Paridad imposible

El cierre patronal no ha valido nada ¿Menuda sorpresa, no? Tras ver como acabó la historia, parecía clarísimo que el cierre patronal había sido en vano: toda la monserga del cambio de sistema y de la paridad no aparecía en ningún lado, tras un acuerdo lleno de movimientos laterales (de los de pívot torpe, además) pero tampoco esperaba uno tanta muestra de la inutilidad de la reforma, ni tan pronto.

Si se hubieran cambiado las cosas, no hubiéramos estado toda esta semana hablando de Chris Paul y Dwight Howard. Es verdad que a cada fecha de mercado persa que pasa, Twitter se va haciendo más grande y los que estamos metidos en ese ciclo de noticias 24/7 vemos las cosas sobredimensionadas tal vez, pero cuando en teoría parecía que el deseo era un convenio fuerte para que ninguna franquicia tuviera que sufrir el circo de los Ringling Brothers que le montaron el año pasado a los Nuggets, tenemos que abrir el mercado con el espectáculo de Sigfried y Roy, Roy y Sigfried, como la primera noticia.

No sé, y no me importa hasta que se confirme, dónde acabarán. El mercado me divierte, pero lo de estos dos me aburre, y la vorágine actual me agota. Lo que sí está claro es que los jugadores siguen forzando su salida de mercados pequeños, y siguen eligiendo destino. Las franquicias se ven, primero obligadas a traspasarlos, y luego, encima, ni siquiera al mejor postor, sino al sitio donde el niño quiera ir. Los que esperaban algún cambio con el nuevo convenio colectivo ya han visto lo que se ha tardado en volver a la casilla de salida.

Otro indicio de que como diría Julito, la vida sigue igual es el calendario que se dio a conocer el martes.

En la ABC, única cadena en abierto que retransmite la NBA, (TNT y ESPN son televisiones de ámbito nacional, pero forman parte del paquete de cable, así que aunque cualquier hijo de vecino las tenga aquí en Estados Unidos, estrictamente, no son en abierto) solo se podrán ver partidos de 8 equipos. Aunque la cifra engaña un poco, porque solo dan 15 partidos (por tanto solo hay 30 huecos), entre Miami, Los Angeles y Chicago pasarán por su señal de TV 16 veces, mientras que 22 equipos serán invisibles para el público de esta cadena. Para esto no hacía falta paridad.

Tampoco se han creído su propio cuento de la paridad al hacer el calendario. En esta temporada de 66 partidos en la que no todos juegan contra todos, no se ha dejado al azar que enfrentamientos quedaban fuera. En gráficos como el generado por el blog Eye on Basketball, de CBS Sports que aquí adjuntamos, se puede ver como la media del porcentaje de victorias de los equipos de la conferencia contraria que visitan más de una vez está altamente correlado con el récord del propio equipo:

Esta distribución, no es casualidad, en absoluto. De hecho, hasta las cosas que parezcan más raras, tienen su explicación. Por ejemplo, si miramos el gráfico, comprobamos que de los 8 equipos con mejor récord, 6 se enfrentan a los rivales más duros más veces en los enfrentamientos interconferencia. ¿Por qué San Antonio y Chicago no lo hacen? Tal vez para compensar factores como que los Spurs son el único equipo de ese grupo que tiene jugar 2 back-to-back-to-back (el temido 3 partidos en 3 días) o que Chicago, junto a Boston, juega en dos ocasiones, 5 partidos en 6 días (Los Angeles, Orlando y Miami nunca tendrán un 5 en 6, y Dallas, San Antonio y Oklahoma solo una vez).

Cuanto más se mira a la obra de ingeniería que es el nuevo calendario (es increíble la de factores de todo tipo, que a veces ni imaginamos que hay que tener en cuenta para cuadrar esto) más se nota que no hay nada que haya quedado al azar. Por ejemplo, Melo no vuelve a Denver este año. Hasta que pise el Pepsi Center va a pasar, como mínimo, año y medio de su traspaso. Eso que se ahorran.

La NBA tiene todos los cabos de calendario atados y bien atados, y lo tiene claro: los buenos que jueguen con los buenos, que es lo gente la quiere ver. Y es verdad que queremos los grandes enfrentamientos, pero no somos nosotros los que tenemos que explicar a los equipos de mercados pequeños lo de la paridad y la igualdad de oportunidades.

Y siguiendo con las muestras de que el sistema ha cambiado tanto como ese capitalismo que íbamos a refundar, atentos a que se abra el mercado de agentes libres el viernes. Cualquiera que escuchara hablar a los propietarios durante el cierre patronal pensaría que la hemorragia de pérdidas de los equipos era comparable a la de los países del mediterráneo. Cuando se empiecen a repartir contratos, ya veremos lo preocupadísimos que estaban los equipos en gastar. Contaremos cuantos contratos por el máximo (dos candidatos, Nene y Marc Gasol) se reparten, cuando a mi parecer, ningún jugador de esta cosecha lo sea por precio de mercado, cuántos pasan de 10 millones por año (si hay puja, Tyson Chandler y Afflalo, si la puja es de las muy feas, DeAndre Jordan y Thad Young, amén de David West, podrían estar ahí) sin merecerlo tampoco, y cuantos contratos en la horquilla de 20 a 30 millones garantizados se reparten en jugadores de los que en un año estarán como locos por deshacerse. Cada compra irracional por encima del precio de mercado será una bofetada a todos los seguidores que no han podido disfrutar de baloncesto durante estos meses y un combo breaker a los trabajadores de pequeño salario asociados a los equipos que han perdido dos meses de cheques.

Si los ingresos de todas las franquicias se repartieran entre todos y todos tuvieran lo mismo. Si la escala salarial estuviera hecha en términos de ingresos netos, en lugar de ingresos brutos para que ciertos estados que no tienen impuesto de la renta estatal no tuvieran una ventaja financiera competitiva. Si los Knicks dejaran de jugar en el Madison porque con su brillo atrae a los jugadores, y está mucho mejor preparado que el PowerBalance (¿cómo se llamara ahora?) Pavilion y empezarán a jugar, por ejemplo, en el Carnesecca Arena. Si en Los Angeles no dejaran salir de fiesta a las actrices de todas las listas del alfabeto locas por hacer un Kardashian (Kim o Kourtney, make no difference, they ballin’ the same) que tanto incitan a los jóvenes y millonarios jugadores. Si en Miami no hubiera 25 grados en diciembre. Si Antoine Walker tuviera ruedas.

El día que verdaderamente se ejecuten medidas drásticas, por las que merezca luchar. El día que un convenio obligue a todos los equipos a dar un giro de 180 grados (luego Kidd girará a los Mavericks 360º más) sus estrategias de negocio. El día que la paridad no sea una utopía imposible. Ese día habrá merecido la pena un cierre patronal. Pero, hoy lo que teníamos que ver es a Charles Barkley disparando su ballesta contra el equipo que hubiera empezado mal el primer mes, en el descanso del Lakers-Heat que estaba programado para este 8 de diciembre.

La nueva mascota de los Sixers

Los Sixers de Iverson fueron uno de los equipos más seguidos hace unos años, con una camiseta extremadamente molona, con logo molón y con mascota molona, Hip Hop.

Pero esta época ha pasado y los nuevos propietarios ya quieren dar un aspecto más serio a la franquicia, por eso han decidido cargarse a Hip Hop y crear una nueva mascota.

Para ello han puesto alguna que otra opción en la web… a cada cual tal vez más ridícula, pero no deja de ser una mascota… fea seguro…

Rip Hip Hop.

Shaq vuelve… a la TNT

Esto iba a pasar más pronto que tarde, la TNT, cadena norteamericana de televisión ya ha anunciado que Shaq se une al equipo de comentaristas para estar con ellos los jueves por la noche.

Se desconoce si retransmitirá algún partido o si bien sólo estará en plató en el pre/post partido, pero vamos a tener NBA con Shaq este año y eso siempre es bueno.

El futuro ya está aquí

En diciembre de 1981 se enfrentaban Kentucky y North Carolina, poniendo en pista 17 jugadores que fueron elegidos en el Draft de la NBA, más otro más que miraba desde el banquillo. Estaban considerados el primer y el segundo mejor equipo del país en los rankings. Historia del Baloncesto.

Ayer, pudimos vivir un espectáculo similar, en el que KU y UNC se volvieron a encontrar, con dos equipos sosias de una franquicia NBA sobre el parqué, para el disfrute del aficionado.

Volvamos un momento al pasado. Las cifras de aquel partido del ’81, tienen en realidad, un poco de trampa. Desconozco si ha sido el partido que más futuros elegidos en el Draft de la NBA ha juntado en la Historia del baloncesto universitario, pero seguro que no ha sido el que más futuros profesionales tenía. De aquellos 17+1 jugadores, solo jugaron en la NBA 5 y el más 1. Los otros 12, fueron elegidos gracias al antiguo formato de Draft, que llegaba hasta 10 rondas en 1981, 7 de 1985 en adelante, y que desde 1989 pasó a ser de dos mangas. Evidentemente, este formato daba cabida a más jugadores, por lo que era más fácil hacer algo así en aquella época. De los que jugaron minutos ese día, solo Bo Lanter, que apenas jugó dos minutos, tiene el privilegio de no haber sido nombrado en la elección.

Pero entre los 6 jugadores que si llegaron a la NBA, veamos lo que había. Dirk Minniefield. Melvin Turpin. Sam Perkins. James Worthy. Sam Bowie, que fue el lesionado que no jugó. Y el hombre que fue elegido por debajo de él. Michael Jeffrey Jordan.

Y salvando el detalle de que dudo mucho que ayer viéramos a otro MJ, el UK-UNC 2011 puede ser aún más impresionante visto con el paso del tiempo. La Fábrica de Churros y Kentucky empezaron la temporada como 1 y 2 en las listas, al igual que lo estaban aquel 26 de diciembre, pero la derrota la semana pasada de UNC contra UNLV (Las Vegas), les ha hecho caer al 5, tomando Kentucky el liderazgo momentáneo, que prolongará además gracias a la importantísima y apretadísima victoria (72-73 fue el resultado final) que consiguieron ayer.

Pero lo impresionante no es la posición de los equipos, sino el talento reunido. Según la previsión de NBADraft.net, ayer vimos a 3 Top 10, 3 más Top 14 y otros 3 primeras rondas del próximo Draft, y un Top 10 y un segunda ronda en 2013. Según DraftExpress.com, 5 Top 10, otro Top 14, 2 más en primera ronda más otro en la segunda para este año, y 2 Top 10, otro primera ronda y otro jugador más en la segunda para el siguiente.

Si las previsiones más optimistas se cumplen, ayer vimos jugar a 13 futuras elecciones del Draft, 12 de ellas con contrato garantizado, por ser de primera ronda.

A la vista esta, que John Calipari, el mismo que estuvo 3 temporadas en los Nets, se ha convertido en el mejor (y más dudoso, por cierto) reclutador de la NCAA. Por sus manos han pasado estos últimos años dos de los tres últimos número 1 del Draft (Derrick Rose y John Wall), DeMarcus Cousins o Brandon Knight. Aunque tal vez dentro de unos años los libros borren todo lo que hagan los Wildcats este año, al igual que ha sucedió con el título de la Universidad de Memphis, los equipos que está poniendo en pista este hombre son de impresión. Aunque con tanta juventud luego es difícil que salgan ganadores del baile, entre otras cosas, porque además, juegan como sus viejos Nets, es decir a nada de nada, Calipari propone a los aficionados de Lexington un plan con el que nunca jamás se van a aburrir. Y lo de este año es tan increíble, que puede que incluso traiga victorias.

Roy Williams lo tiene más fácil. La tradición de La Fábrica de Churros, que siempre será la casa del más grande, unida a los campeonatos que ha conseguido el equipo en esta década, y al reconocimiento nacional que siempre reciben de los medios, como el contrapeso angelical de la malvada Duke, hacen que la Universidad de Chapel Hill se venda sola. Solo poner las siglas UNC encima de la mesa de un jugador de instituto basta para que la consideración a la causa sea desmedida.

Y así es como llegamos a esta locura.

Para empezar a contar lo de ayer, tenemos que empezar por Anthony Davis, para mí el candidato número 1 a número 1 del Draft ahora mismo. Venía de calzarle 8 tapones y coger 15 rebotes contra St.John, y ayer, aunque tuvo un partido flojo, acabó taponando el tiro que probablemente salvaguardaba la victoria de su equipo. Fíjense en la imagen a su izquierda, porque fue de ese momento. Impresionante.

Davis es un chico con pinta de alelado colegial y un prominente entrecejo, que en la era de vender zapatillas no debería durar mucho, a no ser que se lo quiera dejar como signo distintivo. Aún tremendamente frágil, con un cuerpo escuchimizado y cuasi anoréxico, tiene unos brazos eternos. Olvídense de otros especímenes que hayan visto antes, lo de AD es exagerado. En una época en la que parece que el ejército ya no quiere Capitanes América y está probando sin embargo con universitarios hasta conseguir el perfecto Plastic Man, Davis es el que mejor les ha salido.

Davis es todo lo que se supone que otro Anthony iba a ser, pero esta vez en serio. Todo lo bueno que hayan leído de Anthony Randolph, parece que lo tiene este chico. Un excelente taponador, buen reboteador, buena mano para finalizar, incluso tras contacto, muñeca en su sitio, y además con la agresividad que siempre le ha faltado a Magic… Aún puede pasar muchas cosas, y va a necesitar comer mucho para hacerse un hueco en la NBA. Pero lo que deja ver, es maravilloso, es un jugador que cuando está en la pista, aparece por todos lados.

Aunque esté jugando de pívot en este equipo, más por falta de efectivos que por otra cosa, parece imposible que pueda mantener la posición en la NBA, sobre todo por peso, pero el equipo que se lo lleve el año que viene tendrá entre sus manos a un auténtico playmaker en su posición de 4.

Después de Davis, los ojos quizá se dirijan a dos viejos conocidos: Harrison Barnes y Terrence Jones, uno de North Carolina, y el otro de Kentucky. Estos dos sophomores, se pasaron el año pasado en el Top 10 de las previsiones del Draft, e incluso ambos llegaron a pasar fugazmente por el número 1. Por los motivos que fueran (cierre patronal, mejorar el caché, volver a equipos cargadísimos para intentar un nuevo asalto al campeonato…) decidieron regresar a la Universidad, y nos los encontramos como el año pasado: elecciones tan seguras en la zona de Lotería, que parecen concursos amañados.

Los dos son aleros de brazos largos y grandes, un poco más Jones que Barnes, que podrían incluso tener minutos jugando de 4 (Terrence ya lo hace en Kentucky, de hecho). Anotan con facilidad, se pueden crear su propio tiro, buscan la línea y no son point-forwards, pero pasan suficientemente bien. Jones es más espectacular y explosivo, pero también más propenso a los errores, mientras que Barnes parece más consistente en general y más fluido y natural en su juego de ataque. También coge más rebotes y tapona más que Barnes, pero también es fruto de jugar más minutos como interior. Los dos deberían mejorar su concentración porque a veces tienden a irse de los partidos con bastante facilidad.

A Barnes le colocan en el Draft en la tercera o cuarta posición y a Jones en la novena o undécima, aunque a mí no me parece que ahora mismo haya tanta distancia entre ellos. De hecho, si tuviera que elegir ahora mismo me quedaría con Jones: está haciendo un comienzo de temporada mejor que el de Barnes para mi criterio, me parece que tiene un potencial más alto y parece que este verano ha mejorado su tiro de 3 ya que ha empezado el año muy bien. Barnes me parece más blandito, pero quizá sea un apuesta más segura.

Otro jugador de los que pudimos ver ayer, que particularmente me encanta es Michael Kidd-Gilchrist, aunque me preguntaba si no se equivocó eligiendo Kentucky. Él, que llevaba años peleándose con Austin Rivers, el hijo de Doc, que ha acabado en Duke, por ser considerado el número 1 de su promoción, ha tenido que ver como ahora, entre los jugadores que se han quedado un año más (a Barnes y a Jones le acompañan otros superclase como Jared Sullinger en Ohio State, Jeremy Lamb en Connecticut y Perry Jones en Baylor) y los de su promoción que les han adelantado por la derecha (Davis, el pívot de UConn Andre Drummond y otro jugador de Baylor, Quincy Miller) tiene difícil ser número 1 del Draft en un papel que reduce su protagonismo.

Además, estoy seguro que cuando le dio el sí a Calipari, contaba con que Jones ya no formaría parte del equipo, porque son dos jugadores que en teoría ocupan la misma posición y con unas herramientas muy similares. Pero ahora mismo está donde está y tiene que apechugar. Minutos tiene, porque le están haciendo jugar de titular junto a Jones, y el hombre los está aprovechando: ayer fue el máximo anotador y reboteador del partido (17 puntos y 11 rebotes).

De todos modos, aunque quizá el equipo no juega para él, como le sucedería en otros, ha tenido suerte de que haya habido un hueco en el puesto de ala-pívot, y que Jones lo esté cubriendo, porque su destino en la NBA es el de ser alero, posición a la que se tiene que acomodar, y en la que le viene de perlas jugar todo el tiempo este año, por lo que la decisión no ha sido mala en absoluto, después de todo.

El otro gran nombre de la lista, ayer pasó muy desapercibido: James McAdoo. El de North Carolina, sobrino del gran Bob, es ese jugador que está previsto que salga elegido muy arriba en el Draft de 2013 (DraftExpress lo coloca incluso como número 2) pero que ahora mismo juega detrás de Zeller y Henson en la rotación Tar-Heel. Ayer se cargó muy rápido de faltas en los 15 minutos que jugó y apenas pudimos ver nada, pero es de esos ala-pívot modernos con un refinadísimo juego ofensivo, que puede anotar desde cualquier lado, incluido el perímetro. Es de esperar que según avance la temporada y se vaya haciendo importante, logre estar más tiempo en la pista. Además, UNC juega con una rotación con solo 3 hombres altos, más algunos minutos de Barnes en el poste bajo, por lo que no tiene mucha más competencia a mayores.

Los otros dos hombres que completan el juego interior de North Carolina son Tyler Zeller (11 y 25 en los ránkings de DX y NBADraft, respectivamente) y John Henson (7 y 17 en las webs). Ambos son juniors, por lo que están entrando en su tercer año, y son el motivo de que North Carolina apareciera como favorita al principio de la temporada: mientras que Kentucky acumulaba 2 años de experiencia en su quinteto (solo Jones y Doron Lamb tenían, limitada por otra parte, experiencia), North Carolina reúne 8 temporadas entre sus 5 titulares, y no hay ningún novato entre ellos.

Ayer entre los dos juntaron 24 puntos, 16 rebotes y 4 tapones, e hicieron parecer mortal a Anthony Davis por primera vez desde que empezó la temporada. Zeller tiene talla de pívot NBA, y ahora mismo, tras Drummond es el mejor prospecto en la posición para el año que viene. Aunque por color, universidad y nombre la comparación evidente parezca ser la de Hansbrough, este Tyler es completamente opuesto: es bastante atlético, tiene el tamaño necesario para pegarse en la pintura, aunque usa mucho menos la fuerza y la mala leche que Psycho-T, defiende mejor que el ahora jugador de Indiana, pero por supuesto, no tiene su toque anotador cerca de la canasta.

John Henson por su parte es el reflejo en el espejo de Anthony Davis. De envergadura exponencial, y peso logarítmico (aunque este año ya parece otra cosa la verdad, apostaría a que ha ganado kilos) tienen juegos muy similares, pero a Henson le falta el deseo y la energía (y también un punto de suficiencia anotadora) que convierten a Davis en el deslumbrante jugador que es. La realidad es que con Zeller y Henson North Carolina tienen la altura necesaria en un juego interior, pero lo podrían pasar mal con un equipo más físico, algo que Kentucky tampoco puede ser por falta de altura y peso.

North Carolina cierra el quinteto titular con Kendall Marshall, un base de segundo año que nuestras dos webs de referencia colocan en el provisional número 21 para el año que viene, y que no podría ser más perfecto para juntar con otros jugadores de gran nivel, por su completa falta de egoísmo, Marshall es un base con mentalidad de pasar primero, segundo y después, y puede hacerse un sitio en la NBA en equipos que piensen en él como complemento de un base esquizofrénico y anotador. No le veo yo ahora mismo como mucho más que un reserva capaz de bajar las revoluciones de un partido y repartir la pelota en la NBA, pero con ese papel reducido de excelente asistente creo que se haría querer.

Los 3 jugadores que cierran la rotación de North Carolina probablemente no llegarían a la Liga hasta 2013: P.J.Hairston (Nº10 en DX para ese año) y Reggie Bullock (proyectado en primera ronda también), escoltas ambos, son los dos jugadores que junto a McAdoo salen desde el banquillo, y veremos más de ellos si Kendall Marshall se anima con la Liga el año que viene. Dexter Strickland es el otro junior del equipo, lo cual le viene bien para ser titular, pero su proyección es la más limitada del grupo. Con el hándicap de ser un combo guard, algo poco apetecible en el Draft, lo normal sería que agotara su eligibilidad, que jugara el año que viene completando el ciclo colegial, y entrar al Draft entonces como posible segunda ronda.

Terminamos ya analizando los dos jugadores que nos faltan para cerrar el quinteto de Kentucky y la lista de 13 futuribles NBA. Marquis Teague y Doron Lamb son el backcourt de KU, y para NBADraft están más cerca de serlo también en la NBA que para Draft Express. Mientras que la primera página los coloca 9 y 14 ahora mismo en sus previsiones, DX piensa que acabarán en torno al 19 y al 40… y yo visto lo visto, me inclino por lo segundo.

Quizá sea por todo el protagonismo que les roban Davis, Jones y Kidd-Gilchrist pero el perímetro es desde luego lo que menos impresiona de Kentucky. Marquis Teague, hermano de Jeff, el jugador de Atlanta, es un base atlético y agresivo, que tiene en la penetración su mejor arma, ya sea para tratar de anotar, o de doblar la bola a alguno de sus compañeros, pero yo ahora mismo lo veo fuera de control y desadaptado al ritmo NCAA. En la primera parte del partido ante a Kansas perdió la pelota en 5 ocasiones, y en todas por su mala interpretación de la situación. Ayer protegió bien el balón, pero le costó mucho finalizar cerca de la canasta, y falló un tiro libre en los últimos segundos que hubiera ahorrado angustia a su equipo. Su cuerpo y su capacidad atlética están ya preparadas para dar el salto a la NBA, su potencial es muy grande, pero lo veo como la mayor incógnita en cuanto a juego de todo el grupo, es muy difícil gestionar su estilo bien.

Si Davis o Henson podrían tener problemas por el peso o Jones, Barnes y Kidd-Gilchrist con la posición, Teague no tiene que preocuparse en ese aspecto, pero tiene que trabajar muchísimo en la toma de decisiones para ser un jugador decisivo.

Por su parte, Doron Lamb (ninguna relación con Jeremy, el corderito de UConn) será el clásico microondas en la Liga, y no tengo ninguna duda de que anotará, donde quiera que vaya (tal vez, incluso Europa). Ayer hizo sus 14 puntitos, con un 58.3% en TS% y ha empezado la temporada donde dejó la anterior: como uno de los anotadores más unidimensionales y eficientes del país. Con Lamb la situación está clara, y jugará igual sea donde sea: mirando al aro. Por eso, más te vale poner talento a su alrededor, porque no es tan bueno como para ser el epicentro del ataque, si se lo cree acabará coagulando la circulación… y si le puedes esconder un poco en defensa mejor. Si te puedes permitir esto, tienes un anotador seguro y eficaz.

Así que ya sabes, ahora ya no tienes excusa si te encuentras con un partido de North Carolina y Kentucky delante, échale un ojo a todos estos fenómenos. Y después del espectáculo que dieron ayer, no nos importaría nada que en marzo se volvieran a encontrar… aunque muchos de ellos pueden pasarse la carrera entera viéndose las caras.

Apúntate a la NBA Fantasy

En La Crónica Desde El Sofá somos unos viciosos de la Fantasy de la NBA, desde hace ya muchos años venimos jugando una misma liga que ya tiene más que un pique interno.

Este año vamos a abrir nuestra Fantasy a nuestra horda de lectores que están impacientes por jugar contra nosotros y probablemente ganarnos.

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Con estos datos ya estarás dentro, el Draft lo realizaremos el próximo domingo 18 de diciembre, justo una semana antes de empezar la liga y lo dicho, cualquier duda por aquí, Facebook o Twitter.

Por cierto, sólo hay 16 plazas…

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Decisiones rocosas

Pinta una pretemporada muy movidita en Denver, que va a ser uno de los puntos de interés de este periodo de fichajes. Warkentien y Chapman fueron planteado el equipo para tener espacio libre y poder volver a reconstruir el equipo este verano, en 2011, en el que el colosal compromiso que el equipo hizo con Kenyon Martin terminaba, y Carmelo Anthony, Nene y Chauncey Billups entrarían en nuevos contratos. Ahora, ese plantel anda desperdigado: parte en New York, parte en China, parte en la agencia libre… Solo Chris Andersen permanece del equipo que hace solo dos años, por increíble que parezca, llegó a las Finales de Conferencia en el Oeste.

A día de hoy, los Nuggets tienen bajo contrato 7 jugadores, más otros dos que tienen que firmar, sus elecciones de primera ronda este año. Los bases Ty Lawson y Andre Miller (que regresa a casa después del traspaso con Portland en la noche del Draft), Danilo Gallinari y el novato Jordan Hamilton en el puesto de aleros, y el juego interior, que ahora mismo lo forman Chris Andersen, Al Harrington, Timofey Mozgov, Kosta Koufos y el rookie Kenneth Faried es lo que queda en un plantel que en abril parecía el más completo de la NBA, y ahora mismo está lleno de agujeros: solo el puesto de base parece doblemente cubierto.

Los contratos garantizados que suman 29.7 millones más los 2.4 millones que cobrarán este primer año Hamilton y Faried, dejan al equipo con 25.9 millones de espacio salarial para rellenar los 6 huecos en la plantilla, de los que tendrán que gastar, obligatoriamente, como mínimo 17.2 para llegar al suelo que impone el nuevo convenio colectivo para este año, un 85% del tope salarial. Y podrían liberar aún 5.7 millones más utilizando la nueva cláusula que permite cortar a un jugador, si la utilizan con Al Harrington.

Parte de ese dinero está reservado para volver a traer a casa a Arron Afflalo, que rellena un hueco (el equipo está sin escoltas) y es agente libre restringido, por lo que los Nuggets pueden (y deben) igualar cualquier oferta, salvo que algún equipo vea en él una mezcla de Kobe Bryant y Ray Allen, y actúe en consecuencia. No creo que cueste más de 7~8 millones traerle de vuelta, en el peor de los casos. Debería firmar por menos.

Y estoy seguro que no les importaría lo más mínimo gastar buena parte o toda la hucha en uno de los cuatro agentes libres que formaban parte de su disciplina, Nene. El problema es que tanto él, como el resto, están muy lejos de las Rocosas. Solo uno de ellos, Wilson Chandler, es agente libre restringido, y para más inri, a día de hoy, está atado a China hasta marzo, junto a otros dos viejos conocidos: Kenyon Martin y JR Smith. Pero el auténtico golpe bajo lo ha dado Nene, ha dicho que se siente decepcionado porque el equipo no le ofreciera la extensión deseada el año pasado, que quiere ganar y que va a probar las aguas del mercado. ¡Ouch!

Denver, ahora mismo, y contando que Afflalo renovará, no necesitaba tanto, y tienen el dinero para conseguirlo. Una pareja ala-pivot/pivot de nível titular y un escolta reserva es lo único que necesitan. Chandler no es imprescindible, y con Gallinari tiene la posición cubierta, creo que les gustaría más traer de vuelta a Smith, al que Karl ya la he debido coger hasta cariño, pero es reemplazable, y en Faried esperan los Nuggets haber encontrado un jugador con personalidad en la pintura para los minutos de Martin, que por cierto, según las malas lenguas, no le tiene mucho cariño a un tal Andre Miller que acaba de entrar por la puerta. Líos de faldas. Bueno, una sola falda. La de la mujer tiempo ha de Kenyon.

Con Nene solucionaban uno de sus problemas, y la posición de pívot (sigo creyendo que Nene daría un salto de calidad como 4) tiene varios jugadores interesantes en esta cosecha: una intentona de forzar la mano de otras franquicias con Marc Gasol o DeAndre Jordan, tratar de seguir montando la buena suerte de Tyson Chandler, o aprovechar que hay flexibilidad económica para tragarse un posible error y apostar por la posible vuelta en enero de Greg Oden son las opciones que podrían darle la pieza que le faltaba a los Nuggets en un Oeste más abierto que nunca.

Un quinteto Lawson/Afflalo/Gallinari/Nene/Fichaje con Miller y Harrington (que jugarán muchos minutos juntos, ya que se complementan perfectamente) anotando y Andersen y Faried (que debería ser el prototípico ala-pívot de finales de primera ronda/principios de segunda que luego todos los equipos lamentan no haber elegido antes de este año) trabajando desde el banquillo, suena más que bien. Suficiente en teoría para Playoffs en el Oeste, y luego, los emparejamientos y los estados de forma dirán.

Pero para poder pensar en ello, hay que pasar primero por la pretemporada, que para empezar gira en torno a un solo punto.

Nene no quiere renovar, si hacemos caso a sus declaraciones, ya que se siente mal porque los Nuggets prefirieron esperar al último minuto, tratando de ver en que quedaba el nuevo convenio, antes de garantizarle dinero.

Pero él no es nadie para reprochar a esta franquicia. Es más, debería estarles muy agradecido. En 2006 le dieron un contrato con 60 millones garantizados después de jugar solo 3 minutos la temporada anterior por culpa de una terrible lesión en la rodilla, y perderse 27 partidos en su penúltima temporada por lesiones. Aunque el contrato a día de hoy parece bastante justo, en su momento todos los analistas se tiraban de los pelos: ¡cómo han podido los Nuggets cometer tal locura! Pues sí, lo hicieron, y además cuando era un agente libre restringido: se podrían haber sentado tranquilamente a esperar a igualar ofertas que jamás iban a superar la que ellos hicieron.

Dar un buenísimo contrato a un agente libre restringido, en una posición en la que una franquicia tiene prácticamente todo el control, es una enorme muestra de compromiso, y más teniendo en cuenta las dos temporadas de las que salía Nene. Confiaban en él y pusieron el dinero donde declaraban sus intenciones.

Es más, no es que no le ofrecieran renovar este año, todo lo contrario. Le pusieron 50 millones por 4 años encima de la mesa antes del cierre patronal, que a 12.5 millones por año es una oferta muy cercana a la que va a acabar firmando, y mejoraba los 11.3 millones que cobraba. Era una oferta al alza, en un momento en el que se temía que el nuevo acuerdo sería aún peor para los jugadores. No era para nada una mala extensión, no era irrespetuosa, no demostraba falta de compromiso.

Pero según él, el problema es que se la habían ofrecido tarde. Que durante la temporada la hubiera firmado. Pero que en julio, ya no, porque le toco esperar y vivir con incertidumbre el verano. Pues vale.

Y la segunda parte: ahora ya no es problema de dinero, si no de ganar, dice. Jugar para un equipo que opte al campeonato. Que es incompatible con ganar dinero. Si bien es verdad que el brasileño ha dicho, palabras textuales, que el dinero no importa, que ha ahorrado y que se podría retirar mañana, pasar de un contrato de 12~15 millones a uno de 3 o 5 que le podrían ofrecer los equipos en la lucha por el título, que es lo que implica con sus palabras, es algo que simplemente no va a suceder. Como declaraciones son muy bonitas, pero si tan poco le importaran las caras de los presidentes en papel verde, no habría negociado una extensión con Denver, y no se habría cabreado porque llegara tarde.

Y para recochineo, los equipos que andan detrás de él, en teoría, son Houston, que solo está más cerca que Denver de la playa, Indiana, que está aún más lejos, y los Nets que aunque a día de hoy no sean nada, es la única opción que al menos parece tener futuro. Es por ello, que salvo que realmente tenga fe ciega en el proyecto Prokhorov, la decisión no tendrá nada que ver con ganar. Sorpresa.

Pienso que si los Nuggets ponen encima de la mesa lo que Nene pide, lo tendrán de vuelta. Es tan simple como eso. El jugador decidió esperar y jugársela en la agencia libre, y le ha salido bien, su contrato debería estar en una horquilla entre 50 y 60 millones que mejoraría lo que le ofrecieron. Es comprensible que en Denver haya escalofríos recorriendo espaldas, porque la última vez que alguien allí esgrimió argumentos parecidos e igual de peregrinos, acabó en la Gran Manzana, haciendo planking en todos los millones que por supuesto, no iba a dejar escapar, pero esto no es lo mismo.

No hay que tener en cuenta todavía las palabras de nadie, porque en el periodo de agencia libre todo el mundo juega al póker. Nene se ha tirado un farol, mientras dejaba las cartas al descubierto para que todos se las viéramos. A los Nuggets les vendría muy bien renovar a un jugador de su talla antes de tapar el resto de grietas, pero este va a poner un precio mínimo para sentarse a jugar. Que por cierto, a lo mejor no lo vale.

Ya veremos como acaba la partida.

Las zapatillas de esta temporada

Con la nueva temporada de la NBA, vamos a empezar como todos los años a ver a los jugadores con los nuevos modelos que las marcas hacen por y para ellos, hoy en La Crónica, vamos a repasar las principales zapatillas que las marcas hacen directamente para cada jugador:

Nike Kobe VII

Las nuevas Kobe tienen un diseño muy parecido a lo que habíamos visto ya hasta ahora, es decir, zapatilla de tobillo bajo. Pero en esta nueva versión Nike saca 2 modelos diferentes, uno con una especie de tobillera y luego otro con la lengüeta normal.

Nike Lebron 9

De las primeras en salir este verano. Las Nike Lebron siguen apostando por ese look agresivo y por la tobillera alta con cámara de aire más que visible y con un look a lo ‘fibra de carbono’.

Nike KD IV

El model de Kevin Durant es probablemente uno de los más populares hoy en día, esta vez con la 4a versión quiere volver a conseguirlo. Se vuelve al velcro y seguro que se vuelve a una gama de colores brutales, como se puede ver en la versión Nerf y en la Weatherman.

Jordan Melo 8

Carmelo Anthony debuta en temporada ‘entera’ con los Knicks y para eso Jordan le ha preparado una nueva zapatilla que tiene muy buena pinta, tanto para juego como para vestir, con algún que otro color brutal

Jordan CP3.IV

Como las Kobe, Chris Paul siempre se ha caracterizado por zapatillas de cuña baja, este nuevo modelo es una evolución de lo que ya tenía. Con un color jugón, puede ser una de las revelaciones de la temporada.

Jordan Fly Wade 2

Personalmente creo que más feas que el modelo del año pasado, la marca Jordan creo que ha dejado lo peor para uno de sus grandes estandartes…

Adidas adiZero Crazy Light Rose 2

Adidas quiere resurgir con zapatillas ligeras, y nada mejor que el MVP Rose para promociar esto. Las adiZero Rose 2 son ligeras y también, para que nos vamos a engañar, mucho más molonas que las del año pasado, con algún color que otro más que digno de destacar.

Reebok Zig Encore Wall

John Wall es una de las futuras estrellas de la NBA y por eso Reebok se fija en él y le hace un nuevo modelo de zapatilla con la tecnología Zig. A algunos les parece muy feas y a otros les encanta… extrañas sí que son…

Air Jordan 2012

Esta es de momento la gran incognita… cómo serán las nuevas Jordan?

Repasando el Draft del 2011

El pasado 23 de junio se celebró como todos los años el Draft de la NBA, un Draft que estaba ya algo condicionado por los grandes rumores que empezaban a haber por aquellos días sobre un más que posible Lockout…

Desde La Crónica cubrimos el Draft de una forma que no puedes dejar de visitar, ya que hora a hora fuimos publicando todos los movimientos que se iban produciendo.

En esa noche, a parte del Draft en si, donde Kyrie Irving fue elegido por los Cavs como no.1, vivimos traspasos como el que mandó a Rudy Fernández a los actuales campeones los Mavs o el intercambio de bases entre Portland y Denver con Miller y Felton implicados.

Una noche que creo que debes recordar…

+ Draft 2011 en vivo: rumores, elecciones, comentarios…