PO Desde El Sofá (VII): Tomen ustedes buena nota

Las PO Desde El Sofá tienen su propia magia, la magia de no saber cuando pueden aparecer o sobre qué partido puede ir, pero vamos, si estás leyendo esto ahora mismo, ya más o menos sabes como funciona la película.

Nos vamos a Salt Lake City, con el equipo más molón para los friki adictos de la NBA (entre los cuales me hayo, para muestra los SOFIS2018) con el equipaje (completo) más molón de la NBA, jugando uno de los baloncestos más molones en los últimos tiempo, frente a un equipo que es como una de esas boy bands hechas de principios de siglo, donde cada cantante era de un padre y una madre y los juntabas a todos esperando que unas grandes voces hicieran un gran grupo.

El cuarto partido de la serie llegó con unos inicios de partido muy igualados pero con el equipo de Westbrook siempre un poco por delante con Paul George muy motivado frente a la defensa de Ingles y Westbrook con ganas de ‘terminar y apagar’ a Ricky ‘Rick‘ Rubio. En cambio Jazz salió al partido algo perdidos, como cuando no sabes muy bien donde estás o te ves superado por la situación, pero con una cosa muy importante, sin perderle la cara al partido en ningún momento, y esto fue clave…

Y Jazz se metió en el partido. 3 triples seguidos de Ingles pusieron el pabellón y medio Utah patas arriba para caldear un partido que ya venía calentito de antes, casi más que las camisetas nuevas, con Rubio comiéndole la tostada a un Westbrook desesperado y un duelo entre PG13 e Ingles que siempre iba de cara al australiano.

Jazz se metió en la cabeza de Thunder. El equipo de Donovan, estaba casi más pendiente de las trifulcas y movidas personales entre ellos que de su lamentable porcentaje en tiros de 3 o de la defensa exterior al Bird Australiano.

Snyder metió un +20 a Thunder y el partido ya no fue el mismo, con sus minutos de la basura incluidos, dejando la serie de cara para el que claramente es el 3 mejor equipo de la liga.

De Donovan Mitchell, no hablo, simplemente hay que verle (y disfrutar) de él.

Sofi Del Día: Para el tremendo ambiente que se ha creado en estos dos partidos en el EnergySolutions Arena de Salt Lake City, todos con las camisetas y sobre todo en el G3 con las camisetas de colores como el equipaje.

PO Desde El Sofá (VI): Esto ya lo había visto antes

No se la de veces que hemos visto lo de anoche en el Fieldhouse de Indiana. Creo que de nuevo tengo la sensación de haber vivido todo esto antes y es que, ya son muchas veces en que la gente quiere intentar enterrar a LeBron James, empieza el partido y vemos lo de siempre.

Anoche Indiana Pacers tuvo la oportunidad de poder meter un 3-1, pero entre unas cosas y otras, y dos triples de Kyle Kover, la serie la tenemos en un bonito 2-2, que probablemente poca gente esperaba a estas alturas.

Cleveland Cavaliers saltó a la pista para no dejarse sorprender, para que no apareciera ningún Bogdanovic de turno para aguar la fiesta y fastidiar más de lo conveniente la serie entera, para ello, LeBron propuso algo que nos tiene acostumbrados, es decir, hacer mover el balón para que los compañeros tuvieran protagonismo en el partido, ya que nunca sabes cuando uno de ellos puede ser clave para la victoria. El turno fue de Korver.

El veterano tirador no empezó para nada fino durante los primeros compases del partido, pero sus dos triples que mencionamos al principio, fueron claves para sepultar la mini ventaja que había cogido Pacers para intentar ese deseado 3-1. Cavs tuvo el control y la manija tanto del tempo como del marcador durante gran parte del partido y no fue hasta bien entrado casi el final del partido cuando Pacers asomó mínimamente la cabeza, comandados por uno de nuestros favoritos, el gran Lance Stephenson que está claro que donde mejor rinde es con Pacers y en Indiana.

Ventajas tremendas de más de 10 puntos que pudieron hacer que el partido se acabara muchísimo antes, pero el arreón final de Pacers fue como nadar y ahogarse en la orilla, con esos dos triples seguidos de Korver que sentenciaban el partido.

Y bueno… James fue James, poco más que añadir, pero aún así, Pacers lo apretó bien, como hacía tiempo que no veíamos una defensa general contra él.

La jugada final con la lucha de Stephenson y Green fue extraña, como a veces el partido, los árbitros pitaron lucha y luego todo se saldó con una falta de Lance (que probablemente fue) y sin nada para Green… algo raro.

Sofi del Día: Al aficionado grande de Pacers con el flamenco rosa que no paró de animar en todo el partido y creo que en más de alguna ocasión tuvo ganas de estamparle el flamenco a alguien…

PO desde el Sofá (V): Jaque al Rey

Los Pacers remontaron una desventaja de 17 puntos al descanso, gracias al mejor partido de la carrera de Bojan Bogdanovic (30 puntos, teniendo que defender a LeBron), y mantienen la ventaja de campo, pasando toda la presión a Cleveland, y convirtiendo en casi obligatorio para ellos ganar el próximo partido en Indiana.

En un partido con dos partes bien diferenciadas, la mejora en defensa de los Pacers en la segunda mitad, y su adaptación a la presión sobre Oladipo, les permitió salir como vencedores, y con la moral de que los Cavs no han demostrado ser mejores que ellos en ninguno de los tres encuentros: en el primero les dominaron claramente y los dos siguientes fueron monedas al aire.

Cleveland era de la partida con el mismo quinteto que en el segundo partido, el grupo más veterano, con Hill, Korver y JR acompañando a Love y LeBron. Empezaron muy bien los secundarios, que parecían llegar por fin a la serie (por la que sólo se había pasado un rato Korver) sobre todo George Hill, en un compás inicial en el que el trío arbitral pitaba falta al menor contacto. Ese arreón inicial puso al que sería héroe de la noche, Bogdanovic, con dos faltas a los dos minutos y medio de partido, dando a McMillan la oportunidad de redimirse de la decisión del partido anterior, en el que mandó al banco a su mejor jugador al minuto de contienda. Pero pese a los signos del croata para que le dejara en pista, Nate siguió al dedillo la regla del viejo libro de entrenador, y le mandó a recoger su toalla. Al menos Bogdanovic acabó el partido con cinco faltas y 36 minutos, no como Oladipo en el encuentro anterior, que no cometió una falta en toda la segunda parte, y acabó jugando 28 nada más.

Cleveland empezó bien, aprovechando la extraña configuración defensiva (de acuerdo a los cánones posicionales tradicionales) que los Pacers les mostraron en el encuentro anterior, con Turner defendiendo a JR Smith, para que Young pudiera marcar a Love. Así los Pacers tienen muy poca protección del aro, y los Cavs anotaban en la pintura, sin necesidad de exprimir a James como en el comienzo del encuentro anterior. Indiana supo responder, atacando sin respiro a Korver en defensa, y así vivimos, tras nueve cuartos de eliminatoria, que se dice pronto, el primer cambio de ventaja en el marcador, después de dos partidos dominados de cabo a rabo por el equipo vencedor.

Pero en cuanto LeBron se puso en modo anotador, motivado además por ser defendido por Lance Stephenson, los Cavs abrieron el primer hueco, tomando una decena de puntos de ventaja, que los suplentes liderados por Love lograron sostener al comienzo del segundo cuarto, lo que permitió a Lue extender hasta unos 6 minutos el tiempo de descanso de James. Los Pacers no estaban cómodos en ataque por los dos contra uno a Oladipo, y cometían bastantes pérdidas, algunas en las que al escolta local simplemente se le escurría el balón (si algo nos queda claro del final del partido anterior y de este es que Victor no usa el famoso Stick’um, desde luego), y otras moviendo el balón de manera desacertada en superioridad numérica. La estrella de los Pacers se marchaba al descanso con tan sólo 5 puntos en el casillero, y un enfado monumental por una falta de Nance sobre él no pitada en la última jugada, mientras que la ventaja de los Cavaliers se iba a descansar en su ápice: 17 de diferencia.

El parón sentó muy bien a Indiana, que reagrupó y volvió con las ideas más claras. Primero, fueron capaces de poner un poco en marcha a Oladipo haciéndole recibir de bloqueo indirecto y aprovechando mejor las contras. Y por otro lado, castigaron ellos también la falta de protección del aro local, con penetraciones de Collison, que, quizá no encontraban siempre aro, pero Young o Turner convertían en puntos en segundas oportunidades. Poco a poco la ventaja se iba reduciendo, sin que nadie liderará a los Cavs, ni siquiera LeBron, que tuvo a Bogdanovic abrazado a él toda la noche. Alguna vez incluso literalmente, como en la cuarta falta sin balón del alero, que tenía a James agarrado como si tratara de placarlo y levantarlo por encima.

Los Pacers empataron a poco más de 8 minutos y medio para el final, y abrieron un poco de ventaja inmediatamente con el comienzo del show Bogdanovic: dos triples seguidos (uno con su +1 incluido) tras unos pasos de LeBron, que llevaron al Fieldhouse a la locura. James sólo había anotado 5 puntos en la segunda parte (en la que no descansó), y los Cavs pocos más, en un giro de 24 puntos desde el intermedio.

Pero el Rey no había dicho sus últimas palabras, y con dos triples sobre Sabonis, tras jugar a la selección de personaje en los cambios en los bloqueos con la defensa de Pacers, volvía a traer el partido a la igualdad. De nuevo la respuesta vino de los Balcanes: otros 5 puntos seguidos de Bogdanovic, con su triple desde las letras para más recochineo, al borde del final de dos posesiones en las que los Cavaliers habían sofocado a Oladipo, obligándole a desprenderse del balón tarde y mal.

Cleveland tuvo opciones de igualar pero Love, Smith,y LeBron no acertaron en tres intentos desde el triple (en posesiones diferentes) suficientemente librados para poder considerarlos buenos. A los Pacers al otro lado, las oportunidades se les estaban esfumando: las ideas para burlar la presión perfecta sobre Oladipo llevaban escaseando desde hace rato (y eso que ahora la defensa Cav no quería despegarse ni en broma de Bogdanovic, que llevaba 15 puntos en el cuarto, lo que les permitía utilizarle para espaciar la pista como hubiesen querido), y el único consuelo que tenían es que el tiempo que quedaba seguía bajando. Otra pérdida de Oladipo acababa en el otro lado en un cuarto intento fallido desde el triple, esta vez de Clarkson, pero a la vuelta, esta vez sí, los Pacers ejecutaron perfectamente el cuatro contra tres, con Collison deshaciéndose fácil de Love, para soltar un pase que permitió a Young anotar con facilidad, en lo que acabó siendo un tres contra uno. La ventaja era de 7, y el tiempo en el marcador era inferior al minuto.

A la quinta fue la vencida para Cleveland, con LeBron metiendo el triple mas complicado de todos los de la ristra, y en la siguiente posesión, pese a pedir el tiempo muerto para prepararla, los Pacers no tuvieron de nuevo nada preparado ante la negación del balón de LeBron a Oladipo, acabando la posesión al agotar el reloj. De nuevo decepcionante el equipo local y su entrenador en la ejecución (¡el Marca tenía razón!), pero el marcador, tiempo y resultado, seguían siendo sus amigos. Los Cavs tenían 13.5 segundos para recortar 4 puntos, y un triple de Love tras recoger el rebote del intento fallido de LeBron y correr a cascársela a la esquina, les ponía sólo un punto por detrás, dando comienzo al juego de los tiros libres con 7.6 segundos para el final.

Pese a que de no ver claro el saque lateral, los Pacers ya no tendrían más tiempos muertos para volverlo a intentar (gracias al gastado un poco antes para hacer la nada), los Cavs no parecieron ponerle picante a la presión, y un simple bloqueo de Turner a un Jeff Green en babia, liberaba a Collison para que recibiera muy fácil en su mitad del campo, y poco faltó para que se pudiera escurrir y gastar el tiempo sin ni siquiera tener que tirar. Lanzó y falló el segundo, y sin tiempos muertos, JR Smith tuvo el tiempo justo para pescar en el alboroto, cruzar la pista, e intentar un triple lejano y forzadísimo (el octavo seguido de Cleveland, para los que lleváis la cuenta en casa), que les hubiera dado el partido, pero que no entró. LeBron tenía sellado a Bogdanovic en el poste bajo, y una canasta de dos bastaba para forzar la prórroga, pero es muy posible que no hubiera habido tiempo para hacerle llegar el balón y que pudiera ejecutar una suspensión en giro por encima suyo.

Pese al desenlace, el pronóstico de la eliminatoria sigue siendo incierto. Los Pacers han sido mejores y más vigorosos, y tienen ventaja, pero tras tres partidos, los Cavaliers parecen haberles cogido ya el punto en defensa: en Indiana no están preparados para que cortocircuiten a Oladipo, y esta vez Cleveland logró pararle por sus propios medios, sin ayuda de las faltas y el entrenador rival. Fue el mejor encuentro de la serie en esta faceta de los Cavs, pero por otro lado, a poco que los Pacers lleguen al cuarto partido preparados para salir de la presión, anotarán muy fácil: si esta defensa es ya terrible en igualdad de condiciones, imagina en inferioridad. Y los secundarios (Calderón, que no jugó anoche, parece ser el primer sacrificado) han ofrecido tan poquito, tan poquito en estos tres encuentros, que cualquier contribución positiva que dure un partido entero puede ser diferencial.

En cualquier caso, y visto lo visto, por primera vez el Rey peligra en primera fase. Y esta vez de verdad.

Sofi del día: Los que nos escuchéis en el podcast ya lo habréis oído por tercera vez con esta, pero: ¡qué bonita es esa equipación amarilla (perdón, dorada) de los Pacers!

PO Desde El Sofá (IV): Secundarios principales

Siempre se habla que el segundo partido de una serie, y más cuando es larga como los PO de la NBA, es un partido de ajustes, donde se van viendo cosas que no habíamos visto antes y donde los entrenadores mueven sus piezas como si partida de ajedrez se tratara para ver si así mejoran lo que van haciendo o mantienen lo del primer partido. Alvin Gentry hizo algo parecido pero sin ser lo mismo, es decir, vio que lo del primer partido funcionaba y siguió con ello, pero además, tuvo una ayuda algo inesperada.

Todas las crónicas apuntaron que el primer partido fue donde Anthony Davis se doctoró en la NBA ganando su primer partido de PO y con unos números dominantes. Lo que nadie podía esperar es que despertara la bestia en forma de Jrue Holiday para destrozar a unos Blazers que dieron mejor cara que en el primer partido pero que no supieron contrarrestar esta versión de 2018 del ‘7 Seconds or Less‘ que plantea Pelicans.

33 puntos, 9 asistencias y sólo una perdida de balón, esos fueron los números de Holiday, unas cifras de super estrella y más cuando se hace en la gran pantalla, en un gran escenario como son los PO y encima fuera de casa. Blazers no supo nunca como parar al jugador californiano, pero lo que fue casi más importante Holiday fue la cabeza de una defensa que supo parar a Lillard y a McCollum de una forma más que efectiva y sin miramientos, atrapando a Lillard con hombres altos en los picks y sin dejarle coger ese ritmo que lo hace lo más parecido a Curry que hay en la liga.

Harkless ayudo bastante a Blazers, pero aún así el equipo de Oregon no tiene a nadie (de momento) para parar a Holiday, y aunque contuvieron, si se puede hacer de alguna forma decente a Davis, el otro gran protagonista se les escapó de las manos y con ella la segunda derrota en la serie para poner un más que preocupante 2-0 para los Pels que encima irán ahora al Smoothie King Center para cerrar un pase a 2R que pocos creían que podría ser tan fácil.

Esta serie la esperábamos larga, muy igualada y en cierto modo lo está siendo aunque el marcador no muestre lo mismo, habrá que ver si Lillard saca SU partido en la serie y puede llevarse uno de los partidos en NOLA para poner las cosas interesantes y cumplir los pronósticos.

Sofi Del Día: Se lo damos a este buen hombre en Boston que a pesar de ser semi arrollado en la banda… no se le cayó ni una gota de su preciada cerveza

 

PO Desde El Sofá (III): Retro

Me pongo a escribir la PO Desde El Sofá de hoy y tengo una sensación de deja vu que no es nada normal, esto ya lo he escrito antes, además en PO y además sobre el mismo jugador, pero oye, las cosas han venido así y así hay que contarlas.

Dwyane Wade, uno de los mejores jugadores del planeta baloncesto, ha ido atrás en el tiempo para hacer una de esas actuaciones de antaño, de las que estábamos acostumbrados a ver día sí y día también cuando estaba en su punto máximo en Miami, anoche en Phila, en un ambiente digno de po, volvió a ser el mejor.

Vamos al partido, el inicio del mismo dejó muy claro que estos Heat no eran el mismo equipo que se dejó atropellar en el primer partido, no, esto iba a ser diferente y Dragic se encargó de demostrar todos los minutos que tiene detrás en estas cosas. Aún así y pese a este inicio, una serie de faltas tontas tanto de él como de Whiteside, hicieron que los dos mejores jugadores (en teoría), por parte del equipo de Spoelstra se fueran antes de tiempo al banquillo con 2 faltas cada uno en el primer cuarto. Esto hizo que la confianza de Phila siguiera creciendo y cogieran el rimo que más les convenía, pero no de la mano de sus jóvenes, sino con dos de los veteranos que han llegado al final, Ilyasova y sobre todo Marco ‘SoyUnExSpurYSeDeQuéVaEsto’ Belinelli.

Pero llegó él, se puso su traje más retro, ese blanco de Don Johnson en Miami Vice y volvió a hacer lo de antaño, Wade fue el estilete de unos Heat que iniciaron el 2Q con un parcial 8-0 que les puso por delante, aún así, Whiteside se empeñaba en fastidiar la fiesta, ya que de nuevo otra falta inútil le hacía volver al banquillo a descansar. Miami lo tenía claro, lleva el partido al barro, bajar el ritmo, apretar en defensa para poner en marcha su mayor experiencia en estas cosas y sabiendo que, oye, los árbitros suelen dejar jugar más, eso que se llama el Playoff Basketball.

Spoelstra hizo un movimiento que se veía venir, flotar muchísimo más a Simmons para cerrarla las entradas a canasta, además, de provocarle muchas más faltas para hacerlo tirar, el gran talón de Aquiles del Australiano, esto desestabilizó al joven no-rookie y no era el mismo que habíamos visto antes.

Con todo esto, Heat consiguió lo que quería, coger una renta grande y dejar a Sixers con sólo 13 puntos anotados en el 2Q, su peor marca en toda la temporada.

La segunda parte empezó con el mismo guión creado por los de South Beach, apretando en defensa y sin dejar que 76ers cogieran el ritmo que buscaban sus jóvenes, Wade seguía a lo old school y metía el +16 en la diferencia cuando sólo quedaban 3 min para acabar el cuarto.

Phila apretó, y lo intentó hasta el final con un Dario Saric que se convirtió en el baluarte de la remontada, apretando tanto arriba como abajo en defensa y esto, acompañado de unos minutos de semi-relajación de Heat, llevó el partido a diferencias casi mínimas, incluso de sólo una posesión, pero Wade, otra vez Wade, volvió a aparecer para, con dos jugadas tremendas, volver a meter el partido en diferencias ya insuperables.

Mención final para la última canasta del partido por parte de Dragic, una de esas cosas que cabrean a todos, a público, a jugadores, a cuerpo técnico, pero que es tan tan tan de PO y tan tan tan de Dragic, que fue simplemente un broche tremendo para una serie que se va a Miami con un 1-1 y con la posible vuelta de Embiid acechando…

Sofi del Día: No se si hoy tal vez sea el día de inventar los ANTISOFIS, porque hay que claramente darselo a Kevin Hart. El tio pesado que todo el mundo ya tiene aborrecido, apareció en un par de imágenes en el partido y creedme cuando os digo que el buen rollismo que da últimamente los 76ers se fue a tomar viento fresco nada más salir él protestando en la grada… Wade opina igual:

PO Desde el Sofá (II): Menos a más

Durante muchos minutos fue difícil de ver: dos equipos incapaces de anotar a media pista, muchos errores y poca claridad de ideas. Pero el desenlace del partido compensó todo lo anterior: Boston ha logrado proteger la ventaja de campo en la prórroga, en un final en el que Milwaukee se resistió a caer más de lo esperado.

Un triple de Middleton desde la firma de Red Auerbach con décimas de segundo en el reloj, empataba un partido que Boston parecía tener ganadísimo cuando Terry Rozier ponía a los Celtics por delante con un triplazo con pasito atrás, después de mandar a Bledsoe lejos de él, muy lejos, con su bote. Canasta de superestrella, puñalada en el corazón del estado de Wisconsin… pero no era el final todavía.

Y es que el partido estuvo muy vivo siempre, en muchos momentos, por los motivos equivocados. Este duelo entre un equipo con mucho talento, pero que no sabe muy bien qué hacer con él, y su reflejo en el espejo, otro equipo que parece estar siempre por encima de su capacidad, fue durante buena parte del encuentro un ejemplo de lo peor de cada cual. A Boston le cuesta dios y ayuda conseguir canastas fáciles, pese a que parecen ser capaces una y otra vez de acertar con las más complicadas.

Milwaukee tiene un arma infalible, un jugador que altera la geometría de la pista como los arquitectos de Origen, pero al que no saben, o no pueden darle el espacio que necesita para dominar. Además, en defensa, pese a su capacidad atlética, tamaño y longitud en casi todos los puestos, se siguen empeñando en cometer errores que no deberían, y ayudar mucho más de lo necesario. Los Bucks ponen un examen difícil, y se dejan por la otra cara las respuestas.

No hubo cambios sobre los quintetos titulares habituales, con Baynes y Henson, que desaparecerían a la hora de cortar el bacalao, lo que hizo que el partido empezara con Giannis contra Horford como enfrentamiento estrella, pero con otra línea de ayuda para ambos por detrás. Los primeros asaltos fueron para Al, con Henson convertido prácticamente en defensor a ambos lados de la pista. Tatum fue el jugador de los primeros compases del partido, con estruéndoso mate incluido, mientras los equipos aún se tentaban y tomaban lo que el otro dejaba: así vimos cosas como fallidos tiros a media distancia de Baynes, o pases a Henson, para que resolviese.

Pero poco a poco Boston asentó su defensa, aprendió desde dónde mandar la ayuda, y los Bucks y Giannis se encontraban una pared de hombres cada vez que ponían un pie en la zona: las pérdidas empezaban a agolparse, y los Celtics, podrían anotar fácilmente por fin a la contra. Así se cerró el primer cuarto con un rotundo parcial 15-0 para los de casa, y 12 puntos de ventaja en el marcador.

Los Bucks no anotaron a la contra hasta el segundo periodo, y lo hicieron gracias a que Boston entró en un bucle similar de pérdidas: cuatro en cinco posesiones con Larkin al volante, y cuando Antentokounmpo volvió a pista se encontró con un equipo lanzado en el que por fin pudo empezar a despertar. Milwaukee era entonces quien alcanzaba la decena de puntos de ventaja, y con las tornas cambiadas, eran los Celtics los que no veían manera de crear un tiro cómodo. Tuvieron que llegar los regalos de Milwaukee en defensa, esas boludeces que hacen que lo que parece una defensa de élite lo sea de chichinabo, para que Boston mantuviera el partido controlado al descanso.

En la reanudación vinieron los minutos más duros: de nuevo con los quintetos titulares en pista, el baloncesto era feo, trabado y poco acertado. Sólo brilló la agresividad de Jaylen Brown, que lanzó al equipo en otra gran racha de 10-0, y que Prunty tuvo que sofocar jugándosela con un Giannis de pívot, que tardó casi 8 minutos de segunda parte en ver aro.

Va a ser un gran dilema para el entrenador de los Bucks, cuánto y cuándo utilizarlo ahí, porque, sobre todo en defensa, su enfoque de la posición no es natural, y especialmente ante Horford, que sabe aprovecharse de él a ambos lados de la pista, concede demasiado. Pero al mismo tiempo, con menos obstáculos puestos por su propio bando, es como más fácil y felizmente patina por la pista, cuando es capaz de atacar defensas cerradas como si se tratara de un contraataque. En días como hoy, en los que sólo Middleton es capaz de anotar con volumen (no fue la noche de Bledsoe), no parece haber otra opción que dejarle volar.

Y más cuando en el otro lado, prácticamente todos suman. Horford, Brown, Tatum, Morris y Rozier anotaron todos canastas difíciles e hicieron jugadas importantes. Finalizaron todos entre 19 y 24 puntos anotados y con un reparto de posesiones muy equitativo.

Y tuvieron que recurrir a la épica, porque dejaron ir una ventaja de 10 a falta de 4 minutos: con Middleton y Giannis echándose el equipo a la espalda, los Bucks empataban con un triple de Brogdon en una jugada tras tiempo muerto en la que se escurrió solitario frente a la zona Celtic, dejando tiempo para un último tiro de Boston (o eso creíamos).

De todos modos, los titulares de los Celtics (más Morris) siguieron anotando cuando más se necesitaba en la prórroga, un gris Bledsoe se despedía del partido al llegar a su sexta falta, y poco después lo haría también Giannis, y esta vez sí, no dejaron que se escurriera el partido cuando tocó cerrarlo desde el tiro libre.

La serie sigue abierta porque la estrella griega brilla demasiado, y en los Celtics falta eso precisamente, pero no hay ninguna duda, y esta vez se ha vuelto a demostrar, de qué equipo es mejor colectivamente.

Sofi del día: Las dos canastas que cerraron el tiempo reglamentario, pero especialmente la de Rozier. En una repetición desde la línea de fondo contraria se ve claramente como engaña a Bledsoe, con un bote en el que parece que va a mandarlo a estrellarse de bruces contra un bloqueo, y en cuanto el hercúleo base rival gira el cuello para buscar ese rival que nunca viene, le cambia el ritmo, la dirección y el suelo que pisa. El movimiento es más de media canasta, y otra muesca más para un jugador que está cerrado la temporada con su mejor versión.

PO Desde El Sofá (I): El interruptor está encendido.

Los Warriors ganaron cómodamente (113-92) el primer partido de estos Playoffs 2018, y por una noche al menos, disiparon las dudas que habían levantado en el tramo final de la temporada: su defensa brilló, con el nivel de esfuerzo y compromiso de las grandes ocasiones y la competitividad que no siempre hemos visto en ellos este año, por fin estuvo presente.

Los jugadores de Golden State fueron demasiado grandes y rápidos (difícil ganar en ambas) para los Spurs, y se deshicieron de ellos con bastante facilidad, sin necesidad de fuegos artificiales. Cimentaron el triunfo en el trabajo cerca de su propia canasta, por lo que no tuvieron que brillar en exceso al otro lado de la pista para llevarse la victoria.

Kerr empezó la serie con sorpresa sacando a Iguodala y McGee de titulares junto a las tres estrellas sanas del equipo, quinteto que curiosamente estaba inédito esta temporada. El tamaño y la longitud de este grupo fueron demasiado para los Spurs, y la punta de lanza al principio, fue el díscolo McGee, que comenzó con 4 de 4 en tiros de campo, y una impoluta defensa sobre Aldridge, que no veía la luz del día detrás de los largos brazos de JaVale.

La primera decisión de Popovich (quién sabe si influido en algo por el cambio de quinteto en GSW), fue poner a Danny Green sobre Draymond Green, con la idea de que quedara como hombre libre, sin intención de defenderlo demasiado. El que se aprovechó de esto fue Durant, que cubierto por Anderson, lograba forzar cambios al bloquear sin balón a Thompson, que le dejaban emparejado con Mills, sobre el que anotaba con extrema facilidad.

San Antonio no lograba llegar a la pintura de Golden State, ni crear separación alguna para tirar, y a los tres minutos y medio, Pops pedía el primer tiempo muerto de estos Playoffs. No sirvió para mucho, porque a la vuelta, los Warriors se seguían divirtiendo jugando para McGee y aprovechando los cambios incondicionales de la defensa de San Antonio para anotar desde el poste. Lo único que revitalizó a San Antonio fue la entrada de Ginobili, que era el único capaz de atraer fuera de su sitio a la ayuda para crear una ventaja, mientras Durant lideraba a los compañeros que habían salido del banquillo. San Antonio finalizaba el primer cuarto 11 abajo, y anotando tan sólo 17 puntos, tres de ellos de Manu sobre la bocina tras robar un balón y cruzar toda la pista. Un desastre que nos trajo de vuelta al Pops más arisco y lacónico en la entrevista con Lisa Salters.

En el segundo cuarto Gay también insufló algo de vida al ataque de San Antonio, pero los Warriors respondían con canastas fáciles, fruto de la malísima comunicación defensiva de San Antonio en los cambios, que increíblemente, parecían un equipo poco preparado para el rival y el escenario. Aldridge pudo anotar algo al volver a pista y encontrarse a David West, y el acierto en triples de San Antonio mantenía el partido a una distancia remontable, pero las impresiones eran de que, dijera lo que dijese el marcador, la diferencia entre ambos equipos era inmensa. La vuelta de los titulares Warriors a cancha para cerrar el periodo volvió a fortalecer la defensa, y bloquear de nuevo a San Antonio, que metieron sólo un tiro de campo en los últimos minutos, y se marcharon al descanso 16 abajo, con otro premio (casi) sobre la bocina en forma de tiros libres para Rudy Gay.

Insertando al alero como titular en la segunda parte en lugar de Slow Mo Anderson, que apenas jugó, y no resultó efectivo cuando lo hizo, buscando a McGee en movimiento poniéndolo en el p’n’r (en lugar de atacarlo con Aldridge de espaldas) y siguiendo con el acierto desde el triple, San Antonio tuvo sus mejores minutos para abrir el tercer periodo, pero la diferencia apenas menguó porque coincidieron con el Klay más inspirado, que provocó 3 faltas de Dejounte Murray en apenas dos minutos. Popovich, hizo algo muy particular, ya que después de la segunda de ellas, le mandó al banquillo por una posesión para comentarle algo rápidamente, y le devolvió a pista de inmediato. Pero con la tercera seguida (cuarta en total del partido hasta el momento para él), que al menos ya no fue de pardillo, no tuvo otra elección que volverle a sacar del partido. Thompson seguía sin fallar, y la ventaja llegaba a la veintena, con Popovich enarbolando la bandera blanca, literalmente, sacando a Derrick White, a pista antes de que acabase el tercer cuarto, que se cerró con triples de Draymond Green, mejor en defensa que en ataque.

Los Warriors mantendrían a los titulares un poco más en pista, pero el partido estaba efectivamente finalizado. Klay acabaría con 27 puntos en 11/13 en tiros de campo, Durant con 24 a la chita callando, y McGee con 15 en apenas 16 minutos en pista: funcionó tan bien que se ve que Kerr lo quiere en pequeñas dosis. Los Spurs fueron liderados por Gay con 15 puntos y tanto él como LaMarcus casi se marcan un “más tiros que puntos”.

A San Antonio le costó muchísimo anotar, y parecieron un equipo débil y otra velocidad que su rival. No aprovecharon la baja de Curry en absoluto, ya que no penalizaron los quintetos con malos tiradores de los Warriors, concediendo en su lugar emparejamientos flácidos, cuando no directamente fallidos, en los que prácticamente regalaban puntos a los Warriors. Mucho tendrá que pensar estos días Popovich, desde el estilo de juego hasta la rotación, para evitar otro correctivo como este.

Sofi del día: Nick Young no estuvo en la rotación hasta que llegaron los minutos de la basura… y si la justificación para hacerlo es el look con el que se presentó al Oracle… nos parece más que correcto:

La NBA confirma su apuesta por los eSports con la NBA 2K League

La NBA 2K League es un proyecto conjunto entre la NBA y Take Two Interactive, estos últimos responsables del videojuego NBA 2K, para crear una liga de eSports con los mejores jugadores de 2K del mundo. Cada vez vamos conociendo más detalles de su estreno; recientemente fueron anunciadas las fechas, los premios garantizados y los salarios que recibirán los jugadores que participen.

La NBA 2K League, que se estrenará este año, contará con un premio acumulado de 1 millón de dólares y los jugadores que sean seleccionados para la misma percibirán la nada despreciable cifra de entre 32.000 y 35.000 dólares a modo de salario (aunque en un único pago) durante la duración de la competición (unos seis meses aproximadamente). Además, y para acentuar el carácter profesional de la liga, los jugadores recibirán beneficios a la altura de un jugador profesional, entre los que se incluye el seguro de salud, alojamiento e incluso un plan de jubilación.

En cuanto al espacio publicitario que podrá explotar cada jugador, la organización ha dado vía libre a la negociación de contratos con terceras empresas, suponemos que siempre que no entren en conflicto con los partners oficiales de la liga. Esto representa un extra muy jugoso para los participantes, que tendrán la oportunidad de rentabilizar su propia marca personal.

Para los poco familiarizados con la evolución de las competiciones de eSports, pueden parecer unos números astronómicos, pero el auge de los eSports es imparable y su popularidad crece a un ritmo exponencial. Hasta tal punto es así que ya se han hecho un hueco en las casas de apuestas, con mercados específicos para diversos eSports. La NBA se destaca por aprovechar todas las oportunidades de negocio que se ponen a su alcance, y el mundo de los eSports no deja de ser un paso lógico en su estrategia de monetización de su marca.

Durante el mes de enero se celebró el primer periodo de selección para la NBA 2K League, en el que el grupo inicial de elegidos, aquellos que superaron la marca de 50 partidos ganados en el modo Pro Am del juego, recibieron una invitación para la fase que se acaba de disputar en febrero, la llamada NBA 2K League Combine. Es conveniente recordar que el requisito fundamental para participar en ambas pasaba por ser mayor de edad, es decir por cumplir los 18 años antes del 31 de enero, antes de acceder a la siguiente fase.

A partir de aquí, y hasta que dé comienzo la liga de forma oficial en mayo, tendrán que demostrar su valía en los tryouts, y los mejores accederán al Draft, donde serán elegidos por las 17 franquicias que se han involucrado en este proyecto. Aquí, los elegidos en primera ronda recibirán el tope salarial, los citados 35.000 euros, quedando el extremo inferior para los que sean escogidos en segunda ronda.

Los partidos comenzarán en mayo, y nos encontraremos con enfrentamientos 5 contra 5, esto es, con cada avatar del equipo controlado por un jugador real. Los equipos contarán con la supervisión de sus respectivas franquicias, que se encargarán de asesorar y rotar a sus escogidos. La escuadra triunfadora en la liga para esta temporada se descubrirá en verano, concretamente en agosto.

La NBA 2K League se estrena este año para tantear el mercado, para ver la respuesta del público a su propuesta, pero vistos los resultados de otras competiciones y ligas de eSports, pocos dudan de que vaya a ser todo un éxito. El nivel de profesionalización puede que tarde en concretarse -los mejores de juegos como DOTA 2 y League of Legends llegan a alcanzar ganancias de más de tres millones de dólares, cifras todavía muy alejadas de las cantidades que recibirán los participantes en esta NBA digital- pero no sería de extrañar que no tardemos mucho en encontrar a los participantes de esta NBA 2K League también en las listas de mayores ingresos. Por el momento, tendrán que conformarse con el orgullo de ser la primera generación de jugadores de la historia de esta competición.