Presta atención

Aunque en la Temporada 2016/2017 todos los focos están en el Nuevo Orden, como en El Imperio Contraataca, a la NBA no le faltan historias paralelas, y el principio de curso, con todos los cambios aún parte de la imaginación, se acumulan. He aquí algunas de las muchas cosas en las que fijarse en este principio de curso a lo largo y ancho de la Liga.

A o B

La llegada de Howard y la marcha de Horford y Teague han cambiado por completo la cara de Atlanta, y si en ataque tenemos claro que van a ser muy distintos a las anteriores encarnaciones del equipo, en defensa (que fue lo que realmente sujetó al equipo la temporada pasada) las cosas también van a cambiar mucho. Budenholzer ha sido de los entrenadores más agresivos en temporadas pasadas mandando a los hombres altos al pick’n’roll, aprovechando la movilidad de Millsap y Horford para acorralar a los conductores de balón y tratar de forzar pérdidas. Pero su nuevo pívot, discípulo de SVG y Clifford, está acostumbrado, y además disfruta, de lo contrario. Dwight quiere estar cerca del aro para dedicarse a intimidar, poner sus tapones y coger sus rebotitos, y la pérdida de capacidad atlética tras las lesiones es un motivo más para quedarse en casa. La Liga en general también está retrocediendo en el uso de dos-contra-unos, con firmes defensores de la táctica como Rivers o Spoelstra abandonándola, por lo que esperamos que los Hawks también se hagan más conservadores… ¿manteniendo el éxito del año pasado?

B o A

Y aprovechando la linde anterior… los Celtics tienen en su plantilla a dos de los mejores hombres altos de la Liga en el dos-contra-uno defensivo, con la llegada de Horford para unirse a Amir Johnson, además de unos bajitos agresivos y de manos muy largas, y un pasado reciente de marcada agresividad con Doc y Garnett en sus filas. Si un equipo en la NBA podría nadar río arriba ahora mismo, ese es Boston. Stevens, a falta de protección de aro hasta ahora, ha elegido especular, porque además, su juego exterior le permite forzar toneladas métricas de pérdidas sin mandar al hombre alto al horizonte. Pero habida cuenta que entre las muchas virtudes de Horford la protección del aro y el tablero no están entre las destacadas, y que puede haber más minutos de quintetos pequeños con Crowder como 4, quizá sea hora de tirar la casa por la ventana y convertir la defensa de los Celtics en puro rock’n’roll. Aunque una cosa que ya funciona, mejor no tocar.

A correr, a correr

Cuando Bird se deshizo de Vogel, todos recordamos las múltiples ocasiones en las que el Pájaro había pedido que el equipo jugara más rápido y pequeño. Parecía evidente que el nuevo entrenador vendría con la orden de aplicar la visión. ¿Quién podría liderar este proyecto camino al futuro? ¿D’Antoni? ¿McHale? ¿Paco Jémez? Frío, llegó McMillan (enemigo del Reino de España como los indepes, Pepe Botella o Gamal Al-Ghandour), que de hecho, ya estaba en casa. Pese a su fama hay que decir en su descargo, que en el último periplo llevó a los Blazers al number 1 en eficiencia ofensiva en 2009 (Brandon Roy, sniff…), pero lo hizo a ritmo de caracol contracturado. Las incorporaciones posteriores (Teague, Young) seguían en su mayoría la línea oficialista (Jefferson debería salir desde el banco como en Charlotte), y tras lo visto en pre-temporada… este no es el viejo Nate. Los Pacers han salido a correr, hablan de que podrían conseguir 115 puntos por partido… y cuando empiecen los partidos que cuentan, habrá que verlo.

Un mucho de Spurs en Utah

Las llegadas de Boris Diaw y George Hill a Utah son de las que más me ilusionan esta temporada: Quin Snyder utilizó el pasado año la motion offense de San Antonio más que los propios Spurs y que el discípulo aventajado Budenholzer, pese a que no tenía el personal para ejecutarla correctamente ni de lejos. Con ellos la cosa cambia. Simplificando un poco, en este ataque, un hombre alto estacionado en el poste alto (altísimo) suele recibir el balón para iniciar la jugada, y suyo es el primer pase con intención. Esto lo hacían el año pasado con Gobert y Favors, y el resultado era la intrascendencia más dolorosa, el tiempo de posesión perdido, y la acumulación de pases sin sentido. Aunque a Boris sólo le quedarán los minutos que dejen los jóvenes líderes del equipo, y quizá con segundas unidades, pocos jugadores mejores que él se me ocurren para explotar un sistema que además conoce bien. Y Hill, otro versado en la motion offense, también se adapta como un guante a lo que pide a gritos este equipo y sistema: un base que no necesita el balón y pueda acompañar a los excelentes creadores de las alas, Hood y Hayward. Los Jazz lo tienen todo para dar un salto de canguro, pero aquello que no pueden controlar, las lesiones, ya se está empezando a cobrar piezas.

Hablando de lesiones

Atención al inicio de los Pistons, porque la baja de Reggie Jackson puede ser muy sensible, y se les están acumulando sustos en la enfermería. Más allá de su increíble talento como director y anotador, su presencia y talla permitía a los Pistons soltar en los bases de élite a Kentavious Caldwell-Pope y comprar palomitas. Su reemplazo temporal, Ish Smith, puede suplir convincentemente la parte distribuidora, y reemplazar anotación y distancia de tiro por velocidad. Pero siendo como es, uno de los jugadores más pequeños de la Liga, defender escoltas noche tras noche está fuera de su alcance, salvo en casos muy especiales. Los Pistons habían pegado un salto a la zona decente de la eficiencia defensiva, y el tener que reordenar las piezas les puede pasar mucha factura.

Harden como base

¿Y? ¿Dónde está la novedad?

Harrison Barnes como estrella

Durante los últimos años, siempre que estaba dispuesto a dar por perdido a Barnes sucedía algo. Un par de triples, un buen ataque con bote, una sobresaliente acción defensiva… lo suficiente para volver a ganarse un poco de crédito, y dejar de pensar que es un jugador mediocre al que hacían (mucho) mejor sus compañeros. Hasta los últimos Playoffs, en los que Barnes dejó de meter monedas cuando la máquina las pedía. Aún así, y aunque sólo fuera porque en algo había que gastarlo, estaba claro que alguien le iba a hacer las tarjetas de visita Harrison Barnes, Max Player, y tendría que imprimir muchas para recuperar la inversión. Su siguiente paso está en Dallas, con uno de los mejores entrenadores de la Liga, un ala-pívot legendario, un conocido en la última línea de defensa… sigue en un buen entorno, pero ahora tiene responsabilidad. Si sigue siendo el jugador timorato en ataque pero recio en defensa que vimos en los Warriors, la posición de 4 es la perfecta para aprovecharle al máximo, pero con Nowitzki en Dallas tendrá que producir como alero. No hay más.

Una teoría muy loca sobre Westbrook

Sentaos y acompañadme mentalmente. Igual este año, aprovechando que está con un grupo lleno de jóvenes exuberantes y enérgicos (Oladipo, Roberson, Adams), y que a veces es mejor ser muy muy bueno en algo que ir tirando en muchas cosas, ¿y si Westbrook decidiera soltar ese pepinazo nuclear que sabemos que tiene preparado en defensa? OKC podría ser un equipo terrible, que haría miserables a sus rivales noche tras noche, y por fin conoceríamos al Russell Defensor Dominante que sospechamos que tiene dentro pero nunca ha querido sacar. Si usa esa energía extra en esto en lugar de chuzarse cuaren…

No me lo creo ni yo.

Quinteto funkorro

El quinteto con mejor +/- repetible la próxima temporada en la Liga está en Toronto: en 85 minutillos de Lowry, DeRozan, Ross, Patterson y Valanciunas, por cada 100 posesiones los Raptors sacaron 30.2 de ventaja. La versión pro, con Carroll por Ross, dio menos caña (+5.7), pero en más minutos, y en Playoffs. Si no empiezan a caer como moscas, esos cinco juntan en la pista un poco de todo, no les falta nada, y están en la edad perfecta: 24 años con la experiencia internacional tempranera de Valanciunas, 27 para DeRozan y Patterson, y unos 30 jóvenes de Lowry y Carroll, que tardaron años en sumar 30 minutos por partido. Si Sullinger no lo estropea, este es el mejor quinteto que en realidad no importa mucho a nadie.

Quintetos contra natura

Siempre apetece fantasear con aquellos quintetos en los que jugadores fuera de posición o incompatibles, pero extraordinariamente talentosos, coinciden. Muchas veces, el mejor quinteto aposicional no coincide con el lógico. Pero este año… los GM han montado bastante bien las plantillas. Pocas combinaciones raras este año en papel entre los titulares: destaco que me gustaría ver el frontcourt Gordon/Ibaka/Biyombo, el Pondexter/Hill/Davis (básicamente, poner Davis de 5 y dos tiradores más: podría ser Chicho Terromoto uno de los otros), el quinteto de los Celtics con Smart de 3 y Crowder de 4 y, finalmente, Bledsoe, Knight, Booker juntos, y esperemos que no revueltos en Phoenix.

Hechos el uno para el otro

Otro incentivo para los primeros días: ver a jugadores llegar a equipos que parecían llevar años esperándolos, por unas cosas u otras: Jennings en New York, Pau en San Antonio, Dwight en Atlanta, y Ryan Anderson en Houston. También siempre divertidos son los casos contrarios: Rondo en Chicago, Parsons en Memphis y Deng en Los Angeles. A más medio plazo, porque siempre se necesita tiempo para adaptarse, nos seguirá sorprendiendo ver a Wade de rojo toro, Horford de verde, Rose y Noah de azul, e Ibaka de azul con rayas… y al número 35 ya sabéis donde…

Episodio 87: Entrenando PO

En el Podcast de hoy hablamos del baile de entrenadores que estamos viviendo estos días en la NBA, tratamos también la actualidad de los PO, gafamos a Valanciunas y acabamos dando recomendaciones visuales…ahhh!! y una sorpresa…

Puedes también oirnos en iTunes,en iVoox,en YouTube, en SoundCloud y en Radio4G, en su canal Radio4GUSA. También puedes preguntarnos lo que quieras en nuestro Ask.

PO Desde el Sofá (XIV): Por fin

Los Raptors ganaron su primera serie de Playoffs en 14 años, no sin susto final, y se verán con Miami en segunda ronda, que se clasificó un ratito antes que ellos.

DeRozan anotó 30 puntos (aunque en 36 posesiones de tiro), Norman Powell 13 puntos y 3 triples, y entre todos cogieron 18 rebotes ofensivos. Los Raptors, incluyendo tiros libres, tiraron 21 veces más a canasta que los Pacers (97 a 76), por lo que no necesitaron tanto acierto para acabar imponiéndose por tan solo 5 puntos a Indiana.

Toronto salió con sus dos All-Star agresivos y decididos a anotar, en lugar de delegar en Valanciunas como a veces ocurre en los primeros cuartos, y las tres pérdidas en las tres primeras posesiones de Indiana les ayudaron a conseguir puntos a la contra. DeRozan acabó el cuarto con 13 puntos, triple incluido, aprovechando para atacar siempre que era defendido por alguien diferente a George… que puso 12 puntos, con mate 360º por su parte, y vio en este rato el único momento de descanso: acabó jugando 46 minutos, lo que le supuso dejar la marca de DeMar durante un buen rato, algo que Indiana, pese a no tener remedio, acabó pagando.

En el segundo cuarto, la actividad de Cory Joseph y el novato Norman Powell, junto al trabajo de todo el equipo en el rebote en ambos tableros, permitió a Toronto mantenerse varios puntos por encima. Y con un par de parciales (11-2 para abrir el tercer cuarto, y un 8-0 poco después), detrás de los triples de PattersonDeRozan, que volvió a anotarlas de todos los sabores, se fueron con una ventaja de 14 puntos a afrontar el último cuarto de las series.

A falta de 7:30, Toronto abría la mayor ventaja del partido, un +16 que parecía sentenciar la eliminatoria, pero sólo anotarían 6 puntos en el resto del partido, dedicándose a especular con el reloj, y más preocupados de que las posesiones aprovecharan los 24 segundos que de conseguir un resultado favorable en cada viaje. Y si los árbitros se animan a pitar una falta de DeRozan sobre Mahinmi mientras intentaba coger un rebote con +3 a falta de 16 segundos, el resultado final podría haber sido diferente.

Otra cosa que inclinó el resultado fue la diferencia en prestaciones entre los novatos. Normal Powell fue elegido 35 puestos más abajo que Myles Turner, pero tiene tres años más de experiencia, y se notó anoche. El pívot de Indiana, que ha funcionado muy bien durante la serie, estuvo ayer apresurado, soltando balones al aro o lanzando suspensiones sin tener el equilibrio adecuado. El futuro es brillante, y lo de ayer es un bonito ejercicio de aprendizaje, pero es posible que los minutos y los fallos de Turner el día de ayer costarán la eliminatoria. Por el contrario, Powell dio 23 minutos brillantes, de trabajo, energía y acierto anotador. El respeto al escalafón le mantuvo fuera de los minutos finales, pero quizá Toronto no lo habría pasado tan mal con él en pista.

Finalmente, los Raptors se libran de ser renombrados como los Toronto EsQueEraUnMalEmparejamiento, y vuelven a empezar de cero en la siguiente ronda. A ver si se les da un poco mejor.

Sofi del día: La jugada tonta de la noche

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El salto lo gana Solomon Hill, pero Indiana no puede recuperar la pelota por la poca fe en su compañero.

PO Desde El Sofá (XII): 3

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Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

3. Esos han sido los partidos que hoy he podido ver. Ni los más viejos del lugar recuerdan algo así, yo al menos, no lo recuerdo, así que sólo por eso, así se llama la PO Desde El Sofá de hoy, con lo cual, vamos a hablar un poco de cada partido, además lo haremos en orden y sin marcador simultáneo de la muerte de la ESPN.

La primera parada de nuestro Threepeat particular nos lleva al mejor pabellón de la NBA para muchos, el mítico Fieldhouse de Indiana. Allí, como todos los partidos de la noche de viernes a sábado y como dice la promo, Win Or Go Home, en este caso la situación así era para los locales, los cuales llegaban al partido después de un apocalíptico último cuarto más allá del muro que les hizo perder la oportunidad de apuntillar en casa.

Por ello el inicio de partido parecía clave para todos, pero oye, no fue así, ya que Raptors salió muy enchufado incluso consiguiendo una renta maja, pero todo fue un espejismo. El quinteto que tan buenos resultados le dio a Casey en el G5, ayer no iba ni sin querer, lo cual hacía que Pacers, encarando el partido de una forma muy seria, poco a poco y sin hacer ruido, muy de Vogel esto, iba distanciándose más y más de Raptors.

18-0. Ese fue el parcial que consiguió Indiana que cambió la balanza y que desequilibró el partido totalmente ya en la segunda parte. Durante este tiempo, nadie en Raptors pudo hacer nada, ni las ganas del rookie Powell, ni los tiros de DeRozan, nada.

Pacers vuelve a cruzar la frontera, para un séptimo partido en pleno Jurassic Park donde vete tú a saber que Raptors nos podemos encontrar. Eso sí, espero camiseta molona para el público, como no puede ser de otra forma.

De la meseta nos movemos hacia ese estado que igual (o no) tiene el próximo All-Star. North Carolina, la factoria de churros que decía el gran filósofo Montes. Entramos en el panal.

Con un Jordan medianamente bien acompañado, este partido era el clave para ellos. Después de ganar 3 seguidos, tenían la posibilidad de cerrar en casa, ante su público y ante el (ya) mito #PurpleShirtMan. Pero claro, el 3 de Miami no lo iba a poner nada fácil.

El partido fue igualado a más no poder, con un intercambio constante de golpes por uno y otro bando. Kemba Walker dejando mal mi gafe y con unos Heat que dominaban por dentro más de lo que a Clifford le hubiera gustado.

Sigo sin entender como Zeller juega tanto, sí, lo se, me estoy obsesionando con el tema, pero leñe, cada vez que Jefferson encara a Whiteside, se lo come, en cambio cada vez que sale Zeller es la fiesta de Miami con Gloria Estefan invitada bailando la conga, os hacéis a la idea, pero vamos, ellos verán.

22 triples seguidos llevaba Dwayne Wade fallados hasta los dos que enchufó anoche en los momentos finales del partido, algo tremendo y algo que anoche acabó. Wade en el último cuarto fue el Wade que es una gozada ver y que estamos viendo ya mucho en esta primera dosis de PO. Su enfrentamiento al #PurpleShirtMan fue la gota que colmó el vaso del jugonismo para hacer que el 7o partido se juegue ahora en territorio playero y con DJ Khaled y compañía en la grada. Brutal.

El postre de la noche mañana era ver si los Zombis Grizzlies Clippers conseguían la machada de ganar en el Rose Garden (me niego a llamarlo como unos almacenes chinos de barrio) con un ambiente brutal y con unas ganas de aprovechar la ocasión que ya hacía que la cosa empezara bien para los de Stotts.

El leñazo que se llevo Rivers y su posterior vuelta a las pistas fue la clara descripción de lo que eran los Clippers en ese momento. Un equipo que ha luchado hasta el final, con Jamal Crawford como estilete y muy poco más. Es como ir nadando, ver la orilla, pero saber claramente que no vas a llegar, lo intentas, pero no, te vas a quedar en el camino. Esos fueron Clippers anoche.

La verdad es que a Blazers se les notó nerviosos, lo veían todo demasiado fácil y eso se veía en alguna que otra jugada fácil fallada por los de Oregon.

Pero han conseguido pasar a semis de conferencia. Aquí lo divertido es pensar antes de empezar la liga esa conversación en plan: ‘Oye, Blazers ha perdido 4 titulares, pero van a llegar más lejos que el año pasado‘. I LOVE THIS GAME.

Sofi Del Día: No podía ser para otro, que para #PurpleShirtMan!!!!

Sofi De Honor Del Día: Para todos los lacustres con algo de esperanza después de ver lo de Walton.

PO Desde El Sofá (X): Views From The 8

Partido pivotal, ese quinto partido que siempre puede hacer que la balanza vaya hacianun lado u hacia otro. Toda la ciudad con el equipo, todos para sacar algo adelante ante unos Pacers que tienen sin duda al mejor jugador.

El primer movimiento lo hizo Casey fue dejar a Scola en el banquillo por Patterson, la verdad es que el argentino estaba teniendo una serie algo lamentable, jugándose algún triple que otro que podríamos decir que era prescindibles, pero claro, no sabemos si eso era por iniciativa propia o desde el banquillo.

Los nervios se veín claros en Toronto, en un partido que conforme avanzaba cada vez se iba pareciendo más al estreno de los PO que vivimos ya hace semana y media. Para recordarnos más todo esto, Paul George se poní el traje de Paul George para volvernos a recordar que es un All NBA y uno de esos jugadores de los que merece la pena ver un partido sólo por él.

A poco más de dos minutos para acabar el primer cuarto, Pacers encadenó 5 triples seguidos para hacer un parcial de 15-2 y marcar un tremendo 35-20 para acabar el cuarto. Los fantasmas en Jurassic Park volvían a asomar…

La segunda unidad de Raptors dio la talla de una forma espectacular, comandados por la intensidad de Bismack Biyombo que dominaba (!!!!!) en ambas partes de la pista y Raptors consiguió frenar el parcial final del 1Q de Indiana con otro 13-1 para poner casi el empate en el marcador…casi, porque de nuevo a triple limpio Pacers volvía a poner tierra de por medio con su estrella, el número 13 de los de Larry Legend seguí demostrando que es el mejor de la serie y nadie podía pararlo ni el propio Lowry el cual hizo una jugada muy barriobajera que podía haber hecho muuuucho daño a George. Ni se llevo técnica, ni flagrante, ni nada… Algo que no entiendo ya que revisaron la jugada en la repetición y se veía claro que iba a hacer daño. Muy mal para el 7 de Raptors, -45355 Sofis para él.

Pacers mantenía su ventaja y George estaba por encima del bien y del mal, ni con Carroll encima ni sin él, todo se parecía de forma brutal al primer partido. Público y equipo con una sensación de que esto lo habíamos visto antes, pero aún así algo había diferente, la segunda unidad daba la cara.

La figura del número 8 de Raptors era la imagen de lo que veíamos en pista, unos Raptors que querían y lo hacían a base de luchar cada balón y cada posesión como si fuera la última.

Casey hizo lo que tenía que hacer, es decir, hacer una mezcla de quintetos para la parte final dejando a Joseph, Biyombo y Powell (ojo con el rookie) con DeRozan y Lowry para así darle la estocada al partido y dejar a Indiana con sólo 9 puntos en el último cuarto y con un final de infarto, que Solomon Hill estuvo a 2 decimas de llevar a la prorroga.

3-2 para Raptors que ven más cerca el final…o no.

Sofi Del Día: Las camisetas que siguen repartiendo en Canada son infinitamente más molonas que el resto de la liga, aunque no entendemos como hay gente a la cual no gusta

PO Desde El Sofá (I): Los Raptors vuelven a mearse en la cama

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

Como ya es tradición en el mes de abril, al igual que el día de los Inocentes anglosajón, o el regalar un libro o una rosa, Toronto abría los Playoffs en horario matutino… y lo hacía con derrota. Tercer año consecutivo que Casey y los suyos dejan a todos los fans del Air Canada Centre (y los muchos que esperan fuera en el Jurassic Park) cual niñas decepcionadas al enterarse de que su ídolo adolescente ya convertido en adulto les cancela un concierto de la gira en sus morros.

Esta vez eran más favoritos que nunca: segundos en el Este, mejor récord de la franquicia en su historia, dos All-Star por primera vez, Paul Pierce no estaba enfrente para comerles la moral, Kyle Lowry nunca había estado tan delgado (vamos por el noveno mes de la cantinela Skinny Lowry ya), en verano habían llegado veteranos con experiencia en campeonar… pero dio igual. Los Pacers, liderados por Paul George, aguantaron a rueda todo el partido, y demarraron al final para ganar incluso con comodidad y sin agobios.

Este año parecía el bueno, aquel en el que por primera vez, tras ocho intentos, Toronto ganaba en su primer partido en Playoffs, y el comienzo del partido así lo presagiaba. En tres minutos de partido estaban en el bonus, Mahinmi sentado con dos faltas, y el ataque de Indiana lucía tan inoperante como es habitual con Lavoy Allen en el quinteto titular. Estaba todo de cara para lanzar el partido, pero sólo Valanciunas, que dominó al novato Myles Turner y cogió todo rebote disponible (8 puntos y 9 capturas en el primer cuarto) dio la cara entre los titulares de Toronto. Pero como en los viejos y malos tiempos, se fueron olvidando de él según avanzó el partido, y los problemas de faltas (acabó eliminado con 6) le fueron convirtiendo en invisible según pasaban los minutos.

En el segundo cuarto y gracias a su potente banquillo, los Raptors abrieron un poco de hueco con Joseph y Patterson (llegó a ocho puntos la ventaja) pero Indiana, sin Mahinmi que se volvía a retirar con la 3ª, jugó más rápido y pequeño, y con triples de Miles y Ellis cerró la diferencia antes del descanso.

La segunda parte, sólo tuvo un nombre propio: Paul George. Tras no participar mucho en ataque en la primera mitad, preocupándose más de tener controlado a DeRozan, explotó con 17 puntos en el tercer cuarto, e Indiana comenzó a tomar sus primeras ventajas. La perdieron al mandar a George al banco (y podría haber sido peor de no ser por el poco habitual Solomon Hill, que percutió con penetración la pintura Raptors, sacando faltas muy importantes), pero cuando volvió a 7:49 para el final, la volvió a recuperar casi el solito. En el tercer cuarto hizo un destrozo a los Raptors con suspensiones y triples, y esto le permitió poder establecerse en el poste en el último periodo, desde donde anotó y distribuyó a todo aquel que cortara hacia el aro con precisión ganadora. Acabó con 33 puntos en 25 posesiones de tiro y 6 asistencias, mientras que su par, DeMar DeRozan, añadía un 5/19 a su legendaria historia en Playoffs.

George jugó como el All-NBA que ha sido durante largos tramos de la temporada, y fue claramente el mejor sobre la pista. En Indiana lo van a necesitar porque no pueden confiar mucho en nadie más en ataque (Ellis ya está en declive, Lawson ni te cuento), y han tenido una noche prácticamente perfecta desde la línea de tres (11 de 21, 52.4%), que no se repetirá con regularidad. La mejor noticia es que hayan sido capaces de sacar esta victoria, utilizando a su líder menos de 38 minutos.

Por parte de Toronto es fácil pensar que esto es una pesadilla que no volverá a suceder, que sus dos All-Star no volverán a marcarse un 8 de 32 más 9 pérdidas, y que podrán utilizar más de 20 minutos a un Valanciunas que parece una clarísima ventaja en esta eliminatoria. Joseph, Patterson y Biyombo son jugadores que puedes poner en pista en Playoffs, y poco a poco van recuperando a Carroll, sin necesidad de prisas, ya que el novato Norman Powell cumplió con su papel. Pero ya llevamos dos años (especialmente el anterior) viviendo algo parecido, y la cosa no fue a mejor. Esta derrota tiene que haber sido un jarro de agua fría y si hay un equipo al que le iba a sentar mal entregar el G1, ese era Toronto.

Necesitan inventar algo contra Paul George, sobre todo cuando Indiana está sin un segundo hombre alto, con Miles o Solomon Hill o el propio George en ese papel, que es cuando no pueden mandar un hombre extra sin preocupación. Y tienen que evitar caer en los (no tan) viejos vicios de baloncesto de aclarados cuando las cosas se ponen cuesta arriba.

Por parte de Indiana, repetir el guión sería suficiente. Los Raptors deberían mejorar en ataque, pero los Pacers también pueden contar con más minutos de su pilar en defensa, Mahinmi, y con Carroll fuera de forma, saben que nadie en Toronto puede defender uno contra uno a George. Tienen que estar preparados para que el hombre de PG reciba ayudas, pero ya se vio en el tramo final del partido que ya han pensado en ello. Y a diferencia de Toronto, presión ninguna, todo lo que consigan sería bienvenido. Están en manos de un solo hombre, pero pueden estar tranquilos. Como se le ha oído decir por el micro que la tele les planta para darnos un par de pildoritas por partido, I got us!

Ya veremos si hay sorpresa o no.

El sofi del día: El equipo de márketing de los Raptors regaló anoche camisetas de cuatro modelos para crear un patrón de «camuflaje» en el público (que se ve mucho mejor en la teoría en sillas, que en la práctica, puestas en gente), y hay un par de diseños curiosos. Por un lado la zapatilla dinosaurio, que mola mil, y por el otro, la hoja de arce canadiense peleona, que, ummm, vista de lejos parece otra cosa.

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SofiAlert Rankings Parte 2: En peores plazas…

No me he olvidado de vosotros, aquí está la segunda parte de los SofiAlert Rankings, y hoy toca la división de equipos que si el SofiAlert lo indica… se dejan ver.

21 Charlotte Hornets

Si pienso en la lesión de Kidd-Gilchrist, los últimos 12 meses de baloncesto de Batum, y la debacle que fueron los Hornets el año pasado en ataque (sólo los Knicks y los Sixers peores), me cuesta justificar este puesto de la lista, y el no tenerlos en el grupo de la primera parte que vimos la semana pasada.

Pero hay cosas muy interesantes de cara a la nueva temporada, léase, comprobar si Steve Clifford sigue montando una buena defensa NBA con artilugios con los que MacGyver no podría hacer ni un chupete; cuánto pesaba MKG en esa sobresaliente defensa y qué se perderá sin él; qué ocurre cuando el equipo vuelve tener a otro jugador capaz de hacer circular el balón, tras perderlo con McRoberts y recuperarlo, esperemos, con Batum (y Lin si se cuela en el quinteto titular); un jugador en vías de extinción y que este año viene en forma ($$$) como Al Jefferson; ver si Kemba Walker trata de arrancarlo tras dos temporadas estancado; el particular grupo interior que han formado reuniendo a la flor y nata de la white trash de la Liga, con Cody Zeller, Spencer Hawes, Tyler Hansbrough y el novato Frank «Lo llamamos el Tanque porque es lo que rimaba» Kaminsky; que sean capaces de salir del último lugar en porcentaje de triple con las incorporaciones que han hecho; volver a ver a Walker y Lamb juntos fuera de UConn; los pases de Jeremy Lin a Jeremy Lamb, y los de Jeremy Lamb a Jeremy Lin y el peinado de Son Goku trucho (muy trucho) de Lin.

También ayuda mucho el impoluto look del equipo en su regreso al abejismo, y la muy molona pista, que le dan a los Hornets un pequeño extra. Así que sí, al fin se quedan por aquí

20 Indiana Pacers

La película que se ha filmado esta pretemporada en Indiana, «Cariño, he encogido a los Pacers», con Vogel y Bird haciendo de Rick Moranis (que contra todo pronóstico, sigue vivo), ayuda a un equipo que el año pasado, en muy buena parte por la lesión de Paul George, hubiera habitado las catacumbas de esta lista.

Se va uno de los jugadores más descomunales (por tamaño) de la Liga en el puesto de pívot, suben a George una posición (o no, la primera noche saldremos de dudas), y empieza a entrar un poco de aire por la ventana, y quién sabe si algo más. La verdad que la vuelta del escolta-a-alero-a-ala-pívot de una lesión no tan temible como otras en cuanto a secuelas y recuperación, y la llegada del siempre explosivo y divertido Monta Ellis podría hacer subir a este equipo mucho en la lista, si lo hacen en sintonía, y produciendo victorias.

También les acompaña un George Hill que hizo el mejor final de temporada al que nadie prestó atención tras volver de su lesión y llevará el peor tinte de la Liga, y tendrán sitio para que juegue uno de los novatos más intrigantes, Myles Turner, un siete pies que tampoco se lleva bien con su peluquero y bien podría convertirse en el primer jugador capaz de taponar un balón en lo más alto de un tablero y meter un triple en la contra secundaria en la siguiente jugada, o estar en dos años fuera de la Liga porque no sabe ni correr. El término medio es de pobres, y esperemos que Turner nunca lo sufra.

El problema es que más allá de estos, este equipo se explica con el emoji del cuenco de arroz blanco. Nunca nadie jamás ha puesto un partido diciendo, «Anda mira, voy a ver un rato a Ian Mahinmi«. O a CJ Miles. O a Jordan HillLavoy Allen, Chase Budinger, el Glenn Robinson malo… Como mucho a Rodney Stuckey si lo tienes en la Liga de Fantasía (sueño con decir Liga de Fantasía desde oírselo a Seth Rogen en un tele-screen sidoso latino de ‘Lío embarassosso’). Ni George y Ellis en un entorno más animado, ni los uniformes de Hoosiers pueden levantar esto entre tanta competencia.

Y eso que los Pacers se llevan un empujón extra por Solomon Hill, que es más majo que las pesetas, y se marca el «Antennas up» en los partidos, y luego nos contesta en Twitter en castellano, aunque después borre los tuits.

19 Minnesota Timberwolves

¿Que por qué poner a los Wolves tan alto en esta lista cuando otros equipos que huelen a derrota pueblan la zona baja de la lista? Si son un equipo con veteranos decrépitos que, o bien vienen a hacer de asistentes de facto, o están en la rampa de salida al banquillo de un aspirante. Si los dirigirá Sam Mitchell, otro de los de esfuerzo über alles con el consejo espiritual de Flip Saunders, otro alérgico a los triples que se quedó en el siglo pasado. Si el quinteto titular presume reunir a tres jugadores de primero y segundo año.

Todo eso está muy bien, y es la razón… por la que no están aún más alto, que con ganas me quedo. Cuando juntas a los dos últimos número uno del Draft, dos jugadores que además se ganaron el puesto y el bombo con creces como son Andrew Wiggins y Karl Towns Jr, la curiosidad rebosa, y más con otras piezas periféricas como el (Último) Salvador del Concurso de Mates Zach LaVine, uno de los jugadores más imaginativos de la Liga en Ricky Rubio, la llegada a la NBA del jugador en mejor forma y más sobrado de clase de fuera de la competición Nemanja Bjelica, y una pandilla de jóvenes con posibles tratando de hacerse hueco como Muhammad, Dieng, Jones y Payne. Para mí son el equipo joven y en proceso más ilusionante de todos de cara a esta temporada. Y aunque Garnett o Andre Miller sean una cuenta parodia-fake de ellos mismos, al menos tienen carisma y personalidad propia.

Hay demasiado jugador que necesita minutos compitiendo por el mismo trozo del pastel, lo que puede ser un castigo o una bendición, y son un equipo muy maltratado por las lesiones en los últimos años, lo que puede ser mera casualidad y producto de fragilidad individual, o la prueba de un problema de fondo que tenga que ver con sus servicios médicos. Como otras temporadas de los Wolves, se puede ir por el retrete junto a Muellín muy rápido, pero siempre hay que esperar que esta sea la buena.

La clave en la LeaguePassabilidad, e incluso, el relativo éxito deportivo, para mi estará en Ricky Rubio, de cuyo tren me tendrán que bajar el último, en top-less, y con mensajes pintados en el pecho. Los Wolves necesitan a alguien que dé sentido a su juego, que ordene el caos que se avecina con tanto guaje, y Ricky es capaz… si está sano. Ahora sólo hay que cruzar los dedos muy fuerte, ¿no?

18 Toronto Raptors

Apuesto a que te voy a sorprender inmediatamente, si no habías leído esto antes: los Raptors fueron el tercer mejor ataque la pasada campaña. ¿A que no lo pareció? Y más aún después del colapso en Playoffs. Pero sí. Y aunque el banquillo tenga mucho que ver en mantener ese índice ofensivo a flote (el quinteto titular tipo de todos los equipos suele ser mejor o bastante mejor que el número final global, y los Raptors tenían una verdadera segunda unidad, que jugó más junta que ninguna otra agrupación de suplentes de la Liga), Toronto era un equipo de carácter ofensivo ofensivo, de anotadores infravalorados en su rol, que tuvieron un gran año.

Pero esa vergonzante caída ante Washington obligó a Ujiri a apretar el botón, y aunque no tocó el núcleo irriadiador, dinamitó el grupo de banquillo y se despidió de cuatro de diez jugadores de la que fue la rotación profunda más estable de la Liga.

Dejó lo más interesante, como un Lowry que está sorprendiendo en pretemporada tras haber adelgazado, y parece estar un punto por encima incluso del estándar de estrella que lleva dos años manteniendo. O al mejor anotador exterior que suda del triple (DeRozan) y el todavía enigma y MVP del primer cuarto Jonas Valanciunas. Y trajó para acompañarlos a DeMarre Carroll que hizo una temporada espectacular en Atlanta, sorprendiendo con su capacidad para hacer muchas cosas con el balón además del guerrilleo con el que se había caracterizado su carrera, y que si es capaz de mantener el nivel en Toronto añade muchísimo a un equipo en el que Ross ha resultado intrascendente en su posición.

Pero el problema es que Toronto en ataque está en las antípodas de Atlanta, con un juego de mucho aclarado, altamente predecible, y de muy poquita imaginación desde la banda, y veremos si resulta tan útil en este contexto. Su presencia, y la de un tirador en el puesto de 4 (aunque Patterson se esté complicando su titularidad) puede dar espacio y servir como excusa a una nueva manera de hacer las cosas, que sería bienvenida para el espectador de Toronto.

Y con Joseph, Ross, Bennett, Scola y Biyombo los Raptors se podrían montar otra unidad de banquillo para recordar de memoria, con sabor canadiense, y tan rocambolesca como la del año pasado, aunque falte un Lou Williams para sacar las castañas del fuego, ahora que viene el frío.

Y por último, los Raptors guardan el comodín del Durant brasileño, Bruno Caboclo, al que el año pasado dejaron jugar un total de 23 minutazos. Esperemos que no les haya salido tan rana como parece.

17 Memphis Grizzlies

Y los Grizzlies tienen el honor de ser el primer aspirante de nuestra lista, lo que les convierte en… ‘El mejor equipo bueno más aburrido’. Felicidades a los premiados.

Si vemos NBA es, entre otras muchísimas cosas, porque el deporte, al no estar guionizado, nos ofrece sorpresas, sensaciones que nadie podría esperar. Nos obliga a fijarnos hasta en el más mínimo detalle, porque cualquier ocurrencia puede provocar después una reacción imprevista e incontrolable. Crecemos junto a los jugadores, les vemos evolucionar delante de nuestros ojos, siempre siendo ellos, tal cual, sin trampa ni cartón.

Memphis es uno de los equipos más previsibles de la Liga. En la vida real se trata de ganar, no de epatar, no nos engañemos, y eso lo hacen perfectamente. Pero de cara a esta lista son un grupo de veteranos perfectamente conocidos, que no tiene a nadie por debajo de los 28 años en su rotación de diez hombres esperada, que entra en la séptima temporada consecutiva manteniendo la misma columna vertebral (y un año después llegó Tony Allen), cuya incorporación más significativa saldrá del banquillo a suplir al pívot del All-NBA Team, y que gusta de partidos en el barro. No es lo que en USA llaman un equipo sexy, precisamente.

Hasta en sus particularidades los Grizzlies son ya reconocibles, después de tanto tiempo con ellos. Sabes que una contra de Tony Allen no garantiza canasta. Que Z-Bo va a sacar a cuerpazos al rival que tiene ganada la posición bajo el aro, y ese balón lo va a bajar él. Que Conley no va a ser All-Star aunque esta noche le esté dando sopitas con honda a alguien que sí va. Que Lee está para lo que está: ni más, ni menos. Que Udrih va a ir al plató a divertirse con los pick’n’roll con Brandan Wright, parando en el codo de la zona para tirar de media distancia si no ve claro el camino para ponérsela por encima del aro.

Si me apuras, el más especial es Marc Gasol, que además de un jugador como la copa del Grizzly Giant, y al que siempre es un placer de ver en todas y cada una de las posesiones que está en pista, a un lado y a otro, trufa los partidos de jugadas y momentos curiosos, simpáticos o inesperados, muy cómplices con el espectador, y que da la nota de color a los Grizzlies.

Y así vamos a por la tercera temporada de Joerger, y aunque pensé que con él llegarían la juerga y los triples a Memphis, ya no espero que anime el cotarro. Entre arriesgarse a cambiar la personalidad de los Grizzlies, o seguir ganando, escogió, por las buenas o por las malas, la segunda puerta, y puede irse a dormir muy tranquilo con los resultados, no voy a ser yo el que se lo reproche. Pero colocar a los Grizzlies al lado de la muerte y los impuestos en esa lista de cosas seguras en la vida, tiene estas contrapartidas.

 16 Atlanta Hawks

Hace seis meses y medio exactamente, este equipo apuntaba a candidato a aparecer en las Finales, y habría podido estar quince puestos más arriba con la gorra… pero de repente, Sefolosha y Antic salen de fiesta en New York y la guri le parte una pierna muy neutralmente al suizo; el resto de jugadores empieza a caer en lo que no sabemos si es cuestión de agotamiento, lesiones, aburrimiento o regresión a la media; se demuestra que no había profundidad detrás del fabuloso quinteto inicial; los Playoffs pasan discretos, sin pena ni gloria; pierden a Carroll, su mejor hombre en la post-temporada; la mayor pieza de caza que logran añadir es un gran pívot, que no tira, y al que poner en pista, significa desplazar a Millsap a la posición de alero, y a finales de verano echaron droja al colacao del Mike Scott que no ha trabajado en Dunder Mifflin. Y aquí estamos. Digamos que mi interés por los Hawks se ha enfriado tan rápido que nos hemos saltado las leyes de la termodinámica.

Budenholzer ha hecho algo muy molón con este equipo, y si vuelven, aunque sea a acercarse, al nivel del año pasado, este puesto es un insulto. Pero me asusta mucho la falta de talento en las alas, el compromiso que puede tener Hardaway, y el siempre frágil Al Horford en un año de contrato en el que todo el mundo tendrá el dinero por castigo: tremendo doble filo.

Y pese a que el hortera en mí trata de obligarme a que me guste, el cambio de look del Hawks Basketball Club creo que no le hace ningún favor a la visibilidad de este equipo. Ese fosforito aquí y allá va a convertir a los Hálcones en agentes de la ORA, y nadie quiere ver a un tío que igual te mete un triple, que te pone una multa, por si acaso.

Por otro lado, parece que ha pasado un mundo desde que empezamos la división ficticia de entretenimiento con los Hornets y llegamos a un equipazo como Atlanta. Pero es que los 15 equipos que tenemos por delante son de aúpa. Poneos el cinturón, porque vaya temporada se avecina.

Agencia Libre 2015, de dónde venimos, a dónde vamos, Parte 1

Os contamos la situación salarial de cada equipo, por qué se han movido de la manera que lo han hecho en este periodo, y qué les queda por hacer.

Atlanta Hawks

Mínimo

Los Hawks tienen ya 14 jugadores en plantilla (incluyendo el contrato de Muscala que no está garantizado), y han agotado prácticamente su espacio salarial.

Partían con unos 25 millones de espacio en el mejor (o peor, depende de cómo se mire) de los casos, pero tras el acuerdo con Millsap (su contrato por el máximo empieza en 19.7 millones), y con los Spurs para absorber a Tiago Splitter utilizando su espacio salarial, quedan menos de 300.000$ y la room exception que se supone que llenaran con los acuerdos con Walter Tavares y Justin Holiday.

Si hubiesen llegado a un acuerdo con Millsap para que cobrara 10 millones menos a lo largo de sus tres años de contrato, podrían haberle firmado a través de la excepción Early Bird, lo que les hubiese permitido usar como cifra de cara al tope salarial su retención bajo el tope (12.4 millones) en lugar del salario del primer año del contrato. Esto les hubiera dado 7.3 millones más de espacio, la diferencia entre estas dos cifras.

Al firmar sólo por 2 años en el verano de 2013, los Hawks no tenían derechos Bird sobre Millsap y DeMarre Carroll, y con los derechos Early Bird, sólo podían ofrecerles el primer año hasta 16.6 millones y unos 10.7 respectivamente. Si estos querían más, había que tirar de la hucha de espacio salarial, y firmarles como si fueran agentes libres de otros equipos, sin poder usar la retención bajo el tope. Por las cantidades que han salido cada uno de los dos al mercado, no hubiera sido posible retenerles a ambos, y Millsap de cara a la masa salarial del equipo, no ofrece esa ventaja ya comentada de poder usar su retención bajo el tope.

Si tuvieran esos derechos Bird completos, por estar 3 años en la franquicia, habrían podido renovar a ambos, y tener 10 millones de espacio adicional (para Splitter por ejemplo). Pero la abuela no tiene ruedas, así que los Hawks dicen adiós a Carroll.

La rotación exterior y en el puesto de base parecen sólidas, por lo que es de esperar que de haber una última incorporación, esta fuera pensando en reforzar las alas.

Incluimos “depth charts” de todas las plantillas a modo simplemente informativo: no sabemos cómo se distribuirán las rotaciones, no nos hemos roto la cabeza haciéndolas, os suplicamos que no nos la rompáis con vuestras observaciones 🙂

Teague/Sefolosha/Korver/Millsap/Horford

Schroeder/Bazemore/Hardaway/Scott/Splitter

Mack/Holiday//Muscala/Tavares

Boston Celtics

8.8 millones, más la Room Exception (2.8 millones)

Gracias a que la retención bajo el tope les permite que Jae Crowder sólo ocupe 1.7 millones pese a haber firmado por 35 millones en 5 años, y si esperan a hacer realidad el traspaso de David Lee por Gerald Wallace, los Celtics todavía tienen unos 9 millones de espacio salarial, además de la room exception. En el momento que se realice el traspaso, la diferencia entre sus contratos, que es de 4.4 millones de dólares, se esfumaría del espacio salarial de Boston. Como los Warriors no tienen ninguna prisa, es de esperar que el traspaso no sea oficial hasta los que los Celtics consideren que han terminado de mover piezas y firmar jugadores.

O igual sucede pronto, porque con 14 contratos garantizados, una plantilla demasiado polarizada en los extremos del espectro de la altura, y muy poquitos jugadores con un mercado tan alto como para invertir la totalidad de ese espacio, se antoja más sencillo ver una operación sonada de Celtics a través de un traspaso que de la firma de un agente libre.

Boston ha utilizado su espacio salarial por primera vez en la era de la excepción de nivel medio (que empezó en 1998), lo que supone que tienen que pasar por la formalidad de renunciar a las retenciones bajo el tope de jugadores como Shaquille O’Neal, Stephon Marbury, Michael Finley o Dana Barros, entre otros muchos ilustres, y otros que no tanto que acabaron su carrera NBA en Boston. Estas retenciones bajo el tope prehistóricas se quedan ahí, porque mientras se está por encima del tope no molestan, pero cuando se cae por debajo, de no retirarlas, ocupan un espacio millionario cada una de ellas.

Si hubieran llegado a un acuerdo con Toronto para la firma-y-traspaso del único agente libre que han traído de fuera, Amir Johnson, hubieran estado por encima del tope y podrían haber utilizado la excepción de nivel medio y la bi-anual, aunque en realidad ahora mismo tienen un mayor presupuesto que de haber tirado por esa vía. La ventaja de no haber utilizado este espacio salarial, es que mantendrían vivas las excepciones de traspaso, a las que hay que renunciar cuando se cae por debajo. Aunque la más cuantiosa de ellas, la de Rondo, hubieran tenido que utilizarla de todas maneras para absorber a Johnson, todavía les quedaba una de más de 7 millones de Tayshaun Prince, que tiene fecha de caducidad en febrero. Pero no parece merecer la pena perder poder adquisitvo, y alguna segunda ronda camino a Toronto sólo por conservarla.

Smart/Bradley/Turner/Johnson/Lee

Thomas/Crowder/Jerebko/Sullinger/Zeller

Rozier/Pressey/Babb/Hunter/Young/Olynyk

Brooklyn Nets

Mínimo

Los Nets no hubieran tenido espacio salarial en primera instancia ni renovando a Brook Lopez y Thaddeus Young, así que una vez que lo hicieron, se quedaron sólo con la mini excepción de nivel medio (3.4 millones de dólares) para gastar, y la han repartido entre Wayne Ellington y Shane Larkin. Tienen un hombre de más en plantilla, aunque con tres contratos no garantizados (los de Earl Clark, Markel Brown y Cory Jefferson).

El problema que tienen los Nets es el impuesto de lujo: que este haya subido a los 84.7 millones les hace el recibo más pequeño, pero ahora mismo su masa salarial es de 98.4 millones, por lo que la factura que tendrían que pagar al ser repetidores por pasarse 13.7 millones, es de 39.6 kilos. Por tanto, que no extrañe a nadie que sigan esas conversaciones para colocar a Joe Johnson o Deron Williams en algún otro equipo, o incluso cortarlos, o que hayan decidido retirar la oferta cualificada a Mirza Teletovic y no igualar una oferta bastante razonable por él de 5.5 millones.

El equipo no tiene ningún pívot de verdad para suplir a Brook Lopez, así que tendrán todavía que cambiar alguna cosa, pero eso sí, con muy poco margen.

Williams/Bogdanovic/Johnson/Young/Lopez

Blake/Jack/Brown/Clark/Robinson

Larkin/Karasev/Ellington/Hollis-Jefferson/McCullough/Jefferson

Charlotte Hornets

MLE completa, 5.5 millones

Los Hornets hicieron los deberes antes de tiempo, obteniendo a Batum, Lamb y Hawes mediante traspaso, lo que les dejaba por encima del límite y con la opción de elegir entre utilizar la excepción de nível medio completa (5.5 millones), o la mini (3.4 millones), además de la bi-anual.

Sólo han llegado a un acuerdo con Jeremy Lin, por una cantidad equivalente a la bi-anual, pero de no encontrar otro jugador interesante, y con una plantilla bastante compensada (quizá necesitaría otro escolta prototípico, y hombres altos de final de rotación), podrían utilizar la mini-MLE para ficharlo, y por tanto, guardarse la bi-anual para el año que viene (sólo se puede utilizar una vez cada dos años) y no tener un límite duro (cosa que ocurre si se utiliza la MLE completa). Pero la opción de utilizar esos 5.5 millones sigue ahí.

Les queda por renovar, si lo desean a Maxiell y Jeff Taylor, pero esto es insustancial de cara al espacio libre para atraer nuevos agentes libres a Charlotte.

Walker/Batum/Kidd-Gilchrist/Zeller/Jefferson

Lin/Lamb/Williams/Kaminsky/Hawes

Roberts/Daniels/Hairston

Chicago Bulls

Mini-MLE, 3.4 millones

Los Bulls tienen 14 jugadores bajo contrato, ya que sólo han incorporado de fuera a Bobby Portis en el Draft. Tras la renovación millonaria de Jimmy Butler, y las más modestas de Dunleavy y Brooks, los Bulls se encuentran 2.9 millones por encima de la línea que les obligaría a pagar impuesto de lujo por segunda vez en la historia de la franquicia.

Esto se decide a final de año, por lo que los Bulls tendrían toda la temporada para deshacerse de masa salarial y evitar pagar de más. Pero aún así, este sería el motivo más probable si esa excepción de nivel medio que tienen entre las manos se quedase sin usar.

Rose/Butler/Dunleavy/Gasol/Noah

Brooks/Snell/McDermott/Mirotic/Gibson

Hinrich/Moore/Portis/Bairstow

Cleveland Cavaliers

Mini-MLE, 3.4 millones

Los Cavs de momento sólo han traído de fuera a Mo Williams por el mínimo de veteranos, por lo que tienen sin usar aún esa mini excepción de nivel medio de 3.4 millones, pero se enfrentan a un impuesto de lujo astronómico. A falta de completar 6 puestos en la plantilla, y de renovar a Thompson, Smith, Dellavedova y Jones (también está por ahí Kendrick Perkins), los Cavaliers se encuentran ya 2.6 millones por encima del impuesto de lujo.

Y eso no incluye lo que podrían obtener del traspaso de Brendan Haywood, excepción de traspaso humana, que tiene un contrato no garantizado de 10.5 millones que cualquier equipo podría cortar en el momento de recibirlo, y que permite a los Cavs obtener un jugador que cobre hasta 13.25 millones a cambio.

Por tanto, utilizar esa mini excepción de nivel medio podría acabar costándole unos 12 millones adicionales al bolsillo de Dan Gilbert, pero sin duda podría añadir otro jugador interesante a una ya de por sí bastante temible plantilla, si vuelven todos. Veremos qué y cómo siguen añadiendo, porque todo lo que venga nuevo ya es por glotonería.

Irving/Shumpert/James/Love/Mozgov

Williams/Harris/Miller/Varejao/Haywood

Dallas Mavericks

12.5 millones

Los Mavs. Los pobres Mavs. Pensaban que tenían 19.7 millones reservados para DeAndre Jordan, pero tras dejarles plantados en el altar, cual Julia Roberts en Novia a la Fuga, les dejó con 20.2 millones de espacio, pero nada tan interesante como para invertirlos todos.

Lo primero que han hecho es aumentar el contrato de Wes Matthews al máximo (de 57 a 70 millones de dólares durante 4 años), lo que reduce en 3 millones el espacio salarial del equipo. Tras lograr el traspaso de Zaza Pachulia desde Milwaukee, les quedan aún 12.5 millones de dólares de espacio, y 4 puestos por completar en la plantilla.

Los contratos de Evans y Villanueva al ser por el mínimo, y el de Barea al ir en la room exception, no ocupan el grueso del espacio salarial y serán los últimos en firmar. El caso de Barea es parecido al que comentamos de Millsap y Carroll en los Hawks. Al no tener derechos Bird, los Mavs sólo pueden usar la excepción No Bird con Barea, que en este caso les permitía ofrecer al puertorriqueño 1.6 millones. Como han llegado a un acuerdo superior a esa cifra, el dinero tiene que ir incluido en el espacio salarial de los Mavs, como si lo hubieran fichado de fuera.

Barea/Matthews/Parsons/Nowitzki/Pachulia

Felton/Harris/Anderson/Villanueva/Powell

Evans

Denver Nuggets

12.7 millones, más la Room Exception (2.8 millones)

Los Nuggets son el único equipo que no ha hecho absolutamente nada en este periodo de agencia libre. Pese a tener espacio salarial para atraer a un jugador importante y sólo 9 contratos garantizados, en el momento de esta publicación no se han movido ni siquiera para traspasar alguno de esos jugadores que parecen llevar años en el mercado.

Cuando quieran mover ficha, estos son los parámetros en los que se encuentran. Pueden igualar cualquier oferta por Will Barton… o incluso hacérsela.

Lawson/Chandler/Gallinari/Faried/Nurkic

Mudiay/Foye/Harris/Lauvergne/Hickson

Green/Franklin

Detroit Pistons

7.6 millones

Con 15 jugadores en plantilla, y uno más (Quincy Miller) con contrato no garantizado, los Pistons todavía tienen unos 7.6 millones de espacio salarial por si quieren realizar alguna contratación, y cuando Josh Smith firme por otro equipo, podrían tener incluso un poco más.

Reggie Jackson sólo ocupa 5.5 millones, su retención bajo el tope, de cara al espacio salarial, dándole a los Pistons este margen para seguir añadiendo a un equipo que ha utilizado el espacio que tenían, más de 15 millones incluso renovando a Jackson, en absorber contratos como los de Ersan Ilyasova, Marcus Morris, Danny Granger o Reggie Bullock.

Veremos si siguen añadiendo, para lo cual tendrían que primero, dejar salir.

Jackson/Meeks/Caldwell-Pope/Ilyasova/Drummond

Jennings/Granger/Johnson/Morris/Baynes

Dinwiddie/Bullock/Martin/Miller/Tolliver/Anthony

Golden State Warriors

Mínimo

Los Warriors estaban por encima del tope salarial, pasase lo que pasase con Green, y al renovarlo se han ido volando por encima de la línea del impuesto de lujo. Ahora mismo, y tras el traspaso de David Lee, están 11.5 millones por encima, lo que acarrea 20 millones de impuesto.

Ante las dos opciones que tenían, traspasarle por otro jugador a un equipo al que Lee interesara como jugador, o soltarlo en uno de masa salarial impoluta, pero a cambio de entregarles algún activo, han elegido lo primero, lo que les resultará más costoso en dinero, pero no les roba de ninguna elección.

Como ya hemos recordado, los equipos tienen todo el año por delante para deshacerse de salario, pero cortando a Wallace con la stretch provision, los Warriors se desharían inmediatamente de 2 tercios de su salario, rebajando unos 12-14 millones lo que tienen que pagar de impuesto.

Los Warriors todavía tienen una posición por llenar en la plantilla (¿la renovación de Kuzmic?), y tendrán que hacerlo con el mínimo, porque la única herramienta que tenían para ofrecer dinero a forasteros era la mini excepción de nivel medio, de la que han dado 2.5 millones a Leandro Barbosa, que al igual que Barea en Dallas, era un agente No Bird, y por tanto, podrían ofrecerle bastante menos sin utilizar otra excepción.

Curry/Thompson/Barnes/Green/Bogut

Barbosa/Livingston/Iguodala/Speights/Ezeli

Rush/Wallace/McAdoo/Looney

Houston Rockets

5.4 millones (MLE completa)

¿Sorprende ver a Morey tan callado un mes de julio, verdad? La verdad es que no tenía mucho margen para trucos. Una de las dos opciones pasaba por abrir la puerta a todos los agentes libres y contratos no garantizados que tenía (Smith, Brewer, Beverley, Terry, Papanikolau…) para crear el máximo espacio posible, pero sin más movimientos esto sólo les habría dejado una cantidad bastante modesta, de unos 12.4 millones.

En su lugar ha preferido tratar de renovar a los jugadores que ya tenía con calma, y así poder utilizar la MLE completa a mayores. De hecho, ya tan sólo traer de vuelta a Beverley y Brewer le ha costado esos 12 millones que tenían de espacio.

Les quedan esos 5.5 millones y dos puestos en plantilla para ofrecer, pero tanto Smith como McDaniels son agentes No Bird, por lo que de llegar a un acuerdo por encima de 2.6 millones y 1 millón respectivamente con alguno de ellos, estos tendrían que hacerse a través de la MLE. Y por su caché en la Liga, es muy posible que renovar a J-Smoove tenga que ser a través de este cauce (aunque recordemos que cobra también íntegro el contrato que firmó con Detroit).

Corey Brewer estaba en la situación algo más favorable de agente libre Early Bird, lo que les permitía a los Rockets hacer una oferta de hasta 10.7 millones sin tener que utilizar espacio salarial u otra excepción. Como su contrato ha quedado por debajo de esa cifra, no han tenido problemas para renovarle.

A 9.6 millones de distancia, el impuesto de lujo queda largo, pero los fuegos artificiales tendrán que venir con traspasos.

Beverley/Harden/Ariza/Jones/Howard

Prigioni/Brewer/Dekker/Motiejunas/Capela

Johnson/Papanikolau/Dorsey

Indiana Pacers

13.2 millones, más la Room Exception (2.8 millones)

Que West decidiera no continuar otro año más en la franquicia, y el traspaso de Hibbert por cacahuetes en su último año de contrato han dado a Indiana una buena cantidad de espacio salarial, de la que todavía queda buena parte, incluso tras traerse a Ellis y renovar a Stuckey y Allen. En el caso del primero su renovación implica utilizar espacio salarial, porque es un agente No Bird (aunque lo contrate el mismísimo Larry, también se aplica), pero en el del segundo si se puede utilizar la retención bajo el tope, lo que les da 2.8 millones extra.

De haber orquestado un sign-and-trade con Dallas y Ellis, si por ejemplo en un universo paralelo Hibbert hubiera acabado en los Mavs, desde el punto de vista de Indiana no habría cambiado mucho, de hecho, con Hibbert cobrando más, sería incluso peor para Indiana, que tendría que intentar traspasarlo cuanto antes mejor.

Por tanto ahora tienen 13.2 millones más esa room exception para terminar de rellenar 5 huecos en la plantilla. Los Pacers están tratando de crear un equipo versátil así que esas incorporaciones podrían venir por cualquier lado: no hay posición a salvo.

G.Hill/Ellis/S.Hill/George/Mahinmi

Stuckey/Miles/Rudez/Allen/Turner

Los Angeles Clippers

Mínimo de veteranos

Tras montar el numerito del verano y de mucho tiempo, si de lo estrictamente profesional hablamos, los Clippers lo único que tenían si renovaban a Jordan era la mini excepción de nivel medio, que les garantiza además meterse provisionalmente en el impuesto de lujo.

La han utilizado con Paul Pierce, y ahora con tan sólo 9 jugadores, tienen el mínimo y 88.7 millones comprometidos, 4 por encima del impuesto de lujo. Necesitan reforzar el juego interior del equipo, y tendrán que hacerlo tirando de mínimos.

Si Jordan no hubiera cambiado de idea, estarían en una situación económica muy parecida (en lugar de la mini-MLE podrían tener la completa, de 5.5 millones, porque la bianual la quemaron el año pasado en el ya cortado Jordan Farmar), pero sin pívot titular. Es decir, el presupuesto para sustituir a DeAndre sería de unos 2 millones de dólares. Joel Anthony ha costado más pasta.

El fin no justifica los medios, pero es que para Clippers el fin era literal.

Paul/Redick/Pierce/Griffin/Jordan

Crawford/Wilcox/Stephenson/Johnson

Los Angeles Lakers

2.8 millones

La historia de atraer dos agentes libres por el máximo era una panacea: crear los 39.3 millones de espacio necesarios (para jugadores con 7-9 años de experiencia como Jordan o Aldridge), hubiera supuesto deshacerse de absolutamente todos los jugadores no llamados Kobe, y habría dejado prácticamente nada para completar los otros 12 puestos de la plantilla.

El espacio con los 10 jugadores que tenían bajo contrato era de 25.1 millones, y ese ha sido el presupuesto, utilizado en absorber vía traspaso el contrato de Roy Hibbert, y las firmas de Lou Williams, Brandon Bass, y su elección de segunda ronda, Anthony Brown, que al recibir un contrato por encima del mínimo puede firmar por un tercer año. Esto es importante, porque si el jugador explota, los Lakers tendrían los famosos derechos Bird sobre él al final del contrato, y podrían renovarle por cualquier cantidad incluso si están por encima del tope. A cambio, hay que utilizar algo de espacio salarial (la cantidad habitual para este tipo de novatos es menor a un millón) para poder darles ese tercer año.

A los Lakers les queda la room exception, con la que pueden ofrecer todavía 5.7 millones en dos años a algún jugador, y tienen un puesto libre en la plantilla (Black, Jabari Brown y Clarkson no tienen contratos garantizados, pero el último, al menos, parece inamovible). Que todavía tengan esta excepción disponible es gracias a la generosidad de Roy Hibbert, que ha aceptado cobrar solamente 78.000$ de los 2.3 millones que le correspondían al ser traspasado. Algunos jugadores tienen en sus contratos un trade kicker, que obliga a pagarle al equipo que lo traspasa una cantidad, habitualmente el 15% del contrato restante, que se carga en el espacio salarial del equipo que lo recibe.

Los jugadores pueden renunciar a ella en parte o su totalidad para facilitar un traspaso, lo cual es relativamente habitual, y en este caso, esto les ha permitido meter el contrato de Bass en el grueso del espacio salarial, dejando libre la room exception que hubieran tenido que utilizar con él. También es buen regalo de despedida a los Pacers que son los que se ahorran hacerle el cheque por esa cantidad.

Clarkson/Russell/Bryant/Randle/Hibbert

Williams/Young/Nance/Kelly/Bass

J.Brown/A.Brown/Black/Sacre

Memphis Grizzlies

Mínimo de veteranos

Al estar por encima del tope salarial renovando a Gasol, pero todavía lejos del impuesto de lujo, los Grizzlies tenían la excepción de nivel medio completa, y se la han dado íntegra a Brandan Wright. Como la bianual ya la utilizaron el pasado año en Beno Udrih, los Grizzlies sólo tienen el mínimo de veteranos como recurso para firmar jugadores, aunque ya han completado la plantilla (los contratos de JaMychal Green y Russ Smith son parcialmente garantizados)

Al utilizar la excepción de nivel medio completa, los Memphis Grizzlies tienen ahora un límite duro que no pueden sobrepasar en toda la temporada, y que está situado en 88.7 millones. Su masa salarial ahora mismo es de 80.3 millones, por lo que todavía tienen margen bajo ese límite, pero seguramente tampoco quieran cruzar la línea de los 84.7 donde espera el impuesto de lujo.

Es de esperar por tanto que de producirse la renovación de Calathes, por el que pueden igualar cualquier oferta, esté por debajo de los 5 millones.

Conley/Lee/Allen/Randolph/Gasol

Udrih/Carter/Barnes/Green/Wright

Smith/Adams/Green/Martin/Stokes