Año 2041, una masacre en el mundo hace que la gran mayoría de los jugadores de baloncesto hayan desaparecido de la Tierra, se llamó el Mate Del Caos, un mate que fue tan potente que provocó semejante apocalípsis, sólo quedaron unos cuantos vivos entre ellos Charles Barkley.
Así reza el inicio del RPG llamado (ojo al nombre…) Barkley, Shut Up & Jam: Gaiden, Chapter 1 of the Hoopz Barkley SaGa donde manejaremos al bueno de Charles Barkley para devolver al mundo, ya en el año 2053 el baloncesto.
En el juego también aparece gente como Carter, Jordan o Rodman. El juego carece de cualquier licencia ni nada por el estilo, ha sido realizado por el estudio indie Tales Of Game y ahora mismo mediante Kickstarter, está buscando financiación para lo que será la segunda parte, que se llamará The Magical Realms of Tír na nÓg: Escape from Necron 7 – Revenge of Cuchulainn: The Official Game of the Movie – Chapter 2 of the Hoopz Barkley SaGa (tremendo!).
En béisbol, donde el análisis estadístico del deporte está a años luz del baloncesto (y siempre lo estará, porque es mucho más sencillo de modelar), en 1999, Voros McCracken, un geek de Internet que luego acabó trabajando para los Red Sox, propuso algo que el llamó DIPS, acrónimo de Defense Independent Pitching Statistics, o estadísticas de lanzamiento independientes de la defensa.
Según su teoría, un pitcher solo puede controlar el contacto del rival con la pelota y el número de home-runs: una vez que este la pone en juego bateándola en el campo, el resultado no depende de él, y cambia de año a año.
Esto se mide con el BABIP, de nuevo otro acrónimo, que esta vez significa promedio de bateo en bolas en juego, es decir, de todas las veces que una pelota es bateada dentro del campo, cuantas acaba en un hit y el bateador puede correr las bases, y cuantas en un out, y por tanto, es eliminado.
El BABIP, tanto de los lanzadores como de los bateadores, salvo en algún caso excepcional, no se correla de año a año, y su aleatoriedad se transforma en una herramienta para intuir la buena o mala suerte que está teniendo cada jugador. Simplificando, si el BABIP está por encima de lo habitual, eso indica que las estadísticas del bateador están infladas para bien, y las del pitcher para mal, y los números no están reflejando su verdadera habilidad, y viceversa.
Ahora bien, en el baloncesto, ¿hay algo parecido al BABIP? Recuerdo como al principio de esta temporada tras 4 partidos, los Hornets lideraban la Liga en Índice Defensivo, y al ver sus jugadas, te podías dar cuenta de la enorme cantidad de tiros que los rivales, pese a estar solos, habían fallado frente a ellos. Ahora mismo, los Hornets tienen la peor defensa de la Liga, y si el Basket-BABIP existiera, en esos 4 partidos, el de sus rivales hubiera sido bajísimo.
Otro ejemplo: hace apenas dos semanas analizamos a los Hawks, mejor defensa de la Liga entonces, y notamos como, también estaban teniendo una cierta suerte con los tiros mal defendidos, especialmente en el caso de Kyle Korver, que aparecía en los números de Synergy como 18º mejor defensa de la Liga en puntos permitidos a su par por jugada, y los rivales solo habían metido 6 de 32 triples defendidos por él, pese a que se quedaba en bloqueos, o era superado en el bote. Ahora, la defensa de los Hawks ha caído un poco, a la 4ª posición, Korver es el 60º jugador en puntos por jugada en defensa, el acierto en triples frente a él ha pasado a 12 de 42 (todavía bajo para lo esperado en total, pero 6 de 10 desde la última vez que hablamos de ello) y de ser el segundo equipo que peor porcentaje de triple permitía al rival (31.6%), han bajado a la 15ª posición en tan solo 5 partidos, permitiendo el 35.4% en el total de la temporada y un 42.9% en estos últimos 5, pese a jugar contra equipos que están 15º, 16º, 25º y (dos veces contra el) 20º en la clasificación de acierto.
Por tanto, ¿existe el Basket-BABIP? Aunque a otra escala y con diferencias respecto del béisbol, yo diría que sí.
El primer intento intuitivo de identificarlo, es pensar en los tiros no defendidos, o abiertos que se conceden al rival. Al terminar de ver un partido, a veces se tiene la sensación de que un equipo ha creado buenas opciones de tiro, de las que normalmente mete, pero muchos de ellos no han entrado.
Aunque el acierto en tiros de este tipo puede ser consistente en equipos o jugadores en ataque (los porcentajes son más o menos consistentes de año a año a la larga), en defensa, teniendo en cuenta que un equipo más o menos se enfrenta a todos los rivales, a los buenos y malos, tiene pinta de que podría ser independiente. Puede que haya equipos algo más inteligentes, que solo dejen abiertos a los peores tiradores, y otros que jueguen con fuego dándole facilidades a los mejores (al igual que hay pitchers que controlan un poco mejor su BABIP porque por su estilo, fuerzan más bateos al cuadro interior) pero en la gran mayoría de los casos, un porcentaje extremo (ya sea demasiado alto o demasiado bajo) en tiros no defendidos probablemente indique que ese equipo va a tender a regresar a la media. El porcentaje en tiros no defendidos se contabiliza, pero por desgracia, no es público. La versión más avanzada de Synergy (a la que no tenemos acceso), lo recoge, pero solo podemos especular.
Pero, ¿con la información pública podemos generar un Basket-BABIP? Además, la suerte no está solo en los tiros mal o no defendidos. Mirando los números de las últimas 12 temporadas, el Índice Defensivo (número de puntos que encaja un equipo por 100 posesiones), suele correlarse de un año a otro, con un R² siempre en torno a 0.4. Este índice no es muy fuerte, pero teniendo en cuenta los cambios de personal, tanto en jugadores como en cuerpo técnico, más si nuestra teoría es correcta, una cierta dosis de suerte, me parece una cantidad adecuada a lo esperado
¿Qué otra cosa se correla en la misma proporción de un año a otro? El procentaje que un equipo permite al rival en el área restringida.En los últimos 12 años, la R² de un año a otro ha estado siempre de 0.25 a 0.68, con un promedio de 0.4, al igual que el Índice Defensivo. Siempre existe el riesgo de caer en la falacia de implicar causalidad a partir de la correlación, pero la habilidad de proteger el aro parece que se mantiene de un año a otro.
¿Qué no lo hace? El porcentaje de acierto del triple rival. La R² de un año para otro entre el acierto en el triple del equipo contrario, salvo en el paso de la temporada 2005-2006 a la 2006-2007, que fue de 0.21 (todavía débil), no supera el 0.07 en ninguna de las otras 11 temporadas, y tiene un promedio de 0.04. Si separamos los triples en 2, los de la esquina, y el resto, sucede lo mismo: desde la esquina, el máximo es 0.15 y el promedio 0.03, desde más allá, el maximo es 0.09 y la R² promedio es también 0.03. Es decir, el porcentaje de acierto en triples en contra de un equipo es independiente de un año a otro, como se puede ver en el siguiente gráfico:
De nuevo, aunque hay que ser cuidadosos en las conclusiones, parece que los equipos no pueden controlar del todo el acierto del rival, y esta estadística tiene una posibilidad de ser independiente de la defensa. O tal vez no es independiente de la defensa en sí, pero como los equipos tienden a corregir los problemas, y a ajustar en los fallos, lo acaba siendo en la práctica.
Si nuestra teoría es correcta, hay margen para la esperanza en los equipos que peor están defendiendo el triple, y debería moderarse el optimismo en los que mejor lo están haciendo. Es importante no caer en la falacia del jugador, que un equipo lo esté haciendo mal, no quiere decir que esté obligado a mejorar, podría incluso a ir a peor. De hecho, aunque todos regresen a la media, a final de temporada hay un hueco, (de 8 puntos porcentuales el año pasado) entre los mejores y los peores. Pero curiosamente, la desigualdad es menor que con el acierto, en el que existió una diferencia de casi 10 puntos entre el mejor y el peor. Si retrocedemos un año, para descartar el efecto lockout, salvo por los Cavaliers, peor equipo defendiendo el triple de la Historia (¡41.1% en contra!), los otros 29 se agrupan en 5 puntos porcentuales, del 32.6% al 37.6%. En ataque, la diferencia entre el mejor y el peor es de 8.1, sin ningún resultado atípico. Y así sucesivamente.
Por tanto, esto podrían ser buenas noticias para los Suns y los Hornets, equipos que están permitiendo porcentajes ridículamente altos. El de los Suns (42.5%) superaría incluso al de los Cavaliers 2011 como el más lamentable de la Historia, y el de los Hornets (40.7%) sería el tercer peor, después de, atención, haber sido los segundos mejores la temporada pasada. De nuevo, repetimos, que la tendencia fuera la regresión a la media, no significa que estos dos equipos tengan que hacerlo, ya hemos visto, como en el caso de los Cavs, los outliers suceden. Y además, con estos dos equipos, su filosofía está llevándoles a este punto. El exceso de celo en proteger el aro y los cambios en los bloqueos son frecuentes, y si la mantienen, serán susceptibles al acierto del triple toda la temporada.
Por otra parte, Bulls (30.1%), Indiana (32.1%) y San Antonio (32.2%) son los que mejor lo están haciendo, lo cual debería encender la alarma amarilla, de momento. Ninguno de esos porcentajes en contra es histórico, como en el otro caso, pero en la última década solo 8 equipos han permitido menos que un 32.2%, y el registro de los Bulls sería el mejor desde los 90, temporadas en las que el porcentaje medio de la Liga solía ser inferior al actual. De nuevo, no está garantizado que vayan a empeorar, pero si hubiera que apostar, es más probable hacerlo en su contra.
Y ya para finalizar, los números sugieren que el Basket-BABIP podría tener otra aplicación a corto plazo en esta temporada. Ya os hemos enseñado que el porcentaje de acierto en la zona restringida, cerca del aro, parece tener una pequeña, pero cierta, correlación entre temporadas, y en los últimos 12 años, la R² no ha bajado de 0.25 como mínimo. Pues bien, a día de hoy, está en 0.11. Por enésima vez, esto no son 2+2, y estamos comparando con un año con lockout, lo que cambia algo la muestra, pero la tendencia del pasado sugiere que los porcentajes actuales deberían parecerse más a los del año pasado que lo que hasta ahora estamos viendo.
Esto podría ser el comienzo de buenas noticias para Boston (su porcentaje es 5.4 puntos porcentuales peor que el año pasado), Cleveland (5.3 más) o Chicago (4.9) y malas para Detroit (han mejorado en 4.6), Indiana (4.9) o Phoenix (6.7 mejor que el año pasado).
O no, porque como vemos, en el caso de Chicago y Phoenix, los dos equipos que marcan los extremos en la defensa del triple, su porcentaje de defensa en el aro ha empeorado/mejorado en la dirección opuesta. Hay equipos que cambian el enfoque en su defensa de un año para otro, y con los Bulls y los Suns puede que estemos ante un caso de diseño, no de suerte o aleatoriedad.
En conclusión, el único hecho demostrable es que el acierto del rival desde el triple es independiente de un año para otro. En un deporte tan complejo de analizar como el baloncesto no se puede ser conclusivo, y por tanto, toda teoría que extienda la idea es una simple hipótesis. Pero los valores más extremos en este apartado pueden ser un buen indicador de que una defensa está siendo sobre/infravalorada y es otro elemento de juicio, ni más ni menos, complementario a cualquiera, para juzgar el rendimiento de un equipo.
Era el que faltaba, después de que se presentaran las zapatillas de Lebron y Durant, faltaban las nuevas Kobe, las Kobe 8 System, para ‘cerrar’ el lineup de jugadores top que visten Nike…
Como no podía ser de otra forma, Nike introduce tecnología muy jugona en estas Kobe 8 System, como es la malla Nike Engineered Mesh, utilizada por primera vez en una zapatilla de basket y que dota a estas zapatillas de una ligereza tremenda.
Se ha prescindido de la mítica base Air Zoom, para usar Lunarlon, que parece que está teniendo mucho calado entre los nuevos modelos de Nike. Luego tenemos los detallitos como los 4 logos que demuestran cada uno de los campos que Kobe domina, el dibujo del Mesh también simula la piel de serpiente, así como en la suela.
Sinceramente me gustan mucho estas nuevas Kobe 8 System, bastante más jugonas que las VII…
adidas ha presentado las camisetas de las leyendas, unas camisetas retro que ya podéis encontrar en vuestra tienda habitual aquí en nuestro país y que tiene un integrante muy especial: la camiseta de Fernando Martín en Portland.
La de Fernando Martín va a ser sin duda la camiseta más demandada, pero también adidas editará las camisetas de Bill Russell, Jerry West, Wilt Chamberlain, Julius Erving, Magic Johnson, Larry Bird, Patrick Ewing, Denis Rodman, Drazen Petrovic y Shaquille O’Neal. En el Facebook de adidas podéis ver todas las camisetas.
Tiempo para repasar, como siempre a nuestro modo, cómo va el primer mes y algo de la NBA, donde han pasado muchas cosas, tal vez demasiadas o tal vez demasiadas pocas, ahí ya cada uno, pero vamos por conferencias…
Primer nos vamos al Este que es lo que más cerca nos queda y simplemente nos vamos a echar las manos a la cabeza: Knicks y Nets dominando?!?! (con Miami ya ni contamos, está a otro nivel, al nivel de cuLebron claro…), es algo inaudito pero la Batalla de la Gran Manzana parece que va a ir más allá de los partidos en el MSG y en el Barclays, y nos gusta, la verdad es que no hay nada mejor como un pique de los buenos. Ya se pudo ver en el partido de Brooklyn, que el ambiente de PO era tremendo… habrá que estar atentos… y también atentos a cuando vuelva Amaré… jur jur jur.
Luego tenemos a los Wizards, que a pesar de no tener mal equipo, están con un record ridículo, aunque creemos que cambiará cuando Nené se acople y vuelva Wall. Bobcats va ganando, también era de esperar la verdad, pero sobre todo vamos al caso de los Cavs con un Varejao a nivel All-Star y un base que ya es una realidad y que es uno de nuestros favoritos dentro de la NBA, apenas ha ganado partidos y tiene pinta de que vaya a ser una de las decepciones de la liga… pero ojo, un equipo que tiene 2 jugadores que serían titulares en el resto de 29 franquicias… un caso curioso la verdad y digno de estudio.
Por el Oeste la gran noticia son los Lakers, guste o no, se cargaron a Mike Brown y sin Nash los Lakers de D’Antoni aún los estamos buscando, a pesar de que han hecho apariciones esporádicas en un par de partidos, pero no, no están. Y parece raro, ya que con Howard la cosa iba a cambiar, pero no, el equipo ahora no se sabe que es y la clave sigue estando en la defensa, lo peor de todo es que aún no se sabe cuando vuelve Nash. San Antonio sigue buscando a Lupita y cuando lo hace son los mejores, ojo al equipo de Popovich que promete algo parecido a lo del año pasado, esperemos al menos que no acabe igual.
Sorprende y gratamente los Grizzlies. Mola ver jugar al equipo de Memphis, parece que con Randolph sano y sin OJ Mayo todo fluya mejor, pero lo realmente sorprendente es un banquillo con jugadores, entenderme, del montón, produce casi lo mismo que los titulares, pero Hollins ha conseguido un equipo, un conjunto… algo parecido a lo que tiene Popovich en SA, tal vez por eso mole tanto verlos jugar… También sorprende Warriors, sin Bogut, que vete tú a saber cuando vuelve, pero con un Lee que está muy serio y un equipo que parece que se lo pasa bien jugando a esto del basket… y eso que tienen el entrenador que tienen, extraño. Otro dato destacable: Lillard, va para rookie del año de largo y que es una gozada verlo jugar… algo parecido a Irving el año pasado…
Estamos viendo menos basket del que nos gustaría ver, eso siempre nos pasa, siempre queremos más, pero así estamos viendo las cosas y no os olvidéis que seguimos viéndolas día a día en nuestro Twitter donde hacemos esto que acabáis de leer, pero con menos caracteres y tal vez con algo más de mala leche… la justa.
Hace ya unos meses cuando Lebron James jugó la final de los Juegos Olímpicos con las nuevas Nike Lebron X, empezó todo el mundo a hablar sobre este nuevo modelo de zapatillas, año tras año las Lebron se estaban convirtiendo en ya en clásico tanto dentro del mundo zapatillil como en la propia pista y las Nike Lebron X van un poco más allá. Hoy en La Crónica Desde El Sofá, vamos a analizarlas y vamos a comprobar si es cierto todo lo que dicen…
Características
Las Lebron X traen dos grandísimas novedades respecto a otros modelos de la saga Lebron, por una parte el cambio de la cámara de aire, pasando de ser Air Max a Air Zoom y el Nike+ (sólo disponible en algunos modelos).
Pero vamos por parte, estas Lebron X, como está siendo ya norma habitual en las zapatillas Nike, carece de costura alguna, con lo cual se consigue una aclimatación total al pie, además, gracias a la lengüeta-calcetin y sobre todo a la nueva versión del Flywire, consigue que se adapte al pie totalmente y la sensación de agarre y estabilidad sea brutal. La parte externa está realizada por la tecnología Hyperfuse, que le da una ligereza tremenda a la zapatilla, este es uno de los aspectos que más destaca, ya que aunque en su aspecto parecen muy ‘grandes’ y robustas, las Lebron X son muy ligeras, mucho más de lo que cabría esperar.
Como hemos comentado antes, la cámara de aire queda totalmente visible pero no es la mítica Air Max, sino que nos vamos a por una Air Zoom, utilizada habitualmente en las Kobe o en las KD, la verdad, y aunque luego iremos a ello con calma, se nota muy mucho que el nivel de amortiguación es superior.
Y como no podía ser de otro modo, las nuevas Lebron X incluyen Nike+ Basketball, esta tecnología presentada en su día con las Lunar Hyperdunk 2012 permite medir los parametros de tu partido/entrenamiento, desde los saltos que das, hasta la velocidad media en la pista, es decir, parecido a lo que ya Nike introdujo en su día con el Nike+ Running, pero en versión baloncesto… algo tremendo y que tenía unas ganas brutales de probar la verdad, pero vamos a lo interesante…
En la pista
Creo que no me voy a equivocar si digo que estas zapatillas son las mejores con las que he jugado a baloncesto, así de sencillo, rápido y directo, pero voy a ir un poco más allá…
La amortiguación, un aspecto que personalmente me gusta siempre notar, es perfecta, maravillosa, da la sensación de que fluyes en la pista, entre esto y la sensación de ligereza, parece que vayas solo, es algo tremendo. En cuanto a sujección del pie, gracias al Flywire, no sientes que ‘se va’ la zapatilla si no que queda perfectamente acoplada al pie, incluso en los desplazamientos laterales y al hacer algún sprint rápido.
El nivel de agarre de la suela es más que óptimo, al menos en la pista externa donde las probé, así que supongo que en parquet la cosa mejorará aún mucho más. Los tobillos van totalmente protegidos y gracias a que en la parte del talón son asimétricas, el movimiento lateral se hace aún más natural.
Nike+
Y vamos a la parte realmente frikona de las Lebron X, lo primero que piensas al empezar a probar el Nike+ Basketball, es que no puede ser verdad… la aplicación controla, gracias a los chips internos de las zapatillas, los niveles de presión que ejerces sobre la suela, con lo cual y a partir de diferentes fórmulas puede saber la velocidad, el salto máximo y demás en la actividad. Este Nike+ Basketball, lo probé en dos sesiones de tiros a canasta, entradas, esprints y desplazamientos laterales y realmente se guardó todo, aquí os dejo capturas de todo lo que hice (más en la galería final)… no esperéis resultados a lo Kobe, porque uno no deja de ser un base bajito distribuidor con buen tiro…
Sencillamente sorprendente. Creo que si realmente entrenas casi a diario, juegas mucho y te interesa este tipo de números, la opción Nike+ debes de tenerla más que en cuenta, ya que todos los resultados que puedes extraer de ahí son brutales.
En la calle
Pero las Lebron X, también son jugonas a más no poder. Las Lebron 9 fueron un hito en cuanto a diseño y después de sacar infinidad de colores te das cuenta que puedes llevarla desde con vaqueros hasta incluso con un traje, este nuevo modelo es más de lo mismo, jugonismo en estado puro, ya que el patrón utilizado para simular las formas de los diamantes, así como la parte de la suela 100% visible la parte de la cámara de aire, dan un toque mega jugón. Luego está llena de pequeños detalles, la X en la puntera y en la suela, la firma de James en la parte de atrás de la lengüeta, los diamantes del logo de Nike, el león para sujetar los cordones… esas pequeñas cosas que tanto nos gustan…
Las Lebron X son extremadamente cómodas, sobre todo debido a la amortiguación, con lo cual se pueden llevar perfectamente en el día a día y sin necesidad de apretar fuerte los cordones, es decir, las puedes llevar perfectamente de forma casual.
Si a esto sumamos los modelos y colores que está sacando Nike a la venta, nos da una gama/variedad casi infinita (infinita si le sumamos que están disponible en Nike iD), con lo cual, estamos ante unas zapatillas jugonas a más no poder.
Conclusiones
En definitiva, los rumores que apuntaban a que con las Lebron X se había llegado a una cima de comodidad y rendimiento junto con un brutal diseño se han visto de sobra superados. Las Lebron X son, personalmente, las zapatillas más tremendas que he podido usar para jugar a baloncesto y el aspecto visual y de comodidad para el día a día, las hacen casi perfectas.