Una de las grandes atracciones en los últimos años está en ver las nuevas equipaciones que van a lucir los equipos en tan señalado día. Además adidas, como se venía rumoreando, ha decidido usar las mangas, pero además, han metido logos grandotes… lo cual nos gusta.
La verdad es que por la red se está escuchando y leyendo de todo acerca de las camisetas, pero la verdad es que a nosotros nos gustan. En La Crónica Desde El Sofá, siempre estamos en esa delgada linea que si la pasas estás en lo hortera, así que creo que estas camisetas están ahí. Somos muy fans de las camisetas de los 90 y el hecho que se haya decidido poner logos grandes delante, hace que nos ponga mucho. En cambio, el tono gris de todos los logos, le quita claramente puntos. En mi opinión personal, estas mismas camisetas con los logos a todo color, es decir, cada logo tal cual como es, hubieran sido tremendamente más molonas, pero bueno que se le va a hacer…
Otra cosa a destacar es la ausencia de los números en la parte frontal, esta vez figuran en la manga (y en la espalda claro) un movimiento extraño la verdad, pero como apuntábamos, no deja de ser otro experimento de cara a…publicidad? quién sabe…
Nuestra favorita sin duda es la de los Nets. aunque a destacar también Warriors, Spurs o la propia de los Bulls. Aquí puedes verlas todas en la web de la NBA y en la tienda.
Aquellos que ya tengan una edad y aquellos que no, recordaréis las retransmisiones de Pressing Catch en aquellas mañanas de sábado en Tele 5. Allí, a parte de hacer muchas cosas, una de ellas eran los combates con El Cinturón de Campeón en juego, eran grandes eventos, grandes ocasiones y la premisa era clara, si ganas al que tiene El Cinturón, tú te lo quedas y eres el nuevo campeón.
Con esta filosofía y desde el grupo de NBA de Reddit, se ha creado el NBA Championship Belt, o lo que es lo mismo, el cinturón de Campeón de la NBA. Como en el Pressing Catch, aquí el tema es sencillo, empieza la temporada con el cinturón en posesión del anterior campeón de la NBA, el primero que le gane, se lo queda y así vamos jugando.
En esta temporada Miami empezó con The Belt, pero sólo lo tuvo un partido, hasta que los Sixers pusieran patas arriba la NBA con su inicio de temporada y se lo arrebatará. Los de Phila y bajo el embrujo de Iverson, han tenido el cinturón durante 3 partidos hasta que llegaron los Warriors y les bajaron de la nube. Los de Oakland son los actuales poseedores de The Belt, que además ya lo han defendido en una ocasión frente a los Wolves, la próxima batalla por The Belt será este viernes, cuando los Warriors se enfrente a los Spurs.
La idea es tremenda, nos encanta aquí en La Crónica y creemos que en poco tiempo, seguro que la NBA hace algo al respecto, ya que es sencillamente genial para tener un incentivo más en los partidos. La gente de Reddit ya ha creado la página oficial del NBA Championship Belt, Twitter y hasta logo oficial.
La web es una auténtica barbaridad, con todos los datos de las últimas temporadas y todo lo que necesitáis para seguir esta LUCHA TITÁNICA!! por un título honorífico e inventado por los fans, pero, molón a más no poder.
Ahora sólo falta esperar como va desarrollándose el torneo y ver quien finalmente se lleva El Cinturón de Campeón de la Temporada Regular de la NBA.
Recuerda que puedes hacerte con esta previa (y todas las de la temporada, juntas, en PDF) en La Primera (y quizás última) Mega Guía de La Crónica Desde El Sofá para la temporada 13/14. Es totalmente gratuita, tan sólo os pedimos que hagáis una mención por Twitter o compartirla por Facebook mediante este botón:
O si insistís, no os vamos a decir que no tampoco, podéis comprárnosla sin tener que poner tuits ni likes…
Golden State volvió a los Playoffs por segunda vez en casi dos décadas… ¡y qué vuelta! Como en la última vez, hasta salieron victoriosos de la primera ronda. Absolutamente letales desde el perímetro, de forma más disimulada los Warriors también tuvieron su primera buena defensa en no se sabe cuántos años y cerraron el rebote defensivo, y todo esto lo lograron, sorprendentemente, sin mucha presencia hasta la recta final de Andrew Bogut.
Uno de los equipos más divertidos para ver y disfrutar, con un jugador tan excitante como Steph Curry, los de Marc Jackson quieren llegar aún más lejos este año, apostando fuerte por Andre Iguodala, y si la salud les respeta, este año deberían ser aún más. 6 jugadores de menos de 25 años, y sólo David Lee con los 30 cumplidos dentro del núcleo del equipo, lo de que este equipo va a hacer mucho ruido, suena a tópico, pero en su caso no podría ser más cierto. Hasta su rabiosa afición cumple con ello.
Radiografía de los Warriors
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En la radiografía intentamos recoger una amplia información estadística de cómo funcionó cada equipo el año pasado, en ataque y en defensa, comparando en que percentil (porcentaje de equipos mejor/peor que ellos) se encuentran respecto al resto de la Liga.
¿Pequeños o grandes?
Cuando David Lee se lesionó en el primer partido de Playoffs, las opciones de los Warriors parecían desaparecer. Golden State acabaría perdiendo el partido (el Andre Miller Game), pero ganaron el siguiente, y el resto ya lo conocemos: destrozaron las opciones y el proyecto de los Nuggets y metieron algo de miedo en el cuerpo a los casi campeones Spurs.
El excelente nivel de los Warriors en general, y Harrison Barnes en particular, abría el debate sobre si esta temporada el equipo debería tener un juego interior tradicional, o la versión de small-ball que tan bien les funcionó en las eliminatorias por el título. Y la llegada de Andre Iguodala estira aún más la discusión, porque podría significar que Barnes, tras ser titular en todos los partidos en su año de novato, y dar la talla, pierda su condición si no pasa al puesto de 4, y si no es él, Klay Thompson, que no ha hecho nada malo para merecer que le sienten.
Yo creo que la buena actuación del equipo en la post-temporada tiene más que ver con un Bogut en condiciones (hasta que duró) que con el cambio de paradigma del equipo. Los quintetos con la pareja Bogut–Lee también fueron bastante buenos, 3.7 posesiones por 100 mejores que el rival, y con la habilidad de Lee como tirador y pasador desde el poste alto, y la cantidad de tiro exterior de los Warriors, no es un equipo que tenga problemas de espaciado si juega con dos grandotes. De hecho, son de los que más trabajan los bloqueos indirectos, y les viene bien tener jugadores capaces de poner buenas pantallas. Yo mantendría a esta pareja, y aprovecharía la versatilidad de Iguodala, Thompson y Curry y las lesiones que vayan apareciendo en el quinteto para hacer sitio y dar minutos a Barnes (o Klay).
Pero hay otra cosa que hay que tener en cuenta: el small-ball que funcionó la pasada temporada fue con Andrew Bogut, no con David Lee. Y tras jugar sólo 786 minutos en 32 partidos, el aussie es el candidato número 1 a caer, y no se puede contar con él como titular fijo para todo el año.
Con Iguodala reforzando la defensa exterior, y teniendo en cuenta que semejante quinteto podría ganar un intercambio de golpes a muchos puntos la mayoría de las noches, si no está Bogut, y a falta de otras opciones (Jermaine O’Neal y Kuzmic son los dos pívots sanos reserva), tendrán que jugársela con Lee de pívot, y su reputación como bastión en la última línea de defensa es de hazmerreír. El año pasado pasó algo de tiempo en la posición (de hecho ha habido momentos en su carrera en la que ha sido habitual), pero siempre ha hecho pareja con jugadores, que aún pequeños en tamaño, son convencionales en la forma, como Landry o Green (sólo 32 minutos con Barnes, dúo prácticamente inédito).
Así que este año seguramente veremos unos Warriors con dos identidades de forma forzosa, y si logran manejar la bipolaridad quizá tengan la oportunidad de utilizar ambas versiones como más les convenga, en función del rival y el momento, y no sólo de la salud y la obligación.
JUGÓN
Steph Curry fue una de las revelaciones de la Liga en su cuarto año en la Liga, y barrió el récord de triples en la Regular y en una ronda de Playoffs de 6 partidos, ofreciéndonos la que es, con muy poquita discusión, la mejor temporada que jamás ha hecho un jugador en la NBA respecto al tiro lejano.
Nunca acabó un curso baloncestístico con menos de un 43.7% en triples, pero este año lo ha llevado a otro nivel, alcanzando el 45.3, mientras pasaba de 5 intentos por cada 36 minutos a 7.2. Nadie en la Historia de la NBA había superado el 45% en 7 lanzamientos por 36, salvo Steve Novak, que es un jugador que tira tras pase, y ya es segundo en porcentaje en la lista histórica, tras el mismísimo Steve Kerr (y con Nash también por ahí, con lo cual, un consejo: si tienes un hijo, y quieres que te salga tirador, ya sabes cómo llamarle)
Eso sí, guarden el año pasado en el recuerdo, por si no se vuelve a repetir. Para empezar, los Warriors han perdido a un buen aliado para el volumen de lanzamientos de larga distancia de Curry: Jarrett Jack. No es que al jugar sin balón Steph anote mejor, de hecho su porcentaje es ligeramente peor tras pase que tras bote (44.7% vs 45.7%), y con Jack que sin él (44.8% vs. 46%), pero sí tiene más opciones de tiro, pasando de 9.3 intentos por 100 posesiones sin Jarrett, a 11 cuando él estaba en la pista, y estos fueron tras pase con más frecuencia (53.3% de los triples asistidos sin Jack, 67.8% con su presencia)
Ya documentamos en su momento los intentos de los Warriors para liberar a Curry y a su vez, mover el balón por todo el equipo. Steph a veces parece que podría ponerse a tirar en prácticamente cualquier jugada, pero el equipo acabaría siendo previsible, y con ciertas acciones previas, un equipo con tan buenos pasadores puede conseguir aprovechar otras situaciones, como fallos en las rotaciones rivales, antes de encomendarse a él. Además, perseguir a Curry ante bloqueos, algunos de ellos tremendamente contundentes, acaba por agotar a sus rivales en la marca.
Y esto es más fácil de hacer con un base en pista como Jarrett Jack. Su sustituto, que en minutos e importancia, pese a ser muy diferentes, será seguramente Andre Iguodala, es un excelente e infravalorado pasador (entre los que más asistencias da de aquellos que no son bases, y no muy lejos de Jack en números por minuto) pero ya veremos si Mark Jackson lo utiliza de forma parecida y confía en él para subir el balón. La otra posibilidad, que es hacer coincidir con el base que salga desde el banquillo es algo más oscura, si el elegido finalmente es, como parece, Toney Douglas. El hombre que comparte el récord de la franquicia en New York en triples por partido no es tímido a la hora de tirar y seguramente requeriría de una llamada de Lacob a Woody Harrelson, para que le hiciera los numeritos de hipnosis de «Ahora me ves» y se convirtiera en un pasador. También podrían utilizar al novato Nedovic, pero parece demasiada responsabilidad a estas alturas.
Volviendo a Curry, seguir aumentando su acierto desde el perímetro disparó la cantidad de puntos que consigue, del terreno de muy bueno, a la élite directamente, y con más talento a su alrededor, mantuvo la buena tasa de asistencias que tenía el año pasado, durante una temporada completa, reduciendo además el número de pérdidas.
El debate sobre si es un base o no, ya terminó, más que por sus méritos, por la aceptación que finalmente ha generado la llegada de jugadores con similares características en los últimos años, pero por lo bien que juega sin el balón Curry, si la configuración de la plantilla del equipo le acabara poniendo de escolta, no iba a ser ningún problema: lo de las posiciones, y más en su caso, es una cuestión más semántica que práctica.
Así, tras un año en el que no estuvo ni en el All-Star, ni en los All-NBA Team, hay que contar con él en ambos tinglados para este. A ver si no se vuelven a olvidar de él.
Los pipiolos
Ya hemos hablado de como la llegada de Iguodala y la salud de Bogut, podrían mandar a Klay Thompson o Harrison Barnes al banquillo. La decisión será muy dura para Mark Jackson, porque hay motivos para decantarse por cualquiera de los dos.
Las ventajas del primero son la experiencia (un año más de NBA y otro de NCAA, y muchos más minutos decisivos e igualados a las espaldas), el tiro de tres (volvió a meter más del 40% de los triples, siendo 3º en la Liga este año en intentos), la posibilidad de jugar de escolta/alero y combinar mejor con Iggy (HB es más bien alero/ala-pívot), la creatividad en los bloqueos directos (sobre todo para sí mismo), y el pase (que enlaza algo con lo anterior… y tampoco es para echar cohetes en su caso).
El segundo gana en potencial, tamaño, capacidad atlética, agresividad, rebote (aunque se esperaba algo más de él) y defensa.
Y luego tenemos empate técnico en aparente durabilidad (Thompson ha jugado todos los partidos desde que llegó a la NBA, Barnes sólo faltó en uno) y juventud (dos años le saca Klay a Harrison, pero los dos son unos chavales). Quizá por respetar el orden de llegada, y por todo lo que aporta sin balón (recordemos, ¡211 triples el año pasado!), Thompson parece que parte con ventaja, pero de entrada, en el primer partido de pretemporada, aunque Mark Jackson dijera que son simplemente pruebas, empezó Barnes.
Habrá que ver qué ocurre porque Thompson no pareció progresar demasiado el pasado año (de hecho, con un menor rol por más minutos de Curry, produjo algo menos) y Barnes fue de menos a más, jugando mejor que él en los Playoffs. Aunque a un jugador secundario, lo mejor que puedes pedirle es que estire el campo a base de triples, y en eso Klay es fantástico, a Harrison también hay que respetarlo, y casa bien con Iguodala, que es uno de los mejores pasadores en las alas NBA, y fue el 10º jugador que más asistencias por partido cerca del aro dio. En parte es producto de las salidas a la contra de Denver, pero Iggy (perdón) sabe buscar a sus compañeros por encima del aro, y en un libreto tan maduro y creativo como el de Jackson, Barnes también se puede hinchar a cogerle la puerta de atrás a media Liga.
Iremos viendo como avanza la situación durante la temporada si es necesario, porque es una de las batallas por puesto más interesantes de la Liga. En otros equipos, muchas de estas peleas no tienen tanta relevancia porque son jugadores de perfil más bajo, o porque los suplentes de inicio lo son por otros motivos, y seguramente acaben los partidos. Pero en este caso, no es sólo quién empieza, también está en duda y juego quién acaba.
Lee on D
Si partimos de que veremos a Lee jugando de pívot cuando Bogut falte (esperemos que no, pero en fin… ya sabéis), sus contribuciones defensivas cobran relevancia. El gráfico que coloca a Davidcomo peor defensor interior de la Liga ya se ha hecho famoso (aunque tenga más puntos pintados que muestras, he de añadir, algo que en el fondo, por muy bien que interpoles, es de 1º de Trampas Estadísticas), y hay alguna pista más de futilidad en los números. Por ejemplo, el ránking en Índice Defensivo temporada a temporada de los equipos en los que ha jugado es el siguiente: 26º, 25º, 29º, 23º, 27º, 26º, 27º, y ya este año, 14º.
Pero vamos a proponer una idea revolucionaria… ¿y si David Lee hubiera estado en mal lugar en el momento equivocado? Depués de todo, las muestras que podemos sacar de él en defensa vienen en dos franquicias con problemas endémicos en la defensa, en ocasiones con entrenadores como Mike D’Antoni o Keith Smart, y compañeros de juego interior como McGuire, Radmanovic, Harrington o Randolph y exterior como Ellis, Robinson (dos veces), Jamal Crawford o Duhon.
Veamos números de este año. Los Warriors fueron el mejor equipo de la Liga en el tablero defensivo, y él fue parte importante: el 18º mejor de la Liga, entre aquellos jugadores con más de 1000 minutos la temporada pasada. Con los mismos grupos de 4 compañeros, los Warriors recibían menos puntos con Lee que con Ezeli o Biedrins, y los registros dentro-fuera de pista no difieren mucho comparados con lo de Bogut (sólo 0.3 posesiones por 100 puntos peor). Además, los Warriors la pasada temporada fueron el 7º equipo que menos puntos recibió en la pintura por 100 posesiones, y el tercero que menos encajó en el área restringida, 30 por 100 posesiones (nadie recibió tan pocos tiros como ellos, aunque con el acierto de sus rivales algo superior a la media, undécimo, son terceros en puntos).
Pero si vamos separando estos últimos registros en función de la presencia de David como pívot, la cosa cambia algo. Con Lee en pista los Warriors recibieron 31.6 puntos por 100 posesiones en el área restringida (25.8 sin él), y si reducimos la muestra a aquellos minutos en los que el All-Star jugaba de pívot, la cifra sube a los 35 puntos por 100 posesiones, una de las peores de la Liga.
Si tratamos de dar una opinión más cualitativa, cuando ves jugar a Lee, te encuentras con un jugador activo para salir a defender a los ala-pívots abiertos que tiran de fuera, y poco contundente según la acción se acerca al aro. No es versátil en defensa, y se encuentra en ese limbo en el que están muchos, que hace que sólo defienda bien a jugadores de su mismo tamaño y características, sufriendo contra los jugadores rápidos y más bajos (los cambios en los bloqueos le matan), y contra los fuertes (problema que se agrava cuando está de pívot), pero suple las carencias con inteligencia y ganas.
Si tuviera que dar un veredicto personal, creo que puedes vivir plácidamente con David Lee como tu ala-pívot titular en defensa si la compañía es buena, que no es tan malo como se pinta si está en su sitio y no le fuerzan con desigualdades, pero por el contrario, te crea muchos problemas si es tu 5 y tu única y principal referencia atrás. Si juega de 4, mejor, y eso encima será señal de que Bogut está bien, y los Warriors en este caso tendrán muchas opciones de estar entre los mejores equipos del Oeste. Como pívot, no es sólo lo que él no pueda hacer: habrá que sumar los problemas que podría tener Harrison Barnes jugando por dentro, lo que convertiría a los Warriors en un equipo mucho más desequilibrado.
Y con semejante contrato también a cuestas, tampoco sería muy de extrañar que no acabase la temporada en el equipo, quizá cambiado por un paquete en que los Warriors no reciban otro jugador de su nivel, pero lo compensen con el ahorro, un pívot solvente y defensivo para jugar pequeño cuando no este Bogut, y algo más de profundidad para el banquillo. Sería difícil porque esto es un proyecto pensado en competir ya… pero cosas más raras se han visto.
El mismo eslabón débil
Al igual que el año pasado, gran parte de las aspiraciones y problemas de este equipo pasan por la salud de sus miembros. Con Curry parece que hemos dejado los problemas atrás (crucemos todo lo cruzable), pero a Bogut no sé si alguna vez lo recuperaremos. Como ya dijimos más arriba, sólo apareció en 32 partidos en Temporada Regular y 12 en Playoffs (todos los que jugaron, pero con un descenso progresivo en minutos e importancia según avanzaban las series) y este año volveremos a ver equilibrismos para mantenerle sano, fresco y produciendo a la vez.
De momento las noticias que llegan desde el Training Camp son positivas, no le duele nada, esperan que juegue 30-35 minutos por partido… y si esto fuera a continuar así, sería fantástico, pero aquí no estamos preparados para ser tan optimistas.
Y es una pena, porque si se hubiera mantenido al 100% y no se hubiera quedado sin alguna de sus facultades, el australiano sería uno de los 5 mejores pívots de la Liga, algo que no entra en absoluto en el terreno de la exageración. Su excelente defensa es capaz de sostener a un equipo entero, en rebote es maravilloso y lo entiende como una tarea de equipo, y en ataque es lo suficientemente dinámico pasando y poniendo alguno de los mejores bloqueos que se ven en esta Liga, para compensar la pérdida por el camino del toque elegante cerca de la canasta que tenía, y su justa habilidad para tirar a media distancia. Su porcentaje de tiro libre nunca fue bueno (en torno al 60% en sus primeros años), pero a partir de 2011, tras la terrible caída contra Phoenix que afectó a su codo, se empezó a convertir en un problemón (44.2% en 217 intentos aquel año). Son cosas que no parece que podrá volver a recuperar, y por eso no volverá a ser un pilar de un equipo en ataque, pero sabe hacerse importante con lo que le queda.
Aunque el juego ofensivo de Bogut ha quedado reducido a la mínima expresión, ofrece más que la típica quinta opción de un equipo, sobre todo en las acciones de interacción con los compañeros. Cuando estuvo en pista más de 25 minutos, los Warriors ganaron 11 partidos de 17 en Temporada Regular y 5 de 8 en Playoffs, lo cual no está nada mal.
Esperemos que este año, el número de partidos con él en pista y no de traje, sean muchísimos más.
Cambios en el banquillo
Golden State ha perdido a Carl Landry y Jarrett Jack, parte importante del éxito de los Warriors saliendo desde el banquillo y también cerrando los partidos en la pista, en lo que era, si no recuerdo mal, el equipo que más claramente utilizaba a dos suplentes en esta tarea. Los Warriors les han sustituido por dos jugadores con una reputación más baja como son Marreese Speights y Toney Douglas, pero este año parecen algo más profundos en el resto de la rotación, que el año pasado tuvo prácticamente sólo 8 hombres.
Además de la llegada a la segunda unidad de aquel que se caiga del quinteto cuando estén todos sanos (Thompson o Barnes), continúa Draymond Green, que confirmó en Playoffs que vale para la NBA, Kent Bazemore, está preparado para pasar de toallero de lujo a jugador aprovechable y el prometedor euroNemanja Nedovic también tendrá oportunidades y podrían ayudar a que los Warriors lleguen a los 10 hombres de confianza.
Lo más flojo quizá sea el puesto de pívot, no por capacidad, sino por salud. Ezeli no volverá hasta entrado 2014, y los únicos suplentes del frágil Bogut para empezar la temporada son Jermaine O’Neal, que llega con 35 años y después de tener problemas él mismo durante años y su elección de segunda ronda, Ognjen Kuzmic, una incógnita a este nivel. Si algo le pasara al australiano, seguramente ocurra como el año pasado, que Lee se encarga de la mayoría de los minutos, y aunque el pívot suplente de turno pueda llegar incluso a salir de titular, sólo estará en pista unos 10-15 minutos.
Muchas veces en esto del baloncesto una canasta puede definir el todo o la nada, no hablo de los game winners, hablo de puntos clave en un partido para llevar la balanza hacia un lado u otro. Anoche en el Oracle Arena se vivieron no uno, sino dos de estos momentos clave.
Faltarían poco más de un par de minutos cuando Thompson lanzaba ya un triple casi a la desesperada, ese triple que en caso de haber entrado hubiera metido totalmente a unos Warriors que ya empezaban a agonizar, pero no lo hizo y se salió de dentro. Esta jugada llegaba justo después de un triple brutal de Leonard que ponía el partido 6 arriba para Spurs, en caso de haber entrado, sólo eran 3 a poco menos de 2 minutos.
Pero justo en la jugada después, en el siguiente ataque de Warrios, bloqueo para Curry, triple de nuevo que se volvía a salir del aro, de nuevo otra jugada de esas claves que por excasos centímetros se iba fuera. Para colmo poco después un desaparecido Parker hundía al equipo de Jackson con otro triple…
En estas dos jugadas se fue el partido. Un partido de que nuestro amigo Popovich habia decidio jugarlo a base de defensa, cerrando de nuevo el tiro exterior de Warrios y obligando a tener que atacar el aro.
Nos ha encantado la serie la verdad, pero también os digo que hubiera sido mucho más molona con Lee en pista al 100% y quien sabe si ayer Barnes no hubiera tenido el percance, qué hubiera pasado.
Ahora llega la final del Este. Popovich buscando a Lupita en casa de los ositos, todo muy bonito y una final de conferencia que NOS PONE MUCHO.
El Detalle: Un integrante de La Crónica se compró la camiseta de Curry recientemente, desde ese momento, Warriors no ha ganado…
Creo que todos sabemos que aunque no gana el premio, todos los años el mejor entrenador de la liga es Popovich, es curioso, nadie pone en duda esto, de hecho ya ganó el año pasado… Anoche volvió a demostrar que está por encima de todos.
En los dos anteriores partidos de la serie, habíamos hablado que Spurs había ralentizado el ritmo, para contrarrestar la explosividad de estos Warriors, pues ayer Popovich decidió sorprender y acelerar de nuevo el ritmo, vamos, como están jugando estos Spurs los pasados 2/3 años. Pero no quedó ahí la cosa, de nuevo Green para anular a Curry y evitar sus tiros desde fuera y que se pusiera ON FIRE, conseguido y con ellos Warriors remando siempre contra corriente.
Sólo Jack parecía querer hacer cosas diferentes en los de Oakland, ya que ni Thompson ni Curry parecían en el partido (parece que el tobillo de Steph no está tan bien como nos quieren vender…). Mientras tanto, Oh La La a sus anchas, Duncan dominando en la pintura y Manudo tirando de 3, al ritmo que de nuevo quería Pops.
Jackson, lo intentó que Jefferson, que le dió muy buen resultado el otro día, pero no, hoy no era el día y si Curry o Thompson no tienen el día bueno desde fuera, estos Warriors sufren mucho.
La serie vuelve a La Bahía, habrá que ver si Jackson mueve ficha o seguirá mandando Pops, que anoche se dio el lujazo de sacar al final a McGrady…
El Detalle: Spurs llevan 5 partidos de PO en casa, 5 partidos jugando con el moló/odiado equipaje gris…
Siempre se ha dicho que en PO lo más divertido es ver como poco a poco en una serie se van ajustando detalles, cambios y demás, para en cada partido hacerlo todo más y más igualado.
En este caso, la serie podríamos decir que ha pasado de ir a Ritmo de la Bahía a estar ahora en un Ritmo Lupita, es decir, el amigo Popovich se está saliendo con la suya y ha bajado el ritmo de la serie para moverse en unos guarismos donde los Spurs están más cómodos, pero… no contaba con que Jackson le gusta esto del ajedrez baloncestístico.
Los Warrios es un equipo yeye, es decir, un equipo molón de verlo jugar porque basa casi todo su juego en los tiros exteriores, el día que le entra es todo maravilloso, pero el día que le cierran estas cosas, la cosa se pone más fea. Popovich lo ha visto y su misión de cerrar los tiros de Curry y Thompson cada día está empezando a dar más fruto, primer damnificado, el espectador, partidos de pocos puntos y mucha defensa. Jackson ha dicho: vale, me gusta la idea, pues voy a apretar yo también tu juego exterior y que sea lo que Duncan y Parker quieran.
Así a priori le daríamos siempre las de ganar a los Spurs, pero como pasó anoche, Warriors es un equipo joven y con ganas de comerse el mundo. Ahí surgió la figura de Barnes, que ayer se hizo muy grande para unos Spurs que finalmente dejaron escapar la oportunidad de ponerse 3-1 en la prorroga.
En su día dijimos que esta serie iba a ser molona, y de momento van 2-2 y de 4 partidos hemos tenido ya 3 prorrogas (2 + 1), así que a nadie le extrañe que lo mejor esté por venir, quien sabe por que lado: un partido de 60 ptos de Curry, un triple doble brutal de Parker, una actuación a lo principios de siglo de Duncan… van a pasar muuuuuchas cosas todavía.
El Detalle: Ayer Popovich se quedó con el mismo quinteto del 3er partido, en los 3 anteriores partidos de la serie, había cambiado fichas…
Más emoción, imposible. Las cuatro semifinales de Conferencia están empatadas a uno y mientras que en el Este los favoritos comenzaron con un desliz, y en el segundo partido sacaron el martillo pilón, en el Oeste, Oklahoma City y San Antonio empezaron con victorias por los pelos, seguidas de un par de derrotas convincentes.
Incrédulo y escéptico como es uno, cuesta creerse mucho la historia de los Warriors, con su All-Star (al que nombraron, vamos) lesionado y con novatos haciendo de lugartenientes. Es un desafío absoluto a la Historia de este deporte. Una afrenta a todo lo que creíamos saber y conocer. Y por momentos así, supongo, que es por lo que nos gusta tanto esto.
Hasta con un partido discreto de Curry, que parecía camino de empezar una noche irrepetible, cuando acertó con dos triples en las primeras posesiones del partido, les bastó. Ayudó que Steph le pasara los superpoderes a Klay Thompson, que metió 29 puntos en la primera parte, y con 8 triples, se quedó a uno de igualar el récord en Playoffs que comparten cuatro jugadores.
Perdiendo de 19 en el descanso tras la explosión del otro 50% de los Splash Brothers, Popovich hizo pequeño al equipo, sacando de inicio a Neal por Bonner, y se mantuvo sin juntar a dos hombres altos en pista durante toda la segunda parte, salvo por un par de minutos, después de no haberlo hecho apenas nada en la primera. El partido que abría la serie lo remontaron sólo con Diaw, y a lo largo de dos encuentros ya acumulan un +13 con un sólo jugador interior, y -20 con dos.
Aunque el cambio táctico hizo que se acercaran disimuladamente, esta vez, a diferencia de las anteriores en las que los Warriors han pasado apuros, no se dejaron empatar. San Antonio llegó a ponerse a 6 de diferencia un par de veces, pero Golden State contestó con autoridad. La primera fue con un tiro a media distancia de Tony Parker con 7 minutos todavía por delante, respondido de inmediato por un triple de Draymond Green que silenció por completo un AT&T Center que rompía en júbilo segundos antes, y la segunda, una canasta de tres de Manu en una posición simétrica a aquella desde la que ganó el primer partido a falta de 4:23, que compensó Curry, sin pensarlo, en la siguiente posesión, en una valiente penetración.
San Antonio se pasó cuatro minutos enteros sin anotar, y Popovich tiraba la toalla con McGrady y el resto del final del banquillo, a falta de un minuto perdiendo de 10.
Después de que los Warriors rompieran esa racha de chorrocientos años sin ganar en San Antonio, ahora les toca a ellos ir a Oakland, donde sólo han perdido un partido de Playoffs en 19 años (que se hayan jugado sólo ocho, algo tiene que ver). Y bromas aparte, el ambiente del Oracle va a ser una auténtica locura, y podría jugarle una mala pasada a un equipo que va a llegar allí cargado de dudas.
San Antonio tiene el consuelo de pensar que están por debajo de su nivel, y que a los Warriors no le podrían estar saliendo mejor las cosas, y el equilibrio del balancín debería volver hacia ellos. Pero, ¿y si Parker no arranca? ¿Podrá Duncan imponerse a un genialísimo Bogut con lo lejos que parece eso ahora? ¿Tiene este equipo recursos para reponerse a un partido horrible en el tiro como el de anoche frente a Golden State? El margen de error, cada vez más pequeño.
El detalle: Esta noche no habrá ningún partido, y el orden de las series cambia mañana: el viernes están programados los mismos equipos que anoche (Spurs-Warriors, Heat-Bulls) y los que jugaron el martes tendrán el tercer partido el sábado.
Llegamos tal vez un poco tarde la verdad, ya que anoche se jugaron los dos primeros partidos de las semifinales de conferencia, pero, no os vais a quedar sin un mínimo análisis de como vemos estos 4 enfrentamientos que tienen bastante buena pinta, vamos allá!
Miami Heat v Chicago Bulls
Aquí encontramos 2 grandes factores, los Heat llevan mucho tiempo a la bartola esperando, mientras que los Bulls han sido el último equipo en dejar de jugar la primera ronda. Además, tenemos a unos Bulls donde Belinelli tiene papel de jugador franquicia, bueno, casi, pero con esto ya estamos haciendo ver que Chicago se encuentra muy lastrado por las lesiones.
Aún así, hay un factor muy divertido en la serie: el juego interior de Bulls. Boozer y Noah pueden ser una amenaza para el lado ‘débil’ de los Heat, sobre todo en temas defensivos. Noah se ha recuperado más que bien de sus molestias y ya en el séptimo partido de la serie contra Nets demostró que puede hacer unos números tremendo y más que números, una aportación brutal. Va ser divertido ver como los CuLebron Boys pueden afrontar esto.
Por parte de Miami, pues lo de siempre, ataques centrados en el MVP y a apretar en defensa al máximo. Creo sinceramente que Wade va a ser clave en esta serie, ya que no es lo mismo enfrentarte a Hinrich, que a más que probablemente Nate Robinson…
Lo dicho, va a ser una serie divertida.
New York Knicks v Indiana Pacers
Justo hoy ya hemos hablado de la serie, pero sinceramente el partido fue tal cual lo que pensábamos, es decir, por una parte NY centrado todo en Melo, mientras que Pacers haciendo su juego centrado en que todo el mundo aporte, a lo Spurs vamos.
Esta va a ser una serie que tiene una pinta de irse a 6/7 partidos que tira para atrás, con mucho que competir aún y eso que Indiana ya ha recuperado el factor cancha, pero aún así, como buen equipo irregular, hará alguna de las suyas y Knicks lo aprovecharán.
Va a ser divertido ver los ajustes de Woodson después de lo visto en el primer partido en el MSG. En Indiana creo que todo seguirá igual, West y George campando a sus anchas y Hibbert defendiendo e imponiendo sus cm…
Oklahoma City Thunder v Memphis Grizzlies
Otra serie que ya ha empezado y que está corroborando lo que apuntaba. A Thunder se le ve que necesita a Westbrook como el comer, por mucho que diga la gente que juega mejor sin él, esto no es cierto. Contra Houston ya pasó más apurado de lo que la serie dice, hay que ver los partidos y los resultados para comprobar que todo estuvo más igualado de lo que parece. Pero los Grizzlies no son los Rockets.
Aunque Jackson quiere hacer de Westbrook (este papel lo hará Martin, que también tiene que hacer de Harden…wops!), no nos equivoquemos, no lo es y además de largo, con lo cual Durant tiene que tirar del equipo e irse a cifras Koberianas para sacar el partido. Ahora más que nunca los Thunder se parecen muy mucho a los Lakers, es decir, un buen juego interior, pero donde un jugador tiene que tirarse 20/30 tiros por partido para llegar a anotaciones altas y ganar. El llamado Kobe…Durantsistema.
Otra serie larga.
San Antonio Spurs v Golden State Warriors
Uf uf uf uf!!!! sueños húmedos con esta. La rigidez sistemática pero maravillosa de Popovich contra el vetetuasaberquehacen de Jackson, con un Curry a nivel ON FIRE NBA JAM y con un público del Oracle viviendo un pequeño sueño.
La primera ronda de Spurs ha servido para calentar, poco más contra Los Angeles D-Fend…Lakers, así que poco podemos saber de como afrontan los PO estos Spurs. En Warriors vimos una aparición milagrosa de Lee en el último partido de la serie, pero es todo un misterio ver y saber como andara. Bogut dio un paso adelante (de los grandes además) contra Nuggets y va a ser divertido su duelo más que probablemente con Duncan. Otro duelo divertido será ver a Curry defendido casi siempre por Parker, aunque tal vez Popovich haga alguna de las suyas por aquí.
El banquillo puede ser clave en esta serie, habrá que ver como está Manudo y ver si Jack puede afrontar bien esta serie.
Esta serie es la de ver sí o sí todos los partidos… ya que nunca sabes cuando va a llegar el momento Curry y ese momento es ahora mismo IMPAGABLE.