PO Desde El Sofá (XIII): Soy un tiro libre

James Harden

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

Voy a ser muy sincero con vosotros, para un servidor ver partidos de los Rockets es un suplicio infinito. Ale, ya lo he dicho. Su sistema de tiros de 3 + canastas bajo aro + vamos a provocar todas las faltas habidas y por haber + el más que probable Hack a Howard, aunque ahora la TNT lo llame ‘falta intencionada’, me aburre y el partido de ayer fue otro de esos.

El partido sobre la mesa te metía un Rivers vs Terry como bases ya que Chris Paul se perdía su segundo partido seguido… no empezamos bien la verdad. Además el partido empezaba a ser un show de alley hoops por parte de unos con Griffin a la cabeza y de otros con Howard. Buena pinta tenía todo con unos Rockets que querían meterle un ritmo muy alto al partido para así no dejar que la defensa de Clippers se asentara y poco a poco lo fueron consiguiendo.

Pero Griffin quería su partido y poco a poco, junto a una buena empanada de Houston, hicieron que Clippers o mejor dicho Blake Griffin, tomara el mando del partido para meter por delante a los de Ballmer con una diferencia que llegó a los 13 puntos. El 0-2 rondaba el Toyota Center.

Rockets tenía la receta para poner fin a lo que estaban haciendo Clippers: ritmo alto. Así lo hicieron con unos Clippers donde Lester Hudson tenía minutos y donde Jamal Crawford era el que intentaba mantener a Clippers en el partido… sólo consiguieron 2 puntos de diferencia para entrar en el 4Q.

El marcador de una de las canastas se paró y el partido se enfrió a niveles brutales… Marcadores laterales a lo partido de regional fue la solución.

El equipo de los tiros libres se metió con un parcial de 17-4 con 10 arriba y esto ya fue el final del partido, ya que el ataque de Clippers era un caos total, donde sólo se jugaba a hacer aclarados sin apenas circulación del balón, esto sumando al despertar de Harden en estas semis de conferecia hizo que el partido acabara con un festival de tiros libres (realmente todo el partido…) y con el empate en la serie por parte de Rockets.

Por cierto, que no me esperen más en esta serie mientras Paul esté fuera…

Sofi Del Día

Austin Rivers…segundo partido de la serie, segunda vez que hace esto…

PO Desde El Sofá (VII): Empacho

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

Los Rockets ponen un pie y medio en la segunda ronda de los Playoffs, ganando el tercer partido de la serie en Dallas en un encuentro vibrante, jugado a mil revoluciones, y en el que pasó un poco de todo.

Después del RondoDrama del segundo partido, y sabiendo que ya están sin Parsons para lo que queda, los Mavs se plantaron con poco que perder ante el segundo equipo del Oeste, y Raymond Felton y Richard Jefferson de titulares (que acabarían el partido con problemas físicos). Los Rockets aprovechaban la ventaja en estos puestos, y abrieron hueco rápido, detrás de la anotación de Terrence Jones, mientras nosotros ya podíamos intuir que no iba ser partido para las defensas.

Los dos equipos cambiaban en los bloqueos, se redistribuían las asignaciones, pero en lugar de hacerlo de manera natural, programada y efectiva, como lo puedan hacer, por ejemplo, los Warriors, Mavs y Rockets optaron por la vía del despiporre. Hubo momentos de confusión absoluta, con la defensa de los Mavs perdiendo al mismísimo Harden desde el principio de la jugada.

Dallas no podía parar al escolta ni con Aminu, y se estaba empezando a poner cómodo en las suspensiones tras bote al salir del bloqueo directo. Carlisle vaciaba el banquillo, poniendo a 10 jugadores en pista el primer cuarto, y aunque los Rockets metieran 42 (!!!) puntos en esos 12 minutos, la buena actuación de Monta Ellis para cerrarlo con los tres bajitos en pista (Barea y Harris acompañándole) dejó a los Mavs sólo 6 por detrás.

Carlisle se abrazó al caos que proponían sus exteriores como única cosa que funcionaba, y el segundo cuarto fue para los de Dallas, que llegaron a ponerse 13 puntos arriba, destrozando a los Rockets a la contra, tanto en pérdidas como buscando opciones rápidas, y tirando de 3. Houston se conformaba con los poco característicos tiros de media distancia y con no bajar muy deprisa ni con los hombres suficientes a defender.

A la vuelta del descanso Harden se puso a cocinar el segundo plato y los Rockets volvían a estar en cabeza antes de la mitad del tercer periodo. Dallas aguantaba el tirón con Nowitzki aprovechando los emparejamientos favorables que le daban, y un Aminu muy inspirado cortando a canasta. Al acabar el tercer cuarto los dos equipos habían sumado ya 200 puntos y la igualdad era máxima.

Al principio del cuarto Houston abre un pequeño hueco sin Harden en cancha, aprovechando de nuevo al Josh Smith más playmaker, y un par de decisiones arbitrales curiosas (una falta no pitada en un rebote ofensivo de Howard que acabó en triple para Houston, y una inexistente falta en ataque señalada a Aminu), que encendían aún más al público de Dallas.

Harden, regresó a pista a falta de 6 minutos, y Carlisle que ya lo había hecho un par de veces durante el partido, con mal resultado para él, con Capela y Smith, prueba con el Hack-a-Howard. El pívot mete 3 de 4 tiros libres llevando el cómputo global de la estrategia a 7 puntos en 4 posesiones para Houston, el entrenador de Dallas abandona la triquiñuela, y de aquí en adelante, Harden se pone con el postre. Mientras, por Dallas, Nowitzki en otra actuación clásica y Ellis, que penetraba hasta el aro a voluntad, se encargaban de 26 de los 29 puntos en el equipo en el último periodo.

Tres tiros libres tras una falta de Harden a Nowitzki ponían a los Mavs a 1 punto a falta de 33 segundos, pero el candidato a MVP no tuvo piedad del rival texano, metiendo un crucial tiro desde el codo izquierdo de la zona con su «step daddy«, delante de Tyson Chandler, que se queda con él en el cambio. 42 puntos para él, el máximo en su carrera en Playoffs, yendo sólo 7 veces a la línea, más 9 asistencias. Un auténtico partidazo, cimentado desde su acierto desde el triple.

También vimos máximo personal en Playoffs de puntos y asistencias para un Monta Ellis (34 y 9) no mucho menos impresionante que Harden. Pese a que fallara el tiro que podría haber dado el empate a los Mavs, mete el inmediatamente anterior, tan necesario para la hipotética remontada y sostiene al equipo todo el partido. La última acción fue un poco descafeinada para lo que esperamos de Carlisle, y también tuvo una ejecución mejorable. Monta, encargado de poner el balón en juego desde la banda, cogió un pase a la mano de Nowitzki y se quedó con Josh Smith en el cambio, para acabar lanzando desde 6 metros una suspensión que no toca ni aro

Por Houston hubo auto-récord de rebotes (26, 11 ofensivos) para Dwight Howard, cuya mera presencia condicionó una gran cantidad de ataques rivales. Todo el mundo en los Rockets aportó y cuajó un buen partido, metieron el 54% de sus triples y volvieron a hacer mucho daño en el tablero de Dallas. Una primera ronda muy solvente para ellos, que ya tienen a favor el resultado históricamente irremontable.

Sofi Del Día

Por sugerencia de David, nominamos al sofi del día al SuperFan de los Mavs Don Knobler, y su atuendo, en la esquina inferior de la imagen.

knobler

PO Desde El Sofá (III/IV): Rondo, Rondo, Rondo….ay

Rondo

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

Ayer no hubo PO Desde El Sofá básicamente porque se nos pasó, así tal cual y así de sinceros somos. Así que hoy toca un poco de ración doble donde vamos a hablar de varios partidos, empezando por el segundo partido de la serie entre Warriors y Pelicans, donde Klay Thompson fue el que decidió cuando se acababa.

New Orleans Pelicans no era el equipo que deseaba Kerr para esta primera ronda, hubiera preferido a OKC mucho antes y en este segundo partido de la serie se vio claramente que Warriors no se encuentra digamos que a gusto cuando NO sale con 4 bajitos y Davis de 5, pero vamos a indagar un poco más.

Pelicans empezó muy bien de la mano de Eric Gordon, extendiendo el buen final de partido del primer choque, Warriors seguía a lo suyo con un Barbosa que estuvo muy destacado desde banquillo y que era un arma que los de Monty Williams sinceramente creo que no contaban, aún así, el partido estuvo en una igualdad tremenda con Pelicans dominando el juego interior de la mano de Davis y Asik.

Con todo esto entrábamos en el tramo final del partido con empate a 71 y con Pelicans causando muchos problemas a Warriors con ese Small Ball que hemos comentado antes, pero aquí surgió Thompson, con una serie de acciones que hicieron que ese arreón final de Warriors fuera definitivo…

Muchas ganas de ver la serie por el Mississippi, va a ser muy interesante…

De la jornada de ayer entre unas cosas y otras pudimos ver un par de partidos, primero vamos a tocar un poco del Cavs v Celtics, donde los de Boston cada vez me gustan más. La serie va 2-0, sí, pero las diferencias no son tantas como parecía al principio, de hecho, durante todo el partido no hubo unas grandes diferencias.

Me gustó ver a Love haciendo de Love, entrando a canasta, pivontando e incluso luchando por algún rebote!!!! Ese es el jugador que era desequilibrante en Wolves, no el Jason-Kapono-Wanabee que hemos visto este año…aún así, el tramo final de partido lo jugó Thompson…

Celtics están verdes, es equipo joven, pero equipo molón, muy molón. Estos Celtics hubieran dado mucha, pero que mucha guerra al resto de equipos del Este, la pena es que justamente se estén enfrentando al que peor les viene, pero oye…quiero ver la serie en Boston…va a ser divertido. Los aficionados célticos tienen muchos motivos para estar ilusionados con el futuro la verdad.

Pero vamos a lo tremendamente jevitron del día de ayer, el Rockets vs Mavs y voy a empezar por qué cojones le pasa a Rondo. Ayer se borró del partido, literalmente además. Faltas inútiles, actitud lamentable y una sensación de ‘quiero irme a casa a ver que hacen en la tv’ tremenda.

Mucho se ha hablado sobre su relación con Carlisle, incluso de aquel incidente que hubo entre ellos, pero Cuban ha apostado mucho por Rondo (y en Boston están dando botes y fiestas todavía por el botín recibido…) y ayer a los 6 minutos de partido entraba Barea, mucho más acertado durante el partido que un Rondo que parece que ni está ni se les espera. Pero amiguitos, no nos rasguemos las vestiduras, este Rondo es el jugador que estaba arrastrándose en Celtics en la última época, aquel jugador que maravilló al mundo tenemos que recordar que tenía unos escuderos de super lujo y un entrenador que lo ocultaba en defensa todo lo que podía y más, ahora… no sabemos porque o tal vez sí (su lesión), pero no es el mismo… y sinceramente, espero que no acabe en mis Lakers.

Dicho esto, vamos al partido donde Josh Smith se disfrazó de Chris Paul para poner alley hoops, pases de puerta atrás y un sin fin de movidas más que ni él mismo sabe como las hizo, pero oye ahí estuvieron para meter la eliminatoria en un 2-0 y sobre todo una sensación rara de que Mavs no puede con estos Rockets.

Digo sensación, porque la realidad dice que las diferencias no fueron para tanto, es decir, la sensación que te queda del partido es que lo de McHale ganaron el partido de 30 o algo similar, pero no, Mavericks sin Parsons, sin Harris, ambos fuera por lesión y atreviéndome a decir sin Nowitzki, al cual duele verlo así, y sin Rondo, estuvieron en partido durante gran parte del mismo (81-80 para Rockets en el inicio del 4Q), es decir, que nadie entierre a estos Mavs que tienen uno de los mejores entrenadores de la liga y ahora la serie se mueve minimamente a Dallas.

Sofi del Día

Paul Pierce, que después de ganar 0-2 en Toronto, soltó una perla digna de ir en algún libro…el amigo Pierce ha estado ON FIRE en todos los aspectos más allá del muro…

PO Desde El Sofá (IX): Muere otro día

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Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Los Rockets ganaron el primero de los tres partidos que necesitan conquistar para seguir vivos, pero Portland no se lo puso fácil, y volvieron a demostrar que la igualdad es máxima, y el nivel muy parejo.

Pese a que Houston empezó peleón, con una gran energía, y manejaron una ventaja cómoda durante buena parte del partido, los Blazers, anoche especialmente acertados desde el exterior, fueron acercándose poco a poco. Muy atrás quedaban ya las contras que Parsons finalizaba colgado del aro, o las posesiones sucesivas en las que Dwight anotaba una y otra vez en el poste bajo: según se fue alargando el partido, fue cundiendo el cansancio en Houston, y el pesimismo en el público. Pero cuando más confundidos se vieron los Rockets, con Portland a una posesión de distancia, Harden metió 5 puntos seguidos a 4 minutos del final (los primeros para él en la segunda parte), y los Blazers ya no volverían a anotar.

Pese a los 25 puntos por partido que está promediando, no está siendo esta la serie de James Harden, con acierto desigual y su defensa despistada, pero ayer fue el anotador de los puntos clave, y tiene dos oportunidades más para redimirse. Él tiene una grandísima culpa de que los tres jugadores de perímetro de los Blazers anoche se combinaran para anotar 68 puntos en 51 posesiones (con Wesley Matthews como mayor anotador del partido), y de haber acertado algo más LaMarcus Aldridge (sólo 8 puntos anoche, tras jugar solamente medio primer cuarto por problema de faltas), ya estarían pescando en Houston.

Pero la realidad es lo que cuenta, y en ella, Houston vive para ver otro día. Con Beverley disminuido por los problemas físicos que está atravesando, y una fiebre traicionera que lo tuvo en el hospital pegado al gotero (aún así jugó 20 minutitos), y con Troy Daniels, que, pese a cumplir con su papel de salir y estirar el campo, no va a ser el héroe todos los días, los Rockets necesitaban a alguien más, y se encontraron con muy buenos minutos de Jeremy Lin, que acertó anotando y alimentando a Asik cuando estuvo en cancha, y estuvo muy activo en las líneas de pase, incomodando la circulación de Portland, que siempre que lograba mover la pelota sin perderla solía acabar encontrando un despiste que atacar, y transformar en buena acción.

Por los Rockets, aunque habría que destacar a Matthews (en un enfrentamiento muy favorable para él, todo sea dicho), Robin Lopez fue la otra sorpresa positiva. Hizo lo que pudo ante Howard, que fue bastante, cargó bien el rebote ofensivo, y finalizó cuando se lo encargaron. Uno de los motivos del éxito de Portland es que los cinco titulares pueden anotar, y no es posible esconder ningún defensor en ellos. Los Rockets lo han intentado alguna vez incluso con Harden, pero cuando el pívot de los Blazers es asertivo, hace pagar al rival las faltas de atención.

Un detalle, es que el partido fue de más a menos, y puede tener explicación. En una serie con tres prórrogas, sólo 16 jugadores, 8 por cada equipo, aparecieron en pista hasta el último minuto, que bien puede ser el único que ha tenido de relleno esta serie. Francisco GarciaOmri Casspi, Joel Freeland y CJ McCollum han desaparecido de las rotaciones, y si hubiera dos partidos más con un ritmo semejante, no habría que descartar que McHale y Stotts tuvieran que tirar de ellos.

El 6º se jugará en la noche del viernes, y yo no me lo perdería por nada del mundo. Bueno, supongo que si me entrara un cólico nefrítico, no tendría más remedio que no verlo, pero sabéis lo que quiero decir. Imprescindible.

El sofi del día: El parche que los jugadores de los Blazers llevaban en la camiseta para honrar la memoria del Dr.Jack Ramsay. Esa parte de la Historia de este deporte, perdida en medio del Sterlingate. Descanse en paz. Y vosotros, leed «The Breaks of the Game» en cuanto podáis.

PO Desde El Sofá (IV): Houston, habemus marrón

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Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Qué inicio de Playoffs.

La emoción de estos primeros partidos hace parecer que nos encontramos en rondas mucho más avanzadas… y lo que nos espera. Siete de los ocho cabezas de serie, y favoritos nominales, han perdido la ventaja de campo, y dos de ellos además, podrían no volver a jugar un partido en casa. Houston está en un hoyo del que les va a costar salir.

Porque aunque la serie pinte larga, y los dos partidos hayan estado muy justos, el Rose Garden va a ser un hervidero tras 3 años sin Playoffs, y si pierden el siguiente partido estarían remando contra la historia: nunca nadie ha remontado un 0-3 en contra en la NBA.

Portland sigue donde lo dejó durante la temporada, o incluso, en sus mejores momentos, con esa fórmula que seguramente ya tengan patentada, en la que Aldridge hace lo suyo en los tres primeros cuartos (y a un nivel estratosférico en estos dos encuentros), y deja la suerte de muleta para Damian Lillard, que aunque no estuvo especialmente acertado durante el encuentro, volvió a tener hielo en la sangre en los momentos finales, metiendo los tiros libres (algo que muchos equipos han echado de menos en los partidos que llevamos), y tomando las decisiones correctas como director.

Y eso que cuando el partido comenzó, todo parecía diferente. Dwight Howard se marcó un primer cuarto tremendo, con 19 puntazos (¡e incluso un 3 de 3 en tiros libres!), enganchado canasta sin fallo tras canasta sin fallo, con una suficiencia y facilidad impresionantes, como en los mejores tiempos. Pero Stotts estuvo listo, y buscó implicarlo en defensa, perdiendo a Jones en bloqueos primero, para hacer salir a Dwight al tiro a media distancia, o provocar el despiste en el rebote. Estas triquiñuelas de Terry consiguieron que Portland se mantuviera a una distancia razonable, y que McHale, tuviera que guardar la casa con Howard, al que como ser humano que es, la energía no le llega para ser dominante todo un partido a ambos lados. Kevin se ha quedado sin su primera línea defensiva con un Beverley que, seguramente, por su lesión, ha perdido amperaje, y tuvo que cambiar el rol de Howard según avanzó el partido, e incluso sacar la problemática pareja DwightAsik (más aún teniendo delante a alguien tan móvil como Aldridge, o tan rápido como Robinson) para tratar de evitar la sangría.

El entrenador de los Blazers está ganando la partida a McHale, y ayer hizo lo que debía: quitar el contraataque y las faltas en la medida de lo posible a Houston, y retarles a ganar el pan cinco contra cinco, hombre a hombre. El enfrentamiento no es nada malo para ellos, y además, está yendo un paso por delante.

Por un lado, no podemos condenar aún a Houston. El primer enfrentamiento se fue a la prórroga, y este entró al último minuto siendo un partido de dos posesiones. Pero es preocupante que los Blazers, un equipo de suspensiones, de esas que vienen y van, hayan ganado sin ni siquiera tener que enseñar el músculo: sólo están metiendo uno de cada 3 triples, y el 45% de los tiros de media distancia. Por supuesto, Aldridge de vez en cuando mete alguna que te deja con cara de tonto, pero eso forma parte del guión, y en conjunto, el acierto Blazer está siendo bastante corriente en media.

Lo que no es habitual, y tiene mucho margen de mejora, es el bajón en el que se encuentra Harden. Su partido fue terrible, tanto en lo baloncestístico como en lo moral, y Batum y Matthews le están haciendo la vida imposible, y defendiéndole sin falta. Pero es difícil encerrar semejante talento en una botella tres veces seguidas, y a la siguiente puede ir a la vencida. Y el acierto desde el perímetro de Houston, en general, está en las mismas.

La vuelta al acierto es quizá lo único que necesita este equipo. Pero esto son los Playoffs, donde dos partidos ya es demasiado tarde.

Sofi del día: Parece sacrilegio no dárselo a los 91231 puntos en dos partidos de Aldridge (bueno, vale, sólo 89), pero el sofi es para el primer cuarto en ataque de Dwight. Salvo por los pasos, que se los medio pitan por abusón, vaya clínic. El momento en el que tras varios aciertos sin fallo, es capaz de convertir el dos-contra-uno en un pase clavado a la esquina para el triple, para hundir al equipo contrario, y que se dé por vencido. Quizá fue todo demasiado pronto.

Avance de temporada 2013-2014: Houston Rockets

Recuerda que puedes hacerte con esta previa (y todas las de la temporada, juntas, en PDF) en La Primera (y quizás última) Mega Guía de La Crónica Desde El Sofá para la temporada 13/14. Es totalmente gratuita, tan sólo os pedimos que hagáis una mención por Twitter o compartirla por Facebook mediante este botón:

O si insistís, no os vamos a decir que no tampoco, podéis comprárnosla sin tener que poner tuits ni likes…

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Cuando hicimos el Avance de Temporada de los Rockets el año pasado, antes de la Operación Harden, los Rockets eran un clarísimo candidato al puesto de peor equipo de la temporada, y la habilidad de Daryl Morey estaba en duda. Menos de 12 meses después, los Rockets llegaron a los Playoffs, y tienen en sus filas dos auténticas superestrellas, una de las mejores parejas hombre bajo-alto de la Liga.

Con algún detalle de incompatibilidad que solucionar, la llegada de Howard (que con Harden hace a Houston más H-Town que nunca) va a suponer un cambio por completo del enfoque y el modo de jugar del equipo. McHale, en 82 partidos de Temporada Regular, tiene gaseosa de sobra para hacer experimentos. Eso sí, después del All-Star más o menos, ya tendríamos que tener claro en que dirección van los Rockets, y si estamos delante de un equipo que aspira a todo, o es otro proyecto que parecía bonito, pero se estropeó por el camino.

  • Radiografía de los Rockets

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    En la radiografía intentamos recoger una amplia información estadística de cómo funcionó cada equipo el año pasado, en ataque y en defensa, comparando en que percentil (porcentaje de equipos mejor/peor que ellos) se encuentran respecto al resto de la Liga.
  • No os olvidéis de él

Dwight Howard fue la temporada pasada el saco de boxeo de la Liga (en lo que a jugadores respecta, porque su entrenador, Mike D’Antoni, se llevó palos a tutiplen), y el odio, la manía, los tiros libres y que le quitara minutos y protagonismo a un español no dejaron a más de uno ver el bosque.

Lo cierto es que no fue el mejor año de su carrera, especialmente al principio, limitado por los problemas en su hombro, y ha perdido cierta efectividad en el ataque. Durante algunos partidos y posesiones se dejó llevar alarmamente, y que aquí cada uno eche las culpas a las causas que quiera.

Pero lo que es impepinable es la acumulación de estadísticas que resaltan su impacto en defensa, especialmente después del parón del All-Star. Muchos de los datos que damos comparan los números con Dwight en pista y sin él, y por ponerlo en contexto, durante la temporada tuvimos 1229 minutos sin Dwight que se repartieron en el puesto de pívot con 661 de Pau, 268 de Antawn Jamison, 203 de Sacre, 68 de Hill y 28 de Clark, y tras el All-Star, los 306 sin él, fueron, 137 para Jamison, 135 para Pau, 19 para Sacre y 15 para Clark. Así que que no se nos olvide tampoco descontar parte de, lo que podemos llamar, efecto Antawn. Allá vamos:

    • Los Lakers fueron 19º en Índice Defensivo. Con Howard en pista, recibieron 1.9 puntos por 100 posesiones menos, marca que le valdría para subir al Top 10 de la Liga. Dwight empezó la temporada flojo y renqueante, y si cogemos sólo del All-Star para delante, donde estaba mejor de forma, el impacto es similar, y la incidencia mayor. Lakers fueron 16º en Liga en este periodo, 2.8 puntos por 100 mejores si Dwight estaba en pista, y con el balance sólo en estos minutos, hubieran acabado 8º.
    • Las métricas individuales de defensa son falibles, y hay que cogerlas con sal a cucharadas, pero para el que esté dispuesto a creérselas a falta de algo mejor, su RAPM defensivo (+/- ajustado y normalizado) fue el segundo mejor de la Liga, sólo detrás del de Tim Duncan, y entre todos aquellos jugadores que fueron el defensor encarado más de 25 veces (es decir, básicamente, toda la Liga) Dwight Howard es el 20º que menos efectividad permitió a su par. 0.74 puntos por jugada, cuando la media está en 0.88. Sólo Marc Gasol, 30º, se le acerca entre los hombres altos de élite en defensa. Y aquí no hay efecto Antawn maquillando datos, pero que no se contabilicen las jugadas a la contra en los datos individuales, ayuda bastante a Dwight, la verdad
    • Los Lakers fueron, tras Miami, el equipo que menos puntos por jugada permitió en el bloqueo y continuación o tiro a los hombres altos. Aún pasando de todo bastante como hizo al principio de la Temporada, los jugadores emparejados con Howard sólo metían 0.76 puntos de este tipo frente a él, una de las mejores marcas de la Liga. Y defendiendo al poste, Howard tiene la 8ª mejor marca de la Liga entre todos aquellos que defendieron más de 25 posesiones, y la 1º entre aquellos a los que se le contabilizaron más de 100. Sólo permitió 0.58 puntos por jugada.
    • Los Lakers fueron el 23º equipo que más puntos recibió en la pintura, pero si vemos de nuevo a los números con y sin, la diferencia es astronómica: 7.7 puntos por 100 posesiones. La marca de la franquicia con Dwight en pista hubiera sido 17ª (recordemos que buena parte de los puntos a la contra son en la pintura, no sólo es a media cancha), y sin él, estaríamos hablando de la peor de la Liga con una diferencia de casi un punto sobre la siguiente. Si vemos los números tras el All-Star, la diferencia se estira hasta el absurdo: con Howard en pista los Lakers hubieran sido el 6º equipo que menos puntos concedió al rival en la pintura y sin él, los últimos, con aún más claridad, 11.2 puntos por cada 100 posesiones de diferencia en función de si Dwight estaba o no. Para que entendáis lo astronómico y brutal de la disparidad: desde el parón del All-Star, Kobe compartió el 81% de minutos junto a él, y por tanto sus marcas deberían ser muy parecidas, porque se mide el valor para todo el equipo, pero con él en pista, la diferencia es tan sólo de 1.2 puntos. Para eliminar parte del efecto Antawn: Pau estuvo el 77% de sus minutos tras el All-Star junto a Dwight, y los registros del equipo en puntos en la pintura con él dentro/fuera sólo mejoran en 2.1 puntos, no los 11.2 de Howard.
    • Dwight fue 6º en porcentaje reboteador en defensa entre aquellos jugadores con más de 1.000 minutos. Como los rebotes son una estadística fácil de amasar, incluso un poco a costa de los compañeros si es necesario, persiguiendo y reclamando para ti todos los sencillos, y Dwight es de esos, vamos a pasar otra prueba del algodón, ¿cómo le fue al equipo? Los Lakers fueron 10º en la Liga en su propio tablero, y 4º tras el All-Star. Con los resultados en los minutos de Dwight en pista durante toda la temporada hubieran sido 3º, empatados con San Antonio. Cuando Howard se iba al banquillo, capturaban 2.7% menos rebotes, y esa diferencia basta para mandar la marca a la hipotética 24º posición. Su efecto es significativo, y no producto de la acumulación.

Y ahora, pasemos brevemente al ataque. El acierto en el 49.2% de los tiros libres es atroz, y ya es la segunda temporada que lo hace. Teniendo en cuenta que en las 6 anteriores Dwight había sido un reloj, acertando entre el 58.6% y el el 59.6%, marca poco espectacular, pero suficiente para evitar los Hack-a-Dwight, da más pena ver esta situación.

Pero pese a esto, su porcentaje de tiro verdadero, que mide los puntos anotados por posesión, teniendo en cuenta también todos los viajes a la línea es bastante superior a la media: un 57.3%. De hecho, entre los 20 hombres altos que más puntos por partido anotaron la pasada temporada, su efectividad, es la 2ª mejor tras Chris Bosh, como se puede ver en el gráfico del enlace.

Si hubiera tirado más, quizá la efectividad hubiera bajado, y su falta de habilidad para lanzar a media distancia hace que sus puntos no ayuden al espaciado del equipo en ataque como el de otros grandes tiradores de esta lista, pero pensar que el bajón en los tiros libres ha convertido a Dwight en un estorbo o un lastre en ataque es un chiste malo. Con todo y con eso, sigue entre los mejores hombres altos de la lista en producción, y hay que recordar que el Howard de 2011 (22.9 puntos por partido y 61.6 TS%) hubiera hecho pequeño el gráfico: sería un punto más arriba y a la derecha de todos los que aparecen ahí. Si McHale da con la tecla y la salud no se la juega… Dwight es el mejor pívot de la Liga, sin mucho hueco a la discusión.

Su aparición en el tercer equipo All-NBA este año puede ser discutible por méritos de otros y razones extradeportivas, pero nunca inmerecida por su rendimiento.

  • Impecable selección

En la presentación que acompañamos como radiografía de todos los equipos, presentamos una serie de datos estadísticos, que luego no solemos comentar en general, aunque nos centremos en algún aspecto. Pero con los Rockets nos detendremos en uno: el de localización de los tiros en ataque.

El orden de las zonas no está puesto por casualidad, por cierto, sino ordenado por eficiencia. En general, el mejor resultado que se puede esperar de una posesión es ir a la línea de tiros libres, después un tiro cerca del aro, luego el triple desde la esquina, y así sucesivamente… Y algo que no se puede representar bien, pero conviene recordar, es que las dos últimas opciones, los tiros de 2 fuera del área restringida son opciones bastante peores al resto.

El gráfico de los Rockets en este sentido es maravilloso. Es la selección de tiro casi perfecta. Si os fijáis, están entre los equipos de la Liga que más utilizan las localizaciones más eficientes, y los que menos el resto. Así es como pese a que su efectividad es ligeramente superior a la media (como podéis ver por los colores, que representan el porcentaje de acierto, también con respecto a la media de la Liga en esa situación), tienen el 4º mejor balance de puntos por tiro (su índice ofensivo cayó a la 6ª posición porque lideraron la Liga en pérdidas)

La receta es fácil de entender: los tiros de media distancia no existen en ataque. Para hacerlo se necesita un hombre capaz de penetrar ante cualquier defensa, que sea una amenaza tanto tirando de 3 como cerca del aro, y que pueda pasar al tirador abierto (y hay que tener unos cuantos de estos en nómina) cuando venga la ayuda. Hay pocos jugadores en la Liga con ese nivel, pero los Rockets, por suerte, tienen en Harden a uno de ellos.

Este esquema, que requiere abrir al máximo el campo, para que el genio zurdo (o Lin de vez en cuando) tenga espacio para operar, funcionó pese a tener un pívot que lejos del aro no puede hacer nada más que poner bloqueos. Es por esto, que si la cosa fue bien con Asik, puede seguir operando a gran nível con Dwight en pista como pívot, al menos por habilidades (consideraciones de ego aparte, ya que quizá él pida balones de espaldas al aro, mandando todo a la porra).

Pero… ¿y si se juntan los dos? Necesitamos otro punto.

  • Howard y Asik, otra extraña pareja

McHale debe ser de esos que tienen como doctrina que antes de decir que algo no te gusta tienes que probarlo, y según Morey, quiere intentarlo con estos dos en el quinteto titular. Supongo que si hay alguien capaz es él, que hizo pareja con Parish,  y lo cierto es que es una manera de no infrautilizar a un buen jugador como Asik, al que los Rockets no han querido o podido colocar al precio justo en otro equipo, y que cobraría 8 millones por salir desde el banquillo. Además, los Rockets no tienen ningún jugador consolidado en el grupo de ala-pívots de su plantilla: ese puesto se lo estaría quitando a Donatas Motiejunas, Terrence Jones o Greg Smith, que se tienen que ganar el puesto, necesitan demostrar cosas, y en el caso de los dos primeros, no es que hayan destacado tirando de 3 la pasada temporada.

En cuanto a si los Rockets serán capaces mantener su sistema, y la ya comentada selección de tiro con los dos en pista, la pregunta para mí no es si pueden hacerlo, sino si la nueva alternativa es mejor y más efectiva, porque creo que sería imposible que no cambiaran unas cuantas cosas. Es más, la pregunta no debería ser si este equipo va a anotar más puntos de esta nueva y diferente manera, sino si van a mejorar la diferencia con los rivales, que es de lo que de verdad se trata.

Y de nuevo, en mi opinión, dependerá de lo que Dwight pueda (y quiera) hacer. Los Rockets pueden montar el ataque a lo Orlando, con Howard posteando y el resto mirando, lo que fue relativamente exitoso en el pasado, pero reduciría a Harden a un tirador, que se dedica a la creación de manera ocasional. Sé que estamos hablando de Superman al tope de sus poderes aquí, pero en la temporada 2010-2011, la pareja HowardBass (Brandon tira de media distancia, que ayuda, pero no es tan buen reboteador ofensivo como Asik),  promediaba 105.3 puntos por 100 posesiones, lo que hubiera estado en la parte baja del Top 10 ese año y este último. Si se repitiera un éxito similar y construyen una defensa asfixiante por debajo de los 100 puntos por 100 (cuatro equipos lo consiguieron este año), eso da un margen de victoria entre los 5 mejores equipos de la Liga.

Si quieren hacer a Harden algo más partícipe, Howard va a tener que ofrecerse en el poste alto para bloquear y luego continuar. Lo cierto es que Dwight es brutalmente efectivo jugando así, y la pareja con James sería devastadora para la defensa rival en un dos contra dos. Pero este año se le sumaría la ayuda del jugador que esté con Asik. Como algunos equipos trataban de parar los pick’n’roll dejando caer al defensor de Asik atrás y esperando a Harden allí, este está relativamente acostumbrado a tener que sortear un hombre alto en el aro. Lo único de lo que tienen que asegurarse es de que el emparejamiento de Howard no haga trampas, y también espere en el poste bajo, porque contra dos defensores, la efectividad de Harden bajaría muchísimo.  Si logra quitar las pegatinas a uno de los hombres altos, y mirarle por el espejo retrovisor estará bien aunque todavía tenga al otro, porque puede absorber el contacto y sacar falta o finalizar. Obviamente, no va a ser lo mismo (Harden es el segundo mejor en la Liga en puntos por jugada de este tipo, algo que seguramente no mantendría), pero repetimos de nuevo: esto es una balanza, no se trata de que todo sea mejor, porque es algo harto complicado, sino de empeorar menos en unas áreas de lo que se pueden mejorar en otras.

En ataque hay otra cosa que se ha señalado habitualmente, que me preocupa bastante menos: los tiros libres. Una vez que tienes un mal tirador, ya te da igual tener dos: no se puede hacer más de un viaje a la línea por jugada. Las faltas que el otro equipo puede hacer son un recurso limitado, que gastarían igual si están los dos en pista a la vez, o sin solaparse. Además, el umbral a partir del cual no conviene utilizar estrategias tipo Hack-a-Whoever, está en algún lugar entre el 50 y el 55%, porcentaje que Asik superó la pasada campaña y que el Dwight pre-embrollos también superó siempre cómodamente.

Ahora bien, aún dando por sentado que el equipo podría perder algo de chispa en ataque, es en defensa donde pueden hacer que todas estas molestias merezcan la pena.  La pareja HowardAsik bien comunicada sería intimidatoria y aplastante en el tablero. Anotar en el área restringida de Houston sería misión (casi) imposible y esto ayuda en cascada al perímetro, que podría arriesgar algo más en las líneas de pase en busca del robo, a la vez que pueden mantener su sitio enfrente de los tiradores porque no necesitarán ayudar apenas al juego interior.

Sacrifican algo de velocidad, pero ambos mueven bien los pies para contener la penetración cuando defienden los bloqueos. Habría que ver quién hace de 4 en esta defensa, y sale a por los ala-pívots que jueguen más abiertos, porque aunque Dwight tenga mayor rapidez, también es más displicente y necesita reservar algo de gasolina para un mayor papel en ataque. De todos modos, entre los mejores equipos del Oeste hay muchas parejas de interiores, más o menos puros (DuncanSplitter, Z-BoMarc, IbakaPerkins, GriffinJordan, Lee-alta médica de Bogut), así que de cara a los Playoffs, no viene mal errar del lado de altura. Y en San Antonio, tienen un ejemplo de como funciona este modelo, una defensa increíble pese a sacrificar el tiro de los ala-pivots a media distancia.

En definitiva, ya veremos lo que pasa. Esta pareja es extraña y redundante, supone cambiar los cimientos que se pusieron el pasado año, y se construiría sobre un jugador caprichoso que ha pasado por problemas físicos. Pero si todo encaja, el potencial (palabra más utilizada en esta serie, me temo) es tremendo. Tremendo.

  • Los secundarios de lujo

Las otras piezas del quinteto son Chandler Parsons y, de momento, Jeremy Lin.

El alero ha sido sublime en su papel de triplista (49.6% desde las esquinas, siendo igual de efectivo y habitual verle tirar desde ambas), ha seguido mejorando como defensor en su segundo año ayudado por su excelente tamaño (hace un muy buen papel ahora mismo), y entiende el concepto de pase extra. No se equivoca, cumple con su papel. El jugador 3D casi perfecto.

Con Lin, la historia es algo diferente. Infravalorado y odiado por la murga que nos dieron con él en su día y un contrato que muchos no consideran justo (y no conocen bien, por cierto), pero lo ha hecho bastante bien en su primera temporada completa en un sistema que atenúa sus puntos fuertes. Jeremy vive del bloqueo y continuación, y eso en Houston es tarea de Harden, por lo que queda relegado de base creador de juego, a un papel más cercano al de escolta: como le sucede a Asik, la incorporación de una estrella a posteriori reduce su valor y oportunidades. Su falta de tiro es una desventaja en esta situación, y lo que podría hacer que Beverley, jugador inferior pero más adecuado para lo que los Rockets necesitan, le superara.

Además, su mejor dirección del juego (con las pérdidas aún como tarea pendiente) le podría venir bien a un banquillo lleno de finalizadores que podría mantener el mismo sistema en torno al pick’n’roll que los titulares. No nos extrañaría verle de suplente, pero sería por conveniencia, no por falta de méritos.

  • Mucha competencia en el banquillo

Los Rockets no tienen el banquillo lleno de nombres, pero sí de juventud, y además han aprovechado su flexibilidad económica y algo de efecto llamada para firmar a una gran cantidad de jugadores con contratos pequeños o parcialmente garantizados (e incluso sin ningún tipo de dinero asegurado), lo que les permitirá probar con calma quién merece y puede completar su rotación de la mejor manera posible, especialmente en las alas. Francisco Garcia, Reggie Williams, Ronnie Brewer o Omri Casspi lucharán contra otros desconocidos jugadores, primero por un puesto en la plantilla en algunos casos, y luego por minutos.

Con Beverley y Brooks asegurando un buen nivel al puesto de base suplente, y Terrence Jones, Donatas Motiejunas y Greg Smith (quién sabe si alguno de ellos se cambiará por Asik en algún momento) son una rotación joven y dinámica para posiciones interiores. Se echa de menos el típico pívot veterano, ya que Marcus Camby quizá pueda cumplir con el papel en el vestuario, pero en la pista será mucho más complicado. Nadie que se perdiera tantos partidos a su edad jugó más el año siguiente.

Pero serán un equipo profundo, y el banquillo, por lo menos, no restará.

¿Por qué eres tan bueno McGrady?

Tracy McGrady

Esta pasada semana Tracy McGrady anunciaba por twitter, que dejaba la NBA, que no volvería a jugar en la liga y con ello se nos fue un trozo de nosotros

Podría tirar de números, estadísticas y demás para hacer este post o bien poner sus grandes momentos, como los míticos 13 puntos en 33 segundos, pero prefiero hacer algo desde la memoria, desde mis recuerdos de Tracy McGrady, ese jugador con cara acabar de levantarse de la siesta, pero con la sonrisa del jugón por bandera.

De la época de Raptors siempre le recordaremos por ser primo de Vicente y por participar en uno de los concursos más tremendos de mates jamás realizados, el del 2000, donde su primo dejó a medio mundo con la boca abierta y donde si no lo habéis visto (en serio????) os recomendamos que volváis a ver el concurso ya mirando de forma diferente a McGrady, donde hizo unos mates que tal vez hubieran ganado alguno de los concursos de los últimos años, sí, os lo voy a poner fácil, aquí lo téneis:

Tremendo verdad?, pues no ganó.

Ya nos vamos a Orlando, donde demostró ser un anotador puro y duro y llevar a una franquicia como Orlando a ser uno de esos equipos que molaba mucho ver, uno por su increíble equipaje de las estrellitas y otra por tener a McGrady en él. Sabías que iba a meter, mucho además con medias cercanas a los 30 puntos por partido, era sin duda alguna uno de los grandes favoritos del público, para mi lo era.

Recuerdo un partido en Orlando contra los Grizzlies de un joven Pau Gasol que acababa de aterrizar a la liga aún con su pelito corto y su raya perfecta en el pelo, un partido de esos normales de liga regular que hacían Montes & Daimiel, básicamente porque jugaba Gasol, pero que te dejaban ver a los otros equipos o a jugones como McGrady. En este partido T-Mac hizo una primera parte sublime, cogía la pelota y sabías que la iba a meter, fue realmente impresionante. Ni recuerdo el resultado final (creo que al final ganó Grizzlies), ni nada más, pero esa primera parte de orgía ofensiva por parte de McGrady probablemente no la olvide nunca. Tracy McGrady hacía cosas así y no una vez, ya que contra los Cavs de un jovenzuelo LeBron también hizo una de estas:

Por aquella época, Tracy McGrady era considerado como uno de los mejores jugadores de la NBA, y muchas veces como el mejor, con adidas haciéndole zapatillas ultra jugonas. Aunque nunca estuvo cerca en las votaciones de MVP por coincidir con el estallido Duncan entre otras cosas, pero siempre fue uno de los grandes favoritos del público y muestra de ello son sus nominaciones en el All-Star donde dejó otro sello para la eternidad.

All-Star Game del 2002, Philadelphia, el oeste sube el balón, lo sube Dirk, en este partido los equipos cada uno jugaba con su equipaje, una norma molona que duró pocos años… Dirk se la pasa a Stojakovic que falla un tiro exterior. Jermaine O’Neal coge el rebote que en seguida se lo pasa a T-Mac, que sube la pelota rápidamente… encara a Nash en la bombilla y derepente con una mano lanza la pelota al tablero, para, ante el estupor de todos, coger su propio rebote y meterla abajo. Increíble. Tremendo. Impresionante:

Creo que se nos quedan cortos los adjetivos para describir lo que vimos en esa noche de febrero en Philly. Sí, era un ASG, pero hay que imaginar hacer esto y…hacerlo. McGrady dejó su sello. Un servidor estaba viendo el partido en casa, a altas horas de la madrugada, al verlo sólo pude saltar del sofá, quedarme de pie, con las manos en la cabeza sin saber que decir ni hacer, sólo alucinando con las repeticiones.

Luego llegó la época en Rockets, donde su duo con Yao Ming prometía mucho en tierras de la NASA, pero los problemas físicos empezaron a acompañar al bueno de T-Mac (y también a Ming) y la franquicia de Houston nunca pudo disfrutar 100% de esa pareja que parecía destinada a algo más que simplemente llegar a los PO.

Luego llegaron más y más problemas físicos y su peregrinar por diferentes franquicias (leñe que llegó a jugar en los Knicks!!!) hasta quedarse el año pasado a 25 segundos de conseguir su primer anillo (testimonial, pero anillo hubiera sido).

Se va McGrady, uno de los mayores jugones que ha conocido toda una generación, y siempre nos seguiremos preguntado aquello que decía Montes: ¿por qué eres tan bueno McGrady?

Howard y Paul… ¿se puede o no se puede?

Ahora que según Marc Stein, la proyección del límite salarial para la próxima temporada está en torno a los 58.5 millones, y utilizando nuestra maravillosa Calculadora de espacio salarial, podemos ajustar un poco más las condiciones que necesitarían cumplir varios equipos para atraer a los dos agentes libres más reclamados del verano.

El máximo al que Dwight Howard podría aspirar es 20.51 millones de dólares, y Chris Paul por su parte, a 18.67. El equipo que quisiera atraerlos a los dos, necesitaría, por tanto 39.2 millones. Lo que vamos a comentar ahora son las operaciones más normales y sencillas. Todos los equipos podrían hacer movimientos infinitos con lo que tienen en sus plantillas. Dallas por ejemplo, traspasando a Dirk por gente que cobre menos liberaría mucho espacio, pero vamos a pensar en las soluciones más directas.

Empecemos con Atlanta, uno de los equipos con más espacio teórico, y que podría resultar interesante para ellos por la opción de juntarlos a los dos, y por ser la ciudad natal de Dwight. Los Hawks tienen cinco contratos garantizados para el año que viene (dos de ellos, primeras rondas de este Draft) y 100.000 dólares que les quedan por pagar del contrato garantizado a Jeremy Tyler. Esto les daría un espacio de unos 33.9 millones, algo corto para poder ofrecer el máximo a ambos, y significaría que renunciarían, y por tanto, perderían por nada a cambio, el resto de agentes libres del equipo: Teague, Josh Smith, Korver

Por tanto, las opciones de Atlanta de firmarlos directamente pasarían por desprenderse de alguno de los jugadores que tienen en nómina (supongo que Louis Williams sería el candidato), o convencer a Paul y Howard de la rebaja.

Una alternativa tremendamente impopular, sería tal vez, aprovechar que Teague sólo cuenta 6.1 millones de cara al límite hasta que firme su nuevo contrato, y traspasar a Horford en su lugar. En ese caso sí tendrían esos 39 millones, pero sin Horford, con dos bases que no pueden traspasar hasta diciembre, y cambiando a Al por lo que tendrían que ser elecciones del Draft futuras o algún jugador que cobre muy muy poco.

Luego, está la alternativa de los traspasos. Con los Lakers tal vez interesados en Josh Smith, y teniendo en cuenta que hasta la firma de un nuevo contrato, su impacto en la masa salarial es de 16.4 millones, tendrían unos 18 millones para firmar a Paul (prácticamente el máximo), y después podrían hacer el cambio SmithHoward. Esta operación necesitaría el beneplácito de los Lakers, y su disponibilidad a darle un contrto que empiece en 16 millones a J-Smoove, pero como desde el punto de vista del espacio salarial es plausible, la comentamos.

Por tanto, la opción de que los dos jugasen en Atlanta es posible, pero como veis, el resto del equipo en los Hawks quedaría prácticamente vacío esperando a quien estuviera dispuesto a llegar por el mínimo


Una opción que según los rumores Dwight se está pensando mucho es la de llegar a los Rockets. Houston tiene firmado contrato para la próxima temporada con 7+1 jugadores (adeudan una pequeña cantidad a Tyler Honeycutt) y con esto, el espacio libre es de aproximadamente 17.3 millones, a unos 3.2 de poder ofrecer el máximo a Howard. 3.5 cobra curiosamente Thomas Robinson, 5ª elección del Draft el pasado año y jugador al que se rumorea que estarían pensando en traspasar.

Pero en este caso, los Rockets tienen opciones de renovar a varios jugadores por unas cantidades tan bajas, que me cuesta creer que vayan a renunciar a ellos: 926.000 dólares por Parsons y 788.000 por Beverley o Greg Smith (Delfino por 3 millones también es buen negocio, pero no tanto, y no se puede tener todo) son gangas que los Rockets no deberían estar dispuestos a renunciar.

Así, quedándose con estos tres y dando por hecho que colocan a Thomas Robinson, los Rockets se quedarían cortos por 1.3 millones, lo que tendrían que solucionar con una combinación de convencer a Dwight y traspasar o renunciar a algún jugador. Lo primero que harían, supongo, es utilizar la nueva stretch provision, por ejemplo, para cortar al problemático e inédito Royce White y ahorrarse 0.65 millones. En definitiva, los Rockets tienen la flexibilidad suficiente para ofrecer el máximo a Dwight, aunque están a un par de movimientos de poder hacerlo.


Otro equipo con interés real es Dallas, y sobre todo, al parecer, en Chris Paul. La situación en los Mavericks depende de la decisión de dos jugadores, que pueden elegir si renuevan el contrato de forma unilateral para la próxima temporada: OJ Mayo por 4.2 millones, y Shawn Marion por 9.3. La lógica dice que, en teoría, el primero no renovará, y el segundo si va a hacerlo. En este caso, Dallas tendría cinco jugadores y una elección del Draft bajo contrato y 16.7 millones, si el tope está en 58.5, de espacio, un par de ellos por debajo del máximo que podría recibir Paul.

Los Mavs podrían generar esa diferencia inmediatamente cortando a Marion con la stretch provision (ahorrarían 5.7 millones), o* encontrando a alguien que se lleve a Cunningham y su primera ronda del Draft, o a Carter y su último año de contrato. Por tanto, aunque con algún movimiento necesario, y a costa también de haber llenado el espacio con muy pocos jugadores, los Mavericks tienen en sus manos crear el suficiente espacio salarial para tentar a CP3.

*Corregido, los Mavs no pueden utilizar la «stretch provision» con Marion, por ser un contrato firmado bajo el anterior convenio.


Y finalmente, como siempre, hay rumores de que los Lakers podrían renovar a Howard, mantener a Kobe y Gasol, traer a Chris Paul y firmar a traspasar a Morris y Goudelock por David West, Al Jefferson, LeBron James o el toro de Osborne. Para no excedernos con el análisis, lo comentamos con una imagen.