Patrocinadores para todos

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Este artículo se publicó en El Newsletter Desde El Sofá el pasado 20 de mayo de 2016, De vez en cuando publicaremos alguno por la web, pero si no quieres perderte nada y leerlos antes que nadie, sólo tienes que subscribirte

Estos días atrás saltaba la liebre y uno de los equipos más mencionados en la NBA, porque otra cosa no se…, Philadelphia 76ers anunciaba que a partir de la temporada 17-18 llevará ya patrocinador. El elegido no ha sido SeatGeek, sino la competencia, StubHub el cual pondrá su logo en el tirante de la camiseta de Sixers con honor (!), alegría (!!) e ilusión (!!!!!), después de pagar (!!!!!!!!!!!!!) unos cuantos milloncejos (KJADFKFKFKJHFASDHFAKHD!!!!!!!!!!!!!!).

Desde La Crónica Desde El Sofá vamos a ayudar al resto de 29 franquicias a encontrar un patrocinador, así que vamos con el que pensamos que puede ser el mejor para cada uno de ellos, lo haremos en orden alfabético y como vamos a elegir el que queramos no tienen por qué ser empresas 100% norte americanas, que para eso tito Silver quiere que el deporte sea global, es más, no tienen por qué ser empresas…reales.

Así que allá vamos:

  • Atlanta Hawks – Namco: Todo lo que ha hecho el logo de Hawks por el mítico PacMan, así que no puede ser de otra forma que la empresa que creó el juego sea el patrocinador de ATL.
  • Boston Celtics – STEVENS2020: El próximo mes de noviembre hay elecciones en USA, así que hay que ir preparando la campaña para las siguientes elecciones y llevar a Brad Stevens a la Casa Blanca.
  • Brooklyn Nets – Absolut: No bebo alcohol, pero mi primo es fan de las botellas de Absolut, así que con Prokhorov de por medio, hemos decidido ir a lo fácil.
  • Charlotte Hornets – adidas: Van a llevar el logo de Jordan en la camiseta, así que, que mayor troleada que llegara la marca alemana y pusiera encima de la mesa toda la pasta habida y por haber por poner en la otra manga su logo?????!!!!!
  • Chicago Bulls – SeatGeek: Sí amigos, no pudieron con Phila pero se van a otra franquicia mítica, además puede venir bien ya qu después de las últimas temporadas empiezan a haber huecos en el United Center y hay que vender entradas.
  • Cleveland Cavaliers – Klutch Sports: Hay que tener al jefe contento y que mejor forma que meter su agencia de jugadores…y de paso a todos los jugadores.
  • Detroit Pistons – GM: Otra fácil y que si no fuera así, sería una decepción tremenda, aunque ahora no están para muchos trotes…
  • Indiana Pacers – Nascar Series: Este era otro de los que estaban cantados y más teniendo en cuenta que Larry Bird no pudo convencer a Celtics para que le patrocinasen el equipo, lo cual hubiera sido divertido.
  • Miami Heat – LIV: Uno de los más míticos garitos de la noche de South Beach, tampoco podía faltar a la cita.
  • Milwaukee Bucks – Club James: El garito de nuestro amigo Jimmy, el cual es originario de la zona y claro, si tiene que meter la pasta, que mejor que hacerlo en su tierra.
  • New York Knicks – FourSquare: Por aquello de hacer competencia al triángulo del tio Phil, vamos con 4 lados que son más que 3!!!
  • Orlando Magic – Disney: Esta hasta vosotros seguro que la habíais sacado. Nada más que añadir.
  • Toronto Raptors – Jurassic Park: Aunque no exista, hay que poner la publi y poner algo así como ‘próxima inauguración 2054’ o algo similar, para ir creando expectativa.
  • Washington Wizards – Sig Sauer: Es uno de los mayores creadores de armas, entre que antes eran los Bullets y todo el tema de nuestro amado Arenas…pinta bien este patrocinador.

Ahora a por el oeste:

  • Dallas Mavericks – AXS TV: La TV de Cuban, aunque no descartéis que la publi de Mavs cambie conforme vaya comprando empresas Cuban, al más puro estilo Atlético de Madrid cuando les dio por llevar títulos de películas hace unos años.
  • Denver Nuggets – PotGuide.com: La web donde te pone todas las tiendas donde comprar esa hierba que en otros sitios no es muy legal que digamos.
  • Golden State Warriors – La Crónica Desde El Sofá: Evidentemente nosotros vamos a lo grande y seguramente superaríamos las ofertas de Google o Apple, que seguro que buscarían al equipo de moda. No, es nuestro.
  • Houston Rockets – Texas Instruments: Una buena marca de calculadoras y además de la zona para que Morey haga sus números y sus fórmulas.
  • Los Angeles Clippers – Sotto Sotto Ristorante: El bar donde Griffin le dio el castañazo a Testi, claramente en compensación por todo lo que han hecho por ellos. Aunque igual Griffin ya no está en el equipo…
  • Los Angeles Lakers – Snapchat: Mucha pasta aquí, pero claro, pocos equipos han hecho tanto por esta red social como Lakers y D’Angelo Russell.
  • Memphis Grizzlies – Walking Dead: La AMC metería dineros por aquí para que el logo de su serie saliera en estos Grizzlies llenos de retales y trozos de otros sitios.
  • Minnesotta Timberwolves – Swatch: Llega Thibs a la franquicia, así que van a necesitar relojes buenos para ver la minutada que juega cada jugador…
  • New Orleans Pelicans – Hansaplast: Después de todas las lesiones de este año, esta multinacional de las tiritas y los esparadrapos va a poner toda la carne en el asador para llevarse la franquicia de Davis.
  • Oklahoma City Thunder – Zara: Amancio lo ve claro con todos los modelitos de Westbrook, tiene que ir allí para adecentarlo un poco o bien coger inspiración para nuevas temporadas.
  • Phoenix Suns – Nivea: Hace calor por Arizona y la marca de cremas no puede faltar para no quemarnos con el sol. Sí, chiste muy fácil, pero no encontrábamos nada mejor.
  • Portland Trail Blazers – Davek: Una búsqueda rápida por Google para encontrar la que muchos dicen la mejor marca de paraguas. Está claro que con la lluvia de Oregon, hace falta.
  • Sacramento Kings – Pompadour: Mítica marca de infusiones y demás, a más de uno hay que darle alguna por Sacto para entender y tranquilizarse después de todo lo que están haciendo Kings…
  • San Antonio Spurs – Del Paso: Un CLÁSICO en La Crónica Desde El Sofá y en el camino de buscar a Lupita, no podía faltar en el tirante de los Spurs. Ojo a que la oferta de US Navy estuvo cerca de entrar también…
  • Utah Jazz – Danone: Uno de los jugadores franceses de moda está en Utah, todos lo aclaman como uno de los mayores defensores de la liga, así que la empresa de yogures (que tenía pensado ir a por Chicago o San Antonio), mira más allá y se mete en Salk Lake City para expandir su imagen y de paso dar muchos Petit Suises a los jovenes para que crezcan más.

PO Desde El Sofá (XXXIII): LeBlock James

lebron james block

Sí, hemos ido a lo fácil a la hora de titular la crónica, pero ya nos conocéis, somos facilones a más no poder, bueno más a ello.

89-89. Ese es el resultado que durante unos 456 horas estuvo campando en el marcador del Oracle para bien de desfibriladores y demás pastillas anti nervios, fue un momento clave, unos minutos eternos donde creo que no soy el único que tenía la sensación de estar viviendo una muerte súbita, un gol de oro de aquellos que estuvieron de moda hace unos años, casi como en el parque, casi como en el colegio, donde después de estar mucho tiempo jugando, al final todo se decidía cuando alguien decía aquello de ‘quien meta, gana‘. Esa sensación teníamos todos.

Y realmente, así fue. El triple a lo Kobe de Kyrie Irving metía el +3 para Cavs que finalmente sería definitivo.

Pero antes de ese triple, antes de que nadie quisiera meter, Golden State Warriors tuvo un contra ataque que parecía que iban a ser dos puntos fáciles para Andre Iguodala, una contra como alguna de las miles que han hecho en esta temporada de récord, una contra con un alto porcentaje de acabar en dos puntos con una bandeja fácil. El 9 de Warriors saltó, dejó la pelota, pero justo en ese momento, cual Matrix el mundo paró, la esfera dejó de girar y de otra dimensión Fringeistica apareció el 23 de Cleveland, el Elegido, el jugador que siempre quiso ganar el anillo con Cavaliers, una sombra entre los jugadores, algo fuera de este tiempo y espacio, aparecía LeBron James, para parar la pelota y junto a ella la esperanza de miles de aficionados que abarrotaban el pabellón de La Bahía, todo el mundo paró de respirar y el momento fue único…

 

Lo que pasó después ya todos lo sabéis. Cleveland Cavaliers podrá poner en su camiseta ese ribete dorado en la nuca y levantar un estandarte en lo alto de su pabellón que ponga que fueron campeones de la NBA.

Y mientras, en un lugar que seguramente tenga poco de decente…JR Smith es campeón de la NBA.

Sofi Del Día: JR Smith, claramente.

PO Desde El Sofá (XXXII): Otro KO

Los Warriors volvieron a dar una páliza soberana a los Cavaliers, y tampoco necesitaron un partido perfecto ni la versión protagonista de los Splash Brothers. Draymond Green anotó 28 puntos (con 5 triples), Golden State compensó con un 45% de acierto desde el triple las 20 pérdidas, y dejaron en 77 puntos a unos Cavs, que fueron dominados por todas las versiones de los Warriors: la titular, el Quinteto de la Muerte, o la banda del banco. Sólo aguantaron un cuarto y medio.

Kerr reconocía en la entrevista dentro del partido que todo empezó en la defensa, y ciertamente, fue la constante de los Warriors en un partido en el que una vez que llegó su ataque, se acabó. La idea de los Cavaliers, agresivos y buscando tiros cerca del aro era buena en la teoría, muchos estrategas de sofá la habríamos considerado correcta, viendo que ante la defensa de cambios de los Warriors no se quedan con tiradores libres, ni son capaces de aprovechar los emparejamientos favorables. Pero no contaban con un Bogut protegiendo el aro de manera excelente, aprovechando de la posibilidad de dejar libre a Thompson. En su primer tramo de partido anuló todo acercamiento rival, incluidos los de LeBron nada más y nada menos… y hasta ahí llegaron las ideas de los Cavs, que vinieron con un único plan, penetrar hacia el aro incansablemente, pero que siempre encontraron un problema en la intimidación, las manos largas, la presencia o las ayudas de los Warriors.

Al menos en defensa si empezaron ejecutando bien, cambiando con sentido, con otro nivel de intensidad sin dejarse la puerta de atrás abierta, y volviendo a retar a los Warriors a que les ganen sin abusar de Curry y Thompson. Tampoco se dejaron sorprender de nuevo por Livingston, poniendo a Richard Jefferson (seguramente el mejor Cavalier anoche, en defensa y ataque) pendiente de él. Hasta mediados del segundo cuarto la cosa iba más o menos bien, pero con la aparición del Quinteto de la Muerte en pista, ni esto le funcionó a Cleveland. Los Warriors empezaron a sacar rentabilidad explícita de las defensas sobre los Splash Brothers, utilizándoles como señuelo y como bloqueadores para dejar a algún compañero libre. En cada jugada. Ni romper el cristal para coger el martillo de «LeBron James de pívot» en caso de necesidad funcionaba. Cuando Draymond Green empezó a meter los triples, las apuestas cambiaban a estimar cuando aparecerían Ian Clark y Mo Williams en cancha.

Sin Kevin Love en la segunda parte por un codazo de Barnes en la lucha por el rebote, Lue probó alguna cosilla, como resucitar a su Montaña, Timofey Mozgov, con idéntico resultado. Curry estuvo fuera buena parte del tercer cuarto con 4 faltas, pero hasta en ese momento hubo parcial a favor de los Warriors. Todos los jugadores de Golden State cumplían en un nuevo y sobresaliente esfuerzo colectivo, mientras que nada funcionaba en Cleveland: el resultado parece hasta corto para lo que pasó, si los Warriors tuvieran más cuidado del balón hubiera podido ser histórico.

Los Cavs ahora están obligados a ganar los dos partidos en Cleveland… o Los Finales no nos llegan ni al podcast en directo del próximo sábado. Nadie se puede librar después de los dos primeros partidos, pero más preocupante aún que el desempeño individual es que no parece haber ideas. Y este reto ya es lo demasiado difícil sabiendo qué hacer.

Sofi del día: Me encanta Santana, y es historia de San Francisco… pero el himno de Estados Unidos a guitarrazo eléctrico fue como el quinteto con LeBron de pívot: no funcionó ni de lejos.

Episodio 89: Los Finales

Vuelve El Podcast Desde El Sofá para hablar del inicio de The Finals y del primer partido, analizando cada una de las cosas que pasaron, mucho baloncesto hoy… raro, pero oye…

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PO Desde El Sofá (XXXI): Broche perfecto

Bonito partido para cerrar una magnífica de serie de Playoffs, a la que sólo le ha faltado alguna de esas bacanales de prórrogas y canastas sobre la bocina. Los 10 partidos jugados este año por ambos equipos entre temporada regular y eliminatorias por el título nos han dado una gran cantidad de momentos inolvidables que formarán parte de la Historia de la Liga, y al final se ha impuesto el equipo que en el cómputo global ha sido un poco mejor, el que ha aguantado un pelo más. Que no se castiguen mucho en Oklahoma City, ante estos Warriors les acaba pasando a todos.

Pero que nadie se engañe: no estuvo claro hasta el final. A dos minutos para que terminara la serie, el último coletazo de Durant dejaba a OKC sólo 4 puntos por debajo, después de haber tenido ventajas de hasta 13 puntos en la primera parte. Pero entonces una falta de 3 tiros sobre Curry cuando la posesión de los Warriors agonizaba, puso el punto final a esta bonita lucha. Sobrevive el Gigante de las 73 victorias ante los Quijotes que habrían tumbado los dos molinos más grandes que jamás han caído, vuelta y vuelta.

OKC se negaba a cumplir el guión de los séptimos partidos, y en vez de salir a la pista como casi todos los que han estado allí antes que ellos, no se presentaron ante un pelotón de fusilamiento. Cargando el rebote de ataque, implicando a todo el equipo, partiendo del dos contra dos de Westbrook y Adams que ha vertebrado su juego buena parte de la temporada regular, OKC empezó mandando, ante un quinteto con Iguodala de inicio más complicado aún de superar que el habitual, y con el ajuste de poner a Thompson defendiendo a Westbrook. En medio de un inicio coral, la primera estrella en sentirse cómoda anotando fue Durant, que aprovechaba su altura para tirar por encima de un Iguodala que le defiende tan bien, que es de lo poco que le deja hacer. Y encontraron revulsivo en Waiters desde el banquillo: un necesario tercer creador para OKC, que además se atrevía a ir a por el aro incluso más que sus ascendentes. Así, el equipo estaba jugando de manera fluida y dinámica, sin notar los cambios, llegando a los ya comentados 13 puntos de ventaja.

Se oía cada vez más fuerte el «Cucurrucucú Paloma» y Kerr, que sabía que no se lo podía tomar a broma, y que además, cambió su rotación por la entrada de Iguodala, no utilizó el quinteto banquillero y dejó a alguno de sus tres puntales en pista en todo momento. Pero en el fondo, cuando les recordaba en el tiempo muerto que una ventaja como esa la habían fulminado hace dos días y a domicilio, sabía que conectar a sus chicos está por encima de cualquier combinación. Y tras esa parada vino el primer arreón: encadenando uno de esos fallos esperpénticos de Westbrook con un triple de Thompson y un tapón de Green en la ayuda, obligaron a Donovan a pedir un tiempo muerto y metieron al público en el partido. Otro par de triples de Klay a renglón seguido, uno de ellos tras un error de cálculo defensivo de Westbrook, ponían a prueba por primera vez los nervios de los Thunder, que encajaron con mandíbula prieta los golpes y los devolvieron bien. Su respuesta llegó en forma de siete puntos consecutivos, y un truco mental jedi para que Draymond Green hiciera de repente una llave de judo a Steven Adams que acabaría aplastando su propia cabeza. Y la defensa seguía sin aflojar, quedaban dos minutos para el descanso, y estaban dejando a los Warriors en tan sólo 33 puntos. Cambios precisos, nada de oxígeno a los tiradores. Se colaba de vez en cuando alguno por la puerta de atrás, aparecía un triple imposible o pagaban alguna columpiada ocasional de Russ. Pero por el resto, un trabajo tan perfecto en esos 22 primeros minutos como hayan podido hacer en cualquier otro momento en estos Playoffs.

Y entonces llegó la segunda embestida: parcial 7-0 favorable para Golden State, y cuando Curry tenía la bandeja para seguir extendiéndolo, el brazo de Ibaka planchaba el balón contra el tablero, y Waiters y Westbrook dirigían una fantástica contra terminada en 2+1. Cambio de 5 puntos, para evitar que la ventaja fuera demasiado corta al descanso, y aunque dejaron que Curry se recorriera la pista en cinco segundos para terminar la primera parte con una bombita sobre un bosque de brazos secuoya, se iban al descanso con la confianza de haber restado bien las acometidas.

En el inicio de la segunda parte, el muro empezó a caer. Los Warriors empezaron a cortar y continuar los bloqueos con más intención y explosividad, y aparecían demasiado cerca del aro, con oportunidades muy cómodas. Sólo les faltaba rentabilizarlas, porque con la envergadura de OKC se les hacia de noche. Pero estos ya empezaban a llegar en el último momento. En ese momento Kerr quita a Bogut, que no estaba mirando al aro, y con Ezeli como amenaza aún más real de continuación, los Warriors consiguen por fin los cambios deseados en el perímetro: los que dejan a los Splash Brothers con los hombres altos. Cinco triples en seis jugadas, con el cameo de Iguodala, que se suma a la hermandad siempre que la cosa se pone fea, y Golden State empata el partido. Pero OKC todavía no se derrumba: Durant da buenas respuestas en las siguientes posesiones, Green tiene que salir de la pista por cometer la 4ª falta a 5:40 para el final del tercer cuarto, y Donovan aprovecha para meter a Waiters y jugar pequeños, y este le vuelve a responder con buenas acciones en ataque y defensa (ni Ezeli ni Speights pueden anotar en el poste bajo frente a él).

En este momento de igualdad en el marcador en que ambos andaban mirándose a los ojos, aterriza en las series Shaun Livingston, que tras ser el jugador menos brillante del equipo en anteriores encuentros, lanza un parcial de 12 puntos de los Warriors… ¡anotando en el aro! Su agresividad tiene premio y Golden State se marcha por primera vez en el marcador con un quinteto de banquillo profundo en pista, en el que Curry está acompañado por Varejao o Barbosa… mientras enfrente tienen a Kanter. OKC, que había jugado con paciencia y tino hasta ahora, vuelve a poner sus peores hábitos en práctica y demuestran que la templanza que tuvieron aguantado a los Warriors que venían desde atrás, no la mantienen cuando se les van por delante. Lo que ocurrió al final del G6 el otro día, vamos, pero esta vez un cuarto antes, y quizá con las mismas consecuencias.

El descanso previo al último cuarto les sienta bien, y los Thunder vuelven a aprovechar lo que la defensa les da: Westbrook empieza a repartir caramelos para que sus compañeros anotan de media y larga distancia, y con un poco de fortuna en el otro lado (Speights y Green fallan dos bandejas aparentemente sencillas, Westbrook también había hecho algo parecido un rato antes a la contra, pero en una acción más complicada que sólo pareció sencilla por ser suya) logran ponerse a tan sólo cuatro puntos. Curry apaga el fuego con 7 seguidos que encuentran réplica majestuosa a la altura desde la línea de tres de Westbrook y Durant y el partido llega al ecuador del último cuarto con 5 puntos de ventaja para Warriors, y los Quintetos de la Muerte en pista. No más pívots.  El momento de la verdad.

Son los Warriors entonces los que continúan donde lo dejaron el otro día, con Klay Thompson y Draymond Green conectando desde el triple, y a falta de 4 minutos y con 11 puntos de ventaja, Thompson tiene el puñal en su mano: un triple abierto en el ala izquierda tras un dos contra uno a Curry. El escolta no acierta con el descabello, y con 7 puntos sin réplica de Durant, que saca la 5ª de Green por el camino, se aferran a la vida.

Había dos minutos de alta tensión por delante, un partido en dos posesiones, y flotaba la posibilidad de estar ante un final legendario. Las constantes idas y venidas de ambos equipos podrían haber desembocado en eso. Pero el genio de Curry, que atrapó en su trampa a un Ibaka que va a tener pesadillas que culminarán con esa falta en el triple, puso punto y final al partido. El impacto de esa jugada fue tal que OKC prácticamente renunció a los 80 segundos que les quedaban: Steph anotaría incluso un último triple sin oposición, tras flotar por la pista gastando reloj sin que nadie le hiciera falta, y llevando aún más allá el récord de triples en una serie a 7 partidos: de 28 a 32 (Klay se ha quedado con 30). 43 segundos en la NBA pueden dar para mucho, pero los Thunder ya se sabían derrotados. Bandera blanca y otro año será.

Ahora, nos queda una única serie, la revancha del año pasado, con Cleveland al completo y las espadas más en alto aún. Disfrutadla.

Sofi del día: Muy cruel recordar en la infografía con Chris Webber ahí delante que una de las dos victorias a domicilio en un G7 de las WFC tras 1-3 se produjo frente a sus Kings, pero al menos sus compañeros de retransmisión tuvieron el buen gusto de no hacer ni el más mínimo comentario y reservárselos para bombas como la de «Chuckie D and I are very close«. Marv Albert, enemigo público.

PO Desde El Sofá (XXX): Qué puto espectáculo

Klay se disfrazó de Steph, batiendo récord de triples en un partido de Playoffs, y Curry fue de menos a más, para remontar un hostil partido en Oklahoma City y mantener viva la temporada.

Tras ir a remolque todo el partido, los Splash Brothers volvieron a tirar de magia, con 72 puntos y 17 triples entre los dos (27/7 de ellos en el último cuarto), y dieron una sonora bofetada a Oklahoma City, que ganaba de 8 a falta de 9 minutos, pero que no pudo cerrar el partido ante una de los mejores aficiones que se recuerdan en la NBA.

Oklahoma City salió con más agresividad que nunca, si es que eso es posible, cogiendo cuatro rebotes de ataque y robando un balón en el primer minuto de juego. Se sucedían jugadas imposibles en defensa (robos de Westbrook volando en medio de la pista, un tapón espectacular de Roberson a Thompson en una bandeja de Klay, Durant forzando a Curry a cometer pasos a la contra), y Westbrook anotaba tranquilamente sus suspensiones tras bote de media distancia. Los Thunder estaban golpeando duro a los Warriors, y Kerr apostaba por el Quinteto de la Muerte más pronto que nunca, a mitad del primer cuarto. Eso no sirvió para que Curry anotara: se fue con un rosco en el boxscore de los doce primeros minutos, pero Klay estaba recuperando el acierto desde el triple que ha ido y venido esta serie y, de alguna manera, los Warriors sólo iban tres abajo pese a estar jugando peor.

Al volver del primer descanso, OKC dio el primer estirón en el marcador aprovechando que Kerr sacaba el quinteto sin Steph, Klay y Green, que funcionó bien en el quinto partido, pero que fue castigado por Kanter y Durant en este, llevando la ventaja a 12 puntos. Hasta el mismísimo final del partido, esta decisión de Steve, que si algo podemos decir de ella es que al menos ha sido innegociable durante todo el año, parecía ser la raíz de todos los males de los Warriors. Pero a posteriori, y tras ver como al final del encuentro se desinflaban física y mentalmente los jugadores de OKC, estos minutos de descanso pudieron ser todo lo contrario: la batalla perdida que fue clave en la conquista de la guerra.

La vuelta de los titulares, con Curry metiendo nada más entrar sus primeros puntos en forma de triple, parecía que iba a solucionar el problema, pero sólo pudo parar la hemorragia. OKC seguía asestando los mejores golpes, encontrando canastas fáciles en cortes al aro para contrarrestar la anotación de Golden State y la chavalada se volvió loca cuando Steven Adams logró poner en un póster a Draymond Green. Al menos, los Warriors ya eran capaces de anotar, y lentamente fueron cerrando el hueco, lo que propició otras de esas decisiones que parecen inocentes, pero que a posteriori pesan un quintal. Donovan decidía parar el ritmillo que estaban cogiendo con un Hack-a-Bogut, pero lo hace con Andre Roberson, jugador que está resultando tan eficaz como insustituible en estas series, y que por su agresividad sobre el balón, comete faltas con demasiada recurrencia (aunque en ese momento no llevara ninguna, cierto es). El australiano salió del partido para los dos últimos minutos del cuarto, pero Roberson también jugó menos de lo que debería al final del encuentro, tras hacer cuatro faltas más en los siguientes 10 minutos de partido. Golden State iba jugando mejor y dejando la ventaja en un par de posesiones, pero los Thunder seguían sacando petróleo de contra y rebotes ofensivos, y el pesimismo rodeaba a Curry y su estado físico, tras verle fallar dos tiros libres seguidos.

Al volver del descanso, Klay con dos triples, ponía a los Warriors por delante después de muchísimos minutos, y este fue seguramente el rato mejor jugado del partido, con Curry, que en la segunda parte sí pareció el de siempre y Durant, intercambiando canastas, y los dos equipos jugando a gran nivel a media pista. Kerr sacó a Ezeli a pista, pero tras un par de errores del pívot volvió al Quinteto de la Muerte, que frente a los Thunder parecía otro más. Cuando parecía que Draymond Green se estaba metiendo en el partido, un par de faltas dudosas le dejaron con 4 y cabreado con el arbitraje, y con Donovan recurriendo al hack tan rápido como Bogut entraba, OKC pudo aprovechar para insertar a Kanter ante un quinteto en el que la referencia más grande era la de Speights.

Los Thunder llegaban al último cuarto con el viento soplando a favor: Durant enchufado, el juego interior de los Warriors confuso por faltas y tiros libres, la afición increíble, y una ventaja de 8 puntos que administrar. Y entonces llegó Klay Thompson, que no sólo metió más triples que nadie en un partido en las eliminatorias por el título: el grado de dificultad de alguno de ellos habría hecho pensárselo a su mismísimo compañero Steph. A falta de poco más de seis minutos y medio, Kerr metió de nuevo el quinteto mortal, y a la tercera fue la vencida. Iguodala estuvo magnífico defendiendo a Durant, Klay y Steph siguieron haciendo llover, y punto a punto recortaron la ventaja de OKC, dando la vuelta a un partido que pareció fuera de su alcance hasta el mismísimo final.

El depósito de OKC se vació en vivo y directo delante de nosotros, y dejaron de aparecer esas segundas oportunidades, esos cambios defensivos precisos, ese hombre siempre encima de un tirador. Durant y Westbrook estaban exhaustos, no podían seguir atacando ellos solos, pero lo hicieron. Su tramo final de partido fue olvidable, con cinco pérdidas en las últimas seis posesiones, cuando el resultado todavía estaba empatado. Y durante el resto del partido fueron la versión más individualista de la pareja, la que menos nos gusta, aunque estuviera funcionando. No pudieron terminar el trabajo, lo que les va a complicar mucho la eliminatoria, pero son los que han llevado a los Thunder hasta aquí, y aún tienen otra oportunidad.

Y mientras OKC era incapaz de conseguir algo en ataque, dos bellas penetraciones de Iguodala y Curry y un triple de (quién sino) Klay Thompson, ponían por delante a Warriors, que lograban superar la situación más complicada que han vivido en los últimos dos años. Decía Webber que la búsqueda del 73-9 les había servido para prepararse para estas situaciones límite, cuando de otra manera no habrían tenido necesidad alguna de hacerlo. Y con esto, es imposible no acordarse de, entre otros, aquel gran partido de temporada regular en este mismo escenario, cuando ganaron otro partido que se supone que no era suyo, y otro equipo habría dejado marchar.

No sé si en realidad es necesaria esa «preparación» para la victoria, o si la búsqueda del récord les ha cansado gratuitamente. Si quizá lo acusarán en el séptimo partido, o en una hipotética final. Lo que sí tengo claro es que ayer nos dejaron otro partido inolvidable, tanto de su hado colectivo, como del individual, en este caso, sobre todo, el de Klay Thompson. Y que enfrente tienen un rival magnífico, que no se va a dejar dominar por el desaliento, y que les pone en muchísimos problemas.

Sólo de pensar en que el próximo partido pueda ser parecido, o incluso mejor que este…

Sofi del día: Cuando tras un 2+1 Ibaka cayó al suelo… no creerás lo que sucedió. No he encontrado Vines del momentazo, pero Steven Adams! lo levantó del suelo por los sobacos como el que coge un bebe. Impresionante.

PO Desde El Sofá (XXVIII): Esto lo arreglamos entre todos

El vigente campeón mantiene las posibilidades de revalidar título tras un partido que tuvieron que sacar adelante sin excesiva brillantez, pero echándose todos al hombro al equipo. Todavía les quedan dos victorias más para poder sacudirse esta incómoda situación, y teniendo que volver a Oklahoma City para el siguiente partido, el partido de ayer no es muy halagüeño. Ganaron y jugaron mejor, pero se lo tuvieron que currar mucho y OKC estuvo siempre demasiado cerca.

Kerr decidió no sucumbir a la tentación de cambiar algo de lo que lleva funcionando tantísimo tiempo, y Golden State se plantó en el partido como si nada hubiera pasado en los partidos anteriores. El quinteto de siempre, Curry defendiendo a Westbrook, y los tres primeros tiros intentados, esos buenos malos triples marca de la casa. Nada exótico, ningún cambio de mentalidad, ni de estilo, ni de personal: simplemente intentar hacer lo de siempre, pero esta vez mejor. Prestando quizá más atención al rebote y a la protección del aro, y encomendándose a que Steph y Draymond recuperen el mojo, algo que fue sucediendo según avanzó el partido, cuando Curry pasó de distribuidor a anotador, y Green recuperó su confianza en esas jugadas de lucha (tapones, rebotes, dos más unos) que tanto le encienden.

Según se fue desarrollando el partido vimos que Kerr sí tenía algo pensado, que podríamos considerar especial: se mantendría grande prácticamente el partido entero y no trataría de imponer a su equipo ganar la batalla del ritmo, ante un equipo que puede que sea tan bueno como ellos, o más (gulp!) jugando a eso. Los Warriors salían cuando podían, no cedieron a sus propios instintos, y aunque les restó frescura en ataque, les permitió sostener la defensa durante la contienda. Y en todo momento encontraron alguien en el que apoyarse, ya fuera Klay Thompson en el primer cuarto yendo a la línea, Marreese Speights aka Mo’ Buckets aka Splash Cousin haciendo llover en Oakland, o Andrew Bogut, que consciente de la importancia del encuentro, no tuvo remilgos en mirar al aro cuando la oportunidad era buena. Partidazo el suyo en ambos lados de la pista.

Que ayer era partido de grupo y no de estrellas, lo demuestra el hecho de que tras tres cuartos de no poder quitarse a los Thunder de encima ni con disolvente, la primera ventaja en la decena, que OKC ya no podría cerrar, vino al principio del último cuarto, sin Steph, Klay ni Green en pista, pero sí con Westbrook y Durant. No tiene puto sentido, pero el deporte es así.

Por parte de OKC, tampoco podríamos decir que jugaron un buen partido, salvo por su generosidad en el esfuerzo y su agresividad, y en cierto modo es muy buena noticia que en esas condiciones metieran tanto miedo en el Oracle en un encuentro en el que ellos se jugaban muchísimo menos que Golden State. El ataque volvió a ser KDRuss-céntrico, tras una serie de partidos con mayor democracia, pero se encontraron enfrente a un equipo más grande que en partidos anteriores, y a media pista. Considerando la situación, estuvieron fantásticos y con mucho acierto en suspensiones, lo que les mantuvo en el partido. Sus porcentajes de acierto pueden no parecer gran cosa, pero no tuvieron nada fácil en toda la noche. ¿Que hubo algún momento en el que Westbrook fue Bad Westbrook? Sí, claro, pero ya es 2016, son muchos años ya. Russ es inseparable, afróntalo.

No fue tampoco la noche de los secundarios tras dos rondas casi completas de champín y rosas, ya que sólo Anthony Morrow que aprovechó su cameo para poner puntos donde ponía el ojo, y Andre Tirador por sorpresa Roberson, contribuyeron de manera eficaz al ataque. Ahí seguramente estuvo la diferencia en el partido. Pero aún así, como equipo siguieron acorralando a Golden State, poniéndoles en apuros con los cambios y su envergadura (hemos visto en muchos partidos innumerables pérdidas de los Warriors, pero no es habitual que tantas sean sobre el balón).

Los Warriors pueden buscar razones para el optimismo en que vienen de ganar, Curry está cada vez más cómodo sacudiéndose a los hombres altos de encima (aunque le falta un punto, sobre todo penetrando a canasta), y está al caer un partido desastre desde el triple de Oklahoma City (43.3% ayer, y estropeado al final). Mostraron carácter y sacaron adelante un partido que no fue fácil. Pero es que el próximo lo será aún menos.

Sofi del día: Si os habéis apuntando a nuestra Newsletter, sabréis ya tras nuestra radiografía de una serie de Playoffs, que por regla general, somos más de los G6 (sobre todo si el equipo que lo juega como local va por delante) que de los tan famosos claves G5. No hay mejor ejemplo que ayer. Sí, ambos equipos jugaron duro (saludos a nuestro hombre Sheed), pero OKC tenía red. En el próximo no será así. Obligatorio ganar para los dos en territorio comanche para el cabeza de serie. Un G7 anticipado para disfrutar el sábado cuando vuelvas de tomar unos cacharros, o el domingo a la mañana, relajado y en pijama, sin cortes de publicidad, y con unas porras churretosas delante. Cuando los drones de Amazon las lleven a tu ventana como los pajarillos de Cenicienta, verdaderamente habrá llegado el futuro, y todo esto habrá merecido la pena.

PO Desde El Sofá (XXVII): Oakland, tenemos un problema

El otro día hablábamos que Warriors ya había estado en la situación del 2-1 en contra, pero ahora amiguitos las cosas se ponen peor, 3-1 para Thunder.

Sí, hemos empezado por la final, por la conclusión y el resultado de un partido que pareció en muchos momentos la continuación del G3, en el que OKC destrozó al equipo de Kerr y donde de nuevo, en esta nueva entrega, hemos visto como los de Donovan han sido superiores al equipo que ganó las 73 victorias. Mucho de qué hablar.

Entre otras cosas vamos con el equipo que va detrás. Golden State Warriors es un equipo que nos ha flipado a todos durante este año, hemos alucinado con ellos, con Curry en su modo NBA JAM y todo está ahí, vamos el equipo es el mismo, si bien podemos hablar del estado físico del MVP, pero vamos, el otro día cuando se cascó 17 puntos seguidos, nadie habló de su rodilla…o cuando hizo lo que hizo en Portland. No se si hablar de excusa pero vamos, a Steph le pasa algo.

Otro factor es Draymond Green, el cual ha hecho sus dos peores partidos de la temporada en Oklahoma, no sabemos si por bajón suyo o por qué, pero los números así lo dicen y sobre todo su forma de estar en la pista, algo raro.

Por otro parte tenemos, lo más claro de todo, Oklahoma City Thunder ha llegado al mejor momento de la temporada en las rondas finales de los PO.

Se cepillaron a Spurs, al equipo de Popovich que había ganado 67 victoris y con Leonard en modo OCTOPUS anotador (y después de caer en el primer partido de forma estrepitosa), ahora se han metido 3-1 frente al mejor equipo de la historia en temporada regular y el cual no había perdido 2 partidos seguidos en los últimos 89, así que algo está haciendo y aquí un servidor le va a dar mucho mérito a Donovan.

Cuando acabe todo ya habrá tiempo de hablar sobre la temporada de Billy en su debut en la NBA, pero los ajustes que está haciendo durante estos PO, nos muestran claramente un gestor de jugadores y de plantilla muy válido donde ha ido viendo lo que ha pasado en los partidos para ver que tiene el otro equipo y a partir de eso jugar con lo que yo tengo…eso y tener a Durant y Westbrook en ese modo DEPREDATOR/ALIEN que tanto nos gusta.

3-1, todo a favor de Thunder que van a tener 3 oportunidades para volver a The Finals, después de aquel viaje (algo pronto) contra Heat en 2012. Ahora todo es diferente. Han pasado 4 años y este equipo no es el mismo, ni mucho menos y ahora ven el anillo (o al menos la oportunidad) más cerca que nunca.

Pero también digo una cosa…si hay un equipo que puede remontar un 3-1 (y no ser Rockets… aunque bueno, enfrente eran Clippers…), ese equipos se llama Golden State Warriors.

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