Creando los Sacramento CherryPickers

Esta mañana, leer las noticias NBA era sinónimo de llevarse una sorpresa. Los Kings destituyen… ¿AHORA a su entrenador?

Sí, Ranadivé y D’Alessandro se cobraban la pieza de Mike Malone, entre otras cosas, por “diferencias estilísticas”. El dueño y GM quieren jugar rápido, y Malone prefería ser un poco más… ¿clásico?, y en cuanto han podido, meningitis del jugador franquicia mediante, se lo han cargao. Y el problema no es sólo que quieran jugar rápido como los Suns o los Nuggets… los Kings están experimentando internamente para cambiar la manera en la que se juega al baloncesto profesional americano. Sin exagerar.

Para entenderlo tenemos que fijarnos en dos equipos de baloncesto underground. La primera experiencia de Vivek en el deporte de la canasta fue entrenar a un equipo de niñas, donde jugaba su hija, en el instituto. No iban sobradas de talento, así que Ranadivé, asesorado por la familia Craig (ex-jugador de NFL, y su hija, jugadora de NCAA), trató pensar fuera de lo establecido, e imponer reglas contra la corriente. Una: Redwood City presionaría todos los saques rivales, sin poner un defensa delante del balón, para poder ser 5 contra 4. Si el equipo rival lograba sacar, la siguiente misión era evitar que cruzaran la mitad de la pista en el tiempo reglamentario: presión a toda la cancha con dos-contra-uno’s. Se hinchaban a robar balones, meter canastas fáciles ante la confusión, y su estrategia hizo tanto ruido que el gigante Malcolm Gladwell le dedicó un señor artículo en la revista más pepi del mundo mundial, The New Yorker, y ahora a ver quien le quita la idea al tío de que no es un genio del deporte.

El otro caldo de cultivo de lo que podrían ser los nuevos Kings no está en Silicon Valley, sino en una universidad, un pequeño college en realidad, de Iowa. Allí, los Pioneers de Grinnell, llevan años jugando el baloncesto más rápido de la III División de la NCAA, y quién sabe si del mundo. Dirigidos por Dave Arseneault, hablar de up-tempo se queda demasiado corto (y lento) para lo que ellos hacen. El objeto de este entrenador era tirar 100 veces por partido, y para ello no escatimaba recursos: presión a toda cancha, órdenes de tirar antes de que pasen los 12 segundos de reloj, cargar con todo el equipo el rebote ofensivo, y cambiar quintetos completos cada dos minutos para que las piernas de sus jugadores estén frescas. ¿Recordáis el jugador que hace un par de años metió 138 puntos en un partido? Jack Taylor jugaba en Grinnell.

¿Y cuál es la conexión de Grinnell con los Kings? David Arseneault JR, hijo del entrenador de Grinnell, y antiguo jugador y asistente del college, lleva las riendas de los Reno Bighorns, el equipo que los Sacramento Kings tienen asociado en la D-League. Los Bighorns están tirando 111 veces por partido, y promediando 140 puntos. Eso es un 13% y un 18% respectivamente más que el segundo en cada categoría, los Rio Grande Valley Vipers, otro equipo probeta asociado nada menos que a Houston.

Lo de que los Kings querían jugar rápido echando hostias se lleva gestando (dos) años, lo que explica aún menos por qué pusieron el equipo en manos de Malone. Los Kings de hecho, han flotado la idea a Zach Lowe en su día, y hoy a Woj, de que hay intención de probar otra pirueta más, el más difícil todavía… ¡jugar cuatro contra cinco en defensa, dejando a un jugador de palomero en ataque!

Y ya sólo la posibildad de ver esto desboca nuestra imaginación. En primer lugar, poner los frenos: veo difícil hacerlo, y más aún que funcione. Los ataques NBA son muy sofisticados para atacar a un hombre menos, y los jugadores, muy talentosos para caer habitualmente en trampas de presión y dos-contra-uno.

Por otro lado, también son demasiado atléticos como para recuperar en defensa. No es lo mismo atacar de manera sorpresa, como hacen algunos jugadores en la Liga, que esperarlo posesión tras posesión. Si pusieras como regla mandar a tu último hombre siempre de vuelta contra los Palomero Kings en cuanto el tiro salga, podrías parar muchas de estas intentonas con éxito. Tengamos en cuenta que, primero, el tiro tiene que llegar al aro, lo que en suspensiones, no es un tiempo despreciable. Después hay que luchar por el rebote, o sacar desde línea de fondo. Y por último, que el balón cruce toda la pista. Estas tres tareas conllevan un tiempo mínimo de 3-4 segundos, lo suficiente para que un jugador regrese. Por supuesto, en alguna jugada lograrían batirle, y podría haber confusión entre quien es el encargado de bajar. La preocupación por regresar podría hacer que ese ataque rival actuara con precipitación. Y cómo y cuándo es mejor rebotear en ataque frente a los Kings obligaría a los equipos a desempolvar las estadísticas de SportsVU. ¿Pero serviría para meter más de lo que recibes?

Ese no es nuestro problema, y la cosa es que Ranadivé tienes ganas de probarlo. Y en esta vida, hasta que no le has dado un mordisco, no puedes saber si te gusta. Hay quien prefiere ahorrarse la dentallada porque sabe que no va a funcionar. Pero a un tío que se presentó en el MIT con 100$ y enfrentado al gobierno de su país, porque ese era su sueño, no se va a cortar.

Y aquí estamos nosotros para ayudarle. Construyamos juntos, los Sacramento CherryPickers

Pieza número uno – DeMarcus Cousins: El niño mimado, el jugador franquicia y si los Kings quieren jugar cuatro-contra-cinco en defensa, necesitan un protector del aro y reboteador, y pocos ocupan más espacio que Cousins.

Por supuesto, no es el pívot ideal para este sistema, pero ¿alguien se imagina a este equipo dejándole marchar? Si los Kings apostaran al 100% por esta bendita locura, lo normal sería que sí, que buscaran otro pívot más rápido, quizá incluso un ala-pívot reconvertido, y poner a Cousins en el mercado les podría conseguir a prácticamente cualquier jugador para esta misión (menos el perfecto, Anthony FUCKING Davis)

Tener a Cousins en nómina, además conllevaría otro problema. Si no está corriendo campo arriba, campo abajo, no tendrá oportunidades de anotar. Sería un arma principalmente defensiva, algo que su ego no llevaría muy bien, y sería difícil que tuviera compromiso en un lado si no va a recibir el balón en el otro. Pero… ¿si el palomero se quedara la jugada completa completa en el otro lado? ¿Podría ser Cousins ese jugador? Para empezar, ya tiene experiencia, al principio de su carrera pasaba más tiempo en la canasta contraria protestando al árbitro que en la suya. Por otro lado, es un objetivo grande para recibir pases, que tras atravesar la longitud completa de la pista, podrían llegar con poca precisión. Y su habilidad para postear le permitiría tener una ventaja para anotar aunque el rival llegara tiempo, a no ser que le mandaran al pívot de vuelta, con el desgaste que eso supone. De hecho, Cousins podría ser el jugador que te obligara a atacar a los 4 de Sacramento… con sólo otros cuatro.

El motivo principal para quedárselo es que si el experimento falla, y seamos francos, hasta Ranadivé tiene que saber que la probabilidad, aunque no sea nula, está en su contra, regalar a Cousins sería uno de los mayores ridículos de la historia de la Liga. Hasta un suicida tiene que tener Plan B.

Pieza número dos – Nik Stauskas Ey, no estoy seguro lo más mínimo que Stauskas vaya a ser titular en la NBA, pero tampoco de lo contrario. Poner a un jugador al que le cuesta defender cinco contra cinco, con un compañero menos en pista, no suena bien. Y lo cierto es que aunque no sea atlético, viene genial tener un triplista para apoyar a los atletas, porque la contra secundaria da lugar a muchas oportunidades de tiro tras pase según se llega. Pero mirad este vídeo sobre lo que fue la noche del Draft en las oficinas de Sacramento

Después de verlo, viajad conmigo al momento 6:41. Justo antes de dar por confirmado el nombre de Stauskas, Ranadivé tiene la cara amarilla, como si algo le hubiera sentado mal. ¿Mi teoría? Se ha hecho mucho daño al levantarse de la mesa. Por algún extraño motivo, Vivek tenía ganas de darle la “California Welcome” a Nik Rocks, y se la va a dar. No hay otro jugador más irremplazable en los Kings mientras Vivek mande.

Pieza número tres – Juanma López Iturriaga. Chris Mullin, out; el presentador de Inocente, Inocente, in.

Pieza número cuatro – Rajon Rondo Un palomero no es nadie sin un outlet pass. Pocos pasadores mejores y más precisos a larga distancia que Rondo

Por los cuernos de Belcebú.

Además, Rondo aporta dos cosas que serían imprescindibles, carga genial el rebote defensivo, y pocos jugadores emplean menos tiempo entre coger el rebote y enfilar la otra canasta como él. Y si los Kings defendieran con uno menos, habría que suponer un sistema semi-zonal. En él, la defensa consistiría más bien en entorpecer líneas de pase, causar caos, e ir por libre, cosas en las que es un maestro. Además, está en el mercado.

El problema con Rondo: el esfuerzo. Como estos Kings seguramente estarían mucho el TV nacional si esto funciona, y esto le permitiría acumular asistencias a cascoporro, primera y última misión en su vida, no habría problema. Vamos, D’Alessandro, tráetelo ya. Objetivo número uno.

Pieza número cinco – Josh Smith El oscuro objeto de deseo del equipo directivo de los Kings, y una de las razones por las que se empezó a gestar el divorcio MaloneD’AlessandroRanadivé.

Uno de los jugadores que más han caído en desgracia en toda la Liga, seguramente no encontraría otra situación mejor que los Palomero Kings. Rápido y atlético, check. Buen pasador, check, y cuanto más largo y claro este el pase mejor. Sistema caótico en defensa que le permitiría poner tapones volando desde la ayuda, check. No se puede tirar piedras de cinco metros a media pista, cinco contra cinco, ¡re-que-te-check!

Y otra de las razones por las que se le ha relacionado con los Kings desde hace un tiempo, junto a Rondo es su amistad común: antiguos compañeros de Oak Hill. De hecho, viendo lo perfectos que son estos dos jugadores para un sistema suicida, empieza a estar un poco más claro que hayan aparecido tantos rumores relacionándolos con los Kings. ¡RANADIVÉ SABÍA LO QUE HACÍA DESDE HACE MUCHO TIEMPO!

Luego recordamos lo de Rudy Gay, y se nos pasa.

Pieza número seis – George Karl Uno de los nombres que más han sonado en las últimas horas, porque hablar de juego rápido y caótico y banquillo, es decir George Karl. Además, por la hostia pasivo-agresiva que se lleva de Woj, que hoy nos contaba que GK ha estado intentando meterse en todos los huecos que se han ido abriendo, y los que no, a lo Bill Cosby, estaría dispuesto.

Lo de mezclar tanta personalidad complicada con un entrenador al que no le gustan las gilipolleces es el único motivo en contra. Pero para eso hemos puesto a Itu de enlace con la plantilla, unos chascarrillos, y solucionado.

Y lo más importante: fuera Ty Corbin. Es el único entrenador de la NBA al que si mandas a la panadería, en vez de una baguette, volvería con cinta de carrocero. Ese es el nivel.

Pieza número siete – Corey Brewer Hablar de palomero en la NBA, es hablar de Corey Brewer. Sus canastas a pase de Kevin Love fueron un exitazo de GIF’s y Vine’s a lo largo de la Liga, y no hay jugador más dispuesto a pillar a la defensa en fuera de juego. Perdón, desprevenida. Que aunque lo hayáis entendido todos, luego me llamáis futbolero, como si fuera el mayor pecado capital de la Historia.

El problema es que… ¡hay mercado por Corey Brewer! Primero Cleveland, que lógicamente quiere volverlo a juntar con Kevin Love (otro sueño húmedo de los Palomero Kings, pero fuera de mercado también), y que podría ponerle a defender escoltas, algo para lo que está mejor preparado que para enfrentarse a aleros. Y segundo, Houston, ya que Daryl Morey tiene una excepción de traspaso que le quema en las manos, y ha decidido que va a intentar que todo jugador de la Liga haya pasado por sus manos, en clara competencia a las Kardashian. Eso sí, antes del día 19, por si tiene que volver a traspasarlo, que uno no llega a hacerse con todos si los aguanta toda la temporada.

Pieza número ocho – Bojan Bodganovic No es especialmente rápido, pero pocos jugadores más inteligentes para saber cuándo correr en la clase media que él. Tiene la mentalidad para ello, puede servir de intermediario para dar la asistencia cuando el pase a toda la cancha sea tapado, y es más que capaz de meter el triple como trailer. En la NBA sólo juega bien en casa, pero bueno, eso nos soluciona 41 partidos.

Pieza número nueve – Cory Joseph El jugador más rápido y ¿obtenible? de San Antonio, y además puede compartir todos los secretillos del equipo que mejor interpreta el baloncesto en general, y la contra secundaria en particular.

Pieza número diez – Darren Collison Ya van tres bases, pero es que este ya lo tenemos en casa, es un Speedy de la vida (Gonzalez, no Claxton), y el sistema palomeril elimina su mayor debilidad: la pérdida botándose en su propio pie. Lo de la defensa si eso ya tal.

Pieza número once – Mason Plumlee Necesitamos más hombres altos, que encima son los que más rápidos se cansan, y Plumlee es un especimen hiperactivo al que Hollins tenía metido hasta hace nada en la perrera. Además, como le vamos a quitar a Rudy Gay, Cousins necesita otro compañero para recordar aquella vez que fue Campeón del Mundo.

Pieza número doce – Thomas Robinson …y no hay hombre alto más rápido que él. Portland no ha ejercido su opción el año que viene, así que básicamente lo han descartado de verano en adelante. No es que vaya a costar, qué sé yo… la quinta elección del Draft de 2012 justo por encima de Lillard, Barnes, Ross y Drummond.

 

Pieza número trece – Víctor Claver Si me encontráis otro jugador que no entre en los planes de su equipo con más potencial, capacidad atlética y de pase, y que se lo fuera a pasar mejor jugando rápido que él en la Liga, me lo decís. Y vendría en el pack Robinson. Claver ha nacido para jugar en los Palomero Kings

1245145237_0

Pieza número catorce – Derrick Williams Porque se supone que era atlético y no nos darían por él ni unas Lay’s al punto de sal. Nos lo comemos con patatas (chiste no intencionado).

Pieza número quince – Sim Bhullar Porque mantener en un equipo de D-League en el que te chuscas 111 tiros por partido a un tío de 2.26 metros y 160 kilos, es porque has descubierto algo que el resto de los mortales no alcanzamos a comprender todavía, pero que algún día será revelado ante nosotros. Bhullar, estás dentro.

Pues eso: cambiamos a McLemore (con todo el dolor de mi corazón, porque está jugando bien, pero hay que dar para recibir, y no hay mejor activo en este equipo), Gay (esto me recuerda que a lo mejor no hay que dar para recibir), Thompson, Landry y compañía, por Rondo, Josh Smith, Brewer, Bogdanovic et al, llamamos a Karl, le montamos un salón de cartón-piedra a Itu para que comente la jugada con Vivek y Shaq… y a campeonar, señores

Avance de temporada 2013-2014: Sacramento Kings

Recuerda que puedes hacerte con esta previa (y todas las de la temporada, juntas, en PDF) en La Primera (y quizás última) Mega Guía de La Crónica Desde El Sofá para la temporada 13/14. Es totalmente gratuita, tan sólo os pedimos que hagáis una mención por Twitter o compartirla por Facebook mediante este botón:

O si insistís, no os vamos a decir que no tampoco, podéis comprárnosla sin tener que poner tuits ni likes…

832
Los Kings llevan 5 años sin alcanzar las 30 victorias, y un par de ellos más, desde que se fue Adelman, sin llegar a Playoffs. Sólo los Wolves llevan más tiempo sin clasificarse para las eliminatorias por el título, y este año lo tienen mucho más fácil a priori que estos Kings que dan la bienvenida a un nuevo entrenador, Mike Malone (asistente en media Liga, el último lugar por el que pasó fue Golden State), después de que MusselmanTheus, Westphal y Smart no funcionaran.

En estos 7 años metidos en la Lotería del Draft, no han aprovechado mucho el talento, ya que sólo conservan a Cousins, Thompson, Fredette y la elección de este año, McLemore. Aunque la explosión de un par de jugadores les podría poner cerca, pinta a otro año de sufrimiento y bastantes más derrotas que victorias. Ahora que su situación institucional ha sido normalizada, cambiando a los dañinos Maloof por Ranadivé, veremos si algo empieza a cambiar también en lo deportivo.

  • Radiografía de los Kings

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

    En la radiografía intentamos recoger una amplia información estadística de cómo funcionó cada equipo el año pasado, en ataque y en defensa, comparando en que percentil (porcentaje de equipos mejor/peor que ellos) se encuentran respecto al resto de la Liga.
  • Espejismo ofensivo

De un año desastroso, se puede sacar algún motivo para el optimismo: tras el All-Star, los Kings fueron el 7º mejor equipo en ataque de la Liga. Aún así, su diferencial fue negativo, con la 25ª defensa en ese periodo, y un récord de 9-19, bastante peor de lo que podíamos esperar. De hecho, los Kings perdieron un mayor porcentaje de partidos en la segunda parte del año, pese a reducir la diferencia con sus rivales de 7.8 puntos por 100 posesiones a 1.5, un extraño y curioso hecho.

Marcus Thornton (candidato legítimo a Sexto Hombre del Año, porque él ocupó ese lugar verdaderamente en la rotación) e Isaiah Thomas, se convirtieron en máquinas de hacer puntos, anotando 14.6 por partido con un 60.4% de porcentaje de tiro verdadero el primero, y 17.3 puntos en 60.3 TS% el segundo. Durante la primera fase del año, entre los dos sólo aportaron 23.6 (con algo menos de tiempo de juego y peores porcentajes), pero la defensa no mejoró un ápice, y los Kings no tradujeron más anotación en victorias.

En cuanto a personal, Isaiah Thomas produjo más como ya hemos dicho, porque pasó de jugar 24.8 minutos a 30.6 por partido (aunque su subida en tiempo en pista fue algo previa al ecuador que marcamos), Tyreke Evans sólo se perdió un partido tras no estar en 16 antes del All-Star, y el cambio con Houston que hizo que Patrick Patterson, cogiera el sitio de Thomas Robinson y James Johnson, y trajo a Toney Douglas para mejorar en defensa sin desmerecer en ataque a Aaron Brooks (lo que dice poco de él), fue alrededor de esa fecha.

Y fueron estas incorporaciones las que reforzaron el juego del banquillo, porque el quinteto titular fue superado de la misma forma en la primera mitad del año que en la segunda, y fueron los suplentes los que recortaron parte de la diferencia. Douglas, Thornton, Patterson y Hayes parcheaban algunas deficiencias de la unidad de inicio aquí y allá, y explican parte de la insuficiente mejora.

De cara a este año, nos volvemos a encontrar con un equipo con mucho especialista: jugadores que saben hacer algo bien, pero con carencias difíciles de tapar en conjunto, sobre todo en defensa, donde vienen de ser el segundo peor equipo de la Liga, sólo superado en futilidad por Charlotte.

Y aunque haya una acuciante falta de condiciones individuales para rendir en esa parte del campo, Smart no hizo un buen trabajo, en un equipo que era habitual ver perdido y descoordinado, y que ni siquiera parecía tener un plan. Clifford y Charlotte fracasaron porque intentaron poner en marcha una idea un tanto extremista, que los rivales reconocieron y explotaron, pero las reglas parecían claras. Con Portland o New Orleans sucedía algo parecido, tenían la forma de la defensas más o menos clara, pero quizá fue un error aplicarlas con un personal que no estaba preparado, y no logró aprovechar lo que tenían que ser los puntos fuertes de sus propuestas. Sacramento se comportó más bien como el otro equipo del Top 5 inverso: Cleveland, variando la cobertura y el enfoque casi jugada a jugada.

Mike Malone vendrá pensando en no permitir esto, y su fama le precede, habiendo sido asistente defensivo en tres equipos que mejoraron una barbaridad en defensa tras su llegada (y algún cambio de personal): los Warriors del año pasado, los Hornets en 2011 y Cleveland en 2007. No sabemos si tendrá mucho éxito, porque los mimbres son los que son, y están un poco hechos polvo. Pero no esperamos, ni más ni menos, que un equipo ordenado, que parezca que sabe lo que hace.

  • A ver cómo se apañan…

En la NBA es más sencillo encontrar buenos jugadores en ataque que en defensa. El baloncesto es un deporte en el que es más difícil anotar que tratar de impedirlo, y es precisamente para lo que se necesita un talento especial: prácticamente cualquier persona con el tamaño adecuado, que haya sido entrenada en los fundamentos más básicos y sea capaz de correr, puede al menos molestar al rival; lo de meter puntos, penetrar, pasar… es otra cosa.

Pero una balanza tan descompensada como la del perímetro de Sacramento, es bastante difícil de conseguir. Isaiah Thomas es el jugador más bajito de la Liga, Greivis Vasquez, con su 1.98 es el base más alto, pero a la vez, seguramente, el más lento. Marcus Thornton es algo pequeño para la posición de escolta, pero su trabajo defensivo es horrible. Jimmer Fredette es definitivamente muy pequeño para la posición de escolta y su trabajo defensivo es horrible. Y este año da un poco igual cómo son McLemore y McCallum, porque todos los novatos, hasta aquellos que acaban conviertiéndose en ases defensivos, lo hacen fatal en su primer año.

Jimmer (41.7% en triples, no puede defender pero la mete cuando quiere, a ver si cae en algún equipo que pueda taparle para por lo menos hacer carrera en una rotación) y Marcus (que fue traspasado de New Orleans a Sacramento mientras Mike Malone estaba allí) fueron dos de los cinco peores jugadores de la Liga en defensa según RAPM, y tanto Greivis como Isaiah costaron más de 2 puntos por 100 posesiones a su equipo en esa parte del campo según está herramienta. No hay ninguna duda de que el perímetro de los Kings puede anotar, pero en defensa, eso va a ser la Boda Roja.

Aunque personalmente veo más desequilibrante (y joven) a Thomas, creo que Vásquez tiene un papel de titular casi asegurado porque es el único del grupo con una mentalidad de pase en un equipo, que sin Tyreke Evans se ha quedado sin un creador efectivo en ninguna otra posición exterior (John Salmons nunca acabó de serlo y está ya rodando cuesta abajo). El venezolano fue el jugador que más asistencias dio en la NBA la temporada pasada, y Mike Malone, que quiere implementar un sistema con mayor movimiento de balón, y solidaridad entre compañeros (los Kings fueron uno de los equipos que más aclarados utilizaron el pasado año) debería empezar con él.

Aunque no es nada seguro ni mucho menos. Malone ha dicho que su ataque será “defender, rebotear y correr” y las dos primeras, no, pero los Kings el año pasado consiguieron muchos puntos fáciles saliendo al contraataque, y sin pérdidas, ni errores estúpidos: fueron un equipo eficiente en transición… con Thomas. Se hace más difícil imaginar a Sacramento a la carrera con Vásquez, y esa es la debilidad que puede atacar Isaiah. Pero por otro lado, el entrenador también habla de rebotear, y los Kings fueron el peor equipo de la Liga en el tablero defensivo, y en esa tarea, Greivis es mucho más.

Aún así, tendría muchas dudas en este puesto y trataría de fomentar la competencia. Soy algo escéptico con un Vásquez que creo que se aprovechó de un sistema y un personal muy concreto y apropiado para destacar estadísticamente. Compartió cancha con el mejor tirador entre los hombres altos de la Liga para un base pasador, Ryan Anderson (no nos olvidamos de Nowitzki, pero se perdió muchos partidos, y además, Dirk puede crear su propio lanzamiento, y genera más opciones de bote) y me hace sospechar bastante que los 5 partidos en los que fue titular Brian Roberts, novato no drafteado de 27 años, diera 50 asistencias. Además, los por entonces Hornets estuvieron entre los 10 equipos que menos dieron proporcionalmente, y apenas hubo diferencia (3 puntos porcentuales, 5 puestos del ránking) entre que Greivis estuviera o no en pista. Vásquez también mejoró en tareas de anotación y de tiro de 3, pero su candidatura al premio de “Jugador más mejorado” y sus galones de titular se basan en esas 9 temblorosas asistencias por partido.

Pero partiendo de que Malone saldrá con él, y dejando mis dudas sobre reputaciones aparte, el problema es con quién le juntan, ya que todas las posibilidades dejan a los Kings en desventaja.

La opción de utilizar a Isaiah como 2 junto a Greivis no parece mala, pero no es tan bonito como parece a primera vista. Hasta cierto punto, el venezolano puede defender escoltas, y Thomas coger a los bases, pero el equipo rival también haría este cambio seguramente en la otra zona del campo, y Vásquez tiene problemas cuando es defendido por jugadores más grandes, que le tapan más fácilmente las líneas de pase y le hacen más difícil anotar cerca del aro cuando elige penetrar. Y por otro lado, Thomas es un anotador tras bote, utiliza su crossover, su rapidez y su control de la pelota para crear las oportunidades, y no está acostumbrado al papel de correr por los bloqueos y tirar tras pase. No es que lo haga mal (mete 1.17 puntos por jugada cuando recibe el balón, y un 40% desde la línea de 3), pero sería desperdiciar una buena parte de su talento, y si sólo necesitas un tirador acompañante, quizá puedas buscar otra opción con menos talento que Thomas, pero más sacrificado en defensa (y lo tendrías que buscar fuera de esta plantilla, por cierto). Y el Greivis anotador está en una situación similar: fue el quinto jugador, tras Paul, Rondo, Westbrook y Wall que mayor porcentaje de canastas metió sin asistencias.

Soltar ya a McLemore al ruedo, que tiene el perfil de futuro jugador 3D, y que vaya conociendo el ritmo de la NBA y los matices de la defensa colectiva es la opción de futuro, que supongo que este equipo, no muy preocupado por ganar todavía, es la que acabará ejerciendo. Salvo que Malone se enamore de otro jugador o el novato decepcione durante el periodo de entrenamientos, la ventaja la tiene él. Y eso significaría que Isaiah Thomas y Marcus Thornton serían la pareja desde el banquillo, e inmediatamente estaríamos hablando de una de las segundas unidades más divertidas de la Liga, aunque la completen con tres jugadores de cartón-piedra.

Todo apunta a que el perímetro de los Kings cambiará, pero sus problemas defensivos continuarán, al igual que el año anterior. Malone quiere poner énfasis en la retaguardia esta temporada, y tal vez el cuerpo técnico fuera una parte del problema, y ahora de la solución. Pero no esperaría muchas cosas de cualquier pareja que salga de aquí

  • El efecto dominó

Con la situación de perímetro que ya hemos comentado, me temo que el recién fichado Luc Richard Mbah a Moute tiene ventaja para afianzarse como el alero titular esta temporada, aunque Salmons le disputará los minutos. LRMAM viene de una temporada miserable en cuanto a anotación, y no es capaz de abrir el campo (sólo intentó 37 triples el año pasado, y eso es más que en sus 4 primeras temporadas  juntas), ni siquiera, de anotar a media distancia (30.5% de acierto en este tipo de lanzamientos). Sus únicos argumentos para anotar son los cortes en jugadas rotas, las ocasiones tras rebote ofensivo (de los que cada vez ha ido cogiendo menos), el juego de espaldas cuando el alero rival es bajo o le emparejan con alguien que esté en desventaja de altura con él (no es un gran anotador posteando, pero es un poco flopper y saca la falta), y la salida en transición (que pintaría mejor al lado de Thomas, y no de Vásquez). Pero es un jugador que deja huella en defensa, en un quinteto que hace aguas por todos lados en este aspecto.

¿Y será esto suficiente y conveniente? ¿Cuánto impacto puede tener un único magnífico defensor desde el puesto de alero? ¿No serán los Kings un equipo condenado a naufragar, al que le vendría mejor una huida hacia delante y un intercambio de golpes? Aquí es donde entraría en juego Salmons. Sin las condiciones de Mbah a Moute, es correcto defendiendo, seguramente, ni da ni quita en esa zona del campo, y puede ayudar en algún momento defendiendo a un escolta, mientras que Luc tira más hacia arriba, a enfrentarse a ala-pivots si cambia de posición. John tiene un tiro de tres respetable, puede poner un poco la pelota en el suelo, y pasar. Tras un miserable 2012, se recuperó un poco la pasada campaña, y eso le ha servido para entender en qué punto de su carrera se encuentra, y tras ser un jugador más bien egoísta durante sus mejores años, ahora comprende su rol de secundario.

Las dos opciones de este equipo (y la tercera y poco deseable, Travis Outlaw) están muy lejos de ser óptimas, y plantean tantos problemas como parecen resolver, tónica general de esta plantilla. Un trabajo duro para Malone.

  • Same ol’, same ol’

El puesto de ala-pívot, en el que ya se presagiaba una dura competición este año entre Jason Thompson y Patrick Patterson, será un polvorín con la llegada de Carl Landry. Y como no podría ser de otra manera en estos Kings, los tres son jugadores de corte más bien ofensivo.

Operan y se sienten cómodos en diferentes zonas del campo, por ejemplo, Patterson juega mejor cuanto más lejos de la canasta está, y tiene trazas de alero, tanto en defensa como en ataque, y a Thompson le sucede al contrario, pero con el aro y un juego más cercano al del pívot tradicional, aunque este año se atrevió muchísimo más con la media distancia (de tirar el 17% de sus tiros desde allí, al 33%, casi el doble) y es bastante efectivo desde las líneas de fondo, donde tiene buenos porcentajes (especialmente en la derecha, un 55%).

Carl Landry, que regresa al equipo donde pasó un par de medias temporadas, tras compartir destino con Malone el año pasado, y es la opción intermedia y aparentemente superior tras ver lo bien que funcionó en Golden State, pero su carrera, para bien y mal, está construida saliendo desde el banquillo. Landry en cuanto a espacio, es la opción intermedia, con un juego en el que utiliza mucho la media distancia para tirar (es una válvula de aire desde la línea de fondo derecha) y también para enfrentarse cara a cara al defensor y llevarle hasta el aro con su bote, sacando una grandísima cantidad de faltas.

Como al equipo no le falta anotación, y ninguna de las otras opciones tiene problemas para meterla, creo que Landry seguirá en su rol de suplente (no es que al banquillo le falten puntos tampoco, me temo que no fue el fichaje más inteligente que podía haber hecho Sacramento, pero… son los Kings) y entre Patterson y Thompson se jugarán las castañas de la titularidad… y la posibilidad de caer en la rotación si no la consiguen. Patrick es la opción con más potencial por edad (3 años más joven) y posibilidades (si sigue desarrollando el tiro de 3 afianzándose como ala-pívot será un jugador interesante), pero Thompson es la consistencia personificada, y hace al equipo más grande, fuerte y potente en defensa y en el rebote, donde sin ser suficiente su contribución, es el mejor de los tres, algo que Malone perseguirá de primeras.

La decisión podría estar interconectada con la del puesto de alero, con Patterson complementando mejor a Mbah a Moute y viceversa, y SalmonsThompson por otro lado. Si Patrick fuera el elegido, Jason siempre podría hacerse con los minutos de pívot suplente, a disputar con el muy pequeño pero aguerrido defensor, y cada vez más unidimensional Chuck Hayes. En todo caso, como pasa en el resto de posiciones de la plantilla, los Kings tienen muchos jugadores de rotación que se solapan, pero pocos que justifican sin dudas ser titulares a estas alturas, y los que lo hacen tienen claros problemas (DEFENSA por lo general) que necesitan ser complementados. Quitando al indiscutible jugador franquicia, creo que se podrían hacer dos quintetos diferentes con el resto de Kings entre los que sería difícil escoger cuál es mejor. ¿Podéis asegurarme, qué, por ejemplo, GreivisMcLemoreSalmonsLandry Hayes es manifiestamente superior a  ThomasThorntonMbah a MoutePatterson Thompson? Mezclad las piezas como queráis, que seguramente nunca quedaréis contentos.

  • Cabecita loca

Dejamos al mejor y lo mejor para el final: se viene cuarta temporada para DeMarcus Cousins, una de las mayores incógnitas de la Liga a estas alturas.

Cousins lo tiene absolutamente todo. Tamaño, fuerza, envergadura, pies ligeros, manos hábiles para pasar o tirar e incluso es capaz de ponerla en el suelo muy por encima del estándar en su posición. Hace que el deporte parezca fácil. Lo que se le achaca es una terrible falta de interés y esfuerzo, y en parte, de entendimiento de cualquier aspecto del juego colectivo, más allá de sus espectaculares acciones individuales. En defensa no es capaz de sujetar un equipo como la mayoría de pívots titulares, y su porcentaje de tiro verdadero, aunque haya ido creciendo año a año, todavía ve la media a una cierta distancia desde abajo.

Han sido tres años en una franquicia disfuncional, con Westphal y Smart, así que todavía hay fe en que en cualquier momento lo pille, y se convierta en la fuerza imparable que parece que puede ser, pero a la que no ha llegado ni de lejos. Malone le dará directrices en defensa, pondrá unas reglas al equipo, y esto ayudará a su desarrollo. Por primera vez seguramente en su carrera, Cousins jugará con un propósito concreto asignado, lo que hará que se acaben las excusas. Es un año clave en su desarrollo, porque si este año no es capaz de marcas diferencias, muchos le darán por perdido, y no me extrañaría que en los Kings, con un nuevo grupo ejecutivo, empezaran a ver con buenos ojos su traspaso.

Vamos a aprovechar también la figura de DeMarcus, para una digresión de las habituales, esta sobre elegancia y efectividad. Es curioso ver como el juego de Cousins, que de anotador y pasador es técnico e impecable, con movimientos resultones y agradables, y un tiro con muy buena forma, está visto con una mayor estima entre el público (o eso siento yo), en contrapunto a otros jugadores de fuerza bruta. La diferencia es que pese a la apariencia, muchos de esos jugadores consiguen más fácilmente el objetivo final al que está subordinada toda la parafernalia: meter puntos.

Vamos, la discusión sobre el fin y los medios, que es más antigua que la prostitución, y si grandes hombres no lo han resuelto, no lo vamos a hacer nosotros.