PO Desde El Sofá (XXV): Suspendidos

NBA: Finals-Miami Heat at San Antonio Spurs

Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Con el aire acondicionado funcionando sin problemas en el AT&T y después de haber sobrevivido el propio pabellón a un concierto de Romeo Santos, San Antonio Spurs y Miami Heat se volvieron a enfrentar anoche en el segundo partido de Las Finales (sí, The Finals mola, pero leñe, vamos a llamarlo así).

Si separáramos el partido por cuartos y viendo para quien ha sido cada uno, el partido de anoche sería claramente lo siguiente: 1Q SA, 2Q MIA, 3Q Lebron, 4Q MIA.

Con casi 20 grados F menos en la pista Spurs empezó el partido queriendo poner las cosas en su sitio desde el salto inicial, basando todo (o casi) en el juego interior con un Duncan a un nivel que muchos se preguntan cual es su secreto para, como un buen vino, mejorar con los años. Si encima sumamos a la fiesta a Oh La La Parker que se puso a asistir como antes de sus molestias, todo iba rodado para el equipo de Lupitalandia. 1Q SA.

El balón siguió fluyendo entre las manos de los jugadores de Popovich, hasta que de repente el partido entró en una espiral de imprecisiones, pérdidas y cosas raras que entre unas cosas y otras, hicieron que Heat pillara un parcial de 9-0 para igualar todo. James empezaba con su recital, esta vez tocaba la pintura y sus más que conocidas entradas a canasta. Esto sumado a la mejora defensiva general de Spoelstra (vamos, lo que han ido haciendo todo el año) y a un Bosh que está especialmente motivado en esta parte final de la temporada, hizo que todo llegara igualado al descanso. 2Q MIA.

La segunda parte nos deparó uno de los cuartos más tremendamente molones que recuerdo en mucho tiempo. Intensidad, árbitros dejando jugar, Ginobili haciendo lo que sólo Manudo sabe hacer y sobre todo con cuLebron James en modo desatado enchufado 2 suspensiones seguidas que fueron una delicia para todos. Espero que la gente que sigue diciendo que James es sólo físico, sí, parece que aún hay, vieran este cuarto para comprobar lo equivocados, o en este caso, lo suspendidos que están… Incréible cuarto con 10 cambios en la delantera del marcador. Pero sin duda: 3Q Lebron.

El desenlace del partido fue todo lo que nos gusta juntado en un cuarto. Igualdad desmesurada, grandes jugadas y todo decidido por esos pequeños detalles que hacen grande el baloncesto. Hubo tal vez una jugada clave que igual ha pasado muy desapercibida, pero que no quiero olvidar de mencionar… el presunto codazo a Parker, que pasó de ser una jugada de 4/5 ptos, a ser 4 tiros libres fallados por SA. Los primeros los falló un Oh La La aún renqueante de la jugada y los segundos Duncan, bastante seguro hasta el momento. Fue un momento clave, que igual luego no tuvo importancia, pero Spurs se fue sin anotar nada en esta jugada.

Después vino el triple de Bosh, los tiros de Lebron y sobre todo esa sensación general de que el partido se lo había llevado el ex-MVP a su terreno, ganándolo él con todo su repertorio en la segunda parte. 4Q MIA.

Partido James.

Sofi Del Día: Ray Allen, por ser un chivato de mucho cuidado en la jugada de Ginobili que intentó amagar un pase cometiendo dobles…

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PO Desde El Sofá (XX): Medidas desesperadas

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Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Tenía muchas ganas de ver este cuarto partido. Quería ver como Spurs se readaptaba a jugar con Ibaka y la verdad es que todo se pareció más al tercer partido que a los dos primeros en San Antonio. Thunder barrió por completo a Spurs. La cosa se pone interesante.

Y eso que el partido empezó con unos Spurs queriendo llevar el ritmo del partido en un primer cuarto donde Leonard hizo todo lo que tenía que hacer, literal además, luego no hizo nada más. La lesión de Jackson, también acentuó más esta idea de que la cosa se ponía muy de cara para los de Popovich, pero… empezó el desaguisado. Perdidas, fallos tontos y más y más perdidas…

A partir de este momento OKC tomó el mando del partido con Lamb sustituyendo más que bien a Jackson y la pareja indomable empezando a carburar de forma más que espectacular. Durant se ponía a modo MVP. Mientras tanto Popovich más que cabreado con unos Spurs que no paraban de perder el balón y de no poder con la defensa que había metido Brooks. Westbrook defendiendo al nivel que ya le hemos visto e Ibaka intimidando, no estuvo como el otro día, pero su sola presencia en pista hace que a Splitter se le haga de noche, muy de noche.

San Antonio no sabía que hacer, hasta intentó una zona, que le duró lo mismo que a Diaw un bocata de tortilla de patatas, es decir, más bien poco.

Popovich ya no sabía que hacer y a mediados del 3Q, cuando ya la ventaja de OKC empezaba a ser insultante, tiro de último recurso y sacó de la pista a todos los titulares para meter a Bonner & cia. Movimiento desesperado, tal vez, pero movimiento para probar algo cuando nada sale. Los suplentes lo hicieron bien, pero finalmente no pudieron acabar una remontada que se presumía casi imposible.

Thunder tiene buena pinta. Westbrook está a un nivel que probablemente nunca habíamos visto antes, tanto en ataque, como sobre todo en defensa y esto es primordial de cara a esta eliminatoria y a unas posibles finales. Y Durant… Durant sigue a lo MVP.

Conseguirá OKC repetir lo de hace unos años y ganar 4 seguidos…

Sofi del día: El mate de Cory Joseph a Ibaka es de WOW!

PO Desde El Sofá (XVII): Esmolboleando

Tim Duncan

Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Todos sabíamos que la baja de Serge Ibaka iba a ser clave en esta eliminatoria, lo que no nos imaginábamos es que iba a ser tan tan tan tan tan significativa para el devenir de unos y otros. Anoche en Lupitalandia se vio una vez más que a Thunder le faltan cositas dentro…muchas cositas.

El partido empezó como todo el mundo sabía, con unos Spurs queriendo meter su ritmo y atacando la pintura de unos Thunder que veían ahí un agujero negro de dimensiones apocalípticas. Nuestro amigo Oh La La Parker lo vio rápido y como si fuera en chanclas por una piscina mostrándose a las mozas tumbadas en las toallas, entraba a canasta y campaba a sus anchas mandando. Popovich sonreía maliciosamente cual Mad de El Inspector Gadget en la banda…

Las fuerzas se fueron igualando conforme íbamos avanzando hacia la media parte, con un Duncan que seguía la senda de Parker y hacía lo que le daba la gana ante la nula intimidación por parte de los de Brooks. Ni Collinson, ni Adams, ni Perkins, ni incluso Durant que llegó a jugar de 5 podían con el juego interior y las entradas a canasta de los de Popovich.

Brooks lo intentó con un super mega smallball, con Fisher, Butler, Jackson y Westbrook y esto hizo que en SA se vieran un poco, no voy a decir superados, pero si al menos sorprendidos con la jugada de los Thunder. Aquí empezó el show.

Oklahoma empezó la segunda parte a su ritmo, cogiendo y cambiando por completo el guión del partido con Westbrook más agresivo y sobre todo con una defensa que empezó a dar una vuelta de tuerca más. San Antonio parecía que había empezado a dejarse llevar ante el cabreo de Popovich que ya no reía tanto ni nada. OKC se puso arriba con esa mezcla de defensa y mega smallball, algo raro, pero que resulto más que efectivo.

En la entrevista previa al último cuarto, Popovich le comentaba a Aldridge (queremos a Doris!!!) que quería recuperar el ritmo del partido para llevarselo y ostras, vaya que lo hizo. La primera defensa de Spurs del último cuarto…fue una ZONA!! sí, tal cual, zona para empezar. Creo, si no me falla la memoria que no lo volvieron a hacer, pero surgió efecto y el tempo del partido se fue de nuevo a buscar a Lupita para pegar el arreón final y llevar el partido a donde querían.

Al final, todo volvió como al principio y mucho va a tener que cambiar Thunder para cubrir ese hueco de Ibaka, o bien llevarlo a algún druida o algo similar y que haga una vuelta a la pista a lo Paul Pierce…

Sofi del día: Se lo damos a Leonard y su ultra jugada que veis aquí bajo… qué jugador! conforme pasan los partidos mejora en algo más y se está convirtiendo en una pieza clave de estos Spurs.

Leonard

PO Desde El Sofá (XI): Dos rombos

Manu Ginobilli

Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

En la pasada noche de ayer domingo, nuestro colega Alberto de Roa soltaba un tuit que era una gran definición de lo que estábamos viendo en las tierras de El Alamo, una auténtica violación deportiva por parte de San Antonio Spurs que por primera vez en la serie fueron los Spurs.

Aunque por parte del equipo de Cuban hubo una tímida/especie de reacción durante el 3Q, esto fue más parecido a una relajación de los de Popovich que a un intento de remontada, la cual hubiera sido la máxima de la historia de los Playoffs. Spurs llegó a tener más de 30 puntos de ventaja y aunque al final la diferencia fue de 23, la sensación que quedó en el cuerpo es que un equipo era infinitamente superior al otro.

Cuando el Oh La La bueno se pone a jugar, Spurs lo nota y anoche fue un claro ejemplo de lo que nos referimos. Tony Parker hizo el mejor partido de la serie y fue la clave para que los Spurs volvieran a ser los Spurs, para que fueran por primera vez, ese equipo que no nos hemos cansado de ver y de decir que es el mejor que juega a esto llamado baloncesto.

La gran pregunta que teníamos al ver todo esto, era si SA había hecho un Heat, es decir, dejarse llevar hasta que realmente ha hecho falta… no lo sabemos, lo que si es cierto es que Dallas Mavericks ha sido un más que digno rival, el más complicado como siempre decíamos y así se ha visto. Gran forma de cerrar esta serie texana que sin duda alguna ha sido una gran piedra de toque para unos Spurs que tendrá que espabilar y hacer las cosas como el 7o partido en las semis de conferencia frente a Blazers.

Para cerrar esta Crónica XI, vamos a hacer un comentario sobre el otro partido de anoche, el Raptors v Nets, que pudimos ver el final, un final algo agónico donde cualquiera de los dos equipos se pudo llevar el 7o de la primera ronda. Las dos últimas jugadas lo tuvieron todo (o casi todo) que le pedimos a un Game 7, nervios, jugadores claves saliendo en momentos clave, drama, errores y un tapón final de un viejo rockero como es Paul Pierce. Que no se me olvide la cara de Jason Kidd en la jugada donde pierden el balón que dio la última posesión a Raptors…

Sofi del día: A los aficionados de los Raptors, han demostrado sin duda que más allá del muro se vive esto del baloncesto de forma tremenda y que cuando todos se unen…mola.

PO Desde El Sofá (VI): Texas Shootout

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Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

A veces tenemos el difícil trabajo de tratar de recrearnos en explicar por qué un equipo ganó. De poner en blanco y negro lo que diferenció una sola posesión, de las 185 que vimos.

La verdad es que el tercer partido, pudo ir para cualquier lado. Dallas y San Antonio anotaron en 11 de las últimas 12 jugadas, incluidas las 9 finales, a cada cual más complicada, finalizando en el culmen que fue el triple sin equilibrio sobre la bocina de Vince Carter. Pero no os perdáis las tres canastas en la pintura anteriores, el show de Monta Ellis y Ginobili, el goteo constante e inadvertido de Dirk y Tim, Dalembert cerrando el espacio aéreo al volver del descanso, el segundo cuarto desde la media distancia de Tony Parker y el comienzo de Calderón. Un montón de protagonistas, dirigidos por dos excelentes estrategas, dando uno de los espectáculos del año.

Carlisle, que bien sabe que la defensa en la NBA es una manta corta que no te llega a todo el cuerpo, es excepcional reconociendo qué día tiene que tapar los pies, y cuándo la cabeza. Dallas ganó los dos últimos porque no han parado de anotar, y San Antonio está acertando cada vez a mejor ritmo frente a ellos, pero a lo largo de la serie ha logrado que San Antonio no hilvane su peligrosa secuencia de pases hasta triple abierto por el perímetro, aún a costa de ceder la media distancia a Tony Parker, el pase a Ginobili en el bloqueo y continuación, o el enfrentamiento favorable a Kawhi Leonard en el poste por haber cambiado en la defensa. El enfoque de control de daños de Rick, que prefiere resignarse a que sean 2 puntos de Splitter, que 3 de Danny Green, permite que los Spurs estén a una distancia razonable, para que los Mavs lleguen con opciones si son capaces de desplegar su propio ataque.

Y aquí, el rey de la noche fue Monta. Aunque pasó un mal momento cuando San Antonio le retó a tirar y fallar, pasando todo bloqueo por detrás, esto quizá le dio cierto ritmo para acertar todos esos lanzamientos más tarde, y sirvió de acicate para que penetrara. Finalizar ante un equipo tan grande como San Antonio es complicado, pero la atención con la que tratan a Nowitzki los Spurs (las ganas de doblar, aunque no acabe sucediendo, están ahí prácticamente cada vez que toca el balón) le permitió finalizar en varias ocasiones con placidez, solo incluso, recogiendo el balón de las manos del propio Dirk y galopando a la canasta en un único movimiento. Se recuperó maravillosamente bien del bache, y fue el faro de los Mavs, hasta para servir de señuelo en la jugada final.

Y si San Antonio aprovecha su profundidad y la cantidad de talento que ha ido trayendo a la franquicia y desarrollando, para presentar a los equipos rivales una amenaza que dura 48 minutos sin respiro, Dallas puede seguir el ritmo. Con una rotación del 6º al 10º hombre igual o mejor, los Mavs son otro equipo de partido completo, al menos cuando todos sus jugadores, alguno más perro que otro, están dispuestos a ello. Hoy faltó el desempeño de Devin Harris de los dos primeros partidos, pero siempre es fácil encontrar a alguien que vaya recogiendo el guante en cada tramo. Y así es como encajaron y devolvieron golpe por golpe todo a San Antonio, en un partido que no vio ninguna ventaja de 10 puntos o más.

Otro detalle para apuntar de este partido, es la gestión de los tiempos muertos y las posesiones finales. Después de ver a gente como McHale o Wittman, uno piensa que la cosa será más difícil de lo que parece. Pero entonces llegan Popovich y Carlisle, y vuelve a parecer facilísimo lo de pedir un respiro siempre que el equipo lo necesite, y aún así, guardar tiempos muertos suficientes en la mochila para utilizarlos en un final apretado. Y el uso del reloj fue sublime. San Antonio logró sacar el dos-por-uno, pero Dallas le obligó a darse prisa para conseguirlo, y consiguieron dejar unas décimas por si hacía falta la heroica. Esto es casi más responsabilidad de la inteligencia de los jugadores (Dirk, Monta, Manu), pero es evidente el aliento de Rick y Gregg.

Por la suficiencia que han demostrado durante la temporada y más allá, los Spurs partían como claros favoritos. Y si se lanzaron pronósticos de 4-0 ó 5-1, no es descabellado pedirles un 3-1 ahora. Pero ahora van de copiloto, y el coche lo conduce Cuban. Si los Mavs siguen anotando, tendremos el sorpresón de los Playoffs. Y Dirk Diggler todavía no ha hecho acto de presencia…

Sofi del día: Jaime Maggio en TV nacional. Sager, ponte bueno muy pronto, pero… ¿no es más divertido quedarse en Atlanta jugando al golf que andar viajando por toda América? Piénsalo, Craig.

El Podcast Desde El Sofá: Ep. 25 – Croutons

En el episodio de hoy hemos hablado un poquito de NCAA, de cómo está el panorama en los puestos de PO, de Pacers, de Mavericks y de Popovich…ah!! y hemos respondido ASK!!!

Recuerda que puedes también oirnos en iTunes,en iVoox y en nuestro canal de YouTube.

La vida sigue igual

San Antonio Spurs

Los habituales a El Podcast Desde El Sofá (sí, volverá…), sabéis que este año entre unas cosas y otras estoy viendo menos NBA de la que me gustaría, sigo el día a día de la debacle lacustril, pero a partir de ahí poco más. Esta semana, en uno de esos momentos casi de lujo a día de hoy, en los que he tenido un rato libre, me dio por ver que había ese día de NBA y me dije a mi mismo: vamos a ver a los Spurs.

El partido además atraía bastante, un San Antonio vs Portland en la ciudad de El Alamo, atraía lo suficiente como para dejar escapar esa maravillosa hora y media que tenía libre, así que me puse a ello.

En un año donde todo el mundo habla de la super defensa de Indina, del posible threepeat de los Heat o del año tremendo de Kevin Durant que parece que le dará el MVP, y a la chita callando, como le gusta a Gregg, Spurs está en lo más alto de la tabla con el mejor record de la liga y aún así, parece que nadie se acuerde de él, que sea un equipo feo, antipático, no se, como si sobrara y estuviera jugando otra liga, pero no, San Antonio Spurs sigue como siempre, siendo probablemente el mejor equipo en todo el mundo que juega a este maravillos deporte/juego llamado baloncesto.

Quinteto de gala en los Spurs, casi de esos que se aprenden de memoria, con Oh La La, Green, Leonard, Splitter y el eterno (y mejor PF de la historia) Tim ‘Siglo XXI’ Duncan. Enfrente una de las sorpresas de la liga, que si bien poco a poco ha ido deshinchándose, no deja de ser un equipo que salvo catástrofe seguirá jugando pasado el 16 de abril. Promete la cosa.

Y tanto que prometió, pero sobre todo por esa gozada que es ver jugar a los Spurs. En el clamor de la batalla, me aventuraba a hacer un tuit que creo que define perfectamente a los Spurs:

La verdad es que mejor no lo puedo decir. Estamos algo ‘cansados‘ de ver a Spurs, y entendedme cuando digo lo de cansados y por eso lo puse entre comillas. Es una gozada verlos jugar a esto del basket, en su amplio sentido de la palabra, en el sentido de ese juego colectivo donde 5 jugadores ponen lo mejor de cada uno para el objetivo común, que no es otro que meter puntos y que el equipo contrario no te los meta, San Antonio es el mejor haciendo eso, y encima, sin duda, es el que más bonito lo hace.

La circulación de balón es a ritmo de velocidad de la luz, nadie hace nada que se salga de su papel, todo el mundo lo tiene asumido, hasta el agitamiento de toallas en el banquillo está perfectamente coordinado y perfeccionado, todo, todo bien hilado y sin que nada se salga de ese plan que tiene en su mente el que es sin discusión el mejor entrenador de la liga.

Dentro de esta acumulación de hechos perfectamente ordenados, vemos varios factores que nos hace gozar aún más de la filosofía Popovich, por un lado tenemos a Green, ese jugador que estuvo a un triple fallado por Allen de ser uno de los MVP de las finales más raros jamás conocidos, sigue en su rol, de tirador, de jugador que cuando le llega el balón y está en posición franca, no debe dudar, debe tirar…y con la circulación de balón que antes hemos comentado, muchas veces está franco, tira y mete.

Otro jugador que ha encajado perfectamente en este esquema es Belinelli, un jugador 100% Popovich, secundario a más no poder, pero que si se pone en modo Concurso de Triples, te remata un partido como este contra Blazers, con varios triples seguidos que cortan toda reacción posible.

Ya ni voy a hablar de Leonard, jugador callado, silencioso, pero que poco a poco se está convirtiendo en la imagen de estos Spurs, de lo que actualmente están haciendo, a la chita callando y sin hacer ruido, de nuevo ahí arriba, y por qué no decirlo, siendo de nuevo el rival a batir en una temporada en que nadie se había acordado de ellos.

Así llegaremos a los PO, con un equipo que jugará seguramente todos los partidos con el factor cancha a favor, el año pasado no lo tuvo… y que si el físico y las lesiones lo permiten, van a hacer que Duncan, Parker, Manudo y Popovich, tengan otra opción a anillo más, otro año más.

Porque no olvidemos, que siempre iremos buscando a Lupita y la vida seguirá igual, es decir, disfrutando del baloncesto casi en la frontera, en San Antonio.

Avance de temporada 2013-2014: San Antonio Spurs

Recuerda que puedes hacerte con esta previa (y todas las de la temporada, juntas, en PDF) en La Primera (y quizás última) Mega Guía de La Crónica Desde El Sofá para la temporada 13/14. Es totalmente gratuita, tan sólo os pedimos que hagáis una mención por Twitter o compartirla por Facebook mediante este botón:

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Tras sufrir un par de derrotas dolorosas y tempraneras en Playoffs, San Antonio agarró con mano y media un O’Brien, que hubiera sido el cierre perfecto a la dictadura de Duncan y Popovich, que ya va para 14 años desde aquel título en 1999.

No pudo ser, pero los Spurs tienen la maquinaria preparada para un nuevo asalto. La defensa volvió a ser de las mejores de la Liga (llevaban 4 años fuera del Top 5, dos del top 10), y el ataque, como desde que tomaron el testigo de los Suns como estandarte del ataque basado en el bloqueo directo, conducción y distribución a los tiradores, sigue siendo imparable. Mismo quinteto, rotación prácticamente intacta, y el genio de siempre a los mandos. Será duro, y necesitará que su gran trío siga haciendo historia, pero es una plantilla completa y profunda, con los roles bien marcados, y que vuelve a partir como uno de los candidatos más claros del Oeste.

  • Radiografía de los Spurs

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    En la radiografía intentamos recoger una amplia información estadística de cómo funcionó cada equipo el año pasado, en ataque y en defensa, comparando en que percentil (porcentaje de equipos mejor/peor que ellos) se encuentran respecto al resto de la Liga.
  • Un modelo

Decir que los Spurs, como organización, desde el presidente hasta el último jugador del banquillo son el equipo más inteligente de la Liga es algo que sigue siendo verdad, pese a que haya sido repetido tantísimas veces en tantos foros.

Cada vez que la comunidad analítica (o los frikazos de las estadísticas, como son conocidos también dependiendo a quién le preguntes) llega al consenso sobre cómo un equipo debería enfocar una situación o tomar una decisión en base a los datos, descubre que coincide al milímetro con lo que San Antonio ya estaba haciendo.

Van siempre un paso por delante, porque no tienen miedo de aprender y corregir, de copiar a quien tiene éxito, de poner todo en duda. Los Spurs son el triunfo del escepticismo, aunque Popovich diga que «sólo tuvo suerte de draftear a Tim Duncan«. Algo que además es falso, porque no sólo la suerte intervino en esa situación, ejem, tanking, ejem.

Los Spurs son también el éxito de la consistencia, de no hacer casi nada mal. Si repasáis el gráfico de puntos por tiro según la localización, o por tipo de jugada en ataque de San Antonio, veréis que en ninguno bajan de la media: de ahí, siempre para arriba. Pasando hasta llegar al de localización de tiro del rival, podréis observar también algo maravilloso, tienen, como Indiana, la distribución en contra casi perfecta: muy pocas faltas, tiros cerca del aro, o triples, obligando al rival a que acierte desde la parte menos útil de la pintura, y fuera de ella. Los rivales tienen un elevado porcentaje de acierto en tiros de 2 lejanos contra ellos, concretamente el 3º de la Liga. Pero, ¿qué más les da a los Spurs que sus rivales gasten una enorme cantidad de intentos en un tiro que sólo entra un 41.3% de las veces, y es más difícil de rebotear en ataque?

Obviamente, una defensa así necesita de mucho trabajo y el personal adecuado, no se puede obligar simplemente con la mente y el deseo a que el rival elija las peores opciones, pero ese es el concepto sobre el que se construye la tercera mejor defensa de la Liga la pasada campaña. Y en ataque, podrían ir más a la línea y coger más rebotes en el tablero ofensivo, pero nunca es posible tenerlo todo, y ahora mismo tienen un personal magnífico tirando, por lo que pueden ser eficientes sin la necesidad de ser agresivos.

Y en cuanto al rebote en ataque, esa es una de las discusiones todavía abiertas. Yo estoy en el grupo de los defensores de este arte y todas las ventajas que tiene, pero ver como los Spurs apuestan tan claramente en su contra, da que pensar (recortaron por ejemplo el número de veces que Kawhi Leonard atacaba el tablero, y no le volvieron a desatar hasta que se enfrentaron a Miami, equipo horrible recogiendo los fallos rivales).

Puede significar caer en el principio de autoridad, pero… si lo Spurs lo están haciendo así, será por algo.

  • Dos hombres y medio

El Big 3 de los Spurs es más bien 2 hombres y medio a estas alturas, pero sigue teniendo un insuperable caché.

Tony Parker a sus 30 años tuvo la que es posiblemente la mejor temporada en ataque que le hemos visto (2009, con menos ayuda, quizá sea más meritoria) y no hay base que acabara el año más en forma a ese lado de la pista que él. Es una amenaza para el rival en cualquier punto y situación dentro del arco del triple, y muchos opinan que estamos ante el que es ahora mismo el mejor base del mundo (aunque nos arrodillemos ante él, aquí nos resistimos a quitarle el cinturón aún a Chris Paul).

El EuroBasket con Francia y el tiro imposible que sirvió para poner la puntilla a Miami en el primer partido ayudan aún más a la valoración, que si no es la acertada, tampoco puede estar muy lejos. Lo que es sorprendente es que parece que muchos han conocido a Parker desde este verano, cuando ya son 8 años a este nivel. En algún momento, le dijo a Pop que él no quería convertirse en el nuevo Avery Johnson, un simple director de orquesta, y dejaron de intentar que fuera lo que no es, dándole un mayor peso anotador. 2005, tras ganar su segundo anillo, fue su año revelación, el del final de la transformación: recortaron sus infructuosos intentos desde el triple, llegó por primera vez al All-Star, y no volvió a mirar atrás ni a bajar el pistón, salvo por problemas puntuales de lesiones que le convirtieron en menos importante en alguna otra temporada aquí y allá.

Anotó un increíble 56% de los tiros de media distancia desde la bombilla, y a lo largo del año parecía que cada vez lograba poner un pie en el lado derecho de la pintura, eran dos puntos, más posible tiro adicional. Es el octavo base con más tiros dentro del área restringida, y el tercero con más canastas, ya que con su 64.5% de acierto, es el único que supera el 60% de aquellos con más de 300 intentos. Y aunque su porcentaje de utilización, y sus números en puntos por minuto/partido son los mayores que ha tenido en las últimas cuatro temporadas, su tasa de asistencias es la más grande de su carrera. De hecho, los 20.3 puntos por partido con un 58.8% de tiro verdadero, acompañado de un 40% de asistencias a compañeros, es algo que sólo han superado 4 jugadores en la historia de la NBA. Podría esforzarse un poco más en defensa, pero con la extraordinaria brillantez que demostró en ataque el pasado año, se le perdona, faltaría más.

El otro líder, Tim Duncan tuvo una temporada casi inédita en cuanto a producción para alguien que cumplió 37 años durante los Playoffs (Karl Malone es el único que le supera en números), y volvió a un nivel que parecía haber dejado… casi un lustro atrás, como si fuera un chaval. Ya no salta, pero da igual, porque rebotea, pone los tapones y postea con dos pies en el suelo. Tan tranquilo.

No metía tantos puntos por minuto desde 2007, ha cogido más rebotes que en las cuatro últimas temporadas y nunca, repetimos, nunca, puso tantos pinchos de merluza como este año, mientras sigue sin hacer (o sin que le piten) faltas. El RAPM  (+/- normalizado y ajustado) le considera el jugador con más impacto en defensa de toda la NBA, y cuarto mejor en conjunto tras LeBron, Paul y Durant. No había jugado tan bien en general según esta herramienta desde 2008, y en defensa desde 2005. Esperemos que el pacto con el Diablo no le pase luego factura.

Del que no podemos decir lo mismo es de Manu Ginóbili, al que se le notó la edad a lo largo de un año cargado de altibajos, pero que nos sorprendió a ratos con sus trucos de magia habituales (como el Game 5 de las Finales). Habrá que disfrutarle como enanos en todos aquellos momentos de lucidez que tenga, porque muchísimo me temo que estos dos años serán los últimos. Y este tiempo extra que tenemos de él, se lo debemos también seguramente a la victoria de Miami en las Finales.

Según se ha ido haciendo menos joven, Manu ha cambiado su papel por el de distribuidor. Dio 7.1 asistencias por 36 minutos, el máximo de su carrera, y los números por posesión/jugada le colocan como el segundo mayor pasador de la Liga tras LeBron entre todos aquellos que no están considerados bases, algo en lo que él, la verdad, prácticamente se ha convertido. El resto de números individuales dieron un considerable paso hacia atrás, pero pese a todo, el RAPM le consideró el 10º mejor jugador en ataque de la Liga, justo por encima de su compañero Tony Parker (aunque curiosamente, con los mismos grupos de compañeros, el francés es brutalmente superior), lo que suena a uno de esos desajustes que a veces aparecen entre números. O no, que con Ginóbili, quién sabe…

Como los Spurs han formado una de las plantillas más completas que les hemos visto en los últimos 10 años, Duncan y Manu podrán seguir regulando los minutos y los viajes, para estar preparados al final de año. Pero es evidente que sin ellos a un buen nivel, pueden sobrevivir una Temporada Regular, pero no unos Playoffs.

  • El futuro es Leonard

Si uno mira a los números tradicionales de Kawhi Leonard por minuto, no hay mucha diferencia entre su primer y segundo año en la Liga. Pero sigue mejorando poco a poco, y aunque la excelente forma de Parker o Duncan no le ha permitido que tenga más oportunidades, Popovich ya le está preparando para la sucesión, dándole tareas cada vez un poco más complicadas.

Magnífico cortador, espectacular contragolpista y buen tirador desde las esquinas (un 43% a los lados de la cancha, en contraste con un triste 24.5% en los frontales), a Leonard le dejaron salirse un poco de su papel de finalizador, y se le permitió probar cosas nuevas. Por ejemplo, cuando el equipo rival ponía un defensor grande en Parker y trataba de esconder a alguien más pequeño en él, lo llevaba al poste bajo (muchas veces dando marcha atrás directamente desde su sitio típico en la esquina), y sacaba un precioso y efectivo gancho por encima de su hombre. Y también le involucraron en bloqueos directos como conductor del balón, con esperanzadores resultados.

Y su defensa sigue mejorando y es uno de los más temidos en su posición en la Liga. El RAPM corrobora su valor, considerándole el 11º mejor defensa entre escoltas y aleros de la Liga, y también es bastante superior a la media en la evaluación jugada a jugada.

Ahora mismo los Spurs sólo necesitan un secundario de lujo, que perfeccione y domine el arte del trabajo sucio y las canastas fáciles, pero todo añadido es bueno para un equipo que aspira a todo, y que puede necesitarle más adelante. Su evolución determinará si es un All-Star a medio plazo, o la versión 2.0 de Bruce Bowen. Que ya es algo muy bueno que tener.

  • El otro 3D

Y con Danny Green los Spurs han tenido un éxito similar. Con un potencial más limitado (26 años por los 22 de Kawhi), el ex-jugador de la Universidad de North Carolina ha metido el 42.9% de los triples desde que llegó a San Antonio y el 43.2% en Playoffs (y ya van dos años completos), y es otro jugador 3D (triples y defensa) más, perfecto para un equipo que ya tiene generadores de lujo.

A diferencia de Leonard, él mete un 43.2% de los triples fuera de las esquinas y es una amenaza desde cualquier punto fuera del arco, como demostró en las Finales frente a Miami, acertando 26 de 49, más de un 50%, y batiendo el récord en un partido de la eliminatoria por el título con 7 canastas.

Si no está tirando un triple o esperando para ello, no se puede esperar mucho más de él que el pase extra a otro tirador aún más solitario, o la penetración en línea recta ante una defensa apurada. Que es nada más y nada menos lo que todo equipo de la Liga querría de su cuarta o quinta opción a media pista. Y con un buen tamaño para jugar de escolta, no tiene la misma talla como defensor que Kawhi pero yo diría que anda por encima por la media (y si sólo contarán las Finales, difícil no darle el título imaginario de «Mejor parador de contraataques» de la Liga).

Otro secundario perfecto para el equipo, que al mismo tiempo le da la situación perfecta para él, jugador que lo tuvo muy complicado para manterse en la NBA

  • La torre melliza

A Splitter le pagaron bien este verano, firmando una renovación por 36 millones en 4 años, que indica que en San Antonio cuenta con él como pieza importante a medio plazo. Los Spurs le han formado despacito, y tras cocinarle tres años a fuego lento, en este por fin se ganó un puesto de titular.

El RAPM indica que fue mejor con los mismos grupos de gente a su lado que el resto de hombres altos de la plantilla (Bonner, Blair, Diaw), y apunta a que su contribución marca la diferencia sobre todo en defensa, algo en lo que los números se ponen de acuerdo con los ojos.

Por fin recortó el número de faltas, lo que le permite por un lado ser más efectivo, y por otro que Popovich no le haga volver al banquillo cada poco, y la sociedad que formó con Duncan fue aplastante en defensa: con los dos en pista los Spurs reciben 4 puntos por 100 posesiones menos que Indiana, mejor equipo en defensa de la Liga en conjunto (y la marca baja 3 puntos más si lo convertimos en trío y añadimos a Kawhi Leonard, lo que sería la mejor entre los 250 grupos de tres con más minutos de la Liga si hubieran jugado juntos unos 50 minutos más).

Es precisamente con dos torres en cancha, Duncan y Splitter, como los Spurs puedan forzar esa selección de tiro de la que hablábamos antes, en la que el rival no puede acercarse al aro. Lo que ganan los Spurs juntando técnicamente dos pívots, lo pierden cuando a él le toca hacer el papel de ala-pívot móvil y rápido, que no pega del todo con sus habilidades (en la comparación con Indiana, el trabajo de David West), y eso es lo que provoca parte del acierto rival en la media distancia, pero en todo caso, es algo con lo que los Spurs están encantados de vivir en general.

Y lo importante al mismo tiempo, es que con la pareja SplitterDuncan se anota a buen ritmo. Con Boris Diaw, excelente pasador y triplista ocasional, los Spurs son un equipo más dinámico y efectivo en ataque (3.6 puntos por 100 mejores con DuncanDiaw que con Tim y Tiago), pero no compensa la diferencia en defensa si con el brasileño los Spurs se mantienen competentes. Pese a no anotar jamás fuera de la pintura, lo que no ayuda al espaciado de San Antonio, es uno de los mejores finalizadores tras bloqueo directo en la Liga, y ya van dos años en los que los números le sitúan en la élite (quizá en otro equipo en el que no tuviera la oportunidad de bloquear para Ginóbili o Parker, la cosa sería diferente, pero está aquí, y lo hace muy bien). Su compenetración con Duncan ha ido mejorando, y también se alimenta cortando bien y recibiendo los pases de The Big Fundamental, y el sistema de San Antonio, al igual que le da inmejorables compañeros con los que cooperar, le roba de una posible fuente de puntos fáciles, ya que es un buen reboteador ofensivo, al que no le dejan trabajar mucho en la tarea.

Es comprensible la cierta decepción con su papel teniendo en cuenta cómo acabó el año, en la serie contra Miami, jugando en cada partido menos tiempo que en el anterior hasta acabar de suplente y sólo 4 minutos en pista en el partido decisivo, pero los Heat son el peor equipo posible al que enfrentarse con dos pívots, y él no es tan bueno como para marcar diferencias. Pero es un titular sólido, que defiende increíblemente bien dentro de las reglas de los Spurs, y al que seguirán necesitando en el Oeste. Aunque tengan que preparar un plan B que no le incluya, por si llegan, y vuelve a tocar Miami.

  •  Más profundos que ¿nunca?

Decíamos antes que los Spurs tenían una de las plantillas más completas, porque además de un quinteto de garantías, con piezas sólidas en todas las posiciones, algo que no siempre han podido disfrutar (recordemos que DeJuan Blair, Roger Mason, Matt Boner, Francisco Elson o Rasho Nesterovic han sido titulares durante largas temporadas en años pasados), el banquillo también es profundo. Repiten 12 jugadores de la plantilla de Playoffs y desde el banquillo saldrán el propio Ginóbili, un lujazo si está bien como sexto hombre, Boris Diaw, Matt Boner (no es lo mismo tener a la Red Mamba como octavo o noveno hombre que como titular), Cory Joseph o el recién llegado Marco Belinelli.

Y la tercera oleada, en la que están De Colo, Mills, el artista antes conocido como Jeff Pendergraph (y ahora como Jeff Ayres) o Aron Baynes esconde como siempre a jugadores sólidos que intentan conservar un tiempo en la franquicia, para que si las lesiones les dan minutos, puedan salir y cumplir en un ambiente familiar (los Spurs sólo cambian cuando es necesario e imprescindible, y deben ser uno de los equipos que mejor aguantan a sus hombres del final de rotación de un año para otro, esta temporada, tres de cuatro). Además han traído una serie de veteranos como Sam Young o Corey Maggette (e incluso invitaron al lesionado Mike Bibby) para tratar de rellenar el último puesto en una plantilla con 14 jugadores con contrato garantizado, en lo que es parte de otro clásico Spur: el reciclaje.

Ayres, Young o Maggette no participarán mucho (Jeff viene a cubrir el papel de Blair, y los otros dos, el de McGrady), así que la única incorporación con pinta de ser importante, es la de Belinelli. Primer jugador transalpino en pasar por esa delegación de la ONU que tienen en San Antonio, tiene nivel más que suficiente para salir desde el banquillo, es una pequeña garantía por si Green tiene un bajón de rendimiento e incluso puede encargarse del balón y ofrecer un Plan B si Ginobili y Parker se perdieran una temporada, y Popovich no confiara en dar la manija a cualquiera del resto del grupo (Joseph, De Colo o Mills). Marco es un tirador que funciona a rachas, que parece mejor de lo que es, y por eso no se ha ganado un puesto de titular, pero también es de esos que se hacen mejores en lugares como San Antonio con un poco de estabilidad. Su mejor temporada fue la de 2011 junto a Chris Paul, y aunque no se le presuponen muchos minutos con Parker, si no hay lesiones de por medio, sí que será interesante verle junto a un Manu, que como ya dijimos, es cada vez más base. A diferencia de Gary Neal, es de esos que se deja hacer mejor por sus compañeros, y pocos hay más apropiados que los de los Spurs.