PO Desde El Sofá (IX): Ambiente raro

El partido pivotal, el quinto partido de una serie, siempre dicen que es de los que decantan claramente hacia donde va a ir una serie. En este tipo de partidos siempre encontramos ambientes hostiles, un público local que está más cerca de la histeria colectiva que otra cosa, pero ayer en DC la cosa parecía un simple partido más. Raro.

El inicio de partido fue más que igualado, como más o menos estaba siendo la serie, con ambos equipos con sensaciones parecidas a lo que vimos en el final del anterior partido, donde parecía que se jugaba al tempo que marcaba el equipo de ATL, además el tiro exterior de Wizards no entraba ni sin querer, con un Wall desacertado, más distributivo que pensando en su anotación personal (de hecho, no se estrenó hasta entrado el segundo cuarto).

Por su parte, Hawks se mostraba muy sólidos tanto en defensa como en ataque, con un Dentnis Schröder esta vez sí acertado y bastante motivado con el ambiente no-hostil de jugar fuera de casa.

Esto tenía que cambiar, y la cara de Brooks reflejaba en el banquillo que alguna tecla había que tocar o si no tocaba viajar a Cocacolalandia con un match ball a las espaldas, algo que nunca se quiere, así que esa tuerca que había que volver a girar era la defensa, la cual subió enteros para con ella subir también el ritmo de ataque y ganar el tempo del partido para llegar con todo por decidir a la segunda parte.

Otto Porter enchufó un par de triples para empezar la mitad final del partido en lo que parecía que iba a ser el interruptor para enchufar a un público de liga regular, pero los de Coach Bud respondieron con otro parcial de 11-0 para de nuevo empatar todo y volver a la zozobra e la grada. Raro.

Hasta que llegó la jugada que despertó a la gente y como no podía ser de otro modo, llegó de la mano de John Wall, que con un mate en penetración marca de la casa, despertaba a más de uno que seguro que andaba sobado por alguno de los sectores superiores del Verizon Center.

Con ya el público despierto, llegamos al final del partido donde todo seguía igualado, y donde el cuerpo arbitral parece que se comió el silbato en la zona de la defensa de Wizards donde básicamente se permitía todo…raro.

Wizards se lleva el pivotal y con ello, la doble oportunidad de finiquitar una serie que les está dejando más dudas que otra cosa.

Sofi Del Día: Para la mujer que dió por saco durante gran parte de la segunda parte a los comentaristas de la TNT, se le oía más a ella con sus gritos que casi a los comentaristas.

 

 

 

PO Desde El Sofá (VIII): Las dos caras

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá (hasta que dure) cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

Esta mañana dudaba entre qué dos partidos ver, además el amado SofiAlert me daba notas muy parecidas al Blazers v Warriors, así que nada, con ganas de ver a Wall elegí el partido que se disputó en ATL, lo que no sabía es que al que realmente iba a ver era a Calderón.

El cuarto encuentro de la serie entre los capitalinos y los cocacolos fue toda una montaña rusa de sensaciones, si te quedas con el inicio, con los problemas iniciales de faltas de ATL, con Wall y Beal enrachados y con esa ventaja de Wizs de 9 puntos, piensas que la serie iba a volver a la casa de Trump con el 3-1 para los de Brooks, pero no. En ese momento de problemas de faltas surgió el banquillo de Hawks, el sorprendente banquillo de Hawks comandado por José Calderón (!!!!!!!!!!) y Kent Bazemore (!!!!!!!!!!!!!!!!!!) con un +24 en los 14 minutos que estuvieron ambos jugando.

Pero saliendo un poco de los números, la verdad es que dio la sensación de que con la entrada de estos dos jugadores, el tempo del partido cambió totalmente, esa ventaja de Washington se fue al garete y Atlanta se metió en el partido para no volver a salir.

A partir de este momento los jugadores de Bud se pusieron las pilas y fueron poco a poco minando a unos Wizards que parece que la excursión a ATL no les ha sentado nada bien, ya que quitando de esas pinceladas al principio poco vimos durante el partido. Algo raro.

Una serie que parecía que iba a ser clara, entre uno de los equipos más en forma del final de temporada, con uno de los jugadores más on fire de esta parte de la competición, contra uno de los que más pereza dan y con un 2-0…. se ha plantado la cosa con un 2-2 y con muchas incógnitas en el lado de los antiguos Bullets.

Dos caras que tuvieron Wizards, que van a tener que ponerse las pilas en estos 3 partidos que quedan para no hacer una cagada digna de las que solía hacer ATL en su día, qué curioso…

Sofi Del Día: Gortat, en medio de una posesión, no se le ocurre otra cosa que ponerse a atarse la zapatilla

PO Desde El Sofá (VII): Wall no es suficiente

Barrer a un equipo decente en Playoffs es muy difícil por cómo salen en su propia pista tras un 2-0: lo hemos visto con Indiana (aunque no culminaran), Memphis, Oklahoma City y no sé si Portland (en un rato lo compruebo). Casi todos los jugadores, hasta los secundarios, contribuyen, la energía es desmesurada y el público, invitado por primera vez a los Playoffs, te lleva en volandas. ¿No podrían hacer eso siempre? La gran pregunta. Además, del rival, siempre salen unos cuantos, si no el equipo al completo, pensando que los deberes ya están hechos.

El Atlanta-Washington no fue diferente. Los Hawks arrancaron el partido con un 19-4, llegaron a 25 de ventaja en el primer cuarto, y la diferencia no volvió a bajar de 12 puntos, pese a que John Wall hiciera todo lo que pudo para evitarlo. Así es como se gana un partido imprescindible que te mantiene vivo en la serie.

Atlanta empezó el partido bajo el liderazgo de Schröder, anotando triples, pasando bien el balón y saliendo mucho a la contra con rapidez aprovechando todos los tiros de media distancia que unos Wizards planos desde el inicio fallaban. Sólo Wall, capaz de montar contraataques de un solo hombre incluso cuando los Hawks anotaban, estaba enchufado en los Wizards.  Así, con siete puntos consecutivos al final de un primer cuarto en el que Atlanta anotó 38 chinos, dejaba la puerta abierta a una reacción que nunca se produjo. Sólo al principio del último cuarto hubo una tímida reacción del banquillo (!), liderado por Jennings, que les puso a 12 puntos, lo más cerca que estuvieron desde el inicio, pero se sofocó rápido y en la vuelta de los titulares de ambos equipos a cancha nada pudieron hacer los de Washington.

Wall, que está jugando tan bien como cualquiera en estos Playoffs, y ha firmado tres actuaciones destacables en tantos partidos, fue el único Wizard con algún propósito un día en el que el resto de sus compañeros estuvieron catastróficos. El base se lo está pasando bien en el pique que tiene con Schröder, y nos volvieron a dar un buen partido ambos, con mucha charleta de uno y otro lado.

La otra confrontación abierta en la serie, entre Millsap y Morris tuvo un vencedor claro (29/14/5/1/2 fue la línea final de Paul en 32 minutos) y muy poco salseo (no como cuando sucede al contrario), y al final del partido se pudo abrir otra nueva entre jóvenes aleros, con Prince provocando a Oubre tras batirle por línea de fondo para un alley-oop. El alero de los Hawks está haciendo buena la decisión de traspasar a Teague por la elección que llevó su nombre, y ya resulta muy útil a los Hawks en defensa, cortes al aro y tiro tras pase.

Partido de dos sofis, del que no se pueden sacar muchas conclusiones, y que nos remite a una buena batalla en el siempre apasionante y decisivo cuarto partido.

Sofi del día: Gracias a las piezas en las que ponen micro a uno de los jugadores, pudimos ver a Bazemore llamando Rico Suave a Calderón. ¿Estará Kent en ese (más pequeño de lo que creemos) porcentaje de americanos que pone a España entre México y Cuba?

PO Desde El Sofá (VI): No Rondo, no party

Los Celtics se reconciliaron con el acierto en el triple, mantuvieron a Jimmy Butler y el rebote ofensivo de los Bulls a raya hasta que el partido estuvo controlado y aprovecharon la baja por un pulgar roto de Rajon Rondo para no dar oportunidades a la contra a Chicago y volver a meterse en una serie en la que todavía están por detrás.

Boston salió con Gerald Green ocupando el lugar de Amir Johnson en el quinteto titular, y dio resultado, con 33 puntos para el equipo en el primer cuarto. Stevens debió de pensar que puestos a perder el rebote, al menos algo habrá que sacar algo de ventaja en el otro lado. De perdidos al río. Y no fue ni tan mal, porque al poder defender cambiando toda acción y sin preocuparse mucho de los emparejamientos en toda contra, los Celtics pudieron mantenerse en defensa siempre delante de su hombre y cerrar mucho mejor su tablero. Los Bulls sólo cogieron un rebote en ataque en el primer cuarto (pondrá dos en el boxscore, pero no hagáis caso), pese a que oportunidades tuvieron porque no anduvieron muy acertados.

En ataque, los Celtics tenían a favor el espacio extra y una mayor familiaridad con los dos contra uno de los Bulls, que fueron menos efectivos: es muy difícil que una misma táctica dé réditos una serie entera. Thomas dividía el bloqueo o se deshacía del balón rápido y con buen criterio, y pese a que le faltó acierto anotador estuvo muy agudo tomando decisiones y empezando a poner en desventaja a la defensa de los Bulls desde el inicio de la jugada. Y aunque él no, el resto de sus compañeros sí que encontraban aro. En el otro lado, con Rondo en forma de cromo (en el banquillo con un traje púrpura de manga corta y escayola en el brazo), no tenían a nadie que proporcionara dirección al equipo: fueron los Bulls sin cabeza que hemos conocido durante gran parte de la temporada, con el agravante de que Butler no los pudo rescatar.

Aún así, Boston dilapidó una ventaja inicial de 20 puntos anotando sólo 11 en el segundo cuarto y dejando que Chicago se acercara a 3 al descanso. Tal y como le está yendo esta post-temporada a los célticos era fácil pensar que volvía a pasar el gato negro. Pudieron desmoralizarse perfectamente, pero volvieron a repetir el primer cuarto en el tercero, Thomas encontró la senda de la anotación, los cinco titulares metieron al menos un par de triples cada uno durante la noche, y Smart, Jerebko, Olynyk y Rozier no dejaron esta vez que el banquillo volviera a tirar la ventaja. El movimiento de balón en Boston fue fluido (casi) toda la noche y atacaron desde todos los flancos.

Veremos cómo sigue una serie más interesante de lo esperado, pero a la que la baja de Rondo, de al menos 7 a 10 días, le puede haber quitado parte de la gracia (quién lo iba a decir). Los Celtics son el mejor equipo pero los Bulls son mucho más físicos y pueden pegar el golpe en su propia pista. Como no nos cansamos de repetir año tras año, pese a que la fama la tiene el quinto partido, el cuarto es el nudo de una serie, y si Chicago quiere dar la sorpresa, es prácticamente imprescindible.

Sofi del día: La ESPN puso como reportero en la banda a… Adam Schefter, el Woj de la NFL. Lo curioso no es tanto que lo haga (empezó esta temporada a aparecer en algún partido), sino el cuándo: a menos de una semana del Draft de la NFL. Y yo aquí agobiado porque no me da para ver la NBA…

PO Desde El Sofá (V): Hay dos sin tres

Después de ser barridos por los Spurs en las dos últimas series de Playoffs entre ambos, no se repetirá la historia por tercera vez: los Grizzlies han vuelto a ganar a San Antonio en Playoffs.

Y creo que no han sido ni dos ni tres, sino alguna más, las veces que ha tocado abrir una de estar primaverales crónicas desde el sofá con una oda a Zach Randolph, pateador de culos profesional desde 1980yalgo. Entraría a la Wikipedia a buscar qué coño es un haiku para poder dedicárselo, pero me remordería la conciencia cuando vea el mensaje del jefazo pidiendo pasta y, total, Z-Bo tampoco lo iba a leer.

De vuelta en el quinteto titular (junto a James Ennis) después de que ese cambio de Fizdale espabilara al equipo en la segunda parte del partido anterior, el ala-pívot cogió la linde en el segundo cuarto y poco después de mediado el tercer cuarto llevaba ya los 21 puntos con los que acabó el partido, y que dejaron a su equipo fuera del alcance de los Spurs. Además de los legendarios posteos y tiros de media distancia, Randolph añadió el triple con paso atrás desde la esquina (!) y un mate (!!) corriendo el contraataque (!!!) para completar una actuación fulgurante que le ganó los cánticos y el respeto de la buena gente de Memphis.

No fue sólo Z-Bo: Conley cerró el partido y por fin se puso de acuerdo con Marc después de dos partidos en los que parecía que sólo uno de los dos podía jugar bien al mismo tiempo. También los secundarios se hicieron notar esta vez para bien: Selden Ennis atacaron muy bien las recuperaciones defensivas, algo a lo que no se habían atrevido con decisión en anteriores partidos, Green trabajó en el rebote y no dejó que los interiores de San Antonio volvieran a ensañarse con él y Andrew Harrison… pues tiene dos ojos, una nariz y una boca. Después de la rajada contra los árbitros de Fizdale, Memphis estaba en la obligación de poner mucho de su parte, y aunque la cosa empezó muy mal, agotando el reloj de posesión en la primera posesión, a la hora de la verdad nadie falló a la cita, y le dieron al respetable lo que había venido a ver.

Había ganas de marcha, y el ambiente en The Grindhouse pinchó a los Spurs, que estaban tan fuera que Popovich llegó a cambiar al quinteto titular completo a los 75 segundos del tercer cuarto, señalando que no estaba contento ni con el que prepara los PB&J’s. Pero tampoco fue solución, y lo que al descanso era una diferencia de 4, y de 9 en el momento del cambio rápido y furioso, llegó a 18 a final del periodo. Esos 12 minutos fueron terribles para los Spurs, que no acertaron con el triple tras dos partidos brillantes hasta que fue demasiado tarde y llegaron a tener problemas hasta en la línea de tiros libres.

Esta encarnación de los Spurs es la más dependiente de las individualidades que podemos recordar, y cuando Kawhi Leonard tiene una noche simplemente buena, y nadie recoge el guante, puede haber ‘desastres’ como este. Paradójicamente, San Antonio tiene ahora en el alero lo que hace años era el perfecto anti-ejemplo del ADN Spurs. Un jugador finalizador que anota puntos a paladas, muchos en aclarados y yendo a la línea (desde donde sigue inmaculado en la serie, 32 de 32), y es el encargado de rescatar posesiones en coma. Que consigue lo suyo y no crea demasiado por y para los demás. Y atendiendo a lo que está sucediendo en esta serie, que defiende cero.

Que el vigente DPOY pueda en cualquier momento bajar el culo y poner el cinturón de castidad a cualquiera es una cosa. Que en realidad lo esté haciendo, otra. Y salvo unas posesiones del primer partido que podemos contar con los dedos de una mano en las que salió a por un Conley que se les estaba subiendo a las barbas, Kawhi ha estado, como la superestrella que es, aprovechando para coger aire en defensa. No es que los Grizzlies que ha tenido enfrente (Selden y Ennis principalmente) exijan mucho, pero si se está pasando la serie entera en tierra de nadie, ni defendiendo al osito que los Memphis han dejado desamparado en la esquina, ni protegiendo el aro, pues habrá que decirlo.

Y no es malo: les ha sucedido a otros muchos antes. Es muy difícil ser la excepción a estas alturas. Vendrán otras series y otros rivales que le lleven más cerca de sus límites. Pero ahora mismo Kawhi está mucho más cerca de ese Kobe resabiado, ese MJ que dejaba el trabajo sucio a Pippen, que de ser el «Duncan de los alas» que Greg Anthony mencionó en la retransmisión. Y el Plan B, LaMarcus Aldridge, no está muy alejado de esa idea.

Lo único a lo que se debe Pop es a la constante adaptación y actualización de lo que hace. Cada añada de los Spurs sale diferente, y la que vivimos en este momento depende más que nunca de la inspiración de un solo jugador. Y como el resultado han sido 61 victorias y dos victorias muy convincentes antes de este tropiezo, habrá que seguir confiando.

Sofi del día: James F. Goldstein estuvo allí. Take that for data.

PO Desde El Sofá (IV): El 1 vs el 2

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá (hasta que dure) cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

Si le das para ver un partido al League Pass y la primera imagen que te sale es conforme llegó Russell Westbrook al Toyota Center (más sobre esto en el Sofi Del Día), sabes que algo grande va a pasar.

Oklahoma City Thunder empezó muy bien el partido, saliendo del vestuario con la idea clara de lo que querían hacer, con todo el equipo sorprendentemente aportando y con un Westbrook que hoy sí que quería ser el de la temporada regular. Además, si a esto sumábamos que James Harden estaba algo fallón y que el tiro exterior de Houston no entraba, lo agitamos todo y nos sale una diferencia que llego a ser de 15 puntos para los de Donovan.

Pero, si hay un equipo con el cual no te puedes confiar con las ventajas en la NBA, ese es Rockets, su MoreyBall hace que en menos de un minuto, al más puro estilo Warriors, te puedan hacer un parcial de 15 puntos y no te has dado ni cuenta, con una aportación del banquillo por parte de Gordon y Louuuuuuuuu, Rockets hizo que la diferencia nunca se fuera a números ya no remontables. Aún así, Westbrook iba a la suya tirando, tirando y tirando.

El cambio del partido llegó al final del 3Q.

Aquí Donovan sentó a Westbrook como viene haciéndolo en casi toda la temporada, para aprovechar ese tiempo, más el descanso entre cuartos, aquí D’Antoni hizo una jugada, no se si decir maestra, pero sí muy inteligente. Con Westbrook en el banquillo, Rockets salió con un arsenal por fuera que ni en un concurso de triples, con Lou Williams, Eric Gordon, Trevor Ariza y Harden. Y claro, esto se notó, ya que Rockets metió un parcial de 12-3 en ese tiempo y se fueron al inicio del último cuarto con sólo 3 puntos de desventaja. La balanza había cambiado.

El último cuarto fue todo lo que a priori pensábamos que iba a pasar en esta serie, además, con todos los detalles. Por una parte, el tiro exterior que ni a Harden ni a la mayoría de Rockets le estaba entrando, empezó a funcionar y por otra la fuente de alimentación de puntos de Thunder era solamente el número 0, algo que estaba en todos los análisis, y que se vio 100% en este cuarto final.

A falta de 8 minutos Houston se puso por encima para ya no dejar esa ventaja, aún así, un Westbrook desatado y con un Harden totalmente enchufado ya al partido, para hacer un final que estuvo más apretado de lo que realmente pudo parecer.

Al final, se cumplió lo que se esperaba, y ni el enésimo triple doble de Russ pudo con el poderío ofensivo del equipo de D’Antoni, que cuando se pone a enchufar, es una máquina de meter canastas. 2-0 y todo como se esperaba…

Sofi Del Día: La entrada triunfal de Russell Westbrook en el pabellón. Por todo, por el baile, por la ropa, por las pintas…todo.

PO Desde El Sofá (III): Susto en Jurassic Park

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá (hasta que dure) cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

En Toronto ya saben lo que es perder el primer partido de la serie para luego llegar con urgencias, nervios y demás dolores de barriga al segundo. Ayer todo esto se volvió a ver, pero vamos a empezar por el final, simplemente porque nos da la gana.

Nuestro amigo Giannis Antetoksdkjfasdhflsñkdfjsjdgfsjgfkhjdsjkfhasdfpo metió un triple para igualarlo todo a 100 a falta ya de muy poco para acabar el partido. La tensión se podía romper con un palillo de esos que os metéis en la boca después de un buen bocata, el banquillo del Cubatero Jason Kidd estaba on fire, veían cerca hacer un Bulls y meterse 0-2. Además los tempos de partido apuntaban a ello.

DeRozan metía una canasta de las cuales causarían urticaria a Morey, vamos, uno de los tiros que viene metiendo toda la temporada para meter al equipo del SuperFan con 2 puntos por encima de la centena. Y aquí se apagó la luz a Bucks.

El equipo de nuestra deidad Jimmy no pudo meter dos triples seguidos en sendos ataques que les hubieran puesto por delante del partido y probablemente se lo hubieran llegado a casa. Además, dos triples fáciles, sin oposición y de esos que normalmente se suelen meter, pero no, se salieron, sobre todo el segundo y luego Toronto en los segundos finales llevo las series hasta mínimo el 5o partido.

El inicio de partido dejaba muy claro una cosa para Raptors: Evitar que Antetokounmpo (ojo que es la primera vez que lo escribo sin mirar y lo hago bien!) les destrozara en la zona a base de esos mates que nos hemos cansado de ver por Twitter y demás redes sociales, y lo consiguieron a base de bien cerrando la zona siempre que podían para evitar esos pasos de gigante que hacen al 34 entrar al aro. Minipunto para Casey.

Otro gran minipunto fue el hecho de que Lowry volviera a ser ese jugador que es un claro All-Star y que sólo sumó 4 puntos en el primero. Esta aportación es clave para Toronto si quieren hacer algo.

Me dejo un par de cosas para el final, además creo que medianamente importantes.

Tengo que confesar que no había visto jugar a Ibaka desde hace bastante tiempo y el rol que tiene ahora en Raptors no me gusta nada. Ayer no lo hizo nada mal, sumo buenos números y nos dejó un mega tapón de esos que todos tendríamos en el Vine (RIP), cierto es que ha mejorado mucho el tiro exterior, anotando ayer, por ejemplo 4 triples de 7 intentos para un total de 16 puntos, 7 rebotes, 6 asistencias y un par de tapones, sí, muy buenos números. Pero..

La sensación que me da Ibaka es que se está peligrosamente alejando del tablero. En sus días como jugador de Thunder, si unas cosas nos gustaba de este jugador, era verlo cerca del aro, dominando (bueno…), pero aportando cosas tanto en un lado como otro, ahora mismo, parece una víctima de la nueva onda de baloncesto donde todo el mundo tiene que tirar de 3, ayer hubo hasta una contra que parecía más Steph Curry que el Ibaka que conocemos, algo inaudito y que realmente tengo esa gran duda, si es saber si es algo puntual o es que ha renunciado a la zona… no se, no me gusta.

Y finalmente me apetece comentar alguna cosilla de estos Bucks. El equipo de Kidd, es un equipo que sabe lo que hace, que tiene muy claro sus pros y sus contras y donde cada uno de sus jugadores tiene muy asumido el rol que le ha tocado y lo que debe de hacer en pista. Esto, que puede sonar como una obviedad es probablemente una de las cosas más difíciles en esto llamado baloncesto (y casi que lo extrapolaría a la gran mayoría de deportes), es decir, hacer que la finalidad de todo sea (o parezca) fácil. Con esto tenemos un equipo que no es ninguna delicia de ver, que no es que esté inventando nada nuevo, pero que lo que hace, sabe hacerlo y bien. Encima a esto le sumas un talento superior y te da un equipo peligroso en el este, al cual además le falta una pieza clave llamada Jabari Parker, el cual había llegado antes de la lesión a un nivel donde en los mentideros de la NBA se hablaba del debate Wiggins o Parker, y alcanzar eso ya era un gran logro.

Sofi Del Día: Drake, que de dos partidos disputados más allá del muro, ha acudido exactamente a los mismos que tú y yo: 0.

PO Desde El Sofá (II): Mago Wall

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Los Wizards hicieron los deberes en su vuelta a Playoffs, pero dejaron de nuevo sus dos caras. Una, la del aspirante a llegar muy lejos en esta post-temporada que vemos cuando los titulares juegan desencorsetados, y la otra, la que ofrecen cuando el banquillo está en pista. Frente a un equipo ramplón como estos Hawks pueden vivir del arreón de la primera, pero Brooks tendrá que encontrar una solución a la segunda si avanzan a próximas rondas (y ya lo está intentando, ya que cambió el patrón de sustituciones en la segunda parte).

John Wall estuvo magnífico (32 puntos y 14 asistencias), especialmente en un tercer cuarto en el que no paró de anotar y asistir: hubo un periodo de tiempo en el que el equipo capitalino anotó en 10 de 11 posesiones (sólo un triple librado de Morris fallado), y todas llevaron su firma en forma de canasta o último pase. El torrente sólo paro cuando el hierro le negó un triple desde el logo del centro de la pista al final del reloj de posesión, que por los antecedentes, también parecía que iba a acabar en el mismo sitio que los demás.

Además de los habituales pases imposibles a la esquina del lado débil, Wall tuvo mucho éxito poniendo balones muy cerca del aro (alley-oops o no) a unos interiores que los Hawks se empeñaban en defender por delante, pese a ser manipulados constantemente por el base rival. Budenholzer intentó detener la sangría sacrificando incluso al base, utilizando a Bazemore de 1 por cuestiones puramente defensivas, pero lo único que podía con Wall anoche era la necesidad de descanso.

Si al partidazo de Wall le sumamos que encima Markieff Morris contestó canasta por canasta a un Millsap que Gortat y él zarandearon desde el punto de vista de la dureza, y la buena segunda parte de Beal, demasiado cerca estuvieron los Hawks, que poniéndose cinco abajo a falta de dos minutos incluso amenazaron con el susto.

Atlanta no tuvo nunca ritmo en ataque, perdiendo gran cantidad de balones ante la agresiva defensa de los Wizards, que paradójicamente les mantuvo en el partido a base de ponerlos continuamente en la línea de tiros libres por exceso de celo y agresividad. Dwight Howard no fue factor, Millsap estuvo discreto y no se impuso a Morris, Schröder, acertado en el tiro, hizo mejor partido en estadísticas que en pista, y Tim Hardaway Jr, aciago desde la línea de tres, sólo se lució poniendo en un póster a Bogdanovic.

Fue buen partido para los debutantes en Playoffs, con Taurean Prince y Kelly Oubre, jugadores  que sus equipos esperan importantes en un futuro, rindiendo con efectividad en ataque y energía en defensa. Por increíble que parezca, también era el primer partido en Playoffs para Markieff Morris, así que claramente era día para novatos.

Para los que os interese #loespañol, Calderón fue finalmente el base suplente por delante de Delaney, algo que Budenholzer mantuvo en secreto hasta el salto inicial, pero no marcó la diferencia, y como hemos comentado, Bud incluso prefirió jugar sin base cuando Wall entró en fase de flujo. El bueno de Calde al menos se aprovechó de la jugada tonta del encuentro, cuando un fallo de comunicación en la defensa de Wizards le permitió anotar la bandeja más cómoda a media pista de su carrera.

Seguiremos la pista a esta serie, donde los Wizards son superiores en muchas cosas… y perder mucho terreno muy rápido también es una de ellas.

Sofi del día: Marcus Morris estaba entre el público disfrazado de Markieff Morris, preciosa (y patriótica) equipación de los Wizards incluida. Al parecer van a utilizar la «Barras y estrellas» en todos los partidos de casa estos Playoffs, y no nos podemos alegrar más, porque es bonita bonita. Otro motivo más para verlos.