Todos los viernes vamos a repasar el que para la Crónica, es el Quinteto de la semana y no precisamente por temas de baloncesto…
Mike Brown – En el partido del otro día de Salt Lake City iba con traje y zapatillas… jugón! Dirk Nowitzki – Por recitarnos a todos las mejores lineas de literatura de autor… Dwight Howard – Por partida doble: el más votado de momento en el All-Star y por sus 39 tiros libres!! Chandler Parsons – Por humillar a Griffin… Delonte West – La Casa Blanca no le dejó entrar… él dijo que era por malas decisiones que había tomado en su vida… oh! yeah!.
Sports Illustrated publicaba este sábado un detallado resumen sobre el acuerdo (aún por ratificar, recordemos) alcanzado entre la Liga y los jugadores, que debería ser válido para los próximos 10 años, aunque Liga o jugadores pueden elegir cambiarlo en 6. Repasemos el acuerdo punto por punto:
Reparto de los ingresos
Ahora:Los jugadores recibirán entre el 49 y el 51% del BRI (Basketball Related Income, Ingresos Relacionados con el Baloncesto). Se moverán por la horquilla en función de las cantidades estimadas: si los ingresos superan las estimaciones, los jugadores recibirán el 50% de los ingresos, más el 60.5% de la diferencia entre lo proyectado e ingresado hasta el ya mencionado 51% máximo. Si por el contrario la Liga ingresa menos, los jugadores recibirán el 50% menos el 60.5% de la diferencia. Esta temporada, y de manera excepcional, los jugadores recibirán un 51.15% del BRI, cobrando el 80.5% del los contratos en vigor, la paga prorrateada a los 66 de los 82 partidos que se van a jugar. Antes:En el convenio anterior los jugadores tenían asignada una cifra fija del 57%.
Este fue quizá el principal caballo de batalla del cierre patronal, especialmente para los equipos. Con la justificación de millonarias pérdidas en muchas de las franquicias y un futuro rodeado de incertidumbre por la situación económica mundial, la Liga estaba como loca en recortar salarios. Los jugadores ya ofrecieron desde el principio una rebaja, empezando por el 53%, y la Liga partió del 47%. Al final se ha llegado al punto medio, y este acuerdo es el que condiciona todo el resto: ahora, hay menos dinero para repartir, así que todos verán reducida su porción del pastel.
Parece acertado que este año se les dé a los jugadores el 51.15%, por un lado es un caramelo en el presente, y por otro, casi todos los jugadores tendrán contratos firmados en el pasado convenio, más ventajosos que los nuevos.
Tope salarial
Ahora:El nivel del tope salarial se mantiene como en el antiguo convenio: el 50% del BRI menos beneficios, dividido entre 30, con la garantía de que aunque esta cantidad baje en comparación con la temporada pasada, no se reducirá en los dos próximos años. Por lo tanto, los 58.044 millones de dólares que constituían el tope el año pasado parecen la cantidad más segura para este también, a la vista de que los ingresos se van a ver reducidos por el parón, y por tanto parece complicado subirla.
Todos los equipos se verán obligados a gastar al menos el 85% del tope salarial este año y el próximo, y el 90% a partir de la temporada 2013/2014. Antes:El nivel del tope salarial se calculaba de la misma forma, pero el mínimo que los equipos estaban obligados a gastar era el 75%.
Como comentábamos antes, si una gran mayoría de los contratos están bajo el marco del anterior acuerdo, parecería injusto que el límite salarial fuera más restrictivo que la pasada campaña, ya que los ingresos disminuirán.
Lo del mínimo también va a ayudar, aunque esperemos que no se repitan situaciones esperpénticas como en la última fecha límite de traspasos en la que los Kings tuvieron que fichar un jugador (Marquis Daniels) que no podría jugar el resto de la temporada para poder llegar al salario mínimo.
Impuesto de lujo
Ahora:El límite en impuesto de lujo también funcionará como hasta ahora, el 61% del RBI menos los beneficios, dividido entre el número de equipos a pagarlo, pero el resto cambia y mucho.
Durante este año y el siguiente, los equipos que se pasen de este límite pagarán a la Liga un dólar por cada dólar gastado. En el tercer año del acuerdo, este impuesto se hace progresivo: 1.50 dólares por dólar en que se sobrepase el límite si se está sobrepasando entre 0 y 5 millones, 1.75 dólares por dólar entre 5 y 10, 2.50 dólares por dólar entre 10 y 15, 3.25 dólares por dólar entre 15 y 20 e incrementos de 0.50 para los siguientes tramos de 5 millones. Y a los equipos que lleven 4 de los últimos 5 años pagando el impuesto (si entrara en vigor este año, Knicks, Lakers, Mavericks y Celtics), hay que sumarle un dólar a esta cantidad.
El 50% del dinero recaudado se reparte a partes iguales entre los equipos que no paguen el impuesto.
Cuando un equipo utilice la excepción de nivel medio o bianual, o a partir de la temporada 2013/2014, haga un traspaso y firma por un agente libre, no podrá sobrepasar el resto de la temporada el impuesto de lujo en más de 4 millones. Antes:Hasta ahora los equipos pagaban un dólar por cada dólar que se pasen, algo que a partir de la temporada 2013/2014 será diferente, y todo lo recaudado se repartía a partes iguales, no solo el 50%. Además, las excepciones y las firmas y traspaso no forzaban a los equipos a mantenerse a 4 millones por encima del límite
Y este era el otro caballo de batalla, la dureza del tope salarial. Los propietarios lo querían rígido, los jugadores lo más flexible posible, y lo que hemos obtenido es un sistema mucho más duro que en el anterior convenio.
Ya parece imposible ver equipos como los Knicks de la temporada 2006/2007, que se pasaron en 45.1 millones de dólares del límite marcado para el impuesto de lujo, ya que la multa pasaría de 45.1 a 326.98 millones de dólares: tendrían que pagar 7.25 dólares por cada dolar gastado.
Esto, unido al hecho de que el las excepciones son menores y su uso obliga a rebasar mínimamente la tasa tiene pinta de desembocar en una capa dura de facto situada 4 millones por encima del límite del impuesto de lujo. Cinco equipos (Magic, Lakers, Mavericks, Celtics y Jazz) estuvieron por encima de esa cifra mágica la temporada pasada, 9 lo estuvieron hace dos temporadas, y 7 hace tres y cuatro años.
En la 2013/2014 será difícil ver más de 1 o 2 equipos por encima de estos 4 millones, no solo porque les costará pagar un impuesto que se dispara, sino porque la única manera de renovar la plantilla en una situación como esa serían los traspasos.
Cláusula de amnistía
Ahora:Cada equipo podrá cortar un jugador con contrato en vigor desde el anterior convenio antes de empezar cualquiera de las próximas temporadas, y aunque le tengan que pagar el resto del contrato íntegramente, dejará de contar en el espacio salarial.
Los equipos que tengan espacio bajo el límite salarial tendrán prioridad para hacerse con los jugadores cortados, ya que podrán enviar ofertas para hacerse con sus servicios, aliviando un poco además a los equipos que les corten, que no tendrán que pagar la cantidad de la que ya se encargue el nuevo equipo. Antes:En el pasado convenio, en 2005, se incluyó una cláusula similar, la llamada «Allan Houston Rule» que curiosamente, no se usó con Allan Houston, pero era ligeramente diferente. En primer lugar, había que usarla ese verano, mientras que ahora los equipos pueden elegir reservarla para el futuro, y los jugadores cortados no pasaban por esa subasta previa entre equipos con espacio bajo el tope.
Interesante los pequeños cambios añadidos a la cláusula de amnistía, que la ayudan a ser un poco más justa.
Me explico, esta cláusula me parece totalmente injusta. Premia a los equipos que cargan con un mal contrato, y cuanto peor sea la chapuza, mayor es la recompensa. Pero dejando que los equipos que están por debajo del límite salarial tengan preferencia sobre los jugadores cortados, me parece una buena manera de premiar a los equipos fiscalmente responsables, que han sabido mantenerse por debajo (aunque sea por obligación de reconstruir la franquicia).
Al mismo tiempo, el que la cláusula no tenga que ser utilizada este año también puede ayudar a los equipos que han hecho las cosas bien. Oklahoma City por ejemplo, no parece tener ahora mismo ningún contrato que merezca la pena cortar: han sido buenos y precisos localizando su dinero, y ahora ven como el resto de equipos adquieren una ventaja competitiva. Pero si en los próximos años alguno de sus fichajes, por lesión, o por cualquier otro motivo, les sale rana (Perkins, que cobrará 7.1, 7.8, 8.5 y 9.2 los próximos años tiene su peligro) podrán aprovecharse también de la medida.
También podría ayudar a un equipo como Denver, que casi seguro, más tarde o más temprano, utilizará la cláusula en Al Harrington (28 millones los próximos 4 años) pero que puede esperar al verano que realmente necesite el espacio salarial, en lugar de tener que cortarlo ya y pagarle para que juegue en otro equipo.
Excepción de nivel medio
Ahora:La excepción de nivel medio que pueden utilizar los equipos por encima del tope salarial se divide este año en dos: una para los equipos que pagan el impuesto de lujo y otra para los que no. Los que no pagan el impuesto de lujo, dispondrán de hasta 5 millones de dólares para ofrecer a los jugadores, que podrán firmar por 4 años. La MLE el próximo año será de 5 millones también, e ira subiendo de 3% en 3%. Si el equipo paga el impuesto de lujo solo podrá ofrecer hasta 3 millones y contratos de 3 años.
Se añade una nueva figura que es la excepción de nivel medio para que equipos con espacio por debajo del límite, pueden gastarse 2.5 millones adicionales en contratos de 2 años de duración una vez superado el tope. Antes:La excepción de nivel medio la podía utilizar cualquier equipo que se pasará del tope salarial (pagara o no el impuesto de lujo) y les daba cada año un presupuesto igual al salario medio para gastar en uno o más jugadores en contratos de 5 años, con subidas del 8%. El año pasado, por tanto, con el salario medio en 5.77 millones, un jugador que recibiera la excepción de nivel medio completa firmaba por 33.85 millones en 5 temporadas, una media de 6.77 millones. Ahora, los equipos por debajo del impuesto de lujo pueden ofrecer 4 años empezando en 5 millones con subidas del 4.5% (21.39 millones por la duración del contrato, 5.35 de media) y los equipos por encima solo podrán ofrecer 9.41 millones garantizados (3.14 de media).
Esta es la parte que menos le convencía al sindicato de jugadores, y es que supondrá una pérdida brutal en el poder adquisitivo de la clase media (los contratos se llegan a reducir a más de la mitad si se ficha por un equipo que pague el impuesto de lujo) y dificulta terriblemente el movimiento de jugadores en la agencia libre.
También es verdad que muchos de los jugadores que firmaban estos contratos no eran capaces de hacerle justicia, de hecho, la cláusula de amnistía se utilizará a buen seguro en más de uno y más de dos jugadores que firmaron a través de la excepción en su día (el ya mencionado Harrington, Luke Walton, Josh Childress…) y los propietarios necesitaban defenderse de si mismos.
Esta rebaja tan brutal podría hacer que veamos alguno de los jugadores destinados a recibir este tipo de ofertas a la caza de Europa o de China, pero mayoritariamente forzará a los jugadores a tener que negociar primero con sus equipos, que son los que pueden ofrecer contratos más ventajosos.
Al menos, los jugadores lograron que la puedan utilizar (aunque sea en versión reducida) los equipos que están pagando el impuesto de lujo, algo que en la primera oferta de la Liga no estaba contemplado, lo que ayudará a Lakers, Celtics o Heat a poder ser ligeramente más agresivos en la búsqueda de un jugador que no se conforme con el mínimo.
Excepción bianual
Ahora:Esta excepción la podrán usar los equipos que estén por encima del tope salarial pero por debajo del impuesto de lujo. Se puede utilizar una vez cada dos años para firmar a un agente libre por 2 años a 1.9 millones el primero y 1.99 el segundo. Estas cantidades irán aumentando un 3% de manera anual. Antes:Los equipos que pagaban el impuesto de lujo también podían utilizarla, y han reducido un poco su valor, firmar el año pasado la excepción bianual garantizaba 4.33 millones de dólares (2.08 y 2.25) y este año solo 3.89.
Aquí la bajada del salario no es tan drástica como en la excepción de nivel medio, pero es que la excepción bianual tampoco era usada muy frecuentemente porque se encuentra ya muy cerca del salario mínimo. Esta medida sigue la dirección general de recortar gastos y libertad de movimientos, pero su incidencia será mucho menor.
Excepción de jugador lesionado
Ahora:Si un jugador se pierde la temporada y la NBA lo permite, se puede utilizar una excepción para firmar a un jugador por el resto de la temporada que será la menor cantidad entre el 50% del salario del jugador lesionado, o la excepción de nivel medio de los equipos que no pagan impuesto de lujo. Antes:Esta excepción garantizaba siempre el 50% del salario del jugador.
Raramente se concede esta excepción, ya que la Liga suele ser muy celosa con este asunto, y este cambio en la norma solo afecta cuando el salario del jugador lesionado dobla la excepción de nivel medio, es decir, cobra más de 10 millones. Será muy difícil ver un ejemplo de su uso en esta situación.
Excepción de jugador traspasado
Ahora:El salario entrante en un equipo por encima del tope salarial pero por debajo del impuesto de lujo al hacer un traspaso, será, la menor entre el 150% de la suma de los traspasos salientes más 100.000 dólares o la suma del salario de los traspasos salientes más 5 millones, siempre y cuando, después del traspaso el equipo quede por debajo del impuesto de lujo. Si no es así, o el equipo ya pagaba el impuesto de lujo, el salario entrante puede ser, como mucho del 125% más 100.000 dólares del entrante. Antes:Todos los equipos tenían que ceñirse al 125% más 100.000 dólares.
Esta norma, en teoría, y sin que sirva de precedente, debería ayudar al movimiento en la Liga. Si hasta el año pasado, por poner un ejemplo, un equipo traspasaba uno o varios jugadoress que cobraban un total de 8 millones entre ellos, podía tomar de vuelta hasta el 125% más 100.000 dólares en salario, es decir 10.1 millones. Si el equipo paga el impuesto de lujo tendrá que seguir utilizando esta fórmula, pero si no lo hace tendrá más espacio: en este ejemplo podría tomar de vuelta hasta 12.1 millones.
Esto abre un poco más el abanico de posibilidades de traspasos entre equipos, aunque una regulación general más restrictiva también echa para atrás a los equipos a la hora de añadir salarios, por lo que no siempre se utilizará ese nuevo rango permitido.
Duración de los contratos
Ahora:5 años máximo para los agentes libres que continúen con sus equipos y 4 para los que firman como agentes libres en otro equipo.
4 años (includo el último en vigor) también en las extensiones de contrato, salvo para los jugadores designados, una nueva figura que podrá renovar por 5 años al acabar su contrato de novato, si recibe el salario máximo (y solo se permite un jugador de este tipo por franquicia).
Los jugadores que sean traspasados y después extiendan su contrato (como hizo Carmelo Anthony el año pasado) podrán extender por 3 años (dos, más el actual). Antes:Los jugadores que firmaban como agentes libres por sus equipos podían firmar por 6 años, los que cambiaban de aires por 5, las extensiones eran de 6 años en lugar de 4, renovaciones post-traspaso incluidas.
Otro de los deseos de los propietarios era reducir la duración de los contratos, cosa que en el caso de muchos es sinónimo de reducir la duración de los errores. En principio también ayuda al movimiento, al hacerlo algo más frecuente, pero en el nuevo contexto, no será así.
Y aunque no consiguieron colocar la «Carmelo Anthony Rule» para prohibir los traspasos y extensiones, han reducido en un año la duración del contrato renovado, lo que puede hacer dudar a un equipo a la hora de pujar por un jugador en esa situación.
Incrementos anuales
Ahora:Los jugadores que continúan con sus equipos podrán firmar contratos con incrementos anuales del 7.5%, pero si cambian de aires, solo incrementarán un 4.5% Antes:Los incrementos del pasado convenio eran del 10.5% sobre el salario del primer año en caso de continuar con tu equipo actual, y del 8% al cambiar.
Otra medida destinada a reducir y acotar los salarios progresivamente. Además también se aumenta un poco más la diferencia entre el dinero que se recibe al renovar con tu equipo en lugar de cambiarlo por otro, aunque la diferencia es pequeña, al final no hay ninguna medida que haga que renovar por tu equipo sea poco menos que una decisión irrechazable, por lo que, y mirando al futuro más cercano, para los Chris Paul, Dwight Howard y Deron Williams, tiene prácticamente el mismo sentido que hubiera tenido con el anterior convenio.
Salario máximos
Ahora:Cuando un jugador acabe su contrato de novato, si ha sido nombrado All-NBA en cualquiera de los tres equipos, votado como titular del All-Star dos veces, o MVP podrá recibir un contrato máximo de hasta el 30% del tope salarial si continúa con su equipo. Antes:Esta nueva medida no existía, el salario mínimo para un jugador que acaba su contrato de novato estaba fijado en el 25% del tope, y no podía llegar al 30% hasta el séptimo año de contrato, pero el resto del funcionamiento del salario mínimo permanece igual que con el anterior convenio.
Derrick Rose, esta cláusula te acaba de hacer más millonario aún. Su contrato empezará cerca de los 17.41 millones en lugar de los 14.41 que le corresponderían con el antiguo convenio. Las subidas serán del 7.5% mientras que antes eran del 10.5%, como le sucede a todo el mundo, pero esos 3 millones de diferencia que va a arrastrar durante los previsibles 5 años que renovará con los Bulls, es de los pocos jugadores que van a sacar provecho de este nuevo convenio.
Me gusta esta medida porque premia a los jugadores que pese a su juventud ya han demostrado un elevado nivel de excelencia, y les adelanta 3 años en la escala salarial.
Es curiosa además esta medida, porque retroactivamente ha convertido la que quizá fuera la decisión más segura e inteligente del último año, en mala: Kevin Durant habría ganado más dinero firmando en el nuevo convenio.
Contratos garantizados
Ahora:Los contratos seguirán siendo 100% garantizados para los jugadores, pero en caso de cortar a un jugador, con contrato nuevo firmado de este año en adelante, se le pagará lo adeudado en el doble de años que le queden de contrato más uno. Los equipos podrán elegir como quieren que el salario del jugador cortado cuente en su límite salarial, si como estaba programado o en ese doble de años más uno, aunque se impondrá un límite en esta posibilidad. Antes:Los jugadores cortados con un contrato firmado bajo el nuevo convenio cobraban en las temporadas que les restaban.
Esta medida ayuda a los equipos también a corregir errores rápidamente y será interesante ver su uso. Hasta ahora no era muy habitual ver a jugadores con contrato garantizado (solo se suele cortar a jugadores que reciben el salario mínimo o en último año de contrato o bajo previo acuerdo) ser cortados, ya que había que pagarles igual, y seguían contando en tu límite salarial, pero ahora que se pueden reevaluar los términos, quizá más equipos se animen.
Agentes libres restringidos
Ahora:Los equipos tendrán 3 días para decidir si quiere igualar o no la oferta a un agente libre restringido. Antes:Los equipos disponían de 7 días para elegir.
Esta medida también esta pensada para reducir las trabas del proceso. Hasta ahora, los equipos tenían 7 días, de los que muchos sobraban para decidir si ir al derecho de tanteo o no, algo que aprovechaban siempre, ya que forzaban al otro equipo a no poder localizar ese dinero en ninguna oferta durante toda esa semana. Ahora un equipo solo pierde 3 días, por lo que deberíamos ver más propuestas en este sentido, lo cual siempre ayuda al espectáculo en el mercado.
Oferta cualificante
Ahora:La oferta cualificante que reciben los jugadores al acabar su cuarto y último año de contrato de novatos, si no han sido renovados, permanecerá igual los dos primeros años, pero a partir de la 2013/2014, todos los jugadores de primera ronda considerados «titulares» (que en las dos últimas campañas hayan sido titulares 41 partidos de media o promediado más de 2000 minutos) recibirán la misma oferta equivalente que la elección número 9 del Draft, los jugadores elegidos en segunda ronda considerados «titulares» recibirán la oferta equivalente a la elección 21 del Draft, y cualquier jugador elegido entre los 15 primeros del Draft que no sea considerado «titular» recibirá la misma oferta que la elección número 15. Antes:
Este es uno de los cambios más complejos del nuevo mecanismo aunque no se aplicará mucho en mi opinión, los buenos jugadores suelen salir con una extensión bajo el brazo o si no, tratan de conseguir un contrato como agentes libres restringidos, que siempre será mejor que el agente libre si restricciones porque tiene todas las ventajas, más la posibilidad de que tu equipo se salte los límites para renovarte, y raro es que un jugador acepte un contrato de un año para acabar otro verano como agente libre.
De todos modos está bien que se piense en recompensar y en estructurar los segundos contratos de los jugadores de una manera justa y acorde con su rendimiento.
Reservas salariales
Ahora:A la hora de contar el espacio salarial de un equipo de cara a firmar agentes libres, se reserva una serie de dinero correspondiente a los jugadores sobre los que tienen los derechos pero aún no han firmado. En caso de ser elecciones de primera ronda la reserva será del 250/200% del salario del jugador (dependiendo si este salario esta por debajo o por encima de la media) y para jugadores veteranos sobre los que se tienen derechos Bird un 190/150% Antes:Para primeras rondas se reservaba un 300/250% de ese salario, para jugadores veteranos un 200/150%.
Este movimiento ayuda a los equipos bajo el límite salarial a tener un poco más de espacio sin tener que renunciar a sus agentes libres.
Por ejemplo, los Pistons, ahora mismo, tienen 50.06 millones de dólares en contratos garantizados para la próxima temporada, por lo que en principio tienen 7.98 millones de espacio libre para atraer algún agente libre. Pero para poder disponer de todo este dinero, tendrían que renunciar a sus derechos sobre Prince, Wilcox, Stuckey, McGrady, Summers y Jerebko. Si no renuncian, la correspondiente reserva cuenta en el espacio salarial y les reduce el nivel de maniobra. Suponiendo que solo quisieran mantener los derechos sobre Stuckey, por ejemplo, deberían añadir 8.31 millones, el 300% de su salario el año pasado. Con el nuevo sistema, solo reservan el 250% por lo que a la hora de calcular su espacio salarial, Stuckey contará solo como 6.92 millones.
En este ejemplo los Pistons siguen sin tener espacio libre pero si estuvieran en otra situación, habrían ganado 1.39 millones de espacio salarial para poder ofrecer a algún agente libre.
Periodo de espera para volver a firmar un jugador traspasado
Ahora:Ahora, si se traspasa a un jugador y el equipo que lo recibe lo corta, el equipo en el que estaba en el primer momento no podrá reclamarlo traerlo de vuelta hasta un año después, o el comienzo de una nueva temporada, lo que llegue antes. Por tanto, todo jugador traspasado por un equipo, no puede volver a jugar con esa franquicia en esa temporada. Antes:Hasta ahora solo había que esperar 30 días durante la temporada regular y 20 en Playoffs para recuperar al jugador.
A la Liga no le gustan y después de que este haya sido explotado bastantes veces, estaba claro que no podría resistir un nuevo convenio. Ahora, si se incluye a un jugador en un traspaso, no podrá volver a vestir la misma camiseta el resto de la temporada. Parece justo, y tampoco debería tener muchas repercusión en el mercado.
Dinero en efectivo
Ahora:Se puede incluir hasta 3 millones de dólares de dinero en efectivo en traspasos en total a lo largo del año. Antes:Se podían incluir 3 millones de dólares en cada transacción.
Se hace más difícil sobre todo la compra de elecciones de Draft, ya que ahora los equipos disponen de 3 millones en total para gastar, no 3 por elección. Reducir este mercado me parece una buena manera de obligar a los equipos más tacaños a hacerse cargo de sus rondas del Draft y no colocarlas por una propinilla.
Y hasta aquí llega el documento. Aún quedan asuntos por tratar como la edad mínima de entrada en la Liga, y alguno de estos puntos puede estar sujeto a cambios, pero en general este es el marco del mercado que nos espera en los próximos años.
En general los jugadores van a cobrar menos en sus nuevos contratos, el tope salarial va a pasar a ser prácticamente duro en la práctica y el mercado de las excepciones ha sido arrasado, pero parece que el sistema de traspasos sigue igual o incluso un poco más flexible. Será interesante ver como analizan los equipos la nueva situación, especialmente en un mercado que va a ser frenético y en el que tendrán que tomar decisiones y evaluar el entorno sobre la marcha.
Ricky Rubio – El de El Masnou se va a la NBA dos años después, y Kevin Love ya le está pidiendo disimuladamente que se vaya a entrenar el tiro con él… Le irá bien. John Wall – Lanzó esta semana el primer pitch del partido de los Washington Nationals y dejó una cosa clara: si hay lockout, al béisbol no juega. DeShawn Stevenson – No solo tiene el Soulja Boy su anillo antes que LeBron Jay-Z James, sino que se lo restriega con camisetas de dudoso gusto y mucha sorna y fue detenido tras las celebraciones por perderse por Irving en la zona metro de Dallas, completamente borracho. Todo un ejemplo. Dirk Nowitzki – Este domingo, el gran alemán cumplía 33 años la misma semana que ganaba por fin el anillo de Campeón de la NBA. Herzlichen Glückwunsch, Dirk! Dwight Howard – En su paso por España se metió a la gente en el bolsillo con su simpatía y su hiperactividad y tuvo unos minutos para atender a La Crónica.
Aprovechando su paso por Madrid para ejercer de embajador de la NBA en España, no perdimos la oportunidad que nos dio Adidas de charlar un rato con Dwight Howard en la Performance Store de la calle Padre Damián, situada al lado del Bernabéu.
Justo antes de comenzar a saludar a todos los aficionados que se habían acercado a conocerlo en persona en una de las dos sesiones de autógrafos que dio ayer junto a Jrue Holiday, Dwight, con una camiseta que le ha dedicado Adidas en la que se declara all in, dispuesto a ir con todo, nos atendió a todos los medios que cubrimos la NBA en Internet, y esto fue lo que nos contó:
¿Qué valoración le das a tu entrenador Stan van Gundy y al GM Otis Smith esta temporada?
No es mi trabajo valorarlos. Creo que Stan hizo un buen trabajo entrenando este año, nos tuvo preparados para cada partido, para cada serie de Playoffs en las que he jugado… Se aseguró de que estuviéramos preparados, me gusta lo que ha hecho.
¿Estás en contacto durante la temporada con él o con la dirección del equipo?
No tanto, no he oído mucho de ellos, la verdad.
¿Qué movimientos necesita hacer la franquicia para mejorar? ¿En alguna posición en particular?
Necesitamos un equipo de jugadores que no tengan otro objetivo que ganar un campeonato, nada de metas individuales, él único propósito es ganar el título. Quiero que la dirección del equipo sienta lo mismo, desde el equipo a los propietarios, todo el mundo tiene que tener una sola misión, ninguna otra cosa más que ganar el campeonato NBA. Es lo único que quiero.
¿Qué jugadores te gustaría ver en tu equipo?
No puedo decirlo. Simplemente quiero gente que juegue duro cada noche y ya veremos.
¿Qué opinas que sucederá en el Draft?
No tengo ni idea. No he encendido la tele desde que jugamos contra los Hawks (primero se le escapó el nombre de los Mavs) en los Playoffs, así que no te puedo comentar nada.
Como jugador franquicia, ¿te gustaría participar en la toma de decisiones de la configuración del equipo?
Por supuesto, creo que en cualquier negocio, trabajes para quien trabajes, les encantaría tener tu opinión sobre lo que sucede, y yo creo que debería estar involucrado. Le he dado a Orlando 7 años de trabajo duro y he hecho todo lo que he podido para que ganásemos un campeonato, por lo que creo que merezco la oportunidad de ayudar a tomar decisiones.
Merezco la oportunidad de ayudar a tomar decisiones a la franquicia
¿Vas a trabajar con alguien durante este verano? ¿En qué aspecto de tu juego te vas a centrar?
(Bromeando) Con Ricky Rubio para mejorar mis habilidades de control de la pelota y de pase. Estaré en Madrid entrenando con él… (Ya en serio) Voy a estar de nuevo con Hakeem Olajuwon, y también he contratado a un entrenador de tiro para mejorar el tiro en suspensión.
Olajuwon ha obtenido mucho crédito por la mejora en tu juego ofensivo este año ¿crees que lo merece?
Trabajé con él tres días, solo tres, el resto, creo que lo tienes que continuar trabajando tú todo el verano y todo el año para mejorar y eso es lo que hice: trabajar día y noche, esa fue la clave para mí. En esos tres días, Hakeem me ayudó a estimular mi confianza y también me dio una actitud mental que no tenía antes y que he podido aprovechar esta temporada. Eso fue lo más importante.
Si hubiera cierre patronal ¿vendrías a jugar en Europa?
Si lo hay, haré otro tipo de cosas que me divierten: actuar, participar en dibujos animados, lo que sea… Y también aprovecharé para trabajar en mi juego. Probablemente tendría más tiempo para trabajar con Olajuwon si hay huelga. Haría cosas así.
En unos minutos serás juez de un concurso de mates, ¿considerarías presentarte al concurso ahora que el tamaño no te perjudicaría?
No, creo que el concurso es para los más jóvenes. He estado jugando al baloncesto muchos años, he estado en muchos concursos de mates y ahora quiero ver a otros chicos con la oportunidad de brillar. Sé lo que un concurso de mates puede hacer por la gente, ha hecho muchas cosas buenas para mí, y ahora me gustaría que le sucediera a gente distinta.
¿Qué tal compañero es Gilbert Arenas?
Es un gran compañero de equipo, es muy divertido estar cerca de él. Es muy extrovertido y espontáneo, una gran persona.
¿Crees que puede ser un jugador importante para Orlando?
Creo que sí. No creo que nuestro entrenador lo utilizara de la manera correcta preo creo que ha estado haciendo muchas cosas buenas para nuestro equipo. Me prometió que iba a trabajar para mejorar este verano. Se merece lo mejor física y mentalmente para que pueda volver a su nivel y tener un gran año, tengo ganas de verlo.
Simplemente creo que él no tuvo la oportunidad de jugar con su estilo y de jugar conmigo. Creo que lo necesitaba. Tuvo un par de oportunidades de hacerlo en Playoffs, pero ya era demasiado tarde. Pero creo que será importante para nosotros, tengo ganas de verlo el año que viene.
Creo que Van Gundy no utilizó a Arenas de la manera correcta
Pero Gilbert necesita muchos tiros y…
No creo que sea problema de tiros, sino de química. Necesitamos leernos el uno al otro. Y con él, la confianza lo es todo, es lo que necesita darse a sí mismo, confianza en su tiro y una vez que lo haga va a ser muy difícil de parar. Una vez que encuentras el ritmo y tienes seguridad, no importa cuantas veces tires el balón, sabes que vas a anotar. Solo necesita confianza.
¿Vas a tratar de reducir el número de técnicas pitadas en tu contra este año o a veces merece la pena hacerlas?
Creo que de todas las técnicas que me han pitado este año, diría que solo cinco o seis de esas faltas lo fueron. A partir de ahí, los árbitros tienen sus criterios. Me habéis visto jugar durante bastante tiempo, mi actitud no ha cambiado hacia la prensa o hacia los árbitros, por eso me enfada bastante lo que permiten que me pase. Intento no quejarme, pero hay cosas que me pasan que nunca le suceden a ningún jugador de la NBA. No creo que haya nadie en España que disfrute de que le abofeteen en la cara jugando al baloncesto y que no suceda nada. Estoy muy seguro de que si estuviéramos en la pista ahora y viniera y os abofeteara a todos en la cara, siguiera, y vosotros no pudierais hacer nada, estoy seguro que estaríais enfadados y tomaríais represalias. Eso es lo que me sucede a veces, por eso hago gestos y me pitan la técnica, pero quiero hacerlo lo mejor posible para recibir menos la temporada que viene.
¿Cuál es el mejor lugar para vivir: Los Angeles, New York, Orlando?
Orlando. No hay impuestos estatales.
Hemos regresado tras pasar todo el día en el evento que han organizado la NBA con el patrocinio de BBVA y Adidas al lado del estadio Santiago Bernabéu, en el Paseo de la Castellana de Madrid y la experiencia no ha podido ser más positiva: pocas oportunidades hay de tener tan cerca la mezcla de baloncesto y espectáculo que proporciona la NBA.
Muchos alicientes en la jornada de hoy, en la que la posibilidad de conocer a los dos padrinos de excepción, Dwight Howard y Jrue Holiday, acompañados por las cheerleaders de los Milwaukee Bucks, el grupo Energee!, han atraido a la gran cantidad de gente que se ha acercado a disfrutar del baloncesto.
Esta experiencia, en la que se llamaba a participar a equipos de 5 jugadores y más de 14 años ha sido muy bien acogida, y el baloncesto nunca ha parado en las pistas de streetball colocadas para la ocasión. Además, con mucho ambiente y un gran vínculo con la NBA, ya que todos los equipos participantes han sido asociados a alguna de las ocho franquicias elegidas (suponemos que solo ocho para evitar repetir colores, ya que todos eran diferentes), y jugaban con camisetas proporcionadas por Adidas con el logo del equipo correspondiente. Así vimos a lo largo del día múltiples duelos entre Celtics, Nets, Knicks, Heat, Lakers, Suns, Bulls o Magic. Aquí hay que darle un punto a Adidas, que estirándose dando estas camisetas de baloncesto, en lugar de haber racaneado con un diseño plano, han logrado una mayor comunión entre público y los equipos NBA, y han proporcionado colorido al evento.
Además de los partidos, el público ha podido disfrutar en la pista de central de juegos, animación y los dos concursos habituales. El de mates ha tenido un nivel excelente, especialmente en su fase final, con dos concursantes muy destacados. El mate que más expectación desató fue el salto sobre… ¡Dwight Howard! del que a la postre fue el campeón. Lo más sorprendente es que el concursante no parecía llegar siquiera al metro ochenta. En el último mate de la final saltó tras un par de intentos fallidos, y unas molestias en el tobillo a los tres miembros del jurado en fila: los dos jugadores NBA presentes y la capitana del equipo de animadoras de los Bucks. Mención especial merece también otro de los matadores que no encontró problemas en su falta de altura para calzarla limpiamente tras pasarla por las piernas.
El de triples que fue a última hora de la tarde, y ya sin la presencia de Dwight tuvo bastante menos brillo. Los nervios parecieron apoderarse de los concursantes que tuvieron una producción un tanto escasa. Al final, y reivindicando el baloncesto femenino, las dos mujeres que participaron llegaron a la fase final, y una de ellas ganó el premio, entregado por Foot Locker.
La verdad que casi todos los momentos importantes del día han estado amenizados por un auténtico showman, el Mejor Jugador Defensivo de la Liga, Dwight Howard. La gente presente hoy en el NBA 5 United Tour le han visto hacer de todo: aparecer en una bicicleta-taxi… a los pedales con su conductor cómodamente en la parte de atrás, bailar con las animadoras, tomar prestados sus pompones, imitar a Darth Vader, bailar él sólo, bailar acompañado, bailar flamenco (o algo parecido), chapurrear español, hacer 100 flexiones, dirigir a un equipo de niños, usar su capa de superhéroe como capote… y alguna cosa más que se nos queda en el tintero. Se ha prestado a colaborar en todo lo que le han propuesto, tanto el público, como los organizadores, como la prensa y siempre con muy buena cara. Un gran tipo este Howard.
De entre todos los momentos divertidos, hubo incluso alguno embarazoso, como el recuerdo en las pantallas de la que la NBA considera la jugada más espectacular de Dwight Howard esta temporada: un feroz mate en una contra sobre un asustado base que se agacha cuando Superman cae encima de él. Ese base no fue otro que… Jrue Holiday. Mal trago para el 76er que jocosamente respondió que «ese no era él».
Así que si estás por Madrid o alrededores, aún estás a tiempo de pasarte mañana domingo por los aledaños del Santiago Bernabéu a disfrutar de la experiencia NBA 5 United Tour. No está prevista la presencia de Dwight Howard, pero podrás conocer a Jrue Holiday y al equipo de baile Energee!, y volver a vivir como espectador, o incluso participar en los concursos de mates y triples. A la espera de otros actos que el vicepresidente de la NBA en Europa, Chus Bueno, prometió para este mismo año, esta es una buena manera de sentir más cerca de nosotros la Liga que tanto nos gusta.
Ya han acabado las Finales de la redención de Dirk Nowitzki. Por fin ha obtenido el premio que merece su trayectoria, su clase y su estadística. Junto a Jason Kidd abandona ese selecto club que conforman las grandes estrellas de la NBA que nunca consiguieron un anillo de campeones.
Aquí tenemos a algunos de sus miembros:
ELGIN BAYLOR
Fue drafteado por los Minneapolis Lakers en el primer puesto en 1958. El equipo llevaba varios años sin levantar cabeza después de la retirada del gran George Mikan. Fue nombrado Rookie del Año y MVP del All-Star y llevó a su equipo a las Finales, donde perdería 0-4 contra los imparables Boston Celtics de Bill Russell y Red Auerbach. Esta situación con idénticos protagonistas se repetiría en 6 ocasiones más en las Finales de 1962 (3-4), 1963 (2-4), 1965 (1-4), 1966 (3-4), 1968 (2-4) y 1969 (3-4). En la temporada siguente, la de 1970, también llevó a su equipo a las Finales, esta vez ante los New York Knicks, pero con idéntico resultado: perdieron 3-4. Tras llevar a su equipo a 8 Finales, se retiró en la temporada 1971-72 debido a una lesión de rodilla, lo cual condujo a dos grandes ironías del destino: el primer partido sin Baylor de los Lakers supuso el inicio de una racha de 33 partidos ganados consecutivamente, record de todos los tiempos en la NBA, y además, la temporada siguiente su equipo logró por fin conseguir el campeonato que a él se le negó durante toda su carrera. Se encuentra entre los componentes del Hall of Fame y los 50 Mejores Jugadores de la Historia de la NBA.
PETE MARAVICH
El nº 3 del draft de 1970 fue seleccionado por los Atlanta Hawks. Por aquel entonces había una pugna por la hegemonía del baloncesto americano entre la extinta ABA y la NBA. Finalmente, Pete «Pistol» Maravich se decantó por ésta última, en la que lució el nº 44 en honor a su media de anotación en la NCAA. Tras unos comienzos difíciles, en los que se convirtió en la diana de todas las críticas, empezó a erigirse como el director de juego veloz e imaginativo que todos esperaban. Llegó incluso a practicar artes marciales para mejorar su movilidad. Pero toda su carrera se vió truncada por los azares del destino: sufrió una parálisis temporal en la mitad del rostro que le impedía cerrar el ojo, y su madre, que tenía problemas con el alcohol, se disparó en la cabeza. Fue traspasado a los New Orleans Jazz en 1974, equipo en el que mostraría su amplísimo repertorio en el manejo del balón y en el que lograría el título de máximo anotador de la Liga en Temporada Regular con una media de 31,1 puntos por partido. Posteriormente, en 1980, pasó a jugar en la que sería su última temporada como profesional en los Boston Celtics. Se retiró relativamente joven, con 33 años, porque «no quería jugar hasta los 40 y morir de un ataque al corazón«, hecho que paradójicamente acabó sucediendo. Entró a formar parte del Hall of Fame e integró la lista de los 50 Mejores Jugadores de la Historia de la NBA.
KARL MALONE Y JOHN STOCKTON
Elegidos ambos por los Utah Jazz en los drafts de 1985 (puesto 13) y 1984 (puesto 16) respectivamente, elevaron el pick and roll a su máximo exponente, convirtiéndose en una de las parejas ofensivas más efectivas de la historia de la Liga, como demuestra el hecho de que Malone es actualmente el segundo mayor anotador de todos los tiempos con 36,928 ptos sólo por detrás del pívot Kareem Abdul-Jabbar, mientras que Stockton es el máximo asistente con 15.806 pases acabados en canasta. En 1989, Malone fue designado MVP del All-Star y en 1993 ambos compartieron el mismo premio. Llegaron a jugar dos Finales consecutivas en 1997 y 1998, pero perdieron ambas ante los Chicago Bulls de Michael Jordan. En 1997 y 1999, Malone fue nombrado MVP de la Temporada Regular. En 2003, Sotckton se retiró y Malone se fue a Los Ángeles Lakers, donde formó parte del equipo de los «Cuatro Magníficos» junto a Kobe Bryant, Shaquille O’Neal y Gary Payton. Consiguieron llegar a las Finales de ese año, pero cayeron frente a los Detroit Pistons, esfumándose definitivamente sus opciones de ganar el campeonato. Ambos son miembros del Hall of Fame y de los 50 Mejores Jugadores de la Historia de la NBA y formaron parte del Dream Team de las Olimpiadas de Barcelona’92.
CHARLES BARKLEY
El Gordo fue drafteado en 1984 por los Sixers de Filadelfia el mismo año que Michael Jordan y sólo dos posiciones detrás (5º). Jugó con Moses Malone y el Dr. J entre otros y alcanzaron las Finales de la Conferencia Este en su primer año como profesional, aunque perdieron frente a los Boston Celtics de Larry Bird. Las dos temporadas siguientes cayeron frente a los Milwaukee Bucks en Semifinales de Conferencia y 1º ronda respectivamente. En 1992 fue traspasado a los Phoenix Suns y en su primer año fue nombrado MVP de la Temporada Regular y llevó al equipo a sus primeras Finales desde 1976. Perdieron ante Michael Jordan y sus Chicago Bulls 4-2. Un año después se convirtió en MVP del All-Star y en PO fueron eliminados por los Houston Rockets de Hakeem Olajuwon en las Finales de la Conferencia Oeste, equipo que les volvería a ganar el año siguiente en las Semifinales de Conferencia y al que precisamente acabaría siendo traspasado en 1996 en el que fue su último intento para conseguir el anillo. Formó roster junto a Olajuwon y Clyde Drexler. Consiguieron llegar a las Finales de la Conferencia Este frente a los Utah Jazz, pero las grandes actuaciones de Karl Malone y John Stockton les impidieron el pase a las Finales. Se retiró en 1999 tras una campaña mermado por las lesiones. Es miembro del Hall of Fame, de los 50 Mejores Jugadores de la Historia de la NBA y lo fue del Dream Team de las Olimpiadas de Barcelona’92.
PATRICK EWING
El gigante jamaicano de los New York Knicks con sus míticas rodilleras fue nº 1 del draft de 1985. En su primera temporada en la NBA fue nombrado Rookie del Año. En 1993 llegó a las Semifinales de la Conferencia Este frente a los Chicago Bulls de Michael Jordan, y pese a adelantarse 2-0 acabó perdiendo 2-4. Al año siguiente, con Jordan retirado, llevó a los Knicks a las Finales tras 21 años desde que ganaran su último campeonato en 1973. Su rival: los Houston Rockets de Hakeem Olajuwon. El resultado: perdieron 4-3. En 1999, tras una lesión de muñeca, volvió a las Finales contra los San Antonio Spurs, pero sus problemas físicos unidos a una lesión en el tendón de Aquiles hicieron que no pudieran plantar cara a los tejanos, que ganaron por un claro 4-1. En 2000 fue traspasado a los Seattle SuperSonics y en 2001 firmó con los Orlando Magic, donde acabaría su carrera. Forma parte del Hall of Fame, de los 50 Mejores Jugadores de la Historia de la NBA y jugó en el Dream Team de las Olimpiadas de Barcelona’92.
REGGIE MILLER
Esta máquina de enchufar triples fue seleccionado en 1987 en el puesto 11 por los Indiana Pacers, equipo en el que militaría durante sus 18 años de carrera en la NBA. En su primer año, batió la marca de triples anotados por un rookie, anteriormente en posesión de Larry Bird, con 61. En 1994 llegó a las Finales de la Conferencia Este contra los New York Knicks de Pat Ewing, pero perdieron en 7 partidos. Su momento de gloria le llegó al año siguiente, en las Semifinales de Conferencia de nuevo ante los Knicks. Restaban 18,7 segundos para finalizar el primer partido de la serie y los Pacers perdían 105-99. Tras un tiempo muerto, Reggie «The Killer» Miller anotó 8 puntos en 8,9 segundos, llevando a su equipo a la victoria del partido y de la serie. Posteriormente, cayeron ante los Orlando Magic de Shaquille O’Neal. En 1998 volvieron a alcanzar las Finales de Conferencia, pero cayeron nuevamente esta vez ante los Chicago Bulls de Michael Jordan. Idéntica situación se produjo al año siguiente otra vez frente a los New York Knicks. En 2000, consiguió alcanzar por primera vez en la historia de la franquicia las Finales de la NBA, que perderían ante los Lakers de Saquille y Kobe Bryant. Vivió en primera línea los accidentes sucedidos en el Pacers-Pistons que desembocaron en graves sanciones para sus compañeros de equipo Ron Artest, Stephen Jackson y Jermaine O’Neal. Se retiró en 2005 al caer en las Semifinales de la Conferencia Este precisamente ante los Detroit Pistons.
ALLEN IVERSON
Fue elegido nº 1 del draft de 1996 por los Philadelphia 76ers. No fue hasta el año del Lockout, en 1999, que los Sixers retornaron a los Play-Offs. Ese año logró también su primer título como máximo anotador de la Liga en Temporada Regular con 26,8 puntos por partido, designación que revalidaría en tres ocasiones más: 2001 (31,1), 2002 (31,4) y 2005 (30,7). Fue nombrado MVP del All-Star en 2 ocasiones (2001 y 2005) y MVP de la Temporada Regular en 2001. Ese mismo año alcanzó las Finales por primera y última vez ante Los Ángeles Lakers, que ganaron su 2º campeonato del three-peat. Posteriormente, alcanzó las cotas mencionadas de manera individual, si bien colectivamente no logró mejorar. En 2006 fue traspasado a los Denver Nuggets, donde tampoco destacaron sus resultados como equipo, cayendo eliminados a las primeras de cambio en PO en los 2 años que duró su relación. En 2008 se trasladó nuevamente al Este para jugar con los Detroit Pistons, pero problemas de lesiones le relegaron a jugar desde el banquillo, situación que no supo llevar y que le llevó a la lista de bajas lo que restó de temporada. En 2009 volvió a coger el avión rumbo a los Memphis Grizzlies, pero esta estancia sólo dura 2 meses debido a su rol secundario. Llega a anunciar su retirada, pero pocos días después, ficha de nuevo por los Sixers. Actualmente milita en el Besiktas de la Liga Turca.
Hay muchos más, como Dave Bing, Connie Hawkins, Dan Issel, Nate Thurmond, Alex English, George Gervin, Bernard King, Dominique Wilkins, Chris Webber, o los jugadores actualmente en activo que aún guardan esperanzas (algunas más factibles que otras): Tracy McGrady, Vince Carter, Steve Nash o Dwight Howard.
Destaca entre estos últimos la figura de LeBron James, que tras ser nº 1 del Draft de 2003, Rookie del Año, romper numerosos récords de precocidad, ser nombrado en 2 ocasiones MVP del All-Star (2006 y 2008) y en otras 2 MVP de la Temporada Regular (2009 y 2010), haber alcanzado 3 veces las Finales de Conferencia y llegado 2 veces a las Finales de la NBA (2007 con los Cleveland Cavaliers y la presente de 2011 con los Miami Heat), no ha conseguido el ansiado anillo.
¿Quizá la próxima temporada? Quién sabe. Puede que dentro de unos años pase a formar oficialmente parte de este Club de los Reyes sin Corona. O puede que no.
Después de la rotunda e inesperada derrota angelina en Play-Off, en la que el equipo de Phil Jackson se desmoronó completamente, la solución para mucha gente parecía sencilla: que empiecen los movimientos y los fichajes en Los Angeles Lakers. Traemos a un base como Chris Paul y/o nos hacemos con el descontento Dwight Howard y todo resuelto. Pero las cosas no son tan fáciles. Por partes.
En primer lugar, el mercado de traspasos de la NBA ahora mismo, está acechado por la incertidumbre. El 30 de junio se acaba la CBA, o lo que es lo mismo, el Convenio Colectivo, y clubs y jugadores tienen que acordar uno nuevo, en el que los términos y las condiciones podrían cambiar por completo. Se han lanzado propuestas en todas las direcciones de parte de la NBA, como por ejemplo reducir los ingresos de los jugadores en 800 millones de dólares (algo más de un tercio de lo que cobran ahora mismo) de forma progresiva o incluso «retroactiva» aplicándose a los contratos ya firmados, poner el llamado tope salarial duro en el que los equipos no pueden exceder la cifra marcada o seguir usando un sistema similar bajando el tope, la aplicación de una designación de jugador franquicia que ayude a los equipos a retener a sus estrellas, contratos más cortos y sin garantizar, etc… Aunque hasta el 30 de junio se pueden hacer traspasos, es difícil que veamos a alguien mover ficha, sin saber como funcionarán las reglas del juego el año que viene. Y eso si hay año que viene…
Teniendo en cuenta esto, como yo creo que el acuerdo será muy parecido a los términos actuales, solo que con una mayor flexibilidad para que los equipos se puedan desahcer de los jugadores que den bajo rendimiento, y con algún mecanismo que permita hacer ofertas ligeramente mejores a los equipos para retener a sus estrellas, vamos a asumir de aquí en adelante, unas reglas del juego iguales a las actuales. Y en este escenario las posibilidades de renovación de los Lakers son imposibles sin remodelar por completo la plantilla.
Los objetivos principales, está claro que serían el pivot de Orlando, Dwight Howard que podría ejercer su derecho a disfrutar de la agencia libre en el verano de 2012, al igual que los bases Chris Paul y Deron Williams. Ese verano los Lakers tendrán 71.1 millones comprometidos entre Kobe Bryant, Pau Gasol, Lamar Odom y Andrew Bynum, cuando el límite salarial de este año, por ejemplo, es de 58 millones de dólares. Y eso sin añadir, los 17 millones que todavía estarán cobrando entre Ron Artest, Luke Walton, Steve Blake y la opción que tendría ese verano Derek Fisher de extender su contrato un año más por 3.4 millones.
Es decir, es imposible que los Lakers pudieran entrar en un mercado de agentes libres en 2012, sin que las reglas del juego hayan cambiado mucho, manteniendo su plantilla. Si tenemos cuenta que Kobe cobrará 27.8 millones, y que ningún fichaje de campanillas aceptaría menos de 15 millones por muchas ganas que tenga de venir a Los Angeles (aunque podrían ganar en teoría hasta 19 millones en el caso de Howard y 17.1 en el de Paul y Williams), estos dos jugadores cobrarían ya 42.8 millones, dejando apenas unos 16 millones en espacio salarial. Eso significaría que el equipo tendría que renunciar a Pau Gasol, que cobrará 19 millones esa temporada, a duras penas podría retener a Bynum (16.1), y si lo hicieran, tendrían que decir adios a Odom (8.2 millones en la 2012/2013) y Artest (7.2 millones), y eso suponiendo que hayan colocado a los Waltons y Blakes de la plantilla, y teniendo en cuenta, que la plantilla de Lakers iba a quedar vacía, esperando a ser rellenada con jugadores de salario mínimo.
Resumiendo, que una situación en los términos actuales, y salvo que uno de los jugadores acepte, por primera vez en la historia de la NBA, un descuento tremendo de sueldo, es imposible juntar en el periodo de agencia libre a Bryant y Gasol con uno de los tres deseados. Dos de los tres 7 pies de Lakers, uno de ellos, casi de manera obligada, Pau, tendrían que ser traspasados o cortados (los Lakers podrían deshacerse de Bynum y Odom ese verano gratis).
Viendo que la agencia libre no es una opción viable, hay otra manera, que es el traspaso, el intercambio de cromos. Aquí, con las reglas ya conocidas, los Lakers tienen que ofrecer al otro equipo un montante en salarios comparable al que estén dispuestos a absorber y por tanto, el límite salarial, no es tanto problema.
Pero si estás pensando en el verano pasado, en las situaciones de LeBron James, Chris Bosh o Carmelo Anthony, esta es muy diferente. Los Lakers no tienen apenas poder negociador. Casi ninguno.
Hay que tener en cuenta que los Cavaliers, Raptors o Nuggets tenían la amenaza enfrente de que equipos como Chicago, Miami o New York tenían espacio salarial, para ofrecer a sus jugadores un contrato en el periodo de agencia libre, sin que ellos recibieran nada cambio. Los Lakers, tal y como están construidos, no presentan esa amenaza. Orlando, New Orleans o New Jersey no van a perder sus jugadores sin recibir nada a cambio ante los Lakers de Kobe y Pau.
Sí que es verdad que habrá franquicias preparadas a echar la caña, como por ejemplo New Jersey, y por ello los equipos pueden estar dispuestos a negociar por sus jugadores, pero la falta de una verdadera amenaza, de un equipo histórico, en buena posición y en mercado grande, añadido al hecho de que, casi seguro, en la nueva CBA los jugadores van a tener por lo menos un ligero incentivo para continuar con sus clubs, hace que la urgencia no sea comparable: Howard o Paul simplemente han pasado de ser intocables a transferibles por el precio justo. Puede que un poco más. Ni un centavo menos. La NBA ha cambiado de ser el escenario en el que Garnett y Gasol cambiaron de equipo por cacahuetes, al mundo en el que los Nuggets dejan en porretas a los Knicks, y les hacen pagar el gusto y las ganas por Carmelo.
Por tanto, los Lakers no pueden dar 50 centavos por un dólar, si se quieren hacer con alguno de esos jugadores, tendrán que hacer una buena oferta, que se ajuste al precio del mercado del jugador. De nuevo, salvo enajenación mental en alguna directiva, es imposible traer a uno de estos jugadores sin mover 2 de las 3 torres. Como además, los Lakers no pueden ofrecer en principio, salvo colaboración de terceros equipos, jovenes con proyección, y jugadores buenos con contratos razonables, la única golosina que pueden incluir en un traspaso, es absorber uno de los malos contratos firmados por las otras franquicias. Propuestas de traspaso que al menos llegarían a ser escuchadas, por ejemplo, son las siguientes:
En el primer caso, los Lakers mandarían a Pau y a Bynum a Orlando a cambio de Howard y de un Gilbert Arenas con un papel más cercano al de rémora salarial que al de jugador de provecho.
En el mejor de los escenarios posibles que se me ocurre que Orlando puede estar dispuesto a discutir, los Lakers podrían retener a Pau traspasando a Odom y Bynum por Howard y Jameer Nelson, pero dudo mucho que Orlando pique con esta transacción. En definitiva, casi cualquier traspaso con Orlando pasaría por incluir a dos de los tres grandes, y recibir a cambio a Howard acompañado de Arenas, Turkoglu o Redick.
Con New Orleans, tendríamos una situación parecida, los Hornets no tienen prisa ninguna como para aceptar ahora mismo algo menos que dos jugadores, y empaquetar los 4 años de contrato que le quedan a Emeka Okafor e incluso los 3 años de Jack a los Lakers.
Si nos ponemos creativos, se puede imaginar un escenario en el que los Lakers solo tengan que deshacerse de uno de la terna Gasol/Bynum/Odom, pero pasaría por el más difícil todavía: convencer a un tercer y cuarto equipo, de reciclar los contratos sobrevalorados de Artest, Fisher, Blake o el intraspasable Walton, en una pieza de similar valor a Odom o Gasol, una tarea hercúlea, que de llevarse a cabo tendría que convertir a Mitch Kupchak en Ejecutivo del Año.
Y ya por último, no hay que olvidar, aunque eso a veces sea lo de menos, que los Lakers no tienen entrenador para el año que viene. Aunque uno no cree que Brian Shaw, Rick Adelman o quien quiera que venga pondría problemas a entrenar a Bryant con Howard o similares, no sería empezar con buen pie plantear un megatraspaso antes de conocer la opinión del nuevo coach, pienso yo.
Así que en resumen, los Lakers no pueden añadir a uno de los tres deseados sin remodelar por completo la plantilla, y el panorama actual de incertidumbre no invita ahora mismo a movimientos y fichajes drásticos. Esta es la realidad a la que se enfrenta la franquicia angelina.