Siempre he sido de los que piensan que los veteranos te acaban sacando de los marrones y que los jugadores jóvenes necesitan veteranos para progresar. De hecho, en la mejor temporada desde que Ewing salió por la puerta de atrás, la plantilla estaba llena de jugadores con mas de 10 años en la liga. En el próximo mes se decide si el equipo aspira a mantenerse en la puja por los playoffs o se hunde de la mano de Sixers y Nets, y es precisamente en este momento cuando necesitamos que saquen los marrones adelante los veteranos.
El partido contra Portland fue el ejemplo perfecto de qué están haciendo mal y qué están haciendo de pena. Porzingis es un jugador que ilusiona, que puede llegar a ser la ‘gran promesa de la Gran Manzana’ y todas esas porquerías sensacionalistas que leemos en los medios americanos pero, a día de hoy, es un jugador muy irregular en ataque y con bastantes lagunas en defensa (LÓGICO). El partido de Portland estuvo siempre en manos de los veteranos, de Afflalo, Lopez y sobre todo Carmelo. Esos tres tíos deberían ser los que carguen con el peso de todo y no dejarle el marrón al bueno de ‘Porzi’, que le echa unas pelotas enormes pero que no es lo que le toca. Tanta mala racha es culpa directa del entrenador y de los jugadores que más pasta meten al banco, mirar a otro lado sería ser injustos. Jerian Grant no ha jugado últimamente y contra Portland jugó la friolera de CERO minutos y me parece perfecto. Si el chaval no esta jugando bien, no sacrifiques el partido por darle minutos. Los quintetos en pista tienen que ser dinámicos, con jugadores que en ese momento estén jugando bien, eso de que jueguen porque sí unos cuantos es erróneo. El otro día O’Queen jugó bien, pues jugó más minutos, el día que no sea así, pues sentadito y listos.
Sentar a los Seraphin, O’Queen, Galloway, Calderón o Vujacic tiene que ser automático si no están jugando bien, son jugadores de apoyo y si no apoyan, pues al banco. De Lance Thomas mejor no hablo porque me parece un jugador de LEB que esta dando un rendimiento muy por encima de su capacidad, además de que no suele meter la pata aunque últimamente se esté tomando muchas cortesías cuando tiene la pelota. Lance Thomas vitalicio, es el ‘next Jared Jeffries’, en los minutos finales contra Portland se hizo cargo de Lillard con bastante ineficiencia. Además, no entiendo porque ha sentenciado a Lopez en los últimos cuartos. Es cierto que contra OKC casi nos cuesta el partido pero es un chaval que aporta solidez atrás, especialmente en ayudas, y no creo que Galloway o Lance Thomas sean más necesarios. Fisher se te está yendo de las manos.
Por otro lado, no puede ser que sentemos a los 5 titulares a la vez, algo falla ahí, si tu banquillo no esta funcionando, tendrás que elegir las piezas que mejor funcionen y rotarlas junto con los titulares. Debido al bajo nivel mostrado por Calderón y Grant me pareció ver a Afflalo jugar bastante tiempo con la segunda unidad, esto sería una manera de empezar a CAMBIAR LAS COSAS, porque si algo va mal, hay que cambiarlo. Las cosas solas no se solucionan Pescador, y si no lo solucionas tú, tendrán que echarte a la calle y que lo solucione otro. Todo esto que parece muy evidente casi nunca se lleva a la práctica en el MSG, y claro, así nos va. Además, la mierda del triángulo nos está dejando en evidencia, somos un equipo ofensivamente del siglo XX y eso se nota. Yo entiendo que el triángulo funcionaba genial con un señor llamado Shaquille O’Neal pero tristemente no disponemos de semejante bestia en nuestro equipo por lo que quizás hay que buscar un técnico capaz de implantar un sistema de juego que se adapte a nuestros jugadores, y no forzar a nuestros jugadores a que por cojones jueguen la puta mierda esta de tres a un lado y dos al lado débil. Que no funciona, que o los chicos son muy tontos, el entrenador es muy tonto o las defensas nos tienen cogida la medida, pero esta claro que esta mierda no esta funcionando como debe.
Espero que se estén poniendo las pilas buscando undrafted y gente sin contrato porque parece evidente que lo que O’Queen te da, O’Queen te quita, y así con todos los sujetatoallas del banquillo, que de ser el banquillo que ‘más y mejor molaba’ al principio de la NBA han pasado a ser ‘esos matados que no han renovado en sus equipos porque estaban hasta los huevos de ellos’. Gracias Orlando, Washington y especialmente Sacramento por no renovar a vuestras mierdas de banco, nos encanta coleccionar mierda sobrepagada.
Carmelo ha dado un paso adelante, es posible que no pueda dar otro paso adelante porque después de la operación simplemente ya no de para más, pero el nivel que es capaz de dar todavía es un nivel muy válido para conseguir victorias contra equipos que no sean top. Wolves, Sixers, Magic tienen que ser tres victorias en los cuatro próximos enfrentamientos y contra Bulls hay que pelear, que no nos echen la lefa en la cara en el primer cuarto. La diferencia entre ganar contra equipos de media tabla o perder es simplemente los cojones, la intensidad y las ganas que pongas. En eso el entrenador puede hacer algo, pero los principales culpables son los jugadores.
He querido esperar a ver el partido contra Dallas para publicar nada para confirmar sensaciones. Esta claro que el equipo esta en barrena de manera alarmante. Las dos victorias contra Sixers y Nets no dicen nada puesto que son equipos de lotería desde el día uno, lo preocupante es que contra equipos como Bucks o Mavs no hemos sido capaces de establecer prioridades en ningún aspecto.
Tras la racha de derrotas y varios partidos anotando ningún punto o migajas en transición, Fisher le pidió a sus jugadores que forzasen las transiciones. Cuando tu idea es salir rápido hay que tener claro quien sale y quien cierra el rebote y en los últimos partidos la sangría en el rebote ha sido preocupante. Promediamos 10 rebotes ofensivos por partido, en los últimos dos partidos hemos bajado a 4,5. Promediamos casi 40 rebotes por partido, en los últimos 2 nos hemos quedado en 33. Además, no se en que momento se ha decidido cambiar en los bloqueos. Nowitzki simplemente hizo lo que quiso en el primer cuarto porque atacaba constantemente contra jugadores más pequeños. De regalo, de ser el equipo que mejor gestionaba la defensa del triple nos enchufaron 11 triples en la primera mitad contra Dallas con un 50% de anotación si no recuerdo mal. Es simplemente lamentable.
No se sí es que determinados jugadores han bajado los brazos, como es el caso de Robin Lopez o Galloway, o simplemente ya han utilizado toda la energía disponible. Desde luego si a inicios de Diciembre no tienen ganas o fuerzas para seguir haciendo bien las cosas el año se les va a hacer muy largo. Del partido contra Milwaukee sales con mal sabor de boca porque da la sensación de que ellos han salido con más ímpetu, más ganas, más cojones, y da rabia. Molesta pero entiendes que son chicos jóvenes, con físicos por encima de cualquier equipo NBA, y si son capaces de llevarse el partido a enfrentamientos 1vs1 tienes todas las de perder. El error nuestro fue no saber mover la pelota, buscar fallos defensivos y atrás usar ayudas y forzar a sus peores tiradores precisamente a tirar. Afflalo por ejemplo no llegó a postear en todo el partido porque siempre jugaba contra un tío más grande o más fuerte que él pero, quizás, debería haber buscado otras virtudes suyas para explotar de otra manera los enfrentamientos. Mal Fisher.
Contra Dallas ya me ha dado la sensación de estar mal organizados directamente. Lo de los cambios en defensa, pasar los bloqueos por detrás y que te abra la puerta trasera jugadores retirados como Deron Williams o Felton tiene delito. Además estos tíos juegan sin juego interior, Pachulia es, junto con la banda interior de Portland, el peor pívot titular de la liga, y de cuatro juega un señor que tiene muchos atributos positivos, pero que físicamente va a menos y en términos de intimidación y rebote no es un jugador diferencial. Bien es cierto que no tienes jugadores para hacer daño al poste y que Seraphin lo poco que hizo, dio una de cal y una de arena, pero no puede ser que con estos tíos por dentro no hagas sangre aunque sea en penetraciones. Estoy bastante mosqueado, Fisher acierta en una pero falla en cuatro. Gestiona determinadas cosas muy bien pero en otras se ve incapaz de reaccionar. Yo no se si es falta de preparación o es que directamente los rivales lo preparan mejor, pero me da igual, no podemos tener un técnico de segunda que no se entera de nada.
Sobre la clasificación, creo que es posible andar alrededor del 50% de victorias viendo como se ha jugado hasta ahora. Además estoy convencido de que muchos equipos del Este van a bajar cuando empiecen las giras por el Oeste, sigo manteniendo este discurso de momento hasta que el tiempo me quite la razón. No me preocuparía por los demás equipos, me preocuparía por arreglar los problemas que tenemos en nuestro equipo, y más ahora que viene una gira contra equipos del Oeste. Utah, Portland y Sacramento son tres equipos contra los que hay que salir con mucha intensidad o te puedes volver con tres derrotas y ahí el record empezaría a ser irrecuperable. La circulación de balón ha desaparecido, o al menos ya no es ni la mitad de efectiva de lo que era antes, y esto es algo que también hay que revisar.
Si vives en este planeta llamado Tierra y además te gusta esto llamado NBA, leñe…cumples seguro esos dos requisitos porque estás leyendo esto, así que no sigo por ahí… Vale, pues eso, en este momento ya sabes que Kobe Bryant ha anunciado que a final de esta temporada lo deja, abandona el baloncesto y después de 20 años cuelga las botas.
La gente que me conoce sabe mi devoción por el 24 de dorado y púrpura, y tal vez hoy esperan una oda a uno de los mejores jugadores de la historia, pero no, hoy no toca eso. Aún estamos lejos de ese 13 de abril cuando Utah Jazz visite el Staples Center en lo que realmente será el último partido de Kobe, entonces ya le haremos algo como se merece, entonces será el momento de escribir y escribir cosas sobre él.
Hoy no, hoy voy a hablar de Lakers, de esos Lakers que van a quedar para este verano y para el futuro.
Con la retirada de Kobe, se le abre el cielo al amigo Ketchup de cara a la ya total reconstrucción de la plantilla de Lakers. Para el GM de Lakers le queda el hacer una plantilla, unos jugadores que puedan rendir y puedan colmar las necesidades de victorias a la que están acostumbrados los aficionados lacustres. Para ello todo se debe basar en los picks que ya hay, es decir, Randle y Russell.
Aunque el no.2 del Draft aún no ha dado todo lo que se esperaba de él, quien sabe si culpa de El Capitan General Almirante del Tanque Lacustre aka Byron Scott, está claro que algo tiene y que hay que pulirlo todo lo pulible y más. Luego tenemos a Randle, otro rookie, por muchos 14 minutos que jugara el año pasado. Este año se le ve todo lo rookie que es, es decir, con sus perdidas, sus acciones de novato y sus cosas. Buena pinta, sí, una mezcla extraña entre Odom y Randolph con mala leche que le gusta picarse con cualquiera y que hace cosas más que molonas, vamos, buena pinta.
Con estas dos piezas y la renovación de La Jefa de Animadoras, tenemos la base del equipo de cara a próximas temporadas. Luego vendrá lo divertido. Ver si realmente se puede retener el pick del año que viene, que recordemos que es top 3 protegido y que en caso que salga fuera de ese top 3, iría a parar a nuestros amigos de Philadelphia. De momento la cosa va bien en el tanque lacustril y digamos que habría top 2, y tampoco hay sensación de que vaya a mejorar la cosa, seamos sinceros, así que hay bastantes posibilidades de retener un año más ese pick y tener una elección alta de nuevo en el próxima Draft… ahora habría que tener un poco de suerte para ver si cae el Top 1 y nos hacemos con ese australiano con apellido de periodista del cual todo el mundo habla…
Estos 4 jugadores formarían una buena base de cara al futuro, para luego con esa mezcla del hueco salarial de Kobe más el nuevo tope salarial, daría para que Los Angeles tuviera hueco para firmar a gente por el máximo, vamos, gente de la grande, grande, pero vamos… casi toda la NBA va a tener hueco salarial para firmar a cualquiera la verdad, pero eso será otra historia.
Con lo cual, el trabajo de Ketchup va a ser divertido de cara a ver como rellena esa plantilla a partir de los jóvenes del Draft, el futuro pick e intentar atraer a algún que otro agente libre.
Por otra parte, como bien nos indicaba Alberto de Roa por linea interna, Jeanie Buss tiene un buen trabajo ahora. Estos dos últimos años la figura que vendía en Lakers era Kobe y eso que todos sabemos el Bryant que hemos visto, pero no deja de ser una pieza mítica en la historia de la NBA y leñe, ver a Kobe, mola y la gente paga por ello. Habrá que ver ahora que hace Lakers para hacer que la gente siga yendo al Staples ya sin Bryant en la nómina y la forma de hacer que la gente vaya es con algo que ofrecer y lo que más gusta a la gente es ganar… Así que el papel de Jeanie es vender la burra, vender a Lakers a los agentes libres para llenar esas butacas del adosado de lujo que es el Staples.
Otra pata en la mesa lacustre es Jim Buss, el cual dijo que si en pocos años el equipo no luchaba por el anillo, se largaba y se lo dejaba todo a su hermana… habrá que ver si lo cumple, porque al menos en los próximos 2 años o mucho cambia la cosa o va a ser que no y eso que Shane Battier el otro día en el podcast de Zach Lowe decía que Lakers iban a ser aspirantes a anillo en 3 años… eso quiero verlo yo.
Así que así están las cosas en LaLaLand (y no hablo de la señora Anthony), muchas incognitas, muchas puertas abiertas y un futuro con ganas que llegue y ver como se desarrolla todo.
El concepto ‘racha negativa’ no es lo suficientemente explícito para lo que le ha sucedido a los New York Knicks desde hace una semana hasta la fecha. De ser jugadores que ejecutaban y pasaban la pelota con coherencia, buscando las mejores posiciones posibles de tiro, han pasado a ser un mojón de tamaño considerable. Pocos motivos se me ocurren para justificar esta mala racha, puesto que el sistema es el mismo, los jugadores son los mismos y están intentando ejecutar de la misma manera.
El cansancio puede ser el primer detonante para justificar el mal momento. El bache empieza a mitad de una gira de cuatro partidos, habiendo ganado los dos primeros contra equipos difíciles y jugando en una cancha complicada como es Miami. En ese momento fue salir la segunda unidad y empezar el apagón. El segundo motivo puede ser la pérdida de tensión en los jugadores. Evidentemente al principio todos los jugadores salen con el culo apretado para intentar hacerlo lo mejor posible, no entrar en barrena a las primeras de cambio y no ser señalados por prensa y aficionados. Una vez han demostrado que la dinámica ha cambiado, esa tensión se puede perder y eso hace que llegues tarde a balones divididos, entren menos tiros y defiendas peor. El tercer impedimento que se me ocurre es que la segunda unidad ha terminado por hundirse totalmente. Echábamos en falta al O’Queen de principio de temporada, Williams solo jugó el partido inaugural y los demás salió al trote y Grant ha jugado con muchos altibajos, solo faltaba por hundirse Galloway, y se hundió. Ni rastro de Langston, siendo su actuación más decepcionante la de la noche de Orlando.
Pero bueno, identificar problemas es muy sencillo, tan sencillo como dedicarle horas a la estadística y a repasar partidos, o directamente copiarlo de webs americanas como hacen algunos genios de la pluma por la península ibérica. La gracia de la existencia en el S.XXI es solucionar problemas y me gustaría saber como narices los Knicks van a retomar la dinámica positiva, algo que no han sido capaces de hacer en dos años. A raíz del partido contra OKC el señor Derek Fisher decidió no acabar los partidos con Robin López, siendo Galloway su sustituto y por ende moviendo tanto a Porzingis como a Melo una posición más a dentro. Contra Houston en el partido de la gira estuvo justificado puesto que Howard no jugó ese partido y Porzingis podía emparejarse con Capella. Contra Miami no hubo partido desde el segundo cuarto así pues no se puede hablar de gestión de plantilla y minutos porque los cambios venían justificados por una situación desesperada. A partir de Orlando sí que me chirriaba más la situación y contra Houston anoche en casa tuvieron que volver a poner a Seraphin porque evidentemente Porzingis no es capaz de frenar a Howard. No se hasta que punto Robin López ha quedado señalado por sus numerosas pérdidas en aquel último cuarto pero me parecería un error que podría llegar a desmotivar a tus jugadores señalarlos de esa manera ante los errores.
La parte positiva de todo esto es que jugamos contra 76ers y Nets los próximos partidos, dos partidos para resurgir, reencontrar buenas sensaciones y en general volver a jugar al baloncesto. La parte positiva es esa, la negativa es que como palmemos puede estallar esto de muy mala manera. Además si los chicos siguen aportando energía y ese plus que tuvieron contra Houston en casa ante la ausencia de Carmelo, sumando el regreso de Anthony, podríamos volver a rallar un nivel ofensivo adecuado. Además parece que Seraphin, dentro de su irregularidad, parece que ha venido para aportar, toda ayuda es poca.
Lo que en los últimos años ha sido una casa de putas, literalmente, se esta convirtiendo en una franquicia NBA. Evidentemente ninguna franquicia NBA esta libre de cometer errores. Salvo San Antonio, todas las franquicias fallan y no todos los movimientos son acertados. En esa dinámica se encuentran ahora mismo los Knicks, franquicia característica por ser el hazmerreír en los últimos 15 años cortesía del amigo Jimmy Dolan. Con aciertos esperados, fallos coherentes y, sobre todo, algún acierto inesperado como el de el bueno de Kristaps, nos hemos movido en los primeros 14 partidos. El mencionado rendimiento y la adaptación de Robin López así como de la irregularidad de muchos y la cohesión de muchos otros son cosas normales en un equipo NBA. Por fin los New York Knicks parecen un equipo.
A estas alturas de temporada, con 14 partidos a las espaldas, ya habría sucesos suficientes como para empapelar la Catedral de Burgos. Por el contrario se agradece ver que ganamos con Carmelo Anthony desaparecido entre las faltas y Trevor Ariza en Houston, al igual que fuimos capaces de ganar en Oklahoma City con un último cuarto dantesco y agarrándonos a la defensa y el desacierto del rival. La optimización de recursos debería ser el principal objetivo de Derek Fisher, si un jugador no esta jugando bien va automáticamente al banco puesto que tienes profundidad para que otro intente cumplir con la tarea. En este sentido hay luces y sombras, nadie sabe porque dejó que Batum nos abriese literalmente el culo jugando bastantes minutos contra Galloway, pero en general esta manteniendo a todos los jugadores enchufados y recompensando buenas actuaciones con minutos.
A día de hoy y según el calendario las derrotas en Houston y en Oklahoma eran fijas por diferencia de plantilla y cohesión de la misma; a día de hoy en ambas canchas hemos ganado aprovechándonos de lesiones del rival sumado a la intensidad de los chicos y la fe en la victoria. Hemos ganado más partidos que ‘deberíamos haber perdido’ de los que hemos perdido que ‘deberíamos haber ganado’ y eso es un punto de partida genial. Hay que mejorar muchos aspectos lógicamente pero aparentemente si las lesiones nos respetan hay mucho margen de mejora, los automatismos aún no están pulidos.
Ya llegarán las giras por el Oeste con una o cero victorias, como es lógico por otra parte. Lo interesante es cerrar una gira con derrotas lógicas y victorias coherentes. Si rascas una victoria en San Antonio nadie se va a quejar, si por el contrario pierdes es algo que nos esperamos todos. El problema llega cuando vas a Utah y palmas, o vas al Staples y los de amarillo también te la pasan por la chepa. Para llegar a Playoffs vamos a tener que rozar el 50% de victorias y los partidos que en principio son asequibles hay que asegurarlos, por eso dio rabia la derrota contra Hornets. Mucha gente estaba preocupada al ver que estando por encima del 50% de victorias aún estábamos fuera de los ocho primeros. A día de hoy la clasificación no es realista, no se han realizado suficientes giras por el Oeste, no se puede decir que el calendario haya sido parejo para todos los equipos, el que más ha jugado ha sido Atlanta con 15 partidos.
Nada más se debería decir en estos momentos sobre la franquicia, hay que dejarlos trabajar, jugar y entenderse. Pocos años llegamos a Diciembre sin pensar en la agencia libre. Calderón funciona, Afflalo funciona, Carmelo funciona, el rookie esta funcionando por encima de sus expectativas, Galloway confirma que aspira a un contrato de 10 kilos… Es momento de abrir una bebida y unas aceitunas a gusto del consumidor, sentarse en el sofá y disfrutar de la tranquilidad.
Mañana miércoles en el Air Canada Center de Toronto, Raptors albergará lo que han llamado la OVO Night, que para algunos que no estén metidos en el tema, es básicamente la noche Drake.
En este día, el equipo de más allá del muro vestirá unos equipajes diferentes, negros y dorados, diseñados o inspirados en el artista canadiense. Este es el último capítulo de la relación entre el mundo del hip-hop y la NBA, pero no sólo la NBA, ya que esta relación siempre va a estar muy ligada, sino con la moda y las camisetas.
La camiseta, mola la verdad, esa mezcla de dorado y negro queda bastante jugona, y el nuevo diseño de los equipajes de Raptors, realmente me gustan. El pantalón es probablemente lo mejor sin lugar a dudas, habrá que verlo todo en movimiento para valorar más cosas.
Pero vamos a echar la vista atrás como nos gusta hacer en La Cheslón, y vamos a ver un par más de ejemplos sobre diseños de camisetas inspirados o realizados por la gente del hip-hop.
El primer y más reciente ejemplo es la camiseta actual de los Nets. Cuando la franquicia anteriormente situada en New Jersey hizo el anuncio de su movimiento al otro lado de Manhattan, una de las claves del movimiento fue Shawn Carter, más conocido como Jay Z. Mucho se habló de los equipajes, donde el mítico artista iba a estar involucrado para su diseño y claro, esto hizo subir el nivel de ‘hype‘ (sí, eso que dicen los modernos…) para ver la camiseta.
Al final en uno de los conciertos en el Barclays Center, Jigga se vistió el 4 con Carter a la espalda y todos pudimos ver el diseño minimalista, pero bastante jugón de la nueva camiseta de los Nets. Una camiseta que si bien es cierto en un principio nos dejó algo frío, es lo que tiene el famoso ‘hype‘, mezclado con su pista y con esas ganas de primera temporada en BKN, hacía que la mezcla nos gustara y la disfrutáramos bastante. Ahora…ahora es otra historia y ni Jay Z está ya en el accionariado del equipo, aunque las razones son puramente comerciales y de negocio…
Pero lo primero que me viene a la memoria fue la camiseta de Mavs. Ahora mismo muchos de vosotros os estaréis preguntando… Mavs?!?!? Cuban!??! hip-hop?!?! qué me he perdido?!?! Pues efectivamente, en 2004, Mark Cuban le pedía a Puff Daddy, mas concretamente a su marca de ropa Sean John, un diseño para su camiseta alternate. El resultado fue extremadamente jugón, para que nos vamos a engañar, esas letras mezcladas del Mavs, con los colores y míticos de la franquicia de Dallas, hacía que este equipaje fuera uno de los más cotizados por aquel entonces. La franquicia de Cuban ha seguido usando este equipaje hasta hace bien poco (si bien le cambió el color al azulón corporativo), con lo cual más que contento estaba nuestro amigo con el trabajo realizado por Puff Daddy y su tropa.
El futuro probablemente nos depare muchas más colaboraciones, y más como el mundo del hip-hop se está metiendo en temas de moda…
Sí, te estoy hablando a ti Kanye!! Ponte las pilas y haz las nuevas camisetas de Bulls o Knicks!!
El primer recuerdo que tengo de NBA se data a 1988, cuando en la antigua UHF o más conocida como ‘La Segunda Cadena‘ oía a Ramon Trecet con aquello de Cerca De Las Estrellas retransmitir esa mítica final entre Pistons y Lakers, aquel fue mi inicio en esto de la NBA.
En estos casi 30 años ya he visto jugar a muchos jugadores, algunos tan míticos como Magic, Bird, Malone, Stockton, Barkley, Jordan, Pippen, Kobe, Shaq, Iverson, McGrady, Ricky Davis, Darius Miles… Algunos los he disfrutado más que otros, ya que aunque empecé a ver NBA desde hace bastante, eso no quiere decir que mi seguimiento de la liga haya sido como ahora lo es, donde casi intento ver un partido diario, no, no os voy a engañar diciendo que soy un erudito de la materia, ni mucho menos. Lo que sí puedo decir que durante todos estos años he disfrutado de pocos jugadores, de hecho creo que la cuenta acabaría 3 ó 4.
El que más sin duda, Kobe Bryant, un jugador diferente y que sin duda alguna se ha ganado un puesto en lo más alto. Siento deciros que la época de Jordan me pilló en una de esas fases en que no era habitual de la NBA, aún así evidentemente no me niego a su legado y a lo que era en la pista: un depredador.
Llegamos a 2015 y la diosa fortuna nos ha concedido la suerte de que uno de esos cometas que pasan cada poco tiempo por la tierra esté entre nosotros en forma de jugador de baloncesto, sí, me refiero al 30 de Golden State Warriors, Steph Curry.
Su nivel de jugonismo, NBA JAM, superioridad y incluso sobración, si se me permite la palabra, es digna de esos grandes jugadores que aparecen cada cierto tiempo. Tal vez el margen que llevamos de liga igual no es baremo para valorar actuaciones, y menos en una liga de casi 100 partidos contando los PO, pero me da igual, yo hablo de sensaciones y cada partido de Warriors es un acontecimiento único.
No sabes si la va a meter de medio campo, si va a dejar tumbado a su rival,si va a tirar un triple con un pivot de 7 pies delante, da igual, sabes que algo va a pasar, alguna va a hacer y ya no hablo del baloncesto como deporte, hablo de la NBA como arte visual para puro placer de los sentidos, y estos momentos cada partido de Curry debería estar en la cumbre de cualquier montaña de valoraciones.
De momento sus Warriors están rozando la perfección, no sabemos muy bien si espoleados por los comentarios de la suerte del anillo del año pasado, pero lo que está claro es que como aquellos Bulls del 72-10, donde Jordan se puso como objetivo pasar de las 70 victorias, este equipo tiene un objetivo en mente, que supongo que será repetir el anillo, pero algo me da que también en la hoja de ruta está supar lo del año pasado y demostrar a los escépticos que son el mejor equipo de la liga y que la suerte, que no nos equivoquemos, siempre juega su papel, es en este caso un tanto por cien pequeño de lo que realmente hay detrás, es decir, un equipo de baloncesto total con un jugador único de los que aparecen en ocasiones especiales.
Cada uno de la mejor forma que pueda, pero es momento de sentarse y disfrutar del baloncesto y de un MVP que a estas alturas debería llevarse el premio a jugador más mejorado, porque esa es realmente la sensación que da, este Curry 2.0 es mucho mejor al anterior, con todo lo que ello conlleva.
El pasado miércoles 11 de noviembre visitaba el American Airlines Center para vivir en directo un partido de la NBA. Como tantos otros trasnochadores europeos, más de una vez había soñado con poder vivirlo en persona. Y qué mejor manera de estrenarse que con la visita de Los Angeles Clippers con DeAndre Jordan tras su fichaje frustrado este verano por los Dallas Mavericks y la ya famosa guerra de los Emojis. Este partido lo viví como un aficionado más y sería ya el viernes contra Los Angeles Lakers cuando podría recorrer las entrañas del estadio gracias a la oportunidad que me ha brindado La Crónica desde el Sofá.
LAC@DAL
Tocaba tarde baloncestística en The big D y medios como TNT, que retransmitían el partido, se habían encargado de caldear el ambiente, y… ¡Vaya si lo consiguieron! Se vieron muchos carteles de aficionados haciendo referencia al poco valor de la palabra de DJ comparándola con el porcentaje en sus tiros libres y los abucheos estuvieron presentes en todo momento.
Nos juntamos un grupito de españoles y llegamos con tiempo al estadio para poder disfrutar de la previa y hacer las fotos de rigor para el recuerdo. Empezamos con visita a la tienda oficial que ya tenía a la venta la nueva equipación que se estrenaba esa noche (¡Genios del marketing!) con el skyline de Downtown que personalmente me gustó bastante.
Una vez dentro del pabellón ya habíamos podido observar alguna vista de la pista antes de llegar a nuestro sitio; pero al tener por primera vez una visión general de la cancha, el marcador, las gradas, las pantallas… La sensación fue una mezcla entre vértigo y Déjà vú, ya que te impresiona y te resulta familiar a partes iguales. De camino a tu asiento te das cuenta de lo bien montado que lo tienen todo; me explico, todo está listo por y para la comodidad y el consumo del espectador. Desde tu butaca modo cine con reposavasos y un surtido de comida a dos pasos hasta los baños con la ESPN de fondo cantando los resultados de la jornada. Realmente creo que esto ayuda a que el American Airlines Center funcione como negocio teniendo una agenda repleta de eventos, siendo la casa también de los Dallas Stars de la NHL y albergar múltiples conciertos y espectáculos.
En la pista algunos jugadores de cada equipo hacían sus calentamientos individuales de tiro hasta que a falta de 20 minutos de empezar el partido y con las gradas más pobladas salieron todos los jugadores. Los Angeles Clippers aparecieron primero con los primeros abucheos del público al ver a DeAndre, como bien contaba David en su visita al Madison Square Gardenaquí la gente grita «Boo» y no silva cuando quiere abuchear. A continuación, con el speaker anunciándolo y con el Ni**as in Paris de JAY Z & Kanye West de fondo, llegó la entrada de los Dallas Mavericks y el primer subidón de adrenalina de la noche.
A partir de ahí, últimos preparativos antes de lanzar el balón al aire con la interpretación del himno y las presentaciones de ambos equipos. El nivel de los boo’s a DeAndre ya iba incrementando y el vídeo motivador para la presentación de los locales metía de lleno en el partido a los espectadores. LAC llegaba con todo y los Mavs querían aprovechar el factor ambiente para mejorar la mala imagen dada la noche anterior en New Orleans.
Durante el partido me sorprendió el Hack-a-DeAndre que empezó ya a finales del primer cuarto y fuera del partido el bombardeo de shows, anuncios y otros entretenimientos que hay durante los descansos. El concepto de que el espectáculo no debe parar se lo toman muy enserio y sólo por esto ya merece la pena ir a ver un partido de la NBA si se tiene la oportunidad. Por otro lado, ahora entiendo por qué dicen muchos estadounidenses que se aburren cuando ven un partido de fútbol, Soccer quees como lo conocen aquí, ya que son 45 minutos seguidos de juego sin animadoras o Dance cam.
Uno de los momentos que recordaron a partidos de play-off fue cuando con 110-108 en el marcador para los Mavs y a falta de 1 minuto para el final Dirk metió un triple marca de la casa para acercarse a la victoria.
No voy a hacer un análisis del partido, pero sí diré que el guión de partido aguerrido y con presión ambiental se cumplió y estuvo igualado y disputado hasta el final. Dirk tiró de repertorio como en los viejos tiempos y con la aportación de Matthews la victoria se quedó en Dallas 118-108. LET’S GO MAVS!
LAS@DAL
Llegaba el viernes 13 y no era una peli de terror lo que se iba a ver en el American Airlines Center sino el segundo duelo angelino de la semana y el posible último partido de Kobe en este pabellón. Y digo «posible», no sólo por lo que parece va a ser la última temporada del #24, sino porque fue duda hasta el último momento por unos problemas en la espalda que le hicieron descansar durante los dos partidos previos a este enfrentamiento. Fue muy buena noticia poder ver jugar a una de las leyendas de la liga y estoy seguro que su figura y méritos se reconocerán todavía más cuando decida dejar de jugar.
Parsons volvía a la convocatoria de los Mavs
Tras recoger las acreditaciones e informarme en qué planta estaban las diferentes salas para la prensa, tocaba hacer un recorrido por las instalaciones para saber cómo moverse antes, durante y después del partido. Como llegué con bastante tiempo pude bajar a la cancha y ver calentar a Charlie V. y Parsons de los Dallas Mavericks y a Marcelinho Huertas ex del Barça y a Metta World Peace de Los Angeles Lakers. Tenía ganas de ver algún tiro a un pie de Marcelinho pero me quedé con ganas ya que no jugó ni un minuto.
Segundo partido de la semana en casa y segundo Soldout en las gradas que veo, y no es una casualidad, ya que la franquicia lleva una racha que se remonta a Diciembre de 2001. Pero esta vez fue con mucho aficionado oro y púrpura entre el público. El protagonismo iba a estar centrado en la figura de Kobe y así se reflejó en la ovación que se llevó cuando fue presentado y cuando metió la primera canasta del partido, por momentos aquello parecía el Staples Center. El primer cuarto lo lideró el equipo visitante hasta que a falta de 3 minutos un triple de Villanueva puso por delante a los Mavs. Ya no soltarían la ventaja en el marcador hasta el final del partido.
Una de las cosas que también me llamó la atención en ambos partidos fue el sonido que recogen los micrófonos en los aros, ya que a veces se oyen los gritos en la lucha por el rebote o las pedradas (que en este caso lideró el #37 de los Lakers MWP). En este partido los porcentajes de tiro de campo bajaron mucho respecto al partido contra LAC y así se reflejo en los parciales del 2Q y 3Q. Esto no impidió ver jugadas espectaculares como la de la foto de arriba donde Dirk se marcó un fade-away ante Kobe, un taponazo del mismo alemán e incluso un amago también ante Kobe que acaba con los dos rivales sonriendo.
Destacar los aplausos que se llevó al entrar J.J. Barea al campo, jugador muy querido aquí por la gente que se lo demuestra todos los partidos. A falta de 9 segundos para llegar al descanso, en un robo de balón de LAS que le cae a las manos de Kobe, él mismo arrancó una contra en la que acabó cometiendo falta en ataque y se escuchó un «Oh!» de decepción en la grada que esperaba ver una canasta de jugón. No sé si fue falta de frescura pero la verdad que a mí también me sorprendió. Antes del descanso todavía había tiempo para el espectáculo con un BuzzerBeater de Devin Harris para dejar el marcador en 48-40.
El tercer cuarto fue más de lo mismo: poca puntuación con corre calles por las pérdidas de balones de ambos equipos para acabar con un +9 para los Dallas Mavericks. Destacar que en este cuarto y durante el partido hubo varias jugadas en las que Kobe hizo gala de su señorío y saber estar en la pista ayudando a los rivales a levantarse en varias jugadas y, meritoriamente, acabándose de meter al público en el bolsillo.
El último cuarto el marcador se volvió a apretar llegando a estar Lakers a 1 punto 70-71 y a 3 puntos en varios momentos. En varias canastas angelinas y concretamente en un 2+1 de Lou Williams se hicieron notar los muchos aficionados rivales poniendo un poco de emoción al partido. Llegó hasta tal punto que en los tiros libres de Zaza Pachulia se escucharon boos que hicieron reaccionar inmediatamente al público local al grito de Beat LA! Llegaron al último minuto con 85-82 y los Mavericks sumaron los últimos 5 puntos ganando 90-82. Lo más destacado del final fue cuando Byron Scott cambió a Kobe a falta de 14 segundos y se llevó la ovación de la noche. Con este gesto, junto con la declaración del protagonista en rueda de prensa, se va confirmando que ésta será probablemente la última temporada que los aficionados puedan disfrutar de uno de los grandes.
Una vez terminado el partido era hora de bajar a recoger las declaraciones de los protagonistas. Todo el grupo que estábamos en el Press Box bajamos directos a la sala de rueda de prensa donde en unos minutos apareció Rick Carlisle. El entrenador destacó la gran actuación de Zaza Pachulia que se convirtió en protagonista con un doble-doble 18 puntos y 16 rebotes siendo clave en la victoria. Con relación a estas declaraciones, también destacó que a veces se tiene que ser capaz de ganar sin jugar tan bonito y para esto tienen jugadores como Pachulia o Powell.
Ya en el vestuario local Chandler Parsons nos contó que va a ir progresivamente cogiendo más minutos, descansando en Houston (a pesar de tener ganas de jugar contra su ex-equipo) y espera jugar ya por encima de los 20 minutos en Filadelfia. Destacó la actuación de su compañero Zaza:
Ha estado genial esta noche, reboteando, defendiendo, en los bloqueos, metiendo los tiros libres, tiros de media distancia… Si te soy sincero, ¡no sabía que era tan bueno!
Por su parte, Wesley Matthews (destacado en el anterior partido y más discreto en éste) también piropeó la actuación del Georgiano y dijo que ante todo es un jugador de equipo que siempre aporta cosas positivas.
Finalmente, se hizo esperar pero mereció la pena. Ahí estaba Robin Hood Nowitzki, el hombre franquicia con su calma atendió a más preguntas que ningún otro jugador y dejó varias perlas. A la pregunta de qué opinaba sobre tantos aplausos de los aficionados de los Lakers dijo «Me parece que Mark Cuban estará contento porque han llenado el pabellón».
Como era previsible, le hicieron preguntas sobre las jugadas con Kobe Bryant que acabó anotando y ambos sonriendo, a lo que el alemán respondió que tras el bloqueo se emparejó contra él y que lo pasó bien en esa rivalidad sana.
También le preguntaron sobre el hecho de haber ganado sin jugar un baloncesto «bonito» y, al igual que el Carlisle, coincidió diciendo que hay que saber llevarse el partido cuando tu porcentaje de tiro no acompaña (36.6% en tiros de campo) basándose en la defensa y el rebote.
Sobre el próximo partido contra Houston Rockets, el cuarto partido en cinco días, le preguntaron sobre James Hardem y cómo podían parar su estilo de juego, a lo que él destaco que es un jugador con una habilidad especial para entrar a canasta y difícil de defender o quitarle la pelota de sus manos sin cometer falta.
Había visto y leído entrevistas post partido a los jugadores en el vestuario; y, como en la NBA los jugadores atienden a los medios con toda naturalidad (si han ganado mucho más amablemente, claro) me pareció increíble estar allí con algunas de las estrellas de la liga. Muy buena impresión del ambiente en general del estadio y de la afición de los Mavs que vio ganar a su equipo frente a los dos duelos angelinos de la semana.