PO Desde El Sofá (XVI): La batalla del hielo

Joakim Noah dijo que esta serie iba a ser «una guerra». Pues la primera batalla ha parecido seguir el guión de una de las famosas en la Historia, la del Lago Peipus.

Los Caballeros Teutónicos, reforzados con las armaduras más contundentes conocidas en la época, siglo XIII, iniciaban su cruzada contra los cristianos ortodoxos de la República de Nóvgorod, que se encontraban diezmados tras sus luchas contra invasores mongoles y suecos. La Deutscher Orden era la gran favorita y como su ejército estaba formado por caballería pesada, en contraste con la aparente ligereza rusa, la utilizaron de ariete para arremeter contra su débil oponente.

Pero no contaron con una cosa, el territorio en el que estaban librando la batalla era un lago helado. La menor fuerza de rozamiento les convertía en un grupo lento para la superficie en la que se encontraban, y cuando su rival no se arrugó tras la primera carga, se vieron rodeados. Intentaron retroceder, pero entonces fue la gravedad, que atraía esa contundencia hacia un hielo a punto de quebrar, la que hundió al ejército en el agua. Cayeron por su propio peso, y nunca mejor dicho.

Dirigidos por Tim Aleksandr Nevski Thibodeau, que entiende de física, de la cosa bélica, y también un poquito de baloncesto, los Bulls, aunque jugaban fuera, transformaron el rectángulo de 94 por 50 pies del AmericanAirlines Arena en su terreno, aguantaron la embestida con oficio, y observaron como la superpotencia moría bajo el agua. No estaba Deng, ni Hinrich, ni, por supuesto, Rose. Pero cuando pararon el contador de partidos consecutivos invictos de los Heat en su día, tampoco les hizo falta Noah.

Si en la victoria con la que acabaron con la histórica racha de Miami ganaron gracias al ataque (alto número de rebotes ofensivos, y un 50% de acierto efectivo fuera de la pintura), en esta se impusieron con su seña de identidad: la sempiterna (desde Thibs) defensa. Ajustando a ritmo, dejaron a Miami en 94.5 puntos por 100 posesiones, una cifra que está por debajo, y con un buen colchón, de la del peor equipo de la Liga esta temporada. Esta marca es la 6ª más baja para Miami este año, y en todos los partidos en los que no han llegado al 95 en Índice Ofensivo, han perdido.

Cambiaron el dominio en el rebote en ataque (esta vez sólo cogieron el 26.5% de los disponibles, por debajo de su media habitual) por el defensivo, donde Miami sólo capturó 7 de 44 oportunidades (un 16%). Es curioso como Chicago, que no es un equipo que este año haya sido especialmente incisivo en esta faceta (se encuentran alrededor de la media de la Liga) ha logrado mantener a Miami por debajo del 20% 4 veces (de las 23 veces que les ha sucedido esta temporada), y en 3 de ellas se alzaron con la victoria. De hecho, 3 de los 5 mejores partidos de la temporada (y el décimo) de los Bulls en su propio tablero han venido contra Miami: ya está claro que hay una orden precisa de no conceder segundas oportunidades a este equipo.

Nombres propios en esta victoria de la tropa poco ortodoxa (pese a nuestra comparación) de Thibodeau hay, lo difícil es elegir por donde empezar. Noah fue el corazón, como siempre, con ese latido convulso y espídico de su juego. Su omnipresencia defensiva hace que te entren ganas de rebobinar y ver si se teletransporta de un sitio a otro. Jimmy Butler, que jugaba su tercer partido completo en cinco noches, defendió a LeBron como el que mejor lo haya podido hacer en este año. Robinson tenía una canasta guardada siempre que Chicago la necesitaba, e hizo falta sobre todo al final, cuando con el partido empatado a 86 restando minuto y medio, metió los 7 puntos que le quedaban a este partido. Belinelli sólo metió dos triples, pero lo hizo en los 5 minutos finales, y ambos servían para empatar y notificar a Miami que estaban allí, y no se iban a ir. Los dos jugadores de perímetro, además, se tuvieron que comer una minutada, porque de los dos únicos sustitutos que tenían, uno, Teague era un muñeco ante la presión y los dos-contra-uno de Miami, y el otro, Cook perdió dos balones en minuto y medio por no ser capaz de mantener sus pies en la pista. Ese era el nivel.

El único que tal vez dio un poco la nota fue Carlos Boozer. A pesar de la ventaja que tiene sobre Haslem cuando Miami sale con dos hombres altos tradicionales en el quinteto inicial, no fue capaz de aprovecharla (y dejó algún momento vergonzoso como el tapón que LeBron le puso en una vaga bandeja), y de hecho Gibson jugó casi tanto como él. Pese a que lo fácil sea atizarle, porque a veces se lo gana… y por lo que gana, Boozer es un jugador notable, y fue una bestia en la (ya penúltima) victoria ante Miami. Pero en aquel partido pudo jugar a ratos de falso pívot emparejado con Bosh, y ahora está Noah, que es el que ocupa la posición. Cuando Miami se hace pequeño, Gibson es mucho más apropiado, y el Dukie tendrá que darle motivos a Thibs para justificar su presencia.

¿Tiene Miami que preocuparse? Relativamente. Han perdido la ventaja de campo, y está claro que Chicago es un gran y corajudo rival. Pero si se quiere ver de una manera optimista, la varianza, la suerte, la aleatoriedad o como queráis llamarla le jugó una mala pasada a los Heat. Metieron sólo el 29.7% de los triples (ni el peor equipo en este aspecto, los Wolves, acabó con un porcentaje tan malo), y muchos de ellos fueron buenos intentos, con jugadores solos, que deberían acabar entrando. También acertaron solamente el 55.6% de los tiros cerca del aro, cuando durante la temporada lo hacen en el 66.4% de las ocasiones, mejor marca de la Liga. El buen hacer en las rotaciones, la defensa de los bloqueos y la intimidación de Chicago tienen algo que ver, por supuesto, pero Miami se dejó buenas oportunidades, de las que suelen meter, colgando por el camino.

No dio la impresión de falta de agresividad o conformismo con las suspensiones por parte de Miami, y los números lo corroboran, 27 tiros a menos de 5 pies de Miami, 25 tiros libres y 20 faltas pitadas a Chicago anoche, cifras clavadas al 26.3/24.6/21.3 que promedian en casa en Temporada Regular en estas categorías. Tampoco recibieron un empujón arbitral que se lamentarían de desperdiciar, simplemente, el equipo de enfrente acertó más que ellos.

En definitiva, Chicago ganó la batalla, pero le quedan seis partidos para conseguir otras tres. Fue una victoria merecida, pero no dominante, les queda por hacer. Aunque, como decían en aquella obra maestra de la Nouvelle Vague, Blade, «Hay cabrones que se empeñan en patinar sobre hielo cuesta arriba «. Y nosotros encantados de que lo hagan.

El detalle: Aunque no haya crónica, no os perdáis el otro partido de la noche, el Warriors-Spurs.

Las semis de conferencia

Llegamos tal vez un poco tarde la verdad, ya que anoche se jugaron los dos primeros partidos de las semifinales de conferencia, pero, no os vais a quedar sin un mínimo análisis de como vemos estos 4 enfrentamientos que tienen bastante buena pinta, vamos allá!

Miami Heat v Chicago Bulls

Aquí encontramos 2 grandes factores, los Heat llevan mucho tiempo a la bartola esperando, mientras que los Bulls han sido el último equipo en dejar de jugar la primera ronda. Además, tenemos a unos Bulls donde Belinelli tiene papel de jugador franquicia, bueno, casi, pero con esto ya estamos haciendo ver que Chicago se encuentra muy lastrado por las lesiones.

Aún así, hay un factor muy divertido en la serie: el juego interior de Bulls. Boozer y Noah pueden ser una amenaza para el lado ‘débil’ de los Heat, sobre todo en temas defensivos. Noah se ha recuperado más que bien de sus molestias y ya en el séptimo partido de la serie contra Nets demostró que puede hacer unos números tremendo y más que números, una aportación brutal. Va ser divertido ver como los CuLebron Boys pueden afrontar esto.

Por parte de Miami, pues lo de siempre, ataques centrados en el MVP y a apretar en defensa al máximo. Creo sinceramente que Wade va a ser clave en esta serie, ya que no es lo mismo enfrentarte a Hinrich, que a más que probablemente Nate Robinson…

Lo dicho, va a ser una serie divertida.

New York Knicks v Indiana Pacers

Justo hoy ya hemos hablado de la serie, pero sinceramente el partido fue tal cual lo que pensábamos, es decir, por una parte NY centrado todo en Melo, mientras que Pacers haciendo su juego centrado en que todo el mundo aporte, a lo Spurs vamos.

Esta va a ser una serie que tiene una pinta de irse a 6/7 partidos que tira para atrás, con mucho que competir aún y eso que Indiana ya ha recuperado el factor cancha, pero aún así, como buen equipo irregular, hará alguna de las suyas y Knicks lo aprovecharán.

Va a ser divertido ver los ajustes de Woodson después de lo visto en el primer partido en el MSG. En Indiana creo que todo seguirá igual, West y George campando a sus anchas y Hibbert defendiendo e imponiendo sus cm…

Oklahoma City Thunder v Memphis Grizzlies

Otra serie que ya ha empezado y que está corroborando lo que apuntaba. A Thunder se le ve que necesita a Westbrook como el comer, por mucho que diga la gente que juega mejor sin él, esto no es cierto. Contra Houston ya pasó más apurado de lo que la serie dice, hay que ver los partidos y los resultados para comprobar que todo estuvo más igualado de lo que parece. Pero los Grizzlies no son los Rockets.

El equipo de Hollins es otra máquina muy bien engrasada desde el traspaso de Gay y le van a dar muuuuuuchos problemas a los Thunder, infinitos más que dio Houston, y eso se vio ya en el primer partido donde Memphis tuvo la victoria al alcance de la mano.

Aunque Jackson quiere hacer de Westbrook (este papel lo hará Martin, que también tiene que hacer de Harden…wops!), no nos equivoquemos, no lo es y además de largo, con lo cual Durant tiene que tirar del equipo e irse a cifras Koberianas para sacar el partido. Ahora más que nunca los Thunder se parecen muy mucho a los Lakers, es decir, un buen juego interior, pero donde un jugador tiene que tirarse 20/30 tiros por partido para llegar a anotaciones altas y ganar. El llamado Kobe…Durantsistema.

Otra serie larga.

San Antonio Spurs v Golden State Warriors

Uf uf uf uf!!!! sueños húmedos con esta. La rigidez sistemática pero maravillosa de Popovich contra el vetetuasaberquehacen de Jackson, con un Curry a nivel ON FIRE NBA JAM y con un público del Oracle viviendo un pequeño sueño.

La primera ronda de Spurs ha servido para calentar, poco más contra Los Angeles D-Fend…Lakers, así que poco podemos saber de como afrontan los PO estos Spurs. En Warriors vimos una aparición milagrosa de Lee en el último partido de la serie, pero es todo un misterio ver y saber como andara. Bogut dio un paso adelante (de los grandes además) contra Nuggets y va a ser divertido su duelo más que probablemente con Duncan. Otro duelo divertido será ver a Curry defendido casi siempre por Parker, aunque tal vez Popovich haga alguna de las suyas por aquí.

El banquillo puede ser clave en esta serie, habrá que ver como está Manudo y ver si Jack puede afrontar bien esta serie.

Esta serie es la de ver sí o sí todos los partidos… ya que nunca sabes cuando va a llegar el momento Curry y ese momento es ahora mismo IMPAGABLE.

PO Desde El Sofá (XV): El Desconocido

No mentimos si decimos que de los 16 equipos que entraron en PO habían dos que eran digamos los ocultos, y para colmo se enfrentaron juntos… uno de ellos, Pacers es sin duda alguna uno de los mayores desconocidos en la liga y ayer, asaltó el MSG.

Anoche seguro que muchos de los que se sentaron en el Madison esperaban ansiosos una victoria fácil frente a esos de amarillo de Indiana, pero pronto se vio que nada de eso, Pacers venía agazapado, sin hacer ruido pero con uno de los equipos más compensados de la liga y sobre todo, con gente con mucha hambre. En cambio en NY parecía que todo se iba a dejar de manos de Anthony, hasta que hubo un gran problema: las faltas.

Melo se cargó y toda la responsabilidad ofensiva caía en Felton y sobre todo en JR, que parece que desde que le dieron el premio al 6o Hombre, se está medio-dejando llevar. Enfrente un quinteto comandado por Paul George y excelentemente secundado por gente como Hibbert y sobre todo por David West, una debilidad personal, destrozaron por dentro a los Knicks mientras que DJ Augustin, irregular a lo bestia durante el año, enchufaba de todo desde fuera.

El segundo y tercer cuarto fueron de dominio absoluto de los de Indiana y ni el arreón épico final de los Knicks pudo ya con una diferencia que parecía que siempre era corta, pero siempre estuvo ahí. Knicks va a tener que cambiar bastantes cosas ante un equipo que te puede hacer daño de fuera y dentro, es decir, no todo debe ser Melo y su juego exterior, porque si no están más que perdidos ante unos Pacers que aunque suelen de vez en cuando ‘irse’, si no pasa eso… son duros, muy duros.

Los Pacers son otro mini-Spurs como Grizzlies y van a dar muuuucha guerra… y sin Granger…

El Detalle: Que no os extrañe ver a Stephenson ultra motivado en estas series, fue una mega estrella jovenzuela de la zona de NYC…

PO Desde El Sofá (XIV): Más ganas de ganar

Mientras un servidor se preparaba para ver el 7o partido de anoche, las promos previas de la TNT y sobre todo la publi del Barclays ponían de nuevo aquello del Blackout, no, no hablo de los del League Pass, los cuales por cierto han apagado casi todo el PO…, hablo de Nets vistiendo de negro en casa, como ya pasó en el primer partido de la serie. La cosa prometía, pero poco después vi mi gozo en un pozo, Nets de blanco… era una señal.

La sensación general que me dio el partido es que Bulls quería ganar y Nets, estaba no se, como esperando una inspiración divina de alguien para sacar una ventaja y con ello ganar el partido, así que claro, se impuso la lógica y los Bulls ganaron con menos esfuerzo de lo esperado la verdad.

De este partido hay que resaltar de gran manera de nuevo a Joakim Noah, brutal el partido del francés que ha demostrado que sin duda alguna es uno de los mejores pivots de la liga, sobre todo en los llamados intangibles que aporta al equipo, con sus ganas y su carácter mega ganador. Otra cosa a destacar, pero ya seria de la serie en general es que Bulls haya ganado dicha serie con factor cancha en contra y con Nate Robinson de base titular… sí, hizo el Nate Game con las 3OT, pero uff, si una cosa es Nate es irregular, y en una serie larga a 7, esto es justamente lo que se castiga. Tom Thibodeau ha sacado petroleo no…. DIAMANTES de esta plantilla con las bajas ya sabidas y con Belinelli (!!!!!!!!) jugando casi un papel estelar ha ganado una serie de PO.

Otro cantar es Nets, equipo apático, gris y con un Joe Johnson que se ha dejado llevar clarísimamente. Deron Williams no ha sido tampoco el de después de PO y Wallace quiere y no puede. Tal vez salvaríamos a López, que sigue avanzando año a año, pero no es suficiente. El típico equipo que promete mucho y se ha quedado en casi nada y donde sinceramente, perder aquel partido de las 3OT en Chicago le mató por completo. Habrá que ver que movimientos hace la franquicia para no estancarse de nuevo en el ni fu ni faismo donde tiene pinta que va a caer…

Ahora vamos a tener un Heat-Bulls que va a ser muyyyy divertido.

El Detalle: Jay-Z no fue al último partido de la temporada, una de dos, o bien iba confiado en el pase a semis o bien pasa ya de Nets… o bien tenía algo mejor que hacer, que puede ser lo más probable…

 

PO Desde El Sofá (XIII): Orgullo a ratos

Los Celtics anoche maquillaron con 7 minutos de orgullo, lo que fue una actuación paupérrima en los 41 restantes. A falta de 10 perdían de 26 puntos, y llegaron a colocarse a 4, hasta que la resaca les volvió a mandar lejos de la orilla.

No importa que no podamos encontrar restos de orgullo en el tercer partido, el primero que jugaron en Playoffs en el TD Garden. O en las dos segundas partes de las dos primeros partidos en New York. O en los tres primeros cuartos en este último, en los que anotaron 47 puntos, en casa. Tampoco se habló de él cuando los Knicks forzaron la prórroga viniendo desde 20 puntos abajo en la segunda parte del cuarto partido.

De hecho, anoche, en la postrimería del partido, se hablaba en Twitter de si se renovará a Pierce, si KG volvería, lamentos por la lesión de Rondo… ni los propios aficionados se acordaron de Santa Bárbara hasta que empezó a tronar con la ayuda de las pérdidas de JR Smith y el resto de los Knicks, pero en cuanto la racha se montó, volvieron a reclamar lo suyo.

Al final los Knicks, a los que se les ha visto más trémulos de lo esperado, aprovecharon su match-ball y evitaron la posibilidad de entrar en los libros de Historia, primero anoche, y luego en un teórico séptimo partido. La circulación de balón mejoró algo, Shumpert está cogiendo confianza y Chandler ritmo. Nos lo pasaremos bien en la serie contra Indiana.

Pero este partido que por poco no sucedió (Carmelo falló dos tiros libres con 82-82 en un partido que acabó 84-84, y que hubiera significado la barrida a Boston…), será recordado como el de la derrota pírrica, el que ganaron los que perdieron.

La historia de los Celtics se basa en tener más campeonatos que nadie, no en quedarse fuera, y tan claramente como lo hicieron, en las primeras rondas. Si se empieza a celebrar esto, se acaba siendo como, por ejemplo, los Hawks (que ayer en una situación idéntica, partido de eliminación en casa, pasaron de ir perdiendo de 17 en el último cuarto a bajar la diferencia a 3).

Que los Celtics tengan más remontadas o momentos épicos, es función también del volumen: casi nadie ha tenido tanto éxito como ellos. Si juegas más partidos que nadie, más posibilidades habrá de que surjan momentos inolvidables por el camino. Los Warriors, por ejemplo, nos han dado dos series memorables, de esas que darían para una leyenda de matagigantes si las juntamos con otras dos o tres, pero habiéndose clasificado 2 veces en 18 años, es imposible.

No es que a este equipo se le pudiera pedir mucho más. Pierce ha jugado 2500 minutos con 35 años, y Garnett no ha parado tampoco. La pérdida de Rondo es una losa enorme, no sólo por lo que aporta él, sino porque no tenía sustituto. No hay en la plantilla ningún creador bajito que juegue para todos. Esta encarnación de los Celtics ha llegado seguramente hasta donde podía.

Pero si tienen 17 anillos, no ha sido precisamente por conformarse con eso.

PO Desde El Sofá (XII): Desenterrando fantasmas

Kenyon Martin encendió la mecha cuando la misma mañana del partido decía que los jugadores de Knicks debían ir vestidos de negro porque iban a asistir al funeral de los Celtics… pero todo lo contrario.

El partido empezó como casi Bruto Martin había predicho, con un parcial tremendo de 11-0 para los de la gran manzana y con unos Celtics ya más pensando en que isla paradisiaca pasar las vacaciones que en otra cosa. Además Melo iba con el modo MVP, así que todo iba cuadrando bien para la propecía de Martin. Pero no.

Celtics poco a poco fue haciendo su juego y de una posible paliza se pasó a sólo una ventaja de 2 puntos al final del 1Q.

A los Knicks los triples no le entraban y teniendo en cuenta que buena parte de su juego se basa en el tiro exterior, esto no era buena señal. En la parte Céltica, Bass dominaba, Bradley sorprendía, y Pierce parecía el Paul que hacía una pareja letal con Antoine desde más allá de la linea de 3.

Mientras JR, seguía tirando mandarinas hasta llegar a un 0/10 tremendo, nada le salía y cual hormiguita, Boston seguía a lo suyo, anotando y sacando de quicio en defensa a los tiros desde fuera de los ‘Bockers.

Ni el arreón final de JR y Melo pudieron al final superar la ventaja y los miedos volvieron a salir en el MSG. Ahora la serie vuelve a Nueva Inglaterra, con unos Cs a punto de igualar la serie a 3 en su cancha y dejar todo para un épico 7o partido en el MSG el próximo domingo, donde tal vez esos miedos vuelvan a salir.

Doc Rivers al ser preguntado sobre el 3-0 y que ningún equipo NBA había remontado eso, dijo algo así como: «Me gustaría ser parte de algo bonito…«. Quien sabe si la negra vestimenta de calle de los Knicks fue para su propio funeral?

El Detalle: Mucho VIP en la sala, pero Woody Allen necesita urgentemente cambiar de gorra.

PO Desde El Sofá (XI): Olvidando fantasmas

Memphis ganó el quinto partido, aquel tradicionalmente clave cuando la serie va 2-2, y tendrán la oportunidad de eliminar por fin a los Clippers, y hacerlo en casa. Ahora mismo tenemos cinco eliminatorias que podrían ser ganadas por el equipo local en el siguiente partido, y en tres de ellas, la sarten la tiene por el mango el equipo peor clasificado.

Es difícil destacar un jugador en Memphis de su quinteto titular, porque anoche los cinco jugaron a la perfección, cada uno cumpliendo su rol, de manera más que efectiva. Por contraste, los Clippers apenas disfrutaron de Griffin, que estaba limitado por un esguince de tobillo y no terminó el partido, y tienen a gente como Billups (su porcentaje de tiros de campo ajustado a triples es de 40.6%) que no está ni se le espera.

Chauncey sólo juega 19 minutos por partido en estos Playoffs y con esto ya ha acumulado… el 10% del tiempo que ha estado en pista en Temporada Regular, ¡las dos ultimas temporadas! Tengo muchas dudas de que su ritmo de competición fuera el adecuado, o de que esté mejor que, por ejemplo Willie Green (duele escribirlo, pero es así), pero Del Negro ya está en modo tiro mierda a la pared, a ver que se pega, como lo demuestra el cameo de anoche de Grant Hill, que todavía no había jugado en Playoffs, pese a que su mejor partido del año lo jugó contra Memphis, allá por enero (lo cual no es decir mucho, ni significa nada, pero aun así). Esta vez se acordó de él, por primera vez, a falta de 5 minutos, con opciones todavía para LA, y aunque Hill se dirigió a la tabla de anotadores dispuesto a entrar a la pista, nunca lo hizo, y no sabemos el porqué.

Del Negro, que acaba contrato este verano se está jugando el puesto, y como las cosas no cambien mucho, esta serie es la firma en su sentencia. Lo único que le podría librar es que otros entrenadores pidan más dinero y Sterling se quede con él porque le salga más barato.

Las únicas notas positivas fueron los chispazos de Crawford, el juego polivalente de Barnes, y Chris Paul, que jugó un buen partido después de dos flojos, pero no fue todo lo efectivo que debería. Uno de sus defectos es que cuando siente que el resto del equipo no tiene el nivel, y que el partido lo tiene que ganar él, se pone las anteojeras, y se lo juega absolutamente todo. Y lo hace bien (35 puntos en 29 posesiones es muy buena marca), pero pierde la poca implicación que sus compañeros podrían tener.

Y con tan poco no se le puede ganar a unos Grizzlies tan maravillosos como los de ayer. Siguen teniendo sequías anotadoras, en las que pasan las posesiones y no son capaces de ver aro, y una carencia enorme con el juego exterior (sólo tres triples anoche), pero también, por otro lado, obligan a los equipos rivales a jugar como ellos. Ya tienen la ventaja, veamos ahora si la aprovechan.

El detalle: De pasar, en la siguiente ronda los Grizzlies se encuentran con OKC, a los que siempre les dan problemas, y esta vez no tienen a Westbrook, en la Final de Conferencia, lo más probable, a San Antonio (ya sabemos que pasó en 2011) y en las Finales a Miami. Los Grizzlies están algún escalón por debajo de todos ellos, pero son todos mejor emparejamiento que los Clippers. Es muy difícil, pero mejor oportunidad para llegar lejos, no van a tener.

La chorrada: Si os dijéramos que un jugador anoche, dejó el balón muerto en el aro en una bandeja, ¿adivinaríais quién? Sí, el mismo

PO Desde El Sofá (X): Muere otro día

Tras jugar tres prórrogas 48 horas antes, los Bulls y su cortísima rotación pelearon como lo suelen hacer, pero durante todo el partido se notó que les faltaba un punto energía y se derrumbaron antes de llegar al final. Anoche, echaron muchísimo de menos a su base titular, que veía impotente el encuentro vestido de calle desde el banquillo por culpa de las malditas lesiones. Chicago no pudo cerrar esta serie sin la presencia de, sí, Kirk Hinrich, y tendrán que volver a la Madhouse on Madison.

Nate Robinson, que tuvo que cargar con 44 minutos de responsabilidad, no hizo un mal partido en general, pero esta vez no fue Dios disfrazado de jugado de baloncesto (bueno, en alguna jugada suelta…), y así es más difícil perdonarle sus momentos alocados, como el del arranque de partido, o la ventaja que tiene Deron cuando le defiende.

Chicago dio muchísima guerra, y mantuvo hasta el final la diferencia corta, principalmente por un buen partido en ataque, porque no pudieron frenar a los Nets en ningún momento. Brooklyn se ensañaba en posesiones largas, con dos o tres acciones consecutivas, y mucha paciencia, que esta vez, con un Noah mermado en pista, solía tener recompensa. Consiguieron aprovechar con éxito muchos más cortes hacia la canasta de lo normal contra una defensa Thibodeau, y cuando no acertaban con el tiro, allí estaban para coger el rebote en ataque: 17 a lo largo de una noche que se le hizo muy larga a Chicago.

Pese a ello, no le perdieron la cara al partido hasta el final: en el tercer cuarto, ningún equipo logró un parcial de más de 5 puntos sin respuesta, y la diferencia osciló siempre entre los 10 y los 4 de ventaja para Brooklyn, a los que Chicago llegó con la última canasta del periodo. Al reanudarse el partido, se pusieron a 1 con un triple de Jimmy Butler, pero no lograron llegar a la barrera psicológica del empate en ningún momento.

Blatche metió 10 puntos en el último cuarto, y Wallace sentenció con un triple y robo más mate que dejaban a los Nets 12 puntos por encima a falta de 2 minutos. Chicago no metería una canasta en los últimos 3:47, y la diferencia final fue, en un sentido, mayor de lo que el partido merecía, pero pareció inevitable.

Los Nets siguen con vida, y aunque todavía anden un partido por detrás, están más enteros. Brook y Deron dejaron un doble-doble cada uno (28-10 el pívot, 23-10 el base) y puede que estén en el mejor momento conjunto de la temporada. Como se vio en la maratón del sábado, y se intuye de toda la temporada, son mucho menos fiables que los Bulls, pero en abril y mayo, se trata de sobrevivir.

El detalle: Ayer los Nets volvieron a jugar de blanco. Parece que aquello del «All Black Everything» murió de repente, como la presencia de Jay-Z en el accionariado de la franquicia. Y eso que el primer partido fue el mejor del equipo en toda la serie…