PO Desde El Sofá (V): Vuelta al rumbo

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Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Chicago evitó meterse en el Gran Hoyo de la Muerte del que nunca nadie salió en la NBA, con una victoria en Washington que ya pone en 12-10 el registro de los equipos visitantes en estos Playoffs, y viendo como está funcionando esta temporada la ventaja de campo, y la que puede haber liado Nene, seguramente hayan vuelto a poner la eliminatoria al 50%, aunque se encuentren un partido por detrás, y tengan que ganar otro más de los dos que les quedan en el Verizon Center.

Y este será, indudablemente, el Mike Dunleavy Jr. Game. El hijo de Mike Dunleavy Sr. se disfrazó de Dios disfrazado de jugador de baloncesto para meter 35 puntos con la camiseta de Chicago, y lo más importante, dar opciones y facilidades a media cancha a los Bulls, que pudieron abandonar una de sus mayores armas en ataque, el rebote ofensivo, para recogerse de manera más rápida y precisa ante la velocidad del equipo capitalino. Así que irónicamente, esta explosión anotadora, donde más pudo ayudar a los Bulls fue en defensa, consiguiendo frenar una salida potente, con muchas oportunidades fáciles para Wall y los Wizards.

Uno se dio más o menos cuenta de que ese iba a ser el día del veterano jugador cuando le entró hasta esto. Pero lo que siguió y precedió fue una gran demostración de puntería (8 de 10 desde el triple), y un clínic en el uso de los bloqueos indirectos.

Thibodeau, cuando no tiene un base que marque diferencias en el pick’n’roll, o incluso con uno de esos en cancha, basa casi todo el juego de su equipo en situaciones que parten de la floppy, esa jugada que hace parecer la pista una máquina de pinball, en la que tres jugadores (dos a un lado, uno a otro) ponen pantallas para liberar a un tirador, y que luego este haga lo que sea pertinente con la ventaja o la variante que se haya utilizado. El problema es que siempre les ha faltado un jugador capaz de hacer algo con el espacio y la confusión que se puede crear de manera consistente, pero cuando esa persona aparece, Deng, en su momento en bastantes ocasiones, o el Dunleavy de anoche, los Bulls se convierten en un equipo bonito de ver. Fijaos cómo utiliza aquí la propia ansiedad de Trevor Ariza por pararle, para que vaya a donde no debe, y obtener un tiro abierto. Precioso.

Y para que veáis el timo que es eso del clutch: tras anotar un triple en la primera posesión del último cuarto y poner 32 en su casillero, Mike sólo metió 3 puntos en los últimos 11:48 y cometió un par de costosas pérdidas. ¿Le quita importancia a su actuación? ¿Habría ganado Chicago sin él, pese a ser poco más que un señuelo en los últimos minutos de un partido apretado? La respuesta a ambas preguntas, como podéis imaginar, es 42.

Otra clave del partido para mí fue la apuesta de Thibodeau por mantener a Noah en el partido pese a que le pitaran la segunda falta muy pronto. Washington se emperró en sacar la tercera del nuevo DPOY (que podía haber caído perfectamente, la verdad) yendo con Nene al poste bajo una y otra vez, más pendiente del silbato que del aro, lo que supuso una gran serie de posesiones fallidas cuando los Wizards podían haber abierto un gran hueco. Y Noah no vio la 3ª hasta el último cuarto, y llegó con 3 a los últimos 6 minutos (cuando volvió a encadenar dos seguidas), pudiendo jugar 41 minutos. Si Thibs lo manda al banco, se autoimpone el castigo. Casi mejor dejar que decidan los árbitros.

Y por supuesto, muy importante para este partido, y potencialmente para la serie, fue también la expulsión de Nene. Cuando se estaba volviendo a meter en el partido, con un par de canastas, una a media distancia y otra a la contra, cayó en un pique con Jimmy Butler que no encajó muy bien un agresivo bloqueo anterior en la jugada que le liberó para acertar la suspensión, y acabó siendo él el expulsado del partido.

Ahora, Nene, que por el motivo que sea, y los ha habido de todo tipo, parece incapaz de encadenar tres partidos redondos en su carrera, deja en manos de Adam Silver perderse algún partido de la serie ante una gran oportunidad: la de lograr una tempranera tercera victoria, lo que equivale a poner pie y medio en la siguiente ronda.

Lo cierto es que Washington no se derrumbó tras el incidente, incluso se pusieron por delante, con Beal jugando muy bien y con acierto en el último cuarto, y Wall dejando los habituales detalles de jugador impresionante, pero quién sabe qué hubiera pasado con el ala-pívot en pista, y los problemas de Chicago para cerrar los partidos ante los Wizards. Y su baja en el próximo partido, de producirse, se me antoja especialmente sensible, no sólo por lo bueno que es el Nene 100% en ambos lados de la cancha, sino por el poquito talento que tienen los Wizards detrás: Trevor Booker es un pedazo de pan y un tío que te llevarías a Crimea, pero no es muy buen jugador de baloncesto (y si por cualquier casualidad se saliera, y se marcara algo parecido al 24/12 de principios de año frente a Atlanta, no seáis la clase de soplapollas que mencionan en Twitter diciendo «¿Hoy no habláis de Trevor Booker?». Casi 250 partidos de NBA le contemplan) y las opciones Al Harrington y Drew Gooden estarían bien si esto fuera 2009 y no tuvieran un monstruo como Taj Gibson delante. ¿Hacerse pequeños con Webster? A tramos quizá, pero Chicago es muy mal equipo para probar a encogerse.

Cada partido se convierte en una final cuando el equipo de fuera gana los dos primeros. El siguiente será todavía imprescindible para Chicago, y simplemente una muy buena oportunidad para Washington, pero no la última. Los Bulls han tardado, pero han logrado ajustarse al vértigo, ahora les queda conseguirlo incluso cuando no encuentran a alguien que les sujete el ataque. Que no es baladí.

El sofi del día: ¡PELEA! Siempre molará ver una tanganilla que no va a a más de vez en cuando…

PO Desde El Sofá (IV): Houston, habemus marrón

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Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Qué inicio de Playoffs.

La emoción de estos primeros partidos hace parecer que nos encontramos en rondas mucho más avanzadas… y lo que nos espera. Siete de los ocho cabezas de serie, y favoritos nominales, han perdido la ventaja de campo, y dos de ellos además, podrían no volver a jugar un partido en casa. Houston está en un hoyo del que les va a costar salir.

Porque aunque la serie pinte larga, y los dos partidos hayan estado muy justos, el Rose Garden va a ser un hervidero tras 3 años sin Playoffs, y si pierden el siguiente partido estarían remando contra la historia: nunca nadie ha remontado un 0-3 en contra en la NBA.

Portland sigue donde lo dejó durante la temporada, o incluso, en sus mejores momentos, con esa fórmula que seguramente ya tengan patentada, en la que Aldridge hace lo suyo en los tres primeros cuartos (y a un nivel estratosférico en estos dos encuentros), y deja la suerte de muleta para Damian Lillard, que aunque no estuvo especialmente acertado durante el encuentro, volvió a tener hielo en la sangre en los momentos finales, metiendo los tiros libres (algo que muchos equipos han echado de menos en los partidos que llevamos), y tomando las decisiones correctas como director.

Y eso que cuando el partido comenzó, todo parecía diferente. Dwight Howard se marcó un primer cuarto tremendo, con 19 puntazos (¡e incluso un 3 de 3 en tiros libres!), enganchado canasta sin fallo tras canasta sin fallo, con una suficiencia y facilidad impresionantes, como en los mejores tiempos. Pero Stotts estuvo listo, y buscó implicarlo en defensa, perdiendo a Jones en bloqueos primero, para hacer salir a Dwight al tiro a media distancia, o provocar el despiste en el rebote. Estas triquiñuelas de Terry consiguieron que Portland se mantuviera a una distancia razonable, y que McHale, tuviera que guardar la casa con Howard, al que como ser humano que es, la energía no le llega para ser dominante todo un partido a ambos lados. Kevin se ha quedado sin su primera línea defensiva con un Beverley que, seguramente, por su lesión, ha perdido amperaje, y tuvo que cambiar el rol de Howard según avanzó el partido, e incluso sacar la problemática pareja DwightAsik (más aún teniendo delante a alguien tan móvil como Aldridge, o tan rápido como Robinson) para tratar de evitar la sangría.

El entrenador de los Blazers está ganando la partida a McHale, y ayer hizo lo que debía: quitar el contraataque y las faltas en la medida de lo posible a Houston, y retarles a ganar el pan cinco contra cinco, hombre a hombre. El enfrentamiento no es nada malo para ellos, y además, está yendo un paso por delante.

Por un lado, no podemos condenar aún a Houston. El primer enfrentamiento se fue a la prórroga, y este entró al último minuto siendo un partido de dos posesiones. Pero es preocupante que los Blazers, un equipo de suspensiones, de esas que vienen y van, hayan ganado sin ni siquiera tener que enseñar el músculo: sólo están metiendo uno de cada 3 triples, y el 45% de los tiros de media distancia. Por supuesto, Aldridge de vez en cuando mete alguna que te deja con cara de tonto, pero eso forma parte del guión, y en conjunto, el acierto Blazer está siendo bastante corriente en media.

Lo que no es habitual, y tiene mucho margen de mejora, es el bajón en el que se encuentra Harden. Su partido fue terrible, tanto en lo baloncestístico como en lo moral, y Batum y Matthews le están haciendo la vida imposible, y defendiéndole sin falta. Pero es difícil encerrar semejante talento en una botella tres veces seguidas, y a la siguiente puede ir a la vencida. Y el acierto desde el perímetro de Houston, en general, está en las mismas.

La vuelta al acierto es quizá lo único que necesita este equipo. Pero esto son los Playoffs, donde dos partidos ya es demasiado tarde.

Sofi del día: Parece sacrilegio no dárselo a los 91231 puntos en dos partidos de Aldridge (bueno, vale, sólo 89), pero el sofi es para el primer cuarto en ataque de Dwight. Salvo por los pasos, que se los medio pitan por abusón, vaya clínic. El momento en el que tras varios aciertos sin fallo, es capaz de convertir el dos-contra-uno en un pase clavado a la esquina para el triple, para hundir al equipo contrario, y que se dé por vencido. Quizá fue todo demasiado pronto.

PO Desde El Sofá (III): Fundidos

Fundidos

Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Ayer mira que no acertamos, pero hoy lo hemos hecho de pleno. United Center, Chicago, la ciudad del viento, la ciudad donde unos magos casi sin darse nadie cuenta se han puesto 0-2 en la eliminatoria poniendo patas arriba la conferencia este, vamos vamos a por materia.

El partido empezó como acabó el primero de la serie, es decir, con un dominio total de los Wizards que llegaron a coger unas diferencias brutales de hasta 17 puntos que los más agoreros ya empezaban a calificar de definitivas para el equipo de el amigo Thibs. Pero como siempre Chicago tiene algo escondido, algo que nadie espera y como ya pasó el año pasado con The Nate Game, esta vez se subió al carro DJ Augustine, un suplente, un gregario, uno de esos que siempre está ahí y que se echó a los Bulls a sus espaldas, entrando al final del 1Q e igualando las fuerzas.

La máquina defensiva de Thibodeau se había puesto ya en marcha y poco a poco empezó a minar esa diferencia casi insultante, hasta que al final del 3Q, los Bulls se pusieron por delante y todo siguió yendo rodado.

Intensidad. Esa es la palabra que debe definir a la franquicia de Chicago bajo el mando de Thibodeau. No descanso, jugar a muerte todo y (para sus críticos) exprimir al máximo a todos los jugadores habidos y por haber…o al menos a los que juegan. Se apagó la luz de los magos y la defensa de Bulls poco a poco se fue haciendo ama y señora del partido.

Pero no estaba todo dicho, los capitalinos tiraron de casta, de ganas de igualar y acortar la serie. Factor que sumado a la falta de un jugador como Derrick Rose, un MVP, uno de esos que te enchufa cuando lo necesitas, hicieron que Wizards remontara 10 puntos en los minutos finales para forzar una prorroga que estuvo Beal a punto de evitar en una jugada final, que si no llega a ser por el DPOY aka Noah, hubiera entrado más que claramente.

La prorroga fue toda de Wizards, empalmando un parcial de 24-8 y con Nene dominador, ante unos Bulls fundidos, claramente cansados y donde DJ no era el DJ que todo el mundo pensaba haber visto durante el partido, agotado? falta de recursos?…Rose…ay…Rose…

La serie se desplaza ahora a la capital con un 0-2 que podríamos llamarlo de justo y claro para Wizards… pero estos son los Bulls de Thibodeau, así que cualquier cosa puede pasar…

Rose…ay… Rose….

Sofi del día: Para Snell que no sabemos por qué asesinar/matar/degollar a Noah en este momento del partido…

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PO Desde El Sofá (II): No elegimos bien

Blake Griffin

Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Siempre pasa igual, cuando hay sólo dos partidos que elegir para ver al día siguiente, cuando ya los horarios nocturnos no son como para quedarse en directo, en un 85.34% no solemos elegir bien, ayer con el Clippers vs Warriors, fue otra muestra de ello, pero vamos a comentar un poco lo que vimos pulular por el Staples.

Cuando un 4Q de un partido de PO empieza con todos los suplentes, es que algo no cuadra, o sí. Los Angeles Clippers destrozó anoche por completo a unos Golden State Warriors que simplemente fueron espectadores de un atracón de baloncesto que se dierón los de Doc Rivers, que parece que se dieron cuenta que sí, que están en PO.

Comandados por un Blake Griffin a un nivel brutal y Jordan intimidando como sólo él sabe hacer, Clippers cogieron ventaja desde muy al principio del partido, para no sólo no soltarla, si no ampliarla de forma casi insultante, para dar un golpe encima de la mesa y poner el 1-1 con el que la serie se irá a La Bahía.

Pero varios comentarios antes de cerrar, que tampoco hay mucho que contar. Clippers es un equipo hecho de residuos, desechos de otros equipos. Me explico. Jugadores que han salido rebotados de sus equipos, pululan en el banquillo de Clippers, pareciendo una especie de All-Star Team raro donde se mezcla gente como Turkoglu, Davis o el propio Danny Granger que hasta hace 4 días era el franquicia de Pacers. Curioso, pero de momento efectivo. La mano de Rivers se está notando a la hora de manejar esta plantilla y saber que cada uno tiene su lugar, y anoche dieron ese miedo que siempre se le ha medio tenido a esta franquicia este año, es decir, si todo sale rodado, pocos pueden pararlos.

Aún así, esta serie va para largo señores y ahora vamos a Oakland donde el ambiente va a ser brutal en el Oracle y donde realmente habrá que ver si estos Clippers van en serio y si los Warriors pueden enchufarse a la serie.

Sofi del día: Para el protector bocal de Curry que salió disparado ayer a una velocidad difícilmente descifrable.

Protector Volador

PO Desde El Sofá (I): Dinosaurios & Vasos

Paul Pierce

Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

La tarde noche del sábado empezó más allá del muro, en el norte, en una de las ciudades que más esperaba el momento, concretamente desde 2008 cuando aquellos Raptors comandados por Bosh y Calderón caían en cinco partidos contra los Magic de Howard. Toronto vibraba: pabellón hasta la bandera, Drake en primera fila, miles de aficionados fuera del Air Canada Center y banderas/pancartas con el lema We The North ondeando dentro del pabellón. Al otro lado los Nets de Kidd, o los dinosarios de Brooklyn, como les bautizó alguna parte de la prensa canadiense.

El partido se movió en los cauces de un partido del este, es decir, mucha defensa, muchos fallos, pocos puntos…pero que más daba, son PO y teníamos mono de este tipo de intensidad, de este ambiente, en un partido de baloncesto. Hasta que sucedió algo que probablemente pensariaís que pasaría en cualquier sitio menos en la NBA: se fundieron los relojes de posesión, ninguno funcionaba y se tuvo que volver al modelo digital, más conocido como coger un crono en mano y llevarlo manualmente desde la mesa de anotadores…mientras, en su (suponemos) apartamento lujoso de Manhattan a Adam Silver aka Ex-Smithers, le daban 4 úlceras en el estómago…

Este factor marcó el juego, siendo más alocado de lo normal, ya que los jugadores carecían de indicador de tiempo de posesión, bueno, cuando faltaban 10 segundos, el speaker lo anunciaba y luego hacía una curiosa cuenta atrás cuando faltaban 5. Esperpéntico.

Y llego la respuesta a todo, la verdad absoluta y Paul Pierce decidió que el partido se lo llevaba él para sus dinosarios. Tiró de repertorio marca de la casa y con la ayuda de otro dinosaurio, KG, llevaron a los de Prokhorov al 0-1 en la serie.

Como seguíamos con mono, nos dió por ver también el primero de Clippers vs Warriors, donde los protagonistas fueron los árbitros, cargando de faltas brutalmente a los dos equipos, faltas que en muchas ocasiones sólo parecían ver ellos. El partido se movió en la igualdad que todo el mundo preveía, pero siempre había ese halo en el Staples de que Mark Jackson estaba un pasito por delante de Doc, curioso… pero evidente.

Curry estuvo poco brillante, pero Clay Thompson empieza a hacer cosas muy, pero que muy interesantes, por el otro lado, Chris Paul, se reencarnaba en Pierce para al final del partido igualar todo lo igualable y que se jugara todo a la semi lotería de los tiros libres, donde los que no suelen fallar, fallaron. 0-1 que se va a La Bahía, y Jackson con esa sonrisa jugona que dice algo así como: lo hice el año pasado…y voy a repetir este.

Sofi del día: Cada día daremos un Sofi a lo más destacado que hemos visto, para empezar, tenemos que dar ‘ex aequo’ al aficionado de Warriors que se llevó ‘casualmente’ un vasazo de Griffin y a Herbie Kuhn, el speaker de los Raptors que se comió el marrón de hacer lo del tiempo (y su colega el del crono).

El Podcast Desde El Sofá: Ep. 10 – Paquete Premium, gracias

El Podcast Desde El Sofá

Vuelve de nuevo para matar el verano El Podcast Desde El Sofá. Hoy hablamos de la League Pass, de Kevin Durant por Barcelona, de bodas ficticias, libros y McGee, siempre McGee…

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PO Desde El Sofá (XXXVIII): Veinticinco

25 es el número de personajes que se pueden escoger en el Mario Kart de la Wii. Los años que necesitas para unas bodas de plata. El número atómico del manganeso. 25 fueron los puntos anoche de LeBron y Wade y los que promediaron entre Parker y Manu. 25 son los triples que lleva Danny Green en estas Finales, récord de la NBA y es el cuadrado de 5, el número de partido dentro del orden de la serie que ganaron ayer los Spurs. Y de 25 pensamientos estará compuesta esta crónica de hoy para la que hemos olvidado cualquier pretensión narrativa.

  • Popovich empezó con Ginobili titular para igualar el quinteto de Miami con Mike Miller: no lo había sido desde los dos últimos partidos el año pasado contra Oklahoma City. Seguramente no ganaron por el cambio (-1 en 17 minutos del grupo), pero si esto fue lo que sirvió para poner en marcha otra vez a un Manu al que todos los dedos acusadores apuntaban antes del partido, Gregg comenzó la victoria aquí. Sólo metió un triple (aunque si la primera canasta que fue pisando hubiera sido de tres, el 2 de 5 sería más que aceptable), pero sus pases y penetraciones desarmaron a una defensa de alto riesgo como la de Miami. Sus 24 puntos, mejor marca de la temporada, desmontaron la estructura piramidal de los Heat y fueron claves en la victoria de San Antonio. Que no estaba muerto, que no.
  • Miami, no estuvo por delante en el marcador en ningún momento del partido, y desde el 17-17, San Antonio lideró ininterrumpidamente. Al principio y al final del tercer cuarto estuvieron muy cerca, pero tal como sus torrentes de puntos les metían dentro, con largas rachas sin anotar el hueco se volvía a abrir. 4:20 se pasaron sin canasta en el primer cuarto, y en un periodo de 6:27 minutos entre el tercer y el último periodo, metieron sólo dos tiros libres. Este tipo de sequías suelen suceder cuando LeBron no está en cancha… pero anoche estaba presente en esos casi 12 minutos de anotación nula.
  • Una de las preguntas al ver a Ginobili de titular era… ¿confiará Popovich en Joseph o Neal para dirigir al equipo? Habitualmente, San Antonio distribuye los minutos para que Parker o el argentino estén, uno de los dos, en pista todo momento, y el juntarlos desde el inicio podría dificultar el plan tradicional. Pero si las cosas se hacen bien, no hay problema. Manu se fue a 33 minutos de juego, y los cambios se escalonaron para que uno quedara siempre presente: Manu salía a falta de 5:58 en el primer cuarto, y volvía dando descanso a Parker a 1:29 del final del período, y así… Se fueron repartiendo para jugar 22 minutos juntos, 11 con Ginobili y 14 con Tony.
  • Era la séptima vez esta temporada que el argentino superaba los  33 minutos de juego, y la primera sin que hubiera una prórroga de por medio. De hecho, este es el partido que más minutos ha jugado en el tiempo reglamentario… desde aquella serie contra Thunder, también
  • Miami volvió a jugar sin dos hombres altos todo el partido y a dejarse a Chris Andersen en el banquillo. San Antonio tuvo 27 minutos los dos pívots presentes, con Boris Diaw adelantando en la rotación a Splitter y siendo el primer hombre en salir del banquillo. Si paramos el partido con el 101-114, en el que los dos equipos tiraron la toalla a 1:06 del final, DuncanDiaw fue un +1, SplitterDiaw un +7 y el resto de minutos con un sólo hombre alto, casi todos con Duncan, +5, así que se podría decir que funcionaron más o menos igual con cualquier configuración. La combinación titular habitual durante la temporada, y la mejor pareja defensiva del equipo por números, DuncanSplitter, no coincidió ni un sólo minuto.
  • Free BIRD! Su defensa es peor que lo que sus excelsos números en tapones, y el espectáculo que generan indica, es un daño colateral del paso al tiempo completo al small-ball de Miami y el efecto dominó que ha mandado a Splitter, la mejor pareja para él, al banquillo, los increíbles porcentajes de tiro se basan en que no tira y sólo se la juega cuando la puede meter… lo que queráis poner como excusa. Haslem está siendo masacrado (en el AT&T quedará de recuerdo hasta la próxima temporada una línea de estas blancas rodeando donde yace su cuerpo de Udonis) y creo que Andersen ha hecho los méritos suficientes para ganarse el puesto de pívot suplente. No puede abrir tanto el campo para tirar como Haslem, necesita estar un par de pasitos más cerca del aro, pero todo lo que coge, va para abajo. Y hacer sólo lo que sabes hacer bien, es una virtud.
  • LeBron y Wade volvieron a tener estadísticas gemelitas. Tras meter 33 y 32 puntos, en 25 tiros cada uno en el anterior partido, anoche fueron 25 ambos, en 22 tiros por cabeza. El Big 3 pasó de 85 a 66 puntos, mientras que el Perimeter 3 de San Antonio (Manu,Tony, Danny) metió 74. LeBron me sigue dejando frío, y parece que va a tirones. No me gusta.
  • Y que esto no desluzca otra clase maestra del Catedrático Duncan. 17-12-3 tapones, en tan sólo 12 posesiones. Y con la sensación de que cada vez que San Antonio hubiera necesitado dos puntos, podían acudir a él al poste bajo. Los Spurs arriesgaron para hacerle llegar el balón (aunque no recuerdo que ninguna de las 18 pérdidas fueran de esta manera) y Siglo 21 lo recompensó adecuadamente. Mención especial a dos jugadas: la que señaló Van Gundy a falta de dos minutos para el descanso, en la que los Spurs consiguieron pasar el balón de una canasta a la otra en tan sólo ¡3 segundos! tras un tiro libre anotado por parte de Miami y a otra a 5:07 para llegar al final del primer cuarto, en la que, defendiéndole Bosh por delante, Neal le hace llegar el balón por arriba, y pese a no tener nadie entre él y el aro, y con el reloj de posesión agotándose, no lo ve claro, se para, da la vuelta, postea de la manera clásica a Bosh, y la mete a tabla igual. Jodido genio.
  • A colación, aunque les siga dando muchas problemas ante equipos enormes… lo que ha avanzado la defensa por delante de Miami en 12 meses. El año pasado a estas alturas (bueno, un poco más) Garnett la cogía una y otra y otra vez, sin nadie para pararle de allí al aro. Aunque era Rondo el que le ponía el globo (y quizá sea el mejor de la Liga para hacer eso, por habilidad y valor/falta de temor en jugársela para dejarla ahí) y no todos los equipos tienen a Rajon, Miami ha perfeccionado el sistema, y los equipos sudan tinta y se arriesgan mucho para explotarlo. Sólo los mejores pueden.
  • Dijo Popovich en su morbosa entrevista de dos preguntas entre el tercer y el último cuarto, que el equipo necesitaría defender bien en la transición de Miami para terminar el trabajo. Miami sólo anotó 16 puntos a la contra, ninguno en los 12 minutos finales en los que además, los Spurs la perdieron en 5 ocasiones, y San Antonio acabó por encima suyo: 18 a la carrera. Ejecutaron los deseos de Pop a la perfección.
  • Que Battier anotara 2 triples y Mike Miller ninguno, seguramente le pone por delante en la rotación, por lo menos el siguiente partido, especialmente si Miami piensa seguir jugando con 4 bajitos. Battier aporta mucho más en defensa, y mientras requiera una atención similar, compensa la diferencia en acierto.
  • Danny Green sigue a lo suyo, 6 de 10 en triples anoche, 25 de 38, un inaudito acierto del 66% en las Finales. Cada vez se atreve a más, manteniendo el acierto, y lidera con 90 puntos a todo San Antonio en anotación. Si el MVP tuviera que entregarse ya a un jugador de San Antonio, se podría argumentar que lo merece tanto o más que el siguiente en la línea: Tony Parker. El ex de North Carolina gana el plus de defensa y de impacto, pero el francés tiene el estatus, el tiro casi ganador, pese a lo barroco, del Game 1, y ese aura que da ser el que empieza las jugadas: él es el creador, Green finaliza. Una cuarta victoria de San Antonio serviría seguramente para desempatar.
  • Y los equipos en general están en fuego: 44.2% de acierto para San Antonio, 42.3% para Miami. Pocas Finales (si es que ha habido alguna) han registrado semejante puntería, y además, con un volumen de 42 triples por partido entre los dos equipos.
  • Miami no ha perdido dos partidos seguidos desde que se inventó la bombilla enero, pero podrían volver a hacerlo de la manera más dolorosa, entregando el anillo. O lo que es peor aún, seguir sin saber lo que es perder dos partidos seguidos… y quedarse sin título. San Antonio tendría también que perder dos seguidos por primera vez en Playoffs para quedarse sin anillo también, y también son buenos en esto: sólo perdieron más de un partido seguido cuatro veces en esta temporada (Miami hasta enero llevaba tres) y dos de esas cuatro mini-rachas negativas fueron en abril, jugando ya con la velocidad de crucero puesta.
  • Y si San Antonio cerrara esto en el sexto partido, habrían acabado la post-temporada con un registro de 16-4 , el mejor desde… los Spurs de 2007.
  • Jugada que me moló mucho por diseño y ejecución: una de banda, a falta de 8:51 en el tercer cuarto. Ginobili pone un bloqueo vertical a Green para que vaya a recibir y Parker, que acaba de sacar, le bloquea a él de la misma forma para que la vaya a recibir de Green a la mano. Esta secuencia de bloquear al bloqueado parece iniciar una jugada sacada del ataque Flex, lo que significa que Duncan debería ser el siguiente en bloquear a Parker, que se dirige cortando a pasar por debajo de la canasta. En su lugar, Timmy se va al poste alto para hacer un bloqueo y continuación con Manu. Como Miami estaba cambiando en todos, Ginobili ha pasado de estar con Miller, a quedarse sólo con Bosh, pasando por un emparejamiento temporal con LeBron. San Antonio consigue colocar al argentino con el pívot rival, e inmediatamente abre el campo: Parker y Leonard a las esquinas, Green al ala derecha, Duncan con James sellando el poste bajo. Y aquí viene la parte de la ejecución, también deliciosa. Ginobili da varios pasos atrás, casi hasta la línea de medio campo para poder atacar a Bosh en carrera. Encima, Chris le dirige hacia la izquierda (vamos, Bosh, entre zurdos deberíais conoceros) y LeBron elige no ayudar (algo años de verle, me dicen que si lo hubiera hecho, no cambiaría nada, Manu se la habríaa dejado tan tranquilo a Duncan y santísimas pascuas). Dos puntos fáciles.
  • Otro detalle molón: el pase entre las piernas de LeBron del que la retransmisión no se percató en directo.
  • Con lo buen pasador que es Parker, y es posible que sea el tercero mejor del equipo, tras Manu y Boris Diaw. Cosas que sólo pasan en San Antonio.
  • 13 puntos en 26 minutos por partido saliendo del banquillo, 64.7% de acierto en 3.4 triples tirados en media, +18 en 132 minutos de serie, de las mejores marcas del equipo. Los números de Ray Allen impresionan más que su impacto mediático, o incluso, aparente.
  • La cruz del banquillo es Norris Cole, que acabó con un -14 en 6 minutos, y viendo el partido es totalmente creíble. Cuando él estaba en pista, San Antonio ensanchaba el campo, y mandaba al playmaker titular, bien Manu o Tony, al aclarado contra él, y siempre sacaban algo. Parker está metiendo 25 puntos con un 60% de tiro verdadero y dando 6 asistencias por 36 minutos en estas Finales con el base suplente de Miami delante, que acumula un -31 en 82 minutos. Si Miami quiere ser campeón, tiene que empezar mandando ayuda en esta dirección.
  • Las Finales siguen siendo pitadas de manera laxa, aunque el número de faltas vaya aumentando: Miami tira 24.7 tiros libres por 100 posesiones durante la Temporada Regular, los rivales de San Antonio lo hacen un 20.6 (segunda mejor marca de la Liga), y en estas series los Heat van a la línea 17.9 veces por 100. Anoche fueron 23 viajes a la línea, el mayor número para ellos en estos cinco partidos. Desde luego, nadie se podría quejar de que el arbitraje esté sirviendo esto en bandeja a Miami.
  • Y por cierto, si se pitara de esta manera una serie con los Spurs de hace… no sé… 10 años… ya habría costillas dañadas. Bruce Bowen seguramente haya roto mandos de televisión y un par de pajaritas pensando en por qué no le pitaban a él de esta manera. De todos modos, si lo siguen haciendo, es precisamente por eso, por la nobleza (flopping aquí, flopping allá aparte) con la que ambos equipos lo están interpretando. Ya lo dijimos alguna vez, las series nos gustan ligeritas de silbato.
  • Seguimos enlazando… ¿Han llamado a Ginobili ya para cobrarle los 5.000$?
  • Como siempre, bancamos a muerte al equipo que va detrás en el sexto partido (Miami), y el séptimo, que lo haya, y que lo gane el mejor. Y a ver si volvemos a ver un partido que no llegue decidido al minuto final, si no es mucho pedir.
  • Y ya está, veinticinco, por el c…

PO Desde El Sofá (XXXVII): Y en el cuarto, apareció

Cuarto partido de la serie, Spurs llegan después de meter un serio correctivo a Heat en el tercero, pero apareció él, el que nadie sabía si estaba, el que nadie sabía de su condición, pero sí, apareció Wade.

El cuarto partido de las finales empezó como una partida de ajedrez, Spoelstra metió a Miller titular, esto hacía que Splitter tuviera que defenderlo…45 segundos tardó Popovich en hacer su movimiento y meter a Neal en lugar del brasileño. Small ball baby!.

Después del desconcierto inicial, Spurs empezaron como lo dejaron el martes, es decir, enchufadísimos y con su pareja Neal-Green enchufando triples como si una continuación del tercero se tratara, ventaja inicial larga y momento de poner en marcha la máquina Heat. Spoelstra lo tenía bastante claro, si quería hacer algo en el partido debía de correr, mucho además después de cada rebote ofensivo, y así el amigo cuLebron se fue entonando y poniéndose en modo ATTACK de una forma brutal. Además Bosh estaba muy enchufado tanto en defensa como en ataque…y encima Wade empezaba a resurgir… todo a pedir de boca para los de South Beach.

Miami se iba, lentamente pero se iba y Parker, que parece que estaba bastante bien de sus molestias intentaba mantener a los Spurs no muy lejos. La salida de Diaw y la inspiración de Parker hicieron a Spurs meterse en el partido, pero entonces Wade volvió a aparecer.

El 3 de Miami disipó anoche en la recta final del partido todas las dudas respecto a su estado físico y fue dominante. Claro, si James tiene la ayuda de otro jugador que hace unos números parecidos al suyo, poco puede hacer cualquier equipo, por mucho SA que sea, los cuales además deben de darle algo a Ginobili por que parece que ni está, ni se le espera.

El domingo tenemos el pivotal 5o partido, clave para todo este show, la serie llegará de nuevo a Miami 3-2, hace falta ver quién tendrá 2 bolas de partido y quién irá con el agua al cuello, yo no sabría decir la verdad…

El Detalle: Heat sigue sin perder 2 partidos seguidos desde el 10 de enero, curioso, pero podrían perder el anillo y mantener esta racha…