Cambio de cromos

Los Orlando Magic acaban de remozar medio equipo con los dos traspasos por separado de este sábado. Están dentro Gilbert Arenas, Jason Richardson, Hedo Turkoglu y Earl Clark y se van Rashard Lewis, con destino a la capital, Washington, y Vince Carter, Marcin Gortat y Mickael Pietrus a Phoenix.

Orlando, que ha perdido 6 de los últimos 7 partidos, se arriesga, quizá demasiado, para darle la vuelta a la temporada. Vuelven a reunir a Arenas y a J-Rich, que pasaron juntos dos años en los Warriors, además, con Otis Smith, el GM de Orlando, y se traen a Turkoglu de vuelta al último y único lugar dónde fue feliz después de los fracasos de Toronto y Phoenix. A cambio de tres posibles titulares, Orlando ha tenido que dar al segundo y cuarto jugadores con más minutos de su rotación y pueden acusar en Play-Off el traspaso de Gortat.

Los Magic, que con Dwight Howard y el polaco tenían probablemente el mejor dúo de pivots de la Liga, han deshecho el tándem. Cierto es que Gortat no estaba jugando mucho, sólo 15.8 minutos por partido, pero un dúo así podría venir muy ante el punto débil de Miami, el punto viejo de Boston y el punto fuerte de Los Angeles. Ahora, cuando los los Lakers te tiren a Gasol, Bynum y Odom en sucesión ocupando los 48 minutos del puesto de pivot en una hipotética final, Orlando tendrá que ir con Malik Allen o un Brandon Bass fuera de posición cuando Dwight tome un respiro en el banquillo.

Sí es verdad que, para mi gusto, cambiando a Richardson por Carter han ganado en fiabilidad para esta temporada, que el espacio que daba el tiro exterior de un hombre alto como Rashard lo pueden suplir con los minutos que Turkoglu y un Ryan Anderson que ha perdido peso específico en el equipo este año pasen jugando de 4, y que la defensa de Pietrus ya no era para tanto.

La incógnita del traspaso es, Gilbert Arenas. Y mira que le pega lo de incógnita. Si recupera la forma Hibachi y se despega de la melancolía que le rodea, Arenas es uno de los jugadores más excitantes de la Liga, y el traspaso será un auténtico robo por parte de la franquicia de Orlando. Cuando Arenas se sentía bien en un partido era absolutamente imparable. Uno de esos pocos jugadores que pueden ganar el sólo un partido. Y eso en una serie de Play-off, no tiene precio. Pero Gilbert está haciendo la peor temporada de toda su carrera, y si el equipo tiene que seguir pagando 23 millones a un jugador en declive en la temporada 2013/2014, este traspaso habrá sido ruinoso.

Para Washington, las motivaciones de este traspaso están fuera de parqué. A Lewis le quedan dos años de contrato, y Arenas dos, más la opción a otros dos por más de 20 millones al año, que salvo enajenación mental permanente, Gilbert va a ejercer. Esos dos años de sueldo se unen además al hecho de que la excentricidad de Arenas ha acabado cansando en la capi. Los Wizards tienen miedo de que su nueva perla, John Wall cogiera las cosas malas de Gilberto antes que las buenas, y este traspaso era cantado desde que las bolas de ping pong le dieron el número 1 en la Lotería del Draft a la franquicia de Washington. La única duda era el cuándo y el quién, qué equipo estaba dispuesto a hacerse con el contrato de Arenas dando uno menos malo de vuelta.

En el caso de Phoenix, al contrario, parece que los motivos deportivos están por delante del dinero. El objetivo ha sido cambiar a Turkoglu, que está viendo sus minutos y su protagonismo reducido partido a partido, por Gortat, que acompañará al único jugador interior que tienen en plantilla los Suns, Robin Lopez. Mucho se ha hablado de que con este traspaso los Suns tiran la temporada, de que Steve Nash tiene que empezar a buscar destino, etc… Pero yo creo que la franquicia de Arizona en realidad está ganando.

Si el movimiento de intercambiar dos escoltas treintañeros que saben tirar de 3 y matar estando en su último año parece lateral, y además, como Gentry parece insinuar con sus declaraciones, la propuesta de incluir a Carter por Richardson en el traspaso, salió de Arizona, y los papeles marginales de Pietrus y Clark meramente se intercambian, salvo sorpresa, deshacerse de Turkoglu y su contrato a cambio de una pieza tan necesitada como la figura de jugador de poste bajo, me parece una pequeña victoria para los Suns.

Ahora veamos el traspaso en clave económica. De acuerdo a ShamSports.com estos son los salarios de los jugadores envueltos en el traspaso para las próximas temporadas:

Jugador 2010/2011 2011/2012 2012/2013 2013/2014
Rashard Lewis 19,573,711$ 21,136,631$
Jugador 2010/2011 2011/2012 2012/2013 2013/2014
Mickael Pietrus 5,300,000$ 5,300,000$
Vince Carter 17,522,375$
Marcin Gortat 6,322,320$ 6,790,640$ 7,258,960$ 7,727,280$
Jugador 2010/2011 2011/2012 2012/2013 2013/2014
Gilbert Arenas 17,730,694$ 19,269,307$ 20,807,921$ 22,346,535$
Jason Richardson 14,444,443$
Hedo Turkoglu 10,215,850$ 11,015,850$ 11,815,850$
Earl Clark 1,898,760$ 2,031,240$ 3,008,266$

Estas cifras asumen que Phoenix cortará el último año sin garantizar de Vince Carter ($18,300,000), Washington hará lo propio con Rashard Lewis ($22,699,551) y Orlando con Turkoglu ($12,000,000); Mickael Pietrus y Gortat ejercen las opciones que tienen sobre la última temporadas de sus contratos, Arenas ejerce la opción sobre las dos últimas temporadas del suyo, y Phoenix ejerce las opciones de tercer y cuarto año del contrato rookie de Earl Clark.

Veamos ahora resumido el balance de los equipo las próximas cuatro temporadas a partir de este traspaso. Una cifra positiva indica ahorro de dinero, y la negativa, gasto.

Equipo 2010/2011 2011/2012 2012/2013 2013/2014
Orlando 4,438,659$ 910,874$ −28,373,077$ −14,619,255$
Washington −1,843,017$ −1,867,324$ 20,807,921$ 22,346,535$
Phoenix −2,585,642$ 956,450$ 7,565,156$ −7,727,280$

Como podemos ver, Orlando consigue ahorrar dinero a corto plazo con el traspaso (y teniendo en cuenta de que el equipo está por encima de la luxury tax, los casi 4.5 millones que se ahorrarán esta temporada se convierten en 9) pero al dar contratos que acaban pronto y hacerse cargo de los cuatro años de Arenas han incrementado en la friolera de 28 millones de dólares la masa salarial para la temporada 2012/2013.

Desde el punto de vista de Washington, la teórica pérdida de talento al cambiar a Gilbert por Rashard, trae a cambio de todo lo que ya hemos hablado, alivio financiero a partir del verano de 2012. Pese a que los contratos de ambos sean comparables, el de Lewis es dos años más corto, por lo tanto se ahorrarán más de 20 millones dentro de dos años. Teniendo en cuenta que ese verano también acaba el contrato de Kirk Hinrich, hay que estar muy atentos a los Wizards en ese periodo de agencia libre.

Phoenix también ahorra ese verano unos 7 millones, la diferencia entre el contrato de Gortat y los de Turkoglu y Clark, aunque tendrá que hacerse cargo de los 7 millones que cobra Gortat el año siguiente, lo comido por lo servido. Mirando a las cifras ya vemos que la motivación de Phoenix no está motivada por el dinero, como ya habíamos apuntado.

Así que el jurado está ahí fuera. Y el tiempo dictará, quien ha ganado cambiando cromos.

¿Quién da más?

La NBA está subastando las camisetas que llevaron los quintetos titulares durante el primer partido de la temporada. Un total de 150 jerseys llevados por los jugadores por los que coleccionistas de todo el mundo se andan peleando… en algunos casos.

Ya se han vendido las de 16 franquicias (Heat, Lakers, Magic, Wizards, Thunder, Suns, Warriors, Celtics, Bulls, Hornets, Jazz, Wolves, Rockets, Mavericks, Hawks, Grizzlies, Blazers y Raptors) y hasta las 3:10 AM del viernes 17 en España se están subastando las de otras 6: los Pistons, Clippers, Bucks, Knicks, 76ers y Kings. Aún quedarían por salir a la venta otras seis, las de Nuggets, Nets, Pacers, Cavaliers, Bobcats y Spurs, por lo que deberías estar atento a la página de subastas de la NBA, auctions.nba.com si te interesa conseguir alguna de ellas o ver por cuánto se han vendido.

Las cinco mejor vendidas han sido la de LeBron James por 14.600$, Kobe Bryant por 10.020$, Dwight Howard por 8.020$, John Wall por 7.520$ y Kevin Durant por 6.600$, aunque el Top 5 va a cambiar esta semana ya que se están ofreciendo 12.000$ por la de Blake Griffin.

Pau Gasol fue el único español titular en la primera jornada, y su camiseta, la 19ª más cara por el momento ha costado 1.810$ a su comprador, después de 28 pujas.

En el otro extremo están la más baratas, que han sido las de Marvin Williams y Reggie Evans, que solo han tenido dos pujas y han costado 270$ cada una. Teniendo en cuenta que en la NBA Store una camiseta Revolution 30 Authentic de talla 3XL como estas dos cuesta 279.99$, parece que el hecho de que Marvin y Reggie las llevaran les ha hecho incluso perder valor.

Aunque cuidado, que de las que quedan apenas 3 días para subastarse, hay muchas por las que se ha ofrecido lo mismo hasta ahora (las de Brand y Rip Hamilton están a 270$) o incluso menos, solo una puja inicial de 250 dólares (Hawes, Kapono, Ben Wallace, Stuckey, Prince, Delfino, Kaman, Garcia, Udrih, Greene, Landry) o ni siquiera la inicial como es el caso de las de Ryan Gomes y Austin Daye.

Así que ya sabes, si alguna vez has querido tener en tu colección alguna camiseta llevada en día de partido, ahora es tu oportunidad. Y si eliges el jugador adecuado, te puede salir prácticamente sin coste añadido.

Gilbert Arenas x Dolce Gabbana

Este año Gilbert Arenas está sin contrato de marca deportiva para calzar sus maravillosos pies, recordemos que todo esto viene después del ya mítico incidente de las pistolas, su marca por entonces, Adidas, le rescindió el contrato.

Claro, Arenas no puede jugar descalzo, entonces lo que está haciendo el bueno de Gilbert es jugar con zapatillas de su propiedad. Este año ha lucido ya muchos modelos, sobre todo modelos Jordan, pero claro, para la visita al glamour de LA necesitaba ir un poco más allá y para ello vistió las Dolce Gabbana High Top, unas zapatillas que valen nada más y nada menos que 395 dolares, lo cual está muy por encima de la media (200-100 dolares) de las zapatillas que hoy en día calzan los jugadores de la NBA.

Grande Gilbert.

Retorciendo los números (II)

  • Pau Gasol (19.6/11.4) ha tenido un bache anotador que le ha sacado por poco de la lista de jugadores promediando un 20/10 en la que quedan Kevin Love (20.5/15.6), Dwight Howard (21.5/12.0) y Blake Griffin (20.3/11.9). De conseguir un 20/10 al final de temporada, Blake sería el 29° rookie en hacerlo en la historia de la NBA y la ABA, el primero en 11 años desde el 20.1/10.0 de Elton Brand en la temporada 99/00.
  • En la victoria del domingo ante los Nuggets, Amar’e Stoudemire metió 30 puntos por octavo partido consecutivo, récord de la franquicia neoyorquina. Si siguiera así podría amenazar la mejor racha reciente, los 16 partidos de Kobe Bryant entre enero y febrero de 2003. Me imagino que de aquí al récord de Wilt Chamberlain, 65 partidos del 4 de noviembre de 1961 al 22 de febrero de 1962, ya tendríamos tiempo de hablar.
  • Josh Smith tenía un porcentaje de 0.266 en lanzamientos desde la línea de 3 durante su carrera. En su tercera temporada llegó incluso a promediar más de 2 tiros por partido. Alguien, con buen criterio, le emplazó la temporada pasada a no volver a tirar triples, y solo lanzó 7. Y esta temporada, alguien con mejor criterio aún le he pedido que vuelva a tirarlos: lleva 17 de 38 un 0.447 de acierto y es el 18° octavo jugador con mejor porcentaje. ¿Los mejores? Mike Bibby y DeShawn Stevenson con un 0.536.
  • Aunque Kevin Love esté siendo el mejor reboteador con diferencia de la Liga por partido (15.6, el segundo Bogut con 12.2) no es el que más rebotes coge percentualmente. El TRB%, una estadística que estima el porcentaje de los rebotes disponibles que un jugador ha cogido, la lidera Reggie Evans, que se queda con el 26.4% de los balones que repele el aro. Love con 24.6% es el segundo, y Marcus Camby con 23.1% el tercero.
  • Nunca un equipo de Phil Jackson que haya perdido 4 partidos seguidos en una temporada como los Lakers hicieron del 26 de noviembre al 1 de diciembre ante Utah, Indiana, Memphis y Houston ha ganado el título. Equipos no entrenados por Phil, sí que lo han hecho, los últimos, los Miami Heat de 2006 que perdieron 4 en diciembre contra Denver, Los Angeles (Clippers), San Antonio, y de nuevo Denver.
  • La velocidad a la que juegan los equipos se mide con el Pace Factor o Factor de Ritmo, que cuenta el número de posesiones en un partido de estos equipos en 48 minutos. Los equipos con más ritmo son los Wolves (97.7), Nuggets (96.5) y Knicks (96.4). Los que menos, Blazers (88.5), Pistons (89.1) y Nets (89.2).
  • Desde 1987 el jugador que más partidos de su carrera ha jugado sin llegar en ninguno a los 10 rebotes ha sido Steve Kerr, 910 partidos de Liga Regular y 128 de Play-Off sin llegar a los 10. Entre los jugadores en activo, Jason Williams, el base de los Magic, es el líder. En sus 774 partidos de Liga Regular y 67 de Play-Off, ha llegado a 9 rebotes tres veces, pero nunca a la decena.
  • Como ya comentamos aquí, George Karl llegó esta semana a las 1000 victorias en Temporada Regular, uniéndose a Don Nelson (1335), Lenny Wilkens (1332), Pat Riley (1210), Jerry Sloan (1207), Phil Jackson (1115) y Larry Brown (1097). Su porcentaje de victorias (0.595) es el cuarto del grupo, por detrás de Jackson (0.705), Riley (0.636) y Sloan (0.605) y por delante de Brown (0.549), Nelson (0.557) y Wilkens (0.536). Los próximos entrenadores en activo en la lista son son Rick Adelman (911), Gregg Popovich (756) y Flip Saunders (619). Adelman llegará lo más seguro en la 2012-2013 si mantiene el trabajo, ya que solo necesita promediar 33 partidos ganados durante estos tres años, pero podría incluso ser la temporada que viene si promedia 49 partidos ganados durante esta y la siguiente campaña.
  • Otro que se hizo milenario esta semana fue Tim Duncan. 1000 partidos de Liga Regular para él, 998 como titular. La lista de jugadores en activo con más partidos la lidera Jason Kidd con 1210 y Duncan es el décimo, tras Shaquille O’Neal, Kevin Garnett, Juwan Howard, Derek Fisher, Ray Allen, Kobe Bryant, Steve Nash y Joe Smith. El próximo en llegar a 1000 será Ben Wallace, que tiene 996. Eso sí, todavía están todos muy lejos de los 1611 partidos de Robert Parish que lideran la Historia de la Liga.

Quinteto de la semana (12.12.10)

George Karl – Por sus mil y 2 victorias.
Rick Carlisle – Se rapó el pelo y le va bien… muy bien, 12 victorias seguidas para Mavs.
Derrick Rose – Está llevando como sólo el sabe a los Bulls.
Amaré Stoudemire – Lleva +30 en los últimos 7 partidos…y todo victorias para Knicks.
JaVale McGee – A parte de por tener el nombre molón, por hacer el Mejor Mate Fallado del Año.

Karl ya es milenario

Aunque la efeméride sea lo de menos, por fin se mete George Karl en el Club del 1000. Es lo de menos, porque Karl ha conocido la victoria mucho más de estas mil veces que ha ganado en la NBA en temporada regular. Están las primeras, cuando empezaba su carrera como entrenador en la CBA destacando de manera brillante. También hay que recordar las que tuvo cuando estuvo en España, entrenando dos años al Real Madrid como los más jóvenes puede que no sepan. También entrenó a la Selección Estadounidense y en la NBA, al millar, hay que sumarle las 74 en Play-Off. Y las dos más importantes, por supuesto: los triunfos contra el cáncer de próstata y de cuello, sin los que Don Nelson, Lenny Wilkens, Pat Riley, Jerry Sloan, Phil Jackson y Larry Brown no hubieran podido cursarle la invitación al club.

Por todo lo que ha vivido, imagino que a Karl llegar a las 1.000 le ha quitado poco el sueño. Pese a mantener un perfil discreto y ser poco dado a la megalomanía, seguro que George tiene su rinconcito para el ego como todos nosotros y habrá disfrutado de ser el centro de atención por un rato, pero ya habrá pasado página. Su insistencia por que los Kroenke le renueven el contrato que termina este año, aun cuando la incertidumbre sobre la composición de la plantilla es absoluta, demuestra que no estaba entrenando con el piloto automático hasta este hito. Además, cuando él empezó, una hazaña semejante hubiera dado para el día de George Karl. A la velocidad que circula la información, la opinión y la chatarrería ahora, se le dedica un segmento de 30 segundos repetido en cada reposición de SportsCenter en la ESPN, y circulen, que aquí no hay nada que ver.

La percepción de George en la opinión pública de este corrillo siempre ha tenido un pero: nunca ha sido capaz de casar el talento a su disposición con un título, como, por cierto tampoco lo han sido el 50% de los entrenadores del Club de los 1000: ni Wilkens, ni Nelson, ni Sloan saben lo que es levantar el Larry O’Brien.

¿Pero alguna vez ha tenido tanto talento como para ganarlo? Jamás ha tenido el lujo de entrenar al MVP de la temporada pero Riley, Jackson, Brown o Sloan si lo han hecho. Las parejas Shawn Kemp–Gary Payton, Ray Allen–Glenn Robinson o Allen Iverson–Carmelo Anthony fueron buenas, pero incomparables a la calidad y compenetración de Jordan/Pippen o Malone/Stockton. El fondo de armario de todos esos equipos también fue bueno, pero tampoco eran los Pistons de 2004. Por el talento a su disposición siempre ha estado más cerca de Nelson y Wilkens (y tiene bastante mejor porcentaje ganador que ellos) que de Jackson o Riley. Y su comparación más directa para mí es Sloan: plantillas comparables, resultados también. Su porcentaje de victorias es prácticamente idéntico (divergen en menos de un partido por año) y los únicos anillos que tienen son los de compromiso, si Karl todavía guarda el suyo o su compañera en la vida, Kim Van Deraa, le ha regalado uno nuevo. Pero por lo que yo veo, Jerry está mejor considerado que George. Aún no sé muy bien por qué.

A los Sonics los llevó a la final contra Chicago, techo de cualquier equipo de esa época. Y durante el periodo de 6 años y medio que los entrenó, su equipo fue el segundo con más victorias, por detrás de los Bulls. Con Milwaukee rozó el derecho de visitar a Kobe y Shaq en las finales en 2001, cuando llevó a los Bucks al 7º partido de la Final de Conferencia (única de la franquicia los últimos 24 años), en una de las series más polémicas que se recuerdan, contra los Sixers de Iverson. De hecho esa ECF de 2001 fue uno de los ejemplos más recurrentes de amaño potencial cuando saltó el escándalo Donaghy. Los Nuggets no tenían la altura y la profundidad suficiente para superar a Lakers en el Oeste, por muy buen trabajo que George hiciera. A los Cavs y a los Warriors los llevó a Play-off en los cortos periodos con los que empezó su carrera. Y pese al topetazo que se llevó con Estados Unidos en el Mundial de 2002, el tiempo ha puesto en perspectiva que el problema era endémico y la plantilla que tuvo a su disposición Karl con sólo 15 días de entrenamiento, liderada por unos jóvenes Pierce y Brand, era peor que posteriores que cayeron con mayor estrépito.

¿Ha habido alguna temporada en la que sus equipos lo hicieron peor de lo esperado? Sí. Pero, ¿ha llevado a todas las franquicias a las que ha entrenado al mejor resultado que su talento les permitía alcanzar? Desde luego.

Y aunque al final del día cuentan las victorias, y ese es el motivo por el que estamos hablando de Karl hoy, cómo llegas a ellas, importa. Los Sonics de la temporada 94/95 son el octavo mejor equipo por Offensive Rating de la historia. La pasada temporada en Denver marcó el récord histórico de ORtg de la franquicia, una de las más explosivas históricamente en ataque, arrebatándoselo al estilo run’n’gun del equipo finalista de conferencia de Doug Moe, uno de sus mentores, de la 84/85 en la que Alex English y Calvin Natt anotaban más de 23 puntos por partido con la ayuda de un Dan Issel cerca de la retirada y un Fat Lever en proceso de maduración.

Y su habilidad para dar confianza y desarrollar jugadores para que sean importantes en el equipo no tiene mucha comparación posible en la NBA. George nunca se saca un as de la manga, pero todos los años tiene preparados uno o dos Jacks, dispuestos a ir a la guerra por él. Este año lo estamos viendo con Gary Forbes, un jugador no drafteado que le ha sacado las castañas en un par de partidos a los Nuggets. El anterior fue Afflalo, pieza importantísima hoy, que entre llevar toalla y toalla, a veces jugaba en los Pistons. Hace dos le consiguió un contrato a Dahntay Jones, que espero que le siga invitado a cenar y a jugar al golf, y sacó el mejor año de su carrera a un Chris Andersen que venía de una suspensión.

Comenzó a entrenar en Cleveland, y seguro que jugadores como Phil Hubbard, Roy Hinson o Melvin Turpin lo recuerdan, por que tuvieron el mejor año de sus respectivas carreras. Con Sleepy Floyd en Golden State sucedió lo mismo. Gary Payton fue elegido número 2 del Draft, pero su primera temporada y media hasta que George llegó a Seattle y le dio confianza en su tiro, fue más que discreta en el plano anotador. Quién sabe si no estaríamos hablando de The Glove de una manera diferente si no hubiera empezado su carrera bajo la tutela de Karl.

Y aunque los buenos resultados, los equipos vistosos y el desarrollo de jugadores sean trazas que merecen admiración, lo más importante, probablemente, es que apenas nadie ha hablado mal de él en el plano personal. De hecho, es más fácil oír como se deshacen en elogios hacia su persona. El último, Darvin Ham, al que el otro día le preguntamos por los entrenadores con los que había trabajado. Con Larry Brown, un entrenador que no perdía oportunidad de mostrar el respeto y la admiración por el trabajo de Ham, ganó un anillo y Bernie Bickerstaff le contrató en Washington después de tenerle en Denver, lo que deja entrever que la relación mutua era buena. Pero la cara se le iluminó al hablar de Karl, su offensive wizard, con el que se explayó agusto.

No tiene el cartel de otros muchos entrenadores y decidir si eso es justo o injusto sería subjetivo. Pero sus 1.000 victorias no lo son. Quedarán por siempre imperecederas en la memoria de todo aficionado. Lo que quizá no quedará en el recuerdo colectivo es la intrahistoria, que es un ejemplo para todos nosotros. Para llegar a 1.000 victorias, hay que librar aun muchas más batallas. Y en el caso de George, dos especialmente cruentas. Que gran orgullo haber llegado con él hasta aquí.

Felicidades por todo, Coach.