PO Desde El Sofá (XXX): Oh là là

La crónica XXX nos ha coincidido con el partido en general, y tercer cuarto en particular que hizo anoche Tony Parker ¿Casulidad? ¿Serendipia?

Aprovechando estos partidos extra para reafirmarse como el base NBA del año, entre Tony P y Timmy D han llevado a los Spurs a su quinta final en 14 años, ese arco mágico en el que les hemos echado muchas veces, pero nunca se han ido. Y lo hacen, además, barriendo a un equipo tan bien plantado como Memphis. El resultado de 4-0 que pone a Memphis al nivel resultadista de Lakers es exagerado para la diferencia que había entre ambos equipos, pero San Antonio fue superior.

A Parker le vimos hacer de todo. El francés convierte esos tiros de dos de larga distancia que tan ineficientes son en general en la Liga en un arma particular. Cuando no se podía quitar de encima a Tony Allen, utilizaba bloqueos indirectos o pases a la mano para burlarle y cortar hacia sencillas bandejas. Y si le dejaban rondar la línea de tres, el resultado también era satisfactorio. Hasta algún tiro que iba algo más perdido, y botaba una o dos veces en el aro, acababa como el resto, besando la red. Uno de esos días.

Ya hemos comentado alguna vez en Twitter que la defensa de los Grizzlies, pese a su ferocidad en el uno-contra-uno, lo pasa algo peor con equipos que mueven la pelota. OKC y Clippers eran emparejamientos mucho más favorables que San Antonio, que ayer volvieron a recuperar la circulación del primer partido, y que parecía que estaban perdiendo poco a poco, de más a menos.

Metieron sólo tres triples, no dominaron los tableros y perdieron el balón más que Memphis. Y aún así, desde el empate a 6 del principio, siempre estuvieron por delante en el marcador. Estas cosas seguramente les impidieron abrir un gran hueco, y así la emoción se mantuvo hasta el final, pero no fueron necesarias.

Memphis, simplemente, no encontró la manera de anotar durante 48 minutos ante la defensa de los Spurs. En la zona restringida, los Grizzlies han metido el 43.5% de los tiros, casi 10 puntos porcentuales menos que el peor equipo de la Liga, Charlotte Bobcats. Los Spurs no tenían miedo de poner 3, 4… 5 jugadores en la pintura en defensa. Si al baloncesto se jugara 11 contra 11, allí hubieran estado todos reunidos. Y ya desde el principio, se vio que no había alternativa, con Allen y Prince combinándose para tirar 9 veces en el primer cuarto, muchas de ellas, de manera abierta, y meter sólo 3.

El único jugador competente en ataque (de hecho, su actuación podría ser calificada de brillante) fue Quincy Pondexter, que ha estado metiendo 15 puntitos por partido con un 48% de acierto en triples y ha sido el máximo anotador de la serie para los Grizzlies (junto a Conley, con 61 puntos). Todos los miembros del quinteto titular han estado entre los 0.7 y los 0.9 puntos por tiro, enfrentándose a un equipo que ha metido 1.14. No es ventajismo, porque seguimos pensando que prescindir de un Rudy Gay que cobra lo que no vale, era la mejor opción si había que deshacerse de uno. Es más, a lo mejor, con él, no hubieran pasado de Clippers o Thunder, pero ¡anda que no les hubiera venido bien en esta serie!

Una pena que nos hayamos perdido algún partido gratis de más, con los poquitos que ya quedan…

El detalle: Jimmy Goldstein acoplado en la mesa de anotadores merece ser reseñado, así como las chaquetas de calentamiento de los Grizzlies con una MG grande que podría pasar por Marc Gasol (sí, me doy cuenta hoy que equipo y jugador comparten iniciales…), pero el premio hoy se lo lleva el mini-reportaje durante el partido a la función toallera de Patty Mills.

El gesto: Algún sitio habría que hacerle a Marc, que pudiendo aprovechar un 5 contra 4, prefirió ayudar y esperar a Parker, que se había escamochado en la banda. La línea entre la deportividad y el pardillismo es difusa, pero para los que entienden el deporte como algo más romántico que el ganar o perder, el de Gasol fue un guiño sensacional.

PO Desde El Sofá (XXIX): Cara o cruz

Cuatro de los cinco partidos de estas Finales de Conferencia han estado empatados en el último minuto. Tres, de hecho, han acabado con la igualada el tiempo reglamentario. Los análisis se hacen siempre en clave de vencedores y vencidos: son el bote de Nocilla negra y blanca cuando la compras. Pero la realidad es más bien lo que queda cuando te lo estás acabando, un pastiche marrón clarito con alguna miga por ahí perdida de andarla a reuntar.

Memphis podría ir 2-1 con la misma facilidad que va 0-3, pero cuesta mucho hablar de lo bueno, y poner en perspectiva lo malo, cuando están a un partido de ser barridos, y tras el repaso que dio San Antonio en la prórroga.

El juego interior titular, especialmente el ya desquiciado Randolph, se volvió a quedar corto en ataque (30 puntos en 37 posesiones), enésimo recordatorio de que lo que funciona contra el mismo equipo dos temporadas antes, o frente a otro en la serie anterior, no se traduce a la siguiente. La NBA se mueve a la velocidad de la luz.

Y ese grupo de jugadores de banquillo que a veces tiene que sustituir las carencias de los alas, Allen y el quinto titular (Prince/Young), ha pasado de Mayo, Battier y Vasquez, cuando ganaron hace dos años a los Spurs, a Bayless, Pondexter y Dooling. Por números, la cosa no pinta mal, sobre todo si nos fijamos en los triples, que es lo que se les suele pedir a los secundarios. Los de este año están tirando mucho más de tres que aquellos (38 a 32 intentos, pero en la mitad de partidos), y el acierto no es muy inferior (42.1% el trío del pasado, 37.5% este, aunque mezcle el 47.4% de Q-Pon y el 16.7% de Bayless). Pero cuando se presta más atención, se nota el engaño. Los Spurs nunca hubieran atacado contanto éxito a la espalda de Battier al final de un partido, por ejemplo, como sucedió anoche con Ginobili.

Y lo peor es, que seguramente no pueden hacer mucho. Memphis tiene una identidad, y una plantilla corta y poco flexible que no les permite cambiar el paradigma al vuelo. Hay una falta de talento creativo alarmante en el perímetro para proponer jugar a otra cosa. Pero algún ajuste no vendría mal, porque sólo en su mejor de los tres partidos de estas Finales de Conferencia han superado, y por una mísera décima, el índice ofensivo del peor equipo de la Liga, los Wizards. Y eso que ayer, una parte del ataque fue subvencionada por su buena defensa, ya que sacaron 25 puntos tras pérdidas, una morterada, sobre todo al principio del partido, que fue cuando crearon la ventaja que San Antonio, poco a poco, borró en dos cuartos.

Los Spurs, tras un par de años reguleros en defensa, vuelven a ser un equipo correoso, que está entre los mejores de la Liga, y para los que el ataque de Memphis es el emparejamiento deseado. No hicieron su mejor partido (muchas pérdidas, acierto normalito en el tiro, un pelo por debajo en el rebote), y estuvieron un par de veces a merced de Memphis (el error en la bandeja de Pondexter, el último tiro para los Grizzlies), pero salieron vencedores con otro clásico más de Duncan. Justificando la elección en el primer equipo All-NBA, en el duelo directo frente al pívot del segundo, tiró de su repertorio completo de combo big, para poner más cerca a San Antonio de su quinta final en esta era. Y ya ganaron las otras cuatro.

Ahora ya, haya sido lógico o aleatorio, da igual. Los Grizzlies están 3 abajo. Sólo les queda hacer historia.

El detalle: Si le quitamos el primer cuarto al partido (que acabó con los Grizzlies 16 puntos por delante, a dos de su máxima ventaja) el parcial fue de 91-64.

PO Desde El Sofá (XXVIII): I’ve made a HUGE mistake

Con la más mejor serie de la historia de la televisión (decidido por el comité de 3 que formamos yo mismo y mis dos coj… consejeros), Arrested Development, volviendo este domingo tras 7 años de parón, el primer partido de las Finales del Este fue un homenaje a una de las frases míticas del show, el «I’ve made a HUGE mistake» de G.O.B. Bluth.

Por lo que veo, todo el mundo está encantado con la emoción del partidazo de anoche… pero para mí fue uno de los más anticlimáticos de la temporada. El ritmo y los errores no estuvieron a la altura del duelo de canastas ganadoras (o que parecían que iban a acabar siéndolo) de George y LeBron. Las bandejas finales de la prórroga de James se las puso Vogel en ídem, al quitarle del medio a Hibbert, único protector del aro ante un equipo que sólo necesitaba dos puntos, y en la falta que le da tres tiros libres a George confluyen los desaciertos de Wade y algún árbitro con exceso de celo.

Porque sí, los Pacers, se dejaron escapar el partido… pero no más que Miami antes. Ya sabéis, la juventud, la inexperiencia y los tópicos sólo valen para unos. Ray Allen falla el tiro libre que les podía haber puesto 4 arriba. Después, ganando de 3, Miami no hace falta (opción tan válida como otra, y larga de discutir en este momento, esto no es lo que se recrimina) pero, según van cayendo los segundos, hay que defender más allá de la línea de tres, no como si fuera la mitad del segundo cuarto. Y luego, la falta de tres tiros de Wade, que sea o no sea, si no te pones en esa posición de casi hacerla, no te la pueden pitar.

En 192 posesiones, hubo 98 faltas o pérdidas. De Indiana más o menos se esperaba, pero en Miami, forzados con la lesión de Chalmers a utilizar muchos minutos al Cole playmaker, tuvieron esta vez su peor versión. Si es que, hasta nos metieron a Reggie Miller, que añade a su inoperancia habitual una muy cantosa afición por el equipo en el que jugó toda su carrera, entre la perfecta pareja Marv AlbertSteve Kerr.

Pero hablemos de lo bueno… de LeBron, al que mencionamos menos de lo que merece, pues, por no aburrir, y porque lo suyo ya es business as usual. Tiene siempre sincronizados a la perfección los mandos del grifo de la ducha que controlan las suspensiones y las entradas a canasta, para no quemarse ni pasar frío. Sabe que cuando no está Hibbert tiene abierta la puerta, y 6 de los 9 tiros cerca del aro de anoche, los intentó en los 9 minutos sin el gigante en pista. La selección de tiro de LeBron es tan maravillosa, porque es condicional, depende del entorno y el contexto que marcan los otros nueve jugadores en la pista. Es una pena que a veces no se sepa apreciar.

Y al otro lado del espejo, PAUL GEORGE! La sangre fría que demostró durante todo el partido, pero especialmente en la recta final demuestra que el jugador más mejorado, sigue en ello en los Playoffs. Está aquí para quedarse.

También muy importante Chris Andersen, que descubrió la puerta por detrás de Hibbert, que nadie en New York intentó abrir. Con el patinazo del resto del banquillo de Miami (2 de 16 anoche), su anotación fue imprescindible. Wade, no acumuló unos números espectaculares, pero hay que reconocer la cantidad de trabajo sucio que está asumiendo. No todos los jugadores franquicia estarían dispuestos a tener su papel, aunque signifique acercarse al anillo. Si además, no está al 100%, más mérito aún.

Y Hibbert y West, que mantuvieron a los Pacers en el partido. Desde la marca de los 9:37 minutos restantes en el primer cuarto, hasta una canasta de Stephenson a 6 de que acabara el segundo, hubo un periodo de más de 15 minutos, en los que, salvo tres tiros libres de técnicas, sólo West y Hibbert anotaron, 24 puntos entre los dos en ese segmento, para Indiana. Miami intentaba negarles el balón, intentándolo prácticamente todo: defender por delante, ayudas suicidas, cambios de personal… pero cuando Indiana no anotaba directamente, Roy cogía el rebote en ataque rodeado de pigmeos, y la regresaba al aro.

Al final, Miami acabó cogiendo prácticamente el mismo número de rebotes que Indiana, pero al descanso, los Pacers se habían quedado con el 40% de los balones que devolvía el tablero de los Heat, y el 81.3% en defensa, y así se fueron con cinco puntos de ventaja en un partido en el que nadie puso más de siete de diferencia en ningún momento.

Al final, este cara o cruz cae del lado de Miami. Indiana ha cometido un graaaaaan error.

El detalle: No podía ser otro… Las tomas de #DondeEstáJimmy Goldstein sentado en primera fila entre el banquillo de Indiana y la mesa.

PO Desde El Sofá (XXVII): Ufff, casi…

Anoche a Popovich le estuvo a punto de sentar mal la comida, la cena del día anterior, el pavo de Acción de Gracias y algún que otro donuts que seguro que se ha comido estos días, después de ver como su equipo estaba a nada de desaprovechar 18 puntos de ventaja.

Pero vamos al tema, anoche el partido empezó parecido al anterior, con unos Spurs jugando a lo de siempre y unos Grizzlies que aún daba la sensación de no saber donde estaba, pero en este partido, Hollins había planteado un pequeño cambio defensivo, como bien apuntó el gran Jimmy, Allen sobre Parker desde el inicio.

Aunque sinceramente, creo que sirvió más bien para poco, como veremos luego, pero hizo que el juego en cierta medida se ralentizara, haciendo el partido más bajo de puntos y todo el mundo apretando más. Pero Grizzlies tampoco tenía el día, con Randolph dormido todavía y con una mítica jugada donde Grizzlies fallaron exactamente 6 tiros en la misma jugada… record?.

La segunda parte empezó con un Oh La La On Fire! haciendo jugar a Spurs de una forma brutal con lo cual llegaron a esos 18 puntos ya mencionados, pero aunque todo apuntaba a de nuevo ver a McGrady en los minutos finales, los Grizzlies no perdieron la cara al partido (que frase más bonita!) y poco a poco Randolph empezó a encontrar su hueco en el ataque… todo ello aprovechando que Duncan se cargó de faltas…

Pero llegó la jugada clave, a falta de 26 segundos Tony Cucamono Allen cogía una perdida de manudo y encaraba canasta, Ginobili lo paró en secó, pero Cucamono Allen vendió muy bien la mato y sacó la flagrante, jugada de 4 puntos y sin darse casi cuenta Popovich, nos fuimos a la prorroga. Cabreo de dimensiones apocalípticas…

En la prorroga un hombre por encima del resto: Tim Duncan, el cual se notaba descansado, es lo que tiene tener 5 faltas al inicio del 4Q y fue a por todo y a jugarselo todo, esto junto con los fallos infantiles de los Grizzlies, hicieron que el partido se decantara para los de Lupita, que estuvieron a nada de meter la pata bien fondo.

Pinta que Grizzlies han despertado…y ahora la serie va a Memphis, recordemos que en primer ronda, Grizzlies perdió los dos primeros y ganó 4-2, en semis perdió el primero y ganó 4-1…

El Detalle: Matt Bonner hizo dos saltos entre dos… y lo mejor… ganó ambos!.

NBA 3X Valencia con Jrue Holiday

Este pasado fin de semana hemos estado en La Marina Real del puerto de Valencia para disfrutar del NBA 3X con la presencial del All-Star de los Sixers, Jrue Holiday.

El evento que está estas semanas recorriendo diferentes ciudades españolas es un torneo 3×3 de los de toda la vida, pero con la infraestructura NBA. Además, todo el complejo está pensado para disfrute de un buen rato por parte de los amantes de la NBA: Canastas bajas de altura para hacer mates, muro con todas las camisetas, buena música y buen ambiente de basket.

En el evento que se celebró este finde en Valencia, tuvimos la suerte de charlar un rato con el 11 de los Sixers y preguntarle cositas interesantes sobre pasado, presente y futuro tanto de él como de la franquicia de Phila.

Era ineludible preguntarle por Andrew Bynum, su lesión y todo lo que había alrededor de él, con su recuperación, aquel incidente de los bolos y demás, Holiday dijo que sabían que venia lesionado y que ‘sinceramente no esperabamos que Andrew jugara bien esta temporada, así que no creo que afectara a la plantilla o al juego del equipo‘. Sobre la posible extensión del contrato de Bynum en Phila, dijo que no sabía que haría la franquicia, pero que si ‘las rodillas de Andrew están bien, es el mejor pivot de la liga y no podemos renunciar a eso’.

Jrue Holiday proviene de UCLA y entró en la NBA siendo muy joven en el Draft del 2009, aún así él piensa que ‘entré en el momento oportuno en la liga, he llegado a ser All-Star, así que no me arrepiento de haber dado el salto tan pronto desde UCLA, tenía ganas, mi gente me apoyó y ha salido bien’. Su clase del 2009 tenía mucho base jugón: James Harden, Ricky Rubio, Jonny Flint, Tyreke Evans, Stephen Curry, Brandon Jennings, Ty Lawson,… y donde el primero en entrar como All-Star ha sido él (junto con Harden), nos dijo que ‘Steph lo tenía que haber sido ya este año la verdad, pero en general fue un gran año el 2009 para los bases en el draft y es divertido ser de esa clase‘.  Jrue vino a Valencia acompañado de su padre y su hermano Justin Holiday, que este año también jugó en Sixers, para Holiday, su familia es más que importante y cuando habla de su mejor recuerdo del All-Star, lo tiene claro, ‘mi familia, ver su ilusión y verlos todos allí durante esos días en Houston, fue sin duda el mejor recuerdo. Siempre han estado conmigo y estuvieron también en este momento tan importante‘.

En el futuro de Sixers ya no estará Doug Collins, Holiday tiene claro que quiere para su próximo entrenador, ‘quiero un entrenador que tenga mentalidad defensiva, para que siga lo que ya teníamos. En el equipo, somos todos jugadores de NBA, es decir, sabemos anotar, con lo cual creo que nos sería de más ayuda un poco más de defensa, de anotar ya nos encargamos nosotros‘.

Habrá que ver el camino que toma Sixers en su futuro, con Bynum y con su futuro entrenador, pero lo que está claro es que con Holiday ya tienen una muy buena base.

Lo dicho, si pasa el evento NBA 3X por alguna de vuestras ciudades, no dudéis en ir a verlo, lo pasaréis bien…

PO Desde El Sofá (XXVI): Cambio de chip

La mejor noticia para Memphis es que no hay basket-average, ni bonus, ni ganar de 20 vale por 2 victorias… por mucho que la apisonadora te haya aplastado, sólo han ganado un partido nada más.

Aunque haya mucho boxscorista emperrado con mandar balones al poste bajo a Gasol y Z-Bo, y si tienen el día esplendido, ciertamente se puede ganar basándote en ellos, tratar de batir a San Antonio así es ponerte el 2K13 en nivel Hall of Fame. Los Spurs son el equipo que menos puntos por posesión concede en cortes a la canasta, y el segundo mejor cuando son posteados, por lo que dejarlo todo a la estrategia del big-ball es irte a echar un paintball vestido de domingo.

Lo que más hace sufrir a San Antonio, es tener enfrente a quien juega como ellos. Un base que saliendo del bloqueo directo, pueda tirar o pasar (sobre todo tirar y finalizar, porque evitan ayudar en la medida de lo posible) en cualquier punto entre la salida de la pantalla y el aro. Hace más falta Conley que Randolph.

Pero el problema de ayer, fue, sobre todo, que no pudieron parar a los Spurs. Los Grizzlies metieron los dos primeros puntos, y ya no volvieron a estar por delante. Sólo cuando la segunda unidad, con triples de Pondexter, acercó al equipo a 6 puntitos al final del tercer cuarto, parecía que podía haber partido. Pero tiempo muerto de Popovich, al poco triple de Manu, los Grizzlies un rato sin anotar, y adiós otra vez.

Un 30% (28) de las jugadas de los Spurs acabaron con tiro tras pase, una cifra extraordinaria. Memphis venía de jugar contra Clippers y Thunder, dos equipos prolíficos con los aclarados y menos generosos en el reparto, y ahora tienen que cambiar la mentalidad al perpetuum mobile de San Antonio. Son partidos como este, en los que pierden gran parte de la baza de Tony Allen en defensa, que es un bozal para las estrellas, no un perseguidor de pases y no pueden ser físicos con un equipo que no conduce el balón.

Los Spurs también tuvieron un día de esos de los que los pases circulan sin problemas, la sincronización es absoluta y los tiros entran. No siempre es así, y como cualquier otro equipo, cuando fallen, dejarán de confiar en la idea que les llevó hasta allí. Los Grizzlies tienen que volver a darse a cuenta que ahora están en un cinco contra cinco, y que tienen que ser agresivos hasta con los que no llevan el balón. Dar esos empujones a destiempo, unos encontronazos de los pívots con los jugadores que cambian de lado a lado… toca estar pendiente de todo.

Este partido no tuvo mucha historia, ni espero que lo que veamos de aquí en adelante guarde mucha relación. Pero los Spurs ya han dejado un cuarto del trabajo hecho.

El detalle: Los sentimientos encontrados que provoca ver a T-Mac convertido en el puro humano de la victoria… en San Antonio

PO Desde El Sofá (XXV): Réquiem por un sueño

Si los Knicks, algún matiz aparte, hubieran jugado siempre como ayer, seguramente tendríamos un 7º partido, y ellos serían los favoritos.

Y si tuvieran ruedas serían una bicicleta, pero no es el caso, y lo único que son es otro equipo eliminado de estos Playoffs con un buen partido, al que se volvieron a presentar los únicos que lo han estado haciendo durante toda la serie.

Superlativo Carmelo Anthony, que cerró un partido magnífico, aunque se le hizo un poco largo, con el también excelente Paul George colgado a su espalda todo el rato. Sólo si se da el crédito que merece el defensor de Indiana, y se entienden las limitaciones que tenía alrededor en New York, se puede entender el grado de dificultad de lo que hizo anoche este jugador, que vuelve a ser la cabeza visible de otro fracaso, o al menos, decepción en Playoffs. Hay quien no tiene suerte.

Notables Shumpert y Prigioni, que supieron encontrar su sitio cuando eran defendidos por una ala-pívot en esos cruces cruzados que había elegido Indiana en defensa. Los Knicks, y no sé quién será el culpable, aunque lo sospecho, no han exprimido esta naranja casi nada, una pasada y gracias, y es una pena porque el zumo estaba delicioso. De hecho, los mejores y peores momentos de uno y otro en este partido iban relacionados con esta desigualdad.

Pero no la aprovecharon siempre tampoco: justo antes de los tres triples seguidos de Iman, los Knicks ejecutaron un par de jugadas partiendo de la formación «Cuernos», que coloca a los dos exteriores en las esquinas, y los dos hombres altos en la línea de tiros libres. En este caso, para atraer a West hacia fuera, utilizaban a Shumpert como interior, poniendo pantallas en el poste alto. Evidentemente, esto funcionó horrible: era él el que parecía bloqueado, quedándose atrás, metido en una maraña. Menos mal que se rectificó.

En lo malo, Tyson Chandler, que claramente no estaba en condiciones para Playoffs, y otro año más no llega al 100% a las eliminatorias por el título. Jason Kidd, que ha metido los mismos puntos que usted, querido lector, con la diferencia de que él ha tenido 89 minutos para hacer algo. Y JR Smith, que ya no es lo que mete y lo que falla, que ya se sabe lo que hay. Es la indolencia y la pasividad en defensa. En el último cuarto vimos como su hombre cortaba con placidez a la canasta, le cogía el rebote ofensivo en un tiro libre, etc… y él mirando, como si fuera la retaguardia de Rihanna.

También hay que dar crédito a los Pacers, por supuesto, con Stephenson haciendo un partido de esos de bola de demolición humana que no le importaría haber firmado al mismísimo Westbrook. Puso en tanto apuro a Prigioni que seguramente le negó la producción de todo lo bueno que este hizo en ataque y se rió en la cara de JR Smith. Y la pareja GeorgeHibbert es siempre un espectáculo en defensa, y a veces, en ataque. Ayer fue uno de esos días que brillan en los dos lados.

Los Knicks se hincharon a faltas (46 a 18 en tiros libres), pero no hay que reclamar conspiración arbitral. Con un Chandler transparente, y un juego exterior indispuesto, cada uno por sus motivos, de parar la penetración, los Pacers buscaron sin descanso la zona de los Knicks, y repicaron en las segundas oportunidades con rebotes ofensivos. Hicieron un partido de manual, que ni siquiera la diferencia en el acierto desde el perímetro (43%-27%), decantó en su contra.

Ahora serán un hueso para Miami, en el año que parece triunfar la metalurgia en la NBA. Blue Collar, Gold Swagger.

El detalle: Es el primer partido de Playoffs desde, al menos, donde llega la base de datos de Basketball-Reference.com, 1986, en el que un equipo, que tira al menos 30 triples, y tiene 15 puntos porcentuales más de acierto desde el perímetro que su rival, acaba perdiendo. Hasta ahora esos partidos iban 9-0 a favor, incluido el 5º partido este año entre Houston y OKC.

PO Desde El Sofá (XXIV): In & Out

Muchas veces en esto del baloncesto una canasta puede definir el todo o la nada, no hablo de los game winners, hablo de puntos clave en un partido para llevar la balanza hacia un lado u otro. Anoche en el Oracle Arena se vivieron no uno, sino dos de estos momentos clave.

Faltarían poco más de un par de minutos cuando Thompson lanzaba ya un triple casi a la desesperada, ese triple que en caso de haber entrado hubiera metido totalmente a unos Warriors que ya empezaban a agonizar, pero no lo hizo y se salió de dentro. Esta jugada llegaba justo después de un triple brutal de Leonard que ponía el partido 6 arriba para Spurs, en caso de haber entrado, sólo eran 3 a poco menos de 2 minutos.

Pero justo en la jugada después, en el siguiente ataque de Warrios, bloqueo para Curry, triple de nuevo que se volvía a salir del aro, de nuevo otra jugada de esas claves que por excasos centímetros se iba fuera. Para colmo poco después un desaparecido Parker hundía al equipo de Jackson con otro triple…

En estas dos jugadas se fue el partido. Un partido de que nuestro amigo Popovich habia decidio jugarlo a base de defensa, cerrando de nuevo el tiro exterior de Warrios y obligando a tener que atacar el aro.

Nos ha encantado la serie la verdad, pero también os digo que hubiera sido mucho más molona con Lee en pista al 100% y quien sabe si ayer Barnes no hubiera tenido el percance, qué hubiera pasado.

Ahora llega la final del Este. Popovich buscando a Lupita en casa de los ositos, todo muy bonito y una final de conferencia que NOS PONE MUCHO.

El Detalle: Un integrante de La Crónica se compró la camiseta de Curry recientemente, desde ese momento, Warriors no ha ganado…