Remodelando Beantown

Después de tener su espacio salarial muchos años secuestrado por los altísimos sueldos del Big 3, los Celtics tienen por delante un verano en el que Kevin Garnett y Ray Allen acaban contrato, y tienen hueco bajo el límite para remodelar la plantilla con contratos por encima del mínimo. Danny Ainge tiene trabajo y por fin, dinero que gastar más allá de Newbury Street.

Los Celtics tienen ahora mismo 4 jugadores bajo contrato para la temporada que viene, y dos elecciones de primera ronda de Draft que suponen contratos garantizados… si no se quedan, por ejemplo, en Europa a jugar. Los cuatro jugadores con contrato en Boston son Paul Pierce (que cobraría 16.79 millones la temporada que viene), Rajon Rondo (11.00 millones, probablemente el mejor contrato para un jugador que ya pasó la escala de novato de la Liga), Avery Bradley (1.63 millones) y JaJuan Johnson (1.12 millones). A las dos elecciones de Draft, la 21 y la 22, les tendrían que pagar 1.09 y 1.05 millones respectivamente.

A estos 6 compromisos, que suman un total de 32.68 millones para el próximo curso habría que añadir las llamadas retenciones bajo el tope, en inglés cap holds, que indican que si se tienen menos de 12 jugadores en la plantilla, hay que reservar el contrato mínimo de un novato, es decir 473.604 dólares el año que viene, por jugador por debajo de ese número.

Como los Celtics solo tendrían 6 jugadores en plantilla, para calcular su masa salarial habría que sumarle el equivalente a 6 contratos mínimo de novato, en este caso 2.84 millones más. Según se fueran firmando jugadores, estas provisiones desaparecerían.

Por tanto, los Celtics, sin ningún otro movimiento, tendrían 35.52 millones comprometidos, con un límite que se sitúa en 58.04 millones. Eso les da un total de 22.52 millones para trabajar, más con 2.58 millones más de la nueva Room Mid-Level Exception (excepción de nivel medio para equipos con espacio) que permite a los equipos por debajo del tope utilizarla a mayores. Pero, atención, que no se puede sumar a los 22.52 millones para que hagan algo más de 24 y poder firmar jugadores de, por ejemplo, 14 y 10 millones. Se tiene que usar aparte en uno o varios jugadores que cobren por debajo de esos 2.58 millones.

Como ya hemos dicho, los novatos que elijan los Celtics en primera ronda podrían no llegar esta temporada, pero el ahorro sería bastante pequeño: como hay que reservar el salario mínimo de novato, solo se ahorrarían la diferencia entre los 1.09 y 1.05 millones con los 0.47 del salario mínimo. Así que renunciar a las dos elecciones para este año, solo supondría un ahorro de 1.2 millones más.

También hay que tener en cuenta que tienen la opción de retener a Stiemsma con la oferta cualificante para poder renovarle luego, que en su caso es de 1.05 millones, y que como vendría a sustituir a una de esas provisiones de contrato mínimo, solo reduciría en 1.05-0.47=0.58 millones de espacio salarial.

Así que en resumen, intentando ahorrar lo máximo posible: es decir, sin renovar a Stiemsma, y sin incorporar este año a sus elecciones del Draft (bien sea traspasándolas, o fichando jugadores que se queden en Europa) los Celtics tendrían 23.72 más 2.58 millones de la RMLE, para complementar a Pierce, Rondo, Bradley y Johnson.

Lo más seguro es que tanto los novatos como Stiemsma lleguen, por la conveniencia y lo barato de sus contratos, por lo que la cantidad con la que los Celtics trabajarán es de 21.94+2.58 millones, y 7 jugadores ya en plantilla, seguramente.

Podría ocurrir que Brandon Bass ejerciera su opción de renovar un año más de manera automática, por 4.25 millones, pero parece improbable que Bass no se anime a buscar un contrato, que con los méritos hechos este año, seguramente sería, no solo más alto, sino también más largo, lo cual reforzaría su seguridad financiera. Mencionamos esta opción, que reduciría el espacio en los ya mencionados 4.25 millones, pero no la tenemos mucho en cuenta. Y eso que el propio Bass, al acabar el partido el otro día dijo que esperaba y le encantaría volver, pero no creo que su agente, Tony Dutt, no sea capaz de convencerle de seguir el dinero.

Entonces, ¿qué se pueden hacer con casi 22 millones? Pues en principio, los Celtics, si se encaprichan, podrían ir a por cualquier jugador este verano. Deron Williams podría firmar por 17.18 millones como máximo, por lo que entraría dentro del presupuesto. Los jugadores del Draft del 2008, que buscan este año su primer gran contrato (que los equipos pueden igualar) pueden cobrar como máximo 12.92 millones, por lo que los Celtics podrían hacer una oferta por semejante cantidad, o menos, por supuesto, a Eric Gordon, Roy Hibbert, Brook Lopez, Nicolas Batum, Michael Beasley o Danny Green, por el que parecen interesados, y esperar a comprobar si sus equipos la igualan.

Pero antes que la afición Celtica se emocione con nuevas figuras, hay que recordar que las posibles renovaciones también tendrían que entrar en ese espacio, y como suponemos que la prioridad en Beantown es hablar con Kevin Garnett y ver por cuánto estaría dispuesto a volver, de la cantidad con la que KG firme, dependerá en cuanto se quedan esos 22 millones que tienen para gastar.

Cuando los equipos están por encima del límite, pueden pagar el máximo por renovar a sus jugadores, pero si están por debajo, y quieren hacer esto, tienen que reservar un cierto espacio salarial, para evitar hacer «trampas». Es decir, si no se usara esta retención bajo el tope, los Celtics podrían gastar esos 22 millones en agentes libres «de fuera» y luego renovar a todos sus jugadores por la cantidad que fuera necesaria. En su lugar, los jugadores tienen asociada una cifra, en este caso, el 105% del su salario el año anterior, un total de 22.31 millones en el caso de KG, es decir, el espacio salarial completo de Boston.

Así, por tanto, cualquier cantidad que se acuerde pagar a Garnett por encima del mínimo, estará incluída en el cálculo del espacio salarial de Boston, y por tanto, en conjunto con el resto de incorporaciones, tendrá esos 21.94+2.58 millones de límite. Lo mismo ocurre con Ray Allen, en su caso, la retención sería el 150% del salario del año pasado, y su salario contaría como 15 millones hasta que se alcanzara un nuevo acuerdo. Y por supuesto, el salario que entre en cualquier tipo de traspaso con estos jugadores que no están bajo contrato, tendría que estar por debajo del límite.

Por tanto, la conclusión es esta, si no hay traspasos en la noche del Draft, los Celtics llegarán al 1 de julio con 7 jugadores en plantilla, y 21.94+2.58 millones para gastar entre todos los jugadores que lleguen nuevos y las posibles renovaciones de Garnett, Allen, Jeff Green y Bass (ya renueve automáticamente por 4.25 millones o firme otro contrato con los Celtics).

No es una cifra que permita soñar con superequipos (tampoco los agentes libres de este año son la bomba), pero si pueden convencer a unos cuantos jugadores para firmar por cifras asequibles, podrían traer hasta 5 jugadores de buen nivel, y si además aciertan con las dos elecciones de Draft en las que los últimos años se han elegido jugadores como Kenneth Faried, Darren Collison, Ryan Anderson, Courtney Lee, o en 2006 el mismísimo… Rajon Rondo, tienen la posibilidad de poner en pista el año que viene una plantilla mucho más profunda, con secundarios que permitan seguir exprimiendo lo que le quede a los veteranos antes de reconstruir alrededor de Rondo.

Como siempre, el que quiera dar por muertos a los Celtics otra vez, a su cuenta y riesgo.

PO Desde El Sofá (XXXIV): Todo en un cuarto

Cuando después de 334 minutos, 6 partidos, dos prorrogas y 3 cuartos del último partido, te juegas el pase a The Finals en 12 minutos es que ha habido de todo pero sobre todo igualdad, en 12 minutos todo se decidió y se demostró que los Heat más jóvenes y más frescos, pudieron con Celtics y se metieron así en su segunda final consecutiva.

El partido fue lo más igualado que hemos visto hasta el momento, si bien durante la primera parte del partido los verdes fueron siempre por delante en el partido y demostrando mucho control sobre el mismo. Rondo haciendo bien las cosas, Pierce anotando y Allen haciendo su faena. En cambio Garnett estuvo muy maniatado, sobre todo por su problema de faltas, una de las claves del partido.

En cambio Heat no se desconectó en ningún momento del partido, con un sorprendete Bosh desde la linea de 3 que con sus triples destrozó en la parte final del partido a Celtics. Lebron a su ritmo y Wade algo desaparecido la verdad… pero llegamos al final, al último cuarto y todo estaba empatado.

Era jugárselo todo a 12 minutos, jugárselo a ver quien era el mejor y aquí se demostró que los Heat estaban más frescos, con las ideas más claras y encima alentados por un AAA lleno hasta la bandera y chillando a más no poder. Celtics estaba bajando los brazos y poco a poco el partido se le fue.

Significativo fue el detalle de Doc Rivers retirando a su Big Three, parecía una gran despedida…

 

PO Desde El Sofa (XXXIII): Llueve en Seattle

Oklahoma City Thunder acogió hace 4 temporadas a una de las franquicias más míticas de la NBA, los Seattle Supersonics, nadie imaginaba que después de 4 años, los Thunder pasaran de 23 victorias a una final de NBA

Anoche los Thunder hicieron valer los pronósticos que dicen que nadie ha ganado todavía en el Chesapeake Energy Arena en PO y se llevaron la victoria frente a los Spurs, pero el partido tuvo mucha historia… Spurs empezó a lo 2 primeros partidos, es decir, jugando el mejor basket visto en NBA desde los Suns de Nash y D’Antoni, con un Parker a nivel brutal y con Stephen Jackson metiendo todo lo metible más allá de la linea de 3, con todo esto SA llegó a tener un +18

Y todo siguió así hasta la última jugada del 2Q donde Durant se cascó un triple brutal… que bajaba la ventaja a 15 puntos, pero que hacía que OKC se fuera con otra cara al vestuario.

Esa cara se vio enseguida reflejada, Brooks dio otra vuelta de tuerca a la defensa y con un parcial de 11-2 se metieron totalmente en el partido. Esto se sumó a que Parker entró en el club Chuck Norris… y con su desaparición, Spurs desapareció. Solo los triples de Jackson y la casta de Duncan hacían a SA seguir en el partido, pero Thunder seguía a lo suyo con un Durant a nivel brutal y con un 3Q tremendo para OKC que consiguió remontar.

El final fue de nuevo para Harden, que metió su triple acabaconelpartido y con ello la eliminatoria para los de Scotty Brooks. Y con ello se acabó una de las series más tremendas que hemos visto en bastante tiempo que tuvo su guinda final en un brutal partido anoche (sin olvidarnos del 5o).

Dicen que en Seattle suele llover casi 3 cuartas partes del año… ayer seguro que llovió y mucho

PO Desde El Sofá (XXXII): 20 en mesa

No sabemos si fue por cosa del tan manido Orgullo Céltico, del fantasma de Auerbach, de la flojera de Miami, o de las meigas, pero parece inexplicable que Boston sacara adelante un partido como el de ayer. Pero así fue, los Celtics son un jugador de Blackjack que siempre acaba poniendo un 20 en la mesa, vea lo que vea enfrente. No pueden competir en la excelencia, pero obligan al repartidor a ser valiente y demostrar que tiene mejores cartas. Son batibles, pero jamás lo regalan.

Al principio del segundo cuarto, Miami se iba 13 arriba, había vuelto Chris Bosh, que en aquellos momentos ya llevaba 4 de los 6 rebotes ofensivos que cogió anoche, y los aficionados del AmericanAirlines Arena estaban ya más pendientes de hacer ojitos a las mujeres florero que pueblan Miami, que del partido. Pero Boston, que se pasó dos cuartos haciendo la goma con un estilo que sacaría una lagrimilla de orgullo a Perico Delgado, se puso por delante en el último minuto del tercer acto, y manejo los tiempos en un cuarto final, en el que creo que todos teníamos claro quién iba a salir vencedor.

No es que Boston no necesitara heroicidades (el triple de Pierce con LeBron encima para congelar el partido), suerte (dos triples de Pietrus en dos jugadas rotas, un tapón y una casi pérdida) y oficio (un impecable 7/7 desde la línea en los últimos 3 minutos), es que parecía claro que en cuanto las necesitara iban a estar ahí. Si llevan 15, les sale un 5, si llevan 17 y ven que la jugada del repartidor pinta bien, se arriesgan y les sale un 3. Toman la decisión correcta, tienen la suerte. A veces lo hacen con dos cartas, Rondo y Garnett, que están más cómodos contra Miami que contra cualquier otro rival. Otras es un trabajo coral lleno de esfuerzos concretos. Pero el 20 lo clavan. Nunca de más. Nunca de menos. Los cuenta-cartas del MIT les ayudan desde el otro lado del río.

Y eso les funciona muy bien contra Miami, que tanto en el casino como en la pista solo tiene dos jugadas: Blackjack o nada. El ataque de los Heat en el último cuarto fue doloroso de ver. Los jugadores se extendían y acampaban más allá de la línea de tres, sin movimiento alguno ni intención de ponerse en marcha, pero tampoco tenían vocación de hacer pagar a Boston desde el triple (27% en el partido). Los secundarios ni anotaban, ni bloqueaban, ni siquiera se quitaban del medio, que qué menos. Miami se veía condenado a la dinámica de mal tiro tras mal tiro, algo que Boston, a excepción de Pierce, y porque él quiere, no hizo. Y menos mal que Wade, de meter malos tiros y finalizar solo contra el mundo sabe un rato, que si no no hubiéramos tenido ni emoción.

No es cosa de orgullo, corazón, y demás pamplinas de libros de autoayuda, porque muchos otros equipos (los dos del Oeste, por ejemplo) hubieran luchado igual. No es cosa de egos, ni de villanos, porque en Miami nadie está pensando tirarse 30 tiros, es más, preferirían no hacerlo, esa es la idea detrás de juntarse en SoBe. No es cosa de haber estado ya aquí: LeBron y Wade han ido a las Finales las mismas veces que el Big 3.

Boston tiene en cada jugada múltiples opciones, que cubren casi todo el espectro de lo que se puede hacer en una pista de baloncesto, un facilitador de lujo y un hombre que puede explotar el boquete de Miami, la alarmante falta de centímetros. Los roles están definidos, y se sitúan y complementan para que cada uno aproveche el talento y las fuerzas que les quedan para ir aportando pírricamente más que el total de la suma de sus partes. 20. 20. Y otra vez 20. 5 jugadores acabaron con más de 10 puntos, y el sexto es Rondo, que contribuye a su manera. Así no ganan un partido a cualquiera de los dos equipos que vienen del Salvaje Oeste, con ases guardados en ambas mangas, encadenando veintiunos y Blackjacks, pero a Miami, que ha decidido jugar solo con dos cartas, y se encomiendan y obligan a que Wade y James salgan As o Figura, lo acaban arruinando.

Y es que lo de las dos cartas en Miami, ayer fue casi literal: solo dos hombres en dobles figuras. LeBron, que es tan bueno que podría ser un comodín, sufre al no poder asumir los dos roles que mejor entiende y domina. Su vocación de base se ve frustrada con jugadores tan limitados, tanto en talento como por sistema, y su potencial como finalizador se pierde al no tener a nadie que pueda hacerle llegar el balón en una posición en la que parta con un poco de ventaja de manera consistente. Anoche, cada vez que recibió un paso por delante de su defensor, la pelota acababa pasando por el aro. Pero lo más normal, es que se vea obligado a tirar una y otra vez del tercer recurso de su libro de estilo, el de tener que crearse su propio tiro en el uno contra uno más primitivo, en el que no hay sitio ni para un mísero aclarado. Spoelstra parece un novato al que alguien no ha explicado las reglas y no sabe que puede pedir más.

Eso sí, como esto al fin y al acabo es de verdad un juego, y queda sitio al azar, no saquemos aún a Miami de las Finales. El daño que hizo Bosh en menos de un cuarto de hora vuelve a demostrar que a Miami le puede valer con dos hombres y medio. Si puedes pedir una tercera carta, la tarea es más fácil. Pero los Celtics tienen la banca, y el Garden es un casino que emborracha gustosamente a todo el que va a apostar los cuartos allí. Miami tiene reto, pasar de 20 dos jugadas seguidas.

PO Desde El Sofá (XXXI): Asalto al Alamo

Partido pivotal, los Spurs en busca de Lupita, los Thunder en buscar de esa victoria para ganar el factor cancha… anoche en un partido loco pero tremendo, Oklahoma City Thunder asaltó el Alamo…

Nunca antes en la serie había pasado lo que vimos en el 1Q, Thunder por delante y esto hacía ver que las cosas iban a ser diferentes en este 5o partido. A los Spurs, con Ginobili de titular, no le entraba su tiro de 3 que tan bien le había venido en los 2 primeros partidos en Lupitalandia y además el atasco en ataque era total. Todo esto venía por una muy buena defensa de Thunder que hacía que las contras fueran letales.

En la 2a parte no sabemos que dijo Popovich en el descanso, pero los Spurs salieron a ganar ya el partido, con un Manu Ginobili en un estado brutal y con 3 triples que fueron clave para esa ‘remontada’. Pero apareció él… apareció Durant.

Como en el 4o partido KD se llevó el equipo a la espalda y pegó un arreón final que parecía casi definitivo. Esto junto a un 3+1 de Harden parecía que daba la victoria a Thunder con una ventaja de +14 a falta de poco más de 4 minutos. Pero apareció Parker e hizo lo que no había hecho desde el 2o partido, pick & rolls con Duncan y penetraciones.

En esto momento la balanza parecía más cerca de Spurs que otra cosa con un Parker defendiendo de forma brutal a Westbrook y con acierto en ataque… pero de nuevo la barba más famosa de toda la liga enmudeció toda una ciudad.

El triple de Harden que fue decisivo para la victoria fue brutal, tremendo, con Leonard defendiendo de la mejor forma posible, pero Harden encontró el hueco y metió la canasta limpia, como nos gusta a los jugones. El final fue digno del partido, emocionante y grande… y como hemos dicho esta madrugada en nuestro Twitter, queremos 7o partido y que ahí gane el que más puntos haga…

PO Desde El Sofá (XXX): Match point salvado de milagro

Anoche los Celtics salvaron una bola de partido si lo extrapoláramos al tenis, salió vivo del TD Garden y eso que hizo muchas cosas, no buenas, para estar ya más fuera que dentro en estas finales de conferencia frente a Heat.

Boston sabía que el partido de ayer era clave y por eso, tanto el equipo como los aficionados salieron a morder desde el salto inicial, la gran prueba de ellos el 21-9 inicial, todo a base de un Rondo que estaba a un nivel increíble y sobre todo el acierto desde la linea exterior. Así fuimos deambulando por el partido, con ventajas cómodas para Celtics, pero se veía que esto todavía no se había acabado.

La segunda parte fue todo lo contrario, Celtics se atascaron de una forma brutal en ataque, Rondo cual Chuck Norris, desaparecido en combate y claro, los Heat fueron subiendo y subiendo eso sí, duele ver la rotación de Heat… duele mucho la verdad.

Y qué hizo Heat para remontar? pues defender medianamente mejor y esto juntado con el shock ofensivo de los Celtics, más que nada porque Rondo volvió a ser el Rondo irregular que estamos acostumbrados, pues los de verde no sabían como atacar la defensa de Heat, cosa rara, porque la clave está dentro…

Con todo estoy y con Celtics pidiendo la hora desde la banda, Heat tuvo el ataque para llevarse el 3-1 y no pudo hacerlo… La prorroga fue lo más lamentable visto en bastante tiempo, eso sí, emocionante, pero el 4-2 total del OT refleja como los dos equipos estaban haciendo agua en ataque con Pierce y Culebron fuera por faltas y con un Wade que está haciendo una serie algo floja… Aún así, Wade de nuevo tuvo un triple librado para llevarse el 3-1, pero de nuevo fallo y los Celtics salen vivos.

Nos vamos a Miami, con una posible vuelta de Bosh, quien sabe… Celtics ha salido vivo de un partido donde estaba más fuera que dentro… momento clave? el pivotal decidirá…

PO Desde El Sofá (XXIX): Imparable

Oklahoma City Thunder fue ayer absolutamente imparable. Perkins e Ibaka en la primera parte, Ibaka y Durant en la segunda, anotaron con toda la facilidad del mundo, y San Antonio, de nuevo, no puedo seguir el ritmo y se dejó empatar una eliminatoria que ahora tiene un quinto partido clave.

Habrás ya oído hablar del casi histórico partido de Ibaka, que anotó 11 canastas sin fallo para quedarse a una del récord en Playoffs de Larry McNeill, y por fin aprovechó el espacio extra que la defensa de San Antonio le daba. 5 canastas bajo el aro, y 6 suspensiones a media distancia, que empezó tirando solo, pero que poco a poco fue metiendo con un defensor cada vez más cerca encima. Eso sí, me sorprendería que los Spurs ajusten mucho en el próximo partido. Son un equipo que juega a las probabilidades, y saben, que es posible que Ibaka no vuelva a tener un partido así. De hecho, tal vez hasta les convenga que Serge crea que puede hacerlo.

También habrás oído hablar del último cuarto ayer de Durant, pero esto sí que es para verlo. Las canastas que KD estaba metiendo eran de un grado de dificultad elevadísimo, rodeado por defensa, sin más jugada que poner el balón en sus manos y dejarle crear en muchas ocasiones. Creo que poca duda hay ya en que es el mejor anotador del mundo.

Después de 4 partidos, ya queda una cosa clara: San Antonio tendrá que ganar esto atacando porque no puede parar a Oklahoma. Aunque necesitará ajustar en defensa, porque el índice ofensivo de los Thunder crece a cada partido que pasa, si anota al ritmo de los dos primeros y del resto de partidos de aquella racha, saldrá por delante.

Y para hacerlo tendrán que… wait for it… correr más. Sí, más. No os frotéis los ojos, habéis leído bien. Si seguiste el partido por nuestro Twitter veréis que nos pusimos un poco pesaditos con esto y ya lo sabrás, pero es que, aunque los ojos nos engañen esto es así. En las dos victorias de San Antonio, el ritmo fue de 96 posesiones por partido, en las dos derrotas de 88. Además, Hollinger en la ESPN miró a los números del resto de la temporada y no parece que sea cosa de esta serie, sino tendencia: el récord de Spurs es de 28-3 cuando el partido se juega a 95 posesiones o más, 22-13 con menos. Para OKC, 19-8 por encima de ese umbral, 28-11 por debajo. En terminos de puntos por 100 posesiones, los Spurs son un +9.6 jugando rápido, +5.5 despacio y OKC, +4.8/+7.5.

A San Antonio le interesa jugar rápido porque es como confunde defensas rivales y como se aprovecha de las prisas ajenas para apretar en defensa. Cuanto más se demore un ataque, más probable es que San Antonio esté dando vueltas alrededor de una defensa ya bien plantada en la que es más difícil liberar a un hombre, que Tony Parker (vaya bajón desde que tiene a Sefolosha encima) no haya podido encontrar un hueco para tirar o Manu Ginobili no haya encontrado el camino al aro desde donde empieza todo.

De todos modos, San Antonio es perfectamente favorito en Texas. El registro de los cuatro equipos que están en Finales de Conferencia es de 27-2 jugando en casa, 13-0 en la Conferencia Oeste. Eso sí, tendrán que correr, aunque sea de cobardes.

PO Desde El Sofá (XXVIII): Y en un universo paralelo…

Sensación de déjà vu en las Finales del Este, que repiten el boceto del Oeste: ayer volvió a ganar el equipo que iba detrás, y de manera tan convincente que parece una serie nueva.

Y de nuevo, sin quitar mérito ninguno a Boston (y Oklahoma), es de esos días que las sensaciones apuntan más a demérito de uno de los aspirantes que lo contrario. Eso sí, si a San Antonio lo que le falló fue el ataque, a Miami, fue la defensa. Su pintura se convirtió en una zona gratis para todos, en la que Rondo entró cuando y como quiso, y en la que Garnett se hizo siempre con el sitio que le apeteció en la zona. Hubiera estado interesante contar cuantas veces pudieron colgar ayer el balón a KG, ¡en el medio!, como si de un partido de alevines en el que se cuela un cadete se tratara, sin que Miami respondiera en todo el partido.

El único ajuste de Spoelstra, que no se rindió con una distancia que superaba la veintena y que llegó a poner al equipo a 8 con posesión a falta de 3 minutos, fue acabar jugando con LeBron de pívot y Battier de ala-pívot, lo que espació la pista y permitió que Miller calentara la muñeca, y un Wade escondido y malhumorado toda la noche, pudiera colarse alguna vez. Pero al mismo tiempo, seguían permitiendo la jugada de patio de colegio a Garnett, y Rondo no era intimidado por nadie al colarse a la cocina, y cuando Boston se dejó de diversidad, y volvió a estas dos jugadas, el intento de remontada se apagó. Rajon, que anotó 21 puntos, lo hizo con su tiro de siempre: metió 2 de 6 fuera de la pintura, y 7 de 10 en ella. Tan sobrado iba ayer Rajon que se dejó detalles cuando le apeteció: la asistencia acrobática a un Marquis Daniels que se salió desde el banquillo, el falso pase por la espalda que dejó a Udonis Haslem roto y a punto de llorar, el uso de la espalda de un rival para poner el balón en juego desde la banda… Entrar en la zona de Miami era ayer tan sencillo que tenía que ponerle algo de emoción.

Shane Battier y Ronny Turiaf, que no nos cansamos de repetir, no deberían ser titulares en equipo NBA alguno, y si hablamos de equipos de Playoffs no deberían estar ni en plantilla, se combinaron para 3 puntos en 8 posesiones (Battier, 0 de 6), muchas defensas con la mirada, y dos o tres intentos de sacar la falta en ataque mal hechos. Wade tuvo el día apático y se volvió a poner la careta de Larry Hughes en esos días que Miami parecen los antiguos Cavs. Pasota y descuidado en defensa, y protestón en ataque, Dwyane no encontró el ritmo, y si tiene algún problema físico, esos problemas van a ser, por extensión, los de Miami.

Veremos como sigue adelante esta eliminatoria, porque los Celtics son demasiado buenos y demasiado orgullosos, para que LeBron, no pueda hacerlo solo.