Viernes, 6 de febrero de 2015, Oklahoma City. Partido entre el equipo local y New Orleans Pelicans, un partido más de los 1230 partidos que se juegan en la temporada regular de la NBA, pero un encuentro que probablemente iba a marcar la temporada, no solo para ambos equipos, sino para toda la conferencia Oeste.
El partido fue un brutal duelo entre Westbrook / Davis y si me apuráis con el propio Durant que por aquel entonces jugaba uno de sus ‘pocos’ partidos durante esta temporada. Pero el final fue la clave. Westbrook metía tres tiros libres a falta de 1.2 segundos para poner el empate a 113 y casi todo el mundo pensaba en una prorroga más y más show de Davis vs Westbrook.
Y entonces pasó esto:
Anthony Davis metía una de las canastas del año y daba la victoria a Pelicans. Por aquel entonces mucha gente no le dio más valor del que por si tenía, pero esto daba la ventaja al equipo de NOLA frente a Thunder en caso de empate a victorias, ya que Pelicans ganaron 3 de los 4 enfrentamientos entre ellos, a partir de aquí todos sabéis la historia, New Orleans 8o, etc, etc etc… pero… y sí ese tiro de Davis no hubiera entrado y en la prorroga Westbrook hubiera llegado a 53 puntos y la victoria hubiera sido para Thunder? Vamos a ver que hubiera pasado…
La primera implicación de todo esto es que Thunder hubiera entrado en los PO. Con lo cual probablemente hubieramos seguido viendo a Westbrook en ese modo brutal que lo vimos al final de temporada. Además su duelo hubiera sido contra los Warriors de Curry, es decir, para empezar los PO, un buen duelo individual al menos 4 partidos más. Tal vez Warriors habría ganado la serie fácil, pero…
Luego tendríamos que irnos al último partido de temporada. Spurs visita el Smoothie King Center con la necesidad de ganar para garantizar la 2a plaza en el Oeste y así tener el factor cancha a favor hasta la final de conferencia, Pelicans, después de la derrota (sí, ya hablamos como si hubiera pasado) contra Thunder, ya nada tiene que hacer para entrar en los PO, con lo cual Lupita se llevará la victoria casi con total claridad en este partido.
Spurs se lleva la segunda plaza del Oeste y de nuevo todo el mundo empieza a temblar por un equipo que hasta hace cuatro días estaba en las plazas bajas de PO de la conferencia y que ahora nadie lo quiere ver en pintura.
San Antonio Spurs vs Dallas Mavericks. Se repite la primera ronda del año pasado donde Carlisle le dio algún que otro susto a Popovich llevando aquella serie a 7 partidos en un duelo táctico que fue una auténtica delicia para el espectador. Salivando desde ya.
Los Angeles Clippers quedan 3os y se enfrentan a Memphis Grizzlies. Una gran serie, con mucho poder interior y unos duelos Griffin-Jordan vs Gasol-ZBo más que divertidos, gran duelo de bases y toda una piedra de toque para los banquillos. La serie se iría a varios partidos, no se si 7, pero si bastantes y con bastante intensidad todos. Gran serie.
Houston Rockets no tendría el factor cancha en la primera ronda. Por ganar la división, Portland Trail Blazers tendría este tema en la serie. Repetición de la anterior temporada otra vez con todo lo que ello supone de ‘venganza’ por parte de Rockets. Harden queriendo demostrar que es un claro MVP ante un Lillard que le comió la tostada el año pasado. Blazers diezmados físicamente, pero con ganas de repetir y encima el anti-Morey, LaMarcus!!!!!! en Blazers con su tirito de dos. Divertido.
Estas hubieran sido las series de primera ronda en los PO, con unas semis tal vez con Warriors vs Rockets y Spurs vs Clippers/Memphis, con factor de cancha para San Antonio, hubiera sido diferente, muy diferente a lo que hemos visto.
Por otro lado también nos habríamos perdido cosas muy interesantes que hemos visto hasta ahora, como la serie entre Clippers-Spurs con ese séptimo partido maravilloso, tampoco veríamos a Anthony Davis en modo PO con todo lo que ello conlleva o esos partidos donde Memphis parecía que iba a eliminar a Warriors…
Somos muy fans de los ‘what if…‘ y este año hemos tenido uno grande de esos que pasan desapercibidos. La canasta sobre la bocina de Davis pudo haber cambiado muchas más cosas que un simple desempate, pudo haber cambiado una conferencia completa y tal vez la final que empieza esta noche hubiera sido totalmente diferente…
Volvemos a la realidad, vuelve la NBA y vuelve con The Finals.
En el episodio de hoy de El Podcast Desde El Sofá hablamos del cataclismo de Clippers en su G6 contra Rockets, miramos al este y a la otra semifinal de conferencia, todo ello en horario matinal…
Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…
Sabíamos que iba a pasar, no podía ser que después de la temporada que ha tenido estuviera tan escondido, con tan poco acierto como lo estaba hasta el momento, hasta que llegó el triple para acabar el primer cuarto y ahí despertó la bestia.
El propio Kerr en la entrevista entre cuartos lo decía, ‘esto le va a venir bien‘ y leñe como le vino. El primer cuarto fue una lucha de intensidad total, con Green y Barnes surgiendo para Warriors y con mucho movimiento de balón por parte de Grizzlies y con las defensas muy bien desarrolladas.
Warriors cogió unos 10 puntos de ventaja que fue manteniendo en el transcurso de la primera parte, con una defensa tremenda, con un Bogut determinante en la zona y defendiendo a Allen desde varios metros, vamos, pasando de él y haciendo que otro jugador de Warriors estuviera libre para hacer ayudas. Movimiento jugón de Kerr.
Curry empezaba a carburar y la diferencia seguía creciendo. El equipo de Joerger no era hoy esa máquina defensiva de los partidos 2 y 3 y ni Conley, ni Gasol, ni Z-Bo podían con la defensa de Warriors, lo que hizo que pronto nos quedaremos sin partido y dejara los minutos finales para que salieran a jugar los titulares o para descansar a los jugadores de cara al pivotal 5o partido que se jugará en el Oracle.
Kerr ha contestado bien, Warriors ha sabido salir de ver la luz amarilla, ya que un 3-1 de Grizzlies hubiera sido tremendo. Ha solucionado el caos y el cortocirtuito que tenía su equipo de una forma bastante sencilla, tirando de defensa y ajustando movimientos…eso y que el MVP de la liga ha despertado…
Sofi del Día
Para el aficionado de Grizzlies que reconoció lo que estaba haciendo Curry
Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…
Hoy cambiamos el tono de la crónica, y en vez de ser un repaso al uso del partido de anoche, vamos a tratar de explicar las razones por las que los Grizzlies han apabullado en estos dos últimos encuentros a los Warriors
La defensa del triple
Desde los tiempos de Hollins, los Grizzlies han usado mucho el hedge o el flash con su hombre alto para defender el bloqueo directo. Esto es, en lugar de esperar atrás, atacar directamente al jugador que lleva el balón a la salida de la pantalla, deteniendo su avance natural, pero eso sí, recuperando rápidamente a su hombre: la intención no es hacer un dos-contra-uno. Los bases más hábiles pueden castigarlo si lo detectan a tiempo con un pase al jugador que continúa, que tiene una pequeña ventana de tiempo en la que se encuentra sin oposición. Pero es un riesgo que merece la pena correr cuando el equipo rival tiene semejante potencial tirando con los conductores de balón como los Warriors.
Los Grizzlies han girado el botón del Hedgometro hasta el inifinito, con la finalidad de que los Warriors no tengan nunca un tiro cómodo de triple, aunque le pueda costar el pase al continuador. Golden State está pudiendo tirar de 3 a la contra, o cuando mueven el balón con pases, pero nunca bien en primera instancia.
Un problema claro de los Warriors a la hora de atacar esta defensa es la falta de paciencia, que durante toda la temporada han tenido, pero que cuando se han visto con el agua al cuello en Playoffs han abandonado por completo. Aquí Curry se anima con el triple con dos defensores encima y 19 segundos en el reloj de posesión, en mitad del tercer cuarto, con la defensa de los Grizzlies perfectamente colocada, sin esperar siquiera a que Green, que sacó de banda, le ponga un mísero bloqueo.
Por mucho MVP que sea, y aunque haya demostrado ser más que capaz de meter canastas peores, este tiro es ansioso, y demuestra el estado mental de urgencia en el que este equipo se ve. Y a veces es más sutil, como en el siguiento bloqueo directo, Randolph se tiene que quedar más tiempo de lo deseado con Curry, lo que le da a los Warriors una opción de liberar a Green en el pick’n’pop
No es un mal tiro en absoluto, Green logra lanzar con comodidad cuando Gasol aún no ha cruzado siquiera la línea de tiros libres para disputar el tiro. Pero Courtney Lee ha tenido que engancharse con Bogut, el hombre de Marc, lo que le daba seguramente una opción mucho más clara de tiro a Harrison Barnes en la esquina derecha. Esta es la clase de pase extra que convierte a los Warriors en un equipo peligrosísimo, y frente a Memphis, obsesionados por tomar el primer tiro buen que ven, se dejan opciones aún mejores encima de la mesa.
Otro de los riesgos que tiene esta manera de afrontar el bloqueo directo para Memphis es que si los dos defensores no están sincronizados, al final el hombre alto puede acabar poniendo la pantalla a su propio compañero, y dejar a los dos rivales libres. A diferencia de otros equipos que prueban a hacerlo sobre la marcha en Playoffs, o no lo tienen madurado, los Grizzlies, que llevan años defendiendo de esta manera, y se mueven sin cortapisas y sin escatimar esfuerzos, lo hacen de manera fluida.
Si el bajito pelea el bloqueo y logra pasarlo por arriba, cosa que Conley y Allen hacen prácticamente siempre, Randolph y Gasol saben que pueden detener el avance, mostrarse al base y volver a su hombre en lo que parece sólo un movimiento. Automático y precioso.
Green no es diferencial en defensa
Draymond Green ha sido segundo en la votación de mejor jugador defensivo del año, y es una pieza importantísima de la mejor defensa de la Liga, pese a ser bajito para la posición que desempeña, la de ala-pívot. Uno de los motivos por los que cayó en el Draft y tardó en encontrar minutos en Golden State es precisamente por esa condición de tweener, a caballo entre los puestos de 3 y 4.
Pese a la falta de centímetros, Green es efectivo en defensa porque es corpulento y robusto sin dejar de ser ágil, paciente, muy inteligente, y tiene además los cojones de un caballo percherón. Además, hay un factor externo: la Liga se ha hecho más pequeña y más orientada al perímetro en general en el puesto de 4. En la obsesión por mejorar el espaciado del equipo y aprovechar el punto extra de la línea de 3, los equipos cuentan cada vez con jugadores más gráciles y con menos fundamentos en el poste en la posición de ala-pívot. Hay muy pocos jugadores que puedan cogerle la posición a Green en el poste bajo, y a los que al mismo tiempo sea rentables alimentar de balones para que anoten de espaldas. Zach Randolph es casualmente uno de ellos.
Es verdad que no puede meterle debajo de la canasta y abusar de él como con otros 4’s, y prefiere no encararle de frente, pero desde que coge el balón…
…puede ganar la distancia a la canasta suficiente para que le resulte cómodo tirar por encima de él.
Incluso cuando falla, Green acaba tan fuera de posición tratando de estirarse para llegar a su mano izquierda, que queda fuera de la foto. Fijaos como la situación del cuerpo de Green a la hora de disputar el tiro a Z-Bo…
…le pone por detrás a la hora de acorralar el rebote ofensivo.
Este no es un problema exclusivo de Green, le ha ocurrido a todos los que llevan años osando defender a Randolph, salvo muy honrosas excepciones. Y Golden State no tiene muchas mejores opciones. Te toca vivir con sus canastas. Lo malo es que un factor diferencial como ha sido la defensa de Green durante todo el año, o en Anthony Davis la ronda anterior, pasa a ser meramente mortal frente a Memphis. No es una debilidad, pero tampoco puede tener el impacto de un verdadero DPOY.
Y los Grizzlies no te dan la opción de esconder a Green en el otro interior mastuerzo, porque la otra opción es defender a Marc Gasol, y bueno…
…where convertir una continuación desde el codo de la zona en una bandeja happens.
La defensa de los Warriors no está pensada para los Grizzlies
El otro atributo que hace sobresaliente a Green, esta vez ya fuera del poste, es su capacidad para seguir a jugadores exteriores. El mayor truco detrás de la defensa de Golden State es la versatilidad: Thompson, Barnes y Green pueden intercambiarse en cualquier momento para defender a quien sea. Esto es lo que les permite anular las ventajas que los rivales obtienen con los bloqueos, tanto directos o indirectos: no puedes dejar enganchado a tu defensor y liberarte, porque te sigue otro jugador.
Esto funciona con una gran cantidad de equipos, y puede llegar a anular por completo a tiradores sin balón o maestros del bloqueo directo. A Memphis le da relativamente igual, ese no es su juego. Es más, en todo caso, como equipo grande y aplastante que son, agradecen las ventajas que obtienen de los cambios.
Los Warriors pueden sobrevivir habitualmente a cambiar a Barnes, por ejemplo, con el pívot a 5 metros de la canasta. Con un Point-God Center como Gasol, es más difícil, acaba concediendo la falta.
Y en esta jugada, por ejemplo, los Grizzlies agotan el tiempo de posesión, la tocan cuatro jugadores, hay seis pases… y no hay ni un bloqueo directo, ni prácticamente indirecto. Tienen desde el principio a Randolph con Harrison Barnes, para qué quieren más. Los Grizzlies no son un equipo fluido en ataque, porque atacan al hombre, pero te obligan a defenderles también así, anulando otra ventaja de los Warriors, la de la defensa colectiva.
Otro de los motivos del éxito de la defensa de Golden State es precisamente… su ataque. Los Warriors meten muchas canastas, lo que hace que los rivales les puedan pillar a la contra menos de lo normal, y gracias a ello, casi siempre defienden colocados, a media pista, y con todos los emparejamientos bien cogidos. Su rosario de fallos frente a Memphis les afecta también a la hora de defender, con unos Grizzlies que se están animando a correr para, al menos, poner a prueba a los Warriors.
A veces suceden cosas graciosas que suelen involucrar a Tony Allen o a Jeff Green, porque los Grizzlies no acaban de estar preparados para ello, y fue un factor más importante en el segundo partido que en el tercero, pero es otra manera que tiene Memphis de meter presión a Golden State en su propio terreno.
Curry está defendiendo terriblemente mal
Le quitaron la responsabilidad de defender a Conley, poniendo a Klay Thompson con el base, y diría que el experimento ha salido terriblemente mal, porque el MVP ha decidido que va a jugar de líbero, y no está preparado.
Jugada clave del partido, Warriors a 4, quedan 3 minutos. Los Grizzlies están atacando con una especie de bloqueo y continuación directo lateral entre Marc Gasol y Tony Allen, jugada que con el balón en manos de FIRST TEAM ALL DEFENSE! se defiende sola. Steph Curry no opina lo mismo, y se queda mirando como las vacas al tren, en una posición desde la que, con Draymond Green cambiando, no es de ninguna ayuda:
Tony Allen se trastabilla (¡oh, sorpresa!), y Curry en vez de seguir a Courtney Lee, sigue en una posición desde la que lo único que puede llegar a hacer, como mucho, es doblar a Randolph en cuanto reciba (y si recibe) el balón. Pues no iba a Z-Bo, no, sino a Lee, 3 puntos, ballgame.
Pero por supuesto, hubo más. En este otro triple de Lee está tan preocupado por la ayuda a Randolph, que pierde por completo la noción espacio-tiempo. ¿Dónde está la bola, aquí o aquí?
Bien es cierto, que Curry tenía un par de motivos para quedarse clavado, mirando a la línea de fondo en lugar de seguir la jugada, y nosotros los hemos encontrado. Por un lado, teníamos a una rubia muy guapa en ese lado de la cancha:
Nos referimos a la de la parte abajo-izquierda de la foto, por si hay dudas.
Y por otro lado, en ese mismo fondo de la distracción, animaba un señor con una de las indumentarias más feas que hemos visto jamás: una versión cutre y en rojo de aquella primera camiseta de los Grizzlies, que tenía ese esquema de color que fue elegido por un daltónico.
De todos modos, pese a todas las distracciones que había colocado allí el equipo de animación de Memphis, es inexcusable estar defendiendo en Playoffs en tierra de nadie, y si los Warriors siguen así, lo pueden pagar. Sé que consideran necesario reservar algo de esfuerzo para poner en marcha a Curry en ataque, pero volverlo a poner encima de Conley no parece mala idea ahora mismo.
El banquillo no está cumpliendo
En los 32 minutos de 96 que los titulares han estado en pista en los dos últimos partidos, los Warriors sólo están 4 puntos por debajo de los Grizzlies. El núcleo duro, con Curry, Thompson y Green, suma un +6 en 55.
Koufos, Udrih y Green están jugando mejor que sus análogos en los Warriors, que dieron la cara en el primer partido, pero estuvieron bastante más flojos en este. Ezeli está viéndose superadísimo en ambos lados del campo, y Memphis está yendo a por él en ataque, y olvidándose de su defensa. Barbosa ayer parecía estar en otro planeta, fuera de sincronía con sus compañeros. Los Grizzlies no respetan a Iguodala y Livingston, y también han decidido que van a vivir con los tiros de media distancia con Speights, por lo que Curry y Thompson tienen que hacer un esfuerzo titánico contra múltiples defensores llevando a quintetos con suplentes.
Kerr va a tener que acabar utilizando a sus exteriores más de 40 minutos por partido, y con la serie condenada a alargarse, puede ser demasiado cansancio en los decisivos.
¿Está la eliminatoria acabada?
Ni mucho menos. Si la sensación inicial era de que los Warriors podían ganar en 4 ó 5 partidos esta serie, sólo necesitan un 3-1, con dos partidos jugándose en el Roaracle para pasar, y siguen siendo el mismo equipo que hace cinco días.
Por muy bien que estén defendiendo los Grizzlies y mucho que se hayan embolicado los Warriors, el porcentaje de tiros de 3 por debajo del 25% en dos partidos consecutivos, no es una situación normal, no importan los protagonistas. Y podría seguir sucediendo tres, cuatro y cinco veces, porque la normal es la menos común de las situaciones en esto del baloncesto, y la regresión a la media no tiene porque ser inmediata, pero si hubiera que apostar dinero, la elección sabia está en que no se volverá a repetir.
Y como recordamos en el último podcast, pese a que el viento haya soplado increíblemente a favor de los Grizzlies en sus dos victorias, los Warriors han estado a un par de posesiones en los minutos finales de haberlo igualado. Están más lejos estéticamente que en el marcador.
De todas formas, a esta hora, la eliminatoria está inclinada ligeramente a favor de Memphis, y la identidad del favorito al anillo tiene muchas caras posibles. Michael Jordan bendiga a este deporte.
Hoy en El Podcast Desde El Sofá hablamos de la salida de Bill Simmons de ESPN, de las semis de conferencia y tratamos el tema del Hack-A-X… y hoy en horario infantil!
Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…
Quizá porque Memphis queda a la ribera este de Mississippi, y hay un Portland que es la ciudad más grande de Maine, este partido tuvo cosas de la otra conferencia. No dejéis que el resultado, 115-109, os engañe. 37 puntos llegaron en los dos últimos minutos, y ningún partido ha tenido más tiros libres anotados en lo que llevamos de Playoffs ni de cerca: 65 entre ambos equipos.
Los Grizzlies estuvieron por delante en el marcador de forma ininterrumpida desde su primera posesión en ataque, y mantuvieron la ventaja en una horquilla de 6 y 14 puntos durante 32 minutos de juego, hasta que un triple de Batum a falta de 2:23 ponía a los Blazers tan solo a 3 puntos. Entonces, un poquito de Tony Allen, en un corte a canasta, defendiendo bien un triple de Lillard, y saliendo a la contra de esa misma jugada, y Portland se quedaba a 9. La distancia no bajó de dos posesiones, pese a los intentos de CJ McCollum de despistar a los boxscoristas, porque nadie en Memphis fallaba tiros libres.
Los Grizzlies son en líneas generales muy parecidos a los Blazers, pero hacen todo un poquito mejor. No han parado de dominar a este equipo durante los Playoffs, ni en temporada regular. Si el factor diferencial de Portland, Lillard, no destaca, no pueden superar a Memphis a su mismo juego.
Dame ha perdido la magia desde las elecciones al All-Star, está en 3 de 18 en triples en esta serie, y no puede parar a cualquier jugador que los Grizzlies le pongan delante en defensa. Y eso que ayer, por la lesión de Udrih y el mal golpe que se lleva en la cara Conley, tuvo que ser Nick Calathes, en pista los 16 últimos minutos de partido enteritos.
Ayer tuvieron la mejor versión multi-instrumentista de Batum (27/6/4 en 18 tiros), Aldridge encontró ritmo en sus canastas imposibles a partir del segundo cuarto y, antes del maquillaje final, McCollum hizo mucho daño a Grizzlies cuando se enfrentaban las segundas unidades, ayudando a que no echaran mucho de menos a Afflalo, con problemas de faltas.
Pero Marc Gasol dejó claro desde el principio del partido con un par de tapones que en la zona de los Grizzlies no se metían canastas con él delante y Randolph aguantó las embestidas de Aldridge, que no puede acercarse al aro tanto como quisiera o debería ante Z-Bo. Los Blazers se vieron obligados a ganar desde la distancia, y aunque lo hicieron bien, no fue suficiente para seguir el ritmo.
En los Grizzlies, el esfuerzo colectivo habitual: empezó muy bien Courtney Lee, con un primer cuarto de jugón, salvando a los Grizzlies cuando las posesiones se acababan. Conley mientras estuvo en pista, hizo mucho daño en el dos-contra-dos con Gasol, llegando al aro cada vez que Lopez leía mínimamente mal sus intenciones. Randolph fue un goteo continuo para Portland, zafándose de LaMarcus con el bote desde el codo de la zona, y Marc posteó con soltura, metió de media distancia cuando el pívot rival le ignoraba, y se marcó un 13 de 14 en tiros libres. Prácticamente no tuvieron un bache nunca, anotaban regularmente, sin prisa pero sin pausa, contestando metódicamente a Portland.
Memphis dominó la zona estratégica donde esta serie se iba a decidir, el Australia de este enfrentamiento, a ambos lados de la pista. 3-0 para ellos, y para nosotros, partido feo, con Carlesimo que parecía que venía a retransmitir straight outta el bingo más cercano, un equipo arbitral pitando soplapolleces sin balón, un público letárgico porque temen que lo que tienen delante es ya su bestia negra, 26 minutos de Calathes y 17 de Kaman, y Batum poniendo caras dignas del mismísimo Nicolas Cage cada vez que pitaban una falta.
Los hemos visto mejores en estos Playoffs.
Sofi del día:
La jugada más espectacular del partido fue un mate de Kosta Koufos.
Hoy en El Podcast Desde El Sofá (a parte de un par de cortes…) hablamos de Stephen Curry, la vuelta de Westbrook, Grizzlies, pivots, Black Friday y de trailers!
Viernes 1 de febrero de 2008. Estaba sentado en el sofá tranquilamente viendo el telediario de TVE1. Tiempo de los deportes y la eterna Maria Escario daba el repaso a las noticias deportivas del día. En esta época aún sin teléfonos de última generación, aún sin apenas boom de redes sociales, el Telediario era una buena fuente de información, así como luego repasar las webs de siempre.
Entre noticia y noticia y ya justo cuando estaba a punto de despedir el espacio de deportes para ver que tiempo iba a hacer al día siguiente, Escario decía que había una noticia de última hora: Pau Gasol había sido traspasado a los Lakers. No me lo creía, para nada me lo esperaba y fui corriendo al ordenador para ver si era cierto. Entré en ESPN y sí, era cierto: Lakers get Gasol.
Por aquella época Kobe Bryant había pedido a la franquicia algo para poder optar al anillo, para dar ese paso adelante y meterse en todo lo alto de la conferencia oeste y buscar las finales. Este fue el paso. Pau Gasol llegaba a Lakers en un trade con Memphis Grizzlies donde los angelinos daban a Kwame Brown, Critterton, McKie, 2 futuras rondas y los derechos de…Marc Gasol. Pensaba en el quinteto compuesto por Fisher, Kobe, Odom, Bynum y Gasol y me estremecía.
Lo que vino después de todos es sabido. Lakers llegaría ese año a las finales frente a Celtics para en los siguientes dos años ganar los anillos que ahora mismo están en la mano de Gasol. 3 años mágicos que fueron sin duda un antes y un después en la carrera de Gasol y que se convirtió en el complemento perfecto para un Kobe que ganaba sin O’Neal su 4o y 5o anillo.
Muchos grandes momentos en estos 3 años, pero tal vez el punto álgido fue ese enfrentamiento a Howard en las finales de 2009, donde tanto ofensiva, como defensivamente Gasol fue muy superior a un Howard que estaba en el punto álgido de su carrera. Pau Gasol se convertía en uno de los mejores pivots de la liga y todo el mundo lo había presenciado. El grito era el anillo. El grito era todo.
La siguiente temporada fue una de luces y sombras donde la salida rápida en 2a ronda de PO contra Dallas Mavericks (4-0) fue el punto donde Phil Jackson dejaba la franquicia y donde Pau Gasol vio como poco a poco la química que encontró en sus primeros 3 años se iba perdiendo.
Llegó el lockout y con él el punto clave en el principio del fin de la carrera de Gasol en Los Angeles. En una decisión que sorprendió a la grandísima mayoría, David Stern vetaba un trade entre New Orleans Hornets, Houston Rockets y Los Angeles Lakers donde Chris Paul iría a LA, Gasol a Houston y Odom, Scola, Martin y Dragic a Hornets. Pero no se aprobó por la NBA o mejor dicho, por el propietario de los Hornets que por aquel entonces era la NBA. Aquí empezó uno de los mayores ‘Y si…‘ de la historia de la NBA (los What ifs que tanto le gustan a Simmons).
Este trade que nunca llegó a realizarse, a parte de destruir al anteriormente conocido como Lamar Odom, hizo que las dudas sobre Gasol se proyectaran ya descaradamente y dejó al jugador de Sant Boi con la mosca detrás de la oreja.
A partir de este momento, entre muchos otros factores, ni Lakers, ni Gasol fueron los mismos. Y no hablamos de profesionalidad, que fue máxima, sino de ese algo que había ahí detrás, de ese intento de traspaso, aprobado por casi todos y que a últimisisisisisisisma hora se echó para atrás. Luego vino la cuesta abajo de Lakers con una plantilla claramente inferior a otros años y sobre todo con las lesiones de Kobe Bryant.
El pasado verano, Dwight Howard acababa contrato con Lakers y salía al mercado libre, en aquel desayuno que compartimos con Gasol, le pregunté si para cuando se le acabara a él el contrato esperaba también campañas de StayPau y cosas similares, sonríe y me dice que no, para nada y como dije en su día, mi sensación era clara. Iba a salir al mercado y probablemente salir de Lakers.
Y así ha sido, después de ser el jugador que más rumores ha llenado en los últimos años en tierras lacustriles y de que hasta última hora se rumoreara que Lakers quería el sign & trade, finalmente salió como agente libre y decidió irse a Chicago, donde jugará las próximas temporadas en un proyecto donde la salud de Derrick Rose será el gran * dentro del proyecto. Si él está sano y Noah al nivel que ha estado hasta ahora, podríamos decir que es otro gran candidato a ese Este tan abierto este año. Pero Gasol debe hacer algo que se le venía pidiendo en Lakers estos últimos años, meter mucha intensidad.
Su nuevo entrenador, Thibodeau, es exigencia en estado puro y no se casa con nadie, así que o hace todo lo posible y más o su paso por Bulls igual no es tan feliz como muchos vaticinan. Otra cosa a parte es que Thibs se encuentra por primera vez con una buena rotación interior con Noah, Gibson, Mirotic y el propio Gasol, así que habrá que ver que distribución de minutos realiza y sobre todo, quien se gana el jugar en los momentos decisivos. Va a ser divertido la verdad y uno de los grandes alicientes de esta nueva temporada que está aún lejos en el calendario.
Gasol ya es historia en Lakers. Su presente es Chicago. Para mi, volviendo al primer párrafo del texto fue toda una noticia, pero ya no por el hecho de que fuera Gasol, sino porque era una pieza más que apetecible para Lakers y así he visto a Gasol durante este tiempo en LA, un gran jugador que ha ayudado a mi equipo a ganar 2 anillos, pero como jugador de mi equipo le he intentado siempre exigir el máximo y a veces, me he quedado con ganas de más, con esa sensación de que podía darme más, y eso me da una rabia infinita. Es como aquel ‘qué podría haber sido...’, pero de nuevo entamos en el juego de Simmons y sus What Ifs… Me quedo con aquel grito, el grito que valió un anillo y el grito que demostró el potencial que tenía. Un grito que fue todo.