Repasando 2011

Nada mejor para este día de excesos y buenos propósitos que ponerse las zapatillas de estar por casa y sentarse en el sofá  a reflexionar que ha sido el año. Ese sofá donde hemos pasado horas y horas viendo lo que más nos gusta…

Empezamos el año pidiendo cositas para los Reyes de parte de los equipos de la NBA, a algunos les han hecho caso a otros no… Poco tiempo después ya empezamos a hablar del Melodrama, que ya empezaba a cansarnos a todos, pero que al final tuvo un final feliz, al menos para Melo que tuvo lo que quería.

Ya por aquel entonces empezábamos a ver que la relación entre Durant y Westbrook no era del todo molona, y claro eso dio para hablar mucho sobre los Thunder, aunque luego se demostró que el interés mutuo era superior.

Celebramos el aniversario de los 81 puntos de Kobe y el récord de Ray Allen como máximo triplista de la Liga.

Llegamos a febrero, ese gran mes donde desde la Crónica empezamos con nuestro Crónica On Tour con un increíble Knicks-Lakers en el MSG donde Kobe dio un clínic de jugar a esto del basket… Llegó el All-Star y también os contamos como el concurso de mates fue algo injusto con McGee.

No nos olvidamos de la locura de marzo, es decir de la NCAA, la cuna de muchas de las futuras estrellas de la NBA y siempre punto de interés para La Crónica.

Llegó la primavera y con ella el tiempo de PlayOff, donde analizamos los diferentes cruces que nos ibamos a encontrar. En estos PO, muchas historias desde el increíble arranque de los Grizzlies hasta la exhibición de Paul en el Staples, pasando por el descalabro de Lakers ante Mavs o el increíble cuarto partido de la serie Thunder-Grizzlies con sus 3 prorrogas o la exhibición de Robin Hood contra los Thunder, llegando por fin a la final entre Mavs y Heat donde volvíamos a repetir la final del 2006.

Una final extraña, donde nadie daba un duro por los Mavs y donde las defensas fueron protagonistas y sobre todo las remontadas… Pero donde al final Dallas Mavericks se llevaba el anillo y Mark Cuban veía cumplido uno de sus sueños.

Se acababa la NBA, con Mavs como campeones y la sombre del lockout más alargada que nunca… Mientras uno de los grandes, Shaquille O’Neal decidía que lo dejaba con una rueda de prensa tremendísima.

El verano empezaba y empezaba el Lockout. Meses de negociaciones y nada a la vista para arreglarlo… como había mucho tiempo libre, Ron Artest se cambiaba el nombre para ser llamado Metta World Peace, sin duda fue la gran noticia mientras teníamos Lockout.

 

Y llegó el regalo de Navidad, se acababa el Lockout y la liga volvería el 25 de diciembre, vuelve a casa vuelve!. Muchas preguntas justo después de acabar los 149 días de cierre patronal con una liga de 66 partidos, con plantillas a medio hacer y sobre todo con el ya famoso veto-trade de Paul a Lakers, que sin duda ha sido la vidilla de la mini-pre-season.

Durante este año hemos estado en NY, Chicago, Albuquerque, Londres y Madrid cubriendo la NBA para todos vosotros, por La Crónica ha pasado Dwight Howard y Ricky Rubio entre otros.

Ahora llega 2012, donde tendremos de nuevo un año lleno de baloncesto para disfrutar, así que feliz entrada de año de parte de vuestro sofá favorito, La Crónica Desde El Sofá.

Los Lakers de Mike

Con o sin lockout esta temporada iba a ser un año diferente para Lakers. El pasado año Phil Jackson anunciaba que se retiraba de los banquillos, que dejaba Lakers y seguramente la NBA en general, Lakers con Mitch Kupchak y sobre todo Jim Buss a la cabeza empezaban la caza y captura de un entrenador, el elegido fue Mike Brown.

Mucho se ha hablado en esta mini-pre-season de los Lakers, de su fallido trade por Paul, de el regalo de Odom, de la falta de movimientos ‘grandes’, del posible trade de Howard, del divorcio de Kobe, de si Gasol estará o no contento… pero nadie ha hablado de lo principal, el nuevo entrenador.

Mike Brown, 41 años, asistente en 3 franquicias NBA (Wizards, Spurs y Pacers) y entrenador de los Cavs de LeBron, se enfrenta a su mayor reto, coger las riendas del transatlántico más grande de toda la NBA, el equipo con más glamour y del que se espera siempre lo máximo, Los Ángeles Lakers.

Con los Cavs consiguió todo lo esperado excepto el preciado anillo, fue entrenador del año y entrenó en el All-Star, pero mucha gente condicionó todo eso a la llegada de LeBron sin apenas darle nada de crédito al entrenador.

Brown es un entrenador defensivo, de eso no hay ningún tipo de duda y por ese motivo se le ha contratado, para mejorar uno de los puntos más débiles de la franquicia angelina en estos últimos años. Pero claro, ahora habría que ver si dispone de jugadores para ello.

Lakers se ha quedado sin Odom y sin los mates de Shannon Brown, y para subsanar esto se ha contratado a Josh McRoberts, Jason Kapono y el veterano Troy Murphy, jugadores que no tienen el brillo ni el nombre de otros y que será tarea de Brown hacerles destacar y sobre todo hacerlos útiles en LA.

McRoberts es un jugador de 4º año que llega procedente de Pacers, donde ha ido de menos a más y donde se le empezaron a ver cositas interesantes en los pasados PO, puede jugar de 3 y de 4, es decir, más o menos como Odom, pero sobre todo destaca por su aportación defensiva, ya que si analizamos sus números en Pacers, no pasan de ser discretos, es decir, este es el típico jugador que apunta muuuchas maneras y que habrá que ver si esas maneras se destapan en una franquicia donde huele que va a jugar muchos minutos como 3er hombre en la rotación interior, con el permiso del sophomore Caracter.

Kapono es un especialista, la esquinita tiene su nombre y Lakers debe de saber utilizarlo de la mejor forma posible. Esta era una carencia que tenía LA hasta ahora, es decir, la falta de un tirador nato, capaz de no jugar nada, pero salir en la última jugada para jugarse el triple que te pueda dar la victoria (siempre con permiso de Kobe, claro está…). Y finalmente Murphy está para ayudar, para jugar en esos minutos donde las personales o el cansancio hagan que su presencia en el campo sea justificada, cualquier cosa fuera de esto sería un gran (y tal vez grata) sorpresa.

Pero a parte de lo que llega, hay que hablar de lo que ya hay y me viene a la mente un nombre Devin Ebanks. Brown ya ha dicho que va a empezar la temporada como 3 titular, por delante de Barnes y por delante de World Peace (como mola el nombre!). Ebanks es un jugador de 2o año, un Trevor Ariza que tanto se ha buscado desde que éste se marchó a Rockets. Un jugador que aprieta en defensa, pero que ve aro con facilidad. El año pasado apenas entró en juego, ya que para el tio Phil los rookies son meros agita-toallas, pero Brown parece que le va a dar confianza, minutos, responsabilidad para que Ebanks se sienta importante y coja ese rol en el equipo.

Bynum está ante su año, va a jugar mucho si sus rodillas lo respetan y esta tiene que ser la temporada donde se marque el 20-10 que todos le vemos por potencial. Jim Buss ha apostado mucho por él, tal vez a sabiendas de que era la mejor moneda de cambio para conseguir a Howard. Gasol por su parte debe de dar otro paso más adelante, para acallar a aquellos que le critican por su blandura en defensa, sí, si Gasol fuera duro en defensa, sería el mejor pivot de la Liga, pero Brown le va a pedir defensa, eso seguro.

Kobe tiene que olvidarse de todo lo que le rodea, de sus problemas personales y ser más Kobe que nunca, ayudando a los nuevos y a los que como él tienen que tirar más del carro.

El gran agujero de Lakers lo tenemos en la dirección. Fisher está para las reuniones con la NBAPA y poco más, Blake es un justito base suplente… y el rookie Morris, como todo novato es una gran incognita. Desconozco si se intentará hacer un esfuerzo por un Arenas o tal vez un Nate Robinson (con rumores de ser cortado…), pero si no es así, tenemos que exigir de nuevo que Blake le quite el puesto a Fisher, eso sería sin duda una gran noticia.

Barnes y Artest World Peace tienen que defender más que nunca y ver que Ebanks les ha pasado por la derecha y sin intermitente… con lo cual deben ponerse las pilas más que nunca.

Estos son los Lakers de Mike, sin triángulo ofensivo y con muchas miradas puestas en defensa… ahora sólo los 66 partidos dirán si el cambio ha sido positivo o no…

Que sea lo que Kobe quiera…

Ricky Rubio: “Me estoy divirtiendo”

De momento hace buen tiempo“, así empezaba Ricky Rubio una pequeña charla que hemos tenido junto con otros medios con el nuevo base de de los Wolvs, y es que Rubio acaba de aterrizar en un país nuevo, en una nueva ciudad donde se espera mucho de él.

Hace un par de días debutó con los Wolvs en el primer partido de la pretemporada, una pretemporada que como siempre decimos no sirve para absolutamente nada, pero que para un debutante es especial. Rubio dice que se lo “paso muy bien, fue divertido y ya tengo ganas de empezar la Liga“.

Siempre se ha comentado que el baloncesto NBA era mucho mejor para el estilo de Ricky Rubio, él lo empieza a ver también bastante claro. Rubio se siente “mas libre” en la NBA, en el poco tiempo que lleva y con sólo un partido bajo sus espaldas ya ha notado que aunque la NBA es más física, “se pitan mucho más los contactos, no es tan agresivo como en Europa y claro esto hace que el juego por parte de un base se controle más y sea todo más fluido“, se ha dado cuenta de la mentira que muchas veces es el baloncesto FIBA, lleno de ataduras, esquemas y delirios de grandeza de entrenadores.

El año pasado fue sin duda uno de los años donde Rubio tocó fondo, él mismo reconoce que “este parón me ha venido bien para pensar, reflexionar y empezar de 0, ya que tal vez me obsesioné con cosas y que tal vez ahora, con el parón del Lockout y venir a Minnesota, me ha servido para ponerme nuevos objetivos y mejorar“.

Su vida la pasa entre el pabellón y su apartamento, entrenando en plena pre-season con su Training Camp donde otro hispano hablante como JJ Barea le está ayudando a asentarse en la NBA “sirviéndome de mucha ayuda, ya que no hay que olvidar que acaba de ganar el anillo“.

Cómo encajará Rubio en los Wolvs de Adelman, es una gran duda, pero el hecho de que “a Adelman le gusta jugar con 2 base con lo cual se controla más el juego, el PG tiene más que decidir y eso nos deja más libres, aunque también el jugar 2 bases tiene cosas negativas…“. El otro base de los Wolvs, Luke Ridnour, parece que va a jugar más de 2 este año, sobre él, Rubio opina que “es un jugador muy parecido a Raúl López, con muy buen tiro tras bote y controlando muy bien el tempo del partido“.

La ciudad lo ha esperado, se lo demostró nada más llegar cuando lo presentaron y la expectación está siendo muy grande tanto en la propia Minnesota como en la NBA, toda esta presión dice que “no me tiene que presionar, quiero ir poco a poco y esto todavía ni ha empezado. Los fans esperan lo máximo, pero no sólo de mi, si no de todo el equipo. Ha llegado Williams también nuevo y se espera casi lo máximo de nosotros después de unos años no muy buenos para los Wolvs“.

Rubio ha llegado a la NBA, ha llegado al baloncesto de verdad a ese baloncesto que está hecho para él.

Esta NBA está adulterada

Por si alguien de vosotros ha estado en alguna burbuja temporada y se levanta ahora con Chris Paul en los Clippers, os recordamos que no hace nada CP3 estuvo durante unas horas en la plantilla de Lakers, luego vino El Veto y a partir de ahí muchas cosas pasaron que hacen que la NBA de este año esté adulterada.

Empezamos por a los que les toca directamente, es decir Lakers, Rockets y Hornets.

Lakers sin duda es el que peor lo tiene, gracias a este veto a parte de quedarse sin Paul, se ha quedado sin Odom, cabreado por verse incluido en un trade (parece mentira que después de tantos años no sepa de qué va esto llamado NBA…) pidió sin dudarlo el trade con lo cual, adiós Odom. Lakers mientras se queda con Gasol, con lo cual no está mal, para que nos vamos a engañar. Rockets pierde a Gasol, que iba a ser lo que iba a recibir, pero a cambio retiene a dos de sus jugadores principales, Scola y Martin. Y Hornets pues no recibe nada de Rockets de momento.

Luego tenemos a los siguientes afectados. Mavs se encuentra casi sin querer con Odom, una pieza que le viene muy bien para su veterana plantilla.

En el caso que se hubiera hecho el trade, Rockets hubiera puesto todo lo ponible para poder conseguir a Marc Gasol y juntar a los dos hermanos, con lo cual Grizzlies lo hubiera tenido ‘algo’ más complicado retener a Marc.

La llegada de CP3 a Lakers hubiera supuesto el primer paso para hacerse con Howard, que finalmente se queda en Orlando, fastidiando de paso a Nets que lo tenían entre ceja y ceja. Nets piensa entonces en Nene, pero Nene visto lo visto se queda en Nuggets.

Celtics que veía que Hornets se movía fue a por el sign-and-trade para coger a West, pero entre que éste pedía mucha pasta y que Stern tenía el modo “de-aquí-no-se-mueve-nadie” desestimaron la operación, que al final la hizo Pacers.

Los Sixers tenían acuerdo con Denver para traspasar a Speights a Nuggets, en caso de no hacerse lo de Nene, pero claro, al hacerse, pues nanai.

Y llegamos a Clippers que han tenido que dar a Gordon, Kaman y Aminu para poder recibir a CP3.

Resumiendo, en el caso de que Stern no se hubiera disfrazado de dictador, tendríamos a unas 12 franquicias de la NBA que ahora mismo no tendrían los jugadores que tienen y seguro que detrás de las cortinas habían más cosas medio hechas o hechas enteras… y Kobe cabreado.

Los nuevos viejos Mavs

Parece que hayan pasado varias décadas desde que los Dallas Mavericks ganaban su primer anillo, es más, poca gente se acuerda ya de que los Mavs ganaron a los Heat de manera un tanto cómoda.

Entre lockouts y mercado pre-liga, nos olvidamos de los actuales campeones, los Mavs que vuelven este año con un equipo más veterano todavía del que ya de por si tenían el año pasado, pero listos para dar de nuevo ‘el susto’.

El equipo del gran Cuban han perdido entre otros a JJ Barea (28 años) y Tyson Chadler (29 años) y para substituirlos han ido a por el gran Vicente aka Vince Carter (35 años) y a por Lamar Odom (33 años). Es decir hemos ganado unos añitos.

Si a esto sumamos los 35 Kidd, Terry, Cardinal y Stojakovic, los 34 de Robin Hood y Marion, hacen sin duda alguna una de las plantillas (tal vez la que más) con más veteranía de toda la NBA, son los nuevos viejos Mavericks.

Pero esta plantilla puede hacer un quinteto que si está inspirado puede ser temible: Kidd, Carter, Marion, Odom y Nowizki, un quinteto con 4 All-Stars y el Mejor Sexto Hombre de la pasada temporada… no pinta mal no?

La verdad es que si las lesiones respetan al equipo de Carlisle, van a ser de nuevo los tapados de la Liga, ya que como nadie se acuerda que son los actuales campeones, nadie contará con ellos y puede pasar lo del año pasado. La gran duda es si esta veteranía les puede pasar factura en una temporada tan exigente como la de este año, con partidos tan condensados, esa es la grandísima duda.

Lo que está claro es que Cuban, sin hacer cosas raras ha pasado de un equipo muy joven y prometedor (Devin Harris, Josh Howard, Marquis Daniels…) a uno muy veterano y experimentado que ya el año pasado le dio el anillo y que este año promete más veteranía, habrá que ver si pueden contra otros equipos mucho más atléticos y jovenes como pueden ser Grizzlies, Thunder o los propios Heat.

El tiempo dirá, pero hay ganas de ver a estos nuevos viejos Mavs…

El no trade

Anoche, ya algo tarde, nos acostábamos con la idea en la cabeza de que algo gordo se estaba cociendo en la NBA, más concretamente entre Lakers, Hornets y Rockets, un trade que mandaba a Chris Paul a Lakers, a Gasol a Rockets y a Odom, Scola, Martin y Dragic a los Hornets pero cuando todo estaba hecho, apareció él, David Stern.

La NBA o lo que es lo mismo David Stern había vetado el trade, ya realizado, por motivos baloncestísticos y dejaba a todo el mundo en su sitio, a partir de este momento La Caja de Pandora se había abierto.

David Stern decía que motivos de índole baloncestística había hecho que se vetara el trade, que luego analizaremos…, pero la verdad que hay detrás es mucho más tenebrosa y maquiavélica. Lakers con este traspaso iba a dejar de pagar bastante dinero por el tema de la Luxury Tax, dinero el cual va al resto de franquicias, los propietarios eso no les ha hecho ni pizca de gracia, así que han puesto el grito en el cielo para que eso no sucediera. Luego tenemos los equipos que le da igual la pasta, los poderosos, que vistos el panorama han dicho que no, que no, pero estos más pensando en ver a Paul de dorado y purpura… La verdad en todo esto? poca gente la sabe, para que nos vamos a engañar, pero el Lockout tiene mucho que ver ya que se han esgrimido razones de mercados pequeños, de siempre pasa lo mismo y demás para justificar una dictadura y una imposición de otra época.

Uno de los grandes factores es la situación de los Hornets, que actualmente son propiedad de la propia NBA, es decir, los propietarios de todos los equipos de la liga, algo que es impensable por estas tierras, pero que en USA no es una situación extraña. Esto hace que claro, pueden vetar el trade y efectivamente, si no les viene bien o simplemente no les gusta, dicen que no y santas pascuas, de ahí la clave de que la NBA (David Stern) haya vetado el traspaso. Con el consecuente papelón por parte de los GM de los 3 equipos que se tienen que comer jugadores que ya estaban traspasados… todo muy divertido como veis.

Pero analizando el trade y como buen lacustre que soy, me gusta y no me gusta y me explico… Lakers recibe uno de los mejores bases de la liga sin duda, pero dar Odom + Gasol es un lastre brutal de cara al juego interior, que se quedaría a expensas de Bynum y ojo, que yo soy totalmente defensor de anteponer a Bynum antes que a Gasol, pero claro, con Odom jugando de 4. Sin Odom Lakers está cojo en el juego interior… eso o había algo por detrás oculto, es decir, otro movimiento no se si para traer a Howard, que ya sería seguro por Bynum (el único traspaso que haría yo por el 17 Laker…) con lo cual nos quedaríamos con el sueño de Kobe + Paul + Howard, pero sin juego interior… tal y como le pasa a Howard en los Magic… mal incluir a Odom… Lakers creo que pierde más que gana… pero el impacto que puede hacer Paul en Lakeres puede ser tremendo…

Por parte de Rockets, se llevan a Gasol, un All-Star, pero dan a su mejor jugador dentro, Scola. Otra cosa hubiera sido si hubieran podido juntar a ambos, lo cual sería más que importante haciendo de Houston uno de los mejores y más inteligentes juegos interiores de toda la liga. Por otra parte las bajas de Martin y Dragic son anecdotas, aunque el balcánico acabó el año pasado con buenos números. Eso sí, con esto podrían ir a por Nene… y uno Gasol + Nene también sería muy interesante…

Y finalmente los Hornets. Qué parecen los grandes derrotados por la perdida de su estrella, personalmente son los grandes beneficiados de todo el trade. Juego interior más que bueno con Odom, Scola, West y Okafor que ya está en plantilla. Llega Dragic, un buen base junto a jugadores como Ariza, Bellinelli…

Pero nada de esto será realidad, ya que David ‘Bananero’ Stern ha decidido que no le da la gana, así sin más, estableciendo un precedente que hace que a partir de este momento ningún trade sea seguro hasta que el nuevo general manager de toda la NBA le apetezca. Es decir, tal vez este post nunca salga y no lo leáis porque claro, nos lo pueden vetar… quien sabe…

PD: Y no hablo de la carta de Gilbert, por no perder el tiempo…

ACTUALIZACIÓN:
Adjuntamos aqui el comunicado oficial de David Stern al respecto… no tiene desperdicio…
NEW YORK, December 9, 2011 – In response to inquiries, NBA Commissioner David Stern released the following statement: “Since the NBA purchased the New Orleans Hornets, final responsibility for significant management decisions lies with the Commissioner’s Office in consultation with team chairman Jac Sperling. All decisions are made on the basis of what is in the best interests of the Hornets. In the case of the trade proposal that was made to the Hornets for Chris Paul, we decided, free from the influence of other NBA owners, that the team was better served with Chris in a Hornets uniform than by the outcome of the terms of that trade.”

Paridad imposible

El cierre patronal no ha valido nada ¿Menuda sorpresa, no? Tras ver como acabó la historia, parecía clarísimo que el cierre patronal había sido en vano: toda la monserga del cambio de sistema y de la paridad no aparecía en ningún lado, tras un acuerdo lleno de movimientos laterales (de los de pívot torpe, además) pero tampoco esperaba uno tanta muestra de la inutilidad de la reforma, ni tan pronto.

Si se hubieran cambiado las cosas, no hubiéramos estado toda esta semana hablando de Chris Paul y Dwight Howard. Es verdad que a cada fecha de mercado persa que pasa, Twitter se va haciendo más grande y los que estamos metidos en ese ciclo de noticias 24/7 vemos las cosas sobredimensionadas tal vez, pero cuando en teoría parecía que el deseo era un convenio fuerte para que ninguna franquicia tuviera que sufrir el circo de los Ringling Brothers que le montaron el año pasado a los Nuggets, tenemos que abrir el mercado con el espectáculo de Sigfried y Roy, Roy y Sigfried, como la primera noticia.

No sé, y no me importa hasta que se confirme, dónde acabarán. El mercado me divierte, pero lo de estos dos me aburre, y la vorágine actual me agota. Lo que sí está claro es que los jugadores siguen forzando su salida de mercados pequeños, y siguen eligiendo destino. Las franquicias se ven, primero obligadas a traspasarlos, y luego, encima, ni siquiera al mejor postor, sino al sitio donde el niño quiera ir. Los que esperaban algún cambio con el nuevo convenio colectivo ya han visto lo que se ha tardado en volver a la casilla de salida.

Otro indicio de que como diría Julito, la vida sigue igual es el calendario que se dio a conocer el martes.

En la ABC, única cadena en abierto que retransmite la NBA, (TNT y ESPN son televisiones de ámbito nacional, pero forman parte del paquete de cable, así que aunque cualquier hijo de vecino las tenga aquí en Estados Unidos, estrictamente, no son en abierto) solo se podrán ver partidos de 8 equipos. Aunque la cifra engaña un poco, porque solo dan 15 partidos (por tanto solo hay 30 huecos), entre Miami, Los Angeles y Chicago pasarán por su señal de TV 16 veces, mientras que 22 equipos serán invisibles para el público de esta cadena. Para esto no hacía falta paridad.

Tampoco se han creído su propio cuento de la paridad al hacer el calendario. En esta temporada de 66 partidos en la que no todos juegan contra todos, no se ha dejado al azar que enfrentamientos quedaban fuera. En gráficos como el generado por el blog Eye on Basketball, de CBS Sports que aquí adjuntamos, se puede ver como la media del porcentaje de victorias de los equipos de la conferencia contraria que visitan más de una vez está altamente correlado con el récord del propio equipo:

Esta distribución, no es casualidad, en absoluto. De hecho, hasta las cosas que parezcan más raras, tienen su explicación. Por ejemplo, si miramos el gráfico, comprobamos que de los 8 equipos con mejor récord, 6 se enfrentan a los rivales más duros más veces en los enfrentamientos interconferencia. ¿Por qué San Antonio y Chicago no lo hacen? Tal vez para compensar factores como que los Spurs son el único equipo de ese grupo que tiene jugar 2 back-to-back-to-back (el temido 3 partidos en 3 días) o que Chicago, junto a Boston, juega en dos ocasiones, 5 partidos en 6 días (Los Angeles, Orlando y Miami nunca tendrán un 5 en 6, y Dallas, San Antonio y Oklahoma solo una vez).

Cuanto más se mira a la obra de ingeniería que es el nuevo calendario (es increíble la de factores de todo tipo, que a veces ni imaginamos que hay que tener en cuenta para cuadrar esto) más se nota que no hay nada que haya quedado al azar. Por ejemplo, Melo no vuelve a Denver este año. Hasta que pise el Pepsi Center va a pasar, como mínimo, año y medio de su traspaso. Eso que se ahorran.

La NBA tiene todos los cabos de calendario atados y bien atados, y lo tiene claro: los buenos que jueguen con los buenos, que es lo gente la quiere ver. Y es verdad que queremos los grandes enfrentamientos, pero no somos nosotros los que tenemos que explicar a los equipos de mercados pequeños lo de la paridad y la igualdad de oportunidades.

Y siguiendo con las muestras de que el sistema ha cambiado tanto como ese capitalismo que íbamos a refundar, atentos a que se abra el mercado de agentes libres el viernes. Cualquiera que escuchara hablar a los propietarios durante el cierre patronal pensaría que la hemorragia de pérdidas de los equipos era comparable a la de los países del mediterráneo. Cuando se empiecen a repartir contratos, ya veremos lo preocupadísimos que estaban los equipos en gastar. Contaremos cuantos contratos por el máximo (dos candidatos, Nene y Marc Gasol) se reparten, cuando a mi parecer, ningún jugador de esta cosecha lo sea por precio de mercado, cuántos pasan de 10 millones por año (si hay puja, Tyson Chandler y Afflalo, si la puja es de las muy feas, DeAndre Jordan y Thad Young, amén de David West, podrían estar ahí) sin merecerlo tampoco, y cuantos contratos en la horquilla de 20 a 30 millones garantizados se reparten en jugadores de los que en un año estarán como locos por deshacerse. Cada compra irracional por encima del precio de mercado será una bofetada a todos los seguidores que no han podido disfrutar de baloncesto durante estos meses y un combo breaker a los trabajadores de pequeño salario asociados a los equipos que han perdido dos meses de cheques.

Si los ingresos de todas las franquicias se repartieran entre todos y todos tuvieran lo mismo. Si la escala salarial estuviera hecha en términos de ingresos netos, en lugar de ingresos brutos para que ciertos estados que no tienen impuesto de la renta estatal no tuvieran una ventaja financiera competitiva. Si los Knicks dejaran de jugar en el Madison porque con su brillo atrae a los jugadores, y está mucho mejor preparado que el PowerBalance (¿cómo se llamara ahora?) Pavilion y empezarán a jugar, por ejemplo, en el Carnesecca Arena. Si en Los Angeles no dejaran salir de fiesta a las actrices de todas las listas del alfabeto locas por hacer un Kardashian (Kim o Kourtney, make no difference, they ballin’ the same) que tanto incitan a los jóvenes y millonarios jugadores. Si en Miami no hubiera 25 grados en diciembre. Si Antoine Walker tuviera ruedas.

El día que verdaderamente se ejecuten medidas drásticas, por las que merezca luchar. El día que un convenio obligue a todos los equipos a dar un giro de 180 grados (luego Kidd girará a los Mavericks 360º más) sus estrategias de negocio. El día que la paridad no sea una utopía imposible. Ese día habrá merecido la pena un cierre patronal. Pero, hoy lo que teníamos que ver es a Charles Barkley disparando su ballesta contra el equipo que hubiera empezado mal el primer mes, en el descanso del Lakers-Heat que estaba programado para este 8 de diciembre.