PO Desde El Sofá (IX): Muere otro día

Pantallazo-72

Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Los Rockets ganaron el primero de los tres partidos que necesitan conquistar para seguir vivos, pero Portland no se lo puso fácil, y volvieron a demostrar que la igualdad es máxima, y el nivel muy parejo.

Pese a que Houston empezó peleón, con una gran energía, y manejaron una ventaja cómoda durante buena parte del partido, los Blazers, anoche especialmente acertados desde el exterior, fueron acercándose poco a poco. Muy atrás quedaban ya las contras que Parsons finalizaba colgado del aro, o las posesiones sucesivas en las que Dwight anotaba una y otra vez en el poste bajo: según se fue alargando el partido, fue cundiendo el cansancio en Houston, y el pesimismo en el público. Pero cuando más confundidos se vieron los Rockets, con Portland a una posesión de distancia, Harden metió 5 puntos seguidos a 4 minutos del final (los primeros para él en la segunda parte), y los Blazers ya no volverían a anotar.

Pese a los 25 puntos por partido que está promediando, no está siendo esta la serie de James Harden, con acierto desigual y su defensa despistada, pero ayer fue el anotador de los puntos clave, y tiene dos oportunidades más para redimirse. Él tiene una grandísima culpa de que los tres jugadores de perímetro de los Blazers anoche se combinaran para anotar 68 puntos en 51 posesiones (con Wesley Matthews como mayor anotador del partido), y de haber acertado algo más LaMarcus Aldridge (sólo 8 puntos anoche, tras jugar solamente medio primer cuarto por problema de faltas), ya estarían pescando en Houston.

Pero la realidad es lo que cuenta, y en ella, Houston vive para ver otro día. Con Beverley disminuido por los problemas físicos que está atravesando, y una fiebre traicionera que lo tuvo en el hospital pegado al gotero (aún así jugó 20 minutitos), y con Troy Daniels, que, pese a cumplir con su papel de salir y estirar el campo, no va a ser el héroe todos los días, los Rockets necesitaban a alguien más, y se encontraron con muy buenos minutos de Jeremy Lin, que acertó anotando y alimentando a Asik cuando estuvo en cancha, y estuvo muy activo en las líneas de pase, incomodando la circulación de Portland, que siempre que lograba mover la pelota sin perderla solía acabar encontrando un despiste que atacar, y transformar en buena acción.

Por los Rockets, aunque habría que destacar a Matthews (en un enfrentamiento muy favorable para él, todo sea dicho), Robin Lopez fue la otra sorpresa positiva. Hizo lo que pudo ante Howard, que fue bastante, cargó bien el rebote ofensivo, y finalizó cuando se lo encargaron. Uno de los motivos del éxito de Portland es que los cinco titulares pueden anotar, y no es posible esconder ningún defensor en ellos. Los Rockets lo han intentado alguna vez incluso con Harden, pero cuando el pívot de los Blazers es asertivo, hace pagar al rival las faltas de atención.

Un detalle, es que el partido fue de más a menos, y puede tener explicación. En una serie con tres prórrogas, sólo 16 jugadores, 8 por cada equipo, aparecieron en pista hasta el último minuto, que bien puede ser el único que ha tenido de relleno esta serie. Francisco GarciaOmri Casspi, Joel Freeland y CJ McCollum han desaparecido de las rotaciones, y si hubiera dos partidos más con un ritmo semejante, no habría que descartar que McHale y Stotts tuvieran que tirar de ellos.

El 6º se jugará en la noche del viernes, y yo no me lo perdería por nada del mundo. Bueno, supongo que si me entrara un cólico nefrítico, no tendría más remedio que no verlo, pero sabéis lo que quiero decir. Imprescindible.

El sofi del día: El parche que los jugadores de los Blazers llevaban en la camiseta para honrar la memoria del Dr.Jack Ramsay. Esa parte de la Historia de este deporte, perdida en medio del Sterlingate. Descanse en paz. Y vosotros, leed “The Breaks of the Game” en cuanto podáis.