Buscando el valor de cada tiro

La NBA han volcado recientemente más datos de los que genera el sistema de cámaras SportsVU a la página oficial de estadísticas, y ahora, podemos tener acceso a una serie de datos adicionales sobre cada tiro lanzado esta temporada.

Lo que nos permiten en este caso es manejar estadísticas como la distancia del defensor más cercano al tirador (y la identidad de este), el tiempo restante en el reloj de posesión, el número de botes que emplea el jugador antes del tiro, y el tiempo que tuvo la pelota en su posesión antes del lanzamiento.

Con todos esos datos, nosotros hemos construido un pequeño juguetito para estimar las probabilidades de meter un tiro en la NBA, que añade a la distancia, información sobre la distancia del defensor y el tiempo que falta en el reloj de posesión. Para elaborar este modelo hemos utilizado tiros a más de dos metros del aro (los tiros cerca del aro necesitan una serie de consideraciones adicionales que ya exploraremos), y está pensado para casos “normales”, no será tan representativo en los extremos.

El modelo no tiene en cuenta una serie de variables importantes como la identidad y las características del tirador en particular, o la del defensor, simplemente intenta representar los valores medios, y creemos que ayuda a entender a comprender el valor de elegir buen tiro, en cuanto a distancia, ritmo y soledad del tirador. Estos son, aproximadamente, que cada metro de distancia a la canasta, el tiro es un 7% peor; cada metro que se aleja el defensor, el tiro es un 9% mejor, y por cada segundo de posesión que se ahorre, se mejora un 0.5-1%.

Pero qué mejor manera de explicar el modelo que invitaros a explorar en el siguiente área interactiva, a calcular la probabilidad de acierto moviendo al atacante, al defensor y ajustando el reloj de posesión.







Además de enseñaros este juguete, podemos utilizar el modelo para estimar estadísticamente, qué quintetos escogen mejor los tiros. Os recordamos de nuevo, que el modelo, tal y como lo utilizamos, tiene una serie de lagunas. Ya sabéis que, lo más importante, no estamos ajustando a la habilidad del jugador. No es lo mismo, por ejemplo, un triple frontal con un defensor a dos metros para Josh Smith que para Kyle Korver, así que por un lado hablaremos de elección o creación del tiro, cuáles son buenos filosófica o teóricamente hablando, y por otro lado de acierto, cuántos se meten en realidad. Por otra parte es indudable que los tiros a más de dos metros son una pequeña parte del baloncesto, y tienen efecto en más áreas del juego que aquí no se pretenden controlar. De todas maneras, una buena puntuación en el modelo significa que el equipo está eligiendo bien desde que distancias lanzar (contando con el añadido del punto adicional del triple) y/o está logrando que sus tiradores tengan separación con el defensor y/o están siendo rápidos desarrollando las jugadas.

Obviamente estas cosas no son siempre positivas de manera universal. Un jugador puede tirar muy liberado porque el defensa sabe que está fuera de su rango. O un tiro tempranero ha podido ser algo precipitado. Este modelo no nos dará una cifra perfecta e indiscutible, pero como todos, ayuda como argumento en una conversación, o nos permite proponernos estudiar más de cerca los resultados o la situación de un equipo o jugador en particular. Hemos analizado con él a los 31 quintetos con más de 150 tiros a más de 2 metros, tanto en ataque como en defensa, y ahora os presentamos algunos resultados.

Creo que no sorprenderá a mucha gente que el quinteto que mejor elija los tiros de manera teórica venga de Houston. Beverley, Harden, Ariza, Motiejunas y Howard, han tirado de 3 en 120 de las 183 ocasiones procesadas, y eso les lanza a la primera posición del modelo. De hecho, son los únicos que rompen la barrera de más de un punto esperado por tiro. Si bajásemos el requisito de número mínimo de tiros a 50 de manera excepcional, para buscar más ejemplos así, sólo cuatro quintetos superan la esperanza de un punto por tiro, y tres son de los Rockets, incluido este. La otra excepción es el quinteto de los Hawks con cinco jugadores capaces de tirar de 3, con Sefolosha y Antic en lugar de Carroll y Horford.

De todos modos, en la práctica, este no es el mejor quinteto tirando a más de dos metros del aro de la Liga. Curry, Thompson, Barnes, Green y Bogut están anotando 1.15 puntos por tiro, pese a que el modelo les asigna una esperanza de 0.98, que es ya de por sí la segunda mejor de las 31 analizadas, sólo por detrás de Houston. Son los que mejor están desafiando a la teoría, anotando un 17.9% más de lo que deberían, y además, o más bien, gracias a ello, porque todo influe, pueden elegir buenos tiros. No es de extrañar que este grupo sea el que tiene el mejor índice ofensivo de la Liga.

Les siguen muy de cerca en cuanto a “acierto” sobre el modelo el quinteto titular con el que inició la Liga Phoenix, con Marcus Morris y Miles Plumlee acompañando a Dragic, Bledsoe y Markieff, y el también antiguo quinteto de los Celtics con Rajon Rondo y Tyler Zeller. Pero como ambos equipos elegían o creaban peores tiros que Golden State, pese al acierto sobre el modelo, están lejos de los Warriors en cuanto a puntos por tiro, con 1.06 y 1.07 respectivamente.

Si nos fijamos en la tabla de índice ofensivo para comparar con nuestro modelo, los únicos quintetos que siguen de cerca a los Warriors son los dos de los Clippers, uno con Matt Barnes, y otro con Jamal Crawford. El titular, con Barnes, es el segundo mejor de la Liga en cuanto a puntos por tiro a más de dos metros, con 1.07 ppt. No están entre los mejores en selección teórica, pero si están mostrando un acierto por encima de la media. Por su parte la versión con Jamal Crawford sólo produce 0.98 puntos por tiro. Pese a que el acierto es también mayor que lo esperado, la selección es sensiblemente peor. Eso sí, la presencia de Jamal ayuda de otras maneras a los Clippers, creando más oportunidades cerca del aro y mediante tiros libres que aquí no vemos, y el resultado final de ambas está a la par.

En el otro extremo, está el quinteto formado por Kemba Walker, Lance Stephenson, Gerald Henderson, Al Jefferson y Cody Zeller, del que sólo podríamos esperar 0.85 puntos por tiro. Y en este caso, no es que el acierto haya ayudado, ya que en realidad sólo han obtenido como recompensa 0.78 puntos por tiro. No es de extrañar, viendo los datos, que tengan el segundo peor índice ofensivo de los quintetos que han estado más de 150 minutos en pista.

Sólo hay un quinteto peor en ataque, el de Wizards, con Garrett Temple sustituyendo a Bradley Beal, que pese a haber elegido mejor los tiros que los Hornets en teoría, son el grupo de cinco con peor acierto sobre lo esperado, un 11% menos.

También podemos utilizar esta herramienta para evaluar a las defensas. Y si miramos los números, vuelven a ser los Warriors, con Bogut en el medio de la zona, el quinteto que obliga a los rivales a los peores tiros en cuanto a distancia a la canasta, al defensor, y tiempo de reloj de la Liga. En media, los rivales podían esperar 0.88 puntos por tiro a más de dos metros frente a Golden State, y sólo han anotado 0.82.

Pese a ser los mejores forzando los peores tiros en teoría en defensa, un par de quintetos, han sido mejores en la práctica. El titular de Sacramento sólo ha permitido unos microscópicos 0.78 puntos por tiro, y sus rivales anotan un 15% peor de lo esperado frente a ellos. Los Kings convierten a sus rivales en los Warriors inversos, y esta situación merecería una revisión más profunda, aunque desde la vuelta de Cousins, están regresando a la media. Los Blazers, que este año están entre los mejores equipos en defensa de la Liga, eran en su versión con Robin Lopez, quintos en esperanza de tiro en contra teórica, y segundos en puntos por tiro en contra en la realidad.

Tres quintetos que están en teoría forzando a los ataques rivales a tomar malas decisiones, pero que se están enfrentando a un mayor acierto de lo esperado son el titular de los Bulls y dos de los más jóvenes de la Liga: el de Orlando con Elfrid Payton en lugar de Victor Oladipo, y el de Utah con Enes Kanter y el lesionado Alec Burks. Por otro lado, el quinteto que vuelve a aparecer como afortunado, es el último de los Celtics en la era Rondo. Ese grupo ya roto superaba por 7.8 puntos por 100 posesiones a sus rivales, pero a la vista de estos datos estaban seguramente predestinados a regresar un poco a la media. Ainge no se ha cargado un aspirante.

El peor equipo en cuanto a selección de tiro rival teórica no debería ser una sorpresa, son los Lakers con Lin y Boozer, pero en la práctica reciben más puntos por tiro lejano (1.05 vs. 1) con Ed Davis y Ronnie Price. Los Raptors y los Pistons con Josh Smith de ala-pívot son otros de los quintetos que peores tiros conceden.

Para terminar, os dejamos con la pinta que tiene un tiro perfecto. Irónicamente, el mejor tiro para nuestro modelo, no llegó a entrar. El triple que os hemos enlazado de Patrick Patterson desde la esquina izquierda, sin ningún defensor a menos de 7 metros, y con 19 segundos de posesión, tenía una probabilidad de entrar del 61%. Por lo tanto, de ese tiro esperábamos 1.82 puntos, de los que no subieron a la cuenta de los Raptors ninguno.

En el otro lado del espectro, para encontrar el peor tiro de lo que llevamos de temporada, tenemos que irnos a Detroit, y ¡sorpresa!, no fue Josh Smith. El deshonor corresponde a Caron Butler, y lo que tuvo que hacer aquí a 6.8 metros, con sólo 3.1 segundos de posesión, y Otto Porter encima. El modelo sólo le auguraba unas opciones del 30% de entrar, y al ser un tiro de 2, 0.6 puntos esperados. También se quedaron con ninguno.

Rebote en 3D

Durante décadas, la única manera de estudiar el rebote eran utilizar los simples números totales: cuántos cogía cada jugador, cada equipo… se podía ajustar los resultados por partido, o por minuto, pero poco más.

Después, alguien con muy buen criterio (¿Dean Oliver?), se dio cuenta que el número de oportunidades que tiene cada jugador es muy diferente. El pasado miércoles, el Philly-Orlando y el Indiana-Charlotte empezaron a la misma hora, en la misma Liga y duraron el mismo número de minutos, pero en uno se cogieron un total de 85 rebotes, y en el otro 100. Hibbert o Biyombo tuvieron más oportunidades de engordar los números que Vucevic o Hawes. Así nace el porcentaje reboteador, o tasa de rebote, que no indica cuántos rebotes coge un jugador, sino cuántos se llevan de todas aquellas oportunidades que surgen cuando ellos están en pista. Durante años esto se tuvo que estimar, proporcionalmente a los minutos jugados y las situaciones que se producían a nivel de equipo, pero desde que se analizan los play-by-play posesión a posesión, es posible obtener un número exacto.

Y en ese mundo de dos dimensiones nos encontrábamos, hasta que la NBA añadió a la presente temporada una tercera: con el nuevo sistema de cámaras que han colocado en cada pabellón, y que registra en todo momento, varias veces por segundo, la posición de los jugadores y el balón, la Liga puede hacer virguerías, y una de ellas, que ha compartido con nosotros, es lo que ellos llaman oportunidades de rebote, y que se define como el número de veces que un jugador está a un metro de la pelota cuando se ha fallado un tiro, y la pelota es para quien la coja. Además, llevan la cuenta de si estos rebotes fueron disputados, o por el contrario fueron a parar a ese hombre en solitario.

En la página de la NBA que recoge las estadísticas de tracking, podéis ver todos estos números y jugar con ellos, hasta que os canséis. Nosotros vamos a combinar lo que estos números nos ofrecen para descubrir alguna cosa nueva, aunque las posibilidades son mucho más grandes:

  • Porcentaje de oportunidades de rebote o tasa de oportunidades de rebote

La NBA nos ofrece con aquello de las oportunidades de rebote la posibilidad de saber cuántas veces un jugador estuvo a un metro de un rebote en términos totales… pero sucede como en su día con el número de rebotes, no todos los jugadores tienen la misma opción de tener esa “oportunidad de rebote”. Por ejemplo, hay un rebote defensivo en juego en el 51.7% de las posesiones con Roy Hibbert en cancha, cifra que lidera la Liga con gran margen entre los jugadores habituales (DPOY alert!). En la cola está Greg Monroe: sólo en el 37.7% de las jugadas que defienden en Detroit acaban en rebote, por lo que aquellos en malos equipos defensivos están en desventaja: cogeran menos rebotes y también tendrán menos oportunidades totales.

Si hacemos algo así como el porcentaje de oportunidades de rebote, o tasa de oportunidades de rebote, podemos calcular, en qué porcentaje de rebotes de su equipo, un jugador tuvo una oportunidad de cogerlo, es decir, estuvo a un metro o menos del balón. Y ahí, sigue ganando Kevin Love. El de los Wolves, convierte un 48.2% de los rebotes que hay en pista en una oportunidad de rebote. El siguiente jugador habitual (Adrien, Humphries o Gobert se cuelan por el medio), es KG con un 44.3%, una distancia bastante importante.

El mayor engañador si comparamos estos resultados con los de la lista de rebotes defensivos por partido es Blake Griffin. Tercero en capturas, con 8.7, sólo se acerca a por una oportunidad de rebote en el 34.8% de los fallos rivales con él en pista. Naturalmente, de engaño nada. para tener ese lugar en la clasificación general tradicional, convierte un gran número de esas oportunidades (el 75.5% de rebotes por oportunidad es el número 1 entre hombres altos) pero también se ayuda de jugar bastantes minutos, en un equipo que además concede muchos rebotes. Cosas así nos ayudan a poner en perspectiva los números, y hacer un perfil más detallado sobre cómo consiguen los jugadores barrer los tableros.

  • Tasa de carga del rebote ofensivo

Recoger o no rebotes en ataque es una cuestión casi filosófica. Hay equipos que desprecian hacerlo para volver más rápido a defender, mientras que para otros es parte importante de su juego. La tasa de rebote ofensivo de un equipo, nos permite conocer muy bien cómo enfocan ellos esa cuestión.

Toronto, Detroit y Chicago están liderando la Liga en tasa de rebote ofensivo, y San Antonio, Atlanta y Miami, cierran la lista. Pero esto ya lo sabíamos en 2D. A lo que nos puede ayudar la nueva dimensión es a saber si los equipos no barren el tablero en ataque por decisión propia… o porque sus jugadores, aunque lo intenten no lo logran. Gracias a las oportunidades de rebote, podemos conocer cuántos jugadores manda cada equipo por tiro fallado.

Los resultados no difieren mucho pero seguramente se ajusten aún mejor a la realidad. Algún jugador de los Bulls tiene una oportunidad de rebote ofensivo cada 1.7 tiros fallados, y le siguen en la tabla Toronto y Denver. A la cola, Miami, donde solamente en una de cada 3 ocasiones alguien carga los tableros. Se cuelan segundos por la cola los Lakers, y luego San Antonio.

Además, Miami, cuando va a por el rebote ofensivo, va. Tienen el mejor porcentaje de rebotes ofensivos por oportunidad, logrando apropiarse el 57.1% de las oportunidades. De hecho, si lo pensáis un poco es natural, que esta clasificación sea inversa a la otra: los equipos que más oportunidades tratan de crear, menos probabilidad tienen de conseguirlo, porque se encontrarán rebotes cada vez más disputados, mientras que otros apuestan sólo por los fáciles.

De hecho, de los 10 equipos que más cargan el tablero en ataque, 7 están entre los 10 peores capturando las oportunidades que pasan a un metro de ellos, y sólo dos, Portland y Toronto, están en la parte baja del Top 10, por los que los podemos considerar los mejores reboteadores ofensivos calidad/precio del mercado.

  • Jugador más descompensado

Como siempre recomendamos, las estadísticas hay que tratarlas en su contexto. Y a veces, hay jugadores que tienen la obligación de cargar el rebote ofensivo, pero se ocupan de otras tareas en defensa. En otros casos, me temo que hay un poco de predilección por el ataque. Eso lo evaluáis vosotros, y nosotros presentamos los números.

Joel Freeland es el único jugador que crea más oportunidades de rebote en ataque (se acerca a un metro del balón en el 27.8% de los tiros de Portland), que en defensa (donde sólo acude al 25.9%). Ian Mahinmi, Tony Allen, Robin Lopez y Ed Davis le siguen en la clasificación. Vemos claramente un perfil de jugador que se tiene que crear sus oportunidades en ataque barriendo los tableros, porque no forman parte del juego de su equipo.

Los que por el contrario, menos se prodigan en ataque pese a cumplir en defensa, son KG (acude a un 44.3% de los fallos en defensa, y sólo a un 9.9% en ataque), Dirk Nowitzki (37.2 vs. 3.4%), y Kevin Love (48.2 vs. 17.7%). La característica común, pese a sus diferentes tasas de capturas, es lo lejos que se sitúan de la canasta rival en ataque.

  • Jugador más imponente

Hemos hablado de cómo la NBA también nos ofrecía números que ponían en contexto si un rebote fue disputado (más de un jugador estaba a un metro de él) o no. El jugador que más rebotes no disputados coge ajustados al número de oportunidades es Cousins. Los jugadores rivales deben tener algo de miedo de Boogie, o piensan en salir rápido a resguardarse del gran Isaiah Thomas, pero lo cierto es que algo más del 25%, 1 de cada 4, de los fallos de los rivales de Sacramento acaban en manos de un Cousins sin nadie en un metro a la redonda. Reggie Evans, que por lo que vemos, ya se ha ganado el respeto como reboteador, es segundo en la lista de incontestables, y Dwight Howard tercero.

De los más habituales, el que menos respeto se ha ganado es Enes Kanter. Sólo en uno cada 10 tiros, puede coger el rebote en defensa tranquilo.


Recordad, que aunque ya tengamos estadísticas sobre el rebote en 3D, esto todavía no es carne y hueso. Hay tantos factores a tener en cuenta que influyen en lo que ha sucedido en esa oportunidad de rebote (uno de ellos, el más claro e interesante para estudiar, el box-out, o bloqueo del rival para que no pueda cargarlo) que seguimos viendo la punta del iceberg.

Pero que haya más información nunca puede ser mala noticia, y se pueden curiosear estas y muchas cosas más… ¿qué os gustaría ver a vosotros?