Avance de temporada: Charlotte Bobcats

Tras la peor temporada en la historia de la NBA, lo último que se puede perder es la esperanza. En la última década hemos tenido un equipo con un ataque aún peor que el de Charlotte este año, los Nuggets de 2003, y alcanzaron los Playoffs en el Oeste el año siguiente (incorporando a Carmelo en el Draft, Andre MillerVoshon Lenard y Earl Boykins vía agencia libre y Camby tras lesión). No tiene pinta de que vaya a haber una revolución así en los Bobcats, pero los equipos NBA en esta era en 2 ó 3 años, suelen cambiar la plantilla completa, raro es el equipo que conserva 3 jugadores o más. Para muestra, los propios Bobcats, que del equipo que fue la mejor defensa de la Liga hace dos años (sí, increíble, pero cierto) solo quedan 3 jugadores: Tyrus Thomas, DeSagana Diop y Gerald Henderson. Retrocediendo un año más atrás, Diop es el único que cumple el trienio.

Los Bobcats en un par de años, tendrán un equipo completamente diferente al que hizo el ridículo la temporada pasada. Y a peor no puede ir. Si Cho está acertado en la reconstrucción, el annus horribilis, quedará pronto en el olvido.

Altas: Ben Gordon (Chicago Bulls), Michael Kidd-Gilchrist (Draft), Ramon Sessions (Los Angeles Lakers), Brendan Haywood (Dallas Mavericks), Jeffery Taylor (Draft)

Bajas:  Derrick Brown (45.4% de los minutos), D.J. Augustin (44.3%), D.J. White (34.6%), Corey Maggette (27.7%), Cory Higgins (13.0%!!!), Eduardo Nájera (8.5%)

Empecemos con el análisis:

Charlotte Bobcats en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.O.
30º 30º 30º 16º 16º 27º
  • ¿Qué hay que hacer para ganar… 19 partidos?

La esperanza de victorias de un hipotético equipo con la 2ª peor defensa (Sacramento) y el 2º peor ataque (Toronto) de la temporada pasada sería de 15 partidos, y hubiera sido penúltimo, ganando 5 partidos menos Washington… pero doblando el número de victorias de los Bobcats. Y equivaldría a 19 victorias en una temporada de 82 partidos.

El año pasado Charlotte fue el peor equipo en los dos lados del campo, pero mientras que en defensa no estuvieron muy lejos del resto (solo fueron 0.6 puntos por 100 posesiones peor que los Kings, 0.8 que los Nets, 1.3 que los Warriors…) en ataque es donde se enfrentan a una distancia transoceánica: necesitarían mejorar en 5.6 puntos por 100 posesiones para coger a Toronto. Eso equivale a la diferencia que hubo entre San Antonio, 1º, y los Golden State Warriors, 14º.

Pero al mismo tiempo, los Bobcats van a sustituir a jugadores altamente improductivos, en algunos casos incluso, como el de Cory Higgins, sin el nivel mínimo para pisar una pista NBA más que para limpiarla, por titulares en esencia, jugadores en el Top 30 en su posición. Cambiar al hijo del jefe por un buen jugador, tiene un efecto similar a pasar de un buen jugador a una superestrella.

Con un equipo que ha limpiado a los jugadores que no tenían el nivel mínimo exigible, ahora los Bobcats vuelven a ser respetables y por fin podremos evaluar apropiadamente a jugadores como Walker, Biyombo, o incluso Mullens, que aún merecen el beneficio de la duda tras pasar tantos minutos en un ambiente tan disfuncional.

  • Gordon vs. Maggette

Uno de los problemas de los Bobcats es que no tenían ningún jugador capaz de cargar con el peso anotador del equipo. Gordon, como ha demostrado en Detroit, no es la solución perfecta, de hecho, su producción es ligerísimamente inferior que el jugador por el que precisamente lo traspasaron: Maggette. Los números a lo largo de sus carreras son muy similares, Corey  ha sido utilizado en ataque un 25.7% de las posesiones, y ha anotado 20.4 puntos por 36 minutos con un TS% del 57.8%. Ben Gordon, con el 26% de las posesiones ha anotado 19.9 puntos por 36, al 55.1% de TS%.

De todos modos, que no se corten aún las venas en Charlotte, porque hay motivos para creer que lo de Gordon podría salir mucho mejor. Por lo pronto, Gordon llega a Charlotte siendo 3 años más joven que Maggette, que el año pasado tuvo un año peor de lo que era normal para él. Y por otro, sus estilos no podrían ser más diferentes. Bad Porn Maggette consigue anotar penetrando y sacando tiros libres en cantidades industriales, pero rara es la vez que es capaz de aprovechar la concentración que crea en la pintura para asistir a sus compañeros. La única manera en la que un anotador como Maggette ayuda al equipo más allá de sus propios números, es haciendo que las defensas se cierren (un poco) por (un poco de) miedo a él, algo que los Bobcats del año pasado, único equipo que tiró de tres por debajo del 30%, ni siquiera podía aprovechar. Suponiendo que pasara la pelota, cosa que no hace. Vamos, Maggette es un «déjale que se haga sus puntillos», de manual.

Gordon por otra parte, tiene el efecto contrario, tienes que respetar su tiro de 3, por encima del 40% durante su carrera, lo que abre defensas en lugar de cerrarlas. Y mientras que a Maggette le puedes dejar «hacerse lo suyo», que el daño va a estar limitado, ignorar por completo a Gordon es más costoso, porque si te empieza a anotar de 3, la cosa te va a ir mal. Además, Gordon, la última temporada pasó a sus compañeros el doble de balones que Maggette a los suyos.

En resumen, que si bien en la propia producción de Gordon se puede esperar algo parecido a los 15 puntos por partido que hizo Maggette el año pasado, Ben puede ayudar mucho más al equipo con su juego. Solo tienen que saber aprovecharlo.

Además, Ben Gordon es un jugador infravalorado siendo reducido a triplista. Por ejemplo, en el pick’n’roll, de los 86 jugadores que tiraron a canasta más de 100 veces al ejecutar el bloqueo y continuación, Ben Gordon fue el noveno en puntos por jugada. Aquí no va a contar con ningún hombre alto como Greg Monroe para ejecutarlo, pero los Bobcats, sorprendemente quizá, no fueron malos en este aspecto, tanto Augustin como Walker estuvieron por encima de la media de la Liga anotando. También está cerca del Top 10 tirando en estático y tras bloqueo indirecto (es 12º y 11º, respectivamente).

En definitiva, Ben Gordon es mejor cuando se apoya en el equipo. Buscarlo para que tire sin que conduzca el balón, aprovecharlo en bloqueos directos e indirectos… Y Dunlap, precisamente, quiere utilizar la motion offense en Charlotte, que hace justamente eso, poner a los jugadores en constante movimiento, teniendo siempre a alguien saliendo de una pantalla o cortando hacia canasta.

Gordon puede ser la pieza central de un ataque respetable. Y con este esquema más aún.

  • El curioso caso de Gerald Henderson

Haced en un momento en vuestra cabeza una lista rápida de jugadores que son de «no muy buenos» a «horribles» tirando, pero dominan otros aspectos del juego y son, en algunas ocasiones incluso, grandes anotadores. ¿Ya? ¿La tenéis hecha? Pues gracias a Gerald Henderson hemos descubierto un test casi infalible para detectarlos. Solo hay ocho casos la pasada temporada de jugadores que fueron más eficientes creándose su propio tiro en aclarados, que tirando en estático tras pase. Dos fueron hombres altos (Bosh y Griffin). Y luego, el resto de la lista, es un quién es quién del prototipo por el que os preguntábamos antes: John Wall, Tyreke Evans, MarShon Brooks, Andre Miller e Iman Shumpert. El octavo es Gerald Henderson. Mete más puntos por jugada tras aclarado (0.86) que tras recibir para tirar o tras bloqueo indirecto (0.80 y 0.78 respectivamente). Aunque el año pasado mejoró su porcentaje, ha anotado solo el 21.6% de los triples tirados en su carrera NBA. Y como ya hemos dicho, está en el Top 10, sexto en concreto, en la lista de jugadores que más tiros largos de 2 hacen.

Aún así, el potencial de Henderson es de lo más interesante que hay en esta plantilla, porque su TS% y su EFG% han ido creciendo año a año, y la temporada pasada metió sus 15.1 puntitos por partido de manera más eficiente que Monta Ellis, John Wall o Luol Deng. No es Kobe Bryant, pero ya se ha convertido en un anotador al que hay que respetar y aún tiene cierto margen de mejora. Y muchísimos equipos podrían aprovechar un anotador de los que se crean su propio tiro. Pero no necesariamente los Bobcats.

Como ya dijimos antes, Dunlap está pensando en un esquema de juego libre, con múltiples cortes, bloqueos y movimiento de balón donde Henderson no encaja bien. Además el equipo ha reforzado el perímetro con Sessions y Gordon, por lo que podría jugar menos minutos el año que viene. Quizá mantenga la titularidad, si Gordon sale de sexto hombre, pero si han traido a Ben, que tiene contrato en vigor por un año más que Maggette, es para utilizarlo, y con Kemba Walker también rondando, no parece que este vuelva a ser año de jugar más de 30 minutos.

O mucho mejora en su tiro, en el que está trabajando este verano, o Dunlap renuncia a la motion offense, o se lo guarda de comodín como alguien que pueda cambiar la cara y el ritmo del ataque de golpe o… a Henderson no le queda mucho en este equipo. Si yo fuera Cho estaría preguntando por ala-pívots jóvenes que cobren algo parecido y terminen en el aro (Trevor Booker, Ed Davis, Lavoy Allen o DeJuan Blair se me ocurren) que ahora mismo le hacen más falta.

  • Defensa: Proteger el aro
Charlotte Bobcats en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.D.
30º 28º 22º 15º 28º 27º

Los Bobcats también fueron la peor defensa de la Liga, pero como ya dijimos, el margen aquí es mucho más exiguo. Aunque la mala defensa de los Bobcats se puede explicar desde muchos frentes, ya que dejaron anotar con facilidad, no protegieron el rebote, y no forzaron pérdidas, una imagen dice más que mil palabras. Y como ya repasamos en nuestro análisis de tiros recibido y distancia, los Bobcats, son con muchísima diferencia, el equipo que más tiros recibe a un metro del aro. Aunque fueran 8º poniendo tapones, gracias a Biyombo o Thomas, no hubo respeto ninguno por su juego interior y los rivales pudieron tirar a corta distancia con mucha más frecuencia que ante cualquier otra franquicia.

Mike Dunlap, conoce el problema, porque aunque los Bobcats hayan traído a Brendan Haywood,  lo primero que ha dicho es que este equipo necesita proteger a los hombres altos, y los Bobcats van a jugar en zona (y también van a presionar a tres cuartos de cancha) el año que viene. Los Warriors, que fueron los que más la utilizaron el año pasado, la pusieron en práctica un 10% de las jugadas. Los Bobcats, al menos en principio, deberían superar esta cantidad.

Haywood, como titular en Dallas ya está acostumbrado además al esquema, que los Mavs utilizaron sobre todo en 2011, y su llegada debería ayudar en una posición en la que el año pasado Mullens jugó el 46% de los minutos, Biyombo el 31%, Diop el 10%, White el 8% y Thomas el 5%. De todos modos, si creemos lo que dice, Dunlap cuenta con Mullens para mejorar defensivamente, porque cree que su velocidad lateral le puede servir para adelantarse a cerrar penetraciones y sacar faltas en ataque. Le deseamos muy buena suerte a Mike para convencer a un jugador que el año pasado no hizo ninguna falta personal cuando le postearon en toda la temporada, y sacó un gran total de 3 faltas en ataque, para que se convierta en el rey de la lucha. Si lo hace, el punto que hay que apuntarle al nuevo entrenador es enorme. Pero entenderéis que no confíe mucho.

El cambio de D.J. Augustin por Ramon Sessions, va a ser muy pequeño, pero positivo ya que el base que llega de los Lakers provoca más pérdidas y coge más rebotes en defensa, pero ninguno de los dos son buenos defensas, ni se espera que lo sean. Que Gordon le quite minutos a Henderson sí que debería tener un cierto impacto negativo en defensa, porque el equipo pierde centímetros y habilidad, y mientras que siempre pueden cambiar el emparejamiento escolta-alero entre Henderson y Kidd-Gilchrist, Gordon no ofrece esa flexibilidad. De todos modos, como Dunlap tiene pensado utilizar la zona, puede elegir una configuración diseñada a reducir el impacto del cambio.

  • Kidd-Gilchrist y Taylor: perspectiva histórica en defensas novatos

Los Bobcats han remozado por completo su posición de alero con dos jugadores llegados desde el Draft con el cartel de especialistas defensivos: Michael Kidd-Gilchrist y Jeffery Taylor. Pero por muy buenos que estos chicos sean, no dejan de ser novatos.

Repasando que tal lo hicieron los mejores aleros defensivos de la actualidad en su año de novatos, la conclusión, es que no hay conclusión. La llegada de LeBron James hizo que los Cavs mejoraran 2.5 puntos por 100 posesiones, manteniendo la misma pareja interior, IlgauskasBoozer. Los Bulls del 2005 mejoraron en 3.1 al llegar Deng, pero también, recuperar por lesión a Tyson Chandler. El mismo año llegaba Iguodala, pero los 76ers empeoraron 1.4 puntos su Índice Defensivo. Los Grizzlies empeoraron 0.5 puntos con un novato Battier (y Pau) y otro equipo que añadió dos titulares novatos de golpe, los Bulls de 2000, fueron 1.6 puntos peores con el por aquel entonces llamado Ron Artest y Elton Brand. Tayshaun Prince jugó poco pero los Pistons mejoraron 2.5 puntos, y cuando por fin jugó más de un partido, un pseudo-novato de 26 años llamado Bruce Bowen ayudó a mejorar en 6 posesiones por 100 a los Celtics de Pitino en el 98.

Es muy difícil aislar la contribución que cada uno tuvo a esos números, pero el impacto parece totalmente desigual. Hay jugadores que son capaces de hacerse importantes en una defensa desde el primer momento, y a otros que les cuesta unas cuantas temporadas llegar al nivel. El rendimien de MKG en defensa va a ser una incógnita, pero nos lo pasaremos bien viéndole.

  • En conclusión

Que los Bobcats van a mejorar es un hecho, lo difícil es cuantificar cuanto. Por estimar algo, vamos a poner el ataque al ritmo del peor el último año que se jugó una temporada completa (Milwaukee Bucks) y la penúltima mejor defensa (Cleveland Cavaliers, donde por cierto, estaba Ramon Sessions), lo que daría a los Bobcats una esperanza de 17 victorias, 10 más que el año pasado, 8 si ajustamos esas 7 a una temporada de 82 partidos.

Esto conlleva un progreso mucho mayor en ataque que en defensa, algo con lo que estoy de acuerdo, por las incorporaciones que han hecho y por la filosofía de su entrenador. Si mejoraran uno de los dos aspectos más de lo previsto (el ataque llegara al Top 20 por ejemplo), creo que el otro sufriría en una proporción similar, porque viendo la plantilla, los Bobcats no tienen apenas jugadores buenos en las dos direcciones, y un incremento importante en una de ellas significaría que están utilizando el personal más especializado para progresar a uno de los dos lados.

Avance de temporada: Brooklyn Nets

 

Intentar sacar conclusiones de cómo serán los Nets, desde ahora en Brooklyn, es un ejercicio mucho más esotérico aún que con otros equipos. Aunque se supone que traen de vuelta cuatro titulares, dos de ellos llevan 70 y 16 partidos en el equipo. Solo una pareja (HumphriesLopez), los únicos que estaban a estas alturas hace dos años en los Nets y un trío (WilliamsBrooksHumphries, con MarShon camino del banquillo) han jugado juntos una temporada completa. No hay otra combinación que haya estado en pista más de 16 partidos, unos 300 minutos. Y una ristra de jugadores que ocuparon el 54.4% del tiempo de juego el año pasado, se quedaron en Jersey.

Lo que sí es seguro, es que el producto en el parqué será tan diferente como el de fuera de él. Y en teoría, en ambos casos, el cambio es para mejor.

Altas: Joe Johnson (Atlanta Hawks), Mirza Teletovic (Caja Laboral, España), Reggie Evans (Los Angeles Clippers), CJ Watson (Chicago Bulls), Jerry Stackhouse (Atlanta Hawks), Tyshawn Taylor (Draft), Josh Childress (Phoenix Suns), Andray Blatche (Washington Wizards), Tornike Shengelia (Draft)

Bajas: Anthony Morrow (51.5% de los minutos), Shelden Williams (40.2%), DeShawn Stevenson (30.2 %), Johan Petro (28.9%), Jordan Farmar (26.1%), Sundiata Gaines (25.0 %), Gerald Green (24.6%), Shawne Williams (16.2%), Mehmet Okur (14.3%), Damion James (5.3%), Armon Johnson (3.7%), Larry Owens (2.4%), Jerry Smith (1.4%), Andre Emmett (1.4%), Dennis Horner (0.7%)

Empecemos con el análisis:

Brooklyn New Jersey Nets en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.O.
23º 25º 18º 14º 21º 10º
  • Números tan feos…

…como poco representativos. Utilizar la producción del equipo la pasada temporada para tratar de explicar la próxima es un ejercicio inútil.

De lo poco positivo, el rebote ofensivo en el Top 10, pierden a Shelden Williams que fue el más productivo en ese aspecto y estuvo entre los 20 mejores de la Liga entre los que jugaron al menos 1000 minutos, con Kris Humphries un poco por detrás.

Solo tuvieron un tirador de triples por encima del 40% (Farmar), pero este año llegan 3 jugadores que han logrado llegar a ese porcentaje alguna vez en las últimas temporadas: Joe Johnson, CJ Watson, y Mirza Teletovic, aunque en la Euroliga.

Y el número de pérdidas no fue bueno, pero eso sí que podría no cambiar mucho, parece una de las consecuencias de tener a Deron Williams y su perpetuo 16.5% mínimo de pérdidas. Los Jazz con él, siempre estuvieron en el último tercio de la Liga.

  • El nuevo perímetro ¿el mejor de la Liga?

Esta es la lista de escoltas con los que ha jugado Deron WilliamsMatt Harpring, Devin Brown, Derek Fisher, Ronnie Brewer, C.J. Miles, Wesley Matthews, Raja Bell, Sasha Vujacic, Anthony Morrow o MarShon Brooks. Un grupo, en los que además de haber muchos fuera de posición, o en el momento equivocado de sus carreras, no hay ninguno que tenga ni de lejos el talento de Joe Johnson. El jugador que viene de Atlanta no es solo el mejor anotador del grupo, creándose o no su propio tiro, sino que además es capaz de hacer que el balón y su distribución (ejem, poder, puede) pase por él, quitándole la presión constante de la creación a D-Will.

Esta pareja tiene la candidatura más que firme a ser el mejor perímetro de la Liga, y compenetrarse perfectamente porque Johnson es un increíble anotador sin balón. El año pasado metió 0.95 puntos por jugada tras recibir saliendo de un bloqueo, y 1.18 cuando le llega la bola directamente para tirar, el 10º mejor registro entre jugadores que tiraron más de 100 veces. Y la vez que ha estado con un gran base, aunque solo fuera por una temporada y hayan pasado 7 años, fue memorable: metió el 47.8% de los triples en 4.5 intentos por partido en los Suns de Nash. Nadie ha acertado nunca tantos intentos con semejante porcentaje.

Y Deron, desde luego, el año pasado no estuvo cómodo teniendo que llevar él todo el peso. Su TS% fue el peor desde su año de novato, consecuencia directa de que su porcentaje de utilización se disparó al 30.1%, cuando él nunca había pasado del 25% en sus 5 primeras temporadas en la Liga. Pero aún así, podemos destacar cosas buenas, como su ejecución en el pick-and-roll, con el que anotó 0.93 puntos por posesión cada vez que lo terminó él, y eso que tuvo que trabajar con Humphries o Shelden Williams. Este año todo tendría que ir a mejor con Brook Lopez, ya que forman una de esas parejas, de las que no hay tantas en la Liga, en las que tanto el bloqueado como el bloqueador pueden acabar en el aro o a larga distancia. La amenaza completa, en los cuatro puntos cardinales.

El libreto de Avery Johnson tiene más páginas pensando en como hacer llegar el balón a los alas para conducir, que diseñando bloqueos indirectos para ellos, pero al igual que dijo que podía cambiar el estilo por Deron, debería animarse a dar el paso final, utilizando a su nuevo escolta de manera imaginativa. Aunque Joe Johnson puede perfectamente manejar y conducir el balón, mejor que nadie que haya pasado estos dos años por New Jersey, no parece la opción óptima para administrar los puntos fuertes de su perímetro titular.

  • Geografía tiradora

Un buen augurio para el ataque de los Nets, es que sus jugadores no parecen solaparse mucho en ataque. Echando un vistazo a los gráficos de tiro de los jugadores vemos como Deron Williams prefiere el triple desde el arco y Joe Johnson desde las esquinas, Brook Lopez tiene una gran actividad a media distancia en la línea de fondo derecha, y Gerald Wallace es un penetrador por norma. Hay una buena mezcla a priori entre tiradores de media y larga distancia con jugadores que viven cerca del aro.

En el siguiente gráfico recogemos un hipotético mapa del tiro del quinteto titular de los Nets, utilizando los datos de la pasada temporada (la anterior para Brook Lopez) y pese a que evidentemente es una burda aproximación de jugadores en distintos equipos con compañeros diferentes, por aquí podrían ir los tiros (nunca mejor dicho), y en realidad tiene buen aspecto, están bastante repartidos.

Faltaría quizá un poco de tiro de 3, ya que solo un 18.1% de los tiros serían desde allí, lo que es natural cuando la pareja interior no tira triples, y el alero también muy poquitos, y estarían entre los 5 equipos con menos intentos. Al mismo tiempo, lo que en principio es buena noticia, estarían también en la parte baja de tiros de 2 largos (a más de 5 metros). En la realidad probablemente estos números tendrían que aumentar, porque no estoy convencido de que puedan atacar el aro con tanta facilidad. Gerald Wallace, que tiene un 31.5% de acierto desde el triple durante su carrera, metió el 38.5% de los 3.3 intentos por partido que tiró, en los 16 partidos en New Jersey. Que esto pasara de casualidad a tendencia, le vendría muy bien a los Nets.

  • Problema de egos

Creo que la gente que habla de problema de egos en Nets está más bien pensando en la pajiplantilla que tenían pensando en montarse que en lo que hay aquí en realidad. Gerald Wallace y Kris Humphries son consumados jugadores de equipo, Brook Lopez es todavía un niño grande que piensa en comics y Disneyland, y Joe Johnson, ahora que ya cobra como el hombre, tal vez ya no tenga ese ansía por serlo. Aunque hayan redondeado una buena plantilla, tampoco hablamos de una constelación de superestrellas: solo hay 3 All-Star (más Stackhouse, al que una década después, ya le ha prescrito), y solo uno de ellos, Williams, ha llegado a All-NBA 2nd Team.

En definitiva, no es un corral en el que haya muchos jugadores con el derecho de creerse gallos. Están todos muy bien pagados (el que menos va a cobrar, Gerald Wallace, se embolsará 9.7 millones), casi todos tienen contrato de larga duración, y su situación financiera está asegurada, por lo que por envidias económicas no se van a andar poniendo tristes. Y Deron, el macho alfa, viene de ser, en mi opinión, el mejor base del Team USA este verano. Malo ha de ser.

Y hay algún pequeño detalle estadístico que invita a pensar que hay jugadores que rinden mejor con menos protagonismo. 

Gerald Wallace fue elegido en el mejor quinteto defensivo, y tuvo el índice defensivo más bajo de su carrera fuera de Sacramento (cuando empezó a jugar minutos significativos) el año que menos tiros por 36 minutos ha intentado. No se puede convertir un ejemplo en regla, pero es lógico que si se le reduce la carga de trabajo en ataque, rinda mejor en defensa.

Con Brook Lopez, la muestra es igual de ridícula, solo 3 temporadas, pero a medida que su porcentaje de utilización y número de tiros ha ido creciendo año a año, el EFG% ha ido bajando. A estos Nets seguro que les interesa más el jugador que cuando fue rookie metía 15.4 puntos por 36 minutos con un EFG% del 53.1% que el que en 2011 anotaba 20.8 con un 49.2% de acierto.

Kris Humphries estuvo entre los mejores reboteadores ofensivos de la Liga, cogiendo el 12.2% en ataque, que es una tarea que puede desempeñar igual o incluso mejor desde un rol reducido. De hecho en 2011, cuando tuvo el año con menor porcentaje de utilización del último lustro, fue cuando más rebotes cogió. El año pasado, al aumentar su participación, se volvieron a reducir las capturas.

La llegada de Joe Johnson, quitándole un par de tiros por cabeza a cada uno, puede conseguir que Crash defiende más y mejor, Lopez sea más eficiente, y Humphries se preocupe de coger muchos más rebotes. Es una hipótesis, sí, pero basada en hechos reales.

  • El banquillo

Aún en el mejor caso que tus 5 mejores titulares se mantengan sanos, solo jugarán el 60% de los minutos de la temporada. El otro 40%, va a ir a segundas y terceras unidades. Y si en el quinteto los Nets han cambiado cosas, en el banquillo hay una revolución. Solo MarShon Brooks, que además tuvo papel de titular durante gran parte de la campaña, y un testimonial Bogans, repiten. De Chicago viene C.J. Watson, que ha cumplido a la perfección la tarea en uno de los mejores banquillos del país. Y Teletovic se proyecta como un buen anotador en la NBA.

Eso sí, sin esperar mucho de las recientes contrataciones, Andray Blatche y Josh Childress, que además podrían quedar fuera de este equipo, que ya tiene 16 contratos para 15 plazas, la rotación sigue teniendo un hueco grande que podría repercutir en el equipo: los Nets no tienen un pívot suplente. Está el ya mencionado Blatche, Reggie Evans o estirando muchísimo el chicle, Teletovic, y para enfrentarse a los Camby, Collins o Brown de la Liga, durante un rato, duramente valdrían. Pero Brook Lopez viene de jugar solo 5 partidos, y aunque el resto de su carrera haya estado sano y no se perdiera un partido en los tres primeros años, es un riesgo innecesario. No será por interés, que prácticamente todos los pívots que quedan en el mercado han sido asociados a ellos, y algunos han entrenado en sus instalaciones, y hay que creer que saben lo que hacen. Pero el vacío, en teoría, ahí está.

  •  La defensa: algo tiene que cambiar
Brooklyn New Jersey Nets en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.D.
28º 29º 29º 17º 17º 28º

Lo mismo que decíamos antes se aplica ahora, el del año pasado, es otro equipo. Solo los Bobcats permitieron a sus rivales mejores porcentajes de tiro, y esto en parte es por su horrible rebote en defensa: los Nets dieron unos 2 rebotes en ataque por partido más que el equipo medio el año pasado. Aunque hayan traído a Reggie Evans, un demonio de los tableros que siempre está en lo más alto en la lista de DRB%, este año también han fichado al que tal vez sea el reboteador defensivo más atroz de la Liga: Brook Lopez. Su porcentaje se ha ido reduciendo de 4 en 4 puntos al año, y en 5 partidos la temporada pasada, solo cogió el 8.8% de los rebotes en defensa. Como J.J. Redick, T.J. Ford o Jonny Flynn. La media en su carrera es 12.9%, y aún así podría no ser suficiente.

El equipo más parecido a estos Nets que hemos encontrado son los Raptors de 2010. Un pívot que jugó 2.800 minutos y solo cogió el 10.4% de los rebotes (solo Bargnani podía toser a Brook en incompetencia aquí), un ala pívot titular teniendo que hacerse cargo de la tarea (Chris Bosh, 25.2% ese año, versus Kris Humphries, 24.8% el año pasado, 24.7% en su carrera), el alero por encima de la media (Turkoglu, con un 15.2%, está un poquito por debajo de los 17.2% de Wallace), un tercer hombre alto a un ritmo de 19.1% (Amir Johnson en los Raptors, haciendo lo que parece un techo para Teletovic), los escoltas haciéndolo un poco mejor a lo que Joe Johnson nos tiene acostumbrados, Calderón casi clavando los números de Williams y Reggie Evans como Reggie Evans.

La única ventaja sobre el papel de estos Nets con aquellos Raptors es que Evans solo jugó 311 minutos por lesión, y este año podría estar en pista mucho más, pero Reggie solo no convierte a un equipo en reboteador. Solo los Sonics de 2003 y 2005, y los Clippers del año pasado, estuvieron por encima de la media con sus servicios. Y no mucho más allá, los tres fueron 14º en la clasificación. El resto de equipos en los que ha jugado Evans han estado por debajo del 20º lugar, incluso poniéndole 1800 minutos en pista. Esto es en parte porque los que le fichan son precisamente los que tiene problemas en este aspecto, pero se ha demostrado que él es un parche, no una solución definitiva.

El esquema en el que el pívot rebotea como un base, aunque el resto del equipo se mueva por la media de su posición o un poco por encima, no funciona. Los Raptors ese año fueron vigesimoterceros. Mucho se tendría que poner las pilas Lopez y Humphries, o muchos minutos tendrían que utilizar a Evans en el lugar de Lopez (y esto sería terrible en todo el resto de aspectos) para meterse en el Top 20.

La filosofía de Avery Johnson incita a la agresividad en el rebote, y convirtió a los Mavericks en uno de los mejores bajo los tableros al segundo año de su llegada. Pero levantar una desventaja como el Brook Lopez que conocemos, no va a ser fácil, para él ni para nadie.

El perímetro debería ser bastante aguerrido, especialmente con 3 jugadores destinados a reducir un poco la carga que tenían en ataque las últimas temporadas, pero la perspectiva del juego interior y del banquillo no es tan halagüeña.

  • En conclusión

Vuestra predicción es tan buena como la nuestra. Si en otros casos creemos tener elementos objetivos en los que basar una suposición, este es un caso tan subjetivo, en el que dar una cifra es hacer castillos en el aire.

En ataque, creo que los Nets van a tener un equipo muy interesante, sin ninguna rémora en el quinteto titular, algo bastante importante, porque a veces basta con un solo jugador para atascar ofensivas, y con suficiente munición desde el banquillo para que la segunda unidad tampoco se estanque. Para dar un número, pese a ser equipos completamente diferentes, voy a partir del último año completo de Deron Williams en Utah, en el que los Jazz fueron 8º en la Liga con un Offensive Rating de 110.7, y los voy a mover un poco hacia abajo, un par de puestos, por aquello de que son un equipo aún por conjuntar, para que se mantengan en la parte baja del Top 10 con 109.2 puntos por 100 posesiones.

Soy un firme creyente, y los números, aunque frágiles para evaluar defensa, al menos lo respaldan, que el esqueleto de una defensa es su juego interior. Y así, este equipo es una masa de músculo. Partiendo de los 109.9 puntos por 100 posesiones que recibieron en 2011, con Humphries y Lopez jugando más de 2000 minutos, como la referencia más consistente, apuesto por los 107.9. Tal vez esté infravalorando el efecto que puede tener el perímetro, especialmente Gerald Wallace, pero me cuesta ver más allá de la aparente endeblez del poste bajo. Y el banquillo tampoco parece rezumar especialistas.

Con ese margen, su esperanza sería de unas 44 victorias, lo que les movería del 4º al 7º puesto en el Este.

adidas presenta la nueva linea Derrick Rose 3

adidas lo ha vuelto a hacer, estos días se ha presentado en Chicago la nueva linea basada en Derrick Rose.

Empezamos por el plato fuerte, las nuevas Rose 3, una zapatilla que sigue el camino de las adizero Rose 2.5, pero con una imagen tal vez algo más jugona. El logo cambia, y ahora vemos una rosa con una cuenta con tres pétalos que giran alrededor de la letra «D» y el número «1» en el centro. En la flor, cada pétalo representa a una de sus características, la velocidad, la creatividad y el juego físico hacia la canasta, que perfeccionó en las pistas de Murray Park, en el barrio de Englewood de Chicago.

El logotipo dual rinde homenaje a la familia que lo guió desde ese barrio al estrellato NBA – su madre, Brenda, en el centro, y sus hermanos Reggie, Allan y Dwayne que le acompañan a cada paso de su evolución.

Y por otra parte, tenemos una camiseta que es realmente una pasada la verdad. El próximo 4 de octubre saldrán estos productos.

Ganas de ver ya a Rose jugando y con las Rose 3.

Avance de temporada: Boston Celtics

Tres de los últimos 5 años (incluidos los dos últimos) los Celtics han tenido la mejor defensa de la Liga. Desde el año 1 d. K. (después de Kevin), nunca han bajado del Top 5. Es el ataque lo que tienen en caída libre. Este año, su Índice Ofensivo (puntos por posesiones) fue el 25º de la Liga, con 101.0 puntos anotados por 100 posesiones. Vamos, que su producción estuvo entre la de los Cleveland Cavaliers y la de Washington Wizards.

Si los Celtics hubieran tenido el ritmo medio de anotación en la Liga el año pasado, que fueron 104.6 posesiones por 100 minutos, hubieran aumentado su esperanza de victorias en 7. Es por lo que en un mundo ideal en el que mantuvieran la defensa donde la dejaron la temporada pasada y pusieran el ataque al nivel de los Hawks, los Magic o los Knicks, las 60 victorias este año para los Celtics no son una locura. Lo bueno de ser muy malo en algo, es que no necesitas irte a la élite para mejorar. Con llegar a la media basta.

Nos gustan los Celtics esta temporada. Y ahora te explicaremos el porqué.

Altas: Jason Terry (Dallas Mavericks), Courtney Lee (Houston Rockets), Jeff Green (temporada sin jugar), Jared Sullinger (Draft), Fab Melo (Draft), Kris Joseph (Draft), Jason Collins (Atlanta Hawks), Dionte Christmas (Rethymno, Grecia), Jamar Smith (BK Prostejov, República Checa)

Bajas: Ray Allen (49.0% de los minutos), Mickael Pietrus (28.9%), Greg Stiemsma (24.0 %), Jermaine O’Neal (17.9%), Sasha Pavlovic (16.5%), Marquis Daniels (15.2 %), E’Twaun Moore (10.4%), JaJuan Johnson (9.3%), Ryan Hollins (5.0%), Sean Williams (1.3%)

Empecemos con el análisis:

Boston Celtics en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.O.
25º 10º 17º 25º 30º
  • Muchas pérdidas

25º en la lista, los Celtics perdieron la bola en una de cada (casi) 7 posesiones. Pero para el alivio para los Celtics, muchas de esas equivocaciones vinieron desde el banquillo. Y este año la segunda unidad de los Celtics se ha remozado por completo.

Quitando a Rondo que es el que más pierde la pelota, con un registro peor que el base medio, pero inferior al de gente como Steve Nash o Jason Kidd, el resto del equipo es bueno protegiendo el balón y puede regresar a los Celtics a la media. Avery Bradley la pierde a un ritmo menor que el guard común, Brandon Bass y Kevin Garnett son mucho mejores que el ala pívot o el pívot estándar, y Pierce solo está un poquito por encima del registro para aleros. Con Lee, Terry y Green también por debajo de la media de sus posiciones, los Celtics podrían, por primera vez desde que formaron el (Antiguo) Big Three salir del vagón de cola en esta estadística, hacia terrenos más cercanos a la media de la Liga.

  • Suspensiones y suspense… suspenso

Que a los Celtics les gusta tirar de lejos, pues no sorprende a nadie ya a estas alturas. Pero como ya decíamos en nuestro repaso a la situación de los Atlanta Hawks, si tiras, quieres tirar de 3, no un «long 2». Los Celtics son el tercer equipo que más tira de 2 a más de 5 metros, solo por detrás de Charlotte y Philadelphia, y aunque sean probablemente el mejor equipo de la Liga desde esa zona, porque pese al gran volumen tienen el tercer mayor porcentaje de acierto (41.5%) y son los que más tiran desde ahí tras asistencia (73.2%), de nuevo, la esperanza a ese ritmo es de 83 puntos por 100 posesiones. Una ruina.

En Boston, a diferencia de Atlanta, este tiro lejano, unido al paupérrimo rebote ofensivo (el peor de toda la NBA) tiene algo de diseño. Los Celtics sacrifican segundas oportunidades a cambio de recuperar rápido y hacer un mejor balance defensivo. Con Garnett y Pierce, especialmente, con un recorrido cada vez más pequeño, la idea es buena sobre el papel. Pero me pregunto si no estarán entregando demasiado.

El baloncesto no se puede simplificar tanto, pero si los Celtics, en vez de haber tenido la mejor defensa y el 25º mejor ataque, hubieran tenido la 3ª mejor defensa con el 23º mejor ataque, hubieran aumentado su esperanza de victorias en un par. En definitiva, creo que los Celtics tienen herramientas para mejorar el ataque a un ritmo mayor del que empeorarían la defensa y deberían explorarlo. Y creo que lo van a hacer.

  • El pick’n’whatever, asignatura pendiente

El año pasado, las 420 jugadas que empezaron con un bloqueo (los números de Synergy no distinguen pick-and-rolls y pick-and-pops), y acabaron con tiro de Rondo o Bradley, solo dieron 270 puntos, 64 por 100 posesiones, lejos de la media que está en 78 puntos cuando finaliza el bloqueado. Esto se solapa con lo de los tiros largos de dos, porque me temo que lo que hace a esta jugada ser tan ineficaz en Boston, es el hecho de que los hombres altos de los Celtics prefieren previsiblemente quedarse casi siempre en el poste alto, antes que girar hacia la canasta.

Una vez que repartimos la culpa con sus grandullones, vamos a por Rondo, con el que hay motivos para el pesimismo y el optimismo. Aunque lleva un par de años bajando en sus porcentajes, tanto a un metro del aro, como de uno a tres, el año pasado se inventó un tirito a la derecha de la bombilla, que ya insinuó el año anterior, que le puede dar ese medio segundo de duda que necesita. Si Bass y Garnett no van a amenazar con buscar el aro, tendrá que hacerlo él desde fuera.


Si además volviera a reencontrarse con el porcentaje de acierto que tenía en 2010 en bandejas… no hace falta pedirle nada que no haya hecho antes para dar un empujón al ataque de este equipo. Por cosas como estas he sido algo crítico con Rondo en el pasado, y sigo opinando que no es el mejor base de la Liga, pero este año, me subo al carro de Rajon. Creo que seguiré viendo con mejores ojos a otros PG’s al final de la temporada, pero Rondo me hará al menos dudar. Volverá al 60% de acierto en el aro, 62% en tiros libres, y 50% en EFG%. Opinión, no información.

Por suerte para Boston, hay dos llegadas que pueden ayudar en este apartado. Terry, el año pasado fue superior a la media, con 0.84 puntos por jugada en bloqueos y continuación, pero en Dallas todos los exteriores tuvieron registros parecidos, ya que el ataque de los Mavericks da más facilidad que el de Boston para el p’n’r. Y Sullinger, pese a que no protagonizó muchos en Ohio State, tiene unos números impresionantes, aunque sea en muestras muy pequeñas. Así que si no es con la primera unidad, puede ser esta pareja si coincide saliendo desde el banquillo, la que  revigorice el juego de dos contra dos en el equipo del trébol.

  • La sucesión de Ray

Jesus Shuttlesworth llevó su juego a Miami y con él se va la jugada más eficiente que los Celtics tenían entre todas aquellas que realizaron más de 100 veces: el tiro en estático de Allen. Su marca de 1.25 puntos por posesión fue la cuarta en toda la Liga, y el triple desde la esquina izquierda el tiro más automático que hubo la temporada pasada para cualquier equipo, tiros libres aparte: 57% de acierto, 85.5% de EFG%.

Pero Ainge y compañía se han movido bien y rápido y han traído a dos jugadores que están en el Top 10 del tiro desde la esquina: Jason Terry y Courtney Lee. Aunque los porcentajes de esta pareja sean algo más pequeños que los de Allen, aportarán una mayor versatilidad y harán diferente el juego de Boston, ya que Terry tiene su punto caliente en la esquina derecha, y Lee se desempeña en los dos lados de manera parecida, como puedes ver en su gráfico de tiro.

  • Los Celtics son viejos

No. En absoluto. Solo tres piezas importantes (Pierce, KG y Terry) superan la treintena, y eso no hace a un equipo viejo.

Claro que llamar a Garnett pieza importante, creo que es infravalorarle muchísimo. Por suerte, es el que menos signos de declive ha dado del trío, sobre todo en defensa donde cada año parece mejor, pero tiene 36 años y 1255 partidos jugados a las espaldas. Ya es 20º en el contador de partidos, y si lo jugara todo este año podría llegar a ponerse 9º. De los jugadores que están en activo, solo Jason Kidd le supera. Garnett ha sido un ejemplo de durabilidad y las lesiones no le han maltratado tanto como a otros, pero los esfuerzos se van apilando. Todo lo que sea no tenerle al 100% generaría una reacción de este tipo en Beantown. Hasta donde llegue Garnett, llegan los Celtics. Hay riesgo, y es grande.

Lo de Terry y Pierce tiene peor pinta, pero ellos solo son contigentes, mientras que Garnett es necesario. Jet lleva 4 años seguidos en los que su PER, su registro anotador y sus porcentajes de tiro van cayendo poco a poco, y las pérdidas empiezan a crecer. De todas formas, utilizando la última temporada como punto de partida, sigue siendo un jugador interesante y se proyecta como el mejor jugador de banquillo de la era Big 3. El año pasado en Dallas estuvo por encima de la media en cualquier tipo de jugada: p’n’r, aclarados, tiro en estático… En Pierce no se aprecia una caída estadística tan regular, y de hecho, su producción en las 5 temporadas de la última era de Boston es bastante parecida e intercambiable. Pero este es un caso de apreciación personal, ante unos Playoffs que no fueron buenos en general y en los que le vi mucho más plomizo que al resto.

De todos modos, solo ellos 3 están entrados en años, y ninguno necesita rejuvenecer. Solo se les pide que no se rompan. Y con un equipo que se va a manter luchando por un objetivo, no tienen ninguna opción de dejarse llevar.

  • ¿Quién es Jeff Green?

¿Es un alero? ¿Un ala-pívot? ¿Un pájaro? ¿Un avión? Jeff Green ahora mismo es duda. Vamos a partir de que las complicaciones en su corazón partío han quedado ya atrás, y sigue siendo duda. Un año sin jugar, una carrera sin destacar, una posición sin definir.

Contamos que empezará de alero, sobre todo con Bradley fuera, lo que me imagino que moverá a Terry al puesto de sexto hombre y a Lee al de escolta titular, y deja a Pierce sin recambio más allá de Kris Joseph, novato sin contrato ni puesto garantizado. Aunque los Celtics todavía podrían hacer un movimiento de última hora, como traer de vuelta Pietrus, el contrato que le han dado a Green parece una inversión en sus habilidades en toda regla. El problema es que nosotros todavía no sabemos cuáles son.

Sin ser malo, por supuesto, no ha destacado absolutamente en ningún aspecto del juego a lo largo de su carrera. Tiene potencial para molestar a LeBron o a Anthony, con los que te vas a cruzar en Playoffs, y quizá este sea el motivo principal para volverlo a traer a Boston, pero si lo utilizan en el poste bajo o ante aleros rápidos, está predestinado a sufrir. Su corte y cuerpo me recuerdan demasiado al de Pierce, y en definitiva, creo que es bastante redundante con The Truth. Los Celtics siempre podrán probar a Lee en los aleros más larguiruchos y desgarbados, porque Green no va a ser capaz de hacer algo diferente.

Viendo la pequeña muestra que tenemos de su paso por Boston, Green, que sin tener un buen porcentaje de 3 se animaba a tirarlo el 23.4% de sus lanzamientos, lo redujo al 13.4% en Boston, y eso que pasó más tiempo de alero de lo que jamás estuvo en Oklahoma City. En el resto de estadísticas sus números replicaron casi a la perfección lo que ha hecho el resto de su carrera.

Mejoró defensivamente en puntos por jugada en contra en comparación con sus números en OKC, pero llegar a una defensa como la de Boston, y aumentar el número de minutos que pasa en una posición más ventajosa, tienen ese efecto en casi cualquier jugador, independientemente de su desempeño personal. Con una segunda unidad que ha incorporado a jugadores como Terry dispuestos a asumir el liderazgo, no se le va a pedir mucho. Con recordar a Posey, basta y sobra. Pero sería deseable ver algún tipo de mejora, no por este año en el que todavía Pierce tiene gasolina, sino por los siguientes y por lo que se ha invertido.

Pero, ¡ey!, si hay un sitio donde puede triunfar un tío apellidado Green

  •  Liberad a Rondo

El último arma secreta que pueden sacar los Celtics en ataque, es liberar a Rondo y dejarle soltarse el pelo (Oh… wait!) al contraataque. El juego de Rajon parece hecho a medida para el juego de transición pero ha caído en un equipo en el que las oportunidades de irse a la carrera están muy limitadas. Cambiar a Allen por Lee, o incluso por Terry, va a añadir velocidad al puesto de escolta. Green debería estar más preparado que Pierce para correr los minutos que estén en cancha. Y regresa Wilcox, con el que exhibió una excelente compenetración los minutos que coincidieron, y estaba más que dispuesto a salir a correr con él.

Puede haber muchos motivos para no hacer el cambio, pero me gustaría ver a los Celtics probando a cambiar a insertar a Wilcox en el quinteto titular para, al menos, darle la oportunidad a Rondo y mover a Bass a la segunda unidad con Sullinger, por aquello además de juntar estilos diferentes. Creo que el quinteto titular ya tiene el suficiente espaciado para permitirse acoger a Wilcox y su juego de área restringida.

  •  La defensa: estelar
Boston Celtics en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.D.
19º 20º

No se puede poner de otra manera, la defensa de este equipo es maravillosa, y en frentes tan distintos como el de porcentaje de tiro o la generación de pérdidas. De cara a la próxima temporada, además, añaden a Lee, otro buen defensor en el perímetro, y si Bradley juega mucho, la defensa puede alcanzar cotas históricas.

Con Bradley y Garnett en la pista, los equipos rivales no llegan a los 90 puntos por 100 posesiones. Juntando a Avery con Rajon, bajan hasta los 82.2. Si son capaces de mantener al trío, y siguen defendiendo con una eficacia parecida, olvidad todo lo que hemos dicho antes, porque a este equipo no le haría falta atacar mejor. Avery Bradley se ha convertido en el mejor defensor en el perímetro de la Liga, con el único pero que defiende tan bien, que hasta parece secarse a sí mismo. No sabemos todavía cuando volverá, pero me imagino que por lo que se comentó en su día, y la precaución con la que querrán tomárselo, no lo veremos hasta Navidades.

Como contrapunto a Bradley, los Celtics van a añadir a la rotación dos jugadores que me temo que serán lastres para la defensa del equipo. Ya hablamos de Green, y el pavor que nos da su rendimiento defensivo si lo colocaran en el poste como sucedió en Oklahoma City, y ahora toca Sully. Sin ser un coladero, el fuerte de Sullinger en OSU no estaba en la defensa, y como novato que es, la propensidad a errores entrará en el paquete. Lo compensará con su savoir-faire reboteador, una de esas pocas cosas en la que los Celtics tienen margen de mejora, pero también puede acusar la falta de centímetros y capacidad atlética y no responder tampoco debajo de los tableros hasta que vaya cogiéndole los trucos y el ritmo a la Liga.

Tras llevar 5 años en el Top 5 de las mejores defensas, está claro que esto no se trata de una casualidad, y que los jugadores del núcleo duro y la dirección de Doc Rivers tienen la fórmula. Con muchos minutos de Garnett, Bradley y Rondo, y si Sullinger y Wilcox dan un nuevo lustre al honor perdido en el rebote, volver a bajar del punto en contra por posesión como ya hicieron en 2008, es realizable.

  • En conclusión

Lo que separa a los Celtics de ser un ataque al otro lado de la media son detalles relativamente pequeños y factibles. Que Rondo redescubra el toque cerca de la canasta y en la línea que tenía en 2010. Limitar las pérdidas. Que Lee y Terry suplan a Allen con la eficacia con la que jugaban en sus equipos respectivos hasta ahora. Jugar un poquito más cerca del aro. Aprovechar algo de Sullinger. Que Green no la pifie. Poco más.

Ni siquiera se tienen que cumplir todos estos, no hace falta que sean los Suns de 2010. Kevin Garnett estuvo por encima de la media de la Liga en puntos por tiro. Brandon Bass, justo ahí. Pierce estuvo por encima. Bradley y Wilcox, aunque jugaron poco, también. Terry en Dallas, Lee en Houston. Solo Rondo que hasta 2010 sí estaba, y Green, que nunca lo logró, están por debajo. Solo tienen que sustituir a Allen lo más limpiamente posible, y no veo motivo por el que no puedan hacerlo.

El ataque mejorará y se acercará a la media, unos 107 puntos por 100 posesiones, un poco menos de lo que hicieron en 2010, un poco más que en 2011. Y creo que la defensa seguirá siendo la mejor de la Liga, pero no a un ritmo tan elevado como el año pasado: acabarán con unos 102 puntos por 100 posesiones. Esos márgenes supondrían unas 55 victorias, un número que me parece adecuado. Si apretaran, exprimiendo sobre todo a Garnett, veo a un equipo con potencial de llegar a las 60, pero creo que darán bola a Green y Sullinger y se conformarán con luchar por la segunda plaza en el Este.

Y luego en Playoffs… quién sabe.

Avance de temporada: Atlanta Hawks

El equipo de Atlanta ha cambiado de cara este verano. Diciendo adiós a Joe Johnson y Marvin Williams, sus alas titulares en los últimos años, los Hawks abandonan la estabilidad que les lleva acompañando unas cuantas temporadas. Aunque los cambios se han hecho pensando en la flexibilidad futura, con la llegada de Lou Williams, y la vuelta tras lesión de un Horford que apenas pudo contribuir este año, todavía deberían competir y pensar en Playoffs este año. Lo que es seguro es que será un equipo completamente diferente: de 9 a 11 jugadores causarán baja.

Altas: Louis Williams (Philadelphia 76ers), Devin Harris (Utah Jazz), Kyle Korver (Chicago Bulls), Anthony Morrow (New Jersey Nets), John Jenkins (Draft), Johan Petro (New Jersey Nets), Jordan Williams (New Jersey Nets), DeShawn Stevenson (New Jersey Nets), Mike Scott (Draft)

Bajas: Joe Johnson (65.8% de los minutos), Marvin Williams (46.4%), Kirk Hinrich (38.3%), Willie Green (28.5%), Tracy McGrady (25.9%), Vladimir Radmanovic (23.4%), Jerry Stackhouse (8.4%), Jason Collins (9.5%), Erick Dampier (2.6%)

Posibles renovaciones: Ivan Johnson (28.9%), Jannero Pargo (20.8%)

Repasemos ahora lo que puede y debería cambiar de un año para otro:

  • Atlanta juega muy lejos del aro
Atlanta Hawks en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.O.
16º 24º 13º 26º

Pese a estar muy por encima de la media en porcentaje de tiro y tener un número razonable de pérdidas, el ataque de Atlanta fue mediocre y regular en puntos por 100 posesiones. El 24.8% de sus tiros de campo fueron triples, por el 22.5% de media en la Liga, y los metieron a un buen ritmo, pero lo que ganaron ahí, lo perdieron al no ir lo suficiente a la línea, y sobre todo, no rebotear bien en ataque. La receta del éxito en la NBA consiste en maximizar las oportunidades más eficientes (tiros libres, tiros cerca del aro, triples) sin perder la pelota. Atlanta no suma en parte de la ecuación porque juega muy lejos de la canasta.

Muchísimos intentos de tiros de 2 largos, desde donde es más difícil anotar, sacar faltas, y rebotear en ataque. Y sobre todo, del peor jugador en ataque el año pasado. No, Joe Johnson, no, Josh Smith. Los dos promediaron 18.8 puntos por partido, pero JoeJ lo hizo en 2 posesiones menos. Smith es líder de la Liga en tiros lejanos de 2 (a más de 20 pies): mientras que en media se tira desde ahí el 5.9% de los lanzamientos, Josh casi triplica la tasa, 16.3% de sus tiros van desde ahí. ¿Tal vez lo haga porque es bueno tirando? No, mete el 37% desde ahí, justo la media de la Liga en la posición, que, de todas las del campo es la menos eficiente. Su verdadero porcentaje de tiro, TS%, quedó justo por debajo del 50%. Charlotte fue el único equipo la temporada pasada con un TS% peor.

Es verdad que a Josh Smith se le pidió más que nunca con la baja de Horford, utilizando 2.3 posesiones más por partido más de las que nunca había usado (18.9 este año, cuando su máximo eran 16.6 en 2008), pero hay una serie de indicios preocupantes, como los 5 años seguidos que lleva reduciendo el número de veces que va a la línea de tiros libres.

  • Su ataque se estanca a veces

Solo Los Angeles Clippers, donde Chris Paul es el dueño del yo-yo, terminan más posesiones con 3 segundos o menos en el reloj. Pero a diferencia de los Clippers, que tienen un 46.9 EFG% en esas ocasiones, bastante cercano a su media, en Atlanta el porcentaje se despeña al 41.3%.

Los Hawks no son capaces de tener una buena circulación del balón en muchas posesiones, en las que pelota acaba detenida en manos de Joe Johnson, o dando vueltas inofensivamente por el perímetro. Solo Teague es agresivo penetrando, y sin Horford, no fueron capaces de establecer un juego dentro-fuera con regularidad, por lo que agotaban las posesiones sin tener claro que hacer y las acababan con malos tiros demasiado a menudo.

  • Al ataque En defensa de Joe Johnson

Abordé este párrafo con la intención de soltarle unos palos al nuevo jugador de los Brooklyn Nets, pero tras ver los números con calma, cambio completamente el enfoque. Que no merece ser el 4º jugador mejor pagado de la Liga, está claro. También es muy posible que no sea un verdadero jugador franquicia. Pero ahora mismo está entrando en esa zona que un jugador, después de ser llamado tantas veces sobrevalorado, pasa a estar incluso infravalorado en el imaginario colectivo.

Con Joe Johnson hay un gran problema de percepción. Como sus Playoffs fueron muy malos (ante la mejor defensa de la Liga, importante reseñar) y la pelota acabó en sus manos en muchos finales de partidos que no supo resolver para este equipo sin imaginación al final, se toma la parte por el todo, y se olvida que su actuación esta temporada ha sido reseñable. Anotó 18.8 puntos por partido el año pasado, con el segundo porcentaje de utilización más alto del equipo, un 25.4%, y con un porcentaje verdadero de tiro del 55.7%. De nuevo, comparándolos con equipos, Joe Johnson hubiera sido el 3er mejor ataque de la Liga, solo por detrás de Spurs y Thunder. El año pasado fue un anotador de volumen eficiente, y eso muchas veces no es fácil de reemplazar.

Otro estigma que tiene es el de que coagula el ataque de Atlanta que muchas veces parece reducido al aclarado a Joe Johnson. Y de nuevo es otro problema de sesgo hacia esas posesiones finales, la realidad no es tan exagerada. La pasada temporada, los Hawks marcaron 290 veces (casi 5 por partido) un aclarado a Joe, lo que le convierte solamente, en el 10º jugador que más utilizó esta jugada, solo el 23.3% de las posesiones que acabaron con tiro suyo fueron aclarados.

Anotó bastante, a un gran ritmo, y tampoco fue tanto a la lavandería como parece. Estarán contentísimos de no pagarle lo que no merece y sin él el ataque de Atlanta puede ser más dinámico. Pero fue uno de los mejores escoltas de la Liga, sin duda alguna, el año pasado.

  • Lou Williams y la vuelta de Al Horford. ¿Solución a los problemas?

Con Williams, Atlanta se ha traído un recambio viable, al menos en teoría. Lo que está claro es que con Lou y el regreso tras lesión de un Horford que se perdió casi toda la temporada pasada, el ataque de los Hawks va a cambiar su centro de gravedad por completo, y empezarán a estar mucho más cerca de la canasta.

El ex-76ers es otro anotador de volumen, capaz de llenar todo el vacío que queda en el equipo. Lou anotó 14.9 en 9.2 minutos menos pero con un 27.4 de utilización, aún mayor que el de Johnson. Sus TS% son parecidos, pero Johnson tira más triples, y Williams va más a línea, algo que va a ser una bendición para un equipo tan poco agresivo hasta ahora como este. Su proporción TL/TC es del 30% mientras que Johnson se quedaba en un 17%. Por tanto, los Hawks han traído un recambio  con una producción similar históricamente, y acostumbrado a soportar un número de tiros y de protagonismo parecido. A continuación tenéis un gráfico para que podáis comprobar desde dónde operaron ambos el año pasado:

 

Eso sí, los que esperen un ataque más repartido el año que viene en ATL se pueden llevar una sorpresa. En Philadelphia, los 76ers ejecutaron casi tantos aclarados para Lou Williams, como en Atlanta para Johnson. Los 76ers lo llevaron a la lavandería en 204 ocasiones, lo que supone un 22.4% de sus jugadas.

A continuación recogemos en una tabla los tipos de jugada acabada por Johnson y Williams, que ocurrieron en más de 100 ocasiones la pasada temporada y explican prácticamente el juego ofensivo de ambos. Como podéis ver, la mayor diferencia es que mientras que Joe podía recibir la pelota en el poste o como tirador, ya sea en estático o tras bloqueo, Lou Williams necesita aún MÁS la pelota en sus manos. Me temo que los que se quejan de que Johnson dominaba demasiado el balón y el juego en Atlanta, pueden encontrarse con un clarísimo caso de más vale malo conocido…: el 72% de las posesiones en las que Williams acabó tirando implican dominio del balón, bien en aclarados, en bloqueos y continuaciones, o recibiendo un hand-off. Wowza.

 

Aclarado Juego en el poste Tiro estático Pick ‘n’ roll Tras bloqueo Pase mano a mano Total
Joe Johnson 290 152 211 147 124 74.3%
Lou Williams 204 131 330 118 86.0%

 

Hasta ahora nos habíamos guardado una importante pieza de información, que igual alguno echaba de menos, y es que Joe Johnson es escolta puro, e incluso jugó algunos minutos de alero el año pasado (supongo que la vuelta de Horford hará que Atlanta juegue menos small-ball este año, y la vuelta de Smith al 4 a tiempo completo hubiera tenido a Joe jugando de escolta todo el tiempo), mientras que Lou Williams es casi tan base como escolta (jugó los mismos minutos en cada posición el año pasado) y tal vez no son tan intercambiables como veníamos anunciando.

Pero es que no parece que Atlanta vaya a tener mucho más remedio. El resto de jugadores que completan la rotación del perímetro son tiradores en los que no deberían confiar para crearse su propio tiro o bases o DeShawn Stevenson. Williams parece abocado a tener que compartir minutos con Teague y Harris, y eso, para él, que está acostumbrado a jugar con Holiday no es un problema, pero ya veremos, sobre todo, para Jeff Teague.  Uno de ellos, o incluso los dos,  tendrán que aceptar jugar más sin balón, y aunque en las muestras que tenemos no tiraron mal, (0.98 puntos por tiro, que está por encima de la media, Williams; 1.02 ppt en 175 tiros Teague; 1.04 ppt, Devin Harris), será difícil sustituir los 1.18 puntos por tiro que consiguió Johnson las 211 veces que tiró en estático, lo que le convierte en el 10º tirador más efectivo, de los 175 que lo hicieron en 100 o más ocasiones (Teague es 61º, Williams es 83º). Y además, aparte de Johnson los otros 6 jugadores con mejor porcentaje tirando de 3 del equipo, los que básicamente convirtieron a Atlanta en el 5º mejor equipo desde el triple el año pasado, se han ido

Pero este precisamente es el cambio que menos nos preocupa, porque el equipo ha añadido tiradores à gogo, y lo que no pueden reemplazar en la posición de escolta, lo harán desde la de alero. Han traído a Kyle Korver, 1.34 puntos por jugada tirando en estático, segunda mejor marca el año pasado tras Steve Novak, Anthony Morrow, 1.07 puntos por jugada en esta posición, tras su peor año como tirador, pero con una marca que nunca bajó del 42% de acierto de triple en sus tres temporadas anteriores y John Jenkins, rookie, y posiblemente el mejor tirador puro del Draft. Este trío  puede reemplazar perfectamente todo el arsenal tirador que tenían los Hawks, e incluso asustar a los Spurs y a los Warriors en la cima, si el meccano encaja bien.

Lo más probable es que no tengamos que empeñarnos en comparar a Williams con Johnson, porque no creo que veamos un patrón similar en el ataque. No solo Johnson se ha ido, otro miembro del quinteto titular, Marvin Williams, ya no estará, y con un Horford sano reemplazando a Pachulia, tres quintos del equipo titular cambiarán. Seguro que veremos más penetración y este es un equipo que a priori, debería sacar más faltas y mejorar en rebote ofensivo (por proximidad, que no por altura, ya hablaremos de esto), alargar menos posesiones hasta el final, y todo esto sin perder un ápice de intimidación francotiradora. Si además ya convencen a Josh Smith para elegir un poco mejor sus lanzamientos, este ataque debería anotar unos 109.6 puntos por 100 posesiones, y ser un Top 10 la temporada que viene.

  • La defensa: pintan bastos
Atlanta Hawks en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.D.
10º 21º

El año pasado la defensa de Atlanta fue sorprendentemente buena. Tras 3 años en los que parecían estancados en la misma posición (fueron 12º, 13º y 13º en la lista de Índice Defensivo) en el segundo año con Drew se dispararon a la 6ª posición, permitiendo 101.2 puntos por 100 posesiones, muy por debajo de los 107 aproximadamente que venían recibiendo. ¿Qué cambió? Pues a la vista de los números, los Hawks han empezado a forzar pérdidas. En la temporada 2010-2011 fueron 29º en este aspecto, y el año pasado se dispararon a la 6ª posición. Sabemos que los robos son solo una pequeña parte de la defensa (y lo hemos cuantificado incluso, solo representa un 10%), pero un incremento tan grande en un mismo equipo tiene un cambio significativo.

Atribuir la causa de pérdidas es muy complicado (los robos solo representaron el 53.6% de las que forzó Atlanta, el otro casi 47% de las pérdidas no sabemos de dónde vino), pero en ese aspecto, que es el que podemos valorar con los números, el intercambio de Horford por Pachulia e Ivan Johnson parece ser la causa. Con la vuelta del dominicano, podríamos ver un descenso en el número de robos producidos por los pívots, pero con Williams y Harris llegan dos buenos ladrones, que compensarán el número desde el perímetro, e incrementerán el porcentaje de robos de ATL, que debería ser uno de los mejores de la Liga el año que viene.

El mayor problema de nuevo para analizar la defensa en general, es que es difícil sacar conclusiones, por el gran cambio de personal que ha sufrido este equipo. Podemos tratar de explicar la defensa en términos de +/-, estadística, que para mí gusto, tiene bastante ruido para comparar jugadores en distintas franquicias, pero me parece muy explicativa dentro de un mismo equipo. Los índices ajustados, conceden un valor negativo defensivamente a los 6 jugadores con más minutos la pasada campaña (es decir, atribuyen al banquillo la buena defensa de los Hawks), pero dentro de los titulares, evalúa mejor a los que se quedaron (Smith, Pachulia, Teague) que a los que se fueron (Johnson, Williams, Hinrich), y los números de otros años atribuyen a Horford el valor de mejor defensor del equipo. El problema es que los que llegan, los Williams, Korver, Morrow, Harris… no tienen ni el cartel de buenos defensores, ni los números respaldando una infravaloración de su habilidad.

Lo que sí es seguro es que los Hawks perderán centímetros. Joe Johnson es un 6’8″, Marvin Williams un 6’9″, y los 4 jugadores que parece que van a cargar con el peso en las posiciones de escolta y alero miden de los 6’2″ de Williams a los 6’7″ de Korver. Marvin Williams tuvo un porcentaje reboteador defensivo del 16.9% el año pasado, y ninguno de los nuevos puede hacerle sombra: nadie superó el 10% el año pasado. Horford puede mejorar un poco a Pachulia/Johnson (23% por el 20% aproximadamente de la pareja), pero o los hombres altos de Atlanta hacen horas extra, o este equipo puede ser asesinado en los tableros.

Si bien en ataque los Hawks parecen un equipo predestinado a mantener, o incluso mejorar lo que hicieron la pasada campaña, los cambios de personal apuntan a una mala experiencia en el apartado defensivo. Los números sugieren que el equipo podría seguir forzando pérdidas a un buen nivel, quizá incluso entre los 3 mejores en la Liga, pero su rebote defensivo, y, probablemente, el porcentaje de tiro contrario, va a empeorar.

Buscando un equipo con esas características (Top 3 en pérdidas provocadas, por debajo de la media reboteando defensivamente y en porcentaje de tiro rival) encontramos equipos como los Blazers de 2011 (14º en Índice Defensivo), o los Warriors de 2010 (29º en la Liga en su año). Desde aquí, nuestra predicción es que los Hawks deberían encontrarse a medio camino, en torno al 20º puesto en ránking defensivo, recibiendo unos 109 puntos por 100 posesiones.

  •  Predicción final

Con nuestra predicción de que los Hawks estarán en la parte baja del Top 10 en índice ofensivo, y cerca de la vigésima posición en defensivo, el margen de victoria neto para esas posiciones es en media de 0.6 puntos. Ajustándolo con su calendario (-0.6 puntos, creo que es uno de los más fáciles de la Liga, estando en el Este en general, y en la división de Charlotte y Orlando en particular), veo un SRS de 0.0 justo, la media de la Liga para Atlanta, por lo que espero que tengan un récord final de 41-41, que sería suficiente para la última plaza en Playoffs en el Este. El año pasado ganaron 40 partidos (50 en una temporada de 82) y este descenso de 9 victorias parece muy grande para un equipo que además pienso que va a mejorar en ataque. Pero es que realmente creo que van a sufrir mucho en defensa, especialmente en el rebote defensivo y en la posición de alero.

10 jugadores NBA que deberían tener su número y su camiseta retirados

Los Lakers han anunciado que van a retirar un par de números (Jamaal Wilkes y Shaquille O’Neal) así que este es un buen momento para repasar los mejores jugadores que no tienen el número retirado en la franquicia que lideraron.

Hay varios motivos por los que un jugador con aparente merecimiento no tenga su número retirado. Si su aportación fue verdaderamente reseñable para el equipo, las razones para denegarle el homenaje pueden ser los criterios de la propia franquicia (Lakers o Knicks no parecen admitir a nadie que no haya pasado por el Hall of Fame), el tiempo que pasaron allí (muchos jugadores han tenido excelentes carreras, pero no se han mantenido los años suficientes para establecerse en un mismo equipo), manías personales (una mala relación con el propietario, que es el que decide, es un motivo como otro cualquiera para quedarse fuera), problemas extradeportivos con la franquicia (ya veremos en un rato) y la razón más injusta para el jugador, y por otro lado más comprensible para el aficionado, que la carrera del jugador en la franquicia sea previa a una relocalización.

Es normal pensar que la afición actual, que al fin y al cabo son los que van a ver las camisetas colgando de las vigas del techo, no empieza a animar y a reconocer a una franquicia hasta que llega a su ciudad, y no es sido partícipe hasta ese momento de los logros pasados. Por lo tanto, se da la situación, de que el jugador al que el equipo está homenajeando es un perfecto desconocido, sentimentalmente hablando, de la persona que aplaude. Al mismo tiempo, es tremendamente injusto que jugadores que han tenido el reconocimiento en forma del Salón de la Fama, o premios NBA, no vean reconocida la colaboración a la franquicia, a la que algunos han estado unidos toda su carrera ayudando a ganar títulos, además.

Por lo general, me reconozco partidario del reconocimiento histórico. Sobre todo cuando el tiempo ha pasado y aporta perspectiva. Para un aficionado Laker, menor de 40 años, West y Mikan son igual de suyos, son dos Lakers. No son el señor que jugó en Los Angeles, y otro que lo hizo en Minnesota. Pero con el cadáver reciente (Seattle-Oklahoma City, mejor y más cercano recuerdo) sí es verdad que el criterio chirría, y cuesta imaginar homenajes a Payton o Kemp en el Chesapeake. Aunque no todas las situaciones son tan traumáticas como la de los Sonics, retirar un número es un ejercicio, que parece quedar mucho mejor a largo plazo.

A continuación haremos una lista de los 10 jugadores que creemos que tienen más motivos para ver retirado su número, pero todavía no lo han hecho por alguno de los motivos ya mencionados. En la lista no hemos añadido jugadores en activo o retirados recientemente (Yao, Iverson, Ilgauskas, Finley, Stojakovic, Horry y O’Neal en Orlando podrían ser candidatos), y a continuación indicamos una lista de menciones con jugadores que cumplen un criterio en longevidad (600 partidos en el equipo, siendo Top 3 en alguno de los registros de la franquicia y estando en un grupo reseñable por llegar, al menos, a unas Finales de Conferencia) o excelencia (Hall of Fame o All-NBA 1st Team con, por lo menos, 4 años en la franquicia), pero al mismo tiempo se encuentran con uno o varios de los inconvenientes ya comentados.

  • Artis Gilmore Hall of Famer, 6 años en Chicago, 1º en tapones y FG%.
  • Arvydas Sabonis Hall of Famer, 7 temporadas en Portland, carrera NBA completa.
  • Walt Bellamy  Hall of Famer, 4 temporadas entre Chicago y Baltimore (equipos pasados de los Wizards), 1º en puntos y rebotes por partido.
  • Jim Pollard Hall of Famer, 7 años y carrera completa en Minneapolis Lakers, 2 All-NBA 1st Teams, 5 títulos.
  • Joe Fulks Hall of Famer, 8 años y carrera completa en los Philadelphia Warriors, 3 All-BAA 1st Team, 1 título BAA.
  • Marques Johnson 7 años en Milwaukee, 1 All-NBA 1st Team, 3º en rebotes totales.
  • Tom Gola Hall of Famer, 6 temporadas en Philadelphia Warriors y una parcial en San Francisco, 1 título.
  • George Yardley Hall of Famer, 4 temporadas en los Fort Wayne Pistons y 2 más en Detroit, 2 Finales.
  • Ralph Sampson Hall of Famer 4 temporadas y media en Houston, 1 Final.
  • Bailey Howell Hall of Famer, 5 temporadas en Detroit Pistons, 1º en rebotes por partido.
  • Larry Foust 7 años en los Fort Wayne Pistons, 1 All-NBA 1st Team, 2 Finales.
  • Bernard King 4 temporadas en New York, 2 veces All-NBA 1st team, 2º en puntos por partido.
  • Anfernee Hardaway 6 años en Orlando Magic, 2 All-NBA 1st Team, 1º en robos y 3º en asistencias por partido, 1 Final.
  • Latrell Sprewell 6 años en Golden State Warriors, 1 All-NBA 1st Team, un entrenador ahogado.
  • Gene Shue 5 temporadas en Detroit Pistons, 1 All-NBA 1st Team.
  • Red Kerr 11 temporadas, 9 en Syracuse y 2 en Philadelphia, 2º en rebotes, 1 título.
  • Rik Smits 12 años, carrera completa, en Indiana, 2º en puntos, tapones, minutos y partidos totales, 3º en rebotes, 1 Final.
  • Jerome Kersey 11 años, 2º en rebotes, 3º en minutos y robos, 2 Finales.
  • Charles Oakley 10 años en New York, 2º en robos, 3º en minutos y rebotes, 1 Final.
  • Nick Anderson 10 años en Orlando, 1º en partidos y robos totales, 2º en puntos, 3º en rebotes, 1 Final.
  • Bob Dandridge 8+1 temporadas en Milwaukee, 1º en minutos, 2º en rebotes, 3º en partidos, 1 título.
  • Cliff Robinson 8 temporadas en Portland, 2º en tapones, 3º en puntos, 2 Finales.
Además de otros nombres que no cumplieron los (arbitrarios) criterios elegidos pero serían motivo de discusión como Dikembe MutomboTree Rollins, Danny Ainge, Chet WalkerNorm Van Lier, Toni Kukoc, John Paxson, Danny Ferry, Derek Harper, Fat Lever, Dale Davis, Randy Smith, Michael Cooper, Byron Scott, A.C. Green, Dell Curry, Muggsy Bogues, Glen Rice, Carl Braun, John Starks, Shawn Kemp, Greg Ballard y todo aquel que se nos haya olvidado incluir.

Empezamos la cuenta atrás:

10 Mark Aguirre

La carrera en general de Mark Aguirre fue peor que otros jugadores que quedaron fuera de la lista, de hecho no cumple ninguno de los dos criterios mencionados más arriba: ni tiene campeonatos (con Dallas), ni All-NBA’s, ni plaza en el Salón de la Fama como en otros casos. Pero lo que hace extraña la situación de Aguirre, son las otras dos camisetas que cuelgan en el America Airlines Center: la de Rolando Blackman y la de Brad Davis. Mark solo estuvo 7 temporadas y media en el equipo, por las 11 de Blackman y las 12 de Davis, con los que compartió toda su carrera Maverick, pero él metía más puntos por partido que ellos (o que nadie, es líder de la franquicia en esa categoría, por delante incluso de Nowitzki), cogía más rebotes, y no está muy por detrás de Davis en asistencias por partido. En definitiva, dos compañeros que en el momento que compartían pista con él eran peores, sí tienen sus camisetas retiradas. Y si en un futuro cercano retiraran además el número de Harper, solo sería añadir más leña al fuego.

Se ve que en Dallas, donde Cuban además ha reabierto el debate recientemente denegándole a Kidd la posibilidad, se valora la fidelidad a la franquicia. Y en ese aspecto, Aguirre, que fue difícil de llevar, y forzó su salida a Detroit, no fue ejemplar. Y si ese es el criterio, Mark no tendrá opciones. Pero sería muy injusto con él. Ni que fuera el primero o el último que pidió un traspaso, y ahora tiene el número retirado.


9 Harry Gallatin

Empezamos con los Hall of Famers. 9 de sus 10 temporadas en la NBA en New York, un All-NBA 1st Team, un All-NBA 2nd Team… Según el criterio marcado por algunos equipos, Gallatin estaría en el límite del merecimiento, pero con el de los Knicks tendría que tener el número retirado. ¿Por qué? Porque como en el caso de Aguirre en Dallas, su compañero durante toda su carrera, Dick McGuire, lo tiene. Pero en este caso es aún más sangrante, porque no hay peticiones de traspaso ni nada por el estilo de por medio. Es más, Gallatin pasó un año más que McGuire en la franquicia. Gallatin anotó más puntos y con mejores porcentajes, y McGuire nunca llegó a ser All-NBA 1st Team. Y sus números también son mejores que los de Bill Bradley, con la diferencia que Gallatin no tiene dos campeonatos ganados como el Senador. Hay un dicho poco reproducible que habla de tirar meretrices al río que viene como anillo al dedo en esta situación. Si los Blackman, Davis, McGuire y Bradley están, Aguirre y Gallatin deberían también.


8 Bob McAdoo

El caso McAdoo reúne dos de los inconvenientes más habituales de la lista: ni jugó con su franquicia en la localización actual, ni su carrera en el equipo fue muy longeva. Luego hay otro factor, que no se sabe ni ayuda o no: los Clippers, la continuación de los Buffalo Braves donde Bob jugó, son uno de los pocos equipos que no ha retirado ninguna camiseta. ¿Exigentes o necesitados? El caso es que Bob McAdoo es el único MVP de la Liga al que no le han retirado el número. Ganó el premio en 1975, la tercera de sus cuatro temporadas y media en los Braves, donde comenzó, y dio lo mejor de su carrera. Es el jugador que menos tiempo pasó en la franquicia de todos los de esta lista, pero al mismo tiempo, es el único que ha sido considerado el mejor por un año en la Liga. Lo merece. Pero a una franquicia dirigida por Donald Sterling, tampoco le puedes pedir mucho.


7 Cliff Hagan

Hall of Famer, sus 10 años de carrera NBA completos jugados en los Hawks, 2º mejor jugador del equipo que consiguió el único título en el 58… y otro de los que jamás jugaron en la localización actual de la franquicia. Pero a diferencia de otras situaciones, los Hawks sí que han decidido retirar el número de un jugador que jamás salió de St.Louis: Bob Pettit. Sabemos que aunque fuera excelente, Hagan no tuvo la carrera de Pettit. Y es verdad que los Hawks no son los Celtics retirando números: solo Bob, Wilkins, Hudson y el fallecido Collier tienen su dorsal fuera de circulación. Pero aún así, la carrera de Hagan fue lo suficientemente buena para el homenaje, seguramente mejor que la de Hudson. Y teniendo en cuenta que el título del 58 seguro que ha pesado para el reconocimiento a Pettit, también habría que hacérselo al hombre que anotó más y mejor que él en aquellos Playoffs.

Igual no se lo han retirado, por otro motivo mucho más simple: porque no saben cual quitar. Empezó con el 6, el segundo año cogió el 17 y a partir del tercero, y hasta el final de su carrera, vistió el 16.


6 y 5 Neil Johnston y Paul Arizin

Compañeros y miembros del Hall of Fame, Arizin, además, incluido en la lista de los 50 mejores jugadores de los primeros 50 años de la NBA, líderes del equipo que ganó uno de los dos campeonatos para los Warriors y ninguno de los dos cambio de franquicia durante toda su carrera (10 años Arizin, 8 Johnston). ¿El problema? Que jamás jugaron como locales en California. Ni más, ni menos.

Y pese a que los dos hayan fallecido, el homenaje debería ser igual de merecido. Se trata de hacer honor a tu Historia y al sitio de dónde vienes, no un favor personal.


4 George Mikan

Solo 7 años BAA/NBA, su carrera entera, en los Lakers. Pero en los de Minneapolis. Mikan no está más arriba en la lista porque en el Staples ya tienen un pequeño apaño para recordarle a él y a sus compañeros de la etapa en Minnesota (a los que queda equiparado, cuando, nada más lejos de la realidad) y porque los homenajes, a título póstumo son menos. Pero también me parece que los Lakers tienen menos excusa que nadie para partir en dos épocas la historia de la franquicia: preguntad a un fan Lacustre que cuantos títulos llevan, a ver si os dicen 11 o 16. Mikan fue el jugador franquicia indiscutible de aquellos 5 títulos (tiene tantos de Laker como Abdul-Jabbar, Magic, Cooper, PollardKobe y Fisher) y fue el pívot del All-NBA 1st Team 6 temporadas. De haber existido el premio de MVP antes de 1955, se hubiera llevado seguramente más de uno, y sería junto a McAdoo, el único MVP que no tiene el número retirado. Y además, ¡que llevaba el 99, hombre! ¿Quién se va a poner el 99? Vale, Metta World Peace, tal vez, pero para lo que le queda en el convento…


3 Gary Payton

12 temporadas y media con los Sonics (y su traspaso trajo a Ray Allen a Seattle), integrante seguro del Salón de la Fama, mejor jugador de los 3 únicos equipos de la franquicia que han superado las 60 victorias en Temporada Regular, y líder de los registros históricos Supersónicos en minutos, partidos, puntos, asistencias y robos. Payton es los Sonics, pero los Sonics, ya no son ellos. A Gary, de todas formas, no le preocupa mucho «Estoy seguro que no quiero que retiren mi camiseta en Oklahoma City». «Ese no es el lugar donde jugué. Los fans de Oklahoma City no me llegaron a ver».

Si la NBA volviera a Seattle… ¿podríamos ver una camiseta retirada rompiendo la continuidad de la franquicia? Eso al menos es lo que a él le gustaría. Y lo que abriría la Caja de Pandora en el debate de si la Historia pertenece a las franquicias o a las ciudades. Es imposible separar el recuerdo de los Sonics de Seattle. Pero tampoco podríamos entender a unos Thunder que se construyeron en sus cimientos y su herencia, si le arrancamos ese pedazo de tiempo.

Sea como fuere, el 20 de Payton, tiene que colgar de algún pabellón. Del que sea.


2 Jerry Lucas (y Bobby Wanzer y Arnie Risen)

El caso de Jerry Lucas es una mezcla del de McAdoo (jugó en una franquicia ya extinta, no estuvo allí durante toda su carrera, miembro del Hall of Fame) y el de Hagan (la franquicia que le corresponde actualmente, los Kings, han retirado números de jugadores que no jugaron en la ciudad). Lucas, miembro del Hall of Fame, pasó 6 temporadas y media en Cincinnati jugando para los Royals, fue 3 veces All-NBA 1st Team y 2 All-NBA 2nd Team en sus primeras cinco temporadas en el equipo, y sigue sin tener el número retirado. Que nunca pisara el parqué en Sacramento sería buena excusa si no fuera porque Bob Davies, Maurice Stokes, Jack Twyman, Oscar Robertson, Sam Lacey y Tiny Archibald, tampoco lo hicieron, pero ahí están, con las camisetas colgando del Bancarrota Pavilion.

Davies ganó el único título de la franquicia, Oscar puede ser uno de los 10 mejores jugadores de la Historia y estuvo allí 10 años, Jack Twyman jugó su carrera completa en los Royals, y Sam Lacey jugó más de 10 temporadas. Pero, ¿Tiny Archibald? Estuvo 6 años en el equipo, y ganó un All-NBA menos que él. ¿Maurice Stokes? Aunque el homenaje sea en parte porque se lesionó de gravedad y murió muy joven, estuvo solo 3 años en el equipo, y fueron mejores los 3 primeros años de Lucas que los de Stokes.

Los Kings han demostrado que acogen con igual cariño a los jugadores que formaron parte del pasado de la franquicia, aunque fuese en otros lares. Algunos de ellos, han hecho menos méritos que Lucas. ¿Por qué no Jerry entonces? ¿O Bobby Wanzer y Arnie Risen, que están en el Salón de la Fama, ganaron el título del 51, y estuvieron 9 (carrera completa) y 7 temporadas, respectivamente en el equipo?#DOBLERASERO


1 Dolph Schayes

El de Dolph Schayes es un caso casi clavado al de Arizin: Hall of Famer, lista de los 50 mejores a los 50 años, un título, toda su carrera en la franquicia… Pero si bien Arizin decidió retirarse justo el año que los Warriors se iban a San Francisco, Schayes llegó a jugar una última temporada en Philadelphia, en la que incluso entrenó al equipo. Y además, se quedó un par de años más como entrenador, hasta 1966, cuando le nombraron «Entrenador del año», y sentó las bases para que la temporada siguiente los Sixers ganaran su primer título en Philadelphia.

Como Arizin, Hagan, Mikan o Payton, tiene absolutamente todo lo que le puedes pedir a un jugador para retirar su camiseta, con el añadido además de que él sí que jugó y entrenó en Philadelphia y es responsable en buena parte de un título allí.

Y no es que Philadelphia tenga un estándar muy alto para retirar números: 7 (más el de Moses Malone, que está en una especie de limbo, no retirado, pero tampoco usado) llevan ya, incluyendo los de Maurice Cheeks o Bobby Jones, que indiscutiblemente, no fueron mejores que Schayes.

En definitiva, nadie merece más ver su número retirado en la NBA ahora mismo que Dolph Schayes. Pero este año, en la camiseta de los Sixers con el número 4, pondrá «Wright«.

Porca miseria.