PO Desde El Sofá (XVIII): Ha vuelto

Costó, pero la versión que todos conocemos de Kyle Lowry, ya está en Playoffs, y ha llegado justo a tiempo, para recuperar la ventaja de campo, y evitar un partido a vida o (casi) muerte en terreno enemigo.

Si bien el bloqueo de DeRozan en Playoffs puede tener una explicación en que es más difícil penetrar y sacar faltas en esta época del año, en la que pueden aparecer hombres extra ayudando en la pintura en cualquier momento, lo de Lowry no es tan fácil. Lo que hace el base, sus tiros tras bote y triples en jugadas rotas, los stepback y los side steps, no podían desaparecer de un plumazo. Puedes eliminar por completo esas jugadas mandando un dos contra uno, haciéndole pasar el balón, y que te batan sus compañeros. O con un defensor bulldog que no le deje armar el brazo cómodo, como le ocurrió a DeMar con un titán como Paul George en la serie anterior. Pero ese no estaba siendo el caso: eran los mismos tiros de siempre, con el espacio habitual. Estaban ahí, pero no entraban.

Tras un buen final de tiempo reglamentario en el G2, por fin se enchufó un periodo largo de tiempo, toda la segunda mitad del partido de ayer, en la que metió 29 de sus 33 puntos, cargó con el equipo en los momentos decisivos, y reencontró su alcance, anotando 5 triples. No falló con Dwyane Wade dándole la réplica, y defendiéndole al final, cuando la cosa se puso caliente, liderando la segunda victoria en una serie que ha cogido buena pinta para los Raptors.

Y no sólo por la victoria: ayer Miami perdía a Hassan Whiteside en el segundo cuarto, y aunque todavía no conocemos cuanto tiempo estará fuera, el diagnóstico inicial de esguince de rodilla le debería apartar como mínimo toda esta ronda de semifinales del Este. La cuestión no es simplemente no contar con su aportación: es que Miami no va muy bien de recambios. Stoudemire, McRoberts y Haslem no han llegado a 1.000 minutos en temporada regular, y entre ellos tendrán que sujetar todo el instalache interior de Miami. Spoelstra acabó la temporada con un bajito jugando de 4, y aunque en Playoffs ha tirado muy puntualmente incluso de quintetos con Justise Winslow de pívot, lo normal sería necesitar sacar 45-50 minutos de sus hombres grandes, más de lo que desearía.

Y el estropicio ayer no fue más grande, porque Valanciunas también se retiró lesionado para no volver poco después, aunque su pronóstico tiene mejor pinta. Estuvo dominante en el primer cuarto como ya es habitual en Playoffs, y la lesión de Whiteside parecía abrirle camino, pero apenas tuvo tiempo para disfrutarlo. Hubo dos signos claros de que el apocalipsis se avecinaba: el primero, el taponazo que McRoberts le pusó en todo el aro cuando pintaba póster, y otro, que justo en ese momento estábamos hablando muy bien de él y su partido en El Podcast desde el Sofá LIVE! Así que lo raro es que viviera para contarlo. De todos modos, metidos en la segunda parte, ya le tocaba su momento de ostracismo, porque todos queremos verle con más balón y protagonismo menos su entrenador, sus compañeros, el pívot rival y el irritante Jon Barry. Así que a lo mejor, a los 16 puntos y 12 rebotes personales, y 13 puntos de ventaja colectiva (va en +40 en tres partidos) que dejó, los podemos considerar trabajo hecho.

Y Miami fue Wade otra vez: 38 puntos, 4 de 6 en triples (uno de los fallos fue un intento semi-desesperado con el partido y reloj en contra), y la marca de Lowry cuando más quemaba. Las expresiones recurrentes para hablar de estos partidos que nos está dando Dwyane en Playoffs van en la línea de «vuelve el viejo Wade«, «como en sus mejores tiempos«, anglicismos varios sobre retrasar el reloj… cuando lo cierto es que aunque el resultado sea el mismo, el proceso de dominación del rival es diferente. No es el Wade de toda la vida, sino su versión de 34 años en pleno 2016. Más económica en el bote y el contacto, y de repente, confiada en su tiro. Ojalá la reinvención se estire en el tiempo y sigamos disfrutando de Flash en esta versión.

Y fijaos si estaba suelto, que Spo sentó a Dragic en la recta final (al principio parecía que por cuestión de faltas, cinco, pero no pisó pista), para que todo, absolutamente todo, partiera de Wade. No fue bonito pero casi funciona: Joe Johnson tuvo la oportunidad de poner el partido muy cerca con un triple después de que Wade atrajera toda la atención, pero con su fallo se fue la última esperanza de Miami, como aquel amante de Laura Pausini, y la remontada de la segunda parte quedaba en nada.

Otro de los defenestrados anoche fue Justise Winslow, que no jugó ni un minuto, y cuyos minutos parecen haber ido a Gerald Green, que al menos crea la ilusión del espaciado, supongo. Miami no tiene demasiado miedo de DeRozan, y ese parece ahora el único motivo que tiene el entrenador ahora mismo para sacar al novato a pista.

Veremos que consecuencias tienen en la rotación de Miami estas dos decisiones y la baja de Whiteside, porque a Spoelstra le toca volver a montar el puzzle… y se juegan mucho más en el siguiente.

Sofi del día: Qué diferencia de ambiente en el pabellón tras ir del Norte al Sur…

PO Desde El Sofá (XVI): A la segunda

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22 segundos para el final y la gente del Air Canada Centre empezaba a desfilar por los túneles de salida del pabellón. De nuevo lo mismo de siempre, seguramente pensaban y hablaban mientras bajaban esas escaleras, de nuevo un primer partido de una serie perdido, 7 arriba para Heat y ninguna esperanza de remontar en ese tiempo.

Dragic ya recibía las felicitaciones en el banquillo por su tremenda segunda mitad y ya van dos partidos donde el balcano ha sido aquel jugador que en Suns llegó a nivel All-Star y que todos queríamos ver en Miami junto a Wade, él sólo se había merendado (de nuevo) a un Kyle Lowry que no sabemos donde se ha quedado porque sus actuaciones están siendo dignas del base que quieras meter aquí y que actualmente sea suplente o 3er base del equipo que quieras, vamos está, pero como si no lo estuviera.

En esos 22 segundos el juego de los tiros libres, los nervios, los fallos y entre unas cosas y otras llegamos a unos tiros libres para Hassan Whiteside donde si metía los dos la diferencia se iba a 4 puntos ya imposible de salvar. Pero el pivot mete tapones de Heat sólo metió 1…

Un triple metía a Raptors en la prorroga, pero no habían ni tiempos muertos ni tiempo normal, la bola llegó a Lowry y desde el medio campo se lanza una de esas mandarinas que entra cada poco tiempo…y esta entró. 90-90. Prorroga.

La gente se volvía loca en las gradas y el banquillo de Raptors igual. Poco a poco los vomitorios del pabellón se volvían a llenar de gente que quería volver a sus sillas para ver si Toronto podía llevarse el primer partido después de tenerlo perdido. En 22 segundos, el equipo local había remontado 7 puntos. I LOVE THIS GAME.

En el tiempo extra los de Spoelstra pusieron tierra de por medio bastante pronto con un 8-0 inicial que hacía que el público volviera a pensar aquello de ya estamos otra vez, además la sensación era que Toronto andaba muy perdido en el campo, pero a Heat le entró el miedo escénico.

De nuevo apareció Wade, demostrando galones y volviendo a ser decisivo para que finalmente, aunque Raptors tuvo la opción de empatar a falta de 10 segundos, un robo del 3 de Heat y posterior 2+1, sellaba el partido y el factor cancha que se va para South Beach.

Serie interesante.

Sofi Del Día: Al Raptor, la mascota de Toronto por imitar a nuestro mito…

PO Desde el Sofá (XIV): Por fin

Los Raptors ganaron su primera serie de Playoffs en 14 años, no sin susto final, y se verán con Miami en segunda ronda, que se clasificó un ratito antes que ellos.

DeRozan anotó 30 puntos (aunque en 36 posesiones de tiro), Norman Powell 13 puntos y 3 triples, y entre todos cogieron 18 rebotes ofensivos. Los Raptors, incluyendo tiros libres, tiraron 21 veces más a canasta que los Pacers (97 a 76), por lo que no necesitaron tanto acierto para acabar imponiéndose por tan solo 5 puntos a Indiana.

Toronto salió con sus dos All-Star agresivos y decididos a anotar, en lugar de delegar en Valanciunas como a veces ocurre en los primeros cuartos, y las tres pérdidas en las tres primeras posesiones de Indiana les ayudaron a conseguir puntos a la contra. DeRozan acabó el cuarto con 13 puntos, triple incluido, aprovechando para atacar siempre que era defendido por alguien diferente a George… que puso 12 puntos, con mate 360º por su parte, y vio en este rato el único momento de descanso: acabó jugando 46 minutos, lo que le supuso dejar la marca de DeMar durante un buen rato, algo que Indiana, pese a no tener remedio, acabó pagando.

En el segundo cuarto, la actividad de Cory Joseph y el novato Norman Powell, junto al trabajo de todo el equipo en el rebote en ambos tableros, permitió a Toronto mantenerse varios puntos por encima. Y con un par de parciales (11-2 para abrir el tercer cuarto, y un 8-0 poco después), detrás de los triples de PattersonDeRozan, que volvió a anotarlas de todos los sabores, se fueron con una ventaja de 14 puntos a afrontar el último cuarto de las series.

A falta de 7:30, Toronto abría la mayor ventaja del partido, un +16 que parecía sentenciar la eliminatoria, pero sólo anotarían 6 puntos en el resto del partido, dedicándose a especular con el reloj, y más preocupados de que las posesiones aprovecharan los 24 segundos que de conseguir un resultado favorable en cada viaje. Y si los árbitros se animan a pitar una falta de DeRozan sobre Mahinmi mientras intentaba coger un rebote con +3 a falta de 16 segundos, el resultado final podría haber sido diferente.

Otra cosa que inclinó el resultado fue la diferencia en prestaciones entre los novatos. Normal Powell fue elegido 35 puestos más abajo que Myles Turner, pero tiene tres años más de experiencia, y se notó anoche. El pívot de Indiana, que ha funcionado muy bien durante la serie, estuvo ayer apresurado, soltando balones al aro o lanzando suspensiones sin tener el equilibrio adecuado. El futuro es brillante, y lo de ayer es un bonito ejercicio de aprendizaje, pero es posible que los minutos y los fallos de Turner el día de ayer costarán la eliminatoria. Por el contrario, Powell dio 23 minutos brillantes, de trabajo, energía y acierto anotador. El respeto al escalafón le mantuvo fuera de los minutos finales, pero quizá Toronto no lo habría pasado tan mal con él en pista.

Finalmente, los Raptors se libran de ser renombrados como los Toronto EsQueEraUnMalEmparejamiento, y vuelven a empezar de cero en la siguiente ronda. A ver si se les da un poco mejor.

Sofi del día: La jugada tonta de la noche

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El salto lo gana Solomon Hill, pero Indiana no puede recuperar la pelota por la poca fe en su compañero.

PO Desde El Sofá (XII): 3

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Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

3. Esos han sido los partidos que hoy he podido ver. Ni los más viejos del lugar recuerdan algo así, yo al menos, no lo recuerdo, así que sólo por eso, así se llama la PO Desde El Sofá de hoy, con lo cual, vamos a hablar un poco de cada partido, además lo haremos en orden y sin marcador simultáneo de la muerte de la ESPN.

La primera parada de nuestro Threepeat particular nos lleva al mejor pabellón de la NBA para muchos, el mítico Fieldhouse de Indiana. Allí, como todos los partidos de la noche de viernes a sábado y como dice la promo, Win Or Go Home, en este caso la situación así era para los locales, los cuales llegaban al partido después de un apocalíptico último cuarto más allá del muro que les hizo perder la oportunidad de apuntillar en casa.

Por ello el inicio de partido parecía clave para todos, pero oye, no fue así, ya que Raptors salió muy enchufado incluso consiguiendo una renta maja, pero todo fue un espejismo. El quinteto que tan buenos resultados le dio a Casey en el G5, ayer no iba ni sin querer, lo cual hacía que Pacers, encarando el partido de una forma muy seria, poco a poco y sin hacer ruido, muy de Vogel esto, iba distanciándose más y más de Raptors.

18-0. Ese fue el parcial que consiguió Indiana que cambió la balanza y que desequilibró el partido totalmente ya en la segunda parte. Durante este tiempo, nadie en Raptors pudo hacer nada, ni las ganas del rookie Powell, ni los tiros de DeRozan, nada.

Pacers vuelve a cruzar la frontera, para un séptimo partido en pleno Jurassic Park donde vete tú a saber que Raptors nos podemos encontrar. Eso sí, espero camiseta molona para el público, como no puede ser de otra forma.

De la meseta nos movemos hacia ese estado que igual (o no) tiene el próximo All-Star. North Carolina, la factoria de churros que decía el gran filósofo Montes. Entramos en el panal.

Con un Jordan medianamente bien acompañado, este partido era el clave para ellos. Después de ganar 3 seguidos, tenían la posibilidad de cerrar en casa, ante su público y ante el (ya) mito #PurpleShirtMan. Pero claro, el 3 de Miami no lo iba a poner nada fácil.

El partido fue igualado a más no poder, con un intercambio constante de golpes por uno y otro bando. Kemba Walker dejando mal mi gafe y con unos Heat que dominaban por dentro más de lo que a Clifford le hubiera gustado.

Sigo sin entender como Zeller juega tanto, sí, lo se, me estoy obsesionando con el tema, pero leñe, cada vez que Jefferson encara a Whiteside, se lo come, en cambio cada vez que sale Zeller es la fiesta de Miami con Gloria Estefan invitada bailando la conga, os hacéis a la idea, pero vamos, ellos verán.

22 triples seguidos llevaba Dwayne Wade fallados hasta los dos que enchufó anoche en los momentos finales del partido, algo tremendo y algo que anoche acabó. Wade en el último cuarto fue el Wade que es una gozada ver y que estamos viendo ya mucho en esta primera dosis de PO. Su enfrentamiento al #PurpleShirtMan fue la gota que colmó el vaso del jugonismo para hacer que el 7o partido se juegue ahora en territorio playero y con DJ Khaled y compañía en la grada. Brutal.

El postre de la noche mañana era ver si los Zombis Grizzlies Clippers conseguían la machada de ganar en el Rose Garden (me niego a llamarlo como unos almacenes chinos de barrio) con un ambiente brutal y con unas ganas de aprovechar la ocasión que ya hacía que la cosa empezara bien para los de Stotts.

El leñazo que se llevo Rivers y su posterior vuelta a las pistas fue la clara descripción de lo que eran los Clippers en ese momento. Un equipo que ha luchado hasta el final, con Jamal Crawford como estilete y muy poco más. Es como ir nadando, ver la orilla, pero saber claramente que no vas a llegar, lo intentas, pero no, te vas a quedar en el camino. Esos fueron Clippers anoche.

La verdad es que a Blazers se les notó nerviosos, lo veían todo demasiado fácil y eso se veía en alguna que otra jugada fácil fallada por los de Oregon.

Pero han conseguido pasar a semis de conferencia. Aquí lo divertido es pensar antes de empezar la liga esa conversación en plan: ‘Oye, Blazers ha perdido 4 titulares, pero van a llegar más lejos que el año pasado‘. I LOVE THIS GAME.

Sofi Del Día: No podía ser para otro, que para #PurpleShirtMan!!!!

Sofi De Honor Del Día: Para todos los lacustres con algo de esperanza después de ver lo de Walton.

PO Desde El Sofá (X): Views From The 8

Partido pivotal, ese quinto partido que siempre puede hacer que la balanza vaya hacianun lado u hacia otro. Toda la ciudad con el equipo, todos para sacar algo adelante ante unos Pacers que tienen sin duda al mejor jugador.

El primer movimiento lo hizo Casey fue dejar a Scola en el banquillo por Patterson, la verdad es que el argentino estaba teniendo una serie algo lamentable, jugándose algún triple que otro que podríamos decir que era prescindibles, pero claro, no sabemos si eso era por iniciativa propia o desde el banquillo.

Los nervios se veín claros en Toronto, en un partido que conforme avanzaba cada vez se iba pareciendo más al estreno de los PO que vivimos ya hace semana y media. Para recordarnos más todo esto, Paul George se poní el traje de Paul George para volvernos a recordar que es un All NBA y uno de esos jugadores de los que merece la pena ver un partido sólo por él.

A poco más de dos minutos para acabar el primer cuarto, Pacers encadenó 5 triples seguidos para hacer un parcial de 15-2 y marcar un tremendo 35-20 para acabar el cuarto. Los fantasmas en Jurassic Park volvían a asomar…

La segunda unidad de Raptors dio la talla de una forma espectacular, comandados por la intensidad de Bismack Biyombo que dominaba (!!!!!) en ambas partes de la pista y Raptors consiguió frenar el parcial final del 1Q de Indiana con otro 13-1 para poner casi el empate en el marcador…casi, porque de nuevo a triple limpio Pacers volvía a poner tierra de por medio con su estrella, el número 13 de los de Larry Legend seguí demostrando que es el mejor de la serie y nadie podía pararlo ni el propio Lowry el cual hizo una jugada muy barriobajera que podía haber hecho muuuucho daño a George. Ni se llevo técnica, ni flagrante, ni nada… Algo que no entiendo ya que revisaron la jugada en la repetición y se veía claro que iba a hacer daño. Muy mal para el 7 de Raptors, -45355 Sofis para él.

Pacers mantenía su ventaja y George estaba por encima del bien y del mal, ni con Carroll encima ni sin él, todo se parecía de forma brutal al primer partido. Público y equipo con una sensación de que esto lo habíamos visto antes, pero aún así algo había diferente, la segunda unidad daba la cara.

La figura del número 8 de Raptors era la imagen de lo que veíamos en pista, unos Raptors que querían y lo hacían a base de luchar cada balón y cada posesión como si fuera la última.

Casey hizo lo que tenía que hacer, es decir, hacer una mezcla de quintetos para la parte final dejando a Joseph, Biyombo y Powell (ojo con el rookie) con DeRozan y Lowry para así darle la estocada al partido y dejar a Indiana con sólo 9 puntos en el último cuarto y con un final de infarto, que Solomon Hill estuvo a 2 decimas de llevar a la prorroga.

3-2 para Raptors que ven más cerca el final…o no.

Sofi Del Día: Las camisetas que siguen repartiendo en Canada son infinitamente más molonas que el resto de la liga, aunque no entendemos como hay gente a la cual no gusta

PO Desde El Sofá (I): Los Raptors vuelven a mearse en la cama

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

Como ya es tradición en el mes de abril, al igual que el día de los Inocentes anglosajón, o el regalar un libro o una rosa, Toronto abría los Playoffs en horario matutino… y lo hacía con derrota. Tercer año consecutivo que Casey y los suyos dejan a todos los fans del Air Canada Centre (y los muchos que esperan fuera en el Jurassic Park) cual niñas decepcionadas al enterarse de que su ídolo adolescente ya convertido en adulto les cancela un concierto de la gira en sus morros.

Esta vez eran más favoritos que nunca: segundos en el Este, mejor récord de la franquicia en su historia, dos All-Star por primera vez, Paul Pierce no estaba enfrente para comerles la moral, Kyle Lowry nunca había estado tan delgado (vamos por el noveno mes de la cantinela Skinny Lowry ya), en verano habían llegado veteranos con experiencia en campeonar… pero dio igual. Los Pacers, liderados por Paul George, aguantaron a rueda todo el partido, y demarraron al final para ganar incluso con comodidad y sin agobios.

Este año parecía el bueno, aquel en el que por primera vez, tras ocho intentos, Toronto ganaba en su primer partido en Playoffs, y el comienzo del partido así lo presagiaba. En tres minutos de partido estaban en el bonus, Mahinmi sentado con dos faltas, y el ataque de Indiana lucía tan inoperante como es habitual con Lavoy Allen en el quinteto titular. Estaba todo de cara para lanzar el partido, pero sólo Valanciunas, que dominó al novato Myles Turner y cogió todo rebote disponible (8 puntos y 9 capturas en el primer cuarto) dio la cara entre los titulares de Toronto. Pero como en los viejos y malos tiempos, se fueron olvidando de él según avanzó el partido, y los problemas de faltas (acabó eliminado con 6) le fueron convirtiendo en invisible según pasaban los minutos.

En el segundo cuarto y gracias a su potente banquillo, los Raptors abrieron un poco de hueco con Joseph y Patterson (llegó a ocho puntos la ventaja) pero Indiana, sin Mahinmi que se volvía a retirar con la 3ª, jugó más rápido y pequeño, y con triples de Miles y Ellis cerró la diferencia antes del descanso.

La segunda parte, sólo tuvo un nombre propio: Paul George. Tras no participar mucho en ataque en la primera mitad, preocupándose más de tener controlado a DeRozan, explotó con 17 puntos en el tercer cuarto, e Indiana comenzó a tomar sus primeras ventajas. La perdieron al mandar a George al banco (y podría haber sido peor de no ser por el poco habitual Solomon Hill, que percutió con penetración la pintura Raptors, sacando faltas muy importantes), pero cuando volvió a 7:49 para el final, la volvió a recuperar casi el solito. En el tercer cuarto hizo un destrozo a los Raptors con suspensiones y triples, y esto le permitió poder establecerse en el poste en el último periodo, desde donde anotó y distribuyó a todo aquel que cortara hacia el aro con precisión ganadora. Acabó con 33 puntos en 25 posesiones de tiro y 6 asistencias, mientras que su par, DeMar DeRozan, añadía un 5/19 a su legendaria historia en Playoffs.

George jugó como el All-NBA que ha sido durante largos tramos de la temporada, y fue claramente el mejor sobre la pista. En Indiana lo van a necesitar porque no pueden confiar mucho en nadie más en ataque (Ellis ya está en declive, Lawson ni te cuento), y han tenido una noche prácticamente perfecta desde la línea de tres (11 de 21, 52.4%), que no se repetirá con regularidad. La mejor noticia es que hayan sido capaces de sacar esta victoria, utilizando a su líder menos de 38 minutos.

Por parte de Toronto es fácil pensar que esto es una pesadilla que no volverá a suceder, que sus dos All-Star no volverán a marcarse un 8 de 32 más 9 pérdidas, y que podrán utilizar más de 20 minutos a un Valanciunas que parece una clarísima ventaja en esta eliminatoria. Joseph, Patterson y Biyombo son jugadores que puedes poner en pista en Playoffs, y poco a poco van recuperando a Carroll, sin necesidad de prisas, ya que el novato Norman Powell cumplió con su papel. Pero ya llevamos dos años (especialmente el anterior) viviendo algo parecido, y la cosa no fue a mejor. Esta derrota tiene que haber sido un jarro de agua fría y si hay un equipo al que le iba a sentar mal entregar el G1, ese era Toronto.

Necesitan inventar algo contra Paul George, sobre todo cuando Indiana está sin un segundo hombre alto, con Miles o Solomon Hill o el propio George en ese papel, que es cuando no pueden mandar un hombre extra sin preocupación. Y tienen que evitar caer en los (no tan) viejos vicios de baloncesto de aclarados cuando las cosas se ponen cuesta arriba.

Por parte de Indiana, repetir el guión sería suficiente. Los Raptors deberían mejorar en ataque, pero los Pacers también pueden contar con más minutos de su pilar en defensa, Mahinmi, y con Carroll fuera de forma, saben que nadie en Toronto puede defender uno contra uno a George. Tienen que estar preparados para que el hombre de PG reciba ayudas, pero ya se vio en el tramo final del partido que ya han pensado en ello. Y a diferencia de Toronto, presión ninguna, todo lo que consigan sería bienvenido. Están en manos de un solo hombre, pero pueden estar tranquilos. Como se le ha oído decir por el micro que la tele les planta para darnos un par de pildoritas por partido, I got us!

Ya veremos si hay sorpresa o no.

El sofi del día: El equipo de márketing de los Raptors regaló anoche camisetas de cuatro modelos para crear un patrón de «camuflaje» en el público (que se ve mucho mejor en la teoría en sillas, que en la práctica, puestas en gente), y hay un par de diseños curiosos. Por un lado la zapatilla dinosaurio, que mola mil, y por el otro, la hoja de arce canadiense peleona, que, ummm, vista de lejos parece otra cosa.

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Gracias Kobe

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Cuando Kobe Bryant anunció su retirada tome la noticia entre una mezcla de melancolía, sorpresa pero a su vez sabiendo que ese momento estaba más cerca que lejos y que este año era una posibilidad más que grande de ello.

En ese día, me apetecía hablar del futuro, de Lakers, de como los Buss podrían encarar este fin de ciclo para atacar los años venideros de una forma u otra, era el momento para mirar adelante. Hoy sin embargo es el momento de mirar atrás.

Cuando esta noche en la Avenida Figueroa de Los Angeles, Kobe Bryant salte a un abarrotado Staples Center, será la última vez que lo haga vestido de dorado y purpura, será su último partido, su adiós a 20 años de lacustrismo y de una de la carreras más legendarias en la NBA.

Si te digo la verdad, no se como reaccionaré, no se como viviré el partido, el cual probablemente vea tranquilamente en la mañana de jueves, pero se mezclaran seguro muchas emociones ya que para mi Kobe Bryant es El Jugador.

Desde más o menos 1988 soy de Lakers y desde esa época he vivido muchas cosas, mejores y peores, pero lo que he vivido de inicio a fin es la carrera del 8 y ahora 24. Tengo vagos recuerdos de ese Draft, de aquel 96 y de aquel chaval de instituto que Jerry West le sacaba en un trade ya mítico a los Charlotte Hornets. Ese jovenzuelo rapado y ganas de comerse el mundo, iba a ser en poco tiempo una de las sensaciones de la NBA y como le gustaba decir al gran Andrés Montes, era el presidente de la generación de Al Salir De Clase.

En febrero de 1997 la gente ya se empezaba a dar cuenta de que Bryant era algo diferente cuando en el concurso de mates del All-Star de Cleveland, con la camiseta de entrenar y con un descaro digno de su edad, se llevaba el trofeo ante gente como Mike Finley, Ray Allen (sí, ese Ray Allen) o el que jugaba en casa, Bob Sura, era su primer trofeo, su primer premio, su primer número uno, podíamos decir que desde ese momento nacía una competitividad que ha sido una de sus señas en todos estos años.

Poco tardaron en llegar los títulos de la mano de Phil Jackson y haciendo tandem con Shaquille O’Neal en uno de los equipos más temibles y sobrados de toda la historia de la NBA, que si bien no acabó con un record brutal de victorias la temporada (58), si que tenía un dominio sobre el resto de equipos que era insultante.

Fue el tercer anillo, el ‘Threepeat‘ y el inicio del fin de una relación que de haberse llevado medianamente bien a saber de cuantos anillos estaríamos hablando ahora mismo. El ego de Kobe pudo con el de O’Neal que dejó Lakers después de que aquel invento con Malone y Payton no saliera todo lo bien que se esperaba, todo sea dicho, culpa de las lesiones.

Este fue el peor momento deportivamente hablando. Los rumores de traspaso siguieron en los años posteriores y claro, uno que es fan de Lakers y de Kobe (en ese orden), no quería que la relación se viera truncada…¿quién se imagina a Bryant en Clippers? Pues estuvo a punto de darse…más cerca de lo que muchos se creen.

Los años venideros fueron un poco travesía en el desierto, pero llegó el 1 de enero de 2006 y el partido entre Los Angeles Lakers y Toronto Raptors. Mucho se ha contado de esa hazaña y mucho se seguirá contando en años posteriores hasta que un día a Curry le dé por enchufar 1000 triples en un partido o algo similar. Aquello que hizo Kobe será por siempre su marca y esa estampa dirigiéndose al banquillo con el dedo en alto, supongo que será la estatua que algún día la franquicia le dedique en la plaza donde ya están Magic, Kareem o Chick Hearn. Los 81 serán su legado eterno y eso ya nadie, amor o odio a parte, va a poder quitarle. De aquel partido me quedo con el recuerdo de verlo tranquilamente al día después, no estaba nuestra pareja favorita, pero sí Daimiel, que justo ese día cambió turno con otro y tuvo la suerte de comentar los 81 de Kobe. La cinta VHS del partido en castellano sigue por aquí cerca a mi lado.

Kobe 81

Ese año Kobe Bryant debió ganar el MVP, se lo llevó Nash repitiendo, cuando era el comandante jefe de aquellos Suns de los ‘7 seconds or less‘, ese MVP era de Kobe, por su temporada, con 35.4 puntos por partido y dejando cosas míticas como los 81 y actuaciones brutales como la contra Dallas con 62 puntos o sus 4 partidos con más de 50 puntos. Una barbaridad que no se vio recompensada con un trofeo que debió ser suyo.

Años complicados, donde seguir a Lakers era algo parecido a lo de hoy en día, con la promesa de Bynum, pero el 1 de febrero de 2008, pasó lo que todos sabéis, Mitch Kupchak sacaba su magia y traspasaba engañaba a Grizzlies para conseguir que Pau Gasol vistiera de dorado y purpura. Ese mismo año se llegó a la final de la NBA y ese año consiguió el MVP que se le negó en 2006. Algo había cambiado y la gran prueba de ello fueron los dos consiguientes anillos, uno de ellos vengando la derrota contra Celtics en un séptimo partido que ya es historia viva tanto para él como para Lakers.

Pero sin lugar a dudas mi mayor recuerdo de Kobe Bryant lo viví en directo y no, no hablo de los cientos de partidos que le he visto jugar en estos 20 años, las miles de canastas que le he visto hacer, no, todo pasó el 11 de febrero de 2011, cuando estuve en el Madison Square Garden para disfrutar de un Lakers vs Knicks en la catedral. Lakers venía de un back to back contra Boston, donde por cierto ganaron y sinceramente no esperaba mucho de este partido, el último de Phil Jackson como entrenador en la que ahora es su casa, sólo quería disfrutar del momento y del espectáculo. Y vaya que lo hice.

Lakers jugó un partido tremendo y Kobe hizo de Kobe en el Madison, cascándose 19 puntos en el primer cuarto que fue una auténtica barbaridad y que dejó un buzzer beater donde Felton aún está clavado al parqué del MSG.

Estos años han llegado las lesiones, el no-trade de Paul, el fiasco de Howard y mil cosas más que no son para este momento de recordar, y finalmente Kobe decidió que ya era momento de dejarlo y de que los 20 años como jugador de Los Angeles Lakers acabaran donde tenía que hacerlo en el Staples Center, en su casa y ante su público.

Yo lo veré mañana, tranquilamente, pero siempre por casa tendré sus camisetas, sus zapatillas, sus bobbleheads, sus figuritas, del que para mi es y será el mejor jugador que he visto jugar a esto llamado baloncesto.

Disfrutemos de ese momento y…

Gracias Kobe.

Episodio 83 – La Entrevista Sorpresa

Hoy en este vuestro podcast hablamos de si Raptors es amenaza seria a Cavs, de los Warriors y su partido ante Thunder, contestamos al ASK y una entrevista sorpresa que a nadie dejará indiferente…

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