Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.
Con el aire acondicionado funcionando sin problemas en el AT&T y después de haber sobrevivido el propio pabellón a un concierto de Romeo Santos, San Antonio Spurs y Miami Heat se volvieron a enfrentar anoche en el segundo partido de Las Finales (sí, The Finals mola, pero leñe, vamos a llamarlo así).
Si separáramos el partido por cuartos y viendo para quien ha sido cada uno, el partido de anoche sería claramente lo siguiente: 1Q SA, 2Q MIA, 3Q Lebron, 4Q MIA.
Con casi 20 grados F menos en la pista Spurs empezó el partido queriendo poner las cosas en su sitio desde el salto inicial, basando todo (o casi) en el juego interior con un Duncan a un nivel que muchos se preguntan cual es su secreto para, como un buen vino, mejorar con los años. Si encima sumamos a la fiesta a Oh La La Parker que se puso a asistir como antes de sus molestias, todo iba rodado para el equipo de Lupitalandia. 1Q SA.
El balón siguió fluyendo entre las manos de los jugadores de Popovich, hasta que de repente el partido entró en una espiral de imprecisiones, pérdidas y cosas raras que entre unas cosas y otras, hicieron que Heat pillara un parcial de 9-0 para igualar todo. James empezaba con su recital, esta vez tocaba la pintura y sus más que conocidas entradas a canasta. Esto sumado a la mejora defensiva general de Spoelstra (vamos, lo que han ido haciendo todo el año) y a un Bosh que está especialmente motivado en esta parte final de la temporada, hizo que todo llegara igualado al descanso. 2Q MIA.
La segunda parte nos deparó uno de los cuartos más tremendamente molones que recuerdo en mucho tiempo. Intensidad, árbitros dejando jugar, Ginobili haciendo lo que sólo Manudo sabe hacer y sobre todo con cuLebron James en modo desatado enchufado 2 suspensiones seguidas que fueron una delicia para todos. Espero que la gente que sigue diciendo que James es sólo físico, sí, parece que aún hay, vieran este cuarto para comprobar lo equivocados, o en este caso, lo suspendidos que están… Incréible cuarto con 10 cambios en la delantera del marcador. Pero sin duda: 3Q Lebron.
El desenlace del partido fue todo lo que nos gusta juntado en un cuarto. Igualdad desmesurada, grandes jugadas y todo decidido por esos pequeños detalles que hacen grande el baloncesto. Hubo tal vez una jugada clave que igual ha pasado muy desapercibida, pero que no quiero olvidar de mencionar… el presunto codazo a Parker, que pasó de ser una jugada de 4/5 ptos, a ser 4 tiros libres fallados por SA. Los primeros los falló un Oh La La aún renqueante de la jugada y los segundos Duncan, bastante seguro hasta el momento. Fue un momento clave, que igual luego no tuvo importancia, pero Spurs se fue sin anotar nada en esta jugada.
Después vino el triple de Bosh, los tiros de Lebron y sobre todo esa sensación general de que el partido se lo había llevado el ex-MVP a su terreno, ganándolo él con todo su repertorio en la segunda parte. 4Q MIA.
Partido James.
Sofi Del Día: Ray Allen, por ser un chivato de mucho cuidado en la jugada de Ginobili que intentó amagar un pase cometiendo dobles…




¿Recordáis el triple de Damian Lillard en el Game 6 ante Houston Rockets, el tiro ganador más bonito de lo que llevamos de Playoffs? ¿A John Wall bailando entre la defensa de los Bulls? Incluso, fuera de la NBA, ¿la exhibición de Sergio Rodríguez en la Final Four de Milán? Todas estas actuaciones tienen en común el arma que calzaban los héroes, la nueva zapatilla de adidas, la Crazyquick 2, que hoy, gracias a la cortesía de la marca alemana, tras un par de semanas quemándolas, analizamos en nuestro Laboratorio. 
La gran novedad de este modelo es la malla superior QuickWeb, que promete mayor flexibilidad y control. Por explicarlo de manera poco científica, estamos hablando de esa especie de separaciones que tiene la zapatilla por todo el empeine y los laterales, y que le dan margen a la cubierta exterior para estirarse y contraerse, perdiendo la rigidez que muchas veces encontramos en un producto de este estilo. La protección en la zona del tobillo y talón sigue siendo una revisión de la tecnología SprintFrame de modelos anteriores, y la suela vuelve a basarse en la tecnología PureMotion+, que articula la superficie de la zapatilla en diferentes zonas que concuerdan con los distintos tipos de movimientos en todas las direcciones que se realizan en una pista de baloncesto. Una de las características del diseño es la personalización pensando en los jugadores que las llevan. Además de los colores, o de la posibilidad de grabar el nombre en la tobillera, este modelo lleva en los ojales, como podéis ver, las letras D A M E, en honor a Lillard, pero también existe una versión para John Wall. Del mismo modo, podemos encontrar el nombre del jugador de Portland en la suela, una de cada color. 
Veremos ahora si las Crazyquick 2 ayudan a la hora de jugar. Yo las probé en dos superficies muy duras, por no decir inhumanas para la práctica del baloncesto, pero así es la vida en el ghetto, amigos. Lo primero que sorprende, diría que es la libertad que ofrece. Que el pie vaya en esa especie de espuma adaptable que es la malla GeoFit, ligeramente separada del armazón QuickWeb, da un poco más de recorrido para girar cómodamente los tobillos, o frenar en seco, sin miedo a que se pierda la sujección, algo que funciona muy bien en estas zapatillas, que dan al menos mucha más seguridad aparente que los modelos más ligeros sin SprintFrame. La flexibilidad no es sólo lateral, también ayuda mucho al realizar movimientos sobre la puntera o el talón, gracias a la suela PureMotion+ y la tecnología QuickWeb. Son muy amigables con el puente del pie, y te sientes cómodo cuando una situación del juego te fuerza a ponerte de puntillas, algo que no resulta tan fácil con otras zapatillas. También son muy amables de cara al impulso. Aunque no parecen creadas pensando especialmente en mejorarlo, la libertad para flexionar el empeine un poco más de lo normal ayuda en la tarea. No he podido probar bien uno de sus supuestos puntos fuertes como es la tracción, pero por el diseño de la suela, tienen buena pinta para ser usadas en parqué. Y el que tus propios pies las controlen mejor, tiene que ayudar sin duda. La transpiración no me sorprendió tanto, y acabé con los pies bastante calientes, aunque voy a darles el beneficio de la duda, porque las probé en el exterior, en dos días de calor terrible, y cuando las he llevado, eso sí, sin jugar, en días de temperatura sobresahariana, no he notado ningún problema. Y, francamente, las zapatillas de basket y la transpiración nunca han sido buenas amigas.
Recuerda que en



