Soy de los que cuando va a algún partido, siempre llevo mi cámara a cuestas, para pillar cada instante, pero claro luego esas fotos acaban con el resto o bien ni las imprimimos, pero ahora gracias a la gente de Piel Fort ya tenemos una solución a eso: un álbum hecho para nosotros, los amantes del basket.
Piel Fort ha creado estos dos álbums Indoor y Outdoor cuyo motivo principal es el balón de baloncesto.
El modelo Indoor está realizado con la piel de los balones de basket profesionales, con lo cual el tacto es de una calidad extrema. En la primera página nos encontramos una canasta grabada en plata sobre el papel, que es el logo de esta serie de álbums, dándole con ese color plata un toque de jugonismo tremendo.
El modelo Outdoor es de una naranja intenso, como los balones que hemos usado toda la vida para jugar en los parques con un tacto impecable y con el logo de la canasta en el frente en relieve.
Los álbums son exclusivos de Piel Fort y si quieres hacerte con uno, aprovechate de la oferta que en exclusiva te trae La Crónica Desde El Sofá, 39 € el modelo Indoor y 35€ el modelo Outdoor, para pedirlos sólo tienes que mandar un mail a josedavid@pielfort.es poniendo en el asunto Álbum La Crónica y en una semana tendrás tu álbum jugón en tu casa.
PielFort es la empresa de albums por excelencia en el mundo, trabajando para diferentes casas reales de distintos países así como para muchas de las más grandes estrellas del deporte y el espectaculo, que han acudido a esta firma para conservar de la mejor manera sus más gratos recuerdos.
Probablemente no haya jugada más jugona que el Crossover, ese movimiento que te puede dejar sentado y humillado en un instante y sin casi darte cuenta. El New York Times repasa su historia:
Cuando me puse a ver el partido y vi el inicio, pensaba que esto iba a ser un coser y cantar para los Bulls, que con el público a su favor, salvarían el primer match ball ante unos Heat que parecía que estaban dejando llevar… y fue así, hasta casi el final.
Bulls, de la mano de Rose siempre fueron por delante en el partido con ventajas cómodas, de 10/8 puntos que hacía que el partido fuera por unos derroteros cómodos para los de Chicago, que sabían que si seguían así, forzarían el sexto partido. Rose iba siempre a lo suyo, dirigiendo, entrando y anotando ante una defensa de Heat, que aunque apretaba, no era la misma de partidos anteriores.
Pero todo cambio cuando apenas faltaban unos 3 minutos para el final y cuando casi todo el United Center celebraba ya la victoria a LeBron James le dio por empezar a tirar de 3… y entraron. Entonces de nuevo el miedo a ganar apareció y los Bulls se atascaron de una forma brutal en ataque… En cambio, los de South Beach llegaban y anotaban, con un 3+1 de Wade incluido. Todo esto sumado hizo que el parcial final fuera de 18-3, con canasta a falta de nada por parte de James que ponía el partido con el +3 final para los de Miami.
Campeones del Este… y ahora a repetir la final de 2006.
Pocos pensaban que los Dallas Mavericks conseguirían pasar de esta forma ‘tan’ fácil a The Finals, como llaman los americanos, después de eliminar a Oklahoma City Thunder por un contundente 4-1.
Dallas empezó el partido dejándose llevar, sin esa ansiedad de la necesidad de ganar, esto lo aprovecharon los Thunder para ponerse rápidamente por delante y haciendo que todos nos temiéramos lo peor y quedarnos sin partido nada más empezar. Pero Mavs poco a poco iba a lo suyo y mientras Westbrook seguía dirigiendo al equipo de una forma algo caótica, llegándose a jugar 28 tiros!! 8 más que Durant, en los Mavs surgió la figura de Shawn Marion, que anuló en defensa a Durant y en ataque pareció a aquel Marion de la época de los Suns, sus 26 puntos, 8 rebotes y 3 asistencias lo demuestran.
En Thunder, Harden hizo todo lo que pudo para demostrar a la liga que es titular, que puede jugar de base anotador y de base repartiendo juego… algo muy a tener en cuenta. Como lo es el hecho de que Thunder, con 3 jugadores tremendos, no haya sabido jugar estas finales de conferencia, muchas preguntas se quedan ahora en el aire para la joven franquicia de OKC, esperemos que nadie se vuelva loco… pero cualquier cosa puede pasar.
Mavs entra por la puerta grande en The Finals… ahora a esperar contrincante.
La NBA, prácticamente desde sus inicios, ha estado lejos de polémicas raciales. La Asociación se ha mantenido siempre distante de la discriminación a los atletas negros, al menos por comparación con las otras grandes Ligas. Es indiscutible que a los jugadores actualmente no se les mira el color de la piel (el All-NBA First Team al completo está formado por jugadores afroamericanos), pero es más allá, donde se puede ver la verdadera distinción y la distancia que guardan con el resto del deporte profesional americano.
En los banquillos, por ejemplo, donde solo hay dos franquicias que jamás han tenido a un entrenador principal negro, la relativamente joven Miami, que a cambio ha sido la primera en contratar a un entrenador de ascendecia filipina, y los Lakers, donde la llegada de Brian Shaw podría tachar al equipo de la lista. El primer entrenador en ganar un título de NBA fue Bill Russell hace 45 años. En la NFL, Tony Dungy fue el primero. Hace 4.
También los árbitros. Hace 43 años que hombres de raza negra empezaron a pitar partidos, con Jackie White y Ken Hudson como pioneros. Desde hace 14 años la NBA tiene un árbitro negro y mujer: Violet Palmer.
Y lo más importante, quizá, los despachos. Robert Johnson fue el primer propietario negro de una franquicia de las cuatro grandes Ligas al hacerse con los Bobcats, y Charlotte, con Jordan ahora al frente permanece como único equipo con dueño afroamericano. Wayne Embry se convirtió en Manager General de los Bucks hace 39 años. En ninguna Gran Liga hay tantos hombres negros tomando decisiones.
Pero nadie es perfecto. La NBA tiene sus esqueletos en el armario. Aunque Chuck Cooper, Nat Clifton y Earl Lloyd abrieron el camino en el año 50, hasta finales de los 60 algunos equipos se empecinaban en mantener un límite no reconocido de jugadores afroamericanos en plantilla, pese a que los Celtics y los 76ers de Russell y Chamberlain mostraban el camino a seguir, con quintetos completos de jugadores negros. Y también hay lacras bien vivas. El código de vestimenta despertó viejos fantasmas que nos llevaban a la época que los Fab Five todavía estaban en la Universidad. Y como olvidarnos, en la familia se sigue manteniedo a un repetidamente acusado de racista y hombre de dudosa reputación, el propietario de los Clippers, Donald Sterling.
Aún así, hay que aplaudir, con toda la moderación que cada uno quiera, a la NBA, que ha estado muy por encima de la curva que marcaban organizaciones comparables y la sociedad americana en cuanto a equiparar hombres y mirar más allá del color de la piel. Ahora, en 2011, la NBA se enfrenta a una nueva situación potencial de racismo, que debe gestionar de la mejor manera posible: la homofobia.
Muchos titulares de todo tipo han circulado esta semana en torno a este tema. El pasado lunes, Rick Welts presidente de los Phoenix Suns, se convertía en el primer ejecutivo deportivo en reconocer su homosexualidad. Ayer, lunes, uno de sus jugadores, el siempre elegante Steve Nash, aparecía en una campaña de publicidad del lobby Human Rights Campaign, para dar su apoyo al matrimonio gay, que por cierto, es legal y bastante aceptado socialmente en su país, Canadá. Estos movimientos de Welts y Nash ganan valor poniéndolos en su contexto local: los Suns juegan en Arizona, estado tremendamente conservador, en el que no parece que la unión entre dos personas del mismo sexo se vaya a ver pronto. De hecho, Nash ya recibió ayer mismo alguna crítica por Twitter (aunque el apoyo a la causa era mayoritario) que toreó con la misma eficiencia con la que pone el balón siempre en el mejor lugar de la cancha.
La normalidad con la que se ha acogido la situación en Phoenix era una buena noticia para una Liga a la que de repente le toco apagar por otro lado la barbacoa que había montado Joakim Noah. De manera parecida a Kobe Bryant hace unos meses, el pivot de los Bulls volvió a juntar fuck y faggot en una misma frase que recogieron las cámaras, y esta vez, en vez de dirigirse al árbitro Bernie Adams, lo hizo a un espectador.
Noah ha sido multado, pero sorprende el castigo, su multa, de 50.000 dólares, es la mitad de la de Kobe Bryant. Uno podría entender la diferencia si atendemos a la proporcionalidad en los salarios, pero es que la NBA ha decidido torpemente que el agravante es dirigirse a un árbitro en comparación con un aficionado que se estaba dedicando a incordiar al Chichitos. Sorprende que con los ojos puestos esta semana en el asunto, y con un problema que ahora se convierte en reincidente, la multa se haya reducido, ya que demuestra que la NBA estaba mucho más preocupada por la falta de respeto al árbitro que por el comentario homófobo.
Noah se ha disculpado como ha hecho Bryant, nos ha recordado que tiene amigos homosexuales, y creo que no hay que hacer leña del árbol caído. La expresión utilizada, nos guste o no, está dentro del vocabulario habitual de un joven, al igual que otras frases machistas o racistas que tan a menudo se utilizan sin pensar, totalmente despojadas de ese significado. No quiero dármelas de moralista, cuando yo soy el primero que a veces utiliza expresiones parecidas. Yo no estoy orgulloso, seguro que ellos tampoco lo están. Verte afeado en público, tener que mirar y responder a la cara a personas a las que has ofendido y el empujón al bolsillo, que por muy millonarios que sean, siempre duele, me parecen un castigo adecuado.
Pero la NBA, como compañía que no piensa en frío y que puede controlar las consecuencias de sus acciones, tiene que hacer el mayor esfuerzo para seguir siendo un modelo de referencia. Los niños se fijan e imitan su producto, y mostrarse inflexible de cara a la galería es la única opción para evitar que se repitan estas cosas. Después de ver una dirección positiva con las multas a Bryant y la situación en Phoenix, acaban de desaprovechar una oportunidad para seguir rechazando este comportamiento sin ambages.
Todavía ningún jugador ha revelado sus preferencias sexuales en activo. John Amaechi lo hizo después de retirarse hace 4 años, y pese a que la tolerancia era la tónica común, las reacciones de algunos jugadores ponen en duda que un vestuario NBA al completo pudiera aceptar a un jugador que revele su homosexualidad. De hecho, uno de los jugadores que declaró que actuaría con normalidad ante un compañero gay, no tuvo problema en comparar a un rival con una drag-queen en su día. Y Shaq no recibió multa alguna por llamar a Chris Bosh, el RuPaul de los hombres altos.
La Liga ya se estaba encargando de hacer anuncios públicos, los famosos PSA’s concienciando sobre la homofobia, incluso antes de los incidentes de Bryant y Noah. A Welts se le ha acogido con toda la normalidad del mundo, y con un gran abrazo. Pero si todavía ningún jugador se ha atrevido a compartir su condición sexual con sus compañeros, es que no existe un clima de confianza suficiente.
Creo que, por fortuna, los homosexuales en la NBA no son una minoría silenciada. Pero sí silenciosa. Cuando arreglen lo de los salarios, Stern ahí tiene trabajo.
Siempre se dice en el deporte que lo más difícil de ganar un partido es sentenciarlo, es decir, saber ganar al final. Anoche Oklahoma City Thunder nos volvió a recordar a todos lo jóvenes que son y el miedo que tuvieron anoche a ganar.
Y la verdad es que es raro, ya que los Thunder ganaron aquel séptimo partido a los Grizzlies e incluso remontaron en la misma eliminatoria varias veces, pero ayer el equipo que tenían delante era diferente, no eran los de Memphis y eso realmente se notó cuando Dallas pensaba que lo tenía todo perdido surgió el de siempre para ‘asustar’ a los Thunder y con ello remontar 15 puntos en el último cuarto para llevar el partido a la prorroga.
Pero con Robin Hood nunca hay nada perdido, se puso en modo MVP y empezó a destrozar la que hasta el momento estaba siendo una gran defensa de Thunder, sobre todo de Collinson, pero poco se puede hacer cuando a Nowitzki le da por sacar el tarro de las esencias, poco muy poco.
La prorroga fue un pequeño paseo para los Mavs, Thunder tenía la cabeza aún en el último cuarto donde dejó escapar la victoria y para colmo, Harden, una de las claves del bueno juego de los de OKC cometió la 6a falta antes de acabar el partido, así que sin Harden en la OT y con la cabeza en otro sitio, poco más pudieron hacer.
La serie vuelve ahora a Dallas, con 3-1 para los de Texas y con posibilidades de ganar y esperar… como ya hicieran contra Lakers.
Empezamos por el que se jugó primero, la final del Oeste entre los Mavs y Thunder en Oklahoma City, una ciudad, que vive por y para el baloncesto estos días con un ambiente tanto dentro como fuera del pabellón que da gusto, pero no contaban con que los de Texas podían aguarles las fiesta.
Mavs es un equipo veterano, un equipo serio, con un entrenador que sabe muy bien lo que quiere y lo que debe hacer, todo esto cuando hay partidos como el 3o se nota y de forma tremenda. Si el otro día hablábamos del clínici que dio el otro día Scott Brooks para Thunder es de destacar también lo que hico Rick Carlisle, que decidió que nada mejor para acabar con los Thunder que ir a tope desde nada más empezar, sobre todo en defensa, donde si a todo esto acompañas una actuación lamentable de Westbrook, hace que pase lo que pasó, es decir, Mavs con una grandísima diferencia durante todo el partido y dejándose llevar durante la segunda parte para ganar de forma, medianamente, cómoda el partido que les devuelve el factor cancha.
Capítulo a parte merece Westbrook, que aunque hizo unos números decentes, para nada es el base que necesitan los Thunder, Westbrook quiere ser el no.1 de su equipo y ese puesto es para Durant… algo que trataremos más adelante. De momento, los Thunder deben volver a jugar como saben, es decir, por y para Kevin Durant.
En el Este hemos vivido la explosión de un jugador que siempre se ha dicho que es uno de los más sobrevalorados de la liga, Chris Bosh, que fue el auténtico dominador del tercer partido entre Heat y Bulls.
Su duelo contra Boozer fue sin duda alguna lo mejor de un partido que porque no vamos a decir, fue algo aburrido, sin mucho ritmo, con muchas imprecisiones y que sólo ver como estos dos 4 hacían de todo en la zona (y fuera de ella), de hecho ambos acabaron siendo los máximos anotadores de un partido donde Rose no pudo con unos Heat que donde realmente se esfuerzan es en la defensa, ya que el ataque lo dejan para que alguno de los 3 haga alguna o tenga el día, ayer tocó Bosh.
Entramos ahora en una semana decisiva para ver que rumbo toman las finales…
Genial, sencillamente genial lo que hizo ayer el entrenador de los Oklahoma City Thunder, con una decisión clave para el partido y que normalmente nadie o casi nadie hubiera hecho: jugar con el banquillo.
Estaréis leyendo esto y estaréis diciendo: pero si todos los entrenadores juegan con el banquillo… sí, correcto, pero dejar todo el último cuarto a los suplentes en una final de conferencia… creo que ninguno lo haría. Harden, Maynor, Cook y Collinson acompañaron a Durant en el final del tercer cuarto y todo último para remontar y ponerse por encima de unos Mavs que no supieron como parar a la segunda unidad de los Thunder.
Harden fue el gran protagonista de ese banquillo con 23 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias, pero lo más importante, aportando en defensa y siempre tomando las decisiones más correctas en ataque, cosa que llevó de cabeza a los jugadores de los Mavs, sobre todo a Terry que estuvo muy gris con 8 puntos. Otro a destacar fue Maynor, el base suplente de 2o año de los Thunder sentó a Westbrook todo el último cuarto ya que estaba llevando al equipo de una forma tremenda, pudiendo tanto con Kidd como con Barea… y además anotando en ataque para acabar con 13 puntos.
Dirk no fue Robin Hood esta vez e incluso falló un tiro libre, aún así hizo unos numeritos tremendos con 29 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias, pero esta vez la gran puesta defensiva de Brooks, metiendo ayudas en defensa para hacer el 2×1 hizo que el alemán no estuviera tan cómodo esta vez y eso se notó.
Grande Brooks, que con sus decisiones ha puesto la eliminatoria 1-1 y con mucho que pensar para los de Dallas.
PD: BRUTAL el mate de Durant ayer en la primera parte… ojo hasta donde llega la cabeza…