PO Desde El Sofá (XI): Dos rombos

Manu Ginobilli

Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

En la pasada noche de ayer domingo, nuestro colega Alberto de Roa soltaba un tuit que era una gran definición de lo que estábamos viendo en las tierras de El Alamo, una auténtica violación deportiva por parte de San Antonio Spurs que por primera vez en la serie fueron los Spurs.

Aunque por parte del equipo de Cuban hubo una tímida/especie de reacción durante el 3Q, esto fue más parecido a una relajación de los de Popovich que a un intento de remontada, la cual hubiera sido la máxima de la historia de los Playoffs. Spurs llegó a tener más de 30 puntos de ventaja y aunque al final la diferencia fue de 23, la sensación que quedó en el cuerpo es que un equipo era infinitamente superior al otro.

Cuando el Oh La La bueno se pone a jugar, Spurs lo nota y anoche fue un claro ejemplo de lo que nos referimos. Tony Parker hizo el mejor partido de la serie y fue la clave para que los Spurs volvieran a ser los Spurs, para que fueran por primera vez, ese equipo que no nos hemos cansado de ver y de decir que es el mejor que juega a esto llamado baloncesto.

La gran pregunta que teníamos al ver todo esto, era si SA había hecho un Heat, es decir, dejarse llevar hasta que realmente ha hecho falta… no lo sabemos, lo que si es cierto es que Dallas Mavericks ha sido un más que digno rival, el más complicado como siempre decíamos y así se ha visto. Gran forma de cerrar esta serie texana que sin duda alguna ha sido una gran piedra de toque para unos Spurs que tendrá que espabilar y hacer las cosas como el 7o partido en las semis de conferencia frente a Blazers.

Para cerrar esta Crónica XI, vamos a hacer un comentario sobre el otro partido de anoche, el Raptors v Nets, que pudimos ver el final, un final algo agónico donde cualquiera de los dos equipos se pudo llevar el 7o de la primera ronda. Las dos últimas jugadas lo tuvieron todo (o casi todo) que le pedimos a un Game 7, nervios, jugadores claves saliendo en momentos clave, drama, errores y un tapón final de un viejo rockero como es Paul Pierce. Que no se me olvide la cara de Jason Kidd en la jugada donde pierden el balón que dio la última posesión a Raptors…

Sofi del día: A los aficionados de los Raptors, han demostrado sin duda que más allá del muro se vive esto del baloncesto de forma tremenda y que cuando todos se unen…mola.

PO Desde El Sofá (X): Sangre, sudor y lágrimas

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Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Los Grizzlies derramaron hasta sangre anoche en la pista, pero sin Randolph, suspendido por la Liga en una decisión tan comprensible como amarga, terminan el año con dos partidos en los que OKC se fue arriba y finalizó cómodamente.

Joerger, al final, no se animó a salir con Ed Davis de inicio, y optó por Mike Miller para sustituir a Randolph, aprovechando la cobertura y el espacio que hace aparecer el tiro de Mike para insertar en el equipo titular a Tony Allen en lugar de Tayshaun Prince. Pero a diferencia de partidos anteriores, en los que la mera visión del rudo escolta bastaba para desestabilizar a Durant, esta noche KD no admitía distracciones. Anotó en él desde el principio, y fue fiable todo el partido. Por meter, metió todos los triples que tiró, 5 de 5, en un pleno que no es habitual de ver, ni en superclases como él.

Lo sorprendente es que los Grizzlies aún acabaron el primer cuarto por delante, con los mejores 12 minutos en cuanto a anotación de todo el año, aprovechando que las dos faltas de Perkins sacaban a pista a Steven Adams para vengar la memoria, demasiado poco y demasiado tarde, de Z-Bo. Brooks se hizo pequeño, metiendo a Jackson por Ibaka en medio de una racha de 7 puntos consecutivos de Marc, y los Grizzlies siguieron anotando y anotando, yéndose 9 arriba al final del primer cuarto.

Scott volvió a probar el small-ball, sabiendo que no tenía que poner a KD a pelear con ninguna tortuga ninja mutante, y al segundo intento sí funcionó: un segundo cuarto de 34 puntos de OKC, finalizado por un triple frontal de Durant en la cara de Prince, que todo el mundo vio venir menos Tayshaun. Pese al empate virtual al descanso, si tuviéramos a mano el cuaderno de Gregg Easterbrook, era para poner el Game Over. Los Grizzlies habían jugado una primera mitad casi perfecta en ataque pese a los imprevistos, habían cogido una ventaja de dos cifras, pero los Thunder estaban haciendo lo mismo: su monstruo de tres cabezas, en el que Ibaka se ha ganado un sitio al lado de Westbrook y Durant, se había puesto cómodo.

Un par de triples tras la reanudación de KD y Butler, y la resistencia de Memphis estaba completamente vencida. Westbrook navegó cómodamente con destino a la estación del triple-doble, mientras en Memphis Marc se gustó a sí mismo disfrutando de lo que supongo que ya intuía serían los últimos minutos de la temporada, mientras Courtney Lee pasana el último casting para convencer a la directiva que debe ser uno de los dos fijos en las alas el año que viene. Y poco más dio de sí.

OKC avanza y se ahorra tener que cuestionarse demasiadas cosas, y los Grizzlies al menos se pueden ir con el consuelo de que este no era el año, y nunca lo fue. El Oeste sigue dejando víctimas gallardas en la cunetas sin remordimientos.

 Sofi del día: El crossover de Tony Allen a Westbrook. Allen sigue siendo un buen-mal jugador o viceversa, y esta jugada entra directa al conjunto de highlights que, vistos fuera de contexto, le hacen parecer una estrella de esto. Aunque eso fue la venganza de esto otro, que va al vídeo de YouTube contrario.

PO Desde El Sofá (IX): Muere otro día

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Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Los Rockets ganaron el primero de los tres partidos que necesitan conquistar para seguir vivos, pero Portland no se lo puso fácil, y volvieron a demostrar que la igualdad es máxima, y el nivel muy parejo.

Pese a que Houston empezó peleón, con una gran energía, y manejaron una ventaja cómoda durante buena parte del partido, los Blazers, anoche especialmente acertados desde el exterior, fueron acercándose poco a poco. Muy atrás quedaban ya las contras que Parsons finalizaba colgado del aro, o las posesiones sucesivas en las que Dwight anotaba una y otra vez en el poste bajo: según se fue alargando el partido, fue cundiendo el cansancio en Houston, y el pesimismo en el público. Pero cuando más confundidos se vieron los Rockets, con Portland a una posesión de distancia, Harden metió 5 puntos seguidos a 4 minutos del final (los primeros para él en la segunda parte), y los Blazers ya no volverían a anotar.

Pese a los 25 puntos por partido que está promediando, no está siendo esta la serie de James Harden, con acierto desigual y su defensa despistada, pero ayer fue el anotador de los puntos clave, y tiene dos oportunidades más para redimirse. Él tiene una grandísima culpa de que los tres jugadores de perímetro de los Blazers anoche se combinaran para anotar 68 puntos en 51 posesiones (con Wesley Matthews como mayor anotador del partido), y de haber acertado algo más LaMarcus Aldridge (sólo 8 puntos anoche, tras jugar solamente medio primer cuarto por problema de faltas), ya estarían pescando en Houston.

Pero la realidad es lo que cuenta, y en ella, Houston vive para ver otro día. Con Beverley disminuido por los problemas físicos que está atravesando, y una fiebre traicionera que lo tuvo en el hospital pegado al gotero (aún así jugó 20 minutitos), y con Troy Daniels, que, pese a cumplir con su papel de salir y estirar el campo, no va a ser el héroe todos los días, los Rockets necesitaban a alguien más, y se encontraron con muy buenos minutos de Jeremy Lin, que acertó anotando y alimentando a Asik cuando estuvo en cancha, y estuvo muy activo en las líneas de pase, incomodando la circulación de Portland, que siempre que lograba mover la pelota sin perderla solía acabar encontrando un despiste que atacar, y transformar en buena acción.

Por los Rockets, aunque habría que destacar a Matthews (en un enfrentamiento muy favorable para él, todo sea dicho), Robin Lopez fue la otra sorpresa positiva. Hizo lo que pudo ante Howard, que fue bastante, cargó bien el rebote ofensivo, y finalizó cuando se lo encargaron. Uno de los motivos del éxito de Portland es que los cinco titulares pueden anotar, y no es posible esconder ningún defensor en ellos. Los Rockets lo han intentado alguna vez incluso con Harden, pero cuando el pívot de los Blazers es asertivo, hace pagar al rival las faltas de atención.

Un detalle, es que el partido fue de más a menos, y puede tener explicación. En una serie con tres prórrogas, sólo 16 jugadores, 8 por cada equipo, aparecieron en pista hasta el último minuto, que bien puede ser el único que ha tenido de relleno esta serie. Francisco GarciaOmri Casspi, Joel Freeland y CJ McCollum han desaparecido de las rotaciones, y si hubiera dos partidos más con un ritmo semejante, no habría que descartar que McHale y Stotts tuvieran que tirar de ellos.

El 6º se jugará en la noche del viernes, y yo no me lo perdería por nada del mundo. Bueno, supongo que si me entrara un cólico nefrítico, no tendría más remedio que no verlo, pero sabéis lo que quiero decir. Imprescindible.

El sofi del día: El parche que los jugadores de los Blazers llevaban en la camiseta para honrar la memoria del Dr.Jack Ramsay. Esa parte de la Historia de este deporte, perdida en medio del Sterlingate. Descanse en paz. Y vosotros, leed «The Breaks of the Game» en cuanto podáis.

PO Desde El Sofá (VIII): Patadas

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Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Volvemos a Dallas para ver ese duelo tejano que tanto nos está gustando y que la gente raramente no está siguiendo mucho (o sí), pero a nosotros no está poniendo muy mucho. Le ha tocado dar a SA esta vez, pero el partido dio para muy mucho.

El partido empezó como si una continuación del tercero de la serie, es decir, con unos Mavs controlando el tempo del partido y llegando a ponerse con una diferencia de 10 puntos de ventaja sobre unos Spurs que parecían aún sin recuperarse del triple de Vicenteeeeeee del otro día, pero salió él, el de siempre, Manu Ginobili, el cual debería tener el premio al 6o Hombre perpetuo y con su nombre.

Con su salida, el argentino igualó el encuentro que entró en una fase de nervios y fallo digna de otra conferencia. Spurs poco a poco fue crenciendo, con un Leonard que cada vez nos gusta más y un Boris Diaw que parecía que iba a ser el Oh La La del partido, ya que Parker estaba algo escondido.

La franquicia de Lupita llegó a enganchar una renta de +20 durante el 3Q, pero este fue el momento en que Monta Ellis se despertó de la siesta y se dio cuenta que estaba en un partido de PO. Empezó a atacar el aro y sus compañeros se sumaron a la fiesta… la diferencia iba bajando y bajando… Mientras los de Popovich, aguantaban como podían el empeño de los Mavs.

Y surgió esa figura que siempre sale en este tipo de series, ese jugador que nadie espera y que se convierte en clave, DaJuan Blair, un ex-Spurs que estaba ya haciendo unos partidos divertidos, pero que anoche fue la figura clave para que la ventaja de Spurs se convirtiera en nada a falta de unos 5 minutos para acabar el partido y poniendo la balanza del lado de los de Cuban en lo que parecía que podía ser casi un jaque mate a los Spurs con ese 3-1. Pero llegó el momento clave del partido. Blair, en una jugada en que caía al suelo con Splitter, le daba una (pequeña) patada en la cara al brasileño. El American Airlines Center enmudecía al ver en la repetición que sí, que le daba y lo peor de todo es que parecía querer darle… Blair fuera. El momento de los Mavs se fue con él.

Oh La La Diaw metía un triple de esos silenciapabellones, un triple que vale un 2-2 en la serie y que hace que todo vuelva a San Antonio y que la serie se dispute al mejor de 3 partidos.

Los PO del Oeste molan…mucho.

Sofi del Día: No estuvo en Dallas y ha sido hoy…pero sin duda alguna, hoy se lo damos a Adam Silver… que deja oficialmente de ser Ex-Smithers.

PO Desde El Sofá (VII): En la sombra

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Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

El pasado viernes comentábamos en El Podcast Desde El Sofá, que la serie entre Clippers y Warriors aún no había tenido un rato de esos en que Curry se ponía en modo NBA Jam, es decir, ese modo en que todo le empieza a entrar tire lo que tire. Anoche, vivimos esa noche.

El primer cuarto da para mucho, para demasiado, pero fue la gran imagen de lo que tratamos en el Podcast. Necesitábamos a ese Curry en PO, echábamos de menos a ese Curry y apareció, además a lo grande. Vamos con numeritos: El 1Q acabó con un brutal 39-24 para los Warriors, pero lo que realmente nos mola (y nos pone) fueron los 17 puntos de nuestro amigo Curry. Sin fallo en el triple (bueno…falló un par, uno de ellos de medio campo para acabar el cuarto, pero bah…no los tenemos en cuenta) y con un dominio del juego realmente espectacular, recordando a ese jugador que puso patas arriba el MSG el pasado año. Nos regocijamos en el sofá. Sí, es el Curry Game.

Warriors siguió dominando el partido, un poco dejándose llevar, ante unos Clippers donde el Sterlingate estaba muy en la sombra y como comentábamos por linea interna, no se sabía si ese estado era debido a los Warriors o a toda esta lamentable movida, tal vez  nunca lo sabremos, pero Jamal Crawford era el único que quería hacer ‘algo’ por parte de los angelinos y si ni Griffin ni Paul aparecen a su nivel, el resto del equipo lo nota.

Aún así, y siendo medianamente normal en un equipo de Rivers, Clippers nunca le perdió la cara al partido, y siempre dio esa sensación de ‘oye, que como se enchufe Paul….igual hay partido!!‘. Curry fue apagándose, tal vez dejándose llevar y el Curry Game se quedó en un Curry Quarter, y aunque acabó con 33 puntos, esa demostración brutal, de las que nos gustan, sólo la pudimos ver al inicio.

Al final del partido, Warriors se lleva el partido y deja la serie al mejor de 3 partidos, con un 5o en LA que va a ser la bomba…por qué? por todo lo que pasó.

La sombra de las grabaciones a Sterling estuvo planeando en todo momento por el Oracle, la medida de protesta inicial de los Clippers fue quitarse al unísono la camiseta de entrenar en el calentamiento inicial, dejarla tirada en el centro y la camiseta de tiro llevarla al revés, ocultado el nombre de Clippers, ocultando a su propietario. Por otro lado, en primera fila, enfrente justo del banquillo de Clippers, Rochelle Sterling aka The Big Cheated, vestida de negro…provocando a su marido? poniéndose al lado de los jugadores? no creo, ya que a la reportera de la TNT le dijo fuera de antena que no sabía si era su marido el de las grabaciones….algo a lo que Van Gundy dijo algo así como: Va hombre va… Todo muy oscuro y muy raro y más después de la noticia lanzada por Woj sobre el interés ahora de Magic por comprar Clippers… La pregunta es… es todo esto un movimiento desde ultratumba de Jerry Buss para que Magic compre Clippers y así cargarselos para que Lakers vuelve a reinar? Todo esto y más, en el próximo capítulo del Sterlingate, que nada más ha hecho que empezar amiguitos.

Sofi del Día: Para los jugadores de los Clippers, por llevar las camisetas al reves en señal de protesta por el pajaro que tienen de propietario…

PO Desde El Sofá (VI): Texas Shootout

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Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

A veces tenemos el difícil trabajo de tratar de recrearnos en explicar por qué un equipo ganó. De poner en blanco y negro lo que diferenció una sola posesión, de las 185 que vimos.

La verdad es que el tercer partido, pudo ir para cualquier lado. Dallas y San Antonio anotaron en 11 de las últimas 12 jugadas, incluidas las 9 finales, a cada cual más complicada, finalizando en el culmen que fue el triple sin equilibrio sobre la bocina de Vince Carter. Pero no os perdáis las tres canastas en la pintura anteriores, el show de Monta Ellis y Ginobili, el goteo constante e inadvertido de Dirk y Tim, Dalembert cerrando el espacio aéreo al volver del descanso, el segundo cuarto desde la media distancia de Tony Parker y el comienzo de Calderón. Un montón de protagonistas, dirigidos por dos excelentes estrategas, dando uno de los espectáculos del año.

Carlisle, que bien sabe que la defensa en la NBA es una manta corta que no te llega a todo el cuerpo, es excepcional reconociendo qué día tiene que tapar los pies, y cuándo la cabeza. Dallas ganó los dos últimos porque no han parado de anotar, y San Antonio está acertando cada vez a mejor ritmo frente a ellos, pero a lo largo de la serie ha logrado que San Antonio no hilvane su peligrosa secuencia de pases hasta triple abierto por el perímetro, aún a costa de ceder la media distancia a Tony Parker, el pase a Ginobili en el bloqueo y continuación, o el enfrentamiento favorable a Kawhi Leonard en el poste por haber cambiado en la defensa. El enfoque de control de daños de Rick, que prefiere resignarse a que sean 2 puntos de Splitter, que 3 de Danny Green, permite que los Spurs estén a una distancia razonable, para que los Mavs lleguen con opciones si son capaces de desplegar su propio ataque.

Y aquí, el rey de la noche fue Monta. Aunque pasó un mal momento cuando San Antonio le retó a tirar y fallar, pasando todo bloqueo por detrás, esto quizá le dio cierto ritmo para acertar todos esos lanzamientos más tarde, y sirvió de acicate para que penetrara. Finalizar ante un equipo tan grande como San Antonio es complicado, pero la atención con la que tratan a Nowitzki los Spurs (las ganas de doblar, aunque no acabe sucediendo, están ahí prácticamente cada vez que toca el balón) le permitió finalizar en varias ocasiones con placidez, solo incluso, recogiendo el balón de las manos del propio Dirk y galopando a la canasta en un único movimiento. Se recuperó maravillosamente bien del bache, y fue el faro de los Mavs, hasta para servir de señuelo en la jugada final.

Y si San Antonio aprovecha su profundidad y la cantidad de talento que ha ido trayendo a la franquicia y desarrollando, para presentar a los equipos rivales una amenaza que dura 48 minutos sin respiro, Dallas puede seguir el ritmo. Con una rotación del 6º al 10º hombre igual o mejor, los Mavs son otro equipo de partido completo, al menos cuando todos sus jugadores, alguno más perro que otro, están dispuestos a ello. Hoy faltó el desempeño de Devin Harris de los dos primeros partidos, pero siempre es fácil encontrar a alguien que vaya recogiendo el guante en cada tramo. Y así es como encajaron y devolvieron golpe por golpe todo a San Antonio, en un partido que no vio ninguna ventaja de 10 puntos o más.

Otro detalle para apuntar de este partido, es la gestión de los tiempos muertos y las posesiones finales. Después de ver a gente como McHale o Wittman, uno piensa que la cosa será más difícil de lo que parece. Pero entonces llegan Popovich y Carlisle, y vuelve a parecer facilísimo lo de pedir un respiro siempre que el equipo lo necesite, y aún así, guardar tiempos muertos suficientes en la mochila para utilizarlos en un final apretado. Y el uso del reloj fue sublime. San Antonio logró sacar el dos-por-uno, pero Dallas le obligó a darse prisa para conseguirlo, y consiguieron dejar unas décimas por si hacía falta la heroica. Esto es casi más responsabilidad de la inteligencia de los jugadores (Dirk, Monta, Manu), pero es evidente el aliento de Rick y Gregg.

Por la suficiencia que han demostrado durante la temporada y más allá, los Spurs partían como claros favoritos. Y si se lanzaron pronósticos de 4-0 ó 5-1, no es descabellado pedirles un 3-1 ahora. Pero ahora van de copiloto, y el coche lo conduce Cuban. Si los Mavs siguen anotando, tendremos el sorpresón de los Playoffs. Y Dirk Diggler todavía no ha hecho acto de presencia…

Sofi del día: Jaime Maggio en TV nacional. Sager, ponte bueno muy pronto, pero… ¿no es más divertido quedarse en Atlanta jugando al golf que andar viajando por toda América? Piénsalo, Craig.

PO Desde El Sofá (V): Vuelta al rumbo

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Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Chicago evitó meterse en el Gran Hoyo de la Muerte del que nunca nadie salió en la NBA, con una victoria en Washington que ya pone en 12-10 el registro de los equipos visitantes en estos Playoffs, y viendo como está funcionando esta temporada la ventaja de campo, y la que puede haber liado Nene, seguramente hayan vuelto a poner la eliminatoria al 50%, aunque se encuentren un partido por detrás, y tengan que ganar otro más de los dos que les quedan en el Verizon Center.

Y este será, indudablemente, el Mike Dunleavy Jr. Game. El hijo de Mike Dunleavy Sr. se disfrazó de Dios disfrazado de jugador de baloncesto para meter 35 puntos con la camiseta de Chicago, y lo más importante, dar opciones y facilidades a media cancha a los Bulls, que pudieron abandonar una de sus mayores armas en ataque, el rebote ofensivo, para recogerse de manera más rápida y precisa ante la velocidad del equipo capitalino. Así que irónicamente, esta explosión anotadora, donde más pudo ayudar a los Bulls fue en defensa, consiguiendo frenar una salida potente, con muchas oportunidades fáciles para Wall y los Wizards.

Uno se dio más o menos cuenta de que ese iba a ser el día del veterano jugador cuando le entró hasta esto. Pero lo que siguió y precedió fue una gran demostración de puntería (8 de 10 desde el triple), y un clínic en el uso de los bloqueos indirectos.

Thibodeau, cuando no tiene un base que marque diferencias en el pick’n’roll, o incluso con uno de esos en cancha, basa casi todo el juego de su equipo en situaciones que parten de la floppy, esa jugada que hace parecer la pista una máquina de pinball, en la que tres jugadores (dos a un lado, uno a otro) ponen pantallas para liberar a un tirador, y que luego este haga lo que sea pertinente con la ventaja o la variante que se haya utilizado. El problema es que siempre les ha faltado un jugador capaz de hacer algo con el espacio y la confusión que se puede crear de manera consistente, pero cuando esa persona aparece, Deng, en su momento en bastantes ocasiones, o el Dunleavy de anoche, los Bulls se convierten en un equipo bonito de ver. Fijaos cómo utiliza aquí la propia ansiedad de Trevor Ariza por pararle, para que vaya a donde no debe, y obtener un tiro abierto. Precioso.

Y para que veáis el timo que es eso del clutch: tras anotar un triple en la primera posesión del último cuarto y poner 32 en su casillero, Mike sólo metió 3 puntos en los últimos 11:48 y cometió un par de costosas pérdidas. ¿Le quita importancia a su actuación? ¿Habría ganado Chicago sin él, pese a ser poco más que un señuelo en los últimos minutos de un partido apretado? La respuesta a ambas preguntas, como podéis imaginar, es 42.

Otra clave del partido para mí fue la apuesta de Thibodeau por mantener a Noah en el partido pese a que le pitaran la segunda falta muy pronto. Washington se emperró en sacar la tercera del nuevo DPOY (que podía haber caído perfectamente, la verdad) yendo con Nene al poste bajo una y otra vez, más pendiente del silbato que del aro, lo que supuso una gran serie de posesiones fallidas cuando los Wizards podían haber abierto un gran hueco. Y Noah no vio la 3ª hasta el último cuarto, y llegó con 3 a los últimos 6 minutos (cuando volvió a encadenar dos seguidas), pudiendo jugar 41 minutos. Si Thibs lo manda al banco, se autoimpone el castigo. Casi mejor dejar que decidan los árbitros.

Y por supuesto, muy importante para este partido, y potencialmente para la serie, fue también la expulsión de Nene. Cuando se estaba volviendo a meter en el partido, con un par de canastas, una a media distancia y otra a la contra, cayó en un pique con Jimmy Butler que no encajó muy bien un agresivo bloqueo anterior en la jugada que le liberó para acertar la suspensión, y acabó siendo él el expulsado del partido.

Ahora, Nene, que por el motivo que sea, y los ha habido de todo tipo, parece incapaz de encadenar tres partidos redondos en su carrera, deja en manos de Adam Silver perderse algún partido de la serie ante una gran oportunidad: la de lograr una tempranera tercera victoria, lo que equivale a poner pie y medio en la siguiente ronda.

Lo cierto es que Washington no se derrumbó tras el incidente, incluso se pusieron por delante, con Beal jugando muy bien y con acierto en el último cuarto, y Wall dejando los habituales detalles de jugador impresionante, pero quién sabe qué hubiera pasado con el ala-pívot en pista, y los problemas de Chicago para cerrar los partidos ante los Wizards. Y su baja en el próximo partido, de producirse, se me antoja especialmente sensible, no sólo por lo bueno que es el Nene 100% en ambos lados de la cancha, sino por el poquito talento que tienen los Wizards detrás: Trevor Booker es un pedazo de pan y un tío que te llevarías a Crimea, pero no es muy buen jugador de baloncesto (y si por cualquier casualidad se saliera, y se marcara algo parecido al 24/12 de principios de año frente a Atlanta, no seáis la clase de soplapollas que mencionan en Twitter diciendo «¿Hoy no habláis de Trevor Booker?». Casi 250 partidos de NBA le contemplan) y las opciones Al Harrington y Drew Gooden estarían bien si esto fuera 2009 y no tuvieran un monstruo como Taj Gibson delante. ¿Hacerse pequeños con Webster? A tramos quizá, pero Chicago es muy mal equipo para probar a encogerse.

Cada partido se convierte en una final cuando el equipo de fuera gana los dos primeros. El siguiente será todavía imprescindible para Chicago, y simplemente una muy buena oportunidad para Washington, pero no la última. Los Bulls han tardado, pero han logrado ajustarse al vértigo, ahora les queda conseguirlo incluso cuando no encuentran a alguien que les sujete el ataque. Que no es baladí.

El sofi del día: ¡PELEA! Siempre molará ver una tanganilla que no va a a más de vez en cuando…