La final del Este

Chicago Bulls – Miami Heat

Los dos primeros cabezas de serie de la conferencia Este han llegado a la final del Este, Chicago Bulls y Miami Heat. La final deseada, pero no la final esperada

Bulls ha tenido una trayectoria más bien irregular por estos PO, aunque ambas rondas parece que no haya tenido muchos problemas, tanto Pacers como Hawks les han puesto en más de un aprieto durante las series, incluso con alguna que otra duda más que evidente, pero con un Rose a un nivel brutal y sobre todo con una aportación de los extras, incluso con Asik!, está haciendo que estos Bulls sigan por un camino marcado por el triunfo.

Heat tampoco lo ha tenido nada fácil, con una primera ronda ante Sixers que levantó algún que otro comentario, pero con unas semis ante Celtics que han sido mucho más fáciles de lo que todo el mundo esperaba. James está motivado y Wade parece el del 2006 cuando Miami ganó su anillo. En cambio Bosh sigue gris, así que todo el mundo se pregunta que pasará cuando estén los 3 bien.

Sinceramente me da miedo Heat, los veo actualmente el que mayores posibilidades de anillo tiene, no se, me da esa sensación, pero también hay que ver que en Miami sólo son 3, ya que el resto de jugadores no está aportando nada o casi nada. En cambio Bulls es juventud, es algo fresco y nuevo, y eso gusta, además, ver jugar a Rose te recuerda al Kobe de hace unos años, donde era capaz de todo.

El duelo está servido, Rose seguramente se merendará con patatas a Bibby o Chalmers e incluso veamos más de una vez a Wade sobre él y el juego interior de Bulls, con Boozer y Noah a la cabeza es superior al de los Heat, con lo cual se deja entrever una eliminatoria divertida y donde los de la Ciudad del Viento, con factor cancha a favor, tienen que demostrar que esta vuelta a las finales de conferencia no es nada efimero y que quieren más.

4-3

¿Y ahora qué?

Después de la rotunda e inesperada derrota angelina en Play-Off, en la que el equipo de Phil Jackson se desmoronó completamente, la solución para mucha gente parecía sencilla: que empiecen los movimientos y los fichajes en Los Angeles Lakers. Traemos a un base como Chris Paul y/o nos hacemos con el descontento Dwight Howard y todo resuelto. Pero las cosas no son tan fáciles. Por partes.

En primer lugar, el mercado de traspasos de la NBA ahora mismo, está acechado por la incertidumbre. El 30 de junio se acaba la CBA, o lo que es lo mismo, el Convenio Colectivo, y clubs y jugadores tienen que acordar uno nuevo, en el que los términos y las condiciones podrían cambiar por completo. Se han lanzado propuestas en todas las direcciones de parte de la NBA, como por ejemplo reducir los ingresos de los jugadores en 800 millones de dólares (algo más de un tercio de lo que cobran ahora mismo) de forma progresiva o incluso «retroactiva» aplicándose a los contratos ya firmados, poner el llamado tope salarial duro en el que los equipos no pueden exceder la cifra marcada o seguir usando un sistema similar bajando el tope, la aplicación de una designación de jugador franquicia que ayude a los equipos a retener a sus estrellas, contratos más cortos y sin garantizar, etc… Aunque hasta el 30 de junio se pueden hacer traspasos, es difícil que veamos a alguien mover ficha, sin saber como funcionarán las reglas del juego el año que viene. Y eso si hay año que viene…

Teniendo en cuenta esto, como yo creo que el acuerdo será muy parecido a los términos actuales, solo que con una mayor flexibilidad para que los equipos se puedan desahcer de los jugadores que den bajo rendimiento, y con algún mecanismo que permita hacer ofertas ligeramente mejores a los equipos para retener a sus estrellas, vamos a asumir de aquí en adelante, unas reglas del juego iguales a las actuales. Y en este escenario las posibilidades de renovación de los Lakers son imposibles sin remodelar por completo la plantilla.

Los objetivos principales, está claro que serían el pivot de Orlando, Dwight Howard que podría ejercer su derecho a disfrutar de la agencia libre en el verano de 2012, al igual que los bases Chris Paul y Deron Williams. Ese verano los Lakers tendrán 71.1 millones comprometidos entre Kobe Bryant, Pau Gasol, Lamar Odom y Andrew Bynum, cuando el límite salarial de este año, por ejemplo, es de 58 millones de dólares. Y eso sin añadir, los 17 millones que todavía estarán cobrando entre Ron Artest, Luke Walton, Steve Blake y la opción que tendría ese verano Derek Fisher de extender su contrato un año más por 3.4 millones.

Es decir, es imposible que los Lakers pudieran entrar en un mercado de agentes libres en 2012, sin que las reglas del juego hayan cambiado mucho, manteniendo su plantilla. Si tenemos cuenta que Kobe cobrará 27.8 millones, y que ningún fichaje de campanillas aceptaría menos de 15 millones por muchas ganas que tenga de venir a Los Angeles (aunque podrían ganar en teoría hasta 19 millones en el caso de Howard y 17.1 en el de Paul y Williams), estos dos jugadores cobrarían ya 42.8 millones, dejando apenas unos 16 millones en espacio salarial. Eso significaría que el equipo tendría que renunciar a Pau Gasol, que cobrará 19 millones esa temporada, a duras penas podría retener a Bynum (16.1), y si lo hicieran, tendrían que decir adios a Odom (8.2 millones en la 2012/2013) y Artest (7.2 millones), y eso suponiendo que hayan colocado a los Waltons y Blakes de la plantilla, y teniendo en cuenta, que la plantilla de Lakers iba a quedar vacía, esperando a ser rellenada con jugadores de salario mínimo.

Resumiendo, que una situación en los términos actuales, y salvo que uno de los jugadores acepte, por primera vez en la historia de la NBA, un descuento tremendo de sueldo, es imposible juntar en el periodo de agencia libre a Bryant y Gasol con uno de los tres deseados. Dos de los tres 7 pies de Lakers, uno de ellos, casi de manera obligada, Pau, tendrían que ser traspasados o cortados (los Lakers podrían deshacerse de Bynum y Odom ese verano gratis).

Viendo que la agencia libre no es una opción viable, hay otra manera, que es el traspaso, el intercambio de cromos. Aquí, con las reglas ya conocidas, los Lakers tienen que ofrecer al otro equipo un montante en salarios comparable al que estén dispuestos a absorber y por tanto, el límite salarial, no es tanto problema.

Pero si estás pensando en el verano pasado, en las situaciones de LeBron James, Chris Bosh o Carmelo Anthony, esta es muy diferente. Los Lakers no tienen apenas poder negociador. Casi ninguno.

Hay que tener en cuenta que los Cavaliers, Raptors o Nuggets tenían la amenaza enfrente de que equipos como Chicago, Miami o New York tenían espacio salarial, para ofrecer a sus jugadores un contrato en el periodo de agencia libre, sin que ellos recibieran nada cambio. Los Lakers, tal y como están construidos, no presentan esa amenaza. Orlando, New Orleans o New Jersey no van a perder sus jugadores sin recibir nada a cambio ante los Lakers de Kobe y Pau.

Sí que es verdad que habrá franquicias preparadas a echar la caña, como por ejemplo New Jersey, y por ello los equipos pueden estar dispuestos a negociar por sus jugadores, pero la falta de una verdadera amenaza, de un equipo histórico, en buena posición y en mercado grande, añadido al hecho de que, casi seguro, en la nueva CBA los jugadores van a tener por lo menos un ligero incentivo para continuar con sus clubs, hace que la urgencia no sea comparable: Howard o Paul simplemente han pasado de ser intocables a transferibles por el precio justo. Puede que un poco más. Ni un centavo menos. La NBA ha cambiado de ser el escenario en el que Garnett y Gasol cambiaron de equipo por cacahuetes, al mundo en el que los Nuggets dejan en porretas a los Knicks, y les hacen pagar el gusto y las ganas por Carmelo.

Por tanto, los Lakers no pueden dar 50 centavos por un dólar, si se quieren hacer con alguno de esos jugadores, tendrán que hacer una buena oferta, que se ajuste al precio del mercado del jugador. De nuevo, salvo enajenación mental en alguna directiva, es imposible traer a uno de estos jugadores sin mover 2 de las 3 torres. Como además, los Lakers no pueden ofrecer en principio, salvo colaboración de terceros equipos, jovenes con proyección, y jugadores buenos con contratos razonables, la única golosina que pueden incluir en un traspaso, es absorber uno de los malos contratos firmados por las otras franquicias. Propuestas de traspaso que al menos llegarían a ser escuchadas, por ejemplo, son las siguientes:

En el primer caso, los Lakers mandarían a Pau y a Bynum a Orlando a cambio de Howard y de un Gilbert Arenas con un papel más cercano al de rémora salarial que al de jugador de provecho.

En el mejor de los escenarios posibles que se me ocurre que Orlando puede estar dispuesto a discutir, los Lakers podrían retener a Pau traspasando a Odom y Bynum por Howard y Jameer Nelson, pero dudo mucho que Orlando pique con esta transacción. En definitiva, casi cualquier traspaso con Orlando pasaría por incluir a dos de los tres grandes, y recibir a cambio a Howard acompañado de Arenas, Turkoglu o Redick.

Con New Orleans, tendríamos una situación parecida, los Hornets no tienen prisa ninguna como para aceptar ahora mismo algo menos que dos jugadores, y empaquetar los 4 años de contrato que le quedan a Emeka Okafor e incluso los 3 años de Jack a los Lakers.

Si nos ponemos creativos, se puede imaginar un escenario en el que los Lakers solo tengan que deshacerse de uno de la terna Gasol/Bynum/Odom, pero pasaría por el más difícil todavía: convencer a un tercer y cuarto equipo, de reciclar los contratos sobrevalorados de Artest, Fisher, Blake o el intraspasable Walton, en una pieza de similar valor a Odom o Gasol, una tarea hercúlea, que de llevarse a cabo tendría que convertir a Mitch Kupchak en Ejecutivo del Año.

Y ya por último, no hay que olvidar, aunque eso a veces sea lo de menos, que los Lakers no tienen entrenador para el año que viene. Aunque uno no cree que Brian Shaw, Rick Adelman o quien quiera que venga pondría problemas a entrenar a Bryant con Howard o similares, no sería empezar con buen pie plantear un megatraspaso antes de conocer la opinión del nuevo coach, pienso yo.

Así que en resumen, los Lakers no pueden añadir a uno de los tres deseados sin remodelar por completo la plantilla, y el panorama actual de incertidumbre no invita ahora mismo a movimientos y fichajes drásticos. Esta es la realidad a la que se enfrenta la franquicia angelina.

Apretando un poquito

Quinto partido de la serie entre Bulls y Hawks, el partido pivotal, ese partido que mueve la balanza hacia un lado o hacia otro, ese partido que siempre es clave en las eliminatorias y que en NBA, desde que se juega a 7 partidos, el 83% de equipos que lo gana, luego gana la serie…

El partido no empezó muy allá que dijéramos, de hecho, conforme iba avanzando el partido cada vez iba pensando en como escribir este artículo ya que no estaba pasando casi nada en la pista. Bulls a su ritmo, con Rose haciendo lo mínimo y Hawks igual que siempre, jugando bien, pero sin acabar de despegar, con un Josh Smith motivado y un Joe Johnson que da la sensación de ir tan sobrado que parece que ni se esfuerce… Tan sólo destacar al base titular de los Hawks, Jeff Teague, que está siendo sin duda una de las sensaciones de estos PO…

Con este panorama los Bulls iban manteniendo su ventaja de 5/6 puntos, sin despeinarse y sin sufrir, incluso los Hawks, llevados de la mano de Zaza Pachulia (!!!!) llegaron a remontar y ponerse por delante… pero nada, llegamos al último cuarto, Rose despertó y en un par de arreones rápidos, apretando un poco más en defensa y 3 fallos de ATL y la diferencia ya fue definitiva para los de Chicago que se pone 3-2 en la serie.

Si ayer vivíamos el mejor partido de los PO… está serie de Bulls-Hawks está siendo todo lo contrario… lo ‘triste’ es que uno de los dos jugará la final de conferencia… mientras en South Beach sonríen

Por todo lo alto

En el tercer partido de la serie ya vimos un partido tremendo, entre dos equipos que quieren ganar, que están con hambre y con ganas de tirar adelante hasta que alguien demuestre ser mejores que ellos, el partido llegó a la prorroga después de los Grizzlies remontar una barbaridad y se llevó la victoria. Anoche fue algo totalmente diferente… pero parecido.

Thunder salió algo dormido, sin saber muy bien donde estaban con un Durant perdido y un Westbrook que a veces daba la sensación de forzar demasiado las jugadas, en Memphis, Marc mandaba en la zona y ni Perkins, ni Ibaka podían con el pivot de los Grizzlies que se veía más que seguro en todo lo que hacía. Con este panorama, los Grizzlies se pusieron 18 arriba y con la sensación de que como contra Spurs, todo estaba controlado.

Pero Durant fue poco a poco despertando y a Westbrook sus mandarinas empezaron a entrarle, así que poco a poco la renta que parecía ya casi definitiva, fue bajando y bajando hasta que los Grizzlies, con un Tony Allen en modo No Meto Ni Una, estuvieron por debajo del marcador.

Esta serie es bonita, los dos equipos quieren disfrutar y eso se ve, ninguno de los dos se rinde y Grizzlies dio un paso más en toda esta épica. un triple de Conley ponía el empate al final de los 48 minutos. Westbrook tuvo el partido… pero falló… y a Durant se le quedó la cara de: esa bola era mía…

La primera prorroga ya empezó a ser épica, con mucho contacto en defensa y con un Nick Collison comiéndole la moral a Randolph en cada jugada, parecía que Thunder se iba a llevar el tiempo extra fácil, pero de nuevo la épica y un triple inverosimil (bueno, una mandarina, para que nos vamos a engañar…) de Grievis Vasquez ponía de nuevo el empate en el marcador. Esta vez la jugada final fue para Durant… pero Westbrook le pasó el balón cuando el bueno de KD sólo podía tirar desde su casa… de nuevo a otra prorroga.

La segunda fue de nuevo calcada a la primera, Grizzlies siempre a remolque, como bestia que sabe que va a morir pero quiere luchar lo indecible hasta el final. Las faltas castigaron a los de Tennesse con Mayo y Conley fuera, más el cansancio, hacía que Grizzlies de nuevo se medio arrastraran en el partido… pero esta prorroga fue diferente, ya que aquí tuvieron ellos el ataque para ponerse por delante, pero una serie de rebotes y la gran defensa de Collinson frente a Randolph, hizo que de nuevo Thunder tuviera balón para ganar… Westbrook de nuevo y a la tercera tampoco fue la vencida… Durant lo seguía mirando mal

Tercera prorroga, sí, 3a! y Durant dijo: hasta aquí. Se puso a jugar y sobre todo se puso a tirar y los Grizzlies ya no pudieron con este último arreón. Los Thunder igualaban la eliminatoria 2-2, en un partido que sin duda es el mejor que hemos visto en todos los PO hasta ahora.

Por favor, que esta serie se vaya a 7!

Hasta aquí

El 3-0 se avecinaba como algo insuperable, lo que nadie esperaba es que Mavs se plantara en el cuarto partido de una forma tan seria y con ganas de que todo continuara igual.

Se vio desde el principio del partido, el primer cuarto del partido, podía ser perfectamente el quinto cuarto del anterior partido, ya que estábamos viendo una continuación más de todo lo que estaba siendo la serie. Lakers un querer y no poder con una sensación de impotencia terrible.

De hecho, todo iba de tal manera que ni Nowitzki tuvo que ponerse en modo MVP, simplemente jugar y jugar. De nuevo el juego exterior de los Mavs fue clave, cada tiro de 3 entraba… y otro,… y otro, 9-10 en triples Jason Terry..., de una forma que entre que la defensa de Lakers era digna de NBA Jam (es decir, inexistente) y que en ataque nada entraba, la ventaja sumaba y sumaba sin parar, ante la desesperación de todos y la cara de perplejidad de Phil Jackson era todo un poema.. su último partido…

Mención a parte merece Bynum, así como Odom (algo rigurosa la expulsión del 7 de Lakers, eso sí), se borraron del partido, Bynum de una forma lamentable y que le va a hacer perderse algún que otro partido del inicio del año que viene (si hay liga claro…), dos borrones a la salida de uno de los mejores entrenadores de la historia de este deporte, Phil Jackson, el cual se sentó por última vez en los banquillos en el partido de anoche.

Hasta aquí han llegado Lakers, el cabeza de serie no.2 del oeste también fuera, quedando una final de conferencia más abierta que nunca.

PD: Esta semana ya analizaremos tranquilamente a Lakers…

Desde los Balcanes

El partido de anoche en Dallas era un must-win para Lakers, casi un match ball si habláramos de tenis y la verdad es que el equipo angelino lo encaró como tal.

Con Odom en el quinteto titular debido a la sanción de Artest, jugando con todo, salió Phil Jackson para intentar dar una vuelta de tuerca más a la eliminatoria. Pronto se vio que el sistema funcionaba… en cierto modo, ya que si bien es cierto que en ataque la cosa iba fluida, en defensa se seguían viendo los mismos agujeros que se habían visto en los dos partidos anteriores, pero oye, la bola entraba, así que… bien.

Pero el problema siguió siendo el tiro exterior, Lakers acabó con un pauperrimo 3 de 13 en triples, mientras que los Mavs, con un Stojakovic que parecía aquel de los Kings, terminó con 12 de 29, muchos más tiros, pero muchos más metidos, con lo cual, a pesar de que Lakers salió con los altos y cargando sobre todo (como debía ser…) el juego interior, la balanza se fue hacia los de Carslile. Tal vez lo peor es que la gran mayoría de esos 12 triples fuera tiros librados sin defensa… y de nuevo otra ventaja, esta vez de 8 puntos, al garete…

Nowitzki estuvo al nivel brutal que está mostrando. Robin Hood hizo 32 ptos, con 4 triples (tirando SOLO!) y 9 rebotes. Gasol de nuevo volvió a naufragar… y aquí podría entrar en terreno pantanoso que lo voy a reservar para otro post cuando Lakers queden eliminados, pero seré claro: no quiero a este Gasol en mis Lakers

3-0, nadie se podía imaginar esto, golpe duro a todo el lacustrismo… La primera serie de PO de Phil Jackson con Lakers acabó con 4-0 para aquellos Spurs de Duncan y Robinson… acabará la última también 4-0?

Sacando las vergüenzas ajenas

De nuevo volvió a pasar, los Dallas Mavericks se han puesto 0-2 y los cimientos de Lakers están tambaleándose como si algo hubiera sacudido el Staples y no hubiera dejado a nadie de pie… ese algo tiene nombre y apellidos: Dirk Nowitzki.

Robin Hood ya demostró en el primer partido que estaba enchufado, estaba con ganas de demostrar y con ganas de hacerse notar, después de una temporada donde se ha hablado poco de él, pero donde ha hecho una de las temporadas más completas desde su MVP a mediados de década, y así lo hizo, sacó de la chistera todas sus flechas, sacó el arco y las clavó de todos los colores.

Pero lo mejor de Dirk no fue su exhibición, fue que ha dejado al descubierto lo que a lo largo de los años siempre se ha visto: Gasol no puede con él. Nowitzki cabrea a Pau, lo desahucia, lo lleva hasta tal extremo que el 16 de Lakers ya no vuelve a ser el mismo, ni en defensa ni en ataque, y claro, tanto Dirk como los Mavs en general se dan cuenta de este agujero y lo explotan al máximo, algo que parecía muy bien pensado por la mente rapada de Rick Carslile…

Qué puede venir ahora? esa es una gran pregunta, Lakers no se ha visto con ninguna así desde ‘El Traspaso’, así que todo lo que viene es nuevo, experiencias, presiones… y lo peor de todo, a hacerlo fuera de casa, en un ambiente que siempre ha sido hostil y con unos Mavs los cuales no hay que olvidar acabaron con el mismo record que Lakers en la liga regular.

En cambio por parte de Mavs, todo ha salido como ellos esperaba, es decir, han ganado fuera y encima se llevan el bonus de haber ganado 2. A todo esto hay que sumar las dudas que ahora mismo hay en Lakers… Todo perfecto… todo parece un plan perfectamente ideado por esa mente ‘genial’ llamada Mark Cuban.

PD: Anoche pudo haber sido el último partido de Phil Jackson en el Staples… que duro suena…

Una para mi, otra para ti

En Miami la gente llega tarde, siempre ha llegado tarde y parece mentira que este año con el boom que tiene el equipo, la gente siga llegando tarde. Pero al partido de anoche también llegaron más personas tarde… los Boston Celtics.

Valga la premisa que yo pensaba q esta serie iba a ser intensa, de poder a poder, con mucho juego de este que no se ve, de este de técnicas, faltas, piques y demás, vamos una serie fea y emocionante, pero de momento sólo es lo primero, porque aunque las ventajas de Heat nunca se fueron a más de 5 puntos hasta el final del partido, siempre daba una sensación de control de la situación que asustaba.

A Celtics se le ve como perdido, su Big 3 no surgió por ninguna parte, si exceptuamos como siempre a Garnett que parece que vaya a su bola, pero ni Allen ni Pierce, el cual parecía que estaba ‘tocado’ aparecieron en ningún momento. Rondo lo intentó y acabó con buenos números, pero casi nunca pudo con Bibby y eso ya es mucho decir…

Visto lo cual Heat hizo lo mejor que sabía hacer, repartirse las cosas, la primera parte fue de Wade, dando un recital en ataque y dejando roto a Garnett en una de las jugadas que pasarán a la historia de estos PO y la segunda parte fue de LeBron, que las enchufaba de todos los colores, es decir, una para ti y otra para mi, así de sencillo juegan los Heat.

A Celtics se les ve perdidos, algo raro, muy raro desde que Ainge hiciera el trade de Garnett…

PD: Los asientos libres era para Chris Paul y sus colegas que llegaron casi con el primer cuarto acabado…