Con esta camiseta aterrizó el bueno de DeShawn Stevenson en Dallas después de conseguir el anillo…
Sin anillo no hay paraíso
Ya han acabado las Finales de la redención de Dirk Nowitzki. Por fin ha obtenido el premio que merece su trayectoria, su clase y su estadística. Junto a Jason Kidd abandona ese selecto club que conforman las grandes estrellas de la NBA que nunca consiguieron un anillo de campeones.
Aquí tenemos a algunos de sus miembros:
ELGIN BAYLOR
Fue drafteado por los Minneapolis Lakers en el primer puesto en 1958. El equipo llevaba varios años sin levantar cabeza después de la retirada del gran George Mikan. Fue nombrado Rookie del Año y MVP del All-Star y llevó a su equipo a las Finales, donde perdería 0-4 contra los imparables Boston Celtics de Bill Russell y Red Auerbach. Esta situación con idénticos protagonistas se repetiría en 6 ocasiones más en las Finales de 1962 (3-4), 1963 (2-4), 1965 (1-4), 1966 (3-4), 1968 (2-4) y 1969 (3-4). En la temporada siguente, la de 1970, también llevó a su equipo a las Finales, esta vez ante los New York Knicks, pero con idéntico resultado: perdieron 3-4. Tras llevar a su equipo a 8 Finales, se retiró en la temporada 1971-72 debido a una lesión de rodilla, lo cual condujo a dos grandes ironías del destino: el primer partido sin Baylor de los Lakers supuso el inicio de una racha de 33 partidos ganados consecutivamente, record de todos los tiempos en la NBA, y además, la temporada siguiente su equipo logró por fin conseguir el campeonato que a él se le negó durante toda su carrera. Se encuentra entre los componentes del Hall of Fame y los 50 Mejores Jugadores de la Historia de la NBA.
PETE MARAVICH
El nº 3 del draft de 1970 fue seleccionado por los Atlanta Hawks. Por aquel entonces había una pugna por la hegemonía del baloncesto americano entre la extinta ABA y la NBA. Finalmente, Pete «Pistol» Maravich se decantó por ésta última, en la que lució el nº 44 en honor a su media de anotación en la NCAA. Tras unos comienzos difíciles, en los que se convirtió en la diana de todas las críticas, empezó a erigirse como el director de juego veloz e imaginativo que todos esperaban. Llegó incluso a practicar artes marciales para mejorar su movilidad. Pero toda su carrera se vió truncada por los azares del destino: sufrió una parálisis temporal en la mitad del rostro que le impedía cerrar el ojo, y su madre, que tenía problemas con el alcohol, se disparó en la cabeza. Fue traspasado a los New Orleans Jazz en 1974, equipo en el que mostraría su amplísimo repertorio en el manejo del balón y en el que lograría el título de máximo anotador de la Liga en Temporada Regular con una media de 31,1 puntos por partido. Posteriormente, en 1980, pasó a jugar en la que sería su última temporada como profesional en los Boston Celtics. Se retiró relativamente joven, con 33 años, porque «no quería jugar hasta los 40 y morir de un ataque al corazón«, hecho que paradójicamente acabó sucediendo. Entró a formar parte del Hall of Fame e integró la lista de los 50 Mejores Jugadores de la Historia de la NBA.
KARL MALONE Y JOHN STOCKTON
Elegidos ambos por los Utah Jazz en los drafts de 1985 (puesto 13) y 1984 (puesto 16) respectivamente, elevaron el pick and roll a su máximo exponente, convirtiéndose en una de las parejas ofensivas más efectivas de la historia de la Liga, como demuestra el hecho de que Malone es actualmente el segundo mayor anotador de todos los tiempos con 36,928 ptos sólo por detrás del pívot Kareem Abdul-Jabbar, mientras que Stockton es el máximo asistente con 15.806 pases acabados en canasta. En 1989, Malone fue designado MVP del All-Star y en 1993 ambos compartieron el mismo premio. Llegaron a jugar dos Finales consecutivas en 1997 y 1998, pero perdieron ambas ante los Chicago Bulls de Michael Jordan. En 1997 y 1999, Malone fue nombrado MVP de la Temporada Regular. En 2003, Sotckton se retiró y Malone se fue a Los Ángeles Lakers, donde formó parte del equipo de los «Cuatro Magníficos» junto a Kobe Bryant, Shaquille O’Neal y Gary Payton. Consiguieron llegar a las Finales de ese año, pero cayeron frente a los Detroit Pistons, esfumándose definitivamente sus opciones de ganar el campeonato. Ambos son miembros del Hall of Fame y de los 50 Mejores Jugadores de la Historia de la NBA y formaron parte del Dream Team de las Olimpiadas de Barcelona’92.
CHARLES BARKLEY
El Gordo fue drafteado en 1984 por los Sixers de Filadelfia el mismo año que Michael Jordan y sólo dos posiciones detrás (5º). Jugó con Moses Malone y el Dr. J entre otros y alcanzaron las Finales de la Conferencia Este en su primer año como profesional, aunque perdieron frente a los Boston Celtics de Larry Bird. Las dos temporadas siguientes cayeron frente a los Milwaukee Bucks en Semifinales de Conferencia y 1º ronda respectivamente. En 1992 fue traspasado a los Phoenix Suns y en su primer año fue nombrado MVP de la Temporada Regular y llevó al equipo a sus primeras Finales desde 1976. Perdieron ante Michael Jordan y sus Chicago Bulls 4-2. Un año después se convirtió en MVP del All-Star y en PO fueron eliminados por los Houston Rockets de Hakeem Olajuwon en las Finales de la Conferencia Oeste, equipo que les volvería a ganar el año siguiente en las Semifinales de Conferencia y al que precisamente acabaría siendo traspasado en 1996 en el que fue su último intento para conseguir el anillo. Formó roster junto a Olajuwon y Clyde Drexler. Consiguieron llegar a las Finales de la Conferencia Este frente a los Utah Jazz, pero las grandes actuaciones de Karl Malone y John Stockton les impidieron el pase a las Finales. Se retiró en 1999 tras una campaña mermado por las lesiones. Es miembro del Hall of Fame, de los 50 Mejores Jugadores de la Historia de la NBA y lo fue del Dream Team de las Olimpiadas de Barcelona’92.
PATRICK EWING
El gigante jamaicano de los New York Knicks con sus míticas rodilleras fue nº 1 del draft de 1985. En su primera temporada en la NBA fue nombrado Rookie del Año. En 1993 llegó a las Semifinales de la Conferencia Este frente a los Chicago Bulls de Michael Jordan, y pese a adelantarse 2-0 acabó perdiendo 2-4. Al año siguiente, con Jordan retirado, llevó a los Knicks a las Finales tras 21 años desde que ganaran su último campeonato en 1973. Su rival: los Houston Rockets de Hakeem Olajuwon. El resultado: perdieron 4-3. En 1999, tras una lesión de muñeca, volvió a las Finales contra los San Antonio Spurs, pero sus problemas físicos unidos a una lesión en el tendón de Aquiles hicieron que no pudieran plantar cara a los tejanos, que ganaron por un claro 4-1. En 2000 fue traspasado a los Seattle SuperSonics y en 2001 firmó con los Orlando Magic, donde acabaría su carrera. Forma parte del Hall of Fame, de los 50 Mejores Jugadores de la Historia de la NBA y jugó en el Dream Team de las Olimpiadas de Barcelona’92.
REGGIE MILLER
Esta máquina de enchufar triples fue seleccionado en 1987 en el puesto 11 por los Indiana Pacers, equipo en el que militaría durante sus 18 años de carrera en la NBA. En su primer año, batió la marca de triples anotados por un rookie, anteriormente en posesión de Larry Bird, con 61. En 1994 llegó a las Finales de la Conferencia Este contra los New York Knicks de Pat Ewing, pero perdieron en 7 partidos. Su momento de gloria le llegó al año siguiente, en las Semifinales de Conferencia de nuevo ante los Knicks. Restaban 18,7 segundos para finalizar el primer partido de la serie y los Pacers perdían 105-99. Tras un tiempo muerto, Reggie «The Killer» Miller anotó 8 puntos en 8,9 segundos, llevando a su equipo a la victoria del partido y de la serie. Posteriormente, cayeron ante los Orlando Magic de Shaquille O’Neal. En 1998 volvieron a alcanzar las Finales de Conferencia, pero cayeron nuevamente esta vez ante los Chicago Bulls de Michael Jordan. Idéntica situación se produjo al año siguiente otra vez frente a los New York Knicks. En 2000, consiguió alcanzar por primera vez en la historia de la franquicia las Finales de la NBA, que perderían ante los Lakers de Saquille y Kobe Bryant. Vivió en primera línea los accidentes sucedidos en el Pacers-Pistons que desembocaron en graves sanciones para sus compañeros de equipo Ron Artest, Stephen Jackson y Jermaine O’Neal. Se retiró en 2005 al caer en las Semifinales de la Conferencia Este precisamente ante los Detroit Pistons.
ALLEN IVERSON
Fue elegido nº 1 del draft de 1996 por los Philadelphia 76ers. No fue hasta el año del Lockout, en 1999, que los Sixers retornaron a los Play-Offs. Ese año logró también su primer título como máximo anotador de la Liga en Temporada Regular con 26,8 puntos por partido, designación que revalidaría en tres ocasiones más: 2001 (31,1), 2002 (31,4) y 2005 (30,7). Fue nombrado MVP del All-Star en 2 ocasiones (2001 y 2005) y MVP de la Temporada Regular en 2001. Ese mismo año alcanzó las Finales por primera y última vez ante Los Ángeles Lakers, que ganaron su 2º campeonato del three-peat. Posteriormente, alcanzó las cotas mencionadas de manera individual, si bien colectivamente no logró mejorar. En 2006 fue traspasado a los Denver Nuggets, donde tampoco destacaron sus resultados como equipo, cayendo eliminados a las primeras de cambio en PO en los 2 años que duró su relación. En 2008 se trasladó nuevamente al Este para jugar con los Detroit Pistons, pero problemas de lesiones le relegaron a jugar desde el banquillo, situación que no supo llevar y que le llevó a la lista de bajas lo que restó de temporada. En 2009 volvió a coger el avión rumbo a los Memphis Grizzlies, pero esta estancia sólo dura 2 meses debido a su rol secundario. Llega a anunciar su retirada, pero pocos días después, ficha de nuevo por los Sixers. Actualmente milita en el Besiktas de la Liga Turca.
Hay muchos más, como Dave Bing, Connie Hawkins, Dan Issel, Nate Thurmond, Alex English, George Gervin, Bernard King, Dominique Wilkins, Chris Webber, o los jugadores actualmente en activo que aún guardan esperanzas (algunas más factibles que otras): Tracy McGrady, Vince Carter, Steve Nash o Dwight Howard.
Destaca entre estos últimos la figura de LeBron James, que tras ser nº 1 del Draft de 2003, Rookie del Año, romper numerosos récords de precocidad, ser nombrado en 2 ocasiones MVP del All-Star (2006 y 2008) y en otras 2 MVP de la Temporada Regular (2009 y 2010), haber alcanzado 3 veces las Finales de Conferencia y llegado 2 veces a las Finales de la NBA (2007 con los Cleveland Cavaliers y la presente de 2011 con los Miami Heat), no ha conseguido el ansiado anillo.
¿Quizá la próxima temporada? Quién sabe. Puede que dentro de unos años pase a formar oficialmente parte de este Club de los Reyes sin Corona. O puede que no.
La zona pudo
Dallas Mavericks es el campeón de la NBA.
Esta es una buena forma de empezar, pero vamos un poco a ver que se vio ayer en Miami en el 60 partido de la Final de la NBA.
Heat salió a morder, a forzar el 7o en su casa y demostrar que el factor cancha es clave para todo, con esto y con un James enchufado, llegó a coger una ventaja de +9 en el primer cuarto, ante unos Mavs que estaban algo dormidos y con Dirk muy fallón. Pero Carlisle plantó la zona, sobre todo cuando Wade 6 James jugaban juntos, y a partir de este momento, junto con los triples de Stevenson la cosa empezó a cambiar.
Heat no quería dar su brazo a torcer, con un Chalmers enchufadísimo (titular por fin…) y apretando un poco más en defensa, Miami conseguía un parcial de 16-1 para ponerse por delante en el 2Q.
Pero el factor Terry volvió a entrar en juego, Jason Terry, ese jugador que se tatuó el Larry O’Brien antes de empezar la liga, quería acabar aquí la final y lo demostró con una serie de tiros y decisiones tremendas, para llevar el partido a donde los Mavs querían: muchos puntos. Terry fue el mejor.
La segunda parte fue una continuación del final de la primera, Mavs a lo suyo, demostrando que quieren anotar y con un JJ Barea con el mismo ritmo que había tenido en el resto de PO. En Heat empezaron las prisas, las miradas, los pases de balón sin saber quien tirar y ni Wade, ni Lebron sabían hacer nada ante la zona que plantaba Carlisle cada vez que jugaban los dos juntos.
Al final los Mavs jugaron con la ventaja y el el tiempo. Los Heat estaban muertos y el partido acabo con la victoria clara de los Mavs.
Nota: El gesto de Cuban del final, dejando al primer propietario de los Mavs levantar el trofeo fue sin duda tremendo.
Pasando de 100
Si el otro día comentaba que el 4o partido de la series fue el mejor hasta ahora, vamos a cambiar eso y lo vamos a pasar ya al 5o. Sin duda este quinto partido ha sido lo mejor que hemos visto hasta ahora, pero por qué? muy fácil: ataque.
Hasta el momento estábamos viendo una serie muy defensiva, con mucha pelea y mucha brega y poco efectismo, es decir el juego que más le gustaba a los Heat, pero ayer Mavs salió con una marcha más puesta… pero Heat contestó y le dio por anotar. Al acabar el primer cuarto ya se vio rápidamente que este partido iba a ser diferente.
Mavs de la mano de JJ Barea le quería dar un ritmo diferente al partido, más rápido, más frenético, con mucho tiro exterior y sin cansar mucho a Dirk para que este llegara fresco al final…y poco a poco nuestro Robin Hood favorito fue anotando y anotando. En los Heat, todos pendiente de la cintura de Wade, que debido a un golpe estuvo varias veces tratándose en el vestuario… pero volviendo a jugar como si nada (un Pierce?). LeBron seguía con sus partidos raros, como aquellos con Cavs contra Boston, partidos donde apenas se le ve, aún así ayer hizo un triple doble, pero uno de esos raspaditos 17-10-10.
Spoelstra ya no sabía de quien tirar… jugó hasta HOUSE!!!! y Howard anotando y todo… algo extraño que hacía ver que el entrenador de Heat no se notaba nada cómodo, ni con la lesión de Wade ni con el ritmo tan alto de puntuación. Carlisle en cambio, haciendo su rotación habitual con un Barea entonadísimo y con ganas de jugarselas.
Así se llegó de nuevo a un final apretado, ya que Chalmers y sobre todo el ‘lesionado’ Wade daban ese toque más para que los Heat se mantuvieran en partido. Curioso… Wade tocado y LeBron no salió al rescate… algo raro.
Mavs al final, con un Terry con muchas ganas, sentenció el partido en ataque y en defensa, ya que, aunque tenemos que decir que el partido a +100 les beneficia, supieron apretar en el último cuarto para sacar el partido, todo perfectamente orquestrado desde el banquillo…
Primer match ball para Mavs… y para Heat.
PD: Momento tremendamente fuerte el ver en una final de NBA un duelo Cardinal vs Howard…. WOW!.
Cuestión de banquillo
Estamos viendo una final algo aburrida, aunque por los marcadores y por los minutos finales puede parecer lo contrario, pero no es así. En cambio anoche vivimos el mejor partido sin duda de lo que llevamos la final, Dallas se llevó el gato al agua, pero de nuevo Miami perdonó cuando lo tenía casi todo en sus manos.
Es curioso, Miami está haciendo lo mismo en todos los partidos: buena defensa, marcaje doble a Dirk y luego esperar que en ataque alguien resuelva, anoche Bosh estuvo brillante en la primera parte y Wade cogió el testigo después (LeBron ni estuvo ni se le esperó…), cogen una ventaja de +10 o algo similar y derepente se dejan llevar, como si el partido estuviera ya acabado… anoche pasó algo similar.
Dallas es un equipo veterano, que ya sabe lo que es quedarse muy a las puertas del anillo y claro, tiene hambre. Ve que el contrario se deja llevar, es decir, deja de apretar mínimamente en defensa, y lo aprovecha. Dirk anoche con fiebre pudo con esta defensa, con gran ayuda por parte de Marion, Chandler y Terry, con esto vas remontando poco a poco hasta que llegan los minutos finales, y ya todo son prisas, sobre todo para Heat.
La clave está en el banquillo, Spoelstra es un muñeco en manos de Riley, Lebron y Wade, y sinceramente no le veo metiendo una bronca a sus jugadores para que no se dejen llevar, no lo veo…
Tal vez con otro entrenador, que si pudiera dar esa bronca, Heat ya tendría su anillo…
Todos los anillos
Una colaboración entre Robb Harskamp, Milton Un y Hoopism.com ha hecho posible este brutal póster con todos los anillos que se han entregado hasta este año, es decir, el diseño que se hizo para cada uno de esos anillos.
Cabe destacar que durante la primera época de la NBA, el diseño siempre fue el mismo (con pequeñas excepciones), hasta que en los 80 empezó cada equipo a diseñarse el suyo.
Mis favoritos: Bulls 93, Lakers 02 y Sixers 67
Esta vez fue Bosh
No se en qué estaba pensando cuando dije en su día que esta iba a ser una gran final, una buena final de baloncesto, no se, porque nada de eso estamos viendo hasta ahora y eso que en este partido esperaba que las cosas empezaran a cambiar, es decir, primer partido en Dallas, la gente iba a estar encima y esto haría que el rodillo ofensivo de Mavs se despertara… pero no.
Ni con Dirk haciendo sus números casi habituales, ni con Terry medianamente acertado desde el banquillo, Mavs pudo superar la defensa de los Heat, que está siendo la gran clave en esta final.
Con todo esto nos encontramos en un partido donde no se llegó ni a los 90 puntos, con lo cual Spoelstra está más que contento porque sabe que con el ataque que tiene, a poco que estén un poco acertados tienen el partido a mano y eso fue lo que pasó.
Ayer los balones fueron a Wade que fue el gran dominador del partido, entrando una y otra vez hasta la zona de los Mavs, aquí el 3 de los Heat es imparable y muestra son sus 29 puntos (que para un partido de 90 es una BARBARIDAD). Pero esta vez fue Bosh el que se jugó la última canasta, con un tiro lateral que puso los 2 puntos arriba que daban a Heat el 2-1.
Lo vengo repitiendo y no me cansaré de decirlo: tostón de final y Mavs no puede jugar a 80 puntos, bueno sí puede, pero perderá…
Los últimos 6 minutos
Quedaban poco más de 6 minutos para acabar el partido y el marcador reflejaba una ventaja clara y cómoda para Miami Heat, +15, que hacía presagiar otra nueva victoria de los de South Beach y con ella un 2-0 muy significativo, pero no…
Durante esos 6 minutos, Mavs empezó a carburar, con unos ataques más elaborados y ajustando un poco más la defensa… y con Robin Hood enchufando, fue bajando esos 15 puntos poco a poco, hasta llegar al último minuto con empate en el marcador.
Ahí pasó de todo, pero sobre todo hubieron muchos, pero que muchos nervios por parte de Heat. Nowitzki con un triple brutal daba 3 puntos de ventaja a los Mavs a falta de poco más de 50 segundos, pero un brutal error defensivo de Terry, dejaba sólo a Chalmers para de nuevo poner el empate.
Poco más de 28 segundos, ambos equipos sin tiempos muertos y Kidd cogió el balón para aguantar gran parte de la posesión, para darsela a Robin Hood, que en lugar de tirar de lejos, destrozó a Bosh, para dejar la bandeja con la zurda que sentenciaba el partido. Wade tuvo el triple forzado, pero no fue y Mavs se marcó un parcial de 19-5 final que les daba el empate en la serie.
Heat fue lo mismo que el primer partido: mucha defensa, ayudas constantes para parar a Nowitzki y en ataque todo en manos de James, Wade (que realmente estuvo tremendo) y un poco menos de Bosh. Pero ayer no les salió bien y se vieron con el partido ganaron… relajaron esa defensa y Mavs lo aprovechó.
Nos vamos ahora a Texas, donde si Mavs gana los 3 partidos que tiene en casa, serán campeones, pero esos 3 partidos son muy, pero que muy traicioneros…







