PO Desde El Sofá (III): Escape de Absolom

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

El partido se decidió por un tiempo infinitésimo pero la victoria cuenta entera para Dallas, que podrá volver a buscar esta temporada el fantasma que se aloja en el Skirvin de Oklahoma City al menos una vez más. Y a eso se suma que en los reinos de Mark Cuban tendrán el placer de recibir a Juan Verdú, que os contará desde el sofá pabellón cómo avanza esta serie desde dentro. Todo buenas noticias para ellos. Y vosotros.

Los Mavs salieron victoriosos y entre algodones en uno de los peores partidos jamás de Kevin Durant, y por extensión de todo el equipo. Quizá la facilidad con la que despecharon a Dallas en el primer partido, y la falta de recursos del equipo texano les hizo confiarse, y jugar de esa manera descuidada y egoísta que recordamos al pensar en los peores partidos de la era Scott Brooks.

Sin Barea ni Lee por lesión, con Deron Williams cojeando y fuera desde mediados del tercer cuarto, Wesley Matthews con el freno de mano puesto y Nowitzki lejos del pico de forma que alcanzó en marzo (y después nos enteramos que jugando con dolores por una contusión tempranera en la rodilla), los Mavericks ganaron un partido de Playoffs en 2016 a domicilio liderados física y espiritualmente por Raymond Felton. Pese a que falló los dos tiros libres en los segundos finales que casi les cuestan el disgusto, el base cuajó una gran actuación que le requirió mandar como director y anotador en ataque, cargar los tableros como si fuera un ala,  lidiar con la más fea en defensa, viéndose emparejado en muchas ocasiones con KD (y saliendo indemne de la gran mayoría de ellas) e incluso jugarse los balones finales tras 41 minutazos en pista. No fue bonito, pero sirvió para ganar.

Por parte de los Thunder, Kevin Durant estuvo fuera del partido desde el principio, cuando empezó fallando canastas que habitualmente anota, sin ser capaz de aprovechar los emparejamientos ventajosos que encontraba frente a Felton o Harris, y desquiciado él solito con un arbitraje que no consideraba digno. Nunca falló tantos tiros en un partido de Playoffs (7 de 33), y estuvo impaciente y atropellado, cosa que fue a peor a medida que avanzó el partido.

Ni él ni Westbrook encontraron mucha ayuda de sus compañeros, pero tampoco se preocuparon de buscarla. Partiendo de que Donovan tampoco ha sido capaz de lograr un quinteto en el que todos participen y la suma sea mayor que el total de las partes, se echaron de menos ayer cosas que sí estaban más o menos integradas y en las que han ido a más durante el año como los bloqueo y continuación con Steven Adams, al que ayer sólo utilizaron como martillo pilón en el tablero de ataque. Y no fue una cuestión de verse sorprendidos por Dallas, y tener que remar nerviosos desde atrás: el partido estuvo igualadísimo en todo momento, controlado a la espera de la posibilidad de abrir brecha. Pero desde el salto inicial apostaron por jugadas con muy poca elaboración y sin colaboración apenas de los secundarios, y en los minutos finales, esa dinámica sólo fue a peor. Si a eso le añadimos que por fatiga o exceso de confianza, ambas estrellas decidieron dejar de defender cuando lograron una mini-ventaja en la recta final que Dallas apagó, su actuación de anoche no les deja en muy buen lugar.

Por supuesto que los Mavs y Carlisle merecen crédito, pero es inevitable pensar en primer lugar que OKC no castigó todo lo que debería a un equipo tan pequeño y magullado como Dallas. No se arrugaron, y plantearon un partido físico pese a tener medio equipo en la enfermería o pendiente de entrar, y aprovecharon la falta de movimiento y de espaciado en el ataque de OKC para poblar la zona lo más posible. Además, estuvieron muy atentos para salir en transición cuando OKC cargaba y no recogía el rebote de ataque, pudiendo conseguir muchos puntos «fáciles» sin necesidad de forzar pérdidas.

Al mismo tiempo, estuvieron atentos de que OKC no les pagara con la misma moneda, comprometiéndose en la defensa de las contras, y sacrificando emparejamientos a cambio de poner un hombre delante del balón lo antes posible, aprovechando que hay varios jugadores en pista a los que saben positivamente que OKC nunca va a pensar en involucrar. Los Mavs tuvieron siempre tres bases-escoltas en pista (dos de Williams, Felton, Harris, junto a Matthews o el novato Justin Anderson) lo que les permitía que al menos un bajito siempre encontrara a Westbrook, al menos para parar el primer impulso, y así lo único que concedieron fue altura lejos del aro frente a un Durant que ayer no estaba preparado para aprovecharla. Una vez embotellados a media pista, orden, esfuerzo, y atención a los buenos, no les hizo falta mucho más. Pero tampoco les sobró ni un segundo.

Seguiremos atentos a esta serie, y el próximo partido, ya sabéis, con Juan desde Dallas. Estad muy atentos.

Sofi del día: Desastrosa la realización de TNT renombrando a Barea como JJ Berea en grafismos (y los comentarios de Brian Anderson me atrevería a decir), sin sonido en las entrevistas a los entrenadores, y perdiendo jugadas para dar repeticiones. En USA también se les cuela algún sapo, y el producto audiovisual de ayer quedó muy desigual.

Encrucijada en DC

En la capital de Estados Unidos reside uno de los equipos con mayor incertidumbre en la NBA para los próximos años, Washington Wizards, un equipo que parecía con un futuro tremendo y que ahora mismo todo son incógnitas.

Cuando en julio de 2014, Ernie Grunfeld firmaba a Paul Pierce, todo el mundo vio en este movimiento una primera piedra para atraer al hijo pródigo a casa, que no es otro que el 35 de Thunder, Kevin Durant. La gente ya empezaba a hacerse sus pajas movidas mentales en plan: Pierce será el encargado de reclutar a Durant cuando éste quede libre, qué gran movimento, ya está todo cantado, etc, etc, etc. Y todo esto se veía acrecentado al ver que Lebron James volvía a casa.

Wizards tenía a Pierce, a un Wall ya llegando a su plenitud y con Beal demostrando que puede ser una pieza más que codiciada para cualquier franquicia y con futuro prometedor. La cosa pintaba bien.

La temporada fue medianamente como todo el mundo esperaba de un equipo que sin ser élite del Este, si que es uno de los animadores, por decirlo de alguna forma, quedando 5os a sólo 3 victorias de tener el factor cancha en primera ronda frente a Raptors, aunque sinceramente no hizo falta porque todo el mundo recuerda el 4-0 que los de DC cascaron a los norteños. Todo un manotazo encima de la mesa.

La gente empezaba a ver a Wizards de forma diferente y Randy Wittman, uno de los entrenadores más criticados de toda la NBA, se sacaba de la manga una formación dandole mucho protagonismo al número 3 del Draft de 2013, Otto Porter, de esta forma llegó a la serie contra el equipo de moda en el Este (y casi en la NBA con permiso de Warriors), Atlanta Hawks.

Lo que pasó en  esa serie ya nos lo cabemos todos, con partidos épicos (quien no recuerda el triple no válido de Pierce?!?!) y que aunque la serie acabó 4-2 para Hawks, perfectamente podía haberse ido de la mano de los capitalinos y así situarlos en las finales de conferencia, bastante antes de lo que esperaban.

Pero en verano Paul Pierce, el cual sólo había firmado un año, decide salir a la agencia libre y notifica a Grunfeld que va a firmar con Clippers y que se marcha de Wizards. Con lo cual, una de las piedras filosofales del proyecto de Washington para atraer a Durant se iba por el mismo camino que había venido, en busca del anillo con Doc Rivers a su casa de LA. Así que todo por el aire y a volver a pensar.

Con todo esto nos metemos en la nueva temporada donde Wizards no está jugando como todo el mundo pensaba, firmando en verano veteranos y estructurando el proyecto sobre esa base. Las lesiones tampoco han ayudado, sobre todo Bradley Beal, la gran esperanza por tierras del Capitolio y que está teniendo una temporada más que irregular.

John Wall, el jugador franquicia, ha visto como ha pasado de presentar zapatillas nuevas a quedarse sin contrato de ropa deportiva, que aunque esto puede ser un simple detalle más, para esta gente este tipo de cosas afecta y más cuando en su día el 2 de Wizards era la imagen de Reebok. Vamos, ha pasado del todo a la casi nada.

A Wall le quedan todavía 3 años de contrato, justo los mismos que a Gortat, los dos jugadores ‘base’ del equipo. Bradley Beal acaba este año, pero es agente libre restringido y todo apunta a que Washington no le va a dejar escapar ni de coña. Otros jugadores más de intendencia como Dudley o Sessions acaban este año y pueden ser carne de traspaso para intentar rascar algo por ellos. Mientras que huele que los días de Nene en DC se acaban este verano también…

Washington tiene una dura tarea por delante. Con una plantilla con varios veteranos ya en la cuesta abajo de su carrera y con varios jovenes los cuales ahora mismo son una gran incognita, el futuro que tiene por delante Grunfeld no es tan rosa y bonito como el que ideó en su día, ahora todo. Después de 13 años delante del proyecto de Wizards, el crédito ya se le empieza a ir acabando después de varias metidas de pata y lo de firmar a veteranos este verano es algo que está resultando ser un desastre para lo que todo aventuraba como un equipo joven y molón de ver.

Fuera ahora mismo de PO, con Wittman más que cuestionado, el futuro que espera a Wizards no es para nada aquel que se vislumbraba hace un par de veranos, cuando todo el mundo pensaba que iba a ser la el destino preferido para el MVP de Seat Pleasant y cuando ya se empezaba a hablar del Big 3 con Durant, Wall y Beal.

Habrá que ver que movimientos vemos por DC en verano, pero ahora mismo, si tuviera que apostar, cosa que como sabéis es más bien gafarrón por estos lares, diría que Kevin Durant no jugará en DC el año que viene…

 

La gran esperanza blanca

Thunder at Wizards 2/1/14

Tras despedazar a los dos mayores aspirantes al título en las últimas semanas, Golden State se ha ganado el derecho a ser considerado el máximo favorito a ganarlo todo en junio. Por todo lo que llevan haciendo desde que comenzó la temporada pasada, son indiscutiblemente el equipo a batir, y, sobrerreaccionando a los últimos acontecimientos, parecen no tener rival. Pero, ¿y si lo fuera Oklahoma City?

Durant, Westbrook y compañía son el candidato con el que nadie cuenta, viviendo en las sombras, principalmente porque el año pasado las malditas lesiones les dejaron muy lejos de la fiesta, y este año no están siendo tan impresionantes, o dando tantas noticias, como otros. Pero si se mira de cerca, cuando entran los emparejamientos en juego, quizá nadie tenga una mejor opción de derrocar a los Warriors que ellos.

La triquiñuela que pone en marcha el ataque devastador de Golden State es el pick’n’roll entre Stephen Curry y Draymond Green. La gasolina del imparable motor Warrior es un dos contra dos entre el mejor tirador de la Historia, que a su vez es uno de los manejadores de balón más exquisitos que el juego ha dado, y un quitanieves que puede ponerla en el suelo, pasar a cualquier punto de la pista, o finalizar sobre cualquier obstáculo.

Las defensas, que además tienen que preocuparse de ellos a 10 metros (y subiendo) del aro, no tienen respuesta buena. Pierdes a Steph en el bloqueo, triple. Doblas con tu hombre alto, y dejas a Green en un 4 contra 3 en el que ejecutar lo que Barkley llama «contraataque a media pista», y Day-Day encontrará al que quede libre. Muestras al hombre alto y haces que se recoja para volver a Green, y son capaces de encontrar la ventana de oportunidad, por muy poco que esté abierta. Cambias, y te quedas con un tronco tratando de cazar el vuelo de la mariposa más brillante de todas, o a tu pieza más diminuta a merced de un pilar de granito. Puedes utilizar otros defensores, para que las desigualdades no sean tan exageradas, pero en ese caso estás escondiendo tus problemas en el All-Star Klay Thompson o el MVP de las finales Andre Iguodala. Pruebas a mezclarlo todo, para que no sepan que esperar, pero siguen acertando. Hay pocas alternativas.

Para que no te vuelvan loco ni les concedas un momento de soledad, tan buena en el baloncesto como mala en la vida, el atajo más deseable es el cambio, aunque quedes a la merced de los malditos emparejamientos ya mencionados. Y si hay un equipo que, en teoría, tiene el personal para intercambiar posiciones dentro y fuera sin tocar nada más para no sufrir el efecto dominó, ese es OKC. No hay base que pueda defender 203 centímetros de altura, 213 de envergadura, y 104 kilos de peso, pero si alguien puede siquiera aspirar a ello es Russell Westbrook. San Antonio y Cleveland no pueden ni planteárselo con Parker o Irving, pero los Thunder pueden tirar a Green el ejemplar más físicamente dominante del puesto de base, y ver qué sucede. Y en cuanto a hombres altos, pocos equipos pueden presentar para enfrentarse a Curry la mezcla de agilidad, envergadura y conciencia defensiva en el puesto de 4 que posee Ibaka (y Durant en la versión mini del equipo). Hay equipos que quizá tienen opciones más livianas, sobre todo si mueven aleros a esa posición, pero no es sólo preocuparse del cambio en Curry: el resto del partido hay que parar a Draymond por toda la pista, incluido en el poste bajo y en el tablero.

Los Warriors disfrutan en el caos y medran en la desigualdad, ya sea de tamaño, velocidad, o cantidad de hombres, y es muy importante poder defender al resto de jugadores sin tener que cambiar más posiciones, de cara también a no perderles de vista en los contraataques, o no tener que sacrificar ningún jugador en ataque para hacerles frente. La forma más directa y recíproca que encuentres de defenderles, mejor. Por tanto, un equipo con el poder de ralentizar su dos contra dos con sus pares, y nadie más, ya está por defecto en la mejor posición de partida para hacer frente a Golden State.

No todo es tan fácil, por supuesto. Venimos de una semana en la que momentos como la primera mitad frente a Washington nos recuerdan que Steph puede ser imparable uno contra uno, sin importar qué tiene delante. Y aunque cambiar el p’n’r bien pueda abortar la primera intentona, 24 segundos contra los Warriors son molto longos, y no se puede perder la marca de nadie ni un segundo: el resto de jugadores del quinteto tiene que estar alerta, y si se sigue cambiando la asignación de Steph, no se pueden permitir el más mínimo error. OKC es uno de los equipos más acostumbrados a defender en espacio, porque eran muy agresivos conteniendo el dos contra uno y enviando ayudas en temporadas pasadas, pero este año han cambiado a un enfoque más conservador, y si en otros años funcionaba era más por la exuberante capacidad atlética, que por la habilidad de estar alerta. De hecho, una de las cosas que separa, por ejemplo, al Westbrook defensor en la vida real, mucho más mediocre que el Westbrook defensor imaginado, es la incapacidad de defender una posesión completa sin despistes o riesgos innecesarios. Contra los Warriors no hay atajos posibles, no puedes estar defendiendo un pase por detrás a un equipo que mueve con convencimiento el balón y en el que cualquiera puede anotar. Y los Warriors siempre pueden desempolvar las jugadas que tan populares fueron con Mark Jackson, en las que Curry atacaba sin balón, aunque si logran quitar el Spalding de las manos de Steph, significará que al menos han ganado una batalla. Si hablamos de movimiento de balón, también hay que acordarse de Klay Thompson, un jugador al que hay que prestarle toda la atención del mundo, especialmente si el juego colectivo fluye, y que ocupa la posición que resulta más convulsa en la plantilla de OKC.

Y hay piezas importante de la rotación que tal vez no tengan sitio contra los Warriors. Pese a que pueda anotar por sí mismo, y transformar los fallos de sus compañeros en canasta, Kanter a priori no debería estar en pista ni un sólo segundo si no están Ezeli o Bogut, y seguramente tampoco cuando Curry sí lo esté. Van a pagar a un tío este año más de lo que cobra James Harden (perdón, fans de OKC, tenía que hacerlo), y en la serie de Playoffs más peliaguda del año podríamos verle diez minutillos saliendo desde al banquillo. Y con Iguodala, Barnes, Livingston y Thompson enfrente, no hay ningún sitio en el que esconder a otro de los peores defensores de la Liga, Anthony Morrow. Tanto el gigante turco como el tirador impávido podrían proporcionar un buen empujón al ataque de los Thunder, y seguramente los necesiten como la opción más arriesgada y explosiva si tienen que remar desde atrás. Y Oklahoma City siempre puede plantear una serie o un partido a intercambio de golpes. Por falta de dinamita no va a ser, pero ante un equipo tan peligroso desde el triple como los Warriors, las matemáticas no están de tu parte.

Y hablando de intercambio de golpes, a los Warriors también hay que atacarlos, no es cuestión sólo de defenderse. Han estado frenando equipos con su disposición aposicional, sus manos largas y sus apuestas tácticas por ignorar a todo aquel que no sea una amenaza en ataque. Cambian todo lo que pueden en defensa, manteniendo a varios jugadores intercambiables por tamaño en pista, y provocan pérdidas porque siempre parecen tener uno o dos jugadores más en pista de lo permitido. Difuminan hasta a los equipos mejor organizados, como vimos en el enfrentamiento con San Antonio, haciendo muy difícil circular el balón frente a ellos.

OKC, por su parte, sigue siendo un equipo con dos de los mejores anotadores de la Liga, que monopolizan una enorme cantidad de posesiones, pero que mueve poco el balón, y que habitualmente emplea a jugadores que no contribuyen demasiado en ataque. Siempre parecen rendir por debajo de lo esperado en esta faceta (aunque este año son el segundo mejor ataque de la Liga a estas alturas), y su «egoísmo» es la principal munición para los incrédulos. Precisamente, ante Golden State, esto podría ser una bendición. Los Warriors defienden genialmente en equipo, pero, ¿qué sucederá cuando tengan que enfrentarse a dos bestias del uno contra uno? ¿cuándo no puedan utilizar sus siempre tan útiles cambios, porque no hay acción sobre la que cambiar? Si el pick’n’roll CurryGreen da miedo, hay una alternativa que puede ser aún más destructiva e incambiable: el WestbrookDurant, y encima los Thunder tienen ahora más opciones que nunca para rodearlos, entre tiradores y jugadores capaces de moverse por encima del aro. Perdido entre el ruido está pasando el hecho de que está siendo estadísticamente la mejor temporada de la franquicia en ataque desde que dejaron la ciudad fetiche de los tele-films de sobremesa del domingo.

Y ya vimos en las Finales lo que sucedió cuando Cleveland cargó su ataque sobre LeBron, haciendo más daño del esperado. James acabó exhausto, pero OKC tiene dos alternativas, que no van a desplegarse sólo desde el poste bajo, sino desde cualquier lugar del campo, con su tiro por amenaza, y a los que pueden rodear de jugadores que tienen que ser defendidos. Además, podrían obligar a mojarse (y cansarse) en defensa a Curry y Green, al primero, si quieren seguir dándole la responsabilidad de defender siempre al base rival, y al segundo, porque Iguodala o Barnes podrían no ser suficiente ante KD, un anotador mucho más polifacético que James. Los Thunder pueden convertir la serie en un duelo de individualidades, y aunque ni eso quizá sea suficiente ante los Warriors, significaría negarles su gran ventaja, la del equipo.

Otra de las ventajas que tiene cargar su ataque en Westbrook y Durant, es que menos pases en ataque, suelen implicar menos pérdidas. En general, los efectos positivos sobre el organismo de una sana circulación de balón, compensan a la larga sobre unas pérdidas de más, pero ante un equipo con un contraataque y una defensa de línea de pase como los de los Warriors, puede que está solución intermedia no esté tan clara. OKC pierde bastante el balón (en parte, porque este año está circulando más), pero cargando su ataque sobre todo en dos jugadores, esas cifras se deberían reducir. Si Westbrook y Durant protegen la posesión en sus penetraciones, y encontrando al hombre abierto cuando se acerque el dos contra uno, pueden poner en muchos problemas a los Warriors.

Bien es verdad también, que puede que nunca lleguemos a este enfrentamiento en Playoffs. De acabar las cosas como están y no tener sorpresas tempraneras en la post-temporada, el camino a una Final de Conferencia entre estos dos equipos, pasa porque OKC tome El Álamo, un enfrentamiento completamente diferente, que les planteará otra clase de problemas. Y los Thunder también tienen sus problemas, principalmente, tratando de encontrar el jugador que les falta en el ala (o dos incluso, para poder hacerse pequeños), para completar el quinteto en el que todo el mundo produzca en defensa y en ataque. Son más profundos que nunca, pero la mayoría de secundarios aún son demasiado unidimensionales para luchar en lo más alto. La adaptación de Billy Donovan a la NBA tampoco está siendo inmediata, y tras múltiples problemas de salud el año pasado, hay que esperar que ninguno recurra en este.

El caso es que aunque quizá no lo comprobemos nunca, al menos vamos a tener un bonito aperitivo, con tres enfrentamientos durante este mes, empezando hoy mismo con The Belt! en juego, en vísperas de una SuperBowl que se disputa a sólo unos kilómetros, y una temporada de 73 victorias o más en el horizonte. Qué ganitas, joder.

Nuestros All-Star picks

Una de las pocas tradiciones en La Crónica Desde El Sofá es hacer nuestros picks para el All-Star, este año no iba a ser diferente, así que allá vamos con nuestros elegidos.

David Chanzá

Empezamos los picks partiendo de la base de que para mi Kobe debe ir sí o sí para hacerle el homenaje que se merece en la fiesta anual de la NBA, que este año se disputa en Toronto, así que como al meter a Bryant me fastidiaba mucho el tema, he decidido no incluirlo, pero eh!! Para mi es All-Star.

Empezamos por el Este, donde Culebron James y Paul George son dos plazas más que fijas, sobre todo la del jugador de Pacers que está a un nivel MVP, haciendo cosas que nos recuerdan el brutal jugador que es y que era antes de su desgraciada lesión con el USAB.

Para el puesto de pivot, Andre Drummond es otro fijo. El 5 de Detroit está siendo realmente dominador en esta primera parte de la temporada, cogiendo todo el rebote posible y metiendo esas canastas de alto porcentaje, que es realmente para lo que se le requiere…otro cantar son los tiros libre, pero oye, esto es el All-Star.

Los guard son para Lowry y Jimmy Butler. El de Bulls es sin duda alguna el jugador franquicia de Chicago, siendo claramente la voz cantante tanto dentro como fuera del vestuario, y claro, eso se empieza a notar en un equipo que sigue esperando el regreso de Rose. El All-Star es en la casa de los Raptors y si ya el año pasado llego a jugar el partido del Madison, este año va a repetir en su ACC. Además, leñe, está cuajando una muy buena temporada!!

Cruzamos conferencia y nos plantamos en el Oeste. Stephen Curry tiene su plaza fija, porque sí y punto. Lo mismo podemos decir del tandem de Oklahoma, donde la dupla Durant-Westbrook está demostrando que ambos sanos, es un combo brutal y temible. Ojo sobre todo al temporadon del 0, que si no fuera porque Curry está a un nivel digno de Star Wars, Westbrook sería el claro MVP…ahí lo dejo.

Luego estarían dos debutantes. Draymond Green, el alma de Warrios y el mejor PR de la franquicia (y probablemente de la liga), merece estar en la cita canadiense, por todo lo que aporta en la pista y que canastos, va a haber pocos jugadores que van a empaparse más del ambiente All-Star que el jugador de Michigan. El último puesto sería para Leonard, el cual ya ha dado el paso adelante en todos los sentidos, en unos Spurs que viven a la sombra de la Bahía, pero que ahí están, encontrando a Lupita como siempre.

Mario Maruenda

all_star

Pues este es uno de los años que más sencillo me ha parecido hacer los quintetos del All-Star a estas alturas. Los ocho jugadores en los que coincido con El Jefe me parece que dan lugar a muy poquita discusión en cuanto a méritos acumulados esta temporada, lo que nos dejaría un par de plazas libre en el juego interior de cada conferencia en las que el abanico de candidatos se amplía.

La plaza final en el Oeste es para mi gusto un Griffin vs. Green, con Anthony Davis mirando por la ventana desde un edificio en llamas prendido por DeMarcus Cousins, y la del Este es un Cristo en el que se puede proponer tranquilamente a Drummond, Love, Horford, MillsapPau, Batum, Bosh, Melo o Vucci Mane, grupo de jugadores de jamón de recebo, que están jugando todos ellos a ese perfecto nivel de… All-Star suplente.

En el Oeste me quedó con Griffin porque intento ignorar los méritos del equipo a la hora de dar los puestos del All-Star que bien justificarían incluir a otro Warrior, y lo que veo cuando el polvo vuelve al suelo es que Blake es y ha sido más estrella que Draymond Green, sin restarle un ápice de mérito al secundario definitivo, que es la segunda pieza más importante del engranaje de uno de los mejores equipos de la Historia, y también debería estar en Toronto.

Y en el Este elijo a Millsap para mi equipo, porque ya me quedé con muchas ganas de incluirle el año pasado, y ya que no está All Dray Dray, al menos meto a su versión de la costa Este, el jugador más completo del grupo, y eterno infravalorado. Aunque desde el punto de vista lúdico Drummond o Melo serían opciones más entretenidas, para que nos vamos a engañar.

#AllForTheGame, hablando con Kevin Durant

#ALLFORTHEGAME

Kevin Durant visitó el pasado fin de semana Madrid dentro de su tour #ALLFORTHEGAME de Nike, junto con Leo Chang, el diseñador de sus zapatillas. Tuvimos la suerte de poder preguntarle algunas cosillas en la flamante nueva tienda de FootLocker en la calle Preciados de la capital.

Aquí en La Crónica Desde El Sofá vamos a centrarnos en la parte baloncestística del evento, es decir en Kevin Durant, si quieres saber qué pasó con Leo Chang, pasate por El Calzador.

La tercera planta del flamante nuevo FootLocker de la calle Preciados de Madrid es donde se encuentra en House Of Hoops, la parte más jugona de la cadena de tiendas, donde las zapatillas de basket (y ropa) más tremendas están presentes, allí y delante de un muro con los 8 modelos de sus zapatillas, Kevin Durant y Leo Chang se sentaron para atendernos un rato a la gente que estaba por allí presente, con Joe Arlauckas como maestro de ceremonías.

Para romper el hielo se le preguntó por sus zapatillas, sobre qué pedía él cuando se enfrentaba a la creación de un nuevo modelo de KDs, sobre todo dice Durant, ‘intercambiar ideas, ver si va a ser alta/baja, si va a llevar velctro, ver que ideas me ofrece Leo y a partir de ahí ir empezando el proceso‘. Durant está muy contento del impacto que está teniendo su zapatilla tanto en el ámbito de la cancha, como para el día a día.

Todo el mundo piensa que el día más importante para Kevin Durant en su carrera en la NBA fue el día del MVP, pero no, aquí nos lo dejó claro que para él, el día del Draft, cuando lo eligieron por los Seattle Supersonics, fue el más feliz ya que era como recoger el fruto de un trabajo de muchos años para llegar a ese momento.

#ALLFORTHEGAME

Sobre en que otros sitios, quitando de OKC, le gusta jugar, Durant supo manejar bien la pregunta y no dar ninguna señal de qué  puede pasar en la agencia libre del próximo verano, simplemente se limitó a decir que hay muchos pabellones cuyos ambientes le gustan.

El muro con las 8 KDs era más que impresionante, así que una pregunta estaba clara, cual era la favorita para ellos. Durant eligió las KD1 por ser las primeras y Chang no pudo reprimir un ‘this is crazy‘ al elegir las WTKD7 como sus preferidas.

Evidentemente había que preguntarle por la lesión, de la cual dice que ya se encuentra perfectamente y que echa de menos todo, el día a día, estar con sus compañeros, visitar los pabellones, ir a su pabellón, todo, tiene muchas ganas de volver y espera que empiece ya en cuanto antes la temporada.

Como no podía ser de otro modo se le preguntó acerca de cosas relacionadas con nuestro país, sobre su recuerdo de la final de 2012 en Londres, Durant dice que fue una victoria dura, pero la medalla de oro está ahora en su habitación y eso era lo que realmente importante. Tampoco podía faltar preguntas sobre Ibaka, sobre el techo del congoleño con todos estos años ya en la NBA, KD dijo que Ibaka es un trabajador nato, que llegó a la NBA sin apenas hablar inglés y poco a poco se ha hecho uno de nuestros líderes en nuestro vestuario y no sólo metiendo tapones, sino tirando de 3, ayudando…su techo no tiene límite… (‘Sky is the limit!‘).

El final de la rueda de prensa fue la pregunta donde él contestaba fácilmente que sí, que seguía siendo el mejor jugador del mundo y que con el equipo que hay ahora Thunder vuelve a aspirar a todo.

Repasando los pies

Como muchos de vosotros ya sabeís y si no aquí estamos para decirlo, desde hace ya casi 1 año creamos El Calzador, un blog totalmente dedicado al mundo de las zapatillas.

Durante este primer año de vida de El Calzador, hemos repasado muchas cosas, pero sobre todo han pasado por El Laboratorio las mejores zapatillas del mercado en cuanto a baloncesto.

Así que, pocas cosas mejores ahora en verano, donde hay poca información de NBA que repasar lo que han sido las mejores zapatillas vista en la NBA, pero además analizadas al dedillo? Verdad que pocas cosas?.

Pues aquí tienes las reviews que hemos ido creando desde El Laboratorio de El Calzador:

Jordan XX9

Jordan XX9

 

Nike Kobe X

Nike Kobe X

 

Nike KD7

Nike KD7

 

AND1 XCelerate MID

AND1 XCelerate MID

 

Nike Kyrie 1

Nike Kyrie 1

 

adidas Wall 1

adidas Wall 1

 

adidas DRose 5

adidas DRose 5

 

Nike Lebron 12

Nike Lebron 12

La nueva tormenta

Trade deadline. El día en que la NBA normalmente se vuelve loca y donde este año lo hizo. Muchas rondas para arriba y para abajo y 37 jugadores que cambiaron de equipo. Uno de los equipos que más se movió, Oklahoma City Thunder.

En esa noche de locura del 19 de febrero, el equipo de OKC consiguió Kanter, Augustin, Singler y Novak y dejó marchar haciendo varias fiestas de celebración con sus correspondientes hashtags a Perkins, Reggie Jackson y una futura ronda de draft. Previamente a la locura del 19, Sam Presti también movió un poco a la plantilla para hacerse con Dion Waiters a cambio de casi nada, un movimiento algo extraño la verdad en su momento, pero que era la antesala de la salida de Jackson.

A partir de este momento, Twitter explota. Que si por fin Sam Presti le da a Scooty Brooks banquillo, que si por fin fuera Perkins, que si Kanter va a ser el nuevo O’Neal, que si el juego exterior de Thunder ahora sería temible, … todo cosas positivas, pocas negativas (Van Gaal no estaría de acuerdo). Me picó la curiosidad.

Pocos días después, se anuncia la mini operación de Kevin Durant, vamos, una pasada por el taller para arreglar un par de tornillos, con lo cual, tiempo de Russell Westbrook para coger las riendas de un equipo donde entre unas cosas y otras se plantaba con 7 jugadores nuevos de los 15 de la plantilla. Interesante. Me picaba más aún la curiosidad.

Así que me dije, vamos a investigar a Thunder, pero vamos a hacerlo bien. Me pillé el calendario y decidí ver el mayor número posible de partidos de la franquicia con la camiseta más fea (Pelicans mediante…aunque oye, la nueva con mangas…me gusta) de la liga, para así ver en primera persona que aporta y que le falta a este equipo para dar ese mega salto de cara a un futuro anillo, además, qué mejor verlo que sin Durant.

A grandes rasgos: la cosa tiene buena pinta pero….

Vamos a ir comentando un poco más en profundidad. La gran casualidad ha querido que estos partidos que me he puesto a analizar con calma a Thunder, han coincidido con la transformación de Westbrook en Super Sayan nivel 4, con lo cual todo ha sido mucho más divertido, pero también ha servido para ver los pros y contras de este tipo de juego muy al estilo de balones a Will. Así que vamos a empezar analizando a lo nuevo que ha traído Presti para intentar que Durant y Westbrook consigan su primer anillo.

Primero lo haremos jugador a jugador para después acabar dando un enfoque general a como hemos visto en estos partidos a Thunder, de esta forma podemos ver que suma (o resta) cada jugador al concepto global de una franquicia que busca su primer anillo (sí, primero, Seattle fue otra cosa…).

Dion Waiters

Jugador que sobra. Totalmente además. Si OKC tenía ya a Reggie Jackson, traer a Waiters es un Jackson II, es decir, un jugador que se piensa que puede ser titular y protagonista en un equipo donde está Westbrook, Durant e Ibaka, vamos algo que nanai de la China. Waiters es como ese personaje de The Wire, que siempre está de secundario de la banda de Avon y que quiere salir más, quiere implicarse más, al final se implica y hace cosas por su cuenta…cómo acaba todo? Stringer Bell llama a algún amiguete y en poco tiempo, este personaje aparece tirado en una casa abandonada sin nadie saber muy bien por qué…

Steve Novak

Pues jugador que puede aportar desde fuera. Todos vemos a ese Novak en PO (si entran…) enchufando 3 triples seguidos para bien irse del partido o remontar algo… el problema es que su operación de apendicitis coincidió con esta serie de partidos que he visto de OKC, con lo cual poco puedo valorarlo, fuera de lo que pienso que puede aportar que va desde el todo a un buen toallero para hacer compañía a Lamb.

Kyle Singler

El alicantino está siendo el substituto de Durant en los quintetos iniciales durante estos partidos donde el MVP está aún de baja por su última lesión. Sinceramente su actuación en los partidos pasa sin pena ni gloria y se limita a esperar desde fuera para poder enganchar algún triple o algo similar, su puesto lo ocupa Morrow a la mínima que Brooks puede. Con la vuelta de Durant su papel será de nuevo muy parecido al de Novak, un especialista que en un momento dado te puede sacar de un aprieto, pero cuyos minutos rara vez superarán los dobles dígitos.

DJ Augustin

Oklahoma City Thunder nunca ha tenido algo así. Punto final. Lo que aporta Augustin y su protector bucal siempre fuera de la boca, es algo que Brooks siempre había querido para su equipo, un base suplente fiable que pueda anotar y que cuando esté Westbook en el banquillo o incluso con él en pista, sea una opción más para el ataque, con lo cual le da muchas posibilidades a OKC para el ataque. Habrá que ver, como todo, qué pasará cuando Durant vuelva, pero desde Harden no tenía nadie así en el banquillo OKC…y no, no lo estoy comparando a Harden jo! que saltáis enseguida!!

Enes Kanter

Lo que antes decíamos del base de New Orleans sirve perfectamente para Kanter. El turco es algo que no había en Thunder. Perkins era una remora, un resquicio del pasado con una sobrevaloración infinita que se basaba en un sistema que dio el éxito a Celtics. Sacas a ese jugador de ese entorno y se queda en un jugador normal tirando a estorbo que es lo que ha sido Perkins en estos años en Thunder. Kanter ofrece en ataque ese jugador grande, que se mueve bien dentro y viene que ni pintado ahora que Ibaka está sufriendo el síndrome Chris Bosh y poco a poco quiere alejarse de la zona en ataque. Otra cosa es la defensa…donde Kanter es un poco agujero, pero vamos, si Ibaka le cubre bien…no es problema…o sí.

Pero claro, el baloncesto es un juego de equipo, así que mejor ver como estos nuevos jugadores encajan en Thunder.

Vamos a partir de la base que el actual OKC es el equipo de Westbrook, sí, es su equipo. Durant está fuera, no se sabe muy bien cuando va a volver y el gallo del corral tiene el número 0 en su camiseta. Su racha brutal de triples dobles está haciendo que su nombre se vuelva a considerar en la carrera a por el MVP de este año un poco tarde creo, de conseguirlo Thunder conseguiría algo que desde Cousy y Russell a mediadios de los 50 no se consigue, es decir, que dos compañeros de equipo tengan el premio al mejor jugador en dos temporadas consecutivas. Así que partiendo de esa base, es decir, de que el protagonista de la película es Westbrook, todos son secundarios.

Una vez teniendo clara esta premisa, vemos que el equipo ha mejorado bastante en ataque, las aportaciones de Augustine y Kanter se notan, tanto en la primera como en la segunda unidad. Si encima sumamos a que jugadores como Adams o el rookie McGary aportan mucho más que lo hacía Perkins, da esa sensación de que el banquillo se encuentra más compensado, más profundo me atrevería a decir. Habrá que ver el papel de Kanter cuando Adams esté 100 recuperado de su lesión, es decir, optará Brooks por sacar al turco para ir más al ataque o al maorí para apuntalar más la defensa…opciones y más opciones, algo que hasta ahora no había.

Lo que está claro es que el gran punto en contra de Thunder es la defensa. Hay veces que ver defender a OKC duele mucho, no por falta de ganas, ni tal vez por falta de medios, sino por la facilidad extrema que tienen los equipos por anotar casi sin hacer nada del otro mundo. Es decir, a pesar del modo DIOS en el que está Westbrook ahora mismo a Thunder le cuesta una barbaridad ganar los partidos, ¿por qué? esa es la gran pregunta porque mimbres hay, pero defensivamente hablando el equipo para entendernos es un poco colador.

Tal vez Brooks está aplicando aquello de si me meten muchos puntos voy yo a meter muchos más, pero eso puede funcionar hasta cierto punto, así que un poquito más de trabajo en defensa vendría bien, la pregunta es si a estas alturas de la película esto ya se puede modificar o es algo tarde.

Otra gran incognita surge cuando Durant vuelva. ¿Qué va a pasar? es decir, ¿seguirá Westbrook acaparando tanto balón? ¿lo compartirá? s¿erá el propio Durant el que le ceda el protagonismo a Westbrook? ¿habrá piques entre ellos y ese idílio que se vio en la entrega del MVP el año pasado se irá al garete? ¿se chocarán la mano?…

Muchas incognitas que tan sólo el tiempo podrá resolver. Lo que está claro es que ahora mismo Oklahoma City Thunder es el equipo de Russell Westbrook y eso en un medio/largo plazo puede ser un problema gordo y más si el equipo no entra en PO con esta nueva profundidad de banquillo o bien si alguno de los gallos del corral decide que quiere ir por su cuenta. No se, pero no me gustaría estar en la piel de Bennett en los próximos meses, aunque visto de otro modo… 2 MVPs en mi equipo de cara al año que viene…puede ser la última oportunidad para que Brooks demuestre si OKC es candidato a anillo, o si esa famosa ventana ya se cerró para ellos.

Nike y Kevin Durant presentan las nuevas KD7

KD7

En un acto celebrado en Washington DC donde Ahmad Rashad fue el maestro de ceremonías, Kevin Durant presentó sus nuevas zapatillas. En el acto también estuvo Leo Chang hablando de cómo había sido la inspiración. Han llegado las KD7.

Las nuevas KD7 traen de vuelta el famoso velcro que ya se usó en las KDII y en las brutalísimas KDIV y están inspiradas en ese sueño que tenía Durant en ser meteorólogo cuando era pequeño. Diseñadas por el ya habitual en la linea, Leo Chang, las nuevas KD7 cambian de nuevo el estilo de la zapatilla por un modelo donde las grandes tecnologías de Nike se mezcla para crear la 7a entrega de la serie KD.

KD7_sketch_large

Flywire, Zoom para la amortiguación, velcro para la sujeción (pedido por el propio Durant para este modelo, le sujeta y le parece molón…ya somos 2) y el nuevo Hyperposite en el talón, siendo la primera vez que esta tecnología se utiliza en las KD, recordemos que el Hyperposite es una evolución del mítico Foamposite que todo el mundo venera . Luego vienen los detallitos molones que tanto nos gustan: los nombres de su familia dentro del velcro, silueta del estado de Maryland en la suela, el nombre de Big Chuky también en la suela, el nuevo logo con el 35 y dentro el 7, un pequeño rayo en la puntera…

Nike también ha comentado que estas KD7 tendrán siempre algo que ver con la meteorología,  así el primer color (un mango molón, que sinceramente es el que más me gusta) se llamará 35000 Degrees y a partir de ahí más y más colores, USA, Global Game, Calm Before The Storm y Easy Money, son alguno de los primeros.

Además, ya están disponibles en NikeiD y como siempre, aquí os dejo un modelo que he hecho yo.

KD7 Lakers Day

A parte de esta presentación, Nike también ha mostrado la nueva campaña con el propio Kevin Durant, llamada THE BADDEST:

Gran pinta estas KD7, pero esperamos pronto poder verlas en directo y así hablar de ellas como realmente se merecen.