y se llevan una victoria de Chicago sin Rajon Rondo ni Marcus Smart.

Van 3-3, pero han jugado contra 6 equipos de Playoffs, 5 de los cuales tienen pinta de repetir este año. Tienen el 7º mejor ataque de la Liga pese a estar metiendo sólo el 30.7% de sus triples. Son un equipo voraz en rebote en ataque (1º en la Liga, y con margen), y en defensa (5º), pese a su fragilidad interior, y lo fácil que el rival les anota en la pintura. Si alguien sabe qué va a pasar en su próximo partido, que lo diga, porque yo no tengo la más mínima pista.

Han pasado de la mitad de la tabla en ritmo a ser cuartos: Brad Stevens se ha soltado el pelo a lo Olynyk, ha dejado el micro-control obsesivo a un lado, y a cambio ha conseguido que la chavalada juegue con intensidad y agresividad, sea cual sea el resultado.

Sigue probando con la rotación y los emparejamientos, y ya ha puesto en pista nuestro experimento pre-temporada favorito: el SmartBradleyRondo, que, como era de esperar, ha causado estragos en el rival, y para muestra los 17 puntos tras pérdida que han conseguido en tan solo 28 minutos. 16 equipos no promedian eso por partido. Además, puedes esperar encontrarte a Jeff Green defendiendo a cualquier jugador en cualquier posesión. ¿Isaiah Canaan? ¿Dirk Nowtizki? No problem, puede con todo.

Tienen demasiados puntos débiles todavía, y no son un gran equipo en absoluto, pero si continúa este nivel de esfuerzo y acierto en lo que saben hacer bien, su candidatura a Playoffs no parece una quimera. Eso sí, la baja de Smart, jugador que salta de la pantalla, hace daño a su atractivo a corto plazo.

…y hablando de tres «bases»

Contadme entre aquellos que pensaban que Jeff Hornacek no tendría las pelotas de utilizar a Goran Dragic, Eric Bledsoe e Isaiah Thomas de manera rutinaria, pese a hacerlo en pretemporada. Pues el estreno fue al segundo partido, en un final apretado contra los Spurs, y ya van 5 enfrentamientos en los que los usa (aunque sólo 14 minutos en total).

Y eso es, porque pese a la premiere fuera un éxito de crítica y público, Utah aprovechó para bajar los humos bajando rebotes. Así que, y en vista de que vuelve a ser ocasional… el jurado todavía no ha decidido en esta.

La crónica desde la Fase Final (V): La navaja de Ockham

Enuncia el principio de la Navaja de Ockham, que cuando dos teorías parten en igualdad de condiciones, aquella que tenga la explicación más sencilla suele ser la correcta. Este Mundial se podría haber desarrollado de otras maneras, pero si hubiésemos escuchado la metodológía desde el principio, lo hubiéramos tenido claro.

La explicación más sencilla en el deporte es que el mejor equipo suele ganar. Y salvo que uno estuviera muy desnortado en su hipótesis inicial, el mejor equipo es el Team USA. Y lo demostraron con creces esta noche.

129 puntos en 40 minutos en una Final, ante el equipo mejor motivado de todo el campeonato, esta juguetona Serbia de Djordjevic. El viernes llegaron a Madrid, el sábado atendieron compromisos promocionales, entrenaron un poco y dieron una vuelta por la ciudad, el domingo conquistaron, y vuelta a casa, fiesta mediante.

Serbia empezó fuerte, con Teodosic tan enchufado como en los dos partidos anteriores, y abrieron con un parcial 15-7 culminado por un 2+1 de Raduljica. Moviendo el balón hasta poner a Teodosic en posición favorable para penetrar, y dejando que este decidiera si soltarla a un cortador solitario o terminar la jugada él, parecía que Serbia había encontrado algo que explotar una y otra vez en USA, que además tenía a Anthony Davis en el banquillo con 2 faltas.

Pero es lo que tiene este rival. Se va Davis pero entra Cousins, y como reconoció Coach K después, ayuda a cambiar el partido «en cinco jugadas buenas«. Más acostumbrado a proteger el aro, su presencia permitió parar en un par de ataques seguidos a los serbios, y además estuvo atento para volver a lanzar al equipo a la contra nada más coger el rebote con pases largos. Hemos comentado alguna vez que una de las maneras de plantar cara a USA es defendiéndoles con un buen ataque, ya que en un intercambio de canastas, ellos no pueden correr. Obviamente, una cosa es decirlo y otra hacerlo, y en cuanto se limitó el acierto serbio, el desmorone en el otro lado de la pista fue inevitable.

Si al impacto de DeMarcus le sumas una racha inconsciente desde el triple de Harden (que forzó la segunda a Teodosic) e Irving, MVP a la postre, pues acabas siendo testigo de cómo se pone en marcha un parcial de 28-4 que acaba con el partido en el mismo primer cuarto.

Serbia siguió defendiendo en individual todo el partido (Djordjevic comentó en rueda de prensa que esa había sido su «identidad» y quería mantenerla), aunque claro, qué vas a poner… ¿una zona a un equipo que está metiendo más triples que los que está tirando? De todos modos, el partido pedía un algo, un cualquier cosa que nunca llegó. Ni siquiera la gresca balcánica marca de la casa que tan bien conocemos. Raduljica montó un conato de trifulca al volver del descanso, pero la distancia era sideral por aquel entonces, y la USA-B ha venido muy concentrada a este campeonato como para perderse en luchas ridículas.

Y todo esto fue con un Curry que no entró en calor, 14 minutos del hombre con una sola ceja que se iba a comer el mundo en esta Copa, el peor partido de lo que llevamos de campeonato de Faried, y un Rose torpón que en cualquier otro equipo que no se lo pudiera permitir habría ido al banquillo. Ganando todos los partidos de más de 20, y con una victoria media de 33 puntos, el dominio ha sido tan insultante que vuelve a traer fantasmas del pasado y preguntas a rueda de prensa sobre si el hueco que ha creado Estados Unidos con el resto del mundo se ha vuelto a agrandar.

Lo cierto es que la mejor versión de Estados Unidos, y esta es lo más parecido que puede haber a ello, vuela tan cerca del sol, que se quema, pero para volver a bajar a la tierra como una bola de luz y destrucción. Los equipos de 2008 y 2012 eran mejores, y practicaban otro tipo de baloncesto más coral, pero no alcanzaron el nirvana durante un partido importante completo como sí lo ha logrado este.

No era estúpido pensar que el combinado español hubiera tenido una gran oportunidad de vencer a USA de llegar a la Final, que ha desperdiciado. Pero ante esta versión de Estados Unidos, que era la fase de flujo de la que habla Gonzalo Vázquez hecha equipo, la pura pulsión de juego, nada podría haber hecho nadie, como mucho el equipo fantástico que se podría formar sólo con aquellos jugadores que decidieron no venir. «En otros partidos dominábamos, pero porque pegábamos acelerones. En este hemos dado un acelerón de 35 minutos» explicaba gráficamente Krzyzewski.

Ganó el mejor. Como suele pasar.

Notas desde la tercera fila

– El MVP a Irving nos pilló totalmente fuera de juego. Como habréis leído en Twitter, el voto de los periodistas se realizaba antes del tercer cuarto, a través de Internet, y en una «papeleta» virtual en la que no aparecía Irving como opción predefinida, había que meterlo de manera manual. Igual infravaloro el número de acreditados, pero en mi pequeña lista de gente cuyo voto conozco, muchos lo hicieron antes del partido-exhibición de Kyrie, otros no estaban «conectados» durante el partido, y sólo uno de los que se esperó al último momento decidió votar por el base. Supongo que la muestra que tengo no era nada representativa.

– Nosotros votamos a Faried, y en el quinteto pusimos a Teodosic, Harden, Batum, Faried y Diaw. Os contamos durante el partido por qué además, transparencia absoluta.

– Los jugadores de Serbia estaban genuinamente felices con la plata. Todos pasaron por zona mixta con sonrisa de oreja a oreja, que crecía aún más cuando se daban cuenta que nadie les paraba para hablar con ellos. Los protagonistas hoy eran otros.

– Ya me avisó David que los disfrutó en Bilbao: el banquillo USA hace el ganso hasta que Coach K se cansa, pega una voz, baja el brazo, y no se mueve una mosca. Así fue también ayer. Cuando a falta de 30 segundos Serbia empieza el trote cochinero dejando entrever que van a dejar correr la posesión entera, Krzyzewski levanta el brazo, les da permiso, y entonces ya se pueden abrazar.

– Ya vi a Woj, y creo que sabemos el secreto de su éxito. Es imposible distinguirle de un oficinista random que te encuentres por la calle. Si no nos avisa Fran Guillén, y no tuviera una pegatina que pone Yahoo! en el portátil, me voy sin tener el placer. Según bajaba por las escaleras me quedé observándole fijamente por curiosidad, de manera quizá un poco maleducada, debo admitir, y el zar del cotilleo NBA mantuvo la mirada de manera ultra-agresiva. Ahora temo que haya leído lo más profundo de mi alma.

– También pude dar las gracias a Sam Smith por «The Jordan Rules«. Yo soy más de «Playing for keeps«, pero aunque seas de Jordan, es imposible no admirar a Magic. Me dijo que va a sacar otro libro sobre Jordan el próximo mes porque «no se me ha ocurrido otra idea mejor.» Entrañable y genial. Estaremos atentos.

Sofi del día

A todos vosotros, por haber seguido nuestra cobertura del Mundial. No ha sido perfecta, y ha resultado menos espectacular que lo que uno ambicionaba, pero como dijo John Lennon, si no es apócrifo como todas las citas, «la vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes«.

El caso es que la acogida ha sido maravillosa, hemos sentido vuestro cariño, y como recompensa, sólo pensamos en cómo hacerlo mejor cuando volvamos a tener una oportunidad semejante.

Muchas gracias, de corazón.

youtherealmvp

2014 FIBA Basketball World Cup Quinteto Ideal

Nos llena de orgullo y satisfacción que la FIBA nos haya dado voz y voto para elegir al quinteto ideal, y al MVP de este Torneo, pero como dijo el narrador en los cómics, o el Tío Ben en la serie y las películas, un gran poder entraña una gran responsabilidad, y nos tomamos las cosas en serio, demasiado en serio.

Por ello, vamos a contar lo que hemos votado, y por qué lo hemos votado. En primer lugar: hay que votar antes del final del tercer cuarto. Es decir, si Serbia le liara la Mundial a Estados Unidos con Dios disfrazado otra vez de Milos Teodosic en el último cuarto, nuestras votaciones no lo reflejarían. Entiendo que se quiera saber el resultado nada más acabar el partido, pero la votación es electrónica, no tienen que recontar papelitos.

Como además somos de los que todavía van a los aeropuertos dos horas antes, nosotros queríamos dejarlo hecho en el descanso, o poco más tarde, no vaya a ser que haya susto, que tenemos ilusión por este momento. Lo habríamos hecho antes aún, pero nos parece importante tener en cuenta LA P#*@ FINAL DEL MUNDOBASKET.

Así que en primer lugar… las normas auto-impuestas:

  • Es un premio a los jugadores: Los equipos tienen ya unos premios que se llaman medalla de oro, plata y bronce. Esto se trata de escoger a los mejores jugadores. Obviamente, cuanto más partidos, y más importantes sean estos, más lo vamos a valorar, y en eso influye mucho el equipo. Pero estamos abiertos a considerar un jugador que se haya quedado eliminado pronto si su actuación fuese superlativa en comparación con el resto. (ESPOILER: no es el caso más allá de semifinales, me temo).
  • Es un QUINTETO ideal: Queremos que tenga sentido como quinteto. Imprescindible que sea algo que un entrenador pondría en pista de manera habitual, no como recurso puntual. Por tanto hay cierto margen para que haya dos bases, dos jugadores interiores parecidos, utilizar con imaginación un jugador versátil… pero con responsabilidad. No vamos a preocuparnos de que sea el mejor quinteto estrictamente en cuanto a cómo combinan de bien (tiene poco tiro, poca defensa, dos jugadores así no compartirían el balón, etc…) pero sí que sea plausible. ¿En que va a influir esto? Sólo vamos a poner dos altos, y con todo el dolor de nuestro corazón, porque a lo mejor haría las cosas más fáciles, este Diaw no lo vemos como alero. Tiene que ir por donde los dos hombres altos, con lo que ello conlleva.
  • Los méritos, los del Mundobasket: El quinteto ideal, dicho así, estaría muy probablemente formado por cinco jugadores de Estados Unidos. Pero se tienen en cuenta los méritos que están haciendo aquí, y sólo aquí. Y si por el motivo que sea, unos quitan parte del espacio y las posibilidades a otros, unos se ven beneficiados por sus compañeros, otros perjudicados… c’est la vie.
  • La defensa importa: Es mucho más difícil atacar que defender, y las estrellas son los mejores jugadores anotando por algo. Cuando uno tiene en cuenta la defensa, se puede pasar de rosca si le da igual peso a las dos cosas. Pero no tanto como el que sólo se acuerda de una. Su peso tiene, y su peso se le dará.

Así que sin más dilación, así hemos votado.

BASE. Milos Teodosic. Este puesto lo teníamos claro desde las semifinales, y a menos que se hubiera metido 18 puntos en su propia canasta en la primera parte de la Final, es suyo. Sus cuartos y semifinales han podido ser dos de los mejores partidos de su carrera, y es el líder en pista, y parte importante fuera, del mejor equipo mortal de este torneo. Además, la única competencia que tenía es la de un Kyrie Irving que ha tenido mucho menor protagonismo en su equipo hasta que incendió la Final (y que además, podríamos colocar de todas maneras en el quinteto), y Ricky Rubio si el Mundobasket se hubiera acabado la semana pasada con cuatro ganadores y estando como estábamos en España.

ESCOLTA. James Harden. Aquí teníamos a Klay Thompson hasta el descanso de la Final. Fijaos cómo estaban en minutos, puntos por partido, y puntos por tiro antes de esta noche, los exteriores más importantes USA:

  • Kyrie Irving: 24:30 minutos, 10.4 puntos por partido, 1.19 puntos por tiro
  • James Harden:  22:14 m, 13.1 ppp, 1.27 ppt
  • Steph Curry: 20:08 m, 10.8 ppp, 1.23 ppt
  • Klay Thompson: 23:52 m, 12.8 ppp, 1.28 ppt
  • Derrick Rose: 17:07 m, 5.4 ppp, 0.69 ppt. ¡Oops!

A empate técnico, Klay Thompson ganaba por su defensa. Y entonces, llegó la final, e Irving y Harden metieron 18 puntos uno, y 17 otro al descanso, pese a un dubitativo inicio de Estados Unidos, y nos hicieron replantear todo, hasta si Irving no tendría que pasar a Teodosic, o Thompson al otro alero que incluimos.

Como además, se vota antes, y sabemos que mucha gente ya lo ha hecho incluso el día anterior, y no hay opción para votar a HARDEN E IRVING, los dos (no aparecen en la lista, y sólo hay una opción de añadir un nombre fuera de ella), suponemos que muchos habrán optado por Thompson por defecto, que sí sale. Así que, pese a la defensa, y que él también ha hecho lo suyo en la primera parte de la Final (cuando votamos llevaba 7 puntos con 2 de 3 en triples, más un +1), nos quedamos con uno de los otros dos… y consultando con la parte de La Crónica que vivió esto desde Bilbao, me ha dicho que Harden ha sido más regular. Que así sea. Y así también sabéis por qué sale Klay Thompson, cuando salga Klay Thompson, como sospecho que va a pasar,

ALERO. Nicolas Batum. En nuestra crónica-epílogo-homenaje a Francia, damos muchos de los motivos y las razones, por los que Batum merece este reconocimiento. Fue el jugador más destacado en la pírrica derrota frente a Serbia, y volvió a liderar al equipo en anotación frente a Lituania. Ha metido 62 puntos en 37 posesiones en 20 horas en sus dos últimos partidos del Mundial defendiendo al mejor jugador del rival con un labio partido. No hubiera estado en el quinteto ideal de la primera fase, pero cuanto más importantes han sido los partidos mejor ha sido. Está dentrísimo, pese a la liada Final que nos ha hecho USA.

Resto de alas: Empezamos por el resto de exteriores en USA: para Irving, Klay y Curry vease la explicación dada al nominar a Harden. Aunque jugara de 4, sí que hubiéramos estado dispuestos a hacerle hueco como 3 a Nemanja Bjelica en esta posición, y quizá deberíamos haberlo hecho, aunque a una escala parecida de reparto coral, nos quedamos con los jugadores de USA. Y lo mismo ocurre con Bogdan Bogdanovic, cuya actuación no ha estado muy lejos de las de los americanos, pero sí lo suficiente, y más en la Final. Es una pena que incluyamos sólo un jugador de Serbia en el quinteto cuando hemos ponderado poner a 3 de USA, o 2 de Francia, pero ya dijimos, que esto va de jugadores, y gran parte de Serbia ha sido el e-qui-po.  Bojan Bogdanovic ha sido quizá el mejor exterior desde un punto de vista puramente de la producción individual (lo que define muy bien a Croacia), pero quedó fuera demasiado demasiado pronto, y Emir Preldzic un poquito más tarde. Gana puntos además por ser extra-clutch pero es el más intermitente de todos los candidatos. Dario Saric es buen candidato tempranero para 2019, pero ahora, ni cerca. Goran Dragic habría sido una buena opción pre-torneo, pero no sé si llevaría siquiera el MVP en casa de sus padres después del Mundial. Y finalmente, JJ Barea ha sido el máximo anotador por partido del Torneo, pero votaríamos antes a la botella de agua de Solán de Cabras que tenemos aquí al lado.

ALA-PÍVOT y MVP: Kenneth Faried Mejor jugador del mejor equipo según crítica y público, su energía infecciosa ayuda un montón a poner el tono a un equipo que más cómodo se siente cuanto más rápido vaya. Su porcentaje de acierto en tiros de campo es imposible (67.6% llegando a la Final, aunque habrá bajado un poco), está metiendo los tiros libres, y gana por un pelo a Anthony Davis en casi todo aquello en lo que se les pueda comparar. Además, una defensa de caos y agresión le ayuda a potenciar sus fortalezas y ocultar sus carencias. Las reglas FIBA y la posibilidad de barrer el aro le han venido genial, y se ha convertido, contra todo pronóstico, en el mejor del Mundial en este equipo, por todo el trabajo hecho hasta hoy.

PÍVOT: Boris Diaw. La del segundo interior a elegir, ha sido, la decisión más difícil sin duda. Pero con las reglas que nos hemos impuesto, nos hemos dejado convencer de ponerlo como cinco. Hemos dado media final a Anthony Davis para que nos demostrara lo contrario, pero nos ha obsequiado con 3 faltas en 3 minutos, y siendo el único con +/- negativo el día que Cousins lleva un +26. Así que, en el momento de votar, la respuesta a la pregunta «¿Por lo que hemos visto en este Torneo, a qué jugador incluirías antes en tu equipo?» es Diaw antes que Davis, Valanciunas o el resto de candidatos. Puede ser una opción más romántica que pragmática. Pero el baloncesto también es pasión.

Resto de pívots: Este se suponía que iba a ser el MundoBasket de Anthony Davis. Ha estado bien, y todavía le quedó tiempo en la segunda parte para rebozárnoslo, pero le han acabado adelantando por la derecha en su propio equipo, aunque fuera por poco, y su actuación esta noche no ha ayudado frente a Diaw. DeMarcus Cousins ha sido por minuto, incluso mejor que sus compañeros (aunque contra rivales teóricamente inferiores), pero llega a la Final con tan solo 13.5 minutos por partido. Eso no lo podemos perdonar ni aunque nos haya dado la imagen del torneo, cuando le puso un enema a Jonas Valanciunas. Un Jonas Valanciunas por otra parte, absoluto merecedor de este reconocimiento, que también ha tenido que cargar un increíble peso anotador en una Lituania que ha jugado 9 partidos, y lo ha tenido que hacer con el peor acompañamiento en el puesto de base de todos los candidatos. Discriminar entre Diaw, Davis y él me ha levantado un mayor dolor de cabeza que la vecina del cuarto.

A partir de aquí nos quedan aquellos jugadores que hemos dejado fuera del corte mucho antes. Pau Gasol ha estado sensacional, y fue casi la única nota positiva del equipo ante Francia, pero ya había muchos candidatos como para compensar que no le hayamos visto en semifinales y la Final. También, pese a los highlights en forma de tapón, le han dejado ejercer de líbero en defensa demasiado como para tenerlo en cuenta. Miroslav Raduljica es un nombre que nos habéis propuesto en Twitter, pero lo veo más como una cara reconocible en Serbia que como un candidato serio para esto. Bjelica también podría haber entrado por esta vía, pero al igual que en el caso de los alas, me parece que, simplemente, él ha sido bueno, divertido y elegante, pero los ha habido mejores. Luis Scola es una leyenda de esto de los Mundiales, pero se fue muy pronto y en un muy mal partido individual. Gorgui Dieng, Hamed Haddadi y Gustavo Ayón, tienen mucha producción individual, que se ve tan perjudicada (pocos partidos) como ayudada por sus malos equipos. Y lo mismo para Andray Blatche, salvo que seas un boxscorista desatado filipino, no puedes decirlo en serio.

La crónica desde la Fase Final (IV): Epílogo para Francia

Serbia estará en un rato en la Final, con medalla ya asegurada, y ya tocará hablar de ellos. Pero la crónica de hoy, queremos que sirva de merecido epílogo a los dos partidos finales de Francia y a lo que han logrado.

Porque el bronce que se han llevado a casa tenía muchas novias. «Podríamos haber sido nosotros, podían haber sido otros siete equipos«, reconocía Boris Diaw. «No creo que pudieras dar un nombre para la tercera plaza al principio del torneo, estaba muy abierto para diferentes equipos, y la cuestión era quién iba a acabar cogiéndolo. Nadie lo iba a regalar tampoco.» Aunque luego la plata se haya puesto también a la venta, y perdieran su oportunidad de hacerse con ella, muchos equipos veían en ese tercer puesto el objetivo más razonable para darse por satisfechos. Es por lo que el bronce ayer para Francia tenía un sabor más especial que de costumbre.

Y más cuando habían perdido el derecho a jugar la Final y volver a ser el mejor equipo europeo por segundo año consecutivo poco más de 18 horas antes. Montados desde el miércoles que eliminaron a España delante de su público en una montaña rusa de sensaciones, salieron planos y fallones contra la Serbia del mejor Teodosic. Lucharon ese partido hasta el final, cuando podrían haberse dejado ir pensando en lo pronto que llegaría la lucha por el bronce, al igual que no se dejaron llevar por la tentación de especular con evitar a España hasta semifinales (hasta cierto punto, no fue una decisión del todo altruista, ya que Grecia, que aún se jugaba a esas horas el cruce con Argentina, hubiera sido un rival duro e incómodo para los franceses en octavos).

No creo en el karma, y para mí el objetivo de un equipo es llegar lo más lejos posible en un campeonato. Si en el sistema de competición actual, ganar todos los partidos no te sirve de más ayuda, no creo que estés obligado moralmente a hacerlo. Pero como sé que queda un buen número de románticos y líricos por ahí, es de justicia reseñar el exquisito comportamiento francés. Además, si decíamos que Serbia ha sido sin duda el mejor equipo de la Conferencia España Madrid en los cruces, nadie ha convencido más que Francia después de los dos finalistas.

El equipo de Collet ha sido uno de los mejores colectivos del campeonato, con una personalidad claramente marcada por sus dos figuras dentro de la pista, Boris Diaw y Nicolas Batum. Una pareja que podría aspirar a los 20 puntos todas las noches, y más en una competición como esta, pero que entiende el baloncesto como lo que es, un deporte en el que se enfrentan cinco contra cinco.

Y los románticos y líricos de los que hablábamos antes además, están enamorados de Diaw. En realidad, todos estamos enamorados de Diaw, por ser de los que eleva al baloncesto a la categoría de arte. Junto a su compañero en San Antonio Manu Ginobili, es el capitán del grupo de «jugadores tan particulares que es imposible que volvamos a ver». Habrá más LeBron, como ha habido más y peores miniJordans, se puede decir que Durant es una versión evolucionada de algo que ya conocimos, algún día habrá un 2.15 que tire como Nowitzki… pero, ¿otro Diaw? ¿Cuántos planetas se tienen que alinear para ver otro tío de más de dos metros, rollizo pero atlético en realidad, con una patología altruista compulsiva, una visión de juego a la que sólo llegan los mejores, mejor pasador mundial «al hueco», y pies de bailarín? ¿Con una sensibilidad psicológica tan grande, que pese a tanto talento, ha sido durante un tiempo poco más que un chiste en la NBA?

Desde su puesto de point-forward supervisa todo lo que ocurre en Francia, cambia el juego de lado, elige (siempre bien) cuando jugar dentro y cuando fuera, y causa una pesadilla a sus rivales cada vez que cambian en un bloqueo. Es una desigualdad constante para los rivales prácticamente en cualquier posición.

Y por otro lado está el jugador de los Blazers, Nicolas Batum. Para mí tan importante o más que Diaw en este equipo. Al igual que Boris, su papel ideal es el de secundario, haciendo pequeñas cosas, participando del juego sin monopolizarlo, y sirviendo de válvula de escape constante a sus compañeros. Pero hace dos cosas que Boris no puede: defender cualquier posición exterior (y algún 4 que otro) con mucho más ahínco, durante mucho más tiempo, y bajarse al barro de la anotación cuando es necesario. En estos dos últimos partidos, en menos de 24 horas, Nicolas ha metido 62 puntos en 37 posesiones defendiendo al mejor jugador (exterior) rival por una buena parte del tiempo, que es algo que Boris, aunque pudiera hacerlo (y por condición física, tengo mis dudas), no se prestaría.

Es cierto que durante el resto del torneo ha estado más desaparecido aparentemente que Diaw, y nunca le podrá ganar en estética. A Boris se le ocurren cosas que Batum (y prácticamente cualquier jugador) jamás podría imaginar, sólo tiene 25 añitos, y mucho peor palmarés. Pero en el contexto del equipo, ningún jugador en este torneo ha tenido más impacto en mayor número de posesiones que él (JJ Barea quizá, pero estamos hablando en términos positivos). En el partido del pasado viernes, mientras anotaba 35 puntos con 8 de 12 en triples, provoca que haya dos Teodosic, el defendido por él, y el que no lo estaba. Y hasta en los partidos que no ha destacado en anotación, y en los que se le ha encasquillado el triple, siempre ha estado ahí en defensa, liderazgo (corrigiendo y animando a sus compañeros), rebote ofensivo, siendo un conductor más del balón… Su Fase Final de Mundial ha sido impresionante, y al igual que Diaw, sigue recibiendo merecidos premios por acudir sin falta, verano tras verano, a su cita con la selección.

Y tener dos válvulas de escape y dos conductores secundarios como Batum y Diaw, son toda una bendición para los bases que saben que el balón no es suyo en exclusiva. Thomas Heurtel y Antoine Diot se han repartido la posición, y han cumplido en su papel. Heurtel se ha equivocado más que un Diot consistente, pero también ha ofrecido mejores mejores momentos como las canastas clave que anotó a España y su tiro de media distancia a la salida del bloqueo.

Más discretos han estado los alas con experiencia NBA, Mickael Gelabale y Evan Fournier. Gelabale ha hecho lo que se le pedía, la verdad, que era trabajo de intendencia, pero toda aportación adicional que no ha habido, hubiera sido bienvenida. Fournier, tampoco ha engañado. Al igual que hemos visto en su etapa en Denver, es capaz de alternar muy buenos partidos (fue el más destacado en octavos frente a Croacia), con otros en los que parece casi transparente. Pese a que el Mundobasket es menos exigente en lo físico que la NBA, es posible que por otros motivos, la zona esté aún más atascada, y con un manejo de balón todavía titilante, sus penetraciones no son tan efectivas entre tráfico. Como tirador también es inconsistente, y así nos queda una lotería para cada partido.

Y para redondear la plantilla, el famoso en este equipo, puesto de pívot. «En el 4 no tenemos problemas, le hemos hecho (a Boris) un contrato de 20 años, pero en el de 5 nos gusta ir cambiando año a año«, bromeaba Vincent. Pese a todo el talento nacido en el país vecino que juega en esa posición, llegaron sin Noah, sin Seraphin o sin Ajinça. Y si bien a Joakim, Collet no lo considera como baja para este torneo («Sólo ha venido en 2011«), sí que había un nombre previsto hasta última hora que acabó cayendo. Ian Mahinmi que se suponía como titular si los problemas físicos lo permitían, dejó la concentración a dos días del comienzo del campeonato.

Collet se quedaba entonces con dos chavales de 21 y 22 años Joffrey Lauvergne y Rudy Gobert, y ha ido mezclándolos, al igual que a los bases, tirando de lo que más necesitara en cada momento de cada partido. Frente a España jugó Gobert un poco más, ante Serbia, Rudy casi todo, pero en el partido del tercer y cuarto puesto frente a Lituania, Lauvergne volvió a llevarse la mayor cantidad de los minutos. Preguntamos a Joffrey si Collet daba alguna explicación pre o post partido sobre por qué había decidido repartir los minutos de esa manera, y aunque la haya, no se la da. Eso sí, ambos tienen confianza plena en lo que su técnico hace, y viceversa.

Cuando hacia falta más circulación de balón y tiro exterior, Lauvergne era el encargado, de abrir la defensa rival. Los que no lo conocíamos, hemos encontrado en este campeonato, no sólo un hombre alto que sabe tirar, sino alguien que ha demostrado tener habilidad también para poner de vez en cuando el balón en el suelo, pasar bien entre postes y cortar oportunístamente por línea de fondo. Cuando se atascaba el ataque, o antes cincos rivales muy estáticos que se quedaban a proteger el aro, Joffrey era el pívot francés.

Cuando se necesitaba defensa o el pívot rival defendía alto (aunque Serbia contrarrestó esto haciendo directamente dos-contra-uno al base), era el turno de Gobert, que es sin duda alguna el mejor ejemplo que puede poner la FIBA para convencer a los equipos NBA de las bondades de esta competición, y la necesidad de que sigan aportando jugadores. Pese a que en Utah también estaba arropado por grandes profesionales en el cuerpo técnico (y Tyrone Corbin), no tenía mentores como Diaw, o siquiera Batum. Y la dedicación que ha podido encontrar en este cursillo intensivo en España difícilmente llega en medio del ritmo partido que juegas 10 minutos-viaje-partido que ni juegas de la NBA.

Le han mimado mucho, y aunque ante Lituania volvió a jugar menos tras crecer su participación durante todo el torneo, no era nada personal, simplemente Collet (otro entrenador tremendamente didáctico y dispuesto a hablar de pizarra con la prensa) eligiendo la mejor manera de jugar sus cartas, al igual que hace con sus bases, o con las oportunidades a Fournier.

Y todo esto redunda también en la camaradería de este grupo, que se hacía tras cada partido una foto de grupo en el vestuario para las redes sociales (Diaw siempre con camiseta) y que ayer hizo pasar a Collet por el Ice Bucket Challenge (aunque confesaran en rueda de prensa que le habían dado un cubito de hielo antes a su entrenador para que se aclimatara). Todo un equipo.

Y ahí están. Oro en el EuroBasket, y ahora bronce. Muchos jugadores jóvenes, algún posible último baile de Tony Parker y… ¿se animará Noah en vista de los éxitos?  «¿Por qué no?» Respondía con pregunta Collet. Sonó más resignado que convincente, pero ¿por qué no?

Notas desde la primera tercera quinta cuarta fila

– ¡Jimmy está aquí! Suponemos que aprovechando la Madrid Fashion Week que está a punto de empezar, Goldstein hizo su aparición en las semifinales del torneo, y allí está en la primera fila junto a Huecco, Romay y compañía. No se relaciona mucho con los seres inferiores (al lado de Jimmy, recordemos, todos lo somos) que tiene al lado de él, salvo cuando salen las Red Foxes, de las que siempre suele tener algún comentario. En el descanso se queda atento a lo que sucede en la pista, de pie en la valla, en lugar de ir a gorronear a la Zona VIP (que tiene un magnetismo especial, porque de allí se ve que no se puede salir hasta bien entrado el tercer cuarto), y un par de personas que supieron reconocer su grandeza le pidieron fotos. Gran amigo de Tony Parker, le suponemos yendo con Francia, a la que aplaudió a rabiar en la ceremonia de medallas, aunque por su afinidad a las modelos soviéticas, creemos que habría hecho lo mismo con Lituania.

– El Team USA ya lleva desde ayer por aquí por el Palacio, y aunque se han saltado la rueda de prensa obligatoria de hoy para el entrenador y un jugador, ayer comparecieron todos por un periodo de tiempo más largo de lo habitual en zona mixta, y además, accedieron a hacerse una foto de familia a mitad de cancha, para lo que invitaron al medio de la pista a todos los reporteros gráficos.

– Si queréis saber lo que vimos al final del entreno de hoy: de un lado, Harden e Irving practicando el tiro tras bote, y después, coger y tirar desde una esquina (Irving gustándose mucho en el manejo de balón, como siempre), mientras en la misma canasta Rose practicaba el tiro libre hablando con Thibodeau.

Del otro lado, una amalgama de jugadores tirando, con Drummond practicando el tiro libre. Al final, Andre y Faried intentaron meterla sentados desde el banquillo, con nulo éxito en todos los intentos (Faried se quedó en alguna cerca).

– También pudimos ver mientras íbamos una sala a otra del pabellón de manera un poco alegal, parte del entrenamiento serio. En él, entrenaban la defensa frente a un equipo de sparrings formado por los entrenadores asistentes de USA, reproduciendo el juego serbio.

Coach K, sobre la Universiada de 1987 en la que el entrenó a USA, y cayeron ante Yugoslavia en Zagreb: «No sé si muchos de aquellos yugoslavos serían universitarios…» «No, no lo eran» contesta entre risas uno de los periodistas serbios.

– Periodistas USA que hayamos visto, están por aquí: KC Johnson, John Schuhmann, Marc Stein, Mark Woods, Sekou Smith, Siro LopezChris Sheridan. Sabemos que anda por aquí el señor Wojnarowski, pero no lo hemos visto, andará poniendo micrófonos por los servicios. Y también está la leyenda Sam Smith, así que si tenéis una copia de «The Jordan Rules» por ahí (la mía anda en tierras lejanas, para mi infinita desgracia), y sois un poco mitómanos, esta es la vuestra.

Sofi del día

Mientras todos los franceses corrían a abrazarse al final del partido, toallas al vuelo, y saltando como si fueran un equipo de animación, Diaw y Batum simplemente respiraban, se miraban, e iban a saludar al equipo lituano, antes de, ahora ya sí, unirse a la alegría del grupo. Los papás de este equipo del que pueden estar muy orgullosos todos los franceses.

La crónica desde la Fase Final (III): A Serbian Film

Bromeaba tras la victoria apabullante de Serbia ante Brasil que tendríamos que llamar a la crónica de aquel partido «A Serbian film» como la descorazonadora película de Srdan Spasojevic que se censuró en nuestro país. No sabía que lo más macabro estaba aún por venir. Contra todo pronóstico, España cayó en su Mundial en cuartos, como a la vieja usanza.

Lo más imperdonable de la derrota de España es, que el único equipo con cinco bases metidos en otros cuerpos que dan para rellenar un quinteto, decidiera hacer la guerra por su cuenta. Francia puso de su parte para que eso sucediera, por supuesto, pero los grandes equipos, y este lo ha sido y lo es, saben adaptarse. Por eso duele especialmente ver un partido como el de ayer, en el que Francia ganó de manera clara, simplemente haciendo lo que España debía, y no quería o podía hacer.

Más allá de ganar a España, ¡a esta España!, en el Palacio, y de parar a un ataque tan descomunal, Francia hizo un mal partido en ataque, con muchas pérdidas y largos periodos sin anotar. No estoy diciendo que Les Bleus no fueran mejores, todo lo contrario. Lo triste es que lo lograran sin necesidad de vestir sus mejores galas, y ya no sólo por las ausencias.

Y sí, España no era el equipo perfecto. Traían acumulados problemas con el tiro, falta de alas de tamaño, una rotación corta por diseño, que no por posibilidades, y las sospechas sobre la versatilidad y creatividad del entrenador si venían mal dadas. Y ayer a todo eso se le unió que los Gasol, verdaderos pilares sobre los que se sostiene todo aquello del Método FEB, no estaban en su mejor estado, por motivos ajenos a su voluntad. No eran invencibles, no, pero un colapso tan grande no podía ser esperado ni por los mayores agoreros.

No fue el típico «no nos han entrado los tiros, de estos perdemos uno de cada diez». De estos se pierde uno de cada veinticinco, porque fue un correctivo profundo, de esos que despojan a un equipo de su identidad, y pueden llegar a crear fractura en un grupo. Porque si de ellos eran las victorias, de ellos también es la derrota, y tienen que ser muy conscientes. Orenga habrá fracasado como entrenador, pero sigue siendo su entrenador. Ellos eligieron la cama, y ahora tienen que dormir en ella.

Pero ya vale de hablar de España, que no se ha ganado ser protagonista. Francia no hizo un gran gran partido, pero sí muy inteligente, y se llevan lo más importante, la victoria. Movieron mucho el balón, hasta el punto de tener que comérselo en unas cuantas posesiones, porque los 24 segundos se les quedaron cortos toda la noche. Perdieron muchas pelotas, pero nunca en posiciones dañinas y dejaron a España sólo en dos puntos a la contra.

Según Collet el plan estaba en cortocircuitar el carrusel de pases, dando a Ricky el espacio, pero nunca la asistencia, y sin conceder nunca a los Gasol la oportunidad de iniciar la jugada en el poste alto. Denegaron las pantallas en todos los bloqueos y continuación que pudieron y España cayó en la trampa de jugar a los costados del lado fuerte, sin invertir jamás el balón, todo lo contrario que Francia, donde Batum y Diaw llevan todo el año, cuando no toda la vida, entendiendo y disfrutando de las virtudes de que los jugadores del otro extremo de la pista puedan continuar la jugada.

Y el rebote, por supuesto, el rebote. Francia, con un Gobert que fue la sorpresa agradable de la noche y un Lauvergne que pese a no tener el tamaño necesario para enfrentarse con los Gasol puso los medios y no las excusas. Impagable también el trabajo de Gelabale que aunque no cogiera los rebotes, siempre estaba cerca molestando. La paliza en este aspecto fue tan terrible que si la viéramos en un partido de menos calado nos haría pensar en apaño apuestil.

Y por supuesto, destacar a Heurtel, que fue el encargado de meter las canastas decisivas y complicadas cuando España se acercó. Fue el más individualista de Francia, lo que pese a algún error puntual, y aunque Collet le tuvo que sacar a Diot al lado en el momento más caliente para ayudar a templar el juego, vino muy bien a Francia en la recta final. De hecho, todo el trabajo de Francia durante todo el partido, Thomas incluido, acabó devengando en ese súbito cambio de tercio final. Los de casa cambiaron mucho anoche en el bloqueo y continuación, y Heurtel sacó rédito de casi todas esas jugadas, penetrando y dividiendo para explotar la diferencia de velocidad lateral con los pívots rivales al principio del partido. Esto, más todo el movimiento perimetral de balón fueron la encerrona perfecta para que luego al final, y aprovechando todo el miedo, presión y cautela acumulados, el base del Baskonia tuviera esos dos pasos de espacio para clavar suspensiones sobre un 2.15, y unos cuantos puñales en todos los aficionados al baloncesto en nuestro país.

Antes, había pasado otro equipo con todas las letras por el Palacio, y otro que se desintegró de la misma manera que España. Fue un partido igualado en la primera parte, con Teodosic anotando con facilidad e independencia, y Bjelica batiendo por velocidad a Varejao, generando para él y para los demás a partir de ahí. Nene en defensa y la extraña pero fulminante mecánica de Alex García servían para que Brasil, que falló al principio del partido innumerables ocasiones a quemarropa que no podrían parecer más sencillas, llegara al descanso en lo que parecía que iba a ser una batalla igualada hasta el final. Pero al reanudar el partido, una pequeña racha de Serbia, basada en errores brasileños (pérdida tonta, y mala comunicación en un rebote defensivo) les descentró. Para culminar el despropósito, tras una falta de Varejao a Raduljica, les pitaron dos técnicas, que les costaron 6 tiros libres y balón en contra, que resultaron en una posesión de 7 puntos. +16 para los serbios, y ahí acabó el partido.

Teodosic lideró a los europeos con 23 puntos en 29 minutos, desempeñándose, para mí, de la misma manera que cuando mete 8 en 35. Milos no juega mejor o peor, simplemente acierta más o menos, y hoy era la cara de un equipo que no tuvo cruz. Hasta Nenad Krstic, que ha llegado al torneo todo lo justo de forma posible, se permitió juguetear con Nene en el poste bajo.

Son jóvenes y enérgicos, y el núcleo de su quinteto titular está formado por jugadores que están entrando en el teórico mejor momento de sus carreras (Teodosic, Markovic, Bjelica y Raduljica, además de Stimac nacieron entre 1987 y 1988, y han coincidido en categorías inferiores). Están en ese punto en el que el compromiso entre forma física y experiencia es ideal. Pueden jugar dentro, pueden tirar de fuera, y no tendrán remilgos si ven que hace falta atizar. Esta versión altamente emocional de los serbios es un rival temible en la lucha por las medallas.

Y a diferencia de otros combinados balcánicos, que se quedaron en el camino por culpa de una lucha de egos mal entendida, o que nunca fueron capaces de estar en la misma página, este grupo parece hecho de otra pasta. Bogdan Bogdanovic es muy joven para tenérselo creído. Miroslav Raduljica es un jugador sin equipo, que viene de ser menospreciado por dos franquicias NBA. Con Teodosic llevan jugando desde siempre, y han comprendido que para quererlo en las muy buenas noches hay que arrullarlo también en las malas. Quizá sea porque les va bien, y no se ve la talla de uno hasta que se enfrenta a la adversidad, pero Djordjevic ha creado un ambiente de camaradería y ánimo que va a llevar al equipo en una condición inmejorable en lo psicológico a la semifinal, aunque tras lo de ayer, el guión cambia un poco.

El peligro de Serbia contra España hubiera estado en que, por un lado, llegarían al partido del viernes, como a los octavos y a los cuartos. Sin miedo a nada, porque nadie los veía favoritos. Y por otra parte, con toda la confianza del mundo, porque vienen de dejar en la cuneta, y con paliza contundente, a los dos equipos que mejor pinta tuvieron en la primera fase más allá del contubernio España-USA. Brasil y Grecia acumulaban un 10-1, con la derrota de los de Magnano ante España como la única mancha en su historial conjunto, y se marcharon perdiendo de 18 y de 28. Ahora, como mínimo son tan favoritos como los franceses, y Djordjevic no puede seguir pasándole a otro la presión. Tienen, al igual que Francia, media medalla colgando. Eso ya es algo que perder.

Así que sí, no está España. No está Parker. Bodiroga se dedica a la buena vida en vez de a jugar. Pero nosotros mañana nos lo vamos a pasar bien.

Notas desde la primera tercera quinta fila

– Si Neto no lloró en la rueda de prensa post-partido, poco le faltó. Ningún jugador sale contento después de una derrota, pero Raulzinho estaba devastado. Brasil y su entorno, por lo que hemos visto estos días, se veían con medalla, aunque fuera de bronce, tan colgada del cuello, como España se veía campeona.

– Los jugadores serbios llevan cada uno los calcetines de una marca (diría que todos, la respectiva de zapatillas).

Batum no pierde pista de Gobert. Ya lo hemos visto realizando su papel de mentor en los entrenamientos, pero en los partidos también es una extensión del entrenador en la pista. Le viene muy bien a Rudy, que tiene las herramientas físicas como vimos ayer, que le den un par de collejas de vez en cuando ahora mismo. Ya vemos que la rivalidad divisional de la NBA aquí, como es lógico, no importa.

– Hablando de Batum, el respeto que tiene por España en general, aunque tiene cara de que de vez en cuando le entren ganas de golpear a algún español en la entrepierna (oh, wait…), es enorme. No había jugador más feliz ayer de la victoria.

Pau dio ayer la cara en rueda de prensa, al igual que Scola el otro día en lo que es un gesto a agradecer de ambos. No es que a Gasol fueran a partírsela, ni tiene que pedir perdón por nada, porque fue el mejor jugador del equipo en el torneo y seguramente en el partido, y la prensa le venera tanto o más que los aficionados, pero siendo el que más justificación tendría para irse al vestuario a tratarse y descansar, ejerció de pararrayos. Tampoco vamos a descubrir la talla como persona de Pau ahora, pero siempre deja otra muestra más.

– Es habitual ver salir a los perdedores por la zona mixta con caras de pena, morritos y congoja. Ya hablamos de lo mal que salió Neto. Lo que no es tan habitual es ver una cara de tremenda mala hostia contenida. Esa era la de Felipe Reyes, y con toda la razón del mundo. Lo que no sabemos, es si, recordando las últimas respuestas de algunas entrevistas, el enfado era consigo mismo.

– Pasó desapercibido, quizá porque lo dijo en inglés, pero este fue Orenga en rueda de prensa «The only thing we can do is keep on working and keep on fighting until the last game» Han pasado 18 horas, y todavía seguimos sin saber cuál será ese último partido.

Sofi del día

A la afición del Palacio, que ayer cumplió con su parte del trato, y se debió ir deseando no haber ido por allí nunca. Nada que objetar.

La crónica desde la Fase Final (II): Una historia de entrenadores

Este miércoles a las seis de la tarde, Serbia y Brasil, y después, a las diez, España y Francia, se verán las caras antes de pasar a la siguiente fase del Torneo. Esa frase que han leído valía tanto para el pasado día 3 en Granada, como para pasado mañana en Madrid: mismos enfrentamientos, misma hora, mismo día de la semana, porque los cuartos de final en la capital de España empiezan y terminan por la A del grupo que los ha copado. El día de la marmota, versión baloncesto.

Y aunque lo más justo fuera destacar a los prometedores jóvenes que dejaron su primera actuación memorable en un escenario de talla mundial (Bogdan Bogdanovic y Raulzinho Neto), hoy me apetece hablar de los entrenadores, que se han ido, como los equipos que compitieron el sábado, en muy diferentes direcciones, tras dos partidos con un claro dominador.

La primera fase de Serbia no había despertado mucha ilusión en el equipo, ni confianza en el trabajo de su entrenador, Djordjevic. Pero tras este primer partido de cruces, muchos empezamos a plantearnos el cambiar de idea. «Es un entrenador de jugadores«, aseveraba Krstic en la zona mixta «él ha sido jugador de primer nivel, y sabe lo que hace«. El baloncesto tiene muchas aristas, y se puede ser un buen entrenador de muchas formas. Tras el partido de Grecia, queda claro que Aleksandar se maneja perfectamente en la parcela en la que ha elegido definir su estilo. Los entrenadores de jugadores muchas veces duran poco, y no paran de ser cuestionados. Pero mientras están en el cargo, que suele ser proporcional a lo buenos que sean en lo suyo, se las apañan para montar un equipo en el que del primero al último estrellarían la cabeza en una pared por él.

Sasha no para de hablar y gritar un segundo. Pero a diferencia de otros entrenadores, empeñados con el micro-control, lo que él hace no parecen reprimendas (salvo a árbitros y rivales) o correcciones. «Principalmente nos da palabras de apoyo» nos dice Raduljica «da instrucciones, sí, pero siempre mezcladas con ánimos«. Cuando algún jugador tenía un fallo, por muy claro que fuera, detrás no venía una bronca jamás, sino una palabra ánimo, mucho ánimo. Y cuando acabó el partido, antes de nada, las felicitaciones a los suyos fueron lo primero.

Quizá por eso ayer Serbia aplastó al conjunto griego, por motivos no simplemente baloncestísticos. Llamémoslo esfuerzo, ganas, concentración… Serbia iba a tumba abierta. Defendieron bien durante todo el partido, yendo de menos a más, tras aprovechar el desgaste que causa la diferencia en centímetros con una Grecia que acusó mucho el tamaño más allá de Bourousis. Esa era una doblez que no habíamos visto frente a sus rivales en el grupo B, pero que aquí se manifestó en cuanto pasaron los minutos. Y cuando Bogdan «hijo de Bogdan» Bogdanovic, nuestro ganador del Sofi al Nombre más Molón en el pasado Draft, empezó a meter triples, el ánimo griego se rompió, su defensa se estiró, y empezaron a conceder oportunidades aún más fáciles por toda la pista. Game over.

Y sin haber acabado, Djordjevic empieza a jugar el siguiente. Aún no teníamos emparejamiento de cuartos y ya había empezado a sacudir el avispero en rueda de prensa. «Todo el mundo dice que Brasil va a ganar la medalla. ¿Quién soy yo para analizar a un equipo que se supone que va a ganar una medalla?«. Serbia quedó la última en el grupo, perdió los partidos contra los tres equipos que quedan vivos a este lado del cuadro, y nadie, o casi nadie cree en ellos. «No cambiáremos nuestra manera de jugar. Creo que no somos favoritos, vosotros (por la prensa) también lo creéis… pero quizá, mis jugadores no» El técnico plavi va a usar cada declaración, cada opinión, de aquí el miércoles, y quién sabe si más allá, para dopar de motivación a sus jugadores «Creo que este equipo puedo competir contra cualquiera. No quiero poner límites.»  

Mientras, en el mismo escenario, su rival anoche, Katsikaris, hacia todo lo contrario, poniendo a sus jugadores a los pies de los caballos tras un partido, en el que, razón tiene, se mostraron excesivamente dóciles. «Nos han ganado por espíritu, no por motivos tácticos«, proclamó tras felicitar a Serbia «hemos enfocado el partido de manera inaceptable.» Luego se calmó un poco y dijo estar orgulloso de sus jugadores, pero tras empezar con semejante fuerza, creo que a pocos nos habría sorprendido si hubiera terminado su relación contractual con el combinado nacional griego en esa misma mesa. Y más estando en el Palacio. Guiño, guiño.

El siguiente choque, el Brasil-Argentina fue bastante similar, y con aún más carga emocional para los entrenadores. Con Magnano, campeón Olímpico con Argentina en 2004 en el banquillo de una Brasil buscando venganza frente a los de Lamas, que les habían eliminado de dos torneos mundiales consecutivos, había en juego aún mucho más que en el anterior partido. «Sentí lo mismo que cuando perdí con Argentina, pero justo al revés» proclamaba, sin duda aliviado, Ruben Magnano.

Ambos técnicos coincidían en que el partido tuvo «dos historias«, la de la primera parte, en la que Argentina aguantó el tirón, y lo que ocurrió tras el descanso, cuando Brasil arrolló a Scola y compañía en el campo. Y no sólo dentro, también fuera, ya que tras la derrota de ayer Llamas aprovechaba la introducción de la rueda de prensa para soltar la bomba: «Intuyo que este fue mi último partido con la selecciónPrigioni, Nocioni y Leo Gutierréz también se despidieron a lo largo de la noche según la prensa argentina, pero para Scola, el de ayer, no es el final de una generación. «¿Qué es una generación? ¿De qué equipo, de que grupo de jugadores estábamos hablando? Montecchia, Oberto, el equipo de Indianápolis, el de Atenas. Eso hace tiempo que se fue. Cambiamos de jugadores cada año, hasta que se vaya el último de nosotros«. Aunque compartiendo la visión de Scola, es indudable que ayer cayó otro pedazo de la historia del baloncesto en Argentina, mientras ¿se empieza a escribir la de Brasil?

«En el segundo tiempo estuvimos más concentrados en las cosas que teníamos que hacer, en la propuesta táctica que habíamos planteado». Magnano había jugado este partido ya mil veces en su cabeza y lo tenía clarísimo. «No cambiamos absolutamente nada» tras el descanso «Creíamos que esa era la fórmula de seguir defendiendo y atacando».

Hablar con Rubén de baloncesto es todo un placer. Didáctico y dispuesto, disfruta cuando se le pregunta por el juego. Habla con negritas, haciendo énfasis en las palabras que considera clave, para que su entonación aporte aún más a frases que siempre van llenas de significado. El negro sobre blanco no le hace justicia a su manera de explicar el partido. «Argentina es un equipo que se ha caracterizado siempre por su capacidad de pase, promedian 18-19 asistencias por partido, lo reducimos a la mitad.» El objetivo era «quitarle a Argentina las situaciones de pase extra que ellos manejan muy bien.» y para ello, «hicimos una apuesta muy fuerte por hacer jugar nuestra gente grande contra los pequeños suyos, y afortunadamente resultó.»

¿Y qué cambio exactamente entonces en el segundo tiempo en la ejecución para que el resultado fuera tan diferente? El problema al principio no estuvo para Mangnano en la apuesta de cambiar en los bloqueos en sí, sino que «fueron las rotaciones que hicimos a partir del cambio defensivo. Ellos encontraron espacio en ese uno-contra-uno, encontraron el espacio en Gutiérrez y Nocioni, y eso es lo que no queríamos«.

Pese a todo el énfasis pre-partido en cómo defender al Luifa, Magnano tenía otros planes, «dejar jugar a Scola en el poste bajo. Que hiciera todo lo que quisiera… en el poste bajo. Pero de frente siempre tuvo un hombre.» En el fondo, no era más que devolver a Argentina una moneda con la que le pagaron en el pasado «En esa época, lo que quiso Argentina era jugar todos los pick-and-roll dejando tirar a Huertas, y el acabó con 16-17 puntos (22 en realidad), pero Brasil perdió»

Y no todo iban a ser las «pequeñas cosas tácticas que afortunadamente dieron resultado.» Rubén es consciente de que «Apareció un jugador que me dio una mano muy grande que fue Raulzinho… y aquí estamos clasificados» Porque sí, al final juegan los jugadores. Pero la vista se nos va también a menudo al banquillo, y días como el de ayer lo hacen inevitable.

«Las apuestas tácticas, si te dan resultado sós un héroe. Si no, sós un villano y pierdes el partido.» Y Rubén se fue por el pasillo de un Palacio ya vacío, a pensar en Serbia.

Notas desde la primera tercera fila

  • En una de las protestas imposibles de Aleksandar Djordjevic, por aquello de lo claro de la jugada, uno de los tres árbitros del encuentro (me vais a permitir el no reconocerlo, pero en mi descargo diré que no llevan números identificándolos) le contestó con semejante grito de hartazgo que dejó helado a Djordjevic. Releed de nuevo esas palabras. No es fácil callarle pero quien quiera que fuera, lo consiguió.
  • ¡Tenemos Kiss Cam en Madrid! La desempolvaron al descanso, en lo que podemos calificar como todo un éxito de crítica y público.

Sofi del día

Los dos mates de Kalinic. O cómo resumir y explicar a la perfección en un Vine lo que ocurrió en el Serbia-Grecia.