PO Desde El Sofá (I): Vencen, pero no convencen

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá (hasta que dure) cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

Los Cavaliers se llevaron el partido inaugural de esta edición de Playoffs, en un enfrentamiento muy ajustado que Indiana pudo ganar en la última posesión. Cleveland no dejó que Paul George se encargará del tiro final, y CJ Miles no pudo castigar el dos contra uno a la estrella de su equipo en la jugada definitiva.

LeBron y compañía fueron por delante durante todo el partido, pero no llegaron a distanciarse, y cuando en el último cuarto estuvieron varias posesiones sin encontrar el aro, los Pacers metieron el miedo en el cuerpo a todo un pabellón que lleva un par de meses viendo a su equipo flaquear.

Cleveland no ha mostrado aún (o eso esperamos, por su bien) esa defensa «secreta» que prometía Lue estos días (no es que la tengan que sacar aún, que esto es muy largo), y volvieron a vivir de un ataque explosivo y de lo difícil que es para cualquier equipo no ser castigados por James, Irving y Love. Indiana ganó la batalla del rebote, tuvo éxito penetrando y atacando el aro de los Cavs con sus exteriores (primero Monta Ellis, luego Lance Stephenson, que parece otro de Pacer y contra LeBron), y mientras, Paul George, que anotó 6 triples, perforaba por fuera con suspensiones. Al menos lograron parar a Indiana cuando más lo necesitaban: un par de robos en los minutos finales de Irving (¿quizá el jugador que más se crece en el clutch de la Liga?), y la apuesta exitosa en la jugada final contra George les ha servido para ganar un partido que no debería haberse complicado tanto.

Y es que la estrategia defensiva de McMillan tampoco fue para echar cohetes, y LeBron (32 puntos, 65 eFG%, 13 asistencias) pasó toda la noche dándose un banquete por encima los jugadores exteriores de los Pacers que quedaban emparejados con él en cambios de dudosa eficacia. Indiana ha hecho un buen trabajo en líneas generales frente a los tiradores, y no han dejado que les rotarán hasta el aburrimiento, pero el precio que han pagado es dejar a James muy cómodo en enfrentamientos favorables. Tardó unos minutos en hacer notar su presencia en ataque, pero cuando empezó a tomar el control en el último tramo del primer cuarto, en el momento en el que los suplentes empezaban a aparecer en pista, fue para no soltarlo. Calentó con un par de pases excelentes a Frye y Jefferson en cortes al aro, pero se dio cuenta que podía aprovechar las defensas individuales para dominar también mediante la anotación. En los últimos minutos los Pacers tuvieron algo de éxito enfrentándole con Young, pero un estruendoso mate cuando Indiana recuperaba el marcador por primera vez tras tres cuartos, restableció el orden. Lo que apenas vimos fue el prometido enfrentamiento GeorgeJames, que a diferencia del tremendo partido de temporada regular que nos dejaron estos equipos hace poco, pasaron una buena parte del partido evitándose.

El partido pudo romperse en el segundo cuarto, cuando Love e Irving fallaron algunos triples desde las esquinas tras buen movimiento de balón que podrían haber hecho desmoralizante la diferencia, y pareció también visto para sentencia al final del tercer cuarto cuando a un parcial de 10-0 se unía la necesidad de mandar a George al banquillo para darle unos minutos de respiro. Pero entonces fue cuando Born Ready mantuvo a Indiana con vida, y no sólo aguantó la diferencia, sino que logró limpiarla. Jugó los últimos 14 minutos de partido y aunque no acertó con un triple postrero que habría acongojado a unos Cavs encantados de dejarle tirar, si no es por su actuación, tampoco habrían podido llegar a ese punto.

Lo cierto es que los Pacers están muy lejos de tener la munición de los Cavs, y pese a intercambiar golpes con ellos esta noche, les cuesta mucho más desarrollar las posesiones y conseguir tiros buenos que a los Cavaliers. Varias veces ellos solitos se han ahogado contra el reloj, y de alguna han podido salir con acierto o con una segunda oportunidad tras rebote, pero a lo largo de una serie contra Cleveland no va a ser suficiente. Y si el equipo de Lue empieza a ayudar con más eficacia, que hoy han tenido bien poca, va a ser aún peor, porque los Pacers tienen un déficit de tiradores a los que hacer llegar el balón cuando la zona se blinda. La oportunidad que han perdido hoy es enorme, pero la serie no debería estar tan igualada como para lamentarlo.

Al final, pese al susto, lo que sirve es la victoria, y eso le va a dar un poco de tranquilidad a Cleveland.

Sofi del día: A Jeff Van Gundy por su papel de Andrés Montes trucho: llamar a Stephenson Lance Romance, ¿genialidad o no?

Consejos para los PlayOffs

Después de 1230 partidos la temporada regular 2016-2017 ha llegado a su fin o como al gran maestro Montes le gustaba decir, el curso baloncestístico regular, una temporada donde como siempre hemos tenido de todo, desde cosas épicas, hasta cosas que mejor no contar, la temporada NBA da para mucho, pero eso ya ha pasado.

Ahora llega la primavera, la época que más nos gusta, ese mitad de abril donde los 16 mejores equipos (bueno, al menos aquellos que han quedado los 8 primeros en sus conferencias) se van a enfrentar entre ellos para ver quién se lleva el Larry O’Brien, entramos en los PlayOffs, o PO como a nosotros nos gusta acortar no se muy bien por qué, pero oye, queda bien.

Así que desde este servicio público que es La Crónica Desde El Sofá y como siempre buscando el bien para nuestra sociedad, vamos a daros una serie de consejos de cara a esta bonita época del año donde cada partido vale su peso en oro y donde cada canasta puede ser definitiva, amiguitos, aquí llegan una serie de consejos de cara a los PO.

No hacer caso del SofiAlert

El SofiAlert es uno de los grandes inventos de este siglo, por no decir el mejor, nuestro sistema para catalogar partidos es sin duda alguna la más brutal herramienta creada desde Tinder o Badoo, durante la liga regular os ayuda, nos ayuda, a saber qué partido podemos ver esas mañanas aburridas de domingo, pero durante los PO tiene poco que ver. A ver, no decimos que si hay uno con casi 5 Sofis no sea un MUST, no, pero lo que está claro es que si véis uno con pocos Sofis no quiere decir que haya sido mal partido, puede ser un partido de pocos puntos o una demostración brutal de baloncesto por parte de uno de los equipos.

Para haceros una idea, ¿os acordáis cuando San Antonio dio un clínic de baloncesto en el último anillo de Duncan frente a Heat? Esos partidos fueron épicos y fueron claras victorias por parte de los de Popovich, es decir, pocos Sofis, pero la exhibición de baloncesto que se vio fue digna de crear coleccionables dando un trozo de mascara de Popovich de regalo en cada entrega.

Así que en PO, no hay que hacerle mucho caso a nuestro amado SofiAlert, el cual os recordamos que también está para iOS y Android.

Intentar mirar mínimo 1 partido por día

Esta es de las difíciles. Quien más quien menos tiene un día a día complicado, con muchas cosas que hacer, compromisos laborales, estudiantiles o familiares que hacen que sacar 1.30h o 2h al día sea casi como pedir que Daredevil se cepille a alguien. Pero aún así ver un partido al día es algo que realmente recomendamos, con ello vas a seguir los PO al día, nunca mejor dicho y con eso casi te garantizas que verás alguna serie entera, aunque aquí si que te dejamos a tu libre elección cual elegir.

Aquí lo complicado puede venir si, como siempre recomendamos, lo ves al día siguiente con tranquilidad, bueno, con la diferencia de que probablemente durante los findes habrán partidos a horario decente por estas tierras del viejo continente, pero vamos, es decir, no comerse espoilers, dicho esto…

No Spoilers

Esto es de lo más complicado, pero en su día hicimos otro artículo muy parecido a este donde te dábamos una serie de consejos para intentar no comerte spoiler y así ir virgen a ver un partido. Además aquí hay que ir con más cuidado que nunca, ya que en muchos sitios se contabilizan las series con números (2-2, 3-1…), con lo cual si vas al día en como va el tema, puede ser más que fácil comerte el tan desagradable spoiler.

Mención especial cuando ya alguno de los equipos puede cerrar la serie y pasar a la siguiente fase (o el caso summum, ganar el anillo), lo cual puede hacer lo de no comerse spoilers una tarea más que complicada.

Aún así, no dejes de leer nuestras recomendaciones, seguro que alguna te puede venir bien.

Leer las PO Desde El Sofá

Si hay una época donde vuestra web favorita para seguir la NBA crea contenidos nuevos, esa es los PO.

Este año de nuevo, prometemos (jajajajajajja!!) traer cada día las ya míticas PO Desde El Sofá, es decir una mini crónica de lo que hemos visto la noche anterior, cada día con un protagonista (o no) diferente, siempre contado desde un punto de vista diferente.

Así que el proceso es fácil: os veis el partido y luego a leer la PO Desde El Sofá (si ya está subida claro), si no pues a esperar cazando Pokemons (aún alguien juega al Pokemon Go?) o haciendo aquella cosa que más os guste para matar el tiempo.

Fuera distracciones

Una de las importantes. Si una cosa tengo clara es que hoy en día con todo el tema de las redes sociales y de internet, es que centrarte en algo es realmente complicado. Lo que los modernos dicen procrastinar, pero que toda la vida se le ha conocido como distraerte con una musaraña, para ello mi recomendación es silenciar el móvil y si me apuras, y sobre todo si puedes, dejarlo fuera del alcance manual, es decir, que te cueste llegar a él, de esa forma si algún colega te manda la última chorrada de moda al grupo de colegas del Whatsapp te de más pereza levantarte que otra cosa.

De esta forma estarás centrado 100% (bueno va, 95.67%) en el partido que estás viendo y claramente lo disfrutarás más, que es de lo que realmente se trata.

No centrarse en 1 serie (o sí)

Para la gente que seguimos toda la temporada regular a un sólo equipo (sí, he visto los 82 partidos de Lakers…), esta es la mejor de todas, poder ver a diferentes equipos jugando contra otros diferentes es algo realmente molón. Además, en este consejo iría un poco más lejos, lo realmente chulo sería poder ver al menos en cada fase un partido de cada serie, con eso te puedes hacer una idea de a lo que va cada equipo, aunque cada enfrentamiento es una movida diferente, pero puede servirte para hacer una visión global de como está el tema.

Aunque también está el lado contrario a todo esto, imaginad que hay una serie que queréis ver sí o sí, pues a tope con ella y a verlos todos!!! así irás viendo las diferentes variaciones que van introduciendo los equipos conforme se alargan las series, algo realmente interesante.

Así que este consejo es el más extraño de todos ya que te decimos una cosa y lo contrario, pero leñe, había que contarlo.

Buscar equipo favorito de los no favoritos

Si tu equipo está ahora mismo más pensando en la posición que le deparará la Lottery el próximo 16 de mayo, es buen momento para hacer un mini cambio de chaqueta y semi apoyar a otro equipo en los PO. Pero aquí a mi me gusta hacer algo diferente, y es apoyar a alguno de los que no tienen el factor cancha en la primera fase, vamos, los que han quedado del 5o al 8o.

Esto os hará disfrutar un poco más de aquellos partidos que a lo mejor a priori tienen menos interés, creo que Jazz y Bucks pueden ser buenas elecciones para esto, aunque bueno, cada uno que elija lo que quiera.

Buscar a Jimmy

Un clásico en estas épocas. Nuestra razón de ser y meta final de todas nuestras propuestas, Jim Goldstein tiene una bonita tradición año tras año y es ver casi a diario partidos de los PO, para ello no duda en viajar de un sitio a otro para ver estos partidos, así que un ejercicio divertido es buscar Dónde Está Jimmy, además, es bastante sencillo de encontrar siempre por su look.

Una pista, raramente en las primeras rondas pisa la costa este…

PO Desde El Sofá (XXXIII): LeBlock James

lebron james block

Sí, hemos ido a lo fácil a la hora de titular la crónica, pero ya nos conocéis, somos facilones a más no poder, bueno más a ello.

89-89. Ese es el resultado que durante unos 456 horas estuvo campando en el marcador del Oracle para bien de desfibriladores y demás pastillas anti nervios, fue un momento clave, unos minutos eternos donde creo que no soy el único que tenía la sensación de estar viviendo una muerte súbita, un gol de oro de aquellos que estuvieron de moda hace unos años, casi como en el parque, casi como en el colegio, donde después de estar mucho tiempo jugando, al final todo se decidía cuando alguien decía aquello de ‘quien meta, gana‘. Esa sensación teníamos todos.

Y realmente, así fue. El triple a lo Kobe de Kyrie Irving metía el +3 para Cavs que finalmente sería definitivo.

Pero antes de ese triple, antes de que nadie quisiera meter, Golden State Warriors tuvo un contra ataque que parecía que iban a ser dos puntos fáciles para Andre Iguodala, una contra como alguna de las miles que han hecho en esta temporada de récord, una contra con un alto porcentaje de acabar en dos puntos con una bandeja fácil. El 9 de Warriors saltó, dejó la pelota, pero justo en ese momento, cual Matrix el mundo paró, la esfera dejó de girar y de otra dimensión Fringeistica apareció el 23 de Cleveland, el Elegido, el jugador que siempre quiso ganar el anillo con Cavaliers, una sombra entre los jugadores, algo fuera de este tiempo y espacio, aparecía LeBron James, para parar la pelota y junto a ella la esperanza de miles de aficionados que abarrotaban el pabellón de La Bahía, todo el mundo paró de respirar y el momento fue único…

 

Lo que pasó después ya todos lo sabéis. Cleveland Cavaliers podrá poner en su camiseta ese ribete dorado en la nuca y levantar un estandarte en lo alto de su pabellón que ponga que fueron campeones de la NBA.

Y mientras, en un lugar que seguramente tenga poco de decente…JR Smith es campeón de la NBA.

Sofi Del Día: JR Smith, claramente.

PO Desde El Sofá (XXXII): Otro KO

Los Warriors volvieron a dar una páliza soberana a los Cavaliers, y tampoco necesitaron un partido perfecto ni la versión protagonista de los Splash Brothers. Draymond Green anotó 28 puntos (con 5 triples), Golden State compensó con un 45% de acierto desde el triple las 20 pérdidas, y dejaron en 77 puntos a unos Cavs, que fueron dominados por todas las versiones de los Warriors: la titular, el Quinteto de la Muerte, o la banda del banco. Sólo aguantaron un cuarto y medio.

Kerr reconocía en la entrevista dentro del partido que todo empezó en la defensa, y ciertamente, fue la constante de los Warriors en un partido en el que una vez que llegó su ataque, se acabó. La idea de los Cavaliers, agresivos y buscando tiros cerca del aro era buena en la teoría, muchos estrategas de sofá la habríamos considerado correcta, viendo que ante la defensa de cambios de los Warriors no se quedan con tiradores libres, ni son capaces de aprovechar los emparejamientos favorables. Pero no contaban con un Bogut protegiendo el aro de manera excelente, aprovechando de la posibilidad de dejar libre a Thompson. En su primer tramo de partido anuló todo acercamiento rival, incluidos los de LeBron nada más y nada menos… y hasta ahí llegaron las ideas de los Cavs, que vinieron con un único plan, penetrar hacia el aro incansablemente, pero que siempre encontraron un problema en la intimidación, las manos largas, la presencia o las ayudas de los Warriors.

Al menos en defensa si empezaron ejecutando bien, cambiando con sentido, con otro nivel de intensidad sin dejarse la puerta de atrás abierta, y volviendo a retar a los Warriors a que les ganen sin abusar de Curry y Thompson. Tampoco se dejaron sorprender de nuevo por Livingston, poniendo a Richard Jefferson (seguramente el mejor Cavalier anoche, en defensa y ataque) pendiente de él. Hasta mediados del segundo cuarto la cosa iba más o menos bien, pero con la aparición del Quinteto de la Muerte en pista, ni esto le funcionó a Cleveland. Los Warriors empezaron a sacar rentabilidad explícita de las defensas sobre los Splash Brothers, utilizándoles como señuelo y como bloqueadores para dejar a algún compañero libre. En cada jugada. Ni romper el cristal para coger el martillo de «LeBron James de pívot» en caso de necesidad funcionaba. Cuando Draymond Green empezó a meter los triples, las apuestas cambiaban a estimar cuando aparecerían Ian Clark y Mo Williams en cancha.

Sin Kevin Love en la segunda parte por un codazo de Barnes en la lucha por el rebote, Lue probó alguna cosilla, como resucitar a su Montaña, Timofey Mozgov, con idéntico resultado. Curry estuvo fuera buena parte del tercer cuarto con 4 faltas, pero hasta en ese momento hubo parcial a favor de los Warriors. Todos los jugadores de Golden State cumplían en un nuevo y sobresaliente esfuerzo colectivo, mientras que nada funcionaba en Cleveland: el resultado parece hasta corto para lo que pasó, si los Warriors tuvieran más cuidado del balón hubiera podido ser histórico.

Los Cavs ahora están obligados a ganar los dos partidos en Cleveland… o Los Finales no nos llegan ni al podcast en directo del próximo sábado. Nadie se puede librar después de los dos primeros partidos, pero más preocupante aún que el desempeño individual es que no parece haber ideas. Y este reto ya es lo demasiado difícil sabiendo qué hacer.

Sofi del día: Me encanta Santana, y es historia de San Francisco… pero el himno de Estados Unidos a guitarrazo eléctrico fue como el quinteto con LeBron de pívot: no funcionó ni de lejos.

PO Desde El Sofá (XXXI): Broche perfecto

Bonito partido para cerrar una magnífica de serie de Playoffs, a la que sólo le ha faltado alguna de esas bacanales de prórrogas y canastas sobre la bocina. Los 10 partidos jugados este año por ambos equipos entre temporada regular y eliminatorias por el título nos han dado una gran cantidad de momentos inolvidables que formarán parte de la Historia de la Liga, y al final se ha impuesto el equipo que en el cómputo global ha sido un poco mejor, el que ha aguantado un pelo más. Que no se castiguen mucho en Oklahoma City, ante estos Warriors les acaba pasando a todos.

Pero que nadie se engañe: no estuvo claro hasta el final. A dos minutos para que terminara la serie, el último coletazo de Durant dejaba a OKC sólo 4 puntos por debajo, después de haber tenido ventajas de hasta 13 puntos en la primera parte. Pero entonces una falta de 3 tiros sobre Curry cuando la posesión de los Warriors agonizaba, puso el punto final a esta bonita lucha. Sobrevive el Gigante de las 73 victorias ante los Quijotes que habrían tumbado los dos molinos más grandes que jamás han caído, vuelta y vuelta.

OKC se negaba a cumplir el guión de los séptimos partidos, y en vez de salir a la pista como casi todos los que han estado allí antes que ellos, no se presentaron ante un pelotón de fusilamiento. Cargando el rebote de ataque, implicando a todo el equipo, partiendo del dos contra dos de Westbrook y Adams que ha vertebrado su juego buena parte de la temporada regular, OKC empezó mandando, ante un quinteto con Iguodala de inicio más complicado aún de superar que el habitual, y con el ajuste de poner a Thompson defendiendo a Westbrook. En medio de un inicio coral, la primera estrella en sentirse cómoda anotando fue Durant, que aprovechaba su altura para tirar por encima de un Iguodala que le defiende tan bien, que es de lo poco que le deja hacer. Y encontraron revulsivo en Waiters desde el banquillo: un necesario tercer creador para OKC, que además se atrevía a ir a por el aro incluso más que sus ascendentes. Así, el equipo estaba jugando de manera fluida y dinámica, sin notar los cambios, llegando a los ya comentados 13 puntos de ventaja.

Se oía cada vez más fuerte el «Cucurrucucú Paloma» y Kerr, que sabía que no se lo podía tomar a broma, y que además, cambió su rotación por la entrada de Iguodala, no utilizó el quinteto banquillero y dejó a alguno de sus tres puntales en pista en todo momento. Pero en el fondo, cuando les recordaba en el tiempo muerto que una ventaja como esa la habían fulminado hace dos días y a domicilio, sabía que conectar a sus chicos está por encima de cualquier combinación. Y tras esa parada vino el primer arreón: encadenando uno de esos fallos esperpénticos de Westbrook con un triple de Thompson y un tapón de Green en la ayuda, obligaron a Donovan a pedir un tiempo muerto y metieron al público en el partido. Otro par de triples de Klay a renglón seguido, uno de ellos tras un error de cálculo defensivo de Westbrook, ponían a prueba por primera vez los nervios de los Thunder, que encajaron con mandíbula prieta los golpes y los devolvieron bien. Su respuesta llegó en forma de siete puntos consecutivos, y un truco mental jedi para que Draymond Green hiciera de repente una llave de judo a Steven Adams que acabaría aplastando su propia cabeza. Y la defensa seguía sin aflojar, quedaban dos minutos para el descanso, y estaban dejando a los Warriors en tan sólo 33 puntos. Cambios precisos, nada de oxígeno a los tiradores. Se colaba de vez en cuando alguno por la puerta de atrás, aparecía un triple imposible o pagaban alguna columpiada ocasional de Russ. Pero por el resto, un trabajo tan perfecto en esos 22 primeros minutos como hayan podido hacer en cualquier otro momento en estos Playoffs.

Y entonces llegó la segunda embestida: parcial 7-0 favorable para Golden State, y cuando Curry tenía la bandeja para seguir extendiéndolo, el brazo de Ibaka planchaba el balón contra el tablero, y Waiters y Westbrook dirigían una fantástica contra terminada en 2+1. Cambio de 5 puntos, para evitar que la ventaja fuera demasiado corta al descanso, y aunque dejaron que Curry se recorriera la pista en cinco segundos para terminar la primera parte con una bombita sobre un bosque de brazos secuoya, se iban al descanso con la confianza de haber restado bien las acometidas.

En el inicio de la segunda parte, el muro empezó a caer. Los Warriors empezaron a cortar y continuar los bloqueos con más intención y explosividad, y aparecían demasiado cerca del aro, con oportunidades muy cómodas. Sólo les faltaba rentabilizarlas, porque con la envergadura de OKC se les hacia de noche. Pero estos ya empezaban a llegar en el último momento. En ese momento Kerr quita a Bogut, que no estaba mirando al aro, y con Ezeli como amenaza aún más real de continuación, los Warriors consiguen por fin los cambios deseados en el perímetro: los que dejan a los Splash Brothers con los hombres altos. Cinco triples en seis jugadas, con el cameo de Iguodala, que se suma a la hermandad siempre que la cosa se pone fea, y Golden State empata el partido. Pero OKC todavía no se derrumba: Durant da buenas respuestas en las siguientes posesiones, Green tiene que salir de la pista por cometer la 4ª falta a 5:40 para el final del tercer cuarto, y Donovan aprovecha para meter a Waiters y jugar pequeños, y este le vuelve a responder con buenas acciones en ataque y defensa (ni Ezeli ni Speights pueden anotar en el poste bajo frente a él).

En este momento de igualdad en el marcador en que ambos andaban mirándose a los ojos, aterriza en las series Shaun Livingston, que tras ser el jugador menos brillante del equipo en anteriores encuentros, lanza un parcial de 12 puntos de los Warriors… ¡anotando en el aro! Su agresividad tiene premio y Golden State se marcha por primera vez en el marcador con un quinteto de banquillo profundo en pista, en el que Curry está acompañado por Varejao o Barbosa… mientras enfrente tienen a Kanter. OKC, que había jugado con paciencia y tino hasta ahora, vuelve a poner sus peores hábitos en práctica y demuestran que la templanza que tuvieron aguantado a los Warriors que venían desde atrás, no la mantienen cuando se les van por delante. Lo que ocurrió al final del G6 el otro día, vamos, pero esta vez un cuarto antes, y quizá con las mismas consecuencias.

El descanso previo al último cuarto les sienta bien, y los Thunder vuelven a aprovechar lo que la defensa les da: Westbrook empieza a repartir caramelos para que sus compañeros anotan de media y larga distancia, y con un poco de fortuna en el otro lado (Speights y Green fallan dos bandejas aparentemente sencillas, Westbrook también había hecho algo parecido un rato antes a la contra, pero en una acción más complicada que sólo pareció sencilla por ser suya) logran ponerse a tan sólo cuatro puntos. Curry apaga el fuego con 7 seguidos que encuentran réplica majestuosa a la altura desde la línea de tres de Westbrook y Durant y el partido llega al ecuador del último cuarto con 5 puntos de ventaja para Warriors, y los Quintetos de la Muerte en pista. No más pívots.  El momento de la verdad.

Son los Warriors entonces los que continúan donde lo dejaron el otro día, con Klay Thompson y Draymond Green conectando desde el triple, y a falta de 4 minutos y con 11 puntos de ventaja, Thompson tiene el puñal en su mano: un triple abierto en el ala izquierda tras un dos contra uno a Curry. El escolta no acierta con el descabello, y con 7 puntos sin réplica de Durant, que saca la 5ª de Green por el camino, se aferran a la vida.

Había dos minutos de alta tensión por delante, un partido en dos posesiones, y flotaba la posibilidad de estar ante un final legendario. Las constantes idas y venidas de ambos equipos podrían haber desembocado en eso. Pero el genio de Curry, que atrapó en su trampa a un Ibaka que va a tener pesadillas que culminarán con esa falta en el triple, puso punto y final al partido. El impacto de esa jugada fue tal que OKC prácticamente renunció a los 80 segundos que les quedaban: Steph anotaría incluso un último triple sin oposición, tras flotar por la pista gastando reloj sin que nadie le hiciera falta, y llevando aún más allá el récord de triples en una serie a 7 partidos: de 28 a 32 (Klay se ha quedado con 30). 43 segundos en la NBA pueden dar para mucho, pero los Thunder ya se sabían derrotados. Bandera blanca y otro año será.

Ahora, nos queda una única serie, la revancha del año pasado, con Cleveland al completo y las espadas más en alto aún. Disfrutadla.

Sofi del día: Muy cruel recordar en la infografía con Chris Webber ahí delante que una de las dos victorias a domicilio en un G7 de las WFC tras 1-3 se produjo frente a sus Kings, pero al menos sus compañeros de retransmisión tuvieron el buen gusto de no hacer ni el más mínimo comentario y reservárselos para bombas como la de «Chuckie D and I are very close«. Marv Albert, enemigo público.

PO Desde El Sofá (XXX): Qué puto espectáculo

Klay se disfrazó de Steph, batiendo récord de triples en un partido de Playoffs, y Curry fue de menos a más, para remontar un hostil partido en Oklahoma City y mantener viva la temporada.

Tras ir a remolque todo el partido, los Splash Brothers volvieron a tirar de magia, con 72 puntos y 17 triples entre los dos (27/7 de ellos en el último cuarto), y dieron una sonora bofetada a Oklahoma City, que ganaba de 8 a falta de 9 minutos, pero que no pudo cerrar el partido ante una de los mejores aficiones que se recuerdan en la NBA.

Oklahoma City salió con más agresividad que nunca, si es que eso es posible, cogiendo cuatro rebotes de ataque y robando un balón en el primer minuto de juego. Se sucedían jugadas imposibles en defensa (robos de Westbrook volando en medio de la pista, un tapón espectacular de Roberson a Thompson en una bandeja de Klay, Durant forzando a Curry a cometer pasos a la contra), y Westbrook anotaba tranquilamente sus suspensiones tras bote de media distancia. Los Thunder estaban golpeando duro a los Warriors, y Kerr apostaba por el Quinteto de la Muerte más pronto que nunca, a mitad del primer cuarto. Eso no sirvió para que Curry anotara: se fue con un rosco en el boxscore de los doce primeros minutos, pero Klay estaba recuperando el acierto desde el triple que ha ido y venido esta serie y, de alguna manera, los Warriors sólo iban tres abajo pese a estar jugando peor.

Al volver del primer descanso, OKC dio el primer estirón en el marcador aprovechando que Kerr sacaba el quinteto sin Steph, Klay y Green, que funcionó bien en el quinto partido, pero que fue castigado por Kanter y Durant en este, llevando la ventaja a 12 puntos. Hasta el mismísimo final del partido, esta decisión de Steve, que si algo podemos decir de ella es que al menos ha sido innegociable durante todo el año, parecía ser la raíz de todos los males de los Warriors. Pero a posteriori, y tras ver como al final del encuentro se desinflaban física y mentalmente los jugadores de OKC, estos minutos de descanso pudieron ser todo lo contrario: la batalla perdida que fue clave en la conquista de la guerra.

La vuelta de los titulares, con Curry metiendo nada más entrar sus primeros puntos en forma de triple, parecía que iba a solucionar el problema, pero sólo pudo parar la hemorragia. OKC seguía asestando los mejores golpes, encontrando canastas fáciles en cortes al aro para contrarrestar la anotación de Golden State y la chavalada se volvió loca cuando Steven Adams logró poner en un póster a Draymond Green. Al menos, los Warriors ya eran capaces de anotar, y lentamente fueron cerrando el hueco, lo que propició otras de esas decisiones que parecen inocentes, pero que a posteriori pesan un quintal. Donovan decidía parar el ritmillo que estaban cogiendo con un Hack-a-Bogut, pero lo hace con Andre Roberson, jugador que está resultando tan eficaz como insustituible en estas series, y que por su agresividad sobre el balón, comete faltas con demasiada recurrencia (aunque en ese momento no llevara ninguna, cierto es). El australiano salió del partido para los dos últimos minutos del cuarto, pero Roberson también jugó menos de lo que debería al final del encuentro, tras hacer cuatro faltas más en los siguientes 10 minutos de partido. Golden State iba jugando mejor y dejando la ventaja en un par de posesiones, pero los Thunder seguían sacando petróleo de contra y rebotes ofensivos, y el pesimismo rodeaba a Curry y su estado físico, tras verle fallar dos tiros libres seguidos.

Al volver del descanso, Klay con dos triples, ponía a los Warriors por delante después de muchísimos minutos, y este fue seguramente el rato mejor jugado del partido, con Curry, que en la segunda parte sí pareció el de siempre y Durant, intercambiando canastas, y los dos equipos jugando a gran nivel a media pista. Kerr sacó a Ezeli a pista, pero tras un par de errores del pívot volvió al Quinteto de la Muerte, que frente a los Thunder parecía otro más. Cuando parecía que Draymond Green se estaba metiendo en el partido, un par de faltas dudosas le dejaron con 4 y cabreado con el arbitraje, y con Donovan recurriendo al hack tan rápido como Bogut entraba, OKC pudo aprovechar para insertar a Kanter ante un quinteto en el que la referencia más grande era la de Speights.

Los Thunder llegaban al último cuarto con el viento soplando a favor: Durant enchufado, el juego interior de los Warriors confuso por faltas y tiros libres, la afición increíble, y una ventaja de 8 puntos que administrar. Y entonces llegó Klay Thompson, que no sólo metió más triples que nadie en un partido en las eliminatorias por el título: el grado de dificultad de alguno de ellos habría hecho pensárselo a su mismísimo compañero Steph. A falta de poco más de seis minutos y medio, Kerr metió de nuevo el quinteto mortal, y a la tercera fue la vencida. Iguodala estuvo magnífico defendiendo a Durant, Klay y Steph siguieron haciendo llover, y punto a punto recortaron la ventaja de OKC, dando la vuelta a un partido que pareció fuera de su alcance hasta el mismísimo final.

El depósito de OKC se vació en vivo y directo delante de nosotros, y dejaron de aparecer esas segundas oportunidades, esos cambios defensivos precisos, ese hombre siempre encima de un tirador. Durant y Westbrook estaban exhaustos, no podían seguir atacando ellos solos, pero lo hicieron. Su tramo final de partido fue olvidable, con cinco pérdidas en las últimas seis posesiones, cuando el resultado todavía estaba empatado. Y durante el resto del partido fueron la versión más individualista de la pareja, la que menos nos gusta, aunque estuviera funcionando. No pudieron terminar el trabajo, lo que les va a complicar mucho la eliminatoria, pero son los que han llevado a los Thunder hasta aquí, y aún tienen otra oportunidad.

Y mientras OKC era incapaz de conseguir algo en ataque, dos bellas penetraciones de Iguodala y Curry y un triple de (quién sino) Klay Thompson, ponían por delante a Warriors, que lograban superar la situación más complicada que han vivido en los últimos dos años. Decía Webber que la búsqueda del 73-9 les había servido para prepararse para estas situaciones límite, cuando de otra manera no habrían tenido necesidad alguna de hacerlo. Y con esto, es imposible no acordarse de, entre otros, aquel gran partido de temporada regular en este mismo escenario, cuando ganaron otro partido que se supone que no era suyo, y otro equipo habría dejado marchar.

No sé si en realidad es necesaria esa «preparación» para la victoria, o si la búsqueda del récord les ha cansado gratuitamente. Si quizá lo acusarán en el séptimo partido, o en una hipotética final. Lo que sí tengo claro es que ayer nos dejaron otro partido inolvidable, tanto de su hado colectivo, como del individual, en este caso, sobre todo, el de Klay Thompson. Y que enfrente tienen un rival magnífico, que no se va a dejar dominar por el desaliento, y que les pone en muchísimos problemas.

Sólo de pensar en que el próximo partido pueda ser parecido, o incluso mejor que este…

Sofi del día: Cuando tras un 2+1 Ibaka cayó al suelo… no creerás lo que sucedió. No he encontrado Vines del momentazo, pero Steven Adams! lo levantó del suelo por los sobacos como el que coge un bebe. Impresionante.

PO Desde El Sofá (XXIX): Se cumple la profecía

El guión del Este no ha tenido giros argumentales: los Cavs de LeBron James y James Jones despacharon con holgura a los Raptors, y ya están en Los Finales, y en el caso de estos dos, es su sexto viaje consecutivo.

Como ha sido tónica dominante en la serie, dónde sólo el cuarto partido fue disputado, el equipo que se alzó con la victoria ganó todo lo cómodo que se puede en una Final de Conferencia, y ahora Cleveland espera rival para el jueves. Los Cavs volvieron a encontrar acierto desde el triple, y LeBron dominó en un partido que luego paso a Irving, y acabó con minutos de la basura y Drake cambiando otra vez de chaqueta.

Los Raptors encomendaron este vida o muerte a los dos de siempre, y aunque la actuación individual de Lowry y DeRozan fue correcta, cerrando la mejor serie de la temporada para ambos, no fue suficiente. Ayer nadie dio un paso adelante, y se quedaron solos, tratando de defender el terruño por tercera vez, y esta vez fue la vencida. Como el resto de equipos del Este, no tienen la munición necesaria para hacer frente a unos Cavs plenos, y tras 20 partidos les toca irse a casa.

Casey mantuvo a Scola en el quinteto titular, y el partido se les fue desde el principio, con LeBron haciendo lo que quería: anotando mucho, con acierto desde el triple, y alimentando a los tiradores que Toronto ha acabado dejando libres tras mantener la disciplina una buena parte de las series.

El partido se puso feo con una serie de codazos leves y de poca consecuencia, pero que llevaron a una mini-tangana y varias insufribles revisiones arbitrales al principio del segundo cuarto. Una flagrante a Biyombo, que le hubiera dejado fuera del hipotético G7, y más LeBron, que no salió de la pista en la primera mitad, enfriaron a unos Raptors que parecían capaces de hacer la goma, pero nada más lejos de la realidad. Un final en tromba antes del descanso puso a los Cavs con demasiada ventaja por delante, e Irving dio la respuesta a todos los intentos de Lowry en un brillante tercer cuarto de mantener la eliminatoria viva en la distancia. Kyrie hasta nos dejó con canasta desde su propia línea de tiros libres (no contó) para cerrar el cuarto.

Cuando en la entrevista de Doris Burke, Casey contestaba con ojillos y voz lastimosa a la pregunta de qué tenía que pasar para remontar el partido, como si este ya hubiera acabado, era hora de apuntar en el bloc de notas «Partido terminado»,  Gregg Easterbrook style.

Y a por el siguiente, que hay que freír peces más grandes.

Sofi del día: El Jurassic Park y la afición mola, los Raptors son una historia bonita, en el fondo son un equipo que al final ha estado incluso por encima de sus posibilidades… pero yo ya he tenido suficiente Toronto por estos Playoffs. Buenas noches y buena suerte.

PO Desde El Sofá (XXVIII): Esto lo arreglamos entre todos

El vigente campeón mantiene las posibilidades de revalidar título tras un partido que tuvieron que sacar adelante sin excesiva brillantez, pero echándose todos al hombro al equipo. Todavía les quedan dos victorias más para poder sacudirse esta incómoda situación, y teniendo que volver a Oklahoma City para el siguiente partido, el partido de ayer no es muy halagüeño. Ganaron y jugaron mejor, pero se lo tuvieron que currar mucho y OKC estuvo siempre demasiado cerca.

Kerr decidió no sucumbir a la tentación de cambiar algo de lo que lleva funcionando tantísimo tiempo, y Golden State se plantó en el partido como si nada hubiera pasado en los partidos anteriores. El quinteto de siempre, Curry defendiendo a Westbrook, y los tres primeros tiros intentados, esos buenos malos triples marca de la casa. Nada exótico, ningún cambio de mentalidad, ni de estilo, ni de personal: simplemente intentar hacer lo de siempre, pero esta vez mejor. Prestando quizá más atención al rebote y a la protección del aro, y encomendándose a que Steph y Draymond recuperen el mojo, algo que fue sucediendo según avanzó el partido, cuando Curry pasó de distribuidor a anotador, y Green recuperó su confianza en esas jugadas de lucha (tapones, rebotes, dos más unos) que tanto le encienden.

Según se fue desarrollando el partido vimos que Kerr sí tenía algo pensado, que podríamos considerar especial: se mantendría grande prácticamente el partido entero y no trataría de imponer a su equipo ganar la batalla del ritmo, ante un equipo que puede que sea tan bueno como ellos, o más (gulp!) jugando a eso. Los Warriors salían cuando podían, no cedieron a sus propios instintos, y aunque les restó frescura en ataque, les permitió sostener la defensa durante la contienda. Y en todo momento encontraron alguien en el que apoyarse, ya fuera Klay Thompson en el primer cuarto yendo a la línea, Marreese Speights aka Mo’ Buckets aka Splash Cousin haciendo llover en Oakland, o Andrew Bogut, que consciente de la importancia del encuentro, no tuvo remilgos en mirar al aro cuando la oportunidad era buena. Partidazo el suyo en ambos lados de la pista.

Que ayer era partido de grupo y no de estrellas, lo demuestra el hecho de que tras tres cuartos de no poder quitarse a los Thunder de encima ni con disolvente, la primera ventaja en la decena, que OKC ya no podría cerrar, vino al principio del último cuarto, sin Steph, Klay ni Green en pista, pero sí con Westbrook y Durant. No tiene puto sentido, pero el deporte es así.

Por parte de OKC, tampoco podríamos decir que jugaron un buen partido, salvo por su generosidad en el esfuerzo y su agresividad, y en cierto modo es muy buena noticia que en esas condiciones metieran tanto miedo en el Oracle en un encuentro en el que ellos se jugaban muchísimo menos que Golden State. El ataque volvió a ser KDRuss-céntrico, tras una serie de partidos con mayor democracia, pero se encontraron enfrente a un equipo más grande que en partidos anteriores, y a media pista. Considerando la situación, estuvieron fantásticos y con mucho acierto en suspensiones, lo que les mantuvo en el partido. Sus porcentajes de acierto pueden no parecer gran cosa, pero no tuvieron nada fácil en toda la noche. ¿Que hubo algún momento en el que Westbrook fue Bad Westbrook? Sí, claro, pero ya es 2016, son muchos años ya. Russ es inseparable, afróntalo.

No fue tampoco la noche de los secundarios tras dos rondas casi completas de champín y rosas, ya que sólo Anthony Morrow que aprovechó su cameo para poner puntos donde ponía el ojo, y Andre Tirador por sorpresa Roberson, contribuyeron de manera eficaz al ataque. Ahí seguramente estuvo la diferencia en el partido. Pero aún así, como equipo siguieron acorralando a Golden State, poniéndoles en apuros con los cambios y su envergadura (hemos visto en muchos partidos innumerables pérdidas de los Warriors, pero no es habitual que tantas sean sobre el balón).

Los Warriors pueden buscar razones para el optimismo en que vienen de ganar, Curry está cada vez más cómodo sacudiéndose a los hombres altos de encima (aunque le falta un punto, sobre todo penetrando a canasta), y está al caer un partido desastre desde el triple de Oklahoma City (43.3% ayer, y estropeado al final). Mostraron carácter y sacaron adelante un partido que no fue fácil. Pero es que el próximo lo será aún menos.

Sofi del día: Si os habéis apuntando a nuestra Newsletter, sabréis ya tras nuestra radiografía de una serie de Playoffs, que por regla general, somos más de los G6 (sobre todo si el equipo que lo juega como local va por delante) que de los tan famosos claves G5. No hay mejor ejemplo que ayer. Sí, ambos equipos jugaron duro (saludos a nuestro hombre Sheed), pero OKC tenía red. En el próximo no será así. Obligatorio ganar para los dos en territorio comanche para el cabeza de serie. Un G7 anticipado para disfrutar el sábado cuando vuelvas de tomar unos cacharros, o el domingo a la mañana, relajado y en pijama, sin cortes de publicidad, y con unas porras churretosas delante. Cuando los drones de Amazon las lleven a tu ventana como los pajarillos de Cenicienta, verdaderamente habrá llegado el futuro, y todo esto habrá merecido la pena.