Tres preguntas, una respuesta

Hoy seré breve. No se puede perder un partido como el de Hornets, es de los que tienes que cerrar y mas habiendo tenido tantas opciones. Me dan igual los árbitros, esas dos décimas de segundo que hubieran validado el triple de Porzingis, lo que hubiera sido de recibo es llegar al último minuto 8 arriba.

La primera pregunta es algo que parece que tiene fácil respuesta pero a mi no me resulta tan evidente ¿Son correctas las rotaciones de Fisher? Aparentemente parece que todavía esta probando, en muchos casos juegan 11 y 12 jugadores. Además no es la cantidad de jugadores que participan en los encuentros sino el tiempo que tarda en poner a los teóricos titulares en pista, especialmente en el último cuarto. Para mi la respuesta es mixta, por un lado esta bien que la mayor parte de los jugadores estén sobre la pista. Creo que es interesante además dejar claro a los suplentes que no tienen minutos asegurados, que depende directamente de su rendimiento. En contrapunto es complicado sacar partidos adelante si no entran tus jugadores más importantes cuanto antes en el último cuarto. El partido de Hornets se escapa por parcial que se sucede en el último cuarto bastante desagradable.

Lance Thomas New York Knicks

La segunda pregunta es retórica ¿coincidirá en alguna fase de la temporada un banquillo que aporte y ofrezca garantías con un 5 inicial en forma? Se podría decir que los primeros partidos los sacaron a flote los suplentes. Era evidente que los titulares no estaban dando la talla, desde Calderón y Carmelo con porcentajes mierdosos hasta Robin Lopez que andaba perdido y Vujacic que pasó de ser el jugador número 12 a ser titular por las circunstancias. Ahora bien, Calderón parece un jugador de baloncesto semidecente aportando en ataque lo que se espera de él, es decir, eficiencia, sentido común y buenos porcentajes; Carmelo se ha puesto el mono de follador de aros; Robin Lopez parece que a veces se entera por donde le da el aire; Afflalo ha vuelto! y sigue pudiendo jugar al baloncesto ¡Milagro! y Porzigis empieza a levantar un ‘runrún’ por generar expectación positiva y no por resultar el pufo que muchos pensaban que sería. Ahora bien, desde el banquillo el único que esta dando la cara es Galloway puesto que como ya hemos comentado la semana pasada Grant ha bajado enormemente fallando los últimos 12 triples que ha intentado entre otras proezas; O’Queen parece el hermano malo de Kyle; Seraphin nos da minutos como los de New Orleans alternando con minutos nefastos; Williams no sabemos si sigue siendo jugador de baloncesto; Lance Thomas no pasa de ser un complemento peleón sin brillo y sin mucha capacidad;… Y me atrevería a decir que Lou Amoundson, con sus limitaciones, esta siendo de lo poco salvable de todo el banco. Creo que si el banquillo es capaz de volver al nivel de juego de los tres primeros partidos y el quinteto titular aguanta jugando al nivel que lo esta haciendo últimamente podríamos hablar de entrar en Playoffs rozando el 50% de victorias en la temporada. Si por el contrario varios jugadores siguen jugando de manera errática perderemos partidos como el de Hornets y se nos escaparán partidos como el de Cleveland, por paquetes, por lechones y por no saber cerrar los últimos cuartos.

La tercera pregunta es directa ¿En que cojones piensa el aficionado medio de los New York Knicks con respecto a Porzingis? El chaval esta haciéndolo bastante bien, eso es innegable, pero he leído comentarios de traspasar a Carmelo y rehacer alrededor de Porzingis. Esta pregunta deriva a otra: ¿Qué mierda es esta? Y no, para esta no quiero saber la respuesta. No tiene sentido querer reconstruir alrededor de un chaval de 20 años que ha demostrado en 20 partidos que tiene facilidad para tirar, que no para anotar puesto que sus porcentajes de tiro son los que son, y que le echa unos cojones bastante tochos. Es un número 4 del draft, es lógico que salga buen jugador, puede salir malo pero es relativamente fácil que por las mismas sea buen jugador. A mi todavía no me ha demostrado nada y pedir traspasar a Carmelo es para hostiar a mas de uno.

Y la respuesta es sencilla, además de inconexa con las preguntas, Carmelo Anthony sigue siendo un jugador top de esta liga. No me gustan los rankings y por tanto decir si es top3, top6 o top50 no me parece que tenga mucho sentido. Creo que la importancia de los jugadores se valora no por las estadísticas individuales sino por la capacidad de aportar en el momento y de la manera que lo necesita su entrenador. Así pues no se exactamente como catalogar el talento de Carmelo, lo que tengo bien claro vistos los últimos partidos es que Carmelo sigue siendo un jugador top, y me alegro dicho sea de paso. Salvo el pequeño apagón en los últimos cuartos contra Hornets y Cleveland, motivados principalmente por la incapacidad para mover el balón correctamente por parte del equipo, Carmelo ha demostrado que sigue siendo letal. Además contra New Orleans jugó bastante tiempo de ala-pívot y trincó 14 rebotes, algo que desde Woodson que no veíamos. No me gusta Anthony de cuatro, me parece que sufre más físicamente y eso es perjudicial a la larga pero es un recurso que puede hacer bastante daño.

Para cerrar, viendo el récord que tenemos y que todavía no terminan de encajar todas las piezas, sigo siendo optimista con respecto a entrar en Playoffs. El calendario ha sido duro, jugando contra equipos por encima de las 50 victorias el año pasado, lo que me dice que si todo se hace de manera coherente lo lógico sería que contra equipos mas asequibles mejoremos nuestro récord para seguir rondando el 50% de victorias.

La última gira

Kobe Bryant

Esta pasada semana Lakers, ese equipo que aunque parezca que no sigue jugando la NBA, hizo su ya anual gira por la costa este, sobre todo por la parte del norte. Esta gira siempre ha sido más tirando a febrero, justo antes del All-Star, pero por arte de Silver y su nuevo calendario sin tantos back-to-backs los partidos en La Gran Manzana han pasado a principios del mes de noviembre.

Con lo cual, el equipo de El Capitan Almirante del Tanque Byron Scott visitó tanto el Barclays Center como el Madison Square Garden.

El partido en el nuevo duplex de lujo de Brooklyn daba una sensación de ser un partido en el Staples, todo lleno de camisetas doradas, púrpuras, negras y blancas, pero casi todas ellas con un denominador común: el 24 (ó el 8) como número. Todos con Kobe Bryant.

Mucho se está hablando en esta 20a temporada de Kobe sobre si va a ser su última o no, desde que Jim Buss le firmara ese contrato tan bonito y lustroso de 2 años, todo el mundo está especulando de qué pasará después, sobretodo ya que el propio Bryant nunca ha dejado nada claro al respecto, dejándolo todo a las sensaciones que vaya teniendo durante la temporada para hacer su decisión más adelante. Una cosa sí parece haber dejado caer en varias ocasiones, de Lakers no se va a ningún sitio, pero este tipo de cosas son esas que hasta que no lo ves no quieres creerlo.

Toda esta incertidumbre hace que cada partido fuera de casa de Lakers sea como una despedida del 24, la última vez que visita esa ciudad o ese pabellón…y esto en los partidos contra equipos del Este se ve todavía más acentuado.

El encuentro del otro día en BKN fue un claro ejemplo, esa gente que estaba con su camiseta de Lakers, no sólo quería ver a su equipo, querían ver el último partido de Kobe allí, una ocasión única, algo casi de turismo y claro ejemplo de eso fue una ocasión en que Bryant sacó de banda y por detrás una horda de aficionados enchufaban sus móviles para captar el 24 en todo su esplendor.

Melo & Kobe

Al cabo de los dos días la cosa se multiplicaba por mil. Madison Square Garden, uno de los pabellones más míticos de la NBA, probablemente el que más, con mucha historia, de la cual Kobe Bryant también ha formado parte siendo el máximo anotador allí con 61 hasta que Carmelo metiera uno más ante los Bobcats. Pero el MSG siempre ha sido especial para Bryant y siempre lo será.

También lo es para mi. Allí en un día de febrero de 2011, tuve la ocasión de ver a Lakers, de ver a Kobe jugar (y destrozar) a los Knicks, con un primer cuarto orgásmico del 24, de esos que sabes que puedes tener la ocasión de ver y que ahora mismo desgraciadamente (y de momento) se han quedado en cosas del pasado.

Al acabar el partido, muchos abrazos, muchos saludos, muchas despedidas en lo que parecía que era su último partido en el MSG y más viendo como va su temporada actual.

Quién sabe, igual todo esto son simple elucubraciones y a saber cuando sabremos la decisión final sobre su futuro, pero viendo el nivel actual de Lakers y demás, los partidos fuera del Staples Center, van a ser una mezcla de melancolía y fiesta para ver (tal vez) por última vez a uno de los mejores jugadores de la historia.

Tendremos que esperar a ver si es la última o si tendremos una 21

Vías de agua

Mala semana para el equipo. Yo no se quién ha sido el sádico que ha diseñado el calendario pero me da la sensación de que tenemos bastantes partidos complicados a inicio de temporada, algo que no ayuda a coger impulso y generar química en la pista. Evidentemente con equipos como San Antonio no generas ni química, ni entendimiento, ni nada, te destrozan y a otra cosa. Aún así el equipo ha intentado dar la cara que no es poco, no ha bajado los brazos como el año pasado. Además, contar con ganar a Cleveland o San Antonio es ridículo así que en ese sentido seguimos con el plan.

Como se pensaba a inicios de campaña y al comenzar la pretemporada se disimuló bastante bien, tenemos un problema en anotación. No contentos con que la mayor parte de la plantilla no sea capaz de generar una canasta por sí mismos de manera consistente el jugador principal a la hora de realizar ese trabajo esta jugando de pena. Salvo por el partido contra Washington Anthony esta desaparecido. Me gustaría que también se realizasen jugadas para Porzingis, no es que le considere el nuevo Nowitzki como he leído por alguna parte pero parece un tío solvente capaz de anotar si recibe de acara al aro en una posición ventajosa y es algo que deberíamos explotar. Añadir también que tampoco le considero el nuevo Bargnani, le pone bastante más ahínco. Los puntitos de los secundarios cada vez son menores, el aporte de los jugadores menos importantes ha quedado bastante reducido. Además solo hay que mirar los puntos por partido de los tres primeros partidos y de los siguientes.

Contra Lakers Calderón jugó uno de esos partidos que esperas que sea capaz de realizar con mayor frecuencia. Defensívamente no fue un lastre puesto que sus oponentes no eran jugadores brillantes, aún así Williams, Young, Clarkson y Russell no pasaron apuros. Lo que sí hizo bien José Manuel fue anotar los tiros cómodos, algo que es fundamental en la figura del base, cuya principal característica además de organizar los ataques es su alto porcentaje de acierto. Ojalá sea un punto de inflexión en la temporada y sea capaz de mantener este acierto en los setentaytantos partidos que quedan por delante. López es otro que parece que se ha entonado atrás. No se debería buscar en él un arma ofensiva válida, algo que sospecho Fisher intenta deliberadamente, pero está acertando en ayudas en defensa y momentos puntuales. Debe mejorar a la hora de intimidar, en los pick & roll defensivos y en el uno contra uno, sigue bastante lejos de lo que se espera de un pívot titular.

El tempo de partido esta en el debe de Fisher, como muchas otras cosas por cierto. En ocasiones, y pienso ahora mismo en el partido contra San Antonio, los jugadores aceleran sin pensar en que sus porcentajes bajan de manera alarmante, convierten el partido en un correcalles en el que un equipo veterano, capaz de analizar que situación es ventajosa y cual no, te puede meter en 3 minutos un parcial de 11-2 y sacarte del partido. También vengo observando que hay jugadores que están perdiendo el impulso inicial. O’Queen por ejemplo ya no sale tan activo ni es tan rentable como parecía en un principio. Grant sigue penetrando y asistiendo bien pero tirando fatal, por no hablar de que detiene el movimiento de balón y por tanto perjudica los esquemas ofensivos. Derrick Williams no es el de la pretemporada ni el del partido inaugural, tiene destellos pero no esta anotando con solvencia, también se nota la labor de scout de los equipos rivales.

El punto negro más preocupante de esta semana es sin duda el partido contra Bucks. Estuvimos muy fallones en el tiro y no supimos defender a piezas secundarias como O’Bryant. Si aspiras a entrar en Playoffs un partido como el de Lakers hay que controlarlo desde el principio y no remontarlo en los últimos 3 minutos. Si aspiras a entrar en Playoffs un partido como el de Bucks hay que ganarlo por dos motivos, porque está dentro de un rango realista de objetivos a nada que realices bien tareas como controlar secundarios, cerrar el rebote y realizar transiciones defensivas en condiciones y porque añades una derrota al casillero de un rival directo por un puesto. El ejemplo mas evidente lo tenemos en el ya famoso triple anotado por Anthony Davis contra OKC el año pasado, ese partido les metió en Playoffs al final de la temporada. Todo esto claro, suponiendo que aspiramos a entrar en Playoffs, algo que espero que ni se piensen puesto que no tenemos ronda este año.

Ahora mismo me surgen dos dudas, [y con esto ya termino]. Si Phil Jackson será capaz de reconocer su error, despedir a Fisher y contratar a un ser humano capaz en su puesto y si Arron Afflalo se ha despedido de sus familiares por carta o por teléfono. A mi me gustan las cartas, me parece mas romántico.

Gracias Grantland

Grantland

Si estáis metidos en el mundo NBA, que creo que lo estáis ya que en estos momentos estas perdiendo tiempo (o no) leyendo esto, debéis saber a estas alturas que Grantland ha cerrado, que nos hemos quedado sin una de las webs referencia en cuanto a NBA y en cuanto a deporte en general, para que nos vamos a engañar.

Después del movimiento de quitar a Bill Simmons, el padre de la criatura y la persona encargada de hacer ese equipo, de en medio por todas sus movidas con Roger Goodell, el comisionado de la NFL, mucha gente dudaba de la vida que le podía quedar a Grantland. La ESPN enseguida saltó a decir que nada amiguitos, que no hay que preocuparse que iban a apostar por la web y que no iba a pasar nada de nada… el tiempo ha demostrado que la salida de su creador fue el inicio del fin.

Y a mi me duele. Ya no solo por el hecho de que fuera consumidor de ella, tanto en los artículos escritos como en los podcasts, sino por el hecho de ver como el poder de una persona, en este caso el jefazo de la NFL puede hacer que los dominós vayan cayendo hasta destrozar un medio de comunicación, ese poder que a veces pensamos que no es real, pero que esto ha demostrado que está ahí. Si algo molesta, fuera y a otra cosa mariposa.

Duele porque si bien la gente que está en Grantland ya había empezado a salir a otros lados (Browne) y otros ya habían vuelto con el creador (Litman, Ryan…), aún quedaban grandes nombres en la gran G, como es nuestro querido Zach Lowe o Kirk Goldsberry, aún seguían publicando en Grantland que ahora, aunque no van a tener problema en encontrar nuevos medio (o reubicarse en ESPN), no los vamos a tener a todos juntos, en el mismo medio, para no tener que ir buscando donde escribe uno y que escribe otro, una pena.

Duele por el tema de los podcasts, si bien Bill Simmons sigue ya con el suyo en su nueva etapa y el de Jalen & Jacoby sigue por ESPN Radio, perder The Lowe Podcast es algo que no podemos permitirnos y que espero que en breve vuelva en alguna nueva plataforma para seguir iluminándonos con sus brutales conversaciones con sus invitados.

Pero es que ya fuera del tema baloncesto, en Grantland encontrábamos brutales artículos de temas relacionas con TV, series y el mundo de la cultura en general. Yo era un fan de los posts sobre Juego de Tronos que justo se hacían después de cada capítulo, con el Ask The Maester incluído que te hacían descubrir mucho más el imperio GOT y ya no me meto en temas políticos como la entrevista a Obama de Browne o los incidentes raciales de USA.

Grantland ha durado 4 años, pero han sido 4 años donde hemos visto que se puede hacer algo diferente, artículos largos, casi libros para disfrutar de esas historias que a veces, muchas, se nos escapan o que han pasado y poca gente se ha enterado. Al menos, la ESPN ha dejado la web con los artículos y os recomiendo pasar por allí y disfrutar…

Además, en La Crónica siempre quisimos ser ellos, siempre lo miramos como espejo donde mirarnos siempre, por su forma de encarar el contar cosas y por ese tono sin ataduras de muchos de los artículos.

Es curioso, que justamente esas ataduras hayan sido al final las que hayan acabado con la G y con el proyecto de Simmons. Ahora la gran pregunta que queda es ver si volveremos a ver otro Grantland o si nos tocará ir de web en web buscando los artículos de Sharp, Lowe, Goldsberry, Conception…

Así que sólo me queda decir: Gracias.

Empieza la temporada regular

A punto de jugar el cuarto partido se puede decir que de momento van dos buenos partidos en contra de uno no tan bueno. Hasta ahora la segunda unidad ha sido mejor que la primera, podríamos decir que nuestros suplentes funcionan mejor que los suplentes de los rivales de momento, los cinco salen a darlo todo y si son capaces de aguantar 79 partidos mas habrán hecho su trabajo de manera solvente. No se me ocurre ni un ‘pero’ de momento a esta segunda unidad y si varias cosas que destacar. Que el mejor jugador del año pasado sea suplente este año es una buena manera de empezar a dar la vuelta a la tortilla. Langston Galloway se ha ganado cada céntimo de su salario con sudor y talento pero no es un jugador que a día de hoy te vaya a sacar de ningún marrón a medio-largo plazo y no se le debería exigir nada similar por eso es genial que pseudolidere la segunda unidad aportando energía. Me parece una buena idea, y desconozco se si ha sido premeditado, que la segunda unidad este cimentada en la intensidad de los jugadores, es muy de los Knicks de los 90, salir ahí a partirse la cara. Un día de estos a O’Queen le van a mandar al vestuario antes de tiempo por los castañazos que suelta pero hacía tiempo que no teníamos un jugador de ese perfil y se agradece que cuando él está en pista se piensen dos veces pasearse por la zona por la probabilidad de recibir un buen hachazo. Williams es una moneda al aire, y en lo que se le ha visto no ha demostrado regularidad en ningún equipo en el que ha estado y aquí tiene momentos lúcidos y momentos mas grises pero se mantiene activo todo el tiempo en pista y eso es lo importante.

Lance Thomas New York Knicks

Y llegamos al jugador estrella de la segunda unidad, Lance Thomas, un tío que debería estar jugando en la liga de la República Checa por talento pero que le esta poniendo unos huevos del tamaño de un rascacielos. Me alegra ver que en mi equipo se premia el esfuerzo, demasiados años acumulando talento perezoso que a la larga te hunde. A Lance Thomas le pueden salir las cosas o no, tirará uno o dos tiros y anotará o fallará, pero nadie le va a negar el empeño que le pone. Decía Phil Jackson al cierre de la pasada temporada que Cleanthony Early tenía que defender mejor si quería seguir jugando en la NBA, un tío que tiene mejor mecánica de tiro y un físico mas compensado que Lance Thomas no juega ni un minuto porque Lance, un tipo con una complexión física peculiar que corre ligeramente encorvado y cuya suspensión da miedo, sale con el cuchillo entre los dientes noche tras noche. Bien es cierto que esforzarse es mucho de cuento de Disney pero que también hace falta tener talento, por eso Lou Amundson no juega, porque no tiene talento suficiente y por mucho que se esfuerce no será capaz de aportar suficiente en una rotación competitiva, pero también es justo que este con el equipo y haga precisamente eso, equipo, entrenando fuerte y estando preparado por si hiciera falta en algún partido.

Por otro lado tenemos el quinteto titular que es pura comedia. Se podría decir que Robin López ha estado algo mejor que en la pretemporada, se le ve mas asentado y aunque cada vez que encara el aro a mi me dan temblores de momento tiene un acierto semi-aceptable. En defensa se le ven lagunas porque no es un gran jugador pero es apañado, a veces acierta que ya es bastante más de lo que teníamos el año pasado. En el uno contra uno de momento ha hecho aguas porque contra Atlanta tuvo delante a un señor que le metió unas cuantas desde lejos para luego llevárselo dentro y meterle otras cuantas. Monroe también jugó bastante e hizo lo que le pareció y Gortat no dio problemas porque se salió del partido con tres faltas en ataque lamentables e impropias de un jugador que cobra lo que cobra el polaco. Sobre Robin de momento lo dejamos en el aire porque va a más y veremos en que acaba, aunque sospecho que no será un referente y espero que no se le haya fichado con esa idea. Tenemos también al amigo ‘Porzino’ al que se le ve activo pero poco eficiente. Sin prisa, ya llegará, pero no hay que juzgar a nadie en sus circunstancias. Carmelo no estuvo en los dos primeros partidos, el de Atlanta aún estando Carmelo habría costado bastante sacarlo adelante así que tampoco es grave, dónde si que disfrutamos fue contra Washington, un partido que sin Carmelo habríamos perdido. Supongo que volverá a un nivel similar al que llegó en 2013, espero que buscando tiros interiores con mayor porcentaje de acierto.

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Donde todavía tenemos que mejorar como ya he dicho en varios escritos es en el backcourt. Aunque Vujacic esté jugando a un nivel aceptable con una intensidad y un acierto dignas de mención no me parece que sea un jugador que nos vaya a dar un plus, un jugador titular de propio derecho, y creo que como parche la broma esta bien pero necesitamos a Afflalo cuanto antes. El tema de José Manuel Calderón es diferente, ya no es un jugador válido para la NBA. La misma frase aplicable a Cleanthony Early sobre la defensa lo es a Calderón, no es capaz de defender con eficacia y constancia a ningún jugador que se le ponga delante y de esto se ha dado cuenta Fisher (a buenas horas). Se agradece ver gestos del entrenador como Galloway acabando el partido contra Wizards pero no seamos necios y recordemos lo que aprendimos el año pasado, no hay que extralimitar a tus jugadores, no le pidas a Galloway que sea un buen titular porque no lo será y acabarás quemándolo, pídele que sea un buen suplente y tendrás un buen suplente desde el principio. Por eso me preocupa el tema de Calderón, porque creo que el backcourt suplente se complementa bastante bien y no deberíamos tocarlo y me cuesta encontrar una solución para un jugador que te hace iniciar todas las defensas de manera deficitaria. Y lo peor de todo es que a pesar de su pésimo porcentaje de anotación en los primeros partidos en ataque ha estado bastante bien, aportando su clarividencia ofensiva, y no me cabe la menor duda de que los tiros empezarán a entrar antes o después. Supongo que poner a Vujacic de base titular es temerario pero no se me ocurre nada mejor que enterrar a José en el fondo del banquillo, esperar al verano y ver que opciones se abren porque un traspaso me parece irreal, nadie va a querer a un jugador que no puede defender a nadie.

En relación a los tres partidos solo voy a decir que el de Bucks me pareció más demérito de Milwaukee que mérito de Knicks, el de Atlanta me pareció mas mérito de Atlanta que demérito de New York y el de Washington es una sacada de rabo de Carmelo Anthony donde le explicó a John Wall que en temas de jerarquía el sigue teniendo el miembro más largo. A partir de ahí me gustó el detalle de acabar con Galloway en el tercer partido y la cantidad de minutos que jugó Lance Thomas para contrarrestar a un cuatro abierto como Gooden, eso es lectura de partido de primer grado pero algo es algo, poco más puedo decir de Fisher. Es bastante complicado contrarrestar al mejor equipo del Este del año pasado cuando se ponen a jugar en equipo, precisamente a lo que aspira esta plantilla de Knicks. Por el momento me parece positivo que los chicos hayan salido con una actitud batalladora, es lo mínimo que se les debe exigir y lo están dando. Me parece que estamos ejecutando el triángulo ofensivo más de lo que yo me esperaba y además está generando situaciones de ventaja como dice la teoría así que estoy bastante tranquilo con esto. Veremos que puede aportar Seraphin ahora que ya está recuperado y cuando anuncian lo de la intervención quirúrgica a pecho abierto de Afflalo por error, yo ya no cuento con el pobre muchacho.

 

Ah, y por cierto, saludos a Jared Dudley, el tirador mas sobrevalorado de la NBA. Por la boca muere el pez.

Hola Baloncesto vol. 2015

JR

Martes 27 de octubre. Por fin ha llegado el día que todos los aficionados de la NBA estábamos esperando durante todo este verano, el día en que el balón irá al aire y se pondrá inicio a la nueva temporada de la mejor liga del mundo baloncestístico, todos en busca del Larry O’Brien, unos tendrán más suerte, otros directamente no, unos con mejores mimbres, otros sin directamente mimbres, pero todos con ese objetivo final de el primer partido del año que viene tener una ceremonia antes del partido para que el comisionado Silver te de un anillo.

Hoy para empezar tenemos 3 partidos con fiesta en La Bahía y con 6 equipos que empezarán a buscar lo que anteriormente comentábamos, pero como poco a poco va contando Mario en los SofiAlert Rankings, siempre hay en la NBA algún incentivo, siempre hay algo para ver, algo para disfrutar, seguro que me dejo algo, pero tengo ganas de…

Spurs con LaMarcus.
Spurs con Kawhi.
Spurs con Duncan.
Spurs.
La sinfonía animada llamada Warriors.
Curry en modo NBA JAM.
Harden en modo NBA JAM.
Davis en modo WWF.
La vuelta de Paul George.
Okafor y Noel.
Melo encendiendo el MSG.
Hezonja incendiando Twitter.
Los podcasts NBA de Bill Simmons.
El equipaje de los Hawks.
El equipaje de los Bucks.
Las 62345623 camisetas nuevas.
Los 872347824 diseños de pistas nuevas.
Los pelos de Lin.
Rondo en Kings.
Cousins con Rondo.
Karl con Cousins y Rondo.
La reconstrucción de Blazers.
Los nuevos Bulls.
Los nuevos Thunder.
Durant.
Westbrook.
Durant + Westbrook + Waiters.
La última temporada de Kobe (?).
Los jóvenes Lakers.
El All-Star en Toronto.
Evitar los spoilers.
El trade inesperado.
Ron Ron en pista.
McGee en pista (!).
Vujacic vs Dragic.
Barnes vs Fisher.
Green vs todo el mundo.
Clippers vs Grizzlies.
Kobe.
Kobe.
Kobe

SofiAlert Rankings Parte 2: En peores plazas…

No me he olvidado de vosotros, aquí está la segunda parte de los SofiAlert Rankings, y hoy toca la división de equipos que si el SofiAlert lo indica… se dejan ver.

21 Charlotte Hornets

Si pienso en la lesión de Kidd-Gilchrist, los últimos 12 meses de baloncesto de Batum, y la debacle que fueron los Hornets el año pasado en ataque (sólo los Knicks y los Sixers peores), me cuesta justificar este puesto de la lista, y el no tenerlos en el grupo de la primera parte que vimos la semana pasada.

Pero hay cosas muy interesantes de cara a la nueva temporada, léase, comprobar si Steve Clifford sigue montando una buena defensa NBA con artilugios con los que MacGyver no podría hacer ni un chupete; cuánto pesaba MKG en esa sobresaliente defensa y qué se perderá sin él; qué ocurre cuando el equipo vuelve tener a otro jugador capaz de hacer circular el balón, tras perderlo con McRoberts y recuperarlo, esperemos, con Batum (y Lin si se cuela en el quinteto titular); un jugador en vías de extinción y que este año viene en forma ($$$) como Al Jefferson; ver si Kemba Walker trata de arrancarlo tras dos temporadas estancado; el particular grupo interior que han formado reuniendo a la flor y nata de la white trash de la Liga, con Cody Zeller, Spencer Hawes, Tyler Hansbrough y el novato Frank «Lo llamamos el Tanque porque es lo que rimaba» Kaminsky; que sean capaces de salir del último lugar en porcentaje de triple con las incorporaciones que han hecho; volver a ver a Walker y Lamb juntos fuera de UConn; los pases de Jeremy Lin a Jeremy Lamb, y los de Jeremy Lamb a Jeremy Lin y el peinado de Son Goku trucho (muy trucho) de Lin.

También ayuda mucho el impoluto look del equipo en su regreso al abejismo, y la muy molona pista, que le dan a los Hornets un pequeño extra. Así que sí, al fin se quedan por aquí

20 Indiana Pacers

La película que se ha filmado esta pretemporada en Indiana, «Cariño, he encogido a los Pacers», con Vogel y Bird haciendo de Rick Moranis (que contra todo pronóstico, sigue vivo), ayuda a un equipo que el año pasado, en muy buena parte por la lesión de Paul George, hubiera habitado las catacumbas de esta lista.

Se va uno de los jugadores más descomunales (por tamaño) de la Liga en el puesto de pívot, suben a George una posición (o no, la primera noche saldremos de dudas), y empieza a entrar un poco de aire por la ventana, y quién sabe si algo más. La verdad que la vuelta del escolta-a-alero-a-ala-pívot de una lesión no tan temible como otras en cuanto a secuelas y recuperación, y la llegada del siempre explosivo y divertido Monta Ellis podría hacer subir a este equipo mucho en la lista, si lo hacen en sintonía, y produciendo victorias.

También les acompaña un George Hill que hizo el mejor final de temporada al que nadie prestó atención tras volver de su lesión y llevará el peor tinte de la Liga, y tendrán sitio para que juegue uno de los novatos más intrigantes, Myles Turner, un siete pies que tampoco se lleva bien con su peluquero y bien podría convertirse en el primer jugador capaz de taponar un balón en lo más alto de un tablero y meter un triple en la contra secundaria en la siguiente jugada, o estar en dos años fuera de la Liga porque no sabe ni correr. El término medio es de pobres, y esperemos que Turner nunca lo sufra.

El problema es que más allá de estos, este equipo se explica con el emoji del cuenco de arroz blanco. Nunca nadie jamás ha puesto un partido diciendo, «Anda mira, voy a ver un rato a Ian Mahinmi«. O a CJ Miles. O a Jordan HillLavoy Allen, Chase Budinger, el Glenn Robinson malo… Como mucho a Rodney Stuckey si lo tienes en la Liga de Fantasía (sueño con decir Liga de Fantasía desde oírselo a Seth Rogen en un tele-screen sidoso latino de ‘Lío embarassosso’). Ni George y Ellis en un entorno más animado, ni los uniformes de Hoosiers pueden levantar esto entre tanta competencia.

Y eso que los Pacers se llevan un empujón extra por Solomon Hill, que es más majo que las pesetas, y se marca el «Antennas up» en los partidos, y luego nos contesta en Twitter en castellano, aunque después borre los tuits.

19 Minnesota Timberwolves

¿Que por qué poner a los Wolves tan alto en esta lista cuando otros equipos que huelen a derrota pueblan la zona baja de la lista? Si son un equipo con veteranos decrépitos que, o bien vienen a hacer de asistentes de facto, o están en la rampa de salida al banquillo de un aspirante. Si los dirigirá Sam Mitchell, otro de los de esfuerzo über alles con el consejo espiritual de Flip Saunders, otro alérgico a los triples que se quedó en el siglo pasado. Si el quinteto titular presume reunir a tres jugadores de primero y segundo año.

Todo eso está muy bien, y es la razón… por la que no están aún más alto, que con ganas me quedo. Cuando juntas a los dos últimos número uno del Draft, dos jugadores que además se ganaron el puesto y el bombo con creces como son Andrew Wiggins y Karl Towns Jr, la curiosidad rebosa, y más con otras piezas periféricas como el (Último) Salvador del Concurso de Mates Zach LaVine, uno de los jugadores más imaginativos de la Liga en Ricky Rubio, la llegada a la NBA del jugador en mejor forma y más sobrado de clase de fuera de la competición Nemanja Bjelica, y una pandilla de jóvenes con posibles tratando de hacerse hueco como Muhammad, Dieng, Jones y Payne. Para mí son el equipo joven y en proceso más ilusionante de todos de cara a esta temporada. Y aunque Garnett o Andre Miller sean una cuenta parodia-fake de ellos mismos, al menos tienen carisma y personalidad propia.

Hay demasiado jugador que necesita minutos compitiendo por el mismo trozo del pastel, lo que puede ser un castigo o una bendición, y son un equipo muy maltratado por las lesiones en los últimos años, lo que puede ser mera casualidad y producto de fragilidad individual, o la prueba de un problema de fondo que tenga que ver con sus servicios médicos. Como otras temporadas de los Wolves, se puede ir por el retrete junto a Muellín muy rápido, pero siempre hay que esperar que esta sea la buena.

La clave en la LeaguePassabilidad, e incluso, el relativo éxito deportivo, para mi estará en Ricky Rubio, de cuyo tren me tendrán que bajar el último, en top-less, y con mensajes pintados en el pecho. Los Wolves necesitan a alguien que dé sentido a su juego, que ordene el caos que se avecina con tanto guaje, y Ricky es capaz… si está sano. Ahora sólo hay que cruzar los dedos muy fuerte, ¿no?

18 Toronto Raptors

Apuesto a que te voy a sorprender inmediatamente, si no habías leído esto antes: los Raptors fueron el tercer mejor ataque la pasada campaña. ¿A que no lo pareció? Y más aún después del colapso en Playoffs. Pero sí. Y aunque el banquillo tenga mucho que ver en mantener ese índice ofensivo a flote (el quinteto titular tipo de todos los equipos suele ser mejor o bastante mejor que el número final global, y los Raptors tenían una verdadera segunda unidad, que jugó más junta que ninguna otra agrupación de suplentes de la Liga), Toronto era un equipo de carácter ofensivo ofensivo, de anotadores infravalorados en su rol, que tuvieron un gran año.

Pero esa vergonzante caída ante Washington obligó a Ujiri a apretar el botón, y aunque no tocó el núcleo irriadiador, dinamitó el grupo de banquillo y se despidió de cuatro de diez jugadores de la que fue la rotación profunda más estable de la Liga.

Dejó lo más interesante, como un Lowry que está sorprendiendo en pretemporada tras haber adelgazado, y parece estar un punto por encima incluso del estándar de estrella que lleva dos años manteniendo. O al mejor anotador exterior que suda del triple (DeRozan) y el todavía enigma y MVP del primer cuarto Jonas Valanciunas. Y trajó para acompañarlos a DeMarre Carroll que hizo una temporada espectacular en Atlanta, sorprendiendo con su capacidad para hacer muchas cosas con el balón además del guerrilleo con el que se había caracterizado su carrera, y que si es capaz de mantener el nivel en Toronto añade muchísimo a un equipo en el que Ross ha resultado intrascendente en su posición.

Pero el problema es que Toronto en ataque está en las antípodas de Atlanta, con un juego de mucho aclarado, altamente predecible, y de muy poquita imaginación desde la banda, y veremos si resulta tan útil en este contexto. Su presencia, y la de un tirador en el puesto de 4 (aunque Patterson se esté complicando su titularidad) puede dar espacio y servir como excusa a una nueva manera de hacer las cosas, que sería bienvenida para el espectador de Toronto.

Y con Joseph, Ross, Bennett, Scola y Biyombo los Raptors se podrían montar otra unidad de banquillo para recordar de memoria, con sabor canadiense, y tan rocambolesca como la del año pasado, aunque falte un Lou Williams para sacar las castañas del fuego, ahora que viene el frío.

Y por último, los Raptors guardan el comodín del Durant brasileño, Bruno Caboclo, al que el año pasado dejaron jugar un total de 23 minutazos. Esperemos que no les haya salido tan rana como parece.

17 Memphis Grizzlies

Y los Grizzlies tienen el honor de ser el primer aspirante de nuestra lista, lo que les convierte en… ‘El mejor equipo bueno más aburrido’. Felicidades a los premiados.

Si vemos NBA es, entre otras muchísimas cosas, porque el deporte, al no estar guionizado, nos ofrece sorpresas, sensaciones que nadie podría esperar. Nos obliga a fijarnos hasta en el más mínimo detalle, porque cualquier ocurrencia puede provocar después una reacción imprevista e incontrolable. Crecemos junto a los jugadores, les vemos evolucionar delante de nuestros ojos, siempre siendo ellos, tal cual, sin trampa ni cartón.

Memphis es uno de los equipos más previsibles de la Liga. En la vida real se trata de ganar, no de epatar, no nos engañemos, y eso lo hacen perfectamente. Pero de cara a esta lista son un grupo de veteranos perfectamente conocidos, que no tiene a nadie por debajo de los 28 años en su rotación de diez hombres esperada, que entra en la séptima temporada consecutiva manteniendo la misma columna vertebral (y un año después llegó Tony Allen), cuya incorporación más significativa saldrá del banquillo a suplir al pívot del All-NBA Team, y que gusta de partidos en el barro. No es lo que en USA llaman un equipo sexy, precisamente.

Hasta en sus particularidades los Grizzlies son ya reconocibles, después de tanto tiempo con ellos. Sabes que una contra de Tony Allen no garantiza canasta. Que Z-Bo va a sacar a cuerpazos al rival que tiene ganada la posición bajo el aro, y ese balón lo va a bajar él. Que Conley no va a ser All-Star aunque esta noche le esté dando sopitas con honda a alguien que sí va. Que Lee está para lo que está: ni más, ni menos. Que Udrih va a ir al plató a divertirse con los pick’n’roll con Brandan Wright, parando en el codo de la zona para tirar de media distancia si no ve claro el camino para ponérsela por encima del aro.

Si me apuras, el más especial es Marc Gasol, que además de un jugador como la copa del Grizzly Giant, y al que siempre es un placer de ver en todas y cada una de las posesiones que está en pista, a un lado y a otro, trufa los partidos de jugadas y momentos curiosos, simpáticos o inesperados, muy cómplices con el espectador, y que da la nota de color a los Grizzlies.

Y así vamos a por la tercera temporada de Joerger, y aunque pensé que con él llegarían la juerga y los triples a Memphis, ya no espero que anime el cotarro. Entre arriesgarse a cambiar la personalidad de los Grizzlies, o seguir ganando, escogió, por las buenas o por las malas, la segunda puerta, y puede irse a dormir muy tranquilo con los resultados, no voy a ser yo el que se lo reproche. Pero colocar a los Grizzlies al lado de la muerte y los impuestos en esa lista de cosas seguras en la vida, tiene estas contrapartidas.

 16 Atlanta Hawks

Hace seis meses y medio exactamente, este equipo apuntaba a candidato a aparecer en las Finales, y habría podido estar quince puestos más arriba con la gorra… pero de repente, Sefolosha y Antic salen de fiesta en New York y la guri le parte una pierna muy neutralmente al suizo; el resto de jugadores empieza a caer en lo que no sabemos si es cuestión de agotamiento, lesiones, aburrimiento o regresión a la media; se demuestra que no había profundidad detrás del fabuloso quinteto inicial; los Playoffs pasan discretos, sin pena ni gloria; pierden a Carroll, su mejor hombre en la post-temporada; la mayor pieza de caza que logran añadir es un gran pívot, que no tira, y al que poner en pista, significa desplazar a Millsap a la posición de alero, y a finales de verano echaron droja al colacao del Mike Scott que no ha trabajado en Dunder Mifflin. Y aquí estamos. Digamos que mi interés por los Hawks se ha enfriado tan rápido que nos hemos saltado las leyes de la termodinámica.

Budenholzer ha hecho algo muy molón con este equipo, y si vuelven, aunque sea a acercarse, al nivel del año pasado, este puesto es un insulto. Pero me asusta mucho la falta de talento en las alas, el compromiso que puede tener Hardaway, y el siempre frágil Al Horford en un año de contrato en el que todo el mundo tendrá el dinero por castigo: tremendo doble filo.

Y pese a que el hortera en mí trata de obligarme a que me guste, el cambio de look del Hawks Basketball Club creo que no le hace ningún favor a la visibilidad de este equipo. Ese fosforito aquí y allá va a convertir a los Hálcones en agentes de la ORA, y nadie quiere ver a un tío que igual te mete un triple, que te pone una multa, por si acaso.

Por otro lado, parece que ha pasado un mundo desde que empezamos la división ficticia de entretenimiento con los Hornets y llegamos a un equipazo como Atlanta. Pero es que los 15 equipos que tenemos por delante son de aúpa. Poneos el cinturón, porque vaya temporada se avecina.