Avance de temporada 2013-2014: Boston Celtics

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O si insistís, no os vamos a decir que no tampoco, podéis comprárnosla sin tener que poner tuits ni likes…

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Quizá suene tópico y evidente hablar del fin de un era con estos Celtics, pero es que la marcha de un jugador de los de toda la vida, como Paul Pierce y dejar de aspirar al anillo tras seis temporadas consecutivas partiendo como equipo a tener en cuenta a estas alturas del año, no hay otra forma tan sencilla de explicarlo.

Pero aquí miramos hacia delante, refugiándonos en el pasado más inmediato sólo para imaginar qué y cómo cambiará, y esta temporada pinta más a demolición de los restos, que a puesta de cimientos. La fecha de regreso de Rajon Rondo es la incógnita que se hace extensible al juego de todo el equipo, porque pocos jugadores tendrán más impacto que él en un grupo esta temporada. Sin su base estrella, los Celtics tienen una alarmante carencia de talento ofensivo y consistencia en todo el resto de su plantilla, bastante profunda, pero llena de jugadores que no han pasado de tener un rol bastante secundario durante sus carreras.

  • Radiografía de los Celtics

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  • Brad Stevens y la nueva filosofía

Los Celtics tienen nuevo entrenador, sin experiencia, y más joven que Kevin Garnett, pero que trae una inmejorable fama de su trabajo en la NCAA con los Butler Bulldogs. Lo que Stevens hacía con su equipo en la universidad no tiene por qué traducirse a Boston (además, una de las cosas que resalta quien conoce a Brad, es su flexibilidad y capacidad de adaptación) pero si queremos pistas, tenía uno de los equipos más lentos y pacientes de la nación.

Los Bulldogs jugaban a pocas posesiones por partido y apenas salían a la contra, pero el entrenador ya ha dicho que a lo mejor con este equipo, falto de creadores mientras estén huérfanos de Rondo, se pone a correr, y buscar muchas oportunidades en transición. En definitiva, dejará que el personal dicte lo que debe hacer, por lo que no deberíamos sacar muchas conclusiones.

Pero siempre es interesante ver qué le gusta. Su ataque a media cancha solía partir de un bloqueo directo, con cualquiera de los dos hombres altos, uno haciendo el papel tradicional (continuando hacia el aro si participa en la acción o colocándose para cortar o postear si no es el caso) y otro buscando el tiro de media-larga distancia (sobre todo larga, con bloqueos muy altos prefiriendo triples a lanzamientos desde la bombilla) y quedándose en el perímetro, por lo general, según avanza la jugada. Aplicado a Boston, podría permitir perfectamente a Jeff Green ser partícipe del esquema como 4 si Stevens lo desea, Olynyk también tendría su nombre en ese papel, y Sullinger haría un gran trabajo en el otro puesto, con posibilidades de jugar, aunque de manera menos eficaz, en el de ala-pívot abierto. El pívot que en muchos sitios consideran que será el titular, Kris Humphries… pues no es ninguna de las dos cosas, la verdad. Cuenta la leyenda que un día tiraba regular de media distancia, y poco más.

Con Brandon Bass también hay un pequeño problema. En principio ninguno de los dos papeles le convienen, porque no es una amenaza convincente continuando el bloqueo ni posteando, y su falta de tiro de 3 le hace mucho menos eficaz que Olynyk o Green para jugar de 4. Pero Stevens también utilizaba bloqueos laterales y en este caso, es muy buen tirador de media distancia, especialmente en las líneas de fondo, y más aún al lado derecho, por lo que puede ser una manera de implicarle en el pick’n’pop. Ahora bien, estas jugadas no se utilizan por lo general con tanta frecuencia en la NBA como sucedía en Butler, y suelen estar reservadas a los mejores playmakers, aquellos que ya dominan la versión más fácil, en la que ven el campo entero desde el centro. Y esto hila con el gran problema de Boston para basar su ataque en los bloqueos directos.

Los Celtics comenzaron utilizando más a Rondo en situaciones de pick’n’roll este año, y de manera muy satisfactoria, con un Rajon que por fin añadió el tiro desde todo el frente de media distancia, y no sólo en su punto dulce a la derecha de la línea de tiros libres, pero tras su lesión, cuando el balón pasaba por Bradley, el equipo tenía algo más de libertad para correr, en parte por los problemas de Avery a media cancha, y si no, solía ser Pierce el creador. Así, salvo que nos sorprenda alguno de los Lee, Crawford, Brooks, o el propio Bradley, por lo que hemos visto hasta ahora, Rondo sigue siendo el único jugador, ya no digo bueno, sino capaz siquiera, de crear la triple amenaza (anotar, pasar al bloqueador, pasar a los jugadores abiertos) en este tipo de jugadas a un nivel NBA, y por tanto, de dirigir este ataque.

Lo bueno del sistema de bloqueos sobre el balón de Stevens es que no acaba ahí, sino que ofrece acciones secundarias alternativas. De hecho, el ritmo de Butler era lento porque la jugada rara vez acababa inmediatamente tras la pantalla inicial, y el balón circulaba por todo el equipo, invirtiendo el balón de lado a lado. Lo malo de nuevo en su aplicación en Boston es el personal: requiere que los alas muevan el balón rápido y con inteligencia, y el único jugador que ha demostrado que puede ser un pasador hábil de este grupo es alguien que no suele estar por la labor, Jordan Crawford. Como dijimos antes, para que los Celtics sean efectivos en ataque sin su número 9, especialmente si Stevens se mantiene fiel a sus principios y no da un giro marxiano hacia otros, alguien en el perímetro nos tendrá que sorprender.

Eso sí, como hay varios jugadores que pueden tirar bien de 3, incluido alguno de los hombres altos, los Celtics pueden tener un espaciado bastante interesante, que simplificaría bastante el trabajo del hombre con el balón. Ya que falta el talento en la conducción, por lo menos las cosas no serán más difíciles por culpa de una acumulación de defensores, y esa puede ser la esperanza.

En el otro lado, la defensa, varios jugadores de Butler han declarado que más que esquemas complicados, a Stevens le gustaba que sus jugadores se esforzaran, corrieran y trabajaran en una defensa, que, habitualmente se basaba en el hombre a hombre (va a adorar a Gerald Wallace entonces).

Los Celtics llevan bastante tiempo ya utilizando el mismo sistema, el que dejó Thibodeau, y tal vez Stevens renuncie a su idea habitual, y mantenga una línea continuista. En la versión de Boston del famoso esquema, el hombre alto presionaba bastante al base, algo que encaja mucho mejor con la idea que tiene Stevens de que haya mucho movimiento, que aquellas interpretaciones en las que se espera atrás. Pero también, los Celtics lo podían hacer porque tenían a Garnett, que apretaba al jugador que lleva el balón según dobla la esquina como nadie, y podía recuperar increíblemente bien si su hombre continuaba, mientras que en este grupo, salvo por los aleros jugando de 4, hay falta de velocidad de pies.

Otra de las cosas que puede cambiar en Boston, y esta, tal vez, para mejor, es que quizá veamos que renuncian a renunciar al rebote ofensivo como método de defensa. Butler cargaba el rebote de ataque por encima de la media, por lo que está en principio dentro de la filosofía Stevens, y la táctica tuvo retornos decrecientes para Boston el pasado año. Evitar las salidas a la carrera rivales mandando a los jugadores de vuelta a la defensa les funcionó en teoría (sólo Indiana se enfrentó a un menor número de jugadas a la contra que Boston), pero la práctica salió algo peor, ya que comparten junto a los Kings el liderato negativo en puntos recibidos en transición: 1.22 por jugada. En parte puede ser porque con menos contraataques en contra, las opciones que se producen son las más claras, pero los equipos buenos reduciendo las oportunidades rivales (Indiana, Philly, San Antonio) también lo hicieron limitando su eficiencia.

Los Celtics tuvieron una cierta displicencia al enfrentarse a esta tarea la pasada temporada, quizá por pensar que con regresar pronto lo solucionaban todo, quizá por ver las contras como irrecuperables y pensar en proteger las piernas y no cansarse. Sin los tres jugadores más veteranos de la plantilla, y de momento sin Rondo (que el año pasado vagueó en la tarea) y con la llegada de un suicida corriendo de lado a lado como Wallace, Boston será bastante más rápido, y podría defender bien la transición sin tener que volver antes de tiempo. Sin duda alguna, será un buen empujón a un ataque que lo va a necesitar.

Hay muchas ganas de ver cómo decide al final adaptarse a su plantilla, si opta por defender en grupo, y si los Celtics se convierten en un equipo rápido, algo que no sucede seguramente desde la época de Jim O’Brien. También, si el bueno de Brad tiene algún truco guardado en la manga. No podemos esperar: seguro que nos sorprenderá.

  • Vuelve pronto, Rajon

De momento, no hay fecha de regreso (y Ainge ya ha dicho que duda que vuelve antes de diciembre), y no sabemos si su futuro está atado a la franquicia, pero los Celtics (si quieren ser competitivos en lugar de tanquear, claro), necesitan a Rondo más que nunca.

Sabéis de la relación amor-odio que tenemos en este Imperio con Rajon, pero ahora que la rodilla le ha dejado fuera, es imposible echar de menos a uno de los jugadores más eléctricos de la Liga, aquel que siempre prometía espectáculo en la TV nacional y en los Playoffs. Siempre hemos creído que podría brillar más y ser práctico en un equipo joven, que corriera y metiera el turbo, y justo cuando Boston parece que tiene algo parecido a ello, él, de momento, no está.

Con Bradley (hablamos prontito algo más) y Phil Pressey (hijo de Paul, al que Boston se cepilló 3 veces en los Playoffs en los 80 cuando jugaba en Milwaukee, dos de ellas en las Finales de Conferencia del Este) la rotación de bases de los Celtics da miedo, y si ya de por sí un jugador bueno es muy difícil de reemplazar, en este caso no hay sustituto de garantías, y esta vez no está Pierce para sacar las castañas como creador y protagonista de los bloqueos directos.

De todos modos, de lo que suceda con él, o las ramificaciones que tengan las decisiones alrededor de su figura dependerá una buena parte del total de las victorias de este equipo. Las predicciones hechas por analistas y casas de apuestas sobre los Celtics este año parecen destinadas a fallar por bastante. La pregunta es… ¿hacia qué dirección?

  • Avery, Avery…

La vuelta de Avery Bradley marcó un antes y un después en el rendimiento defensivo del equipo (volvió el 2 de enero, y los Celtics fueron el 5º mejor equipo en defensa en 2013 tras ser el 13º en los dos meses de 2012), y aunque en esa faceta sea superlativo (apareció en el segundo equipo NBA All-Defense y parece el único candidato de los jugadores bajitos para poder discutir un DPOY a los pívots en el futuro próximo), necesitará mejorar en ataque para que no le suceda como a otro jugador que comenzó su carrera en Boston (*cough* Tony Allen *cough*) que juega poco más de 25 minutos por partido.

El bueno de Bradley es aún joven (cumplirá 23 cuando empiece la temporada, ya que entró con sólo un año de Universidad a sus espaldas) y tiene menos experiencia que los jugadores de su Draft por culpa de las lesiones y pasarse un primer año casi en blanco, por lo que todavía tiene margen de mejora, pero a estas alturas todavía no le vemos un rol definido: no parece preparado para dirigir un ataque, ni para ser el otro que complementa con su tiro al playmaker principal.

Su 31.7% en triples deja bastante que desear, y aunque se siente cómodo en varias zonas de la media distancia (línea de fondo derecha, ala izquierda) dos pasos más adelante de la línea de tres, en la NBA actual se pide que un escolta sea capaz de estirar más el campo.

Y como director, al menos, su tasa de pérdidas bajó considerablemente, pero en Playoffs fue totalmente superado por los Knicks y dio una horrible imagen como general en plaza, volviendo a recaer en este tipo de problemas. Y lo que es peor, un número grande de pérdidas se perdonaría si creara juego para sus compañeros. Pero como no anota tras bote, ni es la amenaza que Rondo, por ejemplo, presenta cuando penetra, no puede buscar al resto de jugadores en posiciones ventajosas para ellos, porque en primer lugar, no las genera para él.

En definitiva, sólo jugó 50 partidos, y no pudo trabajar durante la pretemporda, por lo que tiene un pase, pero estamos en el mismo punto que el año pasado con él, apenas nos hemos movido. O en todo caso, lo hemos hecho en el mal sentido, ya que el porcentaje de tiro el año del cierre patronal que invitaba al optimismo para una carrera como pseudo-escolta, parece un espejismo. Y el verano que viene (si no le dan una extensión antes del 31 de octubre), hay que pagarle. Prestaremos atención.

  • ¿Jeff Green? ¡Jeff Green!

El consuelo de Bradley es que el año pasado, en este mismo espacio, planteábamos una serie de dudas similares sobre Jeff Green, y al final, yendo de menos a más, tuvo una más que interesante quinta temporada en la Liga.

La primera estadística que yo resaltaría fueron los 81 partidos jugados, toda la temporada al completo. Antes de su problema del corazón sólo se había perdido 13 partidos en 4 temporadas, y parecía estar como un roble, pero es importante que tras su aneurisma pudiera aguantar sin problemas la carga de la temporada.

Después, su 38.5% en triples, tras promediar un triste 33.7% en su carrera. Selecciona algo más los triples frontales y aprovecha principalmente a tirar desde las esquinas. Eso sí, de cara a la nueva temporada, puede que no se repita la frecuencia con la que se prodiga a los lados de la pista, que está ligada a compartir cancha con Paul Pierce: 46.7% junto a The Truth y 30.4% sin él, con muestras de más de 1000 minutos en cada caso. Jugar de acompañante le permite tirar mucho más a los lados del campo, desde donde acierta muchísimo más. Veremos que sucede este año, en el que se le presupone un papel más protagonista, y no de secundario, que es donde brilló la pasada temporada.

Y en tercer lugar, son buena señal también los 6 tiros libres intentados por 100 posesiones, después de moverse por los 4-5 durante el resto de su carrera, un incremento que demuestra que está aprendiendo a utilizar mejor su capacidad atlética, y que, además, sube a 6.4 cuando no está Paul Pierce, para compensar su bajón en el triple. La clave para ser eficiente si Stevens le convierte en el foco principal del ataque es que logre sacar cuantas más faltas mejor.

Otra cosa que está aún pendiente es ver en qué puesto acabará la temporada. El año pasado repartió sus minutos casi a partes iguales entre el 3 y el 4, con mucha mejor producción de ala-pívot, sobre todo por quién le acompañaba en esa situación, pero en defensa funciona mucho (mucho) mejor de 3. Como ya hemos dicho, Stevens suele utilizar un 4 abierto, por lo que no tendría ningún problema en el sistema. De nuevo, supongo que dependerá un poco del resto de jugadores y de las fases del partido. Si Gerald Wallace está sano y a buen nivel, es un jugador más interesante que casi toda la batería de hombres altos, y seguramente desplazaría a Green al puesto de 4… o de 2, ya que Stevens dijo a los medios que jugará algo aquí y allá de escolta, y lo que convertiría a los Celtics en un mega quinteto (en tamaño).

Pero al mismo tiempo, la falta de un 5 claro, y de otro alero de garantías (Keith «no me explico cómo acaba rascando 1500 minutos al año» Bogans completa la rotación) podría hacer que el entrenador prefiriera compensar con Green de 3. El año pasado, bastantes de sus minutos de ala-pívot vinieron compartiendo pintura con Bass, pero eran habitualmente contra segundas unidades, y Jeff se ha ganado el derecho a ser titular. Otra incógnita a resolver.

  • Profundidad… mal repartida

Lo decíamos al principio: la plantilla de los Celtics es escasa en cuanto a líderes y jugadores creativos, pero bastante profunda. Hay 10 jugadores (11 con Bogans) que han demostrado que tienen nivel para estar en una rotación NBA, y Olynyk y Faverani tienen buena pinta para añadir más nombres a un atasco que podría llegar hasta a 13. Después de años con Rivers, uno de los entrenadores más fieles a las rotaciones y roles definidos en la Liga, Stevens se encuentra con una papeleta bastante seria, y pinta a que tendremos una situación de inestabilidad importante durante todo el año.

El problema es que pese a tanto jugador aprovechable, parece haber sólo un base (que empieza lesionado) y todavía no sabemos si hay algún pívot. El grupo de hombres altos (Sullinger, Bass, Humphries, Olynyk, Faverani con algún cameo de Jeff Green y/o Gerald Wallace) tiene los mismos problemas que el equipo en general: es un conjunto interesante (un lujo tener al que sea el peor de todos ellos como tu 5º o 6º big), pero mal repartido, pequeño o en centímetros (Bass, Sullinger, Humphries y Green están entre el 2.03 y el 2.06, Wallace 2 metros justitos) o en tamaño (Olynyk es el único 7-pies del equipo, pero es el que menos pesa del grupo). Faverani es el que más cerca está de las dimensiones prototípicas, pero tendrá que demostrar unas cuantas cosas, y llegar sin problemas de fascitis, antes de ganarse el puesto.

Al igual que ocurre con el puesto de escolta, en el que Brooks, Crawford y Lee (con Bradley quizá sumándose dentro de una temporada) luchan por minutos, los Celtics tendrán una competición feroz en la que no siempre ganará el mejor, sino el que se adapte más fácilmente a una posición que tal vez no sea la suya, o la pieza que mejor encaje cuando el resto hayan sido puestas.

  • Se les echará de menos

Las estadísticas no son perfectas, pero la distancia que marcó Garnett con el resto del equipo en el apartado defensivo es abismal. Cuando Kevin se sentaba en el banquillo, los Celtics recibían 104.6 puntos por 100 posesiones. Con (o mejor dicho, sin) ningún otro jugador llegaban a recibir más de 102. La diferencia entre los 96.2 que reciben con él y esos 104.6 es de 8.4 puntos por 100 posesiones, una distancia sideral en la NBA. Como siempre, estos números a veces hablan más de un contexto que da la habilidad individual: dependiendo de junto a quién juegas, y la identidad del que te sustituya las cosas cambian bastante. Pero semejante agujero cuando hay varios jugadores que han registrado un buen número de minutos junto a Garnett (Rondo el 60% de los que jugó, Pierce el 57% , Terry el 52%, Bradley el 47%, Bass el 45%…) es llamativo, y su RAPM (+/- ajustado y normalizado) todavía le considera uno de los mejores defensores de la Liga, en el Top 10, y con mucho mejores números junto a cuartetos que cualquiera de sus compañeros.

Un fantástico jugador, que pese a su veteranía sujetaba al equipo en defensa, quizá más de lo que nos podíamos imaginar, y que ya es historia de una franquicia con tanta ídem.

Y de Pierce, ni te digo. Mejor que hablen otros que le conocen bien.

Avance de temporada 2013-2014: Atlanta Hawks

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Con Al Horford, Lou Williams y John Jenkins como únicos jugadores con contrato garantizado en vigor, Danny Ferry tenía la oportunidad de construir unos Hawks que no fueran reconocidos ni por la madre que los parió. Pero al final, retuvieron a Jeff Teague (oferta de Milwaukee mediante), a Kyle Korver, y se trajeron de Utah a Paul Millsap, que pese a ser diferente a Josh Smith, puede replicar su carga de minutos y protagonismo, partiendo de la misma posición, y ofreciendo la misma solución de moverse al puesto de 3 puntualmente.

Así, estos Hawks serán diferentes, como casi todos los equipos de la NBA que cada verano cambian un buen montón de piezas, pero seguirán una línea continuista. La temporada pasada quedaron 10 victorias por encima del equipo que ocupó la novena posición en el Este, y aunque este año se espera que Wizards, Cavaliers o Pistons den guerra, y que los 5 de arriba no bajen, Budenholzer tiene un grupo que debería ser de Playoffs, o luchar hasta el último momento, si la salud los respeta.

  • Radiografía de los Hawks

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En la radiografía intentamos recoger una amplia información estadística de cómo funcionó cada equipo el año pasado, en ataque y en defensa, comparando en que percentil (porcentaje de equipos mejor/peor que ellos) se encuentran respecto al resto de la Liga.

  •  Big Big Al y Pauly-M

Al Horford es, quizá tras Duncan, el jugador que mayor debate sobre si es un 4 o un 5 levanta en la NBA ahora mismo. Y es curioso que llegue Coach Bud, precisamente, alguien que lleva años tratando con Tim como asistente en San Antonio. Que la mayor inversión de este equipo este año, haya sido en un ala-pívot como Millsap, y que el tercer hombre grande a priori sea el rugoso, pero pequeño para el puesto de cinco, Elton Brand, indica que en Atlanta tienen claro que Horford será el ancla del juego interior a tiempo casi completo.

Los números respaldan tímidamente la noción (los Hawks fueron 3.8 puntos mejores por 100 posesiones con Horford de C que de PF, aunque, poner a Al de ala-pívot significaba que los poco inspiradores Pachulia y Petro estaban en el campo) y la dirección que parece estar tomando la Liga hacia el small-ball invita a contar con el dominicano como principal referencia interior. Pero con los orígenes de Budenholzer tengo todavía la esperanza de que Horford pueda ser esa pieza versátil, que cambia su posición jugada a jugada dependiendo del rival y su compañero. Con Gustavo Ayón caído del cielo gracias a Milwaukee, tal vez podamos verlo cuando se recupere, pero la planificación de la plantilla ha ido en una clara dirección.

Y eso que con la acumulación de ala-pívots que parece tener el equipo, y con Korver que empezará como escolta, es posible que sigamos viendo quintetos grandes, como los del año pasado con Josh Smith jugando de 3, pero con Paul Millsap en su lugar, y algún otro hombre alto (¿Brand? ¿Antic para que haya tiro?) entrando al quinteto titular por Carroll. El ex de Utah sólo jugó 122 minutos en esta demarcación, anotando 16.8 puntos por 36 minutos (por encima de su media habitual) con 4 de 7 en triples (uno cada 17 minutos de media, cuando el resto de su carrera lo ha hecho cada 138). Su 10 de 20 en triples desde las esquinas en los últimos 3 años, aunque sea una muestra ínfima, invita al optimismo para ser tenido en cuenta como alternativa puntual.

Su tiro de media distancia, independientemente de donde juegue, no es brillante por culpa del abuso (37.3 FG% fuera de la pintura el pasado año) pero mejora bastante a Josh Smith y su 30.5%. Y él no ha visto como su tiro libre se autodestruía y bajaba al 51.7% como ha sucedido con el nuevo Piston. En total, Millsap anotó 1.07 puntos por posesión el año pasado frente al paupérrimo 0.97 de Smith, con un porcentaje de utilización y de número de canastas asistidas muy similar, por lo que el ataque no será un problema.

Será en el pase y la defensa donde veamos cuánto valor tenía J-Smoove para este equipo.

Millsap no pasa mal, y en Utah no había mucho tirador con el que practicar, pero para que Atlanta funcione bien tendrá que ser capaz de atravesar la pista para encontrar a Korver y compañía y buscar un compañero rápido para salir al contraataque, aportaciones infravaloradas de Josh. En cambio, acostumbrado a jugar con Al Jefferson, Paul sí que maneja bien la distribución entre pívots, pero puede que tarde un tiempo en desarrollar la excelente química que había entre Smith y Horford, y es posible que los roles se cambien y veamos más pases de Al para que Millsap posteé y corte, una solución inferior. También ponían en práctica cosas, como el pick’n’roll entre pívots, con Smith como conductor del balón, que parecen demasiado para el nuevo.

Y en defensa, los Hawks estuvieron en el Top-10 la pasada temporada con Larry Drew y esta posición podría resentirse sin Smith. Atlanta fue de los mejores equipos de la Liga evitando hacer faltas, y Millsap ha hecho 60% más por minuto a lo largo de su carrera que el jugador al que sustituye. También fueron uno de los equipos que peor porcentaje permitió al rival en las proximidades del aro, con Josh en el Top 10 en tapones por partido aportando intimidación, algo que es difícil de ver en Paul. Y aunque el nuevo fichaje sea mejor reboteador de ataque (que faltó, y mucho, en Atlanta el año pasado) sus tasas en el tablero defensivo son similares.

Hay un punto para la esperanza, y es que el RAPM (+/- ajustado y normalizado, que tiene en cuenta las contribuciones de todos los jugadores por combinaciones, para tratar de separar el efecto individual), considera que Paul Millsap el año pasado tuvo el mismo impacto (positivo) en defensa que Josh Smith, algo más de 3 puntos por 100 posesiones. Las estadísticas son falibles: a veces se enamoran del jugador equivocado, y no tienen en cuenta un montón de efectos, o cómo pueden afectar los cambios, de equipo, compañero y sistema a un jugador. Pero el RAPM, que utilizaremos mucho en estas guía, no como Santo Grial, sino otro elemento más de discusión, tiene un interesante poder predictivo y explicativo, y además he encontrado que casa bastante bien con el valor que subjetivamente asocio yo a los jugadores. A toda métrica, aunque fuera perfecta, y caracterizara bien a muchos, se le pueda escapar la valoración de un jugador, y este podría ser uno de los casos. Además, por mucho ajuste que haya, siempre hay algún efecto residual, para bien o mal, del resto de compañeros, y jugar al lado de un defensor tan limitado como Al Jefferson quizá resalta su valor.

Hay varios motivos para ser escépticos y pensar que esto puede ser un fallo. Pero ver cómo sus valores llevan estando consistentemente en ese rango, hace que tengamos que tener en cuenta la posibilidad de que Millsap, algo lento en el perímetro, y pequeño ante ala-pívots rocosos, sea un defensor más efectivo de lo que parece. Ya otros lo han insinuado antes viendo los números de los ala-pívots de élite contra él, y reduce a sus emparejamientos a un 17.4 de PER en media, el valor de la pasada temporada de Amir Johnson/Derrick Favors/Carl Landry, y prácticamente lo mismo que el 17.3 que alcanzan frente a Smith.

En definitiva, los Hawks cambian teóricamente peras por manzanas, pero se quedan más o menos con las mismas piezas, porque Millsap es un gran jugador, tanto o más que Smith. O a lo mejor vemos a Millsap de 3 en un equipo que empieza la temporada con un perímetro inexperto, esperando la recuperación de Lou Williams, y no cambiamos frutas, sino velocidad por tocino.

  • Jeff, tu turno

Con un contrato con excelente valor (unos 8 millones anuales por un titular indiscutible de 25 años), Teague podría ser más protagonista aún este año. Aunque el Coach Bud no replique al dedillo el libreto de San Antonio, sí hay que esperar que el base y los bloqueos y continuación tengan más protagonismo este año en un equipo que estuvo por debajo de la media tanto en frecuencia como en eficiencia en este aspecto. Y con Jenkins y Korver, grandes tiradores, pero con poca capacidad para generar juego, se tiene que encargar él de todo en el perímetro.

Teague, sin llegar al nivel de Tony Parker, comparte con el francés una característica como la rapidez, y Budenholzer seguro que está pensando en cómo aprovecharla. Ya tiene muy buena química en el pick’n’roll con Al Horford, uno de los jugadores élite de la Liga en este aspecto finalizando 3.7 por partido (una de las tasas más altas) con un buen índice de acierto (1.01 puntos por jugada), y esto no incluye los pases o acciones secundarias que genera su participación en bloqueos anteriores a la jugada de tiro. Con Millsap habrá algo más de trabajo, porque no se ha prodigado lo suficiente en los Jazz como bloqueador y continuador (de hecho viene de la flex offense de Utah, parecida a la motion offense que utilizó Atlanta el año pasado, que se basan en un movimiento más variado por parte de todo el equipo, y descentralizan el trabajo del base), pero si Smith se hubiera quedado partirían de una situación similar, ya que no era habitual verle en un pick’n’roll.

Además de los dos contra dos con el hombre alto, a Parker se le estaba utilizando cada vez más sin balón en San Antonio, no en la típica configuración de diseñar bloqueos indirectos para coger y tirar, sino paseándole por varias pantallas, para que pierda a su defensor y coja separación con él, y luego continúe penetrando tras el pase. Por tanto, que no os extrañe si de vez en cuando un jugador distinto a Jeff sube el balón en ataque, y este luego se lo da a la mano, o le busca también según salga desde debajo del aro en un bloqueo vertical, buscando recibir el pase según gira para volver otra vez hacia la canasta. Será más fácil cuando Lou Williams esté sano, porque la defensa nunca se puede asegurar de que no se le va a jugar él, mientras que canta mucho que es sólo es un señuelo si son Korver o Carroll los que de repente están botando.

Y también es posible que utilice alguna jugada más del perfil Ginóbili, en las que el playmaker entra en una carrera que empieza casi en el centro del campo a un bloqueo directo puesto muy arriba, más allá de la línea de tres. Y por supuesto, tendremos otro equipo apuntado a la moda de los Cuernos (la jugada de toda la vida, dos hombres altos más o menos a la altura del tiro libre, dos abiertos en las esquinas, perfecta para este personal), con todas las triquiñuelas que han ido desarrollando los Spurs, en las que los hombres altos disfrazan sus intenciones de quién, cómo y por dónde va a bloquear.

Se le pedirá que finalice muchísimo, pero con los buenos tiradores que tiene Atlanta, tendrá buen espacio para poder hacerlo. Los mimbres están ahí para seguir parte del espíritu Spurs (Danny Ferry, el General Manager también se crió en esa casa), y ya veremos si los Hawks hacen algo interesante con ello el año que viene.

  • Bien firmado

Kyle Korver fue el jugador que más triples metió el año pasado en la Conferencia Este, segundo en porcentaje con un impresionante 45.7% (mejor registro para jugadores con cuatro o más intentos por partido), metió al menos un triple durante 78 partidos consecutivos, incluyendo Playoffs (sólo falló en el primero y último de la temporada) y como lo que cuenta para este tipo de cosas es la Temporada Regular, mantiene su racha intacta, a 16 partidos de igualar el récord histórico de Dana Barros.

Su superlativo nivel como tirador y lo que puede ayudar a un ataque, no lo pone en duda nadie: los Hawks fueron predeciblemente mejores en ataque (6.9 puntos por 100 posesiones), porcentaje de tiro verdadero (3.9 puntos porcentuales más) y de tres (de 33.8 a 39.4% de acierto) con Korver en pista que sin él.

Gracias a esto Kyle casi firma en Brooklyn (por su mini-excepción de nivel medio), pero al final, encontró un contrato el doble de grande para quedarse en Georgia. Con 32 años, es posible que las últimas temporadas se hagan largas (aunque los Hawks le han firmado un contrato de carga frontal, el cuarto año sólo cobra 5.2 millones, por los 6.7 en que empieza en este) y por eso la recepción general a su fichaje ha sido negativa… pero en esto influye la noción de Korver como mal defensor que me parece bastante equivocada.

Protagonista de un famoso meme, no dejéis que las famosas imágenes os empañen la realidad: los Hawks fueron mejor defensivamente con Korver en pista, y la muestra parece lo suficientemente significativa para pensar que desde que vino de Chicago es, como mínimo, un defensor aceptable. Habrá que ver cómo lo hace si juega, como parece que va a suceder, de escolta, pero viendo los números del año pasado, hubo cuatro combinaciones de cuatro jugadores que jugaron al menos 90 minutos con y sin Korver, y en todos los casos, el quinteto era mejor con el alero incluido. Teague, Smith y Horford están presentes en todos los grupos y juntándolos con Harris, Atlanta recibía 2.5 puntos más por 100 posesiones cuando Kyle no estaba. El trío más Stevenson es 11.3 puntos peor sin Korver, con Lou Williams como cuarta pieza la diferencia es 13.4 y con Tolliver, sólo 0.5. En general, tras juntar a Jeff, Josh y Al, en pista, tener a Korver en lugar de cualquier otro cuarto hombre mejoraba al equipo en 4.9 puntos por 100 en defensa. Y su RAPM, lo considera un jugador en la media como defensor, los Hawks apenas pierden 0.2 puntos por 100 con él en defensa.

Pero, hay que destacar, que gran parte de su valor defensivo se basa en conceptos de trabajo en equipo, que sin Smith dispuesto a ayudar detrás de él, podrían perderse. Kyle tiene buenos destellos de técnica y habilidad individual (cierra bien al tirador rival evitando hacer faltas) pero resultados sorprendentes como el que le sitúa como 5º mejor defensor del pick’n’roll en puntos por posesión (18 de 78 para un eFG% rival de 24.3%) están atados al buen hacer colectivo. Que no se convierta en un jugador sobrepagado dependerá de que pueda tener un rendimiento parecido, y mantener ese nivel de defensor que ni da ni quita, con una cobertura inferior.

  • Ra-tá-tá-tá-tá… en las dos direcciones

Si los Hawks empezaran la temporada con Jenkins y Korver de titulares, Atlanta tendría una de las mejores parejas de tiradores de la Liga. Ya hablamos de Kyle, pero John (el hijo ilegítimo de Bubbles de The Wire), en su primer año, metió el 38.4% de los 5.5 intentos por cada 36 minutos, y puede ser el sucesor de Jamal Crawford como especialista en la jugada de 4 puntos, porque sabe forzar faltas mientras tira. En su 31º partido, con menos de 400 minutos en la Liga, ya había sacado dos jugadas de 4 puntos, y otra más casi, ya que pisó la línea (una de las buenas, y la pisando, fueron en el mismo partido contra mismo rival, Indiana y Stephenson). Al final, su ritmo se detuvo y acabó el año sólo con esas 2+1 jugadas de 4 puntos en 902 minutos, y además le hicieron falta en otros 3 tiros que no llegó a meter. Jamal, el líder histórico en la NBA en la combinación «triple más tiro libre adicional», lleva ya 38 en su carrera, pero eso equivale a una cada 738 minutos, así que el jugador de Atlanta tiene mejor ritmo de momento.

El caso es que, anécdotas aparte, Atlanta va a tirar muy bien si juegan pequeño y Jenkins recorta minutos a Carroll (ya fueron el 5º equipo en triples metidos el año pasado, y el 7º en porcentaje), y eso es muy buena señal de cara a llegar a Playoffs. De hecho, 12 de los 16 primeros equipos en la lista de canastas de 3 encestadas por 100 posesiones, y 9 de los 10 en cabeza, llegaron este año a las eliminatorias por el título. Sólo Portland, cuarta peor defensa de la Liga, falla del Top 10, y los otros tres equipos que se cuelan (Sacramento, Dallas y Toronto) estuvieron entre los 10 que más puntos por posesión recibían. En los últimos 5 años, sólo 4 equipos de 36 se han perdido los Playoffs estando en el Top 10 en triples metidos, y con una defensa fuera de las 10 peores, y son los Pacers de 2010, y tres veces los Rockets (con equipos que quedaron novenos y a las puertas en el Oeste, con registros que hubieran bastado en el Este de 42, 43 y 34 victorias en el año que se jugaron 66 partidos).  O cambiando las palabras para recoger la idiosincrasia de Houston, sólo 2 de 36 equipos han ganado menos del 50% de los partidos, cumpliendo esas condiciones: los Pacers de 2010, y los que llegaron a Playoffs con 37 victorias en 2011.

Si Korver está sano (con 189 dianas en 74 partidos, 60 de titular, hizo un tercio del trabajo), Atlanta seguramente vuelva a lograr meterse en el Top 10 en triples este año con facilidad. La defensa fue 10ª en la Liga el año pasado, y nos tememos que se resentirá al cambiar a Smith por Millsap, y en el puesto de escolta, a Harris/Stevenson por Korver/Jenkins/Williams, pero añaden un especialista como Carroll, y tienen buen colchón en esa combinación defensa/tiro, que prácticamente te asegura un puesto.

  • Proyección y banquillo

En Schröder, Atlanta va a tener un jugador joven con potencial al que descubrir, algo que llevan sin hacer un par de años, ya que John Jenkins tiene un techo que parece marcado a confinarle como especialista.

La falta de Louis Williams a principio de temporada (cada vez parece más difícil que esté la primera noche, ya que continúa recuperándose de una rotura en los ligamentos de la rodilla que sufrió en enero), trastoca un poco los planes, porque los Hawks tienen un perímetro bastante débil ahora mismo. DeMarre Carroll empieza previsiblemente de titular con Korver, dejando a John Jenkins, James Johnson y Jared Cunningham como alas desde el banquillo.

Pero esto puede servir de oportunidad y reto a Schröder. A falta de algún cambio de última hora, el puesto de base suplente y 1200-1500 minutos de juego están esperándole, por si quiere o puede aprovecharlos y bate a Shelvin Mack. A este banquillo ahora mismo, le falta algo de imaginación, que es lo que Dennis puede poner. Atlanta tiene una muy buen trío de hombres altos suplentes, Elton Brand, un buen compañero de bloqueo y continuación; Gustavo Ayón, mejor cortador, y Pero Antic, raza blanca, tirador, que a estas alturas, por diferentes motivos, necesitan un buen base para alimentarles.

Por tanto la situación es perfecta si su habilidad como creador y general en pista se corresponde con lo esperado. Seguramente sea propenso a tener errores como novato, algo que puede afectar al rendimiento de una unidad con buena pinta, pero es una oportunidad maravillosa para aprender. Veremos luego qué pasa cuando vuelva Williams, que apunta a regresar a su típico papel de sexto hombre, y que le puede disputar el protagonismo y el balón. La situación perfecta para él sería que integraran a Lou con los titulares y manden a Carroll o Korver de vuelta al banquillo, pero tendrá que adaptarse a lo que venga.

Y no hay que descartar alguna incorporación de última hora, porque cuando no esté Williams, la rotación del puesto de base y escolta es muy fina. Tras Teague, están Jenkins, Cunningham, Schröder, Mack y Lighty, o lo que es lo mismo, ningún jugador con más de 1.200 minutos de experiencia en la NBA.

Hay muchas esperanzas puestas en el alemán, y este grupo dará oportunidades, veremos si cumple con las expectativas.

adidas presenta las D Rose 4

adidas D Rose 4

La vuelta de Derrick Rose a las canchas es uno de los grandes motivos para esperar con una ganas brutales la vuelta de la NBA y como no podía ser de otra forma adidas ya tiene preparada la cuarta entrega de las D Rose.

Las adidas D Rose 4 vienen con un diseño algo rompedor, como si la zapatilla estuviera partida, de esta forma se quiere representar la personalidad de Derrick Rose dentro y fuera de la cancha. Estas adidas D Rose 4 traen lo mejor de la casa, la nueva suela CrazyQuick, el SprintWeb/SprintFrame para aligerar la zapatilla, GeoFit en el tobillo

La verdad es que visualmente impactan y tiene una gran pinta esa suela CrazyQuick mezclada con el resto de componentes que ya habían hecho de las adidas D Rose unas zapatillas de referencia.

10 Consejos para cuando vayas a ver un partido NBA

Queda menos de un mes para que la NBA abra su gran telón y empiece de nuevo la temporada. Seguro que alguno de vosotros durante este año irá a ver alguno de los partidos en esta temporada, bien sea a USA o bien se acerque a Londres a ver el Nets vs Hawks que este año se disputará en la capital inglesa.

Por eso y por si es vuestra primera vez (todos hemos tenido una…), aquí os vamos a dar 10 consejos que evidentemente no tenéis que seguir a rajatabla, pero que seguramente hagan que vuestra primer experiencia sea más placentera:

1.- Acude al pabellón lo antes posible
Tal cual, intenta enterarte cuando lo abren, cuando puede empezar a entrar público y a esa hora ya tendrías que estar haciendo cola para entrar o bien dentro, de esta forma no te perderás nada: ruedas de calentamiento, ver como poco a poco se llena el pabellón, incluso alguna que otra prueba previa de la animación o alguna entrevista a pie de pista.

2.- Olvídate de la cámara de fotos/móvil
Una de las cosas que últimamente más solemos hacer cuando vamos a algún evento es sacar el móvil o la cámara de fotos y estar cada dos por tres haciendo fotos. Olvídate de esto, úsala antes de empezar el partido y al final, pero durante él, nada de móvil ni cámara, disfrutarás 100% del partido y los recuerdos que te quedarán no serán de ver el partido a través de una pantalla…

3.- Viste alguna camiseta
Si puede ser de alguno de los dos equipos mejor y si es del equipo de casa, perfecto!! No hay cosa más molona que una camiseta de NBA, y si ya la vistes para ver un partido de NBA ya ni te digo. Eso sí, intenta evitar llevar alguna camiseta de algún equipo/jugador que no tenga nada que ver con el partido, por ejemplo, a un Bobcats vs Kings en Sacramento, no lleves una camiseta de Melo con los Knicks… y cosas similares… si no tienes camiseta… (ver siguiente punto…)

Nets Store

4.- Visita la tienda del equipo
Si no tienes ninguna camiseta de ninguno de los equipos, la visita a la tienda del pabellón es obligada antes de empezar el partido, antes de ir a tu asiento, de esta forma te equiparás ya perfectamente para el partido y cumplirás el punto anterior. Si ya tienes camiseta, visita la tienda igualmente, te vas a encontrar cosas realmente molonas y que probablemente no las vuelvas a ver en ningún sitio, así que aprovecha y carga todo lo que puedas (y más). Recomendamos la visita antes de empezar el partido, si cumples el punto 1, tendrás tiempo de sobra y no habrá mucha gente.

5.- Intenta bajar lo más posible de tu asiento
Esta es probablemente una de las más complicadas. Si tu entrada lo permite y sobre todo durante el descanso del partido, intenta bajar hacia abajo del pabellón, todo lo que puedas y si puedes llegar a la pista mejor. No, no estamos diciendo que te cambies de sitio, simplemente que tengas ese placer de estar abajo en un mega pabellón NBA y mirar hacia arriba y ver como se debe de vivir jugar algo así. Realmente es una experiencia muy molona. Si te llaman la atención, siempre puedes decir: «Sorry, I’m lost» y quedas como un gran jugón.

6.- Tarda en irte
Momento de hacerte las fotos. Con la cancha de fondo y demás, no tengas prisa en irte, tranquilo que ya te echaran y sigue disfrutando un rato más de ver como se vacía el pabellón, es muy curioso ver como quedan las gradas después de un partido de NBA. Además, la ventaja de esto es que luego saldrás tranquilo y sin problemas y disfrutarás de nuevo de ese momento de estar en las entrañas de un pabellón NBA.

7.- Métete en el partido
No hablamos del hecho de vivir el partido, de animar o algo similar, sino del hecho de disfrutar de los descansos que hay en el partido, es decir, los bailes de las cheerleaders, los juegos que hacen de animación y demás, pasalo en grande, un partido de NBA en directo es otra fiesta más. Disfruta del partido, pero también disfruta del entorno y de todo lo que rodea… Si hay Kiss Cam o Dance Cam…HAZLO.

Compra comida antes

8.- Compra comida antes
Un partido de NBA en directo es largo y seguramente vayas a estar bastante tiempo, ya que has cumplido el punto 1. Así que te recomendamos que pases por los lugares donde vendan comida en el pabellón y hagas acopio de ello antes que empiece el partido. Aquí dejo a vuestra elección si antes o después de ya haber llegado al asiento que te toca, pero vamos, hazlo antes del partido, así una cosa menos y con ello podrás hacer el punto 5 en el descanso.

9.- Lleva lo justo
Esto es extrapolable a cualquier espectáculo que vayas a ver, pero vamos a un partido de NBA lleva lo mínimo posible, es decir, si puedes prescindir de mochila (de hecho creo que ya ni dejan entrarlas…) e ir sin nada en mano, sólo lo que quepa en bolsillos, mucho mejor, te dará mucha mayor libertad y dependiendo del pabellón, mucho más espacio, aunque normalmente los pabellones NBA si una cosa tienen es espacio de sobra.

10.- Sí, las Cheerleaders no son lo que parecen
Ves un partido por la TV, ves a las cheerleaders y te da la sensación de que se van a pasar todos los tiempos muertos bailando a cada coreografía mejor que la siguiente…no, eso no es así. Con un poco de suerte harán un par de coreografías, no más, es lo que hay, el resto de tiempos muertos, son miles de cosas más, que oye, no está mal la verdad, pero te avisamos, no vayas pensando que vas a babear cosa mala con las cheerleaders, que no va a ser así.

BONUS
Disfruta.

El Podcast Desde El Sofá: Ep. 11 – El Sofá de la Comedia

El Podcast Desde El Sofá

Hoy en El Podcast Desde El Sofá hablamos de la pista MW de los Bucks, de nombres de franquicias, de apodos y encima contamos algún chiste que otro…

Recuerda que puedes también oirnos en iTunes y en iVoox, y que nuestro ask sigue abierto esperando tus preguntas.

Siguen siendo los Kings

Marc Stein traía la noticia: los Kings están a punto de concederle a DeMarcus Cousins una extensión de contrato. Aunque no hay ninguna mención a la cantidad final, se hace referencia a cómo Cousins estaba buscando un contrato máximo, de 5 años y unos 80 millones, como los que acaban de firmar John Wall y Paul George. Y yo creo que los Kings se equivocan y mucho. No es que Cousins no merezca que el máximo, (aunque ya hablaremos de ello), sino que en Sacramento, que tiene nuevo equipo ejecutivo, cambiando de propietario, Vivek Ranadivé, y General Manager, Pete D’Alessandro, tras años de los Maloof y Petrie, no está gestionando bien sus recursos.

Primero, comentemos la situación. Cousins sería agente libre restringido el próximo verano, es decir, los Kings pueden igualar cualquier oferta por él, es la versión de la NBA del «derecho de tanteo», por lo que no se puede ir, y la cantidad y la duración del contrato máximo que le podrían ofrecer en julio del año que viene es la misma que en estos momentos, ni más ni menos.

A veces, estas extensiones se dan porque el jugador ofrece cobrar algo menos. Por ejemplo, los Warriors el año pasado soltaron 4 años y 44 millones a Steph Curry. Eso, puede salir bien o mal a club o jugador, pero es un riesgo repartido entre los dos. El atleta tiene seguridad antes, sabiendo que puede perder dinero si tiene un muy buen (y sano) año, como sucedió en este caso, y a los Warriors les sale rentable el atrevimiento de firmar un año antes de lo que deberían porque obtienen a un jugador por debajo del precio de mercado. Pero, ¿si le puedes firmar el año que viene por el mismo dinero o menos, pero en ningún caso más? Entonces el riesgo se lo está comiendo el equipo solo. Si los Kings llegan un acuerdo con Cousins por debajo de esos 5 años y 80 millones, como, por ejemplo, el de OKC con Ibaka, de 50 millones por 4 años (que equivaldría a unos 62 en 5), adelante, olvidaos de este artículo. Sigue habiendo peligro, y afecta en alguna otra ramificación, pero por esa diferencia de pasta, puede merecer la pena.

Lo que no es muy buena idea es darle el máximo ya, y perder un año al final del cual tendrán un absoluto poder negociador, por casi nada a cambio. Evidentemente que hay unos cuantos motivos, ya que si no nadie en la Liga cometería un acto tan sumamente irracional, que pasamos a enumerar:

  • La lealtad. El jugador, quiere asegurarse cuanto antes de tener firmada la mayor cantidad de años y dinero posible, y lo agradece. Es un gesto de confianza y buena voluntad del equipo, que el jugador tal vez (condicional, y es una pequeña parte, porque dependerá de muchas más cosas) valore cuando vuelva a firmar el siguiente contrato, momento en el que es agente libre no restringido, y por tanto la franquicia no tiene manera alguna de retenerle. Eso sí, ese nuevo contrato viene dentro de… ¡6 años!
  • El agente. Nunca sabes cuándo lo vas a necesitar, así que mejor no cabrearlos gratuitamente, algo que sucedería especialmente si encima de esperar al próximo verano, dejas que otros equipos pongan su valor de mercado. En este caso, el de Cousins es el poderoso Dan Fegan (el mismo que el de John Wall, por cierto, que puso a Washington en una situación similar). Los Kings son un equipo que probablemente va a tener espacio salarial libre en las próximas temporadas, y aliados nunca sobran. Aunque por otro lado, ¿es Sacramento un destino apetecible para los agentes libres? ¿merece la pena tener el visto bueno de Fegan para que te traiga, yo qué sé… al nuevo John Salmons? Los Kings son de esos equipos destinados a construirse sobre el Draft y una ingeniería de traspasos acertada (en esto también pueden colaborar los representantes, la verdad), más que en jugadores que acaban contrato y buscan uno nuevo. No representa a ningún otro jugador de los Kings, y los jugadores más interesantes de Fegan que acaban contrato en los dos próximos años, no es que sean espectaculares, quizá los más interesantes son Chandler Parsons, Anderson Varejao y Wilson Chandler. ¿Merece la pena el riesgo?
  • El jugador está más centrado si tiene su futuro asegurado. Eso es un hecho, y en el caso de Cousins, que tiene los sentimientos a flor de piel, es una buena idea, y una manera que tiene el nuevo grupo de personas que llega a los Kings, extrañas para él, de demostrarle confianza, ganar su cariño y poder pedirle algún favor. Pero visto de otro modo, Sacramento no parece tener equipo para competir este año, por lo que no les debería preocupar mucho si no acaba de poner toda la carne en el asador (de hecho, si no lo hace, será un argumento para negociar a la baja el año que viene, más la ayuda que supone al tanking) y, sobre todo… si es el tipo de jugador que se cabrea y no respira si no le das el capricho, ¿merece que le firmes un contrato por 80 millones y 5 años? Si vas a hacer a un tío mega-muchi-millonario y te tienes que preocupar de que no sea profesional porque tardes un año… no sé, a mí eso me tiene pinta de alerta roja, pero bueno.

Y una vez enumeradas las únicas ventajas que se me ocurren, vamos a por los motivos por los que no deberían darle la extensión aún:

  • Los ya mencionados y evidentes: si tiene una terrible lesión, mal compenetración con sus nuevos compañeros y entrenador, un bajón de rendimiento tremendo, o la monta gordísima (algo que no se puede descartar con los antecedentes que tiene), ahorras pasta y espacio salarial. Si pasa cualquier cosa este año que haga que no esté en una posición de pedir el máximo el próximo verano, eso que te libras de pagar. Creo que todos damos una probabilidad mayor que cero de que Cousins, por cualquier motivo, pierda valor este año. Siempre ha sido un jugador sano, lo cual es buena señal, pero ya se ha perdido 8 partidos por sanciones diversas.
  • Aunque tenga un año maravilloso y vaya todo 101% perfecto, aún así, pueden ahorrar dólares. Es un poco ratero, pero si esperan a que firme con otro equipo, y después lo igualan, el contrato que otra franquicia puede ofrecerle es algo más pequeño, de 4 años, y con subidas anuales del 4.5% en lugar del 7.5%. Si tiene un año espectacular, que nos garantice que Cousins es una super-estrella, le querrán por 5 años mejor que 4, y esta argucia no tendrá sentido. Pero si sigue sembrando dudas, y está en una situación ni fu ni fa, en la que no acaba de arrancar, como, por ejemplo, la de Eric Gordon hace un par de años… se ahorran 2.5 millones en total en los 4 años, y sus obligaciones con él acaban en 2018 en lugar de en 2019. Más seguridad.
  • A nadie le extrañaría que Cousins no estuviera en Sacramento dentro de 6 años, cuando queda libre. Dijimos que una de las razones para extendérselo ya (el contrato), era precisamente la posibilidad de ganarte un poco de su lealtad. Pero estamos hablando de DeMarcus, aquel con un carácter volátil y explosivo, mal genio, pobre juicio y una cabecita loca. Es muy raro que ese tipo de jugadores aguanten lo que sería un total de 9 temporadas en una misma franquicia. Llega un día, que pese al talento y la habilidad, no compensa aguantar todo lo que esto conlleva. Hacerle un favor ahora pensando en que en 2019 se acordará de cómo apostaron por él, y renovará en Sacramento me parece un error, porque no creo que Cousins esté en 2019 en los Kings. O al menos, las posibilidades de que esto ocurra son mucho menores que los riesgos.
  • En el nuevo convenio colectivo, sólo se permite dar una extensión de 5 años a un hombre por plantilla, convirtiéndole en el llamado jugador designado. Si los Kings dan este título a Cousins, no podrán hacerlo con ningún otro jugador hasta el verano de 2019, o hasta que DeMarcus se vaya traspasado a otro equipo. Es decir, si se quedan con Cousins no pueden poner en ese papel a ningún jugador de su plantilla actual (incluido McLemore, si sale bueno), ni a ninguna otra adquisición que venga del Draft de 2014 (ese que dicen que es espectacular, y para el que los Kings no están muy mal colocados) o de 2015. No es el fin del mundo, ya que pueden darle una extensión de 4 años por el máximo igual (sólo perderían un año de control), o esperar al verano del cuarto año, como les estamos pidiendo que hagan con Cousins, y darle entonces los 5 años. Pero los Kings han perdido la mejor opción con cualquier jugador en su futuro a corto plazo, cuando, recordemos, podían haber renovado a Cousins por 5 años, exactamente igual el verano que viene.
  • Y final y bastante importante. No es seguro que sea un jugador que merece el máximo. Zach Lowe lo ha explicado mucho mejor de lo que yo podría nunca (y más en inglés, pero confío en vuestro don de idiomas). En resumen, es un jugador que no defiende, apático, y que no se involucra en el juego colectivo. E individualmente no ha marcado tantas diferencias en ataque, con su mala selección de tiro y terribles errores individuales, como para justificar todo eso. Tiene el potencial, pero no es una realidad. Podría ganarse ese contrato, pero es imposible que nadie tenga ni siquiera medio claro ahora mismo que mercerá la pena pagarle 18 millones en 2019. Con la llegada de Mike Malone, que se va a centrar en la forma física, la defensa y la solidaridad en este equipo, sería maravilloso tener un añito más para evaluar como reacciona ante este reto, y estoy seguro que el próximo año a estas alturas tendremos mucho más claro si va hacia arriba o hacia abajo.

De nuevo, y pese al último punto, recordamos: no estamos en contra de que DeMarcus Cousins cobre el máximo los siguientes 5 años. Esa es una decisión diferente, que creemos más o menos acertada (con sus riesgos). Sólo recordamos que es el tipo exacto de jugador que tiene muchos más contras que pros, para dar este paso ya, y detalles así pueden ser significantes en el futuro. Quizá el verano que viene nos reiremos de esto y sea la mejor decisión de la Historia de la franquicia desde la adquisición de Chris Webber o las trenzas de Brad Miller. O a lo mejor vuelve a tener problemas con otro entrenador más, mientras se hacen con Andrew Wiggins en el Draft, y les toca buscar un traspaso por debajo de su valor para poder ofrecerle a este el quinto año. La decisión se toma ahora, y creo que la balanza está claramente inclinada de un lado.

D’Alessandro (el que sale en Punto Pelota y desciende equipos de fútbol, no, otro), piénsatelo. Y si no, siempre podrás comprar esta camiseta

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Las nuevas camisetas de este año

Como cada año en la NBA algunos equipos suelen añadir equipajes alternates, con un poco de suerte tenemos hasta cambio completo de equipación y lo mejor llega cuando entran en liza nuevas franquicias o cambios de nombre, este año tenemos de todo. En este post vamos a ver las nuevas camisetas/equipajes que se verán este año en la NBA…y conforme salgan nuevas, iremos ampliando.

New Orleans Pelicans

New Orleans Pelicans

Lo dijimos en su día en el Podcast, o bien podía ser una de las camisetas más molonas en años o todo lo contrario…y efectivamente salió todo lo contrario. Equipaje soso, sin mucha chicha, sin nada y lo peor de todo, tienes un nuevo nombre molón como es Pelicans y no lo usas en ninguno de los 2 equipajes, lamentable. Luego está el hecho de que la tipografía de los nombres de la espalda, sea más grande que la del nombre del equipo en la parte de delante…de nuevo lamentable. Y el único toque así diferente, que son los números, es algo que ya hicieron los Clippers, vamos, innovación 0. Como ya dije en su día, se pone a la cabeza como equipaje más feo de la NBA. Enhorabuena Thunder, ya no sois los primeros.

Phoenix Suns

Phoenix Suns

Los Suns han decidido cambiar entero su equipaje y oye, les ha salido algo resultón la verdad. Una mezcla entre algo actual y su mítica camiseta retro con el balón cruzado. Además, son oficialmente el segundo equipo que incorpora manga corta a su repertorio de camisetas, con una alternate naranja que de nuevo es muy resultona. De los dos primeros equipajes, me gusta mucho el blanco, jugando de nuevo con la palabra SUNS y con esa tipografía que ya usaron el pasado año para su pista. En el segundo, ya se vuelve a la moda de poner el nombre de la ciudad, y aunque no queda tan molón como el equipaje de casa, oye, no está nada mal.

Los Angeles Lakers

Los Angeles Lakers

Lakers después de muchos años sin cambiar nada o casi nada, sacan su camiseta alternate, llamada Hollywood Nights dentro de la serie que la NBA ha llamado City Pride, una camiseta totalmente negra con detalles dorados y purpuras que la verdad es que no es nueva del todo. Esta camiseta ya había salido en alguna linea de estas fashion que sacan las marcas para vender más camisetas, eso sí, aquí le han dado algún toque diferente, pero es muy parecida a aquellas que ya estaban a la venta. La gran diferencia ahora, es que jugarán con ella. La verdad es que tienen buena pinta, pero quiero verlas puestas y ver que tal…

Detroit Pistons

Detroit Pistons

Dentro también de las nuevas camisetas llamadas City Pride, la gente de Detroit va a estrena una camiseta con la palabra MOTOR CITY en la parte delantera y con un azul algo más oscuro al azul Pistons habitual. La verdad es que los primeros en hacer esto (sin contar la camiseta de The City mítica de los Warriors) fueron los Blazers con su camiseta Rip City y la detroit queda algo raro, no se, las letras están como algo pequeñas, aunque casi mejor esto que recurrir a las dos lineas a lo OKC, así que bien… habrá que ver a Jennings & cia. con ella jugando.

New York Knicks

New York Knicks

Esta es la mas rara de todas, así como todas las anteriores ya eran oficiales, esta sólo la pudimos ver fugazmente en el Instagram de Iman Shumpert y ya os digo, durante un escaso espacio de tiempo. Parece que el bueno de Iman estaba rodando ya algún spot para los Knicks y le dio por subir la foto…alguien se debió cabrear porque la quitó al poco tiempo, pero ahí queda, el naranja vuelve de nuevo a los Knicks con una camiseta, con el mismo diseño que la actual, pero añadiendo el mítico color de los Knickerbokers.

Y recordamos que según parece todos los equipos que juguen en Navidades, todos con manga corta… iremos actualizando este post según vayamos viendo nuevas camisetas o se vayan presentando…

ACTUALIZACIÓN

San Antonio Spurs

Camo Spurs

Los Spurs se unen a la moda de hacer una camiseta CAMO como ya hicieron los Raptors y el próximo día 13 de noviembre jugarán con la camo versión de su tercer equipaje. Camiseta, que para los amantes de este tipo de estampados les va a encantar la verdad. A mi sinceramente nunca me han gustado este tipo de camiseta, pero, tiene su aquel, con ese camuflaje al estilo pixelado y explotando la camiseta sin nombre, que además no se si buscado a propósito, pero es un poco complicado ver los números/nombres y logo.

Los Angeles Clippers

Back To The Blue

Otros que se suman a la moda de las camisetas con mangas. Como bien se había dicho, varios equipos van a estrenarlas este año y uno de los primeros han sido los Clippers, usando un azul cielo y unos pantalones con banderas marítimas que ya usaron en su día cuando la franquicia estaba en San Diego. La verdad es que en pista da una sensación extraña, alguno dice que parece un pijama, pero no se. Tiene pinta de ser la típica camiseta que gana al verla en directo, aunque como sabéis no somos muy fans de las camisetas con mangas…

Golden State Warriors

Warriors Mangoteros

Los Warriors siempre han ido un poquito por delante en cuanto a camisetas, tienen la más molona de la liga y el año pasado presentaron la camiseta con mangas que sorprendió a todo el mundo. Este año tienen una nueva camiseta con mangas, pero esta vez blanca. Básicamente han cogido el primer equipaje y le han puesto mangas, sin más, para eso, casi que prefería las amarillas la verdad…

ACTUALIZACIÓN 2

Aquí tenéis las camisetas navideñas, que hemos decidido ponerlas en otro post….