Llegamos a la semana previa del All-Star y las grandes marcas ya ha sacado a la luz los modelos que llevaran los jugadores en el fin de semana de las estrellas, así que vamos allá.
Nike
Como siempre la marca del Swoosh fue de las primeras en presentar su alineación de zapatillas de cara al All-Star en New Orleans y para ello las elegidas este año, como siempre son los modelos estrella de Lebron James, Kevin Durant y Kobe Bryant (aunque este último se lo perderá por lesión). Para estas zapatillas Nike ha buscado el toque molón que tiene la ciudad sureña y las 3 zapatillas tienen partes que brillan en la oscuridad. Las Lebron 11 se llaman Gator King y están inspiradas en los cocodrilos, las Kobe 9 tienen como nombre Maestro para homenajear a los maestros del jazz de NOLA y el toque místico lo darán las KDVI Illusion.
Personalmente de las 3 me quedaría con las KDVI, toque ultrajugón esos trazos y luego ya lo de que brillen en la oscuridad es otro gran plus.
Jordan
Los 4 grandes modelos de Jordan también se visten para la gran ocasión que es el All-Star y muestra nuevos y molones colores. Por una parte tenemos las Melo M10 que rinde tributo a las raíces musicales de la ciudad. Las Super Fly 2 llegan con colores vivos para coger la energía que destila New Orleans, así como las XX8 SE que además vienen con un toque parecido al mítico elephant print para simbolizar los colores de las calles. Mis favoritos, en cambio son las CP3 VII, moradas y jugonas a más no poder, con un toque rojo en la suela que le da otro nuevo plus de jugonismo.
Como veis Jordan se ha basado en la ciudad, sus calles y su vida para sacar estos nuevos colores en el All-Star.
adidas
La marca alemana también se ha subido al carro de crear nuevos colores para la cita de mitad de temporada y como viene siendo habitual también tiene sus modelos inspirados en el AS. Las CrazyQuick 2 vienen con el toque Mardy Grass con esa pintura así como salteada en toda la zapatilla, así como las D Howard 4 que también rinden homenaje a la misma festividad con ese toque morado. Adidas ha ido más allá y sacará dos de los modelos retro, las Crazy 1 y Crazy 8 con colores ultra llamativos para este All-Star, unas naranjas y otras moradas.
Sin duda alguna aquí me quedo claramente con las Crazy 8 naranjas, que me parecen una auténtica barbaridad.
Hoy en El Podcast Desde El Sofá tenemos el honor de recibir a Javier Cansado (Faemino & Cansado, Ilustres Ignorantes…) para hablar un poco de NBA y pasar un buen rato…
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Además, si te mola como a nosotros Faeminio y Cansado, aquí os dejamo el calendario de actuaciones de las próximas semanas/meses:
Todos los martes en el teatro Cofidis de Madrid
Febrero:
7 y 8: Valladolid
9: Ávila
10: Madrid (Sala Galileo)
14: Cartagena
22: Cáceres
Marzo:
6: Madrid (Galileo)
22: Cuenca
Abril:
4: Fuenlabrada
11 y 12: A Coruña
25: Albacete
En el episodio de esta semana de El Podcast Desde El Sofá encontrarás qué hizo Richard Sherman, hablamos de los quintetos del All-Star, de Durant, de guapos/feos y tenemos consultorio sentimental…
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Hoy tenemos un Podcast Desde El Sofá un poco más corto de lo habitual, donde hablamos de NFL, camisetas All-Star, (demasiado) Lakers/Celtics y de Pressing Catch…
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Este año para hacer los picks lo he tenido creo que más complicado que nunca, sobre todo por el Este, donde en esta temporada es complicado hasta elegir los All-Star.
Por un lado me he ido a los fijos, es decir cuLebron James y Paul George y a partir de aquí viene el show. La verdad es que la temporada en la conferencia de la costa atlántica está siendo un poco desastre, entre lesiones de estas que nos matan a todos (Rose & Lopez) y grandes decepciones de jugadores de los cuales esperábamos mucho más (cómo me estás jodiendo la Fantasy amigo Deron…), nos quedan 3 huecos para no saber muy bien a quien dárselos.
El nombre de Irving siempre viene a la mente, pero claro los Cavs este año dan hasta pereza de verlos jugar, y eso que está él, pero uffffff se hacen difíciles de digerir. Por otro lado está Wade, el cual este año está en modo ‘mirameynometoques’ (lo cual también me está jodiendo la Fantasy…), es decir, descansando casi más que el que anota las canastas metidas por Ricky. Y finalmente tenemos a Wall, el cual ya acabo la pasada temporada regular a un nivel tremendo y que parece que poco a poco se va cogiendo a ese nivel, además es de esos bases jugones que nos molan. Así que, teniendo en cuenta que Wade llega fresco y Wall está molón y doliéndome infinitamente, Irving fuera. Aquí tengo que añadir que por algunos segundos pensé en Jeff Teague, el cual casi sin hacer ruido está aportando mucho más de lo que parece a los Hawks.
Luego para el puesto final, entre Hibbert y Melo, he tirado por la parte del grandullón, más que nada para tener un quinteto al uso con un jugador grande y no jugar a un ultra mega small ball, además, creo que se lo merece más que el 7 de los Knicks, todo sea dicho.
Por el oeste tenemos varios puestos bastante fijos, como es el de Durant que merece poca discusión, a partir de aquí todo un abanico de posibilidades y de gente que podría estar sin lugar a dudas en ese quinteto inicial del Oeste.
He querido quitarme el sombrero hacia los Blazers por la sorpresa, por la temporada que están dando y que leches, porque tienen 2 jugadores a nivelazo All-Star como son Aldridge y Lillard, el cual he metido por delante de Curry, sí, lo he hecho….pero que conste que esta fue la última GRAN duda, pero ese toque clutch y parecerse de forma brutal a Irving en esa veteranía que no tiene, ha hecho que sea mi elegido. Luego y siempre con Curry presente, se me planteó la duda de Chris Paul, el cual ahora mismo está out, pero no deja de ser EL BASE, con lo cual, lo quiero para este partido y para ver si hace cosas molonas como el año pasado en Houston.
Para el puesto que me falta, en lugar de coger a Robin Hood, me he ido a por otro MEGA CLÁSICO como es Duncan, el cual en los últimos (o no) coletazos de su carrera parece que está viviendo unas 82734782478 juventud demostrando que probablemente sea el mejor PF de la historia (ale ahí!) y que se merece estar en este partido de las estrellas, aunque le toque mucho la moral a Pops.
Los 10 elegidos!
Mario Maruenda
Para mí el All-Star es una mezcla de reconocimiento y diversión. No se trata de elegir a los 10 jugadores más divertidos, ni a los mejores, ni a aquellos en los equipos de más éxito, sino algo entre medias, con un criterio un tanto difuso, lo que me apetezca en el momento.
Para este año, el infame Comité de 3 tenía claros cuatro jugadores que cumplían todos los requisitos: ser los mejores indudablemente en su posición, estar en equipos en los mejores puestos de la Liga, y ser terriblemente entretenidos para disfrutar de ellos en la cancha. Chris Paul (veremos que ocurre con su lesión), Kevin Durant, Paul George y LeBron James, estáis dentro.
Los dos siguientes nombres que más me atraen: Kevin Love y Steph Curry. La marcha regular de los Wolves y la durísima competencia en el backcourt del Oeste, que se llenaría ya con CP3 y StephDios, hacen que me lo piense… pero si estos dos me llaman la atención, no voy a perder mucho tiempo. You’re fucking in.
Ahora para cerrar el Oeste tengo un puesto de hombre alto, y varios candidatos. El jugador más reconocible del equipo sorpresa del Oeste, Aldridge. El jugador que en su segundo año se ha convertido en luz, fuego y destrucción, Anthony Davis. El mejor hombre alto anotador exterior de la Liga, y leyenda del baloncesto, Dirk Nowitzki. El mate a punto de suceder, el Mr. 20-10 del Siglo XXI, Blake Griffin. El vilipendiado, pero siempre productivo y divertido, Dwight Howard. El comodín de los Spurs, Duncan en este caso, que siempre me los dejo fuera. Y el todavía desconcertante, pero entrañable DeMarcus Cousins, que ya asoma en el máximo nivel con todas las consecuencias. Siete candidatos, un puesto, he pensado en sortearlo, pero al final me lavo las manos y caigo en la que supongo elección de consenso: LaMarcus Aldridge.
Vayamos ahora a por los exteriores del Este. Allí destacan para mí tres nombres: Irving, Wade y Wall, ya que se me quedan cortos por unos motivos u otros, pero reciben mención DeRozan, Lowry, Kemba, Carter-Williams, Teague, Afflalo o Raymond Felton. El problema de Wade es el mismo que su ventaja: descansado y al 100%, es el mejor. Irving ha empezado algo decepcionante para lo que se espera de él, y aunque no me gusta castigar a un jugador por lo que hace el equipo, el mojón de Cleveland es demasiado grande como para apartar la mirada. Aún así, cuando se pone, lo hace facilísimo. Y Wall, me parece un poco menos jugador que sus dos compañeros, pero seguramente es el que más está dando de sí. Seguimos de lavada de manos, y vamos con Wade, Wall.
Y queda un último puesto, el que cierra el frontcourt del Este, que está para repartir entre Carmelo y Hibbert, lo que obliga a elegir entre el tocino y la verticalidad. Vamos a terminar la «pilatada» eligiendo a Hibbert, para tener un hombre alto clásico en el equipo, que siempre hace más gracia que esto parezca un equipo de baloncesto de toda la vida. Además, si Miami tiene dos jugadores, Indiana no va a ser menos, y como estoy haciendo esto después que David, y ya sé lo que ha elegido, nos quedan equipos gemelitos en el Este.
Pues ya están. Ahí tenéis mis diez. Gracias de hantebraso.
Muchos conocéis el refrán: «A caballo regalado, no le mires el diente». Hoy vamos a hacer un poco de odontólogos, y le vamos a sacar punta a los muñecos bobbleheads que las franquicias NBA regalan a sus espectadores en noches señaladas, y que me fascinan porque suelen parecerse a los jugadores que representan en poquito o nada.
Te vamos a mostrar unos cuantos ejemplos de esta misma temporada… y a ver a cuántos jugadores reconoces.
Número 1: Pese a su parecido con Jerry Seinfeld, os prometemos que es de un jugador NBA.
Número 2: El que hiciera la de este jugador, se ha fijado en sus ojos lo mismo que vosotros un sábado noche en los de una mujer con gran escote.
Número 3: Los ojos del siguiente muñeco hubieran quedado bien en el de McGrady. ¿En este jugador? Ni idea de por qué son así.
Número 4: Esta está bastante conseguida, y como parece facilita, os la ponemos aquí para que no os desaniméis.
Número 5: En esta se intuye el intento de representar el rasgo facial más reconocible de este jugador… pero han fallado miserablemente.
Número 6: Perdonadnos la calidad de esta imagen (no se entregará el muñeco hasta el 22 de enero), pero es que pinta tan jodidamente mal que teníamos que incluirlo. Si adivinas este, es para invitarte a caña. Bueno, al final le dejamos la cinta, que es una pistilla, y no invitamos a nada. Otra pista: no es Gollum.
Número 7: Técnicamente no es una bobblehead, pero es otro muñeco (muy) mal hecho. El caso es que se me parece mucho a alguien (¿Eddie Winslow de Cosas de Casa?), pero no doy con la tecla.
Número 8: Salvo por el hecho de que es un jugador muy joven, y el muñeco pinta a que podría ser el hermano mayor de Jalen Rose, este tampoco está tan mal.
Número 9: Esta más o menos también está conseguida. Y la repartieron hace poco, el día 2 de enero. 33 puntos marcó para celebrarlo.
Número 10: La propina.
Y ahora, sin más dilación, vamos con las soluciones.
Knicks-Rockets, partido empatado, quedan 43 segundos y los Knicks tienen el balón tras un tiempo muerto.
La jugada no funciona, y acaba con un tiro forzado de Beno Udrih desde la esquina sobre la bocina de los 24 segundos, que les da muy pocas posibilidades de ponerse por delante… hasta que Chandler coge el rebote. De repente, los Knicks se encuentran con el balón para ellos y una última posesión en la que poder ganar, o como mínimo, forzar la prórroga.
Aquí en este link (gracias NBA, por no permitir añadir los vídeos) podéis ver la jugada y lo que sucede entonces.
JR Smith se tira un triple frontal casi instantáneo, que falla, y los Knicks hacen una falta en el rebote que le da dos tiros a Brooks, que serían los puntos finales del partido que ganaron los Rockets.
Pese a toda la ira desatada contra JR… ¿hizo mal tirando ese triple? La página web Inpredictable.com, acaba de añadir unos chulísimos gráficos analizando cómo evoluciona la probabilidad de victoria de un equipo según los eventos que se van sucediendo. Aquí está el del partido de anoche.
Cuando Chandler coge el rebote en ataque, esta herramienta estima que los Knicks, bueno, en realidad, cualquier equipo jugando fuera de casa, con ese margen de puntos (empate) y el tiempo que queda de posesión y reloj, ya que la herramienta es genérica, tenían un 60.3% de probabilidades de alcanzar la victoria.
Tras fallar JR Smith el tiro cuatro segundos después, esa probabilidad baja al 47%, y cuando los Rockets aseguran el rebote, sólo tienen un 39.2%. Por tanto, la secuencia «perder la posesión del balón en 5 segundos sin anotar», le costó a los Knicks 21.1% puntos percentuales de probabilidad de victoria.
Pero, ¿qué hubiera sucedido si lo mete? Cuando el equipo visitante se pone 3 arriba a falta de 19 segundos, gana el 87.2% de las veces. Si JR lo hubiera metido, New York habría incrementando en 26.9% puntos porcentuales su probabilidad de victoria, un cambio de un 48%. Vamos, que el tiro de JR Smith, valió medio partido, literalmente.
Utilizando estas probabilidades, podemos calcular si merecía la pena el riesgo. La creencia popular seguramente aboga por guardarse ese último tiro, pero es que coger tres puntos de ventaja, prácticamente decide el partido a tu favor, y los números respaldan tomar el tiro si hay una buena opción de meterlo.
Si nos ponemos en el caso en el que el rebote no está aún decidido, con los Knicks todavía luchando por él (algo no descabellado: Chandler acababa de coger un rebote, y más tarde, en la penúltima posesión del partido, Bargnani (!), también lo hizo), el riesgo de tirar de 3 merece la pena si JR se ve con un 33.1% de probabilidades de meterlo. Y yo diría que es un porcentaje muy atractivo para un tiro tan abierto como este
Si damos por perdido el rebote, y entendemos que al fallarlo, los Knicks pierden la posesión y su oportunidad, JR hubiera necesitado meter ese triple más de un 44% de las veces. De nuevo, me parece una probabilidad muy razonable, como para concluir que el tiro de JR Smith no fue «estúpido», como el USA Today ha titulado hoy, por ejemplo.
Smith evidentemente no echó números en su cabeza (de hecho, creía que estaban perdiendo de dos, lo que justificaría completamente la acción por un lado, y su despido fulminante por otro), pero aún así, es buen tiro.
Como siempre importa el contexto, y se puede analizar muchas cosas más, por lo que los números exactos son más anecdóticos que otra cosa, pero en lineas generales, el caso de este tiro y la abrumadora respuesta del público demuestra que quizá no estemos preparados para entender cómo evolucionan las probabilidades en un partido de baloncesto.
Nuestra mente es aversa al riesgo, no cuantifica bien lo decisivo de las situaciones, y me da la impresión, de que en general, se sobrevalora mucho tener el control del balón (parte de la mentalidad de hacer falta cuando se va 3 arriba). No obstante, estamos preparados para ello. Recordamos más las remontadas y los partidos perdidos por «malas decisiones», y nos olvidamos rápido de aquellos en los que el equipo mantiene la diferencia, que son mucho más.
Tener o perder la última posesión no es tan seguro como creemos (es un 60-40 de ganar, hemos preguntado en Twitter y en general la gente sí que se sitúa intuitivamente en este rango), sin embargo, tomar una delantera de 3 puntos con poco tiempo por delante, es casi decisivo. Smith, sin saberlo, apostó por lo segundo, y le salió mal. Pero debería volver a hacerlo.