La guía que todo el mundo esperaba pero que no es como todo el mundo pensaba

Detrás de un título extremadamente largo pero totalmente descriptivo se encuentra la nueva guía de la NBA de La Crónica Desde El Sofá para la temporada 2018-2019.

Como el título bien indica, os encontráis ante algo totalmente diferente a lo que realmente esperabais. No, no vais a ver un pdf con millones de páginas hablando bien y maravilloso de cada uno de los equipos, no. Vais a ver un documento de 31 páginas donde hemos incluido algunos artículos que ya habéis leído (esperamos) por aquí, pero bien maquetados en su formato, además, como colofón, viene una tabla que cabe en un folio y que podéis imprimir fácilmente con los pros y contras de ver un partido de cada una de las 30 franquicias de la NBA. Algo sencillo, fácil y efectivo, cual pase de Steve Nash.

¿El precio? pues totalmente gratis, como no podía ser de otro modo, eso sí, para aquellos que quieran contribuir a la causa y a nuestro intento de dominación mundial, aquí os dejamos un botoncito muy mono y apañado de PayPal para que podáis hacer cualquier donación que queráis, si lo hacéis, recibiréis en vuestro mail una edición especial de la Guía con vuestro nombre en ella como muestra de cariño por tan digno aporte. Un pequeño detalle que nos apetece y os lo mandaremos a vuestro mail de Paypal o bien nos lo indicáis en los comentarios de Paypal.

Así que nada, a disfrutar que ya no queda nada.

Reconstrucción activa

Hay un término que se utiliza mucho en la NBA y ese es el de la reconstrucción. Estamos acostumbrados a oírlo en esos equipos que son elecciones altas en el Draft año tras año y que mediante picks están intentando construir los cimientos de un nuevo equipo de cara a poder cubrir sus objetivos.

Las reconstrucciones se pueden hacer mediante el Draft, como hemos comentado antes o también mediante traspasos, pero siempre el denominador es común, equipo fuera de la élite intentando meterse ahí.

Lo que no es tan normal es tener casi que aplicar ese término a un equipo ya metido ahí arriba y que en poco tiempo ha dado un cambio radical en su estructura. Y ya sí que es muy raro, pensar en esos términos en una franquicia como San Antonio Spurs.

El equipo de Popovich, después de 20 años no va a tener en esta temporada a ninguno de sus jugadores míticos y que tenemos todos en mente, fuera Duncan ya hace un tiempo, Ginobili decidía dejarlo después de una carrera que le meterá sin duda en el Hall Of Fame, pero lo que nadie esperaba era que Tony Parker este año tuviera el Jumpman en su camiseta y se fuera con su colega Batum a North Carolina.

Además, todos sabemos lo que ha ocurrido con Kawhi Leonard, pero por si has estado más allá del corredor de Kessel y no has podido saber qué ha pasado en la NBA, el ex-2 de Spurs ahora está más allá del muro en Toronto Raptors después de una temporada donde a parte de fastidiarme a niveles cósmicos la Fantasy, sólo ha jugado 4 ratos (bueno 9) y en la franquicia de Lupitalandia ya no se contaba con él desde hace tiempo.

De hecho, el equipo el año pasado llegó a las 47 victorias y entrando en los PO cuando no mucha gente lo daba por hecho.

Pero claro, el hecho de irse Leonard, como buen traspaso, ha hecho que otro jugador haya llegado a los dominios de Popovich, y ese no es otro que DeMar DeRozan, el cual viene de jugar su mejor baloncesto en unos Raptors que si no hubiera estado LeBron, hubieran sido de lo mejor del Este.

La llegada de DeRozan y la salida de los míticos jugadores (y aquí vamos a incluir a Danny Green) han completado todo este proceso de reconstrucción activa, por llamarlo de alguna forma, donde poco a poco se ha ido cambiando una plantilla mítica, a algo totalmente diferente y que empezará la temporada este año.

A parte de DeRozan, Popovich ha incorporado a sus filas a Poeltl, Belinelli, Cunningham y un más que interesante pick de nombre molón llamado Lonnie Walker IV. El pivot austriaco es un jugador muy a lo Spurs, ese europeo (o no-americano), que pocos conocen y que rinde de una forma no esperada a las órdenes de el mejor entrenador de la NBA. Por otra parte, Belinelli ya conoce qué se cuece por Lupitalandia, mientras que Cunningham es un jugador de intendencia que aunque el año pasado no rindió como se le esperaba en Nets, su trayectoria en New Orleans ha sido siempre más que decente.

Con todos estos cambios el vestuario de Spurs es algo desconocido y donde solo Patty Mills se queda como pieza clave de esos Spurs que destrozaron a Miami Heat en una de las demostraciones de juego más impresionantes que recuerdo en una pista de baloncesto, corría el año 2014, Leonard era el MVP de las finales y uno de los jugadores más desequilibrante de la liga. 4 años después, sólo un aborigen queda de aquello.

Atrás quedó Duncan, atrás quedo Manudo, atrás quedó Parker y a Leonard ni se le esperaba el año pasado, por eso todo es nuevo y la gran incógnita de cómo irá el sistema con Aldridge y DeRozan como piezas clave va a estar ahí.

El ex-Raptor llega cabreado. No le ha gustado nada su salida de Toronto, donde hace más bien poco decidió seguir y apostar por esa franquicia para ser la pieza clave del proyecto e intentar convertirse en su mejor jugador…de la historia. Pero la NBA no tiene sentimientos y eso se fue fuera. Ahora DeMar llega a un ambiente totalmente diferente, donde la filosofía general está por encima de la particular y donde Popovich es quien manda de todo y absolutamente todo.

Pero vamos a pensar todos juntos. ¿Qué es lo que siempre más le ha gustado a DeRozan? ¿y a LaMarcus? ¡Sí! los tiros largos de dos, algo que la liga está intentando dejar como algo del jurásico con sistemas como el MoreyBall y que parece que va a ser una marca de la casa con Popovich, con dos jugadores que se lo pasan en grande tirando en ese espacio tan maravilloso que hay desde la zona hasta la linea de 3. Podemos ver baloncesto de otra época, de hace unos 10 años, donde un buen tiro exterior hacía daño desde allá donde se tirara. Claro, esto es solo un sueño húmedo de una tarde de octubre, pero si los dos juegan a su nivel, DeRozan repite algo similar a lo del año pasado, todo esto con el sistema de Popovich donde todo el mundo suma, podemos estar ante una de las grandes sorpresas del Oeste… y qué raro suena eso de que Spurs puede ser una sorpresa, cuando han venido haciendo lo mismo durante más de 20 años.

RC Buford y Popovich han reconstruido y lo han hecho de una forma activa, sin casi hacer ruido, pasando de una situación casi dramática con la salida de sus mitos y el traspaso de un jugador que cuando está disponible es un top 5 de la NBA, a una donde todo el mundo está expectante y donde su mejor cara, puede resultar tremendamente positiva de cara a ellos y de cara al espectador.

Así que este año seguiremos otra temporada buscando a Lupita, pero esta vez con nuevos protagonistas.

La ventana

Hay un término en el ámbito periodístico norte americano que siempre me ha fascinado. Una expresión que seguro que todos vosotros habéis oído y habéis leído en multitud ocasiones y que muchas veces probablemente haya pasado por delante sin dar mucha importancia, la ventana.

Tendría que investigar bien, pero probablemente el origen sea algo militar, ya que en alguna película que otra también aparece. La traducción directa al castellano sería algo así como la oportunidad, pero claro, una oportunidad no se abre o se cierra o está algo cerrada o algo abierta, en cambio una ventana sí.

Cuando se habla de la ventana en deporte, se habla de eso, de una serie de oportunidades que están ahí y como una ventana, cuanto más abierta, más oportunidades hay. Esa ventana se puede abrir, se puede cerrar o simplemente puede dejar de existir.

La ventana de Houston Rockets para asaltar el anillo no sabemos si está más abierta o cerrada que lo estuvo el año pasado.

Hagamos un poco de memoria. Houston Rockets el año pasado fue el mejor equipo durante la temporada regular de la NBA, con 65 victorias (!!!) haciendo una de las mejores temporadas en la historia de la liga, con el récord de triples anotados en lo que de momento es el momento cumbre del MoreyBall, es decir, 3>2.

La llegada de Chris Paul el año pasado trajo consigo muchas dudas, ya que ver a un jugador como Paul, muy acostumbrado al tiro de media distancia a la filosofía de tirar de 3 o hacer bandeja, fue uno de los puntos clave en la temporada pasada. Pero el resultado no pudo ser mejor. Paul quitaba a Harden de su faceta organizativa del juego, con lo cual, el 13 de Houston podía hacer y deshacer en ataque casi a su antojo y con ello consiguió su anhelado MVP. Todo era perfecto, todo funcionaba extremadamente engrasado.

El equipo confeccionado por Morey estuvo exactamente a un partido de ganar a Golden State Warriors en las finales del Oeste, estuvo probablemente a unos 27 triples fallados de ganar el Oeste en el séptimo partido de dichas finales, es decir, estuvo a nada de jugar la final de la NBA, donde probablemente hubiera tenido un amplio porcentaje de posibilidades de asaltar un nuevo anillo para la franquicia de Texas, desde que allá por los 90, aprovecharan de forma genial los años sabáticos de Jordan.

Pero no fue así.

La sensación de oportunidad perdida ha llegado a la franquicia de Houston y este verano tenían que afrontar cosas importantes para su espacio salarial.

Chris Paul renovó por 4 años a 40 millones por temporada. Un contrato de niveles everísticos y siendo claramente un pequeño peaje a su incorporación la pasada temporada. Además, una de las grandes incógnitas del verano que era Clint Capela, también finalmente acabó firmando su renovación en Houston por 5 años a 18 millones la temporada. Con este espacio claramente cubierto y con Harden también con un contrato sabroso, las renovaciones de Ariza y Mbah a Moute se antojaban complicadas al menos y así fue.

Trevor Ariza ha decidido llevar su talento al desierto de Arizona, donde formará parte de Phoenix Suns, mientras que Mbah a Moute volvía a Clippers dejando un poco huérfano el apartado defensivo de un equipo, que precisamente en ese apartado fue lo que hizo ponerse a nada de asaltar el Oeste.

Con estas salidas y con el espacio salarial cogido con pinzas, las incorporaciones que ha hecho Morey sólo podían ser por contratos mínimos, como han sido la de Michael Carter-Williams (ex-Rookie del año, sí, así fue la clase ese año…), Gerald Green que nunca sabes si realmente te puede aportar o restar, James Ennis, es decir, intendencia pero nada realmente para substituir lo perdido, ahhhh y también llegó… Carmelo Anthony.

Melo, de la clase de 2003, entra en su 16º año como profesional y llega en el momento más bajo de su carrera, siendo carne de traspaso por pipas y siendo una leyenda viva en Atlanta Hawks, a un equipo donde todo va sobre ruedas y donde su aportación puede ser como lo que vimos en Thunder o tal vez algo más. Su nuevo entrenador: Mike D’Antoni.

Volvemos ahora unos años atrás. Linsanity en el momento cúspide cuando aquellos Knicks aprovecharon la lesión del 7 ex de Nuggets, para darle las llaves del equipo a un joven semi asiático que puso patas arriba el Madison Square Garden en varias ocasiones (aún recuerdo el partido contra Lakers…) y donde su historia llegó a sitios donde nadie pensaba que podía llegar. A Melo, un jugador al que le gusta ser el foco de todas las miradas, todo esto no le acabó de convencer mucho e hizo que la relación empezara a no funcionar. Si a esto le sumamos los malos resultados, así como un equipo que no estaba hecho a la idea de D’Antoni, hizo que esa relación se desgastara de forma casi insuperable. Ahora, unos años después, se vuelve a encontrar con el mismo entrenador.

Ambos no se han cansado en decir que está todo superado y que no será problema, pero siempre estará ahí.

Habrá que ver también el rol de Anthony dentro del equipo. Nos hemos cansado de oír que el FIBAMELO es lo que realmente vendría bien a este equipo, pero ahí creo que no estoy de acuerdo. FIBAMELO es un jugador tirando mucho de 3 (en distancia FIBA) que realmente son tiros de 2 de larga distancia, como en su día hacía Chris Paul, eso para el sistema de Morey-D’Antoni es básicamente una herejía, así que no veo que ese FIBAMELO sea lo mejor para el sistema. Además, parece que el rol de salir de banquillo era otra posibilidad, algo que nunca tampoco le ha gustado al jugador de la Universidad de Siracusa, pero por mi parte voy a dejar un gran voto de confianza, ya que tampoco se pensaba que Paul podría encajar en este equipo y si no se llega a lesionar estaríamos hablando ahora del primer anillo de Harde, Paul…

Melo tendrá que poner de su parte, así como D’Antoni y va a ser uno de esos checks que tenemos todos en mente en comprobar este año, ver como Carmelo Anthony se acopla a un sistema tan determinado como el de Houston Rockets. Una auténtica incógnita.

Además, Houston Rockets probablemente vuelva un poco a la media y la brutal temporada del año pasado no se repita, con un Oeste donde Warriors se ha reforzado, donde Spurs tiene ahora a DeRozan, donde Nuggets pintan bien y donde, no lo olvidemos, está LeBron James en Lakers, los cuales probablemente no sean un rival directo de estos Rockets, pero no deja de ser otro foco de atención en una conferencia ya de por si cargada de focos y estrellas.

Con todo esto, tenemos que volver a la ventana y no sabemos si sigue corriendo bien el aire o si por lo contrario está ya un poco cerrándose y dejando pasar una ocasión única que tuvieron el año pasado mientras fallaban triple tras triple.

Y es que ya lo dice el dicho: Vivir o morir del triple.

La nueva orden

Cada cierto tiempo en la NBA se cubre un ciclo. Puede ser un equipo, un entrenador, un pabellón, un equipaje o un jugador que decide retirarse o cambiar de aires. Siempre después de ese cambio viene un período de incertidumbre, un tiempo donde las cosas tienen que volver a colocarse, donde todo tiene que ocupar de nuevo un lugar, bien sea en el mismo sitio o bien en otro nuevo diferente. Existe un nuevo orden y este año en la NBA, le toca a toda la conferencia Este.

A estas alturas del año ya sabréis ese cambio que ha pasado en el este, esa pieza del dominó que ha caído y que está haciendo que muchas otras se estén colocando para intentar ocupar su lugar. En lo últimos 8 años el campeón del este tenía un denominador común y se llamaba LeBron James. Con el jugador de Akron fuera, se abre un abanico de posibilidades que no habíamos visto en mucho tiempo, donde muchos equipos van a buscar su oportunidad de plantarse en finales de mayo con posibilidades de añadir algo a sus vitrinas.

Enseguida que sale este debate el primer nombre que nos viene a todos a la cabeza es el de Boston Celtics, la franquicia comandada desde los despachos por Danny Ainge ha hecho mejor los deberes que nadie durante este tiempo para reconstruirse de una forma casi diabólica para tener ahora mismo una plantilla que podría ya haber luchado por todo de no ser por las lesiones y que además, tiene flexibilidad de cara a un futuro no muy lejano.

Este año por tierras de Nueva Inglaterra va a volver Gordon Hayward, un jugador que si por alguna de aquellas lo habéis olvidado, era una pieza clave en un equipo del oeste que se metía en los PO, un jugador desequilibrante y que el año pasado exactamente jugó lo mismo casi que tú y yo. Con lo cual tampoco podemos establecer muchas referencias con qué puede ser Celtics con Hayward ya que no lo hemos visto. Su baja el año pasado ha sido positiva para Boston. Me explico.

Al no estar el ex de Butler, el equipo de Brad Stevens ha podido dar minutos a varios jugadores que básicamente han demostrado que son más que válidos para dar un golpe encima de la mesa e intentar el asalto al poder. Estos jugadores, ahora con la llegada de Hayward van a tener que ver reducidos sus minutos y esta cuestión es el gran punto que tiene que trabajar el futuro presidente de Estados Unidos. Conseguir una sinergia buena entre toda la plantilla, bien repartiendo minutos o bien asumiendo roles, va a ser clave para que Celtics siga evolucionando a lo que todo el mundo pensamos. Jugadores como Rozier o Brown van a tener que asimilar su cambio de rol y ver como esos minutos van a parar al que iba a ser franquicia del equipo. Tatum es otro cantar. Tatum está por delante de todos.

Así que la gran incógnita de ver una temporada completa de Hayward-Irving-Tatum está ahí y yo tengo muchas ganas de verlo, ya que sin duda es el candidato número 1 al este y quién sabe si a algo más.

Un escalón por debajo pondríamos a Sixers, un equipo que el año pasado ya demostró que puede optar a cosas muy, pero que muy importantes, pero que a su vez da una sensación de que todavía está algo verde, claramente señal de la juventud de su equipo base.

Este año tendremos un año más de Simmons, el 3o (sí, el primero que no jugó, yo lo cuento), donde el base australiano debe dar de nuevo un paso adelante, demostrar todo lo que se presupone de él y que quedó algo en duda en los pasados playoffs. Sobre todo con esa falta de tiro totalmente alarmante y que seriamente debe tratar de alguna forma, aunque aún esté a tiempo.

Tendremos un año más de Embiid, el cual estuvo más que sano en la pasada temporada jugando un total de 71 partidos contando los playoffs, una cifra que realmente poca gente hubiera apostado al inicio de la temporada. Embiid debe ser dominante, más probablemente de lo que ha sido cuando ha jugado si Phila quiere dar ese paso adelante para ocupar el puesto de Cavs.

Con el puesto de base y pivot más que cubiertos, la gran duda aquí es qué pasa con Fultz, un jugador que hace un poco más de un año era el claro no.1 del draft para todos (revisad Mocks Drafts y veréis) y ahora mismo nadie sabe muy bien cual es su juego y dónde está su tiro. Vimos pinceladas sorprendentes el año pasado, donde personalmente pensaba que no iba a jugar, pero aún así todavía estamos pendientes de ver y saber qué es realmente Fultz en una pista de NBA.

Pero Sixers ha perdido dos piezas que fueron claves en el final de la temporada pasada, los veteranos Ilyasova y Belinelli han dejado el equipo, y lo han cambiado por Wilson Chandler el cual les va a ayudar, pero no sabemos si lo suficiente como hicieron estos dos jugadores durante el final de la pasada campaña y en el inicio de los PO.

Phila debe confiar en sus piezas ya establecidas y esperar a que Fultz sea ese Fultz no.1 del Draft que todo el mundo esperaba.

Una vez nombrados los dos claros aspirantes, aquí iría yo un pequeño paso atrás, pero tampoco mucho, ya que si sale bien, igual tenemos una sorpresa y el gran beneficiado de este nuevo vacío de poder está más allá del muro.

El gran movimiento del verano en el Este lo ha hecho Toronto Raptors, el equipo de Ujiri ha traspasado a DeMar DeRozan por Kawhi Leonard (también en el trade han entrado Danny Green y Jakob Poeltl como sabéis), intentando hacer un Paul George en toda regla queriendo que el amigo Leonard se impregne de la magia de The 6 para que no sólo juegue allí esta temporada.

La jugada no sabemos como saldrá, evidentemente no podemos ver el futuro, pero Ujiri lo ha hecho y lo ha intentado y eso realmente no vale. Además de esta gran incógnita, tenemos nuevo entrenador, después de que el Entrenador del Año fuera despedido, Raptors se estrena con Nick Nurse, un asistente de Casey que es un gran desconocido para el público general por su nulo CV digno de resaltar.

Con estos dos movimientos, manteniendo la estructura del banquillo que tan buenos resultados les dio el año pasado y con la base de que el mejor Leonard es mucho mejor que el mejor DeRozan, las cosas no tienen que salir mal. El problema es que no sabemos qué versión de Leonard vamos a ver después de que la pasada temporada se la pasara más en la grada (o en su casa) que jugando. Por este gran motivo estarían tal vez Raptors por detrás de Celtics y/o Sixers, pero si por el contrario, vemos a ese Leonard que es el 3er mejor jugador de la liga, dominante en ataque y en defensa, entonces Raptors tiene mucho hecho para asaltar toda la conferencia y tal vez quedarse con el ex-2 de Spurs durante más años.

Ujiri se la vuelve a jugar y eso nos gusta.

Finalmente hay dos equipos que pueden poner las cosas interesantes este año en la conferencia que toca el Atlántico, por una parte tenemos a Milwaukee Bucks, cuyo principal cambio está en el banquillo, con Mike Budenholzer, un entrenador que con un estilo muy a lo Spurs, llevó a Atlanta hace 3 años (sí, hace sólo 3 años) a las 60 victorias jugando un estilo de baloncesto que nos recordaba a la mejor época de Popovich en Lupitalandia.

Antetokounmpo tendrá un año más y esto es muy importante. Su impacto en la liga está creciendo casi de forma exponencial año tras año, de forma que ahora con probablemente el mejor entrenador que ha tenido en sus años en la NBA, igual este incremento es todavía mayor… Y sólo pensar en eso asusta. Parker ya está fuera de la franquicia, con lo cual todo ese lastre que había por el ‘what if’ del 2 del Draft ya está fuera, menos presión y más fijarse completamente en lo que pasa en la vista. Va a ser un equipo muy interesante de ver.

Por otro lado tenemos a Indiana Pacers, un equipo que el año pasado pensábamos que se iba a ir a la LEB después del traspaso de Paul George, pero que de la mano de Victor Oladipo y McMillan.

El estilo alegre de correr y tirar de 3 se va a ver potenciado con la llegada de McDermott y aunque ya no van a ser la sorpresa que fueron el año pasado y la gente ya va a ir preparada, Indiana Pacers sigue siendo uno de esos equipos a seguir, sobre todo si Oladipo sigue creciendo como lo hizo el pasado año (y ahora con Tyreke Evans para salir del banco).

Así está el Este, o al menos la élite del este que quiere establecer un nuevo orden después de la salida de The King.

El trono está libre.

Relevancia

Los Ángeles Lakers es una de las franquicias más laureadas de la NBA. Justo con Boston Celtics son los dos equipos que más anillos tienen a sus espaldas y mientras los de Nueva Inglaterra llevan ya unos años coqueteando con la élite a raíz de su entrenador y una serie de magias voodoos que su GM, Danny Ainge,  ha hecho en forma de picks, en cambio, la franquicia angelina ha ido haciendo un ejercicio disimulado de tanking, algo así como The Process pero de forma simulada.

En estos años, Lakers ha conseguido jugadores con futuro prometedor o simplemente jugadores que luego han servido para una cosa cuando se esperaba otra totalmente de ellos. Con la llegada de Magic y Pelinka, todo parecía que iba a cambiar y los guiños a el CBA y el hacer hueco salarial se veían en cada uno de los movimientos que los nuevos  porteadores de los sueños lacustres estaban haciendo.

Hace más o menos un año, allá por principios de verano de 2017, Bill Simmons soltaba algo como él lo hace, como si no dijera nada pero diciendo algo que sabe, ha oído o le han dejado caer: Lebron James acabaría jugando en Lakers. Por aquel entonces, este rumor no fue más que uno más, sin mucha atención por parte de muchos o cogido con risas y demás por parte de otros. Los meses han ido pasando y ese rumor cada vez cogía más y más fuerza. Que si quería ir a una GRAN ciudad para acrecentar su figura como empresario, que si quería aprender de Magic en el tema negocios, que si tenía 2 casas en LA… cada vez todas las flechas señalaban más a la franquicia que conduce Jeanie Buss.

Llegamos a la agencia libre de 2018, Lebron James es agente libre y a los pocos días, más concretamente el 2 de julio, su agencia de representación y mediante una escueta nota de prensa por Twitter, hacía oficial aquel rumor de Bill Simmons, Lebron James jugará en Lakers.

Desde ese momento el nombre de Lakers ha sonado y se ha leído más en dos meses y medio (con agosto de por medio que es lo que es) que probablemente en los años anteriores donde la parroquia lacustre se ilusionaba con un jugador con nombre de cantante de R&B.

Además, Lakers ha cambiado su equipaje por primera vez desde 1998, haciendo una versión más retro, más similar a los años del Showtime pero con el toque moderno actual, haciendo que la camiseta de James ya es una de las más vendidas en lo que llevamos de tiempo y que probablemente cuando salgan los datos oficiales, Lakers vuelva a tener a uno de sus jerseys como el más demandado por los aficionados. Sigue sonando el nombre de LA, siguen viéndose el dorado y púrpura.

Y eso es lo que se trata en LA.

Así de sencillo. La franquicia estaba viajando en una barca de mediocridad y nifunifaismo que era ya preocupante. Desde la salida de Kobe, el equipo había fallado en intentar atraer a otra estrella que ocupar su lugar y en LA eso duele. Así salió Ketchup, incapaz de conseguir nada así y dejando de herencia los ya extinguidos contratos de Mozgov y Deng (#LakersLegends), pero sin nada para poder construir. Magic dijo justo antes del inicio de la temporada de firmas, que si no conseguía atraer a una estrella, lo dejaba… y Magic no es tonto y ya claramente tenía a James en la mira.

La llegada de James mucha gente la ligaba a la llegada de otro gran jugador. Paul George firmó antes que lo de James por Thunder y en Lupitalandia no se veía en ningún momento el traspaso de Leonard a Lakers a no ser que LA diera las letras de Hollywood, Jack Nicholson, los banners del Staples y el propio Staples, así que era algo que Lakers se negaba en redondo. Con lo cual, James (de momento) iba a estar sin esa estrella(s) que siempre le ha acompañado desde que salió por primera vez de Cavs.

En lugar de esto, Lakers ha firmado veteranos, pero no cualquier tipo de veteranos, sino esos jugadores que tanto nos gustan en La Crónica Desde El Sofá y que están muchas veces más cerca del jugonismo que del propio baloncesto.

Los nombres de McGee (!!), Stephenson (!!!!!!!!) y Beasley (!!!!!!!!!!!!!!) estaban claramente en la lista de unos 0 analistas como posibles/futuros compañeros de la aventura californiana de James. A Rondo no lo meto en el pack, porque Lakers ya llevaba un par de años rondando (:D) la idea de meter al ex base de Celtics en las filas lacustres para hacer de típico veterano para centrar a jóvenes, algo que muchos se echaron las manos a la cabeza, pero papel que ha funcionar perfectamente en las etapas de Chicago y New Orleans del nuevo base lacustre.

De nuevo para bien o mal se habla de LA.

Los contratos son anuales, con lo cual son piezas buenas para posibles traspasos si sale algo divertido o bien para el año que viene volver a tener espacio salarial para asaltar de nuevo el mercado. Son apuestas tal vez arriesgadas, pero en el riesgo está el éxito y ademés, personalmente pienso que estos jugadores no va a soportar el mayor bloque de minutos, dicho esto…

Vamos en este punto a volver un poco atrás, unos cuántos párrafos atrás donde hablábamos del trade que no fue de Leonard. Ahí se habló de muchos nombres donde RC Buford y Popovich pedían todo lo En, es decir, Ingram, Kuzma y hasta Hart. Magic & Pelinka se negaban a todo esto, con la premisa de que el núcleo joven del equipo debe seguir. Esa es la idea, juntar veteranía con la juventud con Lebron.

A Lebron James nos quedamos en su día sin verlo jugar frente a un no.1 como era Wiggins, de hecho, mucho se habló de aquel traspaso de Love, de que tal vez Cavs debió haber esperado a ver el combo James+Wiggins, pero se echaron adelante e hicieron el trade (y al final ganaron un anillo). Ahora la idea es ver cómo funcionan los Ball, Kuzma, Hart y sobre todo Ingram con alguien como James. La idea es buena, sobre todo por lo que han ofrecido en este tiempo los jóvenes, es decir, un potencial bueno que puede verse más que desarrollado con alguien como Lebron al lado. Un diamante por pulir y dónde tú has cogido al mejor joyero. Si todos apuntan a lo que parecen, la base es buena para juntarla con James.

Y de nuevo de esto se ha hablado mucho, de nuevo se habla de LA.

El experimento de Lakers podrá salir bien o mal, eso no lo sabremos hasta que no veamos rodar, pero lo que sí está claro es que Magic & Pelinka y en gran medida Jeani Buss han conseguido devolver a la franquicia al lugar que históricamente ocupa, a ese lugar donde se habla de ella y ya no como un equipo que se arrastra en la NBA, sino como algo que se está haciendo bien y se ha apostado por un proyecto a 4 años con Lebron James.

NBA 2K19: Primeras Impresiones

En el mundo del baloncesto, y en especial en el mundo NBA, hay varias fechas señaladas. Los Playoffs, los partidos de Navidad, el All Star, el Draft y, por supuesto, el lanzamiento del NBA 2K anual. Este año hemos querido esperar a probar el NBA 2K19 para escribir este ‘preview a.k.a. que viene, que viene’ porque nos ha parecido más guay así (al que no le guste, al carrer) en vez de dedicarnos a comentar las novedades anunciadas.

Desde prácticamente final de la temporada pasada se confirmó tanto el protagonista de la edición «Legend» o «20 Aniversario» como de la edición convencional. LeBron James es el encargado de celebrar los 20 años de la franquicia mientras que Giannis Antetokounmpo el encargado de lucir en la promo general. The Greek Freak será el primer jugador internacional en protagonizar una portada para todo el planeta, un hito asombroso que ni Pau o Dirk han conseguido, ojo al trailer que lanzaron narrado por su madre. Para España han buscado un embajador local como ya hicieran el año pasado con los hermanos Hernangómez, en esta ocasión será Luka Doncic el que luzca en imágenes promocionales, que no la portada. Doncic formará parte de la campaña ‘Conocerán tu nombre’ en la que han participado varias estrellas jóvenes como trae Ben Simmons o Trae Young.

Si pasamos al área jugable las novedades son notorias, como todos los años. Lo primero que llama la atención es el ‘Takeover System’, una versión mejorada de cuando un jugador entra en racha y se le pone el mítico icono de la llama al lado de su nombre. Con este ‘Takeover System’ el jugador que entra en racha podrá realizar muchos más movimientos personales, con mayor acierto y mayor espectacularidad. Todavía no hemos probado el ‘Takeover System’ pero todo el mundo que ha podido echarle el guante dice que es exactamente idéntico a cuando las megaestrellas se calientan en la pista, una pasada.

También vamos a encontrar cambios en la IA para dotar de mayor realismo a los encuentros. En lo que hemos podido jugar se nota una mayor naturalidad de los jugadores controlados por el sistema, así como una mejora en el clipping, o lo que es lo mismo, que un jugador se meta ligeramente dentro de otro cuando hay contacto. Para darnos cuenta de la mejora del clipping, nosotros que llevamos jugando décadas a videojuegos de baloncesto, hay que afinar mucho ya que prácticamente no se notaba desde hace muchos años, pero sí es cierto que cada vez afinan más. Una de las novedades estará en los medidores de tiro, ahora podremos elegir entre el medidor de NBA2K18 y 2K17 para que cada uno enchufe a su gusto.

Hace unas fechas nos comentaban desde 2KGames que otra de las características mejoradas ha sido el sistema de robos. El sistema de robos es uno de los que más ha variado en los últimos años, desde ser ‘demasiado fácil’ robar hasta convertirse en tarea imposible. Uno de los mayores avances lo vivimos hace un par de años cuando los robos se realizaban en dirección a la bola y no ‘al aire y a ver si pescas’, a partir de ese momento los robos se convirtieron en algo muy intuitivo pero al mismo tiempo con una necesidad de precisión muy elevada. Robar línea de pase era más o menos controlable pero robar balón mientras se botaba se convirtió en algo más complejo. Tras las primeras dos horas detrás de NBA 2K19 podemos decir que robar al jugador con la pelota, o al menos incordiar, nos ha resultado más sencillo. Esto no quiere decir que sea mejor o peor, simplemente que han vuelto a meter una gran mejora en cuanto a realismo ya que en todo momento el comportamiento de los jugadores se convierte en una experiencia de juego real. Además, han evitado algo que no nos hubiera gustado nada, la sensación de animaciónes guiadas, ese momento en el que cuando aprietas el comando todo se ejecuta sin poder mediar a partir de ese momento. En el caso de los robos han vuelto a dar otro paso de gigante para establecer el realismo un paso más allá.

Para el modo ‘Mi Equipo’ llegarán unas cuantas novedades. Uno de los modos más populares de los últimos años estrena nueva experiencia, el modo ilimitado, en el que podremos jugar contra usuarios de todo el mundo con nuestros 13 mejores jugadores. Habrá un sistema de retos diarios conocido como ‘Triple amenaza’, disponible en el modo 3vs3. Una de las novedades mas chulas para ‘Mi Equipo’ serán las cartas Termómetro que se activarán cuando un jugador haga un partidazo en la vida rea y tendrán una duración de 48 horas. De esta forma 2K sigue trabajando duro para hilar la realidad, la NBA, la mejor liga del mundo con el mejor videojuego que jamás haya existido, intentando crear una experiencia completa para los aficionados que disfrutamos con el baloncesto.

En cuanto a ‘El Barrio’ 2K lanzó un trailer con todas las novedades. Habrá partidos 3vs3, muchas más pistas de juego, pabellones, juegos alternativos (Dodge Ball!), infinitas posibilidades de personalización, bicis, patinetes y un Hall Of Fame. Como ya sospechábamos el año pasado, El Barrio era solo un primer intento, a partir de ahora llegará la expansión urbanística y sospechamos que vamos a flipar de aquí a las próximas tres o cuatro entregas.

Con respecto a ‘Mi Carrera’ han vuelto a dar un giro de tuerca, nos vamos a China. El principio de ‘Mi Carrera’ ya esta disponible, el clásico ‘El Preludio’ se puede descargar desde el viernes pasado por lo que podrás jugar el primer capítulo para ir abriendo boca tan pronto como te lo descargues. En esta ocasión nos haremos cargo de ‘un puto looser‘, bueno, no tanto, un chaval al que no le ha ido el draft como esperaba y se ha marchado a China a ver si remonta. Como siempre tendremos mil posibilidades de personalización, eligiendo posición, aspecto y tipo de jugador. Mola (MUCHO) la forma en la que creas tu jugador, mucho más dinámico que la típica pantalla de personalización. Actores famosos habrá unos cuantos, Anthony MacKie, Rob Huebel, Aldis Hodge, Haley Joel Osment y THE FUCKING MICHAEL RAPAPORT, que a parte del podcast molón ha quedado relegado a ser un personaje adyacente a la comedia y baloncesto newyorkino, una lástima. Este planteamiento es el que más sentido tiene de los últimos años ya que normalmente empiezas con un jugador mediocre y no tiene mucho sentido salir alto en el draft o tener tratamiento de estrella desde un primer momento. La NBDL, o G-League como se la conoce actualmente, será otro escalón importante en la carrera de nuestro jugón, impacientes estamos por continuar la historia, ‘El Regreso’, ‘The Way Back’.

Por último hablaremos de los comentaristas, un aspecto en el que nosotros no hacemos mucho hincapié porque siempre jugamos al juego en la versión americana. En este caso han lanzado un vídeo para España donde Antoni Daimiel, Jorge Quiroga y Sixto Miguel Serrano hablan de la experiencia de crear los comentarios para el juego. Paralelamente han lanzado un vídeo internacional donde se ve como ex-jugadores comentan los partidos, los locutores interactúan con ellos y Bill Simmons apoya las retransmisiones, un auténtico lujo.

Y nada más, que no es poco. La verdad es que la primera experiencia a los mandos de este NBA 2K19 es soberbia, aún más fluído que su predecesor con pequeños, y no tan pequeños, detalles que generan nuevas sensaciones y potencian el realismo. A partir de ahora solo nos queda jugar, jugar y jugar para poder desgranar toda la experiencia de los modos de juego en un análisis profundo, que, como todos los años, llegará aproximadamente para el comienzo de la temporada. Este año tendremos dos ediciones, la edición estándar con Giannis en portada y la edición 20 aniversario con LeBron. En la edición 20 aniversario encontraremos, además del juego, 100000 VC de moneda virtual, 50000 MT puntos de Mi Equipo, 20 packs de Liga de Mi Equipo, 10 packs En Racha de Mi Equipo, carta zafiro de LeBron James para Mi Equipo, diseño de LeBron para Mi Pista, 5 murales temáticos de LeBron para Mi Pista y, posiblemente lo más molón de todo, la colección ‘El Rey’, 25 pares de zapas de LeBron James (que como molan poco las zapas de LeBron…). El lanzamiento del juego esta previsto para el 11 de Septiembre, la edición 20 aniversario se podrá jugar desde el día 7, así que ya no queda nada!

#AMAdesdeelSOFA

En el último Podcast Desde El Sofá dejábamos caer la idea de que el siguiente episodio iba a ser un AMA, un ask me anything o mejor dicho, preguntarnos lo que os de la gana para (si tenemos suficiente preguntas) hacer un programa especial para esta época en que todavía no pasa nada en la NBA.

Pues bien, aquí tenemos cómo hacer llegar vuestras preguntas. Habrá dos modos, o bien por Twitter usando el hashtag #AMAdesdeelSOFA o bien mediante mail a info@lacronicadesdeelsofa.com donde podéis preguntar lo que os de la gana para esta primera edición de #AMAdesdeelSOFA.

Un título que sólo a nosotros nos queda bien. Así que… esperamos vuestras preguntas (puede ser cualquier cosa!).

Review: Nike Air Zoom Vapor X

El pasado mes de diciembre y preparando la nueva temporada de tenis, NikeCourt, la mano tenística de Nike sacaba la noticia y soltaba la bomba, una nuevas Vapor estaban a punto de salir. Las Nike Air Zoom Vapor X llegaban para substituir a las míticas Vapor 9 (o 9.5) una de las zapatillas con mayor aceptación tanto en el circuito como a nivel amateur. Hoy en El Laboratorio de El Calzador, vamos a analizar estas nuevas Vapor X.

Características

Como su nombre bien indica las Nike Air Zoom Vapor X viene con una unidad Zoom en la zona del talón, lo cual viene siendo una característica base de la linea Vapor de tenis, pero en estas Vapor X se nota más que en anteriores zapatillas.

Lo primero que destaca cuando la tenemos en la mano es su suela. Nike ha cambiado totalmente la suela de las Vapor. Si alguna vez habéis tenido una Vapor en la mano, sobre todo las 9/9.5 la gran característica era que su parte delantera y la trasera estaban separadas, pues bien, en estas Vapor X esto cambia por completo hacia un nuevo dibujo en la suela para ofrecer mejor agarre a la pista y más estabilidad.

Por otro lado, las nuevas Vapor X incorporan el Dynamic Fit, un sistema para que el pie vaya más acoplado todavía a la zapatilla, así como un marco de TPU con refuerzo lateral (tanto en el interior como en el exterior de la zapatilla), para esos movimientos tan característicos en el tenis y así tener mejor respuesta para que el pie no se vaya en el lateral.

Otro de los detalles a destacar en este nuevo modelo es que se ha buscado dotar a la zapatilla de un peso menor respecto al modelo anterior, así que nada mejor que pesarlas ambas para saber si esto es sólo una sensación o simplemente lo han conseguido. La Vapor 9.5 pesa un total de 410 gramos mientras que la nueva Vapor X (la versión de todas las pistas) pesa 385 gramos, es decir, 25 gramos de menos que realmente se notan cuando las coges ya que la sensación es de ligereza. Esto se consigue sobretodo con la malla que lleva en la puntera que recuerda mucho a las zapatillas de running y es totalmente diferente a la de la Vapor 9/9.5.

La versión de tierra batida la malla de la puntera cambia para ser una más tupida y más similar a la de las Vapor 9.5, pero sin ser el plástico que veíamos en la versión de tierra de las 9.5. Con este cambio la zapatilla pesa más (408) pero aún así sigue siendo 2 gramos más ligera. Esta versión preparada para la arcilla trae también una suela diferente, la suela típica de tierra con el dibujo en forma de zig-zag para un todavía mejor agarre en los desplazamientos con deslizamiento típicos de la tierra.

Tiempo ahora para ponernos las Nike Air Zoom Vapor X y saltar a la pista para ver como realmente responden.

En la pista

Como jugador de tenis, mis últimas 3 zapatillas habían sido Vapor 9.5, así que el cambio a las Vapor X era algo que tenía que llegar, con ganas, pero también con expectativas de ver como es la nueva versión. La primera sensación que notas cuando te las pones es que son unas Vapor, diferente versión sí, pero no dejan de ser las Vapor de toda la vida con todo lo que ello conlleva.

La ligereza que comentábamos antes con números, realmente se nota al ponertelas y esa malla de la parte de la puntera y que se extiende por la lengüeta le da una flexibilidad mayor a la zapatilla a la hora de doblarla en desplazamientos o en el propio saque.

En cuanto a la amortiguación, personalmente las noto mejor que el modelo anterior, que siempre aunque se notaba el Zoom, daba la sensación de ser un poco rígidas en cuanto al Zoom del talón, en este caso, se nota y bien.

La suela de la Vapor 9.5 tanto en su versión normal como en la versión de tierra batida, era perfecta para las superficies en las que suelo jugar (tierra y césped artificial), con lo cual tenía también mucha curiosidad por como se iba a comportar esta nueva suela, que no tiene el típico/mítico dibujo de la tierra, pero las sensaciones no podían ser más positivas. En ningún momento he notado que el pie se me iba o resbalaba más, lo contrario, bien de agarre y con la sensación de que el pie iba bien cogido.

También pude probar las Vapor X en su versión de tierra y las sensaciones son totalmente parecidas a la de todas las pistas, con la suela diferente, pero aún así agarrando lo mismo, de ahí que la diferencia entre ambas sea menor, quitando tal vez de esa ligereza que en la versión de tierra es menor.

El sistema de agarre de los cordones es muy similar a las 9.5 con lo cual si te has puesto unas 9.5 no notarás gran diferencia al respecto.

En la calle

Las Vapor son unas zapatillas cómodas, siempre lo han sido y en esta nueva versión son encima más cómodas todavía, con esa ligereza y esa sensación de que el Zoom es algo mejor. Con lo cual, con la multitud de colores que están saliendo y con el rollo retro que van a tener ahora que Federer ya no está con el Swoosh (aunque de momento sigue calzando Vapor X), ver unas Nike Air Zoom Vapor X con el RF en el talón, da un toque bastante grande de jugonismo cuando ves a esa persona por la calle.

Además el toque jugón vino claramente en su primer color, que era un guiño brutal a las míticas Jordan 1 con esa combinación de rojo y negro.

Zapatillas técnicas, pero para poder llevar perfectamente en tu día a día sin problemas.

Comparativa con Vapor 9.5

Durante esta review no hemos parado de comparar datos y características con las míticas Vapor 9.5 y lo hemos hecho porque sabemos que las 9.5 han sido una de las zapatillas más usadas y que más se usan todavía en las pistas.

El cambio entre una y otra es menor, no es tan grande como parece y de hecho el diseño es muy similar en ambas. Lo único que cambia realmente es la suela, así como que la Vapor X tiene un refuerzo lateral muy superior a las Vapor 9.5, con lo cual por este lado si que puedes notar el pie tal vez como más agarrado por dentro o más sujeto. Aún así siempre vas a encontrar mayor ligereza en las X pero siempre con la sensación de que realmente estás jugando con unas Vapor.

La durabilidad de la zapatilla es muy similar a la Vapor 9.5, así que si juegas a un ritmo alto de partidos y demás, ya sabes que este tipo de zapatillas te puede durar una o media temporada, pero que durante ese tiempo vas a disfrutar de ellas y no te vas a tener que preocupar de nada, exactamente igual que con las 9.5.

La diferencia de peso entre ambas se nota y cuando te calzas las nuevas realmente entiendes que la malla es la causante de esta disminución, pero a los 3/4 raquetazos ya te has acostumbrado perfectamente a ello y no notas nada diferente.

Conclusiones

Las Nike Air Zoom Vapor X son una evolución. Una evolución necesaria después de tantos años con la 9/9.5, con un nuevo diseño siguiendo las lineas y pautas y con una reducción de peso y mayor ajuste en la sujección del pie. Con lo cual podemos llegar a la clara conclusión que si ahora mismo estás jugando con unas Vapor 9.5 y estás pensando en dar el cambio, adelante sin problemas, porque realmente si tu pie está acostumbrado a las Vapor, las nuevas Vapor X es el siguiente escalón.

Actualmente hay bastante colores disponibles, así que no tendrás problema en elegir el tuyo y para la superficie que quieras.