PO Desde El Sofá (XXXVIII): Vuelta al barro

Después de muchos partidos preciosos en estos Playoffs, jugados a un nivel espectacular, incluidos los dos primeros de estas Finales, anoche volvimos al juego más tosco y en el que las imprecisiones superan a los aciertos, más típico de esta época del año.

Oklahoma City deja escapar el partido de la manera que todos aquellos que querían validar la retórica de la juventud e inexperiencia estaban esperando. Fallando tiros libres (15 de 24), cometiendo faltas estúpidas (dos al final del tercer cuarto que costaron tres tiros libres cada una cuando Thunder rompía en el marcador o la 4ª de Durant, que aunque fuera dudosa, es en parte culpa suya por ponerse en esa posición) y con pérdidas ridículas en malos momentos (porque en cantidad, perdieron pocos balones, solo 11). Lo que podríamos llamar «errores no forzados».

Eso sí, después de eliminar a Mavericks, Lakers, Spurs, y de jugar brillantemente los dos partidos de las Finales, ahora se han puesto nerviosos y se les está viendo la inexperiencia. Están pagando la juventud. Supongo que lo mismo se aplica a San Antonio, que tuvo idéntico porcentaje de tiros libres en el 4º partido de las WCF, y mismas pérdidas ridículas. Ese Manu Ginobili, pipiolo poco experimentado.

Cuando un partido se acaba decidiendo por unos puntillos, aunque muchos prefieran contar historias para no dormir, de guerreros legendarios, orgullos desbocados y demás recursos literarios, en el fondo están decididos por suerte, azar, aleatoriedad, casualidad, cientos de factores… Los dos hicieron cosas bien y cosas mal, y en el fondo la diferencia son un par de posesiones, tiros… que podrían haber caído de cualquier lado.

Miami empezó en blanco y negro, se plantaban con frecuencia y facilidad bajo el aro para anotar tranquilamente, pero hasta que Battier metió 2 triples cerca del descanso, solo llevaban una suspensión anotada. Miami estaba haciendo un partido sin parangón, pero depende donde mirarás era para bien o para mal. Al final, en media, buen partido a secas.

Oklahoma City, como siempre, vivió del tiro de todos lados y permaneció fiel al quinteto que hemos criticado, pero esta vez, Brooks introdujó un par de ajustes. Primero, Ibaka estuvo más pendiente de Battier en la esquina. De ahí, en parte, vinieron las múltiples ocasiones para las bandejas y las finalizaciones de Bosh en el pick-n-roll, pero aunque Serge pusiera 3 tapones menos que el partido anterior, Battier solo anotó 6 puntos con Ibaka encargado de él. En otros partidos, esos 6 puntos los llevaba ya en el minuto 2 de partido. Y estuvo claro además que Brooks ya se ha dado cuenta de lo que supone emparejar a Ibaka con Battier, y Serge tiene la orden clarísima, porque las dos veces que Shane anotó, inmediatamente después Ibaka fue al banco.

Por otro lado, Harden entró antes de lo que es habitual en las rotaciones de Brooks por Sefolosha para dar otro aire a una unidad que anota por debajo del ritmo de la media, pero ayer a Harden se le hizo el aro muy pequeño. No fue su día, y eso que tuvo oportunidades porque en el tercer cuarto también le tocó salir antes de tiempo por los problemas de faltas de Durant, y su protagonismo aumentó cuando tras una falta en ataque de Westbrook, que molestó a Brooks, sacó a Fisher a cancha y le entregó todos los galones a James. Con un 3+1 de Reflexivo Fisher, Thunder se fue de 10 en el marcador, pero los trajeron de vuelta inmediatamente 3 minutos después.

El partido volvió a entrar igualado al último cuarto, al igual que el primero, y como todo el mundo sabe, Miami se acongoja en el último periodo, y Oklahoma City se crece con Durant en plan superestrella. O no. Ayer LeBron se encargó de Durant, se puso serio, y lo dejó en solo 4 puntos en un último periodo, en el que tampoco KD se pudo poner agresivo porque se volvió a apuntar la 5ª falta en los momentos más calientes. James también respondió en ataque, con 8 puntos en los últimos 7 minutos, y OKC, que no pudó anotar en los 90 segundos finales, a los que llegó solo 1 abajo, dejó este escapar.

Ahora, eso sí, el 4º partido se convierte en clave para Oklahoma City, ya que si no lo ganan, tendrían que retar a la Historia de las Finales. Nadie levantó un 3-1.

PO Desde El Sofá (XXXVI): Oklahoma City da primero

Los de Oklahoma salieron mal, y por supuesto, era cosa de los nervios, y de la inexperiencia, y de ser jóvenes y de la presión… no podía ser porque a veces estas cosas pasan, y no todo tiene que tener un motivo, no, era por el topicazo.

Y lo malo de ir contando la historia por parciales en baloncesto es eso, que la cosa cambia mucho. Es verdad que Oklahoma dejó tiro abierto tras tiro abierto para empezar, y Battier empezó con un 3/3 y siguió con el festival toda la primera parte y Miami se fue en el marcador, pasando la decena de ventaja. Pero anotaban con tanta comodidad, que se nos olvidó que Oklahoma seguía con un ritmo y facilidad similares, solo que soportando el lastre inicial. La ventaja no se ensanchaba, era la del principio, sostenida. Y para finalizar la primera parte, un poquito del caracter de Ibaka y algún descuido de Miami, y Thunder cierra el hueco a 7 puntos. Hay mucho partido.

En el tercer cuarto, Westbrook se activó, y metió 12, sacando canastas de percutir una y otra vez en la zona de Miami con su estilo kamikaze. El desgaste que supone el tren de Russ chocando una y otra vez, está por encima de su porcentaje de tiro de campo, que no le hace justicia. Tienes que tomar con gusto sus ataques de manicomio, porque al final te da mucho más de lo que te quita, y así, por primera vez en todo el partido, en la penúltima posesión del tercer cuarto, Oklahoma City se ponía por delante. Un cuarto, un ganador de la primera batalla.

Y la batalla fue cosa de Durant. Kevin no necesita que le pongan las cosas fáciles, pero encima le ponen a un Wade al que saca 20 centímetros y a un Battier acabado (lo de ayer fue su segunda mejor noche de tiro en toda la temporada, o en otras palabras, casualidad, y no debería tapar el desastre que sigue siendo en defensa, pillerías, broncas, y estopa aparte) y Durant ejecuta igual, porque nobleza obliga. Es un matador excepcional, y encima Spoelstra le pidió ayer que afrontara la suerte suprema, empezando por el descabello.

Mientras en el otro lado Wade fue un desastre y Bosh todavía está poniéndose en forma, LeBron James funcionó bien durante un largo periodo, hasta que dos obreros de esto que le pusieron un muro de doble hormigón: Sefolosha y Collison. Al final, James pareció atinar con el punto de rotura del tabique, pero fue muy tarde, y se necesitaba mucho precisión para acertar con el punto. Con Durant encima, el porcentaje de tiro de LeBron fue del 58%. Con Sefolosha solo el 29%. Así que nos imaginamos quién va a estar con James el próximo partido.

De todos modos, como suele suceder en las Finales, no podemos sacar conclusiones definitivas. El quinteto del último cuarto en Oklahoma City fue inesperado, con Durant jugando de 4, algo que sabíamos que iba a pasar, pero con Fisher en el lugar que habitualmente ocupa Harden, y Collison como pívot. Ayer pudo coger por sorpresa a Spoelstra, que no es el más hábil ajustando en medio de un partido, pero no deberían pillarle dos veces con lo mismo.

Y a LeBron deberían asignarle la marca de Durant ya mismo. Ya vimos en primera ronda la diferencia que había en el juego de Melo dependiendo quien le defendiera, y con Durant la divergencia pinta a ser mayor, por tres motivos: el rango efectivo de tiro de KD es mayor, Oklahoma City tiene más talento e impide doblarle de manera consistente, y los Thunder hacen un mejor trabajo con bloqueos indirectos para generar ventajas a Durant. La única solución es LeBron, que es el único que tiene el rango y la suficiencia para enfrentarse a la asignación, y recupera mejor que nadie en Miami tras ser bloqueado. Ayer, al final del partido Thunder seguía ejecutando su bloqueo en el poste bajo, con Fisher, que además debería ser una amenaza mucho menor que Westbrook para continuar hacia la canasta, ejerciendo de bloqueador, y Battier no pudo seguir a Durant ni una sola vez: cambiaron la asignación para ver como una y otra vez KD anotaba tan cómodo por encima de Wade.

Como aumentar el trabajo en defensa de James probablemente supondría verle menos en ataque, y la diferencia entre las jugadas que él puso en marcha, con las que partían de Wade fue abismal, el verdadero problema lo va a tener Miami en ataque. De los secundarios no se puede pedir mejor partido en esta faceta (35 puntos en 25 tiros para los 4 que anotaron fuera del Trío Calavera), así que muy diferentes tienen que ser los próximos partidos de Bosh y Wade (29 puntos en 33 tiros) para recoger el testigo de LeBron (30 puntos en 27 intentos) y compensar un banquillo que debería regresar a la media. Y Miami tiene que apretar muy fuerte en ataque si sigue sin poder anotar puntos al contraataque: Oklahoma City sigue protegiendo el balón de manera excepcional, como lleva haciendo durante todos estos Playoffs, y ni siquiera una defensa voraz forzando pérdidas como la de Miami pudo robar el balón con regularidad. Solo 4 puntos a la contra de Miami, 20 menos que Oklahoma City.

Si Miami quiere ganar el anillo va a necesitar llevarse al menos uno del Shakespeare Arena, y con el formato de las Finales, lo más normal es que tenga que ganar aquí dos. No sería recomendable dejarlo para el final. Del próximo, no debería pasar.

PO Desde El Sofá (XXXV): The Finals, el previo

Llegamos al momento clave de la temporada, The Finals, donde Oklahoma City Thunder y Miami Heat se van a jugar en los próximos días quien se lleva el título de la NBA y el anillo. Aquí en la Crónica cada uno va con uno diferente…

Mario Maruenda – Miami Heat en 6

Hace casi dos años, en plena resaca de la Decisión con mayúsculas, hubiera sido impensable. Pero ahora, sí, con los dos finalistas que tenemos, quiero que Miami gane este título. No lloraré si gana Oklahoma, y también me encantaría ver a Durant y compañía con un anillo en la mano, pero creo que mucho tiempo y oportunidades tendrán, y ya es hora de que LeBron lo gane por un motivo: que nadie pueda seguir cuestionado su grandeza.

LeBron este año no ha sido polémico ni prepotente. Se ha visto que la ventaja que adquirió rodeándose de Wade y Bosh, repelente por abusona y simple, no era tanta en una NBA con plantillas que se han sabido completar y complementar mejor y entrenadores más curtidos que el suyo. Y ha tenido que aguantar lo que nadie en todos los pabellones a los que ha ido. Y ha tenido que leer de todo en una prensa caníbal que disfruta con un villano.

También me gustaría que Bosh pudiera ganar su anillo, y veteranos como Juwan Howard, Mike Miller o Shane Battier saboreen la gloria y puedan retirarse tranquilos (y pronto).

Pero todo gira en torno a LeBron. Él es la razón de que Miami esté aquí y suya será la victoria o derrota. Y aunque parezca de otra especie, es humano, como tú y como yo. Es posible incluso, que él sea más sensible que nosotros. Lleva 9 temporadas dándonos un nivel superlativo de baloncesto, y todavía no es suficiente, es motivo de mofa. Si tras 3 MVP’s, un anillo es lo que se necesita para dejar de oír el run-run, que venga pronto. Que venga ya.

David Chanzá – Oklahoma City Thunder en 5

Escribo esto con la camiseta de los Seattle Supersonics de la temporada rookie de Kevin Durant, verde y con el 35 a la espalda. OKC está ante su gran oportunidad, muy probablemente mucho antes de lo que ellos mismos pensaban.

Con un equipo lleno de talento comandado por un Kevin Durant que es un JUGÓN con todas las palabras y sí, así en mayúculas y con dos jugadores que serían franquicia en cualquiera de los otros equipos NBA como son Westbrook y la barba más famosa del mundo entero, James Harden.

Pero a parte de esto, tenemos dos jugadores interiores serios como es Serge ‘Ikea’ Ibaka y Kendrick Perkins con la más que eficiente aportación de otro Sonic como es Collison. Y luego está el factor Fisher, que alguna va a enchufar de esta de las suyas y que puede ganar su sexto anillo y antes que Kobe además… quién lo iba a decir…

Thunder puede empezar este año algo que si las lesiones lo permiten y el GM (y los jugadores) no se vuelve locos, puede hacer que esta franquicia robada de la lluviosa Seattle cree lo que los yankis llaman dinastía

PO Desde El Sofa (XXXIII): Llueve en Seattle

Oklahoma City Thunder acogió hace 4 temporadas a una de las franquicias más míticas de la NBA, los Seattle Supersonics, nadie imaginaba que después de 4 años, los Thunder pasaran de 23 victorias a una final de NBA

Anoche los Thunder hicieron valer los pronósticos que dicen que nadie ha ganado todavía en el Chesapeake Energy Arena en PO y se llevaron la victoria frente a los Spurs, pero el partido tuvo mucha historia… Spurs empezó a lo 2 primeros partidos, es decir, jugando el mejor basket visto en NBA desde los Suns de Nash y D’Antoni, con un Parker a nivel brutal y con Stephen Jackson metiendo todo lo metible más allá de la linea de 3, con todo esto SA llegó a tener un +18

Y todo siguió así hasta la última jugada del 2Q donde Durant se cascó un triple brutal… que bajaba la ventaja a 15 puntos, pero que hacía que OKC se fuera con otra cara al vestuario.

Esa cara se vio enseguida reflejada, Brooks dio otra vuelta de tuerca a la defensa y con un parcial de 11-2 se metieron totalmente en el partido. Esto se sumó a que Parker entró en el club Chuck Norris… y con su desaparición, Spurs desapareció. Solo los triples de Jackson y la casta de Duncan hacían a SA seguir en el partido, pero Thunder seguía a lo suyo con un Durant a nivel brutal y con un 3Q tremendo para OKC que consiguió remontar.

El final fue de nuevo para Harden, que metió su triple acabaconelpartido y con ello la eliminatoria para los de Scotty Brooks. Y con ello se acabó una de las series más tremendas que hemos visto en bastante tiempo que tuvo su guinda final en un brutal partido anoche (sin olvidarnos del 5o).

Dicen que en Seattle suele llover casi 3 cuartas partes del año… ayer seguro que llovió y mucho

PO Desde El Sofá (XXXI): Asalto al Alamo

Partido pivotal, los Spurs en busca de Lupita, los Thunder en buscar de esa victoria para ganar el factor cancha… anoche en un partido loco pero tremendo, Oklahoma City Thunder asaltó el Alamo…

Nunca antes en la serie había pasado lo que vimos en el 1Q, Thunder por delante y esto hacía ver que las cosas iban a ser diferentes en este 5o partido. A los Spurs, con Ginobili de titular, no le entraba su tiro de 3 que tan bien le había venido en los 2 primeros partidos en Lupitalandia y además el atasco en ataque era total. Todo esto venía por una muy buena defensa de Thunder que hacía que las contras fueran letales.

En la 2a parte no sabemos que dijo Popovich en el descanso, pero los Spurs salieron a ganar ya el partido, con un Manu Ginobili en un estado brutal y con 3 triples que fueron clave para esa ‘remontada’. Pero apareció él… apareció Durant.

Como en el 4o partido KD se llevó el equipo a la espalda y pegó un arreón final que parecía casi definitivo. Esto junto a un 3+1 de Harden parecía que daba la victoria a Thunder con una ventaja de +14 a falta de poco más de 4 minutos. Pero apareció Parker e hizo lo que no había hecho desde el 2o partido, pick & rolls con Duncan y penetraciones.

En esto momento la balanza parecía más cerca de Spurs que otra cosa con un Parker defendiendo de forma brutal a Westbrook y con acierto en ataque… pero de nuevo la barba más famosa de toda la liga enmudeció toda una ciudad.

El triple de Harden que fue decisivo para la victoria fue brutal, tremendo, con Leonard defendiendo de la mejor forma posible, pero Harden encontró el hueco y metió la canasta limpia, como nos gusta a los jugones. El final fue digno del partido, emocionante y grande… y como hemos dicho esta madrugada en nuestro Twitter, queremos 7o partido y que ahí gane el que más puntos haga…

PO Desde El Sofá (XXV): Otra Movida

Los Spurs este año practican otro deporte. Mientras todo el mundo hace baloncesto, ellos han inventado un juego en el que un francés se mueve como le da la gana, con y sin balón, por dentro de una línea, para anotar cada vez que se levanta; un argentino, está obligado a encestar una y otra vez debajo de la canasta, y el resto del equipo solo puede tirar desde la línea de 3, completamente abiertos y solitarios. Para compensar un poco, a veces les obligan a poner a tirar tiros libres a un brasileño, pero les da igual.

No me había divertido tanto con un equipo de los Suns de la vuelta de Nash y desde los Kings de Chocolate Blanco y Webber, pero estos Spurs además, tienen los arrestos en defensa para convertir un ataque demoledor en una fórmula ganadora.

Reflexionábamos el otro día en Twitter que la transformación de los Spurs y Popovich de plomizo equipo agarrado a la defensa y la victoria pírrica, a máquina de precisión ofensiva, amparada por el cambio en las reglas, solo admitía una comparación histórica posible en los Patriots de Bill Belichick. Ambos equipos ganaron mucho al principio de la pasada década basándose en la disciplina y haciendo solo un poquito más de lo que permitían a su rival. Pero eso ya dejó de ser así.

Oklahoma City que es un gran equipo, y otro monstruo ofensivo en si mismo, se ve superado en un enfrentamiento que ellos jamás hubieran elegido. San Antonio no suele anotar en la canasta, y cuando lo hace, casi siempre es Ginobili, un mago zurdo intaponable, o con los movimientos ocasionales del superclase Duncan, lo que convierte la intimidación de Ibaka, que por cada tapón que pone, hace uno ilegal, poco más o menos, en inservible.

Por juventud, falta de disciplina, o la obligación de prestar atención extra al imposible de parar en la canasta Ginobili, o al imposible de parar a media distancia Tony Parker, dan la oportunidad constantemente de dejar tiradores abiertos. Como si encima los Spurs lo necesitaran…

Confieso que uno, normalmente, en un partido que se va ganando de 20, como ocurrió mediado el tercer cuarto, lo pasa para adelante y se salta un cacho si la paliza continúa. Pero dejar de ver un minuto de estos Spurs parece pecado mortal.

Eventualmente, la barra libre en ataque se paró un poco cuando la defensa dio un paso adelante y cerró más arriba en el poste alto, lo que obligó a reajustar el ataque a San Antonio, y los Thunder se acercaron un poco gracias a un James Harden que repitió lo que hizo bien el primer día, salir como un muelle al contaataque, y que además entendió a la perfección los ajustes que debía realizar: tomar el tiro a media distancia para poder abrir las oportunidades en la penetración. Que lo hiciera, y además bien, dice mucho de su futuro.

Pero finalmente, los Spurs supieron mantener la distancia y se fueron sin haber ido a remolque ni un segundo durante todo el partido. Impresionante.

PO Desde El Sofá (XXII): La ley del más fuerte

La Ley del más fuerte, es aquella en el que lo más fuertes sobreviven y los débiles se quedan por el camino, algo así pasó anoche en Oklahoma City, donde los Thunder se deshicieron de unos Lakers que ya están de vacaciones…

Pocas esperanzas desde el bando lacustre para esta serie en general y muchísimas menos para el partido de anoche, donde los Thunder podían confirmar en casa que su paso a la final del oeste era sólo cuestión de tiempo.

El partido fue en los derroteros que hemos ido viendo durante la serie, unos Lakers comportándose más que correctamente pero sobreviviendo a costa de Kobe. Bryant fue ayer la total referencia ofensiva del equipo y aunque Gasol se mostró más incisivo a la hora de atacar el aro (por fin!!), Bynum parecía ya pensando a que isla paradisiaca iba a ir en el momento en que sonara la bocina del final de partido, con lo cual y ante un equipo con hambre como son los Thunder, sólo puede significar una cosa: derrota.

En Thunder todos a los suyo, Westbrook en modo dios, Harden aportando como siempre, Ibaka tremendo en defensa y Durant siendo Durant… todo marchando sobre lo previsto…

Tiempo tendremos para analizar el futuro de Lakers, que se espera movido (o no…), pero ahora señores es tiempo de disfrutar de una de las mejores finales de conferencia que posiblemente se hayan visto en años… una pena que este Spurs v Thunder no sea la final de la NBA…

PO Desde El Sofá (XX): Desde el tiro libre

Mini match ball para Los Angeles Lakers en el Staples, donde se enfrentaban a los Oklahoma City Thunder en el 3er partido de la serie, todos los focos sobre las grandes estrellas… y en esta ocasión entró en juego un factor que muchas veces olvidamos, los tiros libres.

Nos vamos a los números puros y duros, Lakers sólo falló 1 tiro libre de 42 intentos y Thunder sólo falló 2 de 28, lo primero que salta a la vista es que Lakers tiró mucho más de tiro libre y estoy en seguida nos hace hablar de si los árbitros trataron igual a unos como a otros, pero por lo que vi yo, no hubo nada realmente aplicable, más que nada Thunder llegó muy rápido al bonus.

Pero sobre todos nos vamos a ir a los minutos finales, donde de nuevo llegamos con las espadas en todo lo alto surgió la figura de Kobe. Bryant que fue tan criticado en los míticos ya 2 minutos finales del 2o partido, sacó el clutch player que lleva dentro para meter 8 tiros libres en los minutos finales (sin fallo) para darle la distancia y los puntos justos a Lakers para llevarse el partido.

Aún así anoche vimos un partido muy similar al segundo, donde Lakers salió a comerse el mundo y donde Thunder estaba de forma muy seria durante todo el partido, con un Harden que está a un nivel brutal. En Lakers apareció por fin Sessions, que estaba un poco missing… su primera aparición en los PO no se si por nervios o por qué, no estaba siendo todo lo deseada.

Hoy vuelve la serie, sí, back-to-back, una decisión lamentable de la NBA el poner 2 partidos en días seguidos en el PO, Spurs y Clippers también sufrirán esto…