Picks All-Star 2019

Como es ya tradición en La Crónica Desde El Sofá, el año lo empezamos con nuestros picks para el próximo All-Star, esta vez (por fin) se disputará en Charlotte y para eso, pues hemos elegido a los nuestros:

David Chanzá

Año extraño en los picks del All-Star, ya que he tenido la sensación que se ha hablado menos del AS y de las votaciones que nunca, también que se ha abierto muy tarde el tema de las votaciones, no se por qué, pero aquí estamos de nuevo ante la cita de ver nuestros elegidos.

Por el Este ha habido una serie de jugadores que estaba claro que iban a entrar, es decir, Antetokounmpo, Leonard, Embiid e Irving, estos 4 picks son sin lugar a dudas intratable y alguien que piense que alguno de ellos no debería estar en la cita de Carolina del Norte es que probablemente no está viendo el mismo baloncesto que el resto de la humanidad.

Para el quinto puesto he tenido dudas, pero después de revisar un poco la temporada y viendo que la fiesta se celebra en casa de El Jefe, creo que sin lugar a dudas el quinto voto debe ir por mi parte para Kemba Walker.

El base de los Hornets está haciendo una temporada tremenda y ya ha tenido varios momentos GRANDES en esta temporada, parece que está siendo su temporada por fin y aunque han habido rumores sobre una posible partida, su lugar dentro de la franquicia de Charlotte parece más que indiscutible. Además el All-Star dónde es? Pues eso, Kemba tiene que ir y ser la bandera de las abejas y colega de Hugo.

En el Oeste la cosa ha sido similar, hay una serie de jugadores que deben estar sí o sí por lo que están haciendo durante la tempora y luego hay una serie de dudas que son las que vamos a tratar.

Los fijos son Davis, Harden, James y Curry. Podéis decirme que Curry se ha perdido partidos por lesión, pero es que cuando ha estado jugando, ha estado al nivel tremendo de hace un par de años, con un baloncesto brutal y sobre todo mostrando como nos tenía acostumbrado ese nivel NBA JAM que tanto nos gusta, así que con lo cual, debe estar.

Mi gran duda ha sido para la última plaza y esta era si dársela a Westbrook, Durant o George. Por movidas de la NBA, sólo me faltaba una plaza dentro del quinteto, y debía ser un frontcourt. Westbrook estaba como guard y claro, por lo que he comentado antes, creo que Curry está por delante, pero ojo a la temporada de Westbrook, no tan efectista como otros años, pero mucho más efectiva de cara a su equipo y muestra de ello es la posición de Thunder. Así que con lo cual, la duda final era entre Durant y George. Durant con la ausencia de Curry ha sido Warriors, sólo tenemos que recordar el partido que se cascó contra Raptors en Toronto, por poner un ejemplo, por otro lado George está surgiendo en este último tramo como un jugador decisivo en estos ‘sorprendentes’ Thunder, vamos, Paul George en más modo Paul George que nunca, pero Durant está por encima y además George no quiso venir a Lakers, así que… no lo cojo.

Mención especial a Jokic, que tal vez debería estar de poder pillar dos pivots, pero se ha quedado un poco a las puertas de haber pasado a Davis.

Mario Maruenda

Si mis elecciones de este año fueran una banda, serían Status Quo (y sí, son las mismas que David, no hemos subido la misma imagen dos veces). A falta de pelotas para sobrerreaccionar y quitar a LeBron, Durant o Davis para poner a George, Jokic o a Luka (the hype is real), y perdonándole a Steph Curry los partidos perdidos, para mi hay 9 de 10 puestos en los equipos titulares que resultan inamovibles. Me falta el último exterior en el Este: con Oladipo un tanto retrasado en la pelea por consecuencia de sus dolores en la rodilla, la elección está para mí entra Kemba y Ben Simmons, y ambos han tenido trechos esta temporada que no llegan para mí al nivel esperado de un jugador titular de All-Star. Si pudiera o pudiese, cascaba aquí a Blake Griffin, que total, es el base de los Pistons, y me quedaba tan a gusto. Al final he puesto a Kemba, porque Simmons tiene años por delante para serlo por goleada, y el base de Charlotte tal vez no se vea en otra igual.

Para lo que quiero aprovechar este momento, es para reivindicar fehacientemente al jugador más infravalorado de la NBA en estos momentos: Don Kyrie Irving. Salvo quizá un periodo muy pequeño al principio de la pasada temporada, nunca ha estado para la opinión pública en la lista corta de candidatos al MVP, sólo ha sido una vez All-NBA (2015, y en el tercer equipo) y su nombre muy rara vez se ha puesto, ni como mención honorable, entre los Elite 8 de la NBA, aquellos jugadores con los que completo el resto de mi lista de titulares del All-Star.

Y Kyrie rellena todas las cajas de una superestrella de la NBA. Da el nivel tanto desde el punto de vista estadístico como del estético. Lo ha hecho tanto en la Regular como en los Playoffs, acompañado como en solitario, al contraataque o a media pista. Ha ganado un anillo, ha estado en tres Finales, y ahora es líder indiscutible de uno de los mejores equipos de la Liga. Es uno de los pocos jugadores de la Liga verdaderamente imparables, y resistentes a cualquier defensa,

Como llegó muy pronto, y pisando muy fuerte, a veces se nos olvida lo joven que es, y que hasta hace bien poco (si no todavía) estaba en plena progresión: a unos meses de cumplir los 27, es sólo un año mayor que Anthony Davis, dos más que Embiid, y dos y medio que Antetokounmpo. Sus mejores años están viniendo, y su evolución como pasador y defensor le han convertido en un jugador sin apenas debilidades.

Porque en defensa, que siempre ha sido el primer pero que se le ponía, no es ni mucho menos un colador. Rápido de manos y de cabeza, nunca podrá estar en este aspecto, por tamaño y capacidad atlética, al nivel de otro de los jugadores de esta lista, pero cuando su esfuerzo es máximo es capaz de incordiar al rival y aparecer para robar, desviar y rebotear balones que no deberían ser suyos, y con su madera para aparecer en los grandes momentos, verlo es más fácil cuanto más importante sea el partido.

Está teniendo una temporada fabulosa, en un equipo en el que casi todos sus compañeros están por unos motivos u otros, decepcionando en relación a las expectativas creadas a su alrededor. Para mí la única cuestión es su durabilidad: se ha perdido un tiempo significativo en cuatro de las ocho temporadas de su carrera NBA (a sumar a los problemas en su único año universitario), y se ha perdido unos Playoffs y la recta final de otros en cuatro viajes a la post-temporada. Aunque le pueda pasar a cualquiera, no sorprendería verle en el banquillo, vestido de alta costura, cuando en Boston se estén jugando las castañas.

Pero ahora está sano, a tope, y es uno de los 10 mejores jugadores de la Liga, sin mucho que envidiar al resto de la cumbre. Digámoslo alto y claro antes que alguno de los jóvenes talentos de la Liga vengan empujando y volvamos a tener la tentación de desplazarlo del sitio que merece.

La nueva orden

Cada cierto tiempo en la NBA se cubre un ciclo. Puede ser un equipo, un entrenador, un pabellón, un equipaje o un jugador que decide retirarse o cambiar de aires. Siempre después de ese cambio viene un período de incertidumbre, un tiempo donde las cosas tienen que volver a colocarse, donde todo tiene que ocupar de nuevo un lugar, bien sea en el mismo sitio o bien en otro nuevo diferente. Existe un nuevo orden y este año en la NBA, le toca a toda la conferencia Este.

A estas alturas del año ya sabréis ese cambio que ha pasado en el este, esa pieza del dominó que ha caído y que está haciendo que muchas otras se estén colocando para intentar ocupar su lugar. En lo últimos 8 años el campeón del este tenía un denominador común y se llamaba LeBron James. Con el jugador de Akron fuera, se abre un abanico de posibilidades que no habíamos visto en mucho tiempo, donde muchos equipos van a buscar su oportunidad de plantarse en finales de mayo con posibilidades de añadir algo a sus vitrinas.

Enseguida que sale este debate el primer nombre que nos viene a todos a la cabeza es el de Boston Celtics, la franquicia comandada desde los despachos por Danny Ainge ha hecho mejor los deberes que nadie durante este tiempo para reconstruirse de una forma casi diabólica para tener ahora mismo una plantilla que podría ya haber luchado por todo de no ser por las lesiones y que además, tiene flexibilidad de cara a un futuro no muy lejano.

Este año por tierras de Nueva Inglaterra va a volver Gordon Hayward, un jugador que si por alguna de aquellas lo habéis olvidado, era una pieza clave en un equipo del oeste que se metía en los PO, un jugador desequilibrante y que el año pasado exactamente jugó lo mismo casi que tú y yo. Con lo cual tampoco podemos establecer muchas referencias con qué puede ser Celtics con Hayward ya que no lo hemos visto. Su baja el año pasado ha sido positiva para Boston. Me explico.

Al no estar el ex de Butler, el equipo de Brad Stevens ha podido dar minutos a varios jugadores que básicamente han demostrado que son más que válidos para dar un golpe encima de la mesa e intentar el asalto al poder. Estos jugadores, ahora con la llegada de Hayward van a tener que ver reducidos sus minutos y esta cuestión es el gran punto que tiene que trabajar el futuro presidente de Estados Unidos. Conseguir una sinergia buena entre toda la plantilla, bien repartiendo minutos o bien asumiendo roles, va a ser clave para que Celtics siga evolucionando a lo que todo el mundo pensamos. Jugadores como Rozier o Brown van a tener que asimilar su cambio de rol y ver como esos minutos van a parar al que iba a ser franquicia del equipo. Tatum es otro cantar. Tatum está por delante de todos.

Así que la gran incógnita de ver una temporada completa de Hayward-Irving-Tatum está ahí y yo tengo muchas ganas de verlo, ya que sin duda es el candidato número 1 al este y quién sabe si a algo más.

Un escalón por debajo pondríamos a Sixers, un equipo que el año pasado ya demostró que puede optar a cosas muy, pero que muy importantes, pero que a su vez da una sensación de que todavía está algo verde, claramente señal de la juventud de su equipo base.

Este año tendremos un año más de Simmons, el 3o (sí, el primero que no jugó, yo lo cuento), donde el base australiano debe dar de nuevo un paso adelante, demostrar todo lo que se presupone de él y que quedó algo en duda en los pasados playoffs. Sobre todo con esa falta de tiro totalmente alarmante y que seriamente debe tratar de alguna forma, aunque aún esté a tiempo.

Tendremos un año más de Embiid, el cual estuvo más que sano en la pasada temporada jugando un total de 71 partidos contando los playoffs, una cifra que realmente poca gente hubiera apostado al inicio de la temporada. Embiid debe ser dominante, más probablemente de lo que ha sido cuando ha jugado si Phila quiere dar ese paso adelante para ocupar el puesto de Cavs.

Con el puesto de base y pivot más que cubiertos, la gran duda aquí es qué pasa con Fultz, un jugador que hace un poco más de un año era el claro no.1 del draft para todos (revisad Mocks Drafts y veréis) y ahora mismo nadie sabe muy bien cual es su juego y dónde está su tiro. Vimos pinceladas sorprendentes el año pasado, donde personalmente pensaba que no iba a jugar, pero aún así todavía estamos pendientes de ver y saber qué es realmente Fultz en una pista de NBA.

Pero Sixers ha perdido dos piezas que fueron claves en el final de la temporada pasada, los veteranos Ilyasova y Belinelli han dejado el equipo, y lo han cambiado por Wilson Chandler el cual les va a ayudar, pero no sabemos si lo suficiente como hicieron estos dos jugadores durante el final de la pasada campaña y en el inicio de los PO.

Phila debe confiar en sus piezas ya establecidas y esperar a que Fultz sea ese Fultz no.1 del Draft que todo el mundo esperaba.

Una vez nombrados los dos claros aspirantes, aquí iría yo un pequeño paso atrás, pero tampoco mucho, ya que si sale bien, igual tenemos una sorpresa y el gran beneficiado de este nuevo vacío de poder está más allá del muro.

El gran movimiento del verano en el Este lo ha hecho Toronto Raptors, el equipo de Ujiri ha traspasado a DeMar DeRozan por Kawhi Leonard (también en el trade han entrado Danny Green y Jakob Poeltl como sabéis), intentando hacer un Paul George en toda regla queriendo que el amigo Leonard se impregne de la magia de The 6 para que no sólo juegue allí esta temporada.

La jugada no sabemos como saldrá, evidentemente no podemos ver el futuro, pero Ujiri lo ha hecho y lo ha intentado y eso realmente no vale. Además de esta gran incógnita, tenemos nuevo entrenador, después de que el Entrenador del Año fuera despedido, Raptors se estrena con Nick Nurse, un asistente de Casey que es un gran desconocido para el público general por su nulo CV digno de resaltar.

Con estos dos movimientos, manteniendo la estructura del banquillo que tan buenos resultados les dio el año pasado y con la base de que el mejor Leonard es mucho mejor que el mejor DeRozan, las cosas no tienen que salir mal. El problema es que no sabemos qué versión de Leonard vamos a ver después de que la pasada temporada se la pasara más en la grada (o en su casa) que jugando. Por este gran motivo estarían tal vez Raptors por detrás de Celtics y/o Sixers, pero si por el contrario, vemos a ese Leonard que es el 3er mejor jugador de la liga, dominante en ataque y en defensa, entonces Raptors tiene mucho hecho para asaltar toda la conferencia y tal vez quedarse con el ex-2 de Spurs durante más años.

Ujiri se la vuelve a jugar y eso nos gusta.

Finalmente hay dos equipos que pueden poner las cosas interesantes este año en la conferencia que toca el Atlántico, por una parte tenemos a Milwaukee Bucks, cuyo principal cambio está en el banquillo, con Mike Budenholzer, un entrenador que con un estilo muy a lo Spurs, llevó a Atlanta hace 3 años (sí, hace sólo 3 años) a las 60 victorias jugando un estilo de baloncesto que nos recordaba a la mejor época de Popovich en Lupitalandia.

Antetokounmpo tendrá un año más y esto es muy importante. Su impacto en la liga está creciendo casi de forma exponencial año tras año, de forma que ahora con probablemente el mejor entrenador que ha tenido en sus años en la NBA, igual este incremento es todavía mayor… Y sólo pensar en eso asusta. Parker ya está fuera de la franquicia, con lo cual todo ese lastre que había por el ‘what if’ del 2 del Draft ya está fuera, menos presión y más fijarse completamente en lo que pasa en la vista. Va a ser un equipo muy interesante de ver.

Por otro lado tenemos a Indiana Pacers, un equipo que el año pasado pensábamos que se iba a ir a la LEB después del traspaso de Paul George, pero que de la mano de Victor Oladipo y McMillan.

El estilo alegre de correr y tirar de 3 se va a ver potenciado con la llegada de McDermott y aunque ya no van a ser la sorpresa que fueron el año pasado y la gente ya va a ir preparada, Indiana Pacers sigue siendo uno de esos equipos a seguir, sobre todo si Oladipo sigue creciendo como lo hizo el pasado año (y ahora con Tyreke Evans para salir del banco).

Así está el Este, o al menos la élite del este que quiere establecer un nuevo orden después de la salida de The King.

El trono está libre.

La preview de la temporada

Sí, los Sixers juegan este año!

Este año como ya muchos de vosotros sabéis no hemos hecho guía como el pasado, no hemos tenido tiempo y, la verdad, tampoco nos ha apetecido mucho.

En su lugar, y ya que teníamos el podcast que no sabíamos muy bien que contar, en lo dos últimos episodios nos dio por hacer una previa de la temporada que tenemos a la vuelta de la esquina, así que a modo de preview, aquí os dejamos los dos episodios de El Podcast Desde El Sofá donde hacemos un repaso a los 30 equipos que a partir de casi YA se ponen a luchar por el anillo (sí, hemos metido también a los Sixers en los 30…hay que guardar las formas…)

El Podcast Desde El Sofá: Ep. 43 – La Cartelera del Este

Hoy en El Podcast Desde El Sofá empezamos nuestra preview de la temporada repasando los 15 equipos de la Conferencia Este…y al final, tenéis nuestro Días d e Cine particular…

La semana que viene el Oeste!.

 

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