PO Desde El Sofá (VI): Thomas al rescate

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

Tras todo un partido sufriendo con la protección del aro, los Celtics la encontraron en los momentos más decisivos en el lugar más inesperado: sus locos bajitos.

Isaiah Thomas (que acabó con 42 puntazos, anotando en todo tipo de situaciones) y Marcus Smart, detuvieron en los minutos finales bandejas de MillsapHorford respectivamente, en jugadas que acabaron en puntos a la contra en la otra canasta para Boston, y permitieron abrir un pequeño hueco que Atlanta ya no rebajaría hasta acabar con un 111-103 final, que mantiene viva la que pinta como serie más interesante de esta primera ronda.

Tras los problemas con los inicios de partido que se remontan a los últimos partidos de la Temporada Regular, los Celtics esta vez sí salieron como un tiro con los dos cambios en el quinteto titular: dentro Turner y Jerebko por Smart (que cubría la baja de Bradley a su vez) y Sullinger, que contribuyeron con triples en los primeros minutos de tromba céltica.

El acierto desde el perímetro de Boston y las faltas de Korver dejaron a ATL sin respuesta, en el limbo, hasta que les dio vida Schröder, que descubrió que el equipo de Stevens no tenía respuesta a sus penetraciones, y además, espoleó a un equipo adormilado tratando de meterse en la cabeza de Thomas con marrullerías, aunque no lo consiguiera.

Ese pasaje del encuentro en el segundo cuarto, el único en el que los Hawks trataron de aprovechar la ventaja en el poste bajo con Horford, fue lo que impidió que se rompiera el partido, pero los Hawks no cerrarían una ventaja que llegó casi a la veintena hasta finales del tercero.

Los Celtics empezaron muy bien la segunda parte con su nuevo quinteto titular con un parcial de 7-0, pero tras el tiempo muerto de Budenholzer, Atlanta comenzó a ganar terreno hasta hacer desaparecer la ventaja, con triples de Korver, penetraciones de Playoff Teague, y un ambicioso Bazemore, que lideró a Atlanta en posesiones de tiro. A los Celtics se les secó el tiro exterior, que tuvieron disponible toda la noche ante unos Hawks parapetados en la pintura, y vuelta a empezar de cero en el cuarto.

Los Hawks lograron meterse en el partido, pero seguían sin involucrar en ataque a Horford ni a Millsap (mientras en el otro lado, curiosamente, sí lo conseguía Amir Johnson), y el último cuarto se mantuvo en un ritmo alocado en el que el jugador que mejor se lo pasa es el más bajito. Sólo los árbitros podían parar a dos equipos con ganas de correr, con los repetidos parones para revisar faltas flagrantes, que acabaron siendo insufribles. Y todo por poner un estándar demasiado bajo en un partido que fue tenso, como todos aquellos igualados de Playoffs, pero al que hicieron parecer más bronco de lo que en realidad fue.

En la recta final, tras una bonita sesión de intercambio de triples entre los dos equipos, Atlanta empezó a fallar en las proximidades del aro, con las acciones providenciales de Thomas y Smart ya comentadas de por medio, y los Celtics se encontraron con una pequeña ventaja que la ansiedad de Atlanta se empeñó en proteger. Un triple tras bote en un aclarado y un robo poco después del mejor de la noche, pondrían la puntilla, y evitaron que los Celtics cayeran en ese hoyo del 0-3 del que nadie ha podido salir.

Primera victoria de Brad Stevens, Isaiah Thomas o Marcus Smart en Playoffs, y el futuro nos dirá si de muchas. Por lo pronto, tengo el presentimiento que esta no será la última de las crónicas dedicadas a la serie.

Sofi del día: Conozco la NBA demasiado bien como para atreverme a decir que el número 17 recortado y dorado en la nuca de Schröder va a ser indiscutiblemente el peor numerito capilar de los Playoffs, pero hace falta cierto valor para plantarse precisamente en Boston, con un número tan icónico detrás de tu cabeza. Entre unas cosas y otras, normal que le cayeran tantos pitos.

 

PO Desde El Sofá (IV): Espejismo

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

Cuenta la leyenda que hace poco más de un año había un equipo en el estado de Georgia que jugaba a esto llamado baloncesto como casi nunca antes habíamos visto, un equipo que te mataba desde fuera cuando cerrabas la defensa y que cuando te daba por defender el tiro se metía hasta tu cocina y más allá. Atlanta Hawks durante la primera parte del primer cuarto, sí, durante ese poco espacio de tiempo, se pareció a si mismo hace un año y realmente fue una gozada.

Cuando el 21-3 mandaba en el marcador a poco de empezar el partido, la sensación de ver como ATL podía llegar a 150 puntos o 467 era real. Les salía todo, estaban desencadenados ante unos Celtics que eran como ese actor secundario de Moesha, que está en un sitio donde nadie le espera y nadie le hace caso. Era complicado saber si Celtics estaba mal por el tremendo partido de Hawks o era el estado de Boston el que hacía que estuviera así de encertado los de Budenholzer.

Todo resulto ser un espejismo. Mientras Presidente Stevens se dedicaba a mover el banquillo sin parar para encontrar ALGO, Hawks parece que se le había acabado la polvora y ya empezaba a fallar y fallar. Bajada de ritmo final, pero aún así Boston se llevo un record: 7, fueron los puntos anotados en el 1Q, su peor anotación en un cuarto en PO.

El resto del partido fue un aguantar esa renta por parte de Hawks y un querer y no poder de la gente de New England, los cuales se llegaron a poner a 9, pero que ahí se quedó el intento de remontada. Es lo que pasa cuando tu estrella, Thomas, ni le entraba la tarjeta en el cajero automático.

La segunda parte fue de nuevo más de lo mismo. Poco acierto en general y un aguantar la distancia conseguida a base de una buena defensa y un ‘mínimo’ acierto. Un triple de Sefolosha ponía un +19 a falta de 7 minutos que ya sellaba el partido totalmente y ponía el 2-0.

Ahora la serie se va para el Garden donde Stevens tienen una gran tarea de por medio: encontrar a alguien que meta canastas.

Sofi Del Día: Se lo damos a los Zombies Grizzlies que actualmente están jugando la primera ronda de PO contra Spurs, aunque Harry se dio una buena leche anoche…

SofiAlert Rankings Parte 2: En peores plazas…

No me he olvidado de vosotros, aquí está la segunda parte de los SofiAlert Rankings, y hoy toca la división de equipos que si el SofiAlert lo indica… se dejan ver.

21 Charlotte Hornets

Si pienso en la lesión de Kidd-Gilchrist, los últimos 12 meses de baloncesto de Batum, y la debacle que fueron los Hornets el año pasado en ataque (sólo los Knicks y los Sixers peores), me cuesta justificar este puesto de la lista, y el no tenerlos en el grupo de la primera parte que vimos la semana pasada.

Pero hay cosas muy interesantes de cara a la nueva temporada, léase, comprobar si Steve Clifford sigue montando una buena defensa NBA con artilugios con los que MacGyver no podría hacer ni un chupete; cuánto pesaba MKG en esa sobresaliente defensa y qué se perderá sin él; qué ocurre cuando el equipo vuelve tener a otro jugador capaz de hacer circular el balón, tras perderlo con McRoberts y recuperarlo, esperemos, con Batum (y Lin si se cuela en el quinteto titular); un jugador en vías de extinción y que este año viene en forma ($$$) como Al Jefferson; ver si Kemba Walker trata de arrancarlo tras dos temporadas estancado; el particular grupo interior que han formado reuniendo a la flor y nata de la white trash de la Liga, con Cody Zeller, Spencer Hawes, Tyler Hansbrough y el novato Frank «Lo llamamos el Tanque porque es lo que rimaba» Kaminsky; que sean capaces de salir del último lugar en porcentaje de triple con las incorporaciones que han hecho; volver a ver a Walker y Lamb juntos fuera de UConn; los pases de Jeremy Lin a Jeremy Lamb, y los de Jeremy Lamb a Jeremy Lin y el peinado de Son Goku trucho (muy trucho) de Lin.

También ayuda mucho el impoluto look del equipo en su regreso al abejismo, y la muy molona pista, que le dan a los Hornets un pequeño extra. Así que sí, al fin se quedan por aquí

20 Indiana Pacers

La película que se ha filmado esta pretemporada en Indiana, «Cariño, he encogido a los Pacers», con Vogel y Bird haciendo de Rick Moranis (que contra todo pronóstico, sigue vivo), ayuda a un equipo que el año pasado, en muy buena parte por la lesión de Paul George, hubiera habitado las catacumbas de esta lista.

Se va uno de los jugadores más descomunales (por tamaño) de la Liga en el puesto de pívot, suben a George una posición (o no, la primera noche saldremos de dudas), y empieza a entrar un poco de aire por la ventana, y quién sabe si algo más. La verdad que la vuelta del escolta-a-alero-a-ala-pívot de una lesión no tan temible como otras en cuanto a secuelas y recuperación, y la llegada del siempre explosivo y divertido Monta Ellis podría hacer subir a este equipo mucho en la lista, si lo hacen en sintonía, y produciendo victorias.

También les acompaña un George Hill que hizo el mejor final de temporada al que nadie prestó atención tras volver de su lesión y llevará el peor tinte de la Liga, y tendrán sitio para que juegue uno de los novatos más intrigantes, Myles Turner, un siete pies que tampoco se lleva bien con su peluquero y bien podría convertirse en el primer jugador capaz de taponar un balón en lo más alto de un tablero y meter un triple en la contra secundaria en la siguiente jugada, o estar en dos años fuera de la Liga porque no sabe ni correr. El término medio es de pobres, y esperemos que Turner nunca lo sufra.

El problema es que más allá de estos, este equipo se explica con el emoji del cuenco de arroz blanco. Nunca nadie jamás ha puesto un partido diciendo, «Anda mira, voy a ver un rato a Ian Mahinmi«. O a CJ Miles. O a Jordan HillLavoy Allen, Chase Budinger, el Glenn Robinson malo… Como mucho a Rodney Stuckey si lo tienes en la Liga de Fantasía (sueño con decir Liga de Fantasía desde oírselo a Seth Rogen en un tele-screen sidoso latino de ‘Lío embarassosso’). Ni George y Ellis en un entorno más animado, ni los uniformes de Hoosiers pueden levantar esto entre tanta competencia.

Y eso que los Pacers se llevan un empujón extra por Solomon Hill, que es más majo que las pesetas, y se marca el «Antennas up» en los partidos, y luego nos contesta en Twitter en castellano, aunque después borre los tuits.

19 Minnesota Timberwolves

¿Que por qué poner a los Wolves tan alto en esta lista cuando otros equipos que huelen a derrota pueblan la zona baja de la lista? Si son un equipo con veteranos decrépitos que, o bien vienen a hacer de asistentes de facto, o están en la rampa de salida al banquillo de un aspirante. Si los dirigirá Sam Mitchell, otro de los de esfuerzo über alles con el consejo espiritual de Flip Saunders, otro alérgico a los triples que se quedó en el siglo pasado. Si el quinteto titular presume reunir a tres jugadores de primero y segundo año.

Todo eso está muy bien, y es la razón… por la que no están aún más alto, que con ganas me quedo. Cuando juntas a los dos últimos número uno del Draft, dos jugadores que además se ganaron el puesto y el bombo con creces como son Andrew Wiggins y Karl Towns Jr, la curiosidad rebosa, y más con otras piezas periféricas como el (Último) Salvador del Concurso de Mates Zach LaVine, uno de los jugadores más imaginativos de la Liga en Ricky Rubio, la llegada a la NBA del jugador en mejor forma y más sobrado de clase de fuera de la competición Nemanja Bjelica, y una pandilla de jóvenes con posibles tratando de hacerse hueco como Muhammad, Dieng, Jones y Payne. Para mí son el equipo joven y en proceso más ilusionante de todos de cara a esta temporada. Y aunque Garnett o Andre Miller sean una cuenta parodia-fake de ellos mismos, al menos tienen carisma y personalidad propia.

Hay demasiado jugador que necesita minutos compitiendo por el mismo trozo del pastel, lo que puede ser un castigo o una bendición, y son un equipo muy maltratado por las lesiones en los últimos años, lo que puede ser mera casualidad y producto de fragilidad individual, o la prueba de un problema de fondo que tenga que ver con sus servicios médicos. Como otras temporadas de los Wolves, se puede ir por el retrete junto a Muellín muy rápido, pero siempre hay que esperar que esta sea la buena.

La clave en la LeaguePassabilidad, e incluso, el relativo éxito deportivo, para mi estará en Ricky Rubio, de cuyo tren me tendrán que bajar el último, en top-less, y con mensajes pintados en el pecho. Los Wolves necesitan a alguien que dé sentido a su juego, que ordene el caos que se avecina con tanto guaje, y Ricky es capaz… si está sano. Ahora sólo hay que cruzar los dedos muy fuerte, ¿no?

18 Toronto Raptors

Apuesto a que te voy a sorprender inmediatamente, si no habías leído esto antes: los Raptors fueron el tercer mejor ataque la pasada campaña. ¿A que no lo pareció? Y más aún después del colapso en Playoffs. Pero sí. Y aunque el banquillo tenga mucho que ver en mantener ese índice ofensivo a flote (el quinteto titular tipo de todos los equipos suele ser mejor o bastante mejor que el número final global, y los Raptors tenían una verdadera segunda unidad, que jugó más junta que ninguna otra agrupación de suplentes de la Liga), Toronto era un equipo de carácter ofensivo ofensivo, de anotadores infravalorados en su rol, que tuvieron un gran año.

Pero esa vergonzante caída ante Washington obligó a Ujiri a apretar el botón, y aunque no tocó el núcleo irriadiador, dinamitó el grupo de banquillo y se despidió de cuatro de diez jugadores de la que fue la rotación profunda más estable de la Liga.

Dejó lo más interesante, como un Lowry que está sorprendiendo en pretemporada tras haber adelgazado, y parece estar un punto por encima incluso del estándar de estrella que lleva dos años manteniendo. O al mejor anotador exterior que suda del triple (DeRozan) y el todavía enigma y MVP del primer cuarto Jonas Valanciunas. Y trajó para acompañarlos a DeMarre Carroll que hizo una temporada espectacular en Atlanta, sorprendiendo con su capacidad para hacer muchas cosas con el balón además del guerrilleo con el que se había caracterizado su carrera, y que si es capaz de mantener el nivel en Toronto añade muchísimo a un equipo en el que Ross ha resultado intrascendente en su posición.

Pero el problema es que Toronto en ataque está en las antípodas de Atlanta, con un juego de mucho aclarado, altamente predecible, y de muy poquita imaginación desde la banda, y veremos si resulta tan útil en este contexto. Su presencia, y la de un tirador en el puesto de 4 (aunque Patterson se esté complicando su titularidad) puede dar espacio y servir como excusa a una nueva manera de hacer las cosas, que sería bienvenida para el espectador de Toronto.

Y con Joseph, Ross, Bennett, Scola y Biyombo los Raptors se podrían montar otra unidad de banquillo para recordar de memoria, con sabor canadiense, y tan rocambolesca como la del año pasado, aunque falte un Lou Williams para sacar las castañas del fuego, ahora que viene el frío.

Y por último, los Raptors guardan el comodín del Durant brasileño, Bruno Caboclo, al que el año pasado dejaron jugar un total de 23 minutazos. Esperemos que no les haya salido tan rana como parece.

17 Memphis Grizzlies

Y los Grizzlies tienen el honor de ser el primer aspirante de nuestra lista, lo que les convierte en… ‘El mejor equipo bueno más aburrido’. Felicidades a los premiados.

Si vemos NBA es, entre otras muchísimas cosas, porque el deporte, al no estar guionizado, nos ofrece sorpresas, sensaciones que nadie podría esperar. Nos obliga a fijarnos hasta en el más mínimo detalle, porque cualquier ocurrencia puede provocar después una reacción imprevista e incontrolable. Crecemos junto a los jugadores, les vemos evolucionar delante de nuestros ojos, siempre siendo ellos, tal cual, sin trampa ni cartón.

Memphis es uno de los equipos más previsibles de la Liga. En la vida real se trata de ganar, no de epatar, no nos engañemos, y eso lo hacen perfectamente. Pero de cara a esta lista son un grupo de veteranos perfectamente conocidos, que no tiene a nadie por debajo de los 28 años en su rotación de diez hombres esperada, que entra en la séptima temporada consecutiva manteniendo la misma columna vertebral (y un año después llegó Tony Allen), cuya incorporación más significativa saldrá del banquillo a suplir al pívot del All-NBA Team, y que gusta de partidos en el barro. No es lo que en USA llaman un equipo sexy, precisamente.

Hasta en sus particularidades los Grizzlies son ya reconocibles, después de tanto tiempo con ellos. Sabes que una contra de Tony Allen no garantiza canasta. Que Z-Bo va a sacar a cuerpazos al rival que tiene ganada la posición bajo el aro, y ese balón lo va a bajar él. Que Conley no va a ser All-Star aunque esta noche le esté dando sopitas con honda a alguien que sí va. Que Lee está para lo que está: ni más, ni menos. Que Udrih va a ir al plató a divertirse con los pick’n’roll con Brandan Wright, parando en el codo de la zona para tirar de media distancia si no ve claro el camino para ponérsela por encima del aro.

Si me apuras, el más especial es Marc Gasol, que además de un jugador como la copa del Grizzly Giant, y al que siempre es un placer de ver en todas y cada una de las posesiones que está en pista, a un lado y a otro, trufa los partidos de jugadas y momentos curiosos, simpáticos o inesperados, muy cómplices con el espectador, y que da la nota de color a los Grizzlies.

Y así vamos a por la tercera temporada de Joerger, y aunque pensé que con él llegarían la juerga y los triples a Memphis, ya no espero que anime el cotarro. Entre arriesgarse a cambiar la personalidad de los Grizzlies, o seguir ganando, escogió, por las buenas o por las malas, la segunda puerta, y puede irse a dormir muy tranquilo con los resultados, no voy a ser yo el que se lo reproche. Pero colocar a los Grizzlies al lado de la muerte y los impuestos en esa lista de cosas seguras en la vida, tiene estas contrapartidas.

 16 Atlanta Hawks

Hace seis meses y medio exactamente, este equipo apuntaba a candidato a aparecer en las Finales, y habría podido estar quince puestos más arriba con la gorra… pero de repente, Sefolosha y Antic salen de fiesta en New York y la guri le parte una pierna muy neutralmente al suizo; el resto de jugadores empieza a caer en lo que no sabemos si es cuestión de agotamiento, lesiones, aburrimiento o regresión a la media; se demuestra que no había profundidad detrás del fabuloso quinteto inicial; los Playoffs pasan discretos, sin pena ni gloria; pierden a Carroll, su mejor hombre en la post-temporada; la mayor pieza de caza que logran añadir es un gran pívot, que no tira, y al que poner en pista, significa desplazar a Millsap a la posición de alero, y a finales de verano echaron droja al colacao del Mike Scott que no ha trabajado en Dunder Mifflin. Y aquí estamos. Digamos que mi interés por los Hawks se ha enfriado tan rápido que nos hemos saltado las leyes de la termodinámica.

Budenholzer ha hecho algo muy molón con este equipo, y si vuelven, aunque sea a acercarse, al nivel del año pasado, este puesto es un insulto. Pero me asusta mucho la falta de talento en las alas, el compromiso que puede tener Hardaway, y el siempre frágil Al Horford en un año de contrato en el que todo el mundo tendrá el dinero por castigo: tremendo doble filo.

Y pese a que el hortera en mí trata de obligarme a que me guste, el cambio de look del Hawks Basketball Club creo que no le hace ningún favor a la visibilidad de este equipo. Ese fosforito aquí y allá va a convertir a los Hálcones en agentes de la ORA, y nadie quiere ver a un tío que igual te mete un triple, que te pone una multa, por si acaso.

Por otro lado, parece que ha pasado un mundo desde que empezamos la división ficticia de entretenimiento con los Hornets y llegamos a un equipazo como Atlanta. Pero es que los 15 equipos que tenemos por delante son de aúpa. Poneos el cinturón, porque vaya temporada se avecina.

Agencia Libre 2015, de dónde venimos, a dónde vamos, Parte 1

Os contamos la situación salarial de cada equipo, por qué se han movido de la manera que lo han hecho en este periodo, y qué les queda por hacer.

Atlanta Hawks

Mínimo

Los Hawks tienen ya 14 jugadores en plantilla (incluyendo el contrato de Muscala que no está garantizado), y han agotado prácticamente su espacio salarial.

Partían con unos 25 millones de espacio en el mejor (o peor, depende de cómo se mire) de los casos, pero tras el acuerdo con Millsap (su contrato por el máximo empieza en 19.7 millones), y con los Spurs para absorber a Tiago Splitter utilizando su espacio salarial, quedan menos de 300.000$ y la room exception que se supone que llenaran con los acuerdos con Walter Tavares y Justin Holiday.

Si hubiesen llegado a un acuerdo con Millsap para que cobrara 10 millones menos a lo largo de sus tres años de contrato, podrían haberle firmado a través de la excepción Early Bird, lo que les hubiese permitido usar como cifra de cara al tope salarial su retención bajo el tope (12.4 millones) en lugar del salario del primer año del contrato. Esto les hubiera dado 7.3 millones más de espacio, la diferencia entre estas dos cifras.

Al firmar sólo por 2 años en el verano de 2013, los Hawks no tenían derechos Bird sobre Millsap y DeMarre Carroll, y con los derechos Early Bird, sólo podían ofrecerles el primer año hasta 16.6 millones y unos 10.7 respectivamente. Si estos querían más, había que tirar de la hucha de espacio salarial, y firmarles como si fueran agentes libres de otros equipos, sin poder usar la retención bajo el tope. Por las cantidades que han salido cada uno de los dos al mercado, no hubiera sido posible retenerles a ambos, y Millsap de cara a la masa salarial del equipo, no ofrece esa ventaja ya comentada de poder usar su retención bajo el tope.

Si tuvieran esos derechos Bird completos, por estar 3 años en la franquicia, habrían podido renovar a ambos, y tener 10 millones de espacio adicional (para Splitter por ejemplo). Pero la abuela no tiene ruedas, así que los Hawks dicen adiós a Carroll.

La rotación exterior y en el puesto de base parecen sólidas, por lo que es de esperar que de haber una última incorporación, esta fuera pensando en reforzar las alas.

Incluimos “depth charts” de todas las plantillas a modo simplemente informativo: no sabemos cómo se distribuirán las rotaciones, no nos hemos roto la cabeza haciéndolas, os suplicamos que no nos la rompáis con vuestras observaciones 🙂

Teague/Sefolosha/Korver/Millsap/Horford

Schroeder/Bazemore/Hardaway/Scott/Splitter

Mack/Holiday//Muscala/Tavares

Boston Celtics

8.8 millones, más la Room Exception (2.8 millones)

Gracias a que la retención bajo el tope les permite que Jae Crowder sólo ocupe 1.7 millones pese a haber firmado por 35 millones en 5 años, y si esperan a hacer realidad el traspaso de David Lee por Gerald Wallace, los Celtics todavía tienen unos 9 millones de espacio salarial, además de la room exception. En el momento que se realice el traspaso, la diferencia entre sus contratos, que es de 4.4 millones de dólares, se esfumaría del espacio salarial de Boston. Como los Warriors no tienen ninguna prisa, es de esperar que el traspaso no sea oficial hasta los que los Celtics consideren que han terminado de mover piezas y firmar jugadores.

O igual sucede pronto, porque con 14 contratos garantizados, una plantilla demasiado polarizada en los extremos del espectro de la altura, y muy poquitos jugadores con un mercado tan alto como para invertir la totalidad de ese espacio, se antoja más sencillo ver una operación sonada de Celtics a través de un traspaso que de la firma de un agente libre.

Boston ha utilizado su espacio salarial por primera vez en la era de la excepción de nivel medio (que empezó en 1998), lo que supone que tienen que pasar por la formalidad de renunciar a las retenciones bajo el tope de jugadores como Shaquille O’Neal, Stephon Marbury, Michael Finley o Dana Barros, entre otros muchos ilustres, y otros que no tanto que acabaron su carrera NBA en Boston. Estas retenciones bajo el tope prehistóricas se quedan ahí, porque mientras se está por encima del tope no molestan, pero cuando se cae por debajo, de no retirarlas, ocupan un espacio millionario cada una de ellas.

Si hubieran llegado a un acuerdo con Toronto para la firma-y-traspaso del único agente libre que han traído de fuera, Amir Johnson, hubieran estado por encima del tope y podrían haber utilizado la excepción de nivel medio y la bi-anual, aunque en realidad ahora mismo tienen un mayor presupuesto que de haber tirado por esa vía. La ventaja de no haber utilizado este espacio salarial, es que mantendrían vivas las excepciones de traspaso, a las que hay que renunciar cuando se cae por debajo. Aunque la más cuantiosa de ellas, la de Rondo, hubieran tenido que utilizarla de todas maneras para absorber a Johnson, todavía les quedaba una de más de 7 millones de Tayshaun Prince, que tiene fecha de caducidad en febrero. Pero no parece merecer la pena perder poder adquisitvo, y alguna segunda ronda camino a Toronto sólo por conservarla.

Smart/Bradley/Turner/Johnson/Lee

Thomas/Crowder/Jerebko/Sullinger/Zeller

Rozier/Pressey/Babb/Hunter/Young/Olynyk

Brooklyn Nets

Mínimo

Los Nets no hubieran tenido espacio salarial en primera instancia ni renovando a Brook Lopez y Thaddeus Young, así que una vez que lo hicieron, se quedaron sólo con la mini excepción de nivel medio (3.4 millones de dólares) para gastar, y la han repartido entre Wayne Ellington y Shane Larkin. Tienen un hombre de más en plantilla, aunque con tres contratos no garantizados (los de Earl Clark, Markel Brown y Cory Jefferson).

El problema que tienen los Nets es el impuesto de lujo: que este haya subido a los 84.7 millones les hace el recibo más pequeño, pero ahora mismo su masa salarial es de 98.4 millones, por lo que la factura que tendrían que pagar al ser repetidores por pasarse 13.7 millones, es de 39.6 kilos. Por tanto, que no extrañe a nadie que sigan esas conversaciones para colocar a Joe Johnson o Deron Williams en algún otro equipo, o incluso cortarlos, o que hayan decidido retirar la oferta cualificada a Mirza Teletovic y no igualar una oferta bastante razonable por él de 5.5 millones.

El equipo no tiene ningún pívot de verdad para suplir a Brook Lopez, así que tendrán todavía que cambiar alguna cosa, pero eso sí, con muy poco margen.

Williams/Bogdanovic/Johnson/Young/Lopez

Blake/Jack/Brown/Clark/Robinson

Larkin/Karasev/Ellington/Hollis-Jefferson/McCullough/Jefferson

Charlotte Hornets

MLE completa, 5.5 millones

Los Hornets hicieron los deberes antes de tiempo, obteniendo a Batum, Lamb y Hawes mediante traspaso, lo que les dejaba por encima del límite y con la opción de elegir entre utilizar la excepción de nível medio completa (5.5 millones), o la mini (3.4 millones), además de la bi-anual.

Sólo han llegado a un acuerdo con Jeremy Lin, por una cantidad equivalente a la bi-anual, pero de no encontrar otro jugador interesante, y con una plantilla bastante compensada (quizá necesitaría otro escolta prototípico, y hombres altos de final de rotación), podrían utilizar la mini-MLE para ficharlo, y por tanto, guardarse la bi-anual para el año que viene (sólo se puede utilizar una vez cada dos años) y no tener un límite duro (cosa que ocurre si se utiliza la MLE completa). Pero la opción de utilizar esos 5.5 millones sigue ahí.

Les queda por renovar, si lo desean a Maxiell y Jeff Taylor, pero esto es insustancial de cara al espacio libre para atraer nuevos agentes libres a Charlotte.

Walker/Batum/Kidd-Gilchrist/Zeller/Jefferson

Lin/Lamb/Williams/Kaminsky/Hawes

Roberts/Daniels/Hairston

Chicago Bulls

Mini-MLE, 3.4 millones

Los Bulls tienen 14 jugadores bajo contrato, ya que sólo han incorporado de fuera a Bobby Portis en el Draft. Tras la renovación millonaria de Jimmy Butler, y las más modestas de Dunleavy y Brooks, los Bulls se encuentran 2.9 millones por encima de la línea que les obligaría a pagar impuesto de lujo por segunda vez en la historia de la franquicia.

Esto se decide a final de año, por lo que los Bulls tendrían toda la temporada para deshacerse de masa salarial y evitar pagar de más. Pero aún así, este sería el motivo más probable si esa excepción de nivel medio que tienen entre las manos se quedase sin usar.

Rose/Butler/Dunleavy/Gasol/Noah

Brooks/Snell/McDermott/Mirotic/Gibson

Hinrich/Moore/Portis/Bairstow

Cleveland Cavaliers

Mini-MLE, 3.4 millones

Los Cavs de momento sólo han traído de fuera a Mo Williams por el mínimo de veteranos, por lo que tienen sin usar aún esa mini excepción de nivel medio de 3.4 millones, pero se enfrentan a un impuesto de lujo astronómico. A falta de completar 6 puestos en la plantilla, y de renovar a Thompson, Smith, Dellavedova y Jones (también está por ahí Kendrick Perkins), los Cavaliers se encuentran ya 2.6 millones por encima del impuesto de lujo.

Y eso no incluye lo que podrían obtener del traspaso de Brendan Haywood, excepción de traspaso humana, que tiene un contrato no garantizado de 10.5 millones que cualquier equipo podría cortar en el momento de recibirlo, y que permite a los Cavs obtener un jugador que cobre hasta 13.25 millones a cambio.

Por tanto, utilizar esa mini excepción de nivel medio podría acabar costándole unos 12 millones adicionales al bolsillo de Dan Gilbert, pero sin duda podría añadir otro jugador interesante a una ya de por sí bastante temible plantilla, si vuelven todos. Veremos qué y cómo siguen añadiendo, porque todo lo que venga nuevo ya es por glotonería.

Irving/Shumpert/James/Love/Mozgov

Williams/Harris/Miller/Varejao/Haywood

Dallas Mavericks

12.5 millones

Los Mavs. Los pobres Mavs. Pensaban que tenían 19.7 millones reservados para DeAndre Jordan, pero tras dejarles plantados en el altar, cual Julia Roberts en Novia a la Fuga, les dejó con 20.2 millones de espacio, pero nada tan interesante como para invertirlos todos.

Lo primero que han hecho es aumentar el contrato de Wes Matthews al máximo (de 57 a 70 millones de dólares durante 4 años), lo que reduce en 3 millones el espacio salarial del equipo. Tras lograr el traspaso de Zaza Pachulia desde Milwaukee, les quedan aún 12.5 millones de dólares de espacio, y 4 puestos por completar en la plantilla.

Los contratos de Evans y Villanueva al ser por el mínimo, y el de Barea al ir en la room exception, no ocupan el grueso del espacio salarial y serán los últimos en firmar. El caso de Barea es parecido al que comentamos de Millsap y Carroll en los Hawks. Al no tener derechos Bird, los Mavs sólo pueden usar la excepción No Bird con Barea, que en este caso les permitía ofrecer al puertorriqueño 1.6 millones. Como han llegado a un acuerdo superior a esa cifra, el dinero tiene que ir incluido en el espacio salarial de los Mavs, como si lo hubieran fichado de fuera.

Barea/Matthews/Parsons/Nowitzki/Pachulia

Felton/Harris/Anderson/Villanueva/Powell

Evans

Denver Nuggets

12.7 millones, más la Room Exception (2.8 millones)

Los Nuggets son el único equipo que no ha hecho absolutamente nada en este periodo de agencia libre. Pese a tener espacio salarial para atraer a un jugador importante y sólo 9 contratos garantizados, en el momento de esta publicación no se han movido ni siquiera para traspasar alguno de esos jugadores que parecen llevar años en el mercado.

Cuando quieran mover ficha, estos son los parámetros en los que se encuentran. Pueden igualar cualquier oferta por Will Barton… o incluso hacérsela.

Lawson/Chandler/Gallinari/Faried/Nurkic

Mudiay/Foye/Harris/Lauvergne/Hickson

Green/Franklin

Detroit Pistons

7.6 millones

Con 15 jugadores en plantilla, y uno más (Quincy Miller) con contrato no garantizado, los Pistons todavía tienen unos 7.6 millones de espacio salarial por si quieren realizar alguna contratación, y cuando Josh Smith firme por otro equipo, podrían tener incluso un poco más.

Reggie Jackson sólo ocupa 5.5 millones, su retención bajo el tope, de cara al espacio salarial, dándole a los Pistons este margen para seguir añadiendo a un equipo que ha utilizado el espacio que tenían, más de 15 millones incluso renovando a Jackson, en absorber contratos como los de Ersan Ilyasova, Marcus Morris, Danny Granger o Reggie Bullock.

Veremos si siguen añadiendo, para lo cual tendrían que primero, dejar salir.

Jackson/Meeks/Caldwell-Pope/Ilyasova/Drummond

Jennings/Granger/Johnson/Morris/Baynes

Dinwiddie/Bullock/Martin/Miller/Tolliver/Anthony

Golden State Warriors

Mínimo

Los Warriors estaban por encima del tope salarial, pasase lo que pasase con Green, y al renovarlo se han ido volando por encima de la línea del impuesto de lujo. Ahora mismo, y tras el traspaso de David Lee, están 11.5 millones por encima, lo que acarrea 20 millones de impuesto.

Ante las dos opciones que tenían, traspasarle por otro jugador a un equipo al que Lee interesara como jugador, o soltarlo en uno de masa salarial impoluta, pero a cambio de entregarles algún activo, han elegido lo primero, lo que les resultará más costoso en dinero, pero no les roba de ninguna elección.

Como ya hemos recordado, los equipos tienen todo el año por delante para deshacerse de salario, pero cortando a Wallace con la stretch provision, los Warriors se desharían inmediatamente de 2 tercios de su salario, rebajando unos 12-14 millones lo que tienen que pagar de impuesto.

Los Warriors todavía tienen una posición por llenar en la plantilla (¿la renovación de Kuzmic?), y tendrán que hacerlo con el mínimo, porque la única herramienta que tenían para ofrecer dinero a forasteros era la mini excepción de nivel medio, de la que han dado 2.5 millones a Leandro Barbosa, que al igual que Barea en Dallas, era un agente No Bird, y por tanto, podrían ofrecerle bastante menos sin utilizar otra excepción.

Curry/Thompson/Barnes/Green/Bogut

Barbosa/Livingston/Iguodala/Speights/Ezeli

Rush/Wallace/McAdoo/Looney

Houston Rockets

5.4 millones (MLE completa)

¿Sorprende ver a Morey tan callado un mes de julio, verdad? La verdad es que no tenía mucho margen para trucos. Una de las dos opciones pasaba por abrir la puerta a todos los agentes libres y contratos no garantizados que tenía (Smith, Brewer, Beverley, Terry, Papanikolau…) para crear el máximo espacio posible, pero sin más movimientos esto sólo les habría dejado una cantidad bastante modesta, de unos 12.4 millones.

En su lugar ha preferido tratar de renovar a los jugadores que ya tenía con calma, y así poder utilizar la MLE completa a mayores. De hecho, ya tan sólo traer de vuelta a Beverley y Brewer le ha costado esos 12 millones que tenían de espacio.

Les quedan esos 5.5 millones y dos puestos en plantilla para ofrecer, pero tanto Smith como McDaniels son agentes No Bird, por lo que de llegar a un acuerdo por encima de 2.6 millones y 1 millón respectivamente con alguno de ellos, estos tendrían que hacerse a través de la MLE. Y por su caché en la Liga, es muy posible que renovar a J-Smoove tenga que ser a través de este cauce (aunque recordemos que cobra también íntegro el contrato que firmó con Detroit).

Corey Brewer estaba en la situación algo más favorable de agente libre Early Bird, lo que les permitía a los Rockets hacer una oferta de hasta 10.7 millones sin tener que utilizar espacio salarial u otra excepción. Como su contrato ha quedado por debajo de esa cifra, no han tenido problemas para renovarle.

A 9.6 millones de distancia, el impuesto de lujo queda largo, pero los fuegos artificiales tendrán que venir con traspasos.

Beverley/Harden/Ariza/Jones/Howard

Prigioni/Brewer/Dekker/Motiejunas/Capela

Johnson/Papanikolau/Dorsey

Indiana Pacers

13.2 millones, más la Room Exception (2.8 millones)

Que West decidiera no continuar otro año más en la franquicia, y el traspaso de Hibbert por cacahuetes en su último año de contrato han dado a Indiana una buena cantidad de espacio salarial, de la que todavía queda buena parte, incluso tras traerse a Ellis y renovar a Stuckey y Allen. En el caso del primero su renovación implica utilizar espacio salarial, porque es un agente No Bird (aunque lo contrate el mismísimo Larry, también se aplica), pero en el del segundo si se puede utilizar la retención bajo el tope, lo que les da 2.8 millones extra.

De haber orquestado un sign-and-trade con Dallas y Ellis, si por ejemplo en un universo paralelo Hibbert hubiera acabado en los Mavs, desde el punto de vista de Indiana no habría cambiado mucho, de hecho, con Hibbert cobrando más, sería incluso peor para Indiana, que tendría que intentar traspasarlo cuanto antes mejor.

Por tanto ahora tienen 13.2 millones más esa room exception para terminar de rellenar 5 huecos en la plantilla. Los Pacers están tratando de crear un equipo versátil así que esas incorporaciones podrían venir por cualquier lado: no hay posición a salvo.

G.Hill/Ellis/S.Hill/George/Mahinmi

Stuckey/Miles/Rudez/Allen/Turner

Los Angeles Clippers

Mínimo de veteranos

Tras montar el numerito del verano y de mucho tiempo, si de lo estrictamente profesional hablamos, los Clippers lo único que tenían si renovaban a Jordan era la mini excepción de nivel medio, que les garantiza además meterse provisionalmente en el impuesto de lujo.

La han utilizado con Paul Pierce, y ahora con tan sólo 9 jugadores, tienen el mínimo y 88.7 millones comprometidos, 4 por encima del impuesto de lujo. Necesitan reforzar el juego interior del equipo, y tendrán que hacerlo tirando de mínimos.

Si Jordan no hubiera cambiado de idea, estarían en una situación económica muy parecida (en lugar de la mini-MLE podrían tener la completa, de 5.5 millones, porque la bianual la quemaron el año pasado en el ya cortado Jordan Farmar), pero sin pívot titular. Es decir, el presupuesto para sustituir a DeAndre sería de unos 2 millones de dólares. Joel Anthony ha costado más pasta.

El fin no justifica los medios, pero es que para Clippers el fin era literal.

Paul/Redick/Pierce/Griffin/Jordan

Crawford/Wilcox/Stephenson/Johnson

Los Angeles Lakers

2.8 millones

La historia de atraer dos agentes libres por el máximo era una panacea: crear los 39.3 millones de espacio necesarios (para jugadores con 7-9 años de experiencia como Jordan o Aldridge), hubiera supuesto deshacerse de absolutamente todos los jugadores no llamados Kobe, y habría dejado prácticamente nada para completar los otros 12 puestos de la plantilla.

El espacio con los 10 jugadores que tenían bajo contrato era de 25.1 millones, y ese ha sido el presupuesto, utilizado en absorber vía traspaso el contrato de Roy Hibbert, y las firmas de Lou Williams, Brandon Bass, y su elección de segunda ronda, Anthony Brown, que al recibir un contrato por encima del mínimo puede firmar por un tercer año. Esto es importante, porque si el jugador explota, los Lakers tendrían los famosos derechos Bird sobre él al final del contrato, y podrían renovarle por cualquier cantidad incluso si están por encima del tope. A cambio, hay que utilizar algo de espacio salarial (la cantidad habitual para este tipo de novatos es menor a un millón) para poder darles ese tercer año.

A los Lakers les queda la room exception, con la que pueden ofrecer todavía 5.7 millones en dos años a algún jugador, y tienen un puesto libre en la plantilla (Black, Jabari Brown y Clarkson no tienen contratos garantizados, pero el último, al menos, parece inamovible). Que todavía tengan esta excepción disponible es gracias a la generosidad de Roy Hibbert, que ha aceptado cobrar solamente 78.000$ de los 2.3 millones que le correspondían al ser traspasado. Algunos jugadores tienen en sus contratos un trade kicker, que obliga a pagarle al equipo que lo traspasa una cantidad, habitualmente el 15% del contrato restante, que se carga en el espacio salarial del equipo que lo recibe.

Los jugadores pueden renunciar a ella en parte o su totalidad para facilitar un traspaso, lo cual es relativamente habitual, y en este caso, esto les ha permitido meter el contrato de Bass en el grueso del espacio salarial, dejando libre la room exception que hubieran tenido que utilizar con él. También es buen regalo de despedida a los Pacers que son los que se ahorran hacerle el cheque por esa cantidad.

Clarkson/Russell/Bryant/Randle/Hibbert

Williams/Young/Nance/Kelly/Bass

J.Brown/A.Brown/Black/Sacre

Memphis Grizzlies

Mínimo de veteranos

Al estar por encima del tope salarial renovando a Gasol, pero todavía lejos del impuesto de lujo, los Grizzlies tenían la excepción de nivel medio completa, y se la han dado íntegra a Brandan Wright. Como la bianual ya la utilizaron el pasado año en Beno Udrih, los Grizzlies sólo tienen el mínimo de veteranos como recurso para firmar jugadores, aunque ya han completado la plantilla (los contratos de JaMychal Green y Russ Smith son parcialmente garantizados)

Al utilizar la excepción de nivel medio completa, los Memphis Grizzlies tienen ahora un límite duro que no pueden sobrepasar en toda la temporada, y que está situado en 88.7 millones. Su masa salarial ahora mismo es de 80.3 millones, por lo que todavía tienen margen bajo ese límite, pero seguramente tampoco quieran cruzar la línea de los 84.7 donde espera el impuesto de lujo.

Es de esperar por tanto que de producirse la renovación de Calathes, por el que pueden igualar cualquier oferta, esté por debajo de los 5 millones.

Conley/Lee/Allen/Randolph/Gasol

Udrih/Carter/Barnes/Green/Wright

Smith/Adams/Green/Martin/Stokes

PO Desde El Sofá (XXV): Residual

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Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

No Korver, medio Carroll, 7/8 de Millsap y durante el partido, adiós a Horford. Nada pintaba bien para Hawks antes y durante el partido, pero ahí estuvieron, con los jugadores residuales y llevando el partido hacia una PO que nadie quería.

Residual, partido con jugadores que no pintan o no han pintado nada en las rotaciones de cada uno de los equipos, hablamos de Marion, de Jones, de Mike Scott, de Mack, hasta si me apuras de Antic que salió a sacar de banda en la jugada final del partido. Las bajas, dolencias y lesiones están matando esta serie y en general toda la conferencia este. En serio, haced un ejercicio de basket-ficción conmigo: Vamos a pensar en los equipos que han caído en la primera ronda en el oeste, tenemos a Spurs, Pelicans, Mavs  y Blazers, cualquiera de esos 4 equipos probablemente ganaría el este, este ESTE que estamos viendo en estos partidos, además me la juego, cualquiera de esos lo ganaba.

Dicho esto y estando así las normas, uno del este tiene que presentarse a la final, a una final que como todo siga así va a tener menos historia que la del 2003 donde a pesar de quedar 4-2, toda la humanidad sabía que el título iba para Lupita. Así que visto el 3-0 parece que les va a venir bien el tiempo a Cavaliers para sanar a Irving y a James, si es que Lebron tiene algo y no ha sido abducido por el espíritu de Paul Pierce.

Vamos a por otro tema: Dellavedova. El debate que se hizo entre Webber y Miller sobre si era o no un jugador sucio, yo lo tengo claro, no es sucio, es un jugador de esos que dan mucha rabia, de esos que en tu equipo mola, pero que si lo tienes en el equipo contrario te gustaría hacerle de todo, porque sabes que va a hacértelo a ti. La jugada en que expulsan a Horford es digna de la WWE, aquí la tenéis:

Pero no quita para que el amigo Delly en cada jugada que va al suelo intenta hacer el giro siempre contra el jugador, con lo extremadamente peligroso que resulta eso. Al final del partido lo volvió a hacer, pasó inadvertido, pero me niego a pensar que no lo hace a sabiendas que eso es algo peligroso…me niego.

La marcha de Horford del partido fue el final para ATL, pero aún así, no se si por lo bien que lo hizo Hawks o porque Cavs  tampoco hay mucho que rascar fuera de James, el partido perfectamente podría haber sigo ganado por los de Georgia, pero además sin mucha dificultad, con lo cual da para pensar mucho este G3 de las finales del este, y no precisamente cosas buenas.

Que llegue ya el 4 de junio (o la fecha nueva de inicio de las finales) y al menos veremos un nuevo enfrentamiento…

Sofi del Día

Shelvin Mack, el tio no se cortó al jugarse 2 triples decisivos al final y se lo doy a él, por darselo a alguien porque hoy realmente no me apetecía Sofi para nadie…

PO Desde El Sofá (XXIII): En peligro de extinción

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

Sin Kyrie Irving, ni por supuesto Kevin Love, LeBron James destrozó a Atlanta (30-9-11 en 26 tiros, +20 en 39 minutos), recordando al universo baloncestístico que pese a llevar dos años sin premios al jugador más valioso, nunca ha dejado de ser el mejor.

Y con Carroll jugando limitado tras lesionarse en el primer partido, y Korver y Horford saliendo del partido por golpes en las rodillas cuando ya pintaba el partido decidido en el último cuarto, las opciones de unos Hawks, que no pueden parar a LeBron, de llegar a las Finales pintan reducidas al mínimo.

James empezó anotando, poniendo a prueba a Carroll en ataque y defensa, y dejando el primer cuarto con 13 puntos. A partir de ahí se dedicó a aprovechar toda la atención que los Hawks le prestaban para repartir caramelos, primero a Mozgov en la media distancia cuando los que ayudaban eran los hombres altos de Atlanta, y luego fuera de la línea de tres puntos, donde Shumpert y Jones especialmente, pudieron aprovecharlos, abriendo el partido en canal de nuevo en el tercer cuarto y dejando sin historia la segunda parte.

Los Hawks han hecho durante todo el año del dos contra uno su mejor argumento defensivo, pero contra LeBron es imposible, porque encuentra siempre al jugador sin asignación, sea quien sea, dentro o fuera. No vale con ir mandando a un segundo jugador diferente cada vez, Atlanta se tiene que obligar a rotar sobre el jugador que quede libre y asumir que la defensa pueda desordenarse. No tienen otra opción, porque así están siendo derrotados, y cuando se animan a enfrentarse a James sin ayudas, con un desvalido Carroll o el pequeño Bazemore, están igualmente condenados.

Por otro lado, los Hawks siguen sin ser en ataque el mismo equipo de la temporada regular, y por muy buena que la defensa de los Cavs esté siendo, los primeros culpables son ellos mismos. El equipo, ciertamente preocupado por la sangría en el rebote (decisivo Thompson en estos dos primeros partidos), no llega rápido a posiciones de ataque, y elige no circular el balón, quedándose sin argumentos cuando todavía no ha empezado ni siquiera la jugada.

Hay movimiento de hombres, muchos bloqueos indirectos, pero rara vez Atlanta da dos o tres pases hirientes en una misma posesión. El mejor ejemplo son los intentos de meter a Korver en el juego en los primeros compases del partido, que resultaron planos y huecos, incapaces de sacar fuera de posición la defensa de Cleveland. Alguna vez el pánico a Korver fuerza algún cambio que deja un emparejamiento favorable a Horford en el poste bajo, y en el primer cuarto lograron sacar faltas a Shumpert y Dellavedova persiguiéndole, pero fuera de la anécdota, los Cavs estuvieron cómodos defendiendo uno contra uno y ayudando principalmente sólo en la pintura.

Es cierto que con las forzadas bajas de Irving y Love, y con JR Smith desde el banquillo, el de los Cavaliers es un magnífico quinteto defensivo, con tamaño, movilidad y lo más importante, sin eslabones débiles. Teniendo en cuenta los retornos decrecientes en ataque cuando todos están sanos y el tremendo daño que un imperial LeBron puede infligir prácticamente solo en la dirección, estos Cavaliers con bajas son más equilibrados y prácticamente igual de eficientes. Al menos contra Atlanta.

Cuando desde megafonía se anunciaba que «sólo quedaban 16 minutos de baloncesto en Atlanta» para tratar de motivar al público a un último esfuerzo, me temo que el propio speaker no calculó del todo lo literal que estaba sonando esa frase.

El sofi del día: Los Hawks salieron anoche con la molona (¡y mal hecha!) réplica de la camiseta retro de la época de ‘Nique, y consiguieron con ella el mismo éxito que tradicionalmente cosechó Wilkins en Playoffs (aquí hemos sido innecesariamente malos). Muy raro ver estos uniformes en Playoffs, pero por supuesto, nos encanta.

 

PO Desde El Sofá (XXII): Fue bonito…

DeMarre Carroll

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

Vamos directamente al momento clave de todo esto:

Independientemente de que el partido ya estaba algo decantado para Cavaliers, este momento a falta de 5 minutos es clave para la serie. A esta ahora aún no sabemos qué tiene DeMarre Carroll, si es algo leve o si es algo más fuerte, pero siendo una cosa u otra, con esto se acaban casi todas las posibilidades de Hawks de pasar a The Finals. A no ser que Budenholzer se saque algo de debajo de la manga que nadie ve…

Vamos al partido, el cual casi podríamos llamarlo The JR Game, ya que el ex-Knicks se cascó una serie de triples brutales y fue realmente el desencadenante de la ventaja tremenda que cogió Cavs para digamos sentenciar el partido, aunque también fue el que durante la primera parte, cuando LeBron aún no se había puesto el disfraz de jugador interior, mantuvo a Cleveland en el partido. En esa primera parte, vimos a unos Hawks que se parecían mucho a los de temporada regular, con Jeff Teague muy enchufado y la defensa haciendo que el ataque de Cavs fuera más que desordenado.

Thompson cogía todo rebote habido y por haber en ataque, decisiones extrañas de los árbitros y de nuevo JR Smith desquiciaron a Hawks en el 3Q para coger ya una ventaja, que junto a la falta de acierto de Atlanta y el momento de psicosis con la lesión de Carroll, hizo que el equipo de Blatt cogiera una ventaja que, aunque gracias a Bazemore disminuyó, ya fue definitiva para que Cleveland gane el factor cancha en estas finales de conferencia.

Una pena lo de Carroll, una gran pena si se confirma, porque como se vio en el partido, James está más que cómodo con la defensa de Millsap, sobre todo cuando lo saca fuera del todo y a partir de ahí lo ataca, simplemente no puede a no ser que haya muchas ayudas y mucha concentración del resto del equipo.

Fue bonito mientras duró…

Sofi del Día

Mike Muscala tiene un tatuaje de Mario Bros!!!!!!!

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PO Desde El Sofá (XX): 1 vs 2

Terrance Jones

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

Este fin de semana se han definido las finales de conferencia en la NBA. Al inicio de los PO hablábamos todos de las series más abiertas y más impredecibles en muchos años, pues bien, entramos en la segunda quincena del mes de mayo, es decir, entramos en las finales de conferencia y jugarán el 1 contra el 2, en las dos conferencias.

Decía Jeff Van Gundy en la retransmisión de anoche del G7 del Rockets v Clippers que la liga regular importa y de qué manera. La prueba de ello era Houston. El equipo de McHale ha acabado 2o en la conferencia oeste por record y por ganar su división, de ahí que el séptimo partido se jugara en su pabellón y de esa forma jugaba la primera ronda contra el 7o.

Evidentemente no ha sido tan fácil, pero el ambiente de anoche en Toyota Center es de los que ganan partidos. La verdad es que sinceramente pienso y creo que lo habréis leído ya alguna que otra vez, Clippers perdió la serie en su apocalipsis catatónico del G6, ahí empezó a perder el partido y luego, pues simplemente sólo fue Paul, algo de Griffin en Houston y alguna pincelada de Crawford, el cual claramente oye nuestro podcast y quería callarnos después de lo que dijimos de él. El resto ni estuvieron, ni parecía que se les esperara.

Houston de todos modos estuvo a punto de hacer un Clippers cuando la diferencia de casi 20 puntos se quedó en sólo 3 y todas las alarmas saltaron. Pero no, Houston no quería que se le fuera y nada pudo con unos Rockets que vuelven a las finales de conferencia 18 años después superando un 3-1 en contra, algo que no pasaba desde 2006 cuando unos Lakers con Bynum aún con granos estuvieron a nada de tumbar a los Suns de Nash y D’Antoni…un servidor aún recuerda el triple de Tim Thomas…

No quiero acabar este resumen raro de lo que ha pasado el fin de semana, que ni ha sido resumen ni nada sin mencionar lo que pasó en el G6 en DC. Tremendo. Lo de Pierce es sencillamente brutal.

Creo que no somos conscientes de lo que ha hecho el ex Celtic en esta serie, echándose el equipo a sus espaldas en los momentos críticos y metiendo tiros imposibles para o bien ganar partidos o bien llevarlos a casi la prorroga. Lo del otro día fue cruel. Triple para meter el partido en la prorroga, todo el pabellón celebrándolo y por sólo un par de décimas o una sola, Hawks se mete en las finales del este, de nuevo el 1 contra el 2.

Probablemente el último tiro en la carrera de The Truth haya sido uno que fue tremendo, pero que no valió…. a veces la NBA tiene este tipo de cosas que hace que nos guste tanto.

Sofi del Día

Josh Smith. Con él de titular Rockets ha remontado la eliminatoria y ahora mismo está en finales de conferencia además con papel protagonista. Hace unos meses era cortado por Pistons… algo se merece leñe.