Vuelve Lentejita

Uno de los más grandes mitos de la NBA moderna, Lentejita Boykins vuelve a estar con nosotros…

Mide 1.65, es decir, una persona normal, muy normal y si encima añadimos que tiene ya 35 tacos, es una persona más que normal, ahora bien, si os decimos que esta persona ha jugado ya 644 partidos de NBA, 34 de ellos de titular y siempre ofreciendo cosas, entonces es cuando empezamos a llevarnos las manos a la cabeza y a exclamar cosas raras,… pero es él Earl Lentejita Boykins.

Ayer mismo se daba la noticia de que los Rockets se hacían con Boykins y éste, sólo 45 minutos antes de empezar se presentaba en el vestuario de Houston presentándose ante sus nuevos compañeros. Boykis que el año pasado con Bucks tuvo unos muy buenos números, se encontraba sin equipo y Rockets fue a llamarle debido al chasco de Fisher y a la lesión de Kyle Lowry.

Con lo cual se va a meter como base suplente por detrás de Dragic jugando bastante tiempo y haciendo las delicias de mucha gente. De hecho ayer Lentejita ya demostró lo jugón que es en el partido contra Kings donde jugó 22 minutos con 10 puntos, 5 asistencias y 1 rebote, lo dicho, ha vuelto Lentejita!!!!

Lin Lin Lin Lin

Jeremy Shu-How Lin o Jeremy Lin a secas. Ese es el nombre, ese es el hombre más querido en la capital del mundo ahora mismo. Lin, shophomore de 2o año procedente de la rara (en temas de basket) Universidad de Harvard, no entró en el draft y ahora mismo en sus únicos 3 partidos como titular, lleva números de mega estrella.

Lin entró como pocos entran en la liga, sin draft, sin hacer ruido, pero con cierta aureola de jugón. El pasado verano, el de 2010, en los workouts con Golden State, todo el mundo esta pendiente de él, pendiente de ese joven asiático, descarado como él sólo, con buen tiro y buena visión de juego. Warriors al final le firmó contrato para dos años, les convenció y además era un jugador que se iba a acostumbrar bien al ritmo de Ellis y Curry, es decir, un juego dinámico, rápido, atractivo para el espectador… y además a la comunidad asiática le gustaría el tema… aunque Lin es nacido en LA… Nike vio filón y también le firmó contrato. Era el sueño de todo chico, era el producto de toda marca…

Pero pronto se vio que Lin iba a ser un ‘deshecho’ más, apenas tuvo minutos y varias veces fue mandado a los Reno Bighorns, el equipo de la D-League asociado a los Warriors, se estaba acabando el sueño? Todo podía ir a peor…

Llegamos al lockout, Lin sigue en Warriors pero justo el primer día de Training Camp, ya con el lockout solucionado, los Warriors lo cortan para liberar algo de salario… y su boom se iba por el mismo sitio por el que llegó. Llegan los Rockets y hace el training camp con ellos, iba a ser su segunda oportunidad dentro de un equipo cuya comunidad asiática estaba más que establecida después del paso de Yao Ming por Houston, pero justo el día de Nochebuena, un día antes de empezar el show, los Rockets se hacen con Samuel Dalembert y para liberar ficha, Lin de nuevo es cortado…

Se queda sin equipo, olvidado, uno más en esa infinita lista de jugadores que prometen pero se quedan a mitad de camino. En NY, con un GRAN problema de bases, se van quedando sin casi nadie y viendo como Bibby no es ya nada… Piensan en Lin y el 27 de diciembre entra a formar parte de la franquicia de la gran manzana, pero se le asigna rápidamente de nuevo a la D-League… otro paso atrás?

Ni Baron Davis, ni Toney Douglas, ni Iman Shumpert, ni muchísimo menos Mike Bibby parece que sean del agrado de D’Antoni y esto junto a las lesiones y ausencias de Amaré y Melo, hacen que Knicks llamen a Lin… y aquí todo cambia.

Empieza a jugar sus minutos, minutos de la basura casi siempre, pero el pasado 4 de febrero frente a los Nets, D’Antoni la de 36 minutos y Lin hace 25 ptos y 7 asistencias, se desata la locura… sobre todo en su forma de jugar frente a uno de los grandes como es Deron Williams que se ve totalmente superado por este joven desconocido de Harvard.

Dos días más tarde, llega Devin Harris y sus Jazz… 28 puntos y 8 asistencias… de nuevo locura en unos Knicks que iban algo (por no decir muy) a la deriva… El MSG se empieza a rendir a los pies de Lin y sin duda es el nuevo ídolo. Los Knicks lo empiezan a usar como imagen de la franquicia en sus promos y llega el partido contra los Wizards, el primero fuera, John Wall enfrente y primer doble doble, 23 puntos y 10 asistencias… con humillación incluida al propio Wall… empieza a no ser flor de un día.

 

Pero anoche fue el summun, lo máximo. En el partido más esperado en NY, el duelo contra Lakers, donde todo el MSG y casi toda la ciudad se engalana, Lin demuestra que con esfuerzo y perseverancia (y tal vez algo de suerte) se puede llegar a casi todo. 38 puntos, 7 asistencias, 4 rebotes y el Madison a sus pies.

Hoy todo el mundo habla de Linsanity, de Emperor Lin, de LINVP… de todo con esas 3 letras que tanto estamos oyendo… Ahora falta ver si quedará todo en un sueño, un sueño de una de las franquicias a las que les gusta más este tipo de cosas… y sobre todo, queda la gran pregunta… qué pasará cuando vuelva Melo, Amaré y sobre todo Culopollo Davis?

Lin, Lin, Lin…

El no trade

Anoche, ya algo tarde, nos acostábamos con la idea en la cabeza de que algo gordo se estaba cociendo en la NBA, más concretamente entre Lakers, Hornets y Rockets, un trade que mandaba a Chris Paul a Lakers, a Gasol a Rockets y a Odom, Scola, Martin y Dragic a los Hornets pero cuando todo estaba hecho, apareció él, David Stern.

La NBA o lo que es lo mismo David Stern había vetado el trade, ya realizado, por motivos baloncestísticos y dejaba a todo el mundo en su sitio, a partir de este momento La Caja de Pandora se había abierto.

David Stern decía que motivos de índole baloncestística había hecho que se vetara el trade, que luego analizaremos…, pero la verdad que hay detrás es mucho más tenebrosa y maquiavélica. Lakers con este traspaso iba a dejar de pagar bastante dinero por el tema de la Luxury Tax, dinero el cual va al resto de franquicias, los propietarios eso no les ha hecho ni pizca de gracia, así que han puesto el grito en el cielo para que eso no sucediera. Luego tenemos los equipos que le da igual la pasta, los poderosos, que vistos el panorama han dicho que no, que no, pero estos más pensando en ver a Paul de dorado y purpura… La verdad en todo esto? poca gente la sabe, para que nos vamos a engañar, pero el Lockout tiene mucho que ver ya que se han esgrimido razones de mercados pequeños, de siempre pasa lo mismo y demás para justificar una dictadura y una imposición de otra época.

Uno de los grandes factores es la situación de los Hornets, que actualmente son propiedad de la propia NBA, es decir, los propietarios de todos los equipos de la liga, algo que es impensable por estas tierras, pero que en USA no es una situación extraña. Esto hace que claro, pueden vetar el trade y efectivamente, si no les viene bien o simplemente no les gusta, dicen que no y santas pascuas, de ahí la clave de que la NBA (David Stern) haya vetado el traspaso. Con el consecuente papelón por parte de los GM de los 3 equipos que se tienen que comer jugadores que ya estaban traspasados… todo muy divertido como veis.

Pero analizando el trade y como buen lacustre que soy, me gusta y no me gusta y me explico… Lakers recibe uno de los mejores bases de la liga sin duda, pero dar Odom + Gasol es un lastre brutal de cara al juego interior, que se quedaría a expensas de Bynum y ojo, que yo soy totalmente defensor de anteponer a Bynum antes que a Gasol, pero claro, con Odom jugando de 4. Sin Odom Lakers está cojo en el juego interior… eso o había algo por detrás oculto, es decir, otro movimiento no se si para traer a Howard, que ya sería seguro por Bynum (el único traspaso que haría yo por el 17 Laker…) con lo cual nos quedaríamos con el sueño de Kobe + Paul + Howard, pero sin juego interior… tal y como le pasa a Howard en los Magic… mal incluir a Odom… Lakers creo que pierde más que gana… pero el impacto que puede hacer Paul en Lakeres puede ser tremendo…

Por parte de Rockets, se llevan a Gasol, un All-Star, pero dan a su mejor jugador dentro, Scola. Otra cosa hubiera sido si hubieran podido juntar a ambos, lo cual sería más que importante haciendo de Houston uno de los mejores y más inteligentes juegos interiores de toda la liga. Por otra parte las bajas de Martin y Dragic son anecdotas, aunque el balcánico acabó el año pasado con buenos números. Eso sí, con esto podrían ir a por Nene… y uno Gasol + Nene también sería muy interesante…

Y finalmente los Hornets. Qué parecen los grandes derrotados por la perdida de su estrella, personalmente son los grandes beneficiados de todo el trade. Juego interior más que bueno con Odom, Scola, West y Okafor que ya está en plantilla. Llega Dragic, un buen base junto a jugadores como Ariza, Bellinelli…

Pero nada de esto será realidad, ya que David ‘Bananero’ Stern ha decidido que no le da la gana, así sin más, estableciendo un precedente que hace que a partir de este momento ningún trade sea seguro hasta que el nuevo general manager de toda la NBA le apetezca. Es decir, tal vez este post nunca salga y no lo leáis porque claro, nos lo pueden vetar… quien sabe…

PD: Y no hablo de la carta de Gilbert, por no perder el tiempo…

ACTUALIZACIÓN:
Adjuntamos aqui el comunicado oficial de David Stern al respecto… no tiene desperdicio…
NEW YORK, December 9, 2011 – In response to inquiries, NBA Commissioner David Stern released the following statement: “Since the NBA purchased the New Orleans Hornets, final responsibility for significant management decisions lies with the Commissioner’s Office in consultation with team chairman Jac Sperling. All decisions are made on the basis of what is in the best interests of the Hornets. In the case of the trade proposal that was made to the Hornets for Chris Paul, we decided, free from the influence of other NBA owners, that the team was better served with Chris in a Hornets uniform than by the outcome of the terms of that trade.”

Un jugador de otra época

Desde que en Charles Barkley cogiera 33 rebotes en el partido inaugural de la temporada 96/97, su primer partido oficial con los Houston Rockets, en la cancha del equipo que le acababa de traspasar, los Phoenix Suns, nadie había vuelto a coger 30 o más rebotes en un partido.

Desde que Moses Malone, también con Houston, le colgara 32 puntos y 38 rebotes a los Supersonics de Seattle en 1982, nadie había logrado acompañar las 30 capturas con 30 puntos o más.

Y el hito que vivimos anoche en el Target Center de Minneapolis, podría también haber sucedido con un jugador que tuviera enfundada la camiseta de los Rockets. Porque Kevin Love un jugador de otra época, ha empezado jugando, poco, bien poco esta temporada. Kurt Rambis, ese genio que decidió que uno de los equipos más jóvenes y peor construidos de la Liga podría aprender a jugar con el Triángulo de un día para otro, le dio 5 minutos más de juego en la Noche Inaugural a Anthony Tolliver que a él, por su mejor defensa. Con el de ayer, sólo en 3 de 10 partidos (y hubo que esperar hasta el 5º) ha jugado más de 30 minutos, siendo claramente, junto a quizá, un renacido en los dos últimos partidos Michael Beasley, el mejor jugador del equipo, con una gran distancia sobre el resto.

Es por esta situación, que en Houston, que con su GM Daryl Morey al mando no tienen un pelo de tontos, preguntaron por la situación de Love en los Timberwolves. Desde Minnesota, muy educadamente rechazaron el ofrecimiento, y el que también hizo Portland, y dicen que no hay ningún problema. De hecho Love ya es el segundo jugador que más minutos juega del equipo.

Y no deberían tenerlo. Porque Kevin ha cogido tres rebotes más en un partido, que Chris Bosh en los 5 partidos que llevamos de mes de noviembre. Porque los 31 rebotes en una noche son mucho más propios de otras épocas. Finales de los 50 y principios de los 60. La guerra de Bill Russell contra Wilt Chamberlain. La época en la que el (escaso) tamaño de los jugadores, su paupérrima eficiencia anotadora, y el ritmo endiablado hacían que un jugador de 2.03 metros como Neil Johnston pudiera decir que sabía lo que era coger 39 rebotes en un partido de la NBA. O los 206 centímetros de Jerry Lucas bastaban para coger 40.

Y Kevin Love siempre ha sido vieja escuela. En una época en la que los jugadores que entran en la Liga siempre son comparados con el ejemplo más reciente, el nombre de Love siempre estuvo asociado a Wes Unseld y a Bill Walton, sobre todo por su recuperación del arte del pase de apertura de contrataque, el outlet pass que por siempre permanecerá asociado a Wes y Bill. Pero el «Gran Pelirrojo» es la comparación más evidente. En primer lugar, por lo poco habitual de las comparaciones interraciales, y también porque los dos salieron desde UCLA, ese campus a escasos 10 minutos de las playas de Santa Mónica donde Kevin nació.

Aunque sus números de ayer tengan algo de posible aberración estadística, con su parte de explicación, ya que los Knicks sólo dispusieron 26 minutos de un Amar’e Stoudemire con problemas de faltas, Ronny Turiaf no jugó por una distensión en su rodilla izquierda, y sus insignes compañeros (Milicic, Beasley, Tolliver, Pekovic y compañía) no se van a matar por quitarle rebotes, llegó al partido de ayer siendo ya el mejor reboteador por minuto jugado esta temporada, y con los 31 de ayer no habrá hecho más que aumentar su ventaja con Reggie Evans. Y aún tenemos recientes además, los 24 rebotes y el excelente partido que cuajó en el Staples contra unos Lakers a los que hicieron sudar más de la cuenta.

No sabemos si en Memphis se tirarán de los pelos por cambiarlo por O.J. Mayo (y por privarnos a todos de la hilaridad de una alineación Gay–Love–Gasol) porque con Marc y Randolph los Grizzlies no se pueden quejar de juego interior, pero lo que sí es seguro es que los Timberwolves sí que se arrepentirían. Por eso, más les vale tener contento a este hombre, que lo único que pide por el momento es lo que merece, jugar y ser importante. Porque además, puede ser la mejor y casi única razón que tiene Ricky Rubio para cambiar Barcelona por las Ciudades Gemelas.