Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…
Los Warriors no juegan solamente por un anillo, que no tienen ni mucho menos conseguido aún, sino también por ser uno de los mejores equipos que hemos visto jamás. Para ello, a los 67 partidos ganados en Temporada Regular, se le tienen que sumar una de serie de momentos que puedan ser calificados de históricos en Playoffs, y un dominio aplastante de sus rivales. La victoria de ayer podría formar parte perfectamente de ese compendio imaginario de hazañas, al que todavía le quedan páginas por escribir, si es que tiene que ser.
Cuando creíamos que los Rockets tenían un bosquejo de cómo hacer las Finales de Conferencia competitivas, Golden State les cambió el tema de la composición. Un Steph Curry pletórico, que dejó 40 puntos en 24 posesiones de tiro, lideró a su equipo en Houston, dejando las Finales de Conferencia prácticamente sentenciadas, y debido a cómo se está desarrollando la situación también en el Este, la posibilidad de que estemos 8 días sin baloncesto antes de las Finales, empieza a vislumbrarse posible.
El primer cuarto de Golden State fue tan perfecto como creíble. No requirió de heroicidades, de actuaciones fuera de la norma, de ningún juego de espejos. Lo único chocante, tenía sentido. Entre ello, los 10 puntos de Bogut, obtenidos cómodamente, como jugador que menos atención recibía para lo cerca de la canasta que paraba. O lograr acabar sin ninguna pérdida, algo que, con lo delante que estuvieron de los Rockets en todo momento, tendría que haber sido un error no forzado.
Los Warriors jugaron con sentido, propósito y paciencia, esperando que los Rockets, obligados a cambiar en todo bloqueo a Curry, pero sin acierto ni acuerdo en cuando descambiar, o qué hacer con el resto, se descubrieran ellos solos. A veces costaba más, a veces menos, pero siempre acababa apareciendo una grieta por la que acabar en canasta.
En el otro lado de la pista, Harrison Barnes era el nuevo encargado de James Harden, que se tuvo que enfrentar a diferentes defensores, tratando de ofrecerle todos la misma opción: la parte derecha del ataque, y un hombre alto esperando. Después de dos partidos cocinando desde la media distancia, se acabó el gas de la bombona, y como cada vez que eso pasa, vimos los Rockets del ataque claustrofóbico, aquellos presa del pánico por haberse quedado sin espacio. Sólo Howard, que es poco más que un secundario en este ataque, causaba daño, pero no están acostumbrados a buscarle. El resto estaba todo más que controlado.
El segundo cuarto siguió por el mismo camino. Kerr les dijo en un tiempo muerto en la serie contra Pelicans que en Playoffs se gana con cerebro y corazón, y ayer no faltaron ninguna de las dos cosas. Enlazando coreografías perfectas con acciones más corajudas, la ventaja iba creciendo sin estridencias, a la par de la desazón de Houston, y el partido se veía silenciosamente sentenciado al descanso: 25 puntos de ventaja.
Y por si fuera poco, en el tercer cuarto, Steph, que ya se había cansado de manipular los cambios de Houston, de flotar como una mariposa cubierto por el Josh Smith de turno y descargar en Bogut cortando al aro, o cualquiera de los tiradores surtidos que esperaban su pase por fuera de la línea de 3, decidió pasar a picar como una abeja.
Curry metió 19 puntos en este periodo (4 de sus 7 triples), bailando sobre la tumba de los Rockets, tratando de hacer conversos en el público del Toyota Center, si acaso uno de los pocos lugares, por aquello de la rivalidad en torno al MVP, que no se han rendido a su cara de niño.
Mientras los Warriors puedan seguir jugando como si no fueran tan buenos cuando sí lo son, seguirán dando puñetazos en mesas tan altas como estas.
El sofi del día: Lo que está sufriendo en esta serie Mark Jackson, que nos tiene que recordar constantemente la importancia de aquellas piezas (Ezeli, Livingston) que no estuvieron (o no sanos) en sus asaltos al anillo. A JVG se le ocurrió comentar que un amigo pensaba que Ezeli jugaría de titular en un par de equipos, y Jackson nos atizó con ello cada vez que Festus hacía una buena acción. Si Ezeli se va con un doble-doble del partido de anoche, MJax nos acaba vendiendo un All-NBA 2nd Teamer. Y uno no oía un tono de decepción semejante como el que tenía anoche con Harden desde que dejó de vivir con sus padres.
No debe de ser un trabajo fácil ser cornudo y apaleado, no, pero, Mark, tápate, porfa please.
Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…
Seguimos sin logos en la pista, pero en el pie de las canastas se puede ver ya el logo especial, sí, estamos en las finales de conferencia del Oeste, como el otro día decíamos, el 1 vs 2, que también nos vale para los dos mejores jugadores de la temporada. Y lo demostraron.
Rockets tuvo un muy buen inicio de partido. McHale de nuevo puso a Josh Smith titular, en un movimiento que le vino de perlas en la apocalíptica serie contra Clippers y el principio de la serie tuvo un gran dominador, y no eran los locales.
Lesión de Howard a parte, Houston jugó una grandísima primera parte, con Ariza como gran abanderado y Harden repartiendo juego como hacía tiempo que no se le veía. Bogut con problemas de faltas y Capela (!!!!) cubriendo más que bien la baja de Howard…Rockets se metía 16 puntos arriba a mediados del 2Q.
El problema es que esta vez no estaban los Clippers delante, sino el mejor equipo de la NBA, que empezó a engrasar la máquina con una defensa más presionante y con Barnes, Green y Livingston de escuderos de lujo del MVP. Porcentaje 20-4 y empate a 53. Vuelta a empezar para Harden y ahora con el Oracle patas arriba por la remontada.
El 3Q fue el de la igualdad, no sabemos si para tomar un descanso, para ver que hacía el otro o por qué, pero este cuarto estuvo lleno de igualdad, sin que ninguno de los dos equipos diera el golpe encima de la mesa. Bogut seguía con problemas de faltas y Howard estaba claro que la rodilla le fastidiaba de mala manera.
Harden tomó el mando y los ataques de Rockets empezaron a ser un monólogo del 2o mejor jugador de la liga, mientras en la otra canasta, Curry también seguía haciendo lo suyo. Todo seguía igualado a falta de sólo 6 minutos, aquí llegó el arreón de Warriors, con un parcial de 11-0 con Barnes como extraño abanderado…
Pero si de algo se ha caracterizado a Houston, es de no dar su brazo a torcer y tampoco lo hicieron anoche en los momentos finales. Un triple de Ariza dejaba el partido con sólo 2 puntos de ventaja para Warriors a falta de 14 segundos, otro parcial de 9-0 para Rockets dejaba el partido en el aire. Pero llegó una perdida y un par de acciones de Warrios y el 1-0 se queda en la Bahía.
Partido interesante, de rachas, de jugadores, con duelo en todo lo alto y de extraños invitados…pinta bien la serie…
Sofi del Día
Para Cortefiel Saunders que con la tontería puede juntar a 3 no.1 del draft en su equipo el año que viene…
En el episodio de hoy de El Podcast Desde El Sofá hablamos del cataclismo de Clippers en su G6 contra Rockets, miramos al este y a la otra semifinal de conferencia, todo ello en horario matinal…
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Sabíamos que iba a pasar, no podía ser que después de la temporada que ha tenido estuviera tan escondido, con tan poco acierto como lo estaba hasta el momento, hasta que llegó el triple para acabar el primer cuarto y ahí despertó la bestia.
El propio Kerr en la entrevista entre cuartos lo decía, ‘esto le va a venir bien‘ y leñe como le vino. El primer cuarto fue una lucha de intensidad total, con Green y Barnes surgiendo para Warriors y con mucho movimiento de balón por parte de Grizzlies y con las defensas muy bien desarrolladas.
Warriors cogió unos 10 puntos de ventaja que fue manteniendo en el transcurso de la primera parte, con una defensa tremenda, con un Bogut determinante en la zona y defendiendo a Allen desde varios metros, vamos, pasando de él y haciendo que otro jugador de Warriors estuviera libre para hacer ayudas. Movimiento jugón de Kerr.
Curry empezaba a carburar y la diferencia seguía creciendo. El equipo de Joerger no era hoy esa máquina defensiva de los partidos 2 y 3 y ni Conley, ni Gasol, ni Z-Bo podían con la defensa de Warriors, lo que hizo que pronto nos quedaremos sin partido y dejara los minutos finales para que salieran a jugar los titulares o para descansar a los jugadores de cara al pivotal 5o partido que se jugará en el Oracle.
Kerr ha contestado bien, Warriors ha sabido salir de ver la luz amarilla, ya que un 3-1 de Grizzlies hubiera sido tremendo. Ha solucionado el caos y el cortocirtuito que tenía su equipo de una forma bastante sencilla, tirando de defensa y ajustando movimientos…eso y que el MVP de la liga ha despertado…
Sofi del Día
Para el aficionado de Grizzlies que reconoció lo que estaba haciendo Curry
Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…
Hoy cambiamos el tono de la crónica, y en vez de ser un repaso al uso del partido de anoche, vamos a tratar de explicar las razones por las que los Grizzlies han apabullado en estos dos últimos encuentros a los Warriors
La defensa del triple
Desde los tiempos de Hollins, los Grizzlies han usado mucho el hedge o el flash con su hombre alto para defender el bloqueo directo. Esto es, en lugar de esperar atrás, atacar directamente al jugador que lleva el balón a la salida de la pantalla, deteniendo su avance natural, pero eso sí, recuperando rápidamente a su hombre: la intención no es hacer un dos-contra-uno. Los bases más hábiles pueden castigarlo si lo detectan a tiempo con un pase al jugador que continúa, que tiene una pequeña ventana de tiempo en la que se encuentra sin oposición. Pero es un riesgo que merece la pena correr cuando el equipo rival tiene semejante potencial tirando con los conductores de balón como los Warriors.
Los Grizzlies han girado el botón del Hedgometro hasta el inifinito, con la finalidad de que los Warriors no tengan nunca un tiro cómodo de triple, aunque le pueda costar el pase al continuador. Golden State está pudiendo tirar de 3 a la contra, o cuando mueven el balón con pases, pero nunca bien en primera instancia.
Un problema claro de los Warriors a la hora de atacar esta defensa es la falta de paciencia, que durante toda la temporada han tenido, pero que cuando se han visto con el agua al cuello en Playoffs han abandonado por completo. Aquí Curry se anima con el triple con dos defensores encima y 19 segundos en el reloj de posesión, en mitad del tercer cuarto, con la defensa de los Grizzlies perfectamente colocada, sin esperar siquiera a que Green, que sacó de banda, le ponga un mísero bloqueo.
Por mucho MVP que sea, y aunque haya demostrado ser más que capaz de meter canastas peores, este tiro es ansioso, y demuestra el estado mental de urgencia en el que este equipo se ve. Y a veces es más sutil, como en el siguiento bloqueo directo, Randolph se tiene que quedar más tiempo de lo deseado con Curry, lo que le da a los Warriors una opción de liberar a Green en el pick’n’pop
No es un mal tiro en absoluto, Green logra lanzar con comodidad cuando Gasol aún no ha cruzado siquiera la línea de tiros libres para disputar el tiro. Pero Courtney Lee ha tenido que engancharse con Bogut, el hombre de Marc, lo que le daba seguramente una opción mucho más clara de tiro a Harrison Barnes en la esquina derecha. Esta es la clase de pase extra que convierte a los Warriors en un equipo peligrosísimo, y frente a Memphis, obsesionados por tomar el primer tiro buen que ven, se dejan opciones aún mejores encima de la mesa.
Otro de los riesgos que tiene esta manera de afrontar el bloqueo directo para Memphis es que si los dos defensores no están sincronizados, al final el hombre alto puede acabar poniendo la pantalla a su propio compañero, y dejar a los dos rivales libres. A diferencia de otros equipos que prueban a hacerlo sobre la marcha en Playoffs, o no lo tienen madurado, los Grizzlies, que llevan años defendiendo de esta manera, y se mueven sin cortapisas y sin escatimar esfuerzos, lo hacen de manera fluida.
Si el bajito pelea el bloqueo y logra pasarlo por arriba, cosa que Conley y Allen hacen prácticamente siempre, Randolph y Gasol saben que pueden detener el avance, mostrarse al base y volver a su hombre en lo que parece sólo un movimiento. Automático y precioso.
Green no es diferencial en defensa
Draymond Green ha sido segundo en la votación de mejor jugador defensivo del año, y es una pieza importantísima de la mejor defensa de la Liga, pese a ser bajito para la posición que desempeña, la de ala-pívot. Uno de los motivos por los que cayó en el Draft y tardó en encontrar minutos en Golden State es precisamente por esa condición de tweener, a caballo entre los puestos de 3 y 4.
Pese a la falta de centímetros, Green es efectivo en defensa porque es corpulento y robusto sin dejar de ser ágil, paciente, muy inteligente, y tiene además los cojones de un caballo percherón. Además, hay un factor externo: la Liga se ha hecho más pequeña y más orientada al perímetro en general en el puesto de 4. En la obsesión por mejorar el espaciado del equipo y aprovechar el punto extra de la línea de 3, los equipos cuentan cada vez con jugadores más gráciles y con menos fundamentos en el poste en la posición de ala-pívot. Hay muy pocos jugadores que puedan cogerle la posición a Green en el poste bajo, y a los que al mismo tiempo sea rentables alimentar de balones para que anoten de espaldas. Zach Randolph es casualmente uno de ellos.
Es verdad que no puede meterle debajo de la canasta y abusar de él como con otros 4’s, y prefiere no encararle de frente, pero desde que coge el balón…
…puede ganar la distancia a la canasta suficiente para que le resulte cómodo tirar por encima de él.
Incluso cuando falla, Green acaba tan fuera de posición tratando de estirarse para llegar a su mano izquierda, que queda fuera de la foto. Fijaos como la situación del cuerpo de Green a la hora de disputar el tiro a Z-Bo…
…le pone por detrás a la hora de acorralar el rebote ofensivo.
Este no es un problema exclusivo de Green, le ha ocurrido a todos los que llevan años osando defender a Randolph, salvo muy honrosas excepciones. Y Golden State no tiene muchas mejores opciones. Te toca vivir con sus canastas. Lo malo es que un factor diferencial como ha sido la defensa de Green durante todo el año, o en Anthony Davis la ronda anterior, pasa a ser meramente mortal frente a Memphis. No es una debilidad, pero tampoco puede tener el impacto de un verdadero DPOY.
Y los Grizzlies no te dan la opción de esconder a Green en el otro interior mastuerzo, porque la otra opción es defender a Marc Gasol, y bueno…
…where convertir una continuación desde el codo de la zona en una bandeja happens.
La defensa de los Warriors no está pensada para los Grizzlies
El otro atributo que hace sobresaliente a Green, esta vez ya fuera del poste, es su capacidad para seguir a jugadores exteriores. El mayor truco detrás de la defensa de Golden State es la versatilidad: Thompson, Barnes y Green pueden intercambiarse en cualquier momento para defender a quien sea. Esto es lo que les permite anular las ventajas que los rivales obtienen con los bloqueos, tanto directos o indirectos: no puedes dejar enganchado a tu defensor y liberarte, porque te sigue otro jugador.
Esto funciona con una gran cantidad de equipos, y puede llegar a anular por completo a tiradores sin balón o maestros del bloqueo directo. A Memphis le da relativamente igual, ese no es su juego. Es más, en todo caso, como equipo grande y aplastante que son, agradecen las ventajas que obtienen de los cambios.
Los Warriors pueden sobrevivir habitualmente a cambiar a Barnes, por ejemplo, con el pívot a 5 metros de la canasta. Con un Point-God Center como Gasol, es más difícil, acaba concediendo la falta.
Y en esta jugada, por ejemplo, los Grizzlies agotan el tiempo de posesión, la tocan cuatro jugadores, hay seis pases… y no hay ni un bloqueo directo, ni prácticamente indirecto. Tienen desde el principio a Randolph con Harrison Barnes, para qué quieren más. Los Grizzlies no son un equipo fluido en ataque, porque atacan al hombre, pero te obligan a defenderles también así, anulando otra ventaja de los Warriors, la de la defensa colectiva.
Otro de los motivos del éxito de la defensa de Golden State es precisamente… su ataque. Los Warriors meten muchas canastas, lo que hace que los rivales les puedan pillar a la contra menos de lo normal, y gracias a ello, casi siempre defienden colocados, a media pista, y con todos los emparejamientos bien cogidos. Su rosario de fallos frente a Memphis les afecta también a la hora de defender, con unos Grizzlies que se están animando a correr para, al menos, poner a prueba a los Warriors.
A veces suceden cosas graciosas que suelen involucrar a Tony Allen o a Jeff Green, porque los Grizzlies no acaban de estar preparados para ello, y fue un factor más importante en el segundo partido que en el tercero, pero es otra manera que tiene Memphis de meter presión a Golden State en su propio terreno.
Curry está defendiendo terriblemente mal
Le quitaron la responsabilidad de defender a Conley, poniendo a Klay Thompson con el base, y diría que el experimento ha salido terriblemente mal, porque el MVP ha decidido que va a jugar de líbero, y no está preparado.
Jugada clave del partido, Warriors a 4, quedan 3 minutos. Los Grizzlies están atacando con una especie de bloqueo y continuación directo lateral entre Marc Gasol y Tony Allen, jugada que con el balón en manos de FIRST TEAM ALL DEFENSE! se defiende sola. Steph Curry no opina lo mismo, y se queda mirando como las vacas al tren, en una posición desde la que, con Draymond Green cambiando, no es de ninguna ayuda:
Tony Allen se trastabilla (¡oh, sorpresa!), y Curry en vez de seguir a Courtney Lee, sigue en una posición desde la que lo único que puede llegar a hacer, como mucho, es doblar a Randolph en cuanto reciba (y si recibe) el balón. Pues no iba a Z-Bo, no, sino a Lee, 3 puntos, ballgame.
Pero por supuesto, hubo más. En este otro triple de Lee está tan preocupado por la ayuda a Randolph, que pierde por completo la noción espacio-tiempo. ¿Dónde está la bola, aquí o aquí?
Bien es cierto, que Curry tenía un par de motivos para quedarse clavado, mirando a la línea de fondo en lugar de seguir la jugada, y nosotros los hemos encontrado. Por un lado, teníamos a una rubia muy guapa en ese lado de la cancha:
Nos referimos a la de la parte abajo-izquierda de la foto, por si hay dudas.
Y por otro lado, en ese mismo fondo de la distracción, animaba un señor con una de las indumentarias más feas que hemos visto jamás: una versión cutre y en rojo de aquella primera camiseta de los Grizzlies, que tenía ese esquema de color que fue elegido por un daltónico.
De todos modos, pese a todas las distracciones que había colocado allí el equipo de animación de Memphis, es inexcusable estar defendiendo en Playoffs en tierra de nadie, y si los Warriors siguen así, lo pueden pagar. Sé que consideran necesario reservar algo de esfuerzo para poner en marcha a Curry en ataque, pero volverlo a poner encima de Conley no parece mala idea ahora mismo.
El banquillo no está cumpliendo
En los 32 minutos de 96 que los titulares han estado en pista en los dos últimos partidos, los Warriors sólo están 4 puntos por debajo de los Grizzlies. El núcleo duro, con Curry, Thompson y Green, suma un +6 en 55.
Koufos, Udrih y Green están jugando mejor que sus análogos en los Warriors, que dieron la cara en el primer partido, pero estuvieron bastante más flojos en este. Ezeli está viéndose superadísimo en ambos lados del campo, y Memphis está yendo a por él en ataque, y olvidándose de su defensa. Barbosa ayer parecía estar en otro planeta, fuera de sincronía con sus compañeros. Los Grizzlies no respetan a Iguodala y Livingston, y también han decidido que van a vivir con los tiros de media distancia con Speights, por lo que Curry y Thompson tienen que hacer un esfuerzo titánico contra múltiples defensores llevando a quintetos con suplentes.
Kerr va a tener que acabar utilizando a sus exteriores más de 40 minutos por partido, y con la serie condenada a alargarse, puede ser demasiado cansancio en los decisivos.
¿Está la eliminatoria acabada?
Ni mucho menos. Si la sensación inicial era de que los Warriors podían ganar en 4 ó 5 partidos esta serie, sólo necesitan un 3-1, con dos partidos jugándose en el Roaracle para pasar, y siguen siendo el mismo equipo que hace cinco días.
Por muy bien que estén defendiendo los Grizzlies y mucho que se hayan embolicado los Warriors, el porcentaje de tiros de 3 por debajo del 25% en dos partidos consecutivos, no es una situación normal, no importan los protagonistas. Y podría seguir sucediendo tres, cuatro y cinco veces, porque la normal es la menos común de las situaciones en esto del baloncesto, y la regresión a la media no tiene porque ser inmediata, pero si hubiera que apostar dinero, la elección sabia está en que no se volverá a repetir.
Y como recordamos en el último podcast, pese a que el viento haya soplado increíblemente a favor de los Grizzlies en sus dos victorias, los Warriors han estado a un par de posesiones en los minutos finales de haberlo igualado. Están más lejos estéticamente que en el marcador.
De todas formas, a esta hora, la eliminatoria está inclinada ligeramente a favor de Memphis, y la identidad del favorito al anillo tiene muchas caras posibles. Michael Jordan bendiga a este deporte.
Hoy en El Podcast Desde El Sofá hablamos de la salida de Bill Simmons de ESPN, de las semis de conferencia y tratamos el tema del Hack-A-X… y hoy en horario infantil!
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Hace mucho, mucho tiempo, en una galaxia lejana… así empieza siempre Star Wars y así vamos a empezar hoy, ya que anoche vivimos una perturbación en la fuerza. El #SOFIALERT no nos avisaba del mega partidazo que se jugó anoche en New Orleans, entre los Pelicans y los Warriors, curiosamente unos iban de rojo y otros de azul, como los sables de luz de los Sith y los Jedi…
Además, un servidor entre unas cosas y otras vio el Celtics vs Cavaliers y no tenía intención de ver el del Smoothie King Center, pero…aún sabiendo el resultado, la Fuerza me atrajó y a él que fui.
En un pabellón lleno de rojo, parecía que la pista estaba rodeada de la guardia de Palpatine y dentro de él dos equipos con sus mejores jugadores dispuestos a darlo todo.
Warriors empezó bien, muy bien, con un 5/5 en triples que hacía casi presagiar que los Jedi volverían a ganar la batalla frente a los Sith comandados por Darth Davis, el cual de nuevo estaba haciendo unos números que empiezan a asustar…
Obi-Wan Kerr no sabía como mover a su equipo desde el banquillo, y no sabemos si por el ambiente de las gradas, digno de la batalla de Geonosis o por qué, pero estos Warriors no era el equipo que habíamos visto durante los dos primeros partidos.
Poco a poco el plan de Palpatine Williams iba tomando su forma, sus piezas iban jugando su papel y una que nadie contaba con ella, cual aparición de Darth Maul en el Episodio 1, sucedió, Ryan Anderson se reencarnó en Robin Hood y empezó a enchufar en el cara a cara ante Green, además con fadeaway con su piernecica levantada, como marcan los cánones. El pabellón explotaba y el +20 situaba la victoria cerca del lado Sith. Darth Davis seguía dominando y sonriendo, como cuando Vader entraba en el hangar de Hoth después de derrotar a los rebeldes con los AT-AT.
Windu Barbosa empezaba el 4Q enchufado y en menos de lo que cuesta un viaje en el hiperespacio, Warriors se había metido en el partido, no muy cerca, pero si lo suficiente para saber que este equipo con estas armas, se puede meter enseguida ahí.
Poco a poco la diferencia en el marcado iba bajando, el miedo se presentía en el pabellón, el lado Oscuro de la Fuerza hacía que ese miedo se notaba más. Obi-Wan Kerr en la banda cada vez viendo las cosas más claras y Curry Skywalker empezaba a soltar sus bombas desde su X-Wing y llegamos a la jugada final donde en el duelo entre Darth Davis y Curry Skywalker, el Jedi podía con el Sith y mandaba el encuentro a la prorroga en una de esas acciones que no vamos a parar de ver.
La prorroga fue como esa batalla final entre Dooku y Yoda, con los dos equipos haciendo lo mejor de cada uno de ellos para llegar a un final, donde como todos sabemos, al final acaban ganando los Jedi.
Pero la batalla ha sido buena, en breve tendremos el Episodio IV, habrá que ver si Darth Davis sigue a su nivel y eso le sirve para derrotar a Curry Skywalker…
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Ayer no hubo PO Desde El Sofá básicamente porque se nos pasó, así tal cual y así de sinceros somos. Así que hoy toca un poco de ración doble donde vamos a hablar de varios partidos, empezando por el segundo partido de la serie entre Warriors y Pelicans, donde Klay Thompson fue el que decidió cuando se acababa.
New Orleans Pelicans no era el equipo que deseaba Kerr para esta primera ronda, hubiera preferido a OKC mucho antes y en este segundo partido de la serie se vio claramente que Warriors no se encuentra digamos que a gusto cuando NO sale con 4 bajitos y Davis de 5, pero vamos a indagar un poco más.
Pelicans empezó muy bien de la mano de Eric Gordon, extendiendo el buen final de partido del primer choque, Warriors seguía a lo suyo con un Barbosa que estuvo muy destacado desde banquillo y que era un arma que los de Monty Williams sinceramente creo que no contaban, aún así, el partido estuvo en una igualdad tremenda con Pelicans dominando el juego interior de la mano de Davis y Asik.
Con todo esto entrábamos en el tramo final del partido con empate a 71 y con Pelicans causando muchos problemas a Warriors con ese Small Ball que hemos comentado antes, pero aquí surgió Thompson, con una serie de acciones que hicieron que ese arreón final de Warriors fuera definitivo…
Muchas ganas de ver la serie por el Mississippi, va a ser muy interesante…
De la jornada de ayer entre unas cosas y otras pudimos ver un par de partidos, primero vamos a tocar un poco del Cavs v Celtics, donde los de Boston cada vez me gustan más. La serie va 2-0, sí, pero las diferencias no son tantas como parecía al principio, de hecho, durante todo el partido no hubo unas grandes diferencias.
Me gustó ver a Love haciendo de Love, entrando a canasta, pivontando e incluso luchando por algún rebote!!!! Ese es el jugador que era desequilibrante en Wolves, no el Jason-Kapono-Wanabee que hemos visto este año…aún así, el tramo final de partido lo jugó Thompson…
Celtics están verdes, es equipo joven, pero equipo molón, muy molón. Estos Celtics hubieran dado mucha, pero que mucha guerra al resto de equipos del Este, la pena es que justamente se estén enfrentando al que peor les viene, pero oye…quiero ver la serie en Boston…va a ser divertido. Los aficionados célticos tienen muchos motivos para estar ilusionados con el futuro la verdad.
Pero vamos a lo tremendamente jevitron del día de ayer, el Rockets vs Mavs y voy a empezar por qué cojones le pasa a Rondo. Ayer se borró del partido, literalmente además. Faltas inútiles, actitud lamentable y una sensación de ‘quiero irme a casa a ver que hacen en la tv’ tremenda.
Mucho se ha hablado sobre su relación con Carlisle, incluso de aquel incidente que hubo entre ellos, pero Cuban ha apostado mucho por Rondo (y en Boston están dando botes y fiestas todavía por el botín recibido…) y ayer a los 6 minutos de partido entraba Barea, mucho más acertado durante el partido que un Rondo que parece que ni está ni se les espera. Pero amiguitos, no nos rasguemos las vestiduras, este Rondo es el jugador que estaba arrastrándose en Celtics en la última época, aquel jugador que maravilló al mundo tenemos que recordar que tenía unos escuderos de super lujo y un entrenador que lo ocultaba en defensa todo lo que podía y más, ahora… no sabemos porque o tal vez sí (su lesión), pero no es el mismo… y sinceramente, espero que no acabe en mis Lakers.
Dicho esto, vamos al partido donde Josh Smith se disfrazó de Chris Paul para poner alley hoops, pases de puerta atrás y un sin fin de movidas más que ni él mismo sabe como las hizo, pero oye ahí estuvieron para meter la eliminatoria en un 2-0 y sobre todo una sensación rara de que Mavs no puede con estos Rockets.
Digo sensación, porque la realidad dice que las diferencias no fueron para tanto, es decir, la sensación que te queda del partido es que lo de McHale ganaron el partido de 30 o algo similar, pero no, Mavericks sin Parsons, sin Harris, ambos fuera por lesión y atreviéndome a decir sin Nowitzki, al cual duele verlo así, y sin Rondo, estuvieron en partido durante gran parte del mismo (81-80 para Rockets en el inicio del 4Q), es decir, que nadie entierre a estos Mavs que tienen uno de los mejores entrenadores de la liga y ahora la serie se mueve minimamente a Dallas.
Sofi del Día
Paul Pierce, que después de ganar 0-2 en Toronto, soltó una perla digna de ir en algún libro…el amigo Pierce ha estado ON FIRE en todos los aspectos más allá del muro…
Paul Pierce shouting on the way to the locker room after #wizards Game 2 win: «I don’t want to go through customs no more.»