Que en una misma noche se den cuatro finales con canasta en el último instante no es muy normal… anoche fue una de esas noches:
Las nuevas Nike Air Zoom Kobe VI
Nike ha presentado la nueva versión de una de las zapatillas más utilizadas en la NBA, las Nike Air Zoom Kobe VI.
En esta nueva versión destaca el hecho de tener una especie de simulación de piel de serpiente, haciendo honor al sobrnombre de Kobe Bryant, La Mamba Negra, así como su peso, realmente mínimo.
Las zapatillas se pondrán a la venta el próximo 26 de diciembre y Nike las pondrá también en su servicio iD. Además parece ser que Kobe lucirá una versión navideña en el partido del próximo 25 contra los Heat, la llamada versión Grinch.
El mayor regalo de navidad
Comentaba @treykerby en su Twitter que quería a los Hornets como regalo de navidad. Y alguien se los llevará a su casa este fin de año. George Shinn uno de los propietarios que peor ha hecho sus deberes en la Liga, le ha vendido el equipo a David Stern que lo revenderá al mejor postor en cuanto pueda. De momento no se conocen cifras de la operación, pero la franquicia está valorada en más de 300 millones de dólares. La última venta realizada en la NBA, la de los Golden State Warriors, llegó a 450 millones.
A pesar de que el propietario cambie, la estructura de los Hornets seguirá teniendo total libertad para tomar las decisiones que crean convenientes. A pesar de que con todo lo que se ha hablado esta venta parezca una mala señal para retener a Chris Paul, yo me atrevería a decir, que al contrario, la permanencia del pequeño gran base parece asegurada, porque un jugador de su talento es todo un incentivo para los posibles compradores, y la NBA lo que quiere es vender bien, y cuanto antes.
Aunque el movimiento resulte curioso y pueda levantar suspicacias, no hay que irse muy lejos ni en tiempo ni en lugar para encontrar parecidos. Este mismo verano la MLB de beisbol prestó dinero para sacar de la bancarrota a los Texas Rangers y tomó el control durante el periodo de venta de la franquicia. Y la NHL compró en 2009 a los Phoenix Coyotes para evitar que Jim Balsillie, CEO de RIM, empresa manufacturadora de BlackBerry, se llevara el equipo a Canadá, y de hecho, siguen poseyendo el equipo, a la espera de venderlo por fin este mes a un grupo de inversores. Por tanto, aunque con la mentalidad europea pueda parecer impensable, en Estados Unidos no tienen ningún problema para que la Liga tenga la propiedad de una franquicia, ya que la gestión sigue corriendo a cargo de los mismos trabajadores, y la NBA lo único que hará es proteger una inversión que estaba al borde del colapso.
En cuanto a la venta, y sus posibles destinos, Stern ha declarado que son partidarios de mantener la franquicia en New Orleans, y de hecho, el abogado que han contratado para supervisar el proceso, Jac Sperling es de allí, pero mucho me temo que si llegara una oferta mucho mejor, y no se lograran mejorar las condiciones del alquiler del New Orleans Arena, uno de los puntos en los que la Liga va a presionar, y mucho, habría que empezar a ir buscando destino.
El que más suena es, Kansas City. Su pabellón, el moderno Sprint Center que puede acoger a 18.500 personas, sería ofrecido con condiciones muy ventajosas al equipo que quisiera llevar a los Hornets a Missouri. Pero no entiendo porque aparece como la favorita, si todavía no hay ningún inversor que haya manifestado la intención de mover el equipo a KC. Mientras, Seattle, la ciudad con más tradición baloncestística, y con potenciales inversores como Steve Ballmer de Microsoft, sigue teniendo uno de los problemas que obligaron a la marcha de los Sonics, el Key Arena ha quedado viejo, y no se van a destinar fondos locales ni estatales para su remodelación. El hecho de que la capacidad, por encima de los 17.000 asientos sea parecida al Sprint Center, revela el gran negocio de la NBA a día de hoy: el pabellón de Kansas City cuenta con un gran número de palcos VIP y asientos de lujo que hacen que a misma audiencia, los ingresos sean mucho mayores que los del vetusto Key Arena
Las Vegas, ciudad que siempre sale a colación por no tener problemas de inversores ni de clientes potenciales, ha sido y será un lugar tabú para las Grandes Ligas por el miedo que se tiene a que Nevada sea el único estado de la Nación que permite legalmente las apuestas, y porque aunque el construir un pabellón estado del arte parece una tarea inmediata, la realidad es que todavía no hay ninguno en pie. Llevar otro equipo a California, bien sea a Anaheim, San José o San Diego también es otra opción que se mantiene abierta, aunque Stern parece preferir expandirse más a tener un quinto equipo en el mismo estado. Además, viendo los problemas que están teniendo en Sacramento para adecentar el ARCO Arena, el estado de California no está dispuesto ahora mismo a soltar dólares para negociar la remodelación y explotación de las canchas. El último nombre que ha aparecido es el de Chicago, que como tercer mercado más grande del país detrás de NY y LA tiene tamaño suficiente para acoger a un nuevo equipo en el United Center, pero como ocurre en otros casos, nadie se ha atrevido a hacer una oferta desde Illinois.
Por lo tanto, aún queda mucho en este proceso, que seguiremos desde aquí con mucha atención. Viendo la disponibilidad del Comisionado, y los problemas que plantean todas las posibles localizaciones, un servidor cree que los Hornets se quedarán en Louisiana una buena temporada, pero no sería la primera vez que nos llevamos una sorpresa.
Mirando al 96
26 de junio, 1996, East Rutherford, New Jersey, lugar de celebración del que iba a ser el 50 Draft de la NBA con Philadelphia 76rs con el número 1 después de una desastrosa temporada con tan sólo 18 victorias y con esperanzas de cambiar todo con su elección.
El no.2 lo tenían los Raptors, un equipo que venía de ser uno de los pocos equipos que en el 95 ganó a los Bulls del 72-10 y con el Rookie del año, Damon Stoudamire, pero que después de su primera temporada como franquicia en la NBA sólo pudieron ganar 21 partidos.
El tercer pick iba también para Canada, de la mano de los Vancouver Grizzlies, equipo recien estrenado y pagando la novatada siendo el peor de la liga ganando sólo 15 partidos.
Pero vamos a lo que nos interesa, el Draft en sí, los Sixers eligieron con el no.1 a Allen Iverson, un jugador que realmente consiguió lo que la franquicia de Phila buscaba, un cambio. El cambio fue tremendo y Iverson como todos sabemos se convirtió en todo un icono, por no decir los títulos de Rookie del año y MVP, llevando a los Sixers a las finales de la NBA. El impacto de Iverson en la Ciudad de la Campana fue brutal, tanto en el ámbito deportivo como en el social.
Los Raptors eligieron a Marcus Camby, un joven pivot que prometía mucho pero que poco duró en Toronto, aunque luego se vio su valía en los Knicks y Nuggets, donde ganó el premio a Jugador Defensivo del Año. Pero sin duda no fue un buen pick para los Raptors.
La otra franquicia canadiense, los Grizzlies, decidieron ir a por otro pivot, Shareef-Abdur Rahim, que fue la estrella de los Vancouver Grizzlies durante los primeros años hasta que otro draft mandó sus derechos a Atlanta a cambio de los derechos de un español apellidado Gasol… Abdur Rahim fue otro de esos jugadores que una franquicia sabe explotar en su justa medida, aunque fue en los Hawks donde se consagró llegando incluso a entrar en un All-Star.
El número 4 fue a parar a los Bucks que eligieron a Stephon Marbury, aunque poco después moneda de intercambio con los Timberwolves que habían elegido en el 5 a Ray Allen, con esto Marbury acabó en Wolvs y Allen empezó su leyenda en los Bucks.
El no.6 fue para Celtics (vía Dallas), unos Celtics que estaban en plena fase ni fu ni fa, pero que eligieron a Antoine Walker. Este movimiento junto con la elección dos años más tarde de Paul Pierce, hicieron que los Celtics empezaran a remontar el vuelo con esta pareja.
Del 7 al 12 fueron para jugadores que no han tenido mucho impacto en la liga como el fallecido Lorenzen Wright, Kerry Kittles, Samaki Walker, Erick Dampier, Todd Fuller o el mítico Vitaly Potapenko.

La elección número 13 la tenían los Charlotte Hornets y para ello seleccionaron a un 2 de Lower Marion High School, es decir, a un chaval de instituto de 17 años llamado Kobe Bryant. Este chaval estuvo poco tiempo en los Hornets, sólo para la foto, ya que la noche anterior se había ‘pactado’ un trade que mandaba a Vlade Divac a los Hornets a cambio de esa elección de Bryant. Kobe despertaba al día siguiente siendo jugador de Los Angeles Lakers…
La siguiente elección en el draft fue para Kings, quienes optaron por Pedja Stojakovic, el cual hizo la de Ricky y aún paso 2 años más jugando en Grecia, mientras que el 15 fue para Suns que se hicieron con los servicios de un canadiense algo extraño llamado Steve Nash, en una decisión que fue muy criticada en Phoenix por el desconocimiento del tal Nash…
El 16 fue para Tony ‘Lambada’ Delk, mientras que en el 17, los Blazers elegían a un pivot que ha hecho buena carrera en la NBA y que aún sigue en ello, aunque con más promesas que otra cosa, Jermaine ‘El Otro’ O’Neal.
El resto de la primera ronda podemos destacar a gente como Zydrunas Ilgauskas que fue elegido por los Cavs en el 20 o al Reflexivo Derek Fisher, drafteado por Lakers en el 24.
La segunda ronda de este draft del 96 no dio para mucho más con jugadores como Jeff McInnis, Othella Harrington, Malik Rose o Drew Barry, pero si destacar a uno que no fue drafteado y que en ese curso hizo su debut en la NBA: Ben Wallace.
El del 96 fue un gran draft, probablemente uno de los 3 mejores (junto al del 84 y tal vez el de 2003), un draft que ha dejado 3 MVPs, 7 All-Stars, 7 jugadores dentro del quinteto ideal de la NBA, 2 ganadores del Jugador Defensivo del Año y tal vez uno de los 5 mejores jugadores de la historia…
Podríamos hacernos muchas preguntas por aquí… Y si Sixers hubieran elegido a Kobe (natural de Phila…)? Y si Hornets no hubiera hecho ese trade? Y si los Raptors o Grizzlies hubieran elegido a su compatriota Nash? Y si el cambio Bucks/Wolvs no se hubiera hecho?…
Quinteto de la semana (5.12.10)
Mikhail Prokhorov – Por traducir la web de los Nets al ruso.
Tim Duncan – Sigue encontrando a Lupita allá por donde va.
Ron Artest – Por la imitación de Scola.
Blake Griffin – No hemos llegado a Navidad y ya tiene su Top 10 de mates.
El de la pancarta que puso «Deberíamos haber drafteado a Darko«.
Mediocridad mal entendida
La carrera del pivot de los Bucks de Milwaukee Andrew Bogut casi siempre ha estado del lado de la mediocridad (sin el sentido peyorativo del término por supuesto) más absoluta. Y nunca ha parecido importarle.
En sus gustos se adivina una tendencia a conformarse con poco: ser feliz con lo que tiene. La milanesa con patatas de su madre sigue siendo su plato favorito. Es probablemente el único jugador de la NBA que pone entre sus ciudades favoritas a Salt Lake City, incluso aunque sea por el hecho que le recuerde los dulces años universitarios. Su siguiente elección es Phoenix, un conglomerado en el que tres de las ciudades de su área metropolitana están en la lista de las 10 ciudades más aburridas de Estados Unidos que configura la revista Forbes. Y Wisconsin, el estado que defiende ahora mismo jugando al baloncesto, le encemphanta por la actitud despreocupada de su gente, algo con lo que el resto de América dudaría en darle la razón.
Rick Majerus, el entrenador más exitoso de la historia de la Universidad de Utah fue el único que lo reclutó en su Australia natal. Rick ya tuvo a un australiano bajo su tutela a mediados de los 90, otro pivot llamado Ben Melmeth cuyos méritos se podrían resumir en quitarle a AB el honor de ser el primer Ute australiano y perder la titularidad en el equipo a manos de Michael Doleac.
La Universidad de Utah se encuentra encuadrada en la Mountain West Conference, una mid-major modesta que no le enfrenta a rivales de relumbrón, ni da la luz y taquígrafos de Duke, North Carolina o UCLA. Lo tenía todo para pasar desapercibido. Pero quizá, por primera vez, no lo hizo. En su segundo año barrió todos los premios. Desde los reconocidos Wooden y Naismith a los que otorgaban los medios como Sports Illustrated o ESPN, la decisión fue unánime: Bogut es el mejor jugador universitario del año. No Chris Paul ni Deron Williams. O Danny Granger con el que coincidió en la MWC y contra el que se tuvo que enfrentar dos veces al año durante su periodo colegial. Él.
Y cómo dices que no en el Draft al mejor jugador, si además mide 7 pies. No puedes. Y aquí es cuando después de un último año brillante que le lleva a la cima, la naturaleza parece corregir su curso, y devuelve a Bogues dónde parece pertenecer, porque es dónde más a gusto se encuentra, la zona gris en la que puede pasar desapercibido.
Milwaukee.
Su carrera no comenzó tan mal. De la mano de Terry Stotts, ayudante de Carlisle en Dallas ahora mismo, conoció el Play-Off en su primer año pese a quedar últimos en una División Central atroz que reunía a unos Pistons que llevaban dos años apareciendo en las Finales, al tercer año del proyecto LeBron en Cleveland, y a unos Pacers y Bulls, que a pesar de estar en reconstrucción por distintos motivos fueron capaces de ganar 41 partidos cada uno.
No valió de nada ese último puesto de la división los tres años siguientes. 28 y 26 victorias tras el cambio de Stotts por un Larry Krystkowiak que no le ayudó en nada a progresar, y 34 victorias en un primer año de Skiles que invitaban a pensar que el equipo iba en una buena dirección, pero no fueron suficientes. Su mejor socio en el primer año, Michael Redd se perdía 29 partidos por lesión en la 2006-2007 y él también pasó tiempo en el banquillo, ya que se perdió 14 partidos en su segundo año, después de jugar en todos y cada uno en su año rookie.
Gesta que por cierto, no ha logrado volver a conseguir. Y más que la falta de notoriedad o el éxito, seguro que lo que más decepciona a Andrew es la mala suerte que ha tenido para poder estar en la pista. Después de ese primer año exitoso, sólo ha visto la cancha en un 75% de los partidos, y se perdió los más dolorosos: los 7 que suponían el regreso de los Ciervos a Play-Off contra Atlanta, y que de haber contado con AB se podrían incluso haber alargado más. Este año ya se ha perdido seis partidos por molestias en el codo y la espalda, después de empezar la pretemporada tarde por terminar la recuperación de la escalofriante rotura de la mano derecha que sufrió en abril de este año contra Phoenix.
Y es una desgracia que las lesiones y el anonimato de facto nos impidan de disfrutar de uno de los jugadores a mi gusto más interesantes de la Liga. Elegido en el 3er Equipo NBA el pasado verano, el trabajo de Scott Skiles ha dado sus frutos al segundo año, en el que convirtió a Bogut en uno de esos pocos jugadores en los que te puedes fijar en todas y cada una de las jugadas del partido. Su defensa es una de las mejores de la Liga (usando Deffensive Rating, la tercera mejor de hecho) y su manera de atacar parece sacada de un libro de texto. Para mí, tras Tim Duncan y Pau Gasol es el tercer mejor baloncestista que nos podemos encontrar paseando por un poste bajo ahora mismo.
Y los números no engañan. Este año, en los 6 partidos sin él, Milwaukee sólo ha ganado uno. Con Bogut jugando, de 13 han ganado 6. En la pasada campaña con Bogut en la cancha los Bucks ganaban el 58% de los partidos, y sin él sólo el 45%. En la 2008/2009, la diferencia era del 53 al 33%. Si no hubiera jugado tan solo 36 partidos, es probable que Skiles hubiera podido llevar al equipo a la post-temporada en su primer año.
Estoy disfrutando como un enano de la exhibición que está dando contra unos Magic, a los que, todo sea dicho les falta Dwight Howard, que es mejor jugador que él aunque sea peor baloncestista, pero que en Gortat tienen una piedra de toque más válida que otros muchos equipos de la Liga. 31 puntos en 27 posesiones (con un paupérrimo 5/16, 31% en tiros libres estropeando su eficiencia), 18 rebotes, 2 tapones. Y lo que no puedes poner en números.
Porque es una tremenda mentira que Andrew Bogut es un jugador mediocre. Aunque todo en la superficie apunte a ello.
Y LeBron fue a Cleveland
LeBron James volvió anoche a Cleveland, en uno de los partidos más esperados de toda la NBA, desde que el 6 de los Heat anunciara su marcha a Miami con los Superamigos.
Había una expectación máxima ante la llegada del que era niño mimado de la NBA y que ahora mismo es una de las personas más odiadas dentro de la liga, ya que incluso los Heat habían mantenido en secreto todo lo que iban hacer en su viaje a Cleveland, según ellos por la integridad de los jugadores.
LeBron llegó, con los Beats pro enchufados para aislarse de todo, entre un pasillo de policia, periodistas y curiosos, en la cara ya se le veía lo que más le gusta: todo el mundo pendiente de él.
Nada más salir a calentar los ‘buuuu‘ del público no tardaron en sonar, esto se vino incrementado en la presentación de los Heat, en la que el speaker de los Cavs apenas susurró su nombre, con mucho desprecio.
Mucho se especuló si iba a hacer su gesto con la tiza al aire y soplando, pero lo hizo y la gente reaccionó de la siguiente forma:
Ahí en la foto podemos ver de todo, desde gente que se da la espalda, hasta gente que levanta su dedo corazón mostrando su amor por Culebron, gente con cara de indiferencia, Craig Sager mirando a ver que pasaba y mucha cámara de foto para captar el momento.
Durante el partido cada vez que LeBron tocaba el balón, más buuus pero nada fuera de lo normal de hecho, la primera canasta de los Heat… fue de LeBron… Se vio en muchos momentos a James riendo, incluso hablar con el banquillo de los Cavs, un banquillo que se mostraba siempre serio y pasando bastante de él, todo sea dicho…
Sobre el partido, nada, aburrido sin historia y como todos esperábamos el mejor partido de James en lo que va de liga con 38 puntos, 8 asistencias y 5 rebotes, siendo el catalizador total de la victoria de los Heat.
Como último apunte a destacar el número infinito de pancartas que se pudieron ver en el partido, nuestros amigos de The Basketball Jones están haciendo una recopilación de ellas, pero sin duda la mejor es una que aún no se ha visto en foto:
‘Deberíamos haber drafteado a Darko’.
Fauna de la NBA
En su día vimos a unos descendientes de los Pitufos, pero anoche en Houston tuvimos de todo, sólo hay que mirar bien la imagen y analizarlo…




