Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…
Vamos directamente al momento clave de todo esto:
Independientemente de que el partido ya estaba algo decantado para Cavaliers, este momento a falta de 5 minutos es clave para la serie. A esta ahora aún no sabemos qué tiene DeMarre Carroll, si es algo leve o si es algo más fuerte, pero siendo una cosa u otra, con esto se acaban casi todas las posibilidades de Hawks de pasar a The Finals. A no ser que Budenholzer se saque algo de debajo de la manga que nadie ve…
Vamos al partido, el cual casi podríamos llamarlo The JR Game, ya que el ex-Knicks se cascó una serie de triples brutales y fue realmente el desencadenante de la ventaja tremenda que cogió Cavs para digamos sentenciar el partido, aunque también fue el que durante la primera parte, cuando LeBron aún no se había puesto el disfraz de jugador interior, mantuvo a Cleveland en el partido. En esa primera parte, vimos a unos Hawks que se parecían mucho a los de temporada regular, con Jeff Teague muy enchufado y la defensa haciendo que el ataque de Cavs fuera más que desordenado.
Thompson cogía todo rebote habido y por haber en ataque, decisiones extrañas de los árbitros y de nuevo JR Smith desquiciaron a Hawks en el 3Q para coger ya una ventaja, que junto a la falta de acierto de Atlanta y el momento de psicosis con la lesión de Carroll, hizo que el equipo de Blatt cogiera una ventaja que, aunque gracias a Bazemore disminuyó, ya fue definitiva para que Cleveland gane el factor cancha en estas finales de conferencia.
Una pena lo de Carroll, una gran pena si se confirma, porque como se vio en el partido, James está más que cómodo con la defensa de Millsap, sobre todo cuando lo saca fuera del todo y a partir de ahí lo ataca, simplemente no puede a no ser que haya muchas ayudas y mucha concentración del resto del equipo.
Fue bonito mientras duró…
Sofi del Día
Mike Muscala tiene un tatuaje de Mario Bros!!!!!!!
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Sin Love y con Irving digamos que medio cojo, por no decir cojo entero, estaba muy claro que el quinto partido de la serie entre Cleveland Cavaliers y Chicago Bulls iba a ser un balones a James, o mejor dicho una de esas exhibiciones que hace el 23 de Cavs de vez en cuando.
Dice Bill Simmons (#FREESIMMONS) que una de las cosas que menos le gusta de James es la sensación que se administra, que se regula durante la temporada. La prueba de ello este año, estuvo en esos días que se fue a Miami a recuperarse no se sabe muy bien de qué. El creador de Grantland dice que también una de las grandes cosas de esto, es que 2 ó 3 veces año James se pone en modo DIOS, en un modo donde da igual lo que hagas o contra quien juegues que va a ser imposible pararlo. Ejemplos de ello ha ido dejando durante estos años, como aquel partido en Detroit o aquel otro contra Celtics. El de anoche era el perfecto para hacer una de esas actuaciones dominantes, uno de esos partidos para hacer un resumen de YouTube y de esos que se recordarán en bastantes años.
Tal vez no fue tan tremendo, pero haganlé hueco al partido de James contra Bulls en el 5o de las semis de conferencia de 2015.
Para muestra, lo que probablemente sea una de las jugadas clave de la serie (y quien sabe si de algo más). Rose al contra ataque para empatar el partido a menos de 1 minuto. Chicago viene de hacer una remontada brutal para meterse totalmente en el partido con un parcial de 24-9. Rose parece que va a empatar el partido y aparece de la nada James para hacer un tapón que vale más que un partido.
Estaba metido todo él en el partido y esta fue una muestra más de ello, pero vamos, si visteis el partido ya sabéis de lo que hablamos con el dominio que tuvo del partido y con 0 perdidas.
Podríamos hablar de la que creo fue injusta expulsión de Gibson o de Irving que no parecía tan mal de lo que nos hicieron hacer pensar (él mismo incluso con su cojera). Podemos hablar de los problemas de Chicago en ataque cuando lo tenía cerca o de si la ausencia de Gasol era clave, pero anoche fue el partido de James, ese partido donde todos sabíamos que iba a surgir entre todos para una vez más demostrar que cuando quiere, puede hacer absolutamente lo que le de la gana, recordando mucho al mítico Artículo 34, que decía lo siguiente:
«Hago lo que quiero, cuando quiero y porque me da la gana«.
Sofi del Día
Para Chris Paul por hacer esta brutal asistencia…no se sabe si la hizo a proposito o simplemente fue suerte, pero aquí somos inocentones y vamos a por la rama de que lo hizo porque quería hacerlo así.
Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…
Los Bulls retomaron el control de la serie, en un partido igualado por fin, con un churrigueresco triple de Rose sobre la bocina que les ahorró de tener que jugárselo en la prórroga.
Nos recordaban las infografías que después de dos partidos dominados de cabo a rabo, cada uno por un equipo, este tuvo 19 cambios de liderazgo, y ningún equipo llevó la ventaja a la decena. Fue competido de principio a fin, y la cara fue en última instancia para Chicago.
Lo más destacado de este partido para mí fue cómo se decidió con el small-ball, lo que no es noticia en unos Cavs sin Love, pero sí mucho más reseñable en Chicago, equipo tradicionalmente reacio a quitarse centímetros y kilos. Gasol, que tuvo un problema en los isquios y Noah, no jugaron los 18 últimos minutos del partido. En los 7 finales, hasta las sustituciones ataque-defensa de las cinco últimas posesiones, los Bulls estuvieron con un solo hombre alto en pista, Gibson. Los Cavs también jugaron esos últimos 18 minutos con un solo interior, prácticamente todo el rato Thompson, con un ratito de Mozgov al principio del último cuarto. Por tanto casi toda la segunda mitad, incluidos todos los minutos decisivos, se jugaron con cuatro triplistas en pista por cada equipo.
Y me atrevería a decir que el que más agradeció esta situación fue Derrick Rose, que, de menos a más, aprovechó mejor que nadie la falta de kilos interiores y una segunda línea de protección, para ser más agresivo y volver con asiduidad a la línea de tiros libres. Eligió bien y con paciencia sus emparejamientos y su posición ante una defensa de los Cavs ansiosa por cambiar en los bloqueos, y dominó en ambos lados de la pista a un Kyrie Irving que encendió las alarmas desde el punto de vista físico con su actuación esta noche. Más allá de la jugada final, acabó haciendo la clase de partido que da esperanzas a Chicago.
Otra guerra en la que era importante para los Bulls la victoria es la del rebote, que controlaron durante todo el partido, y donde además, al principio del encuentro, se permitieron hacer daño ellos mismos a Cleveland. Thompson recordaba de vez en cuando que estaba ahí, sobre todo aprovechando la confusión cuando estaban juntos y al completo Gasol, Noah y Mozgov en cancha, pero al final del partido, perdió el uno-contra-uno con Gibson, que brilló en labores de intendencia. Nadie tuvo más trabajo a ambos lados del campo que Butler (que recibió antes del partido el premio a Jugador Más Mejorado), que en esta serie no va a brillar tanto como contra Milwaukee, aunque en realidad haga mucho más. Dunleavy fue una válvula de escape con mucho acierto desde la línea de tres puntos, y con Mirotic en pista siguen sucediendo cosas, y todas buenas para Chicago.
Especialmente importantes fueron sus 11 puntos en menos de 9 minutos del segundo cuarto, que llevaron a los Bulls a empatar el partido, y vinieron en un momento que pudo ser delicado, porque los Cavs habían abierto un pequeño hueco al final del primer cuarto, y Chicago, por cosas del descanso, estaba con Noah, Hinrich y un Aaron Brooks con el interruptor apagado a la vez en pista.
En Cleveland vimos la versión más LeBron-céntrica del equipo. James puso sus huellas en prácticamente todas las posesiones en ataque mientras estuvo en pista, y tuvimos todo el repertorio: aclarados, de espaldas en el poste bajo, en el bloqueo directo como conductor y continuador, incluso cortando en jugadas prediseñadas. No marcó diferencias con su anotación (¿demasiada carga de trabajo ante El Incansable Jimmy Butler y sus ayudantes, quizás?), pero supo transformar la atención que tenían que darle, en oportunidades para sus compañeros, acabando con un total de 14 asistencias.
El que no le acompañó bien fue Irving, que mostró su muñequita linda habitual en situaciones de tiro tras pase, pero no sacó absolutamente nada de la penetración. Su situación física y la de Gasol, en una serie que debería estar terriblemente igualada, pueden decidir la serie para el otro lado. Esperamos por el bien del espectáculo que ambos brillen de nuevo en el cuarto partido.
Lo cierto es, que pese a la derrota, los Cavaliers tienen otra cara sin Miller, Marion o Perkins. La de anoche, con JR Smith, es la rotación de 8 hombres que tiene que intentar el asalto al anillo, y nadie más ha demostrado estar al nivel. Además, Smith aunque no entró en el quinteto titular y tuvo una mala actuación durante una buena parte del partido, empezó a ver el aro como una piscina con tres triples en los últimos 6 minutos, incluido el que pudo forzar la prórroga. Así que no es sólo lo que su presencia evita, también puede aportar.
Y Cleveland cada vez están jugando de manera más inteligente frente a los hombres altos de Chicago. Pasan todo lo que pueden de un Noah que no puede hacerles daño, dando a Pau la atención que se merece, y que pagaron por no ofrecer en el primer partido, y cuando se hacen pequeños niegan los pases al poste bajo como hacía Miami en sus mejores momentos. Si Thibodeau quiere retomar la ventaja por dentro, va a necesitar ajustar el cómo utilizar a sus hombres alto, porque Cleveland, tras venir de una serie tranquila en ese aspecto frente a Boston, ya lo ha hecho.
Por suerte para ellos, Chicago es mucho más que un equipo de potente juego interior. Quizá sea intermitente aún, pero cuando Rose está en una de esas noches, ahora que tiene un escudero en Butler, los Bulls son completos, plenos. Y te pueden ganar de muchas maneras. Como anoche.
Sofi del día: Al encargado de poner la música en el United Center por pinchar la canción de la banda sonora de Dirty Dancing, hurgando en la herida, después de que los Cavs la hicieran parte principal de ese vídeo de dudoso gustoso que pusieron durante el segundo partido, en el que se tomaban la violencia doméstica como algo normal, si era contra una fan de los Bulls.
Como es un blog de basket no os voy a aburrir con un ensayo sobre lo irónico y lo onírico de ver a gente queriendo poner límites al humor después de haber llevado hace cuatro días un «Je Suis Charlie» de avatar, pero sí quería proponer algo para el quinto partido: relaciones públicas de los Cavs, doblad la apuesta.
Llamad a Lorena Bobbitt, y grabadle un vídeo declarando que el verdadero motivo por el que se se adentró en el mundo de la poda fue que su marido celebró demasiado el anillo de los Bulls en 1993. O grabad un sketch ambientado en el presente en el que Laura Winslow siga rechazando a Steve Urkel en el presente por ser uno de esos fans tristes de los Bulls que se fueron a los partidos en Milwaukee a hacerse los guays.
Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…
Volvemos después de un fin de semana donde hemos desconectado un poco por causas mayores…bueno, leñe, que nos fuimos de puente para que os vamos a engañar. Pero ya estamos aquí de nuevo para dar la brasa y hablar un poco de los PO que han entrado en plenas semis de conferencia. Anoche elegimos el primer plato, el Cavs vs Bulls.
Chicago Bulls es un equipo veterano, con muchas horas de vuelo, con un base que tiene nivel de MVP y con un entrenador que aunque parece que tiene las horas contadas en la ciudad del viento, es uno de los más respetados y con las cosas más claras de la liga. Cleveland Cavaliers es un equipo aún en plena fase de creación, con multitud de cambios y que ahora encima ha recibido el mazazo de la lesión de Love, el cual estaba empezando a ser el Love que todos queremos y con JR Smith que hizo la primera JR Smithada y que puede dar gracias a San Adam Silver por sólo los 2 partidos que le han caído. Si juntas estas dos cosas en pleno partido de PO te sale lo que vimos anoche en Ohio.
Bulls empezó fuerte, dominador con un tiro exterior tremendo y llegando a un 21-7 que tuvo que hacer que Irving tuviera que despertar. Al final del primer cuarto, de la mano de un Dunleavy tremendo y de una defensa made in Thibs, Chicago dejaba en sólo 15 puntos a Cleveland, el menor anotación de los de Blatt en toda la temporada… toda una declaración de intenciones.
Luego vino el despertar de Irving y su duelo frente a Rose, donde el 2 de Cavs con 10 puntos seguidos puso todo para que la diferencia de Bulls, que llegó a ser de +16 se quedara en un empate a 51 a poco de empezar la segunda parte. Pero es lo que siempre se dice, las remontadas hasta que no se hacen enteras, no son remontadas. Cleveland nunca se llegó a poner por encima en el partido.
Y aquí se quedaron los Cavs, Bulls de nuevo puso toda la carne en el asador y con un 15-0 basado en una defensa brutal, mini sugus para Butler que secó a James como sólo habíamos visto hacer a Leonard esta temporada…, y un Derrick Rose muy serio, Bulls puso el 1-0 en la serie pese al tremendo partido de Irving.
Vamos a ver como va pasando la serie, pero el experimento de Lebron de 4 con Mike Miller de titular, el cual había jugado la tremenda cifra de 0 minutos en la primera ronda, parece que va a durar poco…
Además, otro ejemplo de qué es un equipo de Thibodeau, es la forma de celebrar la victoria…
Este año repasamos las 4 eliminatorias de Playoffs en el Este en nuestra primera Previa Épica de los Playoffs en el Este. Si te has perdido alguna, puedes encontrarlas todas aquí.
Cómo han llegado los Cavs
Tras juntar en verano a LeBron James, Kevin Love y Kyrie Irving, el cielo parecía el límite. Había dudas sobre la defensa y la durabilidad de su único pívot, Anderson Varejao, pero el ataque pintaba tan potente que una pequeña debilidad no podía importar.
Avance rápido a mediados de enero: Kevin Love no se integra, LeBron se ha tenido que coger dos semanas de vacaciones en medio de la temporada, Varejao está lesionado para lo que queda de año, David Blatt no se apaña en la NBA, sólo hay cuatro equipos en toda la NBA con peor defensa, y son sextos en el Este con más partidos perdidos que ganados. Los Cleveland Cavaliers son carne de meme y mofa.
Pero entonces llegaría el punto de inflexión: LeBron vuelve de descanso, y cambian a Dion Waiters y elecciones de Draft por Timofey Mozgov, JR Smith e Iman Shumpert. Desde el día del regreso de James, los Cavs son el segundo mejor equipo de la NBA (sólo por detrás de los Warriors), cimentados sobre el mejor ataque de la NBA, y una defensa, ya, por lo menos, correcta.
Cómo han llegado los Celtics
Tras ganar solamente 25 partidos, sin dólares que gastar en verano y con Rajon Rondo y Jeff Green, sus mejores jugadores sobre el papel, en último año de contrato, pintaban bastos para Boston, que no habían logrado forjar una identidad en la primera temporada de Brad Stevens.
Entonces, empieza el baloncesto, y nos encontramos un equipo diferente a lo esperado: salían a correr, había más movimiento de balón, y tenían el gatillo más suelto para tirar desde el triple. Jugaban duro, luchaban, competían. Eran un placer de ver, uno de los equipos más divertidos del Este.
Eso sí, seguían sin ganar partidos, muchas veces, viendo como se le escapaban importantes ventajas que obtenían en sus momentos lúcidos. El 12 de enero, día que traspasaban a Green, después de haberse deshecho de Rondo, el registro era de 12-23. Pero eso en el Este significa estar a 3 victorias de los Playoffs. Y un poco después, ademá,s empezaron a ganar.
Los Celtics han sido uno de los mejores equipos desde el All-Star, con un jugador con chispa anotadora como Isaiah Thomas por fin entre sus filas. Hay quien habla de sorpresa o de milagro, pero tal y como habían estado jugando todo el año, entendiendo que las pérdidas de Rondo y Green no son para tanto, y que en el Este no necesitas ganar más partidos de los que pierdes para entrar en Playoffs… lo es menos.
Rotación de Cleveland
Desde que remodelaron la plantilla en enero, Blatt está jugando con una rotación de 8 hombres, con un quinteto inamovible formado por Irving, Smith, James, Love y Mozgov, con Tristan Thompson, Shumpert y Matthew Dellavedova como únicos jugadores con minutos importantes desde el banquillo.
El grupo de veteranos que forman James Jones, Shawn Marion, Kendrick Perkins y Mike Miller han visto reducir tanto su papel, que su contribución apunta a mínima durante los Playoffs, y Joe Harris, el novato que llegó a ser titular a principio de la temporada, ha pasado a tener un rol directamente marginal. El tiro de Jones es la característica más aprovechada por Blatt, y es el mayor candidato a recibir minutos de todos ellos.
El salseo en el reparto de minutos está en los puestos interiores: dos para tres jugadores. Aunque Mozgov sea el titular, Thompson juega más minutos, y suele adelantar al ruso también en los momentos decisivos de partidos igualados. Blatt usa casi siempre a dos de ellos en pista, es decir, James apenas está jugando de ala-pívot, pero cuando lo hace, suele ser con Thompson como cinco, nunca con Love. Si destapara en Playoffs un quinteto con cinco tiradores, con LeBron y Kevin como juego interior, estaríamos viendo algo prácticamente inédito.
Otro detalle importante: Blatt escala los cambios para que Irving o LeBron estén siempre en pista, sustituyendo a LeBron por Shumpert en los cuartos impares para que este vuelva al principio de los pares con los no titulares (Dellavedova, Thompson y el propio Shumpert).
Rotación de Boston
Los Celtics son seguramente el equipo con la rotación menos definida de cualquier equipo de Playoffs. 10 jugadores deberían ser parte importante, y eso sin contar las últimas apariciones de Gigi Datome, y el hecho de que a un equipo que mira al futuro, quizá les interesa foguear un poco a James Young. Con un entrenador protagonista y valiente como Stevens, cualquier cosa es posible.
Desde el All-Star, momento en el que Jared Sullinger dejó de jugar, el quinteto titular lo forman, si están sanos, Marcus Smart, Avery Bradley, Evan Turner, Brandon Bass y Tyler Zeller, pero sólo Bradley llega a los 30 minutos por partido esta temporada.
Isaiah Thomas es el sexto hombre en el sentido más clásico de la palabra y juega poco menos que los exteriores titulares, y Jae Crowder el hombre para todo, que igual sirve para cubrir necesarios minutos de alero en una plantilla partida por la mitad, que para hacer al equipo más pequeño jugando de 4, algo que sucede en una buena cantidad de minutos. Además, ambos han desarrollado algo de química en el dos-contra-dos, y se han convertido en habituales para cerrar los partidos, cuando Stevens no duda en aprovechar las oportunidades para hacer cambios ataque/defensa y sacar todo el jugo a su plantilla.
A los minutos de Crowder y el juego interior titular por dentro, hay que sumarles los de Kelly Olynyk y Jonas Jerebko, que además compiten por un mismo papel, el de hombre alto raza blanca tirador. Por si fuera poca competencia, además, la vuelta de un Sullinger que en principio estaba fuera para el resto de la temporada, contribuye en el atasco. Será interesante ver si en Playoffs los Celtics siguen la política de repartir los minutos más o menos equitativamente, o maximizan los minutos de los mejores jugadores en el contexto del enfrentamiento.
Los Cavs en ataque
El éxito del excelente ataque de los Cavs reside en su talento individual. Cuentan con tres jugadores que pueden anotar cerca y lejos de la canasta, con poca ayuda y sin importar mucho a quien tengan delante. Además, tienen dos piezas complementarias como son Smith y Mozgov, que tienen habilidades (el tiro del primero, la habilidad para continuar hacia canasta del segundo) que obligan a las defensas a respetarles, y a mantener un espaciado impecable.
Ningún equipo en la Liga utiliza más el aclarado, y es habitual ver también a sus estrellas sacar petróleo de un bloqueo y continuación o del juego al poste bajo. Es increíble la cantidad de veces que salen con canastas de jugadas como esta o esta o esta otra o muchas más sin prácticamente esfuerzo colectivo. Este equipo no necesita un libro de jugadas tan grande como el de otros, pero lo tienen. Más pequeño de lo que a Blatt le gustaría, pero más grande de lo que los haters creen.
Esto es lo que los rivales ven en un simple bloqueo y continuación lateral, James cuesta abajo contra tu 2.16 con Smith, Irving y Love abiertos, sabiendo que si osas ayudar, LeBron no dudará en encontrarlos, y Mozgov continuando hacia el aro, preparado para coger el alley oop si se lo tiran. Por si fuera poco, defiendes con uno menos.
En este caso, Chandler frena a LeBron en mitad de la zona, Nowiztki se desplaza lateralmente para negarle el aro a Mozgov… pero se lo regala a Love que corta desde la esquina. Mate. 2 puntos.
Cuando el bloqueo lo hacen Irving y James te encuentras en una situación igual o peor, ¿con quién ayudas la penetración de Kyrie?
¿En qué cosas fijarnos en el ataque de los Cavs además de lo obvio e improvisado? Cuando el pívot rival es intimidatorio en defensa, al principio del partido comienzan moviendo el balón a través de Mozgov un poco más, haciéndole subir al poste alto y dándole a sus compañeros opción de pase o de bloqueo y continuación.
Quizá pueda parecer que utilizan demasiado en ataque a Mozgov, siendo el jugador con menos capacidad del quinteto, pero el problema es que si no lo implicas en la acción, corres el riesgo de que sí se convierta en un problema para tu espaciado, por lo que los Cavs le buscan cada poco, para recordar a las defensas que no puedes olvidarte de él.
Utilizan mucho los dobles bloqueos, tanto los escalonados como directos. Estos últimos les son muy útiles en bloqueos laterales en los que uno de los bloqueadores es Love y sirven para hacer más difícil la decisión a la defensa, y dar opción de bote al base cuando Kevin caiga al tiro de tres. Splitter tiene que decidir aquí si se queda a detener la penetración de Irving o presta atención a Love.
Lo hacen muchas veces con un jugador de perímetro que llega un poco después, así su defensor llega tarde a la jugada y sin tener muy claro qué hacer.
Pese a que durante gran parte de la temporada Kevin Love ha servido simplemente para estar escondido en la esquina, y dar más espacio y oxígeno al ataque de Cleveland, poco a poco le han ido haciendo más partícipe del juego, y utilizando una de sus mejores cualidades, la de pasador.
Cleveland es devastador cuando juntan a Irving, Love y James en la misma opción, y una de las jugadas más espectaculares viene cuando tras un bloqueo y continuación de los dos exteriores en un ala, el balón llega a Kevin, que está abierto como tirador en el otro ala, y suelta un pase instantáneo a LeBron cortando.
Y con Dellavedova en pista el equipo desempolva alguna de las jugadas de la Princeton Offense que a Blatt le hubiera encantado instalar… pero que no ha podido.
Los Cavs en defensa
Después de empezar el año defendiendo como Miami, con hombres altos agresivos en el bloqueo directo, para atrapar al conductor del balón, el fracaso absoluto del esquema hizo que los Cavs se movieran a un sistema más conservador, negando los bloqueos y llevándoos a la banda, incluso antes de que llegara Mozgov, que ya hizo imprescindible este sistema.
El gigante ruso ya venía de sufrir en sus propias carnes un esquema de alta intensidad en Denver, y tuvo la suerte de que al llegar aquí se encontró algo para lo que está mucho más preparado.
La defensa de los Cavaliers de los bloqueos directos ha mejorado considerablemente, también porque Love no es un defensor tan terrible como su reputación indica. Es indiscutible que necesita jugar con un pívot que le ayude, y que necesita un sistema poco especulativo. Él no puede sostener una defensa ni ser un factor en toda la pista, pero defendiendo con otro al lado es inteligente para canalizar a los rivales a la zona adecuada, y aguantar con fuerza las continuaciones de los interiores. Ahora mismo no es una debilidad que los ataques rivales puedan explotar, salvo quizá, aquellos equipos con un exterior de élite con muy buen tiro.
La asignatura pendiente de los Cavs es prestar atención constante a lo que ocurre sin balón. Todos sus jugadores exteriores se toman jugadas de descanso en defensa, cuando no tienen una predisposición más bien dudosa hacia ella. Si te tomas tu tiempo pasando alrededor de la defensa de Cleveland, puedes sacar rédito.
Otra diferencia con Miami, y consecuencia directa del cambio de tono, es que los Cavaliers no fuerzan muchas pérdidas. No son un grupo intenso en defensa, y el cuerpo técnico les prefiere no arriesgando. Con Shumpert y Dellavedova en pista sí que tienen que andar con más cuidado los conductores de balón rivales.
Los Celtics en ataque
Boston es uno de los equipos que se ha sumado últimamente al carro del baloncesto fluido, dando libertad y espacio a sus jugadores en un sistema que más que jugadas concretas, pide de ellos que lean la defensa y la posición de sus compañeros, y reaccionen. Hay que decidir y moverse rápidos, ser solidario, y tener todo el tiro posible, para que el espacio haga las cosas más fáciles.
Una posesión normal de los Celtics puede encadenar bloqueos (directos e indirectos), pases a la mano e inversiones del lado del juego, hasta que se encuentran con un tiro o una oportunidad de atacar la zona. Habitualmente lo primero, porque Isaiah Thomas aparte, los exteriores del quinteto inicial son muy poco incisivos. En cuanto se abre la oportunidad de tirar de media o larga distancia, la toman, tanto tras pase, como tras bote: no tienen la paciencia de los grandes equipos de la Liga que predican el movimiento, pero también encuentran menos oportunidades.
Por ello quizá tenían problemas para cerrar partidos y mantener ventajas a principios de año, por la falta de un jugador que se metiera al corazón de la defensa y obligara al rival a que lo manden a la línea. Los mejores argumentos de este equipo para sacar faltas hasta la llegada de Thomas no podían ser menos ortodoxos: dependían de los tumbos de Bass y el manejo de balón al borde de la pérdida de Turner.
Los hombres altos juegan muy arriba, para lanzar con sus pases y pantallas a los exteriores hacia una zona lo más libre posible. Zeller y Bass no son especialmente buenos pasadores ni conductores, por lo que, a diferencia de otros interiores que reciben en el mismo codo de la zona, no manejan opciones como el pase preciso a un cortador, o atacar de frente con el bote a su defensor. Ellos están en constante movimiento, pendientes de qué bloqueo van a poner casi antes de entregar el balón, y de leer la defensa para saber si les conviene más continuar al aro (la especialidad de Zeller), o abrirse al tiro (la de Bass).
La funcionalidad de los interiores titulares en muchas posesiones queda recogida en la siguiente imagen: Bass recibe el pase tras poner un bloqueo directo a Turner que no lleva a nada, e inmediatamente busca la siguiente opción de ataque, pendiente de darle el balón a Smart en el momento y lugar más adecuado para poder molestar a Vasquez. Hansbrough cambia, dejando la opción de tiro abierto para Bass.
Otro detalle que se puede ver en la anterior secuencia es como los exteriores de los Celtics intentan entrar al bloqueo con la mayor velocidad posible, aprovechando todo el espacio que da el campo para coger aceleración, sobre todo Smart y Bradley.
Turner es un jugador más metódico y sútil, y utiliza más el manejo de balón y el bote corto que la explosividad. Pese a que debería ser el alero del quinteto, funciona como el base de facto, porque es sin duda el mejor del quinteto en encontrar a sus compañeros. Pero pese a las llamativas estadísticas que de vez en cuando consigue, sigue siendo desesperante con su propia anotación. En la siguiente captura acaba de salir de un bloqueo directo de Zeller y sin poner a prueba la defensa (la ayuda de Chalmers de hecho, es un farol, recupera inmediatamente a Bradley), recoge el bote y tira de dos, fallando.
Está pasando el balón más que nunca en su carrera, y tirando menos, y este tipo de jugadas cada vez son más infrecuentes. Entiendo que de vez en cuando tiene que tirar, porque le cuesta mucho llegar el aro y hay que mantener a las defensas preocupadas por al menos mostrar ayuda, como en el caso anterior, cuando se acerque a los codos de la zona. Pero cuando hay secuencias de dos o tres tiros de este tipo consecutivos, salvo que tenga el día de meterlos, la impresión que deja es muy mala.
Y no todo es culpa suya. Lo malo de la unidad titular de los Celtics es que pese a que hagan lo posible para estirarlo, el espacio no se puede inventar. Cuando el mejor tirador de tu quinteto es Avery Bradley, te vas a encontrar defensas así al ejecutar un bloqueo directo central.
Los rivales no tienen miedo de poblar la pintura cuando los titulares de Boston atacan, y hacen muy difícil llegar al aro. Smart es mejor tirador de lo que parecía, pero no llega a lo que necesita una unidad con déficit, y sus hombres altos pueden tirar de media distancia, algo que algunas defensas están inclusos dispuestas a conceder, pero no de 3.
Trabajando con las unidades con mejor espaciado, Thomas ha sido fantástico en Boston, como en el resto de su carrera, en realidad. Puede llegar hasta el aro siempre que quiera pese a su tamaño, y tampoco le puedes dejar que se ponga cómodo desde el triple.
Casi no necesita ni bloqueos, es un maestro dividiendo la defensa o yendo de costa a costa en un abrir y cerrar los ojos. Pero aún así los Celtics hacen algún esfuerzo por liberarle aún más, como esta jugada en la que le dan una vuelta de tuerca al motion loop.
Los Celtics comienzan con dos jugadores apilados al lado derecho del ataque, y otro al izquierdo, Thomas con el balón en un ala, y Crowder en lo alto de la bombilla. Isaiah se la pasa a Crowder, y se dispone a girar de lado a lado de la pista (1), pasando por los dos bloqueos del lado débil (2). La novedad de la jugada en comparación con otras versiones aparece justo en ese momento, cuando Bradley, después de bloquear a Thomas, vuelve a bloquear a Jerebko, que va del poste medio izquierdo al alto derecho a poner el tercer bloqueo a Isaiah en ese lado, este ya directo porque ya tiene el balón (3). Así, Pizza Guy enfila la zona de Toronto sin que nadie pueda llegar a ayudar.
Este tipo de jugadas también funcionan porque al contrario de lo que vimos antes, con Jerebko, Crowder y Olynyk, la pista sí está abierta. La atención que los rivales tienen que prestar al tiro actúa como un Vicks VapoRub en la zona, limpiándola de incómodos rivales. La mejor versión en ataque de los Celtics aparece cuando tiene múltiples tiradores en diferentes posiciones.
Otra cosa que en la que están funcionando muy bien los quintetos de Crowder y Jerebko concretamente: el rebote ofensivo. Están limitados con sus rivales habituales en altura y peso, pero lo suplen con esfuerzo y habiendo creado un pequeño tag-team en el que Jonas lucha por palmea los rebotes hacia fuera, si es en las inmediaciones de Jae mejor, y este hace el resto.
Por último, una parte clave del ataque de los Celtics, es la brillantez de Stevens con la pizarra. Sus jugadas tras tiempo muerto o en los finales de los partidos están siendo muy interesantes, y momentos como el tiempo muerto, más cambio de jugada como el que le dio la victoria al equipo frente a Toronto el otro día ya son pequeños clásicos de esta Liga. Os dejamos con un vídeo muy reciente repasando muchas de ellas.
Los Celtics en defensa
Pese a que gran parte de la historia durante todo el año ha sido que los Celtics no tenían ni un protector del aro, y por tanto, no podían defenderse, desde el All-Star son la 8ª mejor defensa de la Liga por índice y durante el resto de la temporada un equipo del montón, no un desastre.
Cierto es que los Celtics no tienen a nadie que intimide a los rivales, y que si les ganan la zona están condenados, pero Boston pone de su parte para que eso no suceda con una excelente defensa exterior. Capitaneada por Avery Bradley y Marcus Smart, más Jae Crowder desde el banquillo, y Evan Turner que a veces tiene ventaja de tamaño contra el atacante más flojo rival, los Celtics ponen una gran cantidad de presión en los exteriores rivales, forzando pérdidas.
Pasan los bloqueos por delante, niegan pases a la mano y hacen un grandísimo esfuerzo de desgaste para que los rivales prefieran no adentrarse en la zona.
Como todos ellos pueden defender varias posiciones Stevens va cambiando las asignaciones. Aún cuando Smart y Bradley son dos perros de presa, al entrenador le gusta colocar al jugador más grande que tenga en el base, y no es difícil ver a Turner o Crowder defendiendo al 1 rival. Y a veces los emparejamientos se resuelven solos: cuando encajan una contra por ejemplo, se quedan con el hombre más cercano.
Por ejemplo, los Celtics vienen de defender una posesión a media pista con Bradley en Dragic, Thomas en Chandler, Crowder en Deng, y Turner en Ennis. Tras un tiro fallado de Bass, Miami monta una contra, y los Celtics se defienden cambiando las cuatro asignaciones de una jugada a otra. Por eso son uno de los mejores equipos de la Liga defendiendo a la contra.
El único problema que tienen es que el exceso de celo al ayudar les hace conceder triples desde las esquinas. Aquí los cinco Celtics tienen un pie en la pintura o casi, y sí, efectivamente logran contener la penetración de Dragic, pero han dejado a tres tiradores solos, y Ennis, en la parte baja de la imagen, meterá un triple bastante cómodo.
Las tramas
LeBron vs. Celtics Esta será la quinta vez que LeBron se cruce con Boston en Playoffs y la que rompa el empate. Aunque el equipo en la pista sea muy diferente, todos los seguidores de Boston y el propio James tienen presente la rivalidad.
Kyrie Irving vs. Isaiah Thomas Aunque estén en dos universos diferentes en cuanto a estatus, desde que en algún partido clandestino el año pasado sacaron este gráfico…
Desflore generalizado: Primera serie de Playoffs de, esperemos muchas, para Love, Irving, Thomas y Smart. Cuatro jugadores que son un placer para el aficionado.
Los pívots vuelven Zeller regresa al equipo que en verano prácticamente lo regaló. Y vuelve a Boston el Campeón de la NBA Kendrick Perkins, el primero en salir del equipazo de 2008, y el segundo en juntarse con LBJ en el lado oscuro (o claro, según por donde se mire).
El enfrentamiento
Los dos equipos llegan en racha, habiendo estado entre los mejores del Este en la segunda mitad, y con todos los jugadores importantes (salvo por Sullinger en Boston) en buenas condiciones.
Pese a su grandísimo final de temporada, tengo miedo de que los Celtics sean un equipo demasiado explotable si tienes tiempo para prepararte contra ellos, y elegir cuidadosamente a qué jugador atacar, o qué jugador no defender de su quinteto. Cuando estudias a los Celtics ves que en realidad, el tiro que parece que tienen es más que amenaza que realidad, que la pintura está bien defendida porque otra zona está despoblada, o que si tapas las oportunidades de pase, algunos jugadores tienen argumentos individuales muy pobres.
Probablemente veamos mucho y pronto a Jae Crowder e Isaiah Thomas. El primero es el mejor emparejamiento para tratar de detener a LeBron, y como el equipo necesite coger en anotación a los Cavaliers, el diminuto base va a ser muy necesario.
La profundidad de Boston durante la temporada regular no les servirá de tanto frente a Cleveland, ya que siempre tendrán que lidiar con Irving o LeBron en pista, pero mantener la rotación larga puede tener la ventaja de exigir un poco más físicamente a Cleveland.
No tengo duda de que van a jugar con garra y esfuerzo, pero es una eliminatoria muy complicada para ellos. Y por muy bueno que sea un entrenador, hay cosas contra las que poco se pueden planear. Los Cavaliers son simplemente demasiado buenos.
Como viene siendo habitual por estas fechas, el gran y super entendido equipo de La Crónica Desde El Sofá hace sus picks de cara al próximo All-Star de NYC y como siempre, os vamos a explicar el por qué de cada pick:
Mario Maruenda
Empecemos por lo fácil: ninguna duda con los guards. Chris Paul, Damian Lillard, Russell Westbrook (con menos partidos) y John Wall han jugado a un nivel de titular All-Star, pero los 4 elegidos han estado simplemente un punto más arriba en lo que llevamos de campaña.
Luego en el frontcourt hay tres elecciones aún más claras, que me parece que deberían ser unánimes: Davis, Marc y LeBron. Para rellenar los tres últimos huecos es donde ya toca dar explicaciones.
En primer lugar, el último alero-pívot del Oeste. Con el MVP habiéndose perdido chopocientos partidos, la puerta se abre. Cousins perdió su oportunidad cuando su meningitisencendió la mecha que hizo explotar todo en Sacramento, y pese a las opciones sentimentales (Duncan, sobre todo, y Dirk), para mí esto está entre LaMarcus Aldridge y Blake Griffin. Es que es, básicamente, un empate. LMA está reboteando más, pero sin DeAndre Jordan no sabemos si mejor; Blake pasando mucho más, y esto sí que estoy seguro que lo hace mejor. Así que desempate, para Griffin. Y en última instancia, me apetece más verlo a él.
Y para cerrar el frontcourt del Este, pensé que Pau era un fijo, y sólo tendría que decidir entre Carmelo Anthony y Paul Millsap, o lo que es lo mismo, excelencia individual, o premio al servicio al colectivo. Al fin y a la postre, Melo está haciendo la misma temporada que siempre, con menos ayuda que nunca. Y sí, Atlanta es el primer equipo en el Este y no puede perder un partido, y los Knicks son el peor equipo de la Liga, INCLUSO POR DEBAJO DE LOS P#@%S SIXERS. Pero la recompensa a eso es la mejor de todas, que son las victorias, y esto se trata de elegir al que creas mejor desde el punto de vista erótico-festivo, y no estoy preparado todavía para elegir a Paul Millsap antes que a Melo.
Pero aquí viene la segunda parte, echando un vistazo más a fondo a la temporada de Millsap… ¿es peor que la de Pau? Yo no lo hubiera dicho, pero si hacéis el experimento con una mentalidad abierta la cosa está mucho más cerca de lo que parece. Pau está siendo un titán en defensa cerca del aro, y con eso y su habilidad para crear también para sus compañeros, además de la reputación acumulada, debería bastar para marcar la diferencia. Pero Millsap es importante en defensa a su manera, siendo mucho más versátil, uno de los jugadores que más tiros defienden de la Liga. Impone menos, pero aparece en más partes. Y como pasador, nunca podrá hacer las mismas cosas que Gasol. Pero su continua participación en el juego, solidaridad y el perfecto espaciado de Atlanta, le dan la oportunidad de acabar produciendo tanto o más que Pau en este aspecto.
Como cualquier día de estos mandan a Melo a descansar la rodilla el resto de la temporada, me podría haber lavado las manos y no haber tenido que elegir en semejante empate técnico. O incluso podría haber invitado a Chris Bosh a la fiesta, que no viene muy atrás, y convencido como estoy de no dejar que me influya el equipo para elegir al individuo, lo he descartado muy alegremente, cuando no ha sido peor que los Pau(l)’s. Pero amiguitos, tengo un Warriors-Thunder pendiente para ver, y ya he perdido demasiado tiempo con esta historia, así que así se queda.
P.D: Me voy a meter un poco en el fango-ficción. Aunque reconozco que le ha sentado bien el parón navideño, ¿votarían los entrenadores a Kobe si no fuera titular? Salvo complicados trapicheos, al All-Star van 6 exteriores como mucho. Curry, Harden, Lillard, Paul y Westbrook para mí son cinco fijos fijísimos, incluso con el tiempo que Russ ha estado fuera, y aunque los entrenadores votan cosas muy raras, no creo que ni el mayor fan-boy de Kobe pueda decir sin reírse que ha estado mejor que cualquiera de ellos. Y la competencia por ese sexto y último puesto sería con Klay Thompson, Mike Conley y Monta Ellis. Mucha tela que cortar, y sólo tenemos las tijeras que regalaban con el Nesquik a mano. Es lo que tiene que haya que hacer sitio a 10 All-Star tranquilamente en la posición en el Oeste, y eso sin entrar en Tony Parker (que está un poco a lo de siempre), los bases de Phoenix, Rondo o Lawson, y estirando ya el chicle, Wes Matthews y Danny Green. Coño, si es que hasta Jrue Holiday está haciendo más o menos lo mismo que cuando fue All-Star (en el Este). Menuda locura.
David Chanzá
Como así lo quiere la NBA, empiezo por el Oeste y por el orden que los he elegido dentro del Ballot.
Me voy a por Anthony Davis, el hecho de que haya sido el más cogido en las Fantasys y que para muchos GMs sería la primera pieza con la que montar una franquicia, sólo ha hecho que los ‘temores’ de su temporadón se hayan visto acrecentados. Está haciendo unos números brutales, pero ya no es sólo eso, verlo en pista es una auténtica gozada…y lo mejor es la edad que tiene y todo lo que está por llegar. Pick fijo.
El Otro Gasol (o el bueno) es un candidato al MVP. Punto y final. Su temporada en Grizzlies es como ese jugador que hace 2 años ganó el Jugador Defensivo del año y que ahora lo que está creciendo y creciendo a una velocidad imparable. ZBo ha aceptado su rol y eso aún beneficia más a un Gasol que está suelto como él sólo en ataque y con ganas de probar y hacer cosas. Pick fijo de nuevo.
BOOOOOOGIEEEEEE!!! Sí amiguitos, DeMarcus Cousins es titular en mi All-Star!!! Su temporada es de traca y además se siente dominador…y pocas cosas son más buenas para un jugador que se sienta con ganas y con confianza para hacer cosas, ese es D-Bogie ahora mismo. Cierto que el tema del entrenador de Kings ha sido algo raro…y que no deja de ser Cousins y sus cosas, pero canastos! BOOOOOOOOOGIEEEEEEEEE!!!! (Mención aquí más que especial a LaMarcus Aldridge que se queda a las puertas de entrar).
Todos queremos el pendrive de James Harden y desde aquí lo pongo en el All-Star para ver si hay suerte y consigo el pen. Candidato casi no.1 al MVP, la temporada de Harden está siendo brutal. Además, creo que por el tema de su ‘defensa’ parece que se está medianamente esmerando en este aspecto, con lo cual, pues oye, un poquito más a su jugonismo. Pick fijo.
Y el último puesto del oeste va para el jugador más NBA JAM de toda la liga, Steph Curry. Este ha sido un pick fijo casi desde el día 1 de la temporada, pero además la temporada de Warriors con su batuta (ojo al papel de distribución que está haciendo Curry este año con Kerr) hacen que su elección sea mucho más clara.
Sí…he sido fuerte y no he pillado a Kobe…
Nos vamos al Este y siguiendo el orden, CuLeBron James está dentro. Vale que Cavs no está siendo todo lo chachi pilongui que todo el mundo esperaba, pero no vamos a negar que es lo mejorcito y si no fuera por él, los Cavs serían algo así como unos Magic o alguna cosa similar (vale…igual me he pasado, pero vamos).
Like a Bosh!!! Sinceramente pensaba en verano que el atraco a mano armada que había hecho el bueno de Chris con el nuevo contrato en Heat había sido de los históricos, pero oye, no! Este Bosh se parece mucho más a ese jugador protagonista en Toronto que a la tercera pieza del Big Three… así que LIKE A BOSH!
Gasol, el otro Gasol o el Gasol bueno…no se ya como llamarlo, pero vamos Pau Gasol va a volver al All-Star. Dudábamos un poco en verano como iba a encajar en el sistema de Thibs, pero la verdad es que el Sant Boi está rindiendo de una forma sobresaliente en su nueva franquicia. Cierto que el hecho de la falta de jugadores en su posición en el Este hace que su llamada al All-Star sea algo casi de sí o sí.
Cada año que pasa John Wall va creciendo a pasos agigantados. Este año, zapatillas nuevas incluidas, no ha sido diferente. El base de los Wizards es un All-Star y como tal está jugando en este inicio de temporada, así que su llamada por parte del Staff croniquil era algo que hasta él esperaría.
La temporada pasada ya se quedó a las puertas de entrar. De hecho todo el mundo habló de que su ausencia era un gran fallo por parte de los entrenadores, que son los encargados de elegir a los suplentes, pero Kyle Lowry irá este año a NYC fijo que sí. Raptors es uno de los equipos yeye de la liga, lo tienen todo y encima un base jugón de esos que nos molan.
Está empezando a ser una tradición en La Crónica Desde El Sofá saludar a la nueva temporada con un simple y bonito ‘Hola‘. Este año, tal vez con un día de tardanza, lo vamos a volver a hacer y vamos a volver a saludar a esa temporada que empezó anoche con tres partidos y que ya esta noche vive una de esas jornadas donde la Fantasy echa fuego.
Vuelve la NBA, como cada final de octubre y vuelve con muchas cosas que ver, con muchas cosas contar y sobre todo con muchas cosas que vivir, como por ejemplo…
Los Cavs de Lebron.
Los Cavs de Love.
Los Cavs de Irving.
Los Cavs de Lebron, Love e Irving.
A DeMarcus Cousins protestando.
A Anthony Davis dominando.
La nueva pista de los Hornets.
De nuevo tener a Hornets con nosotros.
Intentar reconocer 4 jugadores de Sixers.
Intenter reconocer a 6 jugadores de Lakers.
Nash en la banda de entrenador.
Becky Hammond detrás de Popovich (y Messina).
A Spurs jugando como nadie a esto.
Kobe jugándoselo todo.
Claver sin jugarse nada.
A Westbrook sin Durant.
A Wade sin Lebron.
A Melo sin Felton.
La rotación de Thibs.
La vuelta de Rose.
La vuelta de Kobe.
Ver que equipo confia en Bynum de nuevo.
A Gasol de rojo.
La defensa de Harden.
Los tiros libres de Jordan….DeAndre.
La vuelta de McGee.
Las camisetas de Navidad.
Las nuevas zapatillas.
A Wiggins, Paker, Exum, Payton…a Randle no desgraciadamente :(.
Y así millones de razones que cada partido nos irá dejando, señores, ya ha empezado el espectáculo.
En un acto celebrado ayer en el cuartel general de Nike en Portland, la marca del Swoosh mostró al mundo oficialmente las nuevas Lebron 12 y que mejor hacerlo con el propio James hablando de ellas.
Estas nuevas Lebron 12 introducen uno de las últimas tecnologías de Nike, el nuevo Zoom Air Hexagon, unas pequeñas bolsas de Zoom en forma de hexágono situadas en la suela de la zapatilla e independientes unas de otras para así distribuir mejor el peso del pie en cada pisada.
Estos paneles son el gran sello característico de estas Lebron 12, ya que están más que visibles en la suela de la zapatilla además con diferentes colores.
Otra novedad es el Megafuse, la nueva malla que actua como todo un calcetín y que cubre la parte principal de las Lebron 12.
El resto de la zapatilla, como siempre tiene lo mejor de la casa, con el Dynamic Flywire para los cordones y el Hyperposite para cubrir el pie y protegerlo.
Como no podía ser de otra forma, las Lebron 12 saldrán en multitud de colores, 7 serán los iniciales cada uno de ellos con una temática y logo diferente, que se verá en la cinta que tienen en la parte del talón, personalmente me quedo con el NSRL (el segundo que aperece en el vídeo), y aquí los podéis ver todos:
Como siempre, la linea Lebron es el top de zapatillas de Nike para baloncesto y la verdad es que ese Zoom Hexagon tiene una grandísima pinta, a partir del próximo mes de octubre empezaran los colores a salir y será el momento de probarlas bien.